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Crítica de Being the Ricardos de Aaron Sorkin (Prime Video)

Aaron Sorkin es uno de los guionista y directores más sólidos del Hollywood actual, y en Being the Ricardos con las super estrellas Nicole Kidman y Javier Bardem plantea un doble desafío narrativo con el que no he acabado de conectar.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Película sobre la actriz, pionera de la televisión, Lucille Ball (1911-1989). La historia se desarrolla durante una semana concreta de la producción de la exitosa serie de la época ‘I Love Lucy’ cuando Lucy y su marido, Desi Arnaz, se enfrentan a una crisis que podría terminar con sus carreras y también con su matrimonio.

Hablar de Aaron Sorkin (Nueva York, 1961), es hablar de uno de los más sólidos guionistas de los últimos años. Entre sus obras más destacadas encontramos las series de televisión The West Wing (1999-2006) y The Newsroom (2012-14), así como los guiones de A Few Good Men (1992), la comedia The American President (1995), y varias biopics como Charlie Wilson’s War (2007), Moneyball (2011) y Steve Jobs (2015). Por escribir La red social (2010), ganó el Oscar al mejor guión adaptado y el Globo de Oro al mejor guión.

Being the Ricardos es la tercera película de Sorkin como director tras Molly´s Game y El juicio de los 7 de Chicago. La cinta, producida por Amazon Studios está a medio camino entre el género documental y el cine dentro del cine para contar la relación de dos de los mayores iconos de la televisión americana clásica, la actriz y comediante Lucille Ball (Nicole Kidman), y su marido, el músico, actor y productor de origen cubano Desi Arnaz (Javier Bardem), aprovechando un momento del rodaje de la serie I Love Lucy.

I Love Lucy fue una de las comedias de más éxito de la televisión estadounidense, emitida por la CBS desde 1951 hasta 1957, con un total de 180 episodios de media hora, que abarcan seis temporadas. La serie estaba protagonizada por Lucille Ball, su marido, Desi Arnaz, junto con Vivian Vance y William Frawley. Tras el final de la serie en 1957, una versión modificada del programa continuó durante tres temporadas más, con 13 especiales de una hora, que se emitieron de 1957 a 1960. Primero se conoció como The Lucille Ball-Desi Arnaz Show, y más tarde, en las reposiciones, como The Lucy-Desi Comedy Hour.

La película de 132 minutos cuenta con fotografía de Joff Cronenweth, montaje de Alan Baumgarten y música de Daniel Pemberton. Junto a los increíble Nicole Kidman y Javier Bardem tenemos en los papeles principales a J.K. Simmons y Nina Arianda como los compañeros de Lucille y Desi en la serie, los actores William Frawley y Vivian Vance. A destacar que Kidman, Bardem y Simmons han conseguido ser nominados para los Oscars de este año en sus respectivas categorías.

Recomiendo ver Being the Ricardos en versión original. Escuchar las voces originales de todo el reparto me parece una pasada, empezando por una Nicole Kidman está increíble en el papel de Lucille Ball, mimetizando su expresión corporal y una de las voces más conocidas y características de la televisión. Y si Kidman está bien, lo de Javier Bardem es que está a otro nivel. Bardem tiene una fuerza y una presencia alucinante que llena la pantalla y me vuela la cabeza. Su acento es perfecto y te crees que es cubano, no español, además de atreverse a realizar varios números musicales que clava. Y por si fuera poco, si ambos son unos actores enormes, es que además tienen una química estupenda en pantalla y convierten en una realidad llena de emotividad la relación que mantuvieron los actores Lucille y Desi en la vida real, con toda su complejidad.

Además de Kidman y Bardem, la verdad es que todos los actores están estupendos en la película. No sólo J.K. Simmons y Nina Arianda, también el resto de secundarios tienen momentos muy chulos, demostrando que Sorkin es un gran guionista que sabe sacar partido a sus estrellas pero también darles elementos que permitan su lucimiento.

La película además de mostrarnos la relación de los protagonistas está planteada casi a modo de making-of para enseñar las interioridades del programa de televisión I love Lucy, viendo el proceso desde que empezaban las primera lecturas del guión, los ensayos posteriores que obligatoriamente producían cambios sobre el libreto original, y su grabación con público en vivo. Un proceso que tenía lugar de lunes a viernes, aunque el episodio en si se emitía los lunes por la noche.

Si te gusta conocer las interioridades del mundo del cine (en este caso de la televisión), esta película se convierte de visionado obligado, porque la recreación del Hollywood de 1953 en pleno McCarthismo y su caza de brujas contra toda persona que fuera considerado “comunista”, me parece excelente. En la película se recrean escenas de la serie original, y la verdad es que lucen perfectas.

Y sin embargo, Being the Ricardos me ha gustado pero no me ha encantado. Quizá el problema es que Sorkin peca de exceso de ambición, ya que además de todo lo anterior intenta dotar a la película de un tono pseudo-documental. Como parece no tener suficiente con contar la historia de Lucy y Desi y de su serie de televisión, Sorkin inserta numerosas escenas con entrevistas ficticias a miembros de la producción que años más tarde cuentan su punto de vista sobre la complejidad del rodaje y en concreto sobre la relación que tenían Lucy y Desi. Y es algo que no era necesario ya que entorpece el visionado. De hecho, no necesito que estos personajes me cuenten lo mucho que Desi amaba a Lucy a pesar de sus infidelidades, porque Javier Bardem transmite ese amor en todo momento. por poner un ejemplo.

Este elemento de falso documental es también la herramienta que utiliza Sorkin para contarnos cómo se conocieron los protagonistas y el camino que realizaron hasta convertirse en protagonistas de I love Lucy. Y aunque me gusta conocer esta parte de la historia, creo que seguro Sorkin podría haber contado lo mismo sin tener que emplear esta “muletilla” narrativa, que me acaba resultando un tanto tramposa.

No se si los sucesos que cuenta la película sucedieron realmente o Sorkin ha planteado una dramatización condensando en una semana lo que debió ser una larga relación y diferentes problemas a los que tuvieron que enfrentarse a lo largo de los años de emisión de la serie. Pero la verdad es que Sorkin me vende la historia y consigue que me la crea de principio a fin. Y el caso es que Being the Ricardos tiene muchas cosas super buenas que me han encantado, pero curiosamente el conjunto final no es tan potente como la suma de sus partes buenas.

Además, pensando en mi mujer, es posible que alguien que no conozca I Love Lucy no entienda nada o no encuentre elementos en la película que le merezca la pena. Por esa parte, entendería que hubiera gente que no tuviera ninguna intención o ganas de ver la película.

En todo caso, a pesar de estos elementos con los que no he podido conectar, hay que reconocer que estamos ante una película con unas interpretaciones espectaculares con una historia super interesante, por lo que para mi pesar mucho más estos elementos positivos que los pocos peros que le he podido encontrar durante el visionado.

Comparto el trailer de la película:

Being the Ricardos es una muy buena película, y me sabe mal no haber podido conectar con ella como me hubiera gustado. En todo caso, dado que la película está disponible en Prime Video, realmente os invito a que la veáis, sobre todo si os gustan las historias de cine dentro de cine.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Skyfall de Sam Mendes (2012) Tercera película de Daniel Craig como James Bond

Tras la decepción de Quantum of Solace (2008), los productores de la franquicia de James Bond buscaron a un director de prestigio que ayudara a James Bond a volver al nivel de calidad mostrado en Casino Royale (2006). El resultado, Skyfall, la tercera película de Daniel Craig como el agente 007.

PUNTUACIÓN: 7/10

La lealtad de James Bond (Daniel Craig), el mejor agente de los servicios secretos británicos, por su superiora M (Judi Dench) se verá puesta a prueba cuando episodios del pasado de ella vuelven para atormentarla. Al mismo tiempo, el MI6 sufre un ataque, y 007 tendrá que localizar y destruir el grave peligro que representa el villano Silva (Javier Bardem). Para conseguirlo contará con la ayuda de la agente Eve (Naomie Harris). (FILMAFFINITY)

A pesar de su rentabilidad, Quantum of Solace no dejó contento a casi nadie. De cara al inicio de la siguiente producción, la vigésimo tercera de la serie Bond que celebraría además el 50 aniversario de James Bond en la gran pantalla, los productores Barbara Broccoli y Michael G. Wilson contrataron a un director de prestigio: Sam Mendes. Mendes es un director de cine y teatro inglés nacido en 1965. Su primera película, American Beauty de 1999 le valió el Oscar a Mejor Director. Camino a la perdición (2002), Jarhead (2005) y Revolutionary Road (2008) muestran una producción ecléctica y variada que convencieron a los productores que era el hombre adecuado para reconducir la franquicia.

Skyfall fue escrita por Neal Purvis y Robert Wade, guionistas habituales de la franquicia Bond que trabajaron en Casino Royale y Quantum of Solace. Junto a ellos, la novedad llegó con John Logan, veteranísimo guionista de Hollywood con películas como Un domingo cualquiera, RKO 281, Gladiator, Star Trek: Némesis, El último samurái o El aviador, por la que estuvo nominado al Oscar.

Mendes se trajo al super premiado Roger Deakins como director de fotografía, con el que había trabajado en Revolutionary road. Skyfall contó además con montaje de Stuart Baird y música del habitual en la serie de Bond Thomas Newman. Junto a Newman, destacar que la canción original de Skyfall, cantada por Adele, ganó el premio Oscar.

Con un presupuesto de 200 millones de dólares, Skyfall se convirtió en un fenómeno a nivel mundial, recaudando más de 1100, convirtiéndose no sólo en la película de Bond más taquillera hasta la fecha, sino también para sus productoras Sony Pictures y Metro Goldwin-Mayer.

Junto a Daniel Craig como James Bond y Judy Dench como M, la película sirvió de presentación para varios secundarios que han seguido apareciendo en la franquicia: El nuevo y jovencísimo Q, interpretado por Ben Whishaw, Eve Moneypenny, interpretada por Naomie Harris, y la novedad de nuevo personaje de Gareth Mallory, interpretado por Ralph Fiennes. Otra novedad viene encarnada en el villano, el ex-agente del MI6 Raoul Silva, interpretado por Javier Bardem. En cuanto a la chica Bond de la película, tenemos a Sévérine, interpretada por la bella actriz y modelo francesa de origen chino-camboyano Bérénice Marlohe.

Empezando a valorar la película, hay que agradecer el intento de hacer cosas diferentes con la franquicia. Curiosamente, Skyfall es una de las películas de Bond con menos localizaciones internacionales, ya que exceptuando la estupenda intro inicial en Turquia y las potentísimas escenas en Shanghai (China), el resto fue rodado en diferentes localizaciones de Reino Unido. Frente a las decenas de magnates de los negocios o jefes criminales en la sombra que han llenado las anteriores películas de Bond con planes de dominar o destruir el mundo, en Skyfall al final tenemos una pequeña y muy humana historia de venganza.

Frente a la narrativa serializada de Casino y Quantum que parecían inaugurar una nueva era para Bond, Skyfall es una aventura completamente autocontenida como han sido siempre todas las películas de Bond. De hecho, la amenaza de la organización Quantum que descubrimos en Casino Royale y fue el hilo conductor de Quantum of Solace es totalmente abandonada en esta película, al igual que el personaje de Felix Leiter, que tampoco aparece.

Aunque no se dice, hay que entender que entre el final de Quantum of Solace y el principio de Skyfall hay una elipsis se entiende de varios años en los que Bond ha seguido realizando misiones. Digo esto porque un tema importante de la película es la idea que Bond está mayor y es carne de retiro, por supuesto por el paso del tiempo y tras ser tiroteado y dado por muerto al comienzo de la película. En la tercera película de Daniel Craig como 007. Y es curioso, porque en 2012 en que se estrenó Skyfall Craig sólo tenía 44 años, no era para nada mayor para el papel, y sin embargo, aparece demacrado durante toda la película. Y, si, mayor. Y es en este Bond herido contra las cuerdas en el que encuentro la mejor interpretación de Craig en toda la serie. Que esto se produzca en la película que muestra al menos Bond de la serie de Daniel Craig no se si es una buena noticia.

La fotografía de Roger Deakins y la dirección de Mendes nos regalan momentazos visualmente increíbles, empezando por toda la intro en Turquía, las escenas en Shanghai del rascacielos pero también la llegada al casino acuático, y en general durante toda la película. Skyfall es desde el punto de vista visual la mejor película de Bond de la serie de Daniel Craig. La verdad es que todo luce excepcionalmente bien, en este caso la calidad de los profesionales implicados claramente se transmitió en pantalla.

Skyfall es ante todo una película de acción de James Bond, pero intenta dar una mayor profundidad al personaje de M y construir a partir de la relación que tiene con James, que sirve de espejo del drama vivido por Raoul Silva, interpretado por Bardem, que siente que fue abandonado por ella a su suerte hace años, una situación que es la misma que James sufre al principio de la película. Aunque esto podría plantearse para que hubiera una duda sobre las lealtades de Bond, esto no llega ni a ser sugerido en la película. Además, durante la promoción de la película recuerdo que se resaltaba mucho que Skyfall iba a centrarse también en la historia personal de James Bond, lo que añadía una dosis adicional de interés a la historia.

Para ser una película de 143 minutos, la verdad es que no se hace larga, un pelín en Escocia si, y ofrece un estupendo entretenimiento, que es al final lo que se espera de una película de JamesBond.

Lamentablemente, Skyfall empieza muy bien, algo habitual en toda película de Bond, pero tiene un última hora que no se sostiene y bordea peligrosamente el ridículo. Empezando por todo lo referido al personaje del villano interpretado por Javier Bardem. The Dark Knight (2008) de Christopher Nolan es una obra maestra que influyó en todo el cine comercial inmediatamente posterior. De manera que por completa casualidad, los espectadores nos encontramos en Vengadores (Joss Whedon, mayo de 2012), en Skyfall de octubre de ese mismo 2012 o en Star Trek: Into the darkness (J.J. Abrams, 2013) a una mente maestra cuyo plan pasa a dejarse atrapar como forma de acercarse al héroe y poner en marcha un plan increíblemente complejo. Justo igual que el Joker de Nolan. Pero fue pura casualidad.

Y es que si te paras a pensar en el plan de Bardem, es una locura ridícula que no se sostiene, empezando por el robo de una lista de agentes encubiertos (como la lista NOC de Misión Imposible, otra casualidad) que es una excusa para dejarse atrapar por Bond para conocerle, al ser el actual niño mimado de M. De esta forma, Silva planea dejarse detener para poder instalar el virus en los ordenadores del MI6, lo que le permitirá matar a M, a la que antes quiere ver con sus propios ojos para decirle a la cara lo que piensa de ella. Ridículo es poco. Silva tiene un brutal complejo de Edipo con una M que para él es una figura materna que le traicionó, y la actuación de Bardem no acaba de dar con la clave para que su personaje de un poco de lástima o genere cierta empatía, en lugar de resultar totalmente grotesco. Con todo lo bueno que es Bardem, aquí el personaje no da para casi nada, desaprovechando completamente al actor español.

La autodeclarada seriedad del Bond de Mendes se convierte en una pomposidad que ralla casi el postureo, porque a pesar de las intenciones, la historia es igual de absurda que todas las anteriores de Bond. De hecho, en ese ámbito de verosimilitud / realismo, Casino Royale ganaría por goleada a Skyfall. En ese sentido, la broma del joven Q «¿qué esperabas, un lápiz explosivo?» (o algo similar) tiene una clara lectura metatextual en este sentido, al estar mencionando y riéndose de las anteriores películas de Craig, pero resulta una broma sin gracia que es casi una falta de respeto a los fans de la franquicia. Que además resultaba anticuada teniendo en cuenta que Brian Singer ya hizo la misma broma en 2000 en la primera X-Men, en ese caso hablando de los trajes de licra.

Pero peor si cabe que todo lo relacionado con Silva, que ya es bastante malo, es el fallido climax de Skyfall, en la que Bond decide combatir a un grupo terrorista con numerosos miembros y armamento de última generación, ¿con los rifles de caza de su padre fallecido en una finca familiar en Escocia en la que estarán aislados? Whaaaaaaat?!!

Comentaba al principio que agradecía no tener un climax en una fortaleza de un villano que le contara su plan maléfico a Bond antes de morir. Bueno, el caso es que excepto lo de morir, todo eso sí aparece en Skyfall, pero a la hora y diez minutos de metraje, de nuevo copiando la novedosa estructura de The Dark Knight que rompió con los tres actos. Que la importante historia del pasado de Bond sea visitar una casa familiar que hace ¿20 años? que no visita, es sencillamente ridículo y una decepción brutal. Porque ya en Casino Royale nos dijeron que era huérfano, ninguna revelación del pasado de Bond mostrado en esta película, por mucho que mole ver la tumba de sus padres, llega al nivel de lo que la conversación de Vesper y James nos mostró del personaje.

Es por esto que para mi Skyfall puede ser una película entretenida al mismo nivel que otras películas locas y absurdas de Bond, pero ni mucho menos la mejor del personaje, como parecen opinar tantos aficionados de Bond, puesto que para mi ese puesto lo ostenta Casino Royale. De hecho, es que rechazo el calificativo de «seria», algo que no se sostiene si analizamos mínimamente el guión.

Comparto el trailer de Skyfall:

Skyfall es una buena película de James Bond lastrada por una floja última hora de película y un imposible plan del villano que acaba resultando hasta ridículo. Desde luego, se queda muy, pero que muy lejos de ser la mejor película de Bond.

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Madre! de Darren Aronofsky

Cuando hablamos de la magia del cine normalmente lo aplicamos a la capacidad del séptimo arte de trasladarnos durante dos horas a un mundo diferente y contarnos una historia que nos divierta, nos apasione, nos enamore… O en el caso de Madre! la nueva película de Darren Aronofsky, que nos pegue un puñetazo que nos despierte de nuestra apatía frente lo que está sucediendo a nuestro alrededor.

PUNTUACIÓN: 9/10

Jennifer Lawrence es la MADRE, la joven esposa de Javier Bardem, al que solo conocemos como ÉL. Madre reconstruye la casa en el campo de Él que ardió en un incendio tiempo atrás, viviendo una pacífica vida alejados de todo. Él es un poeta que intenta superar un bloqueo que le impide escribir su siguiente gran obra. Su plácida existencia se verá alterada por la llegada de una extraña pareja, interpretados por Ed Harris y Michelle Pfeiffer. A partir de este momento, la tranquila vida de Madre se convertirá en una espiral de locura y violencia.

Doy gracias a que existan creadores como Darren Aronofsky que busquen expandir las posibilidades narrativas del cine, que normalmente los espectadores entendemos como fuente de entretenimiento. Sin duda esto es una parte de lo que es el cine y tampoco debe avergonzarse una película que «solo» busque entretener. Pero en las manos adecuadas, el cine puede convertirse en mucho más, una obra de arte expresiva, que nos provoque una cascada de sentimientos viscerales y que genere una reflexión sobre nosotros mismos. Y si duda, todo eso lo consigue Madre!

Igual que digo que la película me ha encantado, también entiendo que esta película NO es para todos los públicos y de hecho evitaría recomendarla a la mayoría de gente. Las imágenes del último tercio crean una tensión y una violencia in-crescendo que no son fácilmente digeribles, sobre todo si el público fue esperando una típica película comercial.

Esto lo viví en carne propia cuando fuimos a verla a una sala de Versión Original. Al terminar la película, mientras empezábamos a comentarla, vi que una chica me miraba con cara aturdida y de no haber entendido nada. Esta chica estaba sentada con otras dos mujeres que por su acento me parecieron americanas y efectivamente, ninguna se había enterado de nada y estaban todas muy impactadas por la violencia de las imágenes que acabábamos de ver. Fue cuando mi hermano y yo les contamos lo que pensábamos que significaba la película y cuales eran las metáforas que habíamos entendido durante el visionado cuando sus ojos se abrieron y fliparon muchísimo, entendiendo lo que se habían perdido.

En Madre!, Aronosfky crea una obra deliberadamente compleja y ambigua que busca impactarnos en cada fotograma, transmitiendo una atmósfera malsana que nos inquieta, nos asquea y hace que queramos dejar de mirar en numerosos momentos. No quiere darnos respuestas, sino solo enseñarnos su visión para que cada uno la interiorice y saque sus propias conclusiones. En este aspecto, objetivo más que cumplido.

Jennifer Lawrence creo que hace la mejor interpretación de su carrera, en un espacio nada cómodo. Está en pantalla el 95% del tiempo, y la cámara la acompaña en todo momento por la casa, ya sea con los incesantes primeros planos, o utilizando largos travellings en los que  parece que los espectadores estamos situados justo detrás de su hombro. De esta forma somos testigos en primera persona de la confusión de Madre ante lo que está pasando, y cómo su vida pacífica se va al infierno, y no hablo metafóricamente. Javier Bardem también está genial como Él, el marido que desconcierta a Madre! al preocuparse más por los desconocidos que van llegando a su casa antes que por su propia esposa. Su mirada es fría y transmite superioridad, violencia y también amor, una paradoja que se entiende al final.

Llegados a este punto, tengo que entrar en terreno de spoilers, así que si te gustó Pi, Requiem por un Sueño o Cisne Negro, te invito a que dejes de lees y vayas a verla antes de que nadie, incluido yo, te chafemos las numerosas sorpresas de la película. Si no te importa que te destripe la trama o ya la has visto, quédate y continúa leyendo.

Darren Aronosfky reconoce que escribió el primer borrador del guión de Madre! en una semana, asqueado y sobrecogido por la situación actual de nuestro mundo y nuestra sociedad «civilizada». El caso es que los espectadores sufrimos acompañando a Madre! durante su martirio, pero al final son solo dos horas de gran intensidad. Aronofsky ha vivido con este drama en su cabeza durante ¡más de dos años! ¡Oh, boy!! Si que debe estar jodido el mundo…

¡SPOILERS!

Increíble poster obra de James Jean

Madre! es en su totalidad una gran metáfora en la que descubrimos el paso de la humanidad sobre el planeta Tierra siguiendo los acontecimientos contados en la Biblia cronológicamente hasta nuestros días, mostrándonos sin tapujos cómo la raza humana estamos destruyendo el planeta y nos vemos abocados a la aniquilación. Que vendrá provocada por nuestros actos violentos e indignos, en muchas ocasiones realizados bajo la coartada de la religión. No es broma, la película va de esto. Es lógico que todos los que esperaran ver una historia sencilla pudieran salir espantados.

Madre! (Jennifer Lawrence) es el planeta Tierra y la Madre Naturaleza, con unas pinceladas de Virgen María en el sentido bíblico de ser la madre del Hijo de Dios. Un ser de paz y amor que verá como su existencia será puesta a prueba por la voracidad y la violencia del hombre, y el egoismo de ÉL.

ÉL (Javier Bardem) es Dios, creador de vida y la humanidad. Inicialmente es feliz con la Naturaleza e incluso en el momento de la creación casi se encuentran al mismo nivel, aunque siempre él un poco por encima. Su existencia se define por la creación, por lo que enseguida se ve que el amor de la Naturaleza no es suficiente para contentarle, necesita algo más. Bardem es también otro de los aciertos de la película, solo él tiene una presencia en pantalla tan enorme, y puede proyectar amenaza y amor con la misma mirada.

Increíble poster obra de James Jean

En este momento llega el Hombre (Ed Harris), la primera creación de Dios. En esencia, estamos hablando de Adán. A continuación, la Mujer (Michelle Pfeiffer) simboliza a Eva. A pesar de la amabilidad de Dios y la Naturaleza, son exiliados del Paraíso que simboliza el estudio del artista cuando rompen la más preciada posesión de Él, lo que sería equivalente al acto de comer la manzana del paraíso.

El momento clave de la película para mi fue la llegada a la casa del Hijo Mayor y el Hijo Menor. Este último mata a su hermano por celos, lo que hizo que todo encajara y que por fin entendiera lo que estaba viendo. En ese momento me di cuenta que Aronofsky estaba mostrando el asesinato de Abel a manos de Caín, y por tanto entendí el significado de las imágenes. A partir de ese momento, las analogías entre lo que veía y los pasajes bíblicos fueron evidentes, y el visionado mejoró exponencialmente.

Tras la muerte de Abel, vemos como su funeral degenera en una orgía de sexo y violencia (Sodoma y Gomorra) que culmina con un accidente en la casa que provoca que Madre eche a la gente de su casa (el diluvio universal de Noé). La Naturaleza se revela contra Dios, lo que culmina con relaciones sexuales entre ambos. Al quedar embarazada, volveremos a ver un breve momento de paz en la casa libres de los hombres, en el que Dios tendrá un nuevo momento de creatividad y alumbrará su nueva obra, lo que podría ser la redacción de los Diez Mandamientos. Los hombres vuelven a la casa y Dios reconoce que prefiere la adoración de sus fieles «fans» antes que el amor de su esposa, lo que marca el comienzo de la espiral hacia el infierno.

Aunque el mensaje de Dios es de amor y paz, e inicialmente así lo entienden los hombres, enseguida esto degenera en odio, esclavitud, guerra, muerte y destrucción, que sería la historia de la humanidad desde la Edad Media hasta la actualidad. Guerras y muertes provocadas en gran parte por la intolerancia religiosa y en general por el odio y la envidia innatas que habitan en el corazón de los hombres.

La tensión crece hasta uno de los momentos más fuertes de la película, cuando la Madre da a luz a su hijo, y Él lo entrega a sus fieles intentando aplacar su violencia. Pero nada puede parar la voracidad y egoismo del ser humano, y el destino del bebe (Jesús) es inevitable. Aronosfky se recrea con una violencia extrema que llega a su paroxismo con unas terribles escenas de canibalismo. Un horror, que precisamente es lo que quiere Aronosky que sintamos.

Ante esto, el único final posible es el contraataque de la Naturaleza, que se revela hasta acabar con nosotros. Un acto de destrucción al que sigue otro de creación en el que la Madre ofrece a Dios lo único que le queda, su corazón, dando inicio de nuevo al ciclo de la vida.

Buff! Escribo estas líneas y alucino aún más con el desafío que Aronofsky propone a la audiencia. Y más si tenemos en cuenta que esta es solo mi opinión. Hay quien opina que hay una clara crítica al machismo de nuestra sociedad, en el que la mujer es sometida por el hombre, que la ningunea y la empequeñece en casa escena. También se comenta que Aronofsky hace una crítica feroz a los artistas que nutren su arte del amor de otros, a los que necesitan para el proceso de la creación, a los que acaba despreciando cuando les han sorbido toda su energía.

Y aunque mirándolo desde esos puntos de vista quizá algo de razón no les falta, para mi la crítica contra el daño que las religiones han provocado en la humanidad, unido a una feroz defensa de la Naturaleza y el Medio ambiente frente a la acción tóxica de la humanidad se encuentran muy por encima de estas consideraciones, que solo se quedan en una parte del todo.

Comparto el teaser de la película, entendiendo que no se acerca ni por asomo a la locura que vamos a ver.

Darren Aronofsky se encuentra en un momento excelente creativamente hablando. Y espero que el fracaso en taquilla, que no creativo, no le impida seguir expresándose con esta libertad, señalando crudamente los cánceres que amenazan con acabar con nosotros, si no le podemos remedio. Madre! es una película que creo que dentro de 10 años seguirá provocando encendidos debates sobre sus múltiples y posibles significados. Una película que va a pasar a la categoría de obra de culto, y que os recomiendo esta semana.

PUNTUACIÓN: 9/10