Crítica de Las fases del Caballero Luna (Marvel Comics – Panini)

Mientras esperamos a la continuación de la fantástica etapa de Jad MacKay en Caballero Luna, Marvel ha publicado Las fases del Caballero Luna, una antología de historias cortas realizadas por varios equipos creativos en las que conoceremos historias de varios Caballeros Luna del pasado, el presente y el futuro del Universo Marvel.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Una alucinante asamblea de creadores reclutados a lo largo de toda la industria del cómic, en la que se encuentran los artistas españoles Manuel García o Jorge Fornés, examina la figura y el legado del Caballero Luna, desde la más vieja de las encarnaciones del Puño de Khonshu hasta el heredero de Marc Spector. Contempla también al mismísimo Dios de la Luna. ¿Qué papel le corresponde y qué bases sentará para el futuro del Universo Marvel? 

Este tomo contiene Phases of the Moon Knight 1-4 USA.

Marvel parece que le ha cogido el gusto a las antologías. O igual soy yo el que me he aficionado a ellas, que también puede ser. A las miniseries Black, White & Red protagonizadas por Elektra, Lobezno, Darth Vader, los Aliens o el mismísimo Caballero Luna, ahora hay que añadir esta miniserie que repite el esquema de antología con diversos equipos creativos haciendo historias del personaje principal.

Hay que reconocer que el Caballero Luna es un personaje ideal para este formato de antologías. Por un lado por los problemas mentales del protagonista, pero también al descubrir que Khonshu ha tenido a lo largo de la historia decenas o centenares de Puños que llevaran a cabo sus deseos y castigaran a sus enemigos. Esto es justo la premisa de partida de esta antología, poder conocer historias de esos otros Caballeros Luna desconocidos. Aunque Marc Spector también se pasará por aquí en una historia escrita por Jed MacKay, el guionista de la serie regular.

Un elemento positivo de esta miniserie es que permite una extensión de 15 páginas para las diferentes historias, excepto un par que son más cortas. Estas páginas son más que las habituales en las antologías de Marvel que comentaba antes. Dentro que en ningún caso da para historias demasiado complejas, al menos si permite que haya cierta capacidad para hacer una historia más interesante.

Debido a esta variedad, he optado por ofrecer comentarios cortos para cada una de las historias contenidas en este tomo de Panini.

Número 1 USA.

El Caballero que fue y será, de Erica Schultz, Manuel García, Sean Parsons y color de Ceci de la Cruz.

Comic correcto de 15 páginas de duración que tienen a Mortaja de protagonista antes y durante su corta etapa como Caballero Luna. Como decía antes, no inventa ninguna rueda, pero es una historia correcta con un buen dibujo.

Cruzado de Benjamin Percy y Rod Reis

Buena historia también de 15 páginas de duración en la que conoceremos a Cassian, un caballero que combatió en las Cruzadas y que se convertirá en el Puño de Khonshu para enfrentarse a un poderoso enemigo. El comic en si está muy bien y tenemos una historia en la que me he encontrado al Rod Reis bueno, cuyo dibujo pintado ayuda a que la historia tenga una mayor personalidad.

Dentro que me ha gustado, Percy comete un error de continuidad acojonante en relación al villano con el que se enfrenta Cassian, algo que me ha dejado muy loco. Y que no entiendo como ningún editor le comentó que no era posible hacer lo que hacen. Lo malo es esta sensación que la continuidad es algo que molesta dentro de la propia Marvel. En ese aspecto, muy mal.

Número 2 USA.

Caballero en la ciudad de Jed Mackay y Jorge Fornés con color de Lee Loughridge

Uno de las mejores historias de este volumen, en el que Marc Spector se enfrenta a Cuervo Nocturno, un héroe pulp de los años 20 del siglo pasado que vuelve aparentemente de la tumba para acabar un trabajo que dejó finalizado. Estamos ante una buena historia y un dibujo estupendo. Así si.

Ekleipsis de Declan Shalvey, Eder Messias y color de Yen Nitro

En el año 2846 el Caballero Luna de esa época se enfrentará a unos seguidores de Khonshu que han malinterpretado sus enseñanzas y quieren acabar con su campeón.

Dentro que creo que es una buena historia, el estilo de Eder Messias tiene algo con el que no conecto, con páginas muy potentes y otras que me parecen flojitas. Con todo, es un buen añadido al tapiz general que está construyendo esta miniserie.

Número 3 USA.

Caballero Luna-Chan de Yuji Kaku,

Esta historia de estilo magna de 11 páginas es un auténtico despropósito. Y no es tanto por el dibujo, que es un manga bastante convencional, es que la historia roza el ridículo. No se quien es Yuji Kaku, pero se me hace difícil creer que ningún fan de sus mangas vaya a acercarse a comprar este comic Marvel porque lo haga él. De largo, es la peor historia de este volumen.

El pasado es presente de Justina Ireland, Daniel Bayliss y color de Dee Cunniffe.

En un futuro cercano, Ellie, la hija de unos seguidores de Khonshu que ofrecían ayuda a la gente que intentaba escapar de una zona de contención donde viven se convertirá en la Caballero Luna de esa época para vengar la muerte de sus padres.

La historia de 15 páginas tiene una extraña metáfora, al contarnos que tras la caída de los Vengadores se creó una zona de contención donde vive la gente que no se quiso vacunar de un virus que vuelve a la gente super fuerte pero también violenta, ofreciendo los padres de Ellie una vacuna a los que quieren huir de ese páramo violento. Tras sufrir un ataque de gente de la zona de contención que mata a los padres de Ellie, la joven se convertirá en la nueva Caballero Luna para castigar a los culpables y seguir ofreciendo ayuda a los viajeros que la necesiten.

Daniel Bayliss hace un diseño horrendo de esta nueva Caballero Luna, que es un fail como una casa. Y dentro de ser un ejemplo perfecto de los artistas correctos sin personalidad que pueblan los comics Marvel actuales, tengo que las primeras páginas cuentan con una elipsis super chula que me gustó mucho mucho. La historia a nivel general es normalita, pero al menos esas primeras páginas me parece que merecen la lectura de la historia.

Mini Marvels de Chris Giarrusso

Una chorrada de 4 páginas que al menos es divertidilla y me dejó con la sonrisa en la cara. Entiendo que no se le puede pedir más.

Número 4 USA.

Por ahora, de Fabian Nicieza y Moisés Hidalgo, con Fer Sifuentes-Sujo en el color.

Alejandría 1882. En medio de la guerra entre británicos y locales, Nakia, la hija del arqueólogo jefe del museo, que hace tratos con los ingleses para venderles sus principales antigüedades, se enfrentará a los Hijos de Serket, liberados durante el pillaje.

La historia de 15 páginas de Nicieza me parece que es correcta, planteando un buen origen y motivaciones para Nakia, y una amenaza a la altura. El dibujo de Moises Hidalgo lo veo correcto. Sin más.

Luna de Sangre, Hermanos de Sangre de Tom Waltz, Brian Level y Ken Lashley, color de Dono Sánchez-Almara, Erick Arciniega y Antonio Fabela

Esta historia está ambientada durante el evento Caza Sangrienta, en la que un Caballero Luna del pasado, el Rey Khalmeziir IV de Mesopotamia en el año 824 A.C., se levantará para defender a una familia en peligro por la amenaza de los vampiros.

Dentro que me parece una buena historia, no puedo entender cómo tenemos dos dibujantes diferentes para un comic de 15 páginas. Incluso aunque tengamos dos momentos temporales y cada uno se encargue de una de las historias. Es acojonante. Con todo, creo que es otra de las mejores historias de este volumen. Y que consigue que el final sea satisfactorio.

En resumen, Las fases del Caballero Luna ha sido lo esperable en este tipo de antologías, en general todas las historias son relativamente entretenidas, destacando la faceta de los guionistas por encima de la de los dibujantes.

Comparto páginas del primer número de esta miniserie:

Las fases del Caballero Luna ha sido un comic correcto pero que no ha conseguido transmitir el carisma y la fuerza visual que si tiene la serie principal de Caballero Luna. Esperemos que Panini no tarde mucho en sacar el siguiente volumen.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Frankenstein de Guillermo del Toro (Netflix)

Había mucha expectación con la nueva versión de Frankenstein del mexicano Guillermo del Toro. Y me alegra haberme encontrado un espectáculo visual lleno de grandes interpretaciones. Netflix tiene su éxito cinematográfico de 2025.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Un científico brillante y obsesivo, Victor Frankenstein, en su ambición por desafiar a la muerte, consigue dar vida a una criatura humanoide ensamblada con partes de cadáveres. Pese a tratarse de una proeza científica, Frankenstein considera que la criatura carece de inteligencia y la rechaza. Dolida, ésta se rebela contra su creador.

A estas alturas, no hace falta presentar a Guillermo Del Toro (Jalisco, México 1964), uno de los grandes nombres del fantástico. El director, guionista y productor mexicano ganador del Oscar por La forma del agua (2017) empezó su carrera alternando películas personales de bajo presupuesto en español, como Cronos (1993) El espinazo del diablo (2001) y El laberinto del fauno (2006, ganadora entre otras de 3 Oscars), con películas de Hollywood, como Mimic (1997), Blade II (2002), Hellboy (2004) y su secuela Hellboy II: El ejército dorado (2008), Pacific Rim (2013), Crimson Peak (2015), El callejón de las almas perdidas (2021). Desde hace unos años del Toro mantiene una frustífera relación con Netflix, que le ha producido la antología El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro (2022), la nueva versión en animación stop-motion de Pinocho (2022) o la serie para todos los públicos Trollhunters.

Para esta nueva versión de Frankenstein, además de producirla, del Toro escribe la adaptación de la novela de Mary Shelley. La película de 150 minutos de duración ha tenido un increíble presupuesto de 150 millones de dólares. Frankenstein tiene fotografía de Dan Laustsen, montaje de Evan Schiff y música de Alexandre Desplat.

Oscar Isaac como el barón Víctor Frankenstein, con Christian Convery interpretando al joven Víctor. Jacob Elordi como La Criatura, Mia Goth como Lady Elizabeth Harlander, la prometida de William por la que Víctor siente algo, Felix Kammerer como William Frankenstein, el hermano menor de Víctor, Lars Mikkelsen como el capitán Anderson, Christoph Waltz como Henrich Harlander, el tío de Elizabeth y un rico fabricante de armas que financia los experimentos de Víctor, David Bradley como el Ciego, Charles Dance como el barón Leopold Frankenstein, el estricto y opresivo padre de Víctor y un renombrado médico, Lauren Collins como Alma, la esposa del cazador, Sofia Galasso como Anna-Maria, Ralph Ineson como el profesor Krempe y Burn Gorman como el verdugo.

Me ha gustado mucho la nueva versión de Frankenstein que ha estrenado el mexicano Guillermo del Toro esta semana en Netflix. El primer elemento destacado es que estamos ante una película visualmente apabullante. Los sets de rodaje son enormes, la paleta de colores que emplea para cada personaje funciona, y tiene una fotografía, un vestuario y un maquillaje y peluquería de 10. Me sabe muy mal que la película no se estrenara en los cines de mi ciudad, porque visualmente estamos ante una película que merecía verse en pantalla grande.

Se nota que Frankenstein era una historia muy importante para Guillermo del Toro, porque el nivel de detalle que tiene todo me parece alucinante. Netflix ha invertido un presupuesto increíble en esta película, y lo bueno es que cada millón se ve reflejada en cada imagen. No me extrañaría que la película recibiera varias nominaciones a los Oscars, porque el trabajo es brillante.

Para ser una película larga de 150 minutos con una historia super conocida que hemos visto en varias ocasiones, me parece brillante el ritmo que del Toro imprime a la película, consiguiendo que todo sea interesante y nunca aburra. De hecho, creo los importantes cambios que del Tor ha hecho a la novela de Mary Shelley provoca una novedad que hace que quieras ver qué más ha cambiado. Sobre todo, porque todo funciona en el contexto de lo que nos está contando.

El reparto es uno de los grandes aciertos de la película. Oscar Isaac es un perfecto Victor Frankenstein. Isaac plantea de forma perfecta la locura de la creación del protagonista, y cómo sus sentimientos desatados le convierten en el villano de la historia. Frankenstein se ajusta como un guante a los puntos fuertes actorales de Isaac, es un acierto total.

El gran descubrimiento de la película es ver al actor Jacob Elordi como el Monstruo de Frankenstein. Tenía a Elordo como una cara bonita, pero es un pedazo de actor que me ha volado la cabeza. El dolor y el patetismo inicial está en sus ojos en todo momento, y consigue que te pongas de su parte y entiendas que es una víctima de Victor, castigado con la condena de la inmortalidad. (Si, ese es uno de los numerosos cambios de la película). Elordi ha creado a un Franskenstein que será recordado, me ha gustado mucho. De nuevo, funciona perfectamente en el contexto de lo que quiere contarnos del Toro.

Lars Mikkelsen como el capitán Anderson, Christoph Waltz como Henrich Harlander, el tío de Elizabeth y un rico fabricante de armas que financia los experimentos de Víctor, David Bradley como el Ciego y Charles Dance como el barón Leopold Frankenstein, padre de Victor y William, son actores estupendos que están geniales en la película. Pero el segundo gran descubrimiento de Frankenstein es la interpretación de Mia Goth como Lady Elizabeth Harlander, la prometida de William (el hermano de Victor, un personaje que no estaba en la novela y que interpreta con acierto Felix Kammerer). Víctor siente celos hacia su hermano y desea a su prometida, pero ella se sentirá más atraída por el monstruo, primero movida por la compasión. Goth es una actriz peculiar, pero es perfecta para hacer de una Elisabeth a la que del Toro también ha añadido una vertiente freak. Como he comentado con todo, Goth es un casting perfecto que conecta con la visión que tenía del Toro y con lo que quería contar.

Lo más polémico de esta versión de Frankenstein son los numerosos cambios que del Toro ha realizado respecto a la novela original. Entre otros detalles importantes, alterando el final cambiando la naturaleza trágica de la historia por un final positivo con el monstruo asumiendo el control de su destino. Este es un cambio radical respecto al original, pero en realidad creo que si pensamos en la película como su propia historia con principio y final, creo que es un éxito en el que todo funciona como un mecanismo de relojería.

De hecho, lo único que no funciona a pesar del buen trabajo actoral, es el paso de Elisabeth de sentir compasión por el monstruo a estar enamorada. Esto es algo totalmente gratuito que hubiera necesitado al menos de una escena que hiciera de puente de esta evolución en sus sentimientos. Para mí esto es un fallo en el guión de del Toro, pero en realidad no creo que sea uno grave que cambie mi percepción positiva de la película.

Otro de los cambios es la importancia del hermano de Víctor, que en la novela solo aparece como niño. Pero este cambio ayuda a que la historia sea mas fluida y los sentimientos de Víctor hacia la prometida de su hermano se entiendan como incorrectos. Lo que llevará a otra serie de sentimientos extremos, como sentir que ha fracasado con la creación del monstruo, lo que lleva a su intento de destruirlo. Aunque los cambios son numerosísimos, en realidad creo que consiguen que una historia conocida tuviera un toque novedoso. Y para mí eso también es un éxito.

Da gusto ver una película visualmente poderosa. Por cierto, se me olvidaba destacar la magnífica música de Alexandre Desplat, que es genial. Es que todo está muy bien en este nuevo Frankenstein. Una película que no te puedes perder.

Comparto el trailer de la película:

Frankenstein me ha gustado mucho. Incluso creo que los cambios funcionan muy bien en el contexto de la película que ha creado Del Toro. Éxito total.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Bug Wars vol. 1 de Jason Aaron y Mahmud Asrar (Image Comics)

Bug Wars de Jason Aaron, Mahmud Asrar y el color de Matthew Wilson es un fantástico comic de aventuras que me ha devuelto a las historias un poco locas y maravillosas de los años 80.

PUNTUACIÓN: 9/10

Cariño he encogido a los niños se encuentra con Conan el Bárbaro en esta épica historia de un niño de Alabama que de repente se pierde en un mundo cruel más allá de su imaginación, un mundo de ejércitos de hormigas saqueadoras, brujas araña que lanzan hechizos y bárbaros que montan escarabajos.

La antigua casa Slaymaker; los vecinos susurran sobre ella. Los niños se retan entre sí a pisar su césped cubierto de maleza. Los exterminadores se niegan a visitarla y se estremecen al pensar en los monstruos de múltiples extremidades que pueden habitar en su tierra. Para Slade Slaymaker y su hermano Sydney, es el último vestigio de su padre, un entomólogo dedicado que fue devorado por las mismas criaturas a las que dedicó su vida a comprender. Slade, demasiado joven para recordar su muerte, continúa su legado con su propio amor por todo lo relacionado con los insectos. Sydney, lo suficientemente mayor como para recordar la espantosa escena, desprecia y busca aniquilar cualquier insecto que ve.

Cuando las obsesiones opuestas de estos dos hermanos chocan, Slade se ve reducido al tamaño de sus diminutos sujetos y se ve envuelto en una brutal guerra de insectos, una lucha devastadora que decidirá el destino de su familia y, tal vez, revelará los secretos que se esconden tras la espantosa muerte de su padre.

Del equipo superestrella formado por el guionista JASON AARON (Southern Bastards, Teenage Mutant Ninja Turtles, Absolute Superman) y el dibujante MAHMUD ASRAR (Conan el Bárbaro, X-Men, Batman VS Robin) llega BUG WARS: BOOK ONE, que recopila los números 1-6 de la nueva y extensa epopeya de fantasía oscura.

Bug Wars tiene un inequívoco sabor ochentero. La propia premisa de «Cariño, he encogido a los niños se encuentra con Conan el bárbaro» claramente ayuda a establecer este marco temporal, que luego el comic de Jason Aaron, Mahmud Asrar y Matthew Wilson se encarga de confirmar. Y aparte de lo guay que es el comic, este feeling es sin duda una parte importante del éxito de este comic.

Los comics y películas de los 80 con los que crecí estaban llenas de grandes aventuras que partían en muchos casos de premisas o situaciones muy locas que los creadores abrazaban sin ningún complejo para ofrecer al lector / espectador un entretenimiento de primer orden. Pienso en hacer una película de moñecos (Gremlins) que fuera a la vez un cuento navideño, una historia juvenil y una película de terror que marcó a una generación de niños.

En el entretenimiento reciente hay una tendencia muy creciente de productores avergonzados del material de base que adaptan, desmereciéndolo con comentarios sobre que «no es realista» como si la realidad tuviera algo que ver en la fantasía y en la ciencia ficción. Fruto de esos complejos, las películas de X-Men en Fox hicieron llevar a los héroes trajes de cuero negro que ahogaban la personalidad de los personajes. Y de igual forma, Zack Snyder planteó sus películas con personajes de DC desde un punto de vista «más adulto / más serio». Se entiende que porque lo que se había hecho hasta entonces no era lo bantantes adulto para Snyder.

Por suerte, Jason Aaron y Mahmud Asrar no tienen estos complejos ridículos y abrazan la locura de los años 80 (y en general de la fantasía épica) para crear un comic muy loco que es al mismo tiempo una aventura extraordinaria. Jason Aaron comenta que en su niñez vivía en una casa rural con un patio al lado de un bosque muy similar al de la familia Slaymaker, los protagonistas de este comics. Pensando en que Jason Aaron tiene casi la misma edad que yo, supongo que las aventuras que imaginó en ese patio se inspiraron más en el clásico de la ciencia ficción El increíble hombre menguante (Jack Arnold, 1957) que en Cariño, he encogido a los niños (Joe Johnston, 1989). Pero ya sea por una película o por otra, o por las dos, la aventura de Bug Wars me ha parecido increíble.

El guion de Jason Aaron me parece un éxito absoluto. Aaron plantea un mundo en el que la magia hace que el adolescente Slade Slaymaker vea su tamaño reducido al de una hormiga, descubriendo en su patio un ecosistema de reinos de insectos (y arácnidos) que luchan unos contra otros como si estuviéramos en medio de Juego de Tronos. Un mundo de reinos enfrentados que tuvo algo que ver con la muerte violenta de su padre, un entomólogo amante de los insectos. Una muerte que fue super traumática para la familia, sobre todo para el hermano mayor de Slade, Sydney, que descubrió el cuerpo descuartizado. Y que ahora odia a todos los insectos y aspira a exterminarlos.

Bug Wars conecta de forma increíble el descubrimiento del mundo de los bichos con el mundo real de los gigantes humanos. Como siempre, Aaron hace un trabajo brillante en lo referido a la caracterización de los personajes, consiguiendo que conectemos con el protagonista y la carrera contra el reloj que tiene ante si para salvar a su familia. Este primer arco de Bug Wars es una historia completa cerrada que resulta super satisfactoria. Y a la vez plantea tantas situaciones que claramente ha estado pensada como worldbuilding de todo lo que está por venir. Pero ante todo, Aaron se centra en dar al lector el mejor entretenimiento AHORA, no plantear solo promesas de futuro, como por ejemplo le pasa a Jonathan Hickman.

Aunque hay muchos bichos con su forma real, el mundo de Bug Wars plantea la existencia de muchos insectos, escarabajos, arañas, hormigas, etc… antropomórficas, amplificando la idea de mundo mágico fantástico que tampoco hay que tomárselo demasiado en serio. Junto a una historia planteada desde la caracterización y unas excelentes escenas de acción, Aaron plantea una espectacularidad creciente que estalla en un climax final con una épica que mira de tu a tu a El Señor de los Anillos. Estamos ante un comic de 10.

Si la historia de Aaron es de 10, el apartado artístico formado por el dibujante Mahmud Asrar y el colorista Matthew Wilson no le van a la zaga. Asrar y Aaron coincidieron en los últimos comics de Conan The Barbarian de Marvel, y claramente su colaboración fue super satisfactoria para ambos, porque les ha llevado a este Bug Wars.

Si a Asrar le gusta la espada y brujería y la fantasía épica, con Bug Wars ha tenido la oportunidad de hacer su mejor obra, con el plus de ser una obra de creación propia. Aaron parte de una idea muy loca inspirada en su niñez, pero es Asrar el que crea este ecosistema de reinos enfrentados, y sus páginas son increíbles. Una parte del éxito está también en el fantástico trabajo de creación de los personajes, haciendo que sean super reconocibles e icónicos. Al final de la reseña tenéis varias páginas de preview, y en ella podéis alucinar con la increíble narrativa de Asrar y con su atractiva estructura de página que amplifica la escala y la emoción de la historia. Asrar y Wilson en el color me parece que están increíbles.

Aunque el concepto parte de una idea infantil, me gusta mucho que este mundo está realizado por adultos para adultos, de forma que hay muchísima violencia extrema que Asrar no se arruga a la hora de representar en la página. Además, el pudor no es algo que exista para los insectos, por lo que tiene sentido que veamos a seres sin ropa y en las celebraciones las copulaciones se realicen en medio del grupo. Si este comic fuera infantil podría provocarme algún reparo, pero al estar enfocado para lectores adultos me parece que son ideas lógicas que funcionan en el contexto en el que están.

En cada grapa USA Aaron añadía al cómic unas páginas sacadas del diario del padre entomólogo de Slade, en las que enumera y explica las principales características de los diferentes tipos de insectos que pueblan el mágico patio de su casa de campo. Estos textos me parecen una manera muy chula de ampliar la información para el lector, evitando que Aaron tuviera que colocar pegotes expositivos en su comic, que está centrado en la parte de la aventura.

Normalmente siempre pienso en cosas positivas y negativas de cada comic que reseño. Pero en realidad Bug Wars me ha parecido un comic cojonudo con un final super épico y satisfactorio. Menudo comicazo. El único pero que le puedo poner a este comic es que la premisa puede ser vista como una «chorrada infantil» por una parte del público, y provoque que no le quieran dar la oportunidad a un comic que me parece sobresaliente. Obviamente, para leer y disfrutar de este comic tienes que quitarte los complejos y los prejuicios, y abrazar la locura que Aaron y Asrar nos plantean. Si lo haces, te prometo que el disfrute va a ser absoluto.

Comparto las primeras páginas del comic:

Bug Wars es un comic fantástico. Ganazas de que Aaron y Asrar continúen la historia en 2026.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Esa cosa con alas de Dylan Southern

La tercera y última película que he visto esta Fiesta del Cine ha sido Esa cosa con alas, película de Dylan Southern realizada para el lucimiento dramático de Benedict Cumberbatch.

PUNTUACIÓN: 5/10

Luchando por procesar la repentina e inesperada muerte de su esposa, un joven padre pierde el control de la realidad cuando una presencia aparentemente maligna comienza a acecharle desde los oscuros recovecos del apartamento que comparte con sus dos hijos pequeños.

Dylan Southern es un director de cine y documentales y guionista inglés. En 2011, su película No Distance Left to Run fue nominada al Grammy al mejor vídeo musical de larga duración. Sus trabajos previos son documentales centrados en el mundo de la música, como Shut Up and Play the Hits (2012), Aziz Ansari: Buried Alive (2013) y Meet Me in the Bathroom (2022). Southern escribe y dirige esta película que adapta el libro El dolor es lo que tiene plumas de Max Porter. La película de 104 minutos de duración ha tenido un presupuesto de 6 millones de dólares, y está producida por la productora SunnyMarch de Benedict Cumberbatch. La película cuenta con fotografía de Ben Fordesman, montaje de George Cragg y música de Zebedee C. Budworth.

En el reparto tenemos a Benedict Cumberbatch como papá, David Thewlis como la voz de Cuervo, los hermanos Richard y Henry Boxall interpretando a los hijos del protagonista, Eric Lampaert como Cuervo, Vinette Robinson como Amanda, Sam Spruell como Paul, Leo Bill como el Dr. Bowden, Tim Plester como Andy y Claire Cartwright como mamá.

Cuando hablaba con mi hermano Fernando sobre qué película ver aprovechando la Fiesta del Cine surgió la opción de ver el nuevo drama de Benedict Cumberbatch. El actor británico asegura una interpretación siempre estupenda, pero nos temiamos que esta película fuera el último ejemplo de porno emocional atrapa-premios. Y ha resultado que Esa cosa con alas es precisamente eso.

Y el caso es que como se esperaba, Benedict Cumberbatch lo hace genial como este padre y marido afligido por la muerta repentina de su mujer, que hace que su vida entera se desmorone. El rango de dolor y patetismo de Cumberbatch es increíble, y confirma una vez más lo buen actor que es. Que haya sido productor de la película indica que la idea de un drama «de prestigio» que le ponga en el trampolín de la temporada de premios es algo que tampoco puede descartarse. Aunque la propia idea del porno emocional sea cuestionable, y no haya terminado de conectar con la historia, no puedo ponerle ni un pero al trabajo del actor. Es que lo hace genial.

El casting de los hijos de Cumberbatch me parece muy interesante, porque han buscado a dos hermanos que son niños pequeños pero que tengan unos ojos que indican que son juguetones y un poco puñeteros. Pensando en la película tiene el 95% a Cumberbatch solo, con el Cuervo o los niños, estos personajes tenían que funcionar para que la película funcionara.

Otra que me ha gustado es la representación de Cuervo, que es un ser extraño de formas que no pueden ser reales. La textura de Cuervo me parece una chulada, como también la forma como se mueve y la voz de David Thewlis en el original. Esta parte me gusta, al igual que la fotografía y el montaje, que resaltan el elemento perturbador y terrorífico que tiene la historia.

Mi principal problema con Esa cosa con alas es con el guion de la película. Viendo la sinopsis uno puede imaginarse que el Cuervo es la representación del trauma o del duelo que siente el protagonista. Pero la película hace algo super cuestionable que es hacer que los niños también puedan verlo, lo cual rompe la idea de ser algo en la cabeza del marido afligido. Estas inconsistencias rompen la idea de ver cómo el personaje interpretado por Cumberbatch asume la pérdida y realiza el duelo por su mujer.

Reconozco que soy un espectador de argumento y las películas poéticas o metafóricas pueden conectar menos con mis gustos. No siempre, Mother! de Aronosfky es una obra maestra absoluta. En realidad, no pido que todo tenga siempre sentido, pero si debería tener coherencia, y es algo que Esa cosa con alas no tiene. Sobre todo en su parte final en la que Cuervo tiene una pelea gore contra un demonio en la que la sangra corre a borbotones y las vísceras y los intestinos quedan tirados por los pasillos. Esa escena que es el climax final rompe con todo lo que habiamos visto hasta ese momento, aunque Cuervo si pega al principio una paliza a Cumberbatch. E imagino que para el público de festivales tipo Sitges (donde se estrenó), la escena sería recibida con aplausos inesperados. Pero es un sinsentido absoluto.

De hecho, en historias de este tipo lo que esperas es que el protagonista acabe asumiendo la pérdida y recupere sus ganas de vivir. Sin embargo, ¡eso no lo vemos en esta película! De hecho, incluso si pensamos que el «demonio» pudiera representar el suicidio, en realidad no es Cumberbatch quien le derrota, sino el Cuervo. Aparte que la idea de derrotar a la depresión a ostias es un concepto que no se si resulta demasiado acertado. Como decía al principio, el elemento actoral muy bien, pero la historia no hay por donde cogerla.

No puedo decir que Esa cosa con alas no fuera un poco lo esperado, pero me fastidia que el guion sea un sinsentido.

Comparto el trailer de la película:

Esa cosa con alas es porno emocional muy bien interpretada, pero con una historia que le ha hecho perder bastantes puntos.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Springsteen: Deliver me from nowhere de Scott Cooper

Springsteen: Deliver me from nowhere de Scott Cooper es la siguiente película que he visto gracias a la Fiesta del Cine. Una película con un reparto fantástico en el que destaca Jeremy Allen White como The Boss.

PUNTUACIÓN: 8/10

Adaptación cinematográfica del relato de Warren Zanes sobre la grabación del álbum «Nebraska», de Bruce Springsteen, de 1982. La película sigue a ‘The Boss’ cuando era un joven músico en los albores de la fama mundial, tratando de reconciliar las presiones del éxito con los fantasmas de su pasado. Grabado en un viejo cassette de cuatro pistas en su habitación en Nueva Jersey, ‘Nebraska’ refleja un periodo trascendental de su vida y está lleno de personajes perdidos en busca de una razón para creer.

Scott Cooper (Virginia, 1970) es un cineasta estadounidense y antiguo actor. Es conocido por las películas Crazy Heart (2009), Out of the Furnace (2013), Black Mass (2015), Hostiles (2017), Antlers (2021), The Pale Blue Eye (2022). Cooper dirige esta película y escribió el guion basado en el libro Deliver Me from Nowhere (2023) de Warren Zanes, así como en algunos elementos de la autobiografía de Springsteen Born to Run. La película de 119 minutos de duración y un presupuesto de 50 millones de dólares cuenta con fotografía de Masanobu Takayanagi, montaje de Pamela Martin y música de Jeremiah Fraites.

Jeremy Allen White como Bruce Springsteen es uno de los grandes aciertos de la película. Recordándole de The Bear, estaba claro que cuando se trata de personajes torturados que miran al infinito con seriedad, no hay nadie como White. Pero lo cierto es que el actor se ha mimetizado como The Boss, haciendo un trabajo increíble.

El resto del reparto, en sus papeles principales, está formado por Matthew Anthony Pellicano como Bruce Springsteen niño, Jeremy Strong como Jon Landau, el mánager y productor discográfico de Springsteen, Paul Walter Hauser como Mike Batlan, el ingeniero de sonido de Springsteen durante las sesiones de Nebraska, Stephen Graham como Douglas Springsteen, el padre de Bruce, con quien tenía una relación complicada, Odessa Young como Faye Romano, el interés amoroso de Bruce, Gaby Hoffmann como Adele Springsteen, la madre de Bruce, Marc Maron como Chuck Plotkin, productor e ingeniero de mezclas de Springsteen, David Krumholtz como Al Teller, ejecutivo discográfico de Columbia, Harrison Gilbertson como Matt Delia, amigo íntimo de Springsteen.

Lo poco que sabía de Deliver me from nowhere era que se trataba de una película intimista alejada que de adrenalina que Bruce Springsteen derroche en sus conciertos. Y tengo que decir que mis hermanos han sido siempre super fans de The Boss, con lo que su música estaba muy presente en mi casa durante mi adolescencia. Pero al mismo tiempo no soy un fan mitómano que haya estado pendiente de los detalles de su vida privada. Más bien al contrario. Escuchar su música ya era más que suficiente.

Más que un biopic, Springsteen: Deliver me from nowhere es una película sobre un momento muy concreto de la vida de Bruce Springsteen, el momento en 1981 en que tras el éxito de The River (1980), The Boss se alejó del mundo para escribir Nebraska, su disco acústico grabado en solitario que abraza las raíces del folk. En cierto sentido, esta película nos muestra a una estrella de la música en su momento más bajo, cuando luchaba contra la depresión y el trauma por un padre abusivo.

Para que una película de este tipo triunfara, era necesario que el casting del actor que interpretara a Bruce Springsteen fue acertado. Y me alegra que Jeremy Allen White haya realizado una de esas interpretaciones que se recuerdan durante mucho tiempo. A White le conocía de The Bear, que ha significado su gran plataforma de lanzamiento hacia el reconocimiento mainstream. Y en esta película está increíble, hasta el punto de mimetizarse con The Boss en la forma de moverse, mirar, sentarse o hablar. Escuchar a White cantar las canciones era un desafío tremendo, y la verdad es que lo hace genial. Y aunque lo comentaba un poco en broma antes, White tiene una mirada muy potente que transmite tristeza y melancolía, que es justo lo que necesita esta película. Pensando en que estamos en una película en la que gran parte del metraje es verle a él sólo en una habitación, White y la maravillosa música aguantan perfectamente la película.

La música en general de Deliver me from nowhere me ha gustado mucho. Y hay que destacar que además de la música de Bruce tenemos muchas otras canciones de la época, además de una banda sonora que agudiza los dramas que veremos en la pantalla. Es normal que en una película de Bruce Springsteen la música sea genial, pero me ha encantado toda la música que NO es suya.

Deliver me from nowhere hace una cosa muy inteligente narrativamente, que es que por un lado vemos a Bruce sufrir sin saber el motivo mientras escribe Nebraska, y luego durante su fallida grabación con The E Street Band, hasta que Bruce decidió sacar el disco acústico tal y como lo había grabado en su casa. En paralelo, la película hace que sea Jon Landau, el mánager y productor discográfico de Springsteen interpretado de forma genial por Jeremy Strong (Succession), el que verbalice para el espectador los motivos por los que Bruce sufre, empezando por la vergüenza y el sentimiento de culpa al hacerse rico y famoso, sintiendo que está traicionando sus orígenes. Algo que entiende a partir de escuchar sus canciones, ojo. Aunque entiendo que esto no es realista en absoluto, la ventaja de escribir un libro a posteriori es que se tienen respuestas que en ese momento no se sabían, añadiendo un contexto que a lo mejor Bruce tardó meses o años en asumir tras decenas de sesiones con un psicólogo. utilizar a Landau con este propósito narrativo consigue que la película funcione de maravilla.

Las historias de Nebraska están llenas de perdedores y criminales, que es la forma de Bruce de transmitir lo que siente. Jeremy Strong verbaliza mucho de lo que podía estar pasando por la cabeza de Bruce, a lo que se añade las escenas de su niñez con un padre alcohólico que se supone que le agredía. Y digo se supone porque la película no quiere hacer leña de estos hechos que sin duda si impactaron a Bruce de niño, siendo muy discreto a la hora de mostrar momentos escabrosos. Que en realidad no son mostrados.

En esas semanas o meses Bruce tuvo una relación con Faye Romano (Odessa Young), la hermana de un conocido del instituto. Young hace también una interpretación genial de una relación condenada por los problemas mentales y los complejos no superados por el Bruce Springsteen de esos años. Un complejo que empezaba con la idea subconsciente de que no merecía ser feliz.

Sin conocer en realidad los detalles de la vida de Bruce, y por tanto saber qué elementos se han dulcificado, lo cierto es que Deliver me from nowhere me ha gustado mucho. Aunque hablamos de una película intimista, nunca se me ha hecho larga, gracias por supuesto a la música y a unas actuaciones increíbles que rebosan humanidad y personalidad. Y en realidad me ha dejado con ganas de conocer más detalles de la vida de The Boss. Empezando por volver a ponerme sus discos, empezando por Nebraska, que ni recuerdo cuando fue la última vez que lo escuché. Seguro en el siglo XX. Y luego irán los siguientes.

Comparto el trailer de la película:

Me ha gustado mucho Springsteen: Deliver me from nowhere. Mucho más de lo que esperaba. Super recomendable, sobre todo si eres fan de The Boss.

PUNTUACIÓN: 8/10

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