Archivo de la etiqueta: Reflexiones de domingo

Reflexiones de Domingo 2/2024

¡Feliz Domingo! Tras unas semanas en las que no encontraba tema para comentar, hoy aprovecho el formato de Reflexiones de Domingo para comentar varios temas que han ido surgiendo en las últimas semana y que conectan con mi comiquera y cinéfila. Ya veréis que el titular explica el contenido.

Disfruto mucho más las grapas de DC Comics que las de Marvel

En 2015 aproveché el evento Convergencia para dejar de comprar la continuidad de DC Comics, cansado y asqueado del estado del universo DC. Lo peor que pudo pasar sucedió, y me encontré que no echaba de menos estos comics porque las grapas de Marvel y las colecciones indys me daban más entretenimiento del que podía consumir. En estos años he comprado alguna cosa puntual, sobre todo fuera de continuidad, como DCsos de Tom Taylor y Trevor Hairsine o Wonder Woman: Dead Earth de Daniel Warren Johnson. También proyectos especiales como Batman: Tres Jokers o El reloj del juicio final, ambos comics de Geoff Johns con Jason Fabok y Gary Frank, respectivamente.

En los últimos años me he encontrado con algunos comics en continuidad que superan el disfrute de una Marvel que se encuentra de capa caída. Empezando por Nightwing de Tom Taylor y Bruno Redondo. (Aunque este comic baja muchísimo cuando Redondo no lo dibuja). Más recientemente, el retorno de Mark Waid a DC nos ha dado el mejor tebeo de superhéroes de los últimos 5 años (o incluso más): Batman – Superman: World´s Finest junto al fuera de serie que es Dan Mora.

Sigo comprando apenas un puñado de grapas de DC. Pero igual por el tiempo transcurrido sin leer a la Distinguida Competencia, la verdad es que estoy disfrutando muchísimo de Batman: Off-World de Jason Aaron y Doug Mahnke, JSA de Geoff Johns y Mikel Janin (entre otros) o Shazam! de Waid y Mora. De hecho, el último evento Titans: Beast World de Taylor e Ivan Reis me ha parecido modélico, a pesar del bajón porque Reis no dibujó toda la miniserie del evento.

Frente a una Marvel que no cuida sus colecciones, en algunos casos con unos bailes de dibujantes terribles y en otros unos guiones que se quedan sólo correctos, en los últimos tiempos me estoy encontrando unos comics perfectos en DC, con la combinación de un gran guion con un dibujo espectacular. No le puedo pedir más a estas colecciones. Dicho esto, no planteo volverme loco y empezar a comprar DC masivamente, porque viendo las solicitaciones, la situación creativa de DC tampoco es que sea para tirar cohetes. Pero prefiero quedarme con lo bueno a medida que llega. Espero que Marvel mejore durante 2024, pero los próximos meses no parece que vayan a ser mucho mejores que lo que tenemos en la actualidad.

Dicho esto, cuando leo rumores sobre que DC está planteando la creación de un «Universo Ultimate» en DC con Scott Snyder de arquitecto dando a Jason Aaron el guion de algunas de sus series principales, me veo comprando encantado esas colecciones, entrando sin duda en este nuevo sello. Tener ganas de comprar DC es el primer paso para volver a hacerlo, y es un paso que yo ya he realizado. A ver cual es el siguiente.

Que una película o serie sea «fiel a los comics» no garantiza que sea buena…

… Y es exactamente lo mismo con la «diversidad», no es un valor que por si mismo garantice nada. Una serie puede tener unos valores de diversidad positivos y al mismo tiempo ser mala y/o aburrida. Al ejemplo de Willow, Ms. Marvel o Echo me remito. Estoy bastante seguro que todo el mundo acepta la primera afirmación como cierta, pero no tanto la segunda.

Si una película o serie es BUENA y además es «diversa», para mi mucho mejor. Pero el objetivo debería ser hacer la mejor película posible, no la más diversa a costa de todo lo demás. Matiz clave. Y sin embargo, en el mundo del entretenimiento americano, parece que la «diversidad» es el único criterio por el que se valora un producto audiovisual, siendo todo lo demás totalmente secundario. Es normal la desconexión que existe entre el público «normal» que sólo quiere que le entretengan sin que le cuelen panfletos ideológicos y los estudios y los medios de comunicación sobre todo americanos.

Esta reflexión vino a partir de un twit de Mark Millar que generó bastante polémica hace unos días, al compartir un video de creadores recientes de Marvel que reconocen en entrevistas no tener ni idea de los comics en que teóricamente se inspiran sus películas y/o series, lamentando que hace unos años el «respeto a los comics» y a sus fans se vendía como la principal prioridad, cosa que ya no se lleva:

Ante esto realicé un largo hilo en Twitter en el que una cosa me llevó a la otra hasta llegar a la conclusión inicial. Un hilo en el que en cierta manera refutaba el argumento de Millar, al no ser el argumento de la «fidelidad» el principal que explica que una película sea buena, sino el de la calidad de los creativos contratados. Aquí os lo dejo:

Hay una diferencia tremenda entre ser un fan de los comics y conociendo a los personajes tomar decisiones creativas que alejen una película de los comics, a escuchar a escritores y showrunners afirmar que no son fan de los comics ni conocen a los personajes, y van a su aire. Ser fan de los comics no garantiza que una película sea «buena». Pero si que tendrá el corazón en el sitio correcto. Y al mismo tiempo, que Ms. Marvel o Secret Invasion no fueran buenas series no tiene que ver con la no fidelidad a los comics, sino a su falta de CALIDAD.

Y el video me genera dudas, porque puede sacar de contexto declaraciones de estas personas. Pero al mismo tiempo, recuerdo leer las declaraciones de las directoras de Echo en las que afirmaban que los poderes de los comics eran «¿chorras?» y ellas pensaron en darle unos mejores. De nuevo, el problema de Echo no son los poderes de la protagonista, (aunque me revienta leer a gente que se cree más lista que los creadores de los personajes), sino un guion pobre, una puesta en escena mediocre y unas interpretaciones flojas. O qué decir de Secret Invasion. Luego es un tema que va mucho más allá de la fidelidad a los comics.

Los creativos contratados por Marvel Studios para sus últimos proyectos televisivos no tienen la calidad de los Gunn, Markus y McFeeley. Algo que no tiene que ver con su conocimiento de los comics. Esto es una evidencia que parece no se puede decir, sobre todo si estos showrunners son escritores afroamericanos, o directoras mujeres. Y reconozco que fui el primero que no quise ver que era imposible que Marvel mantuviera la calidad pasando de 2/3 películas al año a 5/6/7 proyectos anuales cuando se anunciaron las series de TV. La calidad de los nuevos creativos contratados ha sido muy inferior, por eso las series no aciertan. No es un tema de recursos, las series de Disney+ han contado con presupuestos de blockbusters de cine, sino de falta de calidad general. Y si al menos estas series fueran «fieles a los comics», al menos los aficionados tendriamos algo a lo que aferrarnos, pero ya no siquiera es el caso.

Y volviendo a las declaraciones de Millar, si los creativos de películas y series afirman que NO conocen los comics en los que deberían inspirarse, ¿por qué deberían interesarnos sus productos a los fans de esos mismos comics? Es más, si los lectores de comics NO somos su público objetivo, ¿a quién dirige Marvel sus series? Y tengo claro que para que una película o serie sea un éxito no es suficiente con los lectores de comics, hay que apelar a un público mainstream. Pero enfadar a una parte del fandom para acceder a ese público generalista no parece la mejor forma de vender tu proyecto.

Es indudable que en el periodo 2008-2018 la promoción de Marvel Studios primero apelaba a los fans de los comics, ampliando luego al público mainstream y buscando contentar a ambos. Eso ha cambiado ahora mismo, y el foco ya no está en los comics o sus compradores, cosa que diría que es la queja de Millar. Y en realidad nadie puede decir que esté equivocado, porque obviamente esto es así. A no seas un hooligan que se niega a ver la realidad y cree que todo lo que hace Marvel es oro en paño. Y lamentablemente de esos hay un montón también.

Y volviendo al principio, que una película o serie sea fiel a los comics no garantiza que sea «buena». Pero es exactamente lo mismo con la tan buscada «diversidad», no es un valor que por si mismo garantice nada, desde luego no «calidad». Una serie puede tener unos valores de «diversidad» positivos y al mismo tiempo ser mala y/o aburrida.

Y hablando de eso…

Ser «fan» no implica tener que consumir todo lo que venda una editorial o estudio

Los lectores de comics tenemos claro que se puede ser super fan de los comics Marvel (o DC) sin comprar todo lo que publican. De hecho, aparte del coste económico, es imposible incluso sacar el tiempo para leer todos los comics que publica Marvel cada mes, ya sea a través del Marvel Unlimited quien lo tenga, o usando medios piratas. Esto que es tan evidente para los comics parece que se ha convertido en poco menos que una apostasía cuando se habla del entretenimiento audiovisual.

El caso es que las redes sociales son capaces de lo mejor y de lo peor. Y aunque no debería ni perder tiempo en estas polémicas, estoy detectando una tendencia cada vez extendida según la cual cuando una persona normal no fanatizada comenta no haber visto The Marvels o Secret Invasion, por poner un ejemplo de una película y una serie del MCU, siempre aparece alguien descalificando a esa persona como si fuera un hater contra Marvel. A veces, este comentario viene de gente a priori comedida que jamás me esperaría. Da pena que los talibanes no entiendan la diferencia entre un fan y un consumidor. Y que la forma para mostrar a los estudios de cine que no nos gusta lo que hacen no es quejarse en redes sociales sino no darles tu dinero para que sigan haciendo lo mismo.

A lo mejor es justo porque eres un buen fan no quieres perder tu tiempo ni tu dinero en algo que claramente no es para ti. Que lo disfrute su público objetivo. Eso si, cuando fracase esa película que no vengan a echarme en cara nada a mi, que le pidan explicaciones quien dirigían la película.

Y hablando de comprar…

Panini ofrece ventas en su web con portes gratuitos a partir de 20 €uros

La semana pasada vi este anuncio de Panini en Twitter. Viendo el vaso medio lleno, las ventas online y por correo ponen la cultura a disposición de lectores que viven en pueblos pequeños y no disponen de una librería cercana, lo cual en este caso amplía las posibilidades para que cualquiera pueda aficionarse a leer comics Marvel. Esta democratización de la afición comiquera y que no dependa de si vives en una ciudad grande con librería o no me parece algo bueno. Pensando además que con apenas 6 grapas normales (o 4 grapas dobles) ya superas los 20 €uros de compra y por tanto puedes recibir sin gastos de envío los comics, me parece una pasada. (Dicho esto, un amigo tuitero me comentó que los envíos de Panini no es demasiado bueno ya que los comic van bastante desprotegidos).

Viendo el vaso medio vacío, esto me parece una competencia terrible a las librerías especializadas que durante años han sostenido las ventas de Panini y de Marvel en España. Y ya me parecía mal que la editorial tenedora de los derechos de DC Comics en España abra tiendas por toda España haciendo competencia a estos mismos libreros, pero que ahora la licenciataria de Marvel se convierte competencia y casi hasta en enemiga de las tiendas me parece terrible.

Trailer de Deadpool & Wolverine

No he sido demasiado fan de las películas de Deadpool, a pesar del entusiasmo que transmite Ryan Reynolds. La primera nos pilló a todos con ganas de que nos gustara, pensando en que estaba hecha con cuatro duros y su primera escena de acción fue super chula, aunque las bromas de caca, pedo, pis no van conmigo. Luego, aparte de la broma relativa a X-Force y la sorpresa del villano final de Deadpool 2, la verdad es que esta secuela me pareció bastante floja.

Sin embargo, la sequía que vamos a tener de estrenos este 2024 hace que el estreno de Deadpool & Wolverine vaya a ser todo un acontecimiento comiquero. Además, que después de sufrir el robado de imágenes del rodaje, Marvel estrene el primer teaser y no saque bien a Lobezno me parece una jugada maestra. Está claro que de aquí a su estreno en Julio habrá tiempo para verle, pero de momento, quien quiera verle tendrá que esperar.

YA TENEMOS A LOS 4 FANTÁSTICOS

Y se confirma que los rumores de las últimas semanas han acertado:

Pedro Pascal es Reed Richards

Vanessa Kirby es Sue Storm

Ebon Moss-Bachrach es Ben Grimm

Joseph Quinn es Johnny Storm

El diseño retro sugiere una trama que dará comienzo en 1961, momento en que saldrán al espacio (o a la Zona Negativa), perdiéndose durante 60 años. Una trama que permitirá todo tipo de pseudo-ciencia e inventos a cual más loco y estrambótico. Todo esto es suposición, pero viendo a H.E.R.B.I.E. en la imagen no creo ir desencaminado.

Respecto al casting, dentro de ser un grupo de buenísimos actores, me temo que Pedro Pascal sea demasiado conocido para poder llevar a buen puerto a Reed Richards, aunque es tan buen actor que seguro merece el beneficio de la duda. Por cierto, me gusta que los actores sean adultos y Marvel Studios abandone la ridícula idea de los jóvenes FF que sufrimos en el bodrio de Josh Trank.

THE FANTASTIC FOUR se estrenará el 25 de Julio de 2025. Esto ha provocado que The Thunderbolts adelante su estreno al 2 de Mayo. Captain America Brave New World mantiene su estreno el 14 de Febrero, mientras que Blade ahora mismo sigue con fecha de 7 de Noviembre, confiando que resuelvan los problemas del guion que ha sufrido hasta ahora.

Teniendo en cuenta la falta de estrenos del MCU en 2024, creo que habrá ganas de ver estas películas cuando se estrenen.

Y por último…

NO ESPERÉIS UNA RESEÑA DE MADAME WEB, QUE LA DISFRUTE SU PÚBLICO OBJETIVO QUE NO SOY YO.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios sobre cualquiera de estos asuntos. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Reflexiones de Domingo 1/2024: Propósitos de año nuevo

¡Feliz Domingo y Feliz Año 2024! Me doy cuenta que un 7 de enero igual es un poco tarde para desearte Feliz Año Nuevo, y los Reyes Magos ya pasaron a dejar sus regalos. Sin embargo, es el día perfecto para compartir con vosotros algunos propósitos para el 2024 desde el punto del frikerío comiquero.

INTENTAR SER MÁS FELIZ

¡WHOA! Seguro que habéis pensado «qué original». Cuando digo que tengo que intentar ser más feliz en mis aficiones me refiero a que debo centrarme en las cosas que me gustan y dejar de lado lo que no me satisface o claramente no está creado para mi. Resulta muchísimo más satisfactorio recomendar un comic, etc… que me gusta que entrar en la última polémica tuitera, cosa que no siempre consigo evitar.

En ese sentido, no se si os lo habéis preguntado, pero NO he visto Rebel Moon de Zack Snyder. Y si puedo evitarlo no lo haré. ¿Para qué perder mi tiempo en algo que se que no me va a gustar? Ya dejé que Snyder me tomara el pelo con esa ridiculez que fue Army of the dead, y como parece por los comentarios que nadie le ha dicho a la cara que no sabe escribir y que es un director de fotografía nefasto, creo que lo mejor en este caso es dejar que cada cual disfrute lo que prefiera.

A veces me auto-impongo unas obligaciones absurdas en lo referido a la publicación de este blog. Hoy se cumplen 1378 días publicando un artículo diario sin interrupción, una cifra que es alucinante. Pero reconozco que a veces resulta agotador pensar ver una película o una serie no para disfrutarla, sino para poder publicar la reseña correspondiente y cubrir un día del planning. Y es una mentalidad que no es sana ni a la larga creo que sea saludable para seguir disfrutando de mis aficiones, y del placer de escribir sobre cosas que me gustan. E implícito en esta afición es la obviedad que no todo me tiene que gustar, pero cuando analice algo, buscaré expresar mis opiniones de la forma más respetuosa posible. Pero también de la forma más clara, porque si algo no me gustó lo tengo que decir, no soy de los que creen que todo que hace X es bueno y por tanto no puedo publicar nada malo de ellos. Si algo me gusta lo diré, y lo mismo si no lo hizo.

Y eso no significa entrar en una espiral endogámica en la que solo leeré comics de Jed Mackay o Mark Waid. Por ejemplo, me apetecía ver Saltburn de Emerald Fennell, la nueva película de la directora de una joven prometedora que está disponible en Prime. Y aunque su opera prima me dejó frío, quise dar una oportunidad a la película, y me animé a verla con mentalidad de dejarme entretener. La semana que viene podréis leer mi reseña. Pero entiendo que una cosa es probar cosas diferentes aún a sabiendas que no todo me puede funcionar, y otra es pagar por ver o leer algo que sabes que no te va a gustar. No tiene nada que ver.

Dicho esto, la situación económica no está precisamente boyante, y hay muchísimas más cosas que querría leer que se que disfrutaría que presupuesto para hacerlo. O tiempo, que van de la mano. Y soy mucho más feliz con mis comics de Robert Kirkman, Ed Brubaker, Mark Millar o Daniel Warren Johnson que lamentándome porque el último comic de Tini Howard es una castaña ilegible. Es por ello que espero que las Tini Howard de la vida sean disfrutadas por su público, sea cual sea, pero no quiero pagar por algo que no me gusta. Lo que nos lleva al segundo punto.

SEGUIR PONIENDO MI CARTERA DONDE PONGO MIS OPINIONES

Respeto a todo el mundo y se que la situación económica de mucha gente es muchísimo peor que la mía. Dicho esto, en mi caso creo que si algo te gusta debes apoyarlo con tu dinero. No con tus opiniones online, (que daño no van a hacer), sino con pasta que haga que a ese autor le sea rentable seguir trabajando en lo suyo. Eso es aplicable a todo, desde Transformers de DWJ, la nueva película de Matthew Vaughn o la nueva novela de Brandon Sanderson.

Me encanta gastar mi dinero en cosas que me hacen feliz. (Dentro de un orden, que no estamos para volvernos locos). Por eso mismo pagaré religiosamente por la Biblioteca Marvel a pesar de la subida de casi 2 €uros con que Panini nos ha castigado en este 2024. Porque me apetece tener estos comics y en muchos casos leerlos por primera vez. A pesar de todas las cosas que no han envejecido especialmente bien.

Dicho esto, no me gusta la política saca-cuartos de Panini que se refleja en duplicar grapas con contenidos ajenos a esa colección. Siempre que pueda, voy a intentar NO apoyar estas prácticas con las que me parece que se están riendo de los lectores. No compro Inmortal X-Men y tampoco Patrulla-X, y me plantearé dejar de comprar Los Vengadores si tras Avengers Inc. Panini pensara seguir publicando miniseries de segunda y tercera fila en esta grapa.

Otro tema es ECC. La verdad es que compro muy pocos comics de DC. Pero resulta que los que compra mi hermano Fernando lo hace en inglés. Empezando por Nightwing, hasta que la dejamos por el bajón de calidad sin Bruno Redondo. Actualmente compramos World´s Finest y Shazam! de Mark Waid y Dan Mora, y la JSA de Geoff Johns y varios artistas. Comprar grapas USA es complejo, y daría para un artículo, pero al menos cuando compras en americano no te encuentras sacacuartos como los de Panini o ECC. Dentro del ámbito indy, sigo buscando nuevos autores para ver si me gustan. Y creo que sale a cuenta probar cosas nuevas en el ámbito del comic, sobre todo pensando en la facilidad que Amazon me ofrece para comprar tomos USA.

Pero en otros ámbitos, me parece curioso que igual por la parte de «poner mi cartera donde pongo mis opiniones», últimamente no he conectado con Taika Waititi, por un lado con su trabajo como guionista y director de Thor Love & Thunder, y por otro por algunas opiniones expresadas en los pasados meses. Y quizá por eso, NO me apetece ver en el cine Next gols wins, su última película. Desde luego, ni se me ocurriría pagar por verla en el cine. Cuando una película no gusta, el resultado es no querer ver lo siguiente que haga ese director.

NO MANTENER SUSCRIPCIONES «CAUTIVAS» POR OBLIGACIÓN

Llevo tiempo planteándome darme de baja de Netflix y de Disney+.

Netflix siempre tiene alguna joya que está super chula, estas navidades vi la nueva película de Chicken Run y la 3ª temporada de Hilda, y ambas me gustaron mucho. Pero junto a esto todos sabemos lo de los contenidos mediocres con que nos inunda todas las semanas. ¿Para qué ver la última serie mediocre cuando estoy viendo Para toda la humanidad en Apple TV? La clave debería ser no estar suscrito siempre, sino sólo los meses en que estrenen cosas que me llamen la atención. Y desde luego, no ver el último estreno de Netflix que no pinta bien cuando hay tantas cosas mejores que ver en otras plataformas.

Esto mismo sería para aplicación para Disney+ en cuanto acabe mi suscripción anual en marzo. Aparte de la calidad cuestionable de muchos contenidos (Invasión secreta), está el hecho que tampoco estrenan tantas cosas interesantes todos los meses. O al menos, que me interesen a mi. La opción de suscribirme unos meses a una plataforma concreta y aprovechar esos meses para «quemar» los últimos estrenos de esa cadena es algo que me está funcionando para HBO Max y Apple TV, y no veo por qué no aplicarlo también a estas plataformas. De hecho, creo que este 2024 dejaré de suscribirme por sistema o por un concepto mal entendido de obligación como fan de Marvel y Star Wars.

LEER MÁS LIBROS

Cada vez me cuesta encontrar el tiempo para leer libros, actualidad que en realidad me encanta. Pero en mi caso no puedo sentarme 30 minutos para leer un capítulo de una novela y dejarlo. Mi cabeza no funciona así. Cuando me pongo, necesito al menos un par de horas para leer tranquilo al menos 100 páginas y me quede con sensación que la lectura me ha cundido.

En 2023 solo leí 15 novelas, muchas menos que años anteriores. Y me encantan Sanderson, Abercrombie, Terry Pratchett o Adrian Tchaikovsky, pero cada vez me cuesta más. Espero poder corregir esto y poder leer al menos 18 novelas este año. Y, de nuevo, no hacerlo como una obligación que «tengo que hacer», sino para disfrutar de una actividad que realmente me gusta y me ofrece cosas que ningún otro medio me da.

Seguro que me he dejado alguna cosa que quería comentar. Pero creo que como propósitos de 2024 con esto ya tengo más que suficiente para empezar el año. Otra cosa que me gustaría hacer es mantener viva este formato de «Reflexiones de Domingo». Y dentro de no forzar una periodicidad obligatoria si no encuentro temas interesantes que tratar, creo que plantear un objetivo de un artículo cada dos semanas es algo que puedo hacer y espero, me permita hablar de temas que encuentres interesantes.

Por cierto, ¿Hay algún tema que te gustaría que comentara? Hablo de temas de actualidad, pero también algún comic que igual no he leído y que me recomiendas. Si me queréis comentar, estaré encantado de contestaros, en la medida de mis posibilidades.

Gracias por leer este post. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Reflexiones de Domingo 27/2023: Quinta temporada de El Colmo Podcast

¡Feliz domingo! Hoy he planteado un artículo diferente, al querer recomendaros El Colmo Podcast, en el que colaboro habitualmente.

El Colmo Podcast es la vertiente radiofónica de El Colmo, un grupo de amigos del área de L´Alcora (Castellón) con diversas inquietudes culturales que a lo largo de los años ha sido programa de radio y asociación cultural que editó un fanzine más que interesante. En los últimos años El Colmo se ha centrado en los podcasts, en los que hablamos de todo tipo de entretenimiento, sobre todo cine y televisión, pero también documentales, libros y videojuegos.

Después del verano se inauguró la quinta temporada del podcast, y de momento se han publicado tres programas, en los que he participado, y que quiero compartir con vosotros continuación. Escribir este blog es un gustazo, pero poder charlar con amigos y comentar nuestras impresiones del ocio que disfrutamos es un placer diferente tremendamente adictivo también.

EL COLMO 5X01 ONE PIECE LIVE ACTION NETFLIX

Aaay, el oro, la fama, el poder. Nada de lo que nosotros tenemos pero nos unimos a la tripulación de los Sombreros de Paja y sus aventuras para ver si nos toca algo.

Empezamos la quinta temporada de El Colmo Podcast analizando a fondo la primera temporada de la serie en live action que ha dado la campanada en Netflix y que puede ser una esperanza para los fans de los animes que esperan otras adaptaciones. Además hablamos de Ahsoka a un capítulo de ver el desenlace de la serie de Star Wars.

(03:55) Ahsoka
(16:13) Introducción One Piece
(40:31) Análisis One Piece LA: episodios 1 a 4

EL COLMO 5X02 TERROR RECIENTE

Se acaba octubre y con los días fríos, la lluvia y el otoño dan ganitas de ver películas de terror debajo de una manta. Así que os traemos una selección de películas que han salido en los últimos años y que os pueden servir para animaros a redescubrir el género y todo lo que abarca a día de hoy. Y como no, para un maratón de Todos los Santos o Halloween.

(03:49) ¿Qué estamos viendo?
(11:58) Introducción cine de terror
(28:22) El Extraño (2016)
(49:04) X (2022)
(01:02:12) The Empty Man (2020)

EL COLMO 5X03 HAYAO MIYAZAKI

El estreno de «El Chico y la Garza», la última película del maestro de la animación japonés, Hayao Miyazaki, nos lleva a sumergirnos de lleno en sus mundos y repasar su carrera con una selección de sus obras que más nos gustan.

Con este monográfico queremos rendir homenaje a un director esencial para la historia del cine y que con temáticas como la acción del ser humano sobre la naturaleza o el antibelicismo siempre está de actualidad.

(05:03) Hayao Miyazaki
(33:41) El Chico y la Garza
(01:07:43) Nausicaä del Valle del Viento
(01:27:04) Mi Vecino Totoro
(01:41:16) Porco Rosso
(01:55:48) La Princesa Mononoke
(02:08:40) El Castillo Ambulante
(02:22:48) Ponyo en el Acantilado

Ver las películas de Ghibli es como estar en ese espacio seguro en el que todo es un disfrute, por lo que fue un placer tener una excusa para ver estos peliculones.

En fin, si sois de escuchar podcasts, os invito que descubráis El Colmo Podcast. Creo que pasaréis un buen rato con nosotros.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Reflexiones de Domingo 26/2023: El problema de Marvel Studios va más allá del fracaso en taquilla de The Marvels

¡Feliz domingo! Esta semana vuelvo al formato de Reflexiones de domingo para analizar la compleja situación a la que se enfrenta Marvel Studios tras el fracaso de The Marvels en la taquilla de todo el mundo. Un problema que va más allá de un desliz puntual y que refleja una crisis en el modelo creado bajo el paraguas de Disney.

The Marvels se ha estrellado en la taquilla. Tras dos semanas en cartelera ha recaudado tan sólo 70 millones en Estados Unidos y 100 millones en el resto del mundo. Estos 170 millones totales significan un importante descalabro financiero para Marvel Studios, el primero realmente grave del MCU. The Marvels recaudó en su estreno 46 millones, menos que The Incredible Hulk de 2008, y va a ser la primera película del MCU que recaude menos de 100 millones en Estados Unidos, datos que resaltan el nivel de desastre teniendo en cuenta un presupuesto superior a 220 millones de dólares.

Los motivos de este fracaso son múltiples. 

Empezando porque los que no fueron al cine no saben si la película es buena o mala. El primer corte se produce cuando los espectadores deciden pagar o no por ver una película en el cine, y The Marvels no lo ha pasado. Desde 2019 llevo comentando que Capitana Marvel no era demasiado buena, algo que iba en contra de la doctrina dominante que quería hacernos creer que si la película recaudó 1000M era porque gustó mayoritariamente al «gran público». Para mi esto no era correcto, pero que no podía demostrarse de ninguna manera porque en realidad era una cuestión de gustos particulares de cada uno. Ahora, bien, una clave para salir de dudas es ver la recaudación de la segunda parte. Si aumenta la taquilla o se mantiene dando beneficios al estudio significa que el público que vio la primera quiso volver a ver la siguiente. Por ejemplo, ahí está el éxito de Guardianes de la Galaxia vol. 3 este mismo año, que pone en duda los comentarios negativos que hubieron en su día sobre el volumen 2. Si la continuación de un blockbuster de éxito fracasa como le ha pasado a The Marvels significa que la mayoría del público que vio la primera no quiso repetir, porque no probablemente no gustara demasiado para empezar. Hay muchos ejemplos de esto. El remake de Disney de Alicia en el país de las maravillas (Tim Burton, 2010) recaudó más de 1000 millones en todo el mundo gracias a rodarse para 3D, pero en general no gustó nada al público. Alicia A través del espejo (2016), su secuela, recaudó apenas 299 millones. ¿Os suena? Una película puede funcionar en taquilla si su promoción es buena, pero los espectadores difícilmente se dejan engañar dos veces con el mismo concepto si no gustó la primera vez.

Otra clave que merece una reflexión sobre el fracaso de The Marvels es que en realidad la película no ha fracasado porque hombres blancos adultos la hayan boicoteado, sino porque el público femenino al que teóricamente se dirigía Marvel con esta historia de sororidad y mujeres fuertes que no necesitan a los hombres para salvar al mundo han ignorado completamente esta película. El mismo público que hizo de Barbie la película más taquillera del año no ha querido saber nada de esta película dirigida por una mujer, afroamericana además, y protagonizada por mujeres. Qué curioso. (Y no deja de ser algo que llevamos viendo desde hace años en el mundo del comic, cuando las editoriales se dirigen a un público diverso que no existe en el canal de las librerías especializadas, olvidándose de los clientes compradores que han mantenido el negocio con su dinero).

Los comentarios sobre lo «comiquera» que es The Marvels no es algo que haya ayudado a la película, más bien al contrario. Escribí sobre ello en mi post con la crítica de la película, pero al final la clave es que los fans de los comics somos cuatro gatos, y no pagamos los grandes presupuestos que exigen este tipo de producciones. Incidir en esta idea de nicho es lo contrario que debería hacerse con un blockbuster palomitero de gran presupuesto que debe apelar al público más amplio posible, en un momento en el que sólo las películas que venden la idea de EVENTO o concepto diferente consiguen llamar la atención del gran público. The Marvels también ha fallado con esta película al plantear una anécdota ligera sin demasiado interés y con la peor villana del MCU.

Como espectador agradezco que Marvel intentara ofrecer cosas diferentes en cada uno de los estrenos de la Fase 4, por ejemplo Shang-Chi conectando con el cine asiático de artes marciales o Eternals con una directora con una sensibilidad indy diferente al típico blockbuster. Sin embargo, de alguna manera Marvel empezó a dirigirse al nicho en lugar de mantenerse en el mainstream, lo que fue restando espectadores para los estrenos que no son los pelotazos de los personajes importantes de Marvel como Spiderman, Doctor Extraño o Black Panther. En general he opinado positivamente de todas las películas del MCU, pero esto también se fue al traste con el desastre argumental que Taika Waititi perpetró con Thor Love & Thunder, el primer blockbuster de acción que recuerdo en el que el director y guionista boicotea al protagonista para convertirle en un incompetente. Este desastre creativo tuvo una buena taquilla debido a la inercia positiva de Thor Ragnarok, pero que creo sinceramente que le ha pasado factura a Marvel en los siguientes estrenos «normales» que más necesitaban el plus de la interconexión del MCU, Quantumanía y The Marvels. Debido a esto, los espectadores ya analizan las películas del MCU como cualquier otro estreno, de forma que unas películas se verán en el cine y otras no.

El gran problema que afecta a Marvel Studio va más allá del fracaso de The Marvels, y lo ha provocado Disney con la creación de Disney+ y con su política para los estrenos cinematográficos. Tras varios años de existencia, creo que ya puede afirmarse que el actual modelo de Disney+ desincentiva a sus clientes a ir al cine cuando hablamos de películas «normales» que no son vistas por los clientes como «importantes». Una gran parte de los consumidores, sobre todo el público familiar, ha decidido que para pagar para ver una película «mala» en el cine, se quedan en casa y la ven en Netflix. Con el añadido que todos sabemos que Disney+ estrenará el último estreno de Pixar o Marvel en 3-4 meses. Si no tienes un ansia especial por ver algo, lo normal es esperarse y verla en casa. Pixar ya sufrió este problema en 2022, y parece que el problema se ha extendido también a Marvel Studios. Primero con la decepción por la taquilla de Ant-Man y la Avispa: Quantumania, y ahora con el desastre de The Marvels.

El plan de Marvel de usar las series de Disney+ para presentar personajes que luego participarían en las películas ayudando a transmitir la idea de EVENTO no era mala idea. Pudiendo ahorrarse además tener que contar en el cine el origen del héroe, lo que ayudaría a que la película fuera a tope desde el primer momento. Esto que si se hace bien era una gran idea se ha convertido en un problema cuando las series SON MALAS, de forma que los espectadores que vimos Ms. Marvel o Invasión secreta no nos dejaron con ganas de ver más cosas de Kamala y Nick Furia. Y en general el siguiente estreno televisivo. En lugar de vender la película, las series malas están desincentivando también ir a los cines.

Y el problema que han generado las series de Disney+ es más profundo. A pesar de la mentira de la «saturación del cine de superhéroes», antes de Disney+ los espectadores sólo teníamos que invertir tres o cuatro DÍAS a lo largo de todo un año para ver en el cine las películas del MCU. Y el público acudíamos y abrazamos la idea de continuidad a lo largo de las películas de Marvel Studios, que además contaban una historia particular satisfactoria en si misma. Esto ha saltado por los aires con las series de Disney+, unos contenidos que Marvel Studios confirmaba que forman parte de la continuidad del MCU y que deben verse para disfrutar del universo cinematográfico en toda su extensión. Y antes comentaba que Ms. Marvel e Invasión secreta han sido series muy malas. Pero volviendo a la idea inicial, cada vez menos espectadores están viendo estas series, no saben si son buenas o malas. Pero si saben que la anterior serie que han visto no les ha gustado, por eso no tienen incentivos para repetir.

Por supuesto una serie mala no invita a ver la siguiente, pero incluso dentro del fandom comiquero que abraza estas series hay más y más gente que afirma que teniendo ganas, no han visto series como Caballero Luna o Ms. Marvel porque no supieron o pudieron sacar el tiempo para ver los episodios semanales a lo largo de un mes y medio. Si una serie es Juego de Tronos, buscas el tiempo de donde sea para verla porque realmente te apetece, si no ves la serie de Marvel es porque en el fondo sabes que no va a ser muy buena. Con el añadido que los estrenos sucesivos han dado una sensación de producto industrial en cadena que sale porque hay un hueco que cubrir en la parrilla televisiva, no de algo mimado que es lo mejor de lo mejor. En el momento en que el espectador siente que no pasa nada por perderse una serie del MCU, la idea automáticamente se transmite a los estrenos de cine. Y al caso de The Marvels hay que remitirse.

El principal problema de Marvel Studios es que sus películas han perdido entre su público de la cualidad de EVENTO que merecía verse si o si en el cine. La pregunta obvia y fundamental que deben hacerse es ¿Cómo se recupera esta valoración? ¿Es posible siquiera o Marvel tiene que resignarse a esta nueva situación?

Y la solución ha empezado a partir de los retrasos que las huelgas de guionistas y actores han provocado, que en realidad le van a venir bien al estudio para darles tiempo a reevaluar su situación y sus próximas películas. En 2024 Marvel Studios sólo estrenará una película, Deadpool 3 con Lobezno (Hugh Jackman) de coprotagonista. Una película que creo que va a ser un gran éxito de taquilla empezando porque confío que su presupuesto no supere los 125-150 millones de dólares y por tanto sea más fácil de rentabilizar.

Captain América New World Order, Thunderbolts, Blade y Cuatro Fantásticos se estrenarán en 2025. Confío que este parón permita a Marvel mejorar todo lo posible estas películas planteándolas para apelar al gran público, no quedándose en el nicho. Por ejemplo, no apelar únicamente al público afroamericano de cara a ver a Sam Wilson (Anthony Mackie) protagonizar su primera película como Capitán América. Entre The Marvels y Deadpool 3 van a pasar 8 meses, un montón de tiempo. Y entre Deadpool y la cuarta película de Capitán América 7 meses, espero que sea suficiente para volver a crearse expectación ante una nueva película de Marvel Studios.

Tengo que hacer un inciso para comentar lo que significan las películas de Sony de su spiderverso para el espectador. Los fans hablamos y distinguimos claramente lo que es Marvel Studios, Sony e incluso Warner en lo referido al cine de superhéroes. Sin embargo, hay un importante porcentaje de público ocasional que piensa que los superhéroes son todos iguales, y por ejemplo cree que Superman, Batman o Venom podrían salir en la próxima película de Los Vengadores. Mientras que los odiadores culpan a Marvel Studios de todos los males de la industria, la realidad es que Sony va a estrenar en 2024 4 películas, por una de Marvel Studios y una de Warner (Joker 2 de Todd Phillips, que tampoco es una película «pura» de superhéroes). Y la verdad es que aparte de la película de animación Spiderman Benyond de spiderverse, los otros 3 estrenos de Sony en imagen real (Madame Web, Kraven y Venom 3) apuntan a petardazos, lo que sumaría a la tendencia de películas malas y taquillas decepcionantes. Aunque en realidad no sean películas de Marvel Studios, el efecto negativo que pueden tener sobre el género de los superhéroes es algo que ahora mismo no puede cuantificarse. Pero creo que puede tenerlo.

Junto a mejorar las películas para intentar que sean lo mejor posibles y apelen a la mayor cantidad de público posible, hay que reducir y espaciar lo máximo posible las series de televisión de Disney+. La producción de Daredevil Born Again también se ha parado al considerar los productores que lo rodado hasta ahora no daba el nivel. Y espero que los cambios mejoren la serie. Pero Marvel debe plantearse la cancelación de series «chorra» tipo la que se anunció de Agatha Harkness, que diría que no invita a hacer que el MCU sea atractivo y espectacular. Me gusta que Marvel haya probado ideas locas como los especiales de Halloween y Navidad, porque dan cosas diferentes que sólo son posibles gracias al streaming. Pero una serie de Ironheart que apele únicamente al público afroamericano no va a ayudar a hacer el MCU atractivo, al ser otra serie que puede «no verse«.

Junto a esto, obviamente Disney debe reconsiderar su política de estrenos en Disney+. En lugar de los 3/4 meses que hay ahora mismo se debería volver a los 6 meses mínimos desde que una película se estrena en el cine y se puede ver en Disney+. Esto tan sencillo ayudará que a los consumidores les «pique» saltarse un estreno en el cine, al no poderse verlo casi inmediatamente en casa. Igual algún iluminado piense que esto sería un problema que restaría suscriptores de Disney+, pero en realidad en cuanto este margen se convierta en normal no afectará negativamente, porque cuando se estrene los espectadores tendrán ganas de verla igual. Y diría que cuando estas películas se estrenen en Disney+ podrán venderse también como un evento.

Sigo considerándome fan de Marvel, de sus comics y sus películas. Que escriba estas líneas ya indica que me preocupo por el estado del MCU. La alternativa es la indiferencia que ahora mismo transmiten Warner / DC con sus estrenos cinematográficos y sus comics. Que Blue Beetle fracasara en la taquilla me da completamente igual. Aunque obviamente estos problemas existen y así los he analizado, espero que Marvel aproveche el parón que se producirá en 2024 para reconducir la situación.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Reflexiones de Domingo 25/2023: Sobre el estado de las grapas en España

La polémica por la subida de precios anunciada por Panini a partir de Enero de 2024 ha provocado que muchos lectores expresaran su hartazgo por la situación de las grapas Marvel en España. A esto hay que sumar las dudas que cada cierto tiempo aparecen sobre la viabilidad del formato, por ejemplo tras la decisión de ECC de reducir a la mínima expresión las grapas de DC Comics en España, al apostar claramente por el formato tomo. Estas noticias hacen que reflexione sobre el estado de las grapas y lo que suponen para mi afición comiquera, empezando por cómo me aficioné a comic de superhéroes.

Empecé a leer comics de superhéroes de Marvel y DC Comics hace más de 40 años, pero fue con las ediciones de Forum y Zinco con las que se afianzó una afición que mantengo hasta nuestros días. Que es seguir mensualmente las aventuras de mis personajes favoritos del mundo del comic. O más exactamente, de mis universos de ficción favoritos. El atractivo del comic de superhéroes se explica por numerosos factores, empezando por poder disfrutar de una fantasía escapista en la que personajes heroicos viven aventuras en las que el bien triunfa frente al mal.

El gran aporte de Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko fue crear al héroe con problemas, personajes con problemas reales e incluso minusvalías a las que debían enfrentarse antes incluso de empezar a hacer el bien, que ayudaban a generar empatía en el lector y que nos preocupáramos por ellos. Peter Parker y sus problemas económicos, Matt Murdock y su ceguera, Ben Grimm con su apariencia monstruosa, etc… Cuando sumamos a la empatía la continuidad, la sensación de poder ver la vida de los personajes a lo largo del tiempo, viendo a Peter Parker pasar del instituto a la universidad, pasando de soltero a casado por el camino, nos dio un tipo de entretenimiento que no existía en ese momento en el mainstream. Un mundo en el que James Bond vivía aventuras más o menos intercambiables y las series de televisión se planteaban como «el caso de la semana» ofreciendo una fórmula que se repetía sin fin. Los comics resultaron revolucionarios en ese aspecto, y lo siguen siendo incluso cuando algunas editoriales (ejem, DC, ejem) han puesto en duda la conveniencia y la propia existencia de la continuidad.

Tan importante como las luchas de héroes contra villanos era conocer la vida privada de los protagonistas, y a la aventura pura se unió el toque de folletín y melodrama que Stan Lee tan bien conocía al haber escrito centenares de comics de romance en los años 50. La fórmula del bien contra el mal era lo normal, pero ver a los protagonistas tener citas, empezar y terminar relaciones sentimentales y sufrir con el héroe cuando perdía a la chica por llegar tarde a una cita al tener que salvar a alguien en peligro de un villano, significó la perfección de la fórmula, el pegamento que mantuvo pegados a esta afición a varias generaciones de lectores.

Los comics de superhéroes de los años 70 y 80 con los que me aficioné tuvieron además a los que subjetivamente pueden ser catalogados como los mejores dibujantes de la historia del medio, algo que ayudó aún más a que estas aventuras lucieran de forma increíble en la páginas. John Byrne, George Pérez, Frank Miller, John Romita Jr., Jim Starlin, Paul Smith, Walter Simonson, John Buscema, Alan Davis, Dave Gibbons, Barry Windsor-Smith… Algunos de estos artistas eran autores completos, realizando la doble tarea del guion y el dibujo, y ofrecían un tipo de historias con una escala imposible de ver en cualquier otro medio. La sensación de acción más-grande-que-la-vida con el destino del mundo (e incluso el universo) en juego era algo que sólo podías disfrutar en los comics (bueno, y en Star Wars a partir de 1977), y cuando esta acción era narrada por alguno de estos dibujantes, el resultado era magia pura.

A todas estas maravillas había que sumar lo que era la guinda del pastel, al tener estas aventuras por un precio más que asequible de las grapas que te permitía poder comprar múltiples colecciones a la vez. De hecho, estar en contacto todos los meses con tus personajes favoritos fue clave para afianzar el vínculo que se generó entre lectores y personajes y editoriales.

Aunque durante los 80 compraba mucho de Forum y Zinco, en los 90 se produjo el primer cambio cataclísmico en mi afición. Por un lado, la expansión sacacuartos de Marvel y DC hizo imposible comprar todas las colecciones (aunque en realidad nunca compré el 100% de los comics que se publicaban), por lo que llegó la necesidad de seleccionar qué comprar y qué dejar en el quiosco. A eso se añadió otra clave que me ha movido desde entonces. No era lo mismo leer la Patrulla X de Chris Claremont que la que Scott Lobdell, ni tenia nada que ver ver al Capitán América dibujado por John Byrne que por Paul Neary o Kieron Dwyer. Mi afición siempre ha sido LEER las aventuras, y hubo un momento que entendí que era mejor comprar las series realizadas por mis autores favoritos, fueran cuales fuesen, que comprar por completismo unos comics realizado por profesionales mediocres que me daban unas aventuras que no me gustaban, ya fuera por el dibujo, el guion o la unión de las dos cosas. Y respeto máximo para los coleccionistas completistas, como gasten su dinero me parece perfecto. Simplemente, ese no es mi hobby.

Hace 3 décadas que sigo más a autores que a personajes. Excepto la colección de Los Vengadores, creo que he dejado en algún momento todas las colecciones que compraba, incluido Spiderman y mis amados mutantes, que han tenido etapas realmente ilegibles. De hecho, ahora que lo pienso diría que también dejé de comprar alguna etapa de Los Vengadores, el reinicio de Heroes Reborn de Liefeld o los comics de Chuck Austen previos a la llegada de Bendis, por ejemplo, aunque hablamos de etapas cortas de apenas un año.

En los años 90 hice el cambio de la grapa española a la grapa USA gracias a la llegada del Previews a algunas librerías de Valencia, lo que me permitía estar al día de la actualidad americana, frente al margen que existía en las ediciones españolas que en algunos casos podía ser de AÑOS. Durante 20 años me mantuve comprando todos los meses más de 30 grapas mensuales de todas las editoriales americanas. Porque a las clásicas Marvel y DC se sumaron Image, Dark Horse, Malibú y alguna editorial más.

En 2016 decidí abandonar la compra de grapas USA. Esta decisión vino provocada sobre todo por el mal servicio de mi librero de entonces, que me perdía todos los mes un par de grapas sin darme ninguna solución, haciendo insostenible la compra y el mantenimiento de mi afición en este formato. Unos meses antes aproveché el evento de DC Convergencia (dos meses en abril-mayo de 2015 llenos de fill-ins destinados a cubrir el trasladó de las oficinas de DC de Nueva York a Burbank – California) para dejar de comprar DC debido a la caída en picado de la calidad media en sus series a partir del reboot de los Nuevos 52.

En lo relativo a las grapas Marvel, realicé este salto aprovechando el final de las Secret Wars de Jonathan Hickman y Esad Ribic que provocaron un reinicio del universo Marvel. En ese momento, el salto entre la edición de Panini y la americana era de pocos meses, y hay que reconocer que en ese momento las grapas de Panini eran realmente económicas, nada que ver con los precios que tenemos en la actualidad.

En lo referido a las editoriales independientes, opté por pasarme de las grapas USA al tomo USA, dado que su compra era relativamente sencilla y sin quebraderos de cabeza, y no tenía nunca claro qué colecciones iban a ser publicadas en España, con cuanta diferencia respecto al original, y en qué formato y a qué precio. En ese sentido, el formato Trade Paperback en tapa blanda por ejemplo de Image me parece perfecto para la compra y disfrute de estos comics y de autores TOPs para mi como Robert Kirkman, Rick Remender, Greg Rucka, Ed Brubaker y todos sus artistas asociados.

Al poco de empezar a comprar las grapas de Panini se produjo la primera gran subida de precios de la editorial. Unas subidas que ya se han convertido en habituales con el paso de los años con el compresible enfado de los aficionados. Pero, con un precio u otro, sigo pensando, y se que nado contracorriente, que la grapa sigue siendo el mejor formato para seguir disfrutando de estas aventurasEmpezando por el elemento principal, y es que quiero tener mi dosis de mis personajes favoritos todos los meses, mientras que si los leyera en tomo, lo normal es que pasen mínimo de 6 a 8 meses entre un tomo y el siguiente. Sobre todo Batman tiene múltiples colecciones y por tanto podrían publicarse tomos casi todos los meses . Pero cualquier otro personaje, Nightwing, Thor, Daredevil, etc… con una única grapa mensual, obligatoriamente me dejarían muchos meses de espera entre un tomo y el siguiente, lo cual es muchísimo tiempo para mi. En series como Daredevil ya lo hemos vivido, y el tiempo entre tomos era exageradamente largo, a veces de casi un año. No es sorprendente que en cuanto pudo, Panini volvió a publicar el personaje en grapa, porque en mi opinión en los largos meses entre la salida de un tomo y el siguiente se produce una desconexión entre el héroe y el lector.  Me encanta la actual colección de Caballero Luna de Jed MacKay y Alessandro Cappuccio (entre otros), pero cada vez que compro un tomo tengo que repasar lo que pasó en el anterior porque no lo recuerdo. Algo que nunca me pasara en las numerosas grapas que compro mensualmente.

Está claro que la afición comiquera es un hobby caro, no es sólo un tema de las grapas. No es algo de ahora, los tomos también tienen unos precios prohibitivos en cuanto las editoriales optan por ediciones en tapa dura, que son cada vez más frecuentes. Dicho esto, se me plantea otra duda económica importante que pone en duda que la grapa sea más cara que otros formatos. Con 50 €uros compro todos los meses +/- 10-12 grapas de Panini, con lo que tengo 12 historias diferentes de 12 personajes y grupos diferentes. Si empleara esos mismos 50 €uros para comprar tomos que sustituyeran a las grapas, en los formatos de Panini de tapa blando o tapa dura apenas me llegaría para comprar 2-3 tomos. Si pongo en la balanza 12 historias, aunque sea en dosis pequeñas, frente a 2-3 arcos completos que me obligan a dejar sin leer todo lo demás, creo que no me compensan los tomos, al perderme un montón de cosas que estarían pasando en el resto de colecciones. Aventuras que no quiero perderme.

Una de las polémicas de hace unos días ha sido la noticia del desproporcionado aumento de los tomos de la Biblioteca Marvel, que van a pasar de 12.00 €uros en 2023 a 13.90 €uros en 2024, un incremento de más del 15%. Una polémica sobre el precio de estos tomos, no de las grapas. Una tomadura de pelo si pensamos que se trata de comics antiguos que ya han sido reeditados en múltiples ediciones anteriores por parte de Panini. Mi queja en Twitter (¿X?) consiguió que un tuit mío tuviera la difusión que no había tenido ninguna publicación mía en meses en esa red social, porque no cabe duda que la gente está calentita con este tema. Sin embargo, a pesar de todo, sigo pensando en la grapa como unidad de medida y como contenedor de historias, a pesar que Marvel plantee sus historias para que sean recopiladas en tomo, lo que afecta al disfrute de algunas colecciones.

Hay otro elemento que quiero comentar, y es sobre las nuevas generaciones y el manga. Por un motivo que no acabo de entender no dejo de leer comentarios y escuchar opiniones en podcasts que ven normal que muchos chavales vayan todos los meses a comprar su manga a la librería, pero a la vez niegan que precisamente esos mismos lectores jóvenes puedan aficionarse a Marvel o DC con grapas que les obliguen a ir a la misma librería todos los meses. Y entiendo que el manga por 10-12 €uros te dan 200 páginas de historia (en blanco y negro), frente a los 3 €uros por apenas 20 páginas de historia de las grapas USA. Pero no todos los mangas son como los de Urasawa en los que pasan muchas cosas, he leído mangas en los que a lo largo de 2-3 volúmenes han contado una única escena de acción, o un partido de baloncesto o tenis, en los que realmente la historia no ha avanzado tampoco casi nada. Frente a comics de Bendis o King que son insufribles leídos mes a mes, también hay lecturas de grapa que resultan super satisfactorias, como estamos viendo en los comics de Jed MacKay o de Jason Aaron. Comics que justifican más que de sobra su lectura mensual en el formato grapa.

Un problema que SI tiene el comics de superhéroes es que los continuos reinicios y cambios de equipos creativos hacen complicado que un nuevo lector sepa por donde empezar a disfrutar de la afición. (Aunque en realidad todos empezamos a leer con una grapa suelta que estaba a mitad de la historia). ¿Por donde empiezo a leer Spiderman? Ciertamente los primeros comics de Lee y Ditko han envejecido muy mal para los nuevos lectores. Y en lugar de esta etapa original, ¿recomiendo la etapa de Roger Stern y John Romita Jr de los 80? ¿La de J. Michael Straczynski de nuevo con Romita Jr de 2000? ¿O mejor las últimas de Nick Spencer o la actual de Zeb Wells? Y qué decir de la influyente etapa de Dan Slott tras el mefistazo. Hay demasiadas etapas buena y malas, lo que puede resultar demasiado confuso. Aparte que no existe correlación entre las historias de las películas y las de los comics, siendo en muchos momentos casi hasta opuestas.

En lo que también tiene todas las de perder las grapas es en lo referido a los cambios de hábitos de consumo. Si el modelo de Netflix y el binge-watching y los maratones son el modelo que se está imponiendo para ver televisión y ocio en general, no hay duda que leer 20 páginas de una historia y tener que esperar 5 meses en saber el final no resulta nada atractivo. En este sentido sí veo que las grapas están perdiendo la batalla frente a los nuevos modos de consumo, y por eso desde hace años los comics de Batman o Spiderman son quincenales, para que al menos los lectores no tengan que esperar tanto tiempo entre un número y el siguiente.

En este momento tengo que aclarar que esto que digo de las grapas sería de aplicación para el UNIVERSO MARVEL. Como comentaba antes, DC cometió el pecado de echarme y hacer que me diera cuenta que podía pasar sin comprar sus comics. Y aunque he disfrutado de algunos comics puntuales como Nightwing de Tom Taylor y Bruno Redondo (cuando dibuja), el Batman de Marc Silvestri o Batman – Superman World´s Finest de Mark Waid y Dan Mora, pero sigo desenganchado de su universo y sin ganas de volver. Además, la apuesta por los comics Black Label fuera de continuidad es cada vez más fácil poder comprar alguna colección de algún autor que me gusta sin tener que preocuparte de una continuidad inexistente. Tampoco tengo necesidad de comprar el indy en grapa, empezando por el problema del Previews que comentaba antes, por lo que la mayoría de colecciones las compro y disfruto en formato tomo. Aunque alguna colección si que he picado en grapa, como el disfrute de Big Time de Mark Millar y Pepe Larraz, Conan The Barbarian de Jim Zub y Roberto de la Torre o los comics de Daniel Warren Johnson. En ese sentido, resulta sintomático que nada que haya publicado Marvel en los últimos meses y casi años tenga en mi el impacto de los últimos comics de Daniel Warren Johnson, Mark Millar, Robert Kirkman Ed Brubaker y sus artistas colaboradores. Marvel tiene a los personajes, pero la calidad de estos autores está a años luz de lo que está publicando la Casa de las Ideas.

No soy coleccionista completista, pero tras 40 años comprando y leyendo reconozco que si que me gusta la familiaridad del universo Marvel, y me gusta estar al día de lo que pasa (a grandes rasgos) gracias a la lectura de sus principales eventos. No tengo problema en dejar de comprar una grapa o varias, por ejemplo los mutantes de Krakoa tienen sus días contados, pero no me veo ahora mismo dejando de comprar los comics Marvel en su conjunto. Dicho esto, la alarmante pérdida de calidad (o al menos, comics que no conectan con mis gustos) ha provocado que lleve meses comprando apenas 8-9 grapas Marvel mensualmente. Cada vez compro menos comics Marvel y las oportunidades que sigo dando a nuevas series y autores no siempre están saliendo bien. Si la disminución de compras se mantiene, igual no tengo que decidir dejar de comprar Marvel porque mes a mes la afición irá muriendo por falta de comics que me apelen a mi como comprador.

En ese sentido, la compra en tomos si tiene una ventaja a la grapa, dado que te permite tener una idea más ajustada de lo que te espera, al poder leer críticas y comentarios de lectores amigos que han leído esos comics, frente al salto de fe que los lectores de grapa tenemos que hacer a la hora de empezar a comprar una nueva colección. Algo que decidimos basados únicamente en el marketing con el que Marvel / Panini te vende una colección que puede pintar bien pero acabar siendo un desastre infumable. Y que esto pase una vez es normal, pero si se acumulan las lecturas insatisfactorias, que es lo que está pasando en los últimos años, reduces las oportunidades que le das a nuevas series. Sin embargo, cuando sale un tomo puedes ir poco más a lo seguro, y aunque el desembolso sea mayor lo normal es acertar más veces.

El baile de dibujantes y no poder tener al mismo artista en todo un arco es uno de los grandes pecados de la Marvel actual, unido a la contratación de guionistas mediocres que no han demostrado en colecciones indys que tienen calidad suficiente para guionizar comics Marvel, sino que parece que han sido contratados para cubrir una cuota de «diversidad». Marvel piensa con razón, por las ventas de sus grapas, que los artistas son intercambiables y que los lectores nos comemos con patatas cualquier cosa mientras tenga «Spiderman» en portada. No se dan cuenta que los grandes comics siempre han sido los que combinan una gran historia con un arte sobresaliente. El problema de los dibujantes mediocres y los cambios artísticos me parece un cáncer en la Marvel actual. Como lo es que están alienando a sus compradores actuales y pasados, los que mantuvimos abierto el chiringuito con nuestro dinero, buscando un nuevo público «diverso» que creo que no existe, al menos en el canal de las librerías de comic. Publicando comics infumables de autores que fallan una y otra vez sin que los editores hagan nada para mejorar la situación.

En lo referido a Panini, aparte de la pasada de sus subidas de precio, su decisión de publicar grapas dobles incluyendo en una cabecera popular otra serie diferente que ellos saben que no tiene el mismo tirón comercial me parece un segundo sacacuartos vergonzoso que ha hecho que no comprara colecciones como Inmortal X-Men y que ahora ha conseguido que deje de comprar Patrulla-X. Estas decisiones muestran a una editorial que NO cuida a sus lectores y que debe pensar que vamos a seguir comprando lo que sea que publiquen. Cosa que se está demostrando que no es el caso, si cada vez menos compradores compramos las grapas mensuales.

Por cierto, que las ventas no son las que deberían se aprecia en la decisión de Panini de publicar en enero dos números 1 de dos etapas que empiezan ese mes a precios reducidos: el Capitán América de J. Michael Straczynski y Jesús Saiz y Daredevil de Saladin Ahmed y Aaron Kuder, con unos precios gancho de 2.00 €uros y 2.50 €uros respectivamente. Estos precios son muy inferiores a los normales, pero no tengo claro que vayan a funcionar dado que todos sabemos que el segundo número ya tendrá el precio normal de la grapa. En ese sentido, IMAGE le lleva un montón de ventaja a Panini en lo relativo a promocionar sus colecciones, al vender el primer tomo de sus colecciones (no la primera grapa) a un precio de 9.95 US$, pasando ya el segundo al precio normal de 17-18 dólares. Si Panini hubiera planteado publicar todo el primer arco a precio reducido, igual me planteaba comprar alguna colección pero sólo una grapa a precio reducido no es suficiente para engancharme.

Quiero ver el vaso medio lleno y confiar que las nuevas colecciones Marvel de 2024 van a conseguir devolverme la ilusión, por ejemplo con el final de la Era de Krakoa. Pero desde luego ni Marvel ni Panini tienen un cheque en blanco, sólo compraré lo que realmente pinte interesante y se ajuste a mis gustos.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!