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Crítica de Dune Parte 1 de Denis Villeneuve

¿Puede Dune de Denis Villeneuve ser una buena adaptación de la primera parte de la novela de Frank Herbert y una mala película? Acaba de pasar, voy a intentar razonar mi punto de vista.

Arrakis, el planeta del desierto, feudo de la familia Harkonnen desde hace generaciones, queda en manos de la Casa de los Atreides después de que el emperador ceda a ésta la explotación de las reservas de especia, una de las materias primas más valiosas de la galaxia y también una droga capaz de amplificar la conciencia y extender la vida. El duque Leto (Oscar Isaac), la dama Jessica (Rebecca Ferguson) y el hijo de ambos, Paul Atreides (Timothée Chalamet), llegan al planeta con la esperanza de recuperar el renombre de su casa, pero pronto se verán envueltos en una trama de traiciones y engaños que les llevarán a cuestionar su confianza entre sus más allegados y a valorar a los lugareños, los Fremen, una estirpe de habitantes del desierto con una estrecha relación con la especia.

Denis Villeneuve es uno de los directores más interesantes de la actualidad. Prisoners, Enemy, Sicario y La llegada son películas notables de un autor que muestra un gran interés por el drama y la ciencia ficción, con un gusto estético sobresaliente. Y para mi, Blade Runner 2049 es una obra maestra absoluta. Cuando se confirmó que Warner le contrataba para hacer una nueva versión de Dune que sería contada en dos películas, no podía ser más feliz, y para mi era de largo la película más esperada del año. Aunque inicialmente pensé que Villeneuve había rodado las dos películas simultáneamente tipo Peter Jackson y la trilogía de El Señor de los Anillos, la primera sorpresa negativa que tuve fue cuando conocí que Warner sólo ha producido esta primera parte y aún no ha dado el visto bueno de la segunda, lo que en el mejor de los casos va a provocar que tardemos dos o tres años en poder ver la conclusión de la historia. Vaya bajón.

Dune es uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción. La novela de Frank Herbert durante muchos años estuvo considerada la novela de sci-fi más vendida de la historia, y tras las 6 novelas escritas por Herbert, su hijo Brian junto al genial escritor Kevin J. Anderson han ampliado este universo con una nueva franquicia de novelas. La novela original de Herbert era increíblemente compleja, ya que además de crear un universo de casas casi feudales enfrentadas y seres con diferentes habilidades sobre humanas, trataba temas de ecología, mesianismo, selección genética o los problemas que el colonialismo salvaje provocaba en los pueblos autóctonos. Por este motivo, durante muchos años la novela se consideró imposible de adaptar al cine. A pesar incluso de la reivindicable película de David Lynch de 1984, que me parece un buen intento lastrado por la imposición de los productores de una duración inferior a las dos horas. La opción de este nuevo intento con dos películas de gran presupuesto, con los avances tecnológicos disponibles y un director de calidad como Villeneuve invitaba al optimismo, la verdad.

Para el colosal trabajo que supone adaptar la novela de Herbert a la gran pantalla, Villeneuve ha colaborado con el veterano guionista Eric Roth, guionistas entre otras de Forrest Gump, The insider, Munich, lo cual es una buenísima noticia, y Jon Spaihts, guionista de Prometheus o Passengers, lo que no me alegraba en exceso, a decir verdad.

La películas de 155 minutos de metraje ha contado con un importante presupuesto de 165 millones de dólares, lo que lo convierte en uno de los más importantes blockbusters del año. Villeneuve ha colaborado con el director de fotografía Greig Fraser y el montador Joe Walker. El ganador del Oscar por Mad Max Fury Road Mark Mangini se encarga de la edición de sonido, que es uno de los grandes valores de Dune, junto a la música de Hans Zimmer y el diseño de producción de Patrice Vermette.

Y si el elemento técnico es sobresaliente y crea una experiencia sensorial única que merece disfrutarse en pantalla grande, Villeneuve ha unido uno de los más grandes repartos de una película de gran presupuesto de los últimos tiempos. Timothée Chalamet es Paul Atreides, el heredero de la Casa Atreides y posible elegido. Rebecca Ferguson es Lady Jessica, la madre de Paul y miembro de las Bene Gesserit, una hermandad femenina dedicada al cruce genético de las diferentes familias del Landsraad con la esperanza de crear al Kwisatz Haderach, el elegido que llevará a la galaxia a su futuro soñado. Jessica es además la concubina del duque Leto, interpretado por Oscar Isaac, el señor de la Casa Atreides, una familia que pone el honor como su ideal máximo, y a la que el Emperador ha otorgado la extracción de la especia melange del planeta Arrakis, la sustancia más poderosa de la galaxia. Un regalo que acabará estando envenenado.

Charlotte Rampling es la Reverenda Madre Bene Gesserit Gaius Helen Mohiam, Decidora de Verdad del Emperador. Jason Momoa es Duncan Idaho, maestro de la espada de la Casa Atreides,​ Josh Brolin es Gurney Halleck, maestro de armas de la Casa Atreides y mentor de Paul. Zendaya es Chani, una joven fremen que se convertirá en interés romántico de Paul, mientras que Javier Bardem es Stilgar, líder de la tribu fremen en Sietch Tabr.​ Sharon Duncan-Brewster es la Dra. Liet-Kynes, ecóloga jefe de Arrakis al servicio del emperador. En el bando de los villanos, tenemos a los estupendos Stellan Skarsgård como el barón Vladimir Harkonnen, enemigo acérrimo de los Atreides y​ a Dave Bautista como su sobrino Rabban, al que el barón ordena que exprima todos los recursos de Arrakis.

Empezando por los elementos positivos, ¡TIENES QUE VER DUNE EN PANTALLA GRANDE!!! Denis Villeneuve ha creado una de las experiencias sensoriales más alucinantes que vivirás en una sala comercial este 2021, eso seguro. Uno de los elementos fundamentales de la ciencia ficción es el world-building, la creación de un mundo fantástico imaginario que los espectadores sintamos como real. En el caso de Dune, más que verlo en pantalla, su escala arquitectónica hace que sientas que estás entrando y formando parte de él. El diseño de producción de Patrice Vermette me parece fantástico y creo que se va directa a los Oscars. La ESCALA de Dune en todos los planos me muestra a un Villeneuve que busca crear un nuevo standard dentro de las adaptaciones de obras de ciencia ficción, sacando el máximo partido de las posibilidades físicas y tecnológicas que tiene a su disposición.

Y si el diseño de producción, el vestuario, y todo lo técnico en general me parece sobre saliente, el montaje de sonido de Mark Mangini realmente me ha parecido que está a otro nivel superior. La experiencia sonora de Dune, algo en lo que también cuenta la fantástica música de Hans Zimmer, es lo más alucinante que he disfrutado en mucho, mucho tiempo. Descubrir que Mangini fue el responsable de Mad Max me pareció todo un descubrimiento que explicaba muchas cosas. Si tenéis ocasión, no lo dudéis y pagad el extra que supone ver Dune en una pantalla premium con Dolby Digital (o similar).

La creación de Arrakis, Caladan o Gidi-Prime me parece fantástica y creo que si Herbert viviera estaría muy satisfecho con la creatividad de Villeneuve, que plantea en todo momento una escala monumental que consigue dejarte sin aliento con la belleza de sus imágenes. La espectacularidad y grandiosidad de los gusanos es otro de los pluses visuales de la película.

El reparto de Dune me parecía a priori una locura, en positivo, claro, excepto por un Timothée Chalamet al que le tengo una tirria especial. Una vez vista la película, Rebecca Ferguson me parece que nos regala una perfecta Lady Jessica tal y como te la imaginabas leyendo la novela, me ha encantado y es también de lo mejor de la película. A pesar de sus pocos minutos en pantalla, Oscar Isaac, Josh Brolin, Jason Momoa, Charlotte Rampling, Stellan Skarsgård, Dave Bautista o Javier Bardem aportan una presencia y un carisma alucinante que llena la pantalla. Hay que felicitar completamente al director de reparto, porque ha dado en el clavo completamente.

Zendaya está guapísima en pantalla en sus pocas apariciones en esta primera parte. Realmente no tiene ninguna opción de hacer nada importante porque la novela es así, aunque lógicamente su importancia crecerá en la segunda parte. Y vamos, que su papel era salir guapa con una belleza onírica y lo consigue de principio a fin.

Comentaba mi tirria hacia Timothée Chalamet, al que veo como un niñato snob de clase alta de Nueva York que mira a todo el mundo por encima del hombro. Igual Chalamet en la vida real es super humilde y una bellísima persona desde el punto de vista moral, que es guapo físicamente no se discute, pero las revelaciones que Woody Allen contó sobre él en su libro de memorias no me hace pensar que ese sea el caso. Sin embargo, debo reconocer que al menos en este Dune Parte 1, Chalamet hace un estupendo trabajo como Paul Atreides. El caso es que Paul en el libro era un personaje un pelín antipático mientras recorría el camino que tiene predestinado hasta convertirse en el Kwisatz Haderach. El lado repelente de Chalamet me parece que está perfecto para la débil y confundida versión de Paul que vemos en esta primera parte. Así que globalmente, el reparto de Dune me parece también un triunfo total.

Aunque debo reconocer que los 155 minutos de Dune se me hicieron un pelín largos, la complejidad de la historia justifica más que sobra la duración, con momentazos visuales increíbles cada pocos minutos que hacen que, globalmente, Dune sea una experiencia que, de nuevo, recomiendo a todo el mundo que disfrute en pantalla grande.

Llegados a este punto, os daréis cuenta que me está quedando una reseña super positiva, ¿verdad? Os estaréis preguntado si no os habré engañado con el polémico comentario inicial, porque si parara de escribir ahora, la nota claramente sería un sobresaliente.

Antes de comenzar con los elementos que no me han gustado de Dune, creo necesario recordar que mi experiencia cinematográfica con la película de Villeneuve está condicionada por el hecho que soy un gran fan de las novelas de Herbert y las he leído varias veces, y también revisioné el año pasado la versión de Dune de David Lynch, que la encuentro mucho mejor que las críticas que recibió en su día. En este sentido, a pesar que entiendo que una cosa es la novela y otra la película y que las diferencias son inevitables, no hay duda que me acerco a la propuesta de Villeneuve en parte comparándola respecto a lo anterior. Y la verdad es que tengo mucha curiosidad por saber qué opinará de la película alguien que no sepa nada de Dune.

A partir de quí, entramos en territorio de SPOILERS:

El caso es que Villeneuve ha optado por el espectáculo widescreen, y como comentaba ha cuadrado el mundo de Arrakis y nos da una experiencia sensorial única. Pero tan centrado estaba en el envoltorio, en la potencia visual, que se ha olvidado del corazón, de porqué la lucha entre Atreides y Harkonnen nos tiene que interesar y porqué deberiamos empatizar con el protagonista Paul Atreides, futuro MuadDib de los Fremen. Villeneuve ofrece una belleza arquitectónica que acaba resultando fría y vacía porque no ofrece elementos interesantes de los personajes.

Me quedo perplejo ante una película de dos horas y media que tiene tiempo de sobre para desarrollar las relaciones que sí quedaban claras en la novela y elije no hacerlo. Actores como Josh Brolin o el propio Oscar Isaac aportan su carisma de estrella y su presencia en pantalla, pero la película elije desaprovecharles, no sólo en lo relativo a los minutos en pantalla, sino en lo que estos personajes realizan proactivamente durante la historia. Excepto Jason Momoa al que le inventan una escena de acción para que lo flipemos con él y que no acaba de verse bien por el problema mal resuelto del escudo personal, el resto de grandes nombres están casi a modo testimonial. Y esto no es una imposibilidad técnica, es una decisión creativa que resta potencia al elemento humano de la historia. En este sentido, merece la pena destacar que los pocos momentos realmente emocionantes de la película no tienen lugar en el presente de Paul, sino es las visiones que tiene del futuro y en las que empieza a descubrir que tal vez sí sea el libertador predestinado de los Freman. Es un detalle que creo bes muy ilustrativo de los problemas de frialdad de la película.

Y claro que la novela de Herbert es también árida y el gran protagonista absoluto es Paul y el resto de personajes están tres y cuatro peldaños por debajo. Pero en la película no hay nada de la conspiración del Emperador, de la búsqueda del traidor en el palacio o de las motivaciones del propio doctor Yueh que resulta la clave de todo. Tampoco hay nada de la geo-política de la galaxia y de la crueldad de los Harkonnen que tan bien reflejada estaba en los libros. En esta primera parte de la novela de Herbert había una sensación de inevitabilidad ante el futuro de la casa de Atreides, casi como una tragedia griega de la que era imposible escapar, pero en la película no hay tensión ninguna y todo acaba pasando casi porque sí en momentos que quedan deslavazados.

Y es que Dune tiene, en mi opinión, un terrible problema de ritmo y de tensión dramática. Puse el ejemplo de la caída de los Atreides, pero realmente todo parecen escenas aisladas entre si que no buscan crear una intensidad dramática que alimente la siguiente escena y que nos dirija hacia un climax que resuelva la historia. Tenemos un montón de momentos bonitos individualmente que sólo por ellos merece la pena ver la película en pantalla grande, pero que no sirven a la narrativa mayor ni dirigen la historia hacia un hito. En este sentido, esta narrativa fallida por la falta de ritmo podría entenderse en una serie de televisión de X episodios, pero no es una película de gran presupuesto como es Dune.

De nuevo entiendo la complejidad de realizar una buena adaptación de Dune, y comentaba al comienzo que Villeneuve hace una buena adaptación de la primera parte de la novela porque la historia básica está mostrada en pantalla y la arquitectura y la escala de Arrakis ofrecen un gran espectáculo. Pero sin embargo, estos fuegos artificiales disimulan más o menos (menos) el hecho que de momento el contenido es endeble y Villeneuve no ha planteado adecuadamente los numerosos temas complejos que planteaba la novela. Al menos, no de momento. Hay un poco de anticolonialismo al comienzo y un poco de ecología, pero resulta demasiado poco.

Y aparte, queda la obviedad de una película que cuenta una historia que se queda a mitad y no termina. El elefante en la cacharrería, el traje del Emperador todo en uno. Volviendo al comienzo, yo le pido a una película que me cuente una historia con un principio y un final, con unos personajes carismáticos que hagan cosas interesantes que sean contadas con un ritmo adecuado que haga que la tensión dramática vaya aumentando hasta alcanzar un climax final satisfactorio. Climax que puede ser emocional o creado mediante un espectáculo de CGI. Y excepto en la parte de los personajes carismáticos, aunque más bien son los actores los carismáticos y no tanto los personajes, en todo lo demás la película naufraga en todo lo demás. Ni hay final, ni hacen cosas interesantes, ni hay tensión, ni ritmo, ni por supuesto un climax satisfactorio. Es por este motivo por el que opino que NO podemos considerar a Dune como una buena película.

Villeneuve podía haber planteado el final de Dune de alguna manera para dar cierta sensación de capítulo que se cierra, pero qué va. La película termina en ese momento como podía haberlo hecho 5 minutos antes o después, porque claramente no estaba en su ánimo dar un final, aunque sea parcial, a lo que ha contado en esta película.

Y yendo más allá de la película, es cierto que a última hora Warner ha incluido el “parte 1” al principio de la película, aunque en los trailers como el que luego compartiré no dicen nada al respecto. Tampoco en el poster de la película, por cierto. Es precisamente por este “1 de 2” que considero una estafa que Warner plantee hacer una nueva versión de Dune y ahora nos deje con la incertidumbre de si llegaremos a ver el final de la historia, al no estar de momento confirmada la segunda película y por supuesto el rodaje aún no tiene fecha prevista.

No es sólo el hecho que Warner (a través de New Line) produjera 3 películas de El Señor de los Anillos que se rodaron simultáneamente y que se estrenaron con un año de diferencia. Igual que El Hobbit. Matrix Reloaded y Revolutions se estrenaron con 6 meses de diferencia, al igual que, si no recuerdo mal, las dos últimas películas de Harry Potter que dividieron en dos “Las reliquias de la muerte”. Cuando Warner divide en dos partes una historia, el estreno luego ha sido siempre inmediatamente a continuación. El único caso reciente en que esto no sucedió fue en IT, pero en ese caso Warner contó en la parte 1 toda la historia de los niños y el final de su pelea contra Pennywise si daba sensación de historia completa cerrada, con una segunda parte centrada en la vida de los niños años después cuando ya son adultos.

Me parece una tomadura de pelo que pongan la responsabilidad de rodar Dune en manos del público. Si quieres hacer Dune y aceptas las dos películas como la extensión adecuada, no entiendo que ahora Villeneuve afirme que la parte dos podría NO rodarse si esta primera parte no es el éxito que los ejecutivos de Warner esperan que sea. Porque aparte del COVID, la realidad es que HBO Max va a estrenar la película simultáneamente a su estreno en salas de Estados Unidos, lo que sin duda va a afectar su resultado en taquilla. Warner en este caso tiene la obligación moral con sus consumidores de rodar la parte dos pase lo que pase, y no hacerlo sería una de las peores cerdadas de mal pagador de la historia del cine del siglo XXI.

A lo anterior habría que sumar otro elemento que considero clave, y es que mucha gente no conecta con la ciencia-ficción. Dune es un clásico de la literatura, pero esta película al final es un remake de otra de 1984 que mucha gente igual tiene en casa en DVD o Blue-ray (yo, por ejemplo), y por tanto no sienten la necesidad de ver en el cine algo que ya conoce y ha visto. Si a eso le sumamos la casi nula promoción que ha hecho Warner, algo de nuevo incomprensible tratándose de un blockbuster de gran presupuesto, se da el caso que el amigo con el que fui a ver la película me comentó: Comentando con sus compañeras de departamento que iba a ver Dune, ninguna sabía qué era eso y cuando se enteraron de que era ciencia-ficción y explosiones, ninguna pensaba ir.

En el caso de Dune, que NO haya fecha de inicio de producción de la parte dos hace que en el mejor de los casos, aún empezando a rodar en 2022, el estreno no creo que pudiera realizarse hasta 2023, por lo que en el mejor de los escenarios posibles, Warner nos va a obligar a esperar dos años para ver el final. Pero dado que ahora mismo existe la duda sobre si esta parte 2 va a ser una realidad, puede darse perfectamente el caso que haya gente que NO querrá ver esta película ante la posibilidad que se quede colgada, cosa que de momento es lo que ha pasado. Cuando vayan a estrenar la segunda, si eso ya verá la primera, pueden pensar algunos. En el caso de Dune, creo que Warner ha vuelto a cagarla con su comunicación. Y van…

Comparto el trailer de la película:

A pesar de todo, la experiencia sensorial de Dune sobrepasa los problemas narrativos de la historia de Villeneuve. Es por esto que os recomiendo que vayáis a ver la película en la mejor pantalla posible. Espero que os guste.

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Un saludo a todos!

Crítica de Oblivion Song Vol. 5 de Robert Kirkman y Lorenzo de felici (Image Comics)

Outcast ya ha terminado, pero Oblivion Song, el comic de ciencia ficción de Robert Kirkman sigue más vivo que nunca. Con dibujo de Lorezno de Felici y colores de Annalisa Leoni, esta serie mantiene un nivel de sorpresas, caracterización y entretenimiento que me parece modélico.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Hace una década, 300.000 ciudadanos de Filadelfia se perdieron repentinamente en Oblivion. El gobierno hizo todo lo posible por recuperarlos, pero después de muchos años, se rindieron. Nathan Cole … no lo hará. Hace viajes diarios, arriesgando su vida para tratar de rescatar a quienes aún viven en el infierno apocalíptico de Oblivion. Pero tal vez … ¿Nathan está buscando algo más? ¿Por qué no puede resistirse al canto de sirena de la Canción del Olvido?

Hubo un tiempo en que Nathan Cole era el único que buscaba supervivientes humanos en Oblivion. Ahora, él es el que necesita ayuda. Este quinto volumen recopila los números 25-30 americanos de la serie regular de Skybound, publicada en Image Comics.

Oblivion Song resume a la perfección todas las virtudes de Robert Kirkman como escritor. Su premisa de ciencia ficción es super inteligente y en estos 5 volúmenes han pasado un montón de cosas y ha evolucionado muchísimo la historia desde su inicio. Todos los números son fundamentales para el desarrollo de la trama y de los protagonistas, y en este volumen asistimos a un nuevo salto temporal que va a cambiar completamente el status-quo existente hasta ahora. Kirkman se muestra como un maestro de la elipsis y los saltos narrativos, de forma que consigue que cada grapa termine de forma emocionante con ganas de más. Todo lo relacionado a la sociedad Kuthaal creada por Kirkman está genial y me gusta que en este volumen casi tengamos la mitad del comic en Oblivion y la otra mitad en la Tierra.

Me gusta mucho el dibujo de Lorezno de Felici y colores de Annalisa Leoni. La forma en que crean el mundo de Oblivion y sus seres de otro mundo diferentes a todos lo que yo he leído previamente en un comic. Además de su narrativa, la personalidad que añaden a los diferentes personajes me flipa. Me encanta que Kirkman consiga mantenerles a ambos interesados en la producción del comic durante todo el tiempo que le cueste terminar la historia. ¿Van a ser 48 números como Outcast? No lo se, pero el final de este volumen vuelve a cambiarlo todo y no se me ocurre ni imaginar por donde van a ir los tiros en los próximos números.

Comparto las primeras páginas de este quinto volumen:

Oblivion Song me sigue pareciendo un comic estupendo que se convierte en lectura obligada con cada nuevo tomo. Un comic maravilloso especialmente apropiado para todos los fans de las historias de ciencia ficción con razas aliénigenas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Coherence de James Ward Byrkit (Prime Video)

Gracias a Prime Video estoy descubriendo un montón de películas interesantes que no llegaron a estrenarse en salas comerciales. Coherence, la opera prima del director James Ward Byrkit es un estupendo ejemplo de ciencia ficción “científica” que saca el máximo partido a su mínimo presupuesto y a su casi una única localización.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En Finlandia, en 1923, el paso de un cometa hizo que los habitantes de un pueblo quedaran completamente desorientados; incluso una mujer llegó a llamar a la policía denunciando que el hombre que estaba en su casa no era su marido. Décadas más tarde, un grupo de amigos recuerda este caso mientras cenan, brindan y se preparan para ver pasar un cometa… (FILMAFFINITY)

Coherence, opera prima del director James Ward Byrkit , es una película estadounidense de ciencia ficción estrenada a finales de 2013 en el el Festival de Cine Fantástico de Austin, donde ganó el Premio New Wave al Mejor Argumento. En el festival de Sitges de 2014 ganó los Premios del Jurado de Carnet Jove a la Mejor Producción y de Mejor Argumento, entre otros premios internacionales que consiguió durante su paso por festivales.

El director James Ward Byrkit escribió el guión junto a Alex Manugian, a partir de la premisa de rodar la película sin un guión definitivo, solo con un tratamiento de los elementos claves que debían suceder en cada momento. El rodaje fue planteado desde la improvisación de los actores, a los que solo daban pequeñas instrucciones sobre sus personajes para amplificar las sorpresas que iban a ir viviendo, de forma que sus reacciones ante las cámara fueran aún más realistas.

La película contó con fotografía de Nic Sadler y Arlene Muller, con montaje de Lance Pereira y música de Kristin Øhrn Dyrud. El gran desafío de la película fue conseguir transmitir una tensión creciente en un prácticamente una única localización en la que los personajes pasarán el 90% de los 89 minutos que tiene la película.

Coherence cuenta con 8 actores que protagonizan la cinta de forma coral: Emily Baldoni es Emily, Maury Sterling es Kevin, Nicholas Brendon es Mike, Elizabeth Gracen es Beth, Alex Manugian es Amir, Lauren Maher es Laurie, Hugo Armstrong es Hugh y Lorene Scafaria es Lee.

Cuando el director James Ward Byrkit planteaba la posibilidad de rodar una película barata de bajo prsupuesto junto a su amigo y guionista Alex Manugian, decidieron utilizar la paradoja de Schrödinger como base para su película.

Erwin Schrödinger planteó en 1935 un sistema que se encuentra formado por una caja cerrada y opaca que contiene un gato en su interior, una botella de gas venenoso y un dispositivo, el cual contiene una sola partícula radiactiva con una probabilidad del 50% de desintegrarse en un tiempo dado, de manera que si la partícula se desintegra, el veneno se libera y el gato muere. Hasta aquí todo es lógico. Al finalizar el experimento veremos al gato vivo o muerto. Y hay un 50% de probabilidades de que suceda una cosa o la otra.

Pero la física cuántica desafía nuestro sentido común. Teniendo en cuenta que el electrón es al mismo tiempo onda y partícula, la probabilidad de que el dispositivo active y el gato esté muerto es del 50%, y la probabilidad de que el dispositivo no se haya activado y el gato esté vivo tiene el mismo valor. Según los principios de la mecánica cuántica, la descripción correcta del sistema en ese momento será el resultado de la superposición de los estados “vivo” y “muerto”, por lo que hasta que se abra la caja para comprobar el estado del gato, éste estará vivo o muerto. De ahí la denominación de “paradoja”.

La decoherencia cuántica es el término aceptado y utilizado en mecánica cuántica para explicar cómo un estado cuántico entrelazado puede dar lugar a un estado físico clásico (no entrelazado). En otras palabras cómo un sistema físico, bajo ciertas condiciones específicas, deja de exhibir efectos cuánticos y pasa a exhibir un comportamiento típicamente clásico, sin los efectos contraintuitivos típicos de la mecánica cuántica. El título de “Coherence” sin duda alude a este término, dándole la vuelta a su significado.

Este experimento de Schrödinger y las leyes de la física cuántica permitieron numerosas interpretaciones a esta paradoja. Por ejemplo, Hugh Everett planteó en 1957 la interpretación de los “otros mundos”, según la cual cada uno de los resultados sucederían realmente, pero cada uno de ellos en un universo diferente. La equivalencia a los universos alternativos de los comics de toda la vida. Y es precisamente esta interpretación de la paradoja la que utilizan James Ward Byrkit y Alex Manugian como base para su historia.

No quiero comentar nada más sobre la teoría científica y su influencia en el argumento porque entro en territorio spoiler. En lo positivo, esta premisa es super interesante, y la forma en que los personajes van dándose cuenta que algo raro ha pasado tras el paso del cometa está muy bien planteada y amplifica la sensación de paranoia de los protagonistas, y de nosotros los espectadores.

Byrkit saca el máximo partido a sus limitaciones presupuestarias, potenciando la sensación de tensión creciente. Además, su duración de 89 minutos es perfecta, aunque hay que reconocer que la historia realmente no daba más de sí.

El planteamiento es complejo, pero la narración de Byrkit está planteada para enfatizar esta sensación de que nos estamos perdiendo algo importante, dada la ambigüedad en la forma en que nos cuentan la historia y los giros que van sucediéndose. De igual forma, dentro de este tipo de narración, el final que nos plantean es coherente (valga la redundancia) con lo que acabamos de vivir.

En este sentido, el reparto están todos super correctos y transmiten muy bien la sensación de no saber qué está pasando o cómo van a salir de esta.

Sin embargo, dentro que todo es interesante y está contado de forma relativamente compleja e intencionadamente ambigua, el gran pero de la película, en mi opinión, es que a partir de paradoja del gato amplificada exponencialmente, con las posibilidades que eso abre, al final la regla fundamental de la película es que no hay reglas y todo vale. Lo cual me pareció un super tramposo, la verdad. No le quito mérito a la película dado su bajo presupuesto y lo original de la propuesta, aunque no quita que la resolución de la película me haya parecido un bajón, como si no hubieran sabido plantear una resolución más “coherente”.

Comparto el trailer de la película:

Coherencia es una interesante ciencia ficción de bajo presupuesto que me molesta un poco que a partir de su interesante premisa acabe siendo un “por que si”.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Y tu, ¿viste la película, qué te pareció? Espero tus comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de Battlestar Galactica temporada 2 (Prime Video)

La segunda temporada de Battlestar Galactica disponible Prime Video ha aumentado el nivel de complejidad mientras su final ha cambiado completamente el status-quo de este universo. La serie creada por Ronald D. Moore es uno de los mejores ejemplos ciencia ficción disponible en la televisión.

PUNTUACIÓN: 8/10

Battlestar Galactica fue creada por Ronald D. Moore, con él y David Eick como productores ejecutivos reimaginando la mítica serie de 1978 creada por Glen A. Larson. La serie se desarrolla en el lejano futuro, donde una civilización de humanos vive en un grupo de planetas conocidos como las Doce Colonias. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar, la raza androide Cylon lanza un repentino ataque furtivo contra las Colonias, arrasando los planetas y devastando a sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, solo alrededor de 50,000 sobreviven; la mayoría a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, solo la vieja Battlestar Galactica es la única nave militar que sobrevivió al ataque debido a que tecnología antigua no pudo ser hackeada por los Cylones. Bajo el liderazgo del comandante de la flota colonial, el comandante William “Bill” Adama (Edward James Olmos) y ahora presidente Laura Roslin (Mary McDonnell), la Galactica y su tripulación asumen la tarea de liderar la pequeña flota fugitiva de supervivientes al espacio en busca de un legendario decimotercera colonia conocida como Tierra.

Los 20 episodios de esta segunda temporada que fue emitida por primera vez entre julio de 2005 y marzo de 2006 fueron dirigidos por Michael Rymer (7 episodios, incluyendo los dos primeros y los dos últimos), Sergio Mimica-Gezzan (3), Allan Kroeker (1), Rod Hardy (2), Jeff Woolnough (2), Robert Young (1), Michael Nankin (2), James Head (1) y Rey Villalobos. Los guiones corren a cargo del creador Ronald D. Moore (3 episodios, incluyendo el fundamental para la trama 2×07 Home Parte 2), el producto Mark Verheiden (3), David Weddle y Bradley Thompson (5, Dawn Prestwich y Nicole Yorkin (1), Toni Graphia (1), Carla Robinson (1), David Eick (2), Anne Cofell Saunders (4), Mychael Rymer (1), Joel Anderson Thompson (1) y Jeff Vlaming (1).

La serie está protagonizada por Edward James Olmos como el Comandante William Adama, Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin, Katee Sackhoff como la piloto de combate e instructora de vuelo Kara “Starbuck” Thrace, Jamie Bamber como el capitán Lee “Apollo” Adama, hijo del comandante, James Callis como el doctor Gaius Baltar causante involuntario del genocidio de las 12 colonias a manos de los Cylones, Tricia Helfer como Número 6, una Cylon de apariencia humana que sedujo a Baltar, Grace Park como la piloto de Raptor Sharon “Boomer” Valerii, la Cylon número 8, Michael Hogan como el Coronel Saul Tigh, el segundo al mando en la Galactica, Tahmoh Penikett como Karl “Helo” Agathon, piloto que acaba enamorándose de Sharon, Aaron Douglas como el jefe de mantenimiento Galen Tyrol o Richard Hatch (Apollo en la serie original) como el revolucionario convertido a político Tom Zarek.

Al tratarse de una temporada larga de 20 episodios, la cadena Sci-Fi la dividió en dos mitades que se emitieron de julioa septiembre de 2005 la primera, y de enero a marzo de 2006 la segunda, contando por tanto con tres meses entre ambas mitades. La serie ganó numerosos premios Saturn, Scream e incluso Emmys, y estuvo considerada como una de las mejores series de televisión durante esos años.

Por ir directo al grano, porque hay mucho y bueno que comentar de Galactica. Una de las mejores cosas que tengo que decir de esta segunda temporada, aparte de lo entretenida que es, es que pasan un montón de cosas en estos 20 episodios, de forma que el status-quo de la serie es completamente diferente a como estaban las cosas al principio. De hecho, estoy tan acostumbrados a los 10 episodios por temporada de HBO o los 13 de Netflix, que pensaba que el visionado se me iba a hacer eterno y nada más lejos de la realidad. Es más, nunca sentí estar viendo “minutos de la basura” como últimamente me está pasando con las series de Netflix, todo aporta algo a los personajes u ofrece una nueva faceta de la sociedad humana en el espacio. Es cierto que hay algún episodio más flojo, por ejemplo el 2×16 Sacrificio, pero el resto me han gustado mucho y creo que globalmente están muy bien.

La primera miniserie me transmitió una sensación de “barata”, sin embargo en esta segunda temporada creo que la producción cumple con nota, rodando un montón de escenas en exteriores, cambiando constantemente de localizaciones y contando con un buen apartado digital en lo referido a los combates espaciales. En esta temporada sí se nota que Sci-Fi lo ha dado todo para ofrecer el mejor producto posible.

Otro de los elementos más interesantes de Galactica es que la serie funciona en la faceta de entretenimiento puro y en una faceta intelectual gracias a los dilemas éticos a los que todos los personajes tienen que enfrentarse. Me gusta que los protagonistas se equivoquen y tomen decisiones erróneas, y sobre todo que los faros morales que deberían ser el Comandante Adama y la presidenta Roslin tomen decisiones moralmente cuestionables durante toda la temporada.

De igual forma, los guionistas se empeñan en dotar a las Cylones números 6 y 8 de una interesante profundidad, sobre todo en el episodio 2×18 Downloaded situado en la superficie de la ocupada Caprica. Frente a la idea de los humanos que los cylones son “frías máquinas”, la realidad que nos muestra la serie son seres con sentimientos y dudas que les apartan del típico Terminator que se intuía en un principio, cosa que me gusta mucho.

Hay una enorme evolución en todos los personajes, centrándose cada episodio en uno de los protagonistas y/o secundarios, y me gusta la forma en que la trama avanza en cada episodio, creando un mundo en movimiento en el que nadie está a salvo y hace que los espectadores no sepamos qué va a pasar a continuación, lo cual considero que es algo muy bueno.

Si hay algo que no me gusta de esta serie, por lo visto hasta ahora, es todo lo relacionado con el Doctor Baltar. Aparte de lo flojo que veo la interpretación de James Callis, es que todo lo que hace el personaje y lo absurdo que pueda hacer todo lo que hace sin ser descubierto casi hace que mi suspensión de credulidad saltara por los aires en varios momentos. También me repele el personaje de Starbuck, en este caso creo que Katee Sackhoff cumple con nota con lo que le piden, pero es que su papel está siempre en el “over-the-top”, borracha, violenta y traumatizada por un motivo u otro durante los diferentes episodios.

También es cierto que en algunos episodios se cometen pequeñas locuras para que la trama avance, pero para mi estos detalles entran dentro de lo asumible. A pesar de estos detalles, como decía al principio, globalmente me ha gustado mucho esta segunda temporada.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

La segunda temporada de Battlestar Galactica ha sido super entretenida y el monumental cliffhanger me ha dejado con muchísimas ganas de continuar su visionado. La cosa, de momento, pinta super bien.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de Battlestar Galactica: The miniseries (Prime Video)

Primeo Video ha incorporado en su catálogo la histórica serie Battlestar Galactica, así que me pongo a verla empezando por la miniserie de 2003 que reinició la historia, para comprobar que tal le ha sentado el paso del tiempo.

PUNTUACIÓN: 7/10

Remake en formato de miniserie de 2 capítulos de la mítica serie de TV de 1978 creada por Glen A. Larson, que dio lugar, a modo de prólogo, a la serie Galáctica: Estrella de Combate que tuvo una duración de 4 temporadas (2004-2009). En una galaxia lejana residen “Las doce colonias”, una civilización que ha permanecido en paz durante más de 40 años con unas máquinas, los “Cylones”, creadas por generaciones de hombres años atrás. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar (James Callis), los Cylones lanzan un ataque fulminante contra las Colonias, destruyendo los planetas y devastando a sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, solo sobrevive una población de 50,000 personas, la mayoría a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, solo la nave Battlestar Galactica dirigida por el Comandante William Adama (Edward James Olmos) sobrevivió al ataque, al tratarse de una nave antigua sin las actualizaciones que fueron hackeadas por los Cylones. Ahora, deberán escapar del acoso de los Cylones para intentar que la raza humana tenga una oportunidad de sobrevivir.

Galáctica, creada por Glen A. Larson 1978, fue una de las series de mi niñez, y sació en parte mi sed de aventuras espaciales después que La Guerra de las Galaxias me volara la cabeza. La Galactica original es una de esas series que mejor no volver a ver porque creo que habrá envejecido tremendamente mal. Durante años, el actor Richard Hatch (Capitán Apolo de la versión original de la serie) hizo numerosos esfuerzos para revivir la serie, bajo la premisa de continuar el concepto original. Finalmente, en 2002, Universal Pictures (la propietaria de los derechos de Battlestar Galactica), optó por una nueva versión en lugar de una secuela. David Eick contactó con Ronald D. Moore para el desarrollo de la miniserie Battlestar Galactica, escribiendo entre ambos los guiones con los objetivos de actualizar la serie clásica, a la vez que plantear una historia lo bastante abierta que dejara la puerta abierta para una continuación en forma de serie de televisión, en caso que esta miniserie de dos episodios fuera exitosa, cosa que acabó sucediendo el año siguiente.

Battlestar Galactica fue unánimemente alabada por los críticos, recibiendo numerosos premios, entre los que destacaría los premios a “Mejor Serie de Televisión” en los Premios Saturn de 2003, o el de “Efectos Visuales Sobresalientes en una serie de televisión o película” de la Visual Effects Society, además de recibir varias nominaciones en los Emmy de ese año. Además, esta miniserie fue uno de los programas de cable más vistos de la cadena Sci-Fi.

La serie está protagonizada por Edward James Olmos como el Comandante William Adama, Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin, Katee Sackhoff como la piloto de combate e instructora de vuelo Kara “Starbuck” Thrace, Jamie Bamber como el capitán Lee “Apollo” Adama, hijo del comandante, James Callis como el doctor Gaius Baltar causante involuntario del genocidio de las 12 colonias a manos de los Cylones, Tricia Helfer como Número 6, una Cylon de apariencia humana que sedujo a Baltar, Grace Park como la piloto de Raptor Grace “Boomer” Valerii y Michael Hogan como el Coronel Saul Tigh, el segundo al mando en la Galactica.

Entrando en materia, la serie original de finales de los 70 era un concepto englobado dentro de la moda galáctica inaugurada por Star Wars en 1977, con una estética post hippie/pop que prefiero no ver porque seguro que ha envejecido extremadamente mal. La principal virtud de esta actualización está en reconocer lo ridículos que eran los Cylones para empezar y la necesidad de crear un  antagonista verdaderamente amenazador. Para ello, la incorporación de unos Cylones evolucionados con forma humana que se encuentran en versión durmiente entre los supervivientes esperando el momento de ser activados me parece una idea super brillante. Esta idea permite imprimir a la historia de una cualidad de thriller conspiranoico en la que los protagonistas no sabrán en quien confiar que me gusta mucho y creo que puede dar mucho juego.

Además de esta amenaza oculta, el hecho que sólo la Galactica haya sobrevivido debido a que es un modelo viejo que no pudo caer víctima de los virus informáticos Cylones que destruyeron al resto de la flota permite dar una tensión ante la posibilidad real que un ataque Cylon puede destruir a la humanidad. La figura de Edward James Olmos como el Comandante William Adama es imponente y lo mejor de la serie. además, como buen culebrón, al ponerle en una situación personal complicada debido a su relación con su hijo Apollo y con Starbuck, la novia de su otro hijo fallecido, va a permitir una mayor conexión emocional con todos ellos.

Y además, que además de la vertiente militar tengamos el contraste de la vertiente civil con la figura de Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin también me parece un acierto total, de forma que hay un contraste y un enfrentamiento entre la Presidenta y Adama. Teniendo en cuenta que sólo 50.000 personas consiguieron sobrevivir al primer ataque Cylon dentro de unas naves mal preparadas para el viaje intergaláctico, la tensión dentro de las diferentes naves seguro va a incrementarse durante la serie.

Sin embargo, tengo dos grandes problemas con esta miniserie. El primero son los TERRIBLES efectos especiales y en general el diseño de producción, que vistos con ojos de 2020 han envejecido horriblemente mal. Estos dos episodios de Battlestar Galactica me han recordado lo peor de muchas series de ciencia ficción televisivas, que constreñían su creatividad y sus buenas ideas por culpa de la falta de presupuesto. No es sólo que las escenas espaciales sean feas horribles y caóticas a propósito para intentar ocultar la falta de medios. Es que el 90% del tiempo todos los planos de la serie son planos medios centrados en los personajes para intentar ocultar la precariedad de decorados y sets.

Para empeorar las cosas, excepto Edward James Olmos y Mary McDonnell, el nivel de las interpretaciones del reparto me han parecido entre normalito y mediocre, pero siempre dentro de un nivel televisivo flojo. Dentro de esta mediocridad, me han fastidiado especialmente las interpretaciones realmente malas de James Callis como el enloquecido y orgulloso doctor Gaius Baltar, y de Tricia Helfer como la Cylon con forma humana Número 6, que no pasa de ser una mujer objeto mostrando carne con muy poca calidad en su interpretación.

Reconozco que estos dos problemas me han fastidiado bastante durante el visionado, porque la verdad es que la serie cuenta con buenas ideas y su final me deja con ganas con ver cómo continúa la historia en su primera temporada, que se estrenó en 2004.

Comparto el trailer de la película:

Entiendo la categoría de serie de culto de Battlestar Galactica, y entiendo que esta miniserie actualizó exitosamente el concepto de la serie creada 25 años antes. Sin embargo, lo mal que han envejecido los efectos especiales y las interpretaciones excesivamente televisivas han impedido que disfrutara completamente el visionado de esta miniserie.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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