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Crítica de Falcon y el Soldado de Invierno episodio 6 (Disney+)

Dos años después del final de Vengadores Endgame, por fin vemos a Sam Wilson convertido en el Capitán América en el final de Falcon y el Soldado de Invierno, la segunda serie de Marvel Studios estrenada en Disney+.

Artículo CON spoilers.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Episodio 6. Un mundo, un pueblo.

Los Sin Banderas se vuelven más peligrosos. Sam y Bucky entran en acción.

El showrunner Marcolm Spellman escribe este último episodio de Falcon y el Soldado de Invierno junto a Josef Sawyer, que ha sido dirigido como los anteriores por Kari Skogland. El episodio tiene una duración de 52 minutos, lo que le convierte en el cuarto de menor duración, sólo superando a los dos primeros.

Como comentaba en la introducción, han pasado dos años desde el final de Vengadores Endgame, y poder ver por fin a Sam Wilson (Anthony Mackie) convertido en el Capitán América es una pasada. Me gusta mucho lo fiel que es el diseño del traje de la serie al diseño de Carlos Pacheco que Stuart Immonem convirtió en uno de los más molones trajes vistos en acción. En este sentido, las escenas en vuelo me flipan y me dan lo que llevaba esperando desde el principio de la serie.

Vista la serie ya en su conjunto, Falcon y el Soldado de Invierno ha sido espectacular y globamente entretenida, con varios momentazos increíbles, como el ver a John Walker empuñar el escudo ensangrentado, o el propio traje de “Capi” Sam. Aunque desde ya confirmo que para mi no llega satisfacer como debería por culpa de un guión muy deficiente. Y no me mal entendáis, me parece perfecto el camino que realizan los personajes a nivel general durante la serie y donde se encuentran al final. Creo por ejemplo que narrativamente tenía todo el sentido y era más interesante que Sam tuviera dudas al principio pero acabara abrazando su identidad de Capitán América al final de la serie tras sufrir una evolución y un aprendizaje. También mola (a nivel general) la presentación de John Walker (Wyatt Russell), que fuera brevemente el Capitán América, su “fall-from-grace” y que adopte al final su identidad comiquera de U.S. Agent con un traje perfecto. O que Bucky Barnes (Sebastian Stan) busque no sólo a vengarse de Hydra, sino intentar reparar el daño que causó a personas concretas que aún hoy siguen sufriendo por la pérdida de seres queridos.

En general, la serie tiene un feeling comiquero con el que conecto, y tiene destellos con momentos que están bien, pero te dejan en la mayoría de los casos con una sensación de que no han conseguido sacar todo el partido a la situación como hubiera sido deseable.

El problema es que la ejecución es realmente floja, lo que ha sido una decepción brutal. Y todo es culpa del flojísimo guión. Me imagino a Kevin Feige dándole el visto bueno a las ideas a nivel general viendo el timeline de la serie en la sala de escritores, pero luego Spellman ha fracasado terriblemente como creador de momentos carismáticos a partir de diálogos interesantes y una buena caracterización y evolución de los protagonistas.

El camino de Sam, Bucky y Walker es correcto, aunque no la ejecución, sobre lo que luego me extenderé. Pero todo lo relativo a Karly Morgenthau (Erin Kellyman) y sus Sin Banderas y el GRC me parece terrible. Ya he comentado en las reseñas previas de los episodios tres, cuatro y cinco los diversos problemas relacionados con ellos. Sobre el GRC, querer utilizarlo como metáfora del intento de expulsión de inmigrantes ilegales de Trump me parece que no funciona en ningún momento y queda como un pegote mientras la serie se mantiene en una estudiada ambigüedad.

Los Sin Banderas son unos villanos random y sin sensación de amenaza que no han estado a la altura de la serie. Eso para empezar. Pero partimos del problema de un showrunner que busca todo el rato que empaticemos con una terrorista que ha puesto un bomba y matado a inocentes porque su “lucha es justa”, lo que transmite una lamentable traslación de esta historia de ficción con los disturbios raciales del BLM donde se quemaron casas y negocios de gente inocente y también se decía que había que “intentar comprender” a los manifestantes violentos, evitando calificarles de violentos o delincuentes, cosa que eran. NO todos los manifestantes lo son, claro, y está genial manifestarse contra el racismo, pero los violentos son violentos y querer ocultar esta realidad desde luego no creo que que ayude a aliviar los problemas que se viven actualmente en los Estados Unidos.

Esto vuelve a hacerse dolorosamente presente en este episodio en el terrible diálogo de Sam al senador de GRC “Dejen de llamarles terroristas“. Dice Sam ¿Y cómo llamas tú a alguien que pone una bomba y mata a inocentes?Estas etiquetas, terrorista, refugiado, matón.. a menudo se usan para eludir la pregunta ¿por qué?” WHAAAAT? ¿Qué me estás contando? No hombre no, el discurso y en general toda la escena no funciona porque el diálogo es terrible en la medida que nos cuela de mala manera este ideario político tan pernicioso que nos alecciona para que creamos que determinadas violencias son buenas siempre que alguien diga que se hacen “por nuestro bien” o que la causa “es justa”.

Y me parece estupendo la parte del discurso en el que dice que aspira a inspirar a la gente a hacerlo mejorEl único poder que tengo es que YO creo que podemos hacerlo mejor. No podemos exigirle a gente que de un paso adelante y no encontrarles a medio camino“. Esa parte está muy chula y me gusta, porque realmente esa es la esencia del Capitán América de los comics con los que he vivido toda mi vida. El que cree que para que las cosas mejoren todos bebemos ayudar en la medida de nuestras posibilidades. Y que si alguien necesita ayuda, es nuestro deber hacerlo sin importar nuestra conveniencia personal. Esta parte sí está muy bien.

Otro tema que en mi opinión no funciona es la forma en que nos intentar meter el tema racial en la historia. “Soy un hombre negro que lleva las barras y estrellas. ¿Qué es lo que no entiendo? Cada vez que cojo este escudo, se que hay millones que van a odiarme por ello. Incluso ahora, aquí, lo noto. Las miradas, juzgándome, y no puedo hacer nada para cambiarlo. Y aún así, aquí estoy sin super suero, sin pelo rubio u ojos azules.” Y el caso es que este diálogo sería brillante en el comic de Nick Spencer y Daniel acuña (entre otros artistas) que sí realizó un acertado análisis y crítica al racismo y al papel de los medios de comunicación en la sociedad americana que ayudaban a extender el odio y el conflicto. Pero aquí, en esta serie, el diálogo no funciona porque ¡es la primera vez que se pone el traje de Capitán América!! ¿Cada vez que cojo este escudo? ¿De qué estás hablando? De hecho, la gente que hay a su alrededor sin ninguna duda le vitorea, en el puente primero y tras salvar a los políticos después. ¿Quién le está odiando en ese momento? Claro que no funciona el diálogo, es que decirlo en ese momento es absurdo y no se corresponde con lo que estamos viendo, ni con el camino vital de Sam como personaje del MCU en el que nunca ha sufrido el racismo en pantalla. Por cierto, en ambos momentos le aplauden gente de varias razas incluidos blancos, sin embargo, tampoco es casualidad que en el momento del diálogo “– Ese es Black Falcon. -NO, es el Capitán América“, sólo se vean afroamericanos. Y todo eso aparte que es en respuesta a una pregunta del senador que le intenta explicar que el asunto de los asentamientos en un tema complejo, por lo que de hecho la respuesta de Sam no tiene sentido en el contexto de lo que esa persona le dice.

Pero si Karly es maniquea y tramposa, y no tanto ella sino el mensaje que Spellman lanza aprovechando ese personaje, muchísimo peor lo de Sharon Carter (Emily VanCamp), que se convierte en el verdadero desastre de la serie. De hecho, viendo de nuevo el tercer episodio sabiendo lo que sabemos ahora, te das cuenta que todo es un sinsentido terrible, y conecta completamente con el simplismo y los giros locos de las series de The CW, que en todo caso son honestas y saben qué tipo de producto son y a pesar de su falta de presupuesto y calidad profesional, hacen maravillas y transmiten su amor a los comics. Pero que de calidad de guión van justitas, justo lo mismo que este Falcon y el Soldado de Invierno. La idea que Sharon, lider de UN PAIS SOBERANO invitaría a Sam y Bucky a que se acercaran para detener a su principal activo, el doctor creador del suero del super soldado del que sólo ella tiene control y que le puede fabricar más, es una ridiculez que casi me hace pensar si Spellman nos trata a los espectadores como si estuviéramos tontos.

Sobre Bucky comentaba que es genial que busque reparar el daño a los familiares de la gente que mató. Pero su escena final con el padre de una víctima a la que mató está super mal rodada y peor, deja ambiguo un momento que debería haber sido super emocional. ¿El vecino de Bucky le ha perdonado? ¿Incluso si eso es imposible, ha encontrado algún tipo de satisfacción al conocer cómo murió su hijo y al menos eso le permite pasar páginas? NO lo sabemos, porque queda todo ambiguo debido a un montaje demencial. En todo caso, comentar que a pesar de su papel secundario, creo que Sebastian Stan está mucho mejor que Anthony Mackie y muestra un mayor carisma en pantalla que su limitado compañero.

Me gusta que en este último episodio John Walker aparezca como un héroe intentando detener a los Sin Banderas en Nueva York. Y su traje de U.S. Agent me parece perfecto. Pero sin embargo, Spellman hace que Wyatt Russell añada unos tics en su interpretación que no se entienden y no acaban de tener tampoco sentido. Además de hacerle decir una frase final que resulta de nuevo, absurda: “¡He vuelto!” ¿Has vuelto a donde? ¿Al ejército, te han readmitido? Realmente no se sabe porque, de nuevo, la escena está mal contada. Pero además, tiene lugar en la misma sala donde el ejército echó a Walker en el episodio anterior sin posibilidad de defenderse, lo que diría que es únicamente porque Julia Louis-Dreyfus (Condesa Valentina Allegra de Fontaine) sólo rodó con ellos un día y usaron el mismo set para las dos escenas, no porque esta tenga un significado concreto. Ni en un sentido ni en otro. Por cierto, el personaje de la Condesa es otro que tampoco funciona por su ambigüedad y por unos diálogos que no funcionan.

Sobre Sam / Capitán América, he comentado que me flipa verle volando con el escudo en la mano, y me traslada a los comics de Stuart Immonem y Daniel Acuña, entre otros artistas. Sin embargo, debo reconocer que el traje que es perfecto en los comics y a adaptación es literal, no acaba de funcionar en imagen real. No lo hace en lo referido a la cabeza, las gafas de vuelo y las orejas al aire, pero tampoco a la sensación de “hinchado” que da al cuerpo y sobre todo la zona de los hombros. Posiblemente esto sea una sensación subjetiva y no compartida por todo el mundo, pero debo decirlo porque así lo sentí. En todo caso, tampoco acabaron de acertar con el traje de Steve Rogers en su primera película o en la de los Vengadores, así que hay tiempo de ajustar hasta mostrar el que espero que sea el traje definitivo del nuevo Capitán América de cara a su próxima película, recién anunciada de momento en pre-producción.

Pero más allá del tema anecdótico del traje, Marcus Spellman hace un deficiente papel a la hora de construir la evolución de Sam. En la crítica del episodio pasado comentaba que NO habían mostrado correctamente dicha evolución y por qué si antes pensaba que el escudo era un símbolo que sólo tenía sentido con Steve, porqué ahora piensa diferente. “De qué serviría todo el dolor y el sacrificio si no estuviera dispuesto a seguir luchando” no es una explicación satisfactoria. Porque de hecho, él ya seguía luchando como Falcon, no es como si se hubiera retirado tras Endgame. Que no expliquen bien el cambio de opinión cuando explícitamente sí nos informaban de todos los motivos por los que NO debería ser el Capitán América narrativamente es el gran problema de la serie. Y lamentablemente, se veía venir que este último episodio tampoco se explica el cambio de criterio de Sam, no era un tema de “ya lo explicarán la semana que viene”. Parece también claro que no quieren mostrar a un afroamericano admitir que se había equivocado en una idea previa, lo que al final confirma que tenía razón en mis críticas al episodio anterior, con unos problemas que no se han arreglado en este.

Falcon y el Soldado de Invierno es muy entretenida, no me molesta decirlo una vez más. Pero está muy mal escrita. Fijáos si está mal escrita que tras detener a los Sin Banderas, tenemos la escena en la que TRES supersoldados entran en un furgón para ser trasladados a la Balsa, y acaban muriendo en un atentado. Pero luego la noticia dice que murieron ¡cuatro!! Pero si sólo habían tres, ¿que mie~€¬ de guión es éste? Esta locura para terminar la serie sin otros supersoldados que Bucky y Walker, es de nuevo un elemento menor si se quiere, pero ilustrativo de lo mal acabado que está todo y que parece que les da igual que se note, lo que probablemente sea lo que más mal me sabe de todo el asunto. Y como esta, hay varias iguales durante el episodio.

Es una pena que teniendo las herramientas para haber hecho un serión, se hayan confirmado con una aventura normalita “sin más, que claramente me deja una sensación de decepción que se queda muy lejos del éxito creativo que supuso Wandavisión. De hecho, se nota que incluso en Marvel sabían que esa serie y no la de Bucky y Falcon era la buena y por eso le dieron prioridad a la hora de estrenarla.

Por todo lo expresado en las últimas semanas, me parece super equivocada la decisión de Marvel de permitir que Malcom Spellman escriba el guión de la próxima película de Capitán América protagonizada por Sal Wilson. No lo puedo decir de otra manera.

Comparto el trailer de este último episodio, que me alegra que fuera totalmente libre de spoilers.

Falcon y el Soldado de Invierno ha sido entretenida y espectacular, pero sin más. Algo que claramente me ha dejado sensación de decepción y de que los autores no han estado a la altura del encargo recibido. Una pena.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Falcon y el Soldado de Invierno episodio 5 (Disney+)

Falcon y el Soldado de Invierno parece que se toma un respiro en este quinto episodio emitido en Disney+ preparando el que va a ser el climax final de la semana que viene.

Artículo CON spoilers.

PUNTUACIÓN: 6/10

Episodio 6. La verdad.

John Walker afronta las consecuencias de sus actos. Sam y Bucky vuelven a Estados Unidos.

Este quinto episodio de Falcon y el Soldado de Invierno ha sido escrito por Dalan Musson, escritor que firma su primer y espero último episodio en la serie (luego entraré a comentarlo). La serie creada por Malcolm Spellman y dirigida por Kari Skogland se acerca al final la semana que viene, y este episodio ha tenido una hora de duración, siendo el más largo hasta la fecha.

Este episodio vuelve a poner el foco en los personajes de Sam Wilson (Anthony Mackey) y Bucky Barnes (Sebastian Stan), y del ahora caído en desgracia John Walker (Wyatt Russell). Y empezando por lo positivo, la escena de acción inicial con el esperado combate entre Sam y Bucky frente a John Walker la verdad es que me ha gustado y es de largo lo mejor del episodio.

También me parece bien que narrativamente tras el impactante combate, la serie opte por levantar el pie y frenar para recordar a las personas antes que en los héroes y por qué deberían interesarnos. Como intención la veo correcta. Otra cosa es la ejecución, sobre la que luego hablaré. Por primera vez Sam y Bucky se ayudan desinteresadamente buscando únicamente ayudar al otro, y eso a mi me vale, la verdad, haciendo que su conversación sea un elemento interesante por no habiamos visto antes algo similar, lo cual ya indica un problema para empezar. Y respecto a John Walker, todos sabíamos que el puesto de Capitán América le venía grande, pero ver que está preparándose para ser U.S. Agent puede poner el primer paso en el camino de su redención.

Reconozco que me equivoqué la semana pasada cuando comenté que parecía que el showrunner Malcolm Spellman estaba planteando la historia para que el climax fuera la lucha entre Sam y Walker por el escudo y el título de Capitán América. Ese combate ya lo hemos visto en este episodio y Walker ha perdido. El impactante climax del cuarto episodio con el escudo ensangrentado me sugería que no iban a despachar esta cuestión de forma tan rápida como lo han hecho, pero así ha sido. Y sobre eso tampoco tengo problemas.

Y es que lo cierto es que llevamos esperando ver a Sam Wilson vestido como el Capitán América, recordando los comics de Rick Remender y Nick Spencer (y Stuart Immonem y Daniel Acuña entre otros dibujantes), desde que anunció la serie. Veo por tanto normal que no nos hagan esperar al último minuto de la serie para verlo y lo vayamos a ver a tope en todo el climax final. En ese sentido, entiendo que esta decisión narrativa es correcta y espero nos ofrezca muchos momentazos en el climax final de la semana que viene.

Pero hasta aquí llega lo bueno. Teniendo en cuenta que estamos ante un episodio de una hora, podéis imaginar mi decepción ante todos los sinsentidos en la historia y diálogos mal escritos que hemos tenido que sufrir en este episodio . Y es que el guión de este episodio me ha parecido terrible, un desastre absoluto que me hacen desear que ni el showrunner Martin Spellman y los guionistas de la serie vuelvan a trabajar en Marvel, porque vaya tela…

Incluso en situaciones en las que me parece correcto el camino que toma la historia, el cómo hacen que pase es una absurdez que ahora ya si hay que decir que conecta completamente (para mal) con las series de The CW tipo Arrow, Flash y similares, en las que todo pasa “porque si” e incluso asumes que no debes pensar sobre ello para que te entretengan. Con la diferencia del target juvenil que tiene el canal CW, que no se corresponde con el alcance de las series y películas de Marvel.

Empecemos con John Walker. Para que nazca U.S. Agent, Walker debe caer en desgracia y dejar de ser el Capitán América. Eso es correcto y entendible. Pero para hacerlo, ¿no se les ocurre nada mejor que expulsarle del ejército sin posibilidad de defenderse? Eso es una locura absurda, no me lo puedo creer en absoluto. ¿Qué es eso de “te expulso sin pensión y da gracias que no te hagamos un consejo de guerra”? Si Walker precisamente lo que quiere es el consejo de guerra para poder defenderse!! Entiendo la necesidad de síntesis, pero habían otras formas de ejecutar esto para no caer en una escena ridícula.

Siguiendo con Walker, ¿por qué le hacen mentir a la familia de Battlestar cuando va a darles el pésame? El sabe que NO ha matado al asesino de su compañero, fue Karly, ¿porqué esa necesidad de hacer que nos caiga mal el personaje a los espectadores? Nadie en Marvel se dió cuenta que esta mentira es un problema y además es innecesaria? La escena entera hubiera podido resolverse mejor simplemente cambiando una línea de diálogo:

“-¿Ese tío es quien mató nuestro muchacho?” pregunta el padre de Lemar.

“-Pertenecía al comando terrorista que le mató. Acabé con uno, no descansaré hasta que los demás hayan pagado también el precio por matar a Lemar.” ¡Y SOLUCIONADO!!

¿Como es posible que los guionistas le hagan decir a Walker que jamás habría permitido que su asesino escapara cuando él sabe que Karly sigue libre? No tiene sentido y es absurdo. Todo vale para hacer que nos caiga mal a los espectadores, y la cosa no funciona así. O al menos creo que no debería.

Y podría decirse como también comenté en anteriores reseñas que el suero amplifica lo que uno lleva dentro. Y que Walker desde que tomó el suero muestra síntomas de estar desequilibrado. Pero si ese es el caso, ¿porqué Karly -asesina de inocentes- Laguerthau o sus super soldados muestran ninguno de esos síntomas? De nuevo, porque está mal contado y los guionistas fuerzan de mala manera que Walker nos caiga mal.

Por cerrar lo relacionado con Walker, la presentación de la Condesa Valentina Allegra de la Fontaine​es, interpretada por la actriz Julia Louis-Dreyfus, es también un fail en toda regla por culpa de un diálogo ridículo que no funciona en ningún momento. En los comics, Valentina fue durante muchos años la compañera y pareja de Nick Furia, y protagonizó muchas aventuras con él. En los últimos años, Jonathan Hickman la cagó con un giro en el que la convirtió en un agente de HYDRA retroactivamente, algo que no me pareció nada bien en su día. Esto me da que pensar que Marvel Studios va a utilizarla en función de villana, pero está tan mal contada la escena que no podría resultar más intrascendente e insulsa, y por tanto, el personaje no puede importarme menos.

Un tema que ya he comentado que no estaba bien contado en la serie es la explicación que dan a todo lo relacionado con el blip, los desplazados y el Consejo de Repatriación Global (GRC). Escribí sobre ello en mis reseñas de los episodios tres y cuatro.  Y en este episodio me ha llegado la inspiración, porque me he dado cuenta que los guionistas de la serie utilizan este argumento como metáfora sobre la situación de los emigrantes ilegales mexicanos y centro-americanos que se encuentran en los USA y que durante el mandato de Trump se hablaba que iban a ser deportados a sus países de origen.

Sin embargo, en lugar de haber planteado la historia en los Estados Unidos, parece que no se atrevieron a ser tan obvios y por eso situaron la historia en Europa, pero eso provocó una situación absurda tras otra al no explicar bien la situación, que provocaba que mi suspensión de credulidad saltara por los aires. En América si hay un flujo claro de emigrantes que buscan llegar a Estados Unidos, que a su vez les rechaza. Y existe el convencimiento que estos inmigrantes que ya están en el país se dedican a realizar los peores trabajos que no quieren los americanos y ayudan al progreso del país aún siendo ilegales. Pero esto que funcionaría en USA no funciona cuando se intenta trasladar a Europa referido a europeos de varios países en general, o si hablamos en particular de Letonia o Lituania en la que se sitúa la acción de la serie (aunque se rodó en Praga), porque allí la situación socio-política es totalmente diferente y los guionistas demuestran no tener ni la más mínima idea de las particularidades europeas. La idea que tras el chasquido de dedos de Thanos un portugués vendría a España a reconstruir nuestro país y luego al volver los desaparecidos quisiéramos echarles es absurda, porque a) El portugués NO reconstruiría España, se quedaría en su ciudad a arreglar su país. b) Europa tiene libertad de circulación de ciudadanos, pero incluso sin tener en cuenta esto, los numerosos idiomas de cada país hacen inviables estas migraciones masivas. La localización en centro-europa y que nos digan es el norte de Europa ha sido un fail total. Quizá esto mismo en Marruecos, Grecia o Italia que está sufriendo por la llegada de inmigrantes en la vida real, hubiera ayudado a que nos lo pudiéramos creer, pero en la República Checa donde se ha rodado no funciona.

Todo este argumento ha resultado ser un fail como una catedral, a lo que hay que sumarle la vergonzosa y nada sutil escena final en la que en medio de la reunión del GRC en Nueva York en la que se decide aprobar la ley que permite las deportaciones masivas, de nuevo, algo americano no europeo, el SENADOR (otro detalle que sugiere USA, no la ONU) a favor es un hombre blanco y las dos que ponen objeciones sean mujeres racializadas, una asiática y otra hindú por el acento en la versión original. El panfleto in-your-face es como poco un tanto burdo. Aparte que lo fundamental de todo esto es por qué no usan la ONU, cosa que obviamente no hacen porque esta organización de alcance mundial que no queda claro quien son y qué controlan realizan una función negativa.

Tampoco funciona el final de Zemo en la serie. Y, de nuevo, me parece bien la idea que al final sea detenido y llevado a la Balsa por las Dora Milaje. Pero de nuevo, la ejecución es malísima. ¿En serio que Zemo se entrega, ahora que sabemos que es un Barón y tiene dinero, contactos y recursos para desaparecer? De verdad que es todo muy tonto, incluso aunque intenten justificarlo en que Zemo quiere tener una última conversación con Bucky para que mate a todos los Sin Banderas convertidos en Super Soldados. Por cierto que Daniel Brühl me parece un actor notable, pero ha estado completamente desaprovechado, no entiendo para nada el hype que he encontrado con Zemo en redes sociales.

Comentaba medio en broma medio en serio tras el tercer episodio cuando las cosas no acababan de cuadrar alrededor del personaje de Sharon Carter que a ver si es que ella iba a ser el “Power Broker” de Madripur. Sigo sin creerlo, sería una super locura. Con la aparición de la Condesa la identidad de la persona más poderosa de Madripur se complica, pero que Sharon parece estar trabajando para ella parece claro, lo que es un tanto ridículo también y entraría en conflicto con lo visto en el tercer episodio. En todo caso, en este caso mejor esperar a ver si consiguen cuadrar su arco correctamente la semana que viene. Algo que visto lo visto me parece difícil que vaya a pasar, la verdad.

A todo esto, prefiero no detenerme demasiado en este post sobre Karly o sus Sin Banderas, pero simplemente dejo caer que no tienen carisma, ni sensación de amenaza, ni me funcionan a nivel general las cosas que hacen. Además, su plan de nuevo me devuelve al feeling de The CW, no a lo que se espera un producto a priori mejor de Marvel. Pero lo más grave de todo es que parece confirmarse más si cabe la intencionalidad política de los guionistas al estar intentando conscientemente que una asesina terrorista le caiga bien a los espectadores, por que de alguna manera su lucha “es justa”, lo que enlazaría con los disturbios del BLM en los Estados Unidos, sobre lo que hablé más extensamente en el post del episodio anterior.

Y llegamos al quid de la cuestión. Sam y Bucky. En el fondo todo lo que acabo de comentar no tendría la más mínima importancia si ellos molaran mucho. Y no lo hacen. Hay una peligrosa falta de química entre ambos y tampoco es que el guión les ayude a tener momentos para lucirse, por lo que globalmente las interpretaciones de Anthony Mackey y Sebastian Stan son demasiado grises para que la serie enganche con el que debería ser el núcleo emocional que debería estar a su alrededor.

Bucky ya explicó su implicación. Steve apostó por Sam para ser el Capitán América. Al renunciar al escudo, Bucky siente que si Steve se equivocó con Sam, también pudo hacerlo con él. Eso está bien y es perfectamente entendible. Además, sigue teniendo una larga lista de errores del pasado que intentar enmendar. Pero ambas cosas las sabemos desde el primer y segundo episodios respectivamente, después de ahí no ha hecho nada que realmente sólo él pueda hacer y que resulte de interés para la historia. Si me ha gustado la conversación en la que Sam le enseña como terapeuta que fue que no se trata de hacer cosas para sentirse bien, sino que debe actuar pensando antes cómo hacer que el agraviado por sus años de Winter Soldier pueda sentirse mejor y conseguir algún tipo de cierre para su dolor. Ese momento es poderoso. Sin embargo, Sebastian Stan peca por un limitado registro que hace que este momento que debe ser importante -fundamental- para él parezca que le resbala.

Y sobre Sam. Anthony Mackie también es muy limitado actoralmente, eso para empezar. Pero tras volver de Europa, la serie pierde literalmente el tiempo con la alargadísima e intrascendente escena del barco que realmente no aporta nada. ¡Qué lejos quedan los tiempos en que Christopher Markus y Stephen McFeely hacían que todo lo que pasara en sus guiones de Vengadores tuviera dos funciones narrativas, para los personajes y la historia general!! Pero además, los guionistas naufragan en este episodio de forma considerable con todo lo que le rodea y la evolución que justifique lo que vamos a ver a continuación.

Isaiah Bradley le enseña a Sam (y a los espectadores) el racismo sistémico que han sufrido los afroamericanos en los Estados Unidos también existe en el Universo Marvel. Hasta ahí todo funciona. Bueno, más o menos, no quiero detenerme sobre las varias locuras de la historia de Bradley (¿una enfermera falsificó mi expediente y me hizo pasar por muerto?) porque no quiero hacerlo eterno. Pero si quiero que quede constancia que como todo el guión es una ridiculez, esta escena y la cronología de Isaiah tampoco aguanta un análisis riguroso.

Pero Isaiah va más allá cuando dice que “Ellos no dejarán que un afroamericano sea el Capitán América. Y aunque lo hicieran, ningún afroamericano con amor propio querría serlo jamás“. No quiero alargarme más de la cuenta. Lo primero es obviamente FALSO, porque para ser Sam el Capitán América, ¡no tiene más que ponerse el traje y serlo!!! No existen “Ellos” que le impidan serlo, y lo vamos a comprobar la semana que viene. Pero lo segundo es aún peor, porque Isaiah pone encima de la mesa las actuales doctrinas raciales mas radicales en los que la persona como individuo no importa ni importan sus experiencias ni sentimientos, ya que la RAZA debe ir primero a su bagaje vital. ¿Que exista racismo en los Estados Unidos hace que un afroamericano no deba aceptar el cargo del Capitán América a pesar del bien que puede hacer a la sociedad? ¿En serio han dicho eso en la serie?

Soy un adulto que creció en los 80 y 90, en una época en la que el entretenimiento americano nos mostraba que Denzel Washington o Will Smith podían hacer cualquier papel y que ellos fueran afroamericanos no les impedía hacer lo que quisieran gracias a su carisma y aptitud profesional. Entonces lo importante era “todos somos iguales y todos podemos hacer lo que queramos porque somos libres”. Las actuales doctrinas sociales marcan lo contrario, al decir que un afroamericano debe obligatoriamente pensar y actuar de una manera homogénea sin importar sus experiencias personales, teniendo que actuar en función de los agravios cometidos contra su raza, aunque esa persona no los haya sufrido personalmente. Lo cual, como persona libre que soy me parece una aberración. Y sin embargo, ahí tenemos a Malcolm Spellman dando voz a estas ideas radicales en una serie de Marvel Studios y Disney que se emite a escala planetaria.

Esta idea se resalta en la conversación posterior entre Sam y Buckie, cuando este le dice que “Cuando Steve me contó el plan ninguno de los dos nos dimos de lo que significaba para un hombre negro recibir este escudo. ¿Cómo podríamos? Te debo una disculpa.” Whaaaaaaat the fuck!!? De nuevo, ¿qué significa que un afroamericano pudiera ser el Capitán América? Significa la confirmación que todos somos iguales y que una buena persona puede ser un héroe sin importar su raza. Poner en boca de Bucky OTRA VEZ que la historia de racismo de los Estados Unidos pudiera hacer de alguna manera incorrecto que Sam fuera el Capi o que lo considerara siquiera es penoso.

Siguiendo con Sam, él comentó que los símbolos no tienen sentido sin las personas que los empuñaron al principio de la serie. La sensación que transmitía Mackie es que Sam no se veía a la altura de Steve, algo en lo que cualquier persona normal podemos empatizar y comprender. Es cierto que luego ver a Walker empuñar el escudo ha sido un bajón, pero tras hablar con Isaiah, sólo vemos elementos de por qué Sam NO debe empuñar el escudo. No le hemos escuchado a él verbalizar qué le lleva a cambiar de opinión y por qué ahora si va a ser el Capitán América y empieza el entrenamiento. Y esto narrativamente es un error de bulto del episodio. Es aceptable que no muestren el nuevo traje y nos hagan esperar hasta la semana que viene, no lo es que no nos cuenten por qué ahora sí. Pero claro, todo es porque sí.

Además que niego la mayor, puedes explicar en este episodio el cambio de opinión en Sam y en el climax final recalcar como precisamente en este mundo complejo en el que el racismo está más presente que nunca es importante que un afroamericano encarne al Capitán América. Si has mostrado la filosofía radical de Bradley dos veces en el mismo episodio por boca de Isaiah y Bucky, claro que puedes mostrar la idea clave de la serie en dos episodios diferentes, no hay ningún problema. Hacerse es muy sencillo, lo que pasa es que hay que hacerlo bien. La sensación es que no quieren. O no saben.

Llegados a este punto, el episodio medio intenta jugar al despiste sobre quien empuñará el escudo, como si hubiera alguna duda tras llevarle Bucky a Sam su traje Wakandiano mejorado. Pero luego, tras lanzarse Sam y Bucky el escudo sin problemas durante su conversación, la serie nos muestra un entrenamiento de Sam que también me parece lamentable, super mal rodado y haciendo que un momento típico en este tipo de cine que siempre mola quede aburrido y sin chispa. Aparte del hecho que por mucha elipsis que queramos darle, también resulta imposible que Sam en 4 días ¿una semana? pueda entrenar como para estar listo para ser el Capitán América. NO-ME-LO-CREO.

El episodio pasado comenté que fue el primero que me dió sensación televisiva y no cinematográfica. En este, la hasta ahora buena labor de la directora Kari Skogland queda también empañada por unas escenas flojísimas y un montaje demencial que aparte de mostrar mal algunas escenas como la del entrenamiento, cambia de orden algunas escenas quitándolas parte del peso dramático que pudieran tener al colocarlas en medio de otra cosa. Por ejemplo, la llamada de Sharon.

Cada vez veo más difícil creer que final va a ser satisfactorio. Mucho tendría que molar el climax, los nuevos trajes de Sam y Walker, el discurso inspirador de Sam (¿lo va a haber? Tiene que haberlo!!) y la resolución general para evitar que la sensación sea de que estamos ante el primer fracaso “creativo” de Marvel. Espero equivocarme y que me callen la boca con calidad.

Me leo y me da pena ver lo negativo que me queda el artículo, pero lo escribo como lo siento. Y si me habéis leído semana a semana, sabréis que yo quería que me gustara la serie, y ha resultado imposible ya que me han echado poquito a poquito en cada episodio que pasaba. Entretenido a secas no es suficiente.

Comparto el trailer de este episodio:

Falcon y el Soldado de Invierno se acerca al final. Este viernes sabremos si el viaje mereció la pena.

PUNTUACIÓN: 6/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Falcon y el Soldado de Invierno episodio 4 (Disney+)

El cuarto episodio de Falcon y el Soldado de Invierno en Disney Plus cuenta con el que probablemente sea el momentazo visual más potente de toda la serie, pero también otros momentos que no acaban de cuadrar y que hacen que mi suspensión de credulidad salte por los aires.

Artículo CON spoilers

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Episodio 4. El mundo nos observa.

John Walker pierde la paciencia con Sam y Bucky, que se enteran de más cosas sobre Karli Morgenthau.

Derek Kolstad vuelve a escribir este cuarto episodio, como siempre dirigido por Kari Skogland, manteniéndose Malcolm Spellman como showrunner. Tras rebasar el ecuador la semana pasada, todas las cartas están ya sobre la mesa. Ahora es cuando empieza la resolución de la historia y terminaremos de saber si van a cuadrar con el final o se van a quedar cortos.

Y empezando en lo positivo, lo principal que Falcon y el Soldado de Invierno es que es super entretenida y ver a estos personajes del Marvel Cinematic Universe cobrar protagonismo siempre es buena noticia. Este cuarto episodio vuelve a tener 53 minutos, empatando con el tercero como los más largos hasta la fecha, y lo cierto es que su visionado pasó volando y nos deja con ganas de más.

En este episodio me gusta sobre todo que Sam Wilson (Anthony Mackie) intente resolver el conflicto con los Sin Banderas hablando e intentando convencer a Karli Morgenthau (Erin Kellyman) para que se entregue y evitar así que mueran inocentes. Que un héroe muestre su inteligencia antes que sus puños en una obra de entretenimiento siempre es una buena idea, y Sam es el hombre adecuado para ello al haber ayudado a soldados con problemas tras volver del frente.

Y sobre todo, la última imagen con el escudo del Capitán América manchado de sangre, es una imagen poderosísima que impacta. Ya sabíamos desde el principio que John Walker no iba a estar a la altura del legado de Steve Rogers, aparte de la historia del personaje en los comics, pero no podía imaginar que iba a matar a un Sin Banderas indefenso delante de tanta gente, a pesar del dolor que pudiera sentir por la muerte de su compañero Battlestar (Clé Bennett ). Puedo imaginar que el shock de estas imágenes van a hacer que aún más gente se una a la causa de los Sin Banderas y la situación vaya a escalar en el próximo episodio.

La confirmación de la relación de Ayo y Bucky Barnes y cómo fue ella la que le ayudó a romper el condicionamiento de Hydra, así como ver a las Dora Milaje dar caña en su aparición son también dos buenos momentos que confirman que no se debe subestimar a los guerreros de Wakanda.

Y hasta aquí se acaba lo bueno de un episodio que como digo, me ha resultado super entretenido. Sin embargo, por cada cosa buena que me gusta de Falcon y el Soldado de Invierno, hay dos que no me cuadran y hacen saltar por los aires mi suspensión de credulidad. Esto ya empezó la semana pasada con Zemo y la misión en Madripur, pero en este episodio se confirma que no fue un error puntual sino la norma que esperar a partir de ahora.

Un primer elemento que no me ha cuadrado de este episodio es que ha trasmitido la sensación que todo está rodado en la misma manzana de pisos. Es la primera vez en la serie que un episodio me da sensación televisiva y no cinematográfica y aunque no es algo especialmente grave ni importante, si es una pena. La escena en la que Sam entra a hablar con Karly y Bucky, John Walker, Battlestar y Zemo se quedan ¡en el vestíbulo del edificio donde están haciendo el funeral! queda un tanto ridículo, por no hablar que los héroes han llegado andando y todo el mundo les está viniendo venir. La idea que Sam sorprenda a Karly dentro del edificio o que un grupo terrorista que hasta la fecha eran imposibles de encontrar no tengan vigías allí donde van es sencillamente inverosímil. Con el pero añadido que como comenta parece que Karly y su grupo escapa del funeral para irse a ocultar en el piso de al lado mientras Sam y Bucky lamentan haber perdido el rastro. ¡Si están ahí al lado!!

La escena de las Dora Milaje está chula, sobre todo cuando Ayo desconecta el brazo de Bucky indicando que Wakanda se había guardado un importante as en la manga para controlar a Bucky en caso que se volviera contra ellos. Sin embargo, la huida de Zemo es otra ridiculez teniendo en cuenta que la misión de las Dora Milaje era detenerle, por lo que la idea que 3 guerreras le hayan perdido de vista lo suficiente como para poder ir al baño y escapar por un tunel secreto es un momento de humor involuntario que esperaría ver en Arrow por jamás en una serie de Marvel Studios que se supone que está mejor escrita y trabajada que las series de The CW.

Hay otro elemento que no me creo y que Bucky lanza en este episodio, y es que no confía en John Walker porque “está loco”. Y lo sabe porqué él también lo está. Aparte de lo gratuito que resulta, realmente no se corresponde con nada de los que hemos visto hasta el momento, ya que Walker se ha comportado de forma normal a como lo haría un militar acostumbrado a entrar en misiones de combate y que ve que no consigue resultados porque se enfrenta a seres super poderosos. Yo también tengo claro que Walker no es Steve Rogers, pero en el fondo un militar que va a entrar en una base terrorista primero dispararía y luego preguntaría. Y esto es así y no implica que esté haciendo nada malo a priori.

Además, uno supone que el militar elegido para ser el Capitán América además de estar condecorado fue sometido a todo tipo de pruebas psicológicas para estar seguro el gobierno que Walker podrá aguantar la presión. Lo mismo a lo que son sometidos los astronautas antes de iniciar una misión en el espacio. Por esto y por lo visto hasta ahora en la serie, no me creo esta afirmación de Bucky que parece estar pensada para poner la primera piedra de lo que posiblemente sea el climax de la serie, no de Sam y Bucky contra Karly y sus Sin Banderas, sino contra un John Walker reconvertido en villano de la serie en un giro sorpresa de última hora.

Comentaba la semana pasada que me gustaría pensar que la serie va a mostrar que este atentado de los Sin Banderas fue provocado porque el suero del Supersoldado es inestable y empieza a provocarles locura. Esto además ayudaría a entender que no es que Walker esté loco, sino que es el suero el que le está enloqueciendo. Sin embargo, realmente los tiros no parece que vayan por ahí, ya que tras asesinar a sangre fría a gente inocente, los guionistas vuelven a mostrarnos a Karly en modo “super-friendly” y socialmente responsable, por lo que no veo en ella que me sugiere que está enloqueciendo.

Es cierto que el profesor Erskine le dijo a Steve Rogers en la primera película que el suero aumentaba aquello que ya estaba dentro de la persona. A Steve le convirtió a un héroe mientras que a Cráneo Rojo le hizo un monstruo. Sin embargo, hay que recordar que esta NO es la fórmula de Erskine, sino lo que un científico de Hydra ha recreado intentando imitarlo, por lo que no deberiamos esperar resultados equivalentes partiendo que Karly es una super soldado sin los super músculos como Steve. Pero incluso si esto es así y Walker se va a convertir en malo porque eso siempre lo fue, ¿en qué lugar queda Karly-lanza-bombas? Porque no hay duda que lo que ha hecho -poner una bomba y matar inocente- es intrínsicamente malvado. ¿Qué explicación van a dar ante esto? Empiezo a temerme que una no muy buena. O lo que es peor, que no lo expliquen y pasen a otra cosa. En este sentido, veremos a ver qué nos cuenta el próximo episodio, pero no puedo más que temerme que la cosa no va a ir bien.

Pero llegamos al gran problema de la serie, y son los Sin Banderas y en general, todo lo relacionado con Karli Morgenthau. La semana pasada en mi post analizando el episodio 3 ya expresaba mi opinión que todo lo relativo al blip, a los desplazados y el Consejo de Repatriación Global (GRC) me parecía que no estaba bien explicado y eso provocaba dudas fundamentales sobre todo lo que la serie nos estaba mostrando. Este episodio no aclara mis dudas y de hecho, algunas explicaciones sencillamente no tienen demasiado sentido y me sugieren a un americano que no sabe nada sobre Europa escribiendo sobre geopolítica europea, pero no voy a detenerme en este aspecto, si quieres leerlo, pincha en este link.

Lo que sí es cuestionable es que Sam y Bucky podían darle el beneficio de la duda a Karly mientras ayudaba a gente y cometía delitos menores como robo. Después de todo, si ellos han sacado a un convicto de la cárcel, ¿quién son ellos para decirle a nadie que romper las leyes está mal? (inciso, qué desastre de fuga de prisión de Zemo). Pero en el momento que Karly pone una bomba y mata a gente inocente, ahí se ha sobrepasado una línea que en la que no hay vuelta atrás. Ahora sí que sólo hay dos opciones, o se entrega voluntariamente o se la para de la forma que sea para evitar que siga matando.

Y en este contexto, puedo entender que Sam intente hablar con ella la primera vez para que se rinda sin lucha. Hasta ahí bien. Pero en el momento en que Karly amenaza a su hermana y sus sobrinos, además indicando que saben donde viven y que la amenaza a sus vidas es real, de nuevo Karly cruza una línea que tendría que haber provocado su detención inmediata sin mediar palabra, cosa que no ocurre y que de nuevo rompe mi suspensión de credulidad.

En este complejo mundo real de lo políticamente correcto y del activismo extremista en el que vivimos, podría parecer malpensado si dijera que creo que de alguna manera una serie de televisión de Disney / Marvel Studios está diciéndole al público americano que hay que ponerse en la piel de la gente del movimiento Black Lives Matters que quema casas y negocios de gente inocente y que aunque eso son delitos graves, de alguna manera están justificados “porque su lucha es justa”. No se, oír a Sam decir que “está de acuerdo con sus ideas pero no con sus métodos” cuando debería detener a Karly y ponerla ante las autoridades me parece de nuevo una idea extraña dentro del MCU, que siempre ha intentado parecerse al “mundo al otro lado de tu ventana”. Si, se que eso son los comics, pero creo que ya me entendéis. Llamadme loco, pero eso mismo es lo que creo que acabo de ver en este episodio.

Pero es que la serie además está haciendo un ejercicio clarísimo de intentar que empaticemos con Karly y su movimiento, cuando ella ha puesto en marcha una emboscada a John Walker¡para MATARLE!, separándole de Sam y Bucky. Y el plan de Karly claramente hubiera tenido éxito y los Sin Banderas hubieran matado a Walker si éste no se hubiera tomado por sorpresa el último suero de Super Soldado. Eso es así, no hay duda al respecto. Matar accidentalmente a alguien podría llegar a justificarse de alguna manera, organizar una emboscada mortal muestra a las claras que Karly es una asesina psicópata que debe ser detenida a cualquier precio porque no se va a detener. Y sin embargo, ¿a qué viene la sorpresa y casi dolor que muestra Karly cuando mata a Battlestar? No hay duda que si iba a matar a John Walker su compañero hubiera muerto junto a él, matar a Battlestar entraba dentro de lo esperable en la emboscada. Esa sorpresa y el miedo de los Son banderas es tramposo a más no poder porque ellos estaban allí como asesinos. Pero claro, la serie vuelve a intentar en que empaticemos con los terroristas, casi hasta poniéndose de su lado, al mostrar justo a continuación la terrible ejecución que comete un John Walker roto de dolor por la muerte de su compañero.

Walker sí parece estar sufriendo efectos secundarios del suero al empezar la misión. Su asesinato es igualmente injustificable y debería llevarle ante un tribunal. Y nos muestra que NO es el hombre correcto para llevar el manto del Capitán América. Y sin embargo, es más entendible que Walker cometa una locura roto por el dolor de no haber podido salvar a su compañero que la emboscada mortal que ha planeado Karly. Además, aparte que Walker probablemente tenga licencia para matar del gobierno americano, es un militar americano experto en situaciones de combate que sabe que no se debe dudar ante un enemigo con capacidad de matarte. Y los Super Soldados han demostrado que tienen esta capacidad.

Por todo lo anterior y partiendo que de inicio no soy pro-Walker y sigo siendo del equipo de Sam y Bucky, creo que es entendible la motivación de Walker y no le convierte en el villano de la función. Sin embargo, comentaba al comienzo que estoy convencido que ese es el plan de Malcolm Spellman y sus guionistas. Y creo que esa idea era en principio lógica y esperable recordando los comics, pero la forma en que la han ejecutado me parece extremadamente pobre y simplista.

No quiero alargarme más de la cuenta. Y eso que como os habréis dado cuenta, en este artículo no he dicho nada sobre Zemo, Sharon Carter ni sobre el cambiante tono en la relación Sam y Bucky, que en este episodio ha abandonado el feeling de “buddy-movie”. Son elementos sobre los que creo que me detendré más extensamente en mi reseña del quinto episodio.

Hasta ahora, las película de Marvel Studios y Wandavision en televisión estaban marcando el standard de calidad en que se compararían el resto de series y películas. Lamento decir que tras estos cuatro episodios, Falcon y el Soldado de Invierno, a pesar de sus notables valores de producción, nos está ofreciendo una historia al mismo nivel que cualquier serie del Arrowverso. Aún confío en que acierten el final y mejoren mis sensaciones actuales, pero de confirmarse convertiría a Falcon y el Soldado de Invierno en el primer fracaso creativo de Marvel Studios. Creativo, que no de audiencia, ya que estoy seguro que lo está petando.

Comparto el trailer de este episodio:

Por cada cosa buena que me gusta de Falcon y el Soldado de Invierno, hay dos que no me cuadran y hacen saltar por los aires mi suspensión de credulidad. En todo caso, aún confío que consigan acertar el final y nos dejen con un buen sabor de boca. En menos de dos semanas saldremos de dudas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Falcon y el Soldado de Invierno episodio 3 (Disney+)

Llegamos al ecuador de Falcon y el Soldado de Invierno en Disney+ con un episodio en el que ya contamos con todo el reparto y tenemos muchas respuestas a casi todas las preguntas que la serie planteaba. Y las respuestas no acaban de ser todo lo perfectas que esperaba.

Artículo CON spoilers

PUNTUACIÓN: 7/10

Episodio 3. Tráfico de influencias.

Sam y Bucky van a un refugio de criminales en busca de información sobre el suero del Supersoldado.

Kari Skogland se mantiene como directora de esta serie creada por Malcom Spellman, aunque este tercer episodio está escrito por Derek Kolstat. El principal elemento de este episodio es tener ahora ya si a  Daniel Brühl y Emily VanCamp en sus papeles del Barón Helmut Zemo y Sharon Carter, además de la primera aparición en el Marvel Cinematic Universe de Madripur, la isla del sudeste asiático que es un santuario para criminales y que fue creada por Chris Claremont, siendo el escenario donde tuvieron lugar las primeras aventuras de la serie regular de Lobezno.

El episodio mantiene la espectacularidad de los dos primeros episodios, aunque es el primero en el que no vemos a Sam Wilson con su traje de Falcon en ningún momento. Es una alegría volver a ver a Daniel Brühl y a Emily VanCamp en el MCU. Brühl es todo carisma y le veo super a gusto en su papel de Zemo, y Emily VanCamp protagoniza LA escena de acción del episodio mientras se enfrenta a un ejército de mercenarios en medio del muelle de contenedores. Sebastian Stan tiene que rememorar su faceta de Winter Soldier, lo que sirve para que los espectadores recordemos que es alguien muy peligroso que es temido incluso por los peores criminales.

Marvel creo que sabía que el personaje de Helmut Zemo nos había dejado con un gran sabor de boca en Capitán América: Civil War, y veo lógico que le quieran aprovechar y su participación no sea un simple cameo. Y por eso mismo entiendo que Sharon Carter sí lo sea y su participación vaya a estar probablemente limitada a este episodio.

El episodio tiene 53 minutos y el es más largo hasta el momento. La visita de Sam y Bucky a Madripur va a darles las respuestas sobre el origen del nuevo Suero del Super Soldado y nos ofrece otro episodio orientado a la acción con momentos de humor que, en mi opinión, no acaban de funcionar y sobre los que hablaré a continuación.

La serie técnica y visualmente sigue estando un peldaño por encima de todo el audiovisual comiquero que hemos visto hasta la fecha. A pesar de no tener hoy ningún vuelo, los sets de rodaje, las localizaciones y las coreografías de acción me parecen excelentes, si hay un problema, desde luego no es el apartado técnico. En general, creo que globalmente, Falcon y el Soldado de Invierno siguen ofreciendo un más que buen entretenimiento y con el final del episodio nos ha dejado completamente enganchados esperando el siguiente.

Sin embargo, varias cosas no me han acabado de cuadrar del episodio, empezando por todo lo que hace Sam Wilson, que es utilizado como recurso cómico en situaciones que son ridículas y que hicieron saltar mi suspensión de credulidad. ¿En serio va a una misión encubierta con el móvil encendido? La llamada de su hermana me parece una situación absurda que me muestra a unos guionistas muy vagos a la hora de presentar una situación que provoque que sean descubiertos en Madripur. Además, puedo entender que Sam diera al museo es escudo. Sin embargo, ¿a qué vino esa frase de que igual lo mejor hubiera sido destruirlo? Como digo, todo lo que ha hecho Sam en este episodio no me ha funcionado y, lo que es peor, veo a los guionistas en modo demasiado cómodos sin esforzarse en crear un guión realmente perfecto.

Tampoco acabo de creerme a Sharon Carter como una pez gordo del mundo criminal de Madripur. Reconozco que eso posiblemente sea por mi bagaje comiquero, pero sinceramente se me hace casi imposible de creer que una ex-agente de SHIELD y la CIA pudiera entrar en Madripur y crecer de esa manera en el mundo criminal. Además, la serie te deja al personaje en una situación ambigua que no tengo claro si va a ser resuelta en la serie, hasta el punto que ¿va a ser Sharon Carter la líder en la sombra de Power Broker, la compañía que controla Madripur? Aunque lo vería absurdo, no descarto esa sorpresa en el final de la serie.

Sin embargo, el otro gran bajón de la serie es todo lo que rodea el nuevo suero del super soldado. Todas las respuestas que la serie plantea me parecen de una simpleza exagerada y, sinceramente, esperaba algo de complejidad. El Dr. Wilfred Nagel, ex-empleado de HYDRA fue contratado por la CIA para continuar sus experimentos para recrear el suero del Supersoldado. Nagel desapareció por el chasquido de dedos de Thanos y 5 años después comprobó que sus estudios habían sido abandonados, por lo que decidió continuarlos en Madripur. WHAAAAT?? Aquí tenemos una absurdez, porque la CIA jamás abandonaría una investigación tan importante, sobre todo teniendo en cuenta la existencia de seres super poderosos como Thanos y que los Estados Unidos sin duda buscaría ampliar sus fuerzas armadas con seres super poderosos.

Pero incluso aceptando esto, que Nagel vaya a Madripur, desarrolle el suero que pasa a ser el activo más valioso para la creación de un ejército de super hombres para Power Broker, y que este sea robado ¿por una joven como Karli Morgenthau? Es sencillamente ridículo. No me lo creo porque es imposible e inverosímil. Al igual que lo es que a pesar del robo, que ha sucedido hace un tiempo indeterminado, Nagel no haya desarrollado aún más suero.

Todo lo relativo a los Flag-Smashers también plantea dudas importantes. Ellos quieren que la vida vuelva a como era antes del Blip porque la llegada de los retornados les ha quitado su vida hasta el punto de existir campos de refugiados por toda Europa. Pero pensando en ello, es absurdo pensar que los retornados hagan que los supervivientes pierdan su trabajo y hasta sus casas. De hecho, sería al revés, son estos retornados los que al llegar tendrían que vivir en campos al no tener casas o trabajos a los que retornar al haber sido ocupados por otras personas estos últimos cinco años. De hecho, la existencia del Consejo de Repatriación Global (GRC) indicaría estos problemas, pero para los que han vuelto a la vida, no para los que ya vivían. Los guionistas de la serie no han realizado un buen trabajo hasta el momento para explicar toda esta situación hasta el punto que surja un grupo terrorista, lo que tampoco ayuda a que pueda entrar en la serie.

Hasta el momento, los Sin Banderas liderados por Karli Morgenthau realmente no parecían tan malos, y por eso casi esperaba un giro en la serie al descubrir la existencia de alguien que les controlaba en la sombra o que la propia GRC pudiera tener intenciones ocultas malvadas. Las revelaciones de este episodio parece que niegan esta posibilidad, algo además acentuado por el aumento en la escalada terrorista de los Sin Banderas, que ahora si ya han causado víctimas en un atentado injustificable. Me gustaría pensar que la serie va a mostrar que este atentado fue provocado porque el suero del Supersoldado es inestable y empieza a provocarles locura a los que lo tomaron, pero dada la simplicidad con que han planteado todo, dudo que esto vaya a suceder.

El final del episodio con la aparición de Ayo, una de las Dora Milaje, mola y es lógico que Wakanda quiera detener y encerrar al asesino de su rey. Pero la propia aparición de Ayo y no de Okoye, por ejemplo, indica que ¿Zemo es importante para Wakanda pero no tanto? Ayo tuvo una aparición mínima en Civil War y nula en Black Panther, por lo que esta aparición sorpresa no tiene el impacto que debería. ¿Van a mostrarnos que Bucky tuvo una relación sentimental con ella mientras estuvieron en Wakanda y por eso es ella y no Okoye quien aparece? Espero que no, porque eso sería un truco barato de manual de primero de escritura para hacer que para Bucky la traición a Wakanda fuera aún más personal. Espero que eso no pase, la verdad, pero para descubrirlo tendremos que esperar una semana. E igual que digo esto, me parece que el cliffhanger con el que termina el episodio es excelente.

Luego hay un tema de tono es es muy complejo de explicar y más aún de cuadrar para conseguir que le experiencia televisiva sea perfecta, que creo que los creadores de esta serie no lo están acertando, mientras que en Wandavisión lo clavaron y es uno de los elementos que explican su éxito. La música de Henry Jackman, que está muy bien, intenta devolvernos a los principales hitos cinematográficos del MCU como Winter Soldier y Civil War. Sin embargo, cuando Bucky salta de un avión en marcha sin paracaídas en el episodio anterior para caer no en el mar como hizo Steve Rogers sino en un bosque, el tono entre ambas obras no encaja y, por tanto, la suspensión de credulidad empieza a hacerse pedazos. Eso es algo que me ha pasado también en este tercer episodio cuando Zemo tras estar años en la cárcel se intenta comportar como si fuera amigo de toda la vida de Bucky y Sam, lo que no cuadra nada con el Zemo frío y calculador que vimos en Civil War. Hasta asumiendo que todo forme parte de un plan para escapar más adelante, ese “super best friends forever” a mi no me cuadra con el Zemo de la película, incluso entendiendo que han pasado muchos años desde que Zemo entró en prisión. De forma que la música nos intenta devolver al “realismo” de las películas pero lo que nos están mostrando no cuadra con ese tono, por lo que el visionado termina con la sensación que todo es entretenido, pero no tanto como se esperaba inicialmente.

Por todo lo anterior, sigo muy entretenido con Falcon y el Soldado de Invierno, pero veo que el guión no es para nada lo complejo e interesante que me gustaría. De hecho, empieza a estar claro que la propia Marvel sabe que esta serie no va a ser todo lo que debería y por eso adelantaron Wandavision, al ver ellos mismos que esa iba a ser la serie que provocaría mayor impacto en los espectadores, ya que FySI se va a quedar en un entretenimiento muy ligero un peldaño por debajo.

Comparto el trailer de este episodio.

Falcon y el Soldado de Invierno confirma un guión demasiado básico y cogido con pinzas. Voy a seguir viendo la serie e intentando disfrutarla, pero ya tengo claro que NO va a ser la seriaza que me tenía que volar la cabeza.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Falcon y el Soldado de Invierno Episodio 2 (Disney+)

Tras las sorpresas del primer episodio, Falcon y el Soldado de Invierno por fin se unen en este segundo episodio con una misión común, mientras asumen que hay una nuevo Capitán América en el Marvel Cinematic Universe.

Artículo CON spoilers

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Episodio 2. El hombre estrellado.

Ya es oficial: John Walker es el nuevo Capitán América mientras Sam y Bucky se enfrentan a un grupo rebelde.

Kari Skogland se mantiene en la dirección de este episodio, que ha sido escrito por Michael Kastelein, manteniéndose Malcolm Spellman como showrunner de la serie.

Junto a los favoritos de los fans Anthony Mackie y Sebastian Stan como los protagonistas Sam Wilson y Bucky Barnes, en este episodio tenemos el debut de Wyatt Russell (hijo del gran Kurt Russell) como John Walker, el nuevo Capitán América, y a su compañero, Estrella de Batalla (Cle Bennett ), trayéndonos un episodio es que 100% comiquero y que nos devuelve muchas sensaciones de los comics de Mark Gruenwald y Paul Neary de los años 80 y 90.

El principal elemento positivo de este episodio es la caracterización de John Walker. Comentaba en mi crítica del primer episodio que nadie podía llenar el espacio dejado por Steve Rogers, y si Sam Wilson no podía mucho menos lo iba a hacer John Walker. Pero eso no quita que Walker al final sea un militar condecorado que cumple órdenes y sólo busca hacer lo que él piensa es lo mejor para su país. Ver cómo intenta ser majo con Sam Wilson y Bucky Barnes para ser rechazado con malos molos es una decisión muy acertada que humaniza al personaje, nos hace empatizar con él y, entiendo, justificará cuando se convierta en el borde sobrado que es en los comics.

En este episodios también vemos por fin juntos a Sam Wilson y Bucky Barnes, y sus interacciones me gustan mucho y van a dar mucho juego. Ahora si tenemos una buddy-movie de manual con dos personajes obligados a trabajar juntos que no se soportan. Esta dinámica nos da momentos super divertidos, entre los que destaca el momentazo con la doctora  Christina Raynor (Amy Aquino) mostrado en el trailer. Sus dos personalidades estoy seguro que nos van a ofrecer momentos que van a ser oro puro en los siguientes episodios.

Las dinámicas entre personajes me gustan todas y otro detalle interesante es que casi todas las imágenes de los trailers ya han salido en la serie y ¡estamos en el segundo episodio! De ahora en adelante, a falta de la aparición de Sharon Carter (Emily Van Camp) casi todo será sorpresa y es otro detalle que me flipa. Unido a ello, hay un elemento que rodea a los Flag-Smashers que me genera dudas, porque por lo visto de momento no son tan malos, y creo que aún pueden haber sorpresas con su papel real en la serie o sobre quien mueve realmente los hilos.

Este episodio cuenta con una espectacular escena de acción que nos recuerda que Falcon y el Soldado de Invierno es una serie de gran presupuesto, en la que todo luce super bien. Aunque sobre esta escena volveré más adelante, su perfecto apartado técnico y visual eleva en mi opinión a la serie y la pone muy por encima de otras series similares. Comento esto porque tras el chasco que me llevé con los últimos episodios de Superman y Lois, está claro que la historia debe enganchar, pero si las imágenes lucen cutres, la experiencia se cae. Aún falta para poder valorar a FySI en su justa medida, pero al menos en lo referido al elemento visual, no hay nada mejor ahora mismo en televisión.

Otro de los sorpresones de este episodio es ver que nos presenta a Isaiah Bradley, interpretado por Elijah Richardson, un Capitán América negro que fue borrado de la historia y que conocimos en el comic Truth: Red, White & Black de 2003 escrita por Robert Morales, dibujada por Kyle Baker. Aunque no tengo claro que Bradley vaya a tener más desarrollo que el que vimos en este episodio, su mera aparición es un hallazgo y un reconocimiento al personaje del comic. En este sentido, aunque cabe la posibilidad que Isaiah ya anciano no tenga más protagonismo, si su nieto Eli tiene sus genes es posible que la familia Bradley aún tenga mucho que decir.

En medio del “Black Lives Matter”, presentar a este personaje afroamericano y ver el detalle de racismo de la policía de Baltimore es una forma muy interesantes para mostrar el problema racial que está de máxima actualidad en los Estados Unidos. En todo caso, junto a esto, la broma del “Black Falcon” a lo que Sam responde que él es Falcon también añade un detalle chulo al extremismo que también existe en todo lo referido a la representatividad y la excesiva racialización de todos los aspectos de la vida.

El final del episodio también me ha parecido modélico, al dejarnos con la miel en los labios ante una próxima aparición de Helmut Zemo en el próximo episodio. Soy muy fan de Daniel Brühl y me muero de ganas de volverle a ver interactuar con Bucky después de todas las barrabasadas que le hizo pasar en Civil War.

El pero del episodio es la escena de acción, que aunque está increíblemente rodada y es espectacular, se nota que es la cosa que tiene que pasar para que la acción avance, dado que si los héroes detienen a los Sin Banderas aquí se acabó la serie. Eso si, reconozco que me sorprendió ver juntos tan pronto en la serie a Bucky, Halcon y el nuevo Capitán América y Battlestar. Además, algunos elementos comiqueros incorporados a una misión de combate como que los protagonistas no vayan armados a una situación de combate quedan raros. Sí, Bucky es un Super Soldado y está haciendo una terapia que le impide hacer daño a nadie, pero queda un poco absurdo verles subir en unos camiones robados por terroristas con las manos en los bolsillos.

Este elemento comiquero en una serie de acción “seria” es una concesión que casi rompe la suspensión de credulidad del episodio, al igual que ver a Bucky, el mejor black-ops de la historia de los black-ops, lanzarse sin un plan contra los Flag-Smashers, lo que significa otro elemento que no me cuadró demasiado en el episodio.

En todo caso, Falcon y el Soldado de Invierno me parece hasta ahora una serie modélica, estoy seguro que vamos a disfrutar un montón los 4 episodios restantes.

Comparto el trailer de este segundo episodio:

Falcon y el Soldado de Invierno nos está dando una serie 100% Marvel-Style que estoy seguro nos va a dar muchas alegrías en los cuatro episodios restantes.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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