Crítica de Ellas hablan de Sarah Polley

Ellas hablan de Sarah Polley fue una de las sorpresas de las nominaciones de los Oscars, al ser nominada a Mejor película y Mejor guion adaptado. Por esto no pude evitar ir a verla para compartir mis impresiones.

PUNTUACIÓN: 6/10

Un grupo de mujeres, en una colonia religiosa aislada en medio de Bolivia, luchan por reconciliarse con su fe tras una serie de agresiones sexuales cometidas por los hombres de la colonia.

Sarah Ellen Polley (1979) es una cineasta, activista política y actriz retirada canadiense. Aunque llamó la atención por primera vez como actriz infantil, yo la conocí por Las aventuras del Barón Munchausen (1988). Trabajó como actriz en películas tan variadas como Exótica (1994), El dulce más allá (1997), Ginebra (1999), Go (1999), El peso del agua (2000), No Such Thing (2001), Mi vida sin mí (2003), El amanecer de los muertos (2004), Splice (2009) y Mr. Nobody (2009).

Polley debutó como directora de largometrajes con Lejos de ella (2006), por la que ganó el Canadian Screen Award a la mejor directora y fue nominada al Oscar al mejor guión adaptado. También dirigió Take This Waltz (2011), su primer documental, Stories We Tell (2012) y escribió la miniserie Alias Grace (2017), basada en la novela homónima de Margaret Atwood de 1996. Con Women talking Polley ha conseguido su segunda nominación a Mejor Guion Adapatado, además del premio que supone que la película esté nominada a Mejor Película.

Women Talking es un drama escrito y dirigido por Sarah Polley basada en la novela homónima de 2018 de Miriam Toews, inspirada en hechos reales ocurridos entre 2005 y 2009 en la Colonia Manitoba, una remota y aislada comunidad menonita de Bolivia donde un grupo de hombres realizaron violaciones masivas utilizando anestésico para ganado para dormir a sus víctimas. Violaron a más de 100 mujeres, pero también a niñas de 5 años y ancianas. Los hijos de p&%$ fueron condenados en 2011 a 25 años de prisión por las autoridades bolivianas, además de condenar también a 8 años de prisión al veterinario que les facilitó el somnífero.

La película de 104 minutos de duración cuenta con fotografía de Luc Montpellier, montaje de Christopher Donaldson y Roslyn Kalloo, y música de Hildur Guðnadóttir.

El brillante reparto femenino está formado en los papeles principales por Rooney Mara como Ona, Claire Foy como Salomé y Jessie Buckley como Mariche y Judith Ivey como Agata. Otras actrices que participan son Sheila McCarthy como Greta, Michelle McLeod como Mejal y Kate Hallett como Autje. Frances McDormand, productora de la película, se guarda un pequeño papel en la película, mientras que Ben Whishaw es el único hombre, August, la persona que tomará nota de las decisiones que toman las mujeres al no saber ellas escribir.

La película empieza con un letrero que indica que estamos ante «un acto de imaginación femenina». Esto que no acabé de entender cuando empecé a ver la película tiene su sentido en algo que comentaré más adelante.

Más que una película, Ellas hablan parece una obra de teatro planteada a modo de tesis. Aunque las películas panfletarias en general no me suelen enganchar, en este caso las fantásticas interpretaciones de todo el reparto me han atrapado. Rooney Mara , Claire Foy, Jessie Buckley y todas en general firman una película espectacular en lo actoral que es lo que sostiene la película. Las actrices transmiten tan bien el dolor de una mujer tras ser violada y la esperanza por dar a sus hijos una vida mejor que me sentí sobrecogido en muchos momentos. Casi de principio a fin, la verdad, porque la situación que sufren estas mujeres es muy fuerte. Un drama, el de la violación, cuyos efectos son mostrados en todas sus vertientes: Ira, dolor, negación, búsqueda del olvido, etc… De forma que cada mujer más que un ser de carne y hueso parece el arquetipo de la reacción que una mujer puede sentir ante esta agresión.

La película muestra una larga conversación ante la decisión imposible que deben tomar las mujeres. Tras ser detenidos los supuestos violadores, fueron llevados ante las autoridades ante el miedo que las mujeres les mataran (¿para protegerles de ellas?). Y ante su inminente salida de prisión tras pagar la comunidad la fianza, los jefes religiosos exigen a las mujeres que perdonen a estos hombres (que no han pedido perdón para empezar) bajo amenaza de ser expulsadas de la comunidad y poner en riesgo la salvación de su alma tras excomulgarlas.

Ante esta situación, las mujeres pueden a) perdonar a los violadores y seguir con su vida asumiendo que para la comunidad son seres de segunda categoría que los hombres pueden usar a su conveniencia. b) quedarse en la comunidad y luchar por sus derechos y contra los delincuentes y los que miran hacia otro lado, por difícil que eso parezca. c) Marcharse de la comuna ante la imposibilidad de poder garantizar que estas violaciones no se volverán a producir, para buscar en otro lugar donde ser felices y poder criar a sus hijos en libertad y con más derechos. La decisión que acaban tomando en este contexto creo que es obvia.

Las fantásticas interpretaciones, la música de Hildur Guðnadóttir y una ajustada duración de 100 minutos consiguen que el visionado pasara volando a pesar que el guion es redundante y repetitivo, al quedar claros en los primeros 15 minutos de película las diferentes opciones y los sueños a los que aspiran las mujeres, dando vueltas sobre lo mismo a partir de ahí. La suerte es que el reparto está de 10, consiguiendo que empatizara totalmente con el dolor que sienten sus personajes ante unas situaciones que son muy bestias. Y una vida en esta secta religiosa que las considera seres de segunda, empezando por ejemplo porque no se las permitió ir a la escuela y no saben leer. ¡Qué fuerte, por Dios!! Suele hablarse de la «cultura de la violación», y esta película se esfuerza en mostrar todas las posibilidades en que esto sucede, contando entre otras historias la de una mujer (McDormand) que a pesar de todo se niega a unirse al resto de mujeres al tener esta cultura demasiado metida dentro de su ADN, entendiendo que su obligación es estar con su marido y obedecerle a pesar de todo.

Tengo que alabar a la directora Sarah Polley, porque a pesar de la cualidad teatral de la historia, consigue rodar estas conversaciones de forma super emocionarse. ¿Quién no va a empatizar ante una madre que sólo aspira a que no violen a su hija? (buff, es que todo es fuertísimo). Y además de emocionar, la película como digo resulta interesante porque entiendo que Polley realiza un trabajo estupendo. Ellas hablan tenía todos los números para que me hubiera aburrido soberanamente, cosa que no llegó a suceder.

Como digo, la película me ha gustado. ¿Cómo no sufrir por unas mujeres cuya única aspiración en la vida es que no violen a sus hijas y que estas puedas aprender a leer cosa que ellas no han podido? La película y su etiqueta de «inspirada en hechos reales» hizo que me cagara en los muertos de las sectas y las religiones que denigran y tienen a las mujeres como personas de segunda subyugadas por el marido que las dice lo que pueden o no pueden hacer. Cosa que pasa y va a seguir pasando en el mundo de 2023 en grandes zonas del mundo, no sólo en una pequeña comuna fundamentalista situada en Bolivia. En cierto sentido, si la película sirviera para mostrar esta realidad a mucha gente, mostrando por supuesto lo erróneo de estas sociedades, habría que darse por satisfecho.

Sin embargo, hablaba del «acto de imaginación femenina» y de mi no apetencia por los panfletos. Y antes incluso de conocer los hechos reales que inspiraron a la novela que adapta esta película, me pareció muy fuerte la tesis de la película, según la cual las mujeres tienen que crear su propia sociedad alejada de los hombre para poder vivir seguras . Una tesis repetida machaconamente durante todo el metraje, indicando que los hombres somos unos violadores o consentimos estos hechos por acción u omisión. Excepto, claro, unos pocos aliados que se callan cuando hablan las mujeres y aprenden de sus experiencias. Y que para sorpresa de nadie precisamente es un aliado porque su madre y él fueron expulsados de la comuna por luchar contra la doctrina oficial, por lo que podría ser considerado un outsider del sistema.

Los hechos reales son que los violadores fueron condenados a 25 años de prisión por estos delitos terribles. Pocos me parecen. Además, que yo sepa, diría que las mujeres de esta comuna jamás la abandonaron y siguen viviendo allí con sus maridos, padres y hermanos. Puestos a crear una obra de ficción, Polley podía haber planteado un John Wick y hacer que este grupo de mujeres masacraran a estos HdP con hachas, cuchillos y azadas. O una historia de terror Lovecraftiano en la que un dios primigenio bebiera la sangre de los culpables en copas hechas de cráneos a partir de la invocación de las víctimas, que vivirían felices a partir de ese momento en una orgía sin fin. Y pongo estos ejemplos extremos para resaltar que puestos a inventarse algo, la escritora Miriam Toews y luego Polley plantean una historia que conecta con las teorías del feminismo radical que grita a los cuatro vientos que los hombres somos todos culpables del pecado original del machismo y el patriarcado que explota y subyuga a las mujeres. Ante lo cual la única opción lógica es derribar la sociedad actual para construir otra segregada. ¿Cómo se os queda el cuerpo?

El drama de las mujeres está super bien interpretado y con eso me ganan, pero la parte del panfleto es tan evidente que me deja perplejo y hasta preocupado. Y obviamente la situación de las mujeres en estas sectas religiosas (y en algunas religiosas mayoritarias, las cosas como son) es terrible y me parece bien que se denuncie a estas sociedades que parece se han quedado ancladas en el siglo XVIII. Pero dentro de esto, tengo claro que las metáforas que se desprenden de esta película no están pensadas únicamente para los menonitas, sino con la intención de que se trasladen a la sociedad occidental, generando una especie de enmienda a la totalidad. Por eso la línea de «acto de imaginación femenina» inicial, porque a partir de unos hechos reales, éstos se utilizan para transmitir un discurso político identitario muy muy concreto. Y muy radical. Y que sin embargo parece que es aceptado como si tal cosa por cada vez más personas que sufrimos el bombardeo de ideas radicales que van camino de convertirse en mainstream.

Y entiendo que tendría que estar hablando únicamente de la película y sus méritos, que los tiene. Pero es que su intención pontificadora es tan obvio que me parece una pasada.

En relación a los Oscars, me parece imposible que pueda ganar el premio a Mejor película, que esté en alguna quiniela en realidad, siendo la propia nominación premio en si mismo. Sin embargo, dada la corrección política extrema de la Academia de Cine, creo que tiene muchas posibilidades de ganar en la categoría de Guion Adaptado. En dos semanas saldremos de dudas.

Comparto el trailer de la película:

Ellas hablas es un potente alegato político y una película emocionante gracias a unas actrices impresionantes. Tú decides con qué te quedas.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Blue y Gold de Dan Jurgens y Ryan Sook (DC Comics – ECC Ediciones)

Tras anunciar James Gunn la producción de una serie de televisión protagonizada por Booster Gold, me he animado a recuperar Blue y Gold de Dan Jurgen y Ryan Sook, comic que ECC Ediciones publicó en un tomo unitario con toda la colección USA.

PUNTUACIÓN: 7/10

Siempre ávido de fama y fortuna (y de la aprobación de sus semejantes), Booster Gold vuelve a la carga en plena era de las redes sociales. Y para conseguir su objetivo, recluta a su viejo amigo Ted Kord, alias Blue Beetle. ¿Y qué puede salir mal? Pues básicamente todo, porque acaba de llegar a la Tierra una princesa alienígena que afirma que nuestro planeta es propiedad de su imperio. ¿Conseguirá liberarnos el dúo de héroes más divertido e impresentable de la historia?

Décadas después de brillar en Liga de la Justicia Internacional, Blue y Gold regresan en este volumen escrito por Dan Jurgens y dibujado por Ryan Sook con la participación de Cully HamnerPhil Hester y Paul Pelletier.

Blue y Gold es un tomo de 200 páginas que recopila la serie completa Blue & Gold núms. 1-8 USA, que ECC Ediciones publicó el pasado mes de Septiembre de 2022.

Comics como Blue y Gold ponen de relevancia como la experiencia en un grado. En concreto, se nota que Dan Jurgens es el creador de Booster Gold y tiene completamente cogida la medida del personaje y sobre todo, de su dinámica con su amigo del alma Blue Beetle. Como estoy fuera de la continuidad de la DC Comics actual, no tengo claro como se las han apañado para resucitar a Ted Kord tras ser asesinado por Maxwell Lord durante Countdown to Infinite Crisis en 2005. Ni falta que hace la verdad, porque la alegría que supone ver a esta pareja juntos de nuevo compensa cualquier posible glitch de continuidad.

Blue y Gold ofrece una aventura ligera centrada en mostrar a estos dos perdedores y como a pesar de todo siguen intentando hacer lo correcto, aunque para ello tengan que abrir campañas de micromecenazgo para mantener su actividad. El contraste del Booster super pagado de si mismo con el depresivo Beetle tras ser despedido de su empresa genera una dinámica super chula durante toda la serie. En este sentido, usar los comentarios de redes sociales a los videos de Booster añade un toque super divertido que ayuda a construir el tono ligero de la historia.

Estos ocho números me han parecido modélicos, pero de entre todos ellos destacaría el número 4 en el que veremos el punto de vista de Booster y Beetle ante un mismo suceso, lo que nos permite disfrutar del dibujo de Kevin Maguire para el punto de vista de Beetle y el propio Jurgens con Norm Rapmund, para la parte de Booster, ofreciendo un comic super divertido con un invitado sorpresa final que significa la guinda del pastel.

Ryan Sook me parece un estupendo dibujante y se encarga del apartado gráfico de casi toda la serie, excepto el número cuatro antes mencionado (aunque él se encarga de las secciones del presente de esa historia), y los números tres y ocho, que cuentan con dibujo de Cully Hamner el primero y Phil Hester y Paul Pelletier el último. Sook tiene un estilo de lápiz centrado en ofrecer la historia de la forma más clara posible y transmitiendo un feeling positivo que encaja con el tono divertido de la historia de Jurgens. Quizá no es mega espectacular y mega épico como un Ivan Reis, pero es uno de esos estupendos narradores que son imprescindibles en todo editorial que se precie de querer contar las historias de la forma más clara posible. Me declaro muy fan del dibujante, la verdad, incluso a pesar que igual no tiene una vena cómica tan acertada como por ejemplo Maguire.

Si tengo que ponerle un pero a este comic sería al hecho que la colección tuviera que cerrar tras tan sólo 8 números. O que planteen una miniserie de ocho números al dudar de la viabilidad comercial de este comic. Que una pareja tan querida desde los tiempos de la Justice League como Blue Beetle y Booster Gold no den para mantener una colección regular indica la situación de derribo en el que se encuentra la DC Comics actual. Dicho esto, al menos Jurgens plantea la historia de forma que transmite la sensación de tener una historia completa con un final satisfactorio, aunque realmente tenemos un arco realizado en los 6 primeros números y nos números finales aprovechados por Jurgens para cerrar las tramas abiertas.

En cualquier caso, si DC se animara a darles una nueva colección, yo volvería encantado para disfrutar de estos dos maravillosos losers. Ojalá no tarden mucho.

Comparto las primeras páginas del comic:

Blue y Gold me ha parecido un comic super entretenido que hará las delicias de los fans veteranos del universo DC, pero también a las nuevas generaciones. Super divertido y recomendable.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de El triángulo de la tristeza de Ruben Östlund

Triangle of sadness del director sueco Ruben Östlund ha sido una de las sorpresas de los Oscars de este año, al ser nominada a mejor película, dirección y guion original, además de ganar la Palma de Oro del Festival de Cannes. Esto me animó a verla aprovechando su estreno esta semana.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Tras la Semana de la moda, Carl y Yaya, pareja de modelos e influencers, son invitados a un yate en un crucero de lujo. Mientras que la tripulación brinda todas las atenciones necesarias a los ricos invitados, el capitán se niega a salir de su cabina, a pesar de la llegada inminente de la célebre cena de gala. Los eventos toman un giro inesperado y el equilibrio de poder se invierte cuando se levanta una tormenta que pone en peligro el confort de los pasajeros.

Ruben Östlund (1974) es un cineasta sueco conocido por sus películas de comedia negra satíricas Fuerza mayor (2014), The Square (2017) y Triángulo de tristeza (2022), todas ellas con críticas mayoritariamente positivas y premiadas en el Festival de Cannes, incluida la Palma de Oro para las dos últimas. Triangle of sadness es su primera película rodada en inglés y ha conseguido una aclamación casi total.

Triangle of sadness es una coproducción entre Suecia-Francia-Reino Unido-Alemania. La película de 147 minutos de duración cuenta con fotografía Fredrik Wenzel, montaje por Ruben Östlund y Mikel Cee Karlsson, y música de Mikkel Maltha y Leslie Ming.

El reparto de la película está formado por Harris Dickinson como Carl y Charlbi Dean como Yaya, la pareja de jóvenes influencers y modelos que entran en la calificación de personajes «ostiables». El resto de personajes pasajeros o tripulantes del yate de lujo son Dolly de Leon como Abigail, Zlatko Burić como Dimitry, Iris Berben como Therese, Vicki Berlin como Paula, Henrik Dorsin como Jarmo, Jean-Christophe Folly como Nelson, Amanda Walker como Clementine, Oliver Ford Davies como Winston, Sunnyi Melles como Vera y Woody Harrelson como el capitán

Me ha gustado Triangle of sadness, pero sin más. El primer elemento que ya indica por donde van a ir los tiros es titular esta comedia negra con la referencia al término utilizado por los cirujanos plásticos para la arruga de preocupación que se forma entre las cejas, que se puede arreglar con botox en 15 minutos. Y es que Ruben Östlund tira contra todo en los larguísimos 145 minutos de película, empezando por la dictadura de la apariencia y lo vacíos que son los actores del mundo de la moda en el que englobo a los influencers e instagramers, representados en la película por la joven pareja formada por el modelo Carl y la instagramer Yaya.

La película está dividida en tres partes. La primera «Carl & Yaya» muestra a esta pareja egoísta y sin valores morales. Una crítica brutal hacia muchas jóvenes que de boquilla dicen ser super independientes y feministas, pero en el fondo aspiran a casarse con un hombre rico y ser su mujer trofeo, consiguiendo así satisfacer todos sus caprichos. Pero no es mucho mejor Carl, que expresa todo el rato que el dinero le da igual, pero es lo único que le interesa. El mordaz retrato de esta pareja unida sólo por conveniencia es muestra de algunos males de nuestra sociedad actual más pendiente de lo superficial que de lo verdaderamente importante.

En la segunda parte «El Yate» encontramos el grueso de una crítica brutal contra el mundo de los super ricos y en general, a las desigualdades del capitalismo. La forma en que la tripulación tiene que aguantar los caprichos más ridículos de los invitados, y lo vacía que es su vida en general permite al director ofrecer un montón de momentos bastantes divertidos, no de carcajada pero si lo suficiente para mantenerte intrigado durante prácticamente todo el reparto. En este apartado hay que resaltar a Woody Harrelson, cuya participación es apenas un cameo en una escena buenísima, que sirve también de crítica hacia todos los comunistas de salón que demuestran un gran conocimiento de la teoría pero no están dispuestos a abandonar sus privilegios.

En la tercera parte, «La Isla», los roles se invierten mostrando la inevitable destrucción del capitalismo cuando el pueblo llano se de cuenta que ellos son los verdaderamente poderosos porque son ellos los que saben cazar, pescar, cocinar y hacer fuego y sin ellos los ricos no son nada. Pero incluso esto acaba siendo un espejismo porque la fuerza de la sociedad capitalista es demasiado fuerte para dejarse vencer. El hecho de dejar el final abierto lo considero una genialidad, aunque al mismo tiempo también creo que es el recurso fácil. Un final que me recordó en cierto sentido a Parásitos cuando los pobres luchaban entre ellos por las migajas de ver quien conseguía quedarse el puesto de sirviente de los ricos.

Frente a la primera parte con unos diálogos bordeando lo ridículos que son Carl y Yaya, un ejemplo de vacuidad y egoísmo ridículamente celosos de cualquiera que pase por delante de ellos, la película cambia en la segunda parte para convertirse en un super over-the-top resaltando el tono de farsa de la historia, con unos gagas escatológicos que sorprenden en una película ganadora del Festival de Cannes. Y que reconozco que más allá de la sorpresa no me han hecho demasiada gracia.

No puedo evitar comentar que este mismo tipo de humor hecho por Jim Carrey tengo claro que sería calificado como una obscenidad sin gracia, pero si lo hace un director sueco la cosa se convierte en una genialidad. Con el agravante que la película estaba dejando clarísima su crítica bestial con el modo de vida de los ricos a costa de las personas normales trabajadoras, no necesitaba esto gags de caca-pedo-pis para resaltarlos.

El personaje de Carl sirve para romper muchas de las convenciones sociales en lo relativo al género en la tercera parte, pero resulta patético y ostiable en cada cosa que hace. La escena en la que él y dos personas más se comen de forma egoísta unos palitos salados a sabiendas que posiblemente es toda la comida que tienen y se la comen igualmente sin racionar nada ni pensar en los demás, es otro momento muy potente de la película. Sobre todo por la metáfora que significa de la sociedad de consumo actual en la que a la gente les da igual todo lo que no sea ellos y sus deseos egoístas del presente.

Como digo, la película tiene muchísima chica cuando piensas en todo lo que nos han contado y lo planteas como una metáfora de la sociedad. Por ejemplo, cuando una anciana rica fuerza a los tripulantes a «divertirse» tirándose por un trampolín a pesar de estar trabajando y sin pensar en lo que ellos querrían hacer. Lo que me recuerda a los trabajos digitales que pretenden que estés conectado las 24 horas del día. Y como esa, hay un montón más.

Como digo, la película me ha gustado, pero vuelvo a encontrarme una película ridículamente larga que sobrepasa todos los límites. Comentaba más arriba que a pesar de ver la película a las 22.00 h. en el cine no me ha aburrido y creo que no se me hizo demasiado larga. Pero estamos ante un nuevo caso de película con 10-15 minutos menos. La capacidad de síntesis de los directores actuales parece que ya no es un requisito esencial exigido por los productores, como era hasta hace ¿8-10 años?

Este detalle de la duración y los gags escatologicos no me han dejado disfrutar de la película como me hubiera gustado, pero entiendo que tiene un montón elementos super interesantes, a pesar de no conectar con el continente de la historia. En todo caso, no me arrepiento de haber visto esta película.

Comparto el trailer de la película:

Triangle of Sadness es una película curiosa que me ha mantenido divertido a través de su largo metraje, pero que al menos a mi no me va a dejar poso.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Ice Cream Man vol. 8 de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran (Image Comics)

Octava recopilación de Ice Cream Man, la inclasificable antología de historias desesperazadoras y nihilistas obra de W. Maxwell Prince y Martín Morazzo, con color de Chris O´Halloran, que está publicando Image comics.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Volumen 8: Sujetos y objetos

Ábrete de par en par para recibir cuatro dosis más del cómic de psico-horror más vendido y aclamado por la crítica, ICE CREAM MAN. Aquí, encuadernados con cola de papel de calidad media, hay cuatro relatos de subjetividad objetiva: se cumplen los últimos deseos de un hombre; un experimento controlado pierde todo el control; se equilibra una balanza cósmica (¡en verso!); Doug hace todo lo posible por desintoxicarse. Es otro conjunto de angustia y hastío para el apreciador del arte antológico.

Este octavo volumen recopila los números 29 a 32 USA.

W. Maxwell Prince escribe en Brooklyn y vive con su esposa, su hija y dos gatos. Es autor de ICE CREAM MAN, KING OF NOWHERE, ONE WEEK IN THE LIBRARY, and THE ELECTRIC SUBLIME.

El artista argentino Martín Morazzo hizo su gran debut en los cómics estadounidenses con la saga de ciencia ficción ambiental de 2012, Great Pacific, la primera serie de Image Comics que co-creó con Joe Harris. Desde entonces, Martín ha co-creado Snowfall, una epopeya de ciencia ficción, nuevamente con Joe Harris e Image Comics, y la elegante serie de aventuras criminales, The Electric Sublime, con el escritor W. Maxwell Prince en IDW Publishing. Ice Cream Man, su nueva colaboración con W. Maxwell Prince, está siendo publicada por Image Comics. She Could Fly, una miniserie con el escritor Christopher Cantwell, co-creador y showrunner de Halt and Catch Fire de AMC, y la editora Karen Berger, también está siendo publicada por Berger Books, una editorial de Dark Horse Comics.

Debo tener cierta vena masoquista, porque se a lo que vengo cuando compro un nuevo volumen de Ice Cream Man, y sin embargo el equipo creativo formado por W. Maxwell Prince en el guion, Martín Morazzo en el dibujo y Chris O´Halloran en el color consiguen romperme el alma y dejarme con ganas de abrirme las venas de una manera diferente con cada historia. Tengo claro que el escritor Maxwell Prince debe ser una bellísima persona, pero las cosas que saca de su cabeza me parecen una barbaridad. Desperación, nihilismo y la futilidad de una vida que vamos a vivir solos en soledad que no tiene sentido son temas recurrentes de esta antología de historias que no deja de reinventarse grapa a grapa.

Curiosamente, el primer número de esta antología (nº 29 USA) me parece el menos bueno de los cuatro, al mostrarnos las últimas voluntades de un recién fallecido que tuvo que convivir con una depresión crónica que está dentro de los bienes que va a dar a sus seres queridos. Sin embargo, el siguiente número, el 30, con un ensayo clínico de una nueva droga en la que un paciente cree estar recibiendo un placebo, me parece espectacular. Dentro de lo deprimente y nihilista, claro.

Otro comic brillante es el nº31 USA, en el que Maxwell Prince arruina la alegría de la paternidad al mostrar la forma en que un padre y una hija van creciendo ella y envejeciendo él, planteando un relato triste que se recrea en la soledad de los personajes y las vidas sin sentido. esta historia me ha roto mientras lo leía.

Antes de la terapia de desintoxicación de Doug que veremos en el nº32, un nuevo prodigio de narrativa en la que cada página representa un día de Doug en el centro, tenemos un brillante preludio de 8 páginas en los que Prince y Morazzo parecen transformarse en Scott McCloud para darnos una lección de narrativa gráfica mientras nos explican la teoría de la semiótica mientras vemos la caída de Doug y su conversión en un alcohólico. Cada historia, casi cada página tiene una sorpresa o un hallazgo, ya sea en cuanto a la historia o la narrativa del comic.

El dibujo de Martín Morazzo y Chris O´Halloran me parece que está tan acertados como siempre. Nadie como ellos transmiten el drama existencial de estas historias y a unos personajes perdidos, sin esperanza y desamparados ante unos elementos que parece que juegan con ellos. Las expresiones faciales y corporales adquieren una cualidad casi kafkianas en estas páginas, complementando perfectamente a las historias de Prince. Y por si fuera poco, Morazzo se sale en cada uno de los desafíos narrativos que le sugiera el guionista, o tal vez es él el que le sugiere ideas visuales que luego desarrollan hasta tener clara la historia, lo veo como una posibilidad. Pero ya sea una u otra opción, la verdad es que acaban formando una dupla perfecta para el tipo de historias que se plantean en esta antología.

El caso es que no estamos ante un comic de terror al uso, más bien sería un drama existencial ante el descubrimiento que estamos solos en el universo, nadie cuida de nosotros, y nada bueno nos espera aparte del vacío y la nada. Me gusta esta sensación de no intentar vendernos nada y no ofrecer un mensaje moralizante, sólo romperte un poco por dentro al ir cayendo por la madriguera de conejo hacia este deprimente y depresivo mundo en el que se encuentran los protagonistas de las diferentes historias.

Hay que ir con cuidado con Ice Cream Man y dejar varios meses entre un volumen y el siguiente. O de lo contrario, la sobredosis de desesperanza puede provocarnos una crisis nerviosa o algo peor. Hecha ya la broma, la verdad es que este comic me da algo que no leo en ningún otro sitio, justificando de sobra su compra. Si buscas comics con historias diferentes, Ice Cream Man sin duda lo es.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de El piloto de Jean-François Richet

El piloto, la nueva película de Gerard Butler, en este caso acompañado por Mike Colter y dirigido por el director francés Jean-François Richet, me ha resultado super entretenida.

PUNTUACIÓN: 7/10

En la noche de fin de año, el piloto experto Brodie Torrance (Gerard Butler) realiza un arriesgado aterrizaje cuando su avión, repleto de pasajeros, es alcanzado por un rayo. Perdidos en medio de una isla devastada por la guerra, Torrance se dará cuenta que sobrevivir al vuelo sólo ha sido el principio de una terrible aventura llena de peligros. El piloto deberá usar todo su ingenio para intentar llevar a los pasajeros a sus destinos sanos y salvos.

Jean-François Richet (1966) es un guionista, director y productor de cine francés. Su opera prima Inner City (1995) fue nominada en la 21ª edición de los Premios César en la categoría de director nobel. Sus siguientes películas fueron Ma 6-T va crack-er (1997) – película que caricaturiza la guerra entre bandas, el remake de Assault on Precinct 13 (2005), Mesrine (2008), One Wild Moment (2015), la estupenda Blood Father (2016) y El emperador de París (2018)

La película cuenta con un guión de Charles Cumming y J. P. Davis, a partir de una historia de Cumming, un guionista y escritor de novelas especializado en el género de espionaje. En el resto de apartados tenemos la fotografía de Brendan Galvin, el montaje de David Rosenbloom y la música de Marco Beltrami y Marcus Trumpp. La película de 107 minutos de duración fue rodada en localizaciones de Puerto Rico y ha contado con un presupuesto de 25 millones de dólares.

En el reparto tenemos de principales ganchos a Gerard Butler como Brodie Torrance, un piloto comercial capitán del vuelo accidentado, y Mike Colter (Luke Cage en las series de televisión de Netflix) como Louis Gaspare, un prisionero que está siendo extraditado acusado de homicidio en su juventud, que escapó para formar parte de la Legión Extranjera Francesa .

En resto del reparto estaría formado en sus papeles principales por Yoson An como Samuel Dele, el copiloto de Torrance, Tony Goldwyn como Scarsdale, un antiguo oficial de las Fuerzas Especiales que lidera los esfuerzos de rescate, Daniella Pineda como Bonnie Lane, la jefa de azafatas, Paul Ben-Victor como Terry Hampton, el propietario de la aerolínea, Remi Adeleke como Shellback, un mercenario encargado de liderar el equipo de rescate en el terreno, Joey Slotnick como Matt Sinclair, un hombre de negocios malhumorado y uno de los pasajeros y Evan Dane Taylor como Datu Junmar, señor de la guerra local y líder terrorista en Jolo, la isla donde aterriza el avión accidentado.

El piloto me ha sorprendido muy positivamente. Tengo que reconocer que vi la película gracias a que mi hermano Fernando me comentó que le había gustado. Y me alegro que lo hiciera, porque últimamente no veo en el cine demasiadas películas de acción de «clase media», por así decirlo. Está claro que no nos da la vida ni el presupuesto para verlo todo y con ciertas películas con feeling a serie B uno pensaría que no pasa nada por esperarse para verla en casa cuando se estrene en alguna plataforma. Pero al final si estas películas no son rentables dejarán de producirse, y creo que sería una pena, porque al menos esta funciona de maravilla de principio a fin.

El piloto funciona desde el primer fotograma consiguiendo con las pinceladas básicas que empaticemos con el protagonista interpretado por Gerald Butler, un piloto veterano que decidió cambiar su trabajo y trabajar en líneas de segunda para poder estar más cerca de su hija que vive en Hawai. Su drama está claro, tiene que sobrevivir para volver a verla, y a ser posible, conseguir que el resto de tripulación y el pasaje también lo haga. El personaje interpretado por Mike Colter también es alguien de pocas palabras, una persona sin duda peligrosa que cometió un pecado en su juventud que le ha perseguido hasta el presente. Dentro que ninguno tiene interpretaciones dramáticamente intensas, la verdad es que tanto Butler como Colter tienen presencia en pantalla, que es más que muchos intentos de estrellas que los ves y notas que no tienen nada.

Al fiarme de mi hermano, realmente no sabía nada de la película más que había un avión y pasaba algo. Esto ha hecho que las numerosas sorpresas de la historia me han sorprendido para muy bien. El guion funciona como un tiro sin dar casi un segundo de respiro, consiguiendo que todo parezca plausible y sin locuras o giros absurdos. Bueno, quizá lo del climax final es un poco over-the-top, pero como está bien planteado, realmente a mi me funcionó sin problema. La forma en que la tensión avanza a medida que pasa el metraje me ha gustado, como también el hecho que la película empieza pareciendo una cosa transformándose en su segunda mitad.

Hay pocas escenas de acción en la película, pero las que hay están super bien rodadas, mostrando una fisicalidad estupenda. Casi diría que Butler interpreta un combate cuerpo a cuerpo que está muy bien. Como digo, sin grandes alardes, todo lo que plantea está muy bien resuelto.

El piloto es una película que sabe en que liga juega y que diría que hace bien todo lo que se plantea. La dosis de entretenimiento escapista está más que conseguida con esta película. De hecho, aparte del tirón de Gerald Butler, creo que el personaje de Mike Colter tiene también posibilidades. Aunque esta película está consiguiendo unas taquillas más bien discretas, estaría curioso que se planteara algún tipo de continuación a esta historia que volviera a reunirles. O para el caso, que hagan otra película que no tenga nada que ver, pero que trabajen juntos.

Comparto el trailer de la película:

El piloto me ha parecido una estupenda película de acción que creo que está pasando super desapercibida y que merece el tiempo de los fans de los thrillers y del cine de acción.

PUNTUACIÓN: 7/10

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