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Crítica de Batman: Caballero Blanco de Sean Murphy

Sean Murphy ha creado en Batman: White Knight una interesante visión alternativa del Joker y su relación con Batman. Un comic perfecto para inaugurar el sello Black Label de DC Comics en la que se da libertad (casi) total para contar nuevas historias con los mayores iconos de DC.

PUNTUACIÓN: 7/10

Ambientada en un mundo en el que el Príncipe Payaso del Crimen se ha curado de su locura, Batman: Caballero Blanco sigue al hombre ahora conocido como Jack Napier en su misión de sanar la ciudad a la que solía aterrorizar. Tras reconciliarse con su sufrida compañera, Harley Quinn, pone en marcha una campaña de difamación cuidadosamente orquestada para desacreditar a la única persona a la que ve como el auténtico enemigo de Gotham City: Batman.
Su cruzada saca a la luz décadas de corrupción en el seno del Departamento de Policía de Gotham City y lo convierte en concejal y héroe de la lucha por los derechos civiles. Pero los pecados de su pasado vuelven para poner en peligro todo lo que ha conseguido y la distinción entre salvador y destructor empieza a difuminarse, tanto para el Joker como para Batman… y con ella, las esperanzas depositadas en el futuro de Gotham.
El aclamado guionista y dibujante Sean Murphy nos entrega un extraordinario análisis de los mayores antagonistas del mundo del cómic en Batman: Caballero Blanco, donde explora temas como la justicia, la corrupción, el activismo y los abismos más oscuros de la enfermedad mental. Esta impresionante novela gráfica, que recopila los ocho números de la miniserie, marca también el debut del sello Black Label de DC, en el que aparecen personajes clásicos de DC en historias completamente nuevas e independientes, escritas e ilustradas por guionistas y dibujantes de talla mundial.

En los 15 años desde que publicó Off Road, su primera novela gráfica de creación propia, Sean Murphy se ha labrado una sólida carrera profesional gracias a su colaboración con algunos de los mejores escritores mainstream, con comics como Joe The Barbarian con Gran Morrison, Crononautas con Mark Millar, American Vampire y The Wake con Scott Snyder o Tokyo Ghost con Rick Remender, entre otros trabajos. El trabajo de dibujante de guiones ajenos lo alternó con otras obras en la que hacía de autor completo, entre las que destacaría su Punk Rock Jesus de 2012.

Esta consistencia creativa sin duda fue lo que hizo que DC Comics de abriera las puertas para la creación de esta serie dentro del sello Black Label. Batman: Caballero Blanco fue publicada originalmente como una miniserie de 8 números entre octubre de 2017 y mayo de 2018, consiguiendo un gran éxito de crítica y público, refrendado con las posteriores recopilaciones en tapa blanda y hardcover.

El principal atractivo de este comic es ver una historia con un Joker (Jack Napier) “bueno” enfrentado a un Batman totalmente desequilibrado y over-the-top que haría las veces de villano. Además, Murphy aprovecha para transmitirnos sus inquietudes frente a algunos de los tópicos del comic de superhéroes en lo referido a que estos personajes combaten los síntomas pero no hacen nada contra las causas reales de la pobreza. Y en concreto sobre Batman, lo absurdo de combatir con los puños cuando podría erradicar la pobreza (y con ello el crimen) de Gotham usando su inagotable riqueza para cambiar la sociedad.

Teniendo en cuenta los cientos (miles?) de comics que repiten estos clichés una y otra vez, siempre mola leer a un autor que plantea nuevas preguntas sobre el género y que consigue que una historia de Batman sea fresca y sorprendente. Además, veo a Murphy un autor bastante inteligente que tiene unas ideas brillantes, como es el hecho objetivo que la actual Harley Quinn que vemos en los comics poco o nada tiene que ver con el personaje creado por Paul Dini en la serie de animación Batman: The animated series. Ante esta realidad, Murphy tiene una idea genial y opta por presentar en su comic a la novia de Joker como dos personas diferentes, como si fueran los diferentes Robins de Batman, con la diferencia que dada la demencia de Joker, no se había dado cuenta que la primera Harley le abandonó y otra más joven había tomado su lugar. Argumentalmente, la idea me parece bestial.

En lo que Murphy es un fuera de serie es en su faceta como dibujante. Hay que reconocer que sólo por su dibujo merece la pena pagar por tener sus comics en nuestras estanterías. Su estilo tiene siempre un toque fresco que hace que entres sin problemas en la historia y quieras leer lo que Murphy quiere contarnos, y consigue transmitir perfectamente los sentimientos y el drama alrededor de los personajes. Su estilo no es necesariamente realista, optando a veces por utilizar elementos expresionistas alejadas del realismo para enfatizar los momentos más potentes.

Habitualmente, su composición de página cuenta con numerosas viñetas, empleando el recurso de colocar pequeñas viñetas con caras que nos muestren lo que piensan o sientas algunos personajes ante lo que está pasando. Este uso de páginas con 6-9 viñetas hace que cuando coloca una splash-page, su impacto visual sea mayor. Además, Murphy también suele utilizar una narrativa horizontal uniendo dos páginas para romper el ritmo de lectura creando también momentos de mayor impacto.

Además, su otra gran virtud es su estupendo diseño de producción, por usar un término cinematográfico. Dado que estamos en una historia propia fuera de continuidad, Murphy emplea sin problemas elementos de las películas, como son los Batmobiles de Tim Burton o Christopher Nolan. Además, La identidad de Joker es Jack Napier, referencia clara al personaje interpretado por Jack Nicholson, aunque narrativamente no tengan nada en común. Además, el arma final está sacada directamente de Batman y Robin de Joel Schumacher. Aunque estos detalles no aportan a la historia general, si consiguen sacar una sonrisa al fan/lector veterano.

Batman: White Knight cuenta con colores de Matt Hollingsworth, uno de los mejores coloristas del medio que ya había colaborado en otras obras de Murphy, y la sensación que trasmiten en la de un equipo perfectamente engrasado, con un color planteado a destacar el arte de Murphy y enfatizar los numerosos elementos dramáticos.

Como véis, hay muchos elementos positivos en este comic y en general en Murphy como autor, y globalmente creo que Batman: White Knight es un buen comic de Batman que puede gustar tanto a lectores veteranos que busquen una historia diferente de sus personajes favoritos, como a nuevos lectores que a lo mejor sólo conocen a Batman y el Joker por las películas.

Sin embargo, también debo entrar en las cosas que no me han gustado de este comic, para lo cual voy a entrar a comentar algunos elementos de la trama CON SPOILERS.

En primer lugar, comentaba arriba que Murphy me parece un autor inteligente con buenas ideas. Sin embargo, la lectura de sus comics también me transmite la sensación que realmente Murphy no es tan inteligente cómo él se cree que es. Por un lado, a pesar de que sus premisas e ideas son interesantes, nunca consigue cerrarlas todo lo bien que sería deseable, dejándome siempre con la miel en los labios, pensando que esa idea podía haber dado más de si con un mejor desarrollo.

Por otro lado, Murphy parece querer resaltar lo alejado que estaría Batman del mundo real, sobre todo en el aspecto social, y como sus comics están llenos de clichés.

Es cierto que el mundo del comic tiene muchos clichés, siendo el primero y principal el que no pueden haber cambios que alteren el status-quo, ya que los universos de DC o Marvel buscan parecerse al “mundo tras tu ventana”. Batman no podría existir en el mundo real, sería indudablemete detenido y encerrado como un loco, pero tampoco la oscura y corrupta Gotham tiene nada de realista, a pesar de ser el único espacio posible para que Batman tenga sus aventuras en los comics.

Murphy destaca la existencia de estos clichés, pero su historia está llena de los mismos convencionalismos que son tan irreales como lo que él critica. Por ejemplo, cuando Batman persigue a alguien y con recibir un puñetazo la persecución termina y el villano escapa. O las batallas campales de villanos contra policías, en las que no se sabe como todos huyen sin más. O el uso por parte de los villanos de un super arma que amenaza con destruir la ciudad en el climax. No hay nada tan convencional como esto último.

Además, hay sobre todo un elemento que no me funciona en esta historia, y es cuando el curado Jack Napier se defiende en un tribunal acusando a la policía de crear artificialmente a un “supervillano” a partir de un vulgar ladrón que nunca había matado a nadie, de forma que así la ciudad recibió cientos de millones del gobierno para luchar contra los supervillanos y como fondos para la reconstrucción de las zonas dañadas. Fondos que posteriormente acabaron no ayudando a los inocentes sino en manos de empresarios corruptos que especulaban inmobiliariamente, haciendo negocio con el dolor de la ciudad.

Esto me choca porque narrativamente podría ser plausible si Joker fuera el único supervillano de Gotham, pero justo a continuación, Murphy incluye en la historia a Mr. Freeze, Killer Croc, Poison Ivy, El sombrerero loco con sus aparatos de control mental o Clayface. Es decir, los supervillanos con super poderes SI existen, y la destrucción que generan es real independientemente de si existe el Joker o no.

Unido a esto, Murphy plantea una premisa imposible para justificar que Joker pueda convertirse en “bueno” en su historia, que es que nunca mató a nadie. Esto en si ya genera un problema, ya que entonces este Jack Napier NO es Joker, el villano principal de Batman, sino otra cosa. Lo cual no es bueno o malo a priori, depende de su desarrollo, y en este caso a mi no me ha cuadrado.

Ampliando este aspecto, la premisa inicial de “un Joker bueno se enfrenta a un Batman malo” tampoco llega a ser explotada todo lo bien que hubiera sido deseable. No solo porque este Joker como comentaba no es tan malo ni siquiera al comienzo, sino porque tampoco llegamos a ver nunca a un Batman malo. No se si porque Murphy no quiso desarrollarlo o porque DC acabó poniendo reparos, pero lo peor que se puede decir de este Batman es que está un poco más desequilibrado de lo normal por motivos que se explican en el comic, y que acaba recobrando el equilibrio perdido.

A ver, no me malinterpretéis. La realidad es que a pesar que estos aspectos no me han cuadrado del todo, la realidad es que este Batman: White Knight es un comic muy disfrutable que cuenta con un apartado artístico estelar y una historia ligera. Pero sí me molesta que porque Murphy plantee en su historia alguna preocupación social, ésta sea vista como más adulta o más seria que los comics normales, cuando cuenta con las mismas inconsistencias y clichés que el resto de historias del personaje.

Aunque igual que digo esto debo decir también que esta visión de Joker de Sean Murphy me parece mucho mejor, mejor planteada y ejecutada, que por ejemplo, el desastroso Joker de Todd Phillips, que también busca crear la figura de un héroe de las clases populares frente a los poderosos, creando una de las películas más terriblemente tramposas de los últimos años.

Batman: White Knight es un comic super entretenido que me reafirma que me encanta el Sean Murphy artista pero no tanto el escritor. En todo caso, posee los suficientes elementos positivos para que quiera leer más comics ambientados en este mundo.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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Crítica de Plunge 1 de Joe Hill, Stuart Immonen y Dave Stewart (DC Comics Black Label)

DC Comics ha dado libertad total a Joe Hill (Locke & Key, El traje del muerto) para crear toda una línea de comics de terror en el sello Hill House Comics de su línea Black Label. Plunge de Joe Hill, Stuart Immonen y Dave Stewart es la principal propuesta de esta primera remesa de comics.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

A raíz de un devastador tsunami, un barco de exploración conocido como Derleth comienza a enviar una señal de socorro automatizada desde un atolón remoto en el estrecho de Bering. El único problema es que Derleth ha estado desaparecido durante 40 años. La bióloga marina Moriah Lamb se une al equipo de Carpenter Salvage para recuperar a los muertos de Derleth … solo para descubrir que en esta parte remota del Círculo Polar Ártico los muertos tienen mucho que decir a los vivos … Empieza el terror de Joe Hill y Stuart Immonen. ¡aquí!

Plunge parece un guión de una película de serie B, y este primer número Joe Hill cubre todo lo esperable de una historia de temática de terror. Presenta la situación con una introducción impactante y a los protagonistas que se van a enmarcar en esta misión, y ofrece un cliffhanger bastante chulo al final del episodio. Sinceramente, este arranque es tan correcto en todo que decepciona un poco y, quizá porque esperaba más. De hecho, como digo, es todo tan familiar y siguiendo todos los convencionalismos del género que me dió la sensación de estar leyendo el guión de una película… que ya había visto.

Aunque este primer número no deja de ser una presentación, tenemos la ventaja de poder disfrutar del estupendo Stuart Immonen, uno de los mejores dibujantes del medio, que se retiró del medio hace algo más de un año para poder desarrollar otros proyectos alejado del mundo del comic. Poder disfrutar de su dibujo colaborando con Dave Stewart, el mejor colorista actual, es un auténtico lujo para cualquier fan de los comics.

Y el caso es que Immonen se centra en este arranque a contar la historia de la forma más sobria y clara posible, alejado de efectismos innecesarios. Immonen cumple con nota, dentro que no deja de ser un comic correcto, no sobresaliente.

Veo que me está quedando una reseña un tanto negativa, y el caso es que la verdad es que el comic me ha gustado bastante. Es sólo que quizá esperaba que este comic me estallara la cabeza y no ha sido el caso. Pero está bien que sea así.

Plunge ha empezado lento pero seguro, y creo que los 6 números de esta serie nos van a ofrecer un estupendo entretenimiento. Con los autores implicados, creo que eso está asegurado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de The Batman´s grave 6 de Warren Ellis y Brian Hitch (DC Comics)

Con bastante retraso debido al COVID y a la imposibilidad de ir a recogerlo a la librería en Barcelona, ha llegado por fin a mis manos el The Batman´s Grave 6 de Warren Ellis y Brian Hitch, que mantiene el nivel de acción de números anteriores.

PUNTUACIÓN: 7/10

Batman está atrapado en la casa más peligrosa de Gotham City, tratando de proteger al Comisario Gordon de un ejército secreto que intenta matar a cualquiera involucrado en el sistema de justicia. La guerra por la ley acaba de comenzar.

Como la portada claramente indica, tras los sucesos en el asilo de Arkham vistos en el número anterior, la primera parte de este comic es una larga escena de acción mientras Batmany Gordon tratan de salir de la institución. Lo curioso de este comic es que la historia parece partida en dos, ya que tras 14 páginas de “all-out action”, encontramos 8 finales centradas en diálogos en los que Bruce Wayne tiene que empezar una nueva investigación de asesinato. Está claro que para Ellis este The Batman´s Grave es una novela completa dividida en 12 partes, pero no se si por el tiempo transcurrido desde que leí el número anterior, me ha sorprendido esta estructura del comic. No tengo claro si me ha acabado de encajar, pero sí creo que ser ser sorprendido leyendo un comic en si mismo es algo positivo.

En el apartado artístico, veo muy a gusto a Brian Hitch con los colores de Alex Sinclair. Conociendo a Ellis, no excluiría que le haya dado manga ancha para ejecutar las coreografías de acción, y Hitch triunfa con estas páginas, algo que realmente tampoco es noticia. Vi hace un par de años a Hithc bastante flojo en su etapa en Justice League, pero actualmente le encuentro en una excelente plenitud creativa.

Centrado como estoy en valorar el comic, creo que no es el momento ni el lugar para dar mi opinión en profundidad sobre la enorme polémica suscitada en las últimas semanas alrededor de Ellis al ser acusado por numerosas mujeres mayores de edad de haber mantenido relaciones abusivas con ellas durante años. Hechos que aunque no son delito si pueden ser moralmente reprochables. Yo me centro en los comic que es mi hobby y creo poder separar al autor de su obra.

En todo caso, si diré que espero que DC Comics publique este comic en su totalidad y que me parecería una locura que no terminaran de publicarlo. Sin embargo, teniendo en cuenta las muchas locuras que estamos viendo en los USA en las últimas semanas en los que hemos visto numerosos intentos y peticiones para “cancelar” voces molestas para lo políticamente correcto, no me voy a quedar tranquilo hasta tener el número 12 en mi poder. De momento, acaba de publicarse en USA el octavo número, espero que los 4 últimos salgan sin ningún problema, y luego no descarto que DC rompa relaciones con Ellis durante una larga temporada.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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Crítica de Batman: Dark Victory, de Jeph Loeb y Tim Sale

Tras el monumental éxito de Batman: The Long Halloween, era inevitable que DC Comics diera carta blanca a sus autores, el guionista Jeph Loeb y al artista Tim Sale para que continuaran la historia. El resultado fue Batman: Dark Victory, el comic que hoy quiero recomendar.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras desentrañar el misterio de Holiday, Batman observa la repetición de un patrón criminal similar, con los agentes del Departamento de Policía de Gotham en el punto de mira. Apodado el Ahorcado, este asesino pondrá en jaque al Caballero Oscuro, preocupado por la escalada de violencia protagonizada por la clase criminal que asola la ciudad, pero también por la atención que requiere su nuevo pupilo: un Dick Grayson llamado a convertirse en Robin, el Chico Maravilla.

En 1999, Jeph Loeb y Tim Sale satisficieron la voluntad de los lectores, que clamaban por una secuela de El largo Halloween. Así nació Batman: Victoria oscura, exitosa serie limitada de 13 números que continúa la icónica The Long Halloween.

Batman: The Dark Victory significa un Año 3 y 4 del personaje, teniendo en cuenta que The Long Halloween hacía de continuación del Año 1 de Frank Miller y David Mazzucchelli, alargándose durante el segundo año de Bruce Wayne como Batman. En este sentido, aparte de continuar con los planes del Caballero Oscuro de desmontar a las familias mafiosas de Gotham de los  Falcone o los Maroni, vemos en qué momento se encuentran los miembros de ambas familias que sobrevivieron al largo Halloween del año anterior.

Dentro de las fuerzas del orden, la llegada de Janice Porter, una nueva Fiscal del Distrito con unas ideas bastante discutibles, significa un nuevo problema para Batman. Y la llegada a Gotham de un nuevo asesino en serie «Hangman -El Ahorcado-«, que centra sus asesinatos en la policía y utiliza este juego infantil para dar mensajes para quien le quiera escuchar va a significar una amenaza aún mayor para Gotham.

Si en The Long Halloween la historia se centraba en la relación entre Batman, Harvey Dent y el Comisario Gordon, en esta nueva miniserie Loeb pone el foco en la relación de Bruce con Selina Kyle primero, y en su relación con el huérfano Dick Grayson que vió morir a sus padres en el circo y que acabará convirtiéndose en Robin.

El guión de Loeb de nuevo consigue tocar muchos palos, la mayoría de ellos bien, y es de agradecer que pasen tantas cosas en cada número y que hubieran multitud de sorpresas durante los 13 números de esta serie. La investigación criminal quizá es lo de menos y las víctimas, igual que pasó en The Long Halloween son casi aleatorias y lo menos importante.

El dibujo de Sale, en colaboración con el colorista Gregory Wright, vuelve a dar una master class de creación de atmósferas oscuras y personajes aterradores. De nuevo en esta miniserie volvenos a contar con una ámplia represantación de la galería de villanos de Batman, añadiendo en esta miniserie a Mr. Freeze. Se nota que a Sale le encantan los villanos de Batman, porque muchas de sus páginas les muestran totalmente desatados, destacando toda su iconicidad.

Si tengo que comentar algo menos bueno de este comic, quizá es que estructuralmente Dark Victory es una copia literal de The Long Halloween, incluso hasta en el detalle que un mes no hay ninguna víctima. El comic está muy bien ejecutado, pero no hay ninguna sensación de novedad, al saber que en cada número habrá una víctima, aunque en este caso sea entre los miembros de las fuerzas del orden. Al ser tan dependiente de The Long Halloween, lo que se pierde en novedad y originalidad lo ganamos en consistencia narrativa.

Dark Victory tiene además un final más satisfactorio que el de The Long Halloween, que fue un WTF !! de primer orden. Eso no significa que algunas de las sorpresas que riegan esta historia bordeen peligrosamente nuestra suspensión de credulidad. En todo caso, estamos ante una historia en la que el viaje es tan importante como lo que nos cuentan, y tras 13 meses leyendo el comic, dejó a los lectores con un más que buen sabor de boca.

Sin ser tan buen como The Long Halloween, Dark Victory es una perfecta continuación que saca todo el partido de la habilidad narrativa de Loeb y Sale, y se convierte en lectura obligada de todos los fans de la primera miniserie.

Comparto a continuación las primeras páginas de este cómic para que veáis el tono que Tim Sale y Greg Wright añaden al cómic desde el minuto uno.

A pesar de haber pasado 20 años desde su publicación, Dark Victory sigue siendo una historia estupenda que añade altas dosis de iconicidad al mundo de Batman, siendo una lectora obligada para todos los fans del Caballero Oscuro.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de DC: La Nueva Frontera de Darwyn Cooke

Si nunca has leído un tebeo de superhéroes y te preguntas qué los hace tan geniales, DC: The New Frontier de Darwyn Cooke es una obra magistral que responde a esa pregunta con una historia sobresaliente de los superhéroes de DC Comics mostrados en su visión más pura y atemporal.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

“¿Dónde estaban los héroes del mañana?” Bienvenidos a la América de los años cincuenta. Un lugar de luces y sombras, de oportunidades y paranoia, de brillantes ciudades y segregación. Una tierra sin héroes, prohibidos por sus acciones tras la Segunda Guerra Mundial. Y sin embargo… esta América necesita a sus héroes más que nunca. Con una creciente amenaza en el horizonte, solo una nueva generación de aventureros podrá protegernos. Es el reto de la Nueva Frontera. El artista Darwyn Cooke y el colorista Dave Stewart, ganadores del premio Eisner, presentan DC: La nueva frontera, una historia atemporal sobre el idealismo que se ha convertido en uno de los cómics de superhéroes más aclamados del siglo XXI.

“Los cómics mainstream pueden ser atractivos sin tener que acudir al “grim-n-gritty”. Intenté crear comics que nos recuerden que las historias deben entretener, sin necesidad de aplicar golpes de efecto vacíos ni asesinar personajes. […] He hecho todo lo posible para recordarnos que los cómics de superhéroes y aventuras no siempre fueron el asunto oscuro en el que se han convertido. Es, por definición, un género esperanzador dirigido a los jóvenes de corazón, y esas son las historias que he tratado de contar.” Darwyn Cooke, Comics Journal #285

Darwyn Cooke (Toronto, 16 de noviembre de 1962 – Florida, 14 de mayo de 2016) fue un artista de cómics, escritor, dibujante y animador canadiense, principalmente conocido por su rediseño de Catwoman junto a Ed Brubaker, la miniserie DC: The New Frontier, y la adaptación de las novelas Richard Stark protagonizadas por Parker. Gracias a estas dos últimas obras, Cooke ganó trece Premios Eisner, ocho Premios Harvey y cinco Premios Joe Shuster.

A pesar de ser el autor de algunos de los comics atemporales más icónicos del mundo del comic americano mainstream, Cooke no fue un profesional consolidado del medio hasta 2000, año en el que DC Comics publicó su Batman: Ego con 37 años. Cooke intentó trabajar en DC en los años 80, pero en ese momento consideró que no le resultaba rentable trabajar en el sector debido a las tarifas que pagaban por página, que él consideraba totalmente insuficientes, lo que le hizo alternar trabajos como director de arte de una revista, diseñador gráfico y de producto durante más de una década.

A principios de la década de 1990, Cooke intentó regresar a los cómics, pero encontró poco interés por su trabajo en las principales editoriales, debido a que su estilo cartoon de dibujo no encajaba con la moda del “grim-n-gritty” de la época. Afortunadamente, fue contratado por Warner Bros. Animation, y pudo trabajar con Bruce Timm en series como The New Batman Adventures y Superman: The Animated Series. El trabajo en animación hizo que centrara su arte para capturar el momento y la caracterización más icónica de cada personaje.

Además, merece la pena destacar que la propuesta de 14 páginas que Cooke envío a Timm que le consiguió el trabajo en Warner Animation fue lo que posteriormente desarrolló para DC Comics y acabó convirtiéndose en Batman: Ego en 2000.

En 2001 realizó junto a Ed Brubaker un rediseño completo de Catwoman con un feeling próximo al noir que marcó al personaje durante más de una década. Junto a Brubaker presentaron en el universo DC moderno a Slam Bradley, un detective que hizo su primera aparición en Detective Comics 1 en 1937, antes incluso de la creación de Batman, y que convirtieron en un secundario importante del comic. Además, en 2002 Cooke publicó en solitario la novela gráfica Selina’s Big Score.

Junto a DC: The New Frontier (2004-2005), el otro gran trabajo de Cooke fueron las 4 novelás gráficas que realizó para IDW adaptando las novelas de Richard Stark protagonizadas por Parker: The Hunter (2009), The Outfit (2010), The Score (2012) y Slayground (2013), que confirmaron el amor de Cooke por el género negro y las historias de detectives y antihéroes. Para la creación de estas novelas gráficas, Cooke se encargó de todo, no solo del guión y dibujo, sino también del color y del propio diseño de publicación.

The New Frontier es una historia ambientada en los años 40, 50 y primeros años 60, en el periodo entre la retirada de los héroes clásicos de la Silver Age, la mítica JSA, y el nacimiento de la edad moderna de los superhéroes, con La Liga de la Justicia formada por Superman, Batman, Wonder Woman, Green Lantern, El Detectivo Marciano, Flash, Aquaman.

Un periodo de grandes turbulencias sociales en los Estados Unidos, dominada por la paranoia anticomunista, el miedo atómico, la guerra de Corea y la lucha por los derechos civiles, elementos que son reflejados en la historia de Cooke. Pero aunque el transfondo histórico es fundamental para The New Frontier, al final estamos  ante una historia de ciencia-ficción que nos recuerda por qué el mundo necesita los superhéroes, unos héroes positivos, brillantes y que inspiran a los lectores a convertirnos en nuestra mejor versión. No es extraño por tanto que el título «The New Frontier» esté inspirado en el discurso de Kennedy de 1960, que para Cooke fue «la primera vez que (la promesa de la América moderna) fue correctamente articulado».

The New Frontier es una obra coral en la que aparecen muchísimos personajes de ambas eras, y daba igual si su papel era principal o secundario, largo o breve, Cooke siempre conseguía que te preocuparas por él y que quisieras saber más de ellos. Desde John Cloud de los Losers , el Coronel Flagg, John Jones (Detective Marciano), John Henry o los Challengers of the Unknown, todos disfrutan de su momento de gloria y nunca han lucido mejor.

Que Cooke era un extraordinario dibujante era algo que ya habíamos descubierto en sus obra previas. Lo realmente destacable para mi de este comic es su habilidad a la hora de escribir un guión tan complejo narrativamente conectando a todos los personajes con lo sucesos históricos de la época, mostrándoles en su versión más icónica.

DC: The New Frontier es un Elseworlds fuera de continuidad que permitió a Cooke jugar con los mejores juguetes de DC. Sin embargo, esto no significa que Cooke no muestre un extraordinario respeto y amor por todos los personajes sin importar su importancia. Empezando por los miembros retirados de la JSA, o personajes ahora casi desconocidos pero que tuvieron una gran importancia en la DC de los años 50 como  Suicide Squad o los Challengers of the Unknown.

Otro elemento muy chulo de The New Frontier es que Cooke sitúa la creación de los héroes de la Silver Age en el año en que realmente aparecieron sus primeros comics, como Flash (1956) o Green Lantern (1959), de forma que el comic sirve de alguna manera de una cronología ordenada del Universo DC.

En este sentido, es interesante comentar que la carrera espacial de los años 50 y 60 sirvió de perfecto escenario para que Hal Jordan tuviera una gran importancia en este comic. Pero para Cooke esta comic sirvió de reividicación de un personaje que sufrió un destrozo terrible en los años 90 y primeros 2000 en los que fue convertido en el villano Parallax y sustituido por Kyle Rayner, algo que a Cooke no le gustó nada y que consideraba uno de los grandes problemas de los comics de los 90 dominados por el «grim-n-gritty».

Además, al plantear The New Frontier como una historia de origen de la Justice League of America, otros personajes como El Detective Marciano, Batman, Wonder Woman o Flash entre otros también tuvieron momentos para brillar en este comic.

En el apartado artístico, Cooke junto al multipremiado colorista Dave Stewart crean unas páginas maravillosas repletas de detalles con un perfecto feeling retro de los años 50 y 60. Los decorados, vehículos, vestuarios e incluso peinados son siempre perfectos. Las mujeres con sus estilismos años 50 están siempre bellísimas y aparecen con su mejor versión, y los héroes son mostrados en su versión más icónica.

La experiencia de Cooke en animación permite que capture en cada viñeta el momento más icónico que transmita el mayor impacto emocional, y su estilo cartoon sin embargo posee una enorme expresividad.

Cuando pensamos en comics para recomendar para posibles nuevos lectores, DC: The New Frontier es un comic maravilloso al que no le pongo ningún pero. A pesar de los momentos dramáticos y la muerte de muchos personajes, su final es perfecto y está lleno de optimismo ante el futuro, y muestra sin duda por qué los iconos de DC Comics son los mejores personajes del género de superhéroes, sobre todo en esta versión atemporal.

Da igual en qué momento leas estas líneas, DC: The New Frontier de Darwyn Cooke es una lectura obligada para todos los fans del comic de super-héroes, independientemente de cual sea tu editorial favorita.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

 

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