Archivo de la categoría: Comics

tebeos favoritos

Crítica de Caída de Dinastía de X 4 de Gerry Duggan y Lucas Werneck (Marvel Comics – Panini)

Cuarto número Caída de Dinastía de X de Gerry Duggan, Lucas Werneck y Jethro Morales en el dibujo y Bryan Valenza en el color, un número en el que tengo que decir siendo suave que me han perdido completamente.

PUNTUACIÓN: 2.5/10

¡Mi aliado, mi enemigo! Dicen que un animal herido puede ser el tipo de animal más peligroso al que enfrentarse. A medida que la lucha entre los mutantes y Orchis alcanza un punto mortal, una revelación sacude a La Patrulla-X. ¡Las dos series que son una confluyen en una horrible traición a medida que La Era de Krakoa se acerca a su fin!

Los cuartos números de Caída de Dinastía de X y su serie hermana Ascensión de Potencias de X representan todo lo malo que ha tenido la Era de Krakoa que se encuentra en sus últimos coletazos. Empezando por un giro ridículo que ha convertido a Charles Xavier en un villano que matará a los humanos con tal que las I.A. de Nimrod y la Centinela Omega perdonen la vida a los mutantes y les permitan vivir en una «reserva» natural exclusiva para ellos. No es que sea ridículo, es que me ha repugnado profundamente. Pensar que los escritores y editores mutantes han pensado esta idea y nadie tuviera ningún reparo refleja el desvío moral que se vive en la oficina-X. E incluso si el mes que viene resultara que Xavier buscaba conseguir la confianza de las I.A.s para traicionarlas en el último momento, han convertido a Xavier en un asesino de masas con la destrucción de la nave militar que se dirigía a destruir la Ciudad Centinela. Ese es un pecado, un crimen en realidad, del que ya no se vuelve. No hay vuelta atrás para Xavier. Y es todo culpa de los editores idiotas con ideas de bombero.

Una idea de bombero torero que en realidad no era necesaria. Si ya era complicado ver a los mutantes luchar contra las diferentes facciones de Orchis por un lado, contra Nimrod, la centinela Omega y su Ciudad Centinela por otro, y contra la I.A. ENIGMA creada por Mister Siniestro y sus diferentes clones (argumento principal de Ascensión de Potencias de X), enrevesar aún más el final de era Era de Krakoa con el giro de Xavier y su conversión a villano es una vergüenza absoluta. Una vergüenza que no mejora lo que había y que me echado emocional e intelectualmente de este comic.

Cuando comentaba que este comic representaba todo lo malo de la franquica mutante y la Era de Krakoa me refiero en concreto al otro gran problema de este comic y es que es ininteligible si no has leído TODAS las colecciones mutantes. Cuando se inició la Era de Krakoa, Jonathan Hickman planteó Dinastía de X y Potencias de X como unas series hermanas interconectadas que en sus 12 números te daban toda la información para poder entenderlas disfrutarlas. Al anunciarse Caída de Dinastía de X y Ascensión de Potencias de X entendía que planteaban algo similar, cosa que no se ha cumplido. Si el propio giro de Xavier es terrible, casi peor es que surge de la nada y sin justificación ninguna. Y luego resulta que Julián Clemente comenta en el Spot On que tendríamos que haber leído el Dead X-Men 4 para conocer de donde viene el cambio en Xavier. Un giro ridículo que aparentemente (porque no lo he leído) viene por una conversación de Xavier con alguien que le convence para hacer todo lo que haya que hacer, sea lo que sea, para garantizar la supervivencia de la raza mutante. Dentro de lo malo que es que el comic en si no te de la información necesaria para entender la historia, no quiero ni imaginar qué debieron sentir los lectores americanos al encontrarse este giro ridículo de la nada sin ningún contexto de ningún tipo.1 Yo me he llevado un chasco importante, pero en USA el golpe debió ser de aupa. Y en realidad, en el momento en que un comic no ofrece una lectura autocontenida satisfactoria en si mismo, es el momento en que el comic no funciona. Y no soy un lector novato, llevo leyendo a los mutantes desde hace 40 años y conozco la complejidad que exista a la hora en empezar a leer a los mutantes. Pero eso es una cosa y otra es el engendro que Marvel ha planteado para este final de la Era de Krakoa. Comprar dos miniseries de 5 números y quedarte con la sensación que me he quedado a mitad de la historia es una sensación negativa tremenda pensando que me estoy gastando mi dinero para leerlos. Y a la vez, que Marvel me obligue a comprar ¿otros 10 comics?¿más? para poder entender una historia es un sacacuartos inconcebible. Con actitudes como esta lo único que puede suceder es que deje de comprar completamente a los mutantes.

Caída de Dinastía de X en realidad tiene otros problemas añadidos. Y es que en realidad no está contando una única historia como sí vemos en Ascensión de Potencias de X (aunque la historia de Gillen sea también ininteligible). En este comic tenemos varias tramas en paralelo que van más o menos a su aire. Una de las tramas es el intento de Orchis de destruir a Krakoa. Al comienzo de la miniserie era Juggernaut el que intentaba protegerle, pero no se sabe muy bien por qué Cain Marko ha desaparecido y es Apocalipsis quien tiene que llegar al rescate. La idea que para que Krakoa viva varios mutantes deben dar su vida y su energía vital, apalizándoles antes Apocalipsis, es otra idea un tanto perturbadora que tampoco me funciona. Aunque en este caso, al menos es algo que ya habiamos visto de Apocalipsis, que forzaba a los mutantes sin poderes a luchar contra él para mostrarse dignos de ser resucitados con sus poderes.

Otro tema es el combate de los mutantes contra Nimrod y la Ciudad Centinela. Lo que debería ser el arco principal de esta miniserie se ha quedado en casi nada limitado por la extensión de las otras tramas que tenemos en este arco. Apocalipsis y Krakoa se extienden a lo largo de 10 páginas de las 22 que tiene este comic, mientras que la lucha contra Nimrod y la traición de Xavier tienen 12 páginas. Y el conflicto ético entre Scott Summers y Xavier está bien, pero queda lastrado por el propio cáncer de un giro absurdo y por un dibujo decepcionante.

Porque este es el otro gran pecado de este comic y que representa el gran problema de los comics Marvel del siglo XXI: El baile de dibujantes. Como ya pasó en el número anterior, Lucas Werneck no dibuja todo el comic, siendo acompañado por el muy mediocre Jethro Morales. Y Werneck no es gran cosa, pero Morales es aún peor. No se explica cómo Marvel piensa en él para los que se supone que son los comics más importantes de 2024 de la franquicia mutante. Hablaba antes de las diferentes tramas de este comic. Y la verdad es que el ataque de la estación S.W.O.R.D. contra la ciudad Centinela, la splash-page de los mutantes contra Nimrod o el rescate de Apocalipsis de Krakoa eran situaciones que daban para momentazo visual. Lamentablemente, los dibujantes no saben sacar partido a ninguno de estos momentos, desluciendo el resultado final. Si ya es malo tener una historia mala, si el dibujo tampoco acompaña es imposible disfrutar de un comic mainstream de estas características.

En resumen, el chasco que me he llevado con este número de Caída de Dinastía de X ha sido monumental. Y si leéis mis reseñas, podéis comprobar que aunque no he conectado con la Era de Krakoa, empecé a comprar estas dos miniseries (Caída y Ascensión) deseando que acertaran con el final y queriendo que me gustaran. Pues a pesar de la predisposición positiva, siento que me han echado. Dado que sólo falta un número para terminar las miniseries, las compraré para acabar de leer esta historia. Pero menudo desastre.

Comparto las primeras páginas del comic:

Marvel la ha cagado con Caída de dinastía de X. El ridículo giro de Xavier, a falta que intenten otro giro final, ya no tiene vuelta atrás y significa el desastre para la franquicia mutante.

PUNTUACIÓN: 2.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Doctor Extraño 12 de Jed MacKay, Danilo Beyruth y Pasqual Ferry (Marvel Comics Panini)

El Doctor Extraño de Jed MacKay es el comic Marvel que más estoy disfrutando en los últimos meses. Y aunque su pase a formato trimestral fue un bajón, poder leer tres grapas USA dibujadas por Danilo Bayruth y Pasqual Ferry es un placer condimentado con el estupendo precio de lanzamiento.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Nuevo formato trimestral, mejor y más económico, con precio especial de lanzamiento! ¡Una iniciativa que forma parte de Panini Back to Basics! Un juego de rol inteligente ha transformado Nueva York en un mundo de fantasía. Para salvar vidas y revertir el hechizo, el Doctor Extraño debe reunir de nuevo a Los Defensores Secretos. ¡Con La Gata Negra, Supervisor y Luna de Cazador! Además, las aventuras de Bats, el perro fantasma detective, en un relato formidable. 

Este número de Doctor Extraño contiene los números Doctor Strange 12-14 USA, todos ellos guionizados por Jed MacKay.

El primer número incluido en la nueva grapa triple de Panini es Historia de fantasmas, con dibujo de Danilo S. Beyruth con color de K.J. Diaz. Beyruth dibujó el número anterior de la colección y me parece un buen dibujante, sin la imaginación desbordante de Pasqual Ferry pero cumplidor. En concreto en este número me ha gustado bastante, sobre todo porque el comic está protagonizado por el perro fantasma Bats, que está acompañado por una pareja de serpientes fantasmas, destacando Beyruth con la forma en que dibuja a estos animales y como consigue transmitir las sensaciones perfectas en cada momento.

De esta grapa autonclusiva me gusta mucho que parece la típica historia un poco de relleno y sin repercusiones, pero el GIRO que imprime MacKay al final lo cambia todo y sugiere que la vida de Stephen Extraño no va a tener un segundo de respiro en los próximos meses. Un villano que sirve además para recordar al lector el gran conocimiento que tiene MacKay de la historia del Doctor Extraño, al ser un personaje creado por Roy Thomas en 1989. Por lo demás, MacKay a diferencia de escritores como (coff, coff) Jonathan Hickman, consigue que la grapa de 20 páginas ofrezca una lectura satisfactoria en si misma que te deja con ganas de más. Una historia sencilla que no busca crear ninguna rueda sino utilizar correctamente a los personajes a su disposición. Además, los toques de humor que añade MacKay en sus diálogos y la complicidad entre Stephen y Clea me encantan, y son la guinda a una historia que acierta en todo.

A continuación tenemos Cobolorum es una historia en dos partes con dibujo de Pasqual Ferry y color de Heather Moore. Y como ha pasado en números anteriores, MacKay plantea una historia que permite el lucimiento artístico de nuestro compatriota Pasqual Ferry. Cobolorum es un juego de rol demoniaco capaz de cambiar la realidad cuando alguien juega, un poco como Jumanji para entendernos. Para devolver a Nueva York a su estado normal y salvar a los niños que empezaron de jugar, Stephen tiene que entrar al juego.

Y para ello, debe formar su propio equipo de jugadores: Un mago (él), un sacerdote (Luna del Cazador, el personaje creado en Caballero Luna, escrita por MacKay), la ladrona (Gata Negra, que también escribió MacKay) y la sorpresa de la identidad del Luchador, eligiendo Extraño a El Supervisor (Tony Masters), el supervillano con el poder de copiar las habilidades de otros héroes y villanos. Incluir a un villano es un acierto total, y en palabras de Extraño le ha elegido porque el Luchador es el personaje que en las partidas de rol suele acabar muriendo, por lo que si alguien tiene que hacerlo, prefiere que no sea un amigo. Lo que tiene sentido en la historia permite unos momentos super divertidas cada vez que Extraño dice «amigos, y sr. Masters», lo cual no es la continuación de un estilo que me encantan.

Como buen comic Marvel, el cliffhanger con la identidad del villano en la sombra que ha activado todo está genial, al igual como la forma en que todos los personajes tienen su función en el desenlace y justifican su presencia en el comic. El comic es super entretenido, y tiene el plus de ver una narrativa muy de los años 70 y 80 de Marvel, al abrirse una trama en el número 12 que parece quedarse inactiva (¿Donde estará Bats?) que imagino que golpeará duro a Stephen Extraño en el próximo número, en el que empezará el crossover de la colección con el evento Caza Sangrienta que también escribe MacKay.

Si el comic es una gozada, qué decir de las portadacas de Alex Ross. Ross está es un momento de plenitud creativa increíble, y todas sus portadas me flipan, pero el juego que hace en estas tres portadas son dignas de análisis. En la primera Historia de fantasmas, sugiere un tranquilo día en el parque que no tiene nada que ver con el oscuro tono de investigación que Bats lleva a cabo en la mansión de Extraño.

En el arco siguiente Cobolorum Ross parece dibujar la misma imagen con el grupo de héroes (y el Supervisor) en la misma posición, la primera en Nueva York y la segunda con los personajes dentro del mundo del juego de rol. Lo interesante es que en Nueva York los personajes están en una posición defensiva porque sienten peligro, mientras que en la segunda están tan tranquilos en el mundo del juego, lo que de nuevo supone una inversión de la situaciones que van a vivir en el interior.

Doctor Extraño me parece el comic perfecto y el ideal al que deberían aspirar todos los comics Marvel. Gran historia, personajes reconocibles y un buen dibujo. No se le puede pedir más. Lástima el formato trimestral de Panini, pero peor sería que la colección se hubiera cancelado. Así que tomemos los aciertos cuando los encontramos, que con Marvel no son tan frecuentes como me gustaría.

Comparto las primeras páginas del comic:

Doctor Extraño me encanta. Y la llegada de Caza Sangrienta sugiere que las cosas se van a poner piliagudas para el Hechicero Supremo.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de El Increíble Hulk 9-11 de Phillip Kennedy Johnson y Danny Earls (Marvel Comics – Panini)

Me gustan las historias que Phillip Kennedy Johnson está creando en su etapa en El Increíble Hulk, con un terror y unos monstruos asentados en el folk y la mitología. Sin embargo, el desastroso dibujo de Denny Earls han hecho que estos comics sean ilegibles. Lo que me faltaba.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Charlotte congelada.

El deambular de Hulk y Charlie les conduce hasta un poblado sobrenatural, azotado por un asesino en serie. Pero no se trata de un asesino convencional, y Hulk necesitará la ayuda de un detective diferente si quiere acabar con él.

Phillip Kennedy Johnson me parece un escritor muy interesante que ha sabido encontrarle el punto que necesita Hulk para que sus historias funcionen. Por ejemplo, a pesar de que el over-the-top inicial resultó divertido, Donny Cates no supo encontrar ese punto, y por eso su etapa no funcionó, aparte de su accidente que le obligó a abandonar la escritura. El pitch es que con un Banner y un Hulk cada vez más enfrentados, la Progenitora que domina a los monstruos del Universo Marvel obliga a Bruce y a su acompañante Charlie a moverse por toda la geometría de los Estados Unidos escapando de estas amenazas sobrenaturales. Esto les lleva hasta Nueva Orleans para este arco de tres números en que conoceremos a Nephele, consorte de Lucifer Lucero del Alba y la más hermosa de los Nefilim, que fue arrastrada a la Tierra tras la caída de Lucifer. Nephele es un mito de Nueva Orleans, una asesina en serie que desde hace más de un siglo se dedica a matar jóvenes víctimas para sacarles sus almas y dejarlas almacenadas en figuras diminutas. Este arco ofrece otra muestra del folk-terror creado a partir de mitos y leyendas, religiosas o no, lo que hace que su ambientación tenga un toque onírico que me funciona,

En la segunda historia contenida en el número 11 de Panini, que incluye la nueva historia del Giant-Size Hulk 2024, Hulk se encontrará con Parches Jack, el supervisor sobrenatural de los trenes que se encarga que todos los polizones paguen su billete. El combate resultante y la destrucción están a la altura de lo que se espera de un comic de Hulk. Hablando con mi hermano Fernando sobre este comic, me comentaba que la idea de «vencer a ostias a amenazas sobrenaturales» es algo que ya en Hellboy no nos funcionaba (de hecho, es el motivo por el que no compramos el comic de Mignola y otros). Sin embargo, no se por qué, pero de momento las historia de Johnson me funcionan de formas que Mignola nunca consiguió.

El problema gravísimo es este arco es el lamentable dibujo de Danny Earls. En el Spot-On Julián Clemente comenta que Earls es un jugador de futbol británico que llegó a debutar en la Premier y que jugó durante muchos años en Estados Unidos. Tras volver a su casa en Inglaterra decidió volcarse con su otra vocación, dibujar comics, consiguiendo cierta notoriedad tras ser alabado por Gail Simone. Esto le consiguió sus primeros encargos en Marvel, entre los que tenemos este arco de tres números.

Matthew Wilson en el color no puede hacer milagros, porque los lápices de Earls parecen los de un niño de 10 años que no acaba de saber dibujar figuras de forma profesional, con figuras anatómicamente horrendas que además parece como si estuvieran a medio terminar. Aparte de unos dibujos básicos e insatisfactorios, su narrativa me parece terrible también, haciendo que todo luzca acartonado y estático. Además de todo esto, quizá lo menos malo sean las imágenes de las personas «normales», en cuanto se pone a dibujar elementos sobrenaturales, empezando por el mismo Hulk, sus imágenes son aún peores. Earls no sabe dibujar a Hulk, pero aquí le tenemos cobrando por haber dibujado tres grapas del personaje.

Me quedo muerto pensando en que un editor vio las páginas de prueba de Earls y le gustaron lo bastante como para pagarle. Me he encontrado con muchos artistas mediocres y sin personalidad en Marvel y DC en los últimos años. Pero Earls está a otro nivel, puede ser el peor dibujante que he visto en un comic Marvel seguro de los últimos 10 años. Terrible.

Fijaros como será la cosa que tras sufrir estos comics lamentables de Earls, tener a Andrea Brocardo dibujando la historia de Giant-Size Hulk, con color de K.J. Díaz, me pareció como si tuviera a George Pérez o John Byrne en su mejor momento. La realidad es que Brocardo está bien, pero es la comparación lo que hizo casi elevarle a los altares. Cuando en realidad estamos ante otro comic que está bien sin más.

El comic es ante todo un medio que cuenta historias con imágenes. Y si estas imágenes no están a la altura, el resultado final solo puede ser suspenso. Y seguro que Earls es una bellísima persona, pero su mediocridad y falta de calidad no le dan para ser un dibujante profesional de comics mainstream de superhéroes. El palo que me han pegado estos comics me ha parecido tremendo. Ojalá no tenga que leer otro comic dibujado por este artista. Desde luego, si puedo evitarlo no. Y mucho menos pagar por ello, como hice con estos comics.

Comparto las primeras páginas del número 9 USA, que curiosamente son las páginas «buenas» de este arco. Y si estas páginas son las mejores, imaginad el resto:

Con dibujos como el de Danny Earls resulta imposible comprar un comic mainstream. Por suerte, el mes que viene vuelve Nic Klein, pero qué desastre estos tres últimos números.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de D.I.O.S.E.S. 7 de Jonathan Hickman y Valerio Schiti (Marvel Comics – Panini)

D.I.O.S.E.S. de Jonathan Hickman y Valerio Schiti, con color de Marte Gracia, se acerca al final. Comparto mis impresiones de este séptimo y penúltimo número centrado en Dimitri, el compañero de Wyn.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Dimitri es un huérfano que nació en el Cosmódromo. En alguna parte está lo que ha estado buscando toda su vida. El camino de entrada es el camino de paso. Todo lo que tienes que hacer es escuchar la señal.

Llegados al séptimo número de D.I.O.S.E.S., está claro que no se le puede pedir a este comic que sea algo que no es. Sin embargo, refleja para bien y para mal lo que es el estilo de escritura de Jonathan Hickman y sus tics recurrentes. Cosas que pueden volarle la cabeza a algunos lectores pero que provocan desconexión a otra parte de fandom.

Pero antes de todo, tengo que quitarme el sombrero antes Valerio Schiti y Marte Gracia. Luego entro en la historia, pero el dibujo super dinámico de Schiti y el color espectacular de Gracia hacen que el comic sea un manjar para los sentidos. Los posibles problemas del comic son sobre la historia de Hickman, Schiti está a un nivel de super estrella en que merece la pena leer todo lo que haga. Sus composiciones de página, la forma en que hace que conversaciones que no apartan nada resultan interesantes, la fluidez narrativa y la maravilla que son sus escenas de acción hacen que este comic destaque sobre todo por su acabado artístico.

El «problema» de este comic no es el dibujo, claro, sino la historia de Hickman a la que sólo le falta un número para su finalización. Y más que «problema», el gráfico de Hickman que comparto a continuación y que aparece en este número explica los problemas que tengo con Hickman. Con la escritura de Hickman a nivel general, y con la premisa y ejecución de este comic.

En este séptimo número protagonizado por Dimitri tenemos el origen del ayudante de Wyn. Descubrimos que sus padres eran cosmonautas rusos que desaparecieron hace décadas, y todo lo que ha hecho Dimitri en su vida, incluso unirse al Orden Natural de Todo, estuvo motivado con su lucha para encontrarlos. A lo largo de la miniserie Dimitri estuvo dejando balizas en las diferentes localizaciones que visitaba. Hasta este comic parecía que era un plan del Orden Natural de todo, pero en este comic descubrimos que Dimitri tenía su propia agenda. Esto en si ya debería ser problemático, pensando en que el Orden parece ser una «organización» super poderosa. Pero en realidad, el problema es que toda la aventura parece una excusa para lo que parece que es más interesante para Hickman: El cuadro en el que nos explica que la realidad del Universo Marvel se construye dentro de un cuadrado creado dentro de las coordenadas Ciencia-Magia, Bien-Mal, Nacimiento-Muerte. Esto Hickman lo llama «el eje de poder».

Los padres de Dimitri desaparecieron en 1963 cuando era un niño de ¿8-10 años? Desde luego, Dimitri se conserva bien pensando que tiene casi 70 años. La búsqueda de sus padres le obliga a abrir un portal a un lugar fuera de la realidad conocida. Y dentro que la aventura está chula, dentro que la madre de Dimitri aparece de la nada, a todo el conjunto le falta tensión ya que no sabemos qué son estos seres habitantes de esta otra realidad. Aparte, la historia resulta anticlimática con el rescate de la madre de Dimitri sólo para verla morir cuando su cuerpo recibe de golpe los 60 años en que estuvieron perdidos. Además, la historia tiene un no final, dado que Dimitri desaparece para buscar a su padre, quedando la historia inconclusa. Así que dentro de un comic con un dibujo super chulo, tenemos una historia donde alguien viaja a un sitio para encontrarse con algo no explicado, para volver a viajar una segunda vez sin saber lo que ha sucedido. Y como pasa con Hickman, sumado a la premisa del octavo número, esto parece que va a quedarse colgado hasta otro momento. Que no será en esta serie que aún no se sabe si va a tener continuación. Plantear un comic supuestamente inteligente que sólo plantea preguntas sin responder nada en realidad es más fácil de lo que parece. Y seguro es más tramposo.

Aparte, Marvel vendió este comic con la premisa de ver a Jonathan Hickman reinventar la cosmología del Universo Marvel. Para ello creó dos facciones, los Poderes Fácticos y el Orden Natural de Todo. Wyn es el avatar de los primeros mientras que Aiko y Dmitri pertenecen a los segundos. Pero tras 7 números nunca hemos llegado a saber exactamente qué es el Orden Natural de Todo, de donde surge su poder y cual es la diferencia que tienen con los Poderes Fácticos. De momento, sabemos que alargan la vida de sus adeptos, pero poco más. De hecho, no dejo de leer en el prólogo de cada grapa lo de «una alianza incómoda entre ciencia y magia» para definir la relación entre estos poderes pero al final queda como una frase vacía sin interés dado que Hickman no se ha molestado en responderla. A estas alturas del comic, y sobre todo con la certeza que es una pregunta que Hickman no se ha planteado responder para empezar, es casi insultante para el lector.

Esta nueva cosmogonía se suponía que tenía que sustituir a la anterior, pero diría que los conceptos de Hickman no han cuajado. Si lo hubiera hecho esta miniserie no hubiera tenido tan sólo 8 números, o tras su finalización Marvel ya habría anunciado su continuación futura, cosa que de momento no ha hecho. Así que Hickman ha vuelto a colar a los lectores un comic con montones de conceptos ambiguos cuyo desenlace no está claro donde se va a producir. Por otro lado, puesto en la balanza, sigo quedándome completamente con Stephen Extraño como ser más poderoso del ámbito mágico de Marvel. Y no se si veo a Jed MacKay usando los conceptos de Hickman para sus estupendas aventuras.

D.I.O.S.E.S. no ha conseguido conectar con mis gustos, a pesar del estupendo dibujo de Schiti y Gracia. Una pena. Y sin embargo, aún confío que Hickman sea capaz de darnos un final a la altura. Aunque en realidad, creo que va a ser un final tan anticlimático como ha sido la serie en general.

Comparto las primeras páginas del comic:

D.I.O.S.E.S. no es un mal comic, y desde luego está super bien dibujado. Pero los ticks de Hickman impiden que sea uno notable.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Teenage Mutant Ninja Turtles 1 de Jason Aaron y Joëlle Jones (IDW)

Tenia ganas de leer el relanzamiento de las Teenage Mutant Ninja Turtles encargado a Jason Aaron por su editor de IDW. Y la verdad es que estando bien este primer número, que cuenta con dibujo de Joëlle Jones y color de Ronda Pattison, creo que el concepto de separar a las tortugas ha provocado que este número se sienta un pelín anticlimático.

PUNTUACIÓN: 7/10

Estreno de una nueva serie ¡Nuevo punto de partida! Las Tortugas Ninja han abandonado Nueva York para perseguir sus propios intereses, pero se están reuniendo fuerzas que las volverán a unir, les guste o no a los malos. El primero: Raphael. Pero, ¿por qué está en prisión el luchador favorito de todos? Cuando un ataque sorpresa entre rejas pone en peligro la posición de Raph, éste tiene que averiguar cómo salir de la cárcel y avisar a sus hermanos de que se avecinan problemas. El guionista Jason Aaron (The Mighty Thor, Batman: Off-World) se une a Joëlle Jones (Lady Killer, Catwoman) para el primer número de una nueva serie de TMNT que iniciará una nueva y audaz era, celebrando el 40 aniversario de los TMNT y preparándolos para los próximos 40 años.

Jason Aaron se mostró entusiasmado con este encargo. «Lanzar una nueva serie de cómics de TMNT en medio del 40 aniversario de los personajes es claramente uno de esos trabajos soñados de todos los trabajos soñados de los cómics. Especialmente para mí, un niño que se enamoró por primera vez de las Tortugas hace tantos años debido a esa serie original de Mirage Studios, comprando esos temas innovadores recién salidos del estante, cómics que te pateaban en la cara con su valor lleno de acción y actitud gloriosamente cruda. No podría sentirme más honrado y emocionado de contribuir a ese estimado legado de patear caras en los cómics, especialmente como parte de una increíble carrera de IDW que ha expandido el mundo y la línea de tiempo de las Tortugas de maneras tan atrevidas y emocionantes. En términos de lo que está por venir, el niño que hay en mí quiere que sepas que puedes esperar algo de coraje a la antigua usanza, una pizca de actitud nueva y oscura y toda la acción desgarradora que cuatro hermanos ninja mutados posiblemente puedan manejar».

Por su parte, Joëlle Jones comentó a IGN que «Para mí trabajar en TMNT fue primero un golpe de nostalgia, ¡siendo una niña de los 80 lo consumí todo! Pero en el fondo, y por lo que creo que todavía resuena entre la gente hoy en día, es que es una historia sobre una familia de marginados rebosante de personalidad y los conflictos que surgen de ella. O tal vez sólo me gusta la figura paterna de la rata gigante, ¡que podría ser algo que tendría que desmenuzar con un terapeuta más adelante!»

El concepto de Aaron es plantear que los 4 primeros números estén protagonizados por una tortuga, con artistas diferentes. Si en este estreno tenemos a Raphael dibujada por Joëlle Jones, a continuación tendremos a Michelangelo por Rafael Albuquerque, Leonardo por Cliff Chiang y Donatello de Chris Burnham. Desde luego, se trata de un equipo All-Star de dibujantes.

De todas las formas que tenía Jason Aaron para relanzar el comic de las Tortugas Ninja, esta es la que a priori más extrañeza me generaba a priori, sensación que se ha visto confirmada tras leer esta grapa. Y es que los lectores veteranos p jóvenes que nos hemos reenganchado a las Tortugas Ninja lo que queremos es ver a los 4 hermanos junto dando cera a ninjas malvados. Que no se vayan a reunir hasta el quinto número, pensando en los cuatro primeros números autoconclusivos que se han anunciado, cada uno protagonizado por una Tortuga, es lo contrario a lo que creo que queremos los fans. (Esto me recuerda lo que a veces se dice sobre que al fan no hay que darle lo que pide sino lo que aún no sabe que quiere, rompiendo las expectativas).

Y entrando a valorar lo que nos cuenta Aaron en esta grapa, la historia empieza en medio de todo, al ver a Rafael preso en una prisión sin saber qué ha provocado su detención. La vida de Rafael en prisión es el centro de esta grapa, hasta que un ataque dentro de la prisión le convence que hay una conspiración más peligrosa y amplia de lo que podría imaginar, lo que le lleva a intentar buscar a sus hermanos antes que sufran otros ataques. El comic se lee en un suspiro, dicho esto en el mejor sentido posible, gracias a un estupendo dibujo de Joëlle Jones y el color de Ronda Pattison. y en realidad no puedo decir nada malo de un comic que lo hace todo bien, excepto la parte de hacerme esperar al menos 4 meses más para ver a mis quelonios favoritos.

El arte de Joëlle Jones es uno de los valores positivos del comic. Jones se lo ha currado mucho, por lo que si que me creo que es cierto que las TMNT era una de sus series favoritas cuando era niña. Lo primero en lo que acierta es con la caracterización de Rafael. No hay nunca una sonrisa en su rostro, solo dientes apretados y ceño fruncido. La escena de acción del comic tiene una coreografía super dinámica, difuminando los detalles de los fondos para transmitir la velocidad y la ferocidad de las habilidades ninja de los luchadores. Todos los presos de la cárcel parecen personas reales, no la repetición del mismo esquema de preso común. Esto entiendo que debió provocar que Jones invirtió mucho más tiempo en dibujar esta grapa, y es algo que yo como lector agradezco enormemente.

No conocía a Ronda Pattison, pero era la colorista de IDW que trabajó en la etapa previa de TMNT. Entiendo que este detalle hace que haya cierta continuidad entre una etapa y otra. En lo referido a esta grapa, los colores son en su mayoría oscuros y sombríos, algo que cuadra con la ambientación de la historia en una prisión. El cambio cromático en la escena de acción, con fondos de color amarillo brillante, ayuda a que todo luzca mucho más dinámico. En general el apartado artístico del comic me parece que ayuda a que este comic luzca estupendamente y se lea de maravilla.

Como decía al principio aún estoy esperando que la historia de Aaron me enganche, pero reconozco que estoy intrigado con el estado en que se ha quedado la historia y qué va a hacer ahora Rafael. Y el resto de Tortugas, claro. A ver con qué sensaciones me deja la historia de Michelangelo que dibuja Rafael Albuquerque.

Comparto las primeras páginas del comic:

El principio de la nueva etapa de Teenage Mutant Ninja Turtles la verdad es que me ha dejado un poco frío. La idea de separar a las tortugas para este reinicio me ha parecido arriesgado y anticlimático, siendo generoso. Aunque en realidad tengo curiosidad por saber cómo va a continuar Aaron esta historia. Así que supongo que ni tan mal.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!