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Crítica de Yellowstone temporada 5 primera parte (SkyShowtime)

Me suscribí a SkyShowtime en marzo entre otros motivos para poder ver Yellowstone, la serie de Taylor Sheridan protagonizada por Kevin Costner que es una carta de amor a la profesión de cowboy moderno. Esta semana por fin conseguí ponerme al día al acabar de ver la primera parte de la quinta y última temporada.

PUNTUACIÓN: 7/10

Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.

En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director de algunos episodios, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), y es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, con quien coincidió en Wind River. También ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone.

Sheridan, creador de Yellowstone, se mantiene como guionista de los ocho episodios de esta primera parte de la quinta temporada, que han sido dirigidos por directores habituales en la serie, Stephen Kay y Christina Alexandra Voros.

Kevin Costner interpreta a John Dutton III, un patriarca viudo de la sexta generación de la familia Dutton que posee y explota el Yellowstone Dutton Ranch, el mayor rancho de Estados Unidos. Kelly Reilly es Bethany «Beth» Dutton, la única hija de John y una tiburón del mundo de los negocios. Luke Grimes es Kayce Dutton, el hijo menor de John y ex SEAL , que vive en el rancho con su mujer y su hijo, nativos americanos. Wes Bentley es Jamie Dutton, aspirante a político e hijo adoptivo de John, que actualmente es el Fiscal General del Estado. Cole Hauser es Rip Wheeler, el capataz del rancho Yellowstone Dutton y mano derecha y ejecutor de John. Kelsey Asbille es Monica Long Dutton, la esposa nativa americana de Kayce y nuera de John. Otros actores de la serie son Gil Birmingham como el Jefe Thomas Rainwater, Finn Little como Carter, un niño huérfano que es acogido por Beth y Piper Parabo como Summer Higgins, una ecologista que lidera un movimiento de protesta en Montana.

Lo que más me gusta de Yellowston no es el drama y los problemas de la familia Dutton, sino su esencia de carta de amor al medio natural y a la profesión del cowboy moderno. Cada vez que tenemos grandes paisajes abiertos, vaqueros a caballo moviendo reses o haciendo cosas de vaqueros y música country, el éxito está asegurado. De hecho, diría que ese es el hecho diferencial de la serie y el motivo por el que el público americano la ve, algo que en esta quinta temporada ha ocupado gran parte del tiempo. Cosa por la que yo me alegro. Aprovechando la fiesta del marcado del ganado en el rancho Yellowstone, hemos tenido unos episodios en los que hemos tenido 80-85% vaqueros y el resto para las intrigas políticas y económicas. Y es curioso comprobar que en estos momentos de dominio de la trama en el entretenimiento mainstream, son los momentos en que no pasa nada (desde el punto de vista de avance de la trama) los mejores de Yellowstone.

Ya se ha anunciado que Kevin Costner abandonará la serie al final de esta quinta temporada, con lo que estamos a punto de ver el final de Yellowstone. Esto no significa que sea el final absoluto, porque creo que hay posibilidades que veamos a algunos personajes aparecer en próximas series. Tras una cuarta temporada en la que John Dutton apenas tuvo importancia, en esta quinta Taylor Sheridan le devuelve el papel dominante que nunca debió dejar de tener. John se convierte en Governador de Montana tras ganar las elecciones con un único punto en su programa, ir en contra del «progreso», ejemplificado en el proyecto de aeropuerto que Market Equities amenazaba en construir en su rancho.

Y tiene gracia que el patriarca de los Dutton que repite sin cesar que «no existe el bien o el mal, sólo hacer lo que sea necesario para salvar el rancho», ahora tenga todo el poder de Gobernador para poder poner esta filosofía en práctica. Un puesto que no le interesa más allá de defender su rancho, y para el que ni siquiera se acerca al despacho, al tener cosas más importantes que hacer, como pastorear a sus vacas. Desde que empecé a ver esta serie he venido comentando lo interesante que resulta ver que Taylor Sheridan ha puesto de protagonista de su serie a alguien que hubiera sido el villano del 95% de cualquier otra película o serie de entretenimiento. La forma en que saca de la cárcel a Summer para poder trincársela (aunque él diga que no es por eso), es una muestra de corrupción y utilización de medios públicos para conseguir ventajas particulares alucinante. Que el público americano no lo se vea así sería un ejemplo de las diferencias que tenemos. En todo caso, es cierto que en las últimas temporadas se ha humanizado mucho a John, y en esta temporada incluso le dijo a uno de sus hijos que le quería.

Otro comentario vengo repitiendo es que Beth me repugna. La dura ejecutiva malota que maltrata a todo el mundo y es más lista y más peligrosa que todos me parece asquerosa, la ejemplificación de todos los vicios de la sociedad americana. Una persona que se cree con el derecho de romper una botella a otra mujer porque si y que al final se sale con la suya y no tiene que pagar por los delitos que comete. Los intentos de humanizarla no funcionan en absoluto, porque hace media cosa bien y cuatro mal. Ojalá termine en prisión, pero tengo claro que no va a suceder, porque al igual que su padre, ejemplifica el individualismo y el «do it yourself» tan apreciado en los USA.

El otro pero de la serie rodea a todo lo que hace Jamie, el hijo adoptado de John Dutton que es el actual Fiscal General del estado. Como no es un vaquero, la serie le presenta como un pusilánime ridículo al que nadie toma en serio pero tampoco lo merece. En esta temporada esto se confirma de nuevo al dejarse mangonear por la abogada «conseguidora» de Market Equities para que haga lo que ellos quieran. Está claro que las series de televisión no son el mundo real y la limitación de tiempo obliga a elipsis para hacer avanzar elementos de trama de forma a veces apresurada. Pero eso es una cosa y otra ver cómo Jamie se deja seducir por una abogada que él sabe que trabaja para los enemigos de su padre en su primera cita. Es penoso.

Rip, el capataz de John y marido de Beth me parece el mejor personaje de la serie. En esta temporada la serie plantea varios flashbacks para ver elementos de su adolescencia en el rancho que resultan muy interesantes. Junto al joven Rip, es sorprendente ver a un joven adulto John Dutton no interpretado por Kevin Costner sino por Josh Lucas, protagonizando unas escenas que refuerzan la idea de saga familiar que se ha conseguido con series como 1883 y 1923, enfrentándose a los mismos problemas que en la actualidad (los lobos protegidos) y deshaciéndose de los problemas en el acantilado de los cadáveres igual que en el presente. Como Rip está en el 100% de momentos de vaqueros, su participación en la serie siempre está bien, siendo él el que verbaliza una idea-fuerza repetida por muchos personajes a lo largo de la serie, y es que la profesión de vaquero está condenada a desaparecer por culpa de los impuestos que tienen que pagar los rancheros. Es decir, por culpa del stablishment del gobierno, que no deja vivir su vida a la gente normal. Esta es una idea que casa completamente con la idea de la libertad individual frente al estado opresor tan popular y tan conectada al ADN de los Estados Unidos.

Junto a Rip Kayce, el hijo de John, también está metido de lleno en las tramas de vaqueros, pero diría que ha perdido protagonismo respecto a otras temporadas. El drama que sufre su familia a partir de un accidente de cocher de Monica parece que se utiliza de excusa para mostrar nuevos elementos de la cultura de los nativos americanos, una de las constantes en la serie debido al empeño de Sheridan de corregir décadas de historias en Hollywood que maltrataron a los nativos americanos y transmitían una imagen distorsionada del pasado de los Estados Unidos. Los momentos de Monica con los diferentes miembros de la familia Dutton son super emocionantes y también de lo mejor de la temporada.

Y hablando de nativos americanos, el Jefe Thomas Rainwater se había quedado en tierra de nadie narrativamente hablando. Empezó como enemigo de los Dutton pero les ha ayudado repetidamente desde entonces. En esta temporada asistimos al intento de una joven ambiciosa de quitarle el puesto, por lo que definitivamente habrá que verle como una víctima del progreso como parece que puede serlo también John Dutton. Visto en perspectiva, Rainwater no es que fuera un «villano» sino que sus intereses y su defensa de la reserva y su pueblo entró en conflicto con los intereses de John. Pensando en la filosofía de los Dutton que «hacer lo que sea para proteger lo tuyo», Rainwater sería el héroe de su historia. Por cierto, pensando en que los americanos votan y confían en ancianos (mirad si no a Trump o Biden), es curioso que los ancianos John y Rainwater se vean amenazados por el avance de unos jóvenes igual de ambiciosos que los eran ellos. Otra muestra del american way of life.

El final de esta primera parte de la quinta temporada nos deja con un cliffhanger importante que vuelve a poner a John Dutton en el centro de la historia. La sensación que da no es sólo que puedan perder el rancho, es que no todos llegarán con vida al final de la serie. Y me gusta ver vaqueros cabalgando hacia el horizonte, pero al mismo tiempo ya era hora que las cosas se animen un poco. La cuarta temporada me pareció que siendo lo mismo fue más floja, quizá porque el inicio con el tiroteo y el atentado con bomba fue tan potente que luego el resto se veía más intrascendente. Pero en esta quinta temporada hemos vuelto a los hitos que han hecho de Yellowstone una de las series más populares en los USA. A ver cuando estrenan la segunda parte.

Comparto el trailer de esta temporada:

Yellowstone se dirige al final y ahora si parece que la cosa no tiene marcha atrás. Esperaré con ganas la llegada del otoño para ver el final de los Dutton.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Citadel temporada 1 (Prime Video)

Producida por los hermanos Russo, la primera temporada de Citadel plantea una franquicia televisiva para Prime Video que queda lastrada por un reparto deficiente y una historia que podría resumirse como un «Sujétame el cubata» de dimensiones exageradas.

PUNTUACIÓN: 5/10

Hace 8 años de la caída de Citadel. La agencia mundial de espionaje independiente, encargada de velar por la seguridad de todos, fue destruida por agentes de Manticore, un poderoso sindicato que manipula el mundo desde las sombras. Tras la caída de Citadel, los agentes de élite Mason Kane (Richard Madden) y Nadia Sinh (Priyanka Chopra Jonas) intentan escapar con vida, pero pierden todos sus recuerdos. Desde entonces han permanecido ocultos, construyendo nuevas vidas con nuevas identidades, sin ser conscientes de su pasado. Hasta que una noche, Mason es localizado por su antiguo colega de Citadel, Bernard Orlick (Stanley Tucci), que necesita desesperadamente su ayuda para impedir que Manticore establezca un nuevo orden mundial.

Citadel es una serie de televisión de acción y espionaje creada por Josh Appelbaum (Guionista de Misión Imposible: Ghost Protocol y las 2 películas reboot de las Tortugas Ninja producidas por Micahel Bay), Bryan Oh, y David Weil (creador de Hunters para Prime o Invasion para Apple TV) para Amazon Prime Video, con los hermanos Russo como productores ejecutivos a través de su productora AGBO. Newton Thomas Sigel, director de fotografía conocido por sus colaboraciones con el director Bryan Singer en Sospechosos habituales, Valkiria y la franquicia cinematográfica X-Men, y Jessica Yu dirigen los 6 episodios de esta temporada, que ha contado con guion de los creadores.

En el reparto encontramos a Richard Madden y Priyanka Chopra Jonas como los agentes secretos de Citadel Mason Kane y Nadia Sinh, unos super agentes que perdieron la memoria cuando su última misión salió mal al ser traicionados por un traidor que vende Citadel a la malvada Manticore.

Ashleigh Cummings es Abby Conroy, la esposa de Mason ocho años después de perder la memoria, Roland Møller interpreta a los hermanos Anders y Davik Silje, unos asesinos contratados por Dahlia Archer (Lesley Spence), la líder de Manticore. Osy Ikhile es Carter Spence, un agente de campo de Citadel, mientras que Stanley Tucci interpreta a Bernard Orlick, el único agente de Citadel que sigue con vida y recuerda la traición de Manticore, e intentará despertar a Kane y Sinh para evitar la vistoria total de Manticore.

Prime Video necesitaba una franquicia potente con la que competir frente a Netflix, Disney o Max dentro del género de acción y espionaje. Y para ello contrataron a los hermanos Russo, algo que a priori no podía resultar más adecuado a priori. Sin embargo, los creadores de la serie Josh Appelbaum, Bryan Oh, y David Weil han entregado la que se dice que es una de las series más caras de la historia de la televisión que sin embargo no consigue quitarse la sensación de serie mediocre rodada sin sensación cinematográfica y lastrada por un guion muy torpe y un tremendo error de casting de su pareja protagonista.

Y es que el primer problema casi insalvable son unos mediocres Richard Madden y Priyanka Chopra Jonas. Madden y Chopra Jones tienen la química de dos ladrillos a los que intentan pegar con aceite en lugar de pegamento. Lo único positivo que se me ocurre de ellos es que al menos se han currado las escenas de acción de la serie, pero al problema de la falta de química entre ellos tenemos unos actores realmente flojos que lucen fatal en pantalla y a los que no te crees nunca. Y es que ambos parece que están todo el rato posando ante la cámara para parecer tíos duros, en lugar de serlo. Una diferencia fundamental que cobra lamentable importancia en la serie. En lugar de actuar parecen centrados en verse buenorros en pantalla, no buenos actores.

La serie se plantea como una actualización de las historias de James Bond con una aventura en múltiples localizaciones de todo el mundo: Italia, Valencia, Marruecos o los Estados Unidos serán parte del viaje de estos espías amnésicos. Estas localizaciones al menos transmiten que se han gastado dinero en la serie y su diseño de producción cumple con lo que necesita la historia. La primera escena de acción en el tren o la huida de la base secreta a través de la nieve son posiblemente los mejores momentos de toda una serie que al menos en lo referido a las escenas de acción cumple razonablemente bien.

Sin embargo, comentaba al principio de la reseña que la historia me ha parecido ridícula, un «sujétame el cubata» de manual. Más que una serie de acción Citadel intenta ser en realidad un triller conspiranoico en los que todos los personajes tienen un giro que hace que no sepas si son buenos o malos. Aparte de la duda que se plantea desde el primer momento sobre la identidad del traidor que ayudó a destruir Citadel hace 8 años. Pero una cosa es crear ambigüedad y otra que las relaciones de todos los personajes sean tan enrevesadas que parece que estamos viendo una telenovela turca. No, las turcas aún tienen algo de sentido, digamos una telenovela venezolana. Las relaciones que se descubren entre todos a los largo de los seis episodios resultan sencillamente ridículas. Y de ahí el comentario anterior. Me imagino a los Russo hablando con los showrunners diciéndoles «¿No podéis complicar un poco más la historia?», y los escritores sonriendo entre ellos.

Y esta historia resulta también ridícula por el tremendo error de casting que comentaba al principio, que provocan que no te creas lo que está pasando y los personajes resulten planísimos. Un error de casting es el de Madden y Chopra Jonas, pero la forma en que desaprovechan a Stanley Tucci me parece también tremendo. Hablaba del problema de los giros, pero en general los diálogos super expositivos también me parecen un desastre que impiden que los actores tengan algo en lo que centrar su interpretación.

A pesar de todo lo anterior, la verdad es que los 6 episodios, gracias a Odín que no se han extendido más, resultan entretenidos y carentes de la más mínima vergüenza ante lo que nos están contando, buscando el entretenimiento planteado a partir de los giros absurdos de la trama y unas escenas de acción super espectaculares. Citadel puede funcionar con entretenimiento de encefalograma plano, ocultando con su historia con múltiples localizaciones y giros lo absurdo y mediocre que resulta el conjunto.

Y en lo que se refiere a la creación de una franquicia para Prime Video, además de la segunda temporada de la serie ya confirmada, el final de Citadel ha presentado el que será el primer spin-of de la serie: Citadel Diana, serie ambientada en Italia que se estrenará en 2024. Aunque el conjunto haya resultado mediocre y montonero, Prime ya tiene su franquicia. Falta por ver si el enorme desembolso económico ha merecido la pena en lo referido a la audiencia.

No lo puedo saber, pero la sensación viendo la cantidad de gente que afirmó haber visto el arranque y dejó de verla porque lo que vieron no les enganchó me sugiere que esta serie no va a ser ni mucho menos el éxito de audiencia que les gustaría a Prime. De hecho, una vez vista esta primera temporada, no me ha dejado de ver la continuación, ni siquiera a pesar del enorme cliffhanger con que nos dejó la serie al final.

Comparto el trailer de esta serie:

Citadel es un importante fracaso creativo de la productora de los hermanos Russo. Y eso sin saber sus datos de audiencia. Pero parece que la buena estrella de los antiguos directores de Marvel Studios empieza a apagarse.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de FUBAR temporada 1 (Netflix)

Tener la primera serie de televisión protagonizada por Arnold Schwarzenegger debería haber sido un acontecimiento para los fans del cine de acción. Sin embargo, la serie de Netflix se convierte en el siguiente producto mediocre del canal de streaming. Hoy hablo de FUBAR.

PUNTUACIÓN: 5/10

Un veterano agente de la CIA acepta una misión final antes de retirarse definitivamente, pero durante dicha misión descubre que su hija también trabaja encubierta para la CIA.

FUBAR (acrónimo de fucked up beyond all recognition -jodido hasta lo irreconocible-), ha sido creada por Nick Santora (1970) un veterano guionista y productor de Nueva York que ha trabajado en series como The Sopranos, The Guardian, Law & Order, Prison Break, Lie to Me y Scorpion, que ha creado y producido Beauty and the Geek y Breakout kings. Además de televisión, Santora escribió los guiones de The Longshots , comedia de 2008 con Ice Cube, y Punisher War Journal.

La serie de ocho episodios ha sido dirigida por Phil Abraham, Holly Dale, Steven A. Adelson, Stephen Surjik. Santora escribe el primer y último episodio de la serie, contando además con Scott Sullivan, Adam Higgs, Penny Cox, Cait Duffy,  Lillian Wang, Adam Higgs y Michael J. Gutierrez.

Arnold Schwarzenegger como Luke Brunner y Monica Barbaro como su hija Emma son los protagonistas de esta mezcla de comedia y acción a partir de la premisa de la sorpresa y los choques de personalidades que se producirán cuando padre e hija conozcan que el otro era un agente de la CIA sin que la familia lo supiera.

Milan Carter como Barry, Fortune Feimster como Roo y Travis Van Winkle como Aldon son los miembros del equipo de Luke en la CIA. Barbara Eve Harris como Dot, la directora regional de la CIA que encarga a Luke y Emma que trabajen juntos como un equipo para detener a Boro Polonia (Gabriel Luna), un poderoso traficante de armas que comparte un pasado con Luke. Al equipo se une Tina (Aparna Brielle), una analista de la NSA que ayudará a la CIA. El reparto lo completan Fabiana Udenio como Tally Brunner, la ex mujer de Luke y madre de Emma, Jay Baruchel como Carter, el novio de Emma y Andy Buckley como Donnie, el novio de Tally.

No tenía muchas expectativas con FUBAR. De hecho, viendo el trailer el hype desapareció y se me fueron las ganas de verla. Sin embargo, al final la curiosidad por ver a Arnold Schwarzenegger me pudo. Y empezando con los aspecto positivos, la serie es entretenidilla. Me ha volado la cabeza ver que Arnold tiene ¡75 años! y aún sigue con la vitalidad y casi la misma presencia de siempre. Aunque ya no está para determinadas escenas de acción, los episodios se ven son agrado sin que haya nada especialmente malo en gran parte gracias a él. Si eres fan de toda la vida de Schwarzenegger, al final vas a acabar de ver la serie aún sabiendo que no va a ser gran cosa sólo por él, cosa que Netflix sabe que va a pasar.

Más que una serie de acción, FUBAR es una comedia con un equipo de la CIA que son personalidades diametralmente opuestas. Aparte de los Brunner, tenemos al friki informático afroamericano, al guaperas rubio y a la tía dura lesbiana. A partir de esta premisa, me gusta que el guion plantee cosas a estos personajes para que se salgan del estereotipo y parezcan personas tridimensionales. Junto a esto, que Luke (Arnold) tenga una conexión emocional con el villano hace que la historia cobre un poco más de interés en la parte de espionaje, al nos ser el típico villano de «jua, jua, jua qué malo soy». Junto a estos personajes, el cameo de Tom Arnold, compañero de Schwarzenegger en Misiones Arriesgadas, o el personaje del psicólogo de la CIA que trata a los miembros del equipo, me parece que ofrecen momentos muy buenos en la serie. Recordando cosas buenas, Barry, el informático amigo de Luke y Emma, da momentos chulos cuando mete elementos frikis, aunque por el lado cínico creo que también es el típico recurso fácil que se añade a la serie para captar a un determinado target de espectadores.

Junto a esto, la serie equilibra las misiones de la CIA con la vida familiar de los Brunner mientras ocultan sus actividades al resto de su familia y sufren porque esta profesión se mete en su vida sentimental no puede ser más tópico y manido. Luke intenta recuperar a su mujer, de la que lleva 15 años separada y tiene un nuevo novio, mientras que Emma se debate entre su novio aburrido y normal y el buenorro compañero de trabajo. Estas situaciones me provocaron una sensación tremenda de familiaridad al ser cosas que hemos visto en infinidad de ocasiones en otras películas y series previas. Películas y series mucho mejores que FUBAR.

El problema es que comentaba que FUBAR no tenía nada especialmente malo, pero tampoco bueno que merezca la pena recordar. Aparte de Schwarzenegger, todo a su alrededor es de un mediocre que tira mucho para atrás. Y sobre Arnold debo decir que está un poco mayor y su look actual con barba y/o perilla no me acaba de gustar. Otro tema importante dentro de la sensación de mediocre y ya visto es que FUBAR parece un greatest-hits de Arnold al plantear situaciones prestadas de otras películas suyas. Por ejemplo el mítico baile de Mentiras arriesgadas de Jamie Lee Curtis. Y en la familiaridad y la sensación de algo ya visto FUBAR sale siempre perdiendo, claro. Aparte que para ser una comedia las situaciones no son tampoco especialmente divertidas.

Dentro que quizá es lo menos importante, tras ver la serie en su totalidad pero creo que el propio título FUBAR me parece super erróneo al dar una idea de una serie que no es. Porque este acrónimo es una expresión militar que se emplea cuando una misión se ha ido a la mierda por una situación más allá del control de los participantes. Esto al menos me sugería un over-the-top con misiones super locas que nunca llega a suceder. De hecho, aunque en las diferentes misiones siempre hay algún inconveniente, este es un elemento muy muy menor que desde luego no entraría dentro de esta definición de «caos total». La sensación de «serie internacional» que intentan transmitir al situar las misiones en diferentes partes del mundo al final queda cutre, porque no te acabas de creer nada al ser todo con una calidad y diseño de producción televisivo a más no poder. Dicho esto con connotación negativa, claro.

La serie además plantea unos giros finales en la serie que no me han gustado. Y no porque tengan más o menos sentido, sino porque provocan que una serie que debería haber contado una historia completa y cerrada no lo haga planteando un cliffhanger que lo deja todo colgado. Este es otro elemento que no me ha gustado, porque lo mínimo hubiera sido que en vista del éxito de la serie plantearan una segunda temporada con nuevos desafíos en la CIA y más problemas familiares. Pero dejar la serie colgada, siendo como es super mediocre, me ha parecido un recurso bastante sucio. Y ya de lo de las cancelaciones de Netflix y que pinta a que esto puede quedar colgado ya ni hablamos.

Dentro que FUBAR es mediocre, al menos la duración de 8 episodios es adecuada y consigue no sintiera que la serie se alarga de más. Y dentro de todo, tampoco esperaba nada sesudo ni brillante, por lo que diría que al menos cumple con el objetivo de entretenimiento ligero para una familia que no sepa qué ver un fin de semana al azar. Que esto sea lo mejor que se me ocurre ya os indica cual es el nivel.

Comparto el trailer de esta serie:

FUBAR es otra de las series malillas de Netflix. A pesar de ser entretenidilla, da pena que el bueno de Arnold se haya prestado a algo tan mediocre.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Ted Lasso temporada 3 (Apple TV)

Ted Lasso ha terminado con una tercera temporada llena de emoción pero también algún elemento menos bueno. Quiero analizar los pros y contras del final de la serie estrella de Apple TV.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras jugar la temporada anterior en la segunda división inglesa, el recién ascendido AFC Richmond se enfrenta a las burlas de los expertos, que predicen que el club acabará último esta temporada. Mientras tanto, Nate (Nick Mohammed), aclamado ahora como el «chico maravilla», se ha ido a trabajar para Rupert (Anthony Head) en el West Ham United. Tras la polémica marcha de Nate del Richmond, Roy Kent (Brett Goldstein) asume el cargo de segundo entrenador, junto a Beard (Brendan Hunt). Mientras tanto, Ted (Jason Sudeikis) lidia con las presiones en el trabajo y sigue luchando con sus propios problemas personales en casa, Rebecca (Hannah Waddingham) se centra en derrotar a Rupert, y Keeley (Juno Temple) navega siendo la jefa de su propia agencia de relaciones públicas. Las cosas parecen desmoronarse tanto dentro como fuera del campo, pero el equipo Lasso está dispuesto a dar lo mejor de sí de todos modos.

Ted Lasso es una comedia desarrollada por Bill Lawrence, Jason Sudeikis, Brendan Hunt y Joe Kelly (escritor de comics durante muchos años y creador de la exitosa serie de animación Ben 10) para Apple TV basada en un personaje del mismo nombre que Sudeikis realizó en una serie de promos para NBC Sports para la cobertura de la Premier League. Esta tercera temporada ha contado con 12 episodios, muchos de ellos cercanos a una hora de duración.

Jason Sudeikis es Ted Lasso, el entrenador de fútbol americano que dirigió al AFC Richmond la temporada anterior. Aunque jovial y positivo, este año tendrá varios problemas personales que resolver. Hannah Waddingham es Rebecca Welton, la dueña del AFC Richmond que le fue otorgado en el divorcio de su marido, el anterior propietario, y que aspira a conseguir ascender al equipo a la Premier League sea como sea. Jeremy Swift es Leslie Higgins, el director de operaciones del equipo segundo al mando de Rebecca.

Phil Dunster es Jamie Tartt, una joven estrella del Richmond. Brett Goldstein es Roy Kent, el veterano centrocampista siempre enfadado que después de retirarse entrará a formar parte del cuerpo técnico del Richmond. Brendan Hunt, es Coach Beard, el ayudante de Ted que lleva trabajando mucho tiempo con Ted. Nick Mohammed como Nathan Shelley, el antiguo utillero del equipo que se ha convertido en entrenador estrella del West Ham. Completa el reparto Juno Temple como Keeley Jones, una ex-modelo novia de Jamie y Roy que trabaja para el Richmond y tiene su propia agencia de representación.

Empezando por lo positivo, Ted Lasso es un chute de positivismo alucinante. Todos los miembros del Richmond son unas personas asombrosas que mejoran cuando trabajan en equipo y se ayudan mutuamente. Y con ellos tenemos a un Ted que en su simplicidad como ve el mundo, siempre pensando lo mejor de las personas a su alrededor, actúa como el mejor pegamento que mantiene a todos unidos.

En esta tercera temporada, hay un hecho que puede ser divisivo, y es que la importancia de Ted disminuye muchísimo, quedando eclipsada en muchos momentos por los problemas de las vidas del resto de personajes, que forman un crisol de líneas argumentales que se van entremezclando en los episodios. Mi familia y yo hemos visto los episodios en su formato semanal y la verdad es que globalmente nos han gustado mucho. Los jugadores del equipo casi se han convertido en miembros de la familia, a cual mejor, aunque visto en su conjunto algunas de estas subtramas me han parecido un poco chof. Dicho esto, entiendo que Ted Lasso no ha sido una serie de trama, sino de personajes. Lo cual no me supone ningún problema.

Aunque como digo Ted queda eclipsado en muchos momentos, la clave de todo nos lo da el perfecto final, que aparte de super emocionante y de ser el único final posible para Ted, nos enfatiza que esto nunca fue la historia de Ted, sino de todas las personas que forman el Richmond. Cuando un final es tan acertado consigue que el sabor de boca sea super bueno incluso cuando alguno de los elementos no haya sido tan acertado. Y encima, con una canción sacada de la banda sonora de James Gunn que me puso las emociones a flor de piel.

Por entrar en el barro, todo el arco de Keekey, su ruptura con Ken y su relación con la rica heredera que financia su empresa, es de largo lo más flojo de la temporada. Sobre todo teniendo en cuenta que al final no parece que haya aprendido nada. El otro elemento problemático de la serie es el viaje de Nathan de villano entrenador del West Ham. La verdad es que el episodio centrado en él tiene momentos super emocionantes cuando se enfrenta a su padre y consigue ponerse en paz consigo mismo, pero globalmente nos han ofrecido, como en el caso de Keeley, una historia circular sin mucho mucho interés cuyo final se veía venir.

Hay además otro elemento, y es que los primeros episodios me parecen super divertidos, todo lo relativo a Zava, un jugador inspirado en Slatan Ibrahimovich, me parece buenísimo. Sin embargo, dentro que la serie está llena de momentos emocionantes, a medida que avanza la temporada es cada vez menos divertida en el sentido de reir a mandíbula batiente. Dicho esto, los miembros del equipo son todos buenísimos: Sam Obisanya, Dani Rojas, Isaac McAdoo, Colin Hughes,… hay momentos chulos en todos los episodios cuando vemos como viven su compañerismo.

Aunque igual no es tan divertida, esta temporada tiene emoción a flor de piel en todo momento. La historia de Sam cuando sufre el boycott del millonario que controla la selección de su país, la salida del armario de un jugador y el miedo al rechazo que siente, la forma en que Roy y Jamie se hacen amigos mientras entrenan, el viaje a Amsterdam, la fiesta en Liverpool. Los momentos buenísimos se amontonan a lo largo de los doce episodios de una temporada que no se me han hecho largos en ningún momento.

Aparte de los jugadores del Richmond, la serie teje un ecosistema de gente buenísima, como los 3 aficionados que ven el fútbol en el pub. Al final, como comentaba antes, cuando entiendes que esta es una historia de personajes que no necesitan cambiar en lo fundamental para ser felices y hacernos felices, el disfrute es total. Y luego además están las sorpresas deportivas que viviremos a lo largo de la temporada, que añade otra capa a una serie que me parece super redonda.

Igual no es tan brillante como las primeras temporadas, pero el feel-good se siente de principio a fin. Y si añadimos el perfecto final, en el que entre otras cosas Ted muestra que SI ha aprendido algo de fútbol después de todo, forman un cocktail que nos ha divertido a toda la familia y nos ha dejado con la mejor de las sensaciones.

Por cierto, parece ser que Jason Sudeikis estaba cansado del personaje y quería pasar páginas de Ted Lasso. Sin embargo, está por ver si este va a ser el final de la historia del Richmond. Si por casualidad se confirmara el Spin-of, seguro que lo vería. Por soñar que no quede.

Intelectualmente puede entender que esta tercera temporada de Ted Lasso ha sido la peor de las tres. Pero emocionalmente estos personajes me han dado tanto que no puedo más que dar gracias por haber podido disfrutar de Ted Lasso.

Comparto el trailer de este tercera temporada:

Ted Lasso ha tenido un final perfecto lleno de emoción que nos recuerda que lo importante es el viaje y que si el corazón está en el sitio correcto la cosa no puede acabar mal.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de La maravillosa Sra. Maisel temporada 5 (Prime Video)

Termina La maravillosa Sra. Maisel en Prime Video con una brillante quinta temporada que ofrece el final perfecto que estos personajes que son historia viva de la televisión.

PUNTUACIÓN: 9/10

En la quinta y última temporada, Midge está más cerca que nunca del éxito con el que sueña, pero descubre que «más cerca que nunca» sigue siendo muy lejos.

Amy Sherman-Palladino (1966) es una guionista, directora y productora de televisión estadounidense, creadora de la serie de comedia dramática Gilmore Girls. Sherman-Palladino ha recibido seis premios Emmy por su trabajo, incluyendo el de Serie de Comedia, el de Dirección para una Serie de Comedia, el de Escritura para una Serie de Comedia y el de Supervisión Musical, todos por La Maravillosa Sra. Maisel. Fue la primera mujer en ganar en las categorías de escritura y dirección de comedia en los Emmy. Es conocida por sus característicos diálogos rápidos, que a menudo están llenos de referencias a la cultura pop, y también por un estilo de filmación en el que da gran importancia a los planos secuencia.

Sherman-Palladino escribe junto a su marido Daniel Palladino todos los episodios de esta temporada final, con Isaac Oliver escribiendo el único capítulo no escrito por ellos. Excepto dos episodios dirigidos por Daisy von Scherler Mayer y Scott Ellis, el matrimonio también dirige la mayoría de episodios, confirmando el control total que han tenido de la serie hasta llevarlo hasta su perfecto final.

Rachel Brosnahan interpreta a Miriam «Midge» Maisel (de soltera, Weissman), una ama de casa judía estadounidense que descubre su talento para la comedia después de que su marido la abandone. Alex Borstein es Susie Myerson, la representante de Midge. Michael Zegen interpreta a Joel Maisel, el marido separado de Midge. Marin Hinkle es Rose Weissman, la madre de Midge que luego se convierte en una celestina profesional. Tony Shalhoub interpreta a Abraham «Abe» Weissman, el padre de Midge, un profesor de matemáticas de la Universidad de Columbia que comienza una nueva carrera como crítico de teatro para The Village Voice.

Del resto del enorme reparto de la serie habría que destacar a Kevin Pollak como Moishe Maisel, el padre de Joel, propietario de Maisel and Roth Garment Company. Caroline Aaron es Shirley Maisel, la madre de Joel, miestras que Reid Scott interpreta a Gordon Ford, un popular presentador de televisión que contrata a Midge como redactora para The Gordon Ford Show en esta quinta y última temporada.

La maravillosa Sra. Maisel ha sido una serie increíble de principio a fin. Las señas de identidad de esta serie se han mantenido hasta el final, con unos personajes entrañables, unas interpretaciones históricas y super divertidas de todo el reparto, unos diálogos maravillosos llenos de talento y un diseño de producción y narrativas espectaculares.

Pensando en la forma en que Amy Sherman-Palladino iba a plantear el final, me ha gustado que prácticamente desde el comienzo de la temporada no quisiera que la historia se centrara en si Midge iba a conseguir tener éxito, algo que estaba claro en una serie de este tipo, sino en cómo sucedería. De esta forma, mientras seguimos con la historia en 1961, la serie realizará numerosos flash-forwards para ver la vida de Midge años más tarde como una figura histórica de la comedia y el entretenimiento. Esto permite realizar una reflexión sobre la profesión y cómo en casi todos los casos el éxito profesional no lleva aparejado el éxito en lo personal. Los genios sólo pueden serlo si se centran en su arte, y queda claro que los hijos de Midge fueron desatendidos completamente, teniendo una madre ausente más interesada en el show-bussiness que en su familia. También nos muestra como la fama es efímera y cómicos que estuvieron en lo más alto años más tarde son sombras de lo que fueron.

La maravillosa Sra. Maisel es para mi una de las mejores series de la televisión. Los personajes forman parte de mi vida, al igual que un actores en estado de gracia que nos han dado momentos memorables casi en cada episodio. Es una pasada ver como hasta el más mínimo secundario (la secretaria de Susie, la sirvienta de los Weissman, los mafiosos) tienen momentos buenísimos en esos episodios, a los que hay que sumar a los maravillosos padres y suegros de Midge, también los MVPs de la serie. En esta temporada la clave gira en torno a la contratación de Midge como escritora de diálogos del Show de Gordon Ford, uno de los más exitosos del país. Midge tendrá que acostumbrarse a unos usos y costumbres dentro de esta productora que serían absurdos para cualquiera que lo viera desde fuera. Una de las cosas que más me gustan de la serie es lo feminista de su mensaje, pero siempre planteado con buen gusto y humor, huyendo del elemento panfletario que nos acosa en otras series. El machismo de la sociedad de la época es palpable, y Midge se muestra como un gigante ante ello, con una determinación a prueba de rechazos y decepciones. Pero con verlo cualquier persona entendemos que lo que sufre es malo, no necesita recrearse en ello a no ser que con ello pueda conseguir un elemento humorístico. Gordon Ford tiene una regla en su programa, que sus empleados no pueden aparecer en él. Descubrir la forma en que Midge va a saltarse esta regla ¿lo hará? y conseguirá el éxito es una de las claves de la serie y no se resuelve hasta los últimos 10 minutos de serie, ofreciendo un climax brillante y super satisfactorio.

Junto a unos diálogos brillantes y unas actuaciones históricas llenas de carisma por un reparto entregado, si algo nos ha volado la cabeza a lo largo de estas 5 temporadas ha sido su brillante diseño de producción, sus grandísimos sets de rodaje (o su uso de localizaciones reales, como la pista de hielo del Rockefeller Center de Nueva York), y los larguísimos planos secuencia en los que Midge vive unas escenas con decenas o centenares de extras que lucen reales como la vida misma. En todos los episodios hay escenas brillantísimas que descubren a unos creadores con un tremendo buen gusto cinematográfico con un dominio de la narrativa audiovisual que me ha parecido espectacular.

Además todo lo anterior, la recreación del Nueva York de 1960 es espectacular, con unos vestidos, unos peinados y unos vehículos y sets que nos trasladan a esa época y te hacen sentir dentro de la acción gracias a la forma en que Sherman-Palladino plantea la historia. A pesar de saber el final de la historia, si es que las historias tienen final, que es que Midge SI consigue triunfar, Sherman-Palladino consigue dejarnos literalmente en el final feliz perfecto, incluso aunque luego sepamos que la vida de los protagonistas dio muchas vueltas y les acabó separando. La sensación de feel-good está super conseguida a lo largo de la temporada, incluso a pesar de algunos momentos malos de Midge, y me dejó en el mejor momento posible.

Normalmente suelo escribir algo menos bueno de las obras que analizo, pero la serie me parece tan buena que no se me ocurre nada. De hecho, que la serie tenga 9 episodios en lugar de 10 me parece perfecto, porque eso me indica que Sherman-Palladino ha contado la historia como ella quería sin necesidad de alargarla innecesariamente.

Comparto el trailer de esta última temporada:

La maravillosa sra. Maisel ya es historia de la televisión. Qué pasada de serie y que brillante final.

PUNTUACIÓN: 9/10

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