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Crítica de A ghost story de David Lowery (Netflix)

Tras ver The Green Knight, me quedé con ganas de ver más películas de la filmografía de David Lowery, por lo que me animé a ve A ghost story, su película de 2017 protagonizada por Rooney Mara y Casey Affleck, que está disponible en Netflix, y me ha parecido una película super interesante.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

Un músico muere en un accidente de coche y vuelve como un fantasma a la casa en la que vivía con su mujer. (FILMAFFINITY)

David Lowery (Milwaukee,1980) es un director de cine y guionista estadounidense al que yo conocí con la excelente Peter y el Dragón de Disney de 2016. Su primera película St. Nick de 2009 ganó el premio Texas al mejor director en el AFI Dallas Internacional Film Festival de 2009. En 2013, Lowery dirigió su segundo largometraje, en 2013 Ain’t Them Bodies Saints, protagonizado por Casey Affleck y Rooney Mara, los protagonistas a A ghost story. La película fue nominada para el premio del Gran Jurado en el Festival de Cine Sundance y también fue seleccionada para competir en elFestival Internacional de Cine de Cannes de ese año. Tras ambas películas, dirigió Pedro y el Dragón y esta A Ghost Story, tras las cuales trabajó en The old man & the gun de 2018. The Green Knight ha sido su penúltimo proyecto, ya que en la actualidad se encuentra en plena producción de su próxima película, Peter Pan & Wendy, que en principio debería estrenarse en 2022.

David Lowery levantó el proyecto de A ghost story como una película de bajísimo presupuesto, tan sólo 100,000 dólares. Lowery escribió el guión, dirigió y montó la película, que contó con fotografía de Andrew Droz Palermo y música de Daniel Hart. Prácticamente toda la película fue rodada en una casa que estaba a punto de ser demolida, por lo que le permitieron rodar gratis y pudo hacer todo lo que quiso dentro, y contó con sus amigos y colaboradores habituales Rooney Mara y Casey Affleck como principal reclamo de esta película de apenas 93 minutos (incluidos los títulos de crédito).

Casey Affleck y Rooney Mara interpretan a la pareja protagonista, nombrados solo como «C» y «M». C (Affleck) es un compositor que se expresa mejor con música que con palabras. M (Mara) parece más cómoda expresando lo que siente, pero recibe muy poca respuesta de su marido. Ella quiere mudarse, él está apegado por alguna razón a la casa, aunque queda claro que a pesar de sus diferencias, ambos se quieren y son todo el uno para el otro.

La película, que más que una historia de terror es un drama intimista que reflexiona de forma sumamente interesante sobre lo que dejamos atrás cuando morimos o las ataduras que las personas creamos con determinados espacios, tuvo un extremo limitado en su día pero consiguió una unánime aclamación de la crítica, consiguiendo premios en diversos festivales como Sitges (Mejor Fotografía y el Premio del Jurado Carnet Jove) y Deauville.

Empezando a valorar la película, A ghost story me ha gustado bastante y me ha parecido una experiencia sorprendente y poco habitual, empezando por la propia premisa de la historia desde el punto de vista del fantasma. Un primer elemento llamativo es que Lowery rodó la película en un formato de imagen más pequeño del habitual, no llenando la pantalla. Esto al principio provoca que la película se vea rara pero en seguida te acostumbras a ello, y me parece que sí ayuda a transmitir la sensación de claustrofobia que debe “sentir” el fantasma al estar atrapado durante toda la eternidad en el mismo espacio.

Otro elemento muy interesante es que Lowery usa para mostrar al fantasma la imagen más icónica que existe dentro de los cuentos infantiles, la persona tapada por una sábana / manta blanca. Pero dentro de esta imagen casi infantil, Lowery plantea una reflexión super adulta sobre el tiempo, la memoria y la conexión espiritual con nuestro legado y lo que dejamos atrás. Todo ello en un envoltorio con imágenes tremendamente poéticas que transmiten una tremenda tristeza.

Lowery se nota que además de director es también montador profesional, porque me ha flipado muchísimo el montaje de la película, A ghost story cuenta con un ritmo lento que encaja con la sensibilidad de la historia, planteando largas escenas de ¿minutos? de duración con la cámara fija en un punto, y mediante el uso de unas brillantes elipsis que transmite el paso del tiempo y como la casa va siendo ocupada por diferentes habitantes.

Todo en A ghost story es un experimento narrativo, y fruto de ello me sorprendió para bien encontrarme con una película prácticamente sin diálogos el 90% del tiempo, con apenas unas conversaciones entre Rooney Mara y Casey Affleck que marcan el marco emotivo de la historia, y un interesante pero largo monólogo interpretado por Will Oldham, en el que expresa otra delas idea principales de la película, que estamos destinados a convertirnos en polvo y a lo más que podemos aspirar los seres humanos es a ser recordados o al menos, a dejar un legado que se recuerde. En este sentido, el final de la historia me parece perfecto, siendo una escena de gran belleza y emotividad, lo que hace que A ghost story sea una película sorprendente que recomiendo.

Dicho esto, hay que reconocer que la película es la que es, una historia lenta casi sin diálogos en la que puede decirse desde cierto punto de vista que no pasa caso nada durante su metraje. Esto puede ser una importante barrera de entrada y entiendo que pueda que haya gente que no acepte la premisa y se aburra soberanamente. La película dura 90 minutos y realmente es que la historia no daba más de si, incluso con los planos alargados a lo largo de todo el metraje. El primer gran salto de fe es una escena con apenas 10/15 minutos de metraje en la que la cámara está fija durante más de un minuto apuntando a la nada, hasta que pasa un elemento clave de la película. Reconozco que estaba viendo la escena y pensé “WTF? ¿Qué cojones es esto?”, pero una vez se puso en marcha la historia del fantasma, la potencia de sus imágenes y el lirismo de todo me atrapó.

Al tratarse de una historia fantástica, Lowery aplica sus propias reglas y crea un giro final que es muy loco pero sirve para conseguir el final tan redondo de la película. Según tu suspensión de credulidad te gustará o no, en mi caso no me molesta y me quedo con la belleza del final y las emociones que te transmitió el camino recorrido. Dentro de lo mucho que me ha gustado todo, no quiero terminar sin reconocer el trabajo del músico Daniel Hart, teniendo en cuenta que estamos ante una película casi muda, y del director de fotografía Andrew Droz Palermo, que junto a Lowery crean imágenes sobrias y desprovistas de artificios que sin embargo transmiten un montón de emociones.

Comparto el trailer de la película:

A ghost story puede no ser una película para todo el mundo, pero a mi me ha conseguido atrapar.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Eternals de Chloé Zhao (Marvel Studios)

Marvel Studios contrató a la en ese momento casi desconocida Chloé Zhao para hacer algo diferente que rompiera con el sambenito de «todas las películas Marvel son iguales». El resultado es Eternals, la vigésimo sexta película del estudio que por el lado de la variedad y la personalidad es un éxito total, aunque en otros aspectos no haya acabado demasiado convencido.

PUNTUACIÓN: 7/10

Hace millones de años, los seres cósmicos conocidos como los Celestiales comenzaron a experimentar genéticamente con los humanos. Su intención era crear individuos superpoderosos que hicieran únicamente el bien, los Eternals, pero algo salió mal y aparecieron los Desviantes, destruyendo y creando el caos a su paso. Ambas razas se han enfrentado en una eterna lucha de poder a lo largo de la historia. En medio de esta guerra, Ikaris y Sersi tratarán de vivir su propia historia de amor.

Chloé Zhao (Pekín, 31 de marzo de 1982) es una directora de cine china-estadounidense. Nació en Pekín pero pasó su adolescencia en Brighton, Reino Unido. Estudió ciencias políticas en Mount Holyoke College, después de lo cual se apuntó a un programa de dirección de cine de la Universidad de Nueva York. Hizo su película debut con Songs My Brothers Taught Me, que se estrenó en el Festival de Cine de Sundance de 2015. En 2017, fue premiada en el Festival Internacional de Cine de Cannes por su película The Rider, pero la aclamación popular llegó este 2021 al ganar Nomadland tres Oscars entre ellos Mejor Película, Mejor Directora y Mejor Actriz Francis McDormand.

Si existe una «fórmula Marvel», en mi opinión es buscar hacer películas diferentes a lo que ya nos han mostrado previamente y tener un porcentaje de éxito abrumador a la hora de contratar creativos interesantes para llevarlas a cabo. Lo digo porque Marvel contrató a Zhao en 2018 tras el éxito de The Rider, pero en ese momento era una gran desconocida que estaba por ver que pudiera dar el salto del cine indy de presupuestos minúsculos a una super producción de 200 millones de dólares de presupuesto. Sin embargo, no cabe duda que Marvel la dio toda la confianza del mundo, empezando por dejarla modificar el guión inicial escrito por Ryan y Kaz Firpo, junto a Patrick Burleigh, adaptando el trabajo de Jack Kirby, creador de los personajes en 1976.

Eternals cuenta con fotografía de Ben Davis, montaje de Craig Wood y Dylan Tychenor, música de Ramin Djawadi. Fue rodada entre 2019 y 2020 en localizaciones como Fuerteventura y Oxford. La película tiene una duración de 2 horas 37 minutos y un presupuesto de 200 millones de dólares que está por ver si la película podrá recuperar. De momento, la película recaudó 71 millones en su estreno en USA, la cuarta mejor cifra de 2021 pero que se queda corta respecto a las previsiones iniciales, con un total mundial de 161 millones en todo el mundo. En España se estima que ha recaudado 2.6 millones de €uros, superando a Viuda Negra (que tuvo estreno simultáneo en Disney+) y Shang-Chi. Para compensar la inversión, la película tendría que recaudar al menos 450/500 millones de dólares, habrá que ver en las próximas semanas si lo consigue.

Los Eternos de esta película son 10: Gemma Chan es Sersi, una Eterna empática con una fuerte conexión con los humanos y la Tierra, que puede manipular la materia inanimada. Sersi ha estado enamorada de Ikaris durante siglos y tiene una fuerte conexión con Sprite. En la actualidad trabaja en un Museo como profesora mientras y sale con Dane Whitman (Kit Harington). Richard Madden es Ikaris, el Eterno más fuerte, que puede volar y proyectar rayos de energía cósmica desde sus ojos. Enamorado de Sersi en el pasado, dada su larga vida inmortal encuentra dificultades en conectar con la humanidad.

Salma Hayek es Ajax, la líder sabia y espiritual de los Eternos, que tiene la capacidad de curar y es el puente entre los Eternos y los Celestiales. Angelina Jolie es Thena, una gran guerrera que puede formar cualquier arma a partir de la energía cósmica y desarrolla un vínculo estrecho con Gilgamesh (Don Lee, el primer héroe coreano de Marvel) a lo largo de los siglos. Lia McHugh es Sprite, una eterna que puede proyectar ilusiones realistas con la apariencia física de una niña de 12 años, lo que la ha generado un gran dolor al no poder vivir su vida de una forma plena durante sus milenios de vida.

Kumail Nanjiani es Kingo, un Eterno que puede generar proyectiles de energía cósmica de sus manos. Enamorado de la fama, se convierte en una popular estrella de cine de Bollywood. Brian Tyree Henry es Phastos, un Eterno e inteligente inventor de armas y tecnología, es el primer superhéroe claramente gay del MCU. Lauren Ridloff es Makkari, una Eterna que posee los poderes de supervelocidad y que es el primer superhéroe sordo en el MCU. Por último, Barry Keoghan es Druig, un Eterno telépata que cree que la intervención de los Eternos en asuntos humanos ayudaría a evitar la guerra y la destrucción.

Empezando a valorar Eternals, debo decir que a mi Nomadland me gustó mucho, así que a priori no tenía problema sabiendo que la película iba a ser diferente a todo lo anterior del MCU. Y debo decir que aún a sabiendas que probablemente estábamos ante una película de dos horas y media de ritmo lento y un amplísimo lore que presentar, realmente nunca me llegó a aburrir.

Lo mejor de la película es la caracterización de los 10 Eternos, de forma que aún siendo muy diferentes entre si consigues empatizar con todos (excepto Thena, luego vuelvo a ella) y comprender sus motivaciones. Incluso aunque algunos actúen de formas que podrían ser calificadas de «malvadas», su lógica hace entendible el porqué hacen lo que hacen, creando un interesante dilema moral entre ellos. Más que un «Eternos vs Desviantes» que nos muestra el trailer, realmente la película va de cómo unos seres inmortales encuentran motivos para querer salvar a seres que son hormigas que han visto nacer y morir durante milenios. A pesar de su casi divinidad, tienen sueños, traumas, amores y un sentido del deber muy humanos, y eso es lo que engancha y consigue que la película triunfe.

Me gusta que el trailer plantea la historia general de los Eternos pero no muestra los dos interesantísimos giros de la película, que yo al menos no vi venir a pesar de ser un elemento directamente sacado de los comics, creando una situación que me resultó original e imprevisible y que planteó un climax a una escala poco o nada habitual en el cine comercial. Utilizar el reclamo «el destino de la Tierra en juego» pocas veces ha estado más justificado que en esta Eternals.

Visualmente Chloé Zhao crea un montón de imágenes poderosas durante la película, de esas que luego veremos en los hilos de «Perfect shots» durante meses. Empezando por los Celestiales, cuya escala más grande que la vida realmente se siente como si Jack Kirby hubiera vuelto a la vida. Aunque lógicamente los cambios son muchos y variados respecto a los comics, como pasa en todas las películas del MCU, sí diría que el espíritu de la película dejaría satisfecho a Kirby. Tener una historia que tienen lugar durante milenios no plantea en ningún momento un impedimento para la fácil comprensión de la película. Había leído que era «complicada de seguir» y nada más lejos de la realidad.

Unido a esto, me parece perfecta la apuesta por la diversidad que hace la película y Marvel Studios en general, mostrando cinco hombres y cinco mujeres, incorporando a personajes gays, sordos, afroamericanos, hispanos, indios, coreanos o de ascendencia asiática. Sinceramente, narrativamente si lo piensas queda un poco raro que un Celestial creara para proteger la Tierra a una niña o a alguien sordo, pero es algo que realmente no molesta y está mostrado como tiene que hacerse, como si fuera lo más natural del mundo. Porque lo es. Toda la polémica que se ha formado sobre esto me parece asquerosa, y es algo que la gente que le tiene ganas a Marvel ha aprovechado para intentar que las redes sociales ardan creando un odio ridículo e infundado.

La narración mediante flashback tampoco molesta y ayuda a dar contexto a los protagonistas, pero genera algún problema narrativo como que se diera una gran importancia durante la promoción de la película al romance de Sersi con Ikaris, pero sin embargo la película empiece en el presente con una Sersi super enamorada de Dane Whitman. Por cierto, resulta ilustrativo de los problemas que pasaré a comentar de Eternals el hecho que Kit Harington tiene apenas un cameo con apenas dos escenas, y sin embargo es de largo el actor que más carisma transmite en pantalla a mucha distancia del resto del reparto. Lo cual, obviamente, es un problema. Por suerte, dado que los comiqueros sabemos quien es Dane Whitman, nos queda la alegría de saber que su personaje va a seguir dando mucha guerra en el MCU.

Lo cual me lleva a los problemas de Eternals, que también existen. El que para mi es el más grave es que Chloé Zhao plantea una película super fría en la que no consigue crear tensión ni intensidad dramática en ningún momento. Todo lo que va pasando sucede casi con la misma nota, y aunque hay un montón de momentazos y sorpresas, no consiguen impactar al espectador como debería, lo cual es una pena. Estar jugando con conceptos de Kirby y no ser capaces de emocionar debería ser delito, y me sabe mal la sensación de que todo es correcto pero nada es realmente alucinante, que es lo que debería ser.

Los personajes, su historia y sus arcos, me gustaron mucho. Sin embargo, los actores creo que están sólo correctos. Sólo Angelina Jolie creo que hace una interpretación atroz realmente mala, pero el resto están todos correctos, cumplen con el encargo pero sin enamorar. De los 10 actores diría que Richard Madden (Ikaris) es el que más me gustó por la forma en que muestra su dilema moral, seguido de la joven Lia McHugh como Sprite por lo mismo. Que Gemma Chan o Salma Hayek (a pesar de su menor aparición en pantalla) no consigan que sus interpretaciones se conviertan en el corazón de la película que narrativamente son sus personajes a mi me plantea un problema. Y en ese sentido, creo que Eternals es la primera película del MCU en el que el humor, siempre a costa de Karun, el mayordomo de Kingo interpretado por Harish Patel, no funciona, no pega y queda fatal dentro de la película.

Hay otro elemento que es claramente una ocasión perdida y es todo lo relacionado con los Desviantes, cuya evolución y el descubrimiento de ser una raza creada y esclavizada por los Celestiales debería haber dado para más. Convertirle a pesar de su evolución en un villano de «busco venganza y os voy a matar a todos», siendo lógico con lo que nos han contado, me supo a poco y se ha perdido una ocasión para crear y mantener una nueva raza en la tierra que no fuera necesariamente mala y que diera nuevas opciones en el MCU. Como digo, ocasión perdida.

Visualmente decía que la película tiene planos super potentes, sin embargo los combates y el CGI de los Desviantes me parecen únicamente funcionales y montoneros, con el añadido de estar rodados de noche ¿para disimular los errores? haciendo que no se vieran bien en pantalla. En este sentido, no excluyo la posibilidad que la bombilla de la sala donde vi la película estuviera un poco más opaca de lo que debería, pero eso no quita que las coreografías no creo que sean demasiado acertadas y ninguna quedará para el recuerdo. Dicho esto, los efectos del vuelo de Ikaris o la velocidad de Makkari sí me parecen que están bien conseguidos y molan.

Esto es una opinión muy subjetiva, pero también encuentro un error garrafal el no final de la película. De hecho, había opciones sencillísimas creando un diálogo final diciendo;

«- Lo que hemos hecho tendrá consecuencias.»

«- Afrontaremos la responsabilidad de nuestros actos como siempre lo hemos hecho, juntos.»

Si ahi terminara la historia, hubiera dado un cierre satisfactorio a la película. La última escena hace que esto quede como la parte uno de algo mayor, y me parece un error total. De hecho, aunque los títulos de crédito indican que «los Eternals volverán», no está claro que vaya a rodarse un Eternals 2, con lo que la historia quedaría colgada.

Es más, si esta última escena se hubiera mostrado DESPUÉS del final como una tercera escena post-créditos, tampoco tendría nada que decir, ya que no rompería la sensación de historia cerrada al estar en la parte de «lo que está por venir». A todo esto, las dos escenas post-créditos siguen la pauta de ampliar el lore y plantear nuevas posibilidades que pueden ser super chulas. De hecho, ya leí quien hace la voz en off y lo que plantea no puede molar más porque unir a esos dos personajes no puede ser más lógico y molón a priori.

En resumen, me ha gustado Eternals pero sin enamorarme. Agradezco que Marvel demuestre con hechos como sus películas siguen siendo diferentes entre si, y diría que Chloé Zhao ha salido airosa de un encargo que realmente era muy complicado y lo tenía todo para que se estrellara. Justo por eso, veo difícil que repita en una eventual segunda parte, que yo al menos pagaría por ver en el cine, ampliando el lore de la vertiente galáctica del MCU. Pero igual que digo esto, los mimbres para que Eternals fuera una GRAN película estaban también ahí, y no han sabido sacar todo el partido posible a los personajes y su universo, quedándose en otra película correcta. Lo que para mi también es una pena.

Comparto el trailer de la película:

Eternals de queda muy lejos de mis películas favoritas del MCU, pero creo que acierta al plantear una forma diferente de mostrar las aventuras de Marvel, con varios elementos que me gustaron.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de El Último Duelo de Ridley Scott

El último duelo es un películón de los que merece la pena ver en pantalla grande y que recupera al mejor Ridley Scott de los últimos años, con un reparto de lujo formado por Matt Damon, Adam Driver, Jodie Comer y Ben Affleck.

PUNTUACIÓN: 8/10

Artículo CON spoilers.

Basada en hechos reales, la película se centra en el duelo entre Jean de Carrouges (Matt Damon) y Jacques Le Gris (Adam Driver), dos amigos que se convirtieron en rivales. Francia del siglo XIV, cuenta la historia de Marguerite de Carrouges (Jodie Comer), que declara haber sido violada por el caballero Le Gris, el mejor amigo de su marido Jean. Al no creerle nadie y ante tal ofensa, su marido acusa a su mejor amigo ante el rey Carlos VI, quien decide autorizar un duelo a muerte entre ambos. (FILMAFFINITY)

The Last Duel: A True Story of Trial by Combat in Medieval France es un libro de 2004 del autor estadounidense Eric Jager sobre el último duelo judicial oficialmente reconocido en Francia, que tuvo lugar en 1386. Es interesante indicar que aunque este fue el último duelo judicial celebrado en Francia, no fue el último duelo legal. Los posteriores duelos autorizados no fueron duelos judiciales que decidieron la culpabilidad e inocencia de los participantes, sino duelos por el honor para vengar una afrenta. La adaptación del libro de Jager se anunció por primera vez en 2015, aunque no se dio luz verde oficialmente hasta julio de 2019, cuando Ben Affleck y Matt Damon fueron confirmados como estrellas y coguionistas de la película junto al director Ridley Scott.

Hablar de Ridley Scott (Inglaterra, 1937) es hablar de una leyenda viva del cine: Alien, Blade Runner, Gladiator, El Reino de los cielos, Thelma y Louis, Los duelistas, Black Hawk Down… Demasiadas películas buenas como para acordarme de todas. Sin embargo, hay que reconocer que The Martian (2015) también con Matt Damon, fue su última gran película, y que en los últimos años hemos tenido más decepciones (Prometheus, Alien: Covenant) que aciertos. El último duelo es su vuelta por la puerta grande.

Como comentaba, a partir de un guión de Affleck, Damon y Nicole Holofcener, Scott ha creado una película de 152 minutos que fue rodada durante 2020 (sufriendo una paralización del rodaje debido al COVID) en localizaciones de Francia e Irlanda. El último duelo cuenta con fotografía de Darius Wolski, montaje de Claire Simpson y música de Harry Gregson-Williams. La película contó con un presupuesto de 100 millones de dólares que lucen espectaculares en pantalla. Lamentablemente, ha sido un fracaso comercial absoluto, ya que en el momento de escribir estas líneas tan sólo ha recaudado 25 millones en todo el mundo. La película producida por 20th Century Studios, va a generar millones de dólares de pérdidas para Disney.

El reparto de El último duel me parece alucinante y transmiten todo el carisma que se espera de las grandes estrellas de Hollywood. Empezando por Matt Damon como Sir Jean de Carrouges, un caballero poco reflexivo más interesado en la guerra que en cuidar de sus propiedades y de su esposa. Junto a él tenemos Adam Driver como Jacques Le Gris, escudero del Rey de Francia amigo de Jean que se convertirá en la mano derecha del Conde Pierre d´Aleçon (Ben Affleck), el noble que controlaba la zona de Normandía. Jodie Comer es Marguerite de Carrouges, la esposa de Jean que aparte de bella es mucho más inteligente de lo se estilaba en la época.

Completarían el reparto Harriet Walter como Nicole de Buchard, madre de Jean y suegra de Marguerite, Alex Lawther como el Rey Charles VI, Marton Csokas como Crespin, un escudero amigo de Jean y Tallulah Haddon como Marie, una amia de Marguerite.

Si hablamos en positivo del cine comercial de entretenimiento, no se puede hacer mejor que lo que Ridley Scott nos ofrece con esta película. El último duelo es una estupenda película que cuenta una historia interesante que nos habla de un suceso real del pasado que puede tener enseñanzas para nuestra sociedad actual, contada de forma visualmente brillante con una estructura narrativa poco habitual y que tiene a 4 grandes actores que transmiten todo su carisma y calidad actoral a la pantalla, con una duración de 150 minutos que en ningún momento se hace larga. Como digo, no se puede hacer mejor, con un diseño de producción, una fotografía, un vestuario y una música de diez que nos transportan desde el minuto uno al siglo XIV.

Aunque hay importantes escenas de acción rodadas con una brutalidad poco habitual además del duelo que da nombre a la película, realmente la película no es una historia de acción, sino que busca mostrarnos cómo era la sociedad medieval, con especial atención al sufrimiento y sometimiento que sufría la mujer convertida poco menos que en una propiedad para el marido. Uno de los elementos que más me gustan de El último duelo es que la historia te muestra de forma fría, aséptica y dura un montón de elementos que resultan terroríficos bajo el prisma de nuestra sociedad moderna pero que eran lo más normales hace 7 siglos y a nadie se le ocurría cuestionar.

Empezando por una violación mostrada por duplicado que resulta no ser un delito dentro de las leyes de la época. Debido al sometimiento de la mujer al varón, ésta no podía denunciar a su agresor, sino que tenía que hacerlo su marido en cuanto a que habían usado ¿estropeado? sin permiso “su propiedad”. Buff, se me pone la carne de gallina sólo con pensarlo. O que lo normal de la época era que la mayoría de mujeres hubieran sido violadas en algún momento de su vida, algo que descubrimos por boca de la madre de Jean, y como las mujeres tenían que agachar la cabeza y seguir adelante con su vida.

Y qué decir de un clero que tenía normas especiales que se aplicaban sólo a ellos y que les permitían salir libres de prácticamente cualquier acusación de violación, un hecho que prácticamente ha continuado hasta nuestros días. O de la llamada cultura de la violación actual que hace una persona poderosa no conciba que ha violado a una mujer porque quién no querría estar con él siendo alguien tan importante. Ambos detalles son puestos en el contexto medieval pero tienen una correspondencia actual absoluta. Como lo es que la peor enemiga de una mujer suele ser otra, en este caso que no la cree y piensa que de alguna manera probablemente ella lo provocó y fue culpa suya.

Todos estos elementos son únicamente el subtexto que muestran la realidad de la época, y no es necesario que me digan que es algo malo porque cualquier persona normal que tenga la brújula moral en el sitio adecuado que vea la película lo entenderá automáticamente. Mostrar sin pretender dar todas las respuestas o dejar espacio para la comprensión del espectador es siempre mejor opción que el abofetear al espectador con los panfletos con los que nos están machacando otras producciones.

Aparte de este subtexto, otro elemento que me ha gustado mucho es que la historia es super entretenida a pesar de ser casi dos horas y media de película, al plantear una premisa poco habitual en el cine comercial, al contarnos la historia desde el punto de vista de los tres protagonistas, primero el de Sir Jean de Carrouges (Damon), el marido agraviado, después el de Jacques Le Gris (Driver), el autor del crimen, terminando con el de la víctima Marguerite de Carrouges (Jodie Comer). Esto hace que la película vuelva atrás en dos ocasiones cuando cambiamos de punto de vista, ofreciendo cada nuevo narrador matices que son super interesantes y aportan una nueva dimensión a hechos que acabábamos de ver.

De esta manera, descubrimos que Sir Jean en lugar de ser el noble y valeroso guerrero que parecía es un ser mezquino y envidioso que se interesa más por la guerra que por dirigir bien sus tierras, tratando de forma despótica a su mujer. De igual forma, Le Gris es un cerdo violador, pero también intenta ayudar y ser un buen amigo de Sir Jean, a pesar de sus numerosos desplantes, lo cual le convierte en un personaje complejo. Asqueroso, pero interesante.

Quizá el pero de la película es que mientras veía la película estaba esperando un giro, una sorpresa que hiciera que todo lo que pensabas que estaba pasando hasta ese momento fuera falso, y nunca llegó a pasar. De hecho, hubo un momento que me sorprendí pensando si no sería todo una trama creada por Marguerite para desacreditar a Le Gris y enriquecer a su marido, pero que va. La historia no va de un whudinit, sino de documentar de forma interesante y entretenida el sufrimiento de la mujer en la Edad Media. Y por tanto cada punto de vista no hace sino reforzar que SI hubo violación, nunca hubo duda al respecto. Esto hace que sobre todo la tercera parte con el punto de vista de Marguerite quede un pelín larga con momentos que refuerzan lo ya visto pero sin aportar demasiadas novedades. En especial en la escena de la violación que es mostrada casi igual que la habiamos visto, siendo un momento dolorosa de ver pero algo redundante. Esto hace que el ritmo se resienta un poco en esa parte, pero a mi nunca se me hizo aburrida.

Creo que del trío protagonista, dado que Ben Affleck tiene un papel secundario, Jodie Comer es la mejor de los tres. Su interpretación es tremenda y nos mete de lleno en un drama que no puede exteriorizar y que es puesto en duda por todos a su alrededor. Comer lo hace genial, pero también hay que reconocer que este papel es el más agradecido de los tres. Adam Driver creo que también lo hace muy bien como un noble inteligente y carismático que se sabe mejor que los demás y que sabe explotar sus habilidades en su propio provecho. Y agradezco que una gran estrella como Matt Damon se haya arriesgado con el papel del cerdo, impulsivo y desfigurado Sir Jean. Reconozco que se me hizo raro creerme que este chaval de la Costa Este americana sea un escudero en la Francia medieval, pero si el objetivo era conseguir que despreciáramos a Sir Jean, el éxito es brutal.

El climax de la película con el duelo también me parece tremendo, dejando claro que Sir Jean no está luchando por restaurar el honor de su mujer sino por su propio orgullo, y que ha apostado la vida de su mujer para vengarse de un Le Gris contra el que se ha sentido acomplejado toda su vida. El duelo es un prodigio de narrativa, espectacularidad y brutalidad, con una muerte super bestia que hizo que apartara la mirada y en el que las apuestan no pueden ser mayores, ya que Marguerite también morirá si su marido pierde el combate.

De hecho, más allá del ganador del combate, el shock viene del convencimiento que adquiere Marguerite sobre que si hubiera sabido que su marido estaba dispuesto a jugarse su vida y hacer que su hijo quedara huérfano, ella no hubiera acusado a Le Gris y se hubiera centrado en criar a su hijo como han hecho miles y miles de mujeres violadas antes que ella. De hecho, la historia llega a su final de forma satisfactoria, pero la cultura de la violación llegó hasta nuestros días, por lo que en la parte de crítica social su denuncia queda de candente actualidad.

Por último, un comentario sobre el fracaso comercial de la película. Hay un grupo de gente que siempre se queja del cine comercial, en concreto del blockbuster palomitero y sobre todo de los superhéroes, como si fueran la fuente de todos los males de la industria del cine, afirmando que NO se hacen películas interesantes para un público «adulto», o al menos mayor de 30 años, entre los que esos comentaristas se suelen situar. Sin embargo, cuando se estrenan precisamente películas de ese tipo que reclama, tampoco va a verla, quizá argumentando entonces que el cine es muy caro, y como va a ir todas las semanas al cine pagando teniendo su suscripción a Netflix (o a Filmin). Yo pongo mi cartera donde pongo mis opiniones, así que no tengo problema en apoyar el tipo de cine que quiero ver.

Pero es que hay que negar la mayor, porque los datos de las taquillas tras el levantamiento de las restricciones del COVID indican que si los cines están consiguiendo ser rentables de nuevo y tener ingresos más o menos regulares es precisamente gracias al cine comercial que estas personas desprecian, sin el cual la mayoría de salas habrían cerrado. Este mes de octubre y noviembre hay una amplísima oferta de cine variado dirigido a un público adulto, y ninguna de estas películas está consiguiendo recaudaciones importantes, lo que indica que es este tipo de espectadores es el que aún no ha vuelto a las salas. Luego que no se quejen que no hacen cine para ellos si cuando se estrenaron «sus» películas ¡ellos tampoco fueron!

Sin embargo, en lugar de intentar vender mejor la película o recomendarla a sus conocidos, tengo claro que habrá quien siga diciendo que la culpa de todo es de la gente que sólo va al cine una vez al mes y ha preferido ver Shang-Chi o Eternals antes que Dune o este El último duelo. Una opinión ridícula, obviamente, que deja en evidencia a quien la expresa. Deberían preguntarse qué han hecho mal para no saber captar la atención del espectador, en lugar de llorar porque alguien hizo su trabajo mejor que ellos.

Comparto el trailer de la película:

El último duelo es un peliculón que no te deberías perder que justifica sin duda el ir al cine y pagar por verlo en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de El Caballero Verde de David Lowery (Prime Video)

Prime Video ha estrenado El Caballero Verde, la reinvención de David Lowery (Peter y el dragón, A ghost story) de uno de los cantares clásicos en lengua inglesa creando una historia llena de lirismo e imágenes poderosas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La historia medieval de Sir Gawain y el caballero verde contada desde el punto de vista del género de la fantasía. (FILMAFFINITY)

David Lowery (Milwaukee,1980) es un director de cine y guionista estadounidense al que yo conocí con la excelente Peter y el Dragón de Disney de 2016. Su primera película St. Nick de 2009 ganó el premio Texas al mejor director en el AFI Dallas Internacional Film Festival de 2009. En 2013, Lowery dirigió su segundo largometraje, en 2013 Ain’t Them Bodies Saints, protagonizado por Casey Affleck y Rooney Mara, los protagonistas a A ghost story. La película fue nominada para el premio del Gran Jurado en el Festival de Cine Sundance y también fue seleccionada para competir en el Festival Internacional de Cine de Cannes de ese año. Tras ambas películas, dirigió Peter y el Dragón y A Ghost Story, tras las cuales trabajó en The old man & the gun de 2018. The Green Knight ha sido su penúltimo proyecto, ya que en la actualidad se encuentra en plena producción de su próxima película, Peter Pan & Wendy, que en principio debería estrenarse en 2022.

Sir Gawain and the Green Knight es un romance caballeresco de finales del siglo XIV de autor desconocido. Es una de las historias artúricas más conocidas, con una trama que combina dos tipos de temáticas populares: el juego de la decapitación y el intercambio de regalos. Es un ejemplo importante de romance caballeresco, que generalmente involucra a un héroe que emprende una misión que pone a prueba su destreza y su virtud. La historia describe cómo Sir Gawain, un caballero de la Mesa Redonda del Rey Arturo, acepta un desafío de un misterioso Caballero Verde que desafía a cualquier caballero a golpearlo con su hacha si a cambio acepta recibir otro golpe de igual fuerza un año y un día después. Gawain acepta y lo decapita, ante lo cual el Caballero Verde se levanta y le recuerda a Gawain su cita dentro de un año. En su lucha por mantener su trato, Gawain demuestra caballerosidad y lealtad hasta que su honor es cuestionado por una prueba que involucra al señor y la dama de un castillo en el que es invitado.

El caballero Verde está escrita, dirigida, producida y montada por David Lowery, que ha colaborado con el director de fotografía Andrew Droz Palermo y el músico Daniel Hart. La película ha contado con un presupuesto de 15 millones, rodándose en localizaciones en Irlanda en 2019. Debido al Covid finalmente la película se ha estrenado a nivel mundial a través de Prime Video, mientras que en Estados Unidos y Canadá contó con un estreno limitado y sólo recaudó 17 millones.

La película está protagonizada por Dev Patel como Sir Gawain, el sobrino del Rey Arturo (Sean Harris) que saldrá en una misión en la que su honor está en juego. Alicia Vikander interpreta un doble papel, interpretando a Essel, una cortesana, y a la Dama, Joel Edgerton es el Señor, mientras que Sarita Choudhury interpeta a la madre de Gawan, una Morgana Le Fey nunca nombrada como tal. El reparto principal se completaría con Ralph Ineson como el Caballero Verde, Barry Keoghan como el Carroñero, Erin Kellyman como Winifred y Kate Dickie como la reina Ginebra.

Entrando a valorar El Caballero Verde, hay que empezar destacando la belleza de las imágenes que la creado David Lowery. La película está llena de planos alucinantes que atrapan la retina del espectador y que podrían estar en un museo debido a su belleza. Lowery se muestra como un maestro en la planificación de sus escenas, incluyendo largos travellings y escenas que combinan el realismo medieval con las historias de fantasía épica más icónicas.

Técnicamente, El Caballero Verde me parece alucinante. Su diseño de producción, su vestuario, su fotografía y música por si solos justifican el visionado de la película. Sobre todo si eres fan de las historias medievales, vas a alucinar con la recreación histórica, pero incluso si no lo eres, creo que visualmente la película puede atraparte.

Hay otro elemento muy destacado en El Caballero Verde y es que muestra el gusto de Lowery por la narrativa sin diálogos y por historias que contengan importantes elipsis temporales. Esto es algo con lo que ya nos sorprendió en A ghost story, pero diría que Lowery ha perfeccionado su técnica y nos ofrece unos últimos 15 minutos magistrales.

Como véis, el caso es que hay un montón de elementos super chulos en la película. Y sin embargo, la naturaleza episódica de la película con unas pruebas bastante intrascendentes y el propio Gawain, que me parece un pulisánime patético que no merece ser calificado como héroe, me han hecho que me resultara imposible empatizar con lo que Lowery nos cuenta. Y no creo que sea culpa de Dev Patel, creo que cumple con nota, sino de la propia naturaleza del personaje y del viaje que Lowery plantea. Sus flaquezas y debilidades, por muy humanas que sean, provocaran que Gawain realmente me cayera mal la gran mayoría del tiempo.

A pesar de no conectar con la historia, entiendo que el romance medieval es el que es y en esa época las historias siempre se planteaban como dilemas morales que enseñaran las virtudes que debía tener un caballero y, por supuesto, el lector. Esto provoca que durante la historia Gawain se enfrente a diversas pruebas, alguna de las cuales me han resultado momentos un tanto insulsos e intrascendentes. Aparte, tenemos la implicación de la madre de Gawain en todos los sucesos de una forma que que no acaba de quedar bien explicada durante la película, exigiendo un conocimiento de los mitos artúricos por parte del espectador que no tienen por qué tenerse.

Me ha llamado la atención que Lowery se inventa dos de las situaciones a las que se enfrenta Gawain en la película, que no se encuentran en el romance medieval: la escena del asalto y la casa habitada por un fantasma. Entiendo que en parte esto viene provocado para conseguir una duración comercial adecuada, y dado que no leí sobre el romance hasta después de ver la película, realmente no me provocó ningún problema.

Lo que si encuentro cuestionable es que a pesar de dejarlo ambiguo, realmente Lowery cambia el final del poema, en este caso para adaptarlo a lo que entiendo que él cree que debe ser el comportamiento del héroe con una mirada del siglo XXI. Reconozco que sólo pensando en la película, Gawain toma una decisión moral correcta con lo que se espera de un héroe, mostrando de alguna manera que el viaje le ha cambiado y le ha hecho ser mejor persona de lo que era al comenzarlo, consiguiendo en ese sentido un final super perfecto.

Sin embargo, en el romance Gawain actúa diferente y acaba siendo honrado como ejemplo a seguir por los caballeros de la mesa redonda. A pesar que los 15 últimos minutos que comentaba antes contados mediante elipsis me parecen unos momentos de CINE con mayúsculas, me sorprende leer algunas reseñas en las que se califica a esta película como la adaptación definitiva del romance. ¿Cómo va a serlo si altera el final? Y claro que la historia medieval con ojos actuales contiene elementos cuestionables, pero diría que si quieres adaptar la historia de Sir Gawain, se supone que ya sabes lo que hay. O no.

En todo caso, entiendo que estas últimas consideraciones no afectarán a un espectador que no conozca el romance original como era mi caso antes de ver la película. Supongo que otro elemento destacado es que ver la película me hiciera interesarme por la historia medieval original.

En todo caso, aparte de estas consideraciones, reconozco que El Caballero Verde tiene momentos de gran cine que me han encantado, junto a otros momento más intrascendentes que casi sobran aunque son entendibles dentro de la naturaleza episódica de la historia.

Comparto el trailer de la película:

El Caballero Verde es una película de belleza hipnótica, a pesar de no haber podido conectar con la historia la recomiendo, sobre todo teniendo en cuenta que se puede ver tranquilamente en casa al estar disponible en Prime Video

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Titane de Julia Ducournau

Tenía ganas de ver Titane, la película con la que Julia Ducournau ha ganado la Palma de Oro del Festival de Cannes de este año. Creo que está bien salirse de la zona de confort y ver con mentalidad abierta obras que a priori no encajan con mis gustos.

PUNTUACIÓN: 2.5/10

CRÍTICA CON SPOILERS

Un joven con la cara magullada es descubierto en un aeropuerto. Dice llamarse Adrien Legrand, un niño que desapareció hace 10 años. Para su padre, Vincent, esto supone el final de una larga pesadilla y lo lleva a casa. Simultáneamente, se suceden una serie de horribles asesinatos en la región.

Julia Ducournau (Paris 1983) es una directora y escritora francesa. Finalizó en 2008 sus estudios de guion en la escuela de cine de La Fémis de París. En 2011 ganó el Petit Rail d’Or en el Festival de Cine de Cannes por su cortometraje Junior. Su película de 2016, Raw (Crudo),​ fue exhibida en la semana de la crítica del Festival de Cannes, y ganó el premio Sutherland en el Festival de Cine de Londres

En 2021 ganó la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes por su segundo largometraje, Titane.​ Se convirtió así en la segunda mujer en ganar el premio en la historia del Festival, después de que Jane Campion lo consiguiera ex aequo en 1993 por El piano junto a Chen Kaige por Adiós a mi concubina, siendo la primera en hacerlo en solitario.

La película de 108 minutos de duración cuenta con fotografía de Ruben Impens, música de  Jim Williams, sonido de Séverin Favriau, Fabrice Osinski y Stéphane Thiébaut y montaje de Jean-Christophe Bouzy. Titane ha recibido de momento la Palma de Oro del Festival de Cannes 2021 y el Premio del Público del Festival de Toronto 2021.

SPOILERS A CCONTINUACIÓN:

La película tiene dos protagonista absolutos que monopolizan toda la historia. Por un lado tenemos, el descubrimiento de la actriz, modelo, fotógrafa y cofundadora de la revista Peach Agathe Rousselle. La francesa interpreta a Alexia, una bailarina en muestras de tuning que es una sociópata asesina en serie con una nula empatía hacia el resto de seres humanos a su alrededor. Cuando era niña, Alexia tuvo un accidente de coche que la produjo heridas y obligó a los médicos a insertarla una placa de titanio en la cabeza (de ahí el nombre de la película, Titane). Ya de joven adulta, como no se siente a gusto con su cuerpo o su sexualidad y no consigue mantener relaciones satisfactorias con mujeres, mantiene relaciones sexuales con un Chevrolet que es lo único que la ayuda a llegar al orgasmo. De alguna manera queda embarazada y nota como algo metálico crece en su interior.

La idea de la película (creo) es hacernos ver que Alexia es una persona que no se siente feliz con su cuerpo y jugar así con los estereotipos de género intentando subvertirlos, pero lo único que vemos es a alguien asocial que no empatiza con nada ni nadie. Para evitar ser detenida por la policía que la persigue tras cometer múltiples asesinatos, se hace pasar por Adrien, un niño desaparecido hace 10 años que se supone ahora tendría su edad. Su transformación física implica una escena de violencia auto infligida que pone los pelos de punta. Con la llegada al hogar de su «padre» Vicent (un Comandante de Bomberos al cargo de una base local) en su identidad de Adrien intentará vivir como un joven bombero ocultando su prominente barriga de embarazada con una venda elástica, y entrará en contacto con una “masculinidad tóxica” representada por los bomberos (¿hay algo más masculino que unos bomberos?), pero obviamente tampoco se sentirá a gusto con esta identidad. Por cierto, mirando las características del material en Google, veo que el titanio es un material altamente maleable que permite muchas configuraciones. Es un metal duro y ligero, lo que hace que posea una alta relación resistencia/peso, lo que encajaría con la idea de experimentación y de los cambios sexual y personal que vivirá Alexia durante la película.

Agathe Rousselle tiene unas facciones andróginas que diría que es lo que convenció a Ducournau que era perfecta para el papel de Alexia / Adrien, fichándola a pesar de ser una actriz novel y siendo esta su primera película. Y efectivamente con el pelo rapado y la prótesis en la nariz, realmente puede pasar por un chico cuando se pone ropa suelta que disimula sus pechos, caderas, etc. En ese sentido diría que es un buen casting que ofrece a la directora lo que necesitaba.

Sin embargo, no me atrevería a calificar a Rousselle como una buena actriz dado que aparece el 99% del tiempo en pantalla con cara de mala ostia sin relacionarse con nadie a su alrededor como si fuera medio autista. Sobre sus escenas de violencia auto infligida que hay que reconocer que sí son super fuertes, me recordó a Leonardo DiCaprio en El Renacido ¿es una buena actuación si realmente Leo vivió ese calvario, comió carne cruda, etc? Pues igual, Rousselle. Hay que tener muchas narices (guiño, guiño, broma, broma) para realizar la escena del lavabo, pero como digo no transmite verdadera emoción en ningún momento y es imposible empatizar con un personaje que reconozco que está planteado desde el guión como un super over-the-top extremo con numerosos momentos de gritos y sufrimientos extremos mostrados en pantalla casi en primer plano.

El veterano y super conocido Vicent Lindon es el gran beneficiado de Titane, ya que su personaje es el tipo de caramelito over the top que todo actor desea interpretar para poder aparecer desatado en pantalla y ser carne de premios. El actor de 62 años interpreta a Vincent Legrand, un Comandante de bomberos super musculado que se droga para intentar evitar el paso del tiempo, traumatizado por la pérdida de su hijo. La llegada de Alexia / Adrien hace que intente recuperar el tiempo perdido, buscando ser de nuevo un padre que protege a su hijo, incluso aunque sea viviendo una mentira evidente.

Hay un intento de idea interesante sobre los roles de la paternidad / maternidad, ya que Vicent (un hombre muy macho) desea sobre todo ser padre y poder estar con su hijo perdido aunque sea a costa de negar la realidad, mientras que Alexia (la mujer) rechaza ser madre y de hecho intenta provocarse un aborto en otra de las escenas más bestias de la película. Como digo, como idea para desafiar los roles sociales habituales me parece interesante, lo malo es que la ejecución de esta y en general todos los intentos de metáforas de la película me parecen penosas, porque si el rol positivo de padre sólo lo puede hacer un hombre drogado y con problemas mentales, mal vamos.

Tengo que agradecer a Ducournau que al menos se refrenó y mostró a Alexia como la sociópata peligrosa que es. Cuando mata primero a un chaval que se intenta propasar con ella, ya me temía un «Joker» en el que sólo asesinara a gente mala, por supuesto hombres, convirtiendo la película en un panfleto feminista como tantos otros que nos machacan en los últimos años. Esto se vio acentuado al intentar posteriormente quemar a su padre, que se mostró distante con ella y ¿no le dio el amor que necesitaba? Sin embargo, aparte que su madre también está en la casa cuando provoca el incendio, la masacre posterior en la casa de los estudiantes muestra a las claras a una asesina sanguinaria que mata a cualquiera, incluso a los atontados pero sin duda inocentes jóvenes chicas y chicos que allí se encuentran. En ese sentido, menos mal que ese lado panfletario me lo ahorré. Además, resaltar que no tengo problema con una historia mostrada desde el punto de vista de un asesino, con esta temática han salido grandes clásicos como Henry, retrato de un asesino, y tengo claro que la empatía con el protagonista no es un elemento obligatorio para contar una buena historia.

Con toda la intención del mundo de señalado con cursivas algunos detalles del guión que realmente suceden en la película y que son sencillamente ridículos. Si mientras lo leías no has pensado «¿Pero qué cojones es esto?» es que no he hecho bien mi trabajo. Se me ocurre como positivo que Ducournau plantea una historia no lineal, con una primera mitad que sugería una historia de serial-killers que es abandonada para contar otra cosa en la segunda mitad. No tengo problema en señalar esto como un elemento diferente que rompe con la estructura de tres actos habitual.

Pero diferente NO ES MEJOR, sobre todo si lo que ofreces es una ridiculez que además juega con una penosa y estudiada ambigüedad en todo momento (¿los padres mueren o no? ¿Y el bombero en el incendio? Obviamente da igual, todo vale). De hecho, Alexia parece que fallece en el parto, pero realmente no se muestra bien, lo que me sugiere lo tramposo de todo. Porque una cierta ambigüedad puede venirle muy bien a una historia, al sugerir una duda y múltiples opciones igualmente interesantes. Pero en Titane esta ambigüedad es el recurso del mal escritor, del no cuento nada pero espero que la gente flipe y se haga pajas mentales imaginando elementos que no están ahí. O que están igual que sus contrarios, lo cual es un ejemplo de mala escritura. ¿Cuál fue el viaje de Alexia, qué cosas aprendió siendo mujer y luego hombre, ha crecido y mejorado como persona? No hay respuesta a estas preguntas porque no hay una idea sólida detrás de todo, sólo una intención de mostrar elementos polémicos a ver si alguno impacta en el espectador, aunque sea vacío.

Sin embargo, cuando la ejecución es tan terriblemente mala, cuando todo son locuras absurdas que no se sostienen, la verdad es que da un poco de rabia que haya críticos serios profesionales que opinen que esto es un buen guión, para empezar, o una buena película en general. La idea de plantear una mujer que desafía su sexualidad y su propia fisiología femenina como concepto es interesante, pero no es ni bueno ni malo de por si, depende de la ejecución. Conectar que por recibir una placa de titanio por un accidente vas a sentirte atraído sexualmente hacia los coches es una ridiculez. Y como eso, todo lo que pasa: chorrada, tras ridiculez, más porque sís, con dos gotas de violencia que escandalice y convierta todo en más cool. Así todo.

Como digo, da rabia que una película mainstream, cualquiera, de cualquier género, tenga que ofrecer una lógica interna, plantear una historia que respete las reglas que marca previamente y no se salte a la torera elementos cuando más le interesa a su directora. Y en este caso Titane se los salta uno tras otro y le aplaudan la gracia los mismos que no admiten que se haga eso mismo en el cine comercial, justificándolo con que esto es «cine de autor». Obviamente, un autor / director puede hacer lo que quiera, claro que si, pero debe tener lógica y no puede ser todo un porque si, porque entonces seguirá siendo cine de autor, pero con un guión muy malo. Son conceptos perfectamente compatibles, de hecho en los últimos años conviven con demasiada frecuencia.

Y también entiendo que esta no es una película lógica, sino una que busca atrapar al espectador emocionalmente con los numerosos elementos polémicos, y desde cierto sentido no debería buscarse lógica en algo que no lo tiene. Aunque en ese sentido, tampoco puede buscarse un sentido a unas imágenes que sugieren metáforas que no llevan a ningún sitio. Metáforas que sin embargo son celebradas aún no entiendo porqué.

Hay otro elemento que no puedo entender. Es normal que un adolescente o joven que ha visto poco cine vea Titane y flipe, entre otros motivos por una violencia extrema que claramente está puesta para escandalizar al público y no es para todos los espectadores. Hasta ahí bien, hay decenas de películas «de festivales» que se plantean con elementos polémicos o gore para llamar la atención del público y los productores para dar a conocer a los autores, lo cual es legítimo y lógico en este mundo del entretenimiento audiovisual saturado de contenidos. Mejor que hablen de mi, aunque sea mal. Esto lo entiendo.

Lo que no me entra en la cabeza es que críticos veteranos que además de Titane conozcan la obra de Gaspar Noé, David Cronenberg o David Lynch por nombrar solo a tres directores, puedan ver la película de Julia Ducournau y calificarla de «revolucionaria», cuando copia tan claramente a estos autores sin mejorarles en ningún momento. Bueno, quizá si introduciendo elementos más polémicos como un intento de aborto con un palillo afilado, pero desde luego con muchísimo menos pericia y, desde luego, contando una historia con mucho menos sentido o lógica interna que dichos directores.

Como digo, si exceptuamos el repelús de las dos escenas de hiper violencia que Alexia comete contra si misma, visualmente no veo en Titane nada realmente memorable y mucho menos revolucionario. Veo claro elementos que otros autores mostraron antes mucho mejor que Ducournau, empezando por Irreversible o Enter the Void, en el que además del aspecto visual hay una intención de contar una historia de forma rompedora. Y si a eso hay que sumarle el desastre de la historia con un embarazo que aparece y desaparece, entre otros muchos elementos, el resultado final es un bluf en toda regla. Ejemplo de ello puede ser el final con el nacimiento de un hijo «cyborg» como metáfora de las nuevas identidades de género como las transgénero, etc… que queda como un elemento de nuevo vacío que no lleva a ningún lado.

Me gusta probar cosas diferentes para poder hablar con conocimiento de causa sobre todo tipo de cine. Y os aseguro que NO fui al cine predispuesto a que no me iba a gustar Titane. Pero ver el reconocimiento que está recibiendo una película para mi super mediocre, vacía y tramposa no me cabe en la cabeza. De hecho, me recordó justo la noticia de hace unas semanas cuando Carlos Boyero anunciaba que dejaba de ir a festivales porque consideraba que «era redundante poner a parir películas que son evidentemente una mierda. No tiene sentido señalar la mediocridad de la sección oficial si la sección oficial tiene ya por norma estrenar cine mediocre políticamente correcto.» Y sobre todo «Se impone, desde los propios medios, que las buenas intenciones equivalen a calidad artística.» Estas palabras no son mías, sino de Alberto Olmos, en un artículo que me parece estupendo y que suscribo punto por punto. El reconocimiento masivo que en los últimos años se está haciendo desde los medios mainstream de una película porque trata «temas importantes» olvidando que cinematográficamente es muy deficiente me parece penoso.

Sin ser ni mucho menos un experto en el cine indy, de autor o europeo, veo que en el cine de festivales que intento ver ha habido una caída brutal de la calidad en los últimos años, encontrando muchísima basura panfletaria revestida de cine de autor con la excusa de contar historias importantes. Por supuesto, si tiene una mirada feminista (no femenina), mejor que mejor. Se habla mucho de la crisis del cine y de las salas comerciales dirigiendo siempre la mirada hacia el cine comercial como la fuente de todos los males, pero la calidad media del cine de autor es lamentable en los últimos años, por lo que tampoco sorprende que cada vez menos público quiera pagar para que le asalten con un mitin político mostrado a brocha gorda.

Comparto el trailer de la película:

Titane es un bluf. No se me ocurre otra manera de calificarlo. Qué lástima.

PUNTUACIÓN: 2.5/10

Gracias por leer este post. Y tu, ¿has visto la película? Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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