Pasé un buen rato viendo Cazafantasmas: Más allá, la película de 2021 de Jason Reitman que retomaba a los personajes de las películas clásicas de los 80. Es por esto que me he llevado a los niños a ver Cazafantasmas: Imperio helado, la continuación que ha sido escrita y dirigida por Gil Kenan, guionista junto a Reitman de la anterior película.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Después de los eventos de Oklahoma, el equipo de Cazafantasmas regresa a donde comenzó todo: ¡Nueva York! La historia de la familia Spengler continúa con un nuevo grupo de Cazafantasmas. (FILMAFFINITY)
Cazafantasmas: Imperio helado es una comedia sobrenatural dirigida por Gil Kenan a partir de un guion que escribió junto a Jason Reitman. Es la secuela de Cazafantasmas: Afterlife (2021) y la quinta película de la franquicia Cazafantasmas.
Gil Kenan (1976) es un guionista y director británico-estadounidense. Empezó dirigiendo la película de animación Monster House (2006). En imagen real ha dirigido City of Ember (2008), Poltergeist (2015) y A boy called Christmas (2021). Ese mismo año, en 2021 se estrenó Cazafantasmas: Más allá, la película que marcó el inicio de la colaboración de Kenan con Jason Reitman, hijo del mítico director y productor Ivan Reitman.
Cazafantasmas: Imperio helado es una película de 115 minutos de duración y un presupuesto de 100 millones de dólares. Cuenta con fotografía de Eric Steelberg, montaje de Nathan Orloff y Shane Reid, y música de Dario Marianelli.
Los protagonistas de Cazafantasmas: Más allá vuelven para esta continuación. Paul Rudd como Gary Grooberson-Spengler, Carrie Coon como su pareja Callie Spengler, y Finn Wolfhard y Mckenna Grace como los hijos de Callie Trevor y Phoebe Spengler.
De las películas originales encontramos a Bill Murray como el Dr. Peter Venkman, Dan Aykroyd como el Dr. Raymond «Ray» Stantz, Ernie Hudson como el Dr. Winston Zeddemore, Annie Potts como Janine Melnitz y William Atherton como el alcalde Walter Peck. Y junto a todos ellos encontramos a Kumail Nanjiani como Nadeem Razmaadi, Patton Oswalt como el Dr. Hubert Wartzki, Celeste O’Connor como Lucky Domingo y Logan Kim como Podcast, Emily Alyn Lind como la fantasma Melody, y James Acaster como el doctor Lars Pinfield.
Cazafantasmas: Imperio helado me ha gustado bastante. El primer elemento a destacar es la forma en que da protagonismo a un reparto super coral de más de 10 integrantes, dando a todos ellos uno o varios momentos de gloria. Creo que la principal virtud de esta película es un buen guion que transmite el cariño y respeto que los creativos tienen hacia estos personajes, dando un equilibrio perfecto a la familia protagonistas y a los protagonistas de las películas originales. Pero a la vez, expande de una forma que me ha parecido muy chula las posibilidades de este mundo plagado de fantasmas al crear el millonario Winston Zeddemore (Ernie Hudson) un segundo grupo de investigadores de lo paranormal, que creo que puede dar mucho juego. Otro elemento positivo es que por supuesto si has visto Cazafantasmas: Más allá seguro disfrutarás de esta película, pero la historia te da suficiente información como para que no sea imprescindible haberla visto para poder disfrutar esta.
El gancho emocional lo ofrece Mckenna Grace como la adolescente Phoebe Spengler, y creo que hace un trabajo estupendo, si bien el giro que hacen para que se libere el villano diría que está un poco cogido por los pelos, aunque entra dentro de los «errores de la adolescencia». Me gusta el carisma y la empatía que Paul Rudd añade en las películas en las que participa, siendo esta un buen ejemplo, dentro que su protagonismo es limitado por lo que comentaba del reparto coral y la distribución de minutos y protagonistas. Los que sufren este reparto de minutos es Carrie Coon y sobre todo un Finn Wolfhard que en realidad no hace casi nada de interés en toda la película, aunque está casi siempre presente. Por la parte de los clásicos, es un placer tener en pantalla a Bill Murray, aunque diría que es el que menos sale, Dan Aykroyd, Ernie Hudson y Annie Potts.
La película está planteada para todos los públicos, y esto es algo que puede ser positivo y negativo. Por el lado positivo, llevé a mi sobrino pequeño a verla con nosotros y la disfrutó sin problemas dado que no hay ningún momento perturbador que pueda resultar problemático para los más pequeños. La película tiene mucho humor y algún que otro susto bien tirado, que hace que el visionado pasara volando. En todo caso, mirando el vaso medio vacío, que esta película sea para todos los públicos igual provoca que algún espectador más mayor piense, con razón, que todo es muy blanco y sin momentos realmente aterradores. A mi no me supuso un problema, pero entiendo que esta sensación pueda existir.
Cazafantasmas: Imperio helado tiene una duración inferior a las dos horas, y puede ser un ejemplo raro de blockbuster al que le hubiera venido bien tener 10/15 minutos más para tener un climax final más potente y elaborado. En realidad el climax está bien y resulta correcto, de nuevo destacando la forma en que da protagonismo a múltiples personajes para enfrentarse al villano final. Pero diría que a la película le falta algo de ese «Imperio helado» que se promete en el trailer y en el propio título de la película, si bien como digo la película me ha gustado y da un más que correcto entretenimiento. Además, tener a un villano final que sólo aparece en los últimos minutos de película no puede ser continuista respecto a las películas previas.
Un ejemplo claro de que la película ha sufrido en la sala de montaje es que la imagen de arriba que salía en los trailers pero no ha llegado a la versión estrenada. Porque el trailer y el poster de la película sugiere que la nueva generación llevan la chaqueta roja que les diferencia de los monos grises que llevan los personajes clásicos, pero al final eso no pasa, y sólo tenemos al personaje de Lucky Domingo (Celeste O’Connor) llevando esta chaqueta. Supongo que al final debieron decidir que si todos son Cazafantasmas, todos debían llevar la misma ropa, el mono gris. Y en ese aspecto diría que Gil Kenan y Jason Reitman tienen razón, porque queda mejor así.
Como digo, puestos a comentar aspectos negativos o menos buenos, en realidad sería lo blanco que es todo, al ser una película seguro planteada para que los padres puedan llevar a los más pequeños sin problemas. Dentro que todo está bien medido y es correcto, en realidad le faltan momentos impactantes que me hicieran pensar «esto es la bomba». Y diría que este target infantil por supuesto lo impide. Y ojo que las películas clásicas eran PG13, los Cazafantasmas nunca han sido un entretenimiento para adultos, si bien algún comentario sexual de Bill Murray igual no ha envejecido bien. Dentro de ser una buena película, me quedo con la sensación que no hay nada notable, y mucho menos sobresaliente.
La película ha costado 100 millones de dólares, y me parece que lucen bastante bien en pantalla. Otra derivada de este ajustado presupuesto es que sólo necesita conseguir 250 millones de taquilla para resultar rentable. Y tengo que reconocer que me gusta la forma respetuosa en que están planteando esta nueva serie de películas, espero que tengan éxito.
No lo he comentado antes, pero por supuesto la película tiene un montón de guiños a las películas clásicas que alegran la existencia a los espectadores veteranos como yo pero no impiden el disfrute de los más pequeños. De hecho, mi hijo me comentó que hubiera molado haber visto esta película en versión original porque hay guiños a la canción clásica de Ray Parker Jr., que en castellano están bien pero hubiera molado más escuchar en inglés.
En resumen, Cazafantasmas: Imperio helado me ha dado un buen entretenimiento. No me ha cambiado la vida, pero está bien poder compartir con mi hijo estas películas que tantas alegrías nos dieron hace 40 años.
Comparto el trailer de la película:
Cazafantasmas: Imperio helado es una buena película que expande la franquicia y da momentos a todos los personajes, dando un buen entretenimiento para todos los públicos, en especial para los más pequeños.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Tenía cierta curiosidad por ver The iron Claw (El clan de hierro), la película de Sean Durkin inspirada en hechos reales y ambientada en el mundo de la lucha libre, que cosechó muy buenas críticas para su pareja de protagonistas, Zac Efron y Jeremy Allen White.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
Basada en la vida de los inseparables hermanos Von Erich, que hicieron historia en el competitivo mundo de la lucha libre profesional a principios de la década de los 80. A través de la tragedia y el triunfo, bajo la sombra de su dominante padre y entrenador, los hermanos buscan la inmortalidad en el escenario más importante del deporte. (FILMAFFINITY)
Timothy Sean Durkin (1981) es un director de cine, guionista y productor canadiense. Antes de The iron claw, Durkin era conocido por dirigir las películas independientes Martha Marcy May Marlene (2011) y El nido (2020), además de dirigir episodios de la serie de Channel 4 Southcliffe (2013) y la miniserie de Amazon Prime Video Dead Ringers (2023).
Además de dirigir, Durkin escribe el guion esta película de 132 minutos de duración, que aunque se inspira en hechos y personas reales, es una creación propia. La película cuenta con fotografía de Mátyás Erdély, montaje de Matthew Hannam y música de Richard Reed Parry. La película es una producción de A24 y Lionsgate.
Zac Efron y Jeremy Allen White (The Bear) protagonizan la película como Kevin y Kerry Von Erich, el segundo y el cuarto hijo de Fritz Von Erich, interpretado por Holt McCallany, propietario de la WCCW y luchador retirado.
Harris Dickinson es David, el tercer hijo de Fritz, Maura Tierney como Doris Von Erich, la esposa de Fritz, Stanley Simons como Mike, el hijo menor de Fritz, Michael J. Harney como Bill Mercer, un comentarista de lucha libre profesional, Lily James como Pam Adkisson, la novia y posterior esposa de Kevin, Brady Pierce como Michael Hayes y Aaron Dean Eisenberg como Ric Flair completan el reparto.
Empezando a valorar la película, tengo que decir que NO soy fan de la lucha libre, así que toda la parte de «inspirado en hechos reales» no podía interesarme menos. Aunque si recuerdo de los 80 haber visto algún combate de Hulk Hogan o de Rick Flair, que aparece en la película. Dicho esto, Daniel Warren Johnson creó con Do a powerbomb uno de mis comics favoritos y estaba ambientado en este mundo. Así que el propio hecho de pagar una entrada de cine ya adelanta que le di una oportunidad y que fui con ganas de que me gustara.
Y empezando por los aspectos positivos, hay que valorar el trabajo de todo el reparto y cómo se han «mazado» para parecerse a los luchadores que formaban la familia Von Erich. Zac Efron, Jeremy Allen White y Harris Dickinson están hiper musculados en la película y realizan los combates que se ven en la película, lo que demuestra su compromiso con la película y como estaban dispuestos a darlo todo por ella.
Dicho esto, en realidad diría que Jeremy Allen White y Harris Dickinson están mejores en pantalla que Zac Efron, que es el teórico protagonista porque es el único de los hermanos que sobrevivió. No se si por intentar parecerse totalmente con Kevin Von Erich, pero en realidad la imagen que Efron da en pantalla es de ser alguien medio tonto que no sabe expresar lo que siente en su interior. Y cuando las criticas le ponen tan bien entiendo que es porque Kevin Von Erich es/era así, pero no he acabado de conectar con él. El que siempre está bien es Holt McCallany como el padre y patriarca de la familia, una persona para mi abusiva que para la mentalidad americana será un héroe que supo sacar lo mejor de sus hijos. Aunque su papel es también simple y sin matices, McCallany sabe dar el toque de calidad actoral que necesita el personaje y la película. En general, por la parte de los actores, estoy bastante satisfecho.
El verdadero problema de El clan de hierro lo tengo con su director y guionista, Sean Durkin. Empezando por la faceta de director, todo está rodado de forma mediocre, dejando una sensación de telefilme que da un poco de pena. En ninguna de las escenas he visto algo interesante visualmente o en la forma de contar la acción, todo se realiza de la forma más correcta pero aburrida posible, quitando el teórico interés que pudiera tener la historia.
Y luego llega el problema del guion. Porque aparte que todo está rodado de forma muy poco interesante, tenemos el problema que igual hay tantas cosas que contar, que todo aparece de forma deslavazada y casi sin conexión entre si. De hecho tras ver la película leí que los hermanos Von Erich eran seis y no cinco, pero Durkin decidió eliminar a uno porque si no era todo demasiado dramático y alargaba demasiado la película. Un tema recurrente de la película es la «maldición de los Von Erich», dado que la mayoría de hermanos murieron por distintas causas. Pero en realidad son situaciones que pasan pero no generan ningún drama ni impacto emocional por la forma en que todo está contado.
Dentro del guion hay otra cosa que me llamó la atención, y es lo blanco que es todo y como no se busca sacar elementos polémicos, supongo que por el respeto que tiene el director con esta familia. Esto no es único de esta película, en la mayoría de biopics por ejemplo de estrellas de la música se evitan al máximo para mostrar las caras más positivas posibles de las estrellas. Sin embargo, hay cosas que se sugieren pero no llegan a desarrollar, supongo que porque no pasó en la realidad. Un aspecto es que se sugiere que el padre Fritz Von Erich se quedó con el dinero de sus hijos. Y o bien lo hizo, o quizá es que estaba comprando el ascenso de sus hijos para que pudieran disputar los campeonatos. Aparte que como decía su actitud de padre que sólo quiere que sus hijos ganen cueste lo que cueste como forma de mitigar que él no pudo ni siquiera luchar por el campeonato cuando era luchador (me lo robaron), muestra una personalidad abusiva que no quería en realidad a sus hijos, sino proyectar sus obsesiones en ellos.
Otro tema es el del negocio del wrestling. Una escena muestra que en realidad en la mayoría de combates no estamos ante un deporte sino ante una coreografía más cercana al teatro. Y aunque imagino que en los combates por el título sí irán en serio, la verdad es que están arriba a los que interesa promocionar. De ahí la posibilidad que Von Erich en realidad no se quedara con el dinero de sus hijos sino que lo invirtió en pagar para que pudieran disputar campeonatos. Sea de una manera u otra, lo cierto es que soy bastante esceptico con el «deporte» de la lucha libre americana. Igual por eso no llegue a conectar con esa parte de la película.
Imagino que habrán fans del wrestling a los que esta película les haya gustado, o encantado, dado que vieron combatir a estos hermanos en los años 80. Supongo que si ya venías con la conexión emocional de casa es más fácil conectar con la película, pero en realidad Durkin no hace nada para generar esa conexión con el espectador que no sea fan de la lucha libre.
Como digo, le di una oportunidad a El clan de hierro y fui queriendo que me gustase. Pero las sensaciones han sido más decepcionantes que otra cosa. Veo difícil que vuelva a pagar por ver una película del director Sean Durkin.
Comparto el trailer de la película:
El clan de hierro es un biopic que me ha dejado completamente frío, apreciando eso si el esfuerzo de un reparto entregado.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
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El reclamo de Nicolas Cage fue suficiente para animarme a ver Dream scenario, el drama dirigido por Kristoffer Borgli con una premisa muy loca que no acaba de ser llevada a lugares interesantes.
PUNTUACIÓN: 4.5/10
Paul Matthews, un desventurado padre de familia, ve cómo su vida da un vuelco cuando millones de extraños empiezan a verle en sueños. Pero cuando sus apariciones nocturnas toman un giro de pesadilla, Paul se ve obligado a navegar por su nuevo estrellato. (FILMAFFINITY)
Kristoffer Borgli (Oslo, Noruega, 1985) es un director de cine y guionista noruego. El primer largometraje de Borgli fue DRIB, de 2017, «un documental real basado en una falsa bebida energética». Su segundo largometraje es Sick of Myself, de 2022, una historia sobre una relación, el arte contemporáneo y la creación de una identidad/personalidad alternativa. Dream scenario es su tercera película como director y guionista.
La película de 102 minutos de duración es una producción de A24 y está producida por Ari Aster, y cuenta con fotografía de Benjamin Loeb, montaje de Kristoffer Borgli y música de Owen Pallett.
En el reparto encontramos a un omnipresente Nicolas Cage como Paul Matthews, un gris profesor universitario y hombre patético metido en un proceso kafkiano. Por este papel Cage fue nominado a Mejor Actor en los Globos de Oro en la categoría de comedia o musical (sin palabras). Julianne Nicholson interpreta a Janet Matthews, la mujer de Paul, mientras que Lily Bird y Jessica Clement son las hijas de Paul, Sophie y Hannah Matthews. Michael Cera es Trent, el jefe de una empresa de marketing viral, Kate Berlant hace de Mary, la socia de Trent y Dylan Gelula interpreta a Molly, la ayudante de Trent. Tim Meadows como Brett, el decano de la universidad de Paul, Dylan Baker como Richard, un colega de Paul, David Klein como Andy, el estudiante de Paul y Cara Volchoff como Candice, una terapeuta completan el reparto.
Leyendo comentarios sobre la película leí que se califica Dream scenario como una comedia negra con toques surrealistas. Buscando cosas positivas o interesantes sobre la película, la idea de mostrar cómo la fama en las redes sociales afecta a una persona normal que no hizo nada para merecerlo hasta acabar devorándole resulta interesante a priori, aunque en realidad se queda a medio camino sin desarrollar correctamente. Como todo en general en la película.
Dream scenario es la típica película de premisa potente ideal para agradar al público cultureta de festivales. Un hombre gris empieza a salir en los sueños de la gente sin que él sepa por qué o haga nada conscientemente para provocarlo. Aunque al principio es una anécdota simpática, al aparecer Paul pero sin interaccionar con los durmientes, a medida que la fama de Paul crece la situación tomará un giro a peor, hasta acabar destruido social y laboralmente. Quizá el problema sea ese, que plantea un premisa super friki y llamativa pero sin pretender nunca ofrecer ninguna respuesta, dejando la mayoría de elementos a la interpretación del espectador. En ese sentido, me parece un guion super tramposo que se desinfla completamente.
Nicolas Cage interpreta a Paul Matthews, una persona penosa en todos los sentidos. Mi principal objeción con la película es que no deja de serlo ni puede decirse que aprenda o mejore como persona tras los sucesos de esta película. Dice que va a escribir un libro que ni siquiera empezó, se enfada con una antigua colega porque sí ha hecho una investigación que él no llevó a cabo, es pusilánime, cobarde y no muestra ninguna empatía cuando gente a su alrededor se muestran afectadas por las pesadillas. Puestos a ponerle con las máximas connotaciones negativas y ninguna positiva, se humilla a si mismo cuando una joven quiere recrear una fantasía sexual que tuvo en un sueño en el que él participaba. Por un lado pienso que Cage es un actorazo que se arriesga en papeles muy poco agradecidos interpretando a una persona gris y lamentable. Pero al final esto me ha parecido una muestra de pornografía emocional de la peor calaña.
En cierto sentido, Dream scenario comparte elementos de El proceso de Kafka. Porque Paul adquiere una fama mediática que no merecía por algo que a priori no ha hecho. Esto se lleva al terreno de las redes sociales actuales, y cómo estas mareas primero te encumbran y luego te derriban de la peor manera posible. La película juega siempre a la ambigüedad y quiere dejar en la duda si realmente Paul provoca estos sucesos o realmente es un fenómeno aleatorio en el que él no participa y se ve introducido por casualidad, siendo amplificado por las redes sociales, a las que Paul alimenta al principio al sentirse alagado por la notoriedad que consigue.
Pero en realidad esto no es tanto así, porque el paso de sueños normales a pesadillas viene precedido por dos sucesos penosos para Paul, un intento de encuentro sexual que acaba con la mayor humillación imaginable para un hombre, y luego ver cómo la colega de Paul publica su investigación sin mencionarle, algo lógico al no haber hecho nada en un montón de años. Estos dos sucesos provocan una ola de odio y sentimientos negativos de Paul hacia él en primer lugar, pero también hacia el mundo, lo que da una explicación del cambio de los sueños. Paul parece ser el causante, aunque lo haga de forma inconsciente.
El director Kristoffer Borgli me ha parecido tramposo a más no poder. Me llama la atención aparte que aparte de las no-respuestas, Borgli se muestra alineado con ideas muy cuestionables. Como es que Paul es destruido social y laboralmente por algo que no hay ninguna prueba que sea culpa suya. Pierde el trabajo, sus alumnos le insultan y dañan su coche, es agredido en un bar donde no le quieren dejar comer e incluso no le dejan ver la función escolar de su hija. Todo ello por unos sueños convertidos en pesadilla que él no controla ni hay ninguna prueba de que los cause él (aunque la película deja entrever que si lo hace). De hecho, su mujer acaba divorciándose y liándose con su compañero de trabajo, lo que significa una nueva humillación para él. Sin embargo, ante una situación que es claramente injusta según la lógica que el director establece para su película, la única opción que le da a Paul es que hable con gente que para Borgli son radicales y ultraderecha, como Jordan Peterson y Joe Rogan. Gente cuyo único pecado es cuestionar las doctrinas dominantes que los poderosos intentan imponer a la gente normal.
La película en su parte final no deja de humillar a Paul en todas las situaciones que puede. La creación de una empresa que busca insertar spams publicitarios en los sueños de la gente podría ser una crítica a que nuestra sociedad acaba mercantilizando y sacando provecho de todo saltándose a los autores originales. Pero es tan ambigua e interpretable que es tan correcto pensar esto como casi lo contrario.
Que Paul intente conectar con su esposa con esta tecnología es la humillación definitiva para Paul. No sólo porque le hacen vestirse de forma ridícula, recordando el sueño que la mujer de Paul le dijo que le gustaría tener, sino porque en realidad Paul no llega a conectar con su esposa, pensando que él sale volando igual que su hija lo hizo al principio de la película en un sueño en el que Paul no intervino. Por la misma regla de tres, la mujer de Paul nunca estuvo en ese sueño y todo se queda en su subconsciente. Como digo, Paul es la víctima y el humillado definitivo de una película que me parece tramposa y bastante aburrida, desinflando la potente premisa a medida que avanza una trama que no puede resultar más decepcionante.
Comparto el trailer de la película:
Dream scenario me ha decepcionado bastante.
PUNTUACIÓN: 4.5/10
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Casi dos años y medio después del estreno de Dune Parte 1, Denis Villeneuve nos trae esta segunda parte que cierra la nueva adaptación de la mítica novela de ciencia ficción de Frank Herbert.
PUNTUACIÓN: 5/10
Paul Atreides se une a la tribu de los Fremen y comienza un viaje espiritual y marcial para convertirse en mesías, mientras intenta evitar el horrible pero inevitable futuro que ha presenciado: una Guerra Santa en su nombre, que se extiende por todo el universo conocido. Secuela de ‘Dune’ (2021). (FILMAFFINITY)
Denis Villeneuve (Gentilly, Canadá, 1967) es uno de los directores más interesantes de la actualidad. Prisoners, Enemy, Sicario y La llegada son películas notables de un autor que muestra un gran interés por el drama y la ciencia ficción, con un gusto estético sobresaliente. Y para mi, Blade Runner 2049 es una obra maestra absoluta. Sin embargo, dentro de sus muchas cosas positivas, la primera parte de Dune me decepcionó como adaptación y mucho más si pensamos en tener una película sin final que hemos tenido que esperar dos años y medio para ver su conclusión.
Dune es uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción. La novela de 1965 de Frank Herbert durante muchos años estuvo considerada la novela de sci-fi más vendida de la historia, y tras las 6 novelas escritas por Herbert, su hijo Brian junto al genial escritor Kevin J. Anderson han ampliado este universo con una nueva franquicia de novelas (que no me han interesado). La novela original de Herbert era increíblemente compleja, ya que además de crear un universo de casas casi feudales enfrentadas y seres con diferentes habilidades sobre humanas, trataba temas de ecología, mesianismo, selección genética o los problemas que el colonialismo salvaje provocaba en los pueblos autóctonos. Por este motivo, durante muchos años la novela se consideró imposible de adaptar al cine. A pesar incluso de la reivindicable película de David Lynch de 1984, que me parece un gran intento lastrado por la imposición de los productores de una duración inferior a las dos horas y media.
Para esta segunda parte, Villeneuve escribe el guion junto a Jon Spaihts, que ya participó en la primera parte. Otros que también repiten son el director de fotografía Greg Fraser, Hans Zimmer en la música y Joe Walker en el montaje de esta película de 168 minutos de duración. El presupuesto de esta segunda parte se incrementa respecto a la primera, pasando de los 165 millones iniciales a los 195. El ganador del Oscar por Mad Max Fury Road Mark Mangini se encarga de la edición de sonido, que es uno de los grandes valores de Dune, mientras que el diseño de producción corre a cargo de Patrice Vermette.
Dune Parte Uno puede ser considerada una película de «prestigio», y juntó a uno de los repartos más espectaculares de los últimos años. Empezando con Timothée Chalamet como Paul Atreides, el heredero de la Casa Atreides y posible elegido Kwisatch Haderach. Rebecca Ferguson es Lady Jessica, la madre de Paul y miembro de las Bene Gesserit, una hermandad femenina dedicada al cruce genético de las diferentes familias del Landsraad con la esperanza de crear al elegido que llevará a la galaxia a su futuro soñado. Jessica es además la concubina del duque Leto, interpretado por Oscar Isaac (asesinado en la primera película), el señor de la Casa Atreides, una familia que pone el honor como su ideal máximo, y a la que el Emperador ha otorgado la extracción de la especia melange del planeta Arrakis, la sustancia más poderosa de la galaxia.
Charlotte Rampling es la Reverenda Madre Bene Gesserit Gaius Helen Mohiam, Decidora de Verdad del Emperador. Josh Brolin es Gurney Halleck, maestro de armas de la Casa Atreides y mentor de Paul. Zendaya es Chani, una joven fremen que se convertirá en interés romántico de Paul, mientras que Javier Bardem es Stilgar, líder de la tribu fremen en Sietch Tabr. En el bando de los villanos, tenemos a los estupendos Stellan Skarsgård como el barón Vladimir Harkonnen, enemigo acérrimo de los Atreides y a Dave Bautista como su sobrino Rabban, al que el barón ordena que exprima todos los recursos de Arrakis.
Las nuevas incorporaciones de esta película son Austin Butler como Feyd-Rautha Harkonnen, el sobrino más joven del Barón Vladimir Harkonnen y heredero de la Casa Harkonnen, Christopher Walken como Shaddam IV, el Emperador Padishah del Universo Conocido y jefe de la Casa Corrino, Florence Pugh como la Princesa Irulan, hija del Emperador, y Léa Seydoux como Lady Margot Fenring, una Bene Gesserit.
A pesar que no conecté con muchos aspectos de la primera parte de Dune, llegué a esta segunda parte deseando que esta película me gustara y que ofreciera un buen cierre a la historia. Sabiendo eso si lo que me esperaba, porque la historia de Frank Herbert no es un blockbuster de combates y batallas, sino una historia profunda en la que el worldbuilding y los aspectos filosóficos son lo importante y las batallas suceden fuera de plano.
Y empezando por lo positivo, Dune Parte Dos de nuevo justifica el pagar por verla en el cine gracias a un elemento técnico espectacular. El diseño de producción de nuevo es increíble, en este caso con la creación de la sociedad Fremen oculta en el desierto de Arrakis, a lo que hay que sumar el interesante mundo de Giedi Prime de los Harkonnen, rodado en un potentísimo blanco y negro, resaltado la oscuridad y villanía de estos asesinos galácticos. La fotografía me parece que cumple con lo que Villeneuve necesitaba, y aunque luego le pondré un pero, en realidad creo que Greg Fraser es un profesional como la copa de un pino. Me parece curioso que el sonido de Mark Mangini y la música de Hans Zimmer parece que se hayan bajado algo, pensando en lo atronador que resultó en la primera película. No se si esto es debido a alguna críticas recibidas, pero aquí he encontrado un cambio sustancial respecto a la primera película. Mis reparos son en su mayoría con la historia de Villeneuve, pero eso no impide que me parezca que estamos ante una super producción de primer nivel con un worldbuilding sobresaliente que merece verse en pantalla grande.
El casting es otro de los grandes reclamos de Dune. Comentaba lo que la «película de prestigio» y cómo todo el mundo se moría por trabajar en ella. Y como en la primera película, los actores y actrices protagonistas demuestran que su carisma es muy superior que el personaje que interpretan. Villeneuve ha comentado que tiene el mejor reparto de actores jóvenes que confía apelen al público joven para ver la película: Timothée Chalamet, Zendaya, Florence Pugh y Austin Butler… Y la verdad es que cualquier otro director se moriría de tener a este grupo en su película que le ayudaran a vender la película.
Timothée Chalamet creo que hace un buen papel de un joven Paul afligido que no quiere asumir su papel de Líder mesiánico que llevará a los Fremen a la victoria y a la Jihad contra sus enemigos. Austin Butler como un asesino sádico y despiadado lo borda y ofrece el villano a la altura de Paul Muab´dib. Florense Pugh está bien, aunque su presencia en pantalla es muy limitada. Y luego tenemos a Javier Bardem, Rebecca Ferguson, Josh Brolin, Charlotte Rampling o Christopher Walken aportando su presencia y su fuerza actoral, aunque con impactos muy desiguales debido a los pocos minutos en pantalla de la mayoría de ellos.
Me da pena el papel de Dave Bautista como Rabban Harkonnen, sabiendo lo limitado que era. Mas que nada porque Bautista comentó lo contento que estaba con Villeneuve y cómo le había permitido experimentar y sentirse más seguro con su trabajo, pero su resultado en pantalla es todo menos complejo, siendo un personaje, un villano puro sin matices, mucho más flojo que el interesante personaje que interpretó en Blade Runner 2049. Y a años luz de la complejidad de Drax, por supuesto. Sobre Zendaya prefiero detenerme más adelante.
Me gusta la historia de amor de Paul y Chani en la primera mitad de la película y como Paul realmente intenta combinar la devoción que siente hacia Chani con la inevitabilidad de un destino que le va a llevar por otro camino. Puede decirse que la negativa de Paul de aceptar este destino proviene de su amor hacia ella, dando una explicación a situaciones posteriores que se me hicieron largas. Pero al menos en lo referido a elementos positivos, voy a añadir este amor inicial.
Me gustaría decir en la parte positiva que las casi tres horas de duración no se me hicieron largas, pero no estaría diciendo la verdad. El debate sobre la duración desmedida de las películas actuales daría para un artículo separado, prefiero no entrar a ello en este post más allá de señalar este hecho. Y con esto toca entrar en las cosas que no me han gustado, a pesar de que creo que merece verse en pantalla grande.
Antes de empezar con los aspectos negativos, toca hacer el disclaimer de turno. Si, se que no es posible hacer una copia literal de la novela de Herbert, son medios diferentes y por tanto tienen que haber cambios y es normal que los haya. Por otra parte, dentro de la libertad creativa que tiene cualquier director (una vez los productores le dan luz verde), hay que aceptar que Villeneuve haga los cambios que más le interesen por un motivo u otro. Eso lo tengo claro. Pero lo único que quiero como espectador (ni siquiera como fan de la novela de Herbert) es que los cambios que realice Villeneuve por un motivo u otro MEJOREN la historia, hagan que el ritmo nos atrape y tenga a los espectadores atrapados durante toda la duración gracias a unos personajes merorables. Y nada de eso sucede en Dune Parte Dos.
Estoy super decepcionado con Dune Parte Dos. Pero pensando en aspectos puramente cinematográficos, en realidad Denis Villeneuve repite los problemas que tuvo la primera película y añade otros que resultan aún más graves. Empezando por una narración a trompicones con un ritmo nefasto que no consigue enlazar una escena con la siguiente de ninguna manera, desde luego no emocionalmente que es esencial para enganchar a los espectadores. Por ejemplo, Paul no quiere saber nada de ser un elegido y sólo busca ayudar a su tribu fremen en su guerra de guerrillas. Y justo a continuación hay una elipsis y Chani y él lideran un asalto fremen a una cosechadora Harkonnen. La película se ha detenido varias veces en que Paul aprenda a andar por el desierto, pero el combate llega de improviso y Paul es el segundo puto amo. Porque obviamende Zendaya es la M.V.P. (Luego vuelvo a eso). Por cierto, aunque voy a poner algún ejemplo concreto, no quiero hacer esta reseña un desglose escena a escena de cada cosa que no me ha funcionado de la película, aunque hay un porrón de situación que me invitan a hacerlo.
Dune Parte Dos vuelve a fallar a la hora de conseguir que las escenas transmitan emoción y nos hagan conectar con los protagonistas. La primera vez que Paul monta y domina a un gusano es una escena muy bien fotografiada y supongo que los profesionales pensarán que les ha quedado muy realista. Pero en realidad Paul se ve envuelto en una nube de arena de las dunas, de forma que NO vemos lo que está haciendo ni como lo domina. Uno de los momentos claves de la historia se queda en una escena descafeinada. (Aparte, no hay nada «realista» en montar un gusano de Arrakis que no existe, pensar en este concepto siquiera me parece realmente tonto para empezar. No mostrar a Paul en modo DIOS montando el gusano es una decisión personal de Villeneuve, como todo en la película). Y como esta, pasa igual con todas. La escena en la que Jessica toma el agua de vida, las visiones de Paul, la ridiculez que el Emperador sienta pena por la muerte del duque Leto cuando fue él quien la ordenó. Todos momentos intrascendentes. Quizá el único momento de alegría y emoción sincera fue la reunión de Paul con Gurney Halleck, su antiguo maestro Atreides.
La escala arquitectónica de Dune fue uno de los grandes valores de la primera película. Sin embargo, eso se pierde durante el 90% del metraje de esta segunda parte, al estar los personajes en medio de desiertos impersonales más bien grises. El hogar de los fremen si muestra la arquitectura enorme que nos acostumbró la primera parte, pero son momentos aislados super puntuales, como cuando Stilgar le muestra a Jessica el pozo de agua de los fremen. Por su parte, más allá de la sorpresa del blanco y negro de Giedi Prime, lo cierto es que el coliseo es un espacio de CGI que no diré que canta, porque creo que está bien , pero rompe la sensación táctil y casi sensorial de muchos de los decorados de la primera película. Esto no es un gran pero, pero si creo que quita del visionado una de sus principales virtudes previas. Algo que es otra chinita en el camino.
Otro detalle clave es que no tengo la escaleta de la película, pero pasan seguro más de dos horas con temas más o menos intrascendentes (luego entro con ello) y cuando se supone que llegamos al climax de la película y el ataque final de los fremen a los Harkonnen y los sardaukar del Emperador, esto resulta ser un anticlimax que es resuelto en apenas ¿cinco minutos? Aparte de lo decepcionante que es (de nuevo) la forma en que Villeneuve nos muestra a Paul tomando el agua de vida y convirtiéndose en el líder predestinado de los fremen, el libertador frente a las garras de los imperios galácticos que les han esclavizado durante siglos. O que este combate entre fremen y sardaukar apenas se vea nada porque la arena lo tapa casi todo. Tener una película de casi tres horas y ver que no se toma su tiempo para las cosas que de verdad son importantes es una de las cosas que más perplejo me dejan de esta adaptación de Dune. Curiosamente, en este momento sí se detienen en mostrar a Chani puto-ama-destruye-enemigos, cosa que nunca hacen con Paul. (En serio, llegará pronto a la parte de Chani, es importante).
Uno de los problemas que tuve con la primera película de Dune es que en muchos aspectos parecía un trailer de los muchos temas complejos de la novela, muchos de los cuales desaparecían de la adaptación de Villeneuve. El complot del Emperador y en general los complejos equilibrios entre las grandes casas del Landsraad, la búsqueda del traidor entre los Atreides de Arrakis o la compleja sociedad fremen. Elementos que desaparecieron o se convirtieron en una versión resumidísima que no le hacía justicia al original. Sin embargo, dicho esto, lo cierto es que a grandes rasgos la historia de la primera película era fiel a la novela de Herbert. Lo que me ha matado es tener una segunda película de Villeneuve cambiando y desnaturalizando a los protagonistas convirtiéndoles en cosas que nunca fueron en la novela. Cambios que por supuesto no mejoran el original.
Recordemos que en la novela, las Bene Gesserit llevan siglos cruzando líneas genéticas buscando al Kwisatch Haderach, el ser supremo que podrá mirar donde a ellas les está vetado y que llevará a la galaxia a una paz que durará siglos. Pero sus planes se ven interrumpidos porque Jessica da a luz un hijo para su amante el duque Leto Atreides, en lugar de una hija. Las Bene Gesserit quieren un elegido que ellas puedan controlar, pero Paul se convierte en alguien más poderoso de lo que jamás soñaron y se hace con el control de la galaxia. Unido a esto, Paul no sólo libera a los fremen de la esclavitud de siglos, sino que consigue su venganza frente a un Emperador que conspiró para destruir a toda la casa Atreides matando a su padre. Y sobre todo, contra el brazo ejecutor del Emperador que fueron los Harkonnen, una casa cruel, sádica y asesina que sin duda merece la muerte. La galaxia está mucho mejor sin ellos porque sus actos durante la novela así lo han dejado claro. Esto unido a tener la figura de Paul convertido en el kwisatch haderatch predestinado a traer la paz en la galaxia, nos dejó con un final feliz puro al final de la novela. Es cierto que las siguientes novelas añadieron el matiz y la alerta contra los extremismos religiosos y los líderes mesiánicos encarnados no tanto en Paul, que también, sino sobre todo en sus herederos. Pero el final de la primera novela de Dune era un final positivo para Paul, Jessica, ALIA y los fremen.
Sin embargo, Villeneuve se muestra como un prisionero de la dictadura de las modas de lo políticamente correcto y destroza a unos personajes maravillosos, lo cual me parece el gran ERROR de la película. En el mundo woke actual no es de recibo que un hombre blanco sea el salvador de un pueblo indígena, y por eso Villeneuve no deja de poner en duda la faceta del líder mesiánico. A pesar que Paul sea precisamente eso en la novela y para la cultura fremen. Dejarte atrapar por idioteces del mundo real cuando estás adaptando una historia de ciencia-ficción es absurdo, pero es es justo lo que hace Villeneuve. Me resulta perplejo como Villeneuve emplea su tiempo en intentar demostrar que no existe el elegido de los fremen al ser todo una maquinación de las bene gesserit para controlar a los fremen y con ellos, a la especia. A pesar que Paul lo sea y cumpla todos los caminos marcados en las profecías fremen, empezando porque sobrevive al agua de vida, una tradición fremen que las bene gesserit no saben que existe. La negativa de Chani a que un blanco (hombre de fuera) les salve entra sin dudas dentro de las teorías actuales de los identitarios raciales y culturales. Y aunque seguro tendrá sus seguidores, es una decisión contra natura de la historia que contó Herbert. Porque claro que Paul es el líder profetizado por los fremen.
Timothée Chalamet realiza un buen trabajo como Paul Atreides y estoy seguro que acierta con lo que Villeneuve le pedía, pero la forma en que Paul Atreides niega ser el elegido porque patata, a pesar que las visiones le dicen que es inevitable y es una rémora pensando en el ritmo que antes comentaba. La parte del amor que siente hacia Chani solo llega hasta cierto punto, luego la película se para y evita llevarnos donde la historia necesita ir. Y como la figura del salvador blanco tiene connotaciones negativas, por eso la escena de Paul bebiendo el agua de vida y convirtiéndose en uno está rodada de forma tan descafeinada. Y sobre todo, convirtiendo a Chani en la protagonista de esa escena al salvar a Paul. Y llegamos a Chani.
Chani es para mi lo peor de la película. Zendaya no me ha gustado, pero en realidad diría que ella ha hecho lo que Villeneuve la ha pedido, que es aparecer el 90% del tiempo con el ceño fruncido de estar enfadada casi de forma apabullante. Pero el problema no es Zendaya, sino que Villeneuve convierte a Chani en una mujer feminista empoderada que se opone a la cultura de su pueblo y, sobre todo, a la posibilidad de que un hombre blanco pueda liderar a su pueblo. Aunque sea su amado. Es tan fuerte que para forzar este elemento de empoderamiento, no sólo femenino sino también racial, Villeneuve se inventa que entre los fremen existe una facción es religiosa y otra se opone al misticismo. Aunque el misticismo claramente existe en este mundo de gusanos de arena que crean especia que abre la mente y alarga la vida. Paul bebe el agua de vida que ha matado a todos los hombres y posea el conocimiento de todo el pasado y el futuro, eso no parece ser suficiente para esta Chani. En una cultura como es la fremen afilada por siglos de dureza en las condiciones más duras, lo importante es la supervivencia del clan. Cada fremen se sacrificará sin dudarlo un segundo para conseguir que el grupo perviva, porque son una cultura unida sin fracturas. Pero no Chani. Paul libera a los fremen como el salvador que es y ella no puede admitirlo y le rechaza y se va. No se sabe con qué objetivo, más allá de mostrarla como una mujer fuerte que toma el control de su propio destino. Aunque sea un elemento contranatura. En la novela, el sacrificio de Chani aceptando que su amado se casa con la princesa Irulan como precio para que los fremen fueran libres resaltaba el poder de las convicciones de Chani y la fuerza de su amor. Por su amado y por su pueblo. Aparte que mostraba una faceta de un amor poco convencional. Que Zendaya se vaya enfadada en esta película convierte a Chani en una niñata enfadada por haber sido rechazada.
Para forzar el elemento de Chani puto-ama, la película obvia un elemento muy importante de la novela como es LETO, ¡el hijo que Chani tiene con Paul! Y se que podrás decir, «pero Ignacio, David Lynch tampoco sacó a Leto en su película». Y claro, eso es verdad. Pero Lynch sólo tuvo 2 horas para contar su película, Villeneuve ha tenido cinco y media, tenía tiempo de sobra para hacerlo. Pero claro, eso pone en riesgo la visión de Chani guerrera que parece que sólo es la que interesa. Es tan clara la intención de Villeneuve de hacer que Chani sea la protagonista al mismo nivel que Paul que lo que hace es boicotearle a él en los momentos que tendrían que ser importantes en la película, como los que estuve comentando a lo largo de esta reseña.
Y hablando de niños no nacidos, ¡Villeneuve NO deja que Jessica de a luz a ALIA! WHAAAAT??!!! La novela transcurría durante varios años, de forma que se justificaba muy bien como Paul con su lucha de guerrillas iba entorpeciendo las operaciones Harkonnen generando una cascada inevitable. En este contexto, Paul se hacía poco a poco con el control de los fremen que le veían como su salvador predestinado con cada victoria. Sin embargo, teniendo en cuenta que Jessica no da a luz a Alia, esto significa que han pasado apenas unos meses. Estos matices se pierden, y por eso toda la historia se siente precipitada y deslavazada. Y volviendo aesto ¿Por qué Villeneuve ha borrado a Alia de la película? ¿Es posible que en un mundo de gusanos gigantes, barones voladores, especia que expande la mente y sectas de mujeres telépatas super inteligentes, una niña de 3 años que se expresa como una adulta le pareció «irreal»? El no nacimiento de Alia no mejora la historia, y volviendo a las comparaciones, la muerte del barón a sus manos en la película de Lynch resultaba más potente y evocadora que lo que plantea Villeneuve aquí.
Pero no es el único cambio que empeora la historia. Stilgar NO es un fanático religioso descerebrado como le pinta Villeneuve («Se cuando tengo delante a un elegido, he servido a muchos» whaaaat?!). Es un líder pragmático, como no serlo en Arrakis, que ve en Paul un recurso valioso que utilizar contra los harkonnen y que en los años que pasan se convierte y cree que él es el elegido. Los cambios de Villeneuve en el personaje le afectan mucho más que la reducción del marco temporal.
Otra que sale mal parada de los cambios de Villeneuve es Lady Jessica, convertida en esta película en una peligrosa y maquiavélica Sacerdotisa de los fremen que conspira para que su hijo tome el control. Como parte de la narrativa anti-mesías, Villeneuve la coloca en una perspectiva negativa en todo momento, pero en la novela e incluso en la película de Lynch, el personaje era mucho más complejo. Porque puede ser una Bene Gesserit (con sus propios planes), pero también es una madre que se preocupa por su hijo y luchara como pueda por evitar su muerte. Y al mismo tiempo, Jessica teme el poder que va a conseguir y en lo que se va a convertir. Pero no puede hacer otra cosa que lo que está destinada a hacer, ya que la alternativa es su muerte y la de sus hijos. Todos los matices y la complejidad de la novela, con sus blancos y sus negros, se han perdido para hacer una película más sencilla y digerible para el gran público.
Y comentaba antes que ya se que esto no es una copia literal de la novela. Pero si vas a hacer estos cambios, lo mínimo es que debería sentirse que de alguna manera mejora el original, cosa que no sucede nunca. Desde luego no con Stilgar, Jessica, Chani. Y estos son personajes claves de la película, sin ellos el conjunto no puede funcionar. Es normal que no lo haga. No quiero dejar de comentar que Villeneuve intenta quitar la gran mayoría de elementos de misticismo, no sé si por lo del realismo mal entendido que comentaba antes. Pero es algo que no funciona. No puede funcionar, porque estamos en DUNE. ¿En qué estaba pensando? De nuevo, un cambio que empeora una historia casi perfecta que no necesitaba que alguien viniera a intentar resignificar elementos.
Aparte de ser anticlimático, el final de la película no funciona tampoco porque se plantea para negar la cualidad heroica de Paul de la primera novela como salvador de los fremen y señor de la galaxia que la va a llevar a su mayor periodo de paz y estabilidad. Como hemos comentado, un salvador mesiánico blanco no es bueno ni deseable, por eso Villeneuve añade una escena en la que Paul lanza a los fremen a la yihad, la guerra santa que provocará miles de millones de muertos por toda la galaxia. Paul le dice a Stilgar que «lleve al paraíso» a aquellos que no se rindan a sus exigencias, lo que es un eufemismo de la masacre que se avecina. En la novela y la película de Lynch las casas del Landsraad se rendían ante la posibilidad que Paul destruya el planeta y con el la especia, pero eso no sucede aquí. Aparte que al no haber mostrado antes a estas grandes casas hace que este desafío carezca de fuerza y tampoco funcione. Que la película se cierre con Chani y no con Paul es otra muestra del ninguneo que le somete Villeneuve y cómo quiere que Chani le robe el protagonismo. Que ella le abandone puede parecer una decisión de mujer fuerte empoderada, pero como comentaba antes no funciona porque rompe con toda la cultura fremen y la muestra como un cría despechada porque el novio la ha abandona por otra. Triste final.
Añado a todo lo anterior que algún que otro gafapasta califica a Dune de obra maestra cuando dista mucho se serlo. Y ante eso tampoco tengo nada que decir, porque para gustos, colores. Pero si me parece penoso que Villeneuve decida adaptar una novela mítica de la ciencia ficción que ofrecía un final cerrado satisfactorio haciendo dos película que dejan un final abierto. Por supuesto, este final no llega al desastre del final de la primera película porque aquí Paul si ha vencido a sus enemigos. Pero es una trampa muy sucia por parte de Villeneuve para intentar conseguir que Warner le financie una tercera película adaptando El mesías de Dune, la segunda novela de Herbert. Visto lo visto, y con los cambios que ya ha realizado Villeneuve, no tengo claro que me interese ver esa película, en caso que llegue a suceder. Este final abierto me ha parecido una apelación muy chusca a lo peor del mundo de las franquicias cinematográficas.
Por último, aunque no es nuevo, tengo que reafirmar que la película de Dune de David Lynch me parece no solo una mejor adaptación de la novela de Herbert, sino una mejor película que estas dos películas de Villeneuve. Si, se que Lynch hizo cambios por problemas de tiempo y presupuesto, por ejemplo inventándose lo de las armas Atreides como forma de avanzar la trama. Pero captó perfectamente el espíritu de la novela, cosa que Villeneuve no ha hecho. Y Lynch planteó una película con un montón de momentazos emocionales y visuales que aún se recuerdan, sin ir más lejos la frase final de Alia «¡Porque es el KWISACH HADERACH!», que nos dio un final perfecto a la película. Final que no tiene la de Villeneuve. Es que no hay comparación posible, Lynch gana por goleada en todo lo importante, porque la escala arquitectónica de Villeneuve está muy bien, pero al final eso es lo anecdótico si no aciertas a los personajes.
Comparto el trailer de la película:
Dune parte 2 ha sido una decepción muy grande, sobre todo pensando que quería que me gustara y no ha sido así.
PUNTUACIÓN: 5/10
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Tenía curiosidad y ganas de ver Robot Dreams, la película de animación de Pablo Berger (Blancanieves), ganadora de los premios a mejor guion adaptado y mejor film de animación en los Goyas de este año, ganando además el premio a Mejor película independiente 2023 en los premios Annie, mejor película de animación en los premios del Cine Europeo y que está nominada a mejor largometraje de animación en los Oscars.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Basada en la popular novela gráfica de Sara Varon. Dog es un perro solitario que vive en Manhattan. Un día decide construirse un robot, para que sea amigo. Su amistad crece, hasta hacerse inseparables, al ritmo de la Nueva York de los 80. Una noche de verano, Dog, con gran pena, se ve obligado a abandonar al robot en la playa. (FILMAFFINITY)
Pablo Berger Uranga (Bilbao, 1963) es un director de cine español. En 1988 dirigió su primer cortometraje, Mamá, una producción de Joaquín Trincado, con dirección artística de Álex de la Iglesia. Con los múltiples premios obtenidos consiguió una beca de la Diputación Foral de Vizcaya para estudiar un máster en cine en la New York University donde dirigió su corto “Truth and Beauty” por el que fue nominado a los Emmy. Su ópera prima, la coproducción hispano-danesa Torremolinos 73 (2003), con Javier Cámara, Candela Peña, Mads Mikkelsen y Fernando Tejero. En 2012 estrenó su segunda película, Blancanieves, que fue elegida para representar a España en los Premios Óscar en la categoría de Mejor película de habla no inglesa, y que ganó 10 Premios Goya. En 2017 estrenó Abracadabra, una comedia de nuevo protagonizada por Maribel Verdú. Robot dreams es, por tanto, su cuarta película como director, y la primera de animación.
Berger escribe el guion adaptando el cómic homónimo de Sara Varón. Con montaje de Fernando Franco y música de Alfonso de Vilallonga, hay que destacar también el trabajo de Benoît Feroumonts como director de animación. La película de 102 minutos es una co-producción hispano-francesa. Y como comentaba al principio, Robot Dream ha conseguido una aclamación universal, ganando además numerosos galardones y premios como los premios a mejor guion adaptado y mejor film de animación en los Goyas de este año, ganando además el premio a Mejor película independiente 2023 en los premios Annie, mejor película de animación en los premios del Cine Europeo y el premio del público del Festival de Sitges. Además, está nominada a mejor largometraje de animación en los Oscars, aunque creo que Hayao Miyazaki ganará este premio por El chico y la garza.
Robot dreams es una película con un montón de elemento super chulos que quiero empezar destacando. En especial la animacióny que planteen una narrativa sin diálogos. Pablo Berger parece especializado con lo de la narrativa sin diálogos, y en esta película lleva el «experimento» un paso más allá, pensando en el homenaje al cine mudo que fue su Blancanieves. Es muy difícil plantear una historia sin diálogos y con unos diseños de personajes a priori extremadamente simples como son Dog y Robot, y que sus sentimientos y motivaciones estén siempre claros. He visto algunos videos de making-of relativos a la animación, y me alucina algo que comenta el director de animación Benoît Feroumonts, y es que cuando tienes diseños tan «simples», puede parecer que la animación es más sencilla de hacer, cuando es al revés. Resulta muchísimo más complicado dotar de vida a unos personajes que son apenas dos líneas básicas. Y sin embargo, el éxito de la película es tremendo. En todo momento sabes lo que sienten y cuales son sus preocupaciones, y momentos como el baile con patines me parece una pasada. Esto me parece un éxito maravilloso.
Además de la narrativa sin diálogos, la animación me ha parecido un triunfo absoluto. No se si es un tema de Berger o ya el comic original estaba ambientado en una Nueva York habitada por animales antropomórficos, pero todo ello sirve para que cada imagen sea un despliegue visual que sobrecargaba mis sentidos. Las imágenes son super coloridas y vibrantes, y aunque los diseños de los personajes / animales puede decirse que son lo más sencillos e icónicos posibles, los fondos cuentan con un nivel de detalle increíble. Desde los ladrillos en la pared de la casa de Dog (o los tornillos sueltos por suelo mientras monta a Robot), o la maravilla que es ver a Dog y Robot andar por las calles, la película tiene un montón de detalles que hacen que todo sea una delicia.
Unido a la personalidad de Nueva York y la excepcional animación, ambientar la historia en los años 80, con el punk y el germen de lo que seria el rap en las calles, ayuda a cimentar la sensación de historia mítica ambientada en un mundo ideal, casi como si de un cuento de hadas se tratara. Esta Nueva York era la cima del capitalismo, pero era también un centro cultural y social a nivel mundial. Y por lo que se dice, si algo malo ha traído la globalización es que la ciudad es mucho más segura, pero todo se ha uniformizado y se ha perdido parte de su personalidad. Plantear la historia en este mundo idealizado pasado, unido a una música y la selección de canciones convierten a Robot Dreams en una película llena de emoción. Otro detalle interesante es que aunque hay un drama muy gordo por la pérdida de un ser querido, el tono es optimista en todo momento, dando la sensación que ante todo quieren dejarte con buen sabor de boca.
Como digo, la animación es una maravilla. Y todo iba bien hasta que empiezo a pensar en la historia, en lo que Pablo Berger nos está contando en Robot dreams. Que, de nuevo, no se si es literal al comic o se toma alguna licencia. Y ahí la experiencia se me desmontó en gran medida, incluso a pesar de lo mucho que he disfrutado de la animación de la película. Intelectualmente y tras pensar en la película, veo claro la intención de contar una historia agridulce sobre la pérdida de una amistad y como a pesar de los momentos malos, los protagonistas consiguen seguir con sus vidas y llegan a ser felices cada uno por su lado. Como lección de vida, la intención de Robot dreams me parece loable y super bienintencionada.
Pero entonces entramos en la EJECUCIÓN, y ahí es donde para mi la película descarrila. Todo lo referido a Dog me parece un fail como una casa de principio a fin. Partiendo con que Dog no hace un amigo, COMPRA a un amigo, lo cual es una diferencia fundamental que hace que la metáfora de la historia de amistad se desmorone. Incluso aceptando que sin ese momento no hay película, la forma con que Dog pierde a Robot en la playa y no hace apenas nada por recuperarle, me parece un momento ridículo. Porque a lo largo de los meses a la playa sí acceden los conejos o el buscador de metales, que se limite a ir una noche me parece casi un insulto, pensando que no hablamos de un teléfono o una tostadora, sino su mejor amigo y un ser sentiente e inteligente. Si Dog hubiera hecho otro amigo o amiga la percepción sería mejor, peropor la parte de Dog vuelve a ser feliz y deja atrás su pasado cuando COMPRA un nuevo robot que se convierte en su nuevo mejor amigo. La derivada capitalista y mercantilista que sugiere que si tienes dinero no tienes nada de lo que preocuparte me parece lo contrario a cualquier intención bella o poética.
La película hace alusión a los sueños de Robot mientras está inmóvil en la playa, mientras imagina formas en las que podría volver a reunirse con su amigo (y dueño) Dog. Estas escenas oníricas son super chulas, y alternan este mundo ideal con la fría realidad del invierno en la ciudad. En paralelo la película nos muestra los sueños de Robot y lo que le va pasando en la playa con la vida de Dog, creando dos narrativas que no tienes claro si volverán a reunirse en algún momento. Que a pesar de todas las vicisitudes Robot pueda encontrar la felicidad con un nuevo dueño y acepte que Dog ha rehecho su vida sin él y no le necesita, es un momento muy chulo que me deja con cierto buen sabor de boca, dentro que Robot si lo piensas un poco es un siervo al servicio de otro amo. Es un amigo porque su programación le impone serlo, pero no es realmente libre. Como digo, la parte de Robot es más satisfactoria que la de Dog, porque es él quien decide no ir al encuentro de su antiguo dueño y quedarse con el actual, al ver que Dog ha rehecho su vida. Pero a poco que escarbamos en lo que significa esto, en realidad no estamos ante una situación SATISFACTORIA.
Como veis, Creo que hay un enorme desequilibrio entre lo que Robot dreams quiere contarnos y la forma empleada para hacerlo. Y esto me lleva a otra reflexión. ¿Quién es el público objetivo de Pablo Berger cuando decide hacer esta película? En realidad veo bastante claro que esta NO es una película para niños, ni en fondo ni en forma. Aparte que el mensaje para los niños de que no pasa nada con perder un juguete porque siempre puedes comprarte (o que te compren) otro es lo menos indicado creo yo que se le puede decir a un niño en este mundo hiper consumista en que nos encontramos a unos niños que no consiguen mantener la atención por nada más allá de 5 minutos o un video de Tik-Tok.
Una vez descartado el público infantil, aparte de lo cansino que supone tener que rebatir que el que una película sea de animación no significa que tenga que ser infantil, queda la evidencia que Robot dreams es una película dirigida a un público adulto. Y aquí tengo que hacer otra vez la matización sobre que no se si Berger ha adaptado literalmente el comic de Sara Varón o no. Pero esta historia no puede ser tomada muy en serio por un público adulto y nos obliga a una suspensión de la credulidad total, algo que no me gusta en general pero menos si cabe en una película que viene con el marcado de «inteligente». Y no me gusta nada cuando una película, serie, comic, etc… me deja con la sensación que el autor se cree más inteligente que yo (el consumidor).
De nuevo intentando ver el vaso medio lleno veo que esta historia de amistad entre un perro y su robot puede plantearse como un canto por la diversidad y la mezcla de personas diferentes. Me creo que este intento de historia de amistad entre seres diversos pueda conectar con todo tipo de espectadores y sugerir todo tipo de relaciones en la relativo al sexo, la raza, la edad o cualquier factor que se quiera imaginar. Lo único es que usar una COMPRA y la superioridad de una persona sobre la otra no creo que sea una idea sana en absoluto. Aparte que como digo, los robots siendo inteligentes y teniendo sueños son seres totalmente dependientes de sus dueños. La metáfora no puede funcionar en estas condiciones.
Tenía muchas ganas que Robot dreams me encantara, y me sabe muy mal que la historia me parezca tan deficiente. Qué pena.
Comparto el trailer de la película:
Me sabe super mal que teniendo como tiene una animación alucinante, el mensaje y la historia de Robot Dreams de amigos de usar y tirar porque siempre puedes comprar otros no me haya dejado disfrutar de la película y no me dejara con buen sabor de boca.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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