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Crítica de Vikingos temporada 2 (Netflix y Prime Video)

Tras unos meses de descanso, retomo el visionado de Vikingos en su temporada 2, que está disponible en Netflix y Prime Video, y que ha ido de más a menos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Vikingos es una serie de televisión dramática histórica creada y escrita por Michael Hirst para el canal History inspirada en las saga del Vikingo Ragnar Lothbrok (Travis Fimmel), uno de los héroes nórdicos legendarios conocido como el azote de Inglaterra y Francia. La serie  retrata a Ragnar como un granjero que alcanza la fama con incursiones exitosas en Inglaterra, y finalmente se convierte en un rey escandinavo, con el apoyo de su familia y sus guerreros.

Esta segunda temporada se emitió originalmente en 2014 y contó con diez episodios escritos por el showrunner y creador Michael Hirst, y dirigidos por Ciarán Donelly, Ken Girotti, Jeff Woolnough y Kari Skogland.

El reparto está protagonizado por el antes mencionado Travis Fimmel como Ragnar Lothbrok, Katheryn Winnick como su primera mujer Lagertha, Alyssa Sutherland como la Princesa Aslaug, su segunda esposa, Clive Standen como su hermano Rollo y Gusaf Skargard como Floki, amigo de Ragnar y constructor de barcos.

Me ha pasado una cosa curiosa durante visionado de esta segunda temporada. Globalmente me doy cuenta que han pasado un montón de cosas, y han habido un montón de giros, sorpresas y traiciones en los diez episodios, como supongo que sucedería realmente en la Edad Media con todos los nobles luchando contra todos por el poder. Sin embargo, en muchos momentos durante cada uno de los episodios me daba la sensación de “paja”, que no estaba pasando nada realmente interesante. En parte entiendo que hay que construir para luego alcanzar el climax y que mola conocer detalles de como vivían los vikingos, pero me faltó algo durante toda la serie. ¿Personalidad, carisma de los personajes? Esta temporada me ha gustado, pero no todo lo que debería. Aunque también debo comentar que el décimo episodio me parece de largo el mejor de toda la temporada, construyendo de forma muy efectiva la tensión del final de temporada.

Una de las cosas más destacada de Vikingos es su perfecta ambientación del mundo medieval de los siglos VIII y IX. El vestuario, los barcos o los pueblos nórdicos y británicos dan una sensación de realismo total, casi parece que esté viendo un documental del Canal Historia. Toda la parte de las luchas políticas en Inglaterra y las uniones de los diferentes reinos me pareció super interesantes. Además, teniendo en cuenta donde quedó la acción al final de la primera temporada, la historia ha avanzado un montón y con el cliffhanger a fuego y sangre me han dejado en todo lo alto queriendo saber cómo continúa la historia.

Además de lo antes mencionado, quizás lo más flojo de Vikingos es Travis Fimmel como el protagonista Ragnar Lothbrok. Fimmel es un mueble y cumple en las escenas de acción, pero en todo lo demás no consigue transmitir casi nada, como actor le veo limitadísimo, aunque reconozco que tiene un cuerpo escultural y una belleza de modelo. No es que los demás actores sean mucho mejores, les pongo a nivel televisivo medio, pero es una pena, porque si la serie me gusta, con un mejor actor protagonista la cosa hubiera podido ser antológica.

En este sentido, quizá lo que más me ha gustado ha sido el personaje del Rey Ecbert de Wessex, interpretado por Linus Roache, un rey ilustrado que busca en las enseñanzas del pasado las claves para derrotar a sus enemigos, y que encuentra en el monje Athelstan (George Blagden) un alma gemela en la búsqueda del conocimiento, mientras se encuentra dividido entre su pasado cristiano y su presente pagano como miembro de la familia de Ragnar.

Otro elemento muy chulo es el papel de las mujeres de Ragnar, Katheryn Winnick como su primera mujer Lagertha y Alyssa Sutherland como la Princesa Aslaug, su segunda mujer. Siendo mujeres muy diferentes, su fuerza a la hora de defender a su familia también me ha llegado.

Sin ser una maravilla, Vikingos me ha gustado y me ha dejado con ganas de volver para la tercera temporada. Esto en si mismo ya es un triunfo sin paliativos.

Comparto el trailer de esta temporada:

Vikingos es una serie especialmente recomendada para los amantes de las historias medievales, una buena serie que cumple de sobra su objetivo de entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de La Maravillosa Sra. Maisel temporada 3 (Prime Video)

Con algo de retraso he visto la tercera temporada de La Maravillosa Sra. Maisel, serie creada por Amy Sherman-Palladino con una increíble Rachel Brosnahan como protagonista que está disponible en Prime Video, y que me ha parecido igual de divertida que las temporadas anteriores.

PUNTUACIÓN: 8/10

Después de terminar su compromiso con Benjamin y tener una aventura de una noche con Joel, Midge inicia una gira por los Estados Unidos con el cantante super estrella Shy Baldwin. Comenzando la gira en Las Vegas, Midge tendrá que adaptarse a vivir lejos de casa y a un nuevo tipo de público.

La serie creada por Amy Sherman Palladino, que escribe y dirige junto a Daniel Palladino los ocho episodios de esta tercera temporada, excepto 3×02 dirigido por Dan Attias, ha conseguido mantener una extraordinaria consistencia, manteniendo sus señas de identidad de humor inteligente, acertados diálogos y un reparto maravilloso que se enfrenta a la vida en los años 60 de formas excéntricamente divertidas. Esta serie sirve de crónica de la época mientras critica situaciones anacrónicas de machismo o racismo que se vivían entonces y que, si bien ya no existen de formas tan groseras en la actualidad, siguen presentes más sutilmente.

Rachel Brosnahan como Miriam «Midge» Maisel es todo carisma y empatía, además de aparecer siempre guapísima con sus perfectos looks años sesenta. Junto a ella, me muero de risa con Alex Borstein como su representante Susie Myerson, una mujer dura y sin ninguna educación que en esta temporada verá como su vida se convierte en un huracán tras acertar representar a Sophie Lenon (Jane Lynch), una humorista veterana que busca dar el salto al teatro “serio” en Broadway y que le va a dar más de un quebradero de cabeza a Susie.

Michael Zegen como el ex-marido de Midge Joel, intenta salir adelante con su vida e intenta abrir un club en Chinatown mientras cuida de sus hijos mientras Midge sale de gira por los Estados Unidos. Y, al igual que en temporadas anteriores, los padres de Midge, Tony Shalhoub como Abraham «Abe» Weissman y Marin Hinkle como Rose Weissman, son los verdaderos All-Stars de la serie. Sus locuras y extravagancias mientras que tienen que asumir su nueva situación económica crean momentos hilarantes alucinantes.

Una cosa que me maravilla de Mrs. Maisel es lo bien que Amy Sherman Palladino y Daniel Palladino entienden el medio televisivo, de forma que plantean constantemente situaciones nuevas que rompen el satus-quo y hacen que la serie se mantenga fresca e interesante. Si en la segunda temporada el viaje a Paris y las vacaciones de verano en los Catskill consiguieron precisamente esto, en esta temporada tenemos a Midge en Las Vegas y Florida mientras va de gira con la super estrella de la canción Shy Baldwin (Leroy McClain), que provoca momentos muy chulos mientras se adapta a su nuevo trabajo.

De hecho, hablando de ritmo, me lo estaba pasando increíblemente bien viendo esta temporada cuando hubo un momento en que pensé que quizá todo estaba siendo demasiado edulcorado, demasiado «happy-flower», como si todos vivieran en una nube de felicidad. En ese mismo momento llegó el sexto episodio, en el que presentan varios elementos dramáticos buenísimos y tristemente reales que me atraparon el corazón. Esto para mi es un buenísimo ejemplo de buena escritura.

En este momento es cuando tendría que decir algo menos bueno de esta temporada, pero no se me ocurre nada, la verdad. Ver Mrs. Maisel me alegra el corazón y todo lo que narrativamente pretenden transmitir lo consiguen perfectamente. Dado el nivel que han ofrecido en esta temporada, no me extraña que Prime Video renovara automáticamente la serie para una cuarta.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

La Maravillosa Sra. Maisel conserva tras tres temporadas toda su chispa y su humor inteligente. Manteniendo este nivel, ya pueden estrenar cuando quieran la siguiente, aquí estaré.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Tales from the Loop (Amazon Prime)

No he conseguido conectar con Tales from the Loop, serie de ciencia ficción creada por Nathaniel Halpern y que acaba de estrenarse en Prime Video.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Serie que explora la ciudad y sus habitantes que viven por encima de «The Loop», una máquina construida para desbloquear y explorar los misterios del universo, lo que hace posible cosas que antes estaban relegadas únicamente a la ciencia ficción. En esta ciudad fantástica y misteriosa, se cuentan historias conmovedoras de seres humanos que recuerdan experiencias emocionales universales.

La serie se inspira en las ilustraciones neofuturistas y surrealistas del artista y diseñador sueco Simon Stålenhag, publicadas en su libro de arte narrativo para crear los ocho episodios de esta serie. Nathaniel Halpern es el creador y guionista de todos los episodios, que han sido dirigidos por directores de primer nivel como Mark Romanek, Andrew Stanton o Jodie Foster.

Tales from the Loop probablemente sea el sueño de cualquier productor. A partir de un libro de ilustraciones del artista sueco Simon Stålenhag en la que combinaba imágenes rurales con reminiscencias retro con robots y otros elementos de ciencia ficción sin prácticamente ninguna referencia, el creador y guionista Nathaniel Halpern ha trasladado casi literalmente algunas de estas imágenes aportando la historia de los personajes que viven en este mundo, prácticamente adaptándolo a sus intereses.

Frente a otras serie de ciencia ficción más espectaculares, esta serie está planteada desde un punto de vista intimista, centradas en como afectan a la gente situaciones increíbles. De esta forma, Nathaniel Halpern plantea en estos 8 episodios historias de viajes en el tiempo, cambios de consciencia, viajes a otras dimensiones, la muerte o la Inteligencia Artificial, pero lo importante no es cómo esto sucede sino como afrontan los personajes estás situaciones.

Aunque los ocho episodios son autoconclusivos y están protagonizados por un miembro diferente de la comunidad, las situaciones se plantean alrededor de la familia de Russ (Jonathan Pryce), el director de la instalación de The Loop, e iremos viendo durante los episodios a su hijo George (Paul Schneider), su mujer Loretta (Rebecca Hall) y sus hijos Jacob (Daniel Zolghadri) y Cole (Duncan Joiner), entre otros, cuyas vidas se verán influidas por hechos imposibles según las leyes de la física reales.

La producción me ha parecido de primer nivel y crea, al igual que el libro en el que se inspira, imágenes de gran potencia visual a partir de espacios abiertos y una sensación de desolación alrededor de los campos que rodean las instalaciones de investigación.

Para transmitir el tono intimista deseado, los productores contrataron a Phillip Glass, que ha creado un potente tema principal a piano muy sencillo que transmite mucha emoción. Lástima que esto sea lo único realmente emocionante.

El principal problema de esta serie es que para ser una serie pretendidamente intimista, resulta paradójico que todos sus personajes me hayan parecido super fríos y sin emociones reales, con lo que ha sido imposible empatizar con ellos. Y no creo que sea problema de los actores y sus interpretaciones, sino de lo que el creador Nathaniel Halpern les pedía que hicieran.

Aunque algunos personajes aparecen en varios episodios y hay una cierta continuidad, lo cierto es que los episodios están planteados como historias unitarias similares a  series como «Twilight zone». Esto provoca que el resultado final varíe mucho de un episodio a otro, aunque excepto por un par, la mayoría me han parecido que a pesar de una fotografía genial sus historias son super montoneras, por no calificarlas directamente de mediocres, ofreciendo ningún contexto a lo que les pasa a unos personajes olvidables.

Además, no puedo evitar comentar que el propio concepto de la serie me parece realmente estúpido y hace que mi suspensión de credulidad saltara por los aires, sobre todo a partir del segundo episodio. Y es que un objeto extraño que cambia las leyes de la ciencia es estudiado en unas instalaciones científicas consiguiendo crear aparatos y tecnología retrofuturista increíble que acaba… ¿siendo abandonada en los campos adyacentes para que la gente se la encuentre casualmente y sufra las consecuencias? Como digo, es una idea realmente tonta y muy poco inteligente, aunque reconozco que sin esta premisa de base no hay serie, aunque me hubiera gustado que hubieran pensado un poco mejos las cosas.

En todo caso, no quiero terminar esta reseña sin comentar lo bien que está haciendo las cosas el canal Prime Video. Incluso aunque este Tales from the Loop no me haya convencido, están creando un catálogo notable que probablemente no sea para todos los públicos pero que sí transmite una enorme personalidad y ganas de apartarse de otros productos más standard. Para mí, es sin duda el camino a seguir.

Comparto el trailer de esta serie:

Tales from the Loop me ha parecido una serie correcta aunque menos interesante de lo que los productores creen que es. Toda ciencia ficción que intente hacer algo diferente capta mi atención, pero a veces solo esto no es suficiente

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Community temporada 6 (Prime Video)

Community ha sido un sueño hecho realidad para un fan de la cultura friki como yo. Y ver el último episodio de la sexta temporada disponible en Prime Video ha sido una experiencia super emocionante y un poco triste. Hoy comparto mis impresiones del final de esta maravillosa serie creada por Dan Harmon.

PUNTUACIÓN: 9/10

Con el comienzo de un nuevo curso escolar, en esta sexta temporada asistimos a la presentación de nuevos protagonistas, Francesca «Frankie» Dart (Paget Brewster) una consultora contratada por el decano Pelton para ayudar a mejorar Greendale y el inventor y experto informático retirado Elroy Patashnik (Keith David).

Estos nuevos personajes se uniran a los clásicos Jeff Winger (Joel McHale), Abed Nadir (Danny Pudi), Britta Perry (Gillian Jacobs), Annie Edison (Alison Brie), el decano Craig Pelton (Kim Rash) y el loquísimo Ben Chang (Ken Jeong). Si, habéis leído bien, tras el abandono de Donald Glover y el despido de Chevy Chase en la temporada anterior, en esta sexto Yvette Nicole Brown también abandona la serie y solo veremos a Shirley Bennett brevemente en el primer y último episodio.

Dan Harmon continúa como Showrunner de esta sexta y última temporada, que contó con 13 episodios que fueron emitidos entre marzo y junio de 2015 por el ahora cancelado canal online Yahoo Screen tras ser cancelada de la parrilla de la NBC. Junto a Harmon, la serie contó como productores con Chris McKenna, Russ Krasnoff and Gary Foster. Están acreditados como guionistas de estos episodios Dan Harmon, Chris McKenna, Alex Rubens, Monica Padrick, Matt Lawton, Dean Young, Matt Roller, Carol Kolb, Clay Lapari, Ryan Ridley, Dan Guterman, Mark Stegemann, Briggs Hatton.

En lo relativo a los directores, tenemos a Rob Schrab (6 episodios) , Jim Rash & Nat Faxon (2), Bobcat Goldthwait, Jay Chandrasekhar (2), Victor Nelli, Jr., Adam Davidson. Schrab fue el director del episodio final escrito por Dan Harmon & Chris McKenna, que significó el número 110.

Comencé a ver Community el pasado septiembre, y ocho meses después ya forma parte de mi vida. Y lo mejor es que no es el final, ya que siempre podré volver a revisitar los mejores episodios y alucinar con las maravillosas locuras con las que nos han entretenido a los largo de estos 110 episodios. Ahora que llegué al final, solo me queda unirme a la marea de fans que mantienen el hastag #6seasonsandamovie vivo cinco años después de finalizar su emisión. Aún conociendo la futilidad del gesto y que realidad es que pasados todos estos años ya es casi imposible que esta película llegue a realizarse.

Hay muchas cosas que me han gustado mucho de Community, pero quizá lo mejor sea el elemento meta-textural encarnado por Abed, el saberse un personaje de una obra de ficción destinada al entrenimiento del público. Y en esta sexta temporada, este elemento se ha convertido en un elemento cada vez más importante, entiendo que debido al convencimiento del propio Harmon de que tras varios años consiguiendo renovar la serie por los pelos, esta sexta temporada iba a ser la última.

El último episodio «Emotional Consequences of Broadcast Television» en el que Abed ante el final de curso y de temporada pidió a sus amigos que imaginaran cómo sería una hipotética séptima temporada creo que es historia viva de la televisión. Un episodio en el que la tristeza me embargó en muchos momentos y estaría personalizada en Jeff, en apariencia el cínico mujeriego, que ve como sus amigos siguen con sus vidas fuera de Greendale mientras él se queda en Greendale. Y como al final asume y acepta que el papel que le queda por jugar es ese, ser el profesor que ve como los estudias vienen y van.

Aunque Jeff y Abed son los grandes protagonistas (como siempre), en esta sexta de gustó ver como Annie también cobra bastante protagonismo. También me parece que los nuevos personajes Frankie y Elroy dan mucho juego al cambiar la dinámica del grupo y ofrecen, sobre todo Frankie, momentos buenísimos.

Aunque destaco sobre todo el último episodio que me parece redondo y super brillante, debo decir que los otros 12 también son una chulada. Y aparte de una nueva partida de paintball, la serie se atreve a tocar temas como la corrección política que fuerza a los gays a salir del armario, el product-placement o la posibilidad de que Abed estrene su primera película, aún a sabiendas que es basura.

Hay un montón de momentazos en esta sexta temporada y creo que voy a echar de menos a estos personajes: las tonterías de Chang, las locuras y juegos de palabras del decano Pelton de su nombre en inglés (Dean / decano), la agobiante perfección de Annie o la reividicativa Britta mientras vive a costa del dinero de sus padres.

Yvette Nicole Brown aparece brevemente como Shirley en el último episodio, lo que me parece un bonito gesto. En ese sentido, la única pena que tengo es que Donald Glover o Chevy Chase no hayan aparecido aunque fuera brevemente a modo de despedida. Eso hubiera sido la guinda de un pastel que, como decía antes, me ha parecido maravilloso.

Comparto el trailer de esta última temporada:

Community es para mi una de las mejores comedias de la historia. No puedo expresar con palabras lo buena que es, sólo te recomiendo que la pruebes y la experimentes por ti mismo.

 

PUNTUACIÓN: 9/10

 

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Crítica de Zero, Zero, Zero (Prime Video)

He podido ver Zero, Zero, Zero, serie de televisión estrenada en Prime Video creada por Stefano Sollima basada en la novela de Roberto Saviano (Gomorrah) sobre el negocio del tráfico de drogas, y aunque no me ha enamorado, si he encontrado elementos bastantes interesantes.

PUNTUACIÓN: 7/10

Serie basada en el libro homónimo de Roberto Saviano que sigue los pasos de un cargamento de cocaína, desde el momento en el que un poderoso cartel de criminales italianos decide comprarlo hasta que la mercancía es entregada y pagada. A través de sus protagonistas, la serie explica los mecanismos a través de los cuales la economía ilegal pasa a formar parte de la legal, y de cómo ambas están conectadas a una despiadada lógica relacionada con el poder y el control, algo que afecta directamente a la vida de los ciudadanos. Desde los carteles mexicanos a los sindicatos del crimen italiano pasando por los negocios estadounidenses, todos están involucrados de una forma u otra en el beneficio que produce el negocio de la cocaína. (FILMAFFINITY)

Roberto Saviano obtuvo fama mundial tras la publicación de Gomorrah, en la que narraba detalles de la camorra tras infiltrarse durante meses, motivo por el que aún hoy vive con protección policial. Saviano volvió al ámbito criminal en 2013 con su novela Zero, Zero, Zero en la que ampliaba el foco al mundo de la droga y sus conexiones económicas a nivel mundial.

Para esta adapación televisiva, los creadores Leonardo Fasoli, Mauricio Katz y Stefano Sollima, director de la notable Sicario, el día del soldado, contrataron a un reparto internacional encabezado por Andrea Riseborough, Dane DeHaan, Gabriel Byrne (aunque en un pequeño papel), Giuseppe De Domenico, Adriano Chiaramida y Harold Torres.

Sollima dirige los dos primeros episodios, para mi los más potentes de la serie, mientras que los otros seis fueron dirigidos por Janus Metz y Pablo Trapero.

La historia está dividida en tres partes, en Italia un anciano capo siciliano, Don Minu (Adriano Chiaramida) contrata un cargamento de droga a unos narcos mexicanos, los Leyra. La llegada de esta droga consolidará su poder que está siendo puesto en duda por su propio nieto Stefano (Giuseppe De Domenico).

Para llevar a cabo el transporte de la droga, Don Minu se pone en contacto con su broker habitual de Nueva Orleans Edward Lynwood (Gabriel Byrne), en cuya empresa de transporte y naviera trabajan también sus dos hijos, Emma (Andrea Riseborough) y Chris (Dane DeHaan). Lo que no saben los Lynwood es que este negocio será más complicado de lo habitual, empezando porque el ejército mexicano tiene a los Leyra en su punto de mira y ha encargado su detención a sus fuerzas especiales, en cuyas filas se encuentra Manuel Contreras (Harold Torres), uno de los soldados de élite.

De esta forma, la serie irá saltando en sus ocho episodios desde México, donde seguiremos los pasos de Manuel Contreras, Italia donde se vive una lucha por el poder, y las visicitudes de la familia Lynwood por todo el mundo para asegurar que su cargamento llega a su destino.

Zero, Zero, Zero me ha parecido que está contada desde un punto de vista diferente que me ha resultado interesante, que es el de los brokers. Narrativamente los saltos de un lugar a otro consiguen no aburrir y mantener el interés.

Uno de los detalles narrativos que me han parecido más chulos es que dividen los diferentes episodios como en un libro en el que cada capítulo se centra en un personaje, de forma que cuando dos personas se separan, primero vemos todo seguido lo que hace uno y luego, cuando se vuelven a encontrar, volvemos atrás en el tiempo para ver qué hizo el otro personaje durante ese mismo periodo de tiempo, algo que no es habitual y que desde luego me ha parecido llamativo.

Con una excepción que luego comento, me ha parecido que todo el reparto cumple correctamente su función, y todos los aspectos técnicos de esta producción italiana de Sky en colaboración con Canal+ y Prime Video brillan a un gran nivel.

El visionado de esta serie ha conseguido mantener mi interés de principio a fin y muestra el negocio de la droga desde un prisma diferente al habitual. Dicho esto, debo reconocer que me ha faltado fuerza en las tres historias. La parte mexicana aporta las mayores dosis de acción y violencia, pero la historia de Manuel Contreras al final me ha parecido super intrascendente y un poco de relleno de las partes más interesantes, que son las otras dos.

Los Lynwood son el hilo conductor del relato, pero mientras Emma (Andrea Riseborough) me ha gustado dentro de su estoicismo general, no aguanto a Dane DeHaan como su hermano Chris. En Zero, Zero, Zero es un palo inexpresivo al que «inventan» una enfermedad para que pueda realizar un despiegue de tics que no me convencieron en ningún momento. Para mi, DeHaan es lo más flojo de toda la serie.

Reconozco que el despojar estos hechos delictivos de una intención moralizante me parece un acierto, teniendo en cuenta que si acaso, el único mensaje que se puede extraer es que mientras la droga mueva tantísimos millones, seguirá existiendo aunque cambien los actores. Los carteles o la mafia pueden cambiar de mano o incluso desaparecer, pero siempre otros tomarán su lugar, una triste realidad que queda aquí también reflejada.

Comparto el trailer de esta serie:

Zero, Zero, Zero ofrece un punto de vista interesante del negocio de la droga centrado en la lucha por el transporte y la distribución. No me ha maravillado, pero que su punto de vista ha sido bastante original.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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