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Crítica de Here de Robert Zemeckis

Robert Zemeckis es uno de los grandes nombres del cine comercial de los últimos 40 años. El estreno de su nueva película Here protagonizada por Tom Hanks y Robin Wright, protagonistas de Forrest Gump, era una cita obligada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Varias familias de diferentes generaciones formaron su hogar en una única habitación. Una historia de amor, pérdida, risas y vida, desde un pasado muy remoto hasta un futuro próximo. Un viaje a lo largo de cientos de miles de años que transcurre, de principio a fin, en un solo lugar: aquí.

Robert Zemeckis (Chicago, 1952) es uno de los grandes directores del cine comercial de los años 80. Zemeckis comenzó su carrera dirigiendo las comedias I Wanna Hold Your Hand (1978), Used Cars (1980) y Romancing the Stone (1984). Se hizo famoso la trilogía de Regreso al futuro (1985-1990), la comedia fantástica Quién engañó a Roger Rabbit (1988) y la maravillosa Forrest Gump (1994), película que ganó entre otros los Oscars a Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor Tom Hanks. También ha dirigido la comedia negra Death Becomes Her (1992), Contact (1997), Náufrago (2000), Flight (2012), The Walk (2015) y Allied (2016). Su exploración de las técnicas de captura de movimiento y avances en CGI puede verse en las películas de animación Polar Express (2004), Beowulf (2007), Cuento de Navidad (2009) y Bienvenidos a Marwen (2018). Ha colaborado con el compositor cinematográfico Alan Silvestri desde 1984, y ha dirigido a Tom Hanks en cinco películas.

Además de dirigir y producir la película, Zemeckis coescribió el guion con Eric Roth, basada en la novela gráfica de 2014 de Richard McGuire. La película de 104 minutos de duración y un presupuesto cercano a los 50 millones de dólares contó con música del mítico Alan Silvestri, fotografía de Don Burgess y montaje de Jesse Goldsmith. Se da la circunstancia que Here reúne a Tom Hanks, Robin Weight, Zemeckis, Roth, Don Burgess y Alan Silvestri por primera vez en 30 años tras el estreno de Forrest Gump en 1994. La producción comenzó en enero de 2023 en los estudios Pinewood. La película utiliza una nueva tecnología de inteligencia artificial generativa llamada Metaphysic Live para cambiar la cara y eliminar la edad de los actores en tiempo real mientras actúan, en lugar de utilizar métodos adicionales de procesamiento en posproducción.

En el reparto tenemos a los maravillosos Tom Hanks y Robin Wright como los protagonistas absolutos, interpretando al matrimonio formado por Richard y Margaret Young. Paul Bettany y Kelly Reilly interpretan a los padres de Richard, Al y Rose. Michelle Dockery como Pauline Harter, Gwilym Lee como John Harter, el marido de Pauline, Ophelia Lovibond como Stella Beekman, una modelo pin-up y David Fynn como Leo, su marido inventor, son algunos miembros del reparto de esta película.

El único pero que le podía poner a Here (Aquí) es que una película cuya premisa es contar una historia a lo largo de muchos años con una cámara siempre fija en el mismo plano podía ser un fracaso absoluto o una genialidad. No parecía que hubiera margen para el término medio. Y me alegra decir que Here me parece un películón, una película mucho más dramática y emocionante de lo que hubiera creído a priori.

A pesar de quien la pese, Robert Zemeckis entra en la categoría de «director visionario» que desarrolla tecnologías (o al menos las prueba) para contar historias de forma que nadie más hace. Parece que el término «autor» está limitado a los gafapastas del cine independiente, sea lo que sea lo que eso signifique. Pero para mi Zemeckis es y siempre será un director clave que merece su hueco en los libros de historia. Por sus clásicos como Regreso al futuro o Forrest Gump, pero también por su experimentación en el desarrollo de tecnologías que le permitieran contar las historias que le interesaban en cada momento. Y Here me parece una película super redonda y satisfactoria.

Ver a los actores en diferentes momentos temporales de sus vidas significaba un desafío fundamental para la película. Si los espectadores no nos creiamos al Tom Hank joven o a la Robin Wright anciana (o a cualquiera del resto del reparto) la película fracasaría. Sin embargo, me quedo super flipado con la nueva cámara y tecnología que Zemeckis ha usado en Here, Metaphysic Live, una nueva tecnología de inteligencia artificial generativa que cambia las caras y elimina la edad de los actores en tiempo real mientras actúan delante de la cámara, eliminando los costosos efectos digitales realizados en post-producción. Mi hermano Fernando me comentó que estos cambios le cantaron un par de veces, pero a mi la película me ha encantado y me he creído en todo momento los cambios de edad de los protagonistas. Una vez eso estaba resuelto, tocaba contar una historia con la que pudiera conectar.

Otro de los éxitos de Here es el reparto. Me encantan Tom Hanks y Robin Wright, creo que están siempre fantásticos. Y en Here tenemos unos papeles mucho más dramáticos de lo que esperaba, con varias escenas super potentes que me emocionaron. La premisa es que en esa casa y en esa habitación concreta va pasando la vida, y eso incluye las alegrías pero también los problemas y las insatisfacciones. La vida y la muerte. Y en Here hay más drama de lo esperado, algo que está mostrado de forma inesperada para el espectador. Hanks y Wright tienen un carisma y comparten una química alucinante en la película, sin importar el momento vital de sus personajes. Da gusto ver una película con actores tan buenos. Lo que sería trasladable al resto del reparto, por ejemplo un genial Paul Bettami en un papel bastante ingrato como es interpretar al padre de Richard.

No conozco el comic / novela gráfica que adapta Here, pero la historia me ha gustado mucho. No sólo en la parte de ver la vida de diferentes familias a lo largo del tiempo, aunque por supuesto con predominio de la formada por la pareja Hanks – Wright. Sino también para ver el cambio en la sociedad americana, algo ejemplificado en el personaje de Margaret (Wright) una joven que aparcó sus sueños al quedarse embarazada, no pudiendo ir a la universidad. Y que vivirá con mucha emoción cuando su hija si pueda cursar estudios superiores. Aparte del cambio que supuso que una mujer empiece a trabajar cuando la sociedad cambió y la situación económica de la pareja la obligaba. Y volviendo al elemento dramático, la forma en que Robert (Hanks) se olvidó de vivir ahogado en las preocupaciones por sacar adelante a su familia me parece un elemento muy interesante que ataca el concepto del «Sueño Americano» que se vendió durante los años 50 y 60.

Dos cosas también me han gustado mucho de la película. La primera es la música de Alan Silvestri, acompañado por algunas canciones de cada época. Silvestri añade como siempre el toque de emoción perfecta para cada momento y tiene una calidez y una humanidad que transmite el canto por la vida que es la película. El segundo elemento es el montaje de Jesse Goldsmith, que me parece brillante. En una película con un (falso) plano fijo durante toda la película cabía la posibilidad de que la historia acabara aburriendo. Sin embargo, las transiciones entre momentos temporales diferentes, marcando por ejemplo un objeto en el plano que cambiará y llevará al cambio temporal de la escena me parece super chulo. O los momentos en los que dos momentos temporales son mostrados al mismo tiempo. Estos elementos del montaje consiguieron añadir una sensación de movimiento a una imagen fija que me ha parecido una genialidad. Por cierto, la duración de 100 minutos me parece también perfecta, dejándonos además con un final perfecto que cierra la historia de forma emocionante y satisfactoria.

Here marca un hito en el género del slice-of-life. Y como digo me ha gustado mucho. En realidad más de lo que esperaba. Buscando algo menos bueno, lo cierto es que la parte realmente interesante es la de Richard y Margaret (Hanks y Wright), y un poco la de los padres de Richard interpretados por Paul Bettany y Kelly Reilly. El resto son momentos algo intrascendentes que sirven para generar movimiento y sensación de paso del tiempo, como la parte del paleolítico o el segmento de los nativos americanos. Pero que son apenas una curiosidad dentro de la película. La historia del inventor y su mujer chica pin-up, o la de la familia que vive después de Richard y Margaret en la casa, se quedan en intentos de historias interesantes. Aunque sirvan para recordarnos el drama del COVID o el problema del racismo policial que se ha vivido en los últimos años en Estados Unidos. Globalmente, esto en realidad no me supuso ningún problema porque la historia de Richard y Margaret, y sobre todo el drama de la parte final si me enganchó y me emocionó, lo que compensa todo lo demás.

Here me ha emocionado. Y tengo que lamentar la forma en que el público en general está rechazando las últimas propuestas de un director maravilloso que sigue buscando contar historias desde ópticas diferentes. Y es verdad que Here es una propuesta arriesgada por el planteamiento de tener un plano fijo toda la película, o su narrativa fragmentada poco convencional. Pero me parece una película muy destacable interpretada con mucho cariño por unos actores maravillosos que incorporan una humanidad y una verosimilitud increíble. Sin duda os la recomiendo.

Comparto el trailer de la película:

Me alucina pensar que una persona como Robert Zemeckis con 72 años siga pensando en hacer películas que se salgan de la zona de confort y planteen nuevas formas de contar historias. Muy contento de haber visto Here en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Solo asesinatos en el edificio temporada 4 (Disney+)

Solo asesinatos en el edificio es lo más parecido que existe a una zona de confort televisiva. Y en esta cuarta temporada me ha gustado mucho el homenaje que la serie ha hecho con el mundo del cine.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Charles, Oliver y Mabel se enfrentan a las consecuencias impactantes del final de la tercera temporada, que involucran a la enigmática Sazz Pataki, la doble y amiga de Charles. Su búsqueda de respuestas los lleva a Los Ángeles, donde un estudio de Hollywood está produciendo una película basada en su propio podcast.

Sin embargo, al regresar a Nueva York, el trío se adentra en una nueva y emocionante investigación dentro del Arconia, explorando las vidas complicadas y los oscuros secretos de los residentes de la Torre Oeste.

El genial Steve Martin creó la serie con John Hoffman para 20th Television Studios (antes 20th Century Fox). Esta cuarta temporada ha contado con 10 episodios, igual que en temporadas anteriores. Hoffman dirige los dos primeros episodios además de escribir la serie.El resto de directores, a razón de dos episodios cada uno, son Chris Koch, Jessica Yu, Shari Springer Berman y Robert Pulcini, y Jamie Babbit.

Steve Martin interpreta a Charles-Haden Savage, un actor semiretirado que fue la estrella de la popular serie televisiva de detectives de los años 90 Brazzos. Vive en el 14C del Arconia. Martin Short es Oliver Putnam, un director de Broadway con problemas económicos que concibe la idea del podcast y se convierte en su director. Vive en el 10D del Arconia. Selena Gomez como Mabel Mora, una joven que vive en el 12E del Arconia, un apartamento que está renovando para su tía y que fue amiga de la víctima de asesinato de la primera temporada, Tim Kono.

Meryl Streep como Loretta Durkin, una actriz en apuros e interés amoroso de Oliver vuelve en esta cuarta temporada, al igual que Paul Rudd, aunque en su caso interpretando a otro papel: Glen Stubbins, el antiguo doble de Ben Glenroy de origen irlandés: Las sorpresas son los actores elegidos para interpretar a los protagonistas en la película que se está rodando, que son Zach Galifianakis haciendo una versión ficticia de sí mismo para el papel de Oliver, Eugene Levy en el papel de Charles y Eva Longoria en el papel de Mabel.

Comentaba sobre la zona de confort televisiva que para mi es Solo asesinatos en el edificio. Y la verdad es que Charles, Mabel y Oliver son casi de la familia llegados a este punto. La serie como siempre continúa justo en el momento en que terminó la temporada anterior, con el asesinato de Sazz Pataki, la amiga y doble de Charles. La duda que quedó era saber si el asesino estaba buscando a Charles o si era ella la víctima.

Por empezar al revés, dentro que la serie funciona de maravilla, creo que la parte más floja de la temporada es la investigación del asesinato, que queda casi en segundo frente al importante aumento de personajes que tenemos en estos episodios. Sin embargo, lo que es menos bueno se compensa completamente con el humor de los nuevos personajes. Por un lado, el reparto de la película, que ofrece momentos super chulos mientras los actores intentan conocer a los protagonistas de cara a interpretarles en la película. Y también me han gustado los nuevos inquilinos del edificio que conoceremos en esta temporada, que ofrece el elemento freak que tan bien le va a la serie.

Me gusta mucho además el homenaje que la serie hace al mundo del cine, empezando por la locura que se vive en los rodajes. También la parte del mundo de los stunts da para momentos emocionantes. Y por supuesto, la locura de los guionistas a los que exigen cambios de todo tipo a cual más loco y absurdo. Además, hay sobre todo un cameo de un director famosos que me ha flipado un montón.

Me parece curioso que Mabel sea la protagonista que menor papel tenga en la serie, con un Charles traumatizado por la muerte de su amiga Sazz y Oliver más loco de lo habitual pensando que su novia Loretta le va a abandonar debido a su éxito en Hollywood. Y mira que la serie siempre ha sido muy obvio en la distribución de protagonismo, pero en esta temporada ha sido muy evidente esta descompensación en contra de Mabel. Y hablaba que la investigación ha sido menos interesante que en temporadas anteriores, pero quizá eso es porque se han planteado semillas para varios misterios alrededor del Arconia que parece que por fin van a ser resueltos en la quinta temporada, que no se si será la última.

Dicho esto, lo cierto es que cuando algo no está roto no hace falta arreglarlo. Y creo que Solo asesinatos en el edificio es una máquina tan bien engrasada que casi parece que incluso con el piloto automático va a entretener a su público. Y no creo que esta temporada vaya con el piloto automático, al haber un montón de momentos emocionantes y darnos una buena evolución de los protagonistas. He disfrutado mucho con Solo asesinatos en el edificio, y hay tantos misterios que descubrir que tengo claro que la próxima temporada va a ser también genial.

Comparto el trailer de esta cuarta temporada de Sólo asesinatos en el edificio:

Sólo asesinatos en el edificio sigue disfrutando de una salud de hierro. Disfrute total.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Batman: Scottish connection de Alan Grant y Frank Quitely (DC Comics – ECC Ediciones)

Gracias a mi amigo Felix he leído Batman: Scottist connection de Alan Grant y Frank Quitely, con color de Matt Hollingsworth y Brad Matthew.

PUNTUACIÓN: 8/10


Bruce Wayne viaja a Escocia para asistir a la inhumación de Sir Gaweyne de Weyne, un antepasado suyo. Y aunque no esté en Gotham City, es una suerte que su fiel Alfred haya metido en la maleta el disfraz de Batman, porque lo que empieza como una profanación de tumbas termina destapando un misterio relacionado con los Caballeros Templarios. 

El guionista inglés Alan Grant fue uno de los principales autores de las aventuras del Hombre Murciélago en la década de los años noventa, y en este volumen traslada al personaje al Reino Unido acompañado por el escocés Frank Quitely, dibujante de obras capitales de DC Comics como All-Star Superman o JLA: Tierra 2Batman: El Detective, El Caballero del Dragón… Por muy vinculado que esté Batman a Gotham City, han sido muchas las ocasiones en que ha luchado contra el crimen en otros países. En Scottish Connection emprende el viaje de la mano de dos autores que conocen muy bien las verdes tierras escocesas.

Alan Grant (Bristol, 1949-2022)​ fue un guionista de cómic y televisión escocés, más conocido por sus trabajos en Judge Dredd de la revista 2000 AD y varios títulos de Batman durante la década de 1980 y principios de 1990. Durante esta etapa en DC Comics creó a los personajes de Anarky, Victor Zsasz y el Ventrílocuo junto al artista Norm Breyfogle

Vincent Patrick Deighan (Rutherglen, Escocia, 1968), más conocido como Frank Quitely, es un dibujante de cómics escocés conocido por sus frecuentes colaboraciones con Grant Morrison en títulos como New X-Men, We3, All-Star Superman y Batman and Robin, así como por su trabajo con Mark Millar en The Authority y Jupiter’s Legacy.

En muchos aspectos, Batman: Scottist connection parece un comic anacrónico, de otra época. Tenemos un viaje de Bruce Wayne a Escocia para asistir al sepelio de un antepasado lejano, y como es normal se verá envuelto en un misterio que conecta con la historia de la región. La historia en cierto sentido parece una excusa para dibujar elementos típicos de Escocia, como los acantilados, los paisajes envueltos en bruma, las carreteras estrechas en el campo, o elementos reales como la capilla Eosslyn, cerca de Edimburgo, o el propio castillo que domina la capital escocesa. Por suerte, todo eso está dibujado por un fuera de serie como es Frank Quitely.

El nivel de detalle del dibujo de este comic me parece sobresaliente, y es el principal reclamo que justifica la compra de este comic. En Batman: Scottist connection tenemos a un Quitely anterior a convertirse en una super estrella, ya que se publicó originalmente en USA en 1998. Quitely hace una master-class de narrativa de comic, con unos lápices centrados en mostrar la historia de la forma más clara posible, usando la estructura de página y la composición de las viñetas para ofrecer escenas super dinámicas y espectaculares, como se puede ver en las páginas que tenéis a continuación. Entiendo que aparte de todo, poder dibujar localizaciones de su tierra resultó un plus añadido para Quitely, cuyo trabajo para este comic es sencillamente sobresaliente.

El guion de Grant me parece que está bastante bien, conectando con la historia de Escocia y de alguna manera las reivindicaciones sociales de un pueblo llano cuyas tierras fueron usurpadas por los poderosos terratenientes. Me gusta que Bruce tenga mucho protagonismo, además de un Alfred que se encuentra en su salsa en este viaje, empapándose de la historia local. Grant fue durante muchos años el guionista de Batman, unos comics que me encantan, y creo que realiza un trabajo estupendo con una historia con un toque sobrenatural que tiene claro su factor de entretenimiento ligero y que triunfa por ello.

Comentaba que he leído este comic gracias a mi amigo Félix. Y me ha resultado muy curioso leer este comic justo a continuación de Batman: Un caballero oscuro de Jock, que también me lo dejó. Lo digo porque en muchos aspectos ha sido una experiencia casi opuesta, al tener a un Quitely centrado en la narrativa y la claridad que es justo lo más flojo que tiene Jock, que busca crear imágenes impactantes aunque la forma de llegar hasta ellas sea un tanto confuso visualmente. Además, la edición en tapa dura de mayor tamaño del comic de Jock contrasta con la edición «normal» de este Batman: Scottish Connection. Un comic que en realidad hubiera merecido una edición como la de Jock para poder disfrutar de la narrativa e imágenes de Quitely.

Grant y Quitely tenían claro el factor de entretenimiento ligero de Batman: Scottish Connection, y precisamente por eso nos dieron un comic estupendo que hará las delicias de todos los fans del Hombre Murciélago y del trabajo de estos dos grandes profesionales del mundo del comic.

Comparto las primeras páginas del comic, gracias a la previa publicada en la web de ECC Ediciones:

Batman: Scottish connection es un comic estupendo con un dibujo sobresaliente. Por comics sin pretensiones como este me aficioné a los comics de superhéroes.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Batman Un caballero oscuro de Jock (DC Comics – ECC Ediciones)

Gracias a nuestro amigo Félix hemos podido leer Batman. Un caballero oscuro, el comic creado por el artista británico Jock para el sello Black Label de DC Comics, que ECC Ediciones ha publicado en un lujoso tomo en tapa dura.

PUNTUACIÓN: 7/10

Va a ser una noche frenética. Batman tenía la misión de acompañar a la policía local durante el traslado de un preso a la penitenciaría de Blackgate. No obstante, Edward M. Pressler, alias E.M.P., tiene poderes eléctricos. Y lo que parecía pura rutina se ha convertido en un apagón que ha dejado toda la ciudad sumida en las tinieblas y más a merced que nunca de los muchos peligros que recorren sus calles. Batman: Un Caballero Oscuro cuenta con guion y dibujo de Jock, autor conocido por obras como El Batman Que Ríe Espejo oscuro. Su estilo es uno de los grandes activos de una trama que deja a los habitantes de Gotham City en una situación complicada de la que solo los podrá sacar su principal defensor.

Jock es el dibujante británico tres veces superventas del New York Times más conocido por su trabajo en cómics con el guionista Andy Diggle en The Losers de DC/Vertigo, el galardonado Batman: The Black Mirror y Wytches con el guionista Scott Snyder. En los últimos tiempos se ha convertido en autor completo, ya que además de este comic ha publicado en DSTLRY su comic de ciencia ficción Gone. Jock también ha realizado diseños artísticos y conceptuales para los principales estudios de Hollywood, en películas como Dredd, Annihilation, Star Wars: Los últimos Jedi y la oscarizada Ex Machina. Nacido en Glasgow (Escocia), actualmente vive y trabaja en Devon (Inglaterra).

Jock planteó para esta historia de Batman en la que es autor completo un comic de acción directo al grano que me recordó a la película 16 blocks de Richard Donner protagonizada por Bruce Willis. En la película Willis, un veterano policía quemado con su trabajo, tiene que trasladar a un testigo de corrupción policial para que testifique en el juzgado, siendo perseguido por mafiosos y policías corruptos. Para este comic Jock plantea que Batman tiene que trasladar a Edward M. Pressler, alias E.M.P., una persona con unos poderes que no controla y que causan un apagón total en la ciudad. Batman tiene que llevarle a la prisión de Blackgate donde hay un aparato que cancela sus poderes y evita que pueda convertirse en una amenaza para la ciudad o para él mismo. Lo malo es que alguien ha puesto precio a la cabeza de Pressler y todas las bandas de Gotham quieren el premio aprovechando la oscuridad. Y si es con el bonus de acabar con Batman, mucho mejor. Perseguido y asediado por todos los frentes, y sin poder contar con su alta tecnología debido al pulso electromagnético, la noche se convertirá en un infierno en el que solo vale sobrevivir.

El trabajo de Jock como guionista me ha gustado mucho más que en Gone, donde me parece que planteó una historia demasiado compleja que no supo ejecutar del todo bien. Sin embargo, en Batman Un caballero oscuro se limita en ir al grano con una historia básica que le da la excusa perfecta para desatarse en lo que mejor se le da, crear imágenes potentes de combate en la sombra. La identidad y motivación de la villana de este comic está suficientemente desarrollada, aunque estamos ante la típica premisa que mejor no analices demasiado porque se caería a pedazos. En lo que si acierta Jock es con la caracterización de Batman, un héroe que intenta salvar a todo el mundo, aunque esa persona sea un criminal que tiene que pasar un tiempo en prisión. Y que nunca se rinde, no importa lo altas que estén las apuestas contra él.

Para valorar el dibujo, antes tengo que empezar comentando que Jock siempre me ha parecido un sobresaliente portadista y diseñador, capaz de crear imágenes super potentes. Por ejemplo, la idea del plano de Gotham en la que vemos los diferentes barrios y bandas, y el camino que está realizando Batman para llegar a Blackgate me parece una genialidad. Sin embargo, en lo referido a la anatomía y sobre todo a la fluidez narrativa, Jock siempre me ha parecido un dibujante bastante justito. El uso de manchas oscuras es parte de su estilo y ADN, pero en muchos momentos me parece que el recurso de dibujar siluetas en sombra lo utiliza simplemente para ahorrarse dibujar, no porque crea que eso ayuda a que la historia o la narrativa sea mejor.

Un comic de Batman dibujado por Jock en realidad es un Win-Win para DC Comics y por supuesto para Jock. El comic se beneficia además del formato extra-grande de la edición Black Label, resaltando los momentos más espectaculares que ha creado Jock. Y hay unos cuantos. Aunque como narrador va justito, Jock es un artista tan diferente en lo suyo y con tanta personalidad, que creo que sus puntos fuertes me compensan de sobra sus elementos menos buenos. Además, pensando que este comic nos lo dejó nuestro amigo Félix, la verdad es que lo he disfrutado un montón. Y creo que también lo harán los fans de Batman a los que les gusten las historias oscuras. 

Comparto las primeras páginas del comic:

Batman. Un caballero oscuro es un buen comic con una historia simple y directa que ofrece un estupendo entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de El Señor de los Anillos. La Guerra de los Rohirrim de Kenji Kamiyama

Cuando se anunció la producción de una película de animación ambientada en el mundo de El Señor de los Anillos sabía que la iría a ver al cine nada más se estrenara. Hoy comento mis impresiones de La Guerra de los Rohirrim de Kenji Kamiyama.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Ambientada 183 años antes de los acontecimientos de la trilogía original de películas, ‘El señor de los anillos: La guerra de los Rohirrim’ narra el destino de la Casa de Helm Hammerhand, el legendario Rey de Rohan. Un repentino ataque de Wulf, un astuto y despiadado señor de los Dunlending que busca venganza por la muerte de su padre, obliga a Helm y a su pueblo a hacer una última y audaz resistencia en el antiguo bastión del Hornburg, una poderosa fortaleza que más tarde será conocida como el Abismo de Helm. Encontrándose en una situación cada vez más desesperada, Héra, la hija de Helm, debe reunir la voluntad para liderar la resistencia contra un enemigo mortal que pretende su destrucción total.

Kenji Kamiyama (prefectura de Saitama, 1966) es un artista, escritor, director y autor japonés. Kamiyama ha trabajado regularmente con el estudio de anime y la productora Production I.G, produciendo obras como Jin-Roh, Patlabor, Blood: El último vampiro, y dirigiendo la serie de televisión Ghost in the Shell: Stand Alone Complex, a la que siguió una segunda temporada, Ghost in the Shell: S.A.C. 2nd GIG y una película para televisión, Ghost in the Shell: Stand Alone Complex – Solid State Society. Kamiyama ya trabajço en la Warner Animation en la serie de anime Blade Runner: Black Lotus (2021-22).

La película dirigida por Kenji Kamiyama cuenta con un guión de Jeffrey Addiss, Will Matthews, Phoebe Gittins y Arty Papageorgiou, basado en los personajes creados por J. R. R. Tolkien. Producida por New Line Cinema, Warner Bros. Animation y Sola Entertainment en asociación con WingNut Films, la productora de Peter Jackson, que es productor ejecutivo de la película junto a Philippa Boyens, la guionista y productora de El Señor de los Anillos y El Hobbit. La película ha contado con un presupuesto aproximado de 95 millones de dólares y tiene una duración de 134 minutos. La música de la película es de Stephen Gallagher, que utiliza pasajes clásicos de la música de Howard Shore.

En la versión original tenemos las voces de Brian Cox como Helm Hammerhand, el temperamental rey de Rohan que intenta proteger a su pueblo. Gaia Wise como Héra, la hija de Helm que ayuda a defender a su pueblo. Luke Pasqualino como Wulf, el despiadado líder de los Dunlendings que busca vengarse de Rohan por la muerte de su padre, y Miranda Otto como Éowyn, la futura escudera de Rohan que narra la película. Además, el reparto de voces de la película incluye a Lorraine Ashbourne como Olwyn, la ayudante y protectora de Héra, Yazdan Qafouri y Benjamin Wainwright como los hijos de Helm, Hama y Haleth, Laurence Ubong Williams como Fréaláf Hildeson, sobrino de Helm y sucesor al trono de Rohan, Shaun Dooley como Freca, el padre de Wulf, un señor de Dunlending con sangre rohírrica que intenta reclamar el trono, y Michael Wildman como el general Targg, lugarteniente de Wulf.

Tolkien escribió en sus Apéndices la historia de la Casa de Eorl, que detalla la historia de los gobernantes de Rohan. Esta historia incluye detalles sobre la muerte de Helm y sus hijos, Haleth y Hama, pero no el de su hija sin nombre, que se convierte en la protagonista de esta película. Y empezando por los elementos positivos, La película acierta en la forma en que crea al personaje de Hera y consigue que conectemos completamente con ella como protagonista de esta película. En cuanto a la historia, creo que estamos ante un buen guion que cubre de forma correcta este periodo histórico previo a El Señor de los Anillos.

Héra es una estupenda protagonista, tiene una empatía y unos valores super positivos, empezando por el amor que siente por sus hermanos y su padre. Y me gusta que tenga una conexión con Wulf, que será el gran villano de la película. La forma en que da un paso adelante, aunque su padre sobreprotector quiera tenerla en una burbuja de seguridad, creo que conecta con los temas que están de moda en el mainstream actual. Pero la película consigue mostrarlo de forma interesante y entretenida, consiguiendo que los espectadores conozcamos un momento clave de la historia de Rohan previo a las películas.

La película hace una buena conexión con el mundo de El Señor de los Anillos, empezando por la música de Howard Shore que es super icónica. De forma que casi con el primer acorde ya estaba dentrísimo de la película. Poder volver a ver el reino de Rohan con sus míticas localizaciones como la ciudad de Edoras, la fortaleza de Isengard o el propio Abismo de Helm me proporcionó una alegría inmensa. Además, tenemos a las águilas gigantes, olifantes dirigidos por mercenarios, un monstruo de la laguna y un sorprendente cameo final que hace que la conexión con el mundo de El Señor de los Anillos esté muy bien.

El problema de La Guerra de los Rohirrim parte de la base de todo, y es el estilo del anime elegido para hacer esta película. Queda super raro y para mi no funciona tener una animación 3D super detallada e hiperrealista para fondos y decorados combinada con unos personajes creados con una animación 2D «mediocre» como si esto fuera para un anime japonés normal. Igual todo influye, pero ver La Guerra de los Rohirrim después de Arcane: League of Legend me provocó que la animación me pareciera super decepcionante. Porque en realidad lo es.

La película empieza con un gran paisaje que parecía una imagen real, con un nivel de detalle alucinante. Y cuando llegamos a Edoras, se puede apreciar el detalle de cada una de las decoraciones de los muros y las columnas del gran salón del trono. Y todo eso está super bien. Pero cuando llegamos a los personajes, dentro que Héra es super guapa y se resalta su naturaleza indómita, los personajes se mueven de forma rara, como si el anime tuviera un número de frames inferior al normal para abaratar. Por ejemplo, una de las primeras escenas, en la que Freca, el padre de Wulf, se dirige al Rey Helm Hammerhand, me sacó de la película porque hacen que Freca se moviera de forma nada natural. El resultado es una película con unos personajes que lucen pobres en pantalla y que NO luce espectacular cuando la historia daba para ello, y se le roba toda la épica que debería haber tenido.

Dentro de esta animación que no me ha gustado y que casi parece que se plantea para hacer una película «barata», tenemos una batalla nocturna es la que no se ve bien el combate y una gran parte de la película ambientado durante el invierno en el Abismo de Helm, con una tempestad que tampoco permite bien lo que está pasando. Hay un combate super exagerado de Helm que enlazaría con las locuras que se esperan ver en un anime, pero que es super exagerado si pensamos que esta historia está ambienta en el mismo mundo de El Señor de los Anillos. Como digo, dentro de tener una película que está bien, se me hizo imposible conectar como me hubiera gustado.

Comentaba antes el ejemplo de Arcane, y lo cierto es que es super decepcionante que nos hayan mostrado lo que una animación con vocación artística puede llegar a expresar y a transmitir emocionalmente, para luego ver una película de anime en la que los personajes lucen pobres y se mueven de formas no naturales. Esto provoca que la conexión emocional no se realice de la forma que debería, a pesar que como digo el personaje de Héra me gusta y creo que está bien. Y sobre todo, que la épica que debería tener una película con el título de El Señor de los Anillos esté ausente en todo momento.

Durante muchos años, cuando una historia era demasiado grande para ser rodada en imagen real, empezando por el tema presupuestario y logístico, se planteaba hacerlo en animación, donde no había idea lo bastante grande o loca que no se pudiera hacer con animación. Y luego tenemos esta película de animación rodada 20 después de El Señor de los Anillos que luce super pobre cuando se compara con las películas de Peter Jackson. Y esto es un pecado tremendo que no se debería haber permitido.

Y luego leo que uno de los motivos que explican que está película exista es porque New Line no quería perder los derechos cinematográficos de El Señor de los Anillos y El Hobbit, y por eso tenía que estrenar algo, lo que fuera, para mantenerlos. En ese contexto, se entiende que la elección de una animación «barata» fuera política y no creativa. Había que hacer una película, la que fuera, pero por si acaso no nos gastamos demasiado dinero.

Y esto es una pena. Porque en realidad la película está bien, pero nunca puede ser nada más que eso, cuando debería haber sido sobresaliente. La decepción está asegurada.

Comparto el trailer de la película:

Me da pena que una elección para mi fallida del estilo de animación haya provocado que La Guerra de los Rohirrim no me haya gustado lo que esperaba.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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