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Crítica de 28 años después: El templo de los huesos, de Nia DaCosta

Tras la enorme decepción de 28 años después de Danny Boyle, nos llega la continuación, 28 años después: El templo de los huesos, para la que Boyle ha dejado los mandos a Nia DaCosta (The Marvels).

PUNTUACIÓN: 4/10

El Dr. Kelson (Ralph Fiennes) se ve envuelto en una nueva y sorprendente relación, cuyas consecuencias podrían cambiar el mundo tal y como se conoce,. Por otra parte, el encuentro de Spike (Alfie Williams) con Jimmy Crystal (Jack O’Connell) se convierte en una pesadilla de la que el chico no puede escapar. En este mundo, los infectados ya no son la mayor amenaza para la supervivencia, ya que la inhumanidad de los supervivientes puede ser aún más extraña y aterradora. (FILMAFFINITY)

Nia DaCosta (Nueva York, 1989) es una cineasta estadounidense. Saltó a la fama cuando debutó como guionista y directora con el thriller policíaco Little Woods (2018), que ganó el Premio Nora Ephron a la mejor directora en el Festival de Cine de Tribeca. DaCosta se convirtió en la primera directora negra en debutar en el número 1 de la taquilla estadounidense durante el fin de semana de estreno de la película de terror Candyman (2021). Posteriormente, se convirtió en la primera mujer negra en dirigir una película de Marvel Comics con The Marvels (2023).

Tras dirigir 28 años después, Danny Boyle comentó que tenía pensadas 2 películas más ambientadas en este mundo que sucederían justo a continuación de esa película. Para la segunda película, El templo de los huesos, Boyle dejó que la dirigiera DaCosta, manteniéndose como productor ejecutivo. El guion corre a cuenta de Alex Garland, como las anteriores. Esta película de 109 minutos de duración tiene un presupuesto de 65 millones y ha contado con fotografía de Sean Bobbitt, montaje de Jake Roberts y música de Hildur Guðnadóttir.

En el reparto tenemos el retorno de caras conocidas, como Ralph Fiennes como el Dr. Ian Kelson, un antiguo médico de cabecera dedicado a conmemorar a las víctimas de la epidemia, y Alfie Williams como Spike, un adolescente que se encuentra en una búsqueda personal en el continente. Los nuevos personajes son Jack O’Connell como Sir Lord Jimmy Crystal, un líder de banda psicópata que se inspira en Jimmy Savile. Erin Kellyman como Jimmy Ink / Kelli, uno de los Fingers, que se hace amigo de Spike. Chi Lewis-Parry como «Samson», un líder alfa de los infectados con una imponente presencia física.

Durante la promoción de 28 años después Danny Boyle comentó que a Alex Garland se le ocurrió una idea demasiado buena como para dejarla correr, por lo que decidieron rodar El templo de los huesos inmediatamente, para evitar que Alfie Williams, el chaval que interpreta a Spike, pegara el estirón entre películas. Una vez vista esta película, lo que saco en claro es que lo importante no era tanto el joven actor, sino aprovechar el acojonante set que es el Templo de los Huesos creado por el personaje interpretado por Ralph Fiennes. Y en parte les entiendo, porque realmente es un espacio impresionante. En realidad, si hay algo salvable de esta película sería precisamente este monumento de huesos, y la interpretación de un Ralph Fiennes que siempre está bien.

Pero eso es todo. 28 años después. El templo de los huesos es un fracaso bastante importante a todos los niveles. Empezando por la dirección de una Nia DaCosta que demuestra de forma dolorosa que no tiene el poderío visual de Danny Boyle. Y no es que plantee una película plana visualmente que no tiene nada interesante que mostrar, es que estamos ante una película super aburrida con un ritmo terrible y un anticlimax super decepcionante. El bajón que he tenido viendo una película de zombies, perdón infectados, y que sea un peñazo ha sido tremendo.

Por supuesto, no todo es un problema de DaCosta, porque el guion de Alex Garland es de juzgado de guardia. En la película anterior, con el mismo socio y similares problemas argumentales, al menos Boyle inventó momentos super guapos. Pero en esta película queda completamente en evidencia que el Emperador está desnudo.

28 años después rompió los esquemas al no contar una historia sino que planteó dos episodios bastante independientes con las dos salidas de Spike al mundo salvaje dominado por los infectados. Con un ridículo final que dejaba todo abierto y no ofreció una conclusión a la película. En esta continuación, Boyle plantea dos historias en paralelo. Por un lado, el doctor Ian Kelson (Fiennes), creador del Templo de los Huesos continua su extraña relación con Samson, el infectado Alfa de la zona, descubriendo que los chutes de morfina que le da para evitar sus ataques están calmando a un ser que hasta ahora siempre era salvaje y violento. Esta parte es posiblemente lo más interesante y en lo que más altera el canon de esta franquicia. Aunque en realidad, si lo piensas un poco es una idea realmente ridícula.

Por otro lado, Spike ha sido hecho prisionero por Sir Lord Jimmy Crystal (Jack O´Connell), un psicópata que conocimos de niño cuando surgió el estallido de infectados, y que vio morir a toda su familia. Ya adulto, es un loco que se cree el hijo de Satanás y que ha creado un escuadrón de la muerte con niños huérfanos a los que moldeado a su imagen, con el único propósito de matar a toda persona con los que se encuentren. Spike tiene que luchar a muerte contra uno de los «Dedos» de Jimmy, y milagrosamente consigue salir con vida. Una escena rodada de la forma más mediocre y menos interesante imaginable. Esta segunda trama seguirá los pasos de este grupo mientras crea el caos, masacrando a un grupo que vive en una granja, hasta que llegan por casualidad hasta el Templo de los Huesos.

El problema es que todo es ridículo y está rodado de forma super aburrida. Porque el guion no hay por donde cogerlo. En el mundo 28 años después del apocalipsis, un grupo de personas de la granja que han sobrevivid a todo están por el bosque y no saben enfrentarse a un infectado. En una granja que bordea un bosque repleto de infectados, se les cuelan el grupo de Jimmy apenas armados con apenas cuchillos y flechas y estos no saben defenderse. Esque todo es así, una ridiculez tras otra, que encima está rodado de forma terrible.

El encuentro de Jimmy y el doctor Kelson es interesante. Más por los actores implicados y por lo inusual de la escena dentro de lo que habiamos visto hasta ese momento. Y la relación de Kelson y Samson es lo mejor de la película. Pero es demasiado poco dentro de un conjunto demasiado aburrido. Ni siquiera la canción Number of the Beast de Iron Maiden en el climax final, puede salvar la película. Escena que acaba convirtiéndose en un anticlimax. El mundo al revés.

El no-final de 28 años después me enfadó muchísimo y me pareció una tomadura de pelo. No contentos con esto, El templo de los huesos comete el mismo pecado y vuelve a terminar una película con una situación abierta sin final. Si el verano pasado me pareció fatal, ahora ya creo que se están riendo de mi como cliente, renunciando a su obligación de contar una historia con un principio y un final. Ni siquiera la esperada identidad del cameo que aparece en esa escena compensa el desastre aburrido que he sufrido con esta película.

Danny Boyle afirmó que en función de la rentabilidad de esta película volvería para dirigir la quinta película de la franquicia. Sin embargo, El templo de los huesos ha fracasado en taquilla. En el momento de escribir esas líneas ha recaudado apenas 46 millones en todo el mundo a partir de un presupuesto de 65 millones. Eso supone un tercio de la recaudación de 28 años después, lo que diría que demuestra que el público no quedó contento de la anterior película. Con la diferencia que yo si me animé a ver esta continuación, mientras que el resto de la gente se quedó en casa. Ellos acertaron, yo no. Con estas cifras, es casi imposible que se vaya a producir la siguiente película. Película que en todo caso yo no vería en el cine.

A pesar de todo, tenía curiosidad y ganas que me gustara esta película, pero el chasco ha sido importante.

Comparto el trailer de la película:

28 años después: El templo de los huesos ha sido un chasco importante.

PUNTUACIÓN: 4/10

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Crítica de Black Phone 2 de Scott Derrickson

Me gustó mucho Black Phone, la película de Scott Derrickson con Ethan Hawke. Tener al equipo de vuelta incluyendo el guionista C. Robert Cargill hizo que el visionado de Black Phone 2 fuera obligado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Secuela de «Black Phone». El Raptor quiere vengarse de Finn desde la tumba y escoge como objetivo a Gwen, su hermana pequeña. Gwen, una adolescente de 15 años con mucho carácter, empieza a recibir llamadas de un teléfono negro en sueños, acompañadas de inquietantes visiones de algo o alguien acechando a tres chicos en el campamento de invierno de Alpine Lake. Decidida a resolver el misterio y a acabar con el tormento de su hermano, Gwen convence a Finn para ir al campamento durante una tormenta de nieve. Juntos, los dos hermanos deberán enfrentarse a un asesino aún más poderoso desde la muerte. (FILMAFFINITY)

Scott Derrickson (Denver, 1966) es un director y guionista conocido en el mainstream tras dirigir la primera película de Doctor Strange (2016) para Marvel Studios. En realidad su sensibilidad le ha hecho conectar principalmente con el terror, estando la mayoría de sus películas conectadas a este género: Hellraiser: Inferno (2000), El exorcismo de Emily Rose (2005), Ultimatum a la Tierra (2008), Sinister (2012), Líbranos del mal (2014).

Tras abandonar Doctor Strange in the multiverse of madness (Sam Raimi, 2022) debido a las típicas diferencias creativas, Derrickson volvió por sus fueros con Black Phone (2022), película basada en una historia de Joe Hill (Locke & Key) que escribió junto a su colaborador habitual, el escritor C. Robert Cargill. Antes de esta secuela, Derrickson estrenó en Apple TV The Gorge , película protagonizada por Anya Taylor-Joy y Milles Teller.

The phone 2 es una película de terror de 114 minutos de duración que cuenta con guion de Derrickson y C. Robert Cargill. La fotografía es de Pär M. Ekberg, el montaje de Louise Ford y la música de Atticus Derrickson (hijo del director). Su presupuesto ha sido de 30 millones de dólares, superior a otras producciones similares de Blumhouse, su productora. Viendo que recaudó en USA 26 millones durante su primer fin de semana de estreno, parece claro que va a ser rentable.

En el reparto encontramos a Mason Thames como Finney, el único superviviente conocido del Grabber; Madeleine McGraw como Gwen, la hermana menor de Finney; Ethan Hawke como el Grabber, un asesino en serie que fue asesinado anteriormente por Finney; Demián Bichir como Armando, el supervisor del campamento Alpine Lake, y Jeremy Davies como Terrence, el padre de Finney y Gwen.

Me gusta mucho Scott Derrickson como director. Y sus colaboraciones con el escritor C. Robert Cargill ha sido siempre una gozada de ver. En el caso de Black Phone, Derrickson y Cargill adaptaban una historia de Joe Hill que era una película «pequeña» rodada casi en su totalidad en un espacio cerrado, el sótano del asesino en serie Grabber en el que había dejado al joven Finney, el niño que había secuestrado y al que estaba claro que acabaría matando.

Para esta Black Phone 2, Derrickson y Cargill han partido del clásico «bigger, badder, more spectacular» que se espera de las secuelas de películas de éxito. En lugar de un sótano oscuro, la acción se traslada a un campamento al lado de un lago helado en medio de la mayor helada que se recuerda. Esto ya es un cambio sustancial, pero no el mayor. Porque lo que más me ha gustado de esta película es que los creadores se han atrevido a hacer una película diferente a la primera. Por supuesto, el hecho que el asesino de la primera hubiera muerto complicaba las cosas, pero montones de películas de terror simplemente han optado por presentar a otro asesino en serie. Por suerte, Black Phone 2 no es el tipo de película.

Black Phone 2 cambia el mundo real por el mundo de los sueño como el campo de batalla. Grabber está muerto, pero en la primera película ya descubrimos que «muerto es sólo una palabra». Finney, el protagonista de la primera película, ha crecido pero sigue traumatizado por los sucesos de la primera película. Para no parecer débil no deja de meterse en peleas (que gana), muchas veces con la excusa de proteger a Gwen, su hermana ahora adolescente. Gwen se va a convertir en la gran protagonista de la película, al descubrir que posee los poderes de su madre, que aparentemente se suicidó debido a las visiones que tenía del más allá.

En sus sueños, Gwen ve a unos niños asesinados hace años en el campamento Alpine Lake, pidiendo su ayuda. También escucha a su madre, que fue monitora de ese campamento cuando los crímenes tuvieron lugar. Unos crímenes que van a estar conectado con Grabber, el asesino interpretado por Ethan Hawke en la primera película. En cierto sentido, esta película tiene muchas similitudes con Pesadilla en Elm Street 3: Dream Warriors, en el que los sucesos que suceden en el mundo onírico tiene consecuencias en el mundo real. Y es una historia que me ha gustado mucho.

Viendo Black Phone 2 me daba cuenta de lo buen director que es Scott Derrickson. Otro de los hallazgos visuales de la película es que Derrickson hace que la imagen en el mundo de los sueños sea como si estuviéramos viendo una película antigua, con poca definición y muchísimo grano, consiguiendo que parezcan películas distintas. Imagino que una gran parte de los 30 millones del presupuesto de la película fueron a los efectos visuales creados en post-producción para crear este efecto. Visualmente la película tiene momentazos increíbles, aparte de varias escenas super perturbadoras cuando vemos algunas de las muertes provocadas por Grabber en el pasado.

Otro elemento muy interesante es que aunque la película es muy diferente a la primera, argumentalmente es una perfecta continuación de la primera, continuando y explicando de forma super orgánica aspectos clave de la historia de la familia de Finney y Gwen. Las sorpresas están bien distribuidas a lo largo de la película. Una película que dura casi 2 horas y nunca se hace larga, y que consiguió mantenerme super implicado con los personajes todo el grupo.

En lo referido al reparto, me han gustado mucho el trabajo de los dos protagonistas Mason Thames y Madeleine McGraw como los hermanos Finney y Gwen. Ambos consiguieron que me importaran mientras intentan luchar contra los miedos que les acosan. El drama que sufre Gwen y las cosas que descubre en el mundo de los sueños son super impactantes. No pude ver la película en versión original, así que no puedo comentar demasiado el trabajo de Ethan Hawke más allá de confirmar que está, aunque siempre con la máscara y mucho maquillaje y prótesis. Por poner un pero a un película que me ha gustado mucho, tendría que decir que el resto del reparto tienen muy poca importancia más allá de estar ahí.

Como digo, Black Phone me ha gustado mucho, creo que prácticamente todo lo que plantean lo hacen bien. Por supuesto, veré seguro la próxima película que haga Scott Derrickson. Dicho esto, lo cierto es que me ha gustado pero no me ha flipado. Igual hay un par de momentos con diálogos expositivos demasiado largos, aunque acierten en la parte emocional. Al mismo tiempo, hay un par de momentos en que Gwen es herida de gravedad en el mundo de los sueños, con heridas abiertas en el mundo real, que luego no tuvieron una consecuencia más adelante en la película, cuando debería haber provocado que llevara el brazo en cabestrillo. Son detalles muy pequeños, y ciertamente no me molestaron durante la película ni me la han arruinado de ninguna manera, pero son pequeñas cosas que igual influyeron en la valoración general.

De igual manera, el climax me parece narrativamente perfecto, pero al mismo tiempo sorprende un poco que nos avisen de la debilidad de Grabber y que al final sea exactamente eso lo que le derrota sin ningún giro posterior. Y me gustan mucho los guiones que son lógicos, pero al mismo tiempo igual el climax debería haber tenido algún highlight más potente.

En todo caso, Black Phone 2 me ha gustado mucho, y sin duda la recomiendo.

Comparto el trailer de la película:

Da gusto ver a un director atreverse a llevar una franquicia cinematográfica por un camino diferente al visto en la primera película. Black Phone 2 me ha gustado mucho.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Expediente Warren: El último rito de Michael Chaves

Tenía ganas de que me gustara la última película de Expediente Warren: El último rito, dirigida por Michael Chaves. Lo que no esperaba era encontrarme un peliculón que lo hace todo bien.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Los investigadores de lo paranormal Ed y Lorraine Warren se enfrentan a un último caso aterrador en el que están implicadas entidades misteriosas a las que deben enfrentarse.

Expediente Warren: El último rito es la cuarta película de la serie The Conjuring creada por James Wan, tras Expediente Warren (James Wan, 2013), Expediente Warren: El caso Enfield (James Wan, 2016) y Expediente Warren: Obligado por el demonio (Michael Chaves, 2021). Dentro de este universo cinematográfico de terror encontramos las películas Annabelle (John R. Leonetti, 2014), Annabelle: Creation (Adam F. Sandberg, 2017), La monja (Corin Hardy, 2018), Annabelle comes home (Gary Dauberman, 2019) y La monja 2 (Michael Chaves, 2023).

Michael Chaves (1984) empezó su carrera realizando cortometrajes, consiguiendo llamar la atención de James Wan con su ópera prima La maldición de La Llorona (2019). Tras esto ha realizado varias de las películas del universo The Conjuring, hasta el punto de poder decirse que Chaves es uno de los hombres de confianza de Wan: Expediente Warren: Obligado por el demonio (2021), La monja II (2023) y ahora esta última película.

La película de 135 minutos de duración y un presupuesto de 55 millones de dólares ha contado con un guion de Ian Goldberg, Richard Naing y David Leslie Johnson-McGoldrick, a partir de una idea de Johnson-McGoldrick y James Wan, con fotografía de Eli Born, montaje de Gregory Plotkin y Elliot Greenberg, y música de Benjamin Wallfisch. Aunque esta cuarta película de Expediente Warren (The Conjuring) está pensada para cerrar la historia, su arrollador éxito de taquilla hace que sea casi imposible que la productora de James Wan Atomic Monster no se vaya a plantear una nueva película. Y es que tan sólo en su primer fin de semana de estreno la película ha recaudado más de 190 millones de dólares, lo que asegura que vaya a ser una de las películas más rentables del año.

La película está protagonizada por Patrick Wilson y Vera Farmiga, que vuelven a interpretar sus papeles como los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren. Mia Tomlinson es Judy Warren, la hija de la pareja. Ben Hardy como Tony Spera, el novio de Judy, Steve Coulter como el padre Gordon, Rebecca Calder y Elliot Cowan como Janet y Jack Smurl, los padres donde sucederán los hechos traumáticos de la película, completan el reparto.

Cuando una serie cinematográfica se alarga con múltiples películas, normalmente los espectadores esperamos que la calidad de cada nueva entrega vaya disminuyendo. Sobre todo en el género de terror, pero no sólo. Empiezo con este comentario porque fui al cine esperando que la película fuera entretenida y ya. Con eso ya me conformaba, no esperaba encontrarme ninguna genialidad. Y por eso podéis imaginaron el sorpresón positivo que me he llevado al descubrir que Expediente Warren: El último rito es un peliculón.

Hablamos de un películón dentro del género de terror al que se adscribe. Aunque sea un poco tonto decirlo, esta es la cuarta película de Expediente Warren, si te están esperando otra cosa no te puedes sorprender porque no sea lo que esperas. No es un terror de gore ni de giros loquísimos de guion. Además, como en películas anteriores, El último rito viene con la frase de «inspirada en hechos reales». Esto no significa que todo lo que vayamos a ver vaya a ser realista, dado que los sustos y las posesiones demoniacas van a estar presentes en todo momento, con escenas muy potentes situadas en el plano onírico / astral. Si entendemos que a partir de algo que pasó o no pasó en 1986 la película crea la historia que más les interesa, mejor para todos.

Tenía ciertos reparos cuando descubrí que la película superaba las dos horas de duración. Sin embargo, me gusta mucho que una vez pasado el intensísimo prólogo inicial, El último rito emplee tiempo en que conozcamos la vida de la familia Warren en 1986, muchos años después de uno de sus primeros casos en 1964 que terminó con el nacimiento prematuro de su hija Judy, y de la familia Smurl, en cuya casa tendrán lugar los hechos que los Warren tendrán que investigar. Como en una buena película de género negro, me gusta mucho que durante más de media película tengamos dos líneas narrativas en paralelo hasta que llegan a encontrarse. Es la típica estructura de «dos casos que acaban siendo el mismo caso» que tan habitualmente hemos visto en las historias de detectives, aplicado al terror.

La dirección de Michael Chaves me parece magistral dentro del género de terror. Chaves sabe colocar la cámara en el sitio justo para provocar el mayor impacto visual, planteando unas composiciones super elegantes que me mantuvieron en el borde de mi asiento a lo largo de toda la película. El ritmo en la primera mitad es lento, pero siempre interesante. En este caso NO se cumple la lógica que no comparto de «lento = aburrido». Además, la forma en que se va incrementando la tensión hasta llegar al climax final me parece modélico. Unido a lo anterior, tanto la fotografía como el montaje me parecen brillantes, dejando claro que los profesionales que han trabajado en la película son gente de gran experiencia que saben acertar en las decisiones que toman.

Por supuesto, si Expediente Warren: EL rito final triunfa, es por la calidad, química y personalidad del reparto de la película. Patrick Wilson y Vera Farmiga como los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren están maravillosos. Los Warren han abandonado sus investigaciones tras sufrir Ed un infarto y el médico avisarles que otro golpe al corazón podría ser fatal. Lorraine (Vera Farmiga) tiene habilidades paranormales, y durante 20 años ha enseñado a su hija Judy (Mia Tomlinson) para que cierre ese portal, a pesar que en los últimos tiempos las visiones son cada vez más fuertes e imposibles de bloquear. El caso de los Smurl conecta con los Warren sin ellos lleguen si quiera a imaginarlo, lo que hace que la amenaza se sienta personal. Me encanta ver la química y el cariño que muestran los miembros de la familia Warren, y eso es éxito de los tres protagonistas.

El resto del reparto empezando con Ben Hardy como Tony Spera, el novio y posterior marido de Judy, Steve Coulter como el Padre Gordon, amigo de los Warren que les informaba cuando había un caso sobrenatural, o todos los miembros de la familia Smurl, creo que cumplen perfectamente con lo que la historia pide de ellos.

En estos tiempos de «terror elevado» y de gafapastas avergonzados de ver una película de terror que buscan añadir calificativos para describir lo que han visto, resulta refrescante ver una película que sabe qué tipo de historia ofrece a los espectadores y lo hace de forma brillante. Michael Chaves no inventa ninguna rueda y todo entra dentro de lo esperable en el género de terror de posesiones. Pero es que todo lo hace bien. Mientras la progresía cultural busca encumbrar cualquier cosa que parezca diferente o que quiera transmitir un mensaje «importante», no me extraña que el público abrace y vaya en masa a ver una película que «solo» es una buena película de terror.

En ese sentido, frente a las consignas de diversidad woke que aún dominan el entretenimiento mainstream americano, entiendo que otro punto que ha ayudado a que el público vaya en masa al cine es tener a dos protagonistas blancos que se quieren y que forman una familia tradicional que transmite valores cristianos, con una hija y un entorno que viven felices con esas ideas. Es un placer tener a Patrick Wilson y Vera Farmiga porque son grandes actores los dos y comparten una química increíble en pantalla. Pero en este mundo políticamente correcto, tener a una pareja protagonista no formada por personas de diferente raza, que se quieren sin reservas y viven una relación adulta en la que no se muestra al hombre como alguien incapaz o incompetente como forma de destacar a la mujer, me parece lo más punki y antisistema que he visto en los últimos tiempos. (Si, te miro a ti, Los Rose, entre otras muchas). Dos protagonistas que confían en el otro y saben que cuando llegue el momento harán lo que tengan que hacer para ayudarle. Buff, que radicales. Quien hubiera pensado que el público es justo eso lo que quiere ver.

Expediente Warren: Los últimos ritos está pensada como un cierre satisfactorio para esta serie de películas creadas por James Wan. Un final que creo es perfecto. Sin embargo, como pasó con la franquicia de John Wick (también 4 películas), creo que viendo como han roto la taquilla, va a ser imposible que Atomic Monster no piense formas de seguir haciendo más películas en este mundo. Desde luego, si siguen planteando películas con buenas historias y un trabajo tan notable de todo el equipo, el éxito está mas que asegurado. Y yo iré encantado al cine a verlas.

Comparto el trailer de la película:

Expediente Warren: El último rito me ha parecido un películón. Da gusto ver una película que resulta tan satisfactoria en todos los aspectos. Si te gustaron las películas anteriores de Expediente Warren, no te puedes perder esta, de momento, última película de la saga.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Hyde Street 1-7 de Geoff Johns, Ivan Reis y Francis Portela (Image Comics)

No encontraba el momento de escribir sobre Hyde Street, el comic de terror creado por Geoff Johns e Ivan Reis dentro de su sello Ghost Machine. Aprovechando la publicación del último número hasta la fecha, voy a compartir mis impresiones de los 7 primeros números de la colección que han contado además con dibujos de Francis Portela.

PUNTUACIÓN: 8/10

Con el lanzamiento de HYDE STREET, la nueva serie de los creadores GEOFF JOHNS e IVAN REIS (Blackest Night, Green Lantern, Aquaman), GHOST MACHINE inicia una nueva era épica de terror centrada en los personajes.

En todas las ciudades y pueblos, en todas las carreteras rurales y avenidas de las metrópolis, si te equivocas de camino… puedes encontrarte en Hyde Street. Pero ten cuidado con quién hablas y qué haces, porque las consecuencias hacen que la propia muerte parezca la salida fácil. Presentamos a MR. RAYOS X PRANKY, ¡EL EXPLORADOR MÁS PELIGROSO DEL MUNDO! LA SEÑORITA GOODBODY Y MUCHOS MÁS… para deleitar, asustar y dar las buenas noches. ¿Cuál es su secreto y el de Hyde Street? Sólo ellos lo saben. Por ahora.

La nueva serie de terror del equipo responsable de Blackest Night y Aquaman: La Trinchera continúa con GEOFF JOHNS e IVAN REIS sumergiéndose en uno de los habitantes de Hyde Street: un boy scout con la misión de destruir a un policía corrupto y a todas las figuras de autoridad a las que pueda echar el guante. Pero, ¿quién es Pranky y de dónde viene? ¿Y cuál es su nudo favorito?

Imagínese unas fiestas no llenas de alegría, sino de sombras y secretos. Entra un hombre conocido sólo como el Sr. Rayos X. Su viaje es desesperado, buscando escapar de lo ineludible. En su camino se interpone una inocente malevolencia: Pranky, un boy scout que no vive para servir a sus semejantes, sino al oscuro poder que preside Hyde Street. Sin embargo, durante este extraño cuento de Navidad, estas dos figuras improbables pueden encontrar un terreno común… o no.

Sea testigo, si quiere, de la desaparición de un buen hombre en una ciudad sin piedad. Un hombre bondadoso, con aspiraciones a ser conocido entre sus colegas como uno de los mejores actores de Hollywood, sólo para ver cómo éstos se ríen de él cuando le encasillan en el papel de un famoso monstruo cinematográfico hecho de piezas de retales humanos. Pero, como veremos, la vida imita al arte en Tinseltown, por un bulevar llamado… Hyde Street.

El Sr. Rayos X busca un aliado entre los terroríficos seres conocidos como Los Residentes. Pero, ¿habrá alguno? Conozca a la señorita Glee Goodbody, modelo de estilo de vida saludable. Con una sonrisa permanente y una confianza inquebrantable, adormece a sus clientes con la seductora promesa de una transformación sin esfuerzo. Pero bajo ese exterior perfecto se esconde un núcleo de podredumbre y engaño, que el Sr. Rayos X está decidido a descubrir y comprender… si se atreve.

El manipulador Sr. Rayos X quiere SALIR de Hyde Street, pronto. Cuanto más cerca esté de atrapar a 10.000 almas, más cerca estará de su libertad. Y quiere aumentar la cuenta a lo grande: capturando un teatro entero lleno de pobres desgraciados que han encontrado el camino a la calle Hyde. Pero, ¿lo arruinará todo un alma buena?

PRANKY se propone capturar a otro residente de la calle Hyde: el escurridizo y terrorífico MONSTRUO MATINÉO. Pero su caza toma un peligroso desvío cuando un sádico con un escalofriante y misterioso pasado llega a Hyde Street, alterando el delicado equilibrio de sus siniestros habitantes.

La industria del comic americana está tan mediatizada por los suerhéroes y las franquicias que cuando aparece un comic como Hyde Street parece sacado de una dimensión paralela. O más concretamente, de antologías televisivas como Twilight Zone (En los límites de la realidad), Historias de la Cripta, Alfred Hitchcock Presents o Cuentos asombrosos, por nombras unas pocas. Hyde Street tiene mucho más en común de estas series y la narrativa que proponían que con los comics de superhéroes que abarrotan las estanterías.

Lo primero a destacar es que Hyde Street es un comic pensado para ser leído en grapas mensuales. Seres malvados o perdedores que cometieron errores terribles en su pasado han acabado en Hyde Street, un limbo cuya naturaleza exacta aún no conocemos, donde tienen que competir con otros habitantes para conseguir 10.000 almas de asesinos y seres malvados que van llegando a esta calle mágica. O maldita, según se mire. Aquel que consiga esta cifra, podrá volver al mundo real. Hyde Street parece que está controlada por el misterioso Scorekeeper, que mantiene el registro de las almas conseguidas por cada habitante de esta calle y es más poderoso y aterrador de lo que parece.

La idea es que cada grapa cuenta una historia bastante autoconclusiva que sirva para que conozcamos a los cazadores que pueblan Hyde Street. En el primer episodio conocemos a Pranky, un niño Boy-Scout que en realidad es un ser de pesadilla, y a Mr. X-Ray, un embaucador que en los años 60 cometió un error terrible y que ansía conseguir las 10.000 almas para volver al mundo real e intentar encontrar a su hija Lucy. En el segundo número conocemos más detalles del pasado de Pranky mientras asistimos a una de sus cacerías para obtener un alma de un asesino en serie. La sorpresa con Pranky es que ya llega recolectadas 18.000 almas, pero se niega a abandonar Hyde Street.

El conflicto principal del comic se plantea entre Pranky y Mr. X-Ray. Pranky es bastante sádico mientras que Mr. X-Ray parece un embaucador amoral que hizo lo que fuera para salir adelante. No es necesariamente malvado. Aprovechando un cuento de Navidad oscuro en el tercer número queda claro que entre ambos va a empezar una guerra total. Y además, conoceremos a un nuevo habitante de Hyde Street, The Matinee Monster.

La naturaleza episódica de Hyde Street queda clara en el cuarto número, en el que nos desplazamos hasta 1949 y conoceremos la trágica historia de The Matinee Monster, un actor del Hollywood de la Edad Dorada llamado Oscar Oddman que cometió una decisión trágica que marcó su destino. Este comic resalta la naturaleza trágica y no necesariamente malvada de los habitantes de Hyde Street y presenta elementos que seguro tendrán importancia más adelante.

En este momento quiero aprovechar para destacar el fantástico trabajo de Ivan Reis dibujando este comic. Reis cuenta con el entintado de Danny Mikiy el color de Brad Anderson, y ofrece unos comics cuyo dibujo es de 10. Las caracterizaciones de los personajes son super icónicas, su narrativa me parece una maravilla y sabe transmitir todas las emociones imaginables en estas páginas: terror, asco, lástima… Hay muchos dibujantes muy buenos en un tipo de historia, pero me flipa comprobar que Reis en TOP dibujando todo tipo de historias alejado de los que se supone que es su zona de confort: los superhéroes. Te sepa dibujar Hyde Street con la calidad y personalidad que lo hace me parece un pequeño milagro maravilloso.

He hecho el comentario sobre el espectacular dibujo de Ivan Reis porque el único pero que le puedo poner a Hyde Street es precisamente que Reis NO dibuja toda la serie, al encargarse Francis Portela del dibujo de los números 5 y 6. Y la verdad es que Portela, con color de Brad Anderson, dibuja también muy bien, pero no llega al nivel de excelencia de Reis, lo que provoca que estos números no estén al nivel de los anteriores incluso a pesar de la acertada historia de Johns.

En el quinto número conoceremos a Miss Goodbody, una profesora de fitness malvada que trata fatal a sus alumnos hasta el punto de costarle a vida a una señora a la que presionó demasiado. En esta grapa conoceremos también a Sister Hood, que juega un papel clave en la llegada de esta joven a Hyde Street. De este número me gusta la alternancia que Johns plantea en la serie, porque tras un ser trágico en el número anterior, en este tenemos a una mala persona que de momento se ha librado de pagar por sus pecados. Que de momento no tengamos historias moralizantes y estén protagonizadas por malas personas es una clave que realza la diferencia de este comic con el 99% de los comics publicados en la actualidad.

En el sexto número el protagonismo vuelve a Mr. X-Ray mientras Miss Goodbody y Pranky se enfrentan abiertamente por la recolecta de almas para Scorekeeper. Mientras, Mr. X-Ray se pregunta por qué recolectar almas de una en una cuando puede atrapar a un autobús entero de malas personas. Además, en este número tenemos un primer adelanto de otros vecinos de Hyde Street. Algo que sirva para destacar el control del ritmo que tiene Johns en sus historias y cómo este comic puede alargarse tanto como a los autores les apetezca. Porque en el marcador de almas recolectadas que mantiene Scorekeeper aparecen al menos 24 puntuaciones, de forma que simplemente dedicando una grapa a cada personaje y otras para que se enfrente a otro habitante de Hyde Street ya tendriamos un mínimo de 48 grapas aseguradas.

Pranky es el principal elemento discordante, porque busca bronca con todos sus vecinos de Hyde Street. Y es algo que nos lleva al séptimo y hasta ahora último número publicado. Pranky ha tenido sus encontronazos con Mr. X-Ray y con Miss Goddbody, y en esta grapa planea vengarse de The Matinee Monster por el alma que perdió en el cuarto número. En este comic tendremos además a un hombre perdido en el bosque que (quien no) oculta un oscuro secreto.

Esta grapa está dibujada por Ivan Reis, que vuelve tras su descanso. Y la verdad es que este comic luce espectacular, resaltando la importancia clave de tener a una super estrella dibujando un comic o a un dibujante «solo» correcto. La diferencia de disfrute es abismal. De hecho, siendo un buen comic de Geoff Johns, el dibujo TOP es la diferencia entre comprar este comic o no hacerlo.

Leer Hyde Street sirve para recordar que realmente Johns llego a los comics procedente del cine y la televisión, por lo que no sorprende que sus referentes y la inspiración vengan de ahí. Comentaba que la serie bebe completamente de series como Twilight Zone o historias de la cripta, A estas antologías que ofrecían capítulos auconclusivos en los que muchos episodios ofrecían finales NO felices hay que sumar el gusto de Johns por la narrativa comiquera. De forma que aunque cada número es más o menos autoconclusivo y casi puede leerle sin orden, en realidad este mundo guarda muchos misterios por resolver, siendo los primeros y más evidentes qué es exactamente este limbo donde viven y para qué quiere Scorekeeper las almas que se están recolectando.

Me encanta la sensación de no saber qué me van a contar a continuación, dentro de que obviamente van a ser comics con el mismo tono malsano que hemos visto hasta ahora. Por no saber, no sabemos la duración de Hyde Street. De momento es una serie abierta, y mientras mantenga esta calidad yo estaría encantado que alargaran la historia todo lo que quisieran. Mientras Reis la dibuje, claro. Dicho esto, a lo mejor Johns ha planteado una historia de 24 números. No lo se. Espero que este comic se venda bien y les salga rentable a Johns y Reis, para que no tengan necesidad de cambiar de trabajo. Sobre todo Reis, porque Johns está simultaneando Geiger, Redcoat y RooK. Exodus en su sello editorial Ghost Machine, mientras que Reis sólo puede trabajar en esta colección.

Me encantan los superhéroes. Pero agradeaco muchísimo poder leer cosas diferentes. Con Hyde Street Johns y Reis han roto el molde y me están dando un entretenimiento magistral que sabe jugar con las emociones de los personajes y hacer que todo sea lógico a la vez que sorprendente. Si te gusta el terror, o simplemente las buenas historias perfectamente contadas, vas a disfrutar de Hyde Street.

Comparto las primeras páginas del comic:

Hyde Street es un comic diferente que me compensa la lectura en grapa mensual. Muy interesado por la forma en que Johns y Reis vayan a continuar la historia.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Weapons de Zach Cregger

Weapons, la nueva película de Zach Cregger (Barbarian), llega con un éxito de crítica y público. Una película que es mejor que vayas a ver sabiendo lo menos posible de ella.

PUNTUACIÓN: 8/10

Cuando todos los alumnos de una misma clase, salvo uno, desaparecen misteriosamente la misma noche y exactamente a la misma hora, la pequeña ciudad donde viven se pregunta quién o qué está detrás de su desaparición.

Zachary Michael Cregger es un actor, comediante, escritor, director, productor y streamer de Twitch estadounidense. Saltó a la fama como uno de los tres miembros fundadores, junto con Trevor Moore y Sam Brown, de la compañía de comedia con sede en Nueva York The Whitest Kids U’ Know. Más tarde protagonizó las comedias Friends with Benefits, Guys with Kids y Wrecked. También protagonizó la película Miss March, que codirigió y coescribió con Moore. Barbarian (2022) supuso su ópera prima como director. Weapons es su segunda película.

Cregger produce, dirige y escribe el guion de esta película de 128 minutos de duración. La película cuenta con fotografía de Larkin Seiple, montaje de Joe Murphy y música de Ryan Holladay, Hays Holladay y el propio Cregger. Sobre su producción, resulta muy interesante leer que tras el éxito de Barbarian, Cregger planteó una subasta para este guion. Michael De Luca, director ejecutivo de Warner Bros. Pictures, se puso en contacto con él para cerrar el acuerdo a través de New Line, ofreciéndole 38 millones de dólares para cubrir todos los gastos, incluidos los de producción y salarios. Cregger recibió 10 millones de dólares como guionista, director y productor, además de poder decidir el montaje final y recibir la garantía de su estreno en cines. Algo que constituye toda una rareza y el camino a seguir por otros directores y guionistas.

En el reparto tenemos a Julia Garner como Justine Gandy, una profesora que descubre que todos los alumnos de su clase, excepto uno, han desaparecido. Cary Christopher es Alex Lilly, el único niño de la clase de Justine que no ha desaparecido. Alden Ehrenreich interpreta a Paul Morgan, un policía con problemas que tiene una relación complicada con Justine. Josh Brolin es Archer Graff, el padre de uno de los niños desaparecidos que se obsesiona con el caso. Benedict Wong interpreta a Marcus Miller, el director de la escuela. Austin Abrams como James, un drogadicto sin hogar y ladrón. Amy Madigan como Gladys, la tía de Alex, y Toby Huss como Ed Locke, el capitán de policía y suegro de Paul, completan el reparto en sus papeles principales.

Debido a la clave que es la SORPRESA de la trama, voy a plantear una primera parte de la reseña 100% LIBRE DE SPOILERS. Pasando más adelante a comentar los aspectos clave de la trama.

Quiero empezar mi reseña destacando que Weapons me ha gustado bastante más que Barbarian, la primera película de Zach Cregger. Estamos ante una de esas películas que cuanto menos sepas de ella, mejor. Y que resulta sorprendente desde su original premisa de niños desaparecidos, su narrativa fragmentada con diferentes puntos de vista y el tremendo giro que supone descubrir qué ha pasado y quien es el responsable.

La película empieza con una voz de niña que dice nos va a contar la historia de la película. Esto es algo que recuerda a la estructura de los cuentos infantiles. Y más concretamente, a los cuentos infantiles originales en los que no abundaban los finales felices. A partir de ahí, uno de los principales éxitos de Zach Cregger es crear una atmósfera de tensión malsana en una comunidad que no sabe qué ha pasado en realidad y por tanto no puede empezar a sanar. Aparte de los propios niños desaparecidos, la primera víctima de la desaparición es Justine, la maestra de los niños interpretada estupendamente por Julia Garner. Todo el pueblo la ve responsable y casi culpable de la desaparición, a pesar de ser inocente. La paranoia del pueblo y el acoso al que se ve sometida es protagonista de la primera parte de la película. Weapons no es una película de terror de jump-scares, aunque alguno hay, sino de creación de tensión, y en esa parte la película es un éxito absoluto.

El siguiente éxito de Cregger está en la estructura de su guion, al plantear una historia fragmentada mientras conocemos la historia desde el punto de vista de varios vecinos del pueblo. Primero Justine, luego Paul, un agente de policía amigo de Justine, Archer, padre de uno de los desaparecidos, Marcus, el director del colegio, el drogadicto sin hogar James y así sucesivamente. Una narrativa en la que cada punto de vista añade un poco más información y misterio, hasta que lleguemos al climax en el que todo se revelará. Esta estructura me parece que está muy chula, partiendo por ejemplo que vamos a ver el mismo suceso desde el punto de vista de varios personajes, lo que implica un grado de planificación muy interesante. Aunque luego entraré a comentar elementos clave de la trama menos buenos en la parte con spoilers, tengo que valorar muy positivamente la parte de originalidad que sin duda esta estructura ofrece al espectador.

Me gusta la faceta de Cregger como escritor. Con algún reparo. Pero lo que me encanta es la faceta de Cregger como director. Tiene mucho mérito la forma en que la película consigue mantener la atención del espectador a lo largo de las más de 2 horas de película sin platear sustos fáciles cada cinco minutos. La estructura es importante, pero he visto un director sabiendo colocar y mover la cámara de la forma adecuada en cada momento para enfatizar la tensión que debe tener cada escena, consiguiendo unos resultados notables. Weapons es una película que me ha dejado con una sensación super satisfactoria, gracias a su impactante climax final, que rompe la sobriedad hasta ese momento para entrar casi en el gore para marcar al espectador con imágenes que quedan grabadas en la retina. Cregger me parece un profesional talentoso.

Tiene mérito que Weapons nunca se haga larga ni pesada cuando estás contando la historia desde tantos puntos de vista. El montaje, la música y el diseño de producción tienen un papel fundamental en el éxito de la película. Como también lo tiene el reparto, que consigue transmitir la empatía, la lástima, el patetismo o el horror que la película necesita en cada momento. Julia Garner sostiene ella sola la película en su primera hora, y tener a Josh Brolin o Benedict Wong ayuda mucho para transmitir la personalidad perfecta que necesita la película.

Creo que Weapons es una película en la que todo destaca positivamente, y ayuda a que la película se sienta diferente a todo lo que se ha estrenado en salas comerciales este año. Sólo por eso, creo que merece la pena ver Weapons en pantalla grande.

Sin embargo, aunque en general la película me ha gustado mucho, hay que señalar que la EXPLICACIÓN es a la vez el giro y la trampa de la película. Siendo muy diferentes, este giro me recuerda a La visita, la película de M. Night Shyamalan en la que la propia premisa planteaba una locura absurda sin la cual no hay película. Y en función de como aceptaras este locura, disfrutabas más o menos el climax de la película. Tengo que reconocer que esta locura de la premisa no es tan absurda en Weapons como en La visita o en Barbarian. Y posiblemente por eso me gusta más. Pero estamos ante el tipo de situación que hace que no puedas pensar demasiado en ella, porque si no te das cuenta que nada tiene sentido. Dicho esto, reconozco que la película está tan bien contada que en ningún momento pensé durante el visionado «Vaya trampa de guion me acabo de comer», porque el buen trabajo de Cregger creo que es clave para llevar a la película (y al espectador) a buen puerto.

Esto me lleva a otra reflexión sobre Weapons. Dentro que la película me ha gustado y la he encontrado original, se ha planteado un hype loquísimo con esta película, con algunas personas en redes sociales calificándola como «la mejor película del año». Y sinceramente no creo que plantear unas expectativas imposibles le vaya a hacer ningún bien a esta película. Más bien al contrario, puede generar el efecto contrario y la sensación en el espectador de «NO es para tanto».

Estamos en un mundo de blockbusters veraniegos en que el 90% de los estrenos son secuelas, reboot o reinicio de franquicias de éxito. Mirad si no algunas de las películas estrenadas este 2025: Lilo & Stitch, Jurassic World El renacer, Cómo entrenar a tu dragón, Misión Imposible: Sentencia final, 28 años después, Los pitufos, Superman, Se lo que hiciste el último verano, Destino final, Los 4 Fantásticos, Capitán América: Brave New World, Thunderbolts*, Mufasa: The Lion King, Blancanieves, Los tipos malos 2, Padre no hay más que uno 5, Los futbolísimos 2, Karate Kid Legend, Ponte en mi lugar de nuevo… Incluso Minecraft pertenece a una IP de éxito, aunque ella en si no fuera un franquicia.

Este fenómeno de alabar contenidos originales no es nuevo. Y desde cierto punto de vista, me parece loable celebrar películas que son mucho menos conocidas por parte de los espectadores frente a la familiaridad de ver una nueva película de Expediente Warren o la nueva película de superhéroes de Marvel Studios. Convencer a los espectadores que vean algo original es complicado dado que aparte de la competencia del streaming siempre hay en cartelera otras películas más fáciles de vender al pertenecer a una franquicia de éxito. Por esa parte, me alegro de haber visto Weapons y la recomiendo sin duda.

Sin embargo, que cada nueva película con una premisa original sea siempre celebrada como «Lo mejor del año» me parece un error garrafal. Porque la segunda película que veas y digas «no es para tanto» va a generar un rechazo en el espectador, que no se va a creer ni una sola patraña más que le intenten colar. Dentro de los gustos de cada uno, me parecería más honesto plantear las opiniones desde una vertiente más neutra y razonable, porque es imposible que TODO sea sobresaliente.

Creo que con todo lo expuesto ya te puedes crear una opinión sobre si ver la película en el cine. Yo me lo pasé muy bien y la recomiendo. Dicho esto, a partir de ahora voy a empezar a comentar aspectos claves de la película CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

Weapons empieza y acaba con una voz en off de una niña que se supone es nuestra narradora. Esto comentaba que sugiere la idea un cuento de hadas. El recurso de la narración fragmentada con el punto de vista de diferentes personajes que van construyendo la historia es un recurso muy habitual en literatura fantástica. Y de género en general.

Me gusta mucho la forma en que presenta a los personajes para que la historia de Justine conecte con la de Paul de forma bastante orgánica. El detalle de ver los mismos hechos que ya hemos visto desde otra perspectiva es un detalle genial. Tras Paul pasamos la de Archer, luego a Marcus, después al ladrón James para terminar con conocer el punto de vista de Alex, el único niño que no desapareció, y que como estaba claro, tenía la clave de lo que estaba pasando en el pueblo.

La idea de que la causante de todo sea una BRUJA súcubo, que se alimenta de la fuerza vital de sus víctimas y ha secuestrado primero a los padres de Alex y luego a los niños para alimentarse, es a la vez una genialidad y una locura ridícula. Y en realidad, la forma en que los niños se marchan de sus casas con los brazos levantados me recordó un poco a El flautista de Hamelín, cuando hipnotiza a los niños y se los lleva. Un elemento que sin duda estaba dentro de los elementos que inspiraron de una forma u otra a Cregger. Y que conecta con la idea de cuento de hadas oscuro que comentaba antes.

La narración fragmentada va añadiendo elementos fantásticos y terroríficos a la película, de forma que hay un in-crescendo que hace que cuando finalmente se desvela la sorpresa de la bruja, el espectador ya lo asume como normal dentro de la lógica de la película. La muerte de la bruja de forma super violenta siendo literalmente despedazada por los niños secuestrados, tras crear Alex un nuevo hechizo para que los niños maten a la bruja, me parece que conecta también con los cuentos populares. Y también me gusta el hecho que el final no sea enteramente feliz, ya que aunque han matado a la bruja, sus víctimas han perdido la cabeza y no la recuperan mágicamente. Esta sensación agridulce final es algo que también me gusta mucho y también es muy de cuento.

Sin embargo, cuando hablo que el giro es al mismo tiempo la trampa me refiero a que en realidad nada de lo que pasa alrededor de la bruja tiene sentido. Empezando porque Gladys, el nombre de la bruja que dice ser tía de la madre de Alex, atrapa con un hechizo a los padres de Alex días ¿semanas? antes de raptar a los niños, sin que nadie se de cuenta. La parte del FBI investigando a la familia sin detectar nada es ridícula. Por ejemplo, que afirmen que el padre ha sufrido un ictus sin haber ido al hospital, o que lleve días ¿semanas? sin ir a trabajar y que nadie lo encuentre sospechoso. Por no hablar de las ventanas empapeladas días ANTES de la desaparición de los niños. De hecho, creo que hay una trampa en la forma en que está contado el comienzo, mostrando primero a Alex con sus padres declarando ante la policía, y luego enseñar la misma escena con Gladys en lugar de la madre de Alex. O igual es que el plano era más corto y sólo mostraba a Alex y a su padre y luego lo han abierto. Que la niña en el prólogo diga que el pueblo lo tapó todo al estar avergonzados por el trabajo de la policía (no es literal, pero es el sentido de lo que dice) no justifica la locura y el todo vale que descubrimos a partir de que Gladys hace acto de presencia en la película.

La forma en que funcionan los hechizos, cogiendo un objeto de la víctima atándolo a un palo mojado con la sangre de la bruja si me gusta. Y la forma en que las víctimas se convierten en proyectiles disparados por la bruja para matar a los que la molestan es un detalle muy guay. Que además explica el titulo de la película, Weapons (armas). Esa parte me gusta mucho. Y en realidad la película me tuvo super entretenido durante todo el visionado. No hubo nada fragante o grosero que me molestara durante el visionado. Pero si es cierto que al empezar a pensar en ella se me ha desinflado un poco.

En todo caso, la sensación de Weapons es muchísimo mejor que el visionado de Barbarian, donde ahí si sentí que el giro de los túneles era una tomadura de pelo ridícula. Me ha gustado la película de Cregger y seguro veré lo próximo que haga, aceptando que la «trampa» del guion es una parte intrínseca de su narrativa. En todo caso, que quede claro que aunque Weapons no es ni mucho menos la mejor película del año, si es una película destacable que merece verse en pantalla grande.

Comparto el trailer de la película, que está libre de spoilers:

Weapons me ha gustado y me parece original. Pero se queda a muuuucho camino de ser la mejor película del año como he leído por redes sociales.

PUNTUACIÓN: 8/10

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