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Crítica de Bruja Escarlata vol. 1 La Senda de las Brujas (Marvel Comics – Panini)

Tras ver Wandavision, he decidido recuperar la única serie de solitario de la Bruja Escarlata, que contó con el veterano James Robinson de guionista y que fue publicada entre 2016 y 2017 en Estados Unidos. Hoy comento mis impresiones del primer volumen de la serie que Panini publicó en su formato 100% Marvel.

PUNTUACIÓN: 6/10

Wanda Maximoff se embarca en un viaje a lo largo del globo con el objetivo de arreglar la brujería. De los callejones de Manhattan a la serenidad de las islas griegas, pasando por las calles de Hong Kong, Wanda debe luchar contra enemigos y descubrir quién está detrás de esta conspiración.

Este volumen incluye los números 1 a 5 USA, publicados en 2016.

Hay que reconocer que Marvel maltrató terriblemente al personaje de Wanda Maximoff desde que John Byrne iniciara la ruptura de su matrimonio con Visión en Vengadores Costa Oeste en 1989, con el ahora ya mítico Vision Quest. Pero fue Brian Michael Bendis en Vengadores quien convirtió a uno de los miembros de los Vengadores más queridos en una villana psicópata con problemas mentales que destruyó el grupo en el infame Avengers Disassemble primero, y aniquiló al 90% de los mutantes en el infame “No more mutants” en House of H.

Ver un comic dedicado a Wanda en solitario que busca devolver un elemento positivo al personaje ya es de agradecer, y es para mi lo principal que tiene este comic. Para este comic Marvel optó por el veterano guionista James Robinson (Starman, The Golden Age, JSA, Capitán América, Cable o Leave it to chance). Robinson convierte a Wanda en una investigadora de lo sobrenatural que viajará por todo el mundo intentando descubrir el problema que siente en la magia de la Tierra. De esta forma, un poco imitando una tendencia creada por Warren Ellis en comics como Secret Avengers o Moon Knight, Robinson plantea esta serie como comics autoconclusivos en la que cada número cuente una historia completa, contando cada número con un dibujante diferente.

Y hay que decir que esto significa el principal hecho distintivo de este comic, pero también el principal problema. Empezando por las historias planteadas por Robinson, que en este momento se encontraba muy alejado de su mejor versión que encontramos en comics como Starman. En Bruja Escarlata, Robinson convierte a Wanda en una especie de John Constantine que vive aventuras sobrenaturales, pero sin el carisma del mago británico. Aunque presenta conceptos relacionados con la magia de diferentes partes del mundo que resultan interesantes, la propia estructura autoconclusiva impide que nada tenga empaque, profundidad o sensación de amenaza, al menos por lo visto en este primer volumen con los cinco primeros numeros. Las historias se me quedan todas como correctas, pero sin nada destacable en ningún aspecto.

El baile de dibujantes también acaba siendo un problema, debido a la enorme variedad de estilos y sensibilidades, que impide que la serie tenga una personalidad gráfica más allá de las espectaculares portadas de Davia Aja con una composición increíble en la que el rojo escarlata tiene un lugar prioritario. Sin embargo, que desde el punto de vista artístico lo mejor de estos comics se encuentre en las portadas indica también hasta qué punto este comic sufrió por esta decisión artística que no se si surgió del propio Robinson o del editor de Marvel de esta serie.

Vanesa del Rey dibuja el primer número, un número que debe establecer el tono y en mi opinión fracasa por el estilo “feista” de la dibujante que no funciona para un comic Marvel. Las figuras son horribles e incluso opta por no dibujar las córneas de los ojos de los personajes, por lo que es imposible empatizar con nada que te muestra. Sinceramente pienso que este número es de largo el peor dibujado de los cinco, y esto es un error fundamental que no debió ayudar a que los lectores quisieran continuar.

El brasileño Marco Rudy tiene un estilo pintado en el que prima el preciosismo y las composiciones complejas. La historia ambientada en Santorini tiene al minotauro como antagonista y Rudi opta por hacer que cada página tenga una composición que artísticamente queda chulo pero que complica innecesariamente la lectura y hace la experiencia algo desagradable, teniendo que pensar el orden de las viñetas antes de disfrutarlas. Eso unido a la ligereza de la historia en la que Wanda llega, conoce el problema y lo resuelve con un hechizo como si nada, hace que el comic empiece a mostrar un patrón no demasiado atractivo.

Este patrón varió algo con el tercer número dibujado casi en su totalidad por Steve Dillon, con unas páginas finales de Chris Vision. Dillon nos muestra la llegada de Wanda a Irlanda, donde conocerá al que va a ser su primer archienemigo en la serie, el Hechicero Esmeralda, mientras que Visions nos lleva por La Senda de las Brujas en el más allá, donde Wanda conocerá a la anterior Bruja Escarlata. Frente al realismo de Dillon y su dibujo de línea fina y perfecta narrativa aunque algo estática, Vision es todo lo contrario, con un estilo de dibujo pintado que recarga en exceso la página y que no hace agradable la lectura para el ojo, fallando a la hora de ofrecer páginas para que el lector flipemos con su arte.

El último número está dibujado por Javier Pulido ambientado en La Rioja. Y aunque Robinson plantea el número para el lucimiento de Pulido, su historia no acaba de tener potencia que debería y todo vuelva a quedarse en un mero fuego artificial vacío. Además, no soy un excesivo amante del estilo de Pulido, al que siempre he considerado un gran narrador pero un dibujante normalito. Por eso mismo, y sumando la normalita historia de Robinson ambientada en La Rioja, tenemos una páginas con una interesante composición pero ninguna con nada que te flipe.

En resumen, compré este volumen en su día, pero lo cierto es que tras leerlo me dejó una sensación de comic montonero que hizo que NO comprara los dos volúmenes siguientes publicados por Panini. La relectura de este comic me confirma las mismas sensaciones que tuve en su momento, pero espero que la experiencia mejore al leer los siguientes y tener la sensación completa de esta serie.

Espero que la cosa mejore, la semana que viene os contare mis impresiones del segundo volumen.

PUNTUACIÓN: 6/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Punisher Max de Jason Aaron y Steve Dillon

Jason Aaron, Steve Dillon y Matt Hollingsworth crearon Punisher Max dentro del sello para adultos Max, comic que sirve de perfecta continuación de la maravillosa etapa de Garth Ennis, sin duda la mejor del personaje, y que hoy quiero destacar.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Llega la nueva serie de Punisher especialmente recomendada para lectores adultos y realizada por Jason Aaron (Lobezno) y Steve Dillon (Marvel Knights: Punisher, Predicador), dos tipos que nacieron para narrar las aventuras del más brutal vigilante del cómic.

La mafia ha tendido una trampa para Frank Castle, convirtiendo al ejecutor Wilson Fisk en el nuevo “Kingpin” para que Frank le de caza. Pero Fisk decide que le gusta su nueva posición, lo suficiente como para matar a sus jefes para mantenerla. De repente, el Castigador se encuentra en una guerra contra una amenaza mortal, ¡y debe decidir hasta donde está dispuesto a llegar para derrotar al Kingpin! Enfrentándose con policías corruptos, luchando contra los secuaces de Fisk, Bullseye y Elektra, y sufriendo por un período en la prisión, Frank se verá arrastrado a su momento más bajo. Pero como Kingpin pronto descubrirá, ¡esto sólo significa que a Frank no le queda nada que perder! Jason Aaron y Steve Dillon nos ofrecen una etapa brutal y sin censura diferente a todo lo que has visto antes.

Tras la histórica etapa de Garth Ennis de Punisher dentro del sello Max para adultos, Marvel tenía en 2009 con una patata caliente con el personaje, porque ¿cómo continúas una etapa insuperable? Tras una serie de miniseries correctas pero sin demasiado interés, la opción que finalmente convenció al editor en jefe de Marvel Axel Alonso fue planteada por Jason Aaron.

Punisher Max fue una serie de 22 números publicada entre enero de 2010 a febrero de 2012, que fue planteada por Aaron como una historia cerrada en 4 arcos. El principal elemento utilizado por Marvel para vender la serie era plantear un arco de Punisher dentro del sello Max introduciendo a algunos personajes del universo Marvel tradicional como Wilson Fisk, Bullseye o Elektra, en versiones Max, que permite mayores niveles de violencia y sexo.

Los cuatro arcos de la serie fueron Kingpin (números 1-5), que narran el ascenso de Wilson Fisk de gualdaespaldas a Kingpin del crimen de Nueva York, demostrando que podía ser una verdadera amenaza para Frank Castle. Un Castle envejecido que lleva más de 30 años como Punisher y que se está acercando a un punto de no retorno. Bullseye (números 6-11) fue el segundo arco, presentando al mortal enemigo de Daredevil como un asesino contratado para eliminar a Frank. Para llevarlo a cabo se planteará conocer en profundidad a su enemigo, lo que sacará a la luz una verdad que Frank creía enterrada en lo más profundo de su mente.

Frank (números 12-16) es para mi uno de los arcos más brillantes de la historia del personaje, y Aaron construye a partir del brillante comic de Garth Ennis para llevar la historia a una evolución lógica pero no por ello menos impactante, triste y satisfactoria. Sin hogar (números 17-21) y El fin de la guerra (número 22) ofrecieron un brutal climax sin concesiones que significaron un brillante y perfecto final para este comic.

Punisher Max fue realizado en su totalidad por el equipo creativo de Jason Aaron, Steve Dillon al lápiz y la tinta, Matt Hollingsworth al color y una super icónicas portadas de Dave Johnson.

Steve Dillon (1962-2016) es uno de los grandes nombres del comic americano mainstream para adultos. Su Preacher junto a Garth Ennis es una de las grandes series de Vertigo, junto al que trabajó en una estupenda etapa de Hellblazer y la primera etapa de Ennis en Punisher, en ese momento aún dentro del universo Marvel tradicional. Otro excelente comic de Dillon es Skreemer junto a Peter Milligan, y tuvo una larga vida profesional trabajando en Fleetway, DC Comics o Marvel entre otras editoriales.

Dillon no era un dibujante superestrella. Sin embargo, su estilo limpio de dibujo le permitía narrar prácticamente cualquier cosa, sin importar lo loco, salvaje, violento y over-the-top. Aunque su dibujo no fuera especialmente espectacular ni sus páginas resalten por sus fondos detallados, resultó ser el dibujante perfecto para contar esta historia de un Frank Castle crepuscular que debe lidiar con pecados de su pasado. Además, el punto fuerte de Dillon, su capacidad de hacer que sus personajes transmitan todo tipo de sentimientos, es clave para el tercer volumen Frank, el más importante de esta serie.

Junto al colorista Matt Hollingsworth, Dillon crea un comic con una enorme consistencia. En unos años en los que los comics de Marvel y DC están repletos de fill.ins y dibujantes sustitutos, es una pasada poder leer este comic que transmite la sensación de una obra completa cerrada porque lo es.

Otro elemento destacado son las icónicas portadas de Dave Johnson, que crearon una personalidad única para esta serie. Johnson huye de las típicas portadas de comics se super héroes y ofrece imágenes simbólicas de gran expresividad, Además, sus portadas consiguen no ser nunca repetitivas, jugando con diferentes opciones creativas, como crear viñetas en las portadas, o presentar imágenes con grandes manchas de color. Dentro de la Marvel de 2011-2011, este comic fue uno de los de mayorpersonalidad.

Si tengo que comentar algo menos bueno, hay algunos elementos de sexo y violencia que realmente no aportan nada importante a la historia más allá de resaltar el hecho de que este era un comic Max para adultos. Sin embargo, el retrato psicológico que Aaron hace de Frank Castle me parece bestial. Su historia posee una gran profundidad y sin duda los temas que trata son profundamente adultos, por lo que entiendo que no necesitaba estos elementos “secundarios” para vender que se trata de un comic adulto. Esto me recuerda un poco la confusión que existe no solo en el mundo del comic, sino también en el cine, sobre que mostrar sexo o violencia hece que una obra no sea para niños, pero no la convierte en necesariamente “adulta”.

Punisher Max para mi es un comic adulto por la forma en que Aaron nos contruye a los maravillosamente complejos personajes. Empezando por un alucinante Wilson Fisk, un antagonista complejo que ofrece momentos muy potentes a este comic. Además de Fisk, Aaron demuestra que adora los comics de Garth Ennis, porque todo lo que hace está construido de lo que Ennis creó, incluyendo la aparición del Nick Furia Max de la etapa de Ennis. El Frank Castle crepuscular de Jason Aaron es un retrato duro y sin concesiones del personaje, pero a la vez es dolorosamente humano, lo que hace que sea uno de los mejores comics de un personaje que ha tenido algunas etapas excelentes.

Dentro de esta serie, Bullseye consigue ser el elemento freak que la historia necesitaba además de ofrecer los momentos de ultra violencia del comic, de forma que creo que narrativamente cumple completamente su función. Mucho más floja me parece el personaje de Elektra, la asesina de La Mano creada por Frank Miller, cuya aparición es completamente decepcionante y no cumple ninguna función importante dentro de la historia. Bueno, realmente sí tiene un papel fundamental en la historia, que al ser spoiler prefiero no comentar.

Además, Punisher Max es ante todo un comic publicado mensualmente, de forma que Aaron contruye cada número de forma que ofrezca la suficiente información, acción y sorpresas para que los lectores quisieran volver el mes siguiente. Además, cada arco cuenta con un final excelente que nos dejaba a los lectores alucinados y abría nuevas posibilidades para la siguiente parte. En muchos momentos, Aaron parece el Francis Ford Coppola del Padrino, haciendo que varias acciones fueran construyéndose simultáneamente hasta alcanzar su climax al mismo tiempo, lo que le confirma como un excelente escritor y un perfecto conocedor del medio comiquero.

Punisher Max de Jason Aaron y Steve Dillon es una maravilla que todo fan del personaje y en general de los comics Marvel y el género negro deberían leer, y que creo que debido a que vinieron después de la histórica etapa de Garth Ennis, creo que puede haber pasado bastante desapercibida.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Twisted Podcast Episodio 3 – Preacher

Tenía muchas ganas de ver el episodio piloto de la serie de televisión de Preacher de la cadena AMC, basada en el comic de culto de los años 90 obra de Garth Ennis y Steve Dillon. Preacher es uno de mis tebeos favoritos y estaba predispuesto a que me gustara esta serie, asumiendo que una serie de televisión nunca será igual al tebeo.

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Así que me junté con Fernando Verniere y con Spider-Verch para ver este piloto para valorarlo. Creo interesante comentar que Fer y yo somos muy fans del tebeo, pero Spider-Verch nunca lo leyó y de hecho no sabía ni que existía, por lo que seguro su punto de vista será muy interesante respecto al nuestro que a lo mejor está algo “contaminado” por la experiencia del tebeo.

Así pues, ¿nos ha gustado Preacher o nos ha decepcionado? Tendreis que escuchar el Podcast para averiguarlo:

http://www.ivoox.com/twisted-podcast-episodio-3-preacher-audios-mp3_rf_11774978_1.html

Y aquí el link en Youtube:

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Y ya estamos pensando en los siguientes contenidos para el podcast, entre ellos el episodio piloto de Outcast, la serie de televisión basada en el comic de Robert Kirkman y Paul Azaceta.

¡Saludos a todos!