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Crítica de Star Trek Discovery temporada 2 (Netflix)

Netflix estrenó la segunda temporada de Star Trek: Discovery hace algunas semanas, y aunque no es tan buena como su predecesora, sirve de correcto entretenimiento para todos los fans de la ciencia ficción espacial.

PUNTUACIÓN: 7/10

La segunda temporada de la serie de televisión estadounidense Star Trek: Discovery se desarrolla aproximadamente una década antes de los eventos de la serie original de Star Trek y sigue a la tripulación del USS Discovery mientras investigan siete señales misteriosas aparecidas en el espacio profundo, que tienen una conexión con la protagonista Michael Burnham (Sonequa Martin-Green) y sobre todo, con su hermano adoptivo Spock (Ethan Peck), que resultará clave para salvar la galaxia.

Star Trek: Discovery ha sido producida por CBS Television Studios con Alex Kurtzman como showrunner de esta segunda temporada en sustitución de Gretchen J. Berg y Aaron Harberts, los showrunners de la primera que fueron despedidos a mitad de la producción. Esta temporada está planteada con el objetivo de conectar y cerrar los huecos entre la primera temporada y la serie clásica de TV.

Si te gusta la ciencia ficción, te recomiendo que veas esta serie, sobre todo su notable primera temporada, cuya crítica puedes leer aquí. Y a partir de ahora lo que leas es SPOILER, ya que es imposible comentar sobre esta segunda temporada sin comentar los aspectos más importantes de su trama. ¡Sigue leyendo bajo tu responsabilidad!!

Sonequa Martin-Green interpreta a Michael Burnham, comandante humana criada en Vulcan por la familia de Spock. Doug Jones repite como Saru, Anthony Rapp es el doctor Paul Stamets, Mary Wiseman es la especialista Sylvia Tilly, amiga y compañera de cuarto de Burnham y Shazad Latif como ash Tyler, la antigua pareja de Burnham que es ahora mitad humano mitad klinglon.

Para esta segunda temporada se incorporan Anson Mount como el capitán original de Star Trek, Christopher Pike, y Ethan Peck como Spock, el icónico vulcaniano de la serie original y hermano adoptivo de Burnham. Estos personajes y su nave estelar, el USS Enterprise, se incluyeron como parte del intento de explicar sus conexiones la serie original de Star Trek, y sus interpretaciones me han arecido de lo mejor de esta temporada. También repite Michelle Yeoh en el papel de la Capitana Philippa Georgiou, la antigua capitana y mentora de Burnham asesinada que ha vuelto como su contrapartida terrana proveniente de otra dimensión.

Un comentario recurrente que me vino a la cabeza varias veces durante el visionado de esta segunda temporada es “Cuanto daño va a hacer Vengadores Endgame a las historias de viajes temporales” Desde luego ya no volveremos a verlas con los mismos ojos, y al primer ejemplo de esta Star Trek Discovery me remito.

Esta segunda temporada ha sido entretenida, pero bastante más floja que la anterior. La historia se apoya completamente en el misterio del “Angel Rojo” que recorre la galaxia, y no es hasta la segunda parte de los 14 episodios cuando se descubre de qué va realmente esta temporada y quien es el antagonista y la amenaza para la tripulación del Discovery. Y la resolución sinceramente no está a la altura de las expectativas. Y es una pena, ya que el giro de la mid-season anterior en la que viajaban a la dimensión Terrana fue bestial y super entretenido, pero en este caso se ha quedado en un Wtf!!, una ocasión perdida.

Esto no quiere decir que Discovery no sea una serie muy entretenida, que lo es, ni que haya bajado el nivel respecto a su sobresaliente diseño de producción y efectos especiales, así como en las convincentes interpretaciones de todo el reparto. La serie es una montaña rusa de sorpresas y emociones que engancha, lo único es que notas que algo no cuadra del todo ni es tan interesante como lo que vimos en la temporada anterior.

Y es que el mcguffin de esta temporada gira sobre realizar unos viajes en el tiempo para evitar que Control, una Inteligencia Artificial que aparece de la nada, se haga con unos datos en posesión de la Discovery que pueden ayudarla a adquirir consciencia y consiga destruir a todos los seres vivos de la galaxia. Unos viajes temporales destinados a cambiar el pasado, nuestro presente, que aunque aparentemente cuadran, mejor no pensar mucho en ellos porque puede que todo salte por los aires.

Y por si fuera poco con los viajes temporales y sus paradojas, para conseguir que los héroes triunfen hay un montón de casualidades y personajes que aparecen literalmente de la nada para dar con la solución justa en el momento propicio, lo cual hace que nuestra suspensión de credulidad salte por los aires en algunos momentos en los últimos episodios.

Esto enlaza con el hecho de que el showrunner Alex Kurtzman parece tan centrado en hacer que todo cuadre respecto a la serie original, que se olvida en crear a un antagonista, Control, que transmita verdadera sensación de amenaza. Por ello, todo el climax final queda muy flojo y sin tensión dramática, con unos combates espaciales en los que no se ve nada y tampoco dan sensación de que realmente importen, ya que están dejando claro en todo momento que el viaje temporal puede arreglarlo todo.

La idea de la conexión con la serie original es una de las cuestiones clave que más se comentaron en su día, teniendo en cuenta que nunca se mencionó al U.S.S. Discovery ni a la hermana de Spock, Michael Burnham. Y hay que reconocer que la explicación final que se da es correcta, aunque un poco loca. En todo caso, igual que Vengadores Endgame NO tiene agujeros de guión porque la película explica su lógica, este final se justifica suficientemente.

Otro elemento que me ha gustado menos de esta temporada es que no cumplen la clásica norma de “Show, don´t tell” aplicable al medio audiovisual. En lugar de mostrarnos a personajes actuando en función de sus sentimientos, vemos una y otra vez a todo el mundo explicando como se sienten. Uno tras otro, abren el corazón a la cámara cuando deberíamos verles hacer acciones interesantes. Y si fuera solo Michael Burnham no pasaría nada, pero en los últimos tres episodios son todos los protagonistas. E incluso una tripulación que no se han molestado en construir previamente para que nos importe como se sienten.

Descubro ahora que la CBS ha confirmado una tercera temporada de Star Trek: Discovery. Y aunque a priori parece algo sorprendente dado el final de esta temporada, teniendo en cuenta que hay un final abierto, es perfectamente posible la continuación. De hecho, me gustaría pensar que una vez se han desembarazado de la continuidad con la serie original, una eventual tercera temporada va a poder despegar por fin y demostrar todo el potencial de esta tripulación.

Me leo y me doy cuenta que esta reseña me está saliendo muy negativa, y lo cierto es que Star Trek Discovery globalmente me ha parecido bastante entretenida, y ha cumplido de sobra con su función, aunque sea a costa de ponerse al nivel de series de clase media, muy alejada de los mejores series actuales.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

La segunda temporada de Star Trek Discovery me ha gustado y me parece una correcta conclusión de la historia que sirve de conexión con la serie de televisión original, aunque sin la frescura de la notable primera temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

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Crítica de Star Trek Discovery Temporada 1

Star Trek Discovery me ha parecido una serie super entretenida que puede gustar a todo tipo de espectadores, sean o no fans del universo de Star Trek.

PUNTUACIÓN: 7/10

Ambientada aproximadamente diez años antes de la serie original de ‘Star Trek’ y desmarcándose de la línea temporal de los largometrajes, ‘Star Trek: Discovery’ sigue a la tripulación del USS Discovery según va descubriendo nuevos mundos y formas de vida.

La serie ha sido creada por Bryan Fuller (Hannibal, American Gods) aunque abandonó por diferencias creativas con la dirección de la CBS, tomando las riendas los showrunners Alex Kurtzman, Gretchen J. Berg y Aaron Harberts, con la colaboración del veterano escritor y guionista Akiva Goldsman.

Esta primera temporada de 16 episodios ha sido emitida por Netflix en España, y tuvo la particularidad de que fue estrenada con el método tradicional de un episodio semanal. La verdad es que seguirla semana tras semana se me hizo super raro, acostumbrado al binge-watching y a ver una serie a mi ritmo. A esto hubo que añadir el parón navideño de la mid-season, que nos dejó a los espectadores con un cliffhanger monumental.

En el aspecto técnico destaco la música de Jeff Russo, moderna pero a la vez respetando la sintonía original, y la fotografía de Colin Hoult, Glen Keenan, Darran Tiernan y  Guillermo Navarro que al menos en los dos primeros episodios que sirven de piloto tienen una calidad cinematográfica. Esto es un primer elemento a destacar, ya que el problema que siempre he tenido con muchas series de ciencia ficción televisiva es que la falta de presupuesto provoca que la acción se vea barata y cutre. Esto no sucede en Star Trek Discovery, y la serie se ve perfecta en la pequeña pantalla.

Destaca también un reparto inclusivo y variado en el que sobresale la protagonista principal  Sonequa Martin-Green, como la primera oficial Michael Burnham.

Junto a ella, Doug Jones, habitual de la filmografía de Guillermo del Toro,  es Saru, el primer Kelpien en formar parte de la Flota Estelar. Además podemos disfrutar del carisma de Michelle Yeoh como la Capitana del U.S.S. Shenzhou Philippa Georgiou, y Jason Isaacs, como el Capitán del U.S.S. Discovery Gabriel Lorca.

Otros miembros de la tripulación con un papel importante son Shazad Latif como Ash Tyler, el Jefe de Seguridad del Discovery, hecho prisionero por los Klingons y que fue torturado durante meses, Anthony Rapp como Paul Stamets, el Ingeniero Jefe del Discovery, que mantiene una relación sentimental  con el médico de la Nave en Doctor Hugh Culbert (interpretado por Wilson Cruz), siendo el primer personaje protagonista abiertamente gay de la serie. Y Mary Wiseman como Sylvia Tilly, una cadete que será la única amiga de Burnham cuando se incorpore al Discovery tras su paso por la Shenzhou.

Lo mejor de Star Trek Discovery es que crea una gran historia durante toda la temporada, pero consiguiendo que cada episodio cuente un capítulo cerrado, excepto en los casos de cliffhangers que continúan, obviamente. Pasan muchas, muchas cosas, y las sorpresas son constantes. De los 16 episodios, sólo hay 2 ó 3 un poco más flojos, pero el resto son super entretenidos y no te dan la sensación que sobre nada, todo es importante para la construcción de los personajes y la historia principal, no hay minutos de relleno como tuve que sufrir en series como Luke Cage o Runaways, por poner dos ejemplos recientes.

Dado que Discovery está ambientada antes de la serie original, no es posible que esta serie realice cambios radicales en este universo. Sin embargo, la historia y el misterio enganchan, y lo principal es conocer si los protagonistas sobrevivirán. Además, en mi caso, dado que no soy un gran fan, se me escapaban elementos que para un trekkie supongo que serían evidentes. Pero en mi caso, y entiendo que para cualquier espectador sería igual, nunca tienes la sensación de que me he perdido algo, toda la información de Discovery es más que suficiente para entender y disfrutar la serie.

Comparto el trailer de esta serie:

Star Trek Discovery me ha parecido una serie muy entretenida, al estar planteada para que no necesites saber nada de las películas o las series clásicas para poder disfrutarla. Un éxito en mi opinión, que la convierte en imprescindible para los amantes a la ciencia ficción espacial.

PUNTUACIÓN: 7/10

Crítica de La forma del agua, de Guillermo del toro

La forma del agua es el nuevo cuento para adultos creado por el director mexicano Guillermo del Toro, convertida en la gran favorita para los Oscars de este año.

PUNTUACIÓN: 7.5/10 

En un inquietante laboratorio de alta seguridad durante la Guerra Fría, se produce una conexión insólita entre dos mundos, aparentemente alejados. La vida de la solitaria Elisa (Sally Hawkins), una huérfana muda que trabaja limpiando el laboratorio cambia por completo cuando descubre un experimento clasificado como secreto: un hombre anfibio (Doug Jones) que se encuentra ahí recluido.

 Escrita por Guillermo del Toro y Vanessa Taylor, la nueva película del mexicano vuelve a introducirnos por la madriguera de conejo para llevarnos a un mundo oscuro y depresivo, los Estados Unidos de la Guerra Fría y la Caza de Brujas del McCarthismo.  Frente al teórico optimismo de los 60, del Toro nos muestra un mundo en el que las mujeres eran silenciadas como si no existieran, el racismo corría rampante por todos los estratos de la sociedad y los homosexuales debían reprimir sus sentimientos por miedo a ser estigmatizados socialmente. A lo que habría que añadir el miedo a lo diferente, como podría ser un emigrante, que es lo que subyace de la aparición del ser acuático en el centro de investigación. Diría que estamos ante la película más reivindicativa de del Toro, que aprovecha para resaltar algunos de los problemas que aquejan a nuestra sociedad actual. 
Lo mejor de la película como viene siendo habitual es la construcción de este mundo, que es un regalo para la vista. Ayudado por la excelente fotografía de Dan Laustsen, un sobresaliente diseño de producción de Paul D. Austerberry, dirección de arte de Nigel Churcher, decorados de Jeffrey A. Melvin y Shane Vieau  y el vestuario de Luis Siqueira, los espectadores somos transportados inmediatamente dentro de la propuesta de Del Toro.
A esto hay que unir la excelente y emocionante banda sonora a cargo del gran Alexandre Desplat, uno de los músicos más en forma del mundo cinematográfico.
Además de los aspectos técnicos, lo cierto es que el reparto es otro gran acierto que consigue emocionarnos en muchos momentos. Me ha encantado la protagonista Sally Hawkins como la muda protagonista de esta fabula. Sin palabras nos muestra la determinación de la menuda joven, que tiene que luchar contra todo para salir adelante y para hacer lo que ella cree que es correcto.
Michael Shannon es el malvado agente del gobierno Richard Strickland que resume todos los males del hombre blanco de la época, un ejemplo de racismo, machismo, xenofobia con muy pocos matices.
Octavia Spencer es Zelda, una amiga que trabaja con Elisa en la limpieza de las instalaciones militares, y Richard Jenkins es Giles, el único amigo de Elisa fuera del laboratorio, un homosexual solitario al no encontrar su media naranja. A ellos añado a un sorprendente Michael Stuhlbarg como el Doctor Robert Hoffstetler, un científico que oculta un secreto y que no quiere que el ser acuático sea diseccionado.
Y por último, tenemos a Doug Jones como el monstruo, el único actor que se atreve a sufrir las interminables horas de maquillaje que del Toro necesita para crear este ser, a medio camino entre un animal salvaje y un ser mitológico. Un personaje que es un prodigio técnico increíble, haciendo real algo que sabemos que no lo es, mediante la combinación de maquillaje, protésis super realistas y efectos digitales para algunos elementos como los ojos. Globalmente, es otro de los hallazgos visuales de la película.

 

Hay sin embargo algunas cosas que no me han acabado de encajar. Me encanta la construcción del mundo de Del Toro, pero hay algunos elementos que en mi opinión no han funcionado. Por un lado, hay varias escenas de desnudos totalmente explícitas de la protagonista que me rompen el feeling de cuento que del Toro construye, aún siendo una fábula para adultos. Mira que no soy pudoroso para estas cosas, pero estas escenas rompen en parte la «magia» de la película.

Además, la propia historia y el villano sin matices me parecen demasiado obvios. Es muy poco sutil mostrar que el hombre blanco heterosexual sea el malo que oprime a mujeres, afroamericanos y homosexuales. De hecho, pensando en la película, diría que todos los blancos heterosexuales son representados como tontos o demostrando actitudes negativas. Y son las mujeres y las minorías las que hacen lo correcto. Como digo, me ha parecido muy poco sutil, aunque precisamente por eso entiendo que ha podido tener tantas adhesiones desde grupos sociales variados que al final votan sus películas favoritas para los Oscars.

Fruto de este interés en agradar a todo el mundo, los protagonistas viven encima de un viejo cine desvencijado y devoran películas clásicas que les alejan del mundo oscuro en el que tienen que vivir. Shirley Temple, el caballo Mister Ed y homenajes a películas clásicas como el musical Mardi Grass de 1958 parecen estar pensados para derretir incluso a los críticos más duros.

La propuesta artística de Del Toro tiene muchos elementos positivos, pero en este sentido me parece un concepto demasiado pensado para agradar a todo el mundo. Pensando en la película, es un cruce muy claro de»La Bella y la Bestia» se encuentra con «El Monstruo de la laguna» con unos toques de «Amelie», y a la hora de transmitir una historia original, se queda un poco en tierra de nadie.

Además, el final quizá era el único posible para crear la fábula, pero está contado de una forma que parece sacado completamente de la manga, para creando un deus-ex-machina de libro.

A pesar de todo lo anterior, creo que de las nominadas de este año, es la más completa y la que más posibilidades de conseguir más premios este año.

Comparto el trailer de la película:

La forma del agua me ha parecido una buena película que nos sumerge en un mundo diferente al nuestro, pero que no es tan buena como dicen los críticos. En todo caso, una película que merece verse en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10