Termina el evento Guerra de Veneno con un quinto número de Al Ewing, Iban Coello en el dibujo y Frank D´Armata en el color, que significa el punto y final de mi compra de Veneno.
PUNTUACIÓN: 7 /10
¿Quién será el último Veneno en pie? Sólo queda una batalla por el control del simbionte… y la victoria cambiará al huésped y al simbionte para siempre. El fin de la guerra se acerca, diezmará a todas las fuerzas que han intervenido y preparará el terreno para la llegada de un nuevo Veneno.
Al Ewing termina con esta Guerra de Veneno su actual etapa de Veneno, que presentó como villano principal a Meridius, la versión futura de Eddie Brock que buscaba dominar todo el continuo temporal y a todos los simbiontes del universo. Lo mejor que puedo decir es que Ewing consigue cerrar correcta esta historia de forma correcta, dentro del uso del macguffin de la versión futura de un adulto Dylan Brock venido del futuro con la clave para vencer a Meridius. Tras este comic el mundo para Eddie y Dylan Brock ha cambiado para siempre, en la mejor tradición de Marvel. Dicho esto, lo que se anticipa para Eddie, con el anuncio de la serie Eddie Brock: Carnage no puede interesarme menos.
Una de las cosas que también me llaman la atención de este comic es que Guerra de Veneno es un evento con múltiples tie-ins. En su mayoría, estos comics secundarios se han centrado en el enfrentamiento de varios héroes que pasaban por ahí contra la horda de Zombiontes creados por Meridius y Matanza. Y me parece perfecto que esta miniserie haya pasado esta parte a un lugar secundario para centrarse en lo principal que es la lucha contra Meridius. Sin embargo, es super llamativo que toda la miniserie se haya situado en el pabellón deportivo, quedando todo confinado a un especio cerrado limitado. No es ni bueno ni malo en si mismo, pero es curioso pensando que es la parte central de este evento.
En el dibujo, Iban Coello ha dibujado de forma estupenda este evento. Como lecto agradezco que para los eventos Marvel haga lo que debería ser un obviedad y algo obligado, permitir que un único artista dibuje toda una colección. Pero como no es lo normal en Marvel, hay que destacarlo. Coello hace que la acción se disfrute y se entienda perfectamente, mostrando la acción de la forma más espectacular posible. Hay un par de páginas de Iban Coello que están un poco apresuradas a las que les falta el mismo nivel de detalle del resto, pero en los momentos clave del comic está a tope y consigue transmitir la fuerza y la espectacularidad como se merecen. Si el comic es un ante todo un medio visual, Guerra de Veneno termina con nota.
Con este comic cierro mi compra de Veneno. Al Ewing me ha aburrido mucho sobre todo en la segunda mitad de la etapa. Y aunque el final me parece completo y suficiente, no puede interesarme menos la nueva etapa en la que ya sabemos que han elegido a Mary Jane Watson como nuevo poseedor del simbionte Veneno. Una idea de bombero torero que me parece una chorrada que muestra una desesperación absoluta por parte de Marvel, que no sabe qué hacer para llamar la atención. En lugar de buscar crear buenos comics con buenos equipos creativos, Marvel no deja de plantear chorradas para generar titulares en redes sociales.
Comparto las primeras páginas del comic:
Guerra de Veneno significa mi abandono de la franquicia de Veneno después de 6 años comprando los comics de este personaje. Al Ewing me ha echado, pero al menos el final me deja cierta sensación de que esta etapa se ha cerrado de forma adecuada.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Marvel ha recuperado la cabecera clásica de los 80 Vengadores Costa Oeste para una nueva colección creada por Gerry Duggan con el dibujante Danny Kim (Ghost Rider: Final Vengeance). Analizo el primer volumen que Panini ha publicado este mes con las 3 primeras grapas USA.
PUNTUACIÓN: 3/10
El regreso de Ultrón… ¿redimido? Iron Man y Máquina de Guerra reúnen un nuevo equipo de Vengadores que incluye a villanos en busca de redención. En contra de todo pronóstico, Ultrón está recorriendo el buen camino… por ahora. Spiderwoman y Estrella de Fuego tienen sus dudas al respecto.
Este primer número de Panini incluye West Coast Avengers 1-3 USA.
Marvel Comics se encuentra en su peor momento creativo de toda su historia. Estamos ante un desastre editorial que es incluso peor cuando piensas que parece que piensan que la calidad de los comics que publican es aceptable. No lo es. Soy un fan de los comics Marvel desde hace más de 40 años, y nunca he visto algo igual.
Entrando a valorar este nuevo volumen de los Vengadores Costa Oeste, lo primero a destacar PARA MAL es el inadecuado dibujo de Danny Kim. Y el caso es que Kim me parece que estuvo bien en la miniserie Ghost Rider: Final Vengeance que cerraba la etapa de Benjamin Percy en la colección del Motorista Fantasma. Pero en este comic no es que sea inadecuado que lo es, es que el dibujo es terrible. Que no haya ni un fondo en realidad no sería un problema si el dibujo en si estuviera bien. Pero hay una mezcla letal de narrativa chapucera y dibujos que a menudo parecen bocetos mal acabados que hacen que este comic sea completamente ilegible. Además, el color de Arthur Hesli no ayuda a que el comic luzca atractivo, más bien al contrario.
El comic es ante todo un medio visual, aunque para los editores de Marvel los dibujantes sean secundarios e intercambiables en el comic. Si el dibujo falla es imposible que el conjunto funcione.Y no dejo de ver a Marvel contratando a artistas mediocres que deslucen los comics en los que trabajan.
Pero el problema no es sólo en el dibujo. Normalmente Gerry Duggan es un guionista que me gusta, pero el concepto de esta colección y su desarrollo tampoco creo que sea acertado. La serie parte de la premisa de Tony Stark y James Rhodes establecen un programa de rehabilitación de supervillanos en Los Ángeles, con un primer elegido que es Vatio Asesino, un villano con habilidades eléctricas que elige la identidad heroica de Relámpago Azul. Esto unido a una versión «buena» de Ultrón salida de la nada al que se une la existencia de otros ultrones malos cada uno llevan a cabo un plan diferente. La historia no me funciona en absoluto y tampoco me deja con ganas de saber para donde va, descontando además el fallido dibujo.
Otro aspecto que no me ha cuadrado es el aspecto de continuidad. En la nueva serie de Iron Man de Spencer Ackerman y Julius Ohta Tony sufre un sabotaje en sus armaduras. En esta colección vemos a Tony recuperar su clásica armadura Silver Centurion por este motivo, pero en realidad Tony lleva una armadura steampunk en su colección que no tenemos aquí. Que lleve una armadura en una colección y otra en la otra es una situación cuestionable, como también que en una colección Tony creo que vive en Nueva York y aquí es Los Angeles. En realidad esto no es el problema principal del comic, pero si es una china adicional a un comic que me parece fallido.
Lo único chulo que puedo decir de este comic sería que me gustan mucho las portadas de Ben Harvey, al que creo que no conocía previamente y que me ha sorprendido. De hecho, la portada del número uno me parece increíble. Pero todo lo demás a partir de ahora no pasa el corte.
Gracias a Panini he podido leer las primeras 3 grapas de la colección y me han ayudado a tener claro que me bajo de la colección pero ya. Por cierto, tengo que agradecer el precio reducido de este primer número de Panini, que fue también otro factor para probar esta colección. Y esto de vuelve a lo que comentaba al principio de estar sufriendo a la peor Marvel de la historia. Mi amor de tantos años a los comics Marvel hace que no deje de probar colecciones nuevas a ver si alguna me engancha. Pero no dejo de llevarme decepciones una detrás de la otra. El mes pasado fue la serie de Iron Man y ahora estos Vengadores Costa Oeste. Creo que que ya va siendo hora de darme cuenta que los comics de Marvel no están a la altura y que ya está bien de dar oportunidades a equipos creativos que no están a la altura.
Comparto las primeras páginas del comic:
MEnudo chasco me he llevado con este nuevo volumen de Vengadores Costa Oeste. Así es imposible leer comics Marvel.
PUNTUACIÓN: 3/10
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Analizo los dos últimos comics de Conan The Barbarian obra de Jim Zub, Doug Braithwaite y Diego Rodríguez, que cierran el arco Twisting loyalties.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
De los aclamados creadores Jim Zub (Vengadores, Dragones y Mazmorras) y Doug Braithwaite (Punisher, Justicia).
¡La triunfante nueva era de Conan continúa!
En los días posteriores a la trágica desaparición de Bêlit, Conan viaja por las junglas de los reinos del sur, pero no hay tiempo para lamentaciones: un cazador mortal acecha al cimmerio, empeñado en una sangrienta venganza. ¿Quién es este extraño enemigo y qué sabe sobre el antiguo poder que se alza en Estigia?
No disfruté demasiado los dos números previos de Conan The Barbarian debido al inadecuado dibujo de Danica Brine para la aventura de Conan y Bêlit. Para estos dos números siguientes, los números 19 y 20 que cierran el arco Twisting Loyalties, Titan Comics vuelve a encargar el trabajo al habitual Doug Braithwaite, que ya ha dibujado varios arcos previos de la colección. La acción de estos números parte a partir de la muerte de Bêlit y el viaje de Conan por la jungla hacia tierras civilizadas.
Este arco de Conan The Barbarian tiene dos claves fundamentales para el futuro editorial del personaje en su actual casa, Titan Comics. El primero es que esta historia sirve de preludio de la que será el siguiente evento del personaje este otoño: Scourge of the Serpent (Azote de la serpiente), que enfrentará a Conan contra los seguidores del dios serpiente de Stygia Set.
El siguiente elemento destacado de estos comics es que el guionista Jim Zub nos presenta dentro de la continuidad de Titan comics a ZULA, un personaje muy querido por todos los fans de los comics Marvel. Zula apareció por primera vez en el cómic Marvel Conan el Bárbaro nº 84 en marzo de 1978. Fue creado por Roy Thomas, John Buscema y Ernie Chan y es un fiero guerrero con habilidades mágicas. Dentro del diseño del personaje destaca el pelo mohawk, y aunque Conan normalmente desconfía de los magos y hechiceros, Zula se convirtió en un poderoso aliado.
Zula apareció en la película Conan el Destructor de 1984, pero con un cambio fundamental, al ser interpretado por la modelo Grace Jones. A pesar del cambio de sexo de la película, la interpretación de Jones es de las cosas más recordadas de la películas. De nuevo como hombre, Zula también apareció en la serie de animación de Conan The Barbarian de los años 90.
Zub plantea un elemento fundamental de esta encarnación de Zula, al convertirle en un guerrero cambiaformas. Esto le permite a Zub hacer guiño a todas estas encarnaciones previas, además de conectarle con uno de los conflictos más primigenios de la prehistoria de las creaciones de Robert E. Howard: la antigua guerra entre los cambiadores de forma del Reino Negro y los Hombres Serpiente de la pre-Stygia. Algo que también nos llevará al evento Scourge of the Serpent.
En lo referido a estos dos comics, Zub hace un salto temporal desde la aventura ligera de Conan y Bêlit del arco anterior, situando esta historia meses más tarde junto después de la muerte de la compañera de Conan. Conan inicia un viaje de vuelta hacia la civilización, y se encontrará con la amenaza de una bestia que acecha al cimmerio y busca su muerte. La aparición de Zula y su interés en ver muerto al cimmerio parte de un hecho que pudo pasar desapercibido del arco anterior, y es que Conan fue herido por un cuchillo maldito. Esta herida está contaminando el alma de Conan con el poder oscuro de Set y puede acabar causarle la muerte, ¡si Zula no lo hace antes! La estructura de enemigos por una confusión que acabarán convertidos en aliados es super comiquera, y funciona de maravilla para esta historia, que como comentaba antes sirve de preludio del próximo evento de Conan.
Después del chasco que me llevé con el dibujo de Danica Brine en los dos comics previos, volver a tener a Doug Braithwaite con color de Diego Rodríguez dibujando estos comics es un soplo de aire fresco que nos transmite el feeling que todo comic de Conan debe tener y que no debería haberse perdido previamente. Braithwaite destaca por la fuerza y la contundencia con que dibuja a Conan, un guerrero que en este arco va a encontrar en Zula a un adversario a su altura. El dibujo peca de ser un pelín estático, pero las escenas de combate son super potentes y espectaculares. Aunque en general prefiero a Roberto de la Torre dibujando a Conan, el estilo de Braithwaite me parece super adecuado para este comic y para este personaje. Por la parte del dibujo, todo muy bien.
En resumen, muy satisfecho con estos dos comics, que además me dejan con ganas de leer el evento que se avecina, Scourge of the Serpent.
Comparto las primeras páginas del número 19 USA:
Conan The Barbarian mantiene una estupenda salud tras 5 arcos publicados. Y Ahora, a esperar la lucha contra la secta del dios serpiente Set.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Y tras leer este comic, toca leer el comic especial del Free Comic Book Day 2025 (Día del Comic Gratis), que presenta la gran historia de este próximo otoño, Conan Scourge of the serpent, con el cimmerio enfrentado a las fuerzas de la serpiente.
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Panini ha publicado este mes de mayo el final de Asalto a Graymalkin, el cruce de las colecciones Patrulla-X de Jed MacKay, Federico Vicentini y Ryan Stegman con La imposible Patrulla-X de Gail Simone y Javier Garrón. Comparto mis impresiones.
PUNTUACIÓN: 7/10
La tercera parte de «Asalto a Graymalkin». Pícara y Cíclope llegan a las manos mientras se dejan arrastrar por las emociones, lanzando un grupo de La Patrulla-X contra el otro, mientras la única oportunidad de sobrevivir en Graymalkin es permanecer unidos.
Tengo un problema muy grande cuando una grapa de 20 páginas está dibujada por 2 dibujantes diferentes cuyos estilos no tienen nada que ver. Toda posibilidad de coherencia artística salta por los aires cuando un editor lamentable decide que es correcto combinar a Federico Vicentini con Ryan Stegman, que son un huevo y una castaña. Ya se que Marvel Comics no respeta a sus dibujantes y los trata como intercambiables y sustituibles, pero ver como nos lo tiran a la cara todos los meses me parece lamentable. Dentro de lo malo, hubiera aceptado mucho mejor el hecho que Stegman no llegaba a dibujar todo el comic si hubieran buscado a un artista de estilo similar al de suyo. Pero el estilo cercano al amerimanga de Vicentini es todo lo contrario.
Y es una pena que este hecho no me haya dejado disfrutar de esta grapa como me hubiera gustado. Porque la historia de Jed MacKay me parece que está muy chula, empezando con Pícara y Cíclope organizando a sus compañeros para luchar contra los Centinelas de Jauría de la doctora Corina Ellis. Lo más interesante sin embargo son los puntos de vista contrapuestos de Anne Marie y Scott sobre si hay que liberar a Charles Xavier aprovechando que están en la prisión de Graymalkin para liberar a los mutantes raptados.
Xavier fue la primera persona que dio una oportunidad a Pícara y la ayudó a dejar atrás su pasado de villana. Por eso, no va a permitir que Xavier se pudra en una prisión humana. Cíclope sufrió en primera persona cuando Xavier asesinó a la tripulación de una nave militar americana, bajo indicación de Orchis. Y es un crimen que merece un castigo. Y ante esta divergencia, la lucha parece la única opción. Me gusta como plantea MacKay estas diferencias y cómo en realidad tienen todo el sentido del mundo.
Por ponerle un pero, el odio de Cíclope hacia Xavier, afirmando que les ha manipulado toda la vida, es un poco exagerado. Pero el comic explica que el telépata Escorbuto que sirve a la doctora Ellis está aumentando el odio entre los mutantes, por lo que en realidad el comic tiene sentido. El ataque de Escorbuto y la sorpresa de la aparición sorpresa de Charles Xavier marcan los potentes cliffhangers del comic.
Esta grapa de Patrulla-X me ha gustado, aunque el cambio de dibujo ha empañado un poco la experiencia.
La cuarta parte de «Asalto a Graymalkin». La historia termina con Pícara y Cíclope en los extremos de la lucha mutante, quizás para siempre. ¿Honrarán el legado de Xavier o lo destruirán? El resultado tendrá resultados devastadores para la comunidad mutante.
El último número de Asalto a Graymalkin está dibujado por Javier Garrón, con color de Matthew Wilson. Y este hecho ya hace que este comic tenga mejor dibujo que el de Patrulla-X. Me encanta el dinamismo que Garrón imprime en la página, además de ser un crack a la hora de mostrar la personalidad de los personajes con sus expresiones faciales. Garrón dibujó el último volumen de Imposibles Vengadores durante la Era de Krakoa, y es un experto dibujando a Pícara. El dibujo es el gran plus de este comic, sin duda alguna.
En la historia, Gail Simone plantea la existencia de 5 mutantes super poderosos, de los cuales nunca se supo nada hasta ahora, llamados los Aviares. Escorbuto es uno de ellos, y el fallecido Harvey X era el segundo. ¿Quién serán los otros 3? Y sobre todo, ¿tan poderoso es el Aviar que está detenido en la celda del Prisionero X de la cárcel de Corina Ellis? Esto es una herramienta que se ha usado toda la vida e la franquicia mutante, presentar a un villano super poderoso que retroactivamente siempre estuvo allí, pero decidió no hacerse público. Entiendo que estos Aviares van a ser importantes en el futuro de la colección guionizada por Gail Simone.
Elis secuestró a varios mutantes de ambos grupos. El final de Asalto de Graymalkin confirma que Patrulla-X e Imposible Patrulla-X rescatan a sus compañeros. En ese sentido, el final cumple con el objetivo inicial. La historia ha planteado un cisma total entre Pícara y Cíclope debido a sus puntos de vista sobre Xavier. Al final, que Charles decida quedarse y pagar por su crímen decide la cuestión, pero el daño ya está hecho. Esa parte de la historia me gusta. Con lo que no he conectado tanto es con otros aspectos del final de este crossover. Corina Ellis secuestró a mutantes en la calle sin motivo legal. Los héroes han rescatado a los suyos, pero Ellis no ha pagado por este crimen. Además, tras meses mareando la perdiz con que Xavier estaba era el Prisionero-X, al final resulta que no era así. Julián Clemente en el Spot On de este comic comenta que lo mucho que le ha gustado la historia de Simone con un feeling a los comics escritos por Chris Claremont. Lo dice por los misterios planteados y el montón de de tramas abiertas que deja este evento. Soy un gran fan de la histórica etapa de Claremont en la Patrulla-X, pero es una etapa que terminó en 1992. Han pasado más de 35 años desde esos comics, y el medio ha cambiado. Yo desde luego he cambiado. Y que la solución para la franquicia mutante sea volver a la idea de tramas inacabadas, no se si me cuadra. Dentro que no puedo negar que los comics han resultado entretenidos.
Por cierto, no puedo dejar de comentar el desastre de la por otra parte chulísima portada de David Marquez de este número. Una portada que anticipa la llegada de ¿Mister Siniestro? a la antigua mansión de Xavier, y que es algo que NO llega a pasar en el comic. Esto es malo, pero pensar que nos han spoileado algo que la historia del comic realmente no llega a suceder en el comic sería otro error garrafal de los editores de Marvel.
Comparto las primeras páginas del Patrulla-X 7:
Dentro de ser unos comics entretenidos, el crossover Asalto a Graymalkin ha tenido un feeling a los comics de Chris Claremont dicho este NO de forma positiva.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Hoy analizo el segundo volumen de Nemesis The Warlock publicado por Dolmen Editorial, el mítico personaje de la 2000 AD británica obra de Patt Mills, Kevin O´Neill y Bryan Talbot.
PUNTUACIÓN: 6/10
¡UNA MUERTE EN LA FAMILIA!
La cruzada de Torquemada para aniquilar toda la vida alienígena de la galaxia le lleva hasta el planeta de los Góticos, una raza de seres camaleónicos que dieron forma a sus cuerpos y a su sociedad basándose en la Gran Bretaña de comienzos del siglo XXI. Para evitar que las tropas de Terrapoder destruyan por completo el planeta, Némesis deberá aliarse con el Duque Ión… y con los ABC Warriors, reunidos una vez más.
Con guion de Pat Mills (Marshal Law) y dibujo de Kevin O’Neill (La liga de los caballeros extraordinarios) y de la leyenda Bryan Talbot (Las Aventuras de Luther Arkwright), este segundo volumen de la serie incluye otros dos capítulos de este clásico del cómic británico, inédito en España hasta la fecha. Con las páginas a color reproducidas directamente del color original y publicado en orden cronológico, descubre una de las aventuras de ciencia ficción más importantes del sello 2000 AD.
«Mills y O’Neill ni sospechaban lo rápidamente que aquel mundo de Terrapoder con el que empezaron se les iba a quedar pequeño. Nemesis The Warlock es lo que sucede cuando se deja a dos genios sin correa». Alain Villacorta (Es la hora de las tortas)
Patrick Eamon Mills (1949) es un guionista y editor de cómics inglés que, junto con John Wagner, revitalizó el cómic británico en la década de 1970, y desde entonces ha seguido siendo una figura destacada del cómic británico. Se le ha llamado «el padrino del cómic británico». Sus cómics destacan por su violencia y antiautoritarismo, y es conocido sobre todo por crear 2000 AD y desempeñar un papel fundamental en el desarrollo del Juez Dredd. Tuvo una extensísima carrera en la industria británica, además de Dredd y este Nemesis, escribió Dan Dare, ABC Warriors, Sláine, Rogue Trooper, Charlie´s War y muchos más. En el mercado USA fue el creador de Marshall Law junto a Kevin O´Neill, además de escribir comics para de Batman para DC y trabajar en la línea 2099 de Marvel. Y además, ha trabajado también para el mercado francés.
Kevin O’Neill (1953 – 2022) fue un dibujante de cómics inglés, cocreador de Nemesis the Warlock y Marshal Law con Pat Mills y The League of Extraordinary Gentlemen con Alan Moore. Tras una extensa carrera en U.K., tras dar el salto al comic americano en 1986 O´Neill fue conocido (muy a pesar suyo) porque el Comics Code Authority puso objeciones a su estilo de dibujo para el Tales of the Green Lantern Corps Annual No. 2 guionizado por Alan Moore. Cuando DC preguntó cuál era el problema y si se podía cambiar algo para obtener la aprobación (la historia incluía escenas de una crucifixión), les respondieron que era todo el estilo de O’Neill lo que encontraban objetable. Afortunadamente, DC decidió imprimir el cómic sin el sello de la Comics Code Authority. Esta polémica fue previa a la publicación junto a su amigo colaborador habitual en U.K. de Marshall Law en 1987para el sello Epic de Marvel, comic que consiguió una inesperada repercusión mediática, aparte de por el dibujo de O´Neill por sus declaraciones en las que que afirmaban que odiaban a los superhéroes americanos.
Bryan Talbot (Lancashire, 1952) es un dibujante y guionista de cómics británico, conocido sobre todo por ser el creador de Las aventuras de Luther Arkwright y sus secuelas Heart of Empire y The Legend of Luther Arkwright, así como de la serie de libros Grandville. Colaboró con su mujer, Mary M. Talbot, en Dotter of Her Father’s Eyes, que ganó el premio Costa de biografía en 2012. Empezó su carrera en el ámbito independiente británico en los años 60. Tras empezar a publicar Las aventuras de Luther Arkwright en 1978, en los 80 trabajó en 200 AD en este Nemesis con Pat Mills, y en varias historias para Juez Dredd. En los 90 empezó a trabajar para el mercado americano, sobre todo para DC Comics, en series como Hellblazer, Batman: Legends of the Dark Knight y Dead Boy Detectives. También colaboró con Neil Gaiman en varios arcos de The Sandman. The Tale of One Bad Rat (1994) trata de la recuperación de una niña tras sufrir abusos sexuales en la infancia. Dibujó la serie limitada The Nazz, escrita por Tom Veitch, y colaboró con Rick Veitch, hermano de Tom, en Teknophage, una de las numerosas miniseries que dibujó para Tekno Comix. Talbot ha ilustrado cartas para el juego de cartas coleccionables Magic: The Gathering y trabajó con Bill Willingham en Fábulas.
Cuando compré el año pasado el primer tomo de Nemesis The Warlock editado por Dolmen tengo que reconocer que el comic me dejó muy frío. A pesar de la curiosidad que me generaba y su indudable interés histórico, lo cierto es que no conecté nada con la narrativa de historias de 4-6 páginas que provocaba la publicación semanal de la revista 2000 AD. Reconozco que hay que tener habilidad para poder contar algo en tan pocas páginas que te hiciera querer volver la semana siguiente a por más. Y en ese sentido, Pat Mills es parte de la historia del comic británico.
A pesar de mis dudas, al final me decidí a comprar este segundo volumen dado que Dolmen anunció que era el último de la serie. O el último que van a publicar ellos, no se. Por este motivo me animé a comprarlo, y las sensaciones han sido iguales a las que me provocó el primer volumen. Para bien y para mal. Sobre todo lo segundo.
Este segundo volumen de Dolmen recopila los libros III y IV de la edición británica de Nemesis, publicados en la revista 2000 AD entre 1983 y 1985. Y son dos historias marcadas por el cambio de dibujante, dado que el creador Kevin O´Neill dibuja todo el tercer volumen y la primera historia del cuarto, dejando a Bryan Talbot el dibujo del resto del volumen 4. Y la diferencia es abismal. O´Neill, a quien conozco desde Marshall Law, es pura contracultura y como parte de su estilo plantea dibujos que en muchos casos son desagradables de leer, con unos seres grotescos y unas razas alienígenas diferentes a todo. Esa parte resalta la imaginación desbordante de O’Neill y un poco su mala leche también. Sin embargo, su narrativa siempre fue bastante limitada, convirtiendo en confusas montones de páginas. Con la limitación añadida de tener que incluir un montón de información en la página debido a las limitaciones de 2000AD.
Sin embargo, Bryan Talbot es todo lo contrario. Su estilo de dibujo tiene un feeling super clásico, creando figuras super nítidas donde O´Neill plantea manchas de líneas, convirtiendo la lectura como la noche y el día. Algo que en realidad ya sucedió en el volumen uno con las páginas dibujadas por el español Jesús Redondo. Con Talbot hay que reconocer que las historias se leen mucho mejor, pero al mismo tiempo el comic pierde la visceralidad que O’Neill transmite a sus páginas.
Por la parte de la historia de Pat Mills, Nemesis continúa con su ambientación de ciencia ficción super loca coetánea a mucho de los que publicaba en Europa en esos años en revistas como Metal Hurlant y similares. En el planeta natal de Nemesis, Gandara, conoceremos las costumbres de apareamiento, que pasan porque las mujeres guerreras luchan por los machos. Nemesis y su pareja Chira tienen un huevo del que surge el hijo de ambos. Cuando Nemesis se marcha a combatir contra las fuerzas de Terrapoder en el planeta Demonika, el Inquisidor Torquemada pondrá en marcha un plan para matar a la familia de Nemesis, alternándose las dos tramas en este volumen. Un volumen que termina de forma dramática para Nemesis.
El segundo volumen tiene lugar en el planeta de los Góticos, una raza camaleónica que alteraron su apariencia para hacerla coincidir con la de la sociedad británica de comienzos del siglo XX tras captar señales de radio de la época. Esto no quita con que Torquemada quiera ver a esta raza exterminada, como cualquier alien que no sea humano. Y el arco permitirá a Mills expresar su desprecio y desdén hacia la cultura mainstream británica, algo que incluye también obras clásicas como Frankenstein. La otra novedad de este volumen es que Mills y Talbot incorporan a esta historia a los ABC Warriors, personajes clásicos de la revista.
Nemesis The Warlock se sale completamente de mi ámbito de interés, incluso viendonumerosos elementos interesantes en la lectura de este volumen. El formato de comics de 4/5 paginas lo encuentro super frustrante, no me gusta nada. Mills tiene que ir siempre al grano y no hay capacidad de profundidad ante nada, como mucho humor negro a modo de crítica social. Los personajes empezando por Nemesis son arquetipos sin personalidad más allá del «Bueno luchador por la libertad», al igual que Torquemada es el «mal personificado».
Y como ya me pasó leyendo el primer volumen, no podía evitar pensar mientras leía este volumen lo «viejunos» que se sienten estos comics de 1983-1985, pensando que esos mismo años en Estados Unidos se estaban publicando comics como la Patrulla-X de Claremont y Byrne, Daredevil de Frank Miller o los Jóvenes Titanes de Wolfman y Pérez. Entendiendo que son comics totalmente diferentes, Nemesis pierde por goleada en todos los casos. En todo caso, mi lado completista me hizo comprar este comic y al menos agradezco leer algo que es tan diferente a todo. Aunque sea algo con lo que nunca he llegado a conectar del todo.
Comparto páginas del comic dibujadas por O´Neill:
Nemesis The Warlock es un comic sin duda con un gran interés histórico, pero reconozco que no entra precisamente en mi ámbito de interés.
PUNTUACIÓN: 6/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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