Archivo de la etiqueta: Los Vengadores

Crítica de Biblioteca Marvel. Los Vengadores vol. 7 de Roy Thomas, Don Heck y John Buscema (Marvel Comics – Panini)

El séptimo volumen de Biblioteca Marvel. Los Vengadores de Roy Thomas y Don Heck trae la novedad de la llegada de Hércules al grupo, así como del mítico John Buscema a la colección.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. En medio de nosotros… ¡un inmortal! La irrupción de Hércules entre Los Héroes Más Poderosos de la Tierra supone un cambio fundamental para el grupo. Necesitarán todo su poder si quieren hacer frente al regreso de Namor. Pero la gran revolución de este tomo se encuentra en la llegada de John Buscema, llamado a ser uno de los dibujantes fundamentales de Los Vengadores. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este séptimo volumen de la Biblioteca Marvel. Los Vengadores incluye Avengers 37-42 USA, publicados en 1967.

En el anterior volumen de la Biblioteca Marvel. Los Vengadores asistimos a la sustitución de Roy Thomas como guionista de la serie. Thomas, ayudante de Lee, era el recambio perfecto que permitía a Lee a centrarse en su faceta de editor y supervisor de toda la línea editorial de Marvel, además de «escribir» las colecciones en las que seguía al cargo, como Los Cuatro Fantásticos o Spiderman. Y en estos primeros números, Thomas se muestra continuista frente a las ideas con las que Lee contruyó el Universo Marvel.

Este volumen comienza con un número 37 que sirve de cierre de la historia en dos partes que vimos en el volumen anterior, en que el grupo se enfrentaba contra una raza alienígena de Ixar, que llegan a la Tierra con un ejército de robots super poderosos llamados Ultroides. Este comic es interesante porque Thomas afirmó en el texto que incluye este volumen (perteneciente de la edición del Marvel Masterworks número 4), que para Lee, el número ideal de miembros de Los Vengadores era de 4, buscando sin duda imitar el éxito de Los Cuatro Fantásticos. Sin embargo, en este comic tenemos a 7 héroes, ya que a la alinieación habitual de Capitán América, Ojo de Halcón, Goliat, Avispa, Bruja Escarlata y Mercurio se les unió la Viuda Negra, en ese momento era medio novia de Clint Burton.

El comic en si no tiene demasiado interés más allá de la presencia de Natasha Romanoff y de la importancia que Goliat tiene en estas historias, muy superior al del resto de personajes, incluido al Capitán América. Después de varios combates de todo tipo protagonizados por los diferentes personajes, la resolución obligando a la mene maestra detrás de los Ixar a abandonar el planeta o morir resulta un final bastante anticlimático y facilón.

Roy Thomas comenta que pidió a Stan Lee en retorno de Thor a la colección, al considerarlo algo fundamental. Thomas no consiguió convencer a Lee, pero a cambio obtuvo el permiso para incorporar a HÉRCULES, el hijo de Zeus fue presentado precisamente en The Mighty Thor. Thomas plantea otro comic típico de la Marvel de esa época, con el combate entre Los Vengadores y Hércules provocado por una confusión. O más bien, debido al lavado de cerebro de la Encantadora, que hechiza a Hércules.

Pensando en el número de personajes máximo que exigía Lee, en esta grapas el Capitán América debe ausentarse para vivir una aventura en su propia colección. Mientras, Natasha Romanoff es captada por Nick Furia para que se incorpore a S.H.I.E.L.D. como agente encubierta. Esto echa por tierra su intención de unirse a los Vengadores para estar junto a su amado Clint, añadiendo el toque de dramatismo de folletín que tanto le gustaba a Lee y que Thomas abrazó inmediatamente. De este comic destaca la crueldad verbal de Hank Pym hacia Natasha, haciendo que recuerde lo bordes y desagradables que eran en muchos momentos los héroes de Marvel en los años 60. También, la desagradable sorpresa que aguarda a Hércules al final, al sufrir por partida doble. Primero por haberle lavado el cerebro la Encantadora, y luego porque su padre le destierra un año del Olimpo por abandonar su reino sin permiso. El exilio de Hércules es un segundo elemento de drama de folletín que tenemos en la colección, y se sumará al dolor que sufre Clint tras haber sido abandonado por Natasha.

Por cierto, en realidad Natasha no abandona la serie, dado que veremos sus aventuras mientras lleva a cabo la misión de Nick Furia, que exige que se infiltra tras el Telón de Acero comunista, para lo que tendrá que realizar varios robos y ser considerada una criminal. El uso de estas tramas secundarias es algo que recuerda a lo que Lee y Kirby estaban planteando en Los Cuatro Fantásticos, por ejemplo con la trama de los Inhumanos.

Los números 39 y 40 son dos historias autonclusivas en las que los Vengadores se enfrentarán primero al Pensador Loco y su Triunvirato del Terror (formado por los villanos de tercera categoría Cabeza de Martillo, Martinete y Bola de Trueno), para a continuación enfrentarse a Namor. A partir de una trama de los comics de Capitán América, el grupo reducido a Goliat, Avispa, Ojo de Halcón y Hércules partirán para intentar encontrar el poderoso Cubo Cósmico, encontrándose con el Señor de Atlantis. El combate entre Hércules y Namos es para mi lo principal de esta grapa que obviamente termina perdiéndose el trozo del Cubo, de forma que la historia pudiera ser contada en la colección del Capitán América.

El número 41 resulta histórico por la llegada de John Buscema a la colección, al tener que sustituir a un Don Heck que tuvo que abandonar la serie, en ese momento se pensaba que momentariamente, para dibujar el primer Annual de los Vengadores, un especial de 54 páginas que iba a llevarle tres meses dibujar. Este es el principal elemento destacable de un comic que es la primera parte de dos de una aventura en la que los Vengadores se enfrentarán a Diablo y al Hombre Dragón. Como vemos, Thomas sigue reutilizando personajes (villanos) de otras colecciones, empezando por el propio Hércules aparecido en Thor. Las historias en si no tienen nada especial, con un cliffhanger en el que Goliat y Avispa son hechos prisioneros por Diablo. Aunque si destacaría el deus-ex-machina bestial que supone la llegada de la nada de Capitán América, que llega en el momento justo para salvar al situación.

Mientras los Vengadores siguen con su combate contra Diablo, la Viuda Negra sigue con su infiltración en China (aunque no nombren el país exactamente), lo que provocará la siguiente aventura del grupo, cuando vayan a su rescate cruzando el globo. En resumen, los guiones de Thomas han sido bastante rutinarios y faltos de atractivo, Incluyendo un cameo de los Cuatro Fantásticos a los que piden ayuda para combatir a Diablo. Los diálogos de Thomas con ojos de 2024 son super recargados y se me han hecho super pesados de leer. Los dramas de Ojo de Halcón y su chulería, unida a la de Goliat, hacen que los protagonistas sean desagradables. A falta de que lleguen otros comics históricos, como la llegada de Caballero Negro o Vision, no tengo claro que vaya a leer a corto plazo, al ser el interés de estos comics más histórico que otra cosa.

El segundo hecho histórico de este volumen es la llegada de John Buscema a la colección, un artista que ayudó a definir la personalidad gráfica de la colección. Buscema era un artista veterano que llevaba trabajando en el medio desde 1948 y al que Lee captó de una empresa de publicidad. Con Buscema, Los Vengadores recuperaron la fuerza que perdieron al abandonar la serie Jack Kirby. Don Heck era un artista tan anatómicamente perfecto como aburrido a la hora de conseguir de los comics fueran atractivos visualmente. Y puedo entender la importancia de artistas como Heck para cualquier editorial, al proporcionar cierta solidez artística y la capacidad de mantener sin problemas el ritmo mensual de publicación. Pero el resultado era tener unos comics que no me resultan agradables o atractivos para leer.

John Buscema llega a la colección en el número 41 USA, un número que dibuja y entinta él. En el número 42 tenemos a Buscema con entintado de George Bell, entintador habitual de la sería que trabajaba con Don Heck. Buscema en estas páginas me parece que está demasiado respetuoso y continuista respecto al dibujo de Heck, por lo que el dibujo de Buscema aún necesita explotar, cosa que entiendo que sucederá en los próximos meses. En este volumen se aprecia un poco la mejora, pero no tanto como la diferencia de calidad que existe entre ambos. Con todo, la mejora es mu de agradecer, porque estos comics de Heck me estaban empezando a resultar un peñazo.

Por cierto, otro tema que hay que destacar es la terrible portada de Gil Kane y Stan Goldberg que Panini ha elegido para este volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores. Narrativamente tiene sentido usar esta portada que destaca la figura del recién llegado Hércules, junto a un montón de cabezas flotantes, algo que estaba muy de moda en aquella época. Pero la verdad es que la cara de Hércules y la perspectiva elegida por Kane para esta imagen no me funcionan en absoluto.

Reconozco que el interés de esta Biblioteca Marvel. Los Vengadores está siendo más histórico y completista que otra cosa. Porque la verdad es que estos comics ha envejecido bastante mal en todos los sentidos, tanto la historia como el dibujo. A pesar de esto, sigo con ganas de comprar mínimo los primeros 50 números de Los Vengadores.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Los Vengadores 11-12 de Jed MacKay y Francesco Mortarino (Marvel Comics – Panini)

Analizo el cruce de Los Vengadores de Jed MacKay con el actual arco de La Caída de X, que se ha desarrollado en los números 11 y 12 con dibujo de Francesco Mortarino y color de Federico Blee.

PUNTUACIÓN: 7/10

Un episodio relacionado con «Caída de X». Los Vengadores han estado suspendidos en el espacio demasiado tiempo, lo que representa un peligro para Orchis. Sabiendo que sólo tenían una oportunidad de atacar, esperaron a que Iron Man estuviera listo. Ahora el momento ha llegado.

¡Los Vengadores contra los Centinelas Stark! El contraataque de Orchis pone a Los Vengadores en desventaja después de que se descubra el verdadero alcance de los Centinelas Stark. ¿Podrán Los Héroes Más Poderosos de la Tierra enfrentarse a obstáculos imposibles?

Por una vez los editores de Marvel se han coordinado adecuadamente y un evento de la franquicia mutante tiene su reflejo en una colección que no pertenece a la misma. Y en este caso, la ocasión lo merecía, porque la masacre mutante provocada por Orchis en la Gala Fuego Infernal 2023 no podía quedar sin respuesta. Tras la miniserie Imposibles Vengadores de Gerry Duggan y Javier Garrón, ahora llega el momento del contraataque de los pesos pesados. Y Jed MacKay nos ofrece dos comics estupendos en lo que prima primero de todo es la inteligencia, no la fuerza bruta. El saber el momento de atacar y estudiar la forma de hacerlo provocando los mayores daños posibles a Orchis. Y esto me parece un momento muy inspirado de MacKay.

La historia ofrece un giro con la revelación que el antiguo vengador Hombre 3D trabaja para Orchis, Tras un estupendo cliffhanger que marca el final del número 11, el comic nos ofrece un contra giro bastante esperable, pero que creo que está bien ejecutado por parte de MacKay, ofreciendo una historia que es puro entretenimiento. Dentro de no ser un problema, me llama la atención que tanto los Vengadores como la Patrulla-X hayan repetido la idea del infiltrado que nadie sabe que lo es, algo que creo debería merecido un mejor planteamiento.

El comic está dibujado por Francesco Mortarino con color de Federico Blee, y me resulta correcto y resultón por momentos, pero sin llegar a alcanzar el nivel de calidad y personalidad que debería tener el dibujo de la que para mi debería ser la colección más importante de Marvel. La acción es aceptable aunque pecando de poco dinamismo. Pero lo que me sacaba un poco de la lectura es ver que todos los personajes tienen la misma cara (mirad a Tony Stark y al Hombre 3D de las páginas de muestra de abajo), o están dibujados desde el mismo ángulo, como si sólo supiera dibujarles en un plano concreto. Entre eso y las narices de los personajes, no puedo decir que haya conectado con el dibujo de Mortarino.

Como viene siendo habitual, dicho en negativo, el mejor arte de estos comics no está en su interior, sino en las portadas, la del número 411 a cargo de Stuart Immonem y la del número 12 de Joshua Cassara. Ambas me parecen espectaculares, pero en ambos casos aparte de vender el comic sirven para resaltar que el dibujo interior no está al nivel que se demanda de Los Vengadores.

Y la acción no para, porque al igual que vimos en Doctor Extraño, sin un segundo de respiro el final nos coloca directamente en el comienzo del evento Caza sangrienta guionizado por MacKay. Espero por tanto que la coordinación del evento con sus series asociadas será perfecto. MacKay ha brillado en las series individuales de personajes de segunda línea como Doctor Extraño y Caballero Luna, ya toca comprobar cómo se las gasta el escritor en los grandes eventos. Espero que el comic sea super impactante y entretenido, a ver si hay suerte.

Comparto las primeras páginas del número 11:

Los Vengadores de Jed MacKay son entretenidos, pero algo no acaba de hacer click, empezando por un dibujo que es sólo correcto. Veremos con qué nos encontraremos el mes que viene con el cruce de Caza Sangrienta.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Biblioteca Marvel. Los Vengadores vol. 6 de Stan Lee, Roy Thomas y Don Heck (Marvel Comics – Panini)

Sexto volumen de la Biblioteca Marvel. Los Vengadores marcado por el cambio en los guiones de la colección, al sustituir Roy Thomas a Stan Lee, iniciando una etapa que se alargó más de cinco años. Unos comics que cuentan con dibujo del clásico y poco atractivo Don Heck.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO POCO POTENTE

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Mercurio y La Bruja Escarlata abandonan Los Vengadores después del regreso de Hank Pym, como Goliat, y La Avispa. ¿Será suficiente para hacer frente al odio puro de Los Hijos de la Serpiente? Te presentamos una nueva amenaza: El Láser Viviente. Además: Stan Lee cede el testigo a Roy Thomas. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Esta volumen contiene The Avengers 31-36 USA, publicados en 1966 y 1967.

Tras la marcha de Jack Kirby, la segunda revolución llegó a los Vengadores con el fichaje como Roy Thomas, que se convirtió en el guionista oficial de la colección en el número 35,publicado en diciembre de 1966. Resulta curioso que la llegada de Thomas se produce en mitad de una historia de dos partes, teniendo que cerrar la historia iniciada por Lee en el número 34. Un Lee que se mantenía como editor de la colección y en general de toda la línea editorial de Marvel Comics.

Este sexto volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores se compone de varias historias de dos números de duración. El número 31 termina la aventura de Goliat en Sudamérica que se inició en el volumen anterior, en la que la búsqueda de un remedio al problema físico que sufre y que le mantiene anclado en un tamaño de 3 metros de altura le lleva a descubrir una civilización subterránea en la que dos bandos se disputan el control de una llama que proporciona un poder enorme al quien lo posea. Los números 32 y 33 es una aventura en el que los Vengadores se enfrentan a la organización racista Los Hijos dela Serpiente, en los números 34 y 35 tenemos la presentación de El Láser Viviente, y en el número 36 empieza una historia que enfrenta a los héroes contra una raza alienígena de Ixar, que llegan a la Tierra con un ejército de robots super poderosos. Una aventura cuyo final leeremos en el próximo volumen.

En lo relativo a las historias, me parece curioso que Lee se muestre muy cómodo con una alineaciones de tan sólo 4 miembros. Si con el primer gran cambio del grupo del número 16 USA Los Vengadores era el Capitán América, Ojo de Halcón, Bruja Escarlata y Mercurio, el retorno al grupo de Goliat (la nueva identidad de Hank Pym) y Avispa provocó que Wanda y Pietro se marcharan a Europa para intentar encontrar la forma de recuperar sus poderes. Aquí hay que hacer un inciso ante lo ridículo que se ve con ojos de 2024 que dos mutantes (¿O no lo son? El cacao que tiene Marvel montado es importante) piensen en irse a Europa ya que «el aire de nuestra tierra natal nos dio nuestras habilidades sobrehumanas…» y solo allí creen que podrán recuperar sus poderes.

La marcha de Wanda y Pietro provoca una nueva alineación de 4 miembros, una en la que Goliat es mostrado como la voz cantante del grupo, muy por encima del Capitán América. De hecho, sorprende que en el arco de los Hijos de la Serpiente Steve es hecho prisionero durante casi toda la historia, teniendo que hacer Hank el discurso motivacional contra el racismo. Esto ahora sería impensable, pero el caso es que el Hombre Hormiga fue uno de los primeros superhéroes de Marvel, y es normal que para Lee Hank Pym tuviera que dar un paso adelante en el liderazgo del grupo. Algo similar pasa en la aventura siguiente, en la que de nuevo el Capitán América es hecho prisionero por Láser Viviente, en este caso junto a Ojo de Halcón y Avispa, teniendo que ser Hank el que acuda a rescatarles en el número siguiente.

Además del protagonismo de Goliat en el lado superheróico, Hank Pym también es protagonista en el lado humano. En estos comics se presenta a Bill Foster, un científico de color que ayudará a Hank a descubrir la forma de volver al tamaño normal, un Foster que en el futuro se convertirá en Goliat II. Esta presentación es también historia de Los Vengadores, y refuerza el papel central que Lee planteó para Hank en esta tanda de episodios. El retorno de Wanda y Pietro en el número 36 anticipa un cambio en estas dinámicas, como también lo es tener a la Viuda Negra de secundaria en los números 32 y 33 y su vuelta en este número 36, lo que anticipa que el grupo podría crecer hasta los 7 miembros o más.

En lo relativo a las historias de Lee tenemos montones de detalles que han envejecido fatal, como que la historia de Láser Viviente se plantea al ver el villano a Janet y quedarse enamorado de ella, como antes se enamoró de una amiga de Janet a la que acosaba. O que un robot a las órdenes de Ixar se pueda hacer pasar por Wanda en el número 36, cuyo plan sea raptar a superhéroes para que luchen por él en una guerra intergaláctica. En positivo, tener a Natasha Romanoff acompañando de alguna manera a Janet me gusta. Y cuando Wanda se reincorpore al grupo podemos encontrarnos con 3 mujeres en el grupo, una cifra inédita en ninguna otra colección de Marvel. El cambio de guionista y la llegada de Roy Thomas no provoca que estas chorradas de guion disminuyan, hasta el punto que tener de editor a Lee provocó que casi no se notara su ausencia.

He comentado en reseñas anteriores lo mucho que se notó el cambio del dibujo en esta colección de Los Vengadores, y lo poco atractivo que se ven estos comics comparado con cualquier cosa que hiciera Jack Kirby en esa época. Pero aparte del aspecto viejuno y el poco dinamismo, del dibujo de Don Heck, que se entinta a si mismo en todos los números excepto el nº 31 entintado por Frank Giacola, en este volumen me ha llamado la atención para mal lo terribles que son sus diseños de los nuevos villanos que conocemos en este volumen. Por un lado tenemos a los Hijos de la Serpiente, que son una organización racista que no queda claro si llevan un saco a modo uniforme y que tipo de máscara terrible se les ha ocurrido utilizar. O como pueden ver algo con ella. Tampoco el diseño del Laser Viviente me ha gustado nada. Hasta ahora Heck utilizaba conceptos y personajes creados por Kirby, pero cuando llega la hora de mostrar su creatividad con nuevos personajes, quedan muy en evidencia sus carencias en este aspecto.

La lectura de este volumen ha sido un poco pesada porque aunque Heck dibuja unas correctas anatomías, su dibujo no transmite emoción ni estar ante una historia más-grande-que-la-vida. Todo se ve excesivamente mundano y correcto, pero no tiene la espectacularidad que se le espera a un comic de superhéroes. En general Heck tiene una composición de página adecuada, pero en varias viñetas algunas caras de héroes y villanos están un poco desdibujadas, aparte que es difícil diferenciar a Steve Rogers, Clint Burton o Hank Pym dado que les dibuja a todos igual. Otro detalle negativo es que Hack parece no saber cómo dibujar al afroamericano Bill Foster, al que casi siempre le saca en viñetas pequeñas o de perfil, algo que me llamó mucho la atención y me parece muy evidente.

Por cierto, otro detalle curioso del dibujo de Don Heck es el fallo que comete en la portada del número 33 USA, que ha sido elegida como portada de este volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores, al colocar en la portada a una Bruja Escarlata que NO aparece en el comic, dejando fuera de la misma a Avispa, que sí protagoniza el comic con el Capitán América, Ojo de Halcón y Goliat.

Leyendo este sexto volumen de Los Vengadores tengo claro que la colección necesitaba un revulsivo en su apartado gráfico que le devolviera parte de la emoción y fuerza perdidas. Por suerte, en el próximo volumen tendremos la llegada de John Buscema, que me dará la calidad gráfica que estoy demandando a esta colección y que por ejemplo en este volumen siento que no me han dado.

En todo caso, tener en mi posesión y poder leer por primera vez algunos comics que nunca tuve me compensa los aspectos que peor han envejecido de estos comics. Y de aquí a nada podré decir que ya me habré hecho con los 50 primeros números de este comic clásico de Marvel Comics.

Comparto las primeras páginas del comic:

La Biblioteca Marvel. Los Vengadores llega a un nuevo cambio con la llegada de Roy Thomas, que durará para una etapa de varios años como guionista de la colección superando a Stan Lee. Lástima que el dibujo me parezca tan flojo.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO POCO ATRACTIVO

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Biblioteca Marvel: Los Vengadores vol. 5 de Stan Lee y Don Heck (Marvel Comics – Panini)

Quinto volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores de Stan Lee y Don Heck, en la que tenemos como hecho principal el retorno al grupo de Avispa y de Hank Pym en su nueva identidad de Goliat, una pareja que aumenta el drama folletinesco de la colección.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Llega el Doctor Muerte. ¿Qué pueden hacer Los Vengadores contra el peor enemigo de Los 4 Fantásticos? La Avispa vuelve a casa, pero… ¡Attuma la ha atrapado! Pero también ha llegado el momento de que Hank Pym se una de nuevo a Los Vengadores, y ahora responde por el nombre de Goliat. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este quinto volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores recopila The Avengers 25-30 USA, publicados originalmente en 1966.

Los comics de Marvel de los años 60 no daban un segundo de respiro a los protagonistas. Digo esto porque aunque pasaba un mes para los lectores, Stan Lee plantea el comienzo de este comic inmediatamente después del final de la historia de Kang que cerró el cuarto volumen. Este volumen empieza con un combate contra el Doctor Muerte, un argumento que confirma la idea de universo compartido que significa la gran aportación de Stan Lee al género, al enfrentar a Los Vengadores contra el villano de otra colección, Los 4 Fantásticos.

En realidad, con ojos de 2024 este comic muestra los elementos tontos que peor han envejecido de estos comics, con un plan del Doctor Muerte realmente ridículo: Como los 4F me vencieron, voy a pelear (derrotar) a Los Vengadores para así infundir el miedo en sus corazones. ¡Pero si los héroes ya te vencieron! ¿Por qué tendrían que temerte? Esta chorrada viene acompañada por otra ridiculez recurrente en los comics de la época, que es la tecnología que Stan Lee se inventa para que Muerte espíe a los Vengadores en su propia casa. Una tecnología que podría haber sido utilizada para descubrir la identidad de Iron Man o Thor, por ejemplo, pero siempre se limita a los usos más inocuos. Como digo, esto no es un problema de esta grapa concreta, sino del elemento viejuno de la Marvel de los años 60. Y se lo que hay cuando leo estos comics, así que no me supone un problema durante la lectura. En positivo, aunque Muerte se muestra como un rey benigno para sus súbditos en Latveria, Lee añade un elemento que si me gusta, que es que Los Vengadores ataquen a Muerte para que abra la cúpula y un niño tullido pueda ir al médico a que le trate su condición. Ese elemento heroico si me gusta.

Tras esta historia unitaria, la colección plantea una historia en dos partes que marca el retorno de Hank Pym y Janet Van Dyne a la colección, al continuarse en Los Vengadores una historia publicada en el Tales to Astonish 78 USA. Bueno, en realidad es la Avispa la que más aparece en este número 26 USA, al ser apresada por Attuma cuando iba a avisar a sus compañeros del ataque inminente del señor de la guerra atlante. En este número y los siguientes tenemos otro elemento que es radicalmente diferente a los comics actuales y que me gusta, que entronca con la idea de Stan Lee de «héroes con problemas». Me gusta la idea de ver a la Avispa teniendo que descansar en medio de un vuelo largo, porque es algo razonable, igual que cuando nos vamos a correr y a la media hora tenemos que parar.

El elemento de drama y un poco de folletín lo provoca Hank Pym por estas mismas limitaciones. Para evitar el desequilibrio celular que provocan los crecimientos y decrecimientos en su cuerpo, Pym tiene que permanecer al menos 15 minutos en el mismo estado en el que se transforma. Un Pym que abandonó su identidad del Hombre Hormiga y que en este momento era el Hombre Gigante, jugando con sus poderes invirtiéndolos para tener más fuerza bruta. En este volumen Pym pasará a llamarse Goliat, inaugurando unos cambios de identidad que se convirtieron en icónicos dentro de la historia del grupo.

El drama un poco barato lo provoca el hecho que tras varios cambios demasiado seguidos, Pym quedará «atascado» en una altura intermedia de 3 metros. Estaba leyendo el comic y cuando leí que el doctor al que llaman afirma que Pym quedará atrapado en esta forma para siempre ya que de intentar reducir de tamaño el stress le mataría, no pude evitar reirme, al pensar en lo absurdo que es que un doctor normal sepa algo de deterioro celular provocado por súbitos agrandamientos y encogimientos. Pero es otra de las situaciones que los lectores de los 60 entiendo que ni se planteaban. Aparte, Lee plantea esta subtrama para reforzar el elemento dramático del comic, algo que veo sobre actuado y exagerado.

Stan Lee buscó alternar el protagonismo de estos números de Los Vengadores, aunque el Capitán América siempre está en el centro de la acción. Tras el número del Doctor Muerte en que la Bruja Escarlata y Mercurio son engañados para visitar Latveria por la (falsa) idea que unos familiares lejanos vivían allí, en el arco de Attuma tenemos a la Avispa en el comienzo del número 26, aunque luego desaparece para que la acción se centre en el trío protagonista formado por Capi, Wanda y Pietro. En el número 27 USA Ojo de Halcón recupera protagonismo junto a Mercurio, protagonizando un combate de naves submarinas.

El número 28 USA supone ahora si el retorno de Hank Pym a los Vengadores, un comic que sirve de presentación de El Coleccionista, pero en una versión inicial alejada del origen cósmico que conocimos una década después. El Coleccionista tiene prisionera a Avispa, como no, lo que provocará que los héroes tengan que ir en su ayuda en esta aventura autoconclusiva. Por cierto, otra de las «chorradas» de Lee es ver cómo la Avispa desapareció en el número 26 USA, conociendo ahora que no se sabe cómo la Avispa escapó de la nave de Attuma para llegar a Nueva York y ser secuestrada en la mansión de los Vengadores por el Escarabajo, al que vimos pelear en el número 27 contra Ojo de Halcón. Un porque si tras otro sobre los que casi mejor no pensar mucho.

En los números 29 y 30 USA tenemos a Ojo de Halcón como protagonista inicial, al asistir el retorno de la Viuda Negra, que tenía una relación sentimental con Clint antes que los comunistas se la llevaran de vuelta a Rusia y la lavaron el cerebro. Junto a la Viuda Negra, en estos números tenemos el retorno del Espadachín (antiguo maestro de Clint Burton en el circo) y a un renacido Power Man. Este trío forman un grupo de villanos un tanto heterogéneo, y de alguna manera refuerzan la idea que el grupo de 4 Vengadores que había protagonizado las últimas aventuras se queda muy corto en poder puro. De hecho, Ojo de Halcón exige luchar sólo contra ellos en el número 30, a lo que el Capitán América acepta de forma increíble (otra locura), derrotándoles gracias a la Viuda Negra, que gracias a su amor por Clint ha recuperado la memoria. Este final muestra que eran un grupo de villanos de segunda o tercera división, aunque mola ver a Ojo de Halcón en un rol más heroico.

El Hombre Gigante adquiere el protagonismo debido a su búsqueda de un remedio a la condición física que sufre desde el final del número 28, en el que queda anclado en un cuerpo de 3 metros de alto. El drama de no tener un tamaño normal, algo exagerado por los textos de Lee, marca el número 29. Tras esto, en el 30 Pym se marcha a Sudamérica para buscar a un científico que le ayude, para encontrarse con una civilización subterránea perdida. El cliffhanger resultante tendrá que ser resuelto en el próximo volumen.

Hablando de las caracterizaciones, seguimos con uno de los aspectos que peor han envejecido de estos comics. Clint es un gilipollas integral, se me hace difícil pensar que en este momento alguien creyera que es el mejor Vengador. La escena en la que Steve Rogers explica el funcionamiento del comunicador sin que él haga caso, llegando a producirse una situación en la que no sabe utilizarlo en un momento de necesidad, es penoso. Por no hablar que en el número 26 no acompaña a sus compañeros porque no ve su anillo comunicador porque está de juerga. Penoso todo. Incluso pensando que Stan Lee añade a los comentarios imbéciles un monólogo interior en el que se da cuenta que se está comportando como un niñato estúpido, el personaje de Clint Burton no sale bien parado de estos números.

Aunque Steve Rogers es el jefe absoluto del grupo, sus diálogos tampoco le dejan en buen lugar, al mostrar a una persona engreída que trata con muy poca educación a sus compañeros. Fruto del machismo de la época, Wanda no deja de pensar en varias ocasiones que es la Vengadora menos capaz. Hasta el punto que ella y Pietro deciden abandonar el grupo temporalmente hasta que descubran que les está pasando a sus poderes, que muestran una disminución notable. Algo que conecta con la idea de «héroes con problemas» que comentaba antes.

Por cierto, mientras escribo estas líneas he caído de la discriminación que sufre Avispa en el cajetín superior izquierdo de las portadas, que a partir del número 29 USA incluyen a Goliat pero omiten a Janet. Una falta que es inadmisible.

En el apartado artístico, Estoy cogiéndole el gusto al dibujo de Don Heck, con entintado de Frank Ray. Y obviamente Heck está muy lejos de la fuerza y el dinamismo de Jack Kirby, pero resulta un dibujante estupendo centrado en la narrativa, planteando una acción que siempre se entiende, y unos personajes que se muestran super icónicos en cada imagen que plantea. No diría que Heck es un gran dibujante, pero si que es un profesional sólido que fue capaz de crear comics que en el apartado gráfico creo que aguantan perfectamente el paso del tiempo. Desde luego, el dibujo aguanta mucho mejor la lectura que los textos de Lee, que esos sí se convierten en un engorro en muchos momentos.

Por cierto, viendo las portadas que han acompañado esta reseña, compruebo que Jack Kirby continúa dibujando las portadas de la colección. De todos los números excepto en el 29 USA, que está dibujada por Don Heck con Frank Giacoia. Estas serán las últimas portadas de Kirby en la colección, dado que Don Heck ya se encargará de realizarlas en los siguientes números, algo que de alguna manera me indica que para Lee Heck ya era lo suficientemente bueno para aguantar por si sólo la colección sin ayudas de Kirby.

En resumen, la Biblioteca Marvel me está ofreciendo la posibilidad de leer por primera vez algunas de estas aventuras. Y por supuesto, de comprar y poseer unos comics que son historia viva del comic de superhéroes americano. Por esos motivos, sigo satisfecho de comprar estos comics en el formato perfecto para ser leídos, algo que hace que la satisfacción sea doble.

Comparto las primeras páginas del número 26 USA, gracias a las páginas de muestra en la web de Panini. Aunque el color de estas páginas digitales creo que se les ha ido un poco, no reflejando el de la página impresa:

Biblioteca Marvel Los Vengadores me está permitiendo poseer algunas aventuras clásicas que no había leído hasta ahora. Y me siento muy satisfecho por ello, a pesar del elemento viejuno de estos comics.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Los Vengadores 6-9 de Jed MacKay y C.F. Villa (Marvel Comics – Panini)

Analizo El sueño crepuscular, el segundo arco de la nueva etapa de Los Vengadores de Jed Mackay, un arco lastrado por el terrible dibujo de C.F. Villa.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Atrapados en un mundo que no es el suyo, Los Vengadores luchan por escapar, y el más peligroso de sus reservas se unirá a la batalla. Y a continuación, los Héroes Más Poderosos de la Tierra tendrán que luchar contra La Corte Crepuscular… ¿por el bien de Kang el Conquistador? La Corte Crepuscular desea llevar a Kang ante la justicia, pero los Vengadores todavía necesitan al conquistador. 

Este arco se publicó en USA en los números 7 a 10 de The Avengers.

Esta reseña se refiere únicamente al arco de la serie de Jed MacKay, aunque los números 6 al 8 eran grapas dobles que incluían la miniserie Avengers Inc. de Al Ewing y Leonad Kirk. Para saber mis impresiones de esa miniserie y sobre la decisión sacacuartos de Panini de incluir ese comic en esta grapa, te invito a leer la reseña que publiqué hace unas semanas.

Y entrando a valorar este tebeo, creo que tiene varios problemas. El primero es relativo al planteamiento de MacKay y a las expectativas de los lectores. Digo esto porque en este mundo de inmediatez y de quererlo todo AHORA, en realidad El Sueño Crepuscular es un arco de transición que cumple un doble propósito narrativo. Algo que puede comprobarse en el propio título del arco. La parte de «Sueño» en realidad se refiere a Pesadilla, que atrae a su reino a los Vengadores en el inicio para avisarles, de la única forma que sabe, de la amenaza que intuye en el futuro. La parte «Crepuscular» se refiera a la Corte Crepuscular, los enemigos de Kang presentados en el especial Intemporal 2023.

La Corte Crepuscular y a su creador Myrddin fueron presentados en el especial Intemporal 2023, donde casi acaban con la vida de Kang. La etapa de MacKay arrancó con la llegada de Kang pidiendo ayuda a Los Vengadores, anticipando unos «sucesos de tribulación» que podían acabar con la vida en la Tierra pero también buscando refugio de sus enemigos. Y creo que es importante que esta Corte Crepuscular hiciera su aparición en esta colección, para que los lectores que no leyeron intemporal se hagan una idea del nivel de amenaza que suponen. Que es mucha. Pero como digo, este arco NO es el gran combate, simplemente se presenta una enemistad que seguiremos viendo en el futuro. MacKay nos da un comienzo, y si los lectores esperábamos un gran climax, seguro nos veremos decepcionados.

En este arco MacKay plantea cosas chulas, como que Pesadilla esté pidiendo ayuda de la única forma que sabe, provocando pesadillas a los Vengadores. También me ha gustado mucho la escena en la que Thor declara que Pesadilla les ha derrotado como forma de escapar de su reino lo más rápidamente posible, comentando que no hay lugar para el orgullo cuando sus compañeros necesitan ayuda. Que Thor y la Bruja Escarlata entiendan las intenciones de Pesadilla pensando en ello me parece otro detalle destacado. Y hablando de inteligencia, me gusta que en el primer enfrentamiento contra la Corte Crepuscular, que empieza como peleas uno a uno, Iron Man plantee un cambio de enemigo como forma para derrotarles.

Sin embargo, dentro de estas buenas ideas individuales, en realidad en arco sufre debido a la duración de 4 números. Sobre todo sufre el combate con la Corte Crepuscular, que tiene lugar en un único número de los cuatro que tiene el arco. Si el arco hubiera tenido 6 números como el primero de la colección, o incluso cinco, creo que la historia hubiera sido mejor, dando espacio a que hubieran momentazos. Por desgracia, la actualidad marvelita lo ha impedido, ya que tras un número de transición el mes que viene Los Vengadores se cruzarán durante dos meses con la franquicia mutante y La Caída de X, para justo a continuación tener 3 números de tie-in con Blood Hunt, el evento veraniego de Marvel que está escrito por el propio MacKay.

Como comento, hay matices que pueden comentarse en positivo y negativo de la historia de MacKay. Sin embargo, el verdadero problema de este arco es el TERRIBLE dibujo de C.F. Villa, un dibujo que no cumple con el standard de calidad que se le supone a Marvel Comics y que en cualquier situación normal provocaría que Villa no volviera a ser contratado por Marvel.

Y no se que le ha pasado a Villa. En los números de Patrulla X sustituyendo a Pape Larraz me pareció un artista flojo, pero en el comienzo de Los Vengadores pasó a ser mediocre, y en estas tres últimas grapas se ha colocado a un nivel dibujante amateur de fanzines. Siempre digo que los dibujantes mejoran cuanto más trabajan, pero la involución de Villa no tiene explicación. La narrativa es terrible, las figuras parecen bocetos mal acabados, los personajes son indistinguibles, ¡es que todo mal! Y hay veces en que el color puede disimular un dibujo flojo, pero aquí el color de Federico Blee no tiene ninguna oportunidad.

En la mayoría de los casos las críticas de comics analizan a fondo las tramas pero pasan casi de puntillas por el dibujo, como si fuera accesorio o secundario. Y diría que es al revés, como puede comprobarse con estos comics. El dibujo de superhéroes mainstream debe hacer apetecible la lectura, amplificando la épica y la aventura que plantea el guionista. El dibujo de Villa no hace no una cosa ni la otra, convirtiéndose de hecho en un problema que hay que vencer para poder disfrutar de estas grapas. Y en este caso resulta imposible, hasta el punto de plantearme dejar de comprar la colección.

Soy super crítico con el baile de dibujantes en los comics de Marvel, pero en este caso tengo que agradecer que el número 8 de Panini (nº 9 USA) está dibujado por Francisco Mortarino, un dibujante correcto que al lado de Villa parece la reencarnación de John Byrne o Jack Kirby. En este caso, me alegro que Marvel tuviera que poner a un artista fill-inero, porque al menos un comic de los cuatro de este arco ha sido legible y no me dejó con ganas de arrancarme los ojos del horror que tuve que sufrir.

Creo que fue Mark Waid quien dijo que todo trabajo que hagas debe ser el mejor posible, y una parte fundamental de aprender lo que significa ser profesional es que es mejor decir que NO puedes hacer un encargo que entregar un trabajo deficiente. Porque un lector que coge ese comic no sabe si estabas enfermo o no tuviste tiempo para escribirlo o dibujarlo, sólo que el comic es deficiente y no le ha gustado, lo que puede provocar que no quiera volver a comprar un comic de ese profesional nunca más. No se qué le ha pasado a C.F. Villa para entregar estos dibujos, y aún menos entiendo que los editores reciban este dibujo y lo den por bueno. Pero desde luego no llega al mínimo exigible en un comic Marvel. Desastre total.

Con este dibujo es imposible seguir comprando. Por suerte, una vez se acaben los tie-ins a los próximos eventos, ya se ha anunciado que Valerio Schiti será el próximo artista de la colección a partir del número 18 USA. Una noticia que me llena de alegría, dado que Schiti me parece un artistazo que tiene el nivel que se espera que tenga el artista de una de las 3 colecciones más importantes de Marvel.

En todo caso, por unas cosas o por otras, creo que la etapa de Los Vengadores de MacKay no ha empezado con el buen pie que debería. Espero que una vez terminen los eventos de los próximos meses la colección pueda recuperar el rumbo. Esperemos que para entonces aún haya público que quiera comprar este comic.

Comparto las primeras páginas del inicio de este arco:

Da hasta rabia que una de las colecciones más importantes del Universo Marvel como son Los Vengadores tenga un dibujo tan terrible. Así va a ser difícil que la compre mucho tiempo.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!