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Crítica de Misión Imposible: Sentencia final de Christopher McQuarrie en 4DX

Misión Imposible: Sentencia Final es junto a Avatar: Fire & Ash las dos películas que más ganas tenía de ver este 2025. Comento mis impresiones de la última película de Tom Cruise como Ethan Hunt dirigida por Christpher McQuarrie, que vi en el espectacular formato 4DX de Kinépolis Valencia.

PUNTACIÓN: 9/10

El agente Ethan Hunt continúa su misión de impedir que Gabriel controle el tecnológicamente omnipotente programa de IA conocido como «la Entidad».

Tom Cruise es posiblemente una de las últimas grandes estrellas de Hollywood. No sólo en su faceta de actor, sino como productor y abogado defensor de la experiencia de ver cine en pantalla grande. Con esta Sentencia Final han sido 8 las veces que se ha convertido en Ethan Hunt en la gran pantalla. Quien sabe si por última vez. Me flipa que cuatro de esas ocho película hayan sido dirigidas por Christopher McQuarrie.

Christopher McQuarrie (New Jersey, 1968) se ha convertido en un seguro de vida para Tom Cruise. La relación entre ambos nació a partir de Valkiria (Brian Singer, 2008), película con guion de McQuarrie, y ha continuado con Misión Imposible: Protocolo Fantasma de Brad Bird (2011), en la que McQuarrie participó reescribiendo el guion, y ya como director en Jack Reacher (2012), Misión Imposible: Nación secreta (2015), Fallout (2018) la anterior película Sentencia mortal (2023).

La película de 170 minutos de duración, la más larga de toda la franquicia de Misión Imposible, ha contado con un guion de McQuarrie y Erik Jendresen, que ya participó en la película anterior. La película cuenta con fotografía de Fraser Taggart, montaje de Eddie Hamilton y música de Max Aruj y Alfie Godfrey. Y se dice que el presupuesto puede ser superior a los 300 millones de dólares. Una barbaridad.

En el reparto encontramos un montón de caras conocidas. Empezando por Tom Cruise como Ethan Hun, Hayley Atwell como Grace, Ving Rhames como Luther Stickell, Simon Pegg como Benji Dunn, Esai Morales como Gabriel, Pom Klementieff como Paris, Henry Czerny como Eugene Kittridge, el director de la CIA desde Dead Reckoning, Angela Bassett como Erika Sloane, ahora convertida en Presidenta de los Estados Unidos. Shea Whigham como Jasper Briggs, el agente de Inteligencia de EE.UU. asignado para localizar a Ethan y su equipo y Greg Tarzan Davis como Theo Degas, antiguo compañero de Briggs.

Los nuevos personajes son interpretados por Hannah Waddingham como la contralmirante Neely, y Tramell Tillman como el capitán Bledsoe, comandante de un submarino de rescate.

Tom Cruise y Christopher McQuarrie son los reyes del entretenimiento de calidad. Tenía muchas ganas de ver Misión Imposible: Sentencia Final, y la película ha estado a la altura, ofreciendo un broche de oro a esta serie de Misión Imposible que ya es historia del cine.

Misión Imposible: Sentencia Final me ha encantado. Pensando en las casi 3 horas de película, tengo que decir que se me ha hecho super corta. Por lo que el problema no es por tanto la duración de la pelicula sino si lo que nos cuenta resulta interesante. Y todo en Misión Imposible lo es.

El presupuesto que la película de 300 millones de dólares me parece una locura que difícilmente va a ser recuperado por los productores en su paso por las salas comerciales. Pero al menos hay que decir que el dinero luce en pantalla. Aparte de las múltiples localizaciones por todo el mundo, Londres por ejemplo, tenemos unos sets increíbles. El submarino hundido Sebastopol nos regala una de las escenas de acción más alucinantes de toda la serie de Misión Imposible. Y lo mismo para el loquísimo climax final con la persecución de aviones a través de cañones en Sudáfrica. La película luce impresionantemente bien en pantalla, con el añadido además de haber ido a verla en el alucinante formato 4DX de Kinépolis Valencia.

Por decir lo menos bueno de una película sobresaliente, en la primera media hora hay quizá un exceso de exposición al contar lo que había pasado previamente a los espectadores que no hubieran visto la anterior. El título de esta película ya indica que NO es la parte 2 de Sentencia mortal, aunque su trama continúa donde se quedó la anterior. Estamos ante la Sentencia Final, y Cruise aspira a llevar a las salas al máximo número de espectadores. Podrían haber planteado una continuación tipo Las Dos Torres o Matrix Revolutions, en la que la trama continúa y se espera que hayas visto la película previa para entender lo que está pasando. No es esa la elección que Cruise y McQuarrie han tomado para esta película. Y tengo que decir que fui al cine con la hermana de un amigo que NO había visto ninguna película de Misión Imposible, y entendió la película sin problemas.

Además, hay un intento muy loco de conectar esta película prácticamente con todas las películas de la serie, excepto quizá con M:I 2, generando una conexiones argumentales y la presencia de unos actores de varias películas previas. Para un fan de la saga como yo eso es un plus, pero no sé si otros espectadores han podido sentir que la trama se recreaba un poco demasiado en el pasado de la serie de películas en lugar de hacer avanzar la trama.

Hay un elemento emocional muy fuerte al principio de la película con un personaje amigo de Ethan en la que Cruise y McQuarrie se recrean demasiado. Incluso reconociendo la importancia que tiene ese personaje, hay dos escenas muy seguidas que son un poco redundantes. A las que hay que añadir otra al final. Son escenas que están bien y conecté con ellas, pero que contando con cierta economía narrativa se podía haber quitado seguro una.

Dichos estos pequeños peros situados en la primera hora de película, Misión Imposible Sentencia Final es un peliculón. El sentido del ritmo que tiene me parece brillante, con una sensación de más difícil todavía que me ha funcionado desde el minuto uno. Como en Fallout, tenemos varias acciones en paralelo que tienen que ser coordinadas a la décima de segundo para evitar un holocausto nuclear cuando la Entidad lance los arsenales nucleares de todos los países. Junto a la trama de Ethan en el avión y el equipo de Benji en el silo, tenemos unos momentos muy potentes de Angela Bassett interpretando a la Presidenta de los Estados Unidos. La sensación de cuenta atrás es brillante es el clímax de la película.

Antes tenemos la escena del submarino, con un Ethan Hunt realizando su acrobacia más loca y peligrosa. Y de la que no sale con vida, todo hay que decirlo. Aunque hasta eso entraba dentro del plan de Ethan. Hay que decir que comparada con otras películas, Sentencia Final tiene menos escenas de acción que por ejemplo Fallout o Rogue Nation, probablemente mis películas favoritas de la serie, pero las que tenemos son de levantarse del asiento a aplaudir la brillantez con lo que todo está planteado y resuelto.

Aunque hay menos escenas de acción, hay un par de combates cuerpo a cuerpo super guapos también. El primero de Ehan y Grace, el combate de Ethan en el submarino americano y la pelea de Benji, Paris y su equipo contra las fuerzas especiales rusas están también super bien ejecutadas. Hablaba antes del ritmo de la película, y es una máster-class de generar interés y mantener al espectador anclado al asiento con situaciones que siempre me atrapan. El cine de entretenimiento está denigrado y subvalorado por una parte de la crítica, pero hay que ser muy bueno para acertar a todos los niveles como lo consigue está película.

Además, está el plus de ver la película en el alucinante formato 4DX de Kinépolis Valencia. En este caso vimos la película en 2D, no 3D como Fallout, y la experiencia a sido alucinante. Aparte de los asientos móviles que reaccionan a los golpes y las luchas que estamos viendo el pantalla, hay efectos como agua, el aire comprimido simulando disparos, los golpes en los riñones cuando hay un puñetazo, los chispazos de luz en la sala e incluso nieve en la sala que realmente potencia la experiencia de ver Misión Imposible en pantalla grande. Este formato NO es adecuado para todas las películas, pero creo que merece la pena ver al menos una vez en la vida una película en este formato. Como os decía, organicé una «excursión» a Valencia con varios amigos que nunca habían visto una película con el 4DX, y salieron super flipados de la experiencia. Estoy seguro que repetirán.

Hay demasiadas cosas buenas que comentar, y no quiero dejar de alabar el trabajo de un reparto entregado. Tom Cruise está claro que es el alma de Misión Imposible, pero sus compañeros me encantan aceptando los roles que tienen y transmitiendo una química y un carisma que se sale de la escala. Por supuesto están los clásicos Simon Pegg y Ving Rhames, pero las nuevas incorporaciones como Haley Atwell como Grace y Pom Klementieff como Paris me han enamorado. Esai Morales como Gabriel es el perfecto villano demasiado listo que resulta super ostiable, y cuya muerte provocó el aplauso entre el entregado público de mi sala. El resto de secundarios entre los que tememos a Henry Czerny, Angela Bassett, Shea Whigham y Greg Tarzan Davis están increíbles y ayudan a transmitir la idea de mecanismo complejo perfectamente engrasado que tiene la película.

Hablando de esto, me vuela la cabeza leer como Cruise y McQuarrie han mantenido en esta película su estructura de trabajo de las otras películas empezando a rodar la película sin tener claro todas las claves de la historia, que han ido resolviendo sobre la marcha. Con lo difícil que es hacer una película, y más una película BUENA, me flipa que ambos profesionales confíen en que las soluciones aparecerán durante el rodaje y también durante el proceso de montaje, cuando ven las cosas que pueden mejorarse o contarse de otra forma mejor. Que el resultado seas tan satisfactorio es otro pequeño milagro de esta Sentencia Final.

Además del elemento cinematográfico, teníamos el morbo de saber cómo iban a terminar esta película que se supone que es la ultima de Tom Cruise interpretando a Ethan Hunt. Aunque en realidad habría que decir que Ethan Hunt ES Tom Cruise. Y el final me parece magistral. Por supuesto el equipo de Misión Imposible sigue teniendo otros miembros que pueden seguir realizando misiones, si deciden aceptarlas. Pero Tom con 62 años ya tiene que dar un paso al lado. Y la película plantea un trabajo para Ethan que solo él puede hacer, dejando una cierta ambigüedad en ello, lo que justificaría su retirada. En este momento, hay que pararse un momento y para aplaudir lo que han conseguido Cruise y McQuarrie en estas últimas 4 películas.

Misión Imposible Sentencia Final no es la mejor película de la saga, y quizá al comienzo le cuesta arrancar, pero como final de la serie me parece perfecto. Ahora mismo, se me hace muy difícil imaginar una película de Misión Imposible sin Tom Cruise, aunque entiendo que de aquí a 10 años, seguro tendremos una nueva película de una de las franquicias más conocidas de Hollywood. Aunque ese sea el caso en un futuro próximo, estas películas son ya historia del cine.

Cuando le pregunté a mi hijo (por supuesto también vino al 4DX) si le había gustado, su respuesta fue «papá, esta la compras en blue-ray» Y tiene razón, los peliculones hay que tenemos en casa y no depender de que una plataforma de streaming la tenga o no. Sentencia Final me ha dado una de las experiencias cinematográficas de este 2025. Vaya peliculón.

Comparto el trailer de la película:

Misión Imposible: Sentencia Final es un broche de oro a una etapa que ya es historia del cine. Tom Cruise y Christopher McQuarrie son los reyes del entretenimiento de calidad.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de El contable 2 de Gavin O´Connor

Vi con mucho retraso El Contable de Gavin O´Connor, la película de 2016 protagonizada por Ben Affleck y Jon Bernthal. El disfrute de la película me convirtió en visionado obligado esta continuación recién estrenada en cines.

PUNTUACIÓN: 8/10

Secuela de la película ‘El contable’ (2016). Christian Wolff tiene talento para resolver problemas complejos. Cuando un viejo conocido es asesinado, dejando tras de sí un críptico mensaje para «encontrar al contable», Wolff se ve obligado a resolver el caso. Al darse cuenta de que son necesarias medidas más extremas, Wolff recluta a su hermano Brax, del que está distanciado, para que le ayude. En colaboración con Marybeth Medina, subdirectora del Tesoro de Estados Unidos, descubren una conspiración criminal y se convierten en objetivo de una despiadada red de asesinos que no se detendrán ante nada para mantener sus secretos ocultos.

Gavin O’Connor (Nueva York, 1963) es un director de cine, guionista, productor y actor estadounidense. Es conocido por dirigir las películas Miracle (2004), Warrior (2011), The Accountant (2016) y The Way Back (2020), película que también protagonizó Ben Affleck.

El contable fue un inesperado éxito en 2016 debido a lo inusual de tener a una persona autista protagonizando una película de acción. La taquilla de la película en seguida invitó a realizar una secuela, que ha tardado 8 años en estrenarse. El guionista de la primera película Bill Dubuque es el autor del guion de esta continuación. La película de 132 minutos de duración cuenta con la producción de Affleck a través de su empresa Artists Equity, y ha contado con fotografía de Seamus McGarvey, montaje de Richard Pearson y música de Bryce Dessner. Lamentablemente, tengo que comentar que la película ha pinchado en taquilla, lo cual me parece una pena.

Ben Affleck es Christian Wolff / El Contable, un contable autista que blanquea dinero para algunos de los criminales más peligrosos del mundo y que es un experto en armas y lucha cuerpo a cuerpo. Jon Bernthal es Braxton, el hermano de Christian, un asesino a sueldo de élite. Cynthia Addai-Robinson interpreta a Marybeth Medina, Subdirectora de la Agencia Anti Fraude del Departamento del Tesoro (FinCEN). J. K. Simmons hace de Raymond King, el antiguo Director de la FinCEN, Daniella Pineda como Anaïs y Allison Robertson como Justine, con Alison Wright como la Voz de Justine (también interpretó a Justine en la película anterior).

Vi con mucho retraso El contable. En su momento no recuerdo cual fue el motivo, pero no me llamó la atención lo suficiente como para pagar por verla en el cine. Dentro que estoy bastante seguro que no sabía el giro de que el personaje protagonizado por Affleck fuera autista. De hecho, vi la película tras ver el trailer de esta segunda parte que se acaba de estrenar en cines. Hasta ahí llegaba mi despiste con esta película. Pensando en el hecho de hacer una secuela de un blockbuster palomitero 8 años después de la primera parte, esto suele significar dos cosas: Que han esperado el tiempo que ha hecho falta hasta que el guionista encontró la mejor historia posible, o que hubieron problemas de todo tipo entre productores, estudios, etc… que impidieron que la película se hiciera antes. Me alegra decir que el retraso parece ser del primer tipo.

Y es que me alegra decir que El contable 2 me ha gustado mucho. Posiblemente, más de lo que pensaba que me iba a gustar a priori. Porque obviamente si pago por ver en el cine una película espero que me guste, pero hay películas (te miro a ti, Jason Statham) que uno ya sabe a lo que va y entraría en la categoría de «hamburguesa con queso». Y de alguna manera esperaba que este El contable 2 fuera también igual, una película telegrafiada de principio a fin. Y El contable 2 no lo es en absoluto.

El principal hecho distintivo de la primera película fue la forma en que representaba el día a día de Christian, una persona con autismo, y como eso afectaba a desempeño profesional, convertido en un profesional super valorado precisamente por sus habilidades nada convencionales. Un elemento muy chulo de la película es cómo aprendíamos que un autista no es un enfermo ni un apestado, sino simplemente alguien cuyas sinapsis cerebrales no funcionan como las de los demás, que tiene que aprender a usar su propia mente. La representación que la película hacía de los autistas creo que fue muy positiva. Y es algo que esta continuación sabe aprovechar en varios aspectos claves de la trama. De hecho, en esta película descubrimos que aparte de Christian, hay un grupo de autistas liderado por Justine que ayudan a Christian en sus investigaciones, un grupo que nos da un par de momentos estupendos en la película. Además, no siendo autista, el personaje de Anaïs también sufre un cambio radical a partir de un accidente de tráfico que la provocó heridas graves en la cabeza. De forma que el tema del funcionamiento del cerebro es algo que está en el ADN de la historia.

Por supuesto, la película triunfa gracias al carisma de Ben Affleck y Jon Bernthal, y a la estupenda química que tienen ambos en pantalla. La forma en que el impredecible Braxton rompe la ordenada vida de Christian nos da varios momentos muy divertidos. Como también conecté con el dolor que tiene Braxton al no saber por qué su hermano no quiere saber nada de él. No es que sea un dramón de lágrima viva, pero el equilibrio entre drama y comedia está super bien conseguido. Affleck y Bernthal se salen.

El contable 2 es una película de más de 2 horas que nunca se hace larga. Por supuesto debido al carisma de los protagonistas, pero también gracias a una historia que no deja de sorprender al presentar tramas que se salen de lo trillado. Empezando por los motivos de la muerte de Raymond King (J.K. Simmons) al principio de la película que provoca la nueva investigación de Christian. En este sentido, el personaje de Anaïs me ha parecido el descubrimiento de la película, con un drama tremendo y unas posibilidades enormes en caso que la película hubiera sido un éxito y se planteara hacer una tercera parte. Cosa que no se ha producido.

Dentro de la investigación, me gusta como la película empieza de una manera y te lleva por caminos extraños y sorprendentes. El contraste entre la agente Marybeth Medina que lo hace todo siguiendo el reglamento y unos hermanos que se saltan todas las reglas también crea situaciones cómicas que le vienen muy bien a la película, pensando en las cosas chungas que nos esperar en el armario.

Contrario a lo que podría parecer, El contable 2 tiene mucha menos acción de lo que hubiera creído a priori. Pero las que hay son super potentes y están genialmente rodadas. Sin ir más lejos, hay que quitarse el sombrero por la forma en que consiguen que J.K. Simmons parezca el puto-amo luchando contra dos asesinos en el baño de un bar. La acción está perfectamente colocada a lo largo de la película para romper la «monotonía» de la investigación, de manera que el interés se mantiene a lo largo de su visionado. Y tanto al escena de Affleck contra 4/5 machacas o el tiroteo final me parece que son geniales.

Que haya poca acción no hace que la película sea aburrida, todo lo contrario. Aparte del carisma de los actores y una estupenda puesta en escena, lo cierto es que la historia resulta sorprendente y me enganchó desde el primer momento. No me esperaba que El contable 2 fuera tan buena, pero lo ha sido.

El contable 2 es una película estupenda que recomiendo completamente. No sólo a los fans del cine de acción, sino a todo tipo de público. Espero que os guste.

Comparto el trailer de la película:

El contable 2 es una película estupenda que me ha gustado mucho.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Havoc de Gareth Evans (Netflix)

La nueva película del director de The raid debería ser reclamo más que suficiente para que todo fan del cine de acción se lanzara a ver Havoc, la película de Gareth Evans protagonizada por Tom Hardy, que acaba de estrenarse en Netflix.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras un robo de drogas, un policía lucha contra el submundo criminal de una ciudad corrupta para intentar localizar al hijo de un político.

Gareth Evans (Gales, 1980) es uno de los grandes nombres del cine de acción del siglo XXI gracias a The raid (2011) y The raid 2 (2014). También es conocido por haber co-creado, co-escrito, co-dirigido y producido la serie de televisión Gangs of London. Havoc ha tenido un nacimiento algo traumático, porque Evans llegó a un acuerdo con Netflix para que le produjera esta película a comienzos de 2021, rodándose durante ese año. Los retrasos debidos a problemas de agenda de algunos de los protagonistas para rodar unos reshoots , la huelga de guionistas y actores y otros problemas provocaron que la película no se haya estrenado hasta abril de 2025. Pero ya es una realidad.

Evans es guionista de Havoc además de productor y director. Aunque Evans está acreditado como único guionista, Scott Frank y John Lee Hancock recibieron créditos por material literario adicional. La película tiene una ajustadísima duración de 95 minutos y fue rodada en Gales, donde actualmente reside Evans. La película cuenta con fotografía de Matt Flannery, montaje de Sara Jones y Matt Platts-Mills, y música de Aria Prayogi. Aunque no está confirmado, he leído que la película ha costado 90 millones de dólares, una cantidad enorme si pensamos en los presupuestos minúsculos con los que Evans tuvo que trabajar en sus películas rodadas en Indonesia.

En el reparto encontramos a Tom Hardy como Patrick Walker, un policía corrupto que está cansado de no hacer lo correcto. Jessie Mei Li como Ellie, una policía novata asignada a Walker, Justin Cornwell como Charlie y Quelin Sepulveda como Mia, unos jóvenes a los que se les ha acusado de cometer una matanza por error, Luis Guzmán como Raul, el tío de Mia, Michelle Waterson como la asesina, Sunny Pang como Ching, Jim Caesar como Wes, Xelia Mendes-Jones como Johnny, Yeo Yann Yann como la madre de Tsui (Jeremy Ang Jones). Junto a Hardy, las caras conocidas de la película son Timothy Olyphant como Vincent, el jefe de los policías corruptos de la ciudad, y Forest Whitaker como Lawrence Beaumont, candidato a alcalde que está tan podrido como todos los demás.

Lo malo de hacer The raid es que todo en comparación va a ser peor. Dicho esto, me lo he pasado genial viendo Havoc, me ha dado el tipo de película de acción super bestia que lamentablemente ya no se puede ver en las salas comerciales. Sólo por eso tengo que agradecer a Netflix porque apueste por el cine de acción y por creadores como Evans que sin duda merecerían mejor suerte comercial.

Gareth Evans ha creado una sinfonía de destrucción alucinante en una película cuyo guion intenta complicar lo que por otra parte es un argumento bastante trillado. Tras robar un alijo de droga escapando de la policía, el hijo de un político corrupto y su novia son acusados falsamente de cometer una masacre. Estos jóvenes se convierten en los más buscados por la triada japonesa que cree que han matado a su jefe, por los verdaderos asesinos que no quieren ninguna sorpresa, y la policía, contando aquí los buenos y los corruptos. Sin ayuda, lo más probable es que su vida acabe violentamente en unas horas. El político corrupto interpretado por Forrest Whitaker pide ayuda a Walker (Tom Hardy), que se meterá en medio de una situación explosiva en la que varios bandos buscan a los jóvenes para matarles. Y Walker tendrá que luchar contra todos ellos.

Walker es el típico héroe que empieza como un corrupto que lo ha perdido todo, que decide que por una vez va a intentar hacer lo correcto. Tener a Hardy como productor de la película provoca que la primera parte se alargue un poco más de la cuenta al tener que conocer el pasado de Walker, lo que le permite a Hardy tener minutos para lucirse actoralmente. Del resto del reparto destaco a los conocidos Timothy Olyphant y al ya mencionado Forrest Whitaker, a la joven policía interpretada por Jessie Mei Li, y a la luchadora sin nombre interpretada por Michelle Waterson que le pega una paliza alucinante a Hardy en uno de los mejores momentos de la película. El resto de actores, casi especialistas, creo que cumplen perfectamente con lo que la película pedía de ellos.

La película tiene una cosa polémica que es el uso de fondos y efectos digitales para la creación de los vehículos y las persecuciones, entre otras situaciones. Esto provoca una sensación de irrealidad, al tener todo una velocidad y unos movimientos imposibles. Pero no se si es porque entré en la película, pero esta irrealidad me recordó mucho Sin City (Frank Miller y Robert Rodríguez, 2005), siendo películas muy diferentes. Pero por un motivo u otro, lo cierto es que esta decisión creativa me parece un plus que plantea una personalidad a la película nada habitual de ver, lo que ayudó a que disfrutara de estos momentos.

Y cuando empieza la acción… ¡MADRE MÍA! Havoc no tiene las salvajadas de artes marciales de The raid que en su momento me volaron la cabeza, pero los combates y los tiroteos son super bestias. Del tipo de matar a alguien de un tiro y seguir descargando el cargador en su cuerpo destrozado mientras la sangra salta a borbotones. Estamos ante una violencia muy estilizada y salvaje, acentuada por la moda actual en el cine de acción de amplificar cualquier situación con litros de sangre digital. Tom Hardy es una bestia en la película, y a la vez me flipa la escena en la que la asesina le pega una paliza acojonante pegándole ostias de todos los colores. Para llegar a las situaciones de acción hay alguna conveniencia un poco loca, pero se perdonan porque esta acción es una barbaridad.

Entiendo que cuando te pones a ver Havoc, los espectadores ya saben a lo que vienen. Digo esto porque entiendo que habrá espectadores que puedan pensar que la película es demasiado violenta y exagerada. Yo no soy de ese tipo de espectador, cuando más violento y exagerado, más me ha gustado. Claramente, yo soy el público objetivo para Evans y la he disfrutado de principio a fin. Ahora sólo me queda esperar que la próxima película de Evans no tarde lo mismo que esta.

Comparto el trailer de esta película:

Havoc es una película de acción super bestia con una sensibilidad asiática que hará las delicias de los fans del género.

PUNTUACIÓN: 8/10



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Crítica de Thunderbolts* de Jake Schreier

Ya tenemos la siguiente película de Marvel Studios, Thunderbolts*, dirigida por Jake Schreier. Y me alegra que por fin tengamos una historia redonda que sabe qué quiere contar y cómo sacar el máximo partido a sus protagonistas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

PRIMERA PARTE DE LA RESEÑA SIN SPOILERS.

Un grupo de supervillanos poco convencional es reclutado para hacer misiones para el gobierno: Yelena Belova, Bucky Barnes, Red Guardian, Ghost, Taskmaster y John Walker. Después de verse atrapados en una trampa mortal urdida por Valentina Allegra de Fontaine, estos marginados deben embarcarse en una peligrosa misión que les obligará a enfrentarse a los recovecos más oscuros de su pasado.

Jacob Stacey Schreier (Berleley, California) es un director estadounidense. Fue miembro fundador de Waverly Films, un colectivo cinematográfico con sede en Brooklyn, y se unió a Park Pictures en 2006, estrenando su primer largometraje Robot & Frank en 2012, que pudo verse en Sitges. En 2015 estrenó Ciudades de papel, adaptación de la novela homónima de John Green de 2008. Antes del estreno de Thunderbolts*, Disney le hizo dirigir uno de los capítulos de la estupenda Star Wars Tripulación perdida.

Schreier dirige esta película con un guión de Eric Pearson (escritor en plantilla de Marvel Studios que ha trabajado en varias películas del estudio como Thor Ragnarok y Black Widow y que también estará en la película de Los 4 Fantásticos) y Joanna Calo (co-showrunner de The Bear junto a su creador Christopher Storer), a partir de una idea de Pearson. La película tiene una duración de 126 minutos y un presupuesto orientativo de 180 millones de dólares. Además, ha contado con fotografía de Andrew Droz Palermo, montaje de Angela Catanzaro y Harry Yoon y música de Son Lux

En el reparto encontramos a un montón de caras conocidas dentro del MCU. Florence Pugh interpreta a Yelena Belova, la nueva Viuda Negra a la que conocimos en la película de 2021 y que apareció en la serie de Ojo de Halcón. Sebastian Stan vuelva a interpretar a Bucky Barnes, Wyatt Russell es John Walker / U.S. Agent, al que conocimos en la serie Falcon and the Winter Soldier. En la película de Viuda Negra conocimos a David Harbour como Alexei Shostakov / Guardián Rojo y a Olga Kurylenko como Antonia Dreykov / Taskmaster. Mientras, Ant-Man y la Avispa presentó a Hannah John-Kamen como Ava Starr / Fantasma. Por último Julia Louis-Dreyfus es Valentina Allegra de Fontaine actualmente la directora de la CIA. Por último, la nueva incorporación al MCU es Lewis Pullman como Bob, un individuo con superpoderes que sufre de amnesia.

Empezando a valorar Thuderbolts* SIN SPOILERS, tengo que decir que estoy muy contento porque Marvel Studios por fin haya estrenado una película casi redonda que resulta satisfactoria. Tras los fracasos creativos de Capitán América Brave New World y The Marvels, poder disfrutar de una BUENA película del MCU era una necesidad. Y Jake Schreier cumple gracias a un guion muy sólido.

Thunderbolts* sabe qué historia quiere contar y cómo sacar el máximo partido a los protagonistas. Porque esta NO es una película de coreografías y explosiones, aunque hay varias y muy buenas. Estamos ante una historia de antihéroes que son personas rotas que tendrán que aprender a confiar en otras personas rotas como ellos, creyendo que es posible cambiar y hacer el bien quien sabe si una primera vez.

Me gusta mucho que Marvel Studios reconozca que Florence Pugh es la mejor actriz del grupo y plantee para ella el principal peso dramático de la película. Yelena lleva la película, la historia empieza con ella y es nuestros ojos a través de gran parte del metraje. Y tenemos a una gran Florence Pugh interpretando a una mujer rota tras la muerte de su hermana que se da cuenta que su vida como asesina a sueldo no tiene sentido y siente un vacío tremendo en su interior. La idea del vacío existencial y cómo luchar contra ello es la clave de la película. De hecho, podría decirse que el verdadero villano de la película es la depresión, la soledad y la enfermedad mental, y no Valentina Allegra de Fontaine. Algo que, por supuesto, es una interesante novedad en una película del MCU.

En este sentido, el sorpresón de Thrunderbolts* es Lewis Pullman como Bob. Pullman me ha parecido un actor excelente que transmite la confusión de otro personaje perdido con un pasado trumático. Bob, al igual que Florence, consiguió que las emociones corrieran a flor de piel durante el metraje. Y hace otra cosa que es tremenda, que es transmitir todo el poder y la oscuridad que saldrán al mundo real a partir del giro de la película. Un giro que de momento no comentaré, dejándolo a la segunda parte en la que entre a analizar la trama con spoilers. La forma en que la película nos muestra la enfermedad mental de Bob es uno de los éxitos absolutos de la película.

Otra de las cosas que me gusta mucho de Thunderbolts* es su capacidad de síntesis y de contar una historia completa en apenas dos horas. Dentro de lo cerrada que puede ser una historia en el MCU, claro. Digo esto porque en una película coral como ésta los guionistas podrían haber caído en el error de querer seguir a cada miembro del grupo antes de su reunión, cosa que hubiera hecho que la introducción se hiciera eterna. Entender esta clave es básica para conseguir un metraje ajustado a las dos horas en el que no sientes que te falta nada vital para entender la historia. Y de ahí el acierto de seguir a Yelena y cómo su última misión de limpieza para Valentina hará que se encuentre con otros 3 operativos en la misma ubicación, lo que pondrá en marcha la historia.

Una de las claves del disfrute de la película es haberla visto en versión original. Y es un placer escuchar a Florence Pugh y a David Harbour con acento ruso. Yelena es el corazón dramático de la película, a lo que hay que sumar una excelente química con Harbour. de hecho, Harbour está perfecto jugando al humor del personaje patético que realmente ama a su hija adoptiva y haría lo que fuera por protegerla. El Guardián Rojo tiene varios momentos de humor involuntario que funcionan, y también la emoción en el momento justo de la película, en que los héroes tienen que levantarse a pesar que el enemigo delante suyo sea imposible de derrotar. El trío formado por Pugh, Harbour y Pullman son los que mantienen la emoción y el interés de la película.

Sebastian Stan está bien como Bucky Barnes. Su papel es importante en la parte en la que el resto del grupo ve que es posible hacer lo correcto y convertirse en héroes a pesar de su pasado, porque Bucky (Soldado de Invierno) ya ha recorrido ese camino. Stan se nota que está muy a gusto con su personaje y sabe ser un escudero de las principales espadas (emocionalmente hablando) de la película. Dentro de los roles secundarios, a pesar de estar en el poster de la película, tenemos a Wyatt Russell como John Walker / U.S. Agent, que ya se enfrentó a Bucky en la serie de televisión, y que en la película juega al humor a costa del agente super capaz que irrita a todo el mundo. Pero que también tiene sus propios pecados en su pasado y un dolor a pesar de la fachada que intenta ofrecer.

Hannah John-Kamen como Ava Starr / Fantasma y Olga Kurylenko como Antonia Dreykov / Taskmaster son las partes secundarias del conjunto, sobre todo una más que la otra. De hecho, dentro de los traumas de los personajes que iremos viendo a lo largo del metraje, no vemos los de estos dos personajes, dejando claro, por si no quedara claro desde el principio, su naturaleza secundaria. Hablando de estas dos asesinas black-ops, la escena de acción a cuatro bandas con Yelena, Walker, Ghost y Taskmaster en la que cada personaje utiliza sus habilidades especiales, me parece una de las más originales que he visto en mucho tiempo.

Esto me lleva a la parte visual. Thunderbolts* tiene pocas escenas de acción, pero están todas muy guay. En especial Ghost y su habilidad de convertirse en intangible me parece una pasada dentro de un grupo que como ellos mismo dicen, sólo «disparan y pegan puñetazos». Me gustan mucho los trajes de los personajes, empezando por Taskmaster y también el de Ghost. Y por supuesto, del personaje al que vemos una vez conocemos el giro de la película. La película luce estupenda sabiendo la escala de lo que nos están contando.

La parte negativa de Thunderbolt* es todo lo relacionado con la villana Valentina Allegra de Fontaine interpretada por Julia Louis-Dreyfus. Marvel Studios sigue con su racha de villanos decepcionantes. Y comentaba al principio que en realidad el villano es la depresión y la enfermedad mental, pero dentro de ser así es algo provocado también por una Valentina super floja que es una villana de una sola voz, la de megalomaniaca que hará lo que sea para conseguir sus planes y no tener que responder de sus crímenes. Se que en USA Julia Louis-Dreyfus es una actriz super valorada, pero en el MCU no ha demostrado nada. Si eso, tiene el triste record de convertir a este personaje en lamentable.

Tampoco no me han gustado los 30 últimos segundos de película (antes de las dos escenas post-créditos). Creo que emborronan la que era una película brillante hasta ese momento, provocando una situación absurda que no hay por donde cogerla. Incluso aceptando las posibilidades que esto abre en el MCU de cara a las siguientes películas. Pero tengo que reconocer que a pesar de este mal final, he disfrutado mucho de la película, y recomiendo pasar por caja para ver la película en pantalla grande.

A partir de aquí voy a analizar los aspectos claves de la trama CON SPOILERS, sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

Aparte de la lucha contra el trauma y la depresión que es el tema central de Thunderbolts*, la trama gira en torno a que el Congreso de los Estados Unidos quiere despedir a Valentina de su puesto como directora de la CIA por sus actividades ilegales, entre otras el intento de crear su propio superhéroe. Valentina intenta borrar cualquier prueba incriminatoria, lo que implica deshacerse de 4 operativos que han realizado misiones encubiertas para ella. Esto nos lleva a la brillante escena de acción a cuatro bandas entre Yelena, Walker, Ghost y Taskmaster que comentaba antes, que creo que está super chula. En medio de este combate, una caja es dañada y de ella aparece un amnésico Bob, que será clave a partir de ahora. Cuando Valentina descubra la identidad de Bob, la única persona que ha sobrevivido a los experimentos, querrá utilizarle para tener su propio superhéroe que la ayude a llevar a cabo sus planes de dominación. Algo que los antihéroes más inesperados intentarán evitar.

Una de las cosas que más me gustan de la película es que estamos ante una historia coral en la que no todos tienen el mismo peso, con varios secundarios claros desde el minuto uno. Y dentro de estos roles secundarios, estaba claro que uno de los personajes iba a morir en algún momento, para dejar claro que las apuestas eran altas y cualquiera podía morir. Sin saberlo, tenía la sensación que iban a utilizar una estrategia tipo Escuadrón Suicida entraba en todas las apuestas. Y claro, viendo la promoción y todo lo relacionado con la película, estaba claro que Taskmaster tenía todas las de perder. De hecho, los breves segundos en los que vemos la cara de Olga Kurylenko como Taskmaster no parecen que se rodaran con el resto del grupo, probablemente confiando toda la coreografía de acción a una doble que lleve su armadura, insertando su cara digitalmente en post-producción. Dentro que claramente Taskmaster iba a morir, tengo que decir que su muerte sorpresiva en medio de la brillante coreografía de acción resultó decepcionante. Decepcionante por lo anticlimática y por la falta de peso dramático. Es un pero pequeñito a una escena que por lo demás está muy bien.

Cuando ya nos quedamos con Yelena, Walker, Ghost y Bob, la película muestra sus señas de identidad, con una química tremenda entre estos personajes tan diferentes y parecidos a la vez. La frase con la que despachan a la fallecida Taskmaster «vivió matando y murió de esa manera» sería aplicable a todos ellos. Y que la asesina fuera Ghost, la secundaria absoluta del grupo, permite evitar que Walker y Yelena lo hagan. Sobre todo pensando que ambos buscan empezar un camino de redención. La posterior llegada de Red Guardian ofrece momentos de humor super divertidos. Y luego Bucky es la brújula moral que les marca el camino al que aspirar. Son un montón de piezas que encajan muy bien entre si, formando un tapiz brillante.

La sorpresa de Bob puede ser una de las peor guardadas de la historia del MCU. Bob es SENTRY / Void. Una persona sometida por Valentina a experimentos para convertirle en superhéroe bajo su control que sufre una enfermedad mental que provoca que su yo oscuro (Void) se haga con el control en situaciones dolorosas o de stress. Me encanta la interpretación de Pullman, y aún más cuando le vemos convertido en el brillante y super poderoso Sentry y el malvado Void. Por cierto, el traje de Sentry me parece una pasada, me encanta. Y sus poderes le convierten en alguien que puede mirar de tu a tu a Thor o Capitana Marvel. Su personaje es el MVP de la película, pensando que ya sabiamos que Florence Pugh lo iba a hacer genial, pero todo lo relativo a Sentry es novedoso y sobresaliente. La parte en la que los Thunderbolts* entran en la oscuridad de la mente de Bob para rescatarle a él y a Yelene me parece una de las mejores escenas recientes en una película de superhéroes. Desde luego, de las más inesperadas y satisfactorias. Otro de las cosas positivas de Thunderbolts* es que no caigan en la solución fácil de «quemar» personajes que tantas veces hemos visto en el MCU. Que Bob / Sentry / Void siga vivo y en el grupo plantea posibilidades muy potentes pensando que Sentry pueda enfrentarse a Thor, por poner una posibilidad automática que me viene a la cabeza.

No me ha gustado nada la villana Valentina. Es una megalomaniaca sin matices que resulta penosa. Como decía antes, me parece lo peor de la película de largo. Y en ese sentido, el final de la película es un fail como una casa. La idea que después de que Valentina intentara matarles a todos, que ha maniobrado para salir indemne ante la investigación del Congreso y lo consiga porque decide convertir a los Thunderbolts* en SU grupo ante los medios de comunicación, y Yelena y el resto acepten me resulta penoso, absurdo y ridículo. Al final, Valentina NO paga por sus crímenes. Patético.

La película plantea que Yelena, Walker y Ghost desean dejar atrás su pasado asesino oscuro y volver a la senda del bien. Red Guardian incluso verbaliza que quiere volver a ser adorado por el público como en Rusia. Si no piensas mucho en ello, eso podría explicar que Yelena y el resto acepten la mentira a Valentina que les convierta en héroes para la opinión pública. Aparte que en el fondo ha quedado claro que NO son héroes. Pero esto es una absurdez dado que Valentina intentó matarles en varias ocasiones. La frase de Yelena de «Ahora nos perteneces» es ridícula porque nada impide a Valentina volver a matarles en cuanto la interese, porque va a seguir controlando todos los recursos de la CIA.

Pero este giro final es aún más absurdo pensando que Bucky Barnes está allí, y todo su arco en la película es encerrar a Valentina por sus crímenes en la CIA. Puedo aceptar que Yelena en un momento egoísta pueda aceptar el gambito de Valentina, pero Bucky no lo haría jamás. Y puedo especular que Bucky pasa por el aro porque si tira de la manta Valentina iría a prisión, pero también Yelena, Walker y Ghost, que han sido asesinos a sueldo de Valentina. Pero la idea que Bucky acepte que esta megalomaniaca peligrosa siga controlando la CIA es absurdo y ridículo. Como digo, no me ha gustado nada este final.

Parte de la gracia de la promoción de la película empezaba por el propio título de Thunderbolts* ¿A qué viene ese *?¿Qué significa? La sorpresa viene cuando Valentina afirma que el grupo son sus NUEVOS VENGADORES. No los Thunderbolts, que es un nombre en medio de una broma repetida en varias ocasiones a lo largo de la película. NEW AVENGERS. En la escena post-créditos tenemos el que puede ser el conflicto en las próximas películas del MCU. La negativa de San Wilson / Capitán América a unirse a este grupo formado por la villana que además es la directora de la CIA va a provocar la existencia de dos grupos enfrentados. Estos Nuevos Vengadores de Yelena y Bucky (Absurdo) y los Vengadores que forme Sam, con un montón de opciones abiertas empezando con Doctor Strange, Shang-Chi, Hulk, Capitana Marvel, Photon y quien sabe si incluso Thor. Desde luego, si han querido plantear hype para Vengadores: Doomsday, lo han conseguido.

Tener la posibilidad de tener dos grupos de Vengadores enfrentados entiendo que era una idea demasiado jugosa para desaprovechar, debieron pensar los productores de Marvel Studios empezando por Kevin Feige y los hermanos Russo. Sin embargo, esto rompe lo que creo que pudiera haber sido el final natural de la película, en la que Mel, la ayudante de Valentina, acaba traicionándola tirando de la manta en la rueda de prensa, dejando a los Thunderbolts como héroes. Mel ve lo malvada que es Valentina y descubre que no dudará en matar a cualquiera que signifique una amenaza para ella, lo que incluye por supuesto a ella. Esto es algo que la película muestra explícitamente. Que no se atrevieran a llevarlo a cabo y planteen este final es decepcionante. Incluso aceptando las posibilidades que se abren para el futuro del MCU, de alguna manera ha empañado una película que esta siendo brillante.

La primera escena post-créditos es una broma con Red Guardian a partir de ver que uno de sus sueños se ha cumplido. La segunda anticipa este conflicto con el grupo que vaya a formar Sam Wilson, y nos deja con una sorpresa final, la llegada a nuestra realidad de una nave que lleva un símbolo de un 4 en su fuselaje. Esta sorpresa no lo es tanto porque la música ya anticipa el tema de Los 4 Fantásticos de Michael Giacchino, por lo que la identidad de los tripulantes de esta nave está claro desde el comienzo. Sin embargo, queda la duda de si el final de su película, que se estrena en apenas dos meses y medio, conectará con esta escena o será algo diferente. Veremos qué depara el futuro.

Lo que sí está claro es que tras varias decepciones, Thundebolts* vuelve a mostrar un MCU que apetece ver qué nos ha preparado a continuación. Un futuro que tengo ganas de ver. Espero que la película sea un éxito de taquilla, sin duda lo merece.

Comparto el trailer de la película:

Thunderbolts* ha sido una sorpresa muy positiva en una película casi redonda. Así si.

PUNTUACIÓN: 7.5/10



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Crítica de Los pecadores de Ryan Coogler

Ryan Coogler (Black Panther, Creed) me parece un director con mucho talento, y su nueva colaboración con Michael B. Jordan era de visionado obligado en pantalla grande. Lamentablemente, el resultado me parece descompensado e irregular.

PUNTUACIÓN: 7/10

Tratando de dejar atrás sus problemáticas vidas, dos hermanos gemelos (Jordan) regresan a su pueblo natal para empezar de nuevo, solo para descubrir que un mal aún mayor les espera para darles la bienvenida. (FILMAFFINITY)

Ryan Coogler (Oakland, 1986) es uno de los directores más talentosos del actual panorama mainstream americano. Debutó en el largometraje con Fruitvale Station (2013), que ganó el Gran Premio del Jurado y el Premio del Público en el Festival de Sundance de 2013. La película, que fue la primera colaboración de Coogler con el actor Michael B. Jordan, también ganó en el Festival de Cannes de 2013, como Mejor Ópera Prima. Desde entonces ha coescrito y dirigido películas como el spinoff de la serie Rocky, Creed (2015), y la película de Marvel Studios Black Panther (2018) y su secuela Black Panther: Wakanda forever (2022), que han sido grandes éxitos de taquilla y de crítica.

Coogler produce, escribe y dirige Los pecadores. La película de 138 minutos de duración significa otra nueva colaboración con el músico Ludwig Göransson, con el que ha trabajado en todas sus películas. Otros colaboradores habituales de Coogler que repiten son el director de fotografía Autumn Durald Arkapaw y Michael P. Shawver en el montaje. La película producida por Warner ha contado con un presupuesto de 90 millones de dólares y se ha rodado en Nueva Orleans y otras localizaciones en Luisiana.

Uno de los grandes atractivos de la película es tener a Michael B. Jordan por partida doble, al interpretar a los gemelos Elijah «Smoke» Moore y Elias «Stack» Moore, unos criminales que vuelven a su pueblo tras unos años trabajando en Chicago. Hailee Steinfeld interpreta a Mary, la ex novia de Stack, Miles Caton es Sammie «Preacher Boy» Moore, el primo de Smoke y Stack, Jack O’Connell hace de Remmick, un vampiro, Wunmi Mosaku es Annie, la mujer de Smoke, Jayme Lawson es Pearline, una cantante, Omar Miller es Cornbread, un trabajador del campo y «gorila»machaca» en el club de Smoke y Stack. Delroy Lindo como Delta Slim, el pianista, Li Jun Li como Grace Chow, una tendera y esposa de Bo, interpretado por Yao, completan el reparto en sus papeles principales.

Como me ha pasado en alguna ocasión, Los pecadores me parece una buena película pero ni mucho menos el peliculón que mucha parte de la crítica dice que es. Empezando por los elementos positivos, Ryan Coogler me parece un buen director que sabe crear imágenes poderosas para una película que me ha parecido entretenida. Sin duda, por esa parte, la película cumple. Los pecadores se sitúa en 1932 en el Delta del Misisipi. Tras años «trabajando» en Chicago, los gemelos Smoke y Stack Moore vuelven a su hogar con dinero robado de varias facciones mafiosas para crear su propio club de blues. En el prólogo, se nos indica que la música puede crear puentes desde el mundo terrenal y el sobrenatural, una creencia creída por diferentes culturas a lo largo de la historia.

El retorno de los hermanos hace que conozcamos su historia y a los que dejaron atrás. Smoke a su mujer Annie, con la comparte el dolor por la muerte de su hija, fallecida cuando era apenas un bebé. Stack dejó atrás a Mary, la hija mestiza de la mujer que les cuidó de niños, que se convirtió en su amante antes de abandonarla para marcharse a Chicago. Además, conocemos elementos que entiendo son históricamente correctos, como que en las plantaciones de algodón había un dinero alternativo a los dólares que era usado por las familias más pobres. Algo que imagino significaba una forma adicional de control de los ricos hacia los más pobres, porque si les pagaban con ese dinero, jamás serían independientes como para poder marcharse de allí. Hay una parte de drama histórico en la que Coogler se recrea un poco demasiado, ofreciendo una primera parte de la película que diría tiene una duración superior a la hora que me estaba pareciendo interesante, mientras esperaba la parte que a mi más me interesaba, que era la parte terrorífica con la llegada de los vampiros. Algo que al menos temáticamente tiene resonancias a una película clásica del género como es Abierto hasta el amanecer (Robert Rodríguez, 1996).

El otro elemento destacadísimo de Los pecadores es la música. Los números musicales enlazan con la tradición del blues del delta del Misisipi y que conectan las diferentes culturas que comentaba antes, mostrando a la música como creadora de puentes. En el mundo real y con la parte sobrenatural que se supone es la clave de la película. Se nota que para Coogler la parte musical resultaba tan clave en la película como toda la fidelidad histórica que nos plantea en la primera mitad. Y la verdad es que tanto el montaje de sonido de la película como el número musical principal (y la música en general) son una pasada. Ver la película en una sala con ATMOS me ha gustado mucho.

Michael B. Jordan me parece uno de los actores de más carisma que ha surgido en los últimos años. Su presencia da siempre un plus a las películas en las que sale. Y Los pecadores no es una excepción. Tenerle por partida doble es una pasada, aunque un pequeño pero que tengo que comentar es mi tristeza porque la película NO se estrenara en versión original en Castellón, por lo que tuve que conformarme con la versión doblada en la que no se notan diferencias entre los hermanos. Diferencias que estoy convencido que si se hubiera notado si hubiera visto su voz original.

El resto del reparto me parece que está muy bien también y cumplen con lo que Coogler necesitaba de ellos. Empezando por las mujeres de los gemelos, interpretadas por Hailee Steinfeld y Wunmi Mosaku. Una Steinfeld que inicialmente es super sensual mientras que Mosaku es el puente entre el mundo real y el sobrenatural. Miles Caton como Sammie, el primo de los gemelos que es un super dotado con la guitarra está muy bien, al igual que el resto de actores.

Coogler ha rodado la película con cámaras IMAX y de 70mm. Y la verdad es que Los Pecadores luce espectacular. Una idea que se me pasó por la cabeza mientras veía la primera mitad era que todo lucía espectacular, y que además, se notaba que era una producción en la que han contado con un presupuesto importante, cosas ambas que son correctas. Los pecadores es un éxito si pensamos en la parte técnica, en el diseño de producción, el diseño de sonido y en general en la puesta en escena general.

Sin embargo, la película dista mucho de ser perfecta. Un primer elemento a comentar es que dentro que no se me ha hecho larga, creo que Ryan Coogler se recrea demasiado en varios momentos a lo largo de la película. De forma que seguro se podría haber contado lo mismo mejor haciendo un montaje más ajustado quitando 15 minutos. Incluso el brillante número musical que comentaba antes que une el tiempo y el espacio, lo real y lo sobrenatural, se hace un pelín demasiado largo, notándose mucho que Coogler está encantado de haberse conocido. Y lo mismo con toda esa parte inicial en la que comentaba antes Coogler busca que su película sea histórica y culturalmente realista y correcta con la vida en el Misisipi en 1932.

El enganche de la película y como se ha vendido, es que tras esta primera mitad «pegada a la realidad», la película se supone se transforma en una película de vampiros en la segunda. (De ahí la relación a Abierto hasta el amanecer, una película que empezaba de una manera y su giro cambiaba completamente la historia). Y es en esta parte en la que Coogler falla. No falla estrepitosamente, pero falla. Resulta curiosa la idea que el vampiro jefe presenta a los hermanos sobre que la transformación en vampiros les hará realmente libres, ya que el racismo de la sociedad americana jamás les dejará ser libres de verdad. Esto me parece una buena idea, pero resalta que la metáfora y la conexión al mundo real tiene más importancia para Coogler que una historia que en realidad es una Serie B de las de toda la vida. Solo que Coogler no se conforma con eso, busca ser más.

La llegada de los vampiros tiene una parte interesante, que es la conexión con la música. Pero Coogler falla totalmente cuando no sabe crear ninguna tensión ante el hecho de que los humanos están encerrados en el club mientras el exterior está plagado de vampiros. De hecho, la película acaba siendo repetitiva ante la petición de los vampiros por entrar en el club, siendo unas escenas que acaban no aportando nada. Esto, aparte de parar la acción, supone un problema añadido cuando pensamos que uno de los vampiros SI recibió permiso para entrar, y podría haberlo hecho en cualquier momento sin impedimentos.

Dentro de la parte de Coogler gustándose más de la cuenta sitúo el baile de los vampiros fuera del club, otra escena alargada en exceso, que se olvida de algo que debería haber sido principal en una situación de asedio como es la guerra psicológica y que los vampiros apliquen presión a los vivos. Algo que llega muy tarde de forma muy limitada. Digo esto porque he leído que Coogler se considera a si mismo un nerd, y por este motivo imagino que puestos a hacer una película de género, Coogler quisiera hacer su propia versión de una de las escenas míticas de La Cosa de John Carpenter (1982), con la paranoia sobre si hay dentro un vampiro oculto. Una escena totalmente fallida y mal resuelta. Como tampoco funciona la situación de asedio si la comparamos con otro clásico de John Carpenter que estoy seguro que Coogler también ha visto, Asalto a la comisaría del Distrito 13 (1976).

Como digo, la primera parte de la película me gustó pero debería haber sido secundaria ante lo importante, que es la lucha por la supervivencia contra los vampiros. Sin embargo, la sensación que me deja la película es que para Coogler era al revés. Y por eso la segunda parte falla en todo lo que le pido a una película de género, empezando por la tensión creciente o un climax contra los vampiros satisfactorio. Digo esto porque cuando finalmente los vampiros entran, invitados por uno de los supervivientes, vemos entrar a 25/30 vampiros. Que 6/7 humanos con estacas no sean arrasados en los primeros segundos es alto mal resuelto por parte de Coogler, que hace que algunos sobrevivan porque «patata».

Luego me llama la atención que hablando de una película de vampiros, hay algunas conveniencias en la historia o directamente trampas ocultas bajo una historia sin explicar que le permite a Coogler hacer lo que quiera. Unas conveniencias de guion como que el vampiro jefe huya de día de los nativos americanos sin morir abrasado por el sol, que me hacen pensar que si Los pecadores hubiera sido una película de Marvel Studios hubiera sido machacada por la crítica por estos aspectos, y al ser una película «de autor» se le permiten cosas que no se aceptan para otros blockbusters palomiteros iguales a este. Por ejemplo, el hecho que en esta película toda persona mordida se levanta como vampiro, es una locura de nivel máximo que provocaría una hecatombe que ríete tu de los apocalipsis zombies. Y sin embargo, aquí lo tenemos como si nada.

El climax de los vampiros me parece fallido, y en realidad los 40 minutos a partir del giro de la muerte de uno de los personajes principales (que no diré abiertamente pero es algo que se ve en el trailer). Que se debería haber hecho mejor, si no fuera porque Coogler estaba centrado en otras cosas. Dicho esto, la forma en que al final uno de los hermanos arrasa a los blancos racistas del Ku Klux Klan me gusta mucho, y ofrece un momentazo como ver a Jordan disparando una metralleta mirando hacia cámara. Y aunque haya una parte que no tiene demasiado sentido, me ha gustado también la forma en que Coogler plantea a pesar de todo un final feliz para los hermanos protagonistas.

Otra cosa que me ha gustado del final es como a pesar de todo, puestos a elegir entre la vida tranquila de la iglesia y la música, el primo de los hermanos Moore elija la música. Y por cierto, me hecho mucha gracia ver que la película tiene ¡dos! escenas adicionales. Una entre los créditos y otra al final. La primera ofrece el epílogo a la historia con el personaje de Sammie ya anciano, y la segunda es un poco una chorrada tipo lo que vemos a veces en las películas de Marvel. Y me parece curioso al estar en un teórico «cine de autor». Lo de las escenas post-créditos me parece llamativo porque sobre todo cuando empezó la primera, que es fundamental para entender el final de la película, mucha gente de mi sala ya se había ido, por lo que esas personas se han perdido esa parte que NO debería haberse mostrado de la forma en que lo ha hecho, sino al final de la película. Porque en realidad lo es.

Hablando de eso, en general no puedo decir que sea una mala película pero tampoco una notable. Me ha gustado pero la parte de género acaba siendo una ocasión perdida. Dicho esto, al menos en la sala en la que vi la película, diría que hubo mucha gente que se aburrió sobremanera en una primera parte en la que no acaban de ponerse al «meollo» que se supone que iba la película que era la parte de los vampiros. Y que motivó que mucha gente empezara a mirar el móvil (qué asco de gente), se levantaran varias personas ¿para ir al baño? o que en cuanto empezaron los créditos mucha gente se marchara escopeteada.

Como digo, me hubiera gustado que la película me hubiera flipado mucho más de lo que lo ha hecho.

Comparto el trailer de la película:

Los pecadores es una película decompensada que a pesar de sus numerosas cosas positivas falla en la parte que más me interesaba, el fantástico.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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