Tenía ganas de ver Tyler Rake 2, la nueva película de Chris Hemsworth de nuevo dirigida por Sam Hargrave y que cuenta con la producción de los hermanos Russo para Netflix. Y me he encontrado con unos planos secuencia de acción alucinantes pero también alguna cosa menos buena.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Después de sobrevivir (a duras penas) a todo lo que le sucede en la primera película, Rake regresa como mercenario australiano de operaciones encubiertas al que se encomienda otra misión suicida: rescatar a la maltrecha familia de un despiadado gángster georgiano de la prisión donde se encuentra recluida.
El director, coordinador de escenas de acción y especialista Sam Hargrave repite en la dirección de esta segunda parte de Tyler Rake. Joe Russo escribe el guión de esta secuela que se inspira en personajes creados en la novela gráfica Ciudad, de Ande Parks e ilustrada por Fernando León González. La película de 122 minutos ha sido producida por AGBO, la productora de los hermanos Russo, y cuenta con fotografía de Greg Baldi, montaje de Álex Rodríguez y William Hoy y música de Henry Jackman y Alex Belcher. La película ha sido rodada en localizaciones de República Checa y Austria.
En el reparto encontramos el retorno de Chris Hemsworth como el merenario protagonista Tyler Rake. Golshifteh Farahani como Nik Kahn y Adam Bessa como Yaz Kahn son el equipo de operaciones que ayuda a Tyler a realizar sus misiones. Tinatin Dalakishvili es Ketevan, la hermana de la ex-esposa de Tyler Mia (Olga Kurylenko, que intenta huir de un esposo violento Davit (Tornike Bziava) miembro de un grupo violento, y madre de Sandro (Andro Japaridze) y Nina (Marta Kovziashvili). Daniel Bernhardt como Konstantine, el villano de la película y un gangster georgiano líder de un grupo de asesinos sanguinarios.
¡Menuda manta de ostias acabo de ver! Tyler Rake era un apabullante ejercicio de estilo que buscaba recrear la potencia visual del cine de acción asiático. Esta secuela mantiene las señas de identidad de la primera parte, con unos larguísimos planos secuencia en varias escenas de acción que me han volado la cabeza. La entrada en la prisión, la pelea en el patio o el ataque al tren son escenas alucinantes que forman ya parte de la historia del cine de acción. Ver a Hemsworth realizar todas las complejas y larguísimas coreografías de acción me parece una salvajada, al nivel de lo que Keanu Reeves ha conseguido a John Wick.
Tyler Rake 2 es una película que justifica la suscripción de Netflix. De hecho, que una película tan de nicho como es esta que en el cine hubiera quedado relegada como serie B a una distribución mínima consiga alcanzar una audiencia masiva gracias al streaming me parece una pasada. Hay público entre el que me encuentro que no necesita historias sesudas sino películas que muestren buenas escenas de acción en las que se vea lo que está pasando. Tyler Rake 2 lo consigue de forma modélica, ya le gustaría a todo el cine comercial aparte de John Wick tener unas escenas de acción tan bestias como las que hemos disfrutado en esta película.
Para esta segunda parte Joe Russo ha planteado cierto transfondo a Tyler Rake centrada en su sentimiento de culpabilidad por la muerte de su hijo, que murió debido a una enfermedad. Esto permite a Hemsworth mostrar un cierto rango interpretativo para que la película no sea sólo acción sin más. Esto entiendo que le dio a Hemsworth el plus que necesita como artista para hacer cosas diferentes y no repetirse, pero en realidad aquí venimos a ver acción. Y creo que es algo que todos sabemos que es así.
Puestos a comentar algo menos bueno, la verdad es que los personajes resultan intrascendentes y no llegan a interesar en ningún momento. Los malos son carne de cañón, pero se podría haber dado cierta importancia a algunos esbirros, por ejemplo a la mano derecha del malo, cosa que no llega a suceder, de forma que sus muertes son como ver llover, no provocan ninguna sensación, lo cual no es buena noticia. A los aliados de Tyler únicamente los quieren ahí para ayudar a que las escenas tengan el feeling apropiado de misiones de fuerzas especiales, pero tienen la complejidad y el carisma de un ladrillo, por lo que nos dan igual si viven o mueren. Reconozco que tampoco es que necesite profundidad en los secundarios, pero la sensación que las escenas pausadas son apenas las excusas necesarias que lleven la historia de una escena de acción a la siguiente está presente a lo largo de todo el visionado.
Además, además de esta falta de interés hacia ningún personaje hay que sumar que el exceso de la complejidad de los planos secuencia provoca que haya momentos en que los combates no tienen potencia ni sensación de peligro real, al notarse el elemento de «coreografía» por encima del de combate. La película me deja flipado por haber podido realizar elementos tan complejos en planos tan largos, pero ha perdido la sensación de pelea real en la que el protagonista puede morir, como por ejemplo si tuvimos en The Raid 2, en la que también vimos un motín en una prisión mucho mejor realizado que este. De hecho, Rake sufre un disparo en una mano y eso no le impide seguir con los combates como si tal cosa.
En todo caso, Tyler Rake 2 me ha dado lo que quería y me ha dejado más que satisfecho. De hecho, Netflix ya ha confirmado la producción de la tercera película y tengo claro que la veré encantado cuando se estrene.
Comparto el trailer de la película:
Tyler Rake 2 nos da justo lo que esperábamos, unas escenas de acción alucinantes. No se le puede pedir más.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Tras el buen sabor de boca que nos dejó Bumblebee (Travis Knight, 2018), la franquicia de Transformers se relanza con una nueva película Transformers: El despertar de las bestias, dirigida por Steven Caple Jr y ambientada en los años 90.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
En 1994, un par de arqueólogos se ven envueltos en un antiguo conflicto a través de una aventura por todo el mundo que se relaciona con tres facciones de Transformers: los Maximals, los Predacons y los Terrorcons mientras ayudan a Optimus Prime y los Autobots en una guerra para proteger la Tierra ante la llegada de Unicron.
Steven Caple Jr. (1988) es un director de cine, productor y guionista estadounidense. Entre sus créditos se incluyen The Land (2016) y Creed II (2018). A partir de una historia de Jody Harold, en el guion definitivo aparecen acreditados además del propio Harold Darnell Metayer, Josh Peters, Erich Hoeber y Jon Hoeber. La película de 127 minutos de duración y un presupuesto estimado de 200 millones de dólares cuenta con fotografía de Enrique Chediak, montaje de Joel Negron y William Goldenberg y música de Jongnic Bontemps
Anthony Ramos interpreta a Noah Díaz, un exmilitar experto en electrónica que vive con su familia en Brooklyn. Dominique Fishback es Elena Wallace, una investigadora de artefactos en un museo cuyo jefe no deja de atribuirse el mérito de su trabajo. Lauren Vélez es Breanna Diaz, La madre de Noah, mientras que Dean Scott es Chris Diaz, el hermano menor de Noah, que sufre de una enfermedad crónica.
Dentro de las voces de los Autobots y Decepticons, tenemos a Peter Cullen como Optimus Prime, Dylan O’Brien como Bumblebee, Pete Davidson como Mirage, Liza Koshy como Arcee, y Cristo Fernández como Wheeljack. Dentro de los nuevos personajes, encontramos a Ron Perlman como Optimus Primal, Michelle Yeoh como Airazor y Peter Dinklage como Scourge, líder de los Terrorcons.
Transformers: El despertar de las bestias me ha gustado mucho más de lo que esperaba. La nueva película apadrinada por Hasbro acierta en lo fundamental en que falló Michael Bay, crear unos personajes humanos que merecen la pena y no estás deseando ostiarlos todo el rato. Noah Díaz sólo quiere ayudar a su familia a salir adelante, mientras que Elena Wallace es una joven capaz que se enfrenta al racismo de una jefa que la desmerece y a la vez se aprovecha de su inteligencia. Los dos se verán envueltos en una lucha de razas ancestrales y sus habilidades serán claves para ayudar al bien en su lucha contra el mal. Estamos en Transformers, esta película no es muy profunda, pero Anthony Ramos y Dominique Fishback aportan lo justo para que la conexión emocional funcione y queramos saber lo que les va a pasar a continuación, por lo que creo que está muy bien.
Los Autobots están geniales. Optimus Prime se encuentra en un momento bajo en el que cree que ha condenado a sus amigos a quedar varados en la Tierra. Los nuevos Mirage y Arcee molan, y me gusta que se centren en Mirage al comienzo para que no todo sea siempre los mismos Autobots. Por cierto, Bumblebee tiene menos minutos que de costumbre, pero cuando aparece roba completamente la función. Por el lado de los nuevos Maximals y Terrorcons, Optimus Primal y Airazor son super chulos, y el villano Scourge tiene una sensación de peligro brutal a lo largo de todo el metraje. El resto de robots lucen geniales pero no tienen apenas desarrollo.
Junto a humanos y robots, lo mejor de la película es el mensaje que hay que unirse si queremos vencer al mal. Si cada uno se limita a buscar sus objetivos personales, al final nuestras acciones individuales no serán suficientes, pero si todos trabajamos juntos el mal siempre será derrotado. El viaje emocional de Optimus Prime hacia la luz gracias a Noah me parece muy acertado, y en general toda la película me parece que tiene el corazón en el sitio adecuado.
Tras salir espantado por el CGI de Flash, es genial tener una película de Transformers en la que han cuidado tanto el diseño de los personajes para que luzcan espectaculares. En especial Optimus Primal y Airazor son una pasada, el nivel de detalle me parece una barbaridad. Optimus Prime, Bumblebee o Mirage están muy chulos también, pero quizá sus diseños ya los tengo más vistos. Hay que reconocer que hay algunos momentos en el climax final en los que hay tantos enemigos genéricos que la acción resulta un poco confusa, pero globalmente la acción me ha dejado más que satisfecho, con más de una sorpresa final que me parecen una interesante añadido al lore de Transformers.
Dentro que el tono es bastante ligero y aventurero, hay un par de momentos dramáticos que no esperaba que aumentan la sensación de peligro y que no todos saldrán con vida de esta aventura. Si a eso le sumamos un aumento de la tensión a lo largo de la película que nos lleva a un climax final con el destino del mundo en juego, el conjunto me parece una de las mejores películas de Transformers de toda la franquicia.
Por cierto, ambientar la película en los años 90 hace que la película siga los pasos de Bumblebee, que me pareció un éxito total cuando se estrenó y sigue siendo la mejor película de la franquicia. Esta elección temporal permite además que la película cuente con temazos de rap de la época que son la guinda del pastel. En todo caso, mejor no pensar mucho con la conexión con las primeras películas de Michael Bay, porque no creo que enlacen demasiado bien. Y probablemente tampoco lo necesiten, al tratarse de un reinicio encubierto de toda la franquicia.
Me gusta además los planes Hasbro de ampliar su universo con nuevos contenidos, algo que se presenta de alguna manera en esta película. Espero que sigan adelante con estos planes a pesar que la taquilla no parece que vaya a funcionar para esta película, que ha recaudado apenas 200 millones de dólares en su primera semana en la cartelera, una cifra totalmente insuficiente teniendo en cuenta su presupuesto de 200 millones. Espero que Hasbro lo vea como una inversión que ayuda a vender su línea de muñecos, porque con estas cifras la cosa no pinta bien.
Y es una pena, porque cuando una película muestra que tiene el corazón en el sitio correcto, el disfrute es total.
Comparto el trailer de la película:
Transformers: El despertar de las bestias es lo que debería haber sido la franquicia desde el comienzo, con lucha de robots pero también el corazón en el sitio adecuado con unos humanos con los que empatizar. Entretenimiento del bueno, ¡si señor!
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Parece un milagro poder ver por fin la película de Flash dirigida por Andrés Muschietti. El reinicio del universo cinematográfico de los personajes de DC Comics empieza con esta película que hoy quiero valorar.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
RESEÑA SIN SPOILERS
Los mundos chocan en «Flash» cuando Barry utiliza sus superpoderes para viajar en el tiempo y cambiar los acontecimientos del pasado. Barry intenta salvar a su familia, pero sin saberlo altera el futuro y queda atrapado en una realidad en la que el general Zod ha regresado y amenaza con la aniquilación, pero en la que no hay Superhéroes a los que recurrir. A menos que Barry pueda persuadir a un Batman muy diferente para que salga de su retiro y rescate a un kryptoniano encarcelado… aunque no sea el que está buscando. En última instancia, para salvar el mundo en el que se encuentra y regresar al futuro que conoce, la única esperanza de Barry es luchar por seguir vivo. Pero ¿este último sacrificio será suficiente para reiniciar el universo?
Desde hacía muchos años, Warner barajó la idea de hacer una película de Flash. Con la creación del universo compartido de los personajes de DC Comics, Warner Bros. y DC Films anunciaron en 2014 la lista de los primeros proyectos que formarían parte del Universo extendido de DC (DCEU). Según ese planning, The Flash se estrenaría el 23 de marzo de 2018. Cinco años después de esa primera fecha de estreno y tras múltiples cambios y retrasos, la película es por fin una realidad.
Andrés Muschietti es un director argentino que ha sabido hacerse un nombre en la industria americana. Tras Mamá (2013), basada en su cortometraje homónimo, dio el salto a la primera división al ser contratado para dirigir la nueva adaptación de la novela de Stephen King It, que fue dividida en dos películas de 2017 y 2019. Tras el éxito de estas dos películas producidas por Warner, fue contratado como director, trabajando con un guion firmado por Christina Hodson (Aves de Presa, Bumblebee) a partir de una historia en la que se ha acreditado a John Francis Daley, Jonathan Goldstein y Joby Harold, lo que indica los diferentes borradores y cambios que se produjeron.
La película de 144 minutos de duración y un presupuesto estimado superior a los 200 millones de dólares cuenta con fotografía de Henry Braham, montaje de Jason Ballantine y Paul Machliss y música de Benjamin Wallfisch que utiliza música icónica de Danny Elfman, Hans Zimmer o John Williams.
En el reparto tenemos a un montón de caras conocidas que ya han sido mostradas en los diferentes trailers. Ezra Miller retoma su papel de Barry Allen / Flash. Otros actores que vuelven a interpretar personajes de DC son Michael Shannon como el General Zod, Michael Keaton como Bruce Wayne / Batman y Ben Affleck como Bruce Wayne / Batman de otra realidad. Las novedades de la película vienen con Sasha Calle como Kara Zor-El / Supergirl y tener a la española Maribel Verdú como Nora Allen, la madre de Barry.
Empezando a valorar la película, tengo que decir que el pecado original de Warner fue plantear que la primera película de Flash fuera Flashpoint, la mítica historia de DC Comics que sirvió para reiniciar el universo comiquero. Lo normal hubiera sido hacer una primer película de Flash en solitario (o dos) que nos hicieran empatizar con Barry Allen, para a continuación cambiar todo su mundo con el Flashpoint. Claramente, durante muchos años Warner no se ha regido por la lógica, así que hay que desechar estos «¿Y si… ?» si queremos disfrutar de la película. Y diría que llegué al estreno con un hype moderado y ganas de que me gustara la película.
Y la película está bien. NO es la bomba ni mucho menos, pero ofrece un buen entretenimiento a nivel general con momentos emocionantes y buen trabajo de actores. Como pasa siempre que hay un estreno, hubieron voces que calificaron a Flash como «una de las mejores películas de superhéroes de la historia». Y esta exageración me parece que no le hace ningún bien a una película que por no ser, no es ni una de las dos mejores películas de superhéroes de 2023, al ser Guardianes de la Galaxia vol. 3 y Spiderman: Cruzando el multiverso muchísimo mejores que este Flash. En el lado positivo, podéis imaginar que al tratarse de Flashpoint, hay un montón de sorpresas y cameos que en función de tu implicación con esos personajes te emocionarán más o menos. Y eso es todo lo que diré para no spoilear las numerosas sorpresas de la película.
El gran beneficiado de la película es EZRA MILLER. Tengo que reconocer que su Barry Allen me cayó mal en las películas de Snyder, convertido en el alivio cómico sin gracia que no tenía nada que ver con el personaje de los comics. La película permite a Miller desplegar sus dotes actorales al tener que interpretar a dos Barrys, lo que me ha permitido ver al buen actor que llamó la atención de los directores de casting de Warner en su momento. Tras la polémica que rodeó a Miller durante el rodaje y post-producción por los múltiples delitos que cometió en su vida real, su faceta como actor al menos queda reforzada gracias a esta película, al darle momentos dramáticos alrededor de su madre que resultan muy emocionantes. Aunque tengo alguna queja con el guion sobre lo que luego comentaré, hace una cosa muy interesante que es crear a un segundo Barry de esta realidad alternativa más joven que es aún más repelente que él, de forma que se convierte en el Barry «serio» que tiene que pensar la forma de arreglar el problema que ha causado al cambiar el pasado. Esta idea me parece muy acertada.
Ben Affleck tiene una aparición corta pero lo hace muy bien, al igual que un Michael Keaton que parece robar la película a Barry en bastantes momentos. Keaton es un gran actor que nunca repudió al personaje de Bruce Wayne, y es una gozada volver a verle de nuevo con el traje puesto. A pesar de su corta aparición, creo que Sasha Calle cumple como Supergirl y hace un buen trabajo, si bien su participación en la película es menor a lo que imaginaba. Tener las músicas clásicas de varios personajes sin duda es un plus, como lo es ver el Bat-avión de nuevo en acción, ofreciendo unos momentazos visuales superchulos.
Globalmente la película me parece que está bien, pero tiene varios problemas que muestran lo difícil que es hacer una película que guste y sea un «peliculón». Un primer problema son los efectos especiales, que me parecen terribles. Y el caso es que la primera escena de acción de la película con Flash salvando niños en el hospital mientras Batman persigue a unos villanos en la autopista está muy chula. Y también me ha gustado las escenas de vuelo del Batman Michael Keaton. Pero encontrarme un película de Warner que de nuevo vuelve a caer en un tercer acto infame con sobrecarga de mal CGI me parece incomprensible, es para abrirse las venas. Hay otro tema sobre esto y es el desastre de la zona fuera del tiempo. He leído a Muschietti comentar que el mal CGI es intencionado para resaltar de alguna manera que es una zona irreal en la que todo puede pasar. Sin embargo, por mucho que el director intente justificarlo, lo cierto es que son momentos que no funcionan precisamente por ese motivo, robando a los cameos que allí veremos del impacto emocional que hubieran podido tener dado que no te los crees. Que el director tome una decisión creativa no significa que sea CORRECTA, perfectamente puede ser un error. En todo caso, demuestra ser un caballero asumiendo él la responsabilidad y liberando a los creativos de efectos especiales.
Andrés Muschietti como director me deja sensaciones encontradas. Por un lado sabe crear momentos potentes visualmente que están muy bien, pero la la vez que se muestre satisfecho con el nivel de ejecución global no me parece positivo. Su trabajo con los actores tengo que considerarlo bueno, pero a la vez a la película le falta tensión durante el 80% del tiempo. Y entiendo que igual él no tiene control sobre el montaje final, pero hay muchos momentos que no siendo malos no te provocan un WHOA! cuando deberían. Y no se de quién es culpa, pero sucede en demasiados momentos a lo largo de la película. Leo ahora que James Gunn parece haber elegido a Muschietti para dirigir The Brave & The Bold, la nueva película de Batman y Robín, y visto Flash no tengo claro si es una buena o mala noticia. Seguro que con un buen guion la cosa mejorará, pero Flash no es LA película que se recordará del director, creo yo.
Y es que aparte de los efectos especiales o el ritmo, el guion tiene montones de aspectos cuestionables que no son graves pero te sacan un poco de la película. Como que llamen a Batman Bruce habiendo gente delante, (o su persecución chocando contra todo como si fuera un muñeco aunque eso de nuevo es el CGI). La primera aparición de Michael Keaton o la propia explicación de la lógica de la película sobre los cambios en el continuo espacio tiempo también resultan raros. La explicación se diferencia de la de Vengadores Endgame y plantea algo diferente, y es algo que no se si tiene sentido. Hace años que no leo Flashpoint y no recuerdo si esta explicación es igual o no (creo que tendré que releer el comic), pero en mi cabeza creo que no me cuadró la forma en que justifican que el cambio de Barry provoca también cambios en el pasado de esa realidad. Y de nuevo esto no es grave, la historia es la que es, pero sientes que los engranajes no encajan como deberían. Y como estos hay detalles a montones.
Al final, a Flash le hace falta la MAGIA que hace que una buena película se convierta en un peliculón. Algo que se consigue con la suma de múltiples elementos algunos de los cuales son intangibles. Ezra Miller, Ben Affleck, Michael Keaton están bien, la película a nivel general cumple como adaptación de Flashpoint, hay espectáculo y sorpresas… Pero al final no consigue fliparme en ningún momento. Por supuesto está el tema de los efectos especiales, pero también hay un problema de ritmo y de falta de tensión, al no acertar Muschietti en algo que James Gunn hace tan bien como es crear una película dramática que combine bien los momentos de humor. En Flash, la sensación de comedia domina unos momentos en los que los héroes buscan evitar el fin del mundo, y quedan raros.
Volviendo al comienzo, hay un problema insalvable también en Flash, y es que Flashpoint es la historia del fracaso del héroe. Barry intenta salvar a su madre descubriendo que el cambio ha hecho que el mundo sea mucho peor, teniendo que asumir la pérdida de su madre e intentar revertir el cambio aún ha sabiendas que su madre morirá a continuación. (Por cierto, la propia muerte de la madre de Iris está mal contada y genera una duda que tampoco ayuda). Que esta sea la primera y probablemente única película de Flash que veremos en mucho tiempo es una decepción total. Y justo por estar en Flashpoint, aparte del CGI a la película le falta un climax satisfactorio en el tercer acto, dado que la sorpresa del villano de última hora (de nuevo, un horror de CGI) resulta decepcionante.
La decisión de los dos Barrys comentaba que me parece bien por lo que significa para el adulto del presente. Pero la interacción con el joven y tonto Barry para la película en varios momentos, que son los problemas de ritmo que comentaba antes. Está claro que Barry es el protagonista titular, pero por ejemplo siendo suficiente me quedé con ganas de haber conocido un poco más a Supergirl, cuya participación queda más corta de lo que me hubiera gustado. Por cierto, que no se me olvide, el traje de Flash y sobre todo la máscara de Barry no me gusta nada. Ese es también otro problema, no uno grande y desde luego no importante, pero como decía con pequeñas chinas que la película va dejando en el camino durante el visionado.
A pesar de todo, teniendo en cuenta todos los cambios que esta película sufrió a lo largo de los años, el resultado global podría haber resultado un tren descarrilando, y siendo Warner casi hay que alegrarse que el resultado haya estado «bien». Me acuerdo ahora del villano o la falta de uno de entidad, y tras ver Flash entiendo porqué Michael Shannon ha dejado entrever que no está muy satisfecho con su participación en la película.
Por cierto, veo que me está quedando una reseña bastante negativa porque estoy intentando entender los motivos por los que no siendo mala película, no me ha flipado. Y eso habiendo llegado sin ningún hype simplemente deseando que la película me ofreciera un buen entretenimiento. Cosa que al final la película sí que ofrece al espectador. Que Warner spoileara los mejores momentos de Michael Keaton en la película para atraer espectadores al cine cuando en cierto sentido son los mejores momentos de la película si los añadimos a la escena inicial, a la larga también es un problema al quitar el elemento sorpresa y de WHOA a esas escenas, algo que en perspectiva no es algo bueno.
Por cierto, aunque no quiero convertir la reseña en una comparación, se ha hablado mucho del «fan-service» en las películas de Marvel. En Flash hay un montón de fan-service, pero para mí es un ejemplo del mal fan-service planteado como un cameo vacío que no aporta nada y encima viene lastrado por el problema del CGI. Incluso cuando la idea detrás sea buena, resaltando que todas las historias previas existen y no desaparecen porque haya una nueva película que empiece desde cero, que es lo que ha pasado hasta ahora. La idea era buena, la ejecución no tanto.
Sin embargo, reconociendo que esta película no es perfecta, creo que va a ser otra víctima del daño reputacional que sufre Warner / DC, aparte de la polémica de Ezra Miller. Además, la sensación es que poca gente fuera de los frikis tiene realmente ganas de ver a Michael Keaton como Batman. El marketing ha jugado fuerte con el elemento de nostalgia y creo que a las nuevas generaciones que son los que van mayoritariamente al cine esto es algo que no puede interesarles menos. Sobre todo si no consigues primero enganchar con el protagonista, que es Flash. Aunque no es representativo de nada, ayer viernes día de estreno en mi sala no llegábamos a las 20 personas, y anoche leí a otras personas comentar lo mismo en los cines a los que fueron. Tratándose de una super producción de más de 200 millones de presupuesto, creo que va a ser difícil que Warner recupere su inversión al menos por su paso por las salas comerciales.
Este Flaspoint tenía que servir de reinicio de la franquicia cinematográfica. Y justo el cameo final aparte de resaltar que si han habido cambios en el continuo espacio temporal, no se si a la larga no puede generar problemas para entender la nueva realidad. Entiendo que ese ya será un problema para James Gunn y los directores que vengan detrás, pero pensaba que las cosas quedarían más satisfactorias de lo que han quedado. Le queda mucho trabajo a James Gunn y a Peter Safran para recomponer una marca que sigue dañada a los ojos de los espectadores. Les deseo suerte.
Comparto el trailer de la película:
The Flash está bien. Pero se queda muy lejos del peliculón que hubiera podido ser. Una pena. Y ahora a esperar a ver qué ofrecen los próximos estrenos de Warner / DC.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Gracias a Prime Video pude ver este pasado fin de semana la última película de Guy Ritchie, El pacto (The Covenant), drama bélico protagonizado por unos estupendos Jake Gyllenhaal y Dar Salim.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
En su último período de servicio en Afganistán, el sargento John Kinley incorpora al intérprete local Ahmed para que sea su traductor en la región. Cuando su unidad sufre una emboscada, Kinley y Ahmed son los únicos supervivientes. Con los enemigos persiguiéndoles, Ahmed arriesga su propia vida para intentar llevar a Kinley herido a través de kilómetros de terreno agotador a un lugar seguro.
Guy Ritchie resulta un seguro de vida en lo referido al cine de entretenimiento en su vertiente de acción y criminal. Lock, Stock & Barrel, Snatch!, Revolver, Rocknrolla, la serie de dos películas de Sherlock Holmes con Robert Downey Jr. y Jude Law, El hombre de U.N.C.L.E., Rey arturo, Aladdin, The gentlemen, Despierta la furia u Operación fortune son prueba de un gran ojo para hacer películas que ante todo cumplen con la función de entretenimiento desde una perspectiva británica en mucha ocasiones.
Ritchie produce, dirige y ha escrito el guión junto a Ivan Atkinson y Marn Davies. La película de 123 minutos ha contado con un presupuesto de 55 millones, contando con Ed Wild en la fotografía, James Herbert en el montaje y Christopher Benstead en la música. A título de curiosidad, la película no ha estado rodada en Afganistán, obvio, sino en localizaciones de Alicante.
Además de los omnipresentes Jake Gyllenhaal como el sargento mayor John Kinley y Dar Salim como su interprete Ahmed, El pacto nos trae a caras conocidas en papeles secundarios comoJonny Lee Miller como el Coronel Voke, Alexander Ludwig como Sgto. Declan O’Brady y Antony Starr como Eddie Parker.
Me ha gustado mucho El pacto. Quizá el único problema que le veo a la película es que el trailer muestra toda la película, incluido el giro que plantea en su última media hora. Al terminar de verla me quedé con la sensación que esta historia podría estar inspirada en hechos reales, pero no es el caso. La clave es que Ritchie quiere poner el foco en los miles de traductores que trabajaron para el ejército americano durante su misión de 20 años en Afganistán, y como la mayoría fueron abandonados a pesar de prometerles un visado para poder viajar a los Estados Unidos. Entenderéis que no es spoiler decir que esta historia tiene final feliz, pero si que esto contrasta con la oscura realidad de cientos o miles de personas asesinados por los talibanes tras tomar el control del país, mientras el gobierno de los Estados Unidos miraba para otro lado como si la cosa no fuera con ellos.
Como historia contada en imágenes, Ritchie plantea una novedad super interesante al colocar la cámara como si fuera el punto de vista de los heridos que se ocultan para no ser encontrados, con momentos borrosos y otros vistos desde detrás de cajas apiladas en un camión, que reflejan muy bien la situación que vivirá el sargento Kinley mientras es puesto a salvo por Ahmed huyendo de los talibanes. Otro de los éxitos de la película es que pasan muchas muchas cosas y la película se convierte en varias películas a medida que avanza la narración. Lo que empieza con una película bélica bastante convencional se convierte en una lucha por la supervivencia tras la emboscada que sufre el equipo de Kinley. Y antes que esta situación empiece a hacerse larga, la historia evoluciona y se convierte en otra cosa. Y todo el conjunto funciona a la perfección.
Aunque los momentos de combates son pocos, la verdad es que son una pasada. La emboscada está contada con una fuerza bestial, al igual que la huida. La ubicación espacial de todos los combatientes siempre está clara y sus movimientos por el terreno se entienden y son lógicos en una misión de combate. La huida transmite el frenesí de dos hombres luchando por sus vidas, y el climax final cuenta con imágenes super potentes. Se nota que Guy Ritchie es un director experimentado que tiene claro lo que quiere y la forma de mostrarlo al público, porque el éxito es total.
El pacto no es una historia sesuda. Dicho esto, Jake Gyllenhaal y Dar Salim lo hacen genial. Gyllenhaal tiene una faceta de combate y otra dramática, y en las dos está super bien, demostrando una vez más lo versátil que es como actor. Y Salim dentro que tiene un papel sobre todo físico, transmite la fuerza y las convicciones de Ahmed de forma super convincente. Si a esto unimos el hecho que tienen buena química entre ellos, el acierto de casting es total.
No tengo claro si el El pacto se estrenó en cines en España. Si lo hizo desde luego me la perdí. Pero con su paso a Prime Video se convierte en visionado obligado para todos los amantes del buen cine de acción y bélico con una vertiente dramática.
Comparto el trailer de la película, aunque casi os recomendaría que NO LO VEAIS:
El pacto es una estupenda película cuyo visionado se convierte en obligatorio para todos los amantes de los dramas bélicos.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Tras ver El contador de cartas el año pasado, la presencia de Sigourney Weaver en la nueva película de Paul Schrader (guionista de Yakuza o Toro Salvaje) El maestro jardinero me ha animado a verla.
PUNTUACIÓN: 6/10
Narvel Roth (Joel Edgerton) es el meticuloso horticultor de Gracewood Gardens. Está tan dedicado a cuidar los jardines de esta maravillosa e histórica finca como a complacer a su jefa, la rica viuda Sra. Havernhill (Sigourney Weaver). Pero el caos se apodera de la ordenada existencia de Narvel cuando la Sra. Haverhill le exige que tome como aprendiz a su rebelde y problemática sobrina nieta Maya (Quintessa Swindell). Esta nueva situación va a sacar a la luz oscuros secretos de un pasado violento que también es una amenaza para todos.
Paul Joseph Schrader (Míchigan, 1946) es un guionista y director de cine estadounidense. En 1975 escribe junto a su hermano Leonard el guion de Yakuza, que posteriormente dirigiría Sydney Pollack con Robert Mitchum de protagonista. En 1976 escribiría el guion de la película de Brian De Palma Obsession. Ese mismo año Martin Scorsese se encargaría de dirigir su guion de Taxi Driver, que ganaría la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes. El binomio con Scorsese crearía las películas Toro Salvaje (1980), La última tentación de Cristo (1988) y Al límite (1999). En 1986, Peter Weir dirigiría su guion de La costa de los mosquitos y diez años más tarde Harold Becker haría lo propio con City Hall. El resto de sus guiones originales ya fueron dirigidos por él mismo.
Schrader inicia su carrera como director gracias al éxito de Taxi Driver, y lo hace con Blue Collar (1978), un drama sobre tres trabajadores que planean escapar a sus dificultades económicas cometiendo un robo. Tras Blue Collar Schrader ha dirigido un total de 17 películas. La religión (The Last Temptation of Christ, Touch, Dominion), las difíciles relaciones familiares (Affliction), las vidas de gente que intenta cambiar o fingir su clase social (American Gigolo, The Walker), las relaciones sentimentales marcadas por la frustración sexual (Cat People, The Comfort of Strangers), el mundo de los bajos fondos (Hardcore), las vidas al margen de la ley (Light Sleeper) y los personajes autodestructivos (Taxi Driver, Raging Bull, Mishima: A Life in Four Chapters, Auto Focus o El contador de cartas) son algunos de los temas recurrentes en su filmografía.
El maestro jardinero ha estado escrita y dirigida por Schrader. La película de 107 minutos de duración tiene fotografía de Alexander Dynan, montaje de Benjamin Rodriguez Jr. y música de Devonté Hynes. La película tuvo su premiere en el pasado Festival de Venecia en septiembre de 2022.
Para esta El maestro jardinero, Schrader cuenta con Joel Edgerton para interpretar a Narvel Roth, el calmado y meticuloso horticultor protagonista que esconde un pasado, Sigourney Weaver como la rica egoista y celosa viuda Sra. Havernhill, jefa de Narvel, y Quintessa Swindell como Maya, la problemática sobrina nieta de Havernhill que empezará a trabajar en el jardín.
Se habla mucho que el star-power ha desaparecido, pero la verdad es que no tenía muy claro si ver o no esta película, dado que El contador de cartas me pareció correcta sin más, Sin embargo, tener a Sigourney Weaver me dio en empujón necesario para hacerme a ir al cine. El maestro jardinero plantea una historia no demasiado original, al seguir los pasos de un callado jardinero con una vida tranquila y monótona que verá como su ordenada vida se verá alterada por la llegada de una joven que le hará recordar la vida que dejó atrás hace más de 10 años.
Joel Edgerton está bien dentro que su papel implica que sea un témpano de hielo el 99% del tiempo. Su personaje nos hará de narrador al servir su diario como hilo conductor de una persona que ha llegado a creer que las personas pueden ser cambiadas y moldeadas con la misma facilidad que cultivas y creas un jardín. Quizá el principal problema es que no hay evolución en el personaje, que hace lo que hace y luego vuelve a su rutina como si nada hubiera pasado, con una frialdad excesiva que lastra el conjunto.
Me ha gustado ver a Sigourney Weaver, aunque en esta película se transforme en una señora mayor chismosa, controladora y celosa que empieza a estar senil. Entiendo que su interpretación da lo que Schrader pide dentro de la frialdad de todo el conjunto, aunque sinceramente me hubiera gustado que tuviera mayor protagonismo del que tiene en realidad, al limitarse su participación a apenas cuatro o cinco escenas, siendo el nombre conocido que ayuda a vender la película. No, Joel Edgerton no tiene ningún tirón. Junto a Weaver, creo que Quintessa Swindell también está correcta, ofreciendo lo que Schrader pide para el personaje, pero participando en la frialdad general.
Uno de los problemas de la película es que diría que el trailer es super tramposo. Dentro del concepto tópico de la historia, el trailer nos muestra prácticamente todas las escenas de acción de la película sugiriendo que estamos ante un drama de acción que no es. De hecho, es que dichas escenas de acción son parte de los flashbacks en los que vemos detalles del pasado de Narvel, por lo que no representan lo que es la película en realidad porque en el presente ya no es ese hombre ni actúa como se sugiere en dicho trailer.
Paul Schrader tiene 76 años, y parece que se ha quedado anclado en un tipo de historias que estarían mejor si no fueran tan frías y, sobre todo, si tuvieran un climax satisfactorio. El tema es que El maestro jardinero presenta el mismo tempo y la misma intensidad (o falta de ella) de principio a fin, lo que al final provoca que sea una película correcta en todo pero a la vez nada sea especialmente bueno o interesante. Una pena.
Comparto el trailer de la película:
El maestro jardinero es correcta pero su excesiva frialdad y un guion al que le falta punch han impedido que disfrutara de la película como me hubiera gustado.
PUNTUACIÓN: 6/10
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