Archivo de la etiqueta: Frank D’Armata

Crítica de Veneno 30 de Al Ewing, Juan Ferreyra y Cafu (Marvel Comics – Panini)

Tras saltarme el número anterior de Veneno escrito por Torunn Grønbekk con el crossover «Simbiosis-Necrosis», vuelvo a comprar Veneno 30 escrito por Al Ewing, con unos números dibujados por Juan Ferreyra tie-in del evento Caza Sangrienta, y el prólogo del siguiente evento Guerra de Veneno, que cuenta con dibujo de Cafu y color de Frank D´Armata.

PUNTUACIÓN: 7/10

Cruce con Caza sangrienta. Mientras la Tierra se ve asfixiada por una noche eterna, Veneno desata su justicia letal sobre las hordas de vampiros que amenazan Nueva York. Pero hay un enemigo vampírico que no tiene sed de sangre, sino de simbiontes. Los vampiros no son la única amenaza: ¡ahora los muertos resucitan! Lee Price, antiguo anfitrión del simbionte, ha vuelto a la vida. 

Esta grapa de Panini incluye Venom 33-35 USA.

Terminé demasiado escarmentado de los guiones mediocres de Torunn Grønbekk, así que opté por saltarme el número anterior de Veneno que contenía el crossover Simbiosis-Necrosis. Y creo que me alegro de haberlo hecho, porque lo más destacado de esos números, que Matanza mata a Dylan Brock pero él sobrevive a pesar de todo (guiño, guiño), ya lo he conocido en la página de resumen inicial. Así que no me quedo con la sensación de haberme perdido nada fundamental.

Dentro del problema que entiendo debe suponer para un guionista que su personaje esté envuelto en eventos y crossovers sin fin, creo que Al Ewing consigue capear bastante bien el problema que supone tener que enlazar la colección durante dos números con el evento Caza Sangrienta. Y esto lo consigue haciendo que la invasión de vampiros a Nueva York sea tocado sólo de forma lateral al enfrentarse Dylan con un vampiro con una conexión al pasado de su padre, y haciendo que el simbionte Veneno se enfrente al cazador de Klyntars El Cautivo, que era prisionero de un grupo de vampiros y lo dejan suelto para que asole la ciudad.

Este cruce de dos números se beneficia enormemente del dibujo del argentino Juan Ferreyra, que realiza tanto lápices como color. Ferreyra es un artista estupendo y consigue transmitir una atmósfera terrorífica que le funciona de maravilla al comic. No sólo la atmósfera, hay algunas imágenes tremendas, como la primera splash-page donde vemos el cuerpo de Lee Price, un antiguo huésped de Veneno que llevaba décadas muerto y enterrado. En lo relativo al dibujo de Ferreyra, creo que hace bueno el guion de Ewing.

Que Ferreyra me guste mucho ha tenido una derivada inesperada en esta grapa de Panini. Y es que en la comparación, el dibujo de Cafu con color de Frank D´Armata que normalmente me gusta bastante, me ha parecido super rígido y poco fluido. Aparte de una casi total ausencia de fondos que también me ha cantado bastante. Se me hace raro decir que Cafu ha sido el eslabón débil de este comic, pero así es como lo he sentido.

Esta grapa termina con un WTF? muy gordo. Algo que puede ser coherente con lo que le ha pasado a Eddie Brock a lo largo de toda esta larga etapa, que hace que tengamos que preguntar ¿Si le pasó a Eddie, por qué no a Dylan también? Pero que no se puede valorar hasta que veamos que uso tiene Ewing para ese giro argumental. No se si es algo bueno, pero llamativo seguro si lo ha sido.

El número 35 USA que cierra este número de Panini sirve de prólogo del siguiente evento, La Guerra de Veneno. Y creo que empieza a notarse que esta etapa de Al Ewing (más todos los añadidos) empieza a alargarse más de la cuenta. Más si cabe pensando en la cantidad de eventos y cruces en los que los editores están involucrando al personaje. Y pensaba que esta Guerra de Veneno serviría de cierra a la etapa de Ewing en el personaje, pero en las solicitaciones USA parece ser que Ewing sigue en la serie tras el mismo, lo cual me está empezando a generar sentimientos encontrados. Igual el final de ese evento plantea el momento perfecto para bajarse del barco, pero eso es algo que no podré valorar hasta que no lo lea.

Otro elemento a comentar es la edición trimestral de Panini. El próximo número con la primera parte del evento no se publicará hasta ENERO de 2025. Y aparte de que me saltara el número anterior guionizado por Grønbekk, estpy empezando a sentir algo que tenía claro que iba a suceder, y es que no poder leer al personaje mensualmente provoca una desconexión con Veneno. Incluso reconociendo que los números dibujados por Ferreyra me han gustado bastante. Y esto no es un tema sólo de Veneno. Compré al mismo tiempo que esta grapa la de Motorista Fantasma, y aún no la he leído porque no encuentro el momento de la pereza y las pocas ganas que me genera el comic de Benjamin Percy. La desconexión con todo aquello que no se lee mensualmente es evidente. Y si le sumamos que la lectura está «bien, sin más», podemos estar en el inicio del abandono de la colección en pocos meses.

De momento, sigo en el barco de Veneno. Pero reconozco que tengo más ganas de que la etapa de Ewing termine cuanto antes que en seguir leyendo comics suyo a futuro, algo que por ejemplo no me pasa con El Increíble Hulk de Philip Kennedy Johnson. Es por esto que ya no le pido a Ewing que se ponga las pilas sino que termine su historia de forma satisfactoria y satisfactoria. Y a ser posible, a la mayor brevedad.

Comparto las primeras páginas del comic:

El cruce de Veneno con Caza Sangrienta es saldado de forma satisfactoria por Al Ewing y Juan Ferreyra. Con un nuevo evento justo a continuación que resalta que el comic de Veneno está agotando su crédito.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Veneno 24-26 de Torunn Grønbekk y Julius Ohta (Marvel Comics – Panini)

Termina el primer arco de Natasha Romanoff como la nueva Veneno del Universo Marvel, una historia de Torunn Grønbekk y Julius Ohta que resume los problemas de esta colección.

PUNTUACIÓN: 4/10

Después de los impactantes eventos de Veneno nº 21, Natasha Romanov, más conocida como La Viuda Negra, se cruza con los simbiontes de una manera que cambiará a todos para siempre.

Este arco de tres números se publicó en USA en los números Venom 26 a 28, y se ha titulado Estado de gracia.

La actual etapa de Veneno iniciada por Al Ewing y Ram V, con dibujos del espectacular Bryan Hitch, empezó como un concepto interesante que planteaba una narrativa a la que estamos poco habituados en los comics de superhéroes. Porque establecieron una colección dividida por la mitad con dos protagonistas viviendo aventuras en paralelo. Por un lado aún tenemos a Eddie Brock intentando volver al presente viajando por el continuo espacio-tiempo, mientras que su hijo Dylan era el nuevo Veneno en el presente del Universo Marvel. Como premisa, resultaba interesante y me mantuve en este barco tras terminar la etapa de Donny Cates y Ryan Stegman.

Pero ya han pasado 28 grapas USA y este arco Estado de gracia escrito por Torunn Grønbekk confirma lo que hace ya meses sabía, creando ahora ya si el punto de no retorno. Y es que la historia interesante es, siempre ha sido, la de Eddie Brock. Y tener a Dylan y al resto de tropa de simbiontes (luego entro a ello) es un fail total que mantiene al lector alejado del comic que si quiero leer, ofreciendo historias que no están a la altura que no me interesan nada y que no saben ser interesantes.

Gran parte de la culpa de todo es de Torunn Grønbekk, la escritora noruega que parece ha encontrado un espacio en Marvel. Y que para mi desgracia no dejo de comprobar con cada nueva grapa suya que puede plantear argumentos más o menos correctos que no sabe trasladarlos a un comic que resulte interesante de leer. Lo podemos comprobar con la premisa de los Sinnombre, una organización de personas que sufrieron una desgracia provocada por grandes empresas y que buscan vengarse. Y es exactamente eso, la idea me parece curiosa, pero no hay nada interesante en el desarrollo de este comic. Además, la acción resulta confusa y no sabe plantear personajes con personalidad ni consigue que nos preocupemos por los diferentes simbiontes, lo que provoca que el fracaso sea total. Por ejemplo, la trama del joven Bren Waters a punto de morir no puede ser más intrascendente y sin interés, pero la de Natasha buscando los archivos de Alchemax puedes ser hasta peor.

Mira que la he dado oportunidades de sobra, pero hasta aquí. No pienso volver a gasta mi dinero en otro comic escrito por Torunn Grønbekk. Que le aproveche a quien le guste.

Aparte del deficiente guion de Grønbekk, el comic de Veneno tiene otro problema derivado de la idea de Marvel de hacer que los simbiontes se multipliquen, quitando el elemento de originalidad que debería tener el héroe de una colección de comics. Incluso sin tener en cuenta a Eddie Brock, que sigue a su aire, en este arco tenemos a Dylan Brock como el actual Veneno, Bren Waters como Toxina, el simbionte Durmiente y ahora la incorporación de Natasha Romanoff como la portadora de un simbionte recién nacido, adquiriendo la identidad de Viuda.

Como digo, esta idea de héroes duplicados no es nueva. Desde hace años tenemos a dos Spidermans y dos Capitanes América, y a ratos dos Thors. Y no entro a los varios Iron Man (Girl) o hasta hace pocos meses, dos Daredevils. En teoría, la idea de varios héroes de edades, sexos o razas diferentes está planteado para apelar a un rango de lectores mayor que se puedan sentir identificados con uno u otro de los personajes. Pero en la práctica lo que creo que está sucediendo es que si el héroe deja de ser único, ¿Por qué voy a querer seguir unas aventuras más o menos intercambiables?

En el caso de Natasha Romanoff (Viuda Negra), la idea de convertirla en la nueva portadora de un simbionte es una mala idea por partida doble. Por un lado tenemos el hecho que en los últimos 60 años Natasha era una heroína de pleno derecho que no necesitaba de ninguna «muleta» para demostrar su valía. Algo que se ha confirmado una y otra vez en infinidad de comics, por ejemplo en la corta etapa de Mark Waid y Chris Samnee. Que ella necesite a un simbionte para las cosas que hace en este comic es una idea de bombero torero que no tiene ningún sentido. Como tampoco necesitó llevar una armadura de Iron Man para ser una Vengadora por méritos propios. Pero es que si ahora ya no es la Viuda Negra al convertirse en la siguiente de una larga lista de portadores de simbiontes, ha perdido toda originalidad e interés. Que es justo lo que acaba de pasar en este arco. De verdad, no entiendo que nadie en Marvel se de cuenta de esto. A cambio de un shock puntual que alguien de Marvel pensó que va a provocar un aumento puntual de ventas de alguna grapa concreta, se están cargando lo que hacía interesante al personaje para empezar. Es que no hay por donde cogerlo.

El único elemento positivo de este arco de Veneno es el dibujo de Julius Ohta con color de Frank D´Armata, que reconozco muestra potencial y me ha gustado bastante. Lo malo es que ni en eso Marvel consigue darme una alegría completa, dado que Ohta sólo dibuja entero en número 26 USA. En los números 27 y 28 USA a Ohta le acompaña Rafael Pimentel, que es un dibujante bastante mediocre. De forma que tenemos un comic bastante decepcionante lo mires como lo mires.

Estuve a punto de no comprar estas grapas pero al final supongo que a mi yo completista le supo mal no comprarlas y que luego hubiera un hueco en la colección. Pero eso se acabó. Leyendo los avances de Panini en las próximas dos grapas vuelven Eddie Brock, Al Ewing y CAFU. Esas grapas las compraré seguro, ojalá resuelvan la trama de Eddie y pueda volver al presente. Pero esté como esté no compraré otro comic de Grønbekk. Desde luego, el próximo evento de Veneno y Matanza que se está anunciado y que está guionizado por ella no.

Comparto las primeras páginas de este arco:

Veneno está en caída libre. Me da igual lo que me cuenten, el próximo comic de esta colección que tenga guion de Torunn Grønbekk será el primero que no compre, está como esté la trama. Imposible aguantar más este suplicio.

PUNTUACIÓN: 4/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Spiderman Toda una vida de Chip Zdarsky y Mark Bagley

Tenía muchas ganas de leer Spiderman Toda Una Vida de Chip Zdarsky y Mark Magley, con tintas de  John Dell y Andrew Hennessy y colores de Frank D’Armata. Y dentro que me ha gustado bastante, creo que estamos ante el último caso de hype excesivo que yo mismo me he creado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Para celebrar el octogésimo aniversario de Marvel, Chip Zdarsky y Mark Bagley se unen para una historia única de Spidey, contando su vida de principio a fin, como si sus casi seis décadas de trayectoria como personaje hubieran transcurrido en tiempo real. ¿Crees que has completado tu lista de historias favoritas de Spiderman? ¡Prepárate para añadir una más!

A priori, esta premisa en la que el paso del tiempo afecta a los personajes me recordaba a la miniserie Generations de John Byrne, un Elseworlds publicado por DC Comics en 1999 que contaba una historia de Batman y Superman con sus familias a lo largo toda su larga vida. Pero mientras la propuesta de Byrne, que debido al éxito contó con una segunda miniserie, era una historia completamente nueva, Zdarsky eleva el listón al intentar unir de forma coherente la larga historia de Peter Parker y sus numerosos momentos icónicos en una única historia.

En lo relativo al desafío narrativo que suponía Spiderman Toda Una Vida, creo que globalmente es un triunfo para Chip Zdarsky, que demuestra ser un gran conocedor de la historia del lanza-redes y ser un autor todoterreno para conectar con unos lectores que buscamos leer historias con el feeling correcto. En este sentido, como What if que conecta toda la historia de Spiderman de forma cronológica, este comic me parece una pasada.

Esta miniserie se compone de seis números ambientados cada uno en una década diferente, desde los años 60 hasta la década de 2010 en la que nos encontrábamos. No voy a comentar los arcos que aparecen en cada número, pero me atrevería a pensar que las principales historias y villanos de cada década han sido incluidos. Es más, el propio hecho que no eche de menos ninguna historia importante ya es prueba del éxito narrativo de Zdarski.

Sin embargo, una vez me pongo a desgranar el comic, varios elementos me producen sensaciones encontradas. Hay algunas decisiones de Zdarsky relativas al resto de héroes del Universo Marvel como los Vengadores y los 4 Fantásticos, así como el tono negativo con el que Peter vive su vida durante varias décadas que me parecen bastantes cuestionables, aunque no comentaré en abierto para evitar spoilers a los que no hayan leído este comic.

Entiendo que para conseguir que Spiderman brillara en esta historia, de alguna manera Zdarsky tenía que quitarse de en medio a los otros héroes dado que, al final, aunque se reflejen eventos como las Secret Wars, esta es una historia de Spiderman y no del Universo Marvel en su conjunto.

Estos peros en la historia me parecen detalles menores sin demasiada trascendencia. El problema gordo para mi es el dibujo de Mark Bagley. Antes de nada, debo decir que entiendo que dada la importancia de Bagley en la historia del personaje. Su etapa junto a Brian Michael Bendis en Ultimate Spiderman es la más longeva de un equipo creativo en Marvel y si no es el dibujante que más números ha dibujado de Spiderman estará seguro en el Top-5 de los principaples artistas del personaje. Entiendo por tanto que los editores le eligieran a él para dibujar esta serie tan especial. El punto fuerte de Bagley siempre fue el dinamismo que imprimía a sus escenas de acción, siendo además un buen narrador que siempre conseguía contar la historia de la forma más clara para el lector.

Sin embargo, aunque Bagley era y es un buen dibujante de acción, pero siempre flojeó en la parte emocional, y en esta historia no me creo a los personajes a medida que envejecen. Bagley dibuja prácticamente igual a Peter Parker sin importar si tiene 20 o 50 años, y personalmente su dibujo no me ha funcionado en lo principal, que era la conexión emocional con el Peter Parker adulto. Y es una pena pensar que estamos ante un comic notable que con un artista como Stuart Immonem (por poner el primer nombre que se me ocurre), hubiera podido ser histórico.

En todo caso, Zdarsky y Bagley SI me transmiten claramente en Spiderman Toda Una Vida su amor por el personaje, y a pesar de estos peros anteriores, globalmente me ha parecido un gran cómic de Spiderman que resume 6 décadas de grandes historias.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!