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Crítica de Juego sucio de Shane Black (Prime Video)

Shane Black se atreve a utilizar al mítico Parker de las novelas de Donald E. Westlake en Juego sucio, su última comedia de acción protagonizada por Mark Wahlberg que ha estrenado Prime Video.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Parker es un experto ladrón, muy profesional en lo suyo, que elabora sus golpes con una ética de trabajo clara y directa. Junto con Grofield, Zen y un equipo experto, todos se toparán con un robo que los enfrenta a la mafia de Nueva York.

Shane Black (Pittsburgh, 1961) es un guionista, director de cine y actor estadounidense, conocido por su estilo en películas de comedia de acción. Es el creador de la saga Arma letal y también ha escrito películas como El club de los monstruos (1987), El último boy scout (1991), El último gran héroe (1993) y El largo beso de la noche (1996). Como actor, Black es más conocido por su papel de Hawkins en Predator (1987). Debutó como director con la película Kiss Kiss Bang Bang en 2005. Black pasó a escribir y dirigir Iron Man 3 (2013), The Nice Guys (2016) y The Predator (2018).

Black además de dirigir escribe el guion junto a Charles Mondry y Anthony Bagarozzi. Una guion que coge al mítico personaje de Richard Stark (psudónimo de Donal E. Westlake) en una historia completamente nueva que no adapta ninguna novela concreta, aunque si coge elementos de algunas. La película de 128 minutos de duración cuenta con fotografía de Philippe Rousselot, montaje de Chris Lebenzon y Joel Negron, y música de Alan Silvestri. Destacar que la película ha sido producida por Robert Downey Jr. a través de su productora Team Downey, junto a Amazon MGM Studios.

En el reparto encontramos a Mark Wahlberg como el protagonista absoluto Parker. a Wahlberg le acompañan LaKeith Stanfield como Grofield, Rosa Salazar como Zen, Keegan-Michael Key como Ed Mackey, Chukwudi Iwuji como Phineas Paul, Nat Wolff como Kincaid, Gretchen Mol como Grace Webb, Thomas Jane como Philly Webb, Tony Shalhoub como Lozini, Hemky Madera como el coronel Ortiz y Alejandro Edda como De La Paz.

Shane Black es un director muy particular. A mi me gusta, a pesar del fracaso tremendo que fue The Predator (2018). Pero sus películas Kiss kiss bang bang y The Nice guys me parecen unos peliculones que combinaban perfectamente el género negro con una comedia con momentos divertidísimos. Juego sucio conecta esta sensibilidad con el mítico Parker, al que hemos visto en novelas, comics increíbles como los creados por Darwyn Cooke, y numerosas películas. Mi película favorita de Parker es Payback, protagonizada por Mel Gibson, que probablemente sea el mejor Parker hasta la fecha. Superando al Parker de Juego sucio, las cosas como son.

Entrando a valorar Juego Sucio, lo primero a comentar es que Shane Black ofrece una película entretenidísima que en varios momentos parece una montaña rusa de situaciones a cual más increíble. En muchos momentos parece que Shane Black y su colega Robert Downey Jr. han planteado un «sujétame un cubata», al meter a Parker en no un robo ni dos, sino tres robos complejos que mirarían de tu a tu a la trilogía de Ocean´s 11. Es cuestionable que Parker sea el protagonista adecuado para una película de robos que parece inspirarse en Fast & Furious 5 (la mejor de toda la serie, la de Brasil) o la franquicia de Misión Imposible con la idea del «más difícil todavía». Pero eso es justo lo que Black nos da con esta película.

La película empieza como El Cazador, con Parker siendo traicionado tras un atraco por Zen (Rosa Salazar, la protagonista de Alita), que mata a todo el equipo e hiriendo a Parker. Bueno, para que quede claro el tono de lo que vamos a ver, antes de eso durante este primer robo el equipo de Parker es robado por una persona normal que pasaba por ahí, provocando una persecución super loca que acaba en el hipódromo con coches chocando contra caballos. Una locura. Tras sobrevivir, Parker empezará la persecución de Zen, jurando a la viuda de Philly (interpretado por Thomas Jane, uno de los fallecidos que era el único amigo de Parker) que vengará su muerte. Esto le llevará a Nueva York, donde Zen está preparando un golpe mil-millonario que le puede compensar a Parker por las pérdidas del golpe anterior.

Juego sucio no adapta ninguna novela concreta de Parker, pero si coge elementos de varias, como de La Compañía, donde se enfrenta a la Mafia de Nueva York y sobrevive. En Juego Sucio Parker se supone que no puede ir a Nueva York porque así lo acordó con La Compañía, lo que va a añadir un nivel añadido de peligro a toda la trama, al tener que llevar a cabo el atraco y escapar de la mafia al mismo tiempo. Como decía, las dos horas de duración se pasan en un suspiro dado que siempre están pasando cosas, siempre hay un robo, una persecución, una explosión, una sorpresa, una sorpresa o un diálogo divertido.

Aunque tengo varios problemas con la película, tengo que decir que el final me parece perfecto, con el ADN de Parker que se supone que debe tener una historia protagonizada por él. Un ADN que igual no hemos tenido en la mayor parte de la película, porque lo del «más loco posible» no se si me encaja con Parker. Pero como digo, que el final sea perfecto me parece un plus enorme que consiguió dejarme con buen sabor de boca.

En la parte de humor, obviamente Mark Wahlberg no funcionaría ni desde luego Parker se presta a ello. Sin embargo, el equipo que reúne para el segundo robo, que se convierte luego en el tercer robo, son gente peculiar que si nos da momentos bastante divertidos. LaKeith Stanfield como Grofield, un ladrón con alma de actor que es dueño de un teatro ruinoso, y el matrimonio formado por Keegan-Michael Key como Ed Mackey o Gretchen Mol como Grace Webb, están bastante bien.

En realidad mi problema principal en Mark Wahlberg. Uno de los misterios insondables del entretenimiento americano es cómo consiguió Wahlberg ser percibido como una estrella de cine. Aunque físicamente está fuerte y está bien en las escenas de acción, las cualidades interpretativas de Wahlberg son mínimas, al igual que su carisma. Y esto es un problema para este Parker. Pensando que Parker ha sido interpretado por Lee Marvin, Mel Gibson (mi favorito) o Jason Statham (que al menos proyecta fuerza y tienen carisma), Wahlberg probablemente sea el peor actor que recuerdo que haya hecho de Parker.

Otro error garrafal de casting es elegir al por otro lado buen actor Tony Shalhoub como Lozini, el jefe de la mafia de Nueva York. Y que parece un oficinista del ayuntamiento. Rosa Salazar creo que hace un trabajo como Zen, la ladrona que en realidad busca una vida mejor para su pueblo en sudamérica, para lo que necesita el botin mil-millonario que espera conseguir con el golpe que ha preparado en Nueva York. Aunque es una militar fría que mata sin dubitación, en realidad tiene unos fuertes valores morales. Algo que va a chocar con Parker, obviamente.

Wahlberg suele estar mejor cuando tiene un compañero que le ayuda a lucir mejor en pantalla, como por ejemplo en The Fighter, una de sus mejores películas con Christian Bale y Amy Adams. O The Departed, con Matt Damon y Jack Nicholson. Sin embargo, en Juego sucio ni Rosa Salazar ni LaKeith Stanfield consiguen arreglar algo que no tiene arreglo.

Parker es un personaje noir de vieja escuela. Un solitario egoísta y amoral que sólo se preocupa por lo suyo. Me gusta mucho el giro final, que es lo mejor de la película. Aunque en realidad no es un giro, más bien el único final posible a lo que habiamos visto. Pero toda la película es una locura tras otra de robos y persecuciones con montones de efectos digitales que no tengo claro que sean la historia en la que Parker encaja del todo. Y es verdad que la película es super entretenida, pero creerme si os digo que lo de «sujétame el cubata» es algo que se hace super evidente cuando ves que a un robo le sigue una persecución, luego otro robo y otra persecución, y así hasta el final de la película.

En realidad no es que yo sea el defensor de las esencias de las novelas de Richard Stark o del personaje de Parker. Juego sucio me ha entretenido y me hizo pasar un buen rato. Al verla en casa gracias a su estreno en Prime Video, no me sabe mal haberla visto A pesar de sus varios WTF? me ha entretenido. Que tengo claro que era el objetivo principal de Shane Black. De hecho, aunque creo que Wahlberg es un tremendo error de casting, creo que vería una segunda película si la dirigiera Shane Black. No creo que pagara por verla en el cine, pero seguro la vería en casa, como hice con Juego sucio. Sabiendo lo que vas a ver, y seguro sin poner las expectativas demasiado altas, creo que la película puede ofrecer un entretenimiento más que correcto.

Comparto el trailer de la película:

Juego sucio es un over-the-top super exagerado, pero Shane Black consigue ofrecer una película super entretenida con un final perfecto. Podía haber estado mejor, probablemente con otro protagonista más adecuado, pero también mucho peor.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Un mundo bajo Muerte 5 de Ryan North y R.B. Silva (Marvel Comics – Panini)

La miniserie evento Un mundo bajo Muerte de Ryan North y R.B. Silva, con color de David Curiel llega a su ecuador con el ataque combinado de Muerte con los héroes de la Tierra contra Dormammu.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Tras enfrentarse a Dormammu, el Doctor Muerte ha conseguido sobrevivir. Roto, agotado y tras haber conseguido el tiempo que necesita, Muerte se ha asegurado de que todos los héroes sobrevivan. Ahora ellos deben tomar una decisión: permitir que la Tierra caiga en manos de Dormmamu o aliarse con Muerte. 

El final del capítulo anterior de Un mundo bajo Muerte nos dejó con un cliffhanger el el que los héroes de la Tierra se unían a Muerte para combatir a Dormammu. Este quinto número nos da precisamente eso. Y llama la atención lo poco interesante que resulta leer este comic. Como en números anteriores de esta miniserie – evento, el combate (en este caso contra Dormammu) resulta algo secundario, lo que importa es qué sucede a partir de la victoria de Muerte y sus aliados. Porque Muerte destierra a Dormammu mediante un hechizo eterno… mientras él viva. De este modo, su posición como Emperador de la Tierra se afianza aún más con esta nueva victoria.

El comic se pierde en páginas con el aftermath del combate y el rescate de gente atrapada entre los escombros, que no van a ningún lado. Y lo que es peor, con un diálogo en el que Thor se pregunta si no sería mejor dejarle gobernar a Muerte, dado que hasta ahora ni tan mal. Y todo es correcto aunque un poco ridículo, como decía antes parece planteado a consciencia para aburrir a las ovejas. Del montón de situaciones interesantes que podrían plantearse de un mundo dominado por Muerte, North se empeña una y otra vez con mostrarnos lo menos interesantes. Llegamos al ecuador de la serie y no hemos tenido ningún hito destacable, todo sigue por el ámbito plano y casi hasta burocrático. Lo contrario a lo que me interesa leer cuando leo un comic Marvel.

El dibujo de R.B. Silva y el color de David Curiel repiten aciertos y fallos. En las peleas, sobresale el color por encima de los lápices, ofreciendo imágenes resultonas que podrían mostrar mejor lo que está sucediendo. En positivo, en las páginas del debate sobre lo que hacer a continuación, Rilba se las apaña para que no sean un desastre de cabezas parlantes. Con todo, me da la sensación que North no le da momentazos para lucirse a Silva, pero Silva tampoco aprovecha las oportunidades que si tiene el comic para que los lectores veamos lo buen dibujante que es, Cosa que no está demostrando en esta miniserie.

Un mundo bajo Muerte está siendo un comic decepcionante. Debería plantearme dejar de comprarlo, pero al ser tan sólo 9 números, aguantaré a ver qué final plantea North para terminar de descubrir si el viaje ha merecido la pela. De momento, la verdad es que no. Estaba dudando si comprar los comics de Ryan North de Los Cuatro Fantásticos, pero visto lo visto creo que es mejor que me abstenga de hacerlo.

Comparto las primeras páginas del comic:

Un mundo bajo Muerte no está funcionando en absoluto. Me asombra la forma de contar de forma tan poco interesante situaciones que deberían ser la bomba.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de G.I. Joe 316-320 de Larry Hama y Paul Pelletier (Image Comics)

Cuarto arco de G.I. Joe A Real American Hero desde que Skybound continuó las aventuras clásicas de Larry Hama. Un arco con dos misiones de Joes en paralelo que ha contado con dibujo de Paul Pelletier, entintado de Tony Kordos y color de Francesco Segala.

PUNTUACIÓN: 7/10

¿DESERTORES DE COBRA?

Cuando los miembros de la Guardia Carmesí, la élite de Cobra, acuden a los Joes en busca de refugio, Snake Eyes, Scarlett y su equipo ninja tienen la oportunidad de eliminar la amenaza de Springfield de una vez por todas….

¿O es demasiado bueno para ser verdad?

SNAKE EYES ATACA

El equipo ninja G.I. Joe se ha infiltrado en Springfield… pero nada es lo que parece.

Mientras tanto, el Dr. Mindbender se venga.

Larry Hama (Nueva York, 1949) sirvió en el ejército de Estados Unidos de 1969 a 1971, durante la guerra de Vietnam, donde se convirtió en experto en armas de fuego y artefactos explosivos. Sus experiencias en Vietnam le sirvieron para editar la serie de Marvel Comics The ‘Nam (1986-1993). Tras su licencia del ejército, Hama comenzó a participar activamente en la comunidad asiática de Nueva York y, durante la década de 1970, interpretó papeles secundarios en los programas de televisión MAS*H y Saturday Night Live, y actuó en Broadway en dos ocasiones.

Aunque Hama es sobre todo conocido por su trabajo en G.I. Joe, también escribió una estupenda etapa de Lobezno con dibujo de Marc Silvestri, la chulísima serie Nith Man: The Ultimate Ninja y Elektra. Además, fue el creador del personaje Bucky O’Hare, que se convirtió en un cómic, una línea de juguetes y un dibujo animado para televisión.

Hama es una institución dentro del mundo de G.I. Joe. Empezó a escribir G.I. Joe en JUNIO DE 1982. Marvel Comics publicó 155 números hasta el cierre de la colección en 1994. Tras esto, Devil´s Due consiguió los derechos en 2001, hasta que fue sustituido por IDW, que publicó los comics de G.I. Joe desde 2008 hasta 2022. Durante esta etapa, la más larga hasta la fecha, IDW revivió en 2010 el título original  G.I. Joe: A Real American Hero, con Hama de nuevo como guionista. Este comic retomó la numeración original de Marvel y se mantuvo en publicación hasta alcanzar el especial 300 en 2022, que fue el último número publicado por esta editorial. Tras el anuncio que Skybound adquiría los derechos de Transformers y G.I. Joe, Hama fue contratado para continuar su historia de IDW, manteniendo la numeración clásica.

Tras el volumen anterior con el final de la batalla de Springfield en la que el Comandante Cobra era hecho prisionero por Destro, las cosas han vuelto más o menos a la normalidad. Normalidad que implica que los Joes van a realizar dos misiones casi simultáneas. El equipo de ninjas de los Joes va a intentar infiltrarse en Springfield aprovechando una deserción, para aprovecharse del vacío de poder para recabar toda la información que puedan. Por su parte, un equipo de Joes entre los que están los submarinistas Helix, Multo y Muskrat se han infiltrado en la Isla Cobra con la misma intención, descubrir qué planes están planeando y contrarrestarlos rápidamente. Y a la vez tenemos la subtrama de ver qué ha sido del Comandante Cobra ahora mismo prisionero de Destro en Escocia.

Larry Hama continúa con su historia-río de los Joes y sus enemigos, continuando la historia en el mismo sitio en que se quedó en el número anterior. En positivo, estas 5 grapas si tienen cierta sensación de arco completo, al desarrollar las dos misiones en paralelo hasta su finalización en el número 320. Aunque no hay cambios cataclísmicos ni el statu-quo cambia, los Joes hoy hicieron esto, mañana planearán su próxima misión. Hama además es un escritor centrado en contar la historia a través de la acción, lo que provoca que el comic se lea en un suspiro y no vaya con sutilezas. Lo que ves es lo que hay, no hay trampa ni cartón. Tras más de 25 años sin comprar esta colección, a mi me vale.

En el dibujo encontramos a Paul Pelletier, con entintado de Tony Kordos y color de Francesco Segala. Parece confirmarse que Pelletier y Chris Mooneyham son los artistas oficiales de la colección, alternándose en cada arco. Pelletier es un dibujante veterano con un feelings de vieja escuela que le viene perfecto a esta colección. Su anatomía y fluidez narrativa es perfecta. Igual no ofrece momentazos visuales increíbles, pero todo está contado de la forma más clara posible para el lector. Gracias a eso, el comic se lee en un suspiro y te deja buenas sensaciones.

Otro elemento espectacular que tengo que destacar son las portadas de Andy Kubert, que son alucinantes. Como podéis ver en este post, Kubert lleva 20 portadas para esta colección y son todas de notable para arriba. Con el plus que el tema de la portada se corresponde con la historia, lo que debería ser una obviedad pero no lo es. Tenemos tantas portadas de ilustradores con imágenes genéricas que en realidad no dicen nada sobre el comic, que me alegra que Kubert nos ofrezca a los lectores lo que queremos.

Por ponerle un problema a un comic que me gusta y me parece super entretenido, este arco me dio un poco la sensación de un cartoon de sábado por la mañana. En cierto sentido es un halago. Pero en realidad tenemos una misión muy entretenida en la que nada cambia y todo vuelve al comienzo de cara a la siguiente aventura del próximo sábado. Y es cierto que la situación del Comandante Cobra o los planes que hemos conocido de Dr. Mindbender para reemplazar a gente corriente de todo el mundo con seguidores de Cobra será un problema para el futuro de los Joes. Pero lo leído este arco y la sensación de falta de amenaza para los protagonistas me recordaba un poco a El Equipo A. Eso no es un halago.

Me gustan los comics de G.I. Joe, en parte seguro que porque no los leía desde hacía un porrón de años. Pero al mismo tiempo creo que exagerando un poco son un poco intrascendentes con su retorno al comienzo después de esta misión. Y ojo que tengo claro que este es un comic de misiones militares que no busca cambiar el mundo de nadie, solo ofrecer un buen entretenimiento escapista. Cosa que hace maravillosamente bien. Y no hace falta que cada arco de cada comic que leo me ofrezca historias rompedoras que planteen un nuevo statu-quo. Pero en realidad un poco si.

Me estoy leyendo a mi mismo y me doy cuenta de lo complicados que somos los fans comiqueros. Empezando con que no hay dos fans iguales, cada uno somos de un padre y una madre y nos gustan cosas diametralmente opuestas. Tengo claro lo que es G.I. Joe y el tipo de entretenimiento que ofrece, y gustándome en el fondo me gustaría que la colección fuera más allá de lo que realmente es. Qué queréis que os diga, nadie dijo que fuera fácil. Ni que yo fuera coherente con lo que quiero.

El mes que viene vuelve CHris Mooneyham y con motivo del número 321, Larry Hama plantea una nueva aventura silenciosa como aniversario del mítico G.I. Joe 21 con la primera aventura silenciosa protagonizada por Ojos de Serpierte. Tengo claro que lo voy a disfrutar. Por que si hay un comic que no necesita demasiado diálogo, ese es G.I. Joe. A partir de ahí veremos cuantos meses sigo comprando la colección. Si el entretenimiento se mantiene me veo comprando muchos meses- Pero al mismo tiempo tampoco me extrañaría que en 4/5 meses dejara de comprar un comic que está chulo y es super disfrutón.

Comparto las primeras páginas del número 316:

G.I. Joe A Real American Hero me parece un comic super entretenido. Pero a la vez la sensación es que la cosa no acaba de avanzar. Curiosa sensación.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Elio de Madeline Sharafian, Domee Shi y Adrian Molina (Disney+)

No vi en su momento Elio, la última película de Pixar estrenada este verano, que fue dirigida por Madeline Sharafian y Domee Shi. Aprovechando su estreno en Disney+ me animé a verla.

PUNTUACIÓN: 6/10

La historia de Elio, un niño de 11 años con una imaginación desbordante y una enorme obsesión por los extraterrestres, que lucha por encajar hasta que de repente es transportado al espacio y es identificado por error como el embajador galáctico de la Tierra. (FILMAFFINITY)

Elio es una película estadounidense de aventuras y ciencia ficción animada de 2025 producida por Pixar Animation Studios para Walt Disney Pictures. Dirigida por Madeline Sharafian y Domee Shi (Red), tras abandonar Adrian Molina (Coco) la dirección para ponerse con Coco 2. La guion de la película fue escrito por Julia Cho, Mark Hammer y Mike Jones, a partir de una historia desarrollada por Molina, Sharafian, Shi y Cho. La película cuenta con fotografía de Derek Williams y Jordan Rempel, montaje de Anna Wolitzky y Steve Bloom, y música de Rob Simonsen. Descontando los títulos de crédito, la película tiene una duración inferior a los 90 minutos. Destacar además que Elio resultó un monumental fracaso de taquilla tras su estreno en cines, al recaudar 154 millones de dólares en todo el mundo a partir de un presupuesto superior a 150 millones.

En el reparto de voces originales encontramos a Yonas Kibreab como Elio Solís, un niño de once años que es identificado erróneamente por los alienígenas como el embajador de la Tierra; Zoe Saldaña como Olga Solís, tía de Elio y comandante de la Fuerza Aérea. Remy Edgerly como Glordon, un alienígena con forma de gusano del que Elio se hace amigo; Brandon Moon como Helix, un embajador alienígena; Brad Garrett como Lord Grigon, un corpulento señor de la guerra alienígena con una armadura de alta tecnología que es el padre de Glordon; Jameela Jamil como Questa, una embajadora alienígena con forma de radiodonte; y Dylan Gilmer como Bryce, un niño que comparte la misma fascinación por los alienígenas que Elio.

Hace unos años el estreno de una película de Pixar era un acontecimiento para los amantes del cine de animación. En parte, el ascenso de calidad y capacidad de entretenimiento de otros estudios como Dreamworks y Illumination consiguieron que Disney perdiera el casi monopolio en el cine de animación que mantuvo durante décadas. Y por si fuera poco, la decisión de Disney de no estrenar en cine varias película de Pixar durante el COVID para estrenarlas en Disney+ tuvo la perversa consecuencia que los espectadores entendiéramos que si la propia Disney no creía que esa película mereciera un estreno en cines, ¿Para qué pagar por ver la película en cines? Sobre todo cuando Disney nos ha informado que en 3 meses se va a estrenar en Disney+.

La certeza del estreno en 3 meses en Disney+ y el hecho que en realidad la película no me llamaba la atención, provocaron que no viera esta película en el cine. A todo esto, a los problemas creados por Disney habría que sumar la casi nula promoción que ha hecho de la película, que provocó que amigos fans de la animación no se enteraran que la película existía hasta que se estrenó en el cine. Caso real que viví este verano hablando con unas amigas con niños pequeños. Además hay otros elementos intangibles que hacen que una película por un motivo u otro no pinte bien. Incluso antes de conocer la parte de la intrahistoria que ha rodeado la producción de esta película de Pixar.

Elio fue concebida por Adrián Molina (director y guionista de Coco) como una historia sobre la madurez y la alienación juvenil, inspirada en su infancia en una base militar, previo a su posterior ingreso en el Instituto de las Artes de California, donde realmente Molina se encontró a si mismo. Dos años después, en 2024 Pixar informó que Molina abandonaba el proyecto para centrarse en la dirección de Coco 2, confirmando el estudio a Madeline Sharafian y Domee Shi (Red) en la dirección de la película.

En las semanas previas al estreno, Elio se vio envuelta en la controversia, al publicarse un artículo en The Hollywood Reporter que afirmaba que Pixar había eliminado toda la caracterización del protagonista que conectaba con temática queer. Un protagonista que es un niño de 11 años, no nos olvidemos. Así que por un motivo u otro, Elio no llamó la atención de ningún público al que teóricamente se dirigía.

Y entrando a valorar Elio por sus aspectos positivos, la película me ha resultado muy entretenida con una duración directa al grano de menos de 90 minutos que me parece adecuada a lo que nos han contado. A pesar de la polémica creada, Elio es una película blanca para todos los públicos que no tiene ningún elemento que pueda resultar problemático para ningún padre, y que puede poner a sus hijos sin problemas.

La animación de Pixar es una maravilla como siempre, destacando sobre todo en la construcción del hábitat alienígena Communiverso, que es una flipada de color y espectacularidad. Los serie alienígenas también me han gustado mucho, destacando sobre todo el de la raza de Glordon, unos gusanos que en su forma adulta son insertados en una armadura de alta tecnología preparada para la guerra, como veremos con Lord Grigon, el padre de Glordon. Aunque igual la animación no es tan brillante o sorprendente que como en otros clásicos del estudio, los amantes de la animación vamos a flipar con la película.

Elio es un niño de 11 años cuyos padres fallecen y que criado por su tía, una militar que renuncia a su sueño de ser astronauta por cuidarle. Elio conoce gracias a ella la misión del Voyager 1 y el mensaje de concordia que lleva para que sea encontrado por una posible civilización alienígena. Tras años aislándose y rechazando hacer amigos, Elio consigue su sueño de ser abducido por unos alienígenas, y vive una aventura colorida en la que encontrará a un amigo en el ser más inesperado y en la que descubrirá cosas que cambiarán su forma de ver el mundo. El mensaje que da igual lo raro que sientas que eres, siempre puedes conocer amigos y encontrar tu lugar en el mundo, me parece positivo.

Como amante de la ciencia-ficción espacial, la mención al Voyager 1 y su importancia en la trama me han gustado, al igual que la escena en que los protagonistas escapan del campo de residuos especiales que rodea el planeta gracias al trabajo en equipo de científicos de todo el mundo. La idea del trabajo en equipo y en confiar en la ciencia son cosas que siempre me gustan.

Además, como Pixar es muy lista, además de la parte de la trama de Elio sintiéndose solo hasta el punto de querer irse a otro planeta, la película añade una segunda subtrama sobre el trabajo y el sacrificio que significa ser padre, y como haces siempre lo mejor para tus hijos aunque ellos no lo valoren ni desde luego lo agradezcan. Algo representado en Olga, la tía de Elio, pero de forma inesperada también en Lord Grigon. Este aspecto conecta con la idea que siempre tuvo Pixar de hacer películas que apelen de una manera u otra al público infantil pero también al adulto. Algo que me parece bien, por supuesto.

En resumen, como entretenimiento sin complicaciones, creo Elio cumple de sobra su función. Y dado que puede verse «gratis» con tu suscripción a Disney+, mejor que mejor.

Ya entrando en los aspectos negativos, quizá el principal problema de Elio es precisamente su protagonista. Tengo que agradecer el intento de Pixar de corregir el rumbo de una producción con problemas, que acabó entregando una película tan entretenida como insustancial.

Y quizá el problema insalvable viene en su origen con Elio. Un niño hispano (luego vuelvo a eso), que entra completamente en la calificación de «ostiable» desde el minuto uno. Elio sufre un trauma por la muerte de sus padres. Pero luego no deja de comportarse como un repelente hacia todo el mundo. Dice que no tiene amigos, pero en realidad no quiere tenerlos y trata mal a los que se acercan a él de buena fe. Afirma que nadie le quiere cuando su tía ha expresado delante suyo que ha abandonado su sueño de ser astronauta para cuidarle y estar con él. Hay que ser egoísta y bastante asqueroso para tratar a su tía como lo hace. Pero es que incluso todo eso no es suficiente para justificar su enfermiza obsesión con ser abducido que roza la enfermedad mental. De modo que por primera vez en ni me acuerdo me encontré con un protagonista de una película de Disney / Pixar que me caía mal.

Lo curioso de la caracterización de Elio es que rompe además con otro aspecto clave para el mundo progresista americano, su condición de hispano. Y lo cierto es que Elio es hispano porque nos lo han dicho, pero si algo se caracteriza el mundo hispano (por ejemplo Coco o Encanto) es el respeto y la lucha de los protagonistas por su familia. Y en concreto, con mantenerla unida. Incluso en Lilo & Stitch la idea de mantener unida a la familia es esencial. Elio es todo lo contrario. Y es algo que a priori no tiene nada de negativo, aunque en el caso de esta película no acabó de funcionarme.

Hay otro elemento menos importante que es la nula profundidad o incluso interés de los aliens que Elio descubrirá en su viaje. Porque sus diseños son super chulos, pero no tienen personalidad aparte de estar presentes en pantalla. Y resultan bastante decepcionantes a nivel global.

Aparte de los problemas de Elio, otra cosa que me pasó durante la película es que a pesar de la aventura y los seres coloridos, en realidad no tenía claro lo que Pixar me estaba intentando contar. Porque Pixar no es Illumination, una película de Minions no tiene mayor mensaje aparte de las bromas de pedo, culo, pis. (Bueno, hay quien dice que si tienen mensaje, dado que eternizan el modelo de familia tradicional invisibilizando a personas de otros colectivos). Pero creo que me entendéis. Las películas de Pixar además de ser entretenidas aprovechan en su mayoría para resaltar un tema concreto. Luca las aventuras y las amistades que hacimos en verano cuando fuimos niños, Red sobre la ansiedad de la adolescencia y muy evidentemente con la llegada de la menstruación, etc… Y estaba viendo Elio y no acababa de ver qué me estaban contando.

Adrián Molina (director y guionista de Coco), primer director y creador de la idea inicial afirmó que quería hacer una sobre la alienación juvenil y el paso al periodo adulto, inspirada en su infancia en una base militar, previo a su posterior ingreso en el Instituto de las Artes de California, donde realmente Molina se encontró a si mismo. ¿Estaba en la idea original la idea que Elio, como algunas personas gays, tenían que abandonar el mundo (la familia) que les reprime para poder salir del armario y ser feliz siendo él mismo? Obviamente no podemos saber si ese era el tema de la película, pero si lo era, me alegro que Pixar lo cambiara. De hecho, ya tuve que sufrir el despropósito de Mundo extraño, la terrible película de Disney que hacía apología de la idea que los adultos lo hacen(mos) todo mal (han destruido el planeta) y está bien que los niños les rechacen y hagan lo que ellos prefieran.

Viendo Elio no he visto en él ningún elemento gay/queer. Según el artículo de THR, porque lo quitaron. Pero, ¿en serio un niño de 11 es gay? Esto me recuerda la misma polémica ridícula que surgió con Luca, en la que descerebrados afirmaban estar ofendidísmos porque Pixar había quitado un supuesto romance gay entre los 2 niños protagonistas. Algo que nunca estuvo ahí, y que en realidad mostraba a gente ridícula que solo le gusta algo si «habla de lo suyo». Y al igual que en Luca, creo que hubiera sido inadecuado en Elio teniendo como tiene 11 años. Y me parece perfecto que cada uno elija con quien quiere compartir su vida y ser feliz, pero un niño pequeño antes de la pubertad no está en eso. Querer forzar para que lo esté y así poder cubrir tu mensaje identitario me parece un error.

Al final, me gusta la idea que es posible encontrar amigos hasta en los lugares más insospechados, aunque un poco tienes que querer encontrarlos, unido al reconocimiento que la película hace a la figura de los padres, que en este caso puede ser una madre poco convencional al ser inicialmente la tía del protagonista. Pero sobre todo la parte de los padres parece lo que probablemente es, un injerto de última hora. Algo que no está mal, de hecho está guay, pero que no está todo lo bien ensamblado que me hubiera gustado.

Ver cómo Pixar hizo control de daños y redujo el metraje a menos de 90 minutos es otro elemento que me sugiere que el estudio quitó todo lo que consideró no esencial y se centró en la aventura con sus contados momentos dramáticos. Consiguiendo acertar sólo a medias, al quedar Elio como una película entretenida que puede verse tranquilamente con los más pequeños de la casa, pero es una de las películas más flojas de Pixar.

Comparto el trailer de la película:

Elio es una película entretenida a la que le falta un protagonista que funcione y una idea potente. Sin duda, una de las películas más flojas de Pixar.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de The Terminal List: Dark Wolf temporada 1 (Prime Video)

The Terminal List protagonizada por Chris Pratt estuvo bien pero podría haber estado mejor. Eso es precisamente lo que ha hecho The Terminal List: Dark Wolf, spin-of protagonizado por Taylor Kitsch recuperando al personaje de Ben Edwards, que nos ha dado un espectacular entretenimiento de acción militar que mejora la serie original.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Antes de THE TERMINAL LIST, el Navy SEAL Ben Edwards (Taylor Kitsch) se ve envuelto en las operaciones encubiertas de la CIA. Cuanto más se adentra Ben en la «zona gris», más difícil le resulta no sucumbir a sus impulsos más oscuros. Todo hombre tiene dos lobos dentro de sí, uno claro y otro oscuro, que luchan por el control. ¿A cuál de los dos lobos alimentará Ben Edwards?

The Terminal List: Dark Wolf es una serie basada en los personajes de la novela de 2018 The Terminal List de Jack Carr. Creada por Carr y David DiGilio, showrunner de la serie estrenada en Prime Video, esta serie ha tenido 7 episodios de entre 50 y 60 minutos de duración. Frederick E.O. Toye (2 episodios), Liz Friedlander (2 eps.) y Paul Cameron (3 eps.) son los directores de esta serie. Los creadores Jack Carr y David DiGilio escriben el primer y el último episodio, estando escritos los restantes episodios por Max Adams, Naomi Iizuka, Kenny Sheard, Hennah Sekander y Jared Shaw.

Taylor Kitsch como el operador jefe de guerra especial Ben Edwards, alias Charlie Zero-Two/0-2, miembro de los SEAL de la Marina de los Estados Unidos y jefe del pelotón Charlie, equipo SEAL 5. Tom Hopper como el teniente Raife Hastings, alias Charlie Zero-One/0-1, miembro de los SEAL de la Marina de los Estados Unidos y comandante de tropa del pelotón Charlie, equipo SEAL 5, con vínculos familiares con los Selous Scouts, originarios de Rodesia. Chris Pratt como el teniente James Reece, alias Alpha Zero-One/0-1, miembro de los SEAL de la Marina de los Estados Unidos y comandante de tropa del pelotón Alpha, equipo SEAL 7.

Dar Salim como el comandante Mohammed «Mo» Farooq, oficial de las Fuerzas de Operaciones Especiales Iraquíes (ISOF) y posteriormente contratista de la CIA. Luke Hemsworth como Jules Landry, un oficial de la CIA y posteriormente contratista. Robert Wisdom como Jed Haverford, un maestro espía de la División de Operaciones Iraníes de la CIA, antiguo soldado de la 1.ª División de Caballería y superviviente del atentado contra la embajada de Beirut. Rona-Lee Shimon como Eliza Perash, una veterana agente del Mossad que mantiene una relación sentimental con Edwards; Shiraz Tzarfati como Tal Varon, un agente de la división cibernética y de falsificaciones del Mossad; Alain Ali Washnevsky como Cyrus Rahimi, un alto negociador del acuerdo nuclear iraní.

Jack Carr y David DiGilio, creador de la novela The Terminal List y Showrunner de la serie original, sin duda aprendieron de las críticas a la serie protagonizada por Chris Pratt, que empezó muy bien pero durante una parte importante de la serie se perdía con los recuerdos del protagonista, perdiendo tiempo en situaciones que nos alejaban de la acción que los espectadores queriamos ver.

Dark Wolf es todo lo contrario. Me ha flipado ver una serie de 7 episodios en los que en TODOS los episodios hay una o varias escenas de acción super potentes y super bien rodadas. El entretenimiento americano había olvidado durante años las historias de acción con un componente militar y patriótico, y me alegra que ya volvamos a ver series de esta temática. Sobre todo cuando están producidas como si fuera una superproducción, con multitud de localizaciones y unos valores de producción sobresalientes

Que haya acción es imprescindible, pero el otro gran éxito de Dark Wolf son unos personajes interesantes (dentro de ser personas centrados en la acción) a lo que hay que sumar una historia que plantea muchas situaciones de grises que rompe con las historias más maniqueas. Teniendo claro que la misión de los buenos es intentar que los malos (Irán) no consigan elementos radioactivos que les permitan capacidad nuclear. Pero dentro de esta teórica sencillez, Jack Carr y David DiGilio consiguen complicar la historia con numerosos giros y sorpresas que hacían que se dudara si todo lo que habiamos visto hasta ese momento era falso. La acción de Dark Wolf es una pasada, pero lo cierto es que la historia me parece excelente también.

El reparto de Dark Wolf me parece otro de los grandes aciertos de la serie. Me gusta mucho Taylor Kitsch, creo que es un actor talentoso que tiene carisma y luce siempre de maravilla ante la cámara. Kitsch es un actor que vende y hace creíble al protagonista. Además, tener a Chris Pratt al comienzo y al final de la serie no le va mal tampoco. Además, la serie sirve de presentación de Tom Hopper como el teniente Raife Hastings, amigo y compañero de misiones de Ben Edwards, y que es un maromo de casi dos metros de puro músculo. Edwards va a participar en la segunda temporada de The Terminal List de nuevo con Chris Pratt, y me gusta mucho la forma en que nos lo presenta la serie.

El resto del reparto cumple con lo que la historia necesita de ellos. En especial me ha gustado Robert Wisdom como Jed Haverford, el veterano de la CIA que lleva 40 combatiendo contra Irán que organiza la misión para la que recluta a Edwards y a Hastings. Un personaje complejo que representa la ambigüedad moral de una situación compleja en la que todos creen hacer lo correcto. Por cierto, pensando en el momento político en el que estamos me ha llamado la atención para bien el protagonismo en positivo que tienen dos agentes del Mossad israelí, interpretadas estupendamente por Rona-Lee Shimon y por Shiraz Tzarfati.

Lo comentaba antes, pero los giros que plantea la historia y la forma en que hace que no sepamos en quien confiar me ha parecido una pasada. Prime Video estrenó los tres primeros episodios a la vez, estrenando semanalmente los otros cuatro. Y tengo que decir que los cliffhangers de cada episodio y que me tuvieran en ascuas toda la semana hasta que se estrenara el siguiente me ha encantado. Dark Wolf es una serie de televisión con unos creativos teniendo claro qué historia nos cuentan y el formato en que lo hacen. Digo esto porque hay tanta serie decepcionante que no saben plantear ni siquiera un cliffhanger decente, que hay que alegrarse cuando ves una serie es la que todo es notable.

Aparte de saber qué historia están contando en Dark Wolf, me alegra que los creadores Carr y DiGilio tengan claro a qué espectadores se dirigen, y nos den el tipo de entretenimiento del que hemos estado huérfanos durante mucho tiempo. Netflix ha popularizado las series blancas que parece que están pensadas para gustar a todo el mundo. Darlk Wolf NO es ese tipo de serie.

Habrá seguro gente horrorizada que criticará una americana que perpetúa la idea de América como potencia mundial que se cree en la potestad de hacer lo que quiera saltándose la legalidad internacional. Y a esas personas, la serie y sus creadores les invita a que no la vean si están seguros que no les va a gustar. Sin embargo, hay una diferencia muy grande entre no ver una serie porque no te gusta, a hacer campañas de cancelación para que no se hagan series de este tipo. Cosa que es lo que ha pasado en los últimos 10 años.

Hay gente confundida por el éxito de Yellowstone. ¿Cómo es posible que una serie de cowboys sea un éxito? Y claro, no entienden que aparte de él, hay millones de espectadores a los que las grandes cadenas han ninguneado durante años planteando historias progresistas que deconstruyen al hombre y nos cuentan que la idea de hacer lo correcto y ser un héroe es un concepto trasnochado. Que han estrenado serie tras serie que NO era lo que una parte de los espectadores queremos ver. Nadie pone en duda que Netflix estrene series «para chicas» de romance o de cualquier otra temática. Y me parece bien que se hagan. Pero al mismo tiempo, no quieren que se hagan series para un público masculino.

Y Dark Wolf es una serie que plantea valores militares conservadores con los que igual no estoy de acuerdo. Por ejemplo estamos ante un nuevo ejemplo de historia en la que los protagonistas creen que los militares ganarían fácilmente la guerra (cualquier guerra), pero los políticos, los burócratas y los espías con una agenda económica no les dejan. En ese sentido, el trauma provocado por la derrota en Vietnam se nota que es una herida que sigue sin curar para una parte de la sociedad americana. También la serie transmite los valores del individualismo salvaje de la sociedad americana según los cuales no que importan no son las leyes sino lo que cada uno crea que es «correcto».

Como digo, no tengo que estar de acuerdo con todo lo que plantean para poder disfrutar esta serie. De hecho, me lo he pasado cañón. Y aunque sea una obviedad decirlo, o tal vez no, ver esta serie no ha provocado que quiera comprarme un rifle o que vaya a alistarme buscando el «bien mayor». Dark Wolf es sólo entretenimiento. Pero uno que conecta completamente con mis gustos. Ojalá se hagan muchas más series así.

Comparto el trailer de esta serie:

The Terminal List: Dark Wolf es una serie de acción cojonuda. Ojalá se hagan más series como esta.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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