Me gusta mucho Michael Keaton como actor, y descubrir que también dirigía El método Knox, su última película, convirtió en obligado el pasar por el cine a ver qué tal.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
John Knox (Michael Keaton) es un asesino a sueldo al que le diagnostican una demencia en estado avanzado. Decide entonces pasar sus últimos días intentando redimirse ayudando a su hijo adulto (James Marsden), del que ha estado mucho tiempo separado. Pronto John encuentra en una carrera contra las autoridades, así como en el tictac del reloj de su propia mente, que se deterioran rápidamente.
Michael Keaton (Pensilvania, 1951) empezó como actor de comedia en películas Turno de noche (1982), Mr. Mom (1983) y Beetlejuice (1988). Alcanzó es estrellato mundial gracias a Batman (1989) y Batman Returns (1992) de Tim Burton. Keaton experimentó un resurgimiento en su carrera tras asumir un papel protagonista como actor en horas bajas en Birdman (2014), de Alejandro González Iñárritu, por la que ganó un Globo de Oro al Mejor Actor y una nominación al Oscar al Mejor Actor. Desde entonces ha actuado en dramas biográficos como Spotlight (2015), El fundador (2016), El juicio de los 7 de Chicago (2020) y Worth (2021). Keaton volvió al mundo de los superhéroes interpretando al Buitre en Spider-Man: Homecoming (2017), al tiempo que retomó sus papeles de Batman en The Flash (2023). Y este mismo año me lo pasé muy bien con Beetlejuice Beetlejuice (2024).
Para mi sorpresa descubro que El método Knox NO es la primera película de Keaton como director, ya que en 2008 dirigió Caballero y asesino, película que pasó completamente por debajo de mi radar. El método Knox cuenta con guion de Gregory Poirier, fotografía de Marshall Adams, montaje de Jessica Hernández y música de Alex Heffes. Se trata de una película de 114 minutos de duración que se estrenó en el Festival de Cina de Toronto en 2023, llegando ahora a nuestras pantallas.
Michael Keaton es John «Aristotle» Knox, un asesino a sueldo que fue militar durante la Guerra del Golfo y tiene además dos títulos universitarios. James Marsden es Miles Knox, el hijo de John que le hizo de lado hace más de 10 años cuando descubrió su profesión. Suzy Nakamura es la Detective Emily Ikari, que investiga un crimen que cree realizó John. Joanna Kulig es Annie, una prostituta que ve a John todos los jueves, Ray McKinnon es Thomas Muncie, compañero de John en los encargos, John Hoogenakker es Detective Rale, Lela Loren as Cheryl Knox, hija de Miles, Marcia Gay Harden as Ruby Knox, la ex-esposa de John, Dennis Dugan as Philo Jones and Jay Paulson as Detective Gelfuso. A destacar también el placer que es tener a Al Pacino en un pequeño papel, Xavier Crane, el responsable de los encargos de John.
El método Knox es una película que podríamos considerar de «vieja escuela», al tener una historia de género negro en el que el protagonista tiene que realizar un último trabajo que es además personal, antes de que pierda la cabeza debido a su enfermedad. Knox es el clásico personaje noir que vive alejado del sistema y ha vivido su vida con su propio código moral, centrado salirse siempre con la suya. Y le da la oportunidad a Keaton (como actor) de realizar un trabajo estupendo a partir de una enfermedad que le hace vivir confuso cada vez más tiempo. Comentaba al principio que Keaton es un actor que me encanta, pero este asesino con demencia le permite realizar muchos de los gestos, guiños y manierismos que llevamos viendo en sus personajes desde hace décadas. En todo caso, la película resalta el star-system de Keaton, ya que el mero hecho de tenerle a él de protagonista es suficiente para pagar por ver la película en el cine.
El Keaton director se muestra como un narrador eficaz que sabe contar la historia sin alardes ni elementos superfluos. Me llama la atención que un Michael Keaton de 73 años se ponga a dirigir una película sobre un hombre mayor que pierde la cabeza por culpa de la demencia, algo que supongo debe ser una preocupación para él como persona de edad avanzada que podría sufrir esa misma situación (esperemos que no). La película es una buena muestra de género negro y me ha resultado muy entretenida. Por cierto, cuando comentaba que es una película de vieja escuela me refiero también en que la historia se desarrolla por caminos lógicos, hasta el punto que el final de la historia me parece que está telegrafiado desde el momento en que aparece el hijo de John Knox en pantalla y le dice a su padre que necesita su ayuda. Esto no es para mi un problema, porque desde luego prefiero esto a la moda actual (te miro a ti, J.J. Abrams y a todos los de tu cuerda) de romper las películas con giros absurdos que rompen absurdamente la experiencia cinematográfica. El método Knox no necesita giros sorprendentes y absurdos, aunque su final sea inevitable, en mi opinión acierta en todo lo que plantea.
El resto del reparto creo que son también eficaces y contribuyen a que la película tenga un carisma estupendo. Por supuesto James Marsden, cuyo personaje acaba siendo más parecido a su padre de lo que a él le hubiera gustado. Y por supuesto, es un lujo contar un Al Pacino que está espectacular simplemente por estar en pantalla. Como digo, El método Knox es una película en que todos los aspectos, el diseño de producción, la música, la fotografía, etc… están perfectos y ayudan a contar la película de la mejor forma posible.
El método Knox me parece una muy buena película que me ha entretenido. En realidad no se le puede pedir más a una película de este tipo. No me va a cambiar la vida ni tampoco lo pretende. Y tengo que reconocer que me ha gustado esta nueva faceta de Michael Keaton. Si se anima a volver a dirigir, creo que pasaré por taquilla encantado. Ojalá se estrenen más películas de «serie media» similares a ésta.
Comparto el trailer de la película:
El método Knox es una buena película bajo cualquier punto de vista, que me ha entretenido a pesar que el final resultaba inevitable.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Ya se ha emitido en Max The Penguin, el spin-of de la película The Batman de Matt Reeves que nos trae de vuelta al excelente Colin Farrell como el protagonista Oz Cobb, un criminal de poca monta que aspira a convertirse en el hombre fuerte del crimen de Gotham.
PUNTUACIÓN: 7/10
Miniserie de TV (2024). 1 temporada, 8 episodios. Serie centrada en el personaje de El Pingüino, de la película ‘The Batman’ (2022), interpretado por Colin Farrell.
Matt Reeves consiguió en 2022 un gran éxito de crítica y público con The Batman. Y este éxito provocó que en seguida se empezara a hablar de explotar esta nueva franquicia de Warner con una serie centrada en Oz Cobb PENGUIN, el personaje maravillosamente interpretado por Colin Farrell. Reeves ha sido productor ejecutivo de esta serie de 8 episodios y ha estado muy involucrado en la producción, escritura y contratación de los creativos, aunque oficialmente Lauren LeFranc está acreditada como showrunner de la serie. LeFranc escribe además el primer y último episodio de la serie, teniendo como guionistas del resto de episodios a Erika L. Johnson, Noelle Valdivia, John McCutcheon, Breannah Gibson, Shaye Ogbonna y Nick Towne. Los directores de esta serie han sido Craig Zobel (Mare of Easttown, Westworld, American Gods) en los tres primeros episodios, Helen Shaver (2), Kevin Bray (2) y Jennifer Getzinger. Destacar además que Mike Marino, el diseñador de maquillaje de The Batman, trabaja en la serie mejorando su trabajo en la película. Además, la serie se rodó en localizaciones de Nueva York.
En el reparto tenemos el retorno de Colin Farrell interpretando a Oswald «Oz» Cobb / El Pingüino, el desfigurado ex lugarteniente jefe del difunto jefe del crimen Carmine Falcone que quiere convertirse en un capo criminal por derecho propio. Cristin Milioti interpreta a Sofia Gigante (Falcone), hija de Carmine y presunta asesina en serie psicópata The HangMan que, tras ser liberada del Asilo Arkham, lucha contra Oz por el control del submundo criminal de Gotham City.
Otros actores destacados son Rhenzy Feliz como Victor «Vic» Aguilar, un adolescente sin hogar que se convierte en el chófer y ayudante personal de Oz. Deirdre O’Connell como Francis Cobb, la madre de Oz que padece Parkinson y demencia. Clancy Brown como Salvatore «Sal» Maroni, un jefe de la mafia y narcotraficante cuya operación terminó tras una histórica redada antidroga mencionada en the Batman, en la que Carmine era el informante. Carmen Ejogo interpreta a Eve Karlo, una prostituta y amante de Oz. Por último, Michael Zegen (La maravillosa Sra. Maisel) es Alberto Falcone, hijo de Carmine y hermano de Sofia, que lucha contra la adicción a las drogas y el alcohol.
Empezando por lo muy positivo, Colin Farrell y Cristin Milioti realizan unas interpretaciones magistrales que sobre todo para la actriz puede marcar un antes y un después en su carrera. Digo esto porque Farrell ya es un actor veterano curtido en mil batallas, mientras que Milioti era prácticamente desconocida antes de trabajar en esta serie.
Una cosa interesante de The Penguin es que es una historia de un villano puro, una persona amoral y sociópata que hará lo que sea para conseguir lo que quiere. A costa de mentir, engañar o matar a quien se ponga en su camino o pueda resultar una amenaza. Farrell construye un personaje maravilloso lleno de matices, aunque la mayoría sean los propios de un asesino calculador, nunca un «anti-héroe». El trabajo de Farrell me parece magistral, y me sabría fatal que este asesino sanguinario pueda ser visto como un «héroe del pueblo» por los mismo que dijeron que «Joker es el héroe que necesitamos», de nuevo malinterpretando lo que en realidad pasa en la serie. Porque en la superficie podrá decirse que estamos ante un proletario que decide levantarse frente a los poderosos que llevan dominando Gotham desde hace décadas. Para ello Cobb y su ayudante Vic consiguen que todos los jóvenes de los grupos criminales se unan en lo que puede considerarse una «rebelión de los jóvenes». Sin embargo, en realidad Oz es un egoísta que usa lo que tiene a su disposición, y no dudará en traicionar a esos mismos jóvenes si cambia la dirección del viento. Ver una historia de un villano casi puro, aunque él intente justificar sus actos, resulta refrescante, incluso con los peros en la historia que luego comentaré.
Por otro lado, tenemos a Sofia Falcone, interpretada por Milioti. La hija del capo Carmine Falcone que acaba de salir de Arkham tras pasar allí casi una década tras ser acusada de ser The Hangman, una asesina en serie que mató a numerosas mujeres en Gotham. Sofía era una joven positiva y luminosa que fue traicionada por todos, y tiene muchas cuentas que saldar tras salir a la calle, la mayoría con su propia familia. Milioti construye a una mujer con mucha ira interior y que tras pasar años en la cárcel no permitirá que nadie la diga lo que tiene que hacer. Una mujer que era buena pero que no cometerá el error de ser débil una segunda vez. El personaje de Sofia es super potente y me ha parecido la principal sorpresa de la serie. Porque con Colin Farrell ya se sabía que se iba a salir, pero este personaje es el gran descubrimiento.
Creo que sólo por ver las poderosas interpretaciones de Farrell y Milioti ya merece la pena ver esta serie. Pero al mismo tiempo, creo que Oz Cobb y Sofia Falcone / Gigante son personajes magistrales desde un punto de vista psicológico que consiguen disimular lo floja que es toda la historia que nos cuenta la serie.
Voy a comentar ahora el elefante en la cacharrería. Me parece una gran cagada hacer una serie de Penguin ambientada en Gotham y que Batman no aparezca. Sobre todo pensando que la serie tiene lugar tras la película de Matt Reeves, con una Gotham aún sufriendo los estragos provocados por la inundación de Riddler. Y ni siquiera es un tema de que yo personalmente quería que saliera Robert Pattinson y que no lo haya hecho me ha decepcionado. Es que excepto una mención en el prólogo comentando que Batman está ayudando a las víctimas de la inundación, algo que sucede al final de la película, no vuelve a mencionarse a Batman en toda la serie. Y eso es un problema de continuidad gravísimo, pensando el miedo que los criminales le tienen al comienzo de la película, y la forma en que derrota a Riddler. De forma que los hombres de Cobb regalan drogas en la calle, hay numerosos tiroteos y explosiones sin que nadie se lo impida. Y entiendo que al final la serie se plantea para mostrar cómo Oz se hace con el poder del elemento criminal de Gotham, y de alguna manera la forma en que lo consigue es secundaria. Pero que Batman literalmente haya desaparecido de Gotham durante semanas (¿meses?, si pensamos en lo que tarda en crecer las setas de Oz), desatendiendo la ciudad me parece penoso. A ver cómo lo resuelven, porque ahora mismo Batman es un ausente incompetente en su propia ciudad, no enterándose de nada de lo que sucede. Aunque me da que ni siquiera va a ser mencionado en la película. Para ser un spin-of, la forma en que plantean la continuidad es completamente fallida.
Esto de Batman es un problema narrativo y de continuidad, pero como lo asumí desde el comienzo, en realidad no me supuso ningún problema durante el visionado. Lo que si creo que es un problema es toda la historia de traiciones y engaños de Oz Cobb, que alcanza momentos inverosímiles en varios momentos. Me da la sensación que la showrunner y los guionistas estaban tan concentrados con la construcción psicológica de la pareja protagonista que la parte criminal noir de la serie les daba bastante igual. Y me quedo con la sensación que en Penguin han trabajado escritores que pensaban que no pasa nada si la parte criminal bordea el cliché en demasiadas ocasiones y resulta repetitiva y absurda por momentos, porque los personajes fijarán el interés del espectador. Y en parte es así, pero pensando con mentalidad de «vaso medio vacío», provoca que la serie no sea tan buena como todo el mundo parece pensar en cuanto entras en las redes sociales de absolutos. Y The Penguin está bien, pero ya. Desde luego, muy lejos de ser la mejor serie del año, como muchos fanboys han calificado a la serie, hasta que se estrene la siguiente serie que será para ellos la mejor serie del año.
El personaje de Vic, el chaval que Oz acoge y le hace trabajar como su ayudante, es alguien que siempre parece que está fuera de lugar. Porque en realidad es una buena persona. En la mayoría de momentos parece que se trata de un clásico Holmes para Sherlock, el personaje que permite al protagonista explicar las cosas a los espectadores sin tener que caer en la voz en off. Vic me parece que es un buen personaje y sirve que resaltar la idea clave que Oz es un monstruo, no un héroe del pueblo llano como intenta engañar a la gente de su barrio. La supuesta sorpresa final en realidad no lo es tanto, porque se veía venir que en esta historia las buenas personas no pueden tener un final feliz.
También me gusta la madre de Oz Francis, que nos abre la puerta a conocer la historia de Oz y como incluso siendo niño era un sociópata que sólo pensaba en cómo conseguir lo que quiere pasando por encima de lo que sea. La demencia que sufre provoca que sea un personaje desvalido, y sirve para mostrar el punto flaco de Oz, algo que nadie debe conocer. De nuevo, los personajes son interesantes, aunque lo que hacen realmente no lo sea.
Y en realidad, mi problema principal aparte del plan de Oz (¿Plan, qué plan?) es la historia de Sofia y cómo nos han vuelto a colar un panfleto, al tener a una joven mujer víctima del machismo institucional que la mandó al manicomio de Arkham para tapar los crímenes de su padre Carmine Falcone. Para sorpresa de nadie, Sofía tiene un momento de sororidad con Eve Karlo, la novia prostituta de Oz, porque las mujeres tienen que ayudarse. Y a pesar de ser una Falcone, sus actos en realidad pueden calificarse de venganza justa contra los criminales que la traicionaron, por lo que puede ser calificada como mujer empoderada y la heroina de su propia historia. Dado que The Penguin, como su nombre indica, es la historia del villano Oz Cobb, ella no podía acabar bien, aunque como buena mujer que es, al final su plan no es reinar en Gotham sino abandonar la ciudad para poder vivir su vida sin que nadie la diga lo que tiene que hacer. Y me sabe mal, porque la interpretación de Cristin Milioti es genial y Sofia tiene una cualidad trágica interesante, pero me fastidia ver a un personaje con todos los ticks del feminismo dominante que sirve para resaltar lo malo que es el patriarcado y como la sociedad nunca cree a las mujeres inocentes. Una mujer que sin embargo se levanta por sus propios medios. Como digo, su historia cumple con todos los ticks del feminismo políticamente correcto. ¡Buff!
Y comento lo del inexistente plan de Oz Cobb, que es lo peor de largo de la serie. Porque en realidad no hay ningún plan, a Oz le van pasando cosas y él intenta hacernos creer que es alguien importante cuando no lo es. Y que sabe lo que está haciendo cuando tampoco es así. Pero por suerte para él todo parece que se alinea para que siempre se salga con la suya. Y en las historias de gangsters también hay un hueco para las casualidades y los momentos de suerte, pero en The Penguin esto lo lleva a una escala increíble al encontrarnos con momentos de estos en TODOS los episodios. Aparte, tampoco llegué a creerme a las familias mafiosas, sudaban clichés por los cuatro costados. En positivo, la serie empieza con una escena super potente que consiguió engancharme. Pero las casualidades y las situaciones resueltas de forma un poco bochornosas se empiezan a acumular a medida que van pasando los episodios. Hasta el punto de entender que igual la historia no es tan buena como el atractivo envoltorio nos quiere hacer creer.
Y me hace gracia que Matt Reeves comenta que no quiere personajes con super poderes porque prefiere que su historia sean más «realista». Pero no es que The Penguin no sea realista, es que en muchos momentos ni siquiera es verosímil. Como por ejemplo cuando los Falcone y los Maroni ponen precio a la cabeza de Oz y él se pasea por Gotham como si fuera el salón de su casa. Y este es un ejemplo, pero cosas como esta las hay a montones. Y no son cosas realmente graves, pero si conveniencias y casualidades y algunas chorradas que provocaban que el visionado no fuera lo satisfactorio que me gustaría.
Esta parte me está quedando un pelín negativa, aunque lo escribo como lo siento. Dicho esto, en realidad creo que sólo por las interpretaciones del reparto (escuchar a Farrell en la versión original es una pasada) hace que merezca la pena ver The Penguin.
Comparto el trailer de esta serie:
The Penguin está bien, pero no está tan bien. Aunque igual ha sido víctima de unas expectativas imposibles y un fandom exageradísimo en las redes sociales.
PUNTUACIÓN: 7/10
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El evento Caza Sangrienta llega a Los Vengadores de Jed MacKay, escritor de la serie principal y de sus principales tie-ins. Hoy quiero hablar de este último arco de la colección, que cuenta con dibujo de C.F. Villa y color de Federico Blee.
PUNTUACIÓN: 4.5/10
Arco relacionado con Caza sangrienta. Con Los Vengadores bajo el asalto de las fuerzas vampíricas, el Capitán América reúne un equipo interino, formado por Mercurio, Ojo de Halcón, Hércules y Tóxica, para enfrentarse a las hordas de chupasangres a lo largo del mundo. La cruzada se volverá personal cuando el Capi descubra quién es el líder de sus enemigos.
Voy a empezar al revés de lo habitual. Tener al mediocre C.F. Villa ha arruinado completamente de este arco de los Vengadores. Su estilo parece un mal abocetado de cualquier artista «normal» y tiene la cualidad negativa de tener una narrativa penosa falta de espectacularidad a la que le suma unas figuras sin expresividad que estoy convencido que yo podría dibujar mejor. Y no se dibujar.
Este arco dibujado por Villa me parece de lo peor que he tenido la desgracia de haber comprado. Y no puedo entender que Marvel promocione a Villa como el «Next Hot Artist» cuando no tiene las mínimas habilidades exigibles en un comic Marvel. Hace años hubiera aguantado a Villa dibujando un comic de Vault Comics o Dynamite, porque ya se sabe que las tarifas que pagan son peores que las de las majors. Pero no su estilo de lápiz, ni la narrativa de sus páginas abocetadas justifica para nada que esté trabajando en Marvel. Y como ya estoy un poco mosqueado, al final lo único que se me ocurre es que Marvel pague mucho menos al artista mexicano, respecto a las tarifas normales. O que le hayan contratado como relaciones públicas por «emplear a minorías». No lo puedo entender, es tremendo.
El mundo del comic es ante todo gráfico. Hablando del género de superhéroes, se trata de contar con imágenes una historia que resulte interesante y luzca espectacular. Nada de eso se cumple con el dibujo de Villa. Y cuando el dibujo es penoso, aunque fuera una historia de Alan Moore, no habría por donde cogerla. Estaba pensando en poner un 5 a la puntuación de estos comics, pero en realidad no me han gustado nada. Por mucho que no me guste, no había otra opción que suspenderlos. Porque la experiencia ha sido realmente mala.
El desastre de dibujo de Villa no me ha dejado disfrutar de estos números. Y es una pena, porque la historia de Jed Mackay me parecía que cumplía perfectamente con lo que se espera de un tie-in de un evento de estas características. Como siempre, MacKay no inventa nada, al plantear que mientras los miembros actuales de Los Vengadores se enfrentan a los líderes de la invasión de vampiros, el Capitán América tiene que reunir una alineación nada habitual de héroes para enfrentarse a un grupo de Vampiros con unos planes malvados.
Junto a Capitán América encontramos una alineación formada por Mercurio, Ojo de Halcón (Kate Bishop), Hércules y Tóxica. Y una de las mejores cosas de este arco es la forma en que plantea una página del primer número desde el punto de vista de estos héroes, de forma que puedes conocerles un poquito y empatizar con ellos. Es cierto que MacKay no inventa nada, pero las herramientas narrativas a su disposición las utiliza de forma modélica. De hecho, pensando en que los vampiros en realidad son unos villanos de usar y tirar, MacKay acierta al mostrarnos que el líder de este grupo sea el Barón Sangre, un clásico villano de Capitán América que plantea un aceptable nivel de amenaza para nuestros héroes.
Con otro dibujante mejor, estaría hablando que este arco de Los Vengadores estaba chulo, dentro de la propia naturaleza intrascendente de este tipo de historias secundarias dentro de un evento Marvelita. En realidad, hubiera quedado raro que MacKay estuviera escribiendo la miniserie Caza Sangrienta y su colección regular no estuviera relacionada con el evento. Y dentro de su naturaleza secundaria, me parece que está bastante bien.
En positivo, también me gusta el trabajo de Joshua Cassara y Guru-eFX en las portadas de este arco. Aunque en parte es una frustración tener unas portadas estupendas para luego no encontrar la misma calidad en el interior. Pero por no decir sólo lo malo, creo que hay que comentar lo bueno.
Desde hace ya tiempo que hay comics que NO compro si están guionizados por escritoras como Vita Ayala o Torunn Grønbekk. En su momento aplicaba la misma consigna con artistas como Salvador Larroca, cuyo estilo copión-fotoshopeado no me gusta nada. Está visto que por mi tranquilidad mental, lo mejor es que haga lo mismo y no compre nada dibujado por Villa. Aunque ello implique dejar de comprar alguna grapa que compre en la actualidad. En Veneno ya descubrí que puedo seguir la historia de Ewing no comprando las grapas secundarias de Grønbekk. Así que no creo que vaya a echar de menos unos comics que no me gustan nada.
Cuando Villa dibuja, el desastre es total. ¡Qué mal!
Comparto las primeras páginas del número 13, dibujadas por Villa:
Tener a un artista lamentable como C.F. Villa estropea la experiencia lectora de unos comics con un guion de Jed MacKay más que correcto. Visto lo visto, creo que lo mejor es que no vuelva a comprar nada que esté dibujado por el artista mexicano.
PUNTUACIÓN: 4.5/10
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Termina el evento Caza Sangrienta de Jed MacKay, Pepe Larraz y color de Marte Gracia, en el que el Universo Marvel se enfrentan a los vampiros. Un evento que además nos trae un cambio cataclísmico en el Universo Marvel comiquero.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
El Doctor Extraño debe cerrar un trato aterrador para salvar el mundo. Los Vengadores se embarcan en una batalla que no pueden ganar. Los muertos luchan contra los no muertos a lo largo de todo el mundo. ¿Será suficiente? ¿Se salvará el mundo? Y, si es así, ¿con qué consecuencias? Caza sangrienta termina aquí, mientras llega el más dramático cambio sufrido por el Universo Marvel y se alza el más inesperado justiciero de todos. Un héroe para este nuevo tiempo.
Caza Sangrienta ha sido un evento espectacular que ha concluido con un final increíble. Todos los jugadores tienen su momento de importancia que justifica su aparición en esta historia perfectamente ensamblada por Jed MacKay, para mi el mejor escritor de la Marvel actual. En el número anterior descubrimos que Varnae, el primer vampiro, era el villano que había poseído a Blade, mientras que el plan de Luna de Cazador y Tigra para luchar contra los vampiros que arrasan el mundo era liberar a Khonshu de su prisión asgardiana, para que despliegue una fuerza de Puños de Khonshu liderados por un resucitado CABALLERO LUNA, para que les combata y extermine.
En el climax final tenemos una acción a varias bandas. Por un lado, Clea y Stephen Extraño en Latveria tienen que convencer a Victor Von Muerte para que les ayude a disipar la Fuerza Oscura que ha cubierto el planeta de oscuridad. El precio, que Stephen renuncie a su puesto como Hechicero Supremo de la Tierra y le de ese título y las habilidades que conllevan a Muerte. Brielle Brooks, la hija de Blade, debe llegar al combate final junto a Drácula y Miles Morales (Spiderman) a tiempo para derrotar a Varnae, ya que ella es la llave para acabar con él. Y por supuesto, tenemos el contraataque de Los Vengadores contra Varnae y su Aquelarre Sangriento. Tengo que quitarme el sombrero por todo lo que pasa en esta última grapa en apenas 30 páginas. La acción es espectacular, las apuestas no dejan de crecer, Varnae parece invencible y todas las piezas acaban ensamblando un puzzle perfecto que me ha dado un entretenimiento como hacía tiempo no disfrutaba en un comic Marvel.
Por supuesto, gran parte del éxito de este comic es tener a PEPE LARRAZ. Larraz es una garantía, y consigue que cada viñeta luzca como un acontecimiento, la splash-page que muchos otros artistas menos dotados (que tristemente pueblan demasiadas colecciones de Marvel) ni soñarían poder dibujar en toda su carrera. Larraz con el color de Marte Gracias y Fer Sifuentes-Sujo plantean unas páginas sublimes que te quedarías mirando embobado durante horas. La fuerza de sus imágenes, los planos dinámicos que elige para cada momento y la epicidad que hace realidad en la página están a la altura de muy pocos artistas hoy en día. Junto a Dan Mora y posiblemente Chris Samnee, Larraz es el mejor dibujante de la actualidad, y no me extraña que Marvel le cuide y le reserve para los que creen que son los comics más importantes del año.
Aparte de tener una historia estupenda que sabe sacar el máximo partido a los convencionalismos de los eventos superheroicos, Caza Sangrienta tiene la cualidad de provocar un cambio cataclísmico que va a afectar a la totalidad del Universo Marvel en los meses venideros. Un cambio que sugiere la idea de que los editores quieren establecer una continuidad más compacta que afecte a todas colecciones tal y como pasó en los primeros años de Brian Michael Bendis en Los Vengadores, cuando cada evento cambiaba el statu-quo y presentaba la siguiente temporada de historias: Por ejemplo, tras Civil War tuvimos La Iniciativa, tras Invasión Secreta, Reinado Oscuro, y tras Siege llegó la Edad Heroica. Volver a este nivel de conectividad y planificación es un paso en la buena dirección, aunque quizá el problema es que los autores actuales no tienen nada que ver con los Brubaker, Bendis o Millar de la época.
En lo relativo al evento en si, dentro que me ha gustado mucho esta miniserie, tengo que hacer unas consideraciones. La primera de todas que en realidad estamos ante una historia autocontenida en las colecciones que guioniza MacKay, que Marvel decidió aumentar de forma exponencial con un montón de tie-ins que en realidad no aportan nada, con la excusa de «X se encuentra con vampiros o monstruos variados e inician una pelea». Obviamente no he leído todos los tie-ins, pero me da la sensación que en realidad con leer Caza Sangrienta, Doctor Extraño y Caballero Luna, era más que suficiente para disfrutar del evento. De hecho, ni siquiera el comic de Los Vengadores de MacKay tiene influencia en la miniserie principal, ya que en esos tres números hay una aventura en la que Steve Rogers ensambla una alineación extraña de Vengadores para luchar contra el Barón Sangre. Y de los comics que si importan, Panini nos ha «birlado» la sensación de evento cohesionado al no publicar mes a mes las colecciones de Doctor Extraño y Caballero Luna. La grapa cuádruple que cierra la colección de Doctor Extraño se publicará dos semanas después de este Caza Sangrienta 5, al igual que el tomo de Caballero Luna, por lo que tocará esperar unas semanas para ver las últimas aventuras de Luna del Cazador, Tigra, Clea y Stephen Extraño. Por ello, la sensación de evento se perdió completamente, quedando un comic estupendo relativamente aislado del resto de la continuidad Marvel.
En lo referido a Caballero Luna, también se ha perdido parte de la gracia de la lectura de comics de superhéroes de un universo compartido. Porque el último volumen de Caballero Luna terminó con la muerte de Marc Spector, y le hemos visto resucitar en Caza Sangrienta 4 sin haber llegado a sentir el periodo de duelo que se vivió durante los primeros meses de la nueva colección Venganza de Caballero Luna. Para cuando lea ese tomo, imagino que las primeras grapas se sentirán casi intrascendentes, comics anacrónicos que lees fuera de orden y han perdido parte de la gracia. Porque eso es precisamente lo que ha pasado. Dicho esto, entre que la colección de Caballero Luna no se publique y que Panini la publique en tomo, obviamente me quedo con esta segunda opción. Y qué decir de Doctor Extraño, al ser esta grapa el final de los casi 4 años de Jed MacKay como guionista de l colección, primero en la miniserie La muerte del Doctor Extraño, luego con las colección protagonizada por Clea y en los últimos meses, en este volumen que ahora finaliza. Voy a echar de menos este comic, era uno de los que más disfrutaba de la Marvel actual.
Siguiendo con los tie-ins, comentaba que no los he leído todos porque la crisis de ventas en España ha llevado a Panini a decidir que un montón de especiales vayan a quedar inéditos. Por ejemplo, los especiales X-Men: Blood Hunt dedicados a Magik, Psilocke, Jubilee y Laura Kinney The Wolverine y Werewolf by night, y las miniseries de Black Panther, Drácula, Strange Academy y Blood Hunter. Y por lo que decía antes, tengo claro que son comics de calidad cuestionable realizados por equipos creativos de segundo nivel que no van a aportar gran cosa al evento, lo que indica el nivel de sacacuartos que Marvel sigue planteando en USA.
Y hablando de sacacuartos, destacar también negativamente el sacacuartos que Marvel y Panini han planteado para la edición de esta miniserie, al sacar dos ediciones de cada número. Una normal y otra «Red Band» con más sangre y violencia explícita. Y que esconde una excusa muy tonta para forzar a los coleccionistas a comprar las dos ediciones, no sólo una. Aparte, claro, de las múltiples portadas alternativas, que siguen inundando a las librerías. El comic de Caza Sangrienta me ha gustado mucho, pero las maniobras comerciales sacacuartos de Marvel cada vez me gustan menos.
En realidad, yo como lector elijo lo que compro y lo que no, y tengo que decir que la miniserie Caza Sangrienta me ha parecido una pasada, el ideal de historia más-grande-que-la-vida con una acción espectacular a una escala que sólo los comics pueden imaginar. Por esa parte, este comic me deja muy satisfecho, y sigo con la idea de comprar todos los comics que escriba MacKay, porque ahora mismo está on-fire. Y lo mismo para Pepe Larraz, a ver si anuncian pronto cual va a ser su próximo encargo. Seguro que va a ser algo de primer nivel. Puestos a soñar, que dibujara la miniserie «Un mundo bajo Muerte» sería una pasada y la continuación lógica de esta historia.
Comparto las primeras páginas de esta última grapa de evento:
Caza Sangrienta ha tenido todo lo que le pido al comic de superhéroes. Acción más grande que la vida, una historia directa al grano con el destino del mundo en juego con sorpresas y momentazos en todas las grapas, personajes llenos de carisma y un dibujo magistral que convierte cada viñeta en un acontecimiento. Esto si es Marvel es estado puro.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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No soy demasiado fan de las comedias románticas, pero aprovechando mi suscripción a Movistar+ he aprovechado para ver Cualquiera menos tú, película de Will Gluck planteada para el lucimiento de los guapísimos y carismáticos Sydney Sweeney y Glen Powell.
PUNTUACIÓN: 7/10
Bea y Ben se conocen y parecen la pareja perfecta, pero tras una increíble primera cita sucede algo que enfría su fuerte atracción, hasta que meses después ambos se encuentran inesperadamente en una boda en Australia. Obligados a verse, y a pesar de su rechazo mutuo, por conveniencia para ambos deciden fingir que son una pareja. (FILMAFFINITY)
Cualquiera menos tú es una comedia romántica dirigida por Will Gluck, conocido por ser el director de las películas de Peter Rabbit. Gluck escribe el guion junto a Ilana Wolpertm que escribió la historia original. La película de 103 minutos de duración cuenta con fotografía de Danny Ruhlmann, montaje de Tia Nolan y Kim Boritz-Brehm y música de Este Haim y Christopher Stracey. Rodada en Australia, contó con un presupuesto de 25 millones de dólares. Teniendo en cuenta que recaudó 220 millones en taquilla, es uno de los grandes éxitos de este 2024.
La película está construida a partir de su pareja protagonista, formada por los guapísimos Sydney Sweeney como Beatrice «Bea» Messina y Glen Powell como Ben. En el resto del reparto tenemos a GaTa como Pete, el mejor amigo de Ben. Alexandra Shipp es Claudia, la hermana de Pete, que se casa con Halle Spence (Hadley Robinson), la hermana de Bea. Michelle Hurd y Bryan Brown interpretan a los padres de Claudia y Pete, mientras que Dermot Mulroney y Rachel Griffiths son los padres de Bea y Halle. Darren Barnet como Jonathan, hasta hace poco prometido de Bea, Charlee Fraser como Margaret, ex novia de Ben, y Joe Davidson como Beau, actual pareja de Margaret, completan el reparto.
Cualquiera menos tú es una película bastante típica con un enredo un poco tonto que provoca que dos personas que parecían destinados el uno para la otra se separen y se encuentren casualmente meses después con motivo de la boda de unos familiares/amigos. Lo que empieza como una guerra abierta entre ambos acabará en un romance emocionante (para ellos). En este contexto, no creo que decir que la película acaba bien para los protagonistas sea un spoiler. Dentro de los convencionalismos del género de la comedia romántica, la película cumple con todos los puntos esperables de este tipo de historias.
Sin embargo, mientras veía la película no podía dejar de pensar en lo guapísimos que son los protagonistas Sydney Sweeney y Glen Powell. La película muestra a dos actores que comparten una química estupenda rivalizando a ver quién aparece en pantalla más guapo, cachas (él), voluptuosa (ella), elegantes y atractivos. En ese sentido, Cualquiera menos tú es un festín para los ojos de los espectadores, con un despliegue de belleza física que se contagia al resto del reparto y que seguro va a dejar satisfecha a la audiencia de este tipo de cine.
La película también juega la baza de situar la historia en un sitio vistoso como es Sidney, con varias escenas con vistas a su mítica ópera. La idea de ver un espacio diferente al de nuestras vidas rutinarias también es un factor que sumar al entretenimiento. Otro elemento a su favor es el de la diversidad, dado que la boda a la que van a asistir los protagonistas es la de dos mujeres. A lo que hay que sumar que los padres de una de las novias está formado por una pareja con diversidad racial. Esto es otro tick que una película de Hollywood sin duda tiene en cuenta a la hora de realizar el casting y escribir el guion. En mi caso, creo que estos factores de diversidad no perjudican a la película. Ni la benefician, en realidad, pero no hay duda que si se han incluido es precisamente para no ser tachada de «falta de diversidad» por los odiadores profesionales habituales.
Cualquier menos tú no exige un despliegue actoral sobresaliente. Pero si me recuerda que el cine es ante todo un medio visual. Y aunque hay mucho influencer y político «progresista» que insiste que lo importante es la «diversidad» y resaltar lo no-normativo, en realidad el público SI queremos ver a gente guapa y cachas mostrando lo guapos y carismáticos que son. Sydney Sweeney y Glen Powell son guapos, son exuberantes y la cámara les quiere. De hecho, si la película triunfa es precisamente por tenerles a ellos de protagonistas y no a otros actores.
Por mucho que nos digan que da igual, esta película con una actriz menos «potente» que Sweeney no hubiera sido igual de atractiva. Y lo mismo pienso sobre Powell, un actor que está on-fire tras Top Gun Maverick (la película que le lanzó a la fama), Twisters o Hit-Man: asesino por casualidad. Y aparte que Powell sea mejor o peor actor (desde luego malo no es), lo que veo es un actor muy inteligente que está sabiendo elegir muy bien sus proyectos. Lo mismo puede decirse de Sydney Sweeney, que ha sabido crecer hasta ser mucho más que una cara bonita, empezando a producir sus propias películas. Ambos tienen un carisma bestial y han acertado en juntarse para esta comedia romántica. Tras ver varias películas suyas, están en la categoría de actor que sólo por aparecer en una película van a provocar que me plantee ver la película en cuestión. Algo que no todos los actores actuales pueden decir.
Y tampoco es que quiera fliparme demasiado, porque Cualquiera menos tu me hizo pasar un buen rato, en el que estuve con la sonrisa en la cara la gran mayoría del tiempo. Pero no es que sea especialmente sorprendente, novedosa o divertida, cumpliendo en todo momento con una corrección extrema. En todo caso, una película de este tipo no aspira a cambiarle la vida a nadie, sino más bien en hacer pasar a su audiencia 100 minutos entretenidos que nos distraigan de los problemas del mundo real. Y no consigue. Tampoco hay que pedirle más.
Comparto el trailer de la película:
Cualquiera menos tu me ha parecido una comedia entretenida que triunfa a la hora de resaltar los motivos que pueden hacer de Sydney Sweeney y Glen Powell las próximas grandes estrellas de cine de Hollywood.
PUNTUACIÓN: 7/10
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