Crítica de Legión de X vol. 2 de Simon Spurrier, Rafael Pimentel y Netho Diaz, (Marvel Comics – Panini)

Desde hace algún tiempo, Simon Spurrier se ha convertido en el guionista oficial de Legión dentro de Marvel Comics, y en el segundo volumen de Legión de X, con dibujos de Rafael Pimentel y Netho Díaz, volvemos a unas historias centradas en la labor de Legió de curar y proteger el alma de los mutantes de Krakoa mientras Rondador Nocturno se encarga de proteger los cuerpos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡Algo monstruoso ha sucedido en Krakoa! Rondador Nocturno ha desarrollado algunas características físicas muy extrañas, y no es el único. Mientras tanto, Cifra y Warlock han hecho un descubrimiento sorprendente sobre las flores aparentemente inocuas que se encuentran en el Plano Astral. ¿Serán capaces los legionarios de desenredar esta red de amenazas antes de que envuelva a los mutantes?

Este segundo volumen de Legión de X incluye los números 6-10 de la edición USA.

He comentado en más de una ocasión lo mucho que me gusta Simon Spurrier, tanto en sus obras independientes como con sus trabajos de encargo dentro de Marvel centrado en el personaje de Legión. Y en este volumen Spurrier vuelve a ofrecernos un buen puñado de historias que continúan la estupenda evolución de Legión. El número 6 USA es el inevitable tie-in con V.X.E. El día del juicio, y Spurrier acierta al llevar la historia al terreno que más le gusta, mostrar las posibilidades loquísimas y más grandes que la vida que ofrecen las habilidades de Legión a quien sepa sacarle todo el partido.

Los cuatro números siguientes son un arco cerrado en el que tendremos dos amenazas simultáneas a las que se enfrentarán héroes diferentes. Quizá la que resulta menos satisfactoria en la investigación de Rondador Nocturno ante la existencia de segundas mutaciones en algunos mutantes entre los que se encuentra él. Esta historia y sobre todo su resolución se me ha quedado como lo más flojo del comic. La aparición de Margali Szardos, la bruja madre adoptiva de Kurt, su conexión con Orchis y el plan que pone en marcha cuando lo piensas en conjunto no tiene demasiado sentido, me ha dejado con una sensación un poco chof.

Mucho más satisfactorio es el arco de Legión mientras intenta defender el Altar de una corrupción provocada por la Falange y luego aprovechada por Nimrod (whaaat?) que tiene al pobre Warlock de víctima propiciatoria. Si en el arco de Rondador tenemos un drama de padres e hijos en la figura de Margali, en este arco David tendrá que enfrentarse a los prejuicios y el miedo de su padre Charles Xavier, y ofrece en este caso un arco muchísimo más satisfactorio que el de Rondador. Por cierto, dentro de todo no puedo dejar de acordarme del que es el verdadero M.V.P. de Legión de X, Xabi, el mutante cuya habilidad es que nadie se acuerda de él y que será el héroe trágico que nos da un final triste pero super adecuado a la historia que plantea Spurrier.

Para el dibujo de este segundo volumen de 5 grapas USA, Marvel ha contratado para el número 6 USA al dibujante Rafael Pimentel, que cuenta con color de Federico Blee, mientras que Netho Díaz con entintados de Sean Parsons y Álvaro López y color de Federico Blee, Java tartaglia y Ruth Redmond para los números 7-10. Y la verdad es que están bien. De hecho, en otras colecciones mutantes me he encontrado con dibujantes que no saben sacar todo el partido de las situaciones del guion, planteado historias planas y sin fuerza en lo visual. Sin embargo, dentro de lo correcto de todo, tanto Pimentel como Díaz si saben trasmitir la fuerza y la locura over-the-top de los poderes de Legión y el elemento extraño del mundo mental de el Altar creado por Legion para proteger las mentes de los mutantes de Krakoa. Dentro que no creo que estos dibujantes sean ni mucho menos top de Marvel, creo que realizan un buen trabajo y cumplen de maravilla.

Si que tengo que ponerle un pero a la por otro lado estupenda edición de Panini, y es que los bocadillos de Espíritu de la Divergencia están pintados de morado para resaltar su diferencia, pero eso unido a la rotulación en negro provocó que me resultara muy difícil de leer. Si esto es lo menos bueno que puedo decir de este comic, entenderéis que me ha gustado bastante.

Por cierto, fruto de la actual situación de Marvel, el número 10 marca el final de esta colección Legión de X. Como siempre en Marvel, la editorial estos personajes han vuelto, aunque de momento no en una nueva colección sino en el One-Shot X-Men: Before the Fall – Sons of X de nuevo con guion de Spurrier. Imagino que no debería ser necesario indicar lo complicado que lo hace Marvel para intentar seguir las aventuras de estos personajes. Pero estamos ante una situación que no va a cambiar a corto plazo. Viendo el vaso medio lleno, al menos estos dos volúmenes de Legión de X me han resultado divertidos y satisfactorios.

Comparto las primeras páginas de este volumen, que son el cruce con el evento V.X.E. El día del juicio:

Legión de X es un buen comic que consigue ofrecer tomo a tomo historias diferentes a una escala imposible con una personalidad única. A veces, no se le puede pedir más a un comic.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de El pacto de Guy Ritchie (Prime Video)

Gracias a Prime Video pude ver este pasado fin de semana la última película de Guy Ritchie, El pacto (The Covenant), drama bélico protagonizado por unos estupendos Jake Gyllenhaal y Dar Salim.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En su último período de servicio en Afganistán, el sargento John Kinley incorpora al intérprete local Ahmed para que sea su traductor en la región. Cuando su unidad sufre una emboscada, Kinley y Ahmed son los únicos supervivientes. Con los enemigos persiguiéndoles, Ahmed arriesga su propia vida para intentar llevar a Kinley herido a través de kilómetros de terreno agotador a un lugar seguro.

Guy Ritchie resulta un seguro de vida en lo referido al cine de entretenimiento en su vertiente de acción y criminal. Lock, Stock & Barrel, Snatch!, Revolver, Rocknrolla, la serie de dos películas de Sherlock Holmes con Robert Downey Jr. y Jude Law, El hombre de U.N.C.L.E., Rey arturo, Aladdin, The gentlemen, Despierta la furia u Operación fortune son prueba de un gran ojo para hacer películas que ante todo cumplen con la función de entretenimiento desde una perspectiva británica en mucha ocasiones.

Ritchie produce, dirige y ha escrito el guión junto a Ivan Atkinson y Marn Davies. La película de 123 minutos ha contado con un presupuesto de 55 millones, contando con Ed Wild en la fotografía, James Herbert en el montaje y Christopher Benstead en la música. A título de curiosidad, la película no ha estado rodada en Afganistán, obvio, sino en localizaciones de Alicante.

Además de los omnipresentes Jake Gyllenhaal como el sargento mayor John Kinley y Dar Salim como su interprete Ahmed, El pacto nos trae a caras conocidas en papeles secundarios comoJonny Lee Miller como el Coronel Voke, Alexander Ludwig como Sgto. Declan O’Brady y Antony Starr como Eddie Parker.

Me ha gustado mucho El pacto. Quizá el único problema que le veo a la película es que el trailer muestra toda la película, incluido el giro que plantea en su última media hora. Al terminar de verla me quedé con la sensación que esta historia podría estar inspirada en hechos reales, pero no es el caso. La clave es que Ritchie quiere poner el foco en los miles de traductores que trabajaron para el ejército americano durante su misión de 20 años en Afganistán, y como la mayoría fueron abandonados a pesar de prometerles un visado para poder viajar a los Estados Unidos. Entenderéis que no es spoiler decir que esta historia tiene final feliz, pero si que esto contrasta con la oscura realidad de cientos o miles de personas asesinados por los talibanes tras tomar el control del país, mientras el gobierno de los Estados Unidos miraba para otro lado como si la cosa no fuera con ellos.

Como historia contada en imágenes, Ritchie plantea una novedad super interesante al colocar la cámara como si fuera el punto de vista de los heridos que se ocultan para no ser encontrados, con momentos borrosos y otros vistos desde detrás de cajas apiladas en un camión, que reflejan muy bien la situación que vivirá el sargento Kinley mientras es puesto a salvo por Ahmed huyendo de los talibanes. Otro de los éxitos de la película es que pasan muchas muchas cosas y la película se convierte en varias películas a medida que avanza la narración. Lo que empieza con una película bélica bastante convencional se convierte en una lucha por la supervivencia tras la emboscada que sufre el equipo de Kinley. Y antes que esta situación empiece a hacerse larga, la historia evoluciona y se convierte en otra cosa. Y todo el conjunto funciona a la perfección.

Aunque los momentos de combates son pocos, la verdad es que son una pasada. La emboscada está contada con una fuerza bestial, al igual que la huida. La ubicación espacial de todos los combatientes siempre está clara y sus movimientos por el terreno se entienden y son lógicos en una misión de combate. La huida transmite el frenesí de dos hombres luchando por sus vidas, y el climax final cuenta con imágenes super potentes. Se nota que Guy Ritchie es un director experimentado que tiene claro lo que quiere y la forma de mostrarlo al público, porque el éxito es total.

El pacto no es una historia sesuda. Dicho esto, Jake Gyllenhaal y Dar Salim lo hacen genial. Gyllenhaal tiene una faceta de combate y otra dramática, y en las dos está super bien, demostrando una vez más lo versátil que es como actor. Y Salim dentro que tiene un papel sobre todo físico, transmite la fuerza y las convicciones de Ahmed de forma super convincente. Si a esto unimos el hecho que tienen buena química entre ellos, el acierto de casting es total.

No tengo claro si el El pacto se estrenó en cines en España. Si lo hizo desde luego me la perdí. Pero con su paso a Prime Video se convierte en visionado obligado para todos los amantes del buen cine de acción y bélico con una vertiente dramática.

Comparto el trailer de la película, aunque casi os recomendaría que NO LO VEAIS:

El pacto es una estupenda película cuyo visionado se convierte en obligatorio para todos los amantes de los dramas bélicos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Motorista Fantasma 5-7 de Benjamin Percy, Juan José Ryp y Cory Smith (Marvel Comics – Panini)

El Motorista Fastasma ha sido una de las sorpresas dentro la Marvel Comics actual. Hoy quiero analizar los últimos comics publicados por Panini que cierran el arco con el que comenzó la colección.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡Cincuenta años de venganza! Johnny Blaze busca el consejo de Necro el Tatuador, que usa su aguja para sacar a la superficie verdades oscuras. Descubrirá una historia perdida del Motorista Fantasma, además de una advertencia sobre el futuro y un examen del inquietante peso del legado.

Y además, ¡Cazadores de sombras! Hay un nuevo grupo oculto dentro del FBI que está encargado de sofocar el aumento de la actividad sobrenatural en el país, y está dirigido por la agente Talia Warroad, quien tiene como objetivo reclutar a un peligroso hombre llamado… Johnny Blaze.  

Estas tres grapas dobles de Panini incluyen el especial Ghost Rider: Vengeance Forever que celebra el 50 aniversario del personaje, y los números Ghost Rider 7 al 10 USA que cierran al primer arco argumental.

Benjamin Percy ha acertado a la hora de devolver a Johnny Blaze al centro del escenario de la Marvel sobrenatural. Las 10 grapas USA que componen la serie se sienten como una historia cerrada que deja por supuesto elementos abiertos para su continuación. Además del protagonista, Percy ha creado a Talia Warroad como acompañante de Blaze en su búsqueda de demonios por todos los Estados Unidos. Un personaje que me parece muy interesante y que puede dar mucho juego. Además de ser un más que necesario elemento que evite que toda la narración sea la voz en off de Blaze. Talia en ciertos sentidos me recuerda a los personajes super punkies que Warren Ellis creó para la Marvel de los 90, y creo que pega con el tono y las historias que ha creado Percy en esta colección.

Frente a los primeros números que se planteaban como historias de pesadilla autoconclusivas en cada grapa, Percy plantea esta últimas 4 grapas como un arco tradicional en cuatro partes que va construyendo una tensión que explotará en el último número. La creación de Escape, el tumor demoniaco extirpado por Lobezno en la grapa anterior y que sirve de versión oscura del Motorista Fantasma, es un elemento interesante de la historia de Percy.

La verdad es que prometía convertirse en un villano recurrente para el personaje, pero el climax sugiere que su derrota es definitiva. También me parece que la sorpresa de la implicación de Corazón Negro en el suplicio de Johnny ha quedado un poco descafeinada por la forma en que Percy cierra la historia. Que ojo, me parece que es un buen comic bien realizado. Pero no es la primera vez que Percy me deja con la sensación que se ha quedado sin espacio para ejecutar un final a la altura del desarrollo visto hasta ese momento.

En el especial Ghost Rider: Vengeance Forever tenemos al español Juan José Ryp, un artista curtido en comic de Avatar cuyo principal valor es su capacidad de crear imágenes de pesadilla y crear narrativas malrolleras que transmitan la naturaleza malsana de las cosas. Por este motivo, Ryp resulta un artista super adecuado para este especial que le obliga a mostrar a diferentes Espíritus de Venganza de épocas lejanas.

En la serie regular se mantiene el dibujo de Cory Smith con entintado de Oren Junior y color de Bryan Valenza. Smith acierta también a la hora de plantear una atmósfera de pesadilla mientras Blaze viaja por los Estados Unidos, ofreciendo una buena narrativa sin alardes que transmite la atmósfera malsana de la historia de Percy, y consigue que los momentos del Motorista Fantasma sean todo lo potentes que se espera. Smith no es un primer espada a nivel gráfico dentro de Marvel, pero le veo como un dibujante más que correcto que puede sacar el encargo con profesionalidad aunque no llegue nunca a emocionarme con su dibujo. Dicho esto, los paisajes de pesadilla y las muertas sangrientas provocadas por demonios aterradores entran en sus puntos fuertes como artista, y se le ve muy a gusto con el gore y el body horror que nos acompaña en estas páginas.

Tener a Smith dibujando las cuatro grapas USA, excepto unas pocas páginas del número 10 USA que era un comic especial con más páginas y que están dibujadas por David Cutler, es un placer, consiguiendo una uniformidad gráfica imprescindible para que la historia funcione. De hecho, visto su potencia gráfica a la hora de dibujar los aspectos demoniacos, se va a hacer difícil imaginar esta colección sin su dibujo.

Comparto las primeras páginas del número 5 de la edición de Panini:

Motorista Fantasma es un comic estupendo que sacia la sed de historias de terror ambientadas en el universo Marvel. Si te gustan las historias sobrenaturales y el rollo de John Constantine, este es tu comic.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de El maestro jardinero de Paul Schrader

Tras ver El contador de cartas el año pasado, la presencia de Sigourney Weaver en la nueva película de Paul Schrader (guionista de Yakuza o Toro Salvaje) El maestro jardinero me ha animado a verla.

PUNTUACIÓN: 6/10

Narvel Roth (Joel Edgerton) es el meticuloso horticultor de Gracewood Gardens. Está tan dedicado a cuidar los jardines de esta maravillosa e histórica finca como a complacer a su jefa, la rica viuda Sra. Havernhill (Sigourney Weaver). Pero el caos se apodera de la ordenada existencia de Narvel cuando la Sra. Haverhill le exige que tome como aprendiz a su rebelde y problemática sobrina nieta Maya (Quintessa Swindell). Esta nueva situación va a sacar a la luz oscuros secretos de un pasado violento que también es una amenaza para todos.

Paul Joseph Schrader (Míchigan, 1946) es un guionista y director de cine estadounidense. En 1975 escribe junto a su hermano Leonard el guion de Yakuza, que posteriormente dirigiría Sydney Pollack con Robert Mitchum de protagonista. En 1976 escribiría el guion de la película de Brian De Palma Obsession. Ese mismo año Martin Scorsese se encargaría de dirigir su guion de Taxi Driver, que ganaría la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes. El binomio con Scorsese crearía las películas Toro Salvaje (1980), La última tentación de Cristo (1988) y Al límite (1999). En 1986, Peter Weir dirigiría su guion de La costa de los mosquitos y diez años más tarde Harold Becker haría lo propio con City Hall. El resto de sus guiones originales ya fueron dirigidos por él mismo.

Schrader inicia su carrera como director gracias al éxito de Taxi Driver, y lo hace con Blue Collar (1978), un drama sobre tres trabajadores que planean escapar a sus dificultades económicas cometiendo un robo. Tras Blue Collar Schrader ha dirigido un total de 17 películas. La religión (The Last Temptation of Christ, Touch, Dominion), las difíciles relaciones familiares (Affliction), las vidas de gente que intenta cambiar o fingir su clase social (American Gigolo, The Walker), las relaciones sentimentales marcadas por la frustración sexual (Cat People, The Comfort of Strangers), el mundo de los bajos fondos (Hardcore), las vidas al margen de la ley (Light Sleeper) y los personajes autodestructivos (Taxi Driver, Raging Bull, Mishima: A Life in Four Chapters, Auto Focus o El contador de cartas) son algunos de los temas recurrentes en su filmografía.

El maestro jardinero ha estado escrita y dirigida por Schrader. La película de 107 minutos de duración tiene fotografía de Alexander Dynan, montaje de Benjamin Rodriguez Jr. y música de Devonté Hynes. La película tuvo su premiere en el pasado Festival de Venecia en septiembre de 2022.

Para esta El maestro jardinero, Schrader cuenta con Joel Edgerton para interpretar a Narvel Roth, el calmado y meticuloso horticultor protagonista que esconde un pasado, Sigourney Weaver como la rica egoista y celosa viuda Sra. Havernhill, jefa de Narvel, y Quintessa Swindell como Maya, la problemática sobrina nieta de Havernhill que empezará a trabajar en el jardín.

Se habla mucho que el star-power ha desaparecido, pero la verdad es que no tenía muy claro si ver o no esta película, dado que El contador de cartas me pareció correcta sin más, Sin embargo, tener a Sigourney Weaver me dio en empujón necesario para hacerme a ir al cine. El maestro jardinero plantea una historia no demasiado original, al seguir los pasos de un callado jardinero con una vida tranquila y monótona que
verá como su ordenada vida se verá alterada por la llegada de una joven que le hará recordar la vida que dejó atrás hace más de 10 años.

Joel Edgerton está bien dentro que su papel implica que sea un témpano de hielo el 99% del tiempo. Su personaje nos hará de narrador al servir su diario como hilo conductor de una persona que ha llegado a creer que las personas pueden ser cambiadas y moldeadas con la misma facilidad que cultivas y creas un jardín. Quizá el principal problema es que no hay evolución en el personaje, que hace lo que hace y luego vuelve a su rutina
como si nada hubiera pasado, con una frialdad excesiva que lastra el conjunto.

Me ha gustado ver a Sigourney Weaver, aunque en esta película se transforme en una señora mayor chismosa, controladora y celosa que empieza a estar senil. Entiendo que su interpretación da lo que Schrader pide dentro de la frialdad de todo el conjunto, aunque sinceramente me hubiera gustado que tuviera mayor protagonismo del que tiene en realidad, al limitarse su participación a apenas cuatro o cinco escenas, siendo el nombre conocido que ayuda a vender la película. No, Joel Edgerton no tiene ningún tirón. Junto a Weaver, creo que Quintessa Swindell también está correcta, ofreciendo lo que Schrader pide para el personaje, pero participando en la frialdad general.

Uno de los problemas de la película es que diría que el trailer es super tramposo. Dentro del concepto tópico de la historia, el trailer nos muestra prácticamente todas las escenas de acción de la película sugiriendo que estamos ante un drama de acción que no es. De hecho,
es que dichas escenas de acción son parte de los flashbacks en los que vemos detalles del pasado de Narvel, por lo que no representan lo que es la película en realidad porque en el presente ya no es ese hombre ni actúa como se sugiere en dicho trailer.

Paul Schrader tiene 76 años, y parece que se ha quedado anclado en un tipo de historias que estarían mejor si no fueran tan frías y, sobre todo, si tuvieran un climax satisfactorio. El tema es que El maestro jardinero presenta el mismo tempo y la misma intensidad (o falta de ella) de principio a fin, lo que al final provoca que sea una película correcta en todo pero a la vez nada sea especialmente bueno o interesante. Una pena.

Comparto el trailer de la película:

El maestro jardinero es correcta pero su excesiva frialdad y un guion al que le falta punch han impedido que disfrutara de la película como me hubiera gustado.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Hollywood y el problema de la narrativa no finalizada. Reflexiones de domingo 16/2023

¡Feliz domingo! ¿Ya habéis visto Spiderman: Cruzando el multiverso? Dentro que la película de Sony Animation producida por Phil Lord y Christopher Miller me gustó mucho, hoy quiero entrar a valorar la tendencia actual que estamos viendo en el entretenimiento mainstream cinematográfico en la que las películas no tienen final, aplazándolo hasta una próxima entrega.

Para empezar a hablar de esta moda de dejar las películas a medias habría que empezar con la trilogía de El Hobbit de Peter Jackson estrenada entre 2012 y 2014. Peter Jackson comenta que él quería hacer dos películas, pero Warner a través de New Line Cinema exigió tres películas para dar luz verde al proyecto. Teniendo en cuenta el exitazo de crítica y público de El Señor de los Anillos, los ejecutivos debieron pensar que estarían tontos si no exprimían la gallina de los huevos de oro con esta precuela-continuación. Y el resultado, obviamente, no fue bueno. Ya en su momento comenté sobre las películas lo absurdo que es que se tarde menos en leer El Hobbit de Tolkien que en ver las tres películas inspiradas en él. Y eso sin entrar que con El Señor de los Anillos adaptaron un libro en cada película, mientras que tuvieron que estirar el chicle para que la pequeña novela les diera para tanto.

En medio de esta problemática, el final de La desolación de Smaug (2013) hizo que saliera indignado del cine, dado que Jackson inició la tendencia actual a estrenar películas que NO tenían un final y dejaban todo colgado de cara a la siguiente película en medio de un cliffhanger monumental. Y dentro de lo malo, al menos La batalla de los cinco ejércitos se estrenó un año después de Smaug, en las navidades de 2014.

Pensando en otras trilogías cinematográficas, Matrix Reloaded y Matrix Revolutions se estrenaron en mayo y octubre de 2003, con 5 meses de diferencia. En la franquicia de Harry Potter, el final de la serie tuvo lugar en Harry Potter y las reliquias de la Muerte: partes 1 y 2, que se entrenaron con 8 meses de diferencia (noviembre 2010 – julio 2011). El último libro de la trilogía de Los Juegos del Hambre, Sinsajo, también adaptado en dos películas, se estrenaron en noviembre de 2014 y 2015. Dentro de lo poco habitual que es tener películas sin final como parte de una narrativa mayor, al menos el tiempo de espera era de máximo un año, algo que encuentro que es bastante adecuado.

Marvel Studios ha cambiado el mundo del entretenimiento mainstream cinematográfico. Y tras el hito que supusieron Vengadores Infinity War (mayo 2018) y Vengadores Endgame (mayo de 2019) al convertirse en dos de las películas más populares y taquilleras de la historia, la consigna en Hollywood estaba clara. Hay que hacer más franquicias con múltiples películas, y cuanto más grandes sean, mejor. En este análisis a menudo económico (si gano mucho dinero con una película de una franquicia popular, ganaré mucho más si en lugar de una película estreno dos), se olvida un elemento clave a la hora de copiar a Marvel Studios, y es el aspecto creativo.

Y es que Infinity War y Endgame significaron el final de la «trilogía del Infinito» de Marvel Studios, pero realmente son dos películas totalmente diferentes. De hecho, Infinity War sí tiene un final dado que la película narra el viaje de Thanos para conseguir Las Gemas del Infinito, asistiendo a su triunfo frente a los Vengadores. Infinity War SI tiene un final, lo original es que posiblemente no fuera la historia que los espectadores esperábamos. Por eso es tan buena y su final tan impactante y satisfactorio. Y por eso Endgame resulta tan satisfactoria al ver por fin el contraataque de TODOS los héroes. Pero este pequeño matiz que la historia mandaba sobre todo lo demás en las películas de Marvel, ofreciendo siempre una historia completa aunque presentando elementos que serán desarrollados más adelante, no se ha tenido en cuenta quedándose como digo en lo superficial.

En la actualidad, esta manía de los blockbusters palomiteros de no terminar y dejarn la historia colgada en dos se está yendo de las manos. Empezando por la doble tomadura de pelo de Dune Parte 1 en 2021. Por un lado por el papelón de Denis Villeneuve y de Warner sobre que la segunda parte no estaba garantizada y dependía que tuviera una buena taquilla, intentando trasladar SU responsabilidad de producir o no una película al público. Porque no hablamos que el éxito de una película permite que se hagan más de esos personajes y franquicia, sino de la adaptación de una novela superventas planteada desde el comienzo por el director, productores y guionistas como dos películas. La segunda tomadura de pelo ha venido por los más de 2 años que van a trascurrir entre el estreno de la Parte 1 en septiembre de 2021 y la parte 2 en noviembre de 2023. No, el COVID no es excusa, hace tiempo que no cuela invocar ese comodín. Estos dos años para conocer el final de la novela ha roto completamente la tradición imperante de estrenar este tipo de películas con como máximo un año de diferencia.

Y no es sólo Dune. Hace un mes escaso descubrí para mi sorpresa negativa que Fast X terminaba sin final con un final en cliffhanger en la que Toretto y su hijo están en una situación de vida o muerte y el resto de miembros de la familia parece que han muerto al ser derribado su avión. Obviamente no van a morir ni unos ni otros, pero los productores nos han colado una película sin final cuya continuación no tiene ni fecha de estreno. De hecho, se comenta oficiosamente una fecha de estreno de Fast 11 de ¡2025/26! y por eso han confirmado deprisa y corriendo una película de The Rock para cubrir el tiempo de espera entre ambas películas. Si dos años de espera para Dune me parecen demasiado, imaginar lo que opino ante la perspectiva de esperar 3 años para ver una película que tampoco ha sido nada del otro mundo. A lo que hay que sumar la realidad del agotamiento de la franquicia y sus taquillas cada vez menores.

En mi reseña de Spiderman: Cruzando el multiverso ya comenté que me gustó muchísimo y la disfruté de principio a fin, incluso reconociendo que es 10/15 minutos demasiado larga, al recrearse demasiado con las carreras, persecuciones y en general, con el balanceo en Nueva York. Como la película me encantó, que la historia se quedara colgada con un cliffhanger monumental no me importó demasiado. Pero la realidad es que estamos ante la siguiente película/franquicia que se suma a esta moda, a la que hay que sumar la nueva Misión Imposible: Sentencia mortal parte 1 que se estrena en julio. En ambos casos, al menos las segundas partes se entrenarán en 2024, con menos de un año de diferencia. Pero conozco gente que opina con razón que el gran problema de Cruzando el multiverso es hacer una película al que le falta el tercer acto y que deja colgado a los espectadores.

Aparte de la propia experiencia social de desplazarse y ver la película en pantalla grande con más gente, la gran diferencia entre el cine y la televisión (y en mi opinión la principal ventaja histórica del cine) es el hecho que las películas ofrecen una historia completa con principio y final en dos horas, cosa que la televisión no. Las películas exigen una capacidad de síntesis al tener que plantear una presentación, nudo y desenlace que fuerza una narrativa que no tiene nada con la narrativa serializada de la televisión. Por su parte, el streaming ha cambiado la forma en que se consumen las series de televisión, pero siguen exigiendo un mayor esfuerzo de tiempo y, fuera de Netflix, obligación ante los estrenos semanales de sus episodios. El auge de las series y el gusto de los espectadores por historias que permitan una mayor evolución de los personajes a lo largo del tiempo, unido a la caída de de ingresos del cine, ha provocado que sobre todo los blockbusters hayan alargado sus duraciones para ofrecer historias que se sientan lo bastante importantes como para que el espectador pague por verlo en el cine, frente a la comodidad de ver la última mediocridad en Netflix en el comedor de tu casa.

Tengo claro que como me encanta Miles Morales no tengo inconveniente que se hagan 3 películas o 33 mientras mantengan la calidad de Cruzando el multiverso. Pero lo que en un caso concreto no es un problema puede acabar siéndolo si más ejecutivos sin escrúpulos piensan que les sale a cuenta cambiar el ADN del cine dejando de ofrecer una experiencia completa al espectador que entra a una sala, ante la promesa de ganar el doble con dos películas de lo que ganan con una sola. Que el espectador vea normal NO ver una historia completa en el cine rompe la propia experiencia cinematográfica, lo que creo que a la larga puede provocar que la gente se abstenga de ir al cine.

Obviamente esto no pasa en el 99% del cine que se estrena en salas, pero esta tendencia en el blockbuster palomitero de Hollywood no es casualidad. Hablamos de una consecuencia de la política de explotar al máximo los contenidos de sus franquicias más populares. Reconozco que probablemente no estaría escribiendo este artículo si Fast X y Spiderman se hubieran estrenado con un par de meses de diferencia en lugar del par de semanas que hemos tenido, pero ver seguidas estas películas me ha parecido muy fuerte. Y en 5 semanas, tendremos Misión Imposible, de la que espero que al menos planteen una historia con sensación de capítulo cerrado aunque le falte la segunda parte de la historia.

Espero que una vez las franquicias de Fast & Furious o Misión: Imposible terminen, los estudios se olviden de esta moda que estamos viviendo en el entretenimiento. Entiendo que la forma de dar a entender que estos finales van a ser apoteósicos se refleja en esta decisión de dividirlos en dos películas, y que para el resto de películas volveremos a la estructura clásica de «presentación-nudo-desenlace». El cine NO es como la televisión, sus historias no tienen nada que ver, y cuanto antes se entienda por todas las partes, mejor para los espectadores.

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