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Crítica de Batman: Dark Victory, de Jeph Loeb y Tim Sale

Tras el monumental éxito de Batman: The Long Halloween, era inevitable que DC Comics diera carta blanca a sus autores, el guionista Jeph Loeb y al artista Tim Sale para que continuaran la historia. El resultado fue Batman: Dark Victory, el comic que hoy quiero recomendar.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras desentrañar el misterio de Holiday, Batman observa la repetición de un patrón criminal similar, con los agentes del Departamento de Policía de Gotham en el punto de mira. Apodado el Ahorcado, este asesino pondrá en jaque al Caballero Oscuro, preocupado por la escalada de violencia protagonizada por la clase criminal que asola la ciudad, pero también por la atención que requiere su nuevo pupilo: un Dick Grayson llamado a convertirse en Robin, el Chico Maravilla.

En 1999, Jeph Loeb y Tim Sale satisficieron la voluntad de los lectores, que clamaban por una secuela de El largo Halloween. Así nació Batman: Victoria oscura, exitosa serie limitada de 13 números que continúa la icónica The Long Halloween.

Batman: The Dark Victory significa un Año 3 y 4 del personaje, teniendo en cuenta que The Long Halloween hacía de continuación del Año 1 de Frank Miller y David Mazzucchelli, alargándose durante el segundo año de Bruce Wayne como Batman. En este sentido, aparte de continuar con los planes del Caballero Oscuro de desmontar a las familias mafiosas de Gotham de los  Falcone o los Maroni, vemos en qué momento se encuentran los miembros de ambas familias que sobrevivieron al largo Halloween del año anterior.

Dentro de las fuerzas del orden, la llegada de Janice Porter, una nueva Fiscal del Distrito con unas ideas bastante discutibles, significa un nuevo problema para Batman. Y la llegada a Gotham de un nuevo asesino en serie «Hangman -El Ahorcado-«, que centra sus asesinatos en la policía y utiliza este juego infantil para dar mensajes para quien le quiera escuchar va a significar una amenaza aún mayor para Gotham.

Si en The Long Halloween la historia se centraba en la relación entre Batman, Harvey Dent y el Comisario Gordon, en esta nueva miniserie Loeb pone el foco en la relación de Bruce con Selina Kyle primero, y en su relación con el huérfano Dick Grayson que vió morir a sus padres en el circo y que acabará convirtiéndose en Robin.

El guión de Loeb de nuevo consigue tocar muchos palos, la mayoría de ellos bien, y es de agradecer que pasen tantas cosas en cada número y que hubieran multitud de sorpresas durante los 13 números de esta serie. La investigación criminal quizá es lo de menos y las víctimas, igual que pasó en The Long Halloween son casi aleatorias y lo menos importante.

El dibujo de Sale, en colaboración con el colorista Gregory Wright, vuelve a dar una master class de creación de atmósferas oscuras y personajes aterradores. De nuevo en esta miniserie volvenos a contar con una ámplia represantación de la galería de villanos de Batman, añadiendo en esta miniserie a Mr. Freeze. Se nota que a Sale le encantan los villanos de Batman, porque muchas de sus páginas les muestran totalmente desatados, destacando toda su iconicidad.

Si tengo que comentar algo menos bueno de este comic, quizá es que estructuralmente Dark Victory es una copia literal de The Long Halloween, incluso hasta en el detalle que un mes no hay ninguna víctima. El comic está muy bien ejecutado, pero no hay ninguna sensación de novedad, al saber que en cada número habrá una víctima, aunque en este caso sea entre los miembros de las fuerzas del orden. Al ser tan dependiente de The Long Halloween, lo que se pierde en novedad y originalidad lo ganamos en consistencia narrativa.

Dark Victory tiene además un final más satisfactorio que el de The Long Halloween, que fue un WTF !! de primer orden. Eso no significa que algunas de las sorpresas que riegan esta historia bordeen peligrosamente nuestra suspensión de credulidad. En todo caso, estamos ante una historia en la que el viaje es tan importante como lo que nos cuentan, y tras 13 meses leyendo el comic, dejó a los lectores con un más que buen sabor de boca.

Sin ser tan buen como The Long Halloween, Dark Victory es una perfecta continuación que saca todo el partido de la habilidad narrativa de Loeb y Sale, y se convierte en lectura obligada de todos los fans de la primera miniserie.

Comparto a continuación las primeras páginas de este cómic para que veáis el tono que Tim Sale y Greg Wright añaden al cómic desde el minuto uno.

A pesar de haber pasado 20 años desde su publicación, Dark Victory sigue siendo una historia estupenda que añade altas dosis de iconicidad al mundo de Batman, siendo una lectora obligada para todos los fans del Caballero Oscuro.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Batman: The Long Halloween de Jeph Loeb y Tim Sale

Cuando pensamos en historias icónicas de Batman, The Long Halloween de Jeph Loeb y Tim Sale es sin duda una de las primeras que nos viene a la mente, y casi 25 años después de que empezara su publicación sigue manteniendo toda su fuerza y personalidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

En los albores de su cruzada contra el crimen, el Caballero Oscuro trata de descubrir la identidad de Holiday: misterioso homicida que, aprovechando fechas señaladas del calendario, está perpetrando una serie de asesinatos. Con las familias criminales de Gotham en pie de guerra, Batman tan solo contará con la ayuda de James Gordon y Harvey Dent para resolver este caso… Tras los especiales de Halloween recopilados en Batman: Caballero Maldito (próximamente en DC Black Label), Jeph Loeb (Batman: Silencio) y Tim Sale (Superman: Las cuatro estaciones) se embarcaron en un ambicioso proyecto, punto de inflexión de sus respectivas carreras: la aclamada serie limitada Batman: El largo Halloween, todo un clásico moderno.

Jeph Loeb y Tim Sale forman una de las parejas creativas más conocidas del mundo del comic, habiendo realizado comics icónicos como este The Long Halloween, su secuela Dark Victory o Superman: For all seasons. En Marvel han creado obras planteadas a partir de la paleta cromática como Daredevil: Yellow[, Spider-Man: Blue, Hulk: Gray y Captain America: White.

Jeph Loeb es escritor y productor de cine y televisión. En los años ochenta escribió los guiones de Commando de Arnold Schwarzenegger y Teen Wolf, otro éxito comercial con Michael J. Fox de protagonista. Mientras escribía un guión de una película de Flash que no llegó a salir, entró en contacto con la editora de DC Jenette Kahn, que le invitó a escribir algún comic. Este primer comic fue Challengers of the Unkwown en  1991, comic en el que conoció a Tim Sale.

Tim Sale es un artista americano nacido en Nueva York en 1956 cuya obra principal la ha realizado con Jeph Loeb. Fuera de esta colaboración destacaría un Grendel con Matt Wagner, su serie de creación propia Billi 99 o Superman Confidential junto a Darwyn Cooke. Su estilo se caractariza por una perfecto ojo para crear la imágenes más icónicas de los personajes con los que trabaja, así como el gran uso de las manchas y oscuridad, lo que le hace perfecto para dibujar comics de Batman.

Tras conocerse en Challengers of the Unkwown, el dúo Loeb + Sale realizó tres especiales de Halloween de Batman durante los años 1993, 94 y 95 que tuvieron un gran éxito de crítica y público. Tras esto, su editor Archie Goodwin, les preguntó qué querían hacer a continuación, y fruto de esa pregunta y de la sugerencia de Mark Waid a Loeb sobre que podía centrarse en la relación en Batman, el comisario Gordon y Harvey Dent antes de convertirse en Dos Caras, nació Batman: The Long Halloween, que fue publicado entre 1996 y 1997.

DC vendió Batman: The Long Halloween como «A Dark Knight Halloween Special in thirteen parts», es decir, un especial de Halloween contado en 13 partes que comenzaba y terminaba en esa festividad y que se iba a desarrollar a lo largo de todo un año haciendo coincidir cada número con una festividad: Halloween, Acción de Gracias, Navidad, Año Nuevo, San Valentín, el día de San Patricio, April Fool´s Day (el día de los inocentes que en Estados Unidos se celebra en abril), el día de la madre, el día del padre, el día de la independencia, la vacación Romana, el día del trabajo y finalizando en Halloween. Loeb consigue que cada uno de estos números aluda a la festividad en cuestión, lo que es un logro narrativo importante.

Jeph Loeb triunfa a muchos niveles con The Long Halloween. Por un lado, esta historia sirve de continuación del mítico Batman: Año Uno de Frank Miller y David Mazzuchelli, mostrando la relación en Batman, el comisario Gordon y Harvey Dent antes de convertirse en Dos Caras mientras se unen para derribar a la familia mafiosa de Roman Falcone que domina la ciudad. Realmente, más que la historia de los asesinatos sobre la que ahora comentaré, esta relación y en concreto la figura de Harvey Dent son los grandes protagonistas sobre los que se asienta esta obra. De hecho, David Goyer reconoce que una de sus fuentes de inspiración para el guión de The Dark Knight vino de este comic.

El comic está además planteado como una novela de Agatha Christie, en la que cada mes el misterioso Holiday asesina a un miembro de la familia Falcone o de sus rivales, los Maroni, de forma que cada número ofrece una pieza de un puzzle complejo que no se resolverá hasta literalmente la última página del comic. Como comentaba al comienzo, Loeb estaba muy relacionado con la industria del cine de Hollywood, de hecho él vive en Los Angeles, y supo recoger y adaptar al mundo del comic la exitosa moda de los thrillers con final inesperado que inundaron la cartelera en los años 90 a partir probablemente de Instinto Básico (Paul Verhoeven, 1992). Aunque Batman en muchos sentidos siempre ha sido considerado el detective del Universo DC, nunca se había enfrentado a un desafío igual a este, ni recuerdo otro comic de temática «quién es el asesino» tan extenso como este.

Además de estos aspectos, el otro gran éxito de The Long Halloween es que esta aventura ambientada en los primeros años de carrera de Batman es una historia perfecta para posibles nuevos lectores que quieren introducirse en el mundo del comic y no saben por donde empezar. Digo esto porque este comic es también un perfecto escaparate de la galería de villanos de Batman, ya que Loeb plantea el guión de forma que en cada número aparezca un villano clásico, pudiendo ver en estas páginas a Catwoman, Solomon Grundy, Joker por partida doble, Poison Ivy también por partida doble, Acertijo, Espantapájaros, el Sombrerero Loco y finalmente, Dos Caras. Excepto Catwoman y Harvey Dent / Dos Caras que si tienen bastante protagonismo, el resto de villanos son simplemente presentados, no se les reviste de profundidad más allá de mostrar imágenes super icónicas gracias al excelente arte de Tim Sale con colores de Gregory Wright.

Sin duda alguna, si este The Long Halloween es recordado, además de por la historia de Loeb, es por el maravilloso y oscuro arte de Tim Sale. Sale consigue plasmar como nadie la oscuridad de Gotham y a la peligrosa galería de villanos de Batman como unos freaks psicópatas salidos de la peor pesadilla.

El arte de Sale está caracterizado por el gran uso de sombras y crean una atmósfera malsana y peligrosa perfecta para lo que tiene que ser Gotham City. En este sentido, su colaboración con el colorista Gregory Wright crea unas páginas increíbles en las que realizan un estupendo uso del color para enfatizar los elementos dramáticos. Por ejemplo, las páginas en las que actúa Holiday están realizadas en blanco y negro, para enfatizar el elemento «noir» de la historia, lo cual me pareció una elección super chula.

Debo decir que Sale no es el mejor narrador del medio y a sus páginas a veces les falta algo de fluidez, pero sus viñetas y splash-pages son increíbles y ha creado algunos de los momentos más icónicos de estos personajes, además de crear a un Dos Caras con un aspecto repulsivo realmente terrorífico que, creo, sirvió de clara inspiración para The Dark Knight (Christopher Nolan, 2008).

Batman: The Long Halloween supuso un enorme éxito de crítica y público. Ganó el Eisner en 1998 a Mejor Miniserie y en 1999 como Mejor Tomo Recopilatorio, lo que generó dos continuaciones, Batman: Dark Victory y Batman: When in Rome realizadas por Loeb y Sale y ambientadas justo a continuación.

Creo que estamos ante una de las grandes historias de Batman que ha servido de inspiración a muchos autores posteriores, a la vez que es un comic perfecto para nuevos lectores que quieren empezar en este hobby. Dicho esto, reconozco que la resolución de los asesinatos de Holiday es un bluf en toda regla, y sobre todo el último giro final del epílogo me parece una locura total. Loeb justifica que Batman no está al 100% durante el comic por lo que no puede adelantarse a Holiday, pero estamos ante una de esas historias que me impactó mucho más leída mes a mes con los cliffhangers que iba generando más que cuando lo he releido ahora de un tirón.

Dicho esto, creo que casi 25 años después de publicarse, sigue conservando toda su fuerza e iconicidad como el primer día, y supone una entretenidísima lectura.

Batman The Long Halloween es una estupenda lectura perfecta para nuevos lectores que consiguen condensar en sus 13 números muchos de los mitos que han convertido a Batman en uno de los iconos más conocidos a nivel mundial.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Daredevil Temporada 3 de Marvel – Netflix

La tercera temporada de Daredevil de Marvel Televisión, recién estrenada por Netflix, es la confirmación de que esta serie marca el standard de calidad al que el resto de contenidos basados en personajes de comic debe aspirar. Una serie excelente a todos los niveles, pero especialmente en lo referido al casting y la evolución de los personajes.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras los sucesos ocurridos en la decepcionante miniserie Defenders, Matt Murdock / Daredevil (Charlie Cox) sigue desaparecido y es dado por muerto. Aunque está protegido en la iglesia de Hell´s Kitchen por el Padre Langton (Peter McRobbie ) y la monja Maggie Grace (Joanne Whalley) encargada del orfanato, está roto física y psicológicamente, creyendo que no es digno de su vida anterior o de sus amigos. La vuelta de Wilson Fisk (Vincent D´Onofrio) a Nueva York lo cambiará todo. Tras un periodo en la cárcel, ha cerrado un trato con el FBI para colaborar con la justicia y ayudarles a encerrar a los criminales de la ciudad, a cambio de contar con beneficios como salir de la prisión.

Esta tercera temporada ha contado con Erik Oleson como Showrunner y escritor de varios episodios. Oleson ha significado una verdadera sorpresa positiva, ya que hasta la fecha sólo le conocía por series como «Arrow» y «The man in the high castle», que son solo correctas sin más.

En Daredevil, Oleson ha pegado un enorme salto de calidad al centrar su historia en el drama de todos los personajes, de forma que consigue que todos sean importantes, y que el espectador les conozca, comprenda y empatice con ellos. Con todos, incluidos los villanos.

Un hecho que considero muy positivo es que Oleson cuenta su propia historia, tomando elementos de numerosos comics, pero sin ser una copia literal de ellos. Viendo Daredevil, se nota la influencia de los comics de Frank Miller, Ann Nocenti, Kevin Smith y tantos otros, pero es un espíritu que sobrevuela sin marcar la historia, y de hecho, esta temporada no es «Born again», como se decía antes su estreno. Igual que ya vimos en Capitán América: Civil War, Oleson y el resto de productores con Jeph Loeb a la cabeza, toman elementos icónicos de los comics para añadirlos orgánicamente a su propia historia.

Una de las críticas más extendidas de las series Marvel de Netflix es relativa a su duración de 13 episodios, pudiéndose contar lo mismo mejor utilizando los 10 episodios habituales en series de la HBO. Y realmente es cierto que el visionado de series como Jessica Jones, Luke Cage o Iron Fist quedaba emborronado por numerosos minutos de la basura, por usar un símil de basket, con escenas de personajes secundarios sin interés o con el héroe repitiendo situaciones expositivas que no hacían avanzar la narración.

Me alegra poder decir que esto no pasa en Daredevil, y que no quitaría ni un minuto de esta tercera temporada, cuya duración, giros y cliffhangers me parecen perfectos. Esto demuestra que el problema no son los 13 episodios, sino que la historia no sea todo lo buena que debería.

La clave del éxito de Daredevil son sin duda sus protagonistas y el drama que se construye a su alrededor. Todos personajes son importantes y no parecen «secundarios», no al menos desde un punto de vista narrativo. Matt Murdock (Charlie Cox) y Wilson Fisk (Vincent D´Onofrio) están de nuevo excelentes, pero sorprende la importancia real que la serie da a personajes como Karen Page (Deborah Ann Woll), Foggy Nelson (Elden Henson), los agentes del FBI Ray Nadeem, (Jay Ali) y Dex Poindexter (Wilson Bethel), o el Padre Langton (Peter McRobbie ) y la monja Maggie Grace (Joanne Whalley).

Si una ventaja tiene la televisión en relación al cine, es que puede construir mejor a los personajes al no estar limitado por la duración de las películas, que tienen sobre todo que hacer que la trama avance. En Daredevil me ha parecido brutal que se hayan «atrevido» a parar la acción principal para mostrarnos el pasado de varios personajes, como son el agente Poindexter en el episodio 5 o de Karen Page en el 10. Y si para ello tienen que invertir 10 o 15 minutos de episodio porque eso es lo que el personaje necesita, Oleson lo hace, consiguiendo crear personas con aciertos y errores que les convierten en totalmente creíbles y reales.

Lo mismo diría para Matt, que es una persona rota emocionalmente y que comete error tras error en la primera parte de la temporada, alejando y tratando mal a todo aquel que intenta ayudarle. El camino de Matt hacia la luz será complejo, y antes de nada deberá reconciliarse consigo mismo si quiere poder servir de ayuda a los demás. Fruto de este proceso de sanación, me ha parecido muy interesante que Matt no lleve su traje en ningún momento esta temporada, inicialmente porque no se cree digno de llevarlo. Además, dado que está herido y no llega a estar nunca al 100% físicamente, sus peleas son mucho más brutales y es herido y vencido repetidamente durante la temporada. Narrativamente, es más interesante ver como el héroe se enfrenta a su mayor amenaza en su momento de mayor debilidad, y esto es algo que vemos explotado durante estos episodios.

Vincent D´Onofrio fue la gran sorpresa de la primera temporada de Daredevil, y en esta temporada vuelve a regalarnos una enorme actuación. Con una presencia imponente que transmite amenaza y peligro, consigue también ofrecer un  ámplio abanico de sentimientos, al intentar proteger y recuperar a su amada Vanessa. Con permiso de Thanos, Kingpin es el mejor villano del Universo Marvel cinematográfico y televisivo.

Me gustaron mucho también los arcos de los demás personajes. Lo primero que hay que decir es que Marvel realizó un enorme casting con unos grandísimos actores que clavan sus papeles. Karen Page lo borda en cada escena, y su drama adquiere más intensidad cuando por fin conozcamos su origen. Me ha gustado mucho que Foggy sea el referente moral de la serie, en un momento en que Matt está dispuesto a lo que sea con tal de para a Fisk, Foggy es la voz que sigue teniendo fe en la lez y en la justicia, incluso cuando todo a su alrededor se desmorone. Muy interesantes también son los agentes del FBI Nadeem y Poindexter, sobre los que no diré nada para no spoilear la trama.

Como véis por mi artículo, Daredevil triunfa porque nos creemos a sus complejos personajes y consiguen tenernos en vilo. Pero es que además, la serie técnicamente es muy, muy buena. Respecto a las superdecepcionantes Iron Fist o Defenders, Daredevil cuenta con una excelentes escenas de acción, cuyo máximo exponente es el increíble largo plano secuencia del episodio 4. Hay además muchas escenas muy bien ejecutadas, como la emboscada del episodio 2, cuyo punto de vista es original y funciona para amplificar la tensión del momento. Y aunque globalmente  hay menos escenas de acción durante esta temporada, cuando aparecen nos golpean con dureza.

Además de la acción propiamente dicha, los episodios consiguen aumentar la tensión ante la amenaza de Fisk y sus secuaces, de forma que cuando llegamos al episodio 12, no tenemos ni idea como van a poder salir nuestros héroes del pozo. Si es que lo consiguen. Esto se consigue gracias a una acertada narración que consigue amplificar la amenaza hasta niveles casi insoportables, creando cliffhangers brutales al final de varios episodios y giros narrativos super buenos.

Si tengo que decir algo menos bueno, quizá sería el climax final. Aunque globalmente el final me parece un gran broche de oro no solo a esta tercera temporada sino a la trilogía televisiva del personaje, para llegar a él los guionistas se ven obligados a caer en un par de convencionalismos comiqueros en el último episodio. Unos convencionalismos que no estando mal del todo, si están un peldaño por debajo de la narración hasta ese momento. Algo que en todo caso se perdona sin duda por el gran nivel de lo narrado en esta temporada.

Me ha gustado tanto esta temporada que creo que lo ideal es que Marvel y Netflix deberían dejar descansar al personaje una temporada. Creo que lo que han conseguido es difícilmente superable, y es mejor dejarlo ahora cuando están en lo más alto. Dicho esto, entendería que igual que el mundo del comic se caracteriza porque cada mes debe salir un nuevo tebeo, en la televisión no cierras una serie porque tiene éxito, sino que eso confirma que debe continuarse.

Comparto el trailer de esta temporada:

Daredevil marca el nivel de calidad al que toda producción televisiva debería aspirar. Una serie que va a entrar seguro en mi top de series de este año.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

The Defenders de Marvel-Netflix, el clavo en el ataúd

Netflix ha estrenado The Defenders, serie-evento que une a los personajes de los comics Marvel Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage e Iron Fist. Y lamento decir que su visionado me ha provocado más sombras que luces.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Esta serie de 8 episodios culmina el acuerdo alcanzado a finales de 2013 entre Marvel y Netflix para desarrollar un universo compartido para los héroes urbanos de la editorial que trasladara a la televisión el exitoso concepto que Los Vengadores llegaron a cine: Primero se presenta a los personajes en sus propias series, para acabar reuniéndoles en esta serie conjunta.

Los comienzos no pudieron ser más esperanzadores, ya que Daredevil tuvo un sobresaliente estreno en su primera temporada, que se estrenó en Abril de 2015, y cuya calidad marca para mi el standard que toda serie basada en personajes de comic debería alcanzar. En esta temporada Matthew Murdock (Charlie Cox) tuvo que enfrentarse a Kingping (Vincent d´Onofrio).

A Daredevil le siguió Jessica Jones, correcta serie estrenada en Noviembre de 2015 en la que el carisma de los dos protagonistas interpretados por Krysten Ritter y David Tennant consiguieron tapar las numerosas carencias de la serie.

La segunda temporada de Daredevil se estrenó en Marzo de 2016, con menos de un año de diferencia respecto a la primera. En esta temporada vimos la presentación de Punisher (Jon Bernthal) y Elektra (Elodie Yung), teniendo que enfrentarse los protagonistas a La Mano. Aunque para mi fue una serie notable, pero no llega al nivel de la primera.

Los problemas llegaron con Luke Cage (Mike Colter). El personaje fue presentado en la serie de Jessica Jones y estrenó serie en Septiembre de 2016. Pero fue tan mala, lenta y aburrida que no pude acabar de verla. Esto es lo peor que le puede pasar a una serie de Televisión, especialmente si hablamos de Netflix, que al estrenar todos los episodios a la vez te evita tener que esperar una semana entre capítulos y te permite verlos en «binge-watching» o maratones ¿Qué estaba pasando? ¿Fue solo un fallo inesperado y puntual o indicaba el comienzo de una tendencia negativa?

Lamentablemente, la tendencia se confirmó con Iron Fist (Danny Rand, interpretado por Finn Jones). Estrenada en Marzo de este año, al menos sí pude acabar de verla, pero entra directamente en la categoría de series «entretenidas pero malas», poniéndose al nivel de series menores como Arrow o Flash.

Tras estas luces y sombras, se ha estrenado Defenders este mes de Agosto. Y su obligación era demostrar que Netflix podía mantener el nivel de calidad de Daredevil. De lo contrario, agotaría el poco crédito que le quedaba a la cadena.

Y lo cierto es que Defenders ha sido una decepción y la confirmación que las series de Marvel / Netflix se han convertido en productos de una calidad bastante mediocre. La serie ha contado como showrunner a Marco Ramirez y Doug Petrie, que ya se habían encargado de la segunda temporada de Daredevil, y tiene a La Mano como enemiga, organización que en esta serie está dirigida por Alexandra (la siempre excelente Sigourney Weaver).

Si empiezo por lo bueno de Defenders, esta serie continúa y en muchos casos cierra diferentes argumentos presentados en las series de los cuatro personajes, en especial las de Daredevil e Iron Fist, que  fueron los que se habían enfrentado directamente a La Mano. En Defenders conoceremos el origen de La Mano y su conexión con Kun K´un, y como esta organización fue fundada por cinco inmortales que son sus dedos: Alexandra, Madame Gao (presentada en Daredevil), Bakuto (visto en Iron Fist), Sowande y Murakami de Japón. Esto explica una de las muchas locuras que vimos en Iron Fist, al ver dos facciones de La Mano peleando por el control de la organización.

Me ha gustado también la interacción de los personajes y la forma en que llegan a conocerse. Los cuatro héroes no llegan a reunirse hasta el tercer episodio, de forma que la serie empieza con cada personaje por separado continuando donde habían quedado al final de sus series. En el segundo episodio veremos los primeros encuentros de Matthew Murdock y Jessica Jones por un lado, y Danny Rand y Luke Cage por el otro, de forma que la unión acaba siendo totalmente orgánica, Finalmente, los héroes descubrirán que las pistas que cada uno estaba siguiendo al final llevaban a la misma fuente: La Mano.

El cuarto  episodio creo que es sin duda el mejor de la serie. Tras la reunión inicial de los héroes, estos empezarán a conocerse y descubrirán que aunque son personas muy diferentes y aparentemente sin nada en común, tienen que aparcar sus diferencias para unirse contra una amenaza que planea destruir la ciudad de Nueva York. Un episodio en el que el carisma de los personajes sobresale por encima de lo demás.

Es una pena que aquí acabe lo bueno. Los cuatro primeros episodios me gustaron bastante, pero la segunda mitad acaba siendo un despropósito que destroza todo lo bueno visto hasta ese momento. Este ha sido un problema que ya vimos en Jessica Jones o Iron Fist, en las que su buen comienzo quedó empeñado en la parte final, y en Defenders pasa esto elevado a la décima potencia.

Creo que hay un grave problema derivado de la propia producción de estas series de televisión pensadas como productos de una industria que tiene que encadenar un producto tras otro. De esta forma, no se si Marvel se fundió en los primeros episodios casi todo el presupuesto de Netflix y luego se tuvieron que apañar para terminar la serie como fuera. O si el tema tiene que ver con los días disponibles de rodaje. Y si a lo mejor se vieron con el agua al cuello y con la necesidad determinar como fuera sin importar el resultado final.

En este aspecto, descubro asombrado como las escenas de acción de los primeros episodios fueron diseñadas por el coordinador de escenas de acción de Daredevil, mientras que el climax final fue realizado por el coordinador de… Agentes de Shield. Un despropósito. Que solo se explica si las ajustadas fechas de rodaje impidieron al mismo equipo hacer todo el trabajo. Y no es que las escenas de acción iniciales fueran excelentes, más bien son sólo correctas, pero es que los episodios 7 y 8 son probablemente los peores de una serie Netflix hasta la fecha. Y al final, sea por un motivo o por otro, lo que queda son unas coreografías penosas contra unos villanos random sin personalidad ni sensación de amenaza que provocan el sonrojo a cualquier aficionado a las pelis de acción y artes marciales.

The Defenders no es solo una serie. Se suponía, o así nos lo habían vendido, que la reunión de los cuatro héroes iba a ser un EVENTO televisivo. Y decepciona a todos los niveles.

Pero no es solo el aspecto visual lo único malo. El guión me pareció muy flojo y hasta casi vago, como si no se esforzaran lo suficiente en pensar la mejor historia y la mejor forma de contarla. Uno de los principales errores es La Mano, que acaba siendo una organización mediocre y sin interés. No es solo que ya hubiera sido derrotada anteriormente por Daredevil e Iron Fist por separado, es que su plan no tiene demasiado sentido ni está demasiado bien explicado.

Sigourney Weaver hace un gran trabajo interpretando a Alexandra, la líder de La Mano. Ella comentó que no quería hacer el papel de una típica villana, así que Alexandra es una inmortal que teme estar viviendo sus últimos días y que muestra grandes dosis de debilidad. Esto me resultó interesante y diferente, y consiguió mi total atención en todas las escenas en las que aparece. Sin embargo, al final el personaje está totalmente desaprovechado por las decisiones narrativas que toma la serie.

En el lado de los héroes, el carisma de Daredevil (Charlie Cox) en mi opinión hace que sea el mejor personaje de los cuatro. Además, su historia con Elektra tiene un papel central en Defenders, de forma que creo que tiene posiblemente las mejores apariciones. Por orden de importancia, diría que Jessica Jones (Krysten Ritter) es la segunda en importancia. Su personalidad y mala leche la hacen imprescindible, y su evolución resulta lógica. Me gustó también los momentos juntos de Luke Cage e Iron Fist, plantando las semillas de lo que fue el comic de «Héroes de Alquiler» de Chris Claremont y John Byrne entre otros. Lástima que Mike Colter (Cage) me parezca un actor muy limitado y que el papel que los Showrunners han preparado para Danny Rand (Finn Jones) le convierta en un personaje ridículo que toma unas decisiones más que cuestionables.

Aunque los actores cumplen, cada uno a su nivel, el guión les hace repetir secuencias y diálogos que expliquen sus motivaciones como si los espectadores fuéramos tontos y necesitáramos que nos muestren algo cuatro veces para pillarlo. Y unido a esto, el papel de los personajes secundarios en también es muy pobre, quedándose en muchos momentos como minutos de la basura (usando terminología de basket) para rellenar los episodios. Es una pena el uso que se hace en esta serie de «Foggy» Nelson, Karen Page, Claire Temple, Trish Walker o Misty Knight. Los únicos con cierta importancia son Colleen Wing, novia de Danny Rand, y Stick (Scott Glenn), maestro de Matt y Elektra.

Y hablando de Elektra y el resto de villanos de La Mano. Se criticó mucho la actuación de Elodie Yung en la segunda temporada de Daredevil. Yo creo que no lo hizo tan mal, y tampoco en Defenders. El problema no es su actuación sino lo que el guión la hace hacer. En los primeros episodios en los que acaba de ser resucitada, trasmite correctamente su confusión ante su falta de recuerdos de su vida pasada a la vez que continúa siendo un temible enemigo. Pero a partir del giro de la segunda mitad, todo lo que hace es una locura total. Además, no puedo destacar a ningún dedo de La Mano, su papel está limitado al de carne de cañón sin interés ni sensación de peligro. Si de algo ha servido The Defenders es para convertir a una organización temible en los comics en unos payasos patéticos. Por perder, pierden hasta sus típicos trajes ninjas que vimos en Daredevil T.2. El motivo de este cambio no se explica, pero la historia pierde un elemento icónico que podía dar mayor entidad a los villanos.

Las temporadas de Netflix son de trece temporadas, y excepto en Daredevil, en el resto de series queda la sensación de que el guión se ha alargado en exceso y que con un par de episodios menos el resultado hubiera sido mejor. Defenders tiene solo 8 episodios, lo que a priori era una decisión acertada. Sin embargo, tras verlos, de nuevo da la sensación de que le sobra el 25% de su metraje, con un montón de diálogos repetidos que no van a ningún lado y escenas de acción sin consecuencias ni tensión que solo buscan rellenar minutos.

Comparto el trailer de esta serie, que pintaba bien y ha acabado siendo un despropósito:

The Defenders ha sido una decepción total. Hasta ahora cada estreno de Netflix lo esperaba con muchas ganas. Pero eso se acabó. Antes de final de año se estrena Punisher, y le daré una oportunidad, igual que a la tercera temporada de Daredevil, prevista para 2018. Pero no creo que vea las segundas temporadas de Jessica Jones, Luke Cage o Iron Fist, que también fueron confirmadas por la cadena. Igual que tampoco he visto Arrow, Lucifer, Gotham y tantas otras series que no merecen el tiempo que perdería en su visionado. Lamentablemente, las series de Netflix están ahora a ese nivel.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

 

Legion T.1 En la mente del mutante

Cuando la cadena FX anunció la producción de una serie protagonizada por Legion, uno de los personajes menos conocidos de los X-Men, me pareció una apuesta bastante arriesgada. Pero cuando ficharon a Noah Hawley, creador de Fargo, para que fuera el creador y showrunner, tuve claro que la serie sería diferente y con personalidad. Y no me equivocaba.

David Haller (Dan Stevens) es un joven diagnosticado de esquizofrenia desde que era un niño que se encuentra recluido en una institución mental. Su rutina en un hospital psiquiátrico cambia con la llegada de una nueva paciente llamada Syd (Rachel Keller), que desencadena el descubrimiento de que las voces y visiones que tiene pueden ser reales.

David Haller es esquizofrénico, pero descubriremos que además es un mutante con poderes mentales. Y quien sabe si hay algo más en las partes más oscuras de su mente.

Además, dado que es un mutante, descubriremos que hay una organización gubernamental que busca controlarle, y un grupo de mutantes que buscarán ayudarle. Pero la serie se ambienta en un mundo totalmente diferente al de las películas de Fox, lo que facilita que no haya ninguna limitación para desarrollar las ideas más locas que nos presentan en los 8 episodios de esta primera temporada.

Legion fue creado por Chris Claremont y Bill Sienkiewicz, en el comic de Los Nuevos Mutantes, perteneciente a la familia de comics de los X-Men de Marvel. En los comics, es el hijo secreto de Charles Xavier y Gabrielle Haller. Tiene poderes mentales de nivel Omega, pero su mente no puede controlarlos y que acaba desarrollando diferentes personalidades para controlar sus poderes.

La serie destaca sobre todo por la forma en que nos presenta los entresijos de la mente de David, con una sobresaliente actuación de Dan Stevens. Sus cambios de registros son continuos y sabe transmitir la fragilidad de su enfermedad. Y me gustó también la química que comparte con Sydney Barret, (Rachel Keller) la novia de David, y con Lenny Busker (Aubrey Plaza), amiga y compañera de David en la institución mental.

Legion es una serie centrada en ofrecer una estética totalmente diferente a cualquier serie actual. Y lo consiguen sin duda. Gracias a la fotografía de Dana Gonzales y de Craig Wrobleski , y la edición de Regis Kimble, Chris A. Peterson y Curtis Thurber, cada fotograma parece pensado para ser expuesto en una galería de arte.

Los problemas mentales han sido también protagonistas en Mr Robot, pero mientras que esta serie opta por una aproximación inspirada en el El club de la lucha, Legion transita por sendas más psicodélicas. Cada giro en la mente de David está perfectamente reflejado, consiguiendo unas escenas sorprendentes.

En lo negativo, este exceso de continente sobre el contenido hace que a pesar de que solo son 8 episodios, la serie avanza a un ritmo lentísimo. El episodio piloto es sobresaliente, pero a partir de ahí, la historia se frena de manera preocupante. Esto puede hacer que mucha gente se quede en el tercer o cuarto episodio, frustrado por que la historia no avance. Pero si consigues pasar de este bajón, el final creo que es bastante satisfactorio. En todo caso, esta no es una serie para todos los publicos, exigiendo un esfuerzo considerable en el espectador.

Como producto televisivo, parece que el 80% de su presupuesto en lo relativo a los efectos especiales se lo han gastado en el episodio piloto. Hay algunos efectos que se notan muy pobres, pero excepto en una escena concreta, saben ofrecer soluciones creativas a las diferentes escenas, y no te queda la sensación de otras series de genero que se las nota baratas y con problemas presupuestarios claros.

Hay cierta sensación de cierre de la historia al final de esta temporada, pero dado que solo estamos ante una parte muy pequeña de la historia de los comics, hay un montón de posibilidades para la segunda temporada, que ya ha sido confirmada.

Comparto el trailer de esta serie, para que sepais que esperar de esta serie.

Legion no ha sido perfecta, pero tiene tanta personalidad que seguro volveré para la segunda temporada. Con la enorme oferta televisiva actual, no creo que haya mejor halago. Si os gusta la televisión diferente y no te importa la narración lenta, esta serie es para ti.

PUNTUACIÓN: 7/10