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Crítica de Chuck Steel: Night of the Trampires de Mike Mort (Prime Video)

Gracias a varias recomendaciones tuiteras me animé a ver Chuck Steel: Night of the Trampires, película de animación stop-motion creada, escrita y dirigida por Mike Mort. Una macarrada super divertida que da lo que se espera de ella y que está disponible en Prime Video.

PUNTUACIÓN: 7/10

Es 1986 y Chuck Steel es el mejor policía del cuerpo. Una serie de desapariciones ponen a la policía en alerta, hasta que una de las víctimas se escapa y Chuck es el encargado de interrogarla. Pero esta víctima resulta ser un viejo trastornado que le dice que la ciudad sufre el azote del Trampire, un híbrido de vampiro y vagabundo.

Mike Mort es un director, guionista y productor con más de 25 años de experiencia en la industria de la animación, que ha trabajado en numerosos anuncios publicitarios, secuencias de títulos, series de televisión y cortometrajes icónicos realizados en stop motion, con los que ha ganado varios BAFTAS y muchos otros prestigiosos premios. Con su primer largometraje, «Chuck Steel: La noche de los vampiros», Mike ha completado el proyecto de su pasión, que comenzó como una idea en su época escolar.

La película ha sido realizada a través de Animortal Studio, la compañía de animación stop-motion creada por Mort. Con un presupuesto estimado de 20 millones, se crearon 425 marionetas para representar a cientos de personajes y criaturas diferentes, y docenas de decorados gigantes a escala. El contenido en stop-motion se rodó a 24 fotogramas por segundo en lugar de los 12 habituales. Tras estrenarse en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy (Francia) el 12 de junio de 2018, también se estrenó en el Screamfest de Los Ángele, así como en Fantasia, Montreal (Canadá) y en el London Frightfest (Reino Unido) o en el Festival de Sitges.

El título hace un juego de palabras entre Tramp (Vagabundo) y Vampires, formando un nuevo tipo de monstruo que vive de la sangre de los borrachos y alcoholizados. Además, el nombre del protagonista, Chuck Steel, y el calificativo de Night of the Trampires sugieren directamente y de forma muy poco sutil al cine de acción y terror de los años 80, siendo la película un festival de referencias, gore y humor muy burro que tira contra todo empezando por la dictadura de lo políticamente correcto.

Y la verdad es que me he divertido un montón con esta película. Chuck Steel es una amalgama de las decenas de héroes ochenteros que son lo mejor en lo que hacen aunque su vida personal sea un desastre y no lo quieran admitir. El tono de humor super exagerado me devolvió a 1986 cuando vi por primera vez Golpe en la pequeña China de John Carpenter, con un Kurt Russell interpretando al mítico Jack Burton expresando «¿Pero qué pasa?» La película por ese lado es un triunfo total, aunque en este Chuck Steel hay en realidad más referencias a Arnold Schwarzenegger o Sylvester Stallone que a otra cosa.

La película es un festival de humor grueso, empezando por la elección del villano o villana de la película, que significa toda una declaración de intenciones ante la ola de corrección política que ha invadido en cine y el entretenimiento mainstream. Los policías compañeros de Chuck en el L.A.P.D. son una muestra de super exagerada del humor contra todo de la película, al igual que la forma en que Chuck acumula compañeros muertos por culpa de sus acciones exageradas y sin miramientos hacia los que le rodean.

La animación stop-motion me ha parecido una pasada. Los personajes resaltan su naturaleza paródica y exagerada, y en los momentos más gore nos deleita con un festival de depravación y salvajismo super divertida, con el plus de lo poco habitual que es ver historia gores con esta técnica de animación. Si exceptuamos Mad God de Phil Tippett, claro. Toda la parte de recreación y/o parodia del cine de los 80 tiene en el stop-motion la herramienta perfecta que hace que todo sea super exagerado y divertido. No le puedo pedir más a una película de este tipo.

La película dura unos perfectos 89 minutos que van al grano desde el minuto uno y lo dan todo hasta el final, ofreciendo un climax super bestia que hace parodia también de los paranoicos de las teorías de la conspiración que han poblado las redes sociales en los últimos años. Si tengo que ponerle un pero, sería que esta es una película super de nicho que gustará a los fans del cine de acción y terror de los 80. En mi caso, el disfrute como decía ha sido total. Pero al mismo tiempo, entiendo por lo exagerado que es todo y por su naturaleza over-the-top de humor grueso, puede provocar que más de un espectador salga espantado. No es mi caso, pero hay que advertirlo antes que alguien no adecuado se ponga a verla.

Aunque se estrenó en 2018, hay que alegrarse de la existencia del streaming. Gracias a esto podemos disfrutar de Chuck Steel: Night of the Trampires, una película de super nicho que ahora hará las delicias de espectadores de todo el mundo amantes de la animación, del cine ochentero y del humor de trazo grueso.

Comparto el trailer de la película:

Chuck Steel: Night of the trampires es pura diversión. Si te acercas a la película con el feeling adecuado la vas a disfrutar un montón.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Citadel temporada 1 (Prime Video)

Producida por los hermanos Russo, la primera temporada de Citadel plantea una franquicia televisiva para Prime Video que queda lastrada por un reparto deficiente y una historia que podría resumirse como un «Sujétame el cubata» de dimensiones exageradas.

PUNTUACIÓN: 5/10

Hace 8 años de la caída de Citadel. La agencia mundial de espionaje independiente, encargada de velar por la seguridad de todos, fue destruida por agentes de Manticore, un poderoso sindicato que manipula el mundo desde las sombras. Tras la caída de Citadel, los agentes de élite Mason Kane (Richard Madden) y Nadia Sinh (Priyanka Chopra Jonas) intentan escapar con vida, pero pierden todos sus recuerdos. Desde entonces han permanecido ocultos, construyendo nuevas vidas con nuevas identidades, sin ser conscientes de su pasado. Hasta que una noche, Mason es localizado por su antiguo colega de Citadel, Bernard Orlick (Stanley Tucci), que necesita desesperadamente su ayuda para impedir que Manticore establezca un nuevo orden mundial.

Citadel es una serie de televisión de acción y espionaje creada por Josh Appelbaum (Guionista de Misión Imposible: Ghost Protocol y las 2 películas reboot de las Tortugas Ninja producidas por Micahel Bay), Bryan Oh, y David Weil (creador de Hunters para Prime o Invasion para Apple TV) para Amazon Prime Video, con los hermanos Russo como productores ejecutivos a través de su productora AGBO. Newton Thomas Sigel, director de fotografía conocido por sus colaboraciones con el director Bryan Singer en Sospechosos habituales, Valkiria y la franquicia cinematográfica X-Men, y Jessica Yu dirigen los 6 episodios de esta temporada, que ha contado con guion de los creadores.

En el reparto encontramos a Richard Madden y Priyanka Chopra Jonas como los agentes secretos de Citadel Mason Kane y Nadia Sinh, unos super agentes que perdieron la memoria cuando su última misión salió mal al ser traicionados por un traidor que vende Citadel a la malvada Manticore.

Ashleigh Cummings es Abby Conroy, la esposa de Mason ocho años después de perder la memoria, Roland Møller interpreta a los hermanos Anders y Davik Silje, unos asesinos contratados por Dahlia Archer (Lesley Spence), la líder de Manticore. Osy Ikhile es Carter Spence, un agente de campo de Citadel, mientras que Stanley Tucci interpreta a Bernard Orlick, el único agente de Citadel que sigue con vida y recuerda la traición de Manticore, e intentará despertar a Kane y Sinh para evitar la vistoria total de Manticore.

Prime Video necesitaba una franquicia potente con la que competir frente a Netflix, Disney o Max dentro del género de acción y espionaje. Y para ello contrataron a los hermanos Russo, algo que a priori no podía resultar más adecuado a priori. Sin embargo, los creadores de la serie Josh Appelbaum, Bryan Oh, y David Weil han entregado la que se dice que es una de las series más caras de la historia de la televisión que sin embargo no consigue quitarse la sensación de serie mediocre rodada sin sensación cinematográfica y lastrada por un guion muy torpe y un tremendo error de casting de su pareja protagonista.

Y es que el primer problema casi insalvable son unos mediocres Richard Madden y Priyanka Chopra Jonas. Madden y Chopra Jones tienen la química de dos ladrillos a los que intentan pegar con aceite en lugar de pegamento. Lo único positivo que se me ocurre de ellos es que al menos se han currado las escenas de acción de la serie, pero al problema de la falta de química entre ellos tenemos unos actores realmente flojos que lucen fatal en pantalla y a los que no te crees nunca. Y es que ambos parece que están todo el rato posando ante la cámara para parecer tíos duros, en lugar de serlo. Una diferencia fundamental que cobra lamentable importancia en la serie. En lugar de actuar parecen centrados en verse buenorros en pantalla, no buenos actores.

La serie se plantea como una actualización de las historias de James Bond con una aventura en múltiples localizaciones de todo el mundo: Italia, Valencia, Marruecos o los Estados Unidos serán parte del viaje de estos espías amnésicos. Estas localizaciones al menos transmiten que se han gastado dinero en la serie y su diseño de producción cumple con lo que necesita la historia. La primera escena de acción en el tren o la huida de la base secreta a través de la nieve son posiblemente los mejores momentos de toda una serie que al menos en lo referido a las escenas de acción cumple razonablemente bien.

Sin embargo, comentaba al principio de la reseña que la historia me ha parecido ridícula, un «sujétame el cubata» de manual. Más que una serie de acción Citadel intenta ser en realidad un triller conspiranoico en los que todos los personajes tienen un giro que hace que no sepas si son buenos o malos. Aparte de la duda que se plantea desde el primer momento sobre la identidad del traidor que ayudó a destruir Citadel hace 8 años. Pero una cosa es crear ambigüedad y otra que las relaciones de todos los personajes sean tan enrevesadas que parece que estamos viendo una telenovela turca. No, las turcas aún tienen algo de sentido, digamos una telenovela venezolana. Las relaciones que se descubren entre todos a los largo de los seis episodios resultan sencillamente ridículas. Y de ahí el comentario anterior. Me imagino a los Russo hablando con los showrunners diciéndoles «¿No podéis complicar un poco más la historia?», y los escritores sonriendo entre ellos.

Y esta historia resulta también ridícula por el tremendo error de casting que comentaba al principio, que provocan que no te creas lo que está pasando y los personajes resulten planísimos. Un error de casting es el de Madden y Chopra Jonas, pero la forma en que desaprovechan a Stanley Tucci me parece también tremendo. Hablaba del problema de los giros, pero en general los diálogos super expositivos también me parecen un desastre que impiden que los actores tengan algo en lo que centrar su interpretación.

A pesar de todo lo anterior, la verdad es que los 6 episodios, gracias a Odín que no se han extendido más, resultan entretenidos y carentes de la más mínima vergüenza ante lo que nos están contando, buscando el entretenimiento planteado a partir de los giros absurdos de la trama y unas escenas de acción super espectaculares. Citadel puede funcionar con entretenimiento de encefalograma plano, ocultando con su historia con múltiples localizaciones y giros lo absurdo y mediocre que resulta el conjunto.

Y en lo que se refiere a la creación de una franquicia para Prime Video, además de la segunda temporada de la serie ya confirmada, el final de Citadel ha presentado el que será el primer spin-of de la serie: Citadel Diana, serie ambientada en Italia que se estrenará en 2024. Aunque el conjunto haya resultado mediocre y montonero, Prime ya tiene su franquicia. Falta por ver si el enorme desembolso económico ha merecido la pena en lo referido a la audiencia.

No lo puedo saber, pero la sensación viendo la cantidad de gente que afirmó haber visto el arranque y dejó de verla porque lo que vieron no les enganchó me sugiere que esta serie no va a ser ni mucho menos el éxito de audiencia que les gustaría a Prime. De hecho, una vez vista esta primera temporada, no me ha dejado de ver la continuación, ni siquiera a pesar del enorme cliffhanger con que nos dejó la serie al final.

Comparto el trailer de esta serie:

Citadel es un importante fracaso creativo de la productora de los hermanos Russo. Y eso sin saber sus datos de audiencia. Pero parece que la buena estrella de los antiguos directores de Marvel Studios empieza a apagarse.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de La maravillosa Sra. Maisel temporada 5 (Prime Video)

Termina La maravillosa Sra. Maisel en Prime Video con una brillante quinta temporada que ofrece el final perfecto que estos personajes que son historia viva de la televisión.

PUNTUACIÓN: 9/10

En la quinta y última temporada, Midge está más cerca que nunca del éxito con el que sueña, pero descubre que «más cerca que nunca» sigue siendo muy lejos.

Amy Sherman-Palladino (1966) es una guionista, directora y productora de televisión estadounidense, creadora de la serie de comedia dramática Gilmore Girls. Sherman-Palladino ha recibido seis premios Emmy por su trabajo, incluyendo el de Serie de Comedia, el de Dirección para una Serie de Comedia, el de Escritura para una Serie de Comedia y el de Supervisión Musical, todos por La Maravillosa Sra. Maisel. Fue la primera mujer en ganar en las categorías de escritura y dirección de comedia en los Emmy. Es conocida por sus característicos diálogos rápidos, que a menudo están llenos de referencias a la cultura pop, y también por un estilo de filmación en el que da gran importancia a los planos secuencia.

Sherman-Palladino escribe junto a su marido Daniel Palladino todos los episodios de esta temporada final, con Isaac Oliver escribiendo el único capítulo no escrito por ellos. Excepto dos episodios dirigidos por Daisy von Scherler Mayer y Scott Ellis, el matrimonio también dirige la mayoría de episodios, confirmando el control total que han tenido de la serie hasta llevarlo hasta su perfecto final.

Rachel Brosnahan interpreta a Miriam «Midge» Maisel (de soltera, Weissman), una ama de casa judía estadounidense que descubre su talento para la comedia después de que su marido la abandone. Alex Borstein es Susie Myerson, la representante de Midge. Michael Zegen interpreta a Joel Maisel, el marido separado de Midge. Marin Hinkle es Rose Weissman, la madre de Midge que luego se convierte en una celestina profesional. Tony Shalhoub interpreta a Abraham «Abe» Weissman, el padre de Midge, un profesor de matemáticas de la Universidad de Columbia que comienza una nueva carrera como crítico de teatro para The Village Voice.

Del resto del enorme reparto de la serie habría que destacar a Kevin Pollak como Moishe Maisel, el padre de Joel, propietario de Maisel and Roth Garment Company. Caroline Aaron es Shirley Maisel, la madre de Joel, miestras que Reid Scott interpreta a Gordon Ford, un popular presentador de televisión que contrata a Midge como redactora para The Gordon Ford Show en esta quinta y última temporada.

La maravillosa Sra. Maisel ha sido una serie increíble de principio a fin. Las señas de identidad de esta serie se han mantenido hasta el final, con unos personajes entrañables, unas interpretaciones históricas y super divertidas de todo el reparto, unos diálogos maravillosos llenos de talento y un diseño de producción y narrativas espectaculares.

Pensando en la forma en que Amy Sherman-Palladino iba a plantear el final, me ha gustado que prácticamente desde el comienzo de la temporada no quisiera que la historia se centrara en si Midge iba a conseguir tener éxito, algo que estaba claro en una serie de este tipo, sino en cómo sucedería. De esta forma, mientras seguimos con la historia en 1961, la serie realizará numerosos flash-forwards para ver la vida de Midge años más tarde como una figura histórica de la comedia y el entretenimiento. Esto permite realizar una reflexión sobre la profesión y cómo en casi todos los casos el éxito profesional no lleva aparejado el éxito en lo personal. Los genios sólo pueden serlo si se centran en su arte, y queda claro que los hijos de Midge fueron desatendidos completamente, teniendo una madre ausente más interesada en el show-bussiness que en su familia. También nos muestra como la fama es efímera y cómicos que estuvieron en lo más alto años más tarde son sombras de lo que fueron.

La maravillosa Sra. Maisel es para mi una de las mejores series de la televisión. Los personajes forman parte de mi vida, al igual que un actores en estado de gracia que nos han dado momentos memorables casi en cada episodio. Es una pasada ver como hasta el más mínimo secundario (la secretaria de Susie, la sirvienta de los Weissman, los mafiosos) tienen momentos buenísimos en esos episodios, a los que hay que sumar a los maravillosos padres y suegros de Midge, también los MVPs de la serie. En esta temporada la clave gira en torno a la contratación de Midge como escritora de diálogos del Show de Gordon Ford, uno de los más exitosos del país. Midge tendrá que acostumbrarse a unos usos y costumbres dentro de esta productora que serían absurdos para cualquiera que lo viera desde fuera. Una de las cosas que más me gustan de la serie es lo feminista de su mensaje, pero siempre planteado con buen gusto y humor, huyendo del elemento panfletario que nos acosa en otras series. El machismo de la sociedad de la época es palpable, y Midge se muestra como un gigante ante ello, con una determinación a prueba de rechazos y decepciones. Pero con verlo cualquier persona entendemos que lo que sufre es malo, no necesita recrearse en ello a no ser que con ello pueda conseguir un elemento humorístico. Gordon Ford tiene una regla en su programa, que sus empleados no pueden aparecer en él. Descubrir la forma en que Midge va a saltarse esta regla ¿lo hará? y conseguirá el éxito es una de las claves de la serie y no se resuelve hasta los últimos 10 minutos de serie, ofreciendo un climax brillante y super satisfactorio.

Junto a unos diálogos brillantes y unas actuaciones históricas llenas de carisma por un reparto entregado, si algo nos ha volado la cabeza a lo largo de estas 5 temporadas ha sido su brillante diseño de producción, sus grandísimos sets de rodaje (o su uso de localizaciones reales, como la pista de hielo del Rockefeller Center de Nueva York), y los larguísimos planos secuencia en los que Midge vive unas escenas con decenas o centenares de extras que lucen reales como la vida misma. En todos los episodios hay escenas brillantísimas que descubren a unos creadores con un tremendo buen gusto cinematográfico con un dominio de la narrativa audiovisual que me ha parecido espectacular.

Además todo lo anterior, la recreación del Nueva York de 1960 es espectacular, con unos vestidos, unos peinados y unos vehículos y sets que nos trasladan a esa época y te hacen sentir dentro de la acción gracias a la forma en que Sherman-Palladino plantea la historia. A pesar de saber el final de la historia, si es que las historias tienen final, que es que Midge SI consigue triunfar, Sherman-Palladino consigue dejarnos literalmente en el final feliz perfecto, incluso aunque luego sepamos que la vida de los protagonistas dio muchas vueltas y les acabó separando. La sensación de feel-good está super conseguida a lo largo de la temporada, incluso a pesar de algunos momentos malos de Midge, y me dejó en el mejor momento posible.

Normalmente suelo escribir algo menos bueno de las obras que analizo, pero la serie me parece tan buena que no se me ocurre nada. De hecho, que la serie tenga 9 episodios en lugar de 10 me parece perfecto, porque eso me indica que Sherman-Palladino ha contado la historia como ella quería sin necesidad de alargarla innecesariamente.

Comparto el trailer de esta última temporada:

La maravillosa sra. Maisel ya es historia de la televisión. Qué pasada de serie y que brillante final.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Star Trek Picard temporada 3 (Prime Video)

La tercera temporada de Star Trek Picard sirve de cierre del viaje de Patrick Stewart como el Admirante Jean Luc Picard, en una entretenida temporada que ha traÍdo de vuelta a los miembros de la tripulación original de Star Trek La Nueva Generación.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La tercera y última temporada de la serie estadounidense Star Trek: Picard sigue al personaje Jean-Luc Picard en el siglo XXV. Se encontrará con la antigua tripulación del USS Enterprise, atormentada por un nuevo enemigo misterioso, Vadic.

Esta tercera y última temporada de Star Trek Picard de la CBS cuenta con Terry Matalas como showrunner, un veterano guionista, director y productor conocido por haber co-creado y dirigido la serie 12 Monos, y ser el showrunner de MacGyver y de la segunda y tercera temporada de Star Trek: Picard. La temporada de 10 episodios ha sido dirigida por cinco directores: Doug Aarniokoski. Jonathan Frakes (el Capitán William Riker en la serie), Dan Liu, Deborah Kampmeier y el propio Matalas en los dos últimos episodios. Un Matalas que también ecribe los guiones junto a un equipo formado por Christopher Monfette, Sean Tretta, Jane Maggs , Cindy Appel, Chris Derrick, Matt Okumura y Kiley Rossetter

Patrick Stewart interpreta a Jean-Luc Picard, el gran protagonista de la serie. En esta temporada vuelven varios secundarios de temporadas anteriores como Jeri Ryan (Seven of Nine) y Michelle Hurd (Raffi Musiker), además de presentar a Ed Speleers como Jack Crusher, un joven con una inesperada conexión con Picard.

El principal interés de esta temporada es ver la presentación del reparto de la serie original Star Trek: The New Generation, incluyendo a Jonathan Frakes (Riker), Gates McFadden (Crusher), LeVar Burton (La Forge), Michael Dorn (Worf), Marina Sirtis (Troi) y Brent Spiner (Data). Varios personajes de diferentes series como la Comandante Ro Laren (Michelle Forbes), Profesor Moriarty (Daniel Davis) o el capitán Tuvok (Tim Russ) también tienen una aparición en la serie.

Tengo que reconocer que NO vi la segunda temporada de Picard. En cuanto vi que se iban por una trama de viajes temporales dejé de verla en el convencimiento que no era para mi. Por este motivo, cuando Prime Video estrenó esta nueva temporada dudé sobre si verla o no. Otro elemento a tener en cuenta es que nunca vi la serie original Star Trek The New Generation. Conozco a Picard, Data o Riker porque forman parte del imaginario colectivo del mundo friki, pero no tengo ninguna conexión emocional con ellos. La llamada a la nostalgia ampliada que proponía esta tercera temporada no me llamaba especialmente la atención. Sin embargo, los comentarios super elogiosos y el hype de mucha gente me animó finalmente a verla.

La primera temporada de Picard con sus nuevas aventuras con una nueva tripulación me gustó bastante cuando la vi en su día. Sin embargo, tras ver esta tercera temporada queda claro que volver a reunir a Patrick Stewart con su antigua tripulación era la historia que se tenía que haber contado desde el principio. Que coincide además con lo que los espectadores querían ver. El hecho que la serie mantenga al showrunner asegura que la historia continúa de forma lógica, a lo que hay que añadir el buen detalle de introducir a los diferentes personajes clásicos de forma paulatina durante la temporada. Esto permite que cada uno tenga la oportunidad de brillar en el reencuentro con Picard y el resto de su tripulación.

El guion hace un buen uso de la continuidad conectando un montón de elementos de la historia de Star Trek y haciendo que cobren relevancia en el misterio al que tienen que enfrentarse en el presente. Incluso sin conocer el lore de la franquicia he notado que además de una historia accesible que puede ser disfrutada por ejemplo por mi que no vi la serie clásica, hay un montón de momentos que son café para los muy cafeteros. Cosa que para nada creo que sea malo si se hace bien. Cosa que creo es el caso de Picard. La serie construye muy bien la tensión narrativa a medida que avanzan los episodios, de forma que cuando por fin llegamos al U.S.S. Enterprise al final del noveno episodio y Picard dice «ENGAGE», me imagino que muchos trekkies se levantarían de sus asientos para aplaudir el momentazo.

Star Trek Picard es una serie pensada para su visionado semanal. Los episodios tienen una duración de entre 55-60 minutos en los que están pasando un montón de cosas todo el rato, además de al menos un momento de acción y alguna que otra sorpresa interesante. Como ejemplo de narrativa episódica cumple de sobra con su obligación de dejar a los espectadores con ganas de más al final de cada episodio.

Sin embargo, una vez vista la serie y analizándola en su conjunto, puede decirse que Star Trek Picard sufre un poco por la parte de los villanos. Recuperar la raza de los Changelings (cambiantes) como villanos permite ahorrar en efectos especiales y ha servido para aumentar la sensación de paranoia y no saber en quien confiar, cosa positiva. Sin embargo, la villana Vadic, interpretada por Amanda Plummer, no puede resultar más intrascendente y falta de carisma.

Sumado a esto, hay un giro final en el que descubrimos que en realidad hay otros villanos clásicos de Star Trek involucrados. Aunque como momentazo sorprendente creo que está bien, resulta una locura que los Changelings se aliaran con esa otra raza. Y sobre todo, que prácticamente desaparezcan los dos últimos últimos episodios cuando abían sido los grandes villanos hasta ese momento. Que el climax final sirva para darle un cierre satisfactorio a Picard y su tripulación frente a estos enemigos resulta chulo desde el punto de vista de ser el final del camino, pero la ejecución creo que es netamente mejorable.

Hecha esta apreciación, la verdad es que Picard me ha resultado super entretenida viendo la serie a razón de ver un capítulo al día. Me alegro de haber visto este final feliz para los personajes clásicos, mientras abre la puerta a que los nuevos personajes tomen el control de la narrativa a partir de ahora.

Dicho esto, Picard por supuesto es una serie con ADN Star Trek. Y entiendo que de alguna manera esto puede significar una barrera de entrada para algunos espectadores que no sepan por donde empezar a ver esta franquicia televisiva. A mi me gusta y no tengo problema en reconocerlo, pero ciertamente esta tercera temporada de Picard no es el lugar para empezar a disfrutar de Star Trek. Ahora bien, un trekkie de pro creo que habrá disfrutado Picard como si se juntaran el mismo día el cumpleaños, la Navidad, Acción de Gracias y cualquier otra fiesta de guardar. Para todos ellos Picard ha sido un regalo.

Comparto el trailer de esta temporada:

Star Trek Picard ha sido una serie super entretenida que ha saciado mi sed de ciencia ficción espacial.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Air de Ben Affleck

Aprovechando su estreno en Prime Video he visto Air, la película de Ben affleck sobre la historia de como Nike fichó a Michael Jordan como emblema de su división de zapatillas. Y me he encontrado una película muy bien hecha con un reparto estelar.

PUNTUACIÓN: 7/10

Narra la increíble y revolucionaria asociación entre Michael Jordan -un novato en ese momento- y la incipiente sección de baloncesto de Nike, que revolucionó el mundo del deporte y la cultura contemporánea con la marca Air Jordan. Cuenta la atrevida apuesta que definió la carrera de un equipo poco convencional, la visión implacable de una madre que conoce el valor del inmenso talento potencial de su hijo, el fenómeno del baloncesto que se convertiría en el más grande de todos los tiempos.

Ben Affleck y Matt Damon son amigos de toda la vida y han colaborado en multitud de ocasiones. Affleck y Damon fundaron juntos la productora Market Equities, y esta película es su primera gran apuesta en la que han puesto toda la carne en el asador, al dirigir Affleck y ser Damon el principal protagonista, aunque rodeado de un gran reparto.

El guion fue escrito por Alex Convery, que tuvo la idea de la película mientras veía el mítico documental The Last Dance que narraba la vida de Jordan. Tras ver la parte del contrato con Nike, Convery sintió que ahí había material para una buena película, por lo que se pudo a investigar a fondo. Para la película Affleck se reencuentra con sus colaboradores habituales: el director de fotografía Robert Richardson y el montador William Goldenberg.

Matt Damon es Sonny Vaccaro, ejecutivo de Nike en el área de baloncesto que convenció a la familia Jordan para que fichara por ellos. Ben Affleck es Phil Knight, el fundador de Nike. Jason Bateman es Rob Strasser ejecutivo de Nike jefe directo de Sonny. Viola Davis interpreta a Deloris Jordan, madre de Michael, mientras que Julius Tennon interpreta a su padre, James R. Jordan Sr.

Ya en papeles secundarios tenemos a Chris Tucker como Howard White, Marlon Wayans como George Raveling, Chris Messina interpreta a David Falk, agente de Jordan, y Matthew Maher hace de Peter Moore, el director creativo de Nike que creó las míticas Air Jordan y el logo de la silueta de Jordan saltando.

La película producida por Amazon Prime Video ha contado con un presupuesto de alrededor de 80 minutos. Debido al interés sobre todo en los USA por todo lo que tenga que ver con Jordan, Amazon decidió estrenar esta películas en los cines un mes antes del estreno en streaming, recaudando 50 millones de dólares es USA y otros 40 en el resto del mundo.

Si hay un tipo de historias que gustan a los americanos, son las historias de éxito de gente que rompió las normas y consiguió hacerse rico. Y aunque parezca mentira, es curioso recordar que Nike hasta la llegada de Jordan no era nadie en el mundo del baloncesto, al centrarse en el running y el atletismo. Pensar que Nike estaba a la sombra de Adidas y Converse (empresa que años más tarde fue absorbida por Nike) nos ofrece el marco para la perfecta historia de éxito empresarial creado a partir de un directivo que rompió las reglas de lo que se suponía que eran las relaciones entre las marcas y los jugadores.

Me parece curioso que Air tiene muchas conexiones con Tetris, la estupenda película de Apple TV sobre la compra de los derechos del videojuego ruso para su explotación en el resto del mundo. Lo digo porque hasta ahora se hacían biopics de gente de éxito, por ejemplo La red social de Fincher sobre la polémica figura de Mark Zuckerberg, o Steve Jobs, ambas con guion de Aaron Sorkin. Pero parece que la tendencia que estas películas indican son películas sobre marcas famosas, porque ¿Quién no se ha comprado nunca unas Nike? En este mundo del entretenimiento dominado por la búsqueda de propiedades intelectuales que generen ingresos, parece que hablar sobre la creación de nuestras marcas favoritas puede ser una forma fácil de conseguir la atención del público.

Entrando en la película en si, la verdad es que Air es una película super entretenida. El pobre Ben Affleck se ha visto envuelto en varias polémicas a lo largo de los años, empezando con su mala experiencia rodando Justice League. A lo que hay que añadir en los últimos años que haya retomado su relación sentimental con Jennifer López, lo que le ha convertido en carne de cañón para los paparazzis. Sin embargo, cuando nos alejamos de estos elementos superfluos, lo cierto es que Affleck es un gran dirección que sabe imprimir ritmo a una película que se resume en gente hablando todo el rato, contándolo de una forma ágil que mantiene interesado al espectador durante sus casi dos horas de duración.

También hay que reconocer que el guion de Alex Convery me parece super bueno. A partir de unos hechos conocidos Convery nos muestra una historia con personajes de carne y hueso que son todo corazón. Las dudas de los ejecutivos de Nike los humaniza, y sus brillantes diálogos mantienen el interés y la tensión. Si a esto le sumamos el toque de nostalgia ante las imágenes de hechos reales de 1984 y la banda sonora de hits de la época, tenemos una combinación ganadora.

Y si a todo lo anterior sumamos el tener a un reparto de actorazos, el resultado sólo puede ser notable. Matt Damon sigue siendo uno de los pocos actores con categoría de ESTRELLA que sólo por él merece la pena ver una película. Su presencia y carisma es tremenda en pantalla, a lo que hay que sumar su química con su amigo Ben, con una super intensa Viola Davis que interpreta a la madre de Jordan, o con Jason Bateman y Chris Tucker. El casting de la película me parece perfecto para lo que la historia necesitaba, la verdad. Y en ese sentido, me gusta la decisión de no mostrar nunca a un actor interpretando a Jordan, dado que es tan icónico reconocible que nuestra suspensión de credulidad saltaría por los aires.

Creo que la gente que vea Air ya sabe a lo que viene, pero incluso con el elemento de falta de sorpresa ante un resultado final conocido, las Air Jordan son posiblemente las zapatillas más populares y conocidas de la historia, el buen hacer de todos los profesionales implicados convierten a esta película en un éxito total.

En todo caso, está muy chulo conocer datos como que Jordan estuvo cobrando durante muchos años 400 millones de dólares al años de Nike gracias al revolucionario contrato que firmaron mediante el que se garantizaba un porcentaje de la venta de cada zapatilla. O que Nike antes de Jordan tenía una previsión de ventas de 3 millones de dólares con su división de baloncesto, pasando a vender 192 millones el primer año de Jordan en la NBA. Hablando de historias de éxito…

Comparto el trailer de la película:

Air es una película estupenda con un reparto estelar, unos diálogos con chispa y una gran dirección de Affleck. No se le puede pedir más.

PUNTUACIÓN: 7/10

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