Crítica de Good Omens temporada 2 (Prime Video)

Hace siglos que se estrenó la primera temporada de Good Omens, la serie que adaptaba la mítica novela de Terry Pratchett y Neil Gaiman. Gaiman se mantiene como guionista y showrunner de una segunda temporada que mantiene la diversión.

PUNTUACIÓN: 7/10

Un arcángel desnudo se presenta en la puerta de la librería del ángel renegado Azirafel sin recordar quién es ni cómo ha llegado hasta allí, lo que complica sumemente las vidas de Azirafel y del demonio retirado Crowley. El Cielo y el Infierno se afanan en encontrar al fugitivo. Crowley y Azirafel intentan emparejar a dos humanas mientras los peligros aunmentan en el pasado y en el presente.

Good Omens (Buenos presagios) es la estupenda novela de Neil Gaiman y Terry Pratchett publicada en 1990. Gaiman creó la serie de televisión estrenada en 2019 y para esta segunda temporada se mantiene como guionista y showrunner de los 6 episodios de esta serie junto a John Finnemore. Aunque la novela ya fue adaptada en la primera temporada, Gaiman y Pratchett hablaron mucho de una posible continuación de la novela que nunca llegó a publicarse, y a partir de esas ideas Gaiman planteó esta segunda temporada. Los episodios fueron todos dirigidos por Douglas Mackinnon, que es también el productor ejecutivo de esta serie de la BBC.

En el reparto encontramos el retorno de Michael Sheen como el ángel Azirafel y David Tennant como el demonio Crowley, una pareja que ha vivido en la Tierra desde los albores de la creación. Jon Hamm es el arcángel Gabriel, líder de las fuerzas del Cielo, mientras que Shelley Conn es Belcebú, la líder de las fuerzas del Infierno. Nina Sosanya es Nina, la dueña de una cafetería frente a la librería de Azirafel. Miranda Richardson es Shax, una demonio y confidente de Crowley, mientras que Maggie Service es Maggie, inquilina de Azirafel y propietaria de una tienda de discos del barrio. se da la curiosa circunstancia que Sosanya, Richardson y Service ya aparecieron en la primera temporada, pero interpretando a otros personajes secundarios.

Crowley y Azirafel son un demonio y un ángel poco convencionales, tal y como vimos en la primera temporada. Al comienzo de esta segunda los dos viven en la Tierra alejados de sus respectivos ex-jefes, al haber conseguido la independencia del Cielo y el Infierno. La llegada de un amnésico y desnudo arcángel Gabriel alterará su cómoda existencia. Mientras intentan descubrir el misterio de Gabriel, la serie nos mostrará a Azirafel y Crowley en diferentes momentos temporales viviendo aventuras. Y además, una segunda subtrama implica a dos dueñas de negocios de la calle donde está la librería, Nina y Maggie, a las que Azirafel intentará unir románticamente.

La clave de la historia gira en torno a que los extremos no son buenos y que hay que intentar llegar a acuerdos en el término medio, incluso con gente con la que a priori no tengas nada en común. Que el Cielo sea igual de extremista y radical que el Infierno es un buen puntazo que nos muestra la serie, ya desde la primera temporada, al igual que la forma en que Crowley siendo un demonio se preocupe por la gente a su alrededor. Porque que Azirafel intente hacer el bien se sobreentiende. Dicho esto, la forma en que intenta liar a las dos mujeres sin tener en cuenta sus opiniones o sentimientos habla también, aunque sea de forma super sutil, contra los buenismos actuales que buscan siempre controlarnos y cambiarnos «por nuestro bien».

Como la serie son tan sólo 6 episodios de 45 minutos Good Omens se ve en un suspiro. En general me ha proporcionado un estupendo entretenimiento, aunque tengo que reconocer que la trama principal de Gabriel se siente mucho menos importante que el resto de tramas durante una parte importante de la serie. De hecho, las aventuras a través del tiempo de Azirafel y Crowley en las que tienen que enfrentarse a algunas situaciones morales complejas me han parecido lo mejor de los episodios. Esto es bueno por el lado de lo inesperado y lo original, pero es malo en cuanto al ritmo y a una deficiente trama a priori principal. Por cierto, la segunda subtrama de Nina y Maggie tampoco es que vaya a ningún sitio, excepto por su acertada conclusión no me dijo nada durante el visionado.

Me gusta el humor y la ironía británicas. Me lo paso muy bien en este tipo de series. Pero dicho esto, la verdad es que esta temporada no ha sido tan divertida como la primera, entiendo que el ser una historia nueva y no adaptar el libro tuvo mucho que ver. Gaiman es un escritor de fantasía maravilloso, pero el humor nunca estuvo dentro de sus principales virtudes. De alguna manera, excepto en los flashbacks temporales, a los protagonistas les falta la gracia y el contraste que si tenían en los primeros episodios.

En positivo, hay que tener en cuenta que Michael Sheen y David Tennant se salen como Azirafel y Crowley. Independientemente que sus aventuras sean más o menos acertadas, su carisma es innegable, al igual que su complicidad y química, de forma que verles tomar un té ya es una actividad super disfrutable en si misma. La forma en que se deja claro el romance que comparten que sus siglos de relación les hace imposible de entender que está ahí me parece genial.

Por terminar esta reseña en buena onda, lo que sí me ha gustado es el agridulce final, que me ha parecido muy bueno, y muy triste para un personaje. Me gusta mucho la forma en que vemos que porque una organización se llame el «Cielo» no significa que sean BUENOS, y cómo los dogmatismos y el fanatismo extremo nunca van a ser la solución de los problemas de nuestra sociedad.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Me lo he pasado bien con Good Omens, el humor y la ironía típicamente inglesa funcionan de maravilla en esta historia de ángeles y demonios ni tan buenos unos ni tan malos los otros. Esperemos que no tarden 4 años en estrenar la tercera temporada.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Radiant Black vol. 1 de Kyle Higgins y Mike Costa (Image Comics – Norma Editorial)

Mi hartazgo con Marvel y DC ha provocado que quisiera probar otros universos compartidos superheróicos. Radiant Black, el comic de Kyle Higgins y Mike Costa publicado por Image Comics y Norma Editorial, supone la plataforma de lanzamiento del Massive-verse, y hacía tiempo que tenía mucha curiosidad por leerlo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡AQUÍ EMPIEZA EL NUEVO UNIVERSO SUPERHEROICO DE IMAGE COMICS!

Nathan Burnett acaba de cumplir 30 años y las cosas no le van muy bien. Tiene un trabajo mal pagado y unas deudas con los bancos que van en aumento. Su único plan para solucionarlo… volver a vivir en casa de sus padres. ¡Pero la vida de Nathan dará un vuelco cuando encuentre y active un poder cósmico llamado RADIANT!

Solo hay un pequeño inconveniente: ese poder no le pertenece, y los seres cósmicos que lo crearon lo quieren de vuelta… sea como sea.

¡KYLE HIGGINS (Ultraman, C.O.W.L.) y MARCELO COSTA presentan una saga superheróica moderna que sorprenderá a fans de series como Invencible o Power Rangers!

Kyle Higgins es uno de los autores más vendidos del New York Times, conocido por su trabajo en los títulos de Batman de DC Comics, así como por sus aclamadas reinvenciones de Mighty Morphin Power Rangers para Boom! Studios y Ultraman para Marvel Comics. RADIANT BLACK es la cuarta serie de Kyle para Image Comics.

Marcelo Costa es un dibujante y colorista de cómics brasileño que ha trabajado en comics como Mighty Morphin Power Rangers y Firefly para Boom! Studios, Hidden Society para Dark Horse y SELF/MADE para Image Comics. RADIANT BLACK es el primer trabajo como dibujante de Marcelo para Image Comics.

Estaba hasta el gorro de comics sin personalidad con personajes que no reconozco cuando llevo leyéndoles casi 40 años. Así que me dije ¿por qué no probar el Massive-verse de Image Comics? Cada pocas semanas escucho a alguien comentar cosas buenas de estos comics, y como el primer tomo de Image está siempre a un precio promocionado, no cuesta demasiado probarlo a ver qué tal. Y la verdad es que tras leer Radiant Black me he encontrado con una premisa igual no excesivamente original, pero que está perfectamente ejecutada.

De alguna manera, este comic me hizo pensar en Invincible de Robert Kirkman, Cory Walker y Ryan Ottley. A primeros de los 2000 la idea era recrear el feeling de los primeros comics del Spiderman / Peter Parker adolescente, actualizando los temas y las dinámicas de los héroes y villanos buscando captar la atención y enganchar a los nuevos lectores jóvenes del siglo XXI. Casi 20 años después el protagonista Nathan Burnett es un joven adulto de 30 años que ha fracasado en la vida y tiene que volver a vivir con sus padres, momento en el que empieza la acción. Dentro que me ha gustado este concepto, me pareció muy interesante comprobar que los autores de este comic mainstream americano ya no esconden quien es su público objetivo. Y no son chavales o adolescentes precisamente.

Radiant Black plantea un argumento típico de «joven con problemas encuentra un objeto sobrenatural y lo utiliza para el bien». Así sin pensarlo mucho se me ocurren Darkhawk en Marvel o el nuevo Blue Beetle en DC como personajes con armadura con premisas similares. En todos los casos, el comic plantea el misterio de quien le ha dado estas habilidades y con qué propósito. Y en el caso de Radiant Black, la sorpresa de saber que hay otras personas con armaduras similares a la suya con sus propias ideas sobre cómo usar estos poderes para beneficio propio.

Desde que Brian Michael Bendis estableció en Ultimate Spiderman a principios del 2000 que el héroe no tiene que vivir sólo sus problemas superheróicos e hizo que Peter se lo contara a Mary Jane, esto se ha convertido casi en una norma no escrita en los comics actuales. En el caso del protagonista Nathan, su amigo y confidente será Marshall, un amigo del instituto un poco pesado que se quedó en el pueblo mientras que Nathan se fue a probar suerte en Los Ángeles como escritor. Marshall trabaja en el video-club local y que será testigo de la llegada del extraño agujero negro en miniatura que le dará sus habilidades a Nathan. Unas habilidades que tendrán que ser puestas a prueba durante estos primeros números.

Volviendo a la comparación con Invincible, Kirkman aprendió que para evitar que el comic fuera cancelado por bajas ventas, tenía que adelantar el histórico primer giro del comic, la identidad como «villano» Viltrumita conquistador de OmniMan, el padre de Mark Grayson. Esto sucedió para el número 12 USA y el resto es historia. En Radiant Black Higgins y Costa han creado el primer gran giro del comic en este primer volumen, y es un giro que me ha volado la cabeza y que posiblemente lo cambie todo. Otro elemento que me ha gustado es que utilicen lo que podría ser considerado un fill-in en el número 6 para contar el origen de Radiant Red, el que de momento es uno de los villanos del comic, que ayuda a que lo veamos con otros ojos.

Además, el comic si plantea de forma interesante lo que se supone va a ser la amenaza principal del comic de cara a próximos volúmenes, planteada a una escala cósmica. Y es que la armadura de Radiant Black se ha enviado a la Tierra para evitar una invasión alienígena de una raza o ser super poderoso que llegara de forma inevitable en un futuro cercano. Esto es importante, pero lo fundamental me parece la construcción del protagonista Nathan y su amigo Marshall. El enfoque de «loser» de buen corazón que encuentra una oportunidad de hacer algo importante con su vida me parece que lo han clavado, y por ejemplo el número en el que ahondan en su vida y su personalidad me parece que está muy bien.

Marcelo Costa, el creador de la serie junto a Kyle Higgings, dibuja los números 1 a 4 USA. El quinto número fue dibujado por Eduardo Ferigato y color de Natália Marques, con el español Darko Lafuente con color de Miguel Muerto encargándose del número 6. Tengo que decir que Costa me parece sólo correcto, no tiene un estilo o una narrativa que me gusten especialmente, pero sabe crear imágenes potentes aprovechando las splash-pages, que son lo mejor que tiene. Una vez te acostumbras a su estilo la verdad es que no he tenido problema para disfrutar de este comic, pero no lo consideraría de momento un PLUS para comprar Radiant Black. Como dato curioso, tengo que reconocer que me gusta más el dibujo del veterano artista español Darko Lafuente que el de Costa, aunque por supuesto eso es un tema completamente subjetivo.

No me parecería del todo mal que Costa se encargara de dibujar un arco completo y hubiera un fill-in puntual en algún momento. Sin embargo, en este primer tomo tenemos dos dibujantes extras además de él, y me parece que no es una buena noticia que un comic de Image que se supone de creación propia empiece a copiar los peores vicios de Marvel o DC. De hecho, es que el quinto número que cierra el primer arco ni siquiera está dibujado por Costa, sino por Eduardo Ferigato, al que encuentro correcto pero inferior a Costa (o quizá es que ya me acostumbré a su estilo y ver a otro dibujante queda algo raro). Y no se el motivo exacto de estos cambios de dibujantes, igual estuvo enfermo y fue físicamente imposible dibujar el comic. Pero uno de los hechos diferenciales en los que los comics de creación propia (de Image y otros) superar los mainstream de las Dos Grandes es precisamente la potencia que da tener una unidad gráfica a lo largo de toda la serie. Si esto se pierde al final será un comic mejor o peor pero con los mismos vicios. En mi opinión, lo ideal sería que Radiant Black se tomara un mes de descanso entre arcos para que todos los creativos recarguen las pilas.

Radiant Black es el primer comic del Massive-verse, un universo compartido en el que aparentemente viven varios seres super poderosos que aparentemente van a tener sus propias series y acabarán cruzándose. De momento, aunque tengo claro que va a existir ese elemento crossover, de momento este primer volumen ha sido 100% reader-friendly, se disfruta sin problemas y no se intuye que nos estamos perdiendo algo importante, dado que todo nace aquí. Sin embargo, tendré que analizar con cuidado cuales son las diferentes series que van a formar parte de este Massive-verse y, sobre todo, sus equipos creativos, para ver cuales compro.

En resumen, buen arranque de Radiant Black. No siendo super original, el comic si me ha dejado con buen sabor de boca y con ganas de saber cómo continúa la historia. Además, otro elemento positivo es que al no haberme dejado llevar por las ansias de comprar el comic, ahora mismo hay 4 tomos publicados en USA de esta serie, más otros de los otros comics del Massive-verse, con lo que tengo lectura regular para varios meses.

Comparto las primeras páginas del comic:

El primer volumen de Radiant Black me ha gustado. Es cierto que no me ha volado la cabeza, pero creo que hay material interesante para poder contarnos un buen puñado de buenas historias. Compraré el siguiente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Yumi y el pintor de pesadillas de Brandon Sanderson

Yumi y el pintor de pesadillas es la tercera novela secreta de Brandon Sanderson que Nova publica este 2023, y dentro de su sencillez me ha gustado mucho, sobre todo con la forma en que me ha sorprendido en las 100 últimas páginas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Brandon Sanderson añade a su universo del Cosmere (compartido por las sagas Nacidos de la Bruma y El Archivo de las Tormentas) una nueva novela independiente que hará las delicias de los aficionados a la cultura popular asiática.

Yumi viene de una tierra de jardines, meditación y espíritus, mientras que Pintor vive en un mundo de oscuridad, tecnología y pesadillas. Cuando de pronto sus vidas se ven extrañamente entrelazadas, ¿podrán dejar de lado sus diferencias y colaborar para descubrir los misterios de su situación y salvar sus respectivas comunidades de un desastre seguro?

Nota de Brandon:

«Llevaba años queriendo escribir una novela de fantasía protagonizada por personas que hacen trabajos normales para ellas, pero fantásticos para nosotros como lectores. Además, mi esposa me animó a añadir más romanticismo a mis historias. Cuando junté a dos personas cuyo trabajo le parece fantástico al otro, nació el relato de Yumi y el pintor de pesadillas.

Esta novela en particular fue un regalo especial para mi esposa, regalo que ambos estamos encantados de compartir ahora con vosotros.»

Brandon Sanderson (Lincoln, Nebraska, 1975) es el gran autor de fantasía del siglo XXI, con treinta millones de lectores, y el autor más prolífico del mundo. Desde que debutara en 2006 con su novela Elantris, ha deslumbrado a lectores en treinta lenguas con el Cosmere, el fascinante universo de magia que comparten la mayoría de sus obras. Sanderson es autor de la brillante saga Nacidos de la Bruma (Mistborn), formada por El Imperio Final, El Pozo de la Ascensión, El Héroede las Eras, Aleación de ley, Sombras de identidad y Brazales de Duelo. Tras El aliento de los dioses, una obra de fantasía épica en un único volumen en la línea de Elantris, inició con El camino de los reyes una magna y descomunal decalogía, El Archivo de las Tormentas, que continuó con Palabras radiantes, Juramentada y El Ritmo de la Guerra (además de la novela corta Esquirla del Amanecer). Con la serie Escuadrón (Escuadrón, Estelar, Citónica Escuadrón Cielo), Sanderson se acerca, también, a los lectores de la ciencia ficción. Con un plan de publicación de más de veinte futuras obras (que contempla la interconexión de todas ellas), el Cosmere se convertirá en el universo más extenso e impresionante jamás escrito en fantasía épica.

Sanderson vive en Utah con su esposa e hijos y enseña escritura creativa en la Universidad Brigham Young. Curso de escritura creativa es el libro que recoge sus valiosos consejos.

La guía del mago frugal para sobrevivir en la Inglaterra del medievo  me pareció una de las novelas más flojas de Brandon Sanderson. Sin embargo, con Yumi y el pintor de pesadillas Sanderson vuelve a la senda del éxito con un concepto sencillo contado de forma emocionante y con un montón de sorpresas que lo cambian todo.

Yumi y Akemi, conocido por todos como Pintor, son dos personas con personalidades opuestas provenientes de mundos muy diferentes -literalmente- que por un azar del destino se verán unidos de forma mágica. Mientras se conocen y a su vez, conocen la tarea que cada uno desempeña en su mundo para que sus vidas no se vean perjudicadas, tendrán que resolver el misterio que les ha conectado. Y, si sobreviven a la experiencia, el misterio que se esconde en la formación de sus respectivas sociedades. La estructura de la historia de Sanderson no es especialmente original, pero sus 550 páginas se me pasaron en un suspiro.

Pintor es un joven que oculta un oscuro suceso de su pasado que le dejó sólo y sin amigos, mientras que Yumi es una invocadora de espíritus que ostenta el más alto rango de su sociedad, pero se siente una esclava de las rígidas tradiciones que acompañan a su trabajo. La forma en que ambos conectarán y cortocircuitarán el tranquilo orden que existe en la vida del otro me ha parecido que nos da unos momentos super chulos, cosa que además nos servirá para conocer ambas sociedades.

Aparte del elemento fantástico, del homenaje que hace a algunos mangas y animes japoneses y la intención expresada por Sanderson de añadir elementos de novela romántica por petición de su mujer, me ha gustado mucho que como marca de la casa Sanderson, lo que parecía una historia super sencilla y hasta un pelín tontorrona adquiere un cariz dramático cuando se descubren los numerosos misterios alrededor de ambos mundos, y de sus protagonistas. A pesar que hay un elemento quizá demasiado repetitivo en la primera mitad mientras vamos saltando de un mundo a otro, Sanderson es lo bastante bueno como para que no sintiera nunca que la historia no avanzaba y que lo que leía no tenía interés por dos motivos. El primero, porque ambos mundos resultaban suficientemente interesantes como para querer saber más de ellos. Y por encima de todo, por lo estupendos personajes que son Yumi y Pintor, dos jóvenes que al principio no se soportan y aprenderán a entenderse y a quererse… ¡siempre que sobrevivan al giro final!

Las anteriores novelas sorpresa de Sanderson no estaban situadas en el Cosmere, pero Yumi si ofrece conexiones para este universo de fantasía creado por el escritor. La conexión no es que sea para tirar cohetes pero si nos recuerda que el Cosmera al final es un tapiz donde Sanderson puede contar las historias que le apetezcan con el hilo conductor de situar los diferentes planetas en el mismo universo.

Yumi y el Pintor de Pesadillas me ha resultado una novela estupenda con unas 80 últimas páginas maravillosas que consiguieron dejarme con el mejor sabor de boca posible. Lo que hizo Sanderson durante el COVID me parece una pasada. Y aún nos queda una novela secreta por ser publicada en lo que queda de 2023. Mientras esperamos la siguiente novela de El archivo de las Tormentas, estas novelas están saciando mi sed de buenas historias de fantasía con unos conceptos si bien no rompedores, si diferentes respecto a su obra previa. A ver qué nos regala a continuación.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Batman: Más allá del Caballero Blanco de Sean Murphy (DC Comics – ECC Ediciones)

Sean Murphy vuelve a su universo Batman: Caballero Blanco con la tercera miniserie escrita y dibujada por él, Más allá del Caballero Blanco, miniserie de 8 números publicada por ECC Ediciones dentro del sello Black Label que cuenta con color de Dave Stewart y que presenta en esta continuidad al Batman Beyond de la serie de televisión.

PUNTUACIÓN: 7/10

La esperada secuela de Batman: Caballero Blanco y Batman: La maldición del Caballero BlancoSean Murphy nos invita a descubrir una nueva y fascinante visión de Gotham City y sus héroes. Un viaje en el tiempo, 10 años después de los acontecimientos de las entregas previas. Alguien ha tomado el control de los activos de la familia Wayne y los está utilizando para transformar la ciudad.

Batman: Más allá del Caballero Blanco es una miniserie de 8 números publicada dentro del sello Black Label de DC Comics, que ECC Ediciones publicó hace unos meses. Los sucesos de esta miniserie se sitúan años después de Batman: Caballero Blanco presenta Harley Quinn de Katana Collins, Matteo Scalera y Dave Stewart, spin-of que leí recientemente y que amplió de forma super acertada el mundo de Caballero Blanco.

A la hora de valorar este comic Batman Más allá del Caballero Blanco tengo que hacer una confesión. No he visto ni un sólo episodio de Batman Beyond, se quien es Terry McGuinnis de oídas pero en realidad este personaje me importa entre poco y nada. Entiendo que no es el caso de Sean Murphy, y seguro que muchos lectores se habrán emocionado al conocer la premisa que permitiría a Murphy introducir al personaje y a otros elementos de su mundo, como es usar de villano a Derek Powers, uno de los principales villanos de la serie de animación, así como la versión futurista de Gotham City.

La verdad es que este comic es super entretenido. Si algo tiene Murphy, aparte de ser un estupendo dibujante que brilla en el rediseño de todos los trajes y personajes empezando por el Batman Beyond, es que plantea historias eficaces que no inventan ninguna rueda ni falta que le hace para cumplir sobradamente con el objetivo de entretener al lector. Así que desde ese punto de vista, no se le puede poner ningún pero a Sean Murphy. Dicho esto, hay varias cosas que tensan la suspensión de credulidad a la hora de leer el comic, empezando con que en 10 años Gotham haya podido convertirse en una ciudad futurista. Otro elemento que suena extraño, aunque luego Murphy consigue que tenga sentido, es el cambio de hacer que Jason Todd fuera el primer Robin y no Dick Grayson. Y sobre todo, que tras morir Jack Napier en La maldición del Caballero Blanco este vuelva convertido en una consciencia de Inteligencia Artificial que ayuda los héroes es un WTF?! alucinante que se me ha hecho muy difícil de tragar.

Dentro de que creo que Más allá del Caballero Blanco me parece un buen comic, me resulta curioso comprobar que tras haber leído muy recientemente la miniserie de Harley Quinn me doy cuenta que Matteo Scalera me parece muchísimo mejor dibujante que Murphy, y en general esta miniserie la veo inferior a la escrita por Katana Collins. Si me quejaba un pelín de Scalera en el sentido que sus personajes parecen iguales, Murphy lleva esto a la enésima potencia, dibujando además la mayoría de caras como si estuvieran abocetadas, «olvidando» dibujar facciones, narices, etc… Lo se, lo se, es su estilo de dibujo, pero las narices picudas en esos planos normalmente de perfil y frontales acaban siendo super repetitivos. Incluso en el aspecto de la fluidez narrativa me gusta mucha más la calidad de Scalera. No siendo malo Murphy. Pero la comparación acaba resultando inevitable.

En lo que si acierta Murphy es en plantear una historia cuya tensión explote en el último número en una guerra abierta que obligará a la unión de toda la Batfamilia ampliada para derrotar al poderoso Derek Powers y su ejército de sicarios con armaduras. Otro elemento que me gusta es la construcción de un Bruce Wayne que se siente culpable por muchos errores del pasado y se empeña en intentar alejar a los que le quieren y se preocupan por él. Empezando por el trauma y el sentimiento de culpa arrastrado desde que creyó que Joker había matado a Jason Todd y a pesar de ello entrenó a nuevos jóvenes para que fueran sus aliados con identidades como Robin o Batgirl. Toda esa parte del comic me gusta, aunque lleve aparejada la presencia imposible de la consciencia de Jack Napier como una voz que tan sólo Bruce puede oir, algo con lo que no he conectado en ningún momento.

En todo caso, viéndole sus pros y sus contras, la balanza se inclina claramente al positivo. Más allá del Caballero Blanco es un comic super entretenido, y si te han gustado los comics previos de Murphy estoy convencido que este también lo hará.

En lo que no cabe duda es que la franquicia de Batman: Caballero Blanco le está resultando super rentable a DC Comics y goza de extraordinaria salud. Durante esta miniserie de anunció un spin-of, Batman Caballero Blanco presente Capucha Roja, una miniserie con guion de Murphy y Clay McCormack, y dibujo de Simone Di Meo con color de Dave Stewart. Y una vez acabado este comic, la historia continuará en Batman; Más allá del Caballero Blanco Generación Joker de Katana Collins y Clay McCormack y dibujo de Mirka Alfonso y Alejandro Sánchez, y sobre todo, el que será el siguiente capítulo, Caballero Blanco: Los mejores del Mundo, en el que aparecerá la versión de Superman de este mundo, así como la Liga de la Justicia, mostrando el mundo más allá de Gotham.

Sin duda, queda cuerda para rato para este universo planteado por Sean Murphy.

Comparto las primeras páginas del comic:

Batman: Más allá del Caballero Blanco es un comic estupendo que añade nuevos personajes a este universo creado por Sean Murphy, y que deja entrever que hay un mundo aún más grande a punto de ser explorado.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Megalodón 2: La fosa de Ben Wheatley

Mi hijo me pidió que viéramos Megalodón 2: La fosa, segunda parte del éxito de 2018 de Jason Statham que ha sido dirigido por en Wheatley, y me he encontrado justo con lo que esperaba, pero también alguna sorpresa positiva.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Un equipo de investigación inicia una misión que va a explorar las profundidades más abismales del mar. Pero su viaje se convierte en caos cuando un malévolo operativo minero amenaza su misión y los obliga a librar una batalla de alto riesgo por la supervivencia. Enfrentados a colosales Megalodones y a implacables saqueadores medioambientales, nuestros héroes deben correr más rápido, ser más astutos y nadar a mayor velocidad que sus despiadados depredadores en una trepidante carrera contra el tiempo. Secuela de ‘The Meg’ (2018).

Benjamin Wheatley (1972) es un cineasta, montador y animador inglés. Wheatley comenzó su carrera en el mundo de la publicidad, y fue reconocido y aclamado por sus anuncios y cortometrajes, antes de pasar a los largometrajes y los programas de televisión. Es conocido por su trabajo en los géneros de suspense y terror, y sus películas incorporan a menudo elementos de comedia negra y sátira. Down terrace (2009), kill list (2011), High-rise (2015) o Free fire (2016) son algunas de sus películas más conocidas.

Al igual que la primera película, Megalodón 2 es una co-producción chino americana, lo que explica algunos elementos del argumento que luego comentaré. Para el guion tenemos a Dean Georgaris, Jon Hoeber y Erich Hoeber, guionistas de la primera película. La película de 110 minutos de duración ha contado con un importante presupuesto de 130 millones, y cuenta con fotografía de Haris Zambarloukos, montaje de Jonathan Amos y música de Harry Gregson-Williams.

Jason Statham vuelve a interpretar a Jonas Taylor, un buzo especializado en búsqueda y rescate en alta mar, que en la actualidad ejerce de padrastro de Meiying (Sophia Cai). Wu Jing es Jiuming Zhang, el tío de Meiying que ocupó el lugar de su difunta hermana Suyin en Mana One. Page Kennedy como DJ y Cliff Curtis como James «Mac» Mackreides, también vuelven a sus papeles de la primera película. El español Sergio Peris-Mencheta interpreta a Montes, el mercenario y minero submarino que será el villano de esta película. Skyler Samuels como Jess, una trabajadora de Mana One, Sienna Guillory como Hillary Driscoli, una inversora multimillonaria que financia los esfuerzos de Jiuming y Melissanthi Mahut como Rigas, una trabajadora de Mana One completan el reparto.

Dentro que Megalodón 2 es lo que es y sabía a lo que iba, me he encontrado con varias sorpresas positivas a lo largo de sus casi dos horas de visionado. Lo primero a destacar es que el trailer oculta la trama de la existencia de unos villanos humanos que son los que provocan que los megalodones (y algo más) abandonen su ecosistema submarino. La película sugiere una premisa muy básica, «en la primera película había un megalodón, ahora hay 3», pero durante una parte importante de la película estos gigantes desaparecen para centrarse en una parte con avaricia empresarial directamente sacada de Alien (la película tiene unos referentes muy claros), con unas escenas casi claustrofóbicas mientras los héroes intentan sobrevivir a un atentado y luego en una base subacuática que se está siendo destruida. No es que la trama de la conspiración humana sea especialmente profunda, desde luego tiene alguna locura muy grande y se ve venir, pero funciona muy bien a la hora de construir la tensión ante el climax que se nos viene con el ataque de los megalodones y algunos otros seres a un resort de vacaciones en su última media hora.

Tras el potente prólogo inicial en el pasado de 65 millones de años en el que vemos la existencia de oros seres aparte de los megalodones, los guionistas también muestran su inspiración nada disimulada con Jurassic Park al plantear que la amenaza no sólo está dentro del mar, algo que también funciona a la hora de ofrecer una montaña rusa de diversión en el climax final. Megalodón 2 es un blockbuster palomitero típicamente veraniego que creo que cumple perfectamente su función de ofrecer dos horas de entretenimiento.

En el aspecto visual tenemos momentos muy chulos como por ejemplo dentro de la fosa, y planos imaginativos como uno desde dentro de la boca de un megalodón mientras se come a gente en el climax final. A eso hay que sumar las fantasmadas de Jason Statham, que nos dan momentazos super exagerados que son pura diversión. Megalodón 2 tiene clara su calificacion de PG-13, por lo que aunque hay hay varios monstruos en realidad no es una película de terror y evita mostrar sangre o momentos perturbadores. Sin embargo, eso lo compensa con una aventura super over-the-top que al menos yo he disfrutado. Y mi hijo aún más.

Megalodón 2 se ha financiado con dinero chino (ningún problema con esto) y como el que paga manda y en muchos momentos parece que la película está dirigida a ese mercado, tenemos una gran parte de historia en la que Jason Statham comparte protagonismo con la Meiying (la hija adoptiva de Statham de la primera película) y sobre todo con Wu Jing, estrella del cine de acción chino sobre todo conocido por Wolf Warrior. Su personaje Jiuming Zhang comparte protagonismo con Statham, realizando acrobacias y locuras casi al mismo nivel. Al mismo tiempo, es curiosos como los chinos tienen papeles heroicos mientras que los «malos» son siempre occidentales, algo que también diría que se ha hecho mirando al mercado chino. Como también lo es un humor muy tontorrón en algunos momentos de la película.

En lo relativo a los efectos especiales, la película alterna momentos geniales con algunos CGIs un tanto bochornosos sobre todo en relación a los monstruos que suben a tierra firme. Pero dado que la película, empezando por el estupendo prólogo inicial, muestra desde el comienzo que no se toma muy en serio a si misma, no suponen un problema importante que me molestara durante el visionado.

Por cierto, no lo he dicho pero Jason Statham está genial con un personaje que se adapta como anillo al dedo a sus puntos fuertes. De hecho, su personaje tiene una primera escena que parece sacada de un prólogo de James Bond que le permite mostrar sus habilidades atléticas en una escena de acción super chula que resulta también inesperada y, por tanto, genial. Destacaría también la aparición sorpresa del español Sergio Peris-Mencheta como el villano de la película, un malo que aunque obviamente no le tose a Statham, nada lo hace, ofrece lo que se espera del malo de opereta de la función. Veo a Peris-Mencheta trabajando muy cómodo en el mercado americano con este tipo de papeles, sabiendo en todo momento lo que tiene que hacer para cumplir bien en pantalla.

No hay que pedirle a Megalodón 2 más de lo que es. Y aunque reconozco que probablemente no la hubiera visto si no me lo hubiera pedido mi hijo, la verdad es que me ha entretenido más de lo que esperaba. Eso si, veo ahora que el trailer muestra quizá un poco demasiado, spoileando algunos de los mejores momentos de monstruos de la película. Si os animáis a ver la película y podéis evitarlo, mejor no lo veáis.

Comparto el trailer de la película:

Megalodón 2: La fosa es un entretenimiento puramente veraniego que creo que cumple perfectamente su función.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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