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Crítica de Superman – Spider-Man de Mark Waid, Jorge Jiménez y vv.aa. (DC Comics)

Tras los exitosos cruces de Batman y Deadpool, DC Comics y Marvel Comics se han unido para los siguientes dos especiales, protagonizados por Superman y Spider-Man. Hoy comento mis impresiones del primero de estos especiales publicado por DC, para mi el comic más flojo de los publicados hasta ahora.

PUNTUACIÓN: ¿ES UN COMIC O UNA COLECCIÓN DE CROMOS COLECCIONABLES?

¡CREADORES LEGENDARIOS ENFRENTAN AL HOMBRE DE ACERO Y A TU AMIGO Y VECINO SPIDER-MAN!

Cuando los periodistas Clark Kent y Peter Parker se ven persiguiendo la misma historia, la conspiración que descubren podría cambiar el mundo, especialmente si Brainiac y el Doctor Octopus tienen algo que decir al respecto. (¡Y apostamos a que sí!) Menos mal que nuestros intrépidos periodistas son, en secreto, Superman y el increíble Spider-Man. De la mano de los legendarios guionistas Mark Waid y Jorge Jiménez.

Y no te pierdas estas historias extra: Tom King y Jim Lee nos cuentan una historia sobre Lois Lane y Mary Jane Watson. Matt Fraction y Steve Lieber vuelven a visitar al amigo de Superman, Jimmy Olsen… ¡y a Carnage! Por su parte, Sean Murphy nos lleva al futuro con Superboy (Legion) y Spider-Man 2099. Gail Simone se une a Belén Ortega para mostrarnos qué pasa cuando Power Girl se encuentra con Punisher. Christopher Priest y Daniel Sampere nos muestran un momento en el que Superboy Prime (que lee todos los cómics) decidió visitar a Spider-Man justo después de que este consiguiera el traje negro. Greg Rucka y Nicola Scott nos llevan a una emocionante carrera: entre el Daily Planet y el Daily Bugle. Además, ¡por fin podemos responder a la eterna pregunta de quién ganaría en una pelea justa, Pa Kent o el tío Ben! Es broma, esos tipos son demasiado buenos para pelearse entre ellos, pero Jeff Lemire y Rafa Sandoval nos llevarán a lo más profundo del pasado para ver cómo los dos hombres forjan un vínculo frente a la adversidad. ¡Celebra los 50 años de crossovers entre DC y Marvel con ocho nuevas historias originales de algunos de los mejores talentos de DC!

Escrito por Mark Waid, Tom King, Matt Fraction, Sean Murphy, Gail Simone, Christopher Priest, Greg Rucka y Jeff Lemire. Dibujado por Jorge Jiménez, Jim Lee, Steve Lieber, Sean Murphy, Belén Ortega, Daniel Sampere, Nicola Scott y Rafa Sandoval.

Lo mejor sin duda de este especial es la historia principal del comic, obra de Mark Waid, Jorge Jiménez y Tomeu Morey en el color. Esta historia de 24 páginas enfrenta a nuestros héroes contra el Doctor Octopus y Brainiac, y es una delicia de principio a fin porque se nota que Waid es un gran conocedor de ambos personajes. Las situaciones que plantea unido a unos diálogos perfectos nos muestran al Waid mega-estrella que sabe condensar la esencia de los personajes con dos líneas de diálogo. Además, acostumbrado como estoy a leer su World´s Finest, ya tenía claro que la limitación de páginas no iba a ser un problema, cuando con 20 páginas va sobrado en lo que a entretenimiento se refiere.

Sumada a un Waid perfecto, tenemos a otra de las super estrellas de la DC actual, el dibujante español Jorge Jiménez. De Jiménez ya tenía claro que es un artista todoterreno capaz de dibujar cualquier cosa. Tras leer este especial, sigo pensando que Batman se ajusta más a sus puntos fuertes, pero lo cierto es que ha dibujado a unos Superman y Spider-Man super canónicos que han sido una delicia. Su Peter Parker y su Clark Kent son atemporales y perfectos, y cuando llega el momento de la acción, todo está contado de forma increíble.

Si el especial sólo hubiera contado con esta aventura, yo hubiera terminado super contento y satisfecho de la compra.

Lamentablemente, este especial Superman Spider-Man es el peor de los 3 publicados hasta la fecha debido a las super decepcionantes siete historias cortas de complemento. Y quizá el primer problema es de concepto. En los especiales Masacre – Batman / Batman – Masacre, DC y Marvel plantearon estas historias cortas para mostrar ejemplos de cruces super carismáticos que todos querriamos leer. Capitán América – Wonder Woman, Daredevil – Green Arrow, Hellblazer – Doctor Strange y Nightwing – Wolverine (Laura) son cruces increíbles incluso a pesar que la corta extensión de las historias no daba para demasiado.

En el caso de este Superman – Spider-Man, los editores han limitado estos crossovers a personajes pertenecientes a las familias ampliadas de Superman y al Spiderverso. El resultado de esos cruces resultan mucho menos interesantes, a lo que hay que añadir la exageración de historias cortas y unos equipos creativos que no han sabido sacar partido a los personajes. Frente a las 4 historias cortas del Batman – Masacre y las 6 del Masacre – Batman, este especial tiene 7 historias cortas. Y muchas de estas historias son totalmente erradas.

Tom King no está nada entonado en el cruce de Lois Lane con Mary Jane, que es una chorrada de historia que parece planteada para mostrarnos como las novias de los héroes son más parecidas de lo que ellas creen. Lo malo es que es algo que no se sostiene. Empezando con que Mary Jane ahora mismo ni siquiera es pareja de Peter. Por su parte, Jim Lee (con entintado de Scott Williams y color de Alex Sinclair) parece que estaba más interesado en colar un pin-up molón de Gambit que en dibujar la historia que tenía entre manos con el Hombre de Acero, el Trepamuros y sus parejas. Y la verdad es que esa doble splash-page mola y nos devuelve al mejor Lee de hace 30 años. Teniendo en cuenta que estamos ante 9 páginas de historia teóricamente de Superman y Spidey con Lois y MJ, es una oportunidad totalmente desaprovechada

La siguiente decepción la encontramos en el cruce entre Superboy Prime y Spider-Man, obra de Christopher Priest, con dibujo de Daniel Sempere y color de Alejandro Sánchez. Priest intenta jugar con la metatextualidad de Superman Prime y su capacidad de saltar por dimensiones alternativas, pero es una historia totalmente fallida. Además, el dibujo de Daniel Sempere no está especialmente acertado tampoco. Esta historia de 8 páginas es super chof.

Sean Murphy con color de Simon Gough es el autor completo de una historia de 5 páginas cruzando a Superboy con Spider-Man 2099, una historia que no pasa de ser la introducción de algo que podría haber sido interesante. Sobre todo cuando sumamos la aparición sorpresa de otro héroe de un universo futuro alternativo. El dibujo de Murphy me gusta, pero en este caso no tiene tiempo de plantear nada que merezca la pena más allá de esta promesa de lo que podría estar chulo pero nunca llegaremos a leer.

Matt Fraction con Steve Lieber y Nathan Fairbairn en el color ofrecen la segunda peor historia de este especial. Jimmy Olsen – Carnage es una ridiculez lamentable que al menos sólo ocupa 4 páginas. Si esto intenta ser gracioso no lo consigue, quedando como una historia bastante lamentable.

Jeff Lemire con Rafa Sandoval y Ulises Arreola en el color plantean una historia de 5 páginas protagonizada por Jonathan Kent y Ben Parker. ¿O es un relato imaginado por Clark y Peter? La historia es la mejor de las siete historias cortas, pero las 5 páginas con una splash-page final no dan para demasiado, quedando casi como una curiosidad. Al menos, la última imagen de Sandoval la verdad es que está muy chula.

Otra historia super fallida es la reunión de los jefes del Daily Planet y el Daily Bugle, Lois Lane vs J. Jonah Jameson. Greg Rucka con Nicola Scott y Marcelo Maiolo nos plantean una historia que en realidad no cuenta casi nada. Rucka no está nada acertado con los diálogos de Lois, que podrían haber sido expresados por Perry sin cambiar una coma. Además, aunque Scott me suele gustar, en esta historia dibuja a una Lois Lane que no reconozco en varias viñetas. Pensando que estamos ante un debate con dos personas hablando, eso es un problema. Al que si representan bien es a Jonah, tanto el dibujo como los diálogos. Pero esta historia es la nada más absoluta.

Por último tenemos la peor historia de este especial. Power Girl – Punisher, a cargo de Gail Simone, Belén Ortega y Jordie Bellaire se encargan de 5 páginas ridículas con dos personajes que no pegan con nada y que ha sido lamentable.

Como decía antes, ver unas pocas páginas de Daredevil y Green Arrow juntos mola mil. Pero Lois Lane y J. Jonah Jameson no interesa nada, aparte que la historia de Rucka tampoco sabe sacarles partido. Este es un problema enorme de todas las historias cortas. Lo de Jimmy Olsen es de juzgado de guardia. Por culpa de esta historias, mi sensación tras leer este especial ha sido de decepción absoluta.

Pero luego viene la siguiente derivada, y es comprobar que DC se ha subido al carro de las portadas alternativas y ha publicado este especial con chorrocientas portadas. Algunas de las cuales acompañan esta reseña. Y entonces es cuando caigo que igual a DC le da igual incluir una historia ridícula de Jimmy Olsen mientras con ello consiga la posibilidad de publicar una portada alternativa con él. Y otra con Power Girl y Punisher, etc… Además de muchas otras a cual más absurda. En los últimos meses creo que DC está en un momento creativo mucho mejor que el de Marvel, pero con este especial he visto a una editorial transformada en una empresa de cromos, en la que las historias interiores dan un poco igual mientras ellos puedan vender como churros las diferentes portadas a los clientes coleccionistas. Y como cliente lector, recibir esta sensación de un comic es la peor de las sensaciones posibles.

Y esto es una pequeña gran putada, porque como decía al principio la historia de Waid y Jiménez si que me parece que es estupenda, con el corazón en el sitio adecuado y con montones de momentazos visuales gracias al buen trabajo de Jiménez. Pero globalmente, creo que DC no ha estado a la altura de lo que los fans demandábamos de este especial.

Comparto las primeras páginas de la historia principal de Waid y Jiménez:

No me ha gustado este especial Superman Spiderman. Mas que por las historias en si, por la sensación que tanto DC como Marvel se sienten cómodos transformando sus comics en cromos coleccionables.

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Crítica de Un mundo bajo Muerte: Hulk Rojo 3 de Benjamin Percy y vv.aa. (Marvel Comics – Panini)

Panini ha publicado el tercer y último número de Un mundo bajo Muerte Hulk Rojo con las últimas 4 grapas USA de la serie. Unos comics escritos por Benjamin Percy con color de Bryan Valenza que han sido dibujados por Jethro Morales, Geoff Shaw y Gabriel Guzmán.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡Bandera roja! Hulk Rojo y su tropa invaden Latveria. ¿Llegarán a destronar al Doctor Muerte? El cruce más explosivo con Un mundo bajo Muerte llega a su final y nada volverá a ser igual para Hulk Rojo.

Este tercer y último número de UMBM Hulk Rojo contiene Red Hulk 7-10 USA.

Benjamin Percy planteó dos arcos en su colección Un mundo bajo Muerte Hulk Rojo. En el primero el General Ross con sus aliados Deathlok y el Hombre Máquina intentaban escapar del cautiverio que sufrían en Latveria por parte del Doctor Muerte. Aunque acabaron escapando, Ross fue detenido por el ejército de los Estados Unidos, que fue donde empezó este segundo arco que ahora termina. Con un Ross detenido en una instalación de investigación liderada por el Capitán Simon Riker, a quien vimos en el principio del comic. Riker se ha convertido en un ser mutado llamado War-Wolf y busca crear nuevos soldados super poderosos usando el ADN gamma de Ross.

Tras la lectura de los 10 números de esta serie, tengo que decir que UMBM Hulk Rojo me ha parecido un comic super entretenido. Una cosa que me gusta de la historia de Benjamin Percy es que limita bastante las apariciones de Hulk Rojo, siendo el General Ross el protagonista la mayor parte del tiempo. El poder de Hulk Rojo es demasiado, lo que hace que todo combate esté desequilibrado a su favor. Tener a Ross sin poder transformarse ofrece un nivel de amenaza interesante ante el que Ross puede acabar muriendo. O al menos, siendo derrotado. Esto me parece un buen detalle por parte de Percy que provoca además que las veces en que Ross consiga transformarse, sea un momento super espectacular.

Otro de los éxitos de Percy es hacer que personajes que me gustan mucho como Deathlok o el Hombre Máquina sean los acompañantes de Muerte en esta aventura. Primero intentando escapar de Muerte y luego tratando de liberarle. Deathlok sobre todo me encanta, y cada aparición suya es siempre un plus. En este segundo arco, Percy recupera además a la sargento Tamika Bowden, que tuvo una efímera vida como la superheroina Wildstreak en los años 90 a partir de un annual de los 4 Fantásticos.

En la parte del dibujo, tras dibujar seis números seguidos, Geoff Shaw se toma un descanso para el séptimo número, que está dibujado por Jethro Morales. Un Morales que en realidad me parece el dibujante más flojo de toda la serie, como podéis ver en las páginas de previa que comparto a continuación. A continuación, Geoff Shaw vuelve para dibujar el número ocho, que lo hace con su profesionalidad habitual. Tengo que decir que el dibujo de Shaw me gusta bastante. Es buen narrador, sabe añadir el detalle justo a cada imagen y su composición es dinámica. Con Shaw, todo luce mejor.

Por eso me fastidia que Marvel decidiera que Shaw NO dibujara los dos últimos números de la serie. Como siempre, no se los motivos, pero la sensación es que como la serie va a cerrar y las ventas están cayendo, es mejor emplear a Shaw en otro encargo de mayor relevancia. Cuando debería ser al contrario, para conseguir que el comic tenga una coherencia gráfica, deberían haber permitido que Shaw dibujara las dos grapas que faltaban. Entiendo que Marvel sabe con algo de razón que cuando faltan tan pocos números para terminar la serie, los 4 gatos que permanecemos queremos saber el final de la historia y por eso compraremos estas grapas con independencia de quien lo dibuje. Pero me parece, una vez, un trabajo editorial nefasto.

Y esto no quita que me haya llevado una sorpresa positiva con Gabriel Guzmán. Dentro que es un poco peor que Shaw, su narración es correcta y me parece alguien con talento que tiene margen de mejora. Lo malo es que le hayan puesto en estas grapas que cierran la colección.

Quizá el problema de este arco una vez leo la colección en su conjunto, es la poca entidad del villano Simon Riker (War-Wolf). Aunque Ross juró que mataría a Muerte, los sucesos en la serie principal de Un mundo bajo Muerte se lo impiden, obviamente. Y Riker parece un premio de consolación que plantea un final descafeinado, a pesar de intentar dejar la serie con un momentazo como es que Ross plante la bandera americana en Latveria. Y no, el objetivo no era plantar la bandera, era matar a Muerte, lo otro era un objetivo secundario. Y en lo principal el comic decide correr un tupido velo.

Además, dentro que como digo el comic me ha gustado y me ha entretenido, cuando leo este comic con la serie principal del evento Un mundo bajo Muerte me encuentro con problemas groseros de continuidad, que no se si nadie dentro del staff editorial de Marvel se ha dado cuenta de ellos o en realidad si los han visto y les han dado igual. Como que Latveria esté sellado por una barrera de energía que impide que Thor o Capitana Marvel puedan entrar, y Ross pueda salir. O que veamos que Muerte se ha adueñado de todos los arsenales nucleares del mundo y los tiene en una base en órbita, y luego al morir Muerte todo vuelve a la normalidad. ¿Cómo es posible, ni nadie tiene sus misiles nucleares?¿Quién se ha encargado de hacer el reparto de vuelta? La excusa que provoca el cambio de bando de Wildstreak también me parece fallido, dado que en este momento Muerte ES el ejército de los Estados Unidos. Si ella se ha mantenido en el trabajo con Muerte como líder, no tiene sentido el cambio de bando en ese momento.

Y en cierto sentido reconozco que ver estas cosas significa ponerse puntilloso con lo que se supone es un entretenimiento escapista ligero. Pero sobre todo lo de la barrera de Latveria o los misiles me parecen un escándalo. Dicho esto, el nivel de la Marvel actual es tan bajo que en este caso acepté subirme al barco a pesar de las inconsistencias y disfrutar del viaje.

Comparto las primeras páginas:

El comic de UMBM Hulk Rojo me ha resultado muy entretenido, aunque tenga problemas de continuidad respecto al evento principal y acabe planteando el prólogo de la siguiente etapa de Marvel. Con todo, echaba de menos que un comic Marvel me deje con buen sabor de boca tras su lectura. Y a pesar de sus problemas, este lo ha hecho.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Reflexiones de Domingo 06/2026: Cómo salvar Marvel Comics

¡Feliz Domingo! Tras el desastre creativo de Un mundo bajo Muerte y otras situaciones que se han producido esta semana, que comentaré a continuación, hoy quiero aprovechar la sección Reflexiones de Domingo para compartir cómo creo que podría salir Marvel Comics de la situación de implosión creativa en que se encuentra.

DAN SLOTT SUPLICA QUE COMPREMOS SU NUEVO COMIC DE SPIDER-MAN

Un mundo bajo Muerte ha sido uno de los eventos más decepcionantes de los últimos años. Y mira que hubo eventos malos de solemnidad como el Civil War II de Brian Michael Bendis. A esto se suma que a excepción de la línea Ultimate, nada de lo que está publicando Marvel parece estar funcionando entre los aficionados, que están abandonando en masa el barco que se hunde. Por ejemplo, tras la también decepcionante Imperial de Jonathan Hickman, para mi un bluff absoluto que cambiaba la esencia de varios personajes para que encajaran con su historia, en un nuevo ejemplo del típico engranaje tramposo de Hickman, se ha sumado la cancelación en el número 6 de todas las series que se suponía que iban a relanzar la franquicia galáctica de Marvel.

En este contexto, ha causado bastante revuelo un video de Dan Slott pidiendo a los fans que apoyen su nuevo comic Spectacular Spider-Man: Brand New Day, porque si no hay muchas posibilidades que sea cancelado. Slott comentó que el número 1 se venderá bien al ser un número uno y contar con múltiples portadas alternativas, incluía la estafa de las blind-bags, pero insiste en que necesita el apoyo de los lectores para el número 2 y los siguientes. Ya que si los lectores no piden a los libreros estos números, la serie podría desaparecer tras el quinto número.

Aunque no he visto el video de Slott porque la cuenta de Twitter que lo subió lo ha borrado, los que si lo vieron comentan que más que una petición normal a sus fans para que compren su comic, el video de Slott transmitía desesperación. Algo que es extraño si pensamos que hablamos de un comic de Spider-Man con conexiones evidentes a la nueva película del lanzaredes, y de un escritor que tuvo una exitosa etapa de casi 10 años escribiendo al personaje. Que alguien como Slott haga este video muestra lo mal que están las cosas en Marvel Comics. Y supongo que la desesperación es porque han visto las cifras de pedidos del número 1 que saldrá en mayo y han visto que son muy malas, lo que significaría que los pedidos de los siguientes aún serán peor.

TOM BREVOORT PREFIERE FANS ENFADADOS QUE INDIFERENTES

Esta súplica de Slott se une a otra polémica generada a raíz de unas palabras de Tom Breevort en su Substack, en las que afirmaba que durante años ha preferido tener a fans enfadados que indiferentes, porque eso mostraba que estaban implicados con los personajes. Y que han sabido durante estos años que determinados comics iban a generar ese enfado y los publicaron igual. (O precisamente por eso). Y lo cierto es que en esas declaraciones Brevoort tiene razón, ya que un lector indiferente es alguien que no va a comprar tu comic, mientras que son los fans con conexión emocional con los personajes lo que se supone que compran los comics.

En lo que Brevoort se equivoca gravemente es que eso podía ser cierto en 2015. Pero 10 años después los fans ya no siguen (seguimos) enfadados, se han marchado y han dejado de comprar tras años de ninguneo, insultos y maltratos por parte de Marvel. Comentaba antes que no me ha gustado Imperial de Jonathan Hickman. Y si leyendo ese comic me molestó que Hickman haya cambiado la esencia de Star Lord, ¿Cómo voy a comprar el comic siguiente del personaje? Por supuesto, no lo voy a hacer. Y como yo, parece que mucha gente ha hecho lo mismo, por eso estos comics se van a cancelar en su quinto o sexto número.

HIPOCRESÍA MÁXIMA DE SLOTT Y MARVEL COMICS

Marvel se encuentra en un momento de crisis creativa absoluto, que se amplía a una crisis empresarial al ver cómo sus comics se venden cada vez menos. Las palabras de Slott me parecen representativas de lo que ha sido Marvel a lo largo de los últimos 10 años. Por que cuando las ventas eran buenas y sus comics facturaban, Slott fue una de las voces más radicales en redes sociales que se dedicó a insultar a los compradores de sus comics, afirmando que si no les gustaban sus historias y los giros que planteaba para Peter Parker, les invitaba a dejar de comprar el comic. Dicho con palabras más gruesas adornadas de insultos de todo tipo. Por cierto, también hay que reconocer que Slott fue insultado repetidamente por un grupo pequeño de fans, algo que me parece realmente mal. Pero la actitud de chulería de Slott durante mucho tiempo en redes sociales no se correspondía con la de alguien que se supone está pidiendo a los fans que gasten su dinero para comprar «su» comic.

Tom Breevort también comentó con razón en su Substack que no todos los comics tenían que ser para todo el mundo y que lo mejor que podían hacer los fans si un comic no les gustaba era dejar de comprarlo. Viendo lo que estamos viendo, parece que mucha gente le hemos hecho caso.

Y ese es el problema de Slott y en general de Marvel. Tras años de chulería y de insultar a los fans que provocó lo que deseaban, que los supuestos «haters» dejaran de comprar, ahora suplican que compremos el comic o de lo contrario se cancelará. Demasiado tarde. Y sobre todo, es una súplica ridícula porque no viene acompañada de una disculpa por los años pasados. O una asunción de responsabilidades y de que van a hacer las cosas de forma diferente, pensando en los compradores primero de todo.

Durante años, Marvel Comics se centró en agradar a «influencers» de redes sociales que jamás compraron un comic Marvel, que se indignaban mucho con las portadas de Milo Manara o Frank Cho y exigían cancelaciones. Que Marvel haya hecho más caso a estos odiadores que nunca compraron un comic antes que a sus clientes reales explica también la situación actual de Marvel Comics. Y por eso ya no nos creemos nada. ¿Por qué no piden a esos lectores «diversos» que compren sus comics? ¿No era a ellos a quienes dirigían todas sus publicaciones? Que los mal llamados haters eran (éramos) los clientes de toda la vida y los que aguantábamos la empresa. Que sin ellos (nosotros) el barco se va a pique es algo que no se podía saber. Pero Slott durante años afirmaba no necesitar a esos clientes, de esos lodos estos barros. Y es todo responsabilidad de Marvel.

TRAILER DE SPIDER-MAN BRAND NEW DAY

Las llamadas dramáticas de Slott para que compremos su comic han venido la misma semana en que Sony ha estrenado el trailer de Spider-Man Brand New Day, la nueva película protagonizada por Tom Holland que se estrenará el 31 de Julio. El trailer ha roto internet y que muestra la disfunción de tener a un héroe más popular que nunca que genera millones en merchandising y cuyos juegos de Play Station se venden por millones, mientras sus comics se venden cada vez menos, convirtiéndose en un elemento casi residual para el fandom.

No es nuevo que los comics es la parte del negocio que menos ingresos da a la propietaria Disney. Pero lo que llevamos sufriendo durante años es a directivos y editores de Marvel Comics dejando claro que las historias que publican son lo de menos, apostando todo a gimmicks vacíos como las múltiples portadas alternativas o los eventos continuos y solapados en el tiempo que no aportan nada en realidad.

COMO SALVAR MARVEL COMICS

A continuación voy a hacer una lista de las cosas imprescindibles para que Marvel Comics pueda volver a generar interés en los lectores, basado obviamente y primero de todo en centrarse en hacer buenos comics que no se sientan como excusas para publicar decenas de portadas alternativas.

1- DESPEDIR A TODOS LOS EDITORES Y TRAER A GENTE QUE CONOZCA Y AME A LOS PERSONAJES

Gran parte de los males de Marvel han sido provocados por editores inútiles a los que los personajes les daban igual y ni siquiera conocían. Lo importante para ellos nunca fueron los personajes sino establecer agendas identitarias que han destruido a la editorial.

Y para que quede claro, los personajes «diversos» no son un problema en si mismos. La Patrulla-X internacional surgida del Giant-Size X-Men muestran que el problema para el fandom nunca fueron los personajes diversos. El problema es que durante años Marvel se dedicó a crear grandes personajes con los que los lectores conectábamos que además eran diversos. Ahora, la estrategia de Marvel era pretender que los lectores compráramos los comics de personajes únicamente porque hacían bandera de la «diversidad», pero cuyas historias eran lamentables y su carisma nulo. Porque no son personajes empáticos reales, sino simbolismos de causas sociales y políticas. Era construir la casa por el tejado, es normal que no funcionaran.

Por tanto, los mismo que han provocado esta situación con C.B. Cebulsky a la cabeza y el mismo Breevort no deberían dirigir el cambio. Aparte que la dirección de ambos se ha caracterizado por la falta de ideas nuevas y el reciclado de la nostalgia mal entendida, recreando eventos del pasado. Deberían dejar paso a gente que realmente quiera a los personajes y no los traten como IPs que hay que explotar. Que realmente piensen en la esencia de los héroes mientras plantear contar nuevas historias que resulten frescas y novedosas. Y no es sólo un tema de los jefazos, porque el trabajo de algunos de los editores de mutantes, de Spider-Man o de los Vengadores ha sido de juzgado de guardia.

2- HAY QUE GASTARSE DINERO EN TRAER TALENTO

La realidad es que la mayoría de comics Marvel actuales son ilegibles. Esto también es debido porque Marvel se ha dedicado a promover a escritores sin experiencia ni cariño por los personajes. En parte, debido a las políticas identitarias y de diversidad a las que aludía antes. Y para volver a publicar buenos comics, hacen falta autores consagrados que conozcan a los personajes y al medio comiquero. No hay más.

Durante muchos años, un guionista o dibujante empezaba a dibujar en editoriales pequeñas donde se curtía. Y donde su trabajo llamaba la atención de Marvel, que le contrataba cuando ya era un buen profesional, lo que le lanzaba a la fama y a la popularidad. Aunque no se han hecho nunca públicas las tarifas de Marvel, por comentarios de gente tipo Mark Millar sabemos que Marvel cada vez paga menos a sus empleados. Esto provoca que sólo autores novatos que quieren hacerse un nombre acepten trabajar para Marvel. Por eso el nivel general de guion y dibujo es tan flojo actualmente. Por contra, los autores consagrados a los que mencionaba antes no quieren trabajar con esas tarifas.

Y como los milagros no existen, si para hacer buenos comics hacen falta buenos profesionales, Marvel tendrá que poner encima de la mesa la tarifa que pidan. La diferencia DE CALIDAD sería automática. ¿Quién no compraría un comic Marvel de Grant Morrison y Dan Mora? Sería un super ventas absoluto. O de Mark Millar y Daniel Warren Johnson. Hay talento a patadas en el mainstream americano, pero hay que pagarlo. y Marvel ahora mismo no lo está queriendo hacer. Así les va.

3- PONER EL DIBUJO Y A LOS DIBUJANTES EN EL CENTRO

Si leéis habitualmente mi blog sabréis que uno de los principales cánceres de Marvel Comics viene de la idea de Marvel que el dibujo es secundario y intercambiable, poniendo por encima por supuesto al personaje, y luego al guionista. Eso provoca que Marvel cuente en la actualidad con una plantilla de dibujantes super mediocres, excepto unas pocas excepciones, cuya única virtud imagino que es que son capaces de cumplir los plazos de entrega. El comic es ante todo un medio visual que cuenta una historia con imágenes. Que los dibujantes sean secundarios para Marvel me parece tremendo, es no entender en qué negocio están.

Por supuesto, Marvel tiene que pagar para volver a tener en plantilla a los mejores dibujantes. Porque no es lo mismo un tebeo dibujado por Dan Mora o Chris Samnee a uno dibujado por Danny Earls, Robert Gill o Javier Pina. La diferencia es tan abismal que me asombra que Marvel no entienda que un comic de Greg Capullo o Bryan Hitch va a vender más que uno de un dibujante mediocre que no conocen ni en su casa.

Pero además, Marvel tiene que trabajar para que TODO un arco esté dibujado por un único dibujante, y no lo que están haciendo ahora, al mover a los dibujantes de una colección a otra de forma lamentable en medio de arcos. Hasta el punto de haber tenido en múltiples ocasiones un arco de 5 números dibujado por 2 o 3 dibujantes diferentes. O encontrarnos que un dibujante dibuja los 4 primeros números para que el último número del arco lo dibuje otro que no pega ni con cola. Es lamentable.

Y esto que digo no es un imposible, puede hacerse. Skybound lo está haciendo desde hace más de dos años en el Universo Energón. DC También lo está intentando, aunque hay que reconocer que no siempre le sale. Lo que pasa es que implica más trabajo para los editores. Por ejemplo, hace ¿20 años? la mítica etapa Brand New Day de Spider-Man empezó con un equipo rotatorio de guionistas y dibujantes que se encargaban de un arco cada uno, y funcionó de maravilla. Puede hacerse. Lo que pasa es que hasta ahora Marvel NO ha querido. Supongo que pensó que no le salía a cuenta.

4- HACER A LOS HÉROES RECONOCIBLES

Para sorpresa de nadie, escritores que no conocen a los personajes hacen historias en los que estos son irreconocibles. Para mi la problemática de los personajes irreconocibles es el motivo principal por los que ha dejado de comprar casi todas las colecciones. De forma que no me creo que los causantes de esta situación empezando por Jonathan Hickman puedan cambiar el rumbo de la situación. Por ejemplo, me encanta Kitty Pryde, pero no soporto a la borracha desagradable en la que la han convertido.

Unido a esto, los lectores de comics queremos ver historias heroicas del bien contra el mal. La pu%$ mier#@ del relativismo moral en que han convertido muchas de las historias de Marvel actuales, por ejemplo Imperial o Un mundo bajo Muerte, es otro de los cánceres de la Marvel actual. Yo no quiero leer un comic en el que Reed Richards afirma que NO ayudará a Victor Von Muerte tras resucitar éste a su hija, dejándole morir. Estos no son los personajes de los que me enamoré. Y mientras sigan contando con estos escritores y sean irreconocibles, es imposible comprar estos comics.

Por cierto, decisiones como hacer que Mary Jane sea la nuevo Veneno es justo el ejemplo de todo lo contrario a hacer un personaje reconocible. Al revés, es un gimmick lamentable que imagino que ha provocado que más gente abandone la serie de los que habrán llegado.

5- BAJAR EL NIVEL DE PODER DE LOS HÉROES

Este punto está conectado con el cuarto, pero afecta a una faceta creo que diferente. En los últimos años, sobre todo en la franquicia mutante pero no sólo, Marvel ha convertido a sus personajes no ya en inmortales, sino en invulnerables. Y esto es otro problema gravísimo que no entiendo como nadie en Marvel se da cuenta de lo problemático que es.

El Lobezno que nos enamoró de Claremont y Miller, por ejemplo, era el que podía ser herido. Y que se pasaba meses malherido mientras se curaba. Frank Castle fue herido en un ojo en la etapa de Greg Rucka y se pasó meses herido con una venda en la cabeza, con problemas en cada tiroteo. Ahora, Logan es acuchillado 100 veces durante una pelea y no se inmuta, curándose al instante. Eso no es interesante. Nunca lo ha sido y no lo es ahora. Y no sólo es Lobezno, en uno de los últimos comics de la Patrulla-X que leí correspondiente a Fuga de X, Scott Summers era acuchillado aparentemente de gravedad, para aparecer justo a continuación en perfectas condiciones como si nada. Es terrible.

Y sin embargo, cada vez más personajes están sufriendo upgrades en sus poderes que hacen que sean invencibles. Le ha pasado a Fénix o a Tormenta, por ejemplo. En un intento mal entendido de aplicar la fórmula feminista que dice que las mujeres «son poderosas». Pero aplicado a los comics es hacer lo contrario a algo interesante, restando todo el drama que se supone a los personajes y la sensación de superación al vencer a alguien más poderoso que tu.

Esto se tiene que acabar. Los héroes tienen que volver a sufrir para vencer, las heridas cicatrizan y causan problemas porque los héroes no están al 100% el día después. Los poderes tienen que volver a ser «terrenales» como el inicio para volver a hacer que los personajes interesen al público. Y una vez te preocupas por el personaje nace el germen que hará que quieras saber qué sucede a continuación.

6- VOLVER A LOS COMICS CON CONSECUENCIAS

Un mundo bajo Muerte es el ejemplo perfecto de cómo NO hacer un comic de superhéroes. Tras decir Muerte que la muerte de Valeria Richards no podía ser cambiada al haber creado un punto fijo temporal, Muerte lo hizo el número siguiente. En estas condiciones, ¿Cómo va a creerse nadie que la posterior muerte de Muerte va a ser duradera? Es imposible, claro. Y esto es otro problema, claro. Porque los lectores hemos aprendido a fuerza de un disgusto tras otro que nada importa en un comic Marvel, porque puede llegar el final de la etapa y que el siguiente equipo creativo deshaga todo lo anterior.

Por eso, otra decisión fundamental es que las muertes deben ser permanentes. No os riáis. O, al menos, deben duran varios años antes que alguien se plantee deshacerlos. Así mismo, los hechos tienen que tener consecuencias, y no es posible que Muerte haya dominado la Tierra durante casi un año y no se haya notado en prácticamente ninguna colección. Y no era tan difícil, Spider-Man podía balancearse por Nueva York y que se viera una bandera de Muerte, por ejemplo.

Y unido a esto…

7- VOLVER A TENER UNA CONTINUIDAD Y UNA SENSACIÓN DE UNIVERSO COMPARTIDO

Marvel ha destruido la continuidad en los últimos años. Es algo que se ve como una molestia y es desechada cuando les interesa. Sólo así se explica que El Increíble Hulk de Phillip Kennedy Johnson y Nic Klein sea un comic de terror en el que Hulk y Banner están enfrentados (entre otras mismas cosas), y al mismo tiempo Jonathan Hickman se llevara a Hulk al espacio para Imperial, provocando una situación imposible e injustificable. Si, Imperial es un ejemplo de todo lo que no me gusta de los comics Marvel actuales que se saltan la continuidad y se olvida de los héroes para convertirles en seres grises por el relativismo moral al que antes aludía.

Y para que los lectores veteranos queramos volver, Marvel tiene que volver a lo contrario. A crear la sensación de Universo compartido en el que las consecuencias de un comic se sienten en otros comics. Pero no como un evento ridículo que es un sacacuartos vergonzoso. Sino con un buen trabajo editorial (que ahora mismo ni está ni se le espera en Marvel) y la comunicación de los escritores de las diferentes series.

Esto es uno de los motivos por los que los comics de DC molan tanto ahora mismo. Tras al DC All In, da gusto leer los comics de DC mensualmente, con conexiones entre los comics que son orgánicas y se agradecen pero no entorpecen la lectura. En esto los editores de Marvel deberían aprender de la Distinguida Competencia. Pero claro, no es fácil. Para hacerlo hace falta talento. Talento editorial y talento en los autores. Y ahora mismo Marvel no tiene ni una cosa ni otra.

8- DEJAR REPOSAR LOS EVENTOS PARA QUE VUELVAN A SER IMPORTANTES

Esto es tan obvio que no debería ni tener que explicarse. Pero el problema es que Marvel está encerrado en el cortoplacismo y sólo piensa en las ventas del próximo mes, no en el conjunto de la experiencia que ofrecen al lector. Cuando la franquicia de Spiderman publica de forma sucesiva eventos de Spiderman, Veneno y de nuevo Spiderman, provocan un hartazgo en los lectores. Que entendemos que cuando todo es un evento que te obliga a comprar comics de más, en realidad nada lo es de verdad.

De nuevo, como ha hecho DC, los eventos tienen que limitarse, y convertirse como mucho en uno anual, dejando que las series puedan desarrollar sus líneas narrativas con autonomía. Esto en Marvel es imposible cuando todo parece ser el preludio de un evento cuyas consecuencias que nos llevan al siguiente.

9- TERMINAR CON LAS RENUMERACIONES

Aunque es cierto que un número 1 genera un aumento de ventas, en los últimos años hemos visto como crear nuevas etapas de equipos creativos diferentes con números uno se han convertido no en momentos para que nuevos lectores se suban al carro, sino en momentos en que los pocos lectores que quedaban abandonen la serie. Por eso cada nuevo número uno vende menos que el anterior. Y por eso las colecciones se cancelan a los ocho o diez números, una vez el gimmick se acaba.

El otro día un lector de twitter publicó la lista de comics que se publicaban esa semana. Mientras que DC tenía el Detective Comics y el Action Comics con números mil y pico, y Superman publicaba el número treinta y pico, al igual que Green Lantern, en Marvel la colección con una numeración más alta era del universo Ultimate (veintialgo) y era el último número. El resto de la línea editorial de Marvel eran comics con numeraciones por debajo de diez.

Una decisión en la buena dirección sería anunciar una colección de 10-15 números con el compromiso que la publicarán hasta su finalización sin importar las ventas. Esto se que es imposible ahora mismo, pero estamos en un momento en el que los lectores ni siquiera nos animamos a probar cosas nuevas. Entre otros motivos porque los comics que hemos probado son malísimos. Pero también ante el convencimiento que no merece la pena probar algo que probablemente va a ser cancelado dentro de unos pocos meses.

Y aunque parezca una chorrada, cuando haces una etapa en la que un autor hace una cosa durante 15 meses y luego viene otra en la que otro equipo hace lo contrario, aparte de todo se rompe la idea del universo compartido, de los actos con consecuencias, y en general la idea que son comics de un personaje que merecen ser coleccionados. Y aún hay un porcentaje de clientes (entre los que yo no me encuentro) que quieren leer historias reconocibles de sus personajes favoritos. Como veis, todo está conectado. Pero es cierto que una idea que ayuda a asentar la idea del universo compartido es plantear colecciones largas que no se interrumpan aunque cambien los equipos creativos. De nuevo, justo lo que está haciendo DC y lo contrario que hace Marvel.

10- PONER AL LECTOR EN EL CENTRO

Este punto es el 10 pero igual debería ser el primero. Tras años ninguneando a los compradores, insultándoles, ninguneándoles e invitando a que dejaran de comprar sus comics, ha llegado el momento que Marvel muestre públicamente que quiere publicar comics que los lectores / compradores de toda la vida queramos comprar. Y no vale que haga anuncios vacíos que luego no se sustancian, debe venir acompañado de hechos.

Y esos hechos pasan por contratar a Garth Ennis para que haga lo que quiera en Punisher Max, por ejemplo. Lo que no tendría que ser impedimento para que pueda haber una versión de Castigador en el universo Marvel tradicional. También por invertir cantidades millonarias para que Stuart Immonem vuelva a dibujar a Spider-Man, creando un equipo de 3-4 dibujantes de primer nivel que se alternarán en narrar las aventuras del trepamuros, dibujando cada uno un arco completo.

Volviendo a las comparaciones, Mark Waid muestra en cada comic que escribe comics pensando en que puedan gustar a todo tipo de lectores. También los jóvenes lectores pueden disfrutar de unos comics que son ACCESIBLES. Y que enamoran a los lectores veteranos. Por supuesto, que lo dibuje Dan Mora ayuda, pero en realidad DC me transmite que quiere contar buenas historias con sus personajes. Y busca equipos creativos variados pero sólidos para que trabajen en el personaje que más les apetezca, en la creencia que eso les hará trabajar más a gusto y el resultado se transmitirá en la página impresa.

Pues todo eso que parece tan lógico en realidad es lo que queremos los lectores también. No es tan difícil. Queremos leer buenos comics de nuestros personajes favoritos, con buenas historias y mejores dibujos que invitan a querer comprar la siguiente grapa. Lo contrario a lo que está haciendo Marvel, con cada grapa ofreciendo una historia insulsa dibujada de forma mediocre. Que se nota que es una excusa para colarme dos o tres grapas adicionales que no quiero leer porque pertenecen a la siguiente historia «importante» que acabará no siéndolo.

Se que esto es casi un imposible, pero me gustaría pensar en en 2027 vamos a tener una revolución similar a la que supuso en su momento el Marvel Now. Un momento en que Marvel publicaba menos comics que DC, pero con una calidad y unos equipos creativos mucho más sólidos. Y que nos dieron la última gran etapa de Marvel de los últimos años. Cambiar cantidad por calidad debería ser obligatorio en estos momentos de crisis, de forma que los lectores sentiríamos de verdad que cada historia era importante. Y no como ahora en la que publican 10/15 miniseries absurdas a ver si alguna funciona.

Parece mentira lo mal que lo están haciendo los editores de Marvel. Realmente a veces parece que están boicoteando a sabiendas a la empresa, hipotecando el futuro de algunos de los personajes más conocidos a nivel mundial. Pero con cada etapa de crisis llega una oportunidad, y me gustaría pensar que alguien acabará poniendo orden a este desastre.

¡Buff, si que soy optimista!

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¡Saludos a todos!

Crítica de Biblioteca Marvel Nick Furia, Agente de S.H.I.E.L.D vol. 6 (Marvel Comics – Panini)

Tras la marcha del revolucionario Jim Steranko, la colección Nick Furia, Agente de S.H.I.E.L.D agonizó con unos últimos números decepcionantes que justificaron la cancelación de la colección.

PUNTUACIÓN: Clásico envejecido no demasiado bueno

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. La conclusión de las aventuras en solitario de Nick Furia, con el regreso de El Aborrecedor, en una aventura que lleva al espacio al director de SHIELD. La saga termina en un episodio de Los Vengadores, con el debut del Zodíaco y la solución del misterio de Escorpio. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Nick Fury, Agent of SHIELD 10-15, The Avengers 72, Not Brand Echh 2, 8 y 11. Frank Springer, Roy Thomas, Sal Buscema, Steve Parkhouse, Dick Ayers, Barry Smith, Gary Friedrich, Herb Trimpe

Creo que lo he dicho en otras ocasiones, pero si tengo que calificar de alguna manera mi afición a los comics, COLECCIONISTA no sería un término apropiado. Me gustan los comics de superhéroes, pero no TODOS los comics, en el momento en que un equipo creativo llega a un comic, suelo abandonar la serie. Desde luego, NO soy el tipo de fan que compra por ejemplo todos los comics de Spiderman independientemente de su calidad. (Respeto máximo para los que si lo son, que cada uno viva su afición como prefiera).

Pero con la Biblioteca Marvel de Panini, reconozco que el factor coleccionismo si ha sido una de las claves para su compra. El formato me parece perfecto para leer los comics, es en color como debe ser y de esa manera puedo leer y poseer algunos de los comics fundacionales de Marvel. Comics que en muchos casos no había leído nunca. Dicho esto, tampoco he ido al completismo absoluto, he comprado series como Los 4 Fantásticos, los Vengadores o la Patrulla-X que son los que me interesaban, no comprando Spider-Man, Daredevil, Thor o Iron Man entre otros, que me daban completamente igual.

Con el caso de este comic de Nick Furia, Agente de SHIELD que termina con este sexto volumen, reconozco que tenía curiosidad por los primeros comics de Stan Lee y Jack Kirby. Y sobre todo, quería leer y tener la etapa completa de Jim Steranko en la colección, que en los primeros Clásicos Marvel publicaron parcialmente. Eso lo conseguí. Una vez Steranko se fue, estuve dudando si comprar o no este volumen, porque sabía que la calidad caída en picado. Al final, decidí comprarlo para poder tener la serie completa. Y tengo que reconocer que son comics bastante flojos que explican a las claras el por qué esta colección se canceló.

Otra de las claves de la lectura de los comics de la Biblioteca Marvel es entender que muchos de estos comics publicados en los años 60, hace más de 55 años, en muchos casos no han envejecido demasiado bien. Pero incluso leyendo estos comics de 1969 con ojos que saben lo que van a leer, lo cierto es que estos comics son realmente flojos. De hecho, el cambio de equipos creativos de estos números refleja que Marvel no sabía muy bien qué hacer con la colección y se limitaba a cumplir el expediente de publicarlo de la forma que fuera.

De esta forma, el número 10 USA cuenta con guion de Gary Friedrich, dibujo de Frank Springer y tinta de Johnny Craig, y nos cuenta una historia navideña en la Nick Furia descubre que el Aborrecedor tiene un satélite orbitando con misiles que apuntan Nueva York, va hasta allí para detenerle y pierde. De premio de consolación, Furia impide que los misiles lleguen a la Gran Manzana, pero se queda tan tranquilo ante la amenaza que supone ese satélite.

Panini comete un error en la edición de este volumen al no incluir la acreditación de los autores que realizan el número 11. Me gustaría pensar que Friedrich si lo guionizó, pero algunas inconsistencia me hacen dudarlo. El que seguro NO dibujo fue Springer. Un punto negativo para Panini. En este comic, como comentaba, Furia se ha olvidado del Aborrecedor en su satélite hasta que éste lanza un rayo que provoca la rabia de los jóvenes, que amenazan con una revolución controlada por el villano. Es entonces cuando Furia se acuerda de subir en un cohete para combatir al villano, que acaba muriendo de forma terriblemente ridícula. A todo esto, fruto de las chorradas de la época, Furia subió en el número 10 a por el Aborrecedor desde el Helicarrier de SHIELD sin problemas, pero no se sabe muy bien por qué, en el número 11 tiene que pedir permiso al Presidente e irse a Cabo Cañaveral a subirse a un cohete.

En la parte del dibujo, los artistas intentan recrear la potencia visual de Steranko, pero fracasan estrepitosamente. Primero porque el artista no es tan brillante como Steranko, y segundo porque estamos ante una situación ridícula, al ver la carátula de un disco que Nick y su novia están escuchando en su casa. Novia cuyo nombre no conocemos, Laura, hasta la página número 10, dejando claro lo importante que era para el guionista (y apuesto que para Stan Lee).

El número 12 tiene un guion de Steve Parkhouse, con la novedad de tener a un super primerizo Barry Smith dibujando esta grapa y entintando junto a Sid Greene. Buscando algo positivo, es interesante ver los primeros trabajos de un artista que terminó siendo mítico dentro de Marvel por ejemplo por su trabajo en Conan El Bárbaro. Pero lo cierto es que el dibujo es terrible, con un Smith no sabiendo dibujar expresiones faciales y mostrándose flojísimo en narrativa comiquera. En lo referido a la historia, Mary desaparece mientras vemos el retorno de Hydra, que convierta Furia en fugitivo al acabar matando a un infiltrado que estaba desacreditando su trabajo como director de SHIELD.

En el número 13 de Gary Friedrich, dibujo de Herp Trimpe y entintado de Sam Grainger, Furia está durmiendo en la calle tras convertirse en un fugitivo, mientras un racista llamado Superpatriota intenta incendiar las calles con el odio al diferente. El combate entre las fuerzas del Superpatriota y SHIELD termina con Furia matando al villano, para descubrir que bajo la máscara se oculta ¿Nick Furia? En lo relativo al dibujo, nunca me ha gustado Herp Trimpe, siempre me ha parecido uno de los dibujantes más flojos de Marvel. Estos comics de 1969 no son una excepción, aunque reconozco que al menos Trimpe intenta hacer páginas espectaculares, como la doble splash-page en las que las fuerzas de SHIELD y el Superpatriota se enfrentan en el Hudson.

Friedrich y Trimpe repiten en el número 14 en el que Furia es exonerado de sus problemas gracias a descubrir que el psicólogo de SHIELD es también un infiltrado de SHIELD. Villano que por cierto acaba escapando como si nada. Menudo desastre los de recursos humanos, fichan a cualquiera para la organización más secreta del espionaje de los Estados Unidos. En los dibujos, Trimpe intentan a imitar a Steranko en una primera página en la que cada letra del título es una viñeta que muestra lo que se suponen son momentos destacados del comic, quedando resultón para la época. Además, tenemos una viñeta con un foto fotográfico, lo que indica que al menos seguían intentando hacer el comic atractivo para los lectores, si bien el nivel de Trimpe llega hasta donde llega.

Por cierto, en la última página de este número 14 Friedrich se acuerdan que no han resuelto por qué el Superpatriota era un Simulacro Dotado de Vide de Nick Furia, pero la respuesta de Furia ante esto es: «Bueno, no se puede conseguir todo». La historia no llega a más tampoco.

Nick Furia, Agente de SHIELD 15 es el último número de la colección que publicó historias nuevas, dado que a partir de ese momento hasta el cierre definitivo de la colección Marvel decidió publicar reimpresiones de números antiguos hasta su cierre definitivo.

A Friedrich, Trimpe y el entintador Grainge se les une también Dick Ayers en el dibujo. Ayers para mi es igual de flojo que Trimpe, por lo que la cosa no mejora demasiado. En lo referido a la historia, que me parece terrible, el título «El asesinato de Nick Furia» es una descripción exacta de lo que vamos a leer. Y es que el nuevo jefe de HYDRA contrata a Bullseye que mate a Furia, y este consigue su objetivo. Esta es la primera aparición de este villano que nada tiene que ver que con la némesis de Daredevil. De hecho, no es la misma persona, dado que este asesino acaba muriendo ante las fuerzas de SHIELD. Stan Lee era muy de golpes de efecto y dejar a los lectores con ganas de más. Pero la idea de cerrar un comic con el protagonista muerto y las fuerzas de Hydra haciendo lo que quieren por Nueva York puede calificarse como una estafa lamentable.

Por supuesto, Nick Furia no podía seguir muerto mucho tiempo, y su resurrección tuvo lugar en el número 72 de los Vengadores, publicado dos meses después. Un comic de Roy Thomas y Sal Buscema que Panini ha incluido con buen criterio en este volumen de la Biblioteca Marvel. El retorno de Escorpio, que acaba siendo el mismo Furia disfrazado, sirve también de presentación del Zodiaco, que serán unos villanos recurrentes dentro del universo Marvel. El dibujo de Sal Buscema me gusta bastante más que el de Trimpe de números anteriores. Y aunque la historia de Thomas es enrevesada y un poco absurda, como marcan los cánones de la época, en realidad funciona en lo fundamental, traer de vuelta a Nick Furia al mundo de los vivos, conectando además con la compleja historia de Furia, empezando porque su hermano Jake era el villano Escorpio.

El volumen de Panini incluye tres historias de la revista humorística Not Brand Echh que no me gustan nada. Y que como en volúmenes anteriores de la Biblioteca Marvel me parecen un sacacuartos destinados únicamente a rellenar páginas con algo que ya no eran interesantes en 1967 y 1968 cuando se publicaron por primera vez.

En resumen, tenemos unos comics no demasiado buenos que dejan claro por qué la colección de Nick Furia Agente de SHIELD acabó cancelada. Furia siguió siendo uno de los personajes principales de Marvel apareciendo en prácticamente todas las colecciones en virtud de ser jefe de SHIELD. Aparte que su otra colección, Sargento Furia y los Comandos Aulladores siguió publicándose aún varios años.

Aunque estos últimos comics de la colección no han sido especialmente destacados, al menos la edición de Panini me ha permitido leer un momento clave de la historia de Marvel en la que el ojo de Stan Lee para seguir las modas del momento le hizo apostar por las historias de espionaje tipo James Bond. Y esa parte si me parece más destacable, incluso cuando los comics contenidos en este volumen no sean demasiado buenos.

PUNTUACIÓN: Clásico envejecido no demasiado bueno

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Crítica de Un mundo para Muerte 9 de Ryan North y R.B. Silva (Marvel Comics – Panini)

Termina Un mundo bajo Muerte el evento de Marvel Comics de Ryan North, R.B. Silva y David Curiel nos han contado el auge y caída de Victor Von Doom como Hechicero Supremo.

PUNTUACIÓN: 2/10

Crítica CON spoilers.

La conclusión. Después de una sucesión de triunfos, el Emperador Muerte sufre una intolerable derrota que no puede alterar. Como consecuencia de ello, tendrá que tomar una decisión que alterará su existencia para siempre, y el mundo entero sufrirá las consecuencias. Si el Hechicero Supremo cae, ¿quién tomará su lugar?

Un mundo bajo Muerte se las ha apañado para hacerlo todo al revés. El final del número 8 nos trajo uno de los momentos más fuertes de toda la serie cuando Muerte vencía completamente a todos los héroes de la Tierra pero provocando accidentalmente la muerte de su sobrina Valeria Richards. El comic arranca con la mejor página de este comic, que podéis ver abajo en las imágenes de preview. En ella, descubrimos como Valeria robó el corazón de Muerte desde que era un bebé, convirtiéndose en su mayor rasgo de humanidad, y al final, en el motivo de su caída. A partir de ahí, tenemos un comic que va cuesta abajo y se olvida de conceptos como ritmo, resolución emocional y ofrecer un final satisfactorio.

En mi reseña del número 8 hice una suposición errónea. Ante la muerte de Valeria pensé que la sobrina de Muerte había hecho un «Doctor Extraño en Infinity War», que era darse cuenta que Muerte era invencible y ganaría el combate, y sacrifica su vida para provocar su caída. La parte de ser resucitada era opcional. Esa opción resultaba razonable, y resaltaría la inteligencia de Valeria entendiendo el único final posible para derrotar a su tío a pesar que le ama profundamente. Narrativamente, plantearía un drama en la figura de Valeria y la elevaría aún más en un comic en el que ella ha sido posiblemente de lo poco interesante.

Pero no. Me equivoqué. Valeria muere POR ACCIDENTE. Es decir, Muerte había ganado, su reinado hubiera sido eterno y los héroes perdieron. De hecho, se ha hecho evidente a lo largo de la serie que si Muerte no ha matado a los «héroes» a pesar de todo, es precisamente porque sabe que eso disgustaría a su sobrina. Volviendo a lo anterior, este hecho provocado por el azar es narrativa, emocional y dramáticamente, un bajón tremendo y un ejemplo palpable de escritura chapucera. Se recupera el statu-quo porque Muerte pierde por un accidente, lo que le lleva luego a sacrificar su vida para salvar la de su sobrina. El momento clave de toda la serie no viene por la acción de nadie, sino por azar. Lo que decía antes sobre potencia dramática o climax emocional queda borrado de un plumazo.

Pero una vez se confirma el accidente y no un plan premeditado, la muerte de Valeria es una situación ridícula que no aguanta un análisis serio. Recordemos que Ryan North ha convertido a Muerte en todopoderoso. Y como ha sucedido en tantas ocasiones en la historia reciente de Marvel, cuando aumentas de esa manera los poderes de los personajes, acabas llegando a un callejón sin salida del que no se puede salir. En el número anterior, Muerte se está enfrentando a ataques simultáneos de todos los héroes mientras habla con su sobrina. Todo a la vez, manteniendo a los héroes a raya. Luego, en el climax del número 8, en palabras textuales de Ryan North: «Ante los ojos y las cámaras del planeta, derroto a todos. Cada fragmento encuentra un objetivo. Con poder suficiente para poner a esos «héroes» mejorados al borde de la muerte. Lo justo para que sobrevivan apenas y dolorosamente, desgarran sus armaduras, su carne, sus huesos.»

¿Entendemos lo que sucede? Muerte usa el poder justo para dejar al borde de la muerte a personajes con niveles de poderes abismalmente diferentes. Usa lo justo para herir casi de muerte a Viuda Negra que es una humana normal sin poderes, a Iron Man que lleva armadura, a Thor que es un Dios o la Capitana Marvel. El nivel de control que eso implica es inimaginable, a la altura de un DIOS. Y con ese nivel de poder, ¿nos tenemos que creer que Muerte no controla todas las esquirlas hasta el punto que matan a su sobrina? Una esquirla sin control podía haber matado a un héroe, y Muerte lo evita en todos los casos. Tampoco es creíble que Muerte domine toda la zona de combate para incapacitar a todos los héroes y no detecte a su sobrina. Es ridículo. Es absurdo. No puede ser. Y provoca que el castillo de naipes se derrumbe.

Porque al final, todo es un enorme «porque si». Es uno de los ejemplos más lamentables de escritura que he visto en mucho tiempo. Como que Reed Richards pierda un trozo de cerebro ante Muerte en el número 6 y en el 7 se convierta en el Científico Supremo de forma ridícula volviendo a enfrentarse a Muerte esta vez en el plano astral. Para volver a ser derrotado. Ha sido una sucesión de golpes de efectos provocados porque si una y otra vez. Y llega un momento en que incluso el límite de un fanboy tiene un límite.

Otro de los problemas del comic es la manía de querer hacer un comentario a problemas del mundo real, en lugar de hacer historias en los que los héroes se comportan como tales. En palabras de Reed Richards: «En vez de ayudar a la gente, te ayudaste a ti mismo. Hiciste que el fascismo fuera interesante, incluso atractivo. Se lo vendiste a la gente como una opción razonable… y ha destruido todo lo que ha tocado. Incluido a ti, Victor». Esto es un completo desastre que no se sostiene.

Muerte en su reinado ha dado sanidad y educación gratuita universal, la construido infraestructuras que mejoran la vida de la gente y ha acabado con las fronteras y las guerras. No es que «haya hecho el fascismo atractivo», es que ha tomado decisiones que HAN MEJORADO LA VIDA DE LA GENTE. Eso es incontestable. Reed califica de fascismo mejorar la vida de la gente, que es algo que el propio comic dice que sucede, no es una interpretación mía. Si eso es fascismo, ¿está diciendo Reed que las democracias no solucionan los problemas de la gente? De nuevo, no lo digo yo, es la única conclusión lógica que puede sacarse de lo que está diciendo. Es una idea terrible. Si el objetivo del comic es «alertar ante los peligros del fascismo», Marvel y Ryan North fracasan espectacularmente. Casi diría que parece que lo alienten, en realidad.

Otra idea terrible es que Muerte obtiene el poder LEGALMENTE. Muerte usa la esencia vital de los latverianos para aumentar su poder, un hecho terrible. Pero eso no tuvo nada que ver con que Muerte convenciera a las naciones de la Tierra a cederle el control. Dicho por el propio comic. De forma que los «héroes» han derrocado a un gobernante legítimo. Es lo que ha pasado. Y sin duda es horrible lo que hace en Latveria, pero usar la esencia vital de un millón de personas (porque no queda claro si están muertos o como en todo en el mundo del comic es una situación que puede ser revertida), beneficia a 8.000 millones de formas claramente medibles. Aunque sea algo terrible, ¿no es una ecuación que merecería un análisis? Una situación compleja se convierte en la excusa para provocar una pelea. Todo es decepcionante. Y por supuesto que Muerte actúa por orgullo, para demostrar a los héroes que él lo puede hacer mejor, sobre todo mejor que Reed Richards. Y una conclusión razonable es que lo ha sido. Pero lo peor de este comic es que Marvel no cree que sea necesario explicar por qué era necesario eliminar el bien que Muerte si había realizado a toda la humanidad.

En un comic de superhéroes tiene que haber peleas. Y en Un mundo bajo Muerte estas han sido lamentables. Sobre todo porque se sentían secundarias, al estar pasando siempre algo en paralelo que era lo realmente importante de esa grapa. Eso es algo que ha pasado a lo largo de toda la serie, mientras descubren que Muerte no controla con magia a los políticos, para descubrir lo que oculta Muerte en Latveria y en parte, también en varios momentos del combate final que tiene lugar a lo largo de los números 7 y 8. Por la parte del espectáculo, el comic es un fracaso.

El guion de Ryan North es terrible. Luego vuelvo a ello. Pero hay que pararse un momento a comentar el desastre que es el ¿dibujo? de R.B. Silva. Comparto cuatro páginas para que veáis un ejemplo. Tras sacrificarse Muerte para resucitar a Valeria, él y Reed Richards tienen una última conversación. En las dos primeras páginas, sólo vemos bien la cara de Reed en dos viñetas, y en una tiene una expresión terrible. Luego, tenemos una página completa con 5 viñetas en la que sólo vemos la cara de Reed en una, y desde atrás, en un escorzo que no aporta nada narrativamente. ¿Qué mie%$@ es esto? ¿Qué tipo de potencia dramática puede tener una escena en la que no vemos la cara de los protagonistas? Es todo terrible. ¿Cómo es posible que ningún editor no se de cuenta que la escena no funciona?

Durante toda la serie se producía una situación extraña, al leer una grapa y sentir que lo que nos han contado no resultaba interesante, hasta el punto de que todo me resbalaba. A medida que avanzaba la serie, y este último número ha sido la dolorosa confirmación, hemos tenido páginas de personajes en sombra o dibujados de espalda de forma que no se les ve. Hacer la cuenta. Incluso en las splash-pages, por ejemplo la primera reunión de los héroes en el número uno, tenemos una imagen que tendría que ser increíble y no lo es porque no se ve bien a prácticamente nadie excepto Spider-Man. Obviamente, eso es un problema. No tengo ni idea, pero creo que es bastante evidente que Silva no dibuja a mano, sino con tableta. Y tiene creados patrones de los personajes que utiliza para dibujar. Esto puede ayudar al «realismo» de algunas imágenes, pero roba toda la magia del comic cuando no dibuja a ningún personaje de forma que provoque conexión emocional con el lector.

En reseñas anteriores comenté lo llamativo del color de David Curiel, que llegaba al punto de tapar el dibujo. Pero ahora me doy cuenta que es al revés. R.B. Silva dibuja un tebeo carente de fuerza o emotividad tomando todas las decisiones narrativas equivocadas para impedir la conexión con los personajes, y el color ayuda a disimular las carencias narrativas de Silva. En realidad, Curiel ayuda a Silva, no le perjudica. Pero es imposible que el color pueda añadir corazón o emoción a escenas a las que Silva no lo ha conseguido transmitir. Por ejemplo, en este último números tenemos 5 páginas de Muerte visitando a los Vishanti primero y al Tribunal Viviente después, en los que no vemos bien a Muerte en ningún momento. Tuvo que decirme mi hermano que Muerte se había quitado la máscara ante el Tribunal para darme cuenta que era verdad, de tan mal dibujado que está todo.

Que un comic resulta llamativo gracias al color no hace que el dibujo sea bueno. Un muerto bajo Muerte es un ejemplo de mal dibujo que ha olvidado una premisa básica de la narrativa, que para conectar con los personajes y con lo que pasa, primero tenemos que verles. Me parece un fracaso de nivel colosal.

Y luego tenemos el fracaso que más duele.

Leo comics de superhéroes porque me gusta la idea del bien contra el mal, de héroes con valores morales que nos sirven de ejemplo y nos invitan a los lectores a ser mejores personas. Si todo ello está bien dibujado, obviamente es un plus. En Un mundo bajo Muerte, Reed Richards se niega a intentar salvar a Muerte tras haber resucitado Muerte a su hija Valeria. En realidad, Reed no hubiera podido deshacer el dictamen del Tribunal Supremo, pero ES QUE NI SIQUIERA LO INTENTA. Me vuela la cabeza que el guionista de la serie de Los Cuatro Fantásticos demuestre que no sabe quien es Reed Richards y ha planteado una caracterización atroz a lo largo de toda la serie. He estado leyendo el comic queriendo que me guste, no atreviéndome a puntuarla con suspenso porque en el fondo he sido marvelita toda mi vida. Pero ya está bien. Si tenía dudas si leer los comics de North de los 4F, esta serie me ha dado la respuesto: NO.

En el momento en el que los héroes dejan de ser héroes y no hacen lo correcto aunque sea complicado y les vaya a poner en problemas más adelante, el mito fundacional de Marvel con Spider-Man a la cabeza se derrumba. ¿Qué sentido tiene leer esta mierda? El relativismo moral con el que Marvel lleva castigando a sus personajes y a los lectores es posiblemente lo que más daño está haciendo al disfrute de estos comics. Empezando con que los Vengadores se alíen con los Señores del Mal para derrotar a Muerte. ¿En qué momento los editores de Marvel pensaron que esto era una buena idea? Normal que cada vez más gente abandone la lectura, si los «héroes» dejan de comportarse como tales y muestran unas derivas autoritarias muy poco disfrutables. No suelo ser de comparaciones, pero leer esto al mismo tiempo que leía DC KO de Scott Snyder y los comics de Superman y DK KO: Knightfall de Joshua Williamson, o la JLU de Mark Waid, con los dibujantes Javi Fernández, Dan Mora y Eddie Barrows. Y la diferencia es abismal. Abismal desde el ADN de lo que debe mostrar un comic de superhéroes, que es a gente haciendo lo correcto. Marvel ha decidido que no está en ese negocio.

Además, tenemos el problema de la narrativa de golpes de efecto, el todo vale y las historias sin consecuencias. Dormammu atacó la Tierra cuando Muerte no renovó los hechizos de protección de Stephen Extraño. En el número 5 Muerte le destierra con un hechizo conectado a su fuerza vital. Muerte muere, por lo que Dormammu es libre, imagino que está super enfadado por la afrenta, y la Tierra no tiene Hechicero Supremo. Seguro no tiene hechizos de protección, cuando muerte ni siquiera sabía que tenía que invocarlos. ¿Por qué no ataca de nuevo y se apodera de todo ahora? La Tierra está indefensa y sus héroes en su peor momento. Si vuelve a desterrarles en la dimensión de bolsillo, la victoria es automática. Da igual. Por cierto, otra muestra de los imposibles niveles de poder y los callejones sin salida a los que aludía antes.

En el número 8, Muerte crea un punto fijo temporal que no va a poder ser cambiado. Lo cambian en el número siguiente con un chasquido de dedos del Tribunal Supremo. Valeria muere también en el número 8 y es resucitado en el 9. En estas condiciones, ¿Tenemos que creernos que Muerte ha muerto definitivamente? Claro que no. De hecho, no se lo creen ni los personajes, con ese Muerte diciéndole a Reed «cuida bien de mi mundo», dejando implícito el «hasta que regrese». Cuando los comics no tienen consecuencias y eso se repite en los comics Marvel una, y otra, y otra vez, al final provocas también la desconexión del lector porque sabes que todo va a ser deshecho en cuanto les interese a los editores.

Más allá de si el comic es mejor o peor, y tengo claro que North y Silva han intentado hacerlo lo mejor que han podido o sabido, pero su calidad no da para más, el problema principal de Marvel es editorial. Veo a unos editores incapaces que ni siquiera se dan cuenta que han convertido a sus personajes en seres muy poco heroicos, y sus comics en historias lamentables sin consecuencias que parecen excusas para publicar múltiples portadas alternativas. Ahí se si esfuerzan.

Mi afición de leer comics Marvel se ha convertido en misión imposible. Por suerte, DC Comics si parece dedicada a mostrar a héroes en su versión más icónica y reconocible, con valores que yo quiero que mi hijo disfrute. En Marvel es imposible. Mejor bajarse del carro hasta que no echen a todos los editores. Y hasta que no traigan a gente con talento que conozca de verdad a los personajes y quieran hacer historias de héroes, en lugar de comics «importantes» que pongan el foco en criticar la situación política del mundo real. Ya está bien.

Comparto las primeras páginas del comic:

Un mundo bajo Muerte ha sido una nueva decepción por parte de Marvel. Ya he perdido la cuenta. Pero se acabó.

PUNTUACIÓN: 2/10

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