La primera temporada de Ozark se estrenó en Netflix hace unos meses. Y aunque no ha provocado ningún revuelo mediático como otras series de la cadena tipo Strangers things, Narcos o House of Cards, ahora que acabé de verla puedo decir que ha resultado un buen entretenimiento.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Marty Byrde (Jason Bateman) es un asesor finaciero con una aparente vida normal en familia. Casado con Wendy (Laura Linney) y con dos hijos, Charlotte (Sofia Hublitz) y Jonah (Skylar Gaertner), todos llevan una vida apacible y ordinaria. Pero bajo esa apariencia la vida de Marty esconde un gran secreto: es el encargado de blanquear el dinero de uno de los cárteles de droga más importantes de México. Todo parece ir bien hasta que Marty debe llevarse a su familia desde Chicago a Ozark, en Missouri.
Bill Dubuque yMark Williams (El contable de Ben Affleck) han creado la serie, y han escrito los guiones junto a Paul Kolsby. Han dirigido también varios episodios, labor compartida con varios directores entre los que se encuentra el propio protagonista, Jason Bateman.
Lo mejor de Ozark es sin duda su pareja protagonista, Jason Bateman y Laura Linney. Bateman interpreta a un frío esposo y padre que piensa que lo tiene todo controlado hasta que su vida salta en pedazos. Esa frialdad provoca su alejamiento de su familia, trasmitiendo una falta de empatía hacia todo el mundo durante la serie que roza la sociopatía.
Linney es su esposa Wendy, una profesional de éxito hasta que nacieron sus hijos y que siente que a su vida le falta algo. Sobre todo al sentir que Marty pone primero a su profesión antes que su familia y les tiene abandonados afectivamente. Su interpretación tiene muchos más matices que la de Bateman, pero creo que la historia la da a ella más posibilidades para lucirse. Cosa que aprovecha, todo hay que decirlo.
Me ha gustado también el guión y su premisa de un profesional de Chicago que debe mudarse a una zona rural para salvar su vida y la de su familia ante la amenaza del cartel, mientras lava su dinero en los negocios locales.
No es solo que la familia esté a punto de romperse, es que además, tendrán que enfrentarse a los vecinos, a la población criminal de la zona e incluso al FBI que les siguen el rastro buscando pruebas que les incriminen con el cártel.
La serie comienza con un tono muy realista y pausado, y va de menos a más, aumentando la tensión a medida que avanzan los episodios. Debo decir que cada sorpresa y cada giro acercan peligrosamente el guión al nivel de locura en la que todo vale. Por suerte, aunque algunos giros son muy, muy locos, globalmente diría que se mantiene en el terreno aceptable y acaba siendo bastante entretenida y consigue que empatices con toda la familia y con el resto de personajes secundarios que viven en esta zona rural.
Aunque Ozark pasó basante desapercibida durante su estreno, se ha confirmado una segunda temporada que se estrenará el año que viene. Eso significa que la audiencia ha sido bastante buena, supongo. Y por supuesto que no será excesivamente cara de rodar, al estar ambientada en parajes rurales reales.
Comparto a continuación el trailer de la película:
Ozark me ha parecido una historia original que ha conseguido dar un giro a las típicas historias de contables de la mafia. Puedo decir que veré la segunda temporada, lo que ya es todo un éxito, teniendo en cuenta lo concurrida que está la parrilla televisiva. Si teneis oportunidad, tal vez querais darle una oportunidad a esta serie.
Stranger things fue una de las grandes sorpresas de la pasada temporada televisiva por méritos propios. Y con esta segunda temporada habían unas grandes expectativas, que me alegra poder decir que se han visto superadas.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
El argumento según Filmaffinity nos cuenta como la segunda temporada de ‘Stranger Things’ arranca un año después de la primera, durante Halloween, en Hawkins (Indiana). El joven Will Byers está otra vez con sus amigos tras lo sucedido un año atrás y su abducción por la dimensión paralela, pero en el colegio las cosas no le van del todo bien, y sigue teniendo pesadillas. Por su parte no se sabe nada de Once, aunque Mike intenta contactar con ella por radio todos los días. Extraños fenómenos además indican que algo tenebroso sigue acechando a Hawkins.
Las segundas temporadas suelen ser complicadas y peliagudas. Ya no existe la sorpresa inicial que llamó la atención a los espectadores, ni el misterio de la desaparición de Will y la dimensión oscura. Y el elemento nostálgico ochentero tampoco es especialmente novedoso, ya que lo vemos y sufrimos en innumerables películas y series.
En el caso de Stranger things, la verdad es que no solo me ha gustado mucho, es que esta segunda temporada creo que consigue superar en muchos sentidos a la temporada inicial. La temporada no se construye desde el misterio, sino sobre los personajes y las consecuencias de los sucesos previos, lo que por supuesto provoca nuevas aventuras.
Will (Noah Schnapp) escapó de la dimensión oscura, pero no salió indemne, sufre pesadillas y siente que algo no va bien. Las pruebas a las que le someten dicen que todo está en su cabeza, pero el cree que hay algo más, y su madre Joyce (Winone Rider) no sabe como ayudarle.
Mike (Finn Wolfhard) quedó destrozado por la desaparición de Eleven (Millie Bobby Brown), y la sigue llamando todos los días con su walkie-talkie. Por supuesto, Eleven está viva y en seguida conoceremos donde ha estado este tiempo. No vamos a renunciar a lo mejor de la temporada pasada. Pero es que, de nuevo, la historia no va del misterio, sino de como los personajes afrontan lo que les va pasando.
Además, el grupo de amigos compuesto por Mike, Will, Dustin (Gaten Matarazzo) y Lucas (Caleb McLaughlin) va a crecer con la incorporación de Max (Sadie Sink), una recién llegada al pueblo que sufre un hemanastro posesivo y violento.
Pero no son solo los niños los que se salen. Los adultos lo hacen genial, y destacaría especialmente a David Harbour, el policía Jim Harbour. Aunque parece enfadado y sufre ataques casi de ira, su mirada dice mucho y en realidad trasmite que todo nace fruto de su preocupación por la otra persona y por intentar protegerla y que no sufra más daño.
Si pensabas que el portal a la dimensión oscura quedó cerrada, obviamente no es el caso, y la tensión va creciendo a medida que avanza la serie, que diría que va de menos a más. Aunque ya en el primer episodio y en el trailer descubrimos a un gigante Demogorgon de clara inspiración Lovecraftiana, que marca que las apuestan van a ser más peligrosas que en la temporada inicial.
Hay quien dice que Stranger things es solo nostalgia y fanservice. Y hay miles de artículos sobre los innumerables homenajes que salpican casi todas las escenas. Yo reconozco que la mayoría no los pillé, porque no estaba pendiente de encontrarlos, sino en ver lo que les pasaba a los personajes. Dicho lo cual, ver a los chicos vestidos de Cazafantasmas o a un chaval disfrazado en una fiesta de los Kobra Kai de Karate Kid por supuesto me sacó una sonrisa.
Otra cosa que me gustó mucho de Stranger things fue su duración, 9 episodios, para mi algo perfecto. No 13 como hemos visto en las series de Marvel, que excepto Daredevil se las nota que han estirado el chicle en exceso, ni 8 de la primera temporada. 9 es la duración perfecta que permite a la historia fluir e irse construyendo al ritmo perfecto. Un ritmo que permite unos excelentes cliffhanger entre episodios y una tensión que te atrapa y no te deja hasta el final.
Si la primera temporada era una mezcla de Stand by me con las películas de Spielberg y En los límites de la realidad, con algunas escenas casi idénticas, en esta segunda temporada hay elementos de El Exorcista, Aliens o incluso los X-Men, lo que amplía el rango de homenajes y hace que la serie sea más interesante y sorprendente.
Me ha sorprendido ver que Andrew Stanton, director de Buscando a Nemo, Wall-e o John Carter, ha dirigido varios episodios, además de los hermanos Duffer. Este hecho es uno más que demuestra que estamos ante una producción de primer orden en los que todos los detalles están cuidados al máximo.
Sobre el final, creo también que es perfecto. De clara influencia de las películas de John Hughes, da un perfecto epílogo a todos los personajes y un merecido final feliz. Aunque por supuesto, hay suficientes elementos que permiten pensar que sus creadores, los hermanos Duffer van a continuarla.
Comparto el trailer de esta temporada:
Stranger things no es solo nostalgia de los años 80, es una serie carismática centrada con grandes personajes que se han convertido en parte de la familia. Una serie totalmente recomendable que tenga continuación lo antes posible.
Los fans de David Fincher estamos de enhorabuena gracias a Mindhunter, su nueva serie de televisión estrenada recientemente en Netflix y que ha supuesto la vuelta del director de Sev7n al mundo de los serial-killers tras su excelente Zodiac.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Mindhunter se basa en el libro «Mind Hunter: Inside the FBI´s Elite Serial Crime Unit», escrito por los ex-agentes del FBI John E. Douglas y Mark Olshaker, que narra los inicios de cómo la agencia comenzó en 1977 a entrevistar a asesinos encerrados en prisión para entender cómo piensan y poder crear diferentes perfiles de personalidad de los diferentes tipos de asesinos, que ayudaran a resolver casos abiertos.
La serie ha sido creada por Joe Penhall, que escribe y produce la serie. Junto a él, encontramos a otros productores conocidos como el propio David Fincher, que dirige 4 de los 10 episodios, o la actriz Charlize Theron.
En la serie, conoceremos al joven agente del FBI de la Unidad de Ciencias del Comportamiento Holden Ford (Jonathan Groff), experto en negociación con rehenes, que ve como su trabajo es cada vez más difícil al no conocer lo que mueve a estas personas. Su mente inquieta consigue que le permitan volver a la universidad para conocer cuales son las últimas teorías en psicología y sociología, lo que hace que vea que hay un enorme campo de conocimiento que nadie ha intentado estudiar. Para ello, se unirá al veterano agente Bill Trench (Holt McCallany), que viaja por todo el pais realizando jornadas de formación a miembros de las policías locales, aprovechando estos viajes para visitar también varias prisiones de alta seguridad para entrevistar a asesinos en serie encarcelados.
Lo primero que me inquieta de una serie como Mindhunter, que está basada en hechos reales, es conocer como hasta hace 40 años escasos ni siquiera existía un término para definir a los serial-killers. Y ya de estudiar exhaustivamente los motivos que impulsaban a estos asesinos mejor ni hablamos. Un tema importante que siempre me ha interesado de este tema es conocer las razones -sociales, culturales, psicológicas, etc- que hacen que la mayoría de serial-killers sean americanos. Por un lado entiendo que la facilidad de acceso a armas de fuego ayuda y la falta de una red familiar ayuda a que personas desequilibradas acaben cruzando todos los límites. Pero ¿por qué son la mayoría hombres blancos? Ojo, que estos son temas que a mi siempre me han interesado, pero que Mindhunter no responde, dado que no creo que exista una respuesta sencilla o única a la que aferrarse.
En lo referido a Mindhunter, la serie me ha encantado. Sobre todo por su ritmo lento y por alejarse de golpes de efecto televisivos habituales de este tipo de series. Los agentes del FBI no tienen todas las respuestas, de hecho, al comenzar el camino ni siquiera saben cuales son las preguntas, más allá de darse cuenta que algo oscuro se les escapa, y que es clave para resolver crímenes violentos.
Las entrevistas que van realizando a los criminales encerrados son terribles por la frialdad y sencillez para narrar las muertes que han provocado. Y fruto de estas entrevistas, los agentes del FBI aprenderán que bajo la superficie hay una historia que deben conocer, por muy terrible que esta sea. Unas historias y una verdad que tendrán un impacto sobre ellos.
El casting es todo un acierto. Jonathan Groff es toda una sorpresa con su interpretación del agente Holden Ford. Inocente, abierto de mente, positivo y con ganas de aprender y ayudar, entrará en contacto con una realidad que jamás hubiera podido imaginar. Ford sufre una evolución muy interesante durante esa serie, y me quedo con muchísimas ganas de saber cómo terminará su historia.
Holt McCallany es el veterano Bill Trench, que sabe que todo tiene un precio y que no entiende la obsesión de Ford por intentar entender y empatizar con los asesinos. Y que sin duda tendrá que luchar contra sus propios prejuicios si quiere hacer bien su trabajo.
Junto a ellos encontramos a la doctora Wendy Carr, interpretada por Anna Torv, una psicóloga de la Universidad de Boston a la que pedirán ayuda los agentes.
Junto a ellos, los actores que interpretan a los asesinos encerrados me han helado la sangre. Su sola presencia transmite como si una mecha estuviera a punto a estallar. Así conoceremos a homicidas como Edmund Kemper (Cameron Britton), Jerry Brudos (Happy Anderson), Richard Speck (Jack Erdie) o Monte Rissell (Sam Strike), homicidas con perfiles muy diferentes entre si. Son todas actuaciones frías y contenidas que me han parecido excelentes, y que dejan el listón muy alto para los asesinos en serie que conoceremos en la próxima temporada.
Pero además, he descubierto que los casos que vemos en la serie están basados en hechos reales. Gracias a la maestría de Fincher y el resto de directores, consiguen que los espectadores sintamos que lo que estamos viendo parezca real. Se siente real porque de mucho de lo que vemos lo es, transcribiendo diálogos completos en la serie. Aterrador.
Mindhunter es además una minuciosa reconstrucción de una época, no solo en lo referido al vestuario y la ambientación, que son de 10, sino en lo referido a una sociedad que rechazaba el establishment que el FBI representaba, y que veía como tras el desastre de Vietnam, los EE.UU. ya no eran el mundo feliz de postal de los años 50 y 60.
Pero Mindhunter no es solo una reconstrucción histórica, es un ejercicio narrativo de primer orden y una de las mejores series del año. Fincher y Penhall demuestran una perfecta conexión para presentar una serie que huye de los clichés de las historias de asesinos en serie para contarnos una serie centrada en los personajes, y como las situaciones que viven les afectan a la vez que aprenden de ellas.
En Mindhunter los silencios cuentan mucho de los personajes, y los diálogos son perfectos y no sobra ni una coma, huyendo eso sí de la sobreexposición que sufrimos en otras series televisivas de episodio por caso, en los que nos tenemos que tragar una explicación del plan del malo o de su psicopatía. Nada es tan sencillo en Mindhunter.
La puesta en escena de Fincher es increíble, contenida y clasicista y recuerda a Zodiac, en el sentido de que lo importante en ambas obras es la creación de la atmósfera que rodea a los personajes mas que la identidad del asesino. Los cuatro episodios que rueda, los dos primeros y los dos últimos, son los que transmiten la personalidad a la serie y cuentan con algunas de las imágenes más impactantes.
Si tuviera que comentar algo no tan bueno, la verdad es que estaba tan metido en la historia que me ha fastidiado el cliffhanger del final de temporada, que lo ha dejado todo colgado. Saber que ahora tendré que esperar al menos un año para ver la continuación ha sido un bajón. Ya veis que si este es todo el problema que le veo a Mindhunter, poco problema es. Y tendreis razón.
Comparto el trailer de esta excelente serie:
Mindhunter se atreve a mirar hacia espacios incómodos, no siempre para dar respuestas, pero sí para que los espectadores entendamos que esa oscuridad existe y está más cerca de nosotros de lo que queremos admitir. Una serie super entretenida que os recomiendo sin duda.
La tercera temporada de Narcos, estrenada por Netflix este pasado mes de Septiembre, ya no cuenta con el carismático Pablo Escobar pero sigue siendo una serie notable que sirve para recordar los horribles sucesos reales que tuvieron lugar no hace tanto tiempo en Colombia.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Tras la muerte de Pablo Escobar, la DEA y el resto de fuerzas de seguridad colombianas centraron su mirada en el siguiente enemigo: El cartel de Cali, liderado por los hermanos Rodriguez, a los que conocimos en la segunda temporada. Pero en Cali las cosas se hacen de forma muy diferente a como Escobar actuaba en Medellín. Centrados en evitar las masacres en las calles y en establecer vínculos con los poderes económicos y políticos del pais, el cartel de Cali era un cáncer que dominaba el país desde las sombras.
El protagonismo de esta temporada recae en Pedro Pascal, que repite su papel del agente Peña. Junto a él tenemos la sorpresa de Matías Varela, que interpreta a Jorge Salcedo, el jefe de seguridad de los Rodriguez y que será nuestros ojos en gran parte de la temporada.
Globalmente, diría que la serie va de menos a más. Los primeros episodios son quizá los más flojos ya que su visionado sufre al no tener un protagonista carismático como lo era Escobar. Pero en cuanto los espectadores asumimos esto y nos metemos en la historia, los 10 episodios se van superando y cada uno es mejor que el anterior. Los personajes aún sin carisma la verdad es que interesan, e incluso te preocupas por el destino de los miembros del cartel, de forma que los sucesivos cliffhangers funcionan y nos van dejando con ganas de más.
El cartel estaba dirigido por cuatro personas, los hermanos Gilberto y Miguel Rodriguez (Damián Alcázar y Francisco Denis respectivamente), «Pacho» Herrera (el español Alberto Amman), que coordinaba el transporte, y «Chepe» Santacruz (Pepe Rapazote), encargado de las operaciones en Nueva York. Junto a ellos, todas las finanzas del cartel estaban controladas por Guillermo Pallomari, interpretado por Javier Cámara, que tendrá una importancia decisiva en el final del cartel. Destacar al también español Miguel Ángel Silvestre como Franklin Jurado, el encargado de lavar el dinero del cartel en paraísos fiscales, aunque este últimos con un papel pequeño.
Aunque Narcos está inspirado en hechos reales, está claro que realizan una dramatización de los hechos para hacerlos más interesantes. Desde el punto de vista dramático y televisivo, Narcos consigue en algunos momentos momentos de gran tensión que la ponen al mismo nivel que las temporadas anteriores. Cuando entramos en la segunda mitad, cada episodio es casi un capítulo independiente en el que hay un misterio, una tensión creciente y un desenlace que nos lleva al siguiente capítulo. ¿Encontrará a DEA a los narcos? ¿Descubrirán los narcos al topo? ¿escaparán o serán detenidos? ¿Quién va a morir? Los episodios de ven en un suspiro y son super entretenidos.
Entiendo que esto crea un buen espectáculo televisivo a costa de la realidad, empezando por la propia presencia del Agente Peña como el catalizador de todas las investigaciones. Pero globalmente, diría que además de ser buena televisión, la serie cumple sobradamente su otra función, mostrar al mundo unos hechos horribles que tuvieron lugar en Colombia no hace tantos años.
Comparto a continuación el trailer de este tercera temporada de Narcos:
Narcos sigue ofreciendo un excelente espectáculo televisivo que sirve además para recordar un pasado muy reciente. Dado que ya se ha anunciado una cuarta temporada, centrada en México, aún queda cuerda para rato.
La segunda temporada de The Expanse del canal americano Sci-Fi y que Netflix ha estrenado en España ha superado el buen arranque de la primera temporada y muestra que la ciencia ficción de calidad tiene también un hueco en la parrilla televisiva.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
The Expanse es una serie de ciencia ficción futurista en la que la humanidad se ha expandido por el Sistema Solar, colonizando Marte y creando numerosas colonias mineras en los cinturones de asteroides. En una galaxia al borde de la guerra debido al enfrentamiento entre la Tierra y Marte, la aparición de una protomolécula de origen desconocido en la primera temporada sirvió para aumentar la tensión hasta convertir la situación en casi insostenible.
The Expanse adapta la serie de novelas escrita por Daniel Abraham y Ty Franck (con el pseudónimo de James S. A. Corey), de la que se han publicado seis novelas hasta la fecha. La serie de televisión ha sido desarrollada por Mark Fergus y Hawk Ostby, guionistas de Hijos de los hombres de Alfonso Cuarón y Cowboys & Aliens de Jon Favreau.
En esta segunda temporada, los tripulantes del Rocinante siguen buscando a los responsables de liberar la protomolécula en la colonia de Eros. Mientras, las intrigas políticas entre los gobiernos de Marte y la Tierra alcanzarán un máximo nivel de tensión tras un combate en la luna de Ganimedes. En esta segunda temporada conoceremos con más detalle a la armada marciana, y en especial a la soldado Bobbie Draper (Framkie Adams), que odia a los humanos y solo está deseando en entrar en acción contra la Tierra.
Cuando comenté mi opinión sobre la primera temporada el año pasado, me pareció una serie con una historia y un misterio que me engancharon protagonizado por personajes muy poco interesantes. Me alegra poder decir que lo bueno se mantiene y que lo personajes muestran muchos más matices que los convierten en más tridimensionales. Ninguno es 100% bueno ni malo, y las decisiones, incluso las malas, se explican y casi hasta se entienden.
A la tripulación del Rocinante formada por el capitán de la Tierra Jim Holden (Steven Strait), el piloto marciano Alex Kamal (Cas Anvar), la cinturoniana Naomi Nagata (Dominique Tipper) y el mecánico y guardaespaldas Amos Burton (Wes Chatham) se les une el agente de la ley Joseph Miller (Thomas Jane) en su investigación sobre la protomolécula. Y aunque se mantienen juntos, cada uno tiene sus propios demonios a los que tendrá que enfrentarse. Y mientras, en la Tierra, la secretaria de la ONU Chrisjen Avasarala (Shohreh Aghdashloo) intenta evitar una guerra con Marte mientras lucha con enemigos dentro de su propia organización.
En todo caso, el visionado en V.O. hace que las actuaciones me hayan gustado más que en la primera temporada, pero siguen siendo interpretaciones de nivel televisivo, muy alejado del nivel cinematográfico.
Otro elemento que me ha gustado mucho es la forma en la que vemos como este conflicto al final lo sufren los ciudadanos normales, sobre todo los cinturonianos. Hubieron varias escenas muy crueles que me impactaron por lo frío que es el espacio, lo frágiles que somos los seres humanos en este territorio hostil y como la vida en el espacio vale menos que nada.
Comparto el trailer de la segunda temporada:
The Expanse ha mejorado en todos los aspectos y se ha convertido en una serie super interesante para todos los amantes a la ciencia ficción. Me alegra saber que la tercera temporada ya está en marcha, y espero que no tarde demasiado en entrenarse.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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