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Crítica de Ice Cream Man vol. 6 de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran (Image Comics)

Tras unos meses de descanso, vuelvo al mundo nihilista y descorazonador de Ice Cream Man, la antología creada para el sello Image Comics por parte de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran, con un sexto volumen que nos ofrece cuatro nuevas historias que destacan por su originalidad.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Aquí llega el heladero para otra ración de dulces amargos: otras cuatro historias de sufrimiento y supervivencia que inducen a la caries, con ilimitados aderezos para los helados. Intenta que no se te pudran los dientes con estos enfermizos bocados secuenciales que, si no tienes cuidado, podrían alojarse bajo las encías, en lo más profundo de las raíces, más allá del alcance incluso del mejor dentista. Ahora, abre bien los ojos…

Este sexto volumen recopilar los números 21 a 24 USA.

W. Maxwell Prince escribe en Brooklyn y vive con su esposa, su hija y dos gatos. Es autor de ICE CREAM MAN, KING OF NOWHERE, ONE WEEK IN THE LIBRARY, and THE ELECTRIC SUBLIME.

El artista argentino Martín Morazzo hizo su gran debut en los cómics estadounidenses con la saga de ciencia ficción ambiental de 2012, Great Pacific, la primera serie de Image Comics que co-creó con Joe Harris. Desde entonces, Martín ha co-creado Snowfall, una epopeya de ciencia ficción, nuevamente con Joe Harris e Image Comics, y la elegante serie de aventuras criminales, The Electric Sublime, con el escritor W. Maxwell Prince en IDW Publishing. Ice Cream Man, su nueva colaboración con W. Maxwell Prince, está siendo publicada por Image Comics. She Could Fly, una miniserie con el escritor Christopher Cantwell, co-creador y showrunner de Halt and Catch Fire de AMC, y la editora Karen Berger, también está siendo publicada por Berger Books, una editorial de Dark Horse Comics.

En este sexto volumen de Ice Cream Man nos encontramos cuatro historias que vuelven a resaltar por su originalidad y diferencia entre si, algo que merece todos los elogios del mundo, pensando que estamos ya en la segunda docena de historias publicadas. En el número 21 W. Maxwell Prince hace su particular homenaje a las historias noirs de detectives que buscan resolver un caso mientras su vida personal está punto de desaparecer al abandonar completamente a su mujer.

Sólo Ice Cream Man puede plantear un comic como el número 22 que combina el calendario de adviento con el drama del aborto, dejándonos con cierta sensación de esperanza de cara al futuro, un final relativamente positivo que resulta una rara avis en la serie. El mundo de los talk-shows es el atrezzo en el número 23 para una historia super surrealista que mezcla prosa con narración con splash-pages que pone de manifiesto que «shit happens» y que a menudo buscamos una explicación y una moraleja a situaciones que no las tienen, ya que las cosas pasan porque si sin importar si fuiste bueno, malo, o cualquiera de los pasos intermedios.

Por último, el número 24 es una historia angustiosa que pone la vida humana por debajo de la audiencia de un programa televisivo, conectando de alguna manera con el cosmic-terror de Lovecraft y el existencialismo de Kafka con unas personas que son (somos) meros peones de seres más poderosos que nosotros para los que nuestra vida no vale nada, sólo es parte de su juego.

W. Maxwell Prince crea unas historias con reminiscencias a los cuentos populares que no tienen por qué terminar bien y que a pesar de su aparente ligereza y facilidad de lectura, nos golpean con momentos perturbadores en cada número. El caso es que no estamos ante un comic de terror al uso, más bien sería un drama existencial ante el descubrimiento que estamos solos en el universo, nadie cuida de nosotros, y nada bueno nos espera aparte del vacío y la nada. Me gusta esta sensación de no intentar vendernos nada y no ofrecer un mensaje moralizante, sólo romperte un poco por dentro al ir cayendo por la madriguera de conejo hacia este deprimente y depresivo mundo en el que está situada la acción.

Hay que reconocer que una gran parte del éxito de las historias de Prince es sin duda gracias al estupendo artista argentino Martín Morazzo. El dibujante tiene un dibujo de narrativa perfecta, y su estilo naturalista de línea fina contrasta con los shocks a los que se enfrentan unos protagonistas que transmiten humanidad desesperanzada y sin esperanza, y esa cualidad del «vecino de al lado» que hace que sientas que estas pesadillas pueden suceder a nuestro alrededor.

Morazzo y el colorista Chris O´Halloran tienen una estupenda colaboración en Ice Cream Man a la hora de crear las escenas de pesadillas y los numerosos momentos malrolleros que encontramos en cada historia, creando unas imágenes que se quedan grabadas en las pupilas que están a medio camino entre el realismo y el expresionismo. Las portadas de este volumen son además un buen ejemplo del intento de hacer que Ice Cream Man destaque en las estanterías como el comic único que sin duda es.

En este mundo del comic maintream americano dominado por los arcos argumentales de 5/6 números para su posterior publicación en tomo, y de largas historias río, es refrescante poder leer un comic que en 24 páginas cuenta una historia autoconclusiva y satisfactoria. Aunque sean historias tan desasosegantes, deprimentes y nihilistas como las que nos proponen Prince, Morazzo y O´Halloran.

Dentro que me encanta la filosofía detrás de esta antología de historias, tengo que reconocer que son tan deprimentes (aunque en este volumen podría decirse que hay dos finales felices), que deben ser leídas con el estado mental adecuado. Cada volumen de Ice Cream Man me deja siempre un poco roto por dentro, y aunque en Estados Unidos ya se ha publicado el séptimo volumen, siempre necesito tomarme un respiro de unos meses antes de volver a este comic. Sin embargo, si eres de los que te gustan las historias diferentes a todo, este creo que te encantará .

Ice Cream Man es una rareza maravillosa dentro del mundo del comic mainstream americano. No tengo ni idea si los creadores tienen un final a la vista para esta antología, pero yo estoy disfrutando muchísimo este comic.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Ice Cream Man vol. 5 de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran (Image Comics)

Ice Cream Man es una antología inclasificable y única en el panorama comiquero mainstream americano, obra de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran. Tras unos meses de margen este mes he retomado la serie con la compra del estupendo quinto volumen.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Ice Cream ha vuelto. Vea aquí cuatro historias más extrañas y tristes de la serie antología de historias cercanas al horror alabada por la crítica. Vea aquí cuatro cuentos atípicos: una supurante sátira de superhéroes; un lamento de la memoria perdida; una guía de campo para ser un fantasma y un recuento podrido de tus cuentos infantiles favoritos. Vea aquí algunos otros dulces, también. ¡Mira aquí, mira aquí!

Este quinto volumen recopila los números 17 a 20 de la serie regular editada por Image Comics.

W. Maxwell Prince escribe en Brooklyn y vive con su esposa, su hija y dos gatos. Es autor de ICE CREAM MAN, KING OF NOWHERE, ONE WEEK IN THE LIBRARY, and THE ELECTRIC SUBLIME.

El artista argentino Martín Morazzo hizo su gran debut en los cómics estadounidenses con la saga de ciencia ficción ambiental de 2012, Great Pacific, la primera serie de Image Comics que co-creó con Joe Harris. Desde entonces, Martín ha co-creado Snowfall, una epopeya de ciencia ficción, nuevamente con Joe Harris e Image Comics, y la elegante serie de aventuras criminales, The Electric Sublime, con el escritor W. Maxwell Prince en IDW Publishing. Ice Cream Man, su nueva colaboración con W. Maxwell Prince, está siendo publicada por Image Comics. She Could Fly, una miniserie con el escritor Christopher Cantwell, co-creador y showrunner de Halt and Catch Fire de AMC, y la editora Karen Berger, también está siendo publicada por Berger Books, una editorial de Dark Horse Comics.

Reconozco que tengo que dejar pasar unos meses entre lectura y lectura de Ice Cream Man, porque el mensaje nihilista y desesperanzador que transmiten las historias de W. Maxwell Prince me dejan siempre muy tocado. En esta colección de cuatro nuevas historias, Prince vuelve a jugar con los géneros y los tipos de historias, ya que aunque el tomo y el mensaje deprimente está siempre presente, las historias son bastante diferentes entre si.

En la primera tenemos un «homenaje» oscuro a Superman, en la que Parker Paige, una periodista de Urbanopolis intenta descubrir que hay detrás del Superman de turno, Ice Cream Man, en la creencia que no es un ser positivo y que alberga oscuras intenciones. La segunda historia es una de los relatos más tristes y terribles sobre los estragos del alzheimer sobre la mente de un anciano que pasa sus últimos día en un hospital. Una guía de como ser un buen fantasma, algo aplicable al 99% de la gente que vivimos vidas grises y monótonas, y una terrorífica lectura de unos cuentos a dos niños antes de acostarse completan el poker de ases que Prince nos regala en este volumen.

Martín Morazzo tiene un dibujo de narrativa perfecta, y su estilo naturalista de línea fina contrasta con los shocks a los que se enfrentan los protagonistas, que transmiten humanidad y realismo, esa cualidad del «vecino de al lado» que hace que sientas que estas pesadillas pueden suceder a nuestro alrededor. Pero además, Morazzo también triunfa, con la colaboración de Chris O´Halloran en los colores, a la hora de crear las escenas de pesadillas y los numerosos momentos malrolleros que encontramos en cada historia, creando unas imágenes que se quedan grabadas en las pupilas. Las portadas de este volumen son además un buen ejemplo del intento de hacer que Ice Cream Man destaque en las estanterías como el comic único que sin duda es.

En este mundo de los arcos argumentales para publicación en tomo y largas historias río, es refrescante poder leer un comic que en 24 páginas cuenta una historia autoconclusiva. Aunque sean historias tan desasosegantes, deprimentes y nihilistas como las que nos proponen Prince, Morazzo y O´Halloran, que sin duda tengo claro que no son para todos los lectores. Yo mismo tengo que leer este comic con el estado mental adecuado, y la sensación no puede ser más satisfactoria.

Ice Cream Man continúa con su inclasificable colección de historias de pesadilla. Si entras en la propuesta, vas a disfrutar de un comic único, de ti depende saber si te interesa este tipo de historias.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Ice Cream Man vol. 3 de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran (Image Comics)

Ice Cream Man es una antología inclasificable y única en el panorama comiquero mainstream americano, obra de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran. Tras unos meses de margen este mes he retomado la serie con la compra del tercer volumen.

PUNTUACIÓN: 7,5/10



Chocolate, vainilla, horror existencial, drogadicción, fantasía musical… hay sabor para la miseria de todos. ICE CREAM MAN es una serie de cómics que desafía el género y que presenta historias dispares de dolor, asombro y redención. Cada entrega presenta su propio elenco de personajes extraños, lidiando con su propio helado especial de sufrimiento. Y en la periferia de todos ellos, como la música centelleante de su colorida camioneta, está el Heladero, un tejedor de historias, un proveedor de dulces. Amigo. Enemigo. Dios. Demonio. El hombre que, con un chasquido de dedos puede cambiar el rumbo de tu vida para siempre. Escrito por W. MAXWELL PRINCE (UNA SEMANA EN LA BIBLIOTECA), con arte de MARTÍN MORAZZO (GREAT PACIFIC) y CHRIS O’HALLORAN (GENERATION GONE).

Este tercer volumen recopila los números 9 a 12 USA, que continúan la serie con cuatro nuevas historias extrañas y tristes. Además, se revela más sobre el travieso Ice Cream Man y su historia con el vaquero oscuro Caleb.

Me pasa algo curioso con Ice Cream Man. Reconozco que NO me flipa, no lo pondría en mi listado de “lo mejor del año”, pero al mismo tiempo es tan diferente a todo lo que compro que su lectura me resulta siempre satisfactoria. Si quieres, puedes leer mis reseñas de los dos primeros volúmenes aquí y aquí. Las historias que plantea W. Maxwell Prince siempre tienen algo. Desde luego personalidad, gracias al estupendo dibujo de Martín Morazzo con color de Chris O´Halloran, que aportan un feeling de terror existencial ante un ser cósmico que juega con las personas (víctimas) de las diferentes historias como si fueran juguetes.

La novedad principal de este tercer volumen reside primero y principal a que conoceremos detalles del pasado del heladero y de su antagonista Caleb. Esto me indica que W. Maxwell Prince es un escritor muy listo, ya que pensó correctamente que no dar algún tipo de información sobre estos seres hubiera podido provocar que algunos lectores dejaran la serie al ser “sólo” números con historias autoconclusivas sin casi conexión entre ellas más allá de la propia figura del heladero.

El segundo detalle interesante de estas cuatro historias es que Maxwell juega con diferentes géneros, poniendo el western, una historia de amor bilingüe, la ciencia ficción o los realities shows en el centro de su mirada, creando unos relatos que se mueven entre la fábula y el terror, en dosis unitarias de 20 páginas.

Martín Morazzo tiene un dibujo de narrativa perfecta, y su estilo naturalista de línea fina contrasta con los shocks a los que se enfrentan los protagonistas y a un terror que en muchos casos no es de este mundo. Sus páginas son perfectas para establecer el tono perturbador perfecto que necesita la historia ayudado por un estupendo color de Chris O´Halloran, ayudando a jugar con los momentos temporales o los diferentes narradores de las historias.

Ice Cream Man me compensa, y seguro que en unos meses voy a necesitar mi dosis de historias desasosegantes y extrañas y tendré que volver a comprar el siguiente volumen.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

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Crítica de Ice Cream Man vol. 2 de W. Maxwell Prince, Martin Marazzo y Chris O’Halloran (Image Comics)

Ice Cream Man fue una de las sorpresas comiqueras de 2020. Este 2021 me he propuesto ponerme al día con este comic creado por el escritor W. Maxwell Prince junto al artista Martín Marazzo, con colores de Chris O’Halloran, y que está siendo publicada por Image Comics en Estados Unidos. Y este segundo volumen vuelve a ofrecernos cuatro nuevas historias diferentes a todo lo que he leído en mucho tiempo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Esta serie aclamada por la crítica de historias singulares no tan dulces continúa con cuatro historias más de aflicción, redención y aderezos ilimitados.

Este segundo volumen recopila los números 5-8 USA

Ice Cream Man está planteada, al menos por lo visto en estos dos primeros tomos (ocho números USA), como una antología de historias extrañas e inquietantes alrededor de este heladero que parece llevar la desesperación y muerte allá por donde va. Aunque a priori estamos ante historias autoconclusivas, y me han encantado las cuatro, en este segundo volumen sí parece empezar a esbozarse un hilo conductor alrededor del heladero y el opuesto que hemos conocido en estas páginas. Aunque puedo equivocarme, parece que el antagonismo entre ambos puede ser una de las claves del comic.

W. Maxwell Prince crea unas historias con reminiscencias a los cuentos populares que no tienen por qué terminar bien y que a pesar de su aparente ligereza y facilidad de lectura, nos golpean con momentos perturbadores en cada número. Como comentaba antes, no estamos ante un comic de terror al uso, más bien sería un drama existencial ante el descubrimiento que estamos solos en el universo, nadie cuida de nosotros, y nada bueno nos espera aparte del vacío y la nada. De momento, me gusta la sensación de cuento que no intenta ofrecer un mensaje moralizante, sólo romperte un poco por dentro al ir cayendo por la madriguera de conejo hacia este deprimente y depresivo mundo en el que está situada la acción.

Este elemento perturbador está conseguido gracias al espectacular apartado artístico formado por el dibujante Martín Marazzo y el colorista Chris O’Halloran. Marazzo tiene un feel al arte pop de los años 60 con viñetas limpias de perfecta narrativa, acentuado por los colores vivos de O´Halloran. Sin embargo, sabe transmitir el drama psicológico de los personajes y la naturaleza malsana de las cosas que sucenden a su alrededor.

Cada uno de los comics de este segundo volumen plantea una estupenda historia que en muchos casos implica un hallazgo visual que marca que el continente en este caso está por encima del contenido, al menos de momento. En este sentido, el número 6 USA en la que el color de la viñeta distingue tres historias diferentes sucediendo simultáneamente, me parece una maravilla, dentro de su simplicidad.

Precisamente si algo menos bueno tiene este comic es el propio tono nihilista y depresivo de sus historias, algo que entendería que pudiera no ser del agrado de algunos lectores que busquen contenidos ligeros que les hagan olvidarse de los problemas del mundo real. Si estas remotamente deprimido, quizá sería buena idea que te guardaras este comic para momentos más alegres. Dicho esto, Ice Cream Man me parece un descubrimiento maravilloso.

Si buscas lecturas diferentes y no te importan los finales no felices, no hace falta que busques más, Ice Cream Man va a ser una opción perfecta.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¿Estás leyendo este comic, que te pareció? Espero tus comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de Ice Cream Man vol. 1 de W. Maxwell Prince y Martín Morazzo (Image Comics)

Llevo tiempo leyendo dentro de las típicas listas de “los mejores comics que nunca supiste que existían” nombrar mucho Ice Cream Man, comic editado por Image Comics creado por el escritor W. Maxwell Prince y el dibujante Martín Morazzo, con color de Chris O´Halloran. Es por esto que me he animado a darle una oportunidad y me alegra poder decir que me ha gustado y me ha intrigado lo visto en este primer volumen.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Chocolate, vainilla, horror existencial, adicción, fantasía musical… hay sabor para la miseria de cada uno.

Ice Cream Man es un cómic que desafía los convencionalismos del género, que presenta historias dispares de dolor, asombro y redención. Cada entrega presenta su propio elenco de personajes extraños, lidiando con su propio helado especial de sufrimiento. Y en la periferia de todos ellos, como la música centelleante de su colorida camioneta, está el Heladero, un tejedor de historias, un proveedor de dulces. Amigo. Enemigo. Dios. Demonio. El hombre que con un chasquido de sus dedos ―¡Lickety split! ― Puede cambiar el curso de tu vida para siempre.

Escrito por W. Maxwell Prince (One week in the library) con apartado artístico de Martín Morazzo (Snowfall, Great pacific) y color de Chris O´Halloran, este primer volumen recopila los 4 primeros números de la serie regular editada por Image Comics.

W. Maxwell Prince escribe en Brooklyn y vive con su esposa, su hija y dos gatos. Es autor de ICE CREAM MAN, KING OF NOWHERE, ONE WEEK IN THE LIBRARY, and THE ELECTRIC SUBLIME.

A pesar de que Ice Cream Man está contando con buenas ventas, algo que merece la pena ser destacado dado que este comic no cuenta con personajes icónicos ni autores super ventas, leo que Maxwell no es escritor a tiempo completo y que alterna esta actividad con un trabajo “de día”, algo que resaltaría la difícil situación de muchos profesionales del mundo del comic en la actualidad.

El artista argentino Martín Morazzo hizo su gran debut en los cómics estadounidenses con la saga de ciencia ficción ambiental de 2012, Great Pacific, la primera serie de Image Comics que co-creó con Joe Harris. Desde entonces, Martín ha co-creado Snowfall, una epopeya de ciencia ficción, nuevamente con Joe Harris e Image Comics, y la elegante serie de aventuras criminales, The Electric Sublime, con el escritor W. Maxwell Prince en IDW Publishing. Ice Cream Man, su nueva colaboración con W. Maxwell Prince, está siendo publicada por Image Comics.She Could Fly, una miniserie con el escritor Christopher Cantwell, co-creador y showrunner de Halt and Catch Fire de AMC, y la editora Karen Berger, también está siendo publicada por Berger Books, una editorial de Dark Horse Comics.

Martín vive en Buenos Aires. Cuando no está absolutamente consumido con los plazos de entrega de dibujos y cómics, le gusta pasar tiempo con su encantadora esposa, Victoria, y sus hijas, Nina, Lupe y Vera.

Este primer volumen de Ice Cream Man me ha ofrecido una antología de historias sueltas que tienen como único nexo de unión el misterioso Heladero con extraños e inconcretos poderes. El tono de los comics no es tanto del género de terror sino historias que transmiten el dolor de los protagonistas, un dolor que no es tanto físico como emocional. Este es el principal valor diferencial de este comic respecto a otras antologías. Hay también un tono malsano en las cuatro historias que consigue momentos perturbadores para el lector.

En lo referido al dibujo de Martín Morazzo con color de Chris O´Halloran, me ha gustado el estilo realista del argentino que contrasta con las situaciones sobrenaturales que veremos en los diferentes capítulos. Esta dualidad ayuda también que los sentimientos de culpa, dolor o tristeza estén también muy presentes en todo momento, algo muy difícil de trasladar a viñetas frías y estáticas.

Reconozco que no conocía a Martín Morazzo, ni tampoco a W. Maxwell Prince, para que negarlo, pero este primer volumen me ha dejado con ganas de volver a este mundo y descubrir que nuevas historias nos han preparado. Por suerte, otro de los elementos que me hizo animarme a comprar este primer volumen es comprobar que habían 4 volúmenes ya disponibles, por lo que tenía lectura asegurada para los próximos meses.

En este momento, quiero dar las gracias a @GrumpyOldMate , cuya labor de divulgación en Twitter y en la web de Sala de Peligro de comics fuera del ámbito mainstream me ha descubierto comics geniales como The Plot, y ahora este Ice Cream Man. En este mundo comiquero en el que parece que cada nuevo comic de Batman o Spiderman viene telegrafiado, es genial descubrir nuevos comics que ofrezcan visiones diferentes a lo establecido.

Aprovecho para compartir a continuación las primeras páginas de este comic para que veáis el estilo y tono de este comic. De hecho, el primer número puede leerse gratuitamente dentro de la web de Image Comics :

De momento, Ice Cream Man sigue inédita en España, por lo que agradezco haber podido descubrir este comic y tengo ganas de comprar el segundo volumen. Supongo que no hay mejor halago dentro del saturado panorama comiquero actual. Si el inglés no es problema, te invito a que le des una oportunidad.


PUNTUACIÓN: 7.5/10

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