Crítica de Dune Parte 2 de Denis Villeneuve

Casi dos años y medio después del estreno de Dune Parte 1, Denis Villeneuve nos trae esta segunda parte que cierra la nueva adaptación de la mítica novela de ciencia ficción de Frank Herbert.

PUNTUACIÓN: 5/10

Paul Atreides se une a la tribu de los Fremen y comienza un viaje espiritual y marcial para convertirse en mesías, mientras intenta evitar el horrible pero inevitable futuro que ha presenciado: una Guerra Santa en su nombre, que se extiende por todo el universo conocido. Secuela de ‘Dune’ (2021). (FILMAFFINITY)

Denis Villeneuve (Gentilly, Canadá, 1967) es uno de los directores más interesantes de la actualidad. Prisoners, Enemy, Sicario y La llegada son películas notables de un autor que muestra un gran interés por el drama y la ciencia ficción, con un gusto estético sobresaliente. Y para mi, Blade Runner 2049 es una obra maestra absoluta. Sin embargo, dentro de sus muchas cosas positivas, la primera parte de Dune me decepcionó como adaptación y mucho más si pensamos en tener una película sin final que hemos tenido que esperar dos años y medio para ver su conclusión.

Dune es uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción. La novela de 1965 de Frank Herbert durante muchos años estuvo considerada la novela de sci-fi más vendida de la historia, y tras las 6 novelas escritas por Herbert, su hijo Brian junto al genial escritor Kevin J. Anderson han ampliado este universo con una nueva franquicia de novelas (que no me han interesado). La novela original de Herbert era increíblemente compleja, ya que además de crear un universo de casas casi feudales enfrentadas y seres con diferentes habilidades sobre humanas, trataba temas de ecología, mesianismo, selección genética o los problemas que el colonialismo salvaje provocaba en los pueblos autóctonos. Por este motivo, durante muchos años la novela se consideró imposible de adaptar al cine. A pesar incluso de la reivindicable película de David Lynch de 1984, que me parece un gran intento lastrado por la imposición de los productores de una duración inferior a las dos horas y media.

Para esta segunda parte, Villeneuve escribe el guion junto a Jon Spaihts, que ya participó en la primera parte. Otros que también repiten son el director de fotografía Greg Fraser, Hans Zimmer en la música y Joe Walker en el montaje de esta película de 168 minutos de duración. El presupuesto de esta segunda parte se incrementa respecto a la primera, pasando de los 165 millones iniciales a los 195. El ganador del Oscar por Mad Max Fury Road Mark Mangini se encarga de la edición de sonido, que es uno de los grandes valores de Dune, mientras que el diseño de producción corre a cargo de Patrice Vermette.

Dune Parte Uno puede ser considerada una película de «prestigio», y juntó a uno de los repartos más espectaculares de los últimos años. Empezando con Timothée Chalamet como Paul Atreides, el heredero de la Casa Atreides y posible elegido Kwisatch Haderach. Rebecca Ferguson es Lady Jessica, la madre de Paul y miembro de las Bene Gesserit, una hermandad femenina dedicada al cruce genético de las diferentes familias del Landsraad con la esperanza de crear al elegido que llevará a la galaxia a su futuro soñado. Jessica es además la concubina del duque Leto, interpretado por Oscar Isaac (asesinado en la primera película), el señor de la Casa Atreides, una familia que pone el honor como su ideal máximo, y a la que el Emperador ha otorgado la extracción de la especia melange del planeta Arrakis, la sustancia más poderosa de la galaxia.

Charlotte Rampling es la Reverenda Madre Bene Gesserit Gaius Helen Mohiam, Decidora de Verdad del Emperador. Josh Brolin es Gurney Halleck, maestro de armas de la Casa Atreides y mentor de Paul. Zendaya es Chani, una joven fremen que se convertirá en interés romántico de Paul, mientras que Javier Bardem es Stilgar, líder de la tribu fremen en Sietch Tabr.​ En el bando de los villanos, tenemos a los estupendos Stellan Skarsgård como el barón Vladimir Harkonnen, enemigo acérrimo de los Atreides y​ a Dave Bautista como su sobrino Rabban, al que el barón ordena que exprima todos los recursos de Arrakis.

Las nuevas incorporaciones de esta película son Austin Butler como Feyd-Rautha Harkonnen, el sobrino más joven del Barón Vladimir Harkonnen y heredero de la Casa Harkonnen, Christopher Walken como Shaddam IV, el Emperador Padishah del Universo Conocido y jefe de la Casa Corrino, Florence Pugh como la Princesa Irulan, hija del Emperador, y Léa Seydoux como Lady Margot Fenring, una Bene Gesserit.

A pesar que no conecté con muchos aspectos de la primera parte de Dune, llegué a esta segunda parte deseando que esta película me gustara y que ofreciera un buen cierre a la historia. Sabiendo eso si lo que me esperaba, porque la historia de Frank Herbert no es un blockbuster de combates y batallas, sino una historia profunda en la que el worldbuilding y los aspectos filosóficos son lo importante y las batallas suceden fuera de plano.

Y empezando por lo positivo, Dune Parte Dos de nuevo justifica el pagar por verla en el cine gracias a un elemento técnico espectacular. El diseño de producción de nuevo es increíble, en este caso con la creación de la sociedad Fremen oculta en el desierto de Arrakis, a lo que hay que sumar el interesante mundo de Giedi Prime de los Harkonnen, rodado en un potentísimo blanco y negro, resaltado la oscuridad y villanía de estos asesinos galácticos. La fotografía me parece que cumple con lo que Villeneuve necesitaba, y aunque luego le pondré un pero, en realidad creo que Greg Fraser es un profesional como la copa de un pino. Me parece curioso que el sonido de Mark Mangini y la música de Hans Zimmer parece que se hayan bajado algo, pensando en lo atronador que resultó en la primera película. No se si esto es debido a alguna críticas recibidas, pero aquí he encontrado un cambio sustancial respecto a la primera película. Mis reparos son en su mayoría con la historia de Villeneuve, pero eso no impide que me parezca que estamos ante una super producción de primer nivel con un worldbuilding sobresaliente que merece verse en pantalla grande.

El casting es otro de los grandes reclamos de Dune. Comentaba lo que la «película de prestigio» y cómo todo el mundo se moría por trabajar en ella. Y como en la primera película, los actores y actrices protagonistas demuestran que su carisma es muy superior que el personaje que interpretan. Villeneuve ha comentado que tiene el mejor reparto de actores jóvenes que confía apelen al público joven para ver la película: Timothée Chalamet, Zendaya, Florence Pugh y Austin Butler… Y la verdad es que cualquier otro director se moriría de tener a este grupo en su película que le ayudaran a vender la película.

Timothée Chalamet creo que hace un buen papel de un joven Paul afligido que no quiere asumir su papel de Líder mesiánico que llevará a los Fremen a la victoria y a la Jihad contra sus enemigos. Austin Butler como un asesino sádico y despiadado lo borda y ofrece el villano a la altura de Paul Muab´dib. Florense Pugh está bien, aunque su presencia en pantalla es muy limitada. Y luego tenemos a Javier Bardem, Rebecca Ferguson, Josh Brolin, Charlotte Rampling o Christopher Walken aportando su presencia y su fuerza actoral, aunque con impactos muy desiguales debido a los pocos minutos en pantalla de la mayoría de ellos.

Me da pena el papel de Dave Bautista como Rabban Harkonnen, sabiendo lo limitado que era. Mas que nada porque Bautista comentó lo contento que estaba con Villeneuve y cómo le había permitido experimentar y sentirse más seguro con su trabajo, pero su resultado en pantalla es todo menos complejo, siendo un personaje, un villano puro sin matices, mucho más flojo que el interesante personaje que interpretó en Blade Runner 2049. Y a años luz de la complejidad de Drax, por supuesto. Sobre Zendaya prefiero detenerme más adelante.

Me gusta la historia de amor de Paul y Chani en la primera mitad de la película y como Paul realmente intenta combinar la devoción que siente hacia Chani con la inevitabilidad de un destino que le va a llevar por otro camino. Puede decirse que la negativa de Paul de aceptar este destino proviene de su amor hacia ella, dando una explicación a situaciones posteriores que se me hicieron largas. Pero al menos en lo referido a elementos positivos, voy a añadir este amor inicial.

Me gustaría decir en la parte positiva que las casi tres horas de duración no se me hicieron largas, pero no estaría diciendo la verdad. El debate sobre la duración desmedida de las películas actuales daría para un artículo separado, prefiero no entrar a ello en este post más allá de señalar este hecho. Y con esto toca entrar en las cosas que no me han gustado, a pesar de que creo que merece verse en pantalla grande.

Antes de empezar con los aspectos negativos, toca hacer el disclaimer de turno. Si, se que no es posible hacer una copia literal de la novela de Herbert, son medios diferentes y por tanto tienen que haber cambios y es normal que los haya. Por otra parte, dentro de la libertad creativa que tiene cualquier director (una vez los productores le dan luz verde), hay que aceptar que Villeneuve haga los cambios que más le interesen por un motivo u otro. Eso lo tengo claro. Pero lo único que quiero como espectador (ni siquiera como fan de la novela de Herbert) es que los cambios que realice Villeneuve por un motivo u otro MEJOREN la historia, hagan que el ritmo nos atrape y tenga a los espectadores atrapados durante toda la duración gracias a unos personajes merorables. Y nada de eso sucede en Dune Parte Dos.

Estoy super decepcionado con Dune Parte Dos. Pero pensando en aspectos puramente cinematográficos, en realidad Denis Villeneuve repite los problemas que tuvo la primera película y añade otros que resultan aún más graves. Empezando por una narración a trompicones con un ritmo nefasto que no consigue enlazar una escena con la siguiente de ninguna manera, desde luego no emocionalmente que es esencial para enganchar a los espectadores. Por ejemplo, Paul no quiere saber nada de ser un elegido y sólo busca ayudar a su tribu fremen en su guerra de guerrillas. Y justo a continuación hay una elipsis y Chani y él lideran un asalto fremen a una cosechadora Harkonnen. La película se ha detenido varias veces en que Paul aprenda a andar por el desierto, pero el combate llega de improviso y Paul es el segundo puto amo. Porque obviamende Zendaya es la M.V.P. (Luego vuelvo a eso). Por cierto, aunque voy a poner algún ejemplo concreto, no quiero hacer esta reseña un desglose escena a escena de cada cosa que no me ha funcionado de la película, aunque hay un porrón de situación que me invitan a hacerlo.

Dune Parte Dos vuelve a fallar a la hora de conseguir que las escenas transmitan emoción y nos hagan conectar con los protagonistas. La primera vez que Paul monta y domina a un gusano es una escena muy bien fotografiada y supongo que los profesionales pensarán que les ha quedado muy realista. Pero en realidad Paul se ve envuelto en una nube de arena de las dunas, de forma que NO vemos lo que está haciendo ni como lo domina. Uno de los momentos claves de la historia se queda en una escena descafeinada. (Aparte, no hay nada «realista» en  montar un gusano de Arrakis que no existe, pensar en este concepto siquiera me parece realmente tonto para empezar. No mostrar a Paul en modo DIOS montando el gusano es una decisión personal de Villeneuve, como todo en la película). Y como esta, pasa igual con todas. La escena en la que Jessica toma el agua de vida, las visiones de Paul, la ridiculez que el Emperador sienta pena por la muerte del duque Leto cuando fue él quien la ordenó. Todos momentos intrascendentes. Quizá el único momento de alegría y emoción sincera fue la reunión de Paul con Gurney Halleck, su antiguo maestro Atreides.

La escala arquitectónica de Dune fue uno de los grandes valores de la primera película. Sin embargo, eso se pierde durante el 90% del metraje de esta segunda parte, al estar los personajes en medio de desiertos impersonales más bien grises. El hogar de los fremen si muestra la arquitectura enorme que nos acostumbró la primera parte, pero son momentos aislados super puntuales, como cuando Stilgar le muestra a Jessica el pozo de agua de los fremen. Por su parte, más allá de la sorpresa del blanco y negro de Giedi Prime, lo cierto es que el coliseo es un espacio de CGI que no diré que canta, porque creo que está bien , pero rompe la sensación táctil y casi sensorial de muchos de los decorados de la primera película. Esto no es un gran pero, pero si creo que quita del visionado una de sus principales virtudes previas. Algo que es otra chinita en el camino.

Otro detalle clave es que no tengo la escaleta de la película, pero pasan seguro más de dos horas con temas más o menos intrascendentes (luego entro con ello) y cuando se supone que llegamos al climax de la película y el ataque final de los fremen a los Harkonnen y los sardaukar del Emperador, esto resulta ser un anticlimax que es resuelto en apenas ¿cinco minutos? Aparte de lo decepcionante que es (de nuevo) la forma en que Villeneuve nos muestra a Paul tomando el agua de vida y convirtiéndose en el líder predestinado de los fremen, el libertador frente a las garras de los imperios galácticos que les han esclavizado durante siglos. O que este combate entre fremen y sardaukar apenas se vea nada porque la arena lo tapa casi todo. Tener una película de casi tres horas y ver que no se toma su tiempo para las cosas que de verdad son importantes es una de las cosas que más perplejo me dejan de esta adaptación de Dune. Curiosamente, en este momento sí se detienen en mostrar a Chani puto-ama-destruye-enemigos, cosa que nunca hacen con Paul. (En serio, llegará pronto a la parte de Chani, es importante).

Uno de los problemas que tuve con la primera película de Dune es que en muchos aspectos parecía un trailer de los muchos temas complejos de la novela, muchos de los cuales desaparecían de la adaptación de Villeneuve. El complot del Emperador y en general los complejos equilibrios entre las grandes casas del Landsraad, la búsqueda del traidor entre los Atreides de Arrakis o la compleja sociedad fremen. Elementos que desaparecieron o se convirtieron en una versión resumidísima que no le hacía justicia al original. Sin embargo, dicho esto, lo cierto es que a grandes rasgos la historia de la primera película era fiel a la novela de Herbert. Lo que me ha matado es tener una segunda película de Villeneuve cambiando y desnaturalizando a los protagonistas convirtiéndoles en cosas que nunca fueron en la novela. Cambios que por supuesto no mejoran el original.

Recordemos que en la novela, las Bene Gesserit llevan siglos cruzando líneas genéticas buscando al Kwisatch Haderach, el ser supremo que podrá mirar donde a ellas les está vetado y que llevará a la galaxia a una paz que durará siglos. Pero sus planes se ven interrumpidos porque Jessica da a luz un hijo para su amante el duque Leto Atreides, en lugar de una hija. Las Bene Gesserit quieren un elegido que ellas puedan controlar, pero Paul se convierte en alguien más poderoso de lo que jamás soñaron y se hace con el control de la galaxia. Unido a esto, Paul no sólo libera a los fremen de la esclavitud de siglos, sino que consigue su venganza frente a un Emperador que conspiró para destruir a toda la casa Atreides matando a su padre. Y sobre todo, contra el brazo ejecutor del Emperador que fueron los Harkonnen, una casa cruel, sádica y asesina que sin duda merece la muerte. La galaxia está mucho mejor sin ellos porque sus actos durante la novela así lo han dejado claro. Esto unido a tener la figura de Paul convertido en el kwisatch haderatch predestinado a traer la paz en la galaxia, nos dejó con un final feliz puro al final de la novela. Es cierto que las siguientes novelas añadieron el matiz y la alerta contra los extremismos religiosos y los líderes mesiánicos encarnados no tanto en Paul, que también, sino sobre todo en sus herederos. Pero el final de la primera novela de Dune era un final positivo para Paul, Jessica, ALIA y los fremen.

Sin embargo, Villeneuve se muestra como un prisionero de la dictadura de las modas de lo políticamente correcto y destroza a unos personajes maravillosos, lo cual me parece el gran ERROR de la película. En el mundo woke actual no es de recibo que un hombre blanco sea el salvador de un pueblo indígena, y por eso Villeneuve no deja de poner en duda la faceta del líder mesiánico. A pesar que Paul sea precisamente eso en la novela y para la cultura fremen. Dejarte atrapar por idioteces del mundo real cuando estás adaptando una historia de ciencia-ficción es absurdo, pero es es justo lo que hace Villeneuve. Me resulta perplejo como Villeneuve emplea su tiempo en intentar demostrar que no existe el elegido de los fremen al ser todo una maquinación de las bene gesserit para controlar a los fremen y con ellos, a la especia. A pesar que Paul lo sea y cumpla todos los caminos marcados en las profecías fremen, empezando porque sobrevive al agua de vida, una tradición fremen que las bene gesserit no saben que existe. La negativa de Chani a que un blanco (hombre de fuera) les salve entra sin dudas dentro de las teorías actuales de los identitarios raciales y culturales. Y aunque seguro tendrá sus seguidores, es una decisión contra natura de la historia que contó Herbert. Porque claro que Paul es el líder profetizado por los fremen.

Timothée Chalamet realiza un buen trabajo como Paul Atreides y estoy seguro que acierta con lo que Villeneuve le pedía, pero la forma en que Paul Atreides niega ser el elegido porque patata, a pesar que las visiones le dicen que es inevitable y es una rémora pensando en el ritmo que antes comentaba. La parte del amor que siente hacia Chani solo llega hasta cierto punto, luego la película se para y evita llevarnos donde la historia necesita ir. Y como la figura del salvador blanco tiene connotaciones negativas, por eso la escena de Paul bebiendo el agua de vida y convirtiéndose en uno está rodada de forma tan descafeinada. Y sobre todo, convirtiendo a Chani en la protagonista de esa escena al salvar a Paul. Y llegamos a Chani.

Chani es para mi lo peor de la película. Zendaya no me ha gustado, pero en realidad diría que ella ha hecho lo que Villeneuve la ha pedido, que es aparecer el 90% del tiempo con el ceño fruncido de estar enfadada casi de forma apabullante. Pero el problema no es Zendaya, sino que Villeneuve convierte a Chani en una mujer feminista empoderada que se opone a la cultura de su pueblo y, sobre todo, a la posibilidad de que un hombre blanco pueda liderar a su pueblo. Aunque sea su amado. Es tan fuerte que para forzar este elemento de empoderamiento, no sólo femenino sino también racial, Villeneuve se inventa que entre los fremen existe una facción es religiosa y otra se opone al misticismo. Aunque el misticismo claramente existe en este mundo de gusanos de arena que crean especia que abre la mente y alarga la vida. Paul bebe el agua de vida que ha matado a todos los hombres y posea el conocimiento de todo el pasado y el futuro, eso no parece ser suficiente para esta Chani. En una cultura como es la fremen afilada por siglos de dureza en las condiciones más duras, lo importante es la supervivencia del clan. Cada fremen se sacrificará sin dudarlo un segundo para conseguir que el grupo perviva, porque son una cultura unida sin fracturas. Pero no Chani. Paul libera a los fremen como el salvador que es y ella no puede admitirlo y le rechaza y se va. No se sabe con qué objetivo, más allá de mostrarla como una mujer fuerte que toma el control de su propio destino. Aunque sea un elemento contranatura. En la novela, el sacrificio de Chani aceptando que su amado se casa con la princesa Irulan como precio para que los fremen fueran libres resaltaba el poder de las convicciones de Chani y la fuerza de su amor. Por su amado y por su pueblo. Aparte que mostraba una faceta de un amor poco convencional. Que Zendaya se vaya enfadada en esta película convierte a Chani en una niñata enfadada por haber sido rechazada.

Para forzar el elemento de Chani puto-ama, la película obvia un elemento muy importante de la novela como es LETO, ¡el hijo que Chani tiene con Paul! Y se que podrás decir, «pero Ignacio, David Lynch tampoco sacó a Leto en su película». Y claro, eso es verdad. Pero Lynch sólo tuvo 2 horas para contar su película, Villeneuve ha tenido cinco y media, tenía tiempo de sobra para hacerlo. Pero claro, eso pone en riesgo la visión de Chani guerrera que parece que sólo es la que interesa. Es tan clara la intención de Villeneuve de hacer que Chani sea la protagonista al mismo nivel que Paul que lo que hace es boicotearle a él en los momentos que tendrían que ser importantes en la película, como los que estuve comentando a lo largo de esta reseña.

Y hablando de niños no nacidos, ¡Villeneuve NO deja que Jessica de a luz a ALIA! WHAAAAT??!!! La novela transcurría durante varios años, de forma que se justificaba muy bien como Paul con su lucha de guerrillas iba entorpeciendo las operaciones Harkonnen generando una cascada inevitable. En este contexto, Paul se hacía poco a poco con el control de los fremen que le veían como su salvador predestinado con cada victoria. Sin embargo, teniendo en cuenta que Jessica no da a luz a Alia, esto significa que han pasado apenas unos meses. Estos matices se pierden, y por eso toda la historia se siente precipitada y deslavazada. Y volviendo a esto ¿Por qué Villeneuve ha borrado a Alia de la película? ¿Es posible que en un mundo de gusanos gigantes, barones voladores, especia que expande la mente y sectas de mujeres telépatas super inteligentes, una niña de 3 años que se expresa como una adulta le pareció «irreal»? El no nacimiento de Alia no mejora la historia, y volviendo a las comparaciones, la muerte del barón a sus manos en la película de Lynch resultaba más potente y evocadora que lo que plantea Villeneuve aquí.

Pero no es el único cambio que empeora la historia. Stilgar NO es un fanático religioso descerebrado como le pinta Villeneuve («Se cuando tengo delante a un elegido, he servido a muchos» whaaaat?!). Es un líder pragmático, como no serlo en Arrakis, que ve en Paul un recurso valioso que utilizar contra los harkonnen y que en los años que pasan se convierte y cree que él es el elegido. Los cambios de Villeneuve en el personaje le afectan mucho más que la reducción del marco temporal.

Otra que sale mal parada de los cambios de Villeneuve es Lady Jessica, convertida en esta película en una peligrosa y maquiavélica Sacerdotisa de los fremen que conspira para que su hijo tome el control. Como parte de la narrativa anti-mesías, Villeneuve la coloca en una perspectiva negativa en todo momento, pero en la novela e incluso en la película de Lynch, el personaje era mucho más complejo. Porque puede ser una Bene Gesserit (con sus propios planes), pero también es una madre que se preocupa por su hijo y luchara como pueda por evitar su muerte. Y al mismo tiempo, Jessica teme el poder que va a conseguir y en lo que se va a convertir. Pero no puede hacer otra cosa que lo que está destinada a hacer, ya que la alternativa es su muerte y la de sus hijos. Todos los matices y la complejidad de la novela, con sus blancos y sus negros, se han perdido para hacer una película más sencilla y digerible para el gran público.

Y comentaba antes que ya se que esto no es una copia literal de la novela. Pero si vas a hacer estos cambios, lo mínimo es que debería sentirse que de alguna manera mejora el original, cosa que no sucede nunca. Desde luego no con Stilgar, Jessica, Chani. Y estos son personajes claves de la película, sin ellos el conjunto no puede funcionar. Es normal que no lo haga. No quiero dejar de comentar que Villeneuve intenta quitar la gran mayoría de elementos de misticismo, no sé si por lo del realismo mal entendido que comentaba antes. Pero es algo que no funciona. No puede funcionar, porque estamos en DUNE. ¿En qué estaba pensando? De nuevo, un cambio que empeora una historia casi perfecta que no necesitaba que alguien viniera a intentar resignificar elementos.

Aparte de ser anticlimático, el final de la película no funciona tampoco porque se plantea para negar la cualidad heroica de Paul de la primera novela como salvador de los fremen y señor de la galaxia que la va a llevar a su mayor periodo de paz y estabilidad. Como hemos comentado, un salvador mesiánico blanco no es bueno ni deseable, por eso Villeneuve añade una escena en la que Paul lanza a los fremen a la yihad, la guerra santa que provocará miles de millones de muertos por toda la galaxia. Paul le dice a Stilgar que «lleve al paraíso» a aquellos que no se rindan a sus exigencias, lo que es un eufemismo de la masacre que se avecina. En la novela y la película de Lynch las casas del Landsraad se rendían ante la posibilidad que Paul destruya el planeta y con el la especia, pero eso no sucede aquí. Aparte que al no haber mostrado antes a estas grandes casas hace que este desafío carezca de fuerza y tampoco funcione. Que la película se cierre con Chani y no con Paul es otra muestra del ninguneo que le somete Villeneuve y cómo quiere que Chani le robe el protagonismo. Que ella le abandone puede parecer una decisión de mujer fuerte empoderada, pero como comentaba antes no funciona porque rompe con toda la cultura fremen y la muestra como un cría despechada porque el novio la ha abandona por otra. Triste final.

Añado a todo lo anterior que algún que otro gafapasta califica a Dune de obra maestra cuando dista mucho se serlo. Y ante eso tampoco tengo nada que decir, porque para gustos, colores. Pero si me parece penoso que Villeneuve decida adaptar una novela mítica de la ciencia ficción que ofrecía un final cerrado satisfactorio haciendo dos película que dejan un final abierto. Por supuesto, este final no llega al desastre del final de la primera película porque aquí Paul si ha vencido a sus enemigos. Pero es una trampa muy sucia por parte de Villeneuve para intentar conseguir que Warner le financie una tercera película adaptando El mesías de Dune, la segunda novela de Herbert. Visto lo visto, y con los cambios que ya ha realizado Villeneuve, no tengo claro que me interese ver esa película, en caso que llegue a suceder. Este final abierto me ha parecido una apelación muy chusca a lo peor del mundo de las franquicias cinematográficas.

Por último, aunque no es nuevo, tengo que reafirmar que la película de Dune de David Lynch me parece no solo una mejor adaptación de la novela de Herbert, sino una mejor película que estas dos películas de Villeneuve. Si, se que Lynch hizo cambios por problemas de tiempo y presupuesto, por ejemplo inventándose lo de las armas Atreides como forma de avanzar la trama. Pero captó perfectamente el espíritu de la novela, cosa que Villeneuve no ha hecho. Y Lynch planteó una película con un montón de momentazos emocionales y visuales que aún se recuerdan, sin ir más lejos la frase final de Alia «¡Porque es el KWISACH HADERACH!», que nos dio un final perfecto a la película. Final que no tiene la de Villeneuve. Es que no hay comparación posible, Lynch gana por goleada en todo lo importante, porque la escala arquitectónica de Villeneuve está muy bien, pero al final eso es lo anecdótico si no aciertas a los personajes.

Comparto el trailer de la película:

Dune parte 2 ha sido una decepción muy grande, sobre todo pensando que quería que me gustara y no ha sido así.

PUNTUACIÓN: 5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Historial delictivo, de Apple TV

Mientras sigo viendo Masters of the Air en Apple TV, estoy aprovechando la suscripción para ver otros contenidos de la plataforma, como ha sido Historial delictivo, serie británica de temática policial recién emitida.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Serie de TV (2024-). 1 temporada. 8 episodios. En el centro de Londres, una llamada anónima arrastra a dos brillantes inspectores, una joven en los inicios de su carrera y un hombre bien relacionado y decidido a proteger su legado, a una lucha por corregir un antiguo error judicial. (FILMAFFINITY)

Historial delictivo ha sido creada y escrita por Paul Rutman, un guionista y productor británico con más de 20 de experiencia conocido sobre todo por las series británicas Indian Summers y Vera. Rutman cuenta con la colaboración de Ameir Brown, Natasha Narayan y Thomas Eccleshare en los guiones. Los ocho episodios han sido dirigidos por Jim Loach y Shaun James Grant, a razón de 4 episodios cada uno. La serie cuenta además con música de Neil Davidge y Michael Asante.

Peter Capaldi (el mítico 12º Doctor Who) y Cush Jumbo (The good wife) son los protagonistas de la serie, interpretando al veterano detective Daniel Hegarty y la menos experimentada June Lenker. El reparto lo completan Zoë Wanamaker como Maureen Lenker, Charlie Creed-Miles como el detective Tony Gilfoyle, Cathy Tyson como Doris Mathis, Stephen Campbell Moore como Leo Hanratty y Shaun Dooley como Kim Cardwell. Dionne Brown como DC Chloe Summers, Tom Moutchi como Errol Mathis y Aysha Kala como Sonya Singh.

Historial delictivo ha sido una serie extraña, alternando episodios estupendos con otros que eran pura morralla. La premisa de la serie me resultaba super potente, al descubrirse por casualidad por una llamada a emergencias de una mujer víctima de violencia doméstica que pide ayuda frente a su pareja violenta, que un hombre encarcelado hace varios años por el asesinato de su mujer podría ser inocente. La llamada se interrumpe y no acaba de quedar claro ningún dato de la conversación, pero una joven detective, June Lenker, tras creer a la mujer y hacer unas pesquisas cree saber a qué caso se refería esta mujer. Lo malo es que fue un caso dirigido por uno de los detectives más veteranos del cuerpo, un detective que no admite que se hubiera podido producir un error en una investigación que culminó con la confesión del crimen por parte del acusado. Y que intentará torpedear el trabajo de Lenker.

La pareja protagonista formada por Peter Capaldi y Cush Jumbo creo que están bien, sobre todo Cush Jumbo. Veo sin embargo a Capaldi demasiado obvio en su aparente interpretación de un policía corrupto que hará lo que sea necesario para que nada le salpique, pensando en lo que vamos aprendiendo a medida que avanza la serie. En este sentido, el mejor episodio de la serie me parece que fue el séptimo (de ocho). Y es que tras seguir el punto de vista de Lenker mientras descubre detalles del caso y Hegarty intenta entorpecer sus pesquisas, en este episodio veremos como realizó Hegarty su investigación años atrás, descubriendo la presión a la que fue sometido para cerrar el caso cuanto antes, con los datos que tenía a su disposición en ese momento. Este episodio resignifica todo lo visto hasta ese momento y da un vuelco de interés a la serie, algo que me ha gustado mucho. La posibilidad de tener a un narrador no fiable es otro de las virtudes de esta historia.

Sin embargo, esto significa que de 8 episodios, los dos primeros y los dos últimos me parece que están bien, pero los 4 centrales muestran un intento de alargar la trama con elementos mucho menos interesantes. Por ejemplo, todo lo relativo a la vida privada de Lenker y como tiene que sufrir a una pareja blanca muy poco comprensiva con los problemas que sufre ella en el trabajo, mostrando trazos del racismo sistémico de la sociedad. Esto es un elemento que no me he gustado. De hecho, la forma en que la serie incorpora los argumentos más políticamente correctos posibles a la trama me parece demasiado obvio y maniqueo. En esta parte central Lenker y Hegarty investigan otros casos y la trama principal parece que se toma un descanso, algo que para mi acabó siendo un problema. Y hablaba de la vida privada de Lenker, pero la de Hegarty tampoco acaba de resultar interesante.

Cush Jumbo como la detective Lenker está estupenda en su papel de una persona íntegra que intenta trabajar dentro del sistema aunque sabe que hay múltiples problemas sistémicos, sobre todo para las personas de color. Nótese aquí el elemento políticamente correcto. Por su parte, Peter Capaldi como Hegarty al final resulta demasiado obvio en su papel de un superviviente amoral que sabe lo que hacer en cada momento para salir a flote, aunque la gente a su alrededor se ahogue.

La historia del asesinato, cómo todo está rodeado de elementos ambiguos y la duda sobre si algunos errores de apreciación fueron casuales o intencionados me parecen interesantes. Dicho esto, en realidad se fuerza un aspecto clave, como conseguir que un inocente confiese haber hecho algo que no hizo. Pensando en el ritmo de la serie, tras 7 episodios sin hacer nada al respecto, la forma en que la serie resuelve el caso en el octavo me pareció apresurada y casi demasiado conveniente. En todo casi, creo que el final está bien, un final que además incorpora un último giro de última hora.

Aprovecho para comentar lo diferentes que parecen las ficciones realizadas por británicos respecto a las americanas. Empezando por el hecho que los detectives no están armados, lo que la va a provocar numerosos problemas a Lenker. De hecho, que una mujer se lance a algunas situaciones sabiendo que en realidad está indefensa si se encuentra con alguien violento, es algo que me llamó muchísimo la atención mientras veía la series. Y no siempre para bien. En general me ha gustado Historial delictivo, aunque creo que la serie se hubiera beneficiado de una mayor brevedad que obligara a los creativos a centrarse en los aspectos esenciales de la trama.

Comparto el trailer de esta serie:

Historial delictivo empieza bien, tiene varios episodios que flojea, y acaba elevándose en su recta final, aunque me deja la sensación que podría haber estado mejor.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de James Bond vol. 1: VARGR de Warren Ellis y Jason Masters (Panini)

El inicio en USA de la nueva serie de James Bond 007 guionizada por Garth Ennis me hizo recuperar la primera historia que Warren Ellis escribió del personaje, Vargr, con dibujo de Jason Masters. Y me ha gustado mucho mucho más de lo que recordaba.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras una misión de venganza en Helsinki, James Bond regresa a Londres y asume la carga de trabajo de un agente caído de la Sección 00. Su nueva misión le lleva a Berlín, presumiblemente para desarticular una ágil operación de tráfico de drogas. Pero Bond no tiene ni idea de las fuerzas que se alzan en secreto contra él, todo el alcance de una operación que es mucho más aterradora y letal de lo que podría imaginar. Berlín está a punto de incendiarse… y James Bond está atrapado dentro. Dynamite Entertainment se enorgullece de presentar VARGR, la primera historia de la nueva serie de cómics de James Bond, creada por el magistral escritor Warren Ellis (Transmetropolitan, The Authority) y el artista Jason Masters (Batman Incorporated, Guardianes de la Galaxia).

Vargr es el primer arco de la nueva serie de James Bond publicada por Dynamite en USA, que Panini publicó en España en 2016. Este arco constó de 6 grapas USA, y el equipo creativo de Ellis y Masters se mantuvo en la serie para el segundo arco, pasando a continuación a realizar la colección un arco de equipos variados.

Compré este comic de James Bond cuando Panini lo publicó, allá por el lejano 2016. Y siempre tuve en mi recuerdo que este comic me decepcionó en su momento, entiendo que por ser un comic de acción que se leía en un suspiro. De hecho, no compré los siguientes volúmenes que se fueron publicando. Sin embargo, en esta relectura de 2024 debo tener las neuronas alineadas de otra manera, porque tengo que reconocer que me ha parecido una pasada.

Si, James Bond 007 vol. 1 Vargr es un comic de acción en el que los diálogos están reducidos a la mínima expresión. Pero esto en realidad es un plus, no un problema ni un demérito del comic. Aquí hay que valorar de forma super positiva el trabajo de Warren Ellis, que siendo como era en ese momento un escritor super estrella (antes de ser cancelado años más tarde, en 2020), supo plantear que lo mejor para la historia era que él se quitara de en medio y dejara que la acción contara la historia. En el contexto de la historia de acción que Ellis plantea, cuanto menos diálogo se incluya, mejor. Y sin embargo, estructuralmente el comic destaca porque cada grapa incluye una escena de acción diferente de las anteriores. De esta manera, entiendo que la lectura de la grapa individual resultaba satisfactoria, no sólo el tomo en su conjunto. Queda claro que Ellis siempre piensa en la grapa como unidad de lectura, aunque por supuesto el tomo plantea una historia satisfactoria con un final cerrado, como si fuera una película.

En este contexto de hombre de pocas palabras, el James Bond de Warren tiene un toque de ironía como se espera de un 007, con unas frases lapidarias que son también marca de la casa del escritor británico. Pero Ellis añade momentos de humor a su costa, como el no poder volar en avión con su pistola Walter PPK, sintiéndose desnudo por ello. De hecho, más allá de la broma, este detalle tiene su importancia en la escena de acción posterior, lo cual me parece un detalle de la buena escritura de Ellis. Estando en el siglo XXI como estamos, Moneypenny es una mujer de armas tomar que no se deja intimidar por Bond, más bien al contrario. Globalmente, esta historia de Bond me parece pensada para ser un blockbuster de acción, y creo que funciona perfectamente.

El apartado artístico corre a cargo del dibujante Jason Masters y el colorista Guy Major. Y creo que realizan un trabajo estupendo, sobre todo teniendo en cuenta la historia que plantea Ellis. Depende de Masters el plantear a un Bond reconocible e icónico, aunque no use la cara de ningún actor como referencia directa. Y el resultado es super satisfactorio. Además, lo que más me ha gustado es la habilidad de Masters como narrador en las escenas de acción, consiguiendo que todas estén super chulas. Ellis da cancha para que el dibujante se luzca al plantear en grapas de 20-22 páginas escenas de acción de 5-6 páginas (o más), lo que sea necesario para que flipen al lector. Además, sobre todo en el climax final del último número hay algunas soluciones narrativas de Masters (probablemente por indicación de Ellis) en lo referido a la distribución de viñetas en la páginas que me parecen brillantes y ayudaron a que este final fuera super satisfactorio.

Pensando en elementos menos buenos, la historia de Ellis no plantea ningún misterio sobre la identidad del villano, tan sólo sobre su plan. Pero esto en realidad también pasa en el 99% de películas del personaje. Igual en su momento esto me pareció un problema, pero ahora agradezco que el comic vaya al grano y prácticamente no deje un segundo de respiro. El comic es verdad que se sigue leyendo en un suspiro, pero ahora creo que lo valoro por lo que es, y para valorar un comic de acción los minutos de lectura no deberían ser un factor.

He terminado tan satisfecho de la lectura de este volumen de James Bond que me estoy planteando muy seriamente comprar el segundo, Eilodon, que fue publicado por Panini en 2017. Tomo que sigue estando disponible en las webs de referencia y que me apetece comprar y leer. Como cuelo comentar, un buen comic provoca la compra de otro comic. Y este James Bond justifica la próxima compra.

Comparto las primeras páginas del comic con la misión antes de los títulos de crédito:

James Bond 007: Vargr es un comic estupendo que captura a la perfección el feeling de los blockbusters cinematográficos. Super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Action Comics 1062 de Jason Aaron y John Timms (DC Comics)

Segundo número de la primera historia de Jason Aaron de Superman publicada en Action Comics. Una historia con dibujo de John Timms y color de Rex Lokus con Bizarro de antagonista que de momento me está encantando.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡ATRAPADO EN LA CIUDAD DE BIZARRO!

El impactante segundo capítulo de la peor historia bizarra de la historia. La primera vez que Jason Aaron escribe Superman ve al Hombre de Acero atrapado en un mundo enloquecido, ¡una Metrópolis transformada en la Ciudad de Bizarro! Mientras Superman lucha por salvar las vidas de la gente que le desprecia, también lucha contra el Bizarro más poderoso de todos… ¡el que está dentro de su propia mente!

Jason Aaron ha entrado por la puerta grande en DC Comics. Me está gustando mucho su Batman: Off-World y también esta historia de Superman que estamos leyendo en Action Comics. El primer número de este arco de tres número planteaba un elemento super novedoso en relación a Bizarro que me gustó mucho y abría unas posibilidades alucinantes. En este segundo número descubrimos el alcance del hechizo de Bizarro y como ha convertido a Metrópolis en una ciudad Bizarro. Con el problema que el hechizo amenaza con extenderse por todo el planeta.

Una cosa que no comenté del primer número es que esta grapa de Action Comics tiene una extensión de 30 páginas de historia. Esto le permite a Aaron el poder contar una historia en la que en cada grapa pasan un montón de cosas, todas ellas interesantes, con un ritmo diferente al de las grapas tradicionales. Por ejemplo, el arranque de esta grapa que podéis ver al final de esta reseña, plantea 3 páginas para que asistamos al alcance del hechizo de Bizarro en toda la población de Metrópolis, convirtiendo a Bomberos en pirómanos, enfermos en cirujanos y todo tipo de situaciones raras y peligrosas. Y ya no es sólo este cambio de roles de la población, es que más adelante veremos que los ciudadanos de esta Metrópolis Bizarra rechazan ser salvados por Superman, lo que supone un problema añadido a los muchos que ya tienen el Hombre de Acero.

Me gusta mucho también que la lucha de Superman no sólo sea física, sino que tenga que enfrentarse a la corrupción que sufre su mente, que le hace sufrir con visiones para provocar que caiga en la desesperación y se deje poseer en su totalidad por Bizarro. Entre eso y ver que Lois-Bizarro encabeza a los bizarros contra él, tenemos varios elementos que hacen que el guion sea una chulada que acierta en todo, se siente fiel al espíritu de lo que se espera de una historia de Superman y te deja con ganas de más. De hecho, la última página en la que conocemos a la última persona a la que Superman acudiría para pedir ayuda en condiciones normales nos deja con un cliffhanger estupendo.

En lo relativo al dibujo de John Timms, ya comenté en la anterior grapa que me gusta la forma en que dibuja a Superman y a Bizarro. Superman tiene un aspecto poderoso y protector, como se supone que tiene que lucir el Hombre de Acero en las páginas de un comic, con una narrativa que también me parece correcta. Junto a Timms tenemos a Rex Lokus en el color, y creo que también hace un gran trabajo marcando el contraste entre la luminosidad de Superman con la oscuridad que se cierne sobre Metrópolis con la transformación provocada por Bizarro.

El elemento llamativo y super chulo de esta grapa es que Timms dibuja un montón de fondos, muchos de ellos elementos arquitectónicos de la ciudad de Metrópolis. Y aunque esto no debería ser algo excepcional, lo cierto es que si lo es, viendo como muchos artistas del mainstream dejan grandes espacios abiertos esperando que un color llamativo camufle el hecho que no se lo ha currado como debería. Incluso si pensamos que Timms ha utilizado photoshop u otro programa de dibujo para ayudarle a dibujar estos edificios, puentes y otras infraestructuras urbanas, la verdad es que tengo que quitarme el sombrero ante su trabajo, que ayuda a que el comic luzca estupendo. Sobre todo pensando que ha dibujado 30 páginas en esta grapa.

El actual arco de Superman de Jason Aaron me parece un comic super chulo que me está dejando con ganas de comprar regularmente alguna colección regular del Hombre de Acero. Éxito total que te recomiendo sin duda.

Comparto las primeras páginas del comic:

Muchas ganas de ver cómo termina Aaron su historia de Bizarro en Action Comics.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Nemesis The Warlock vol. 1 de Pat Mills, Kevin O´Neill y Jesús Redondo (Dolmen Editorial)

Tenía curiosidad por leer Nemesis The Warlock, el comic inglés de Pat Mills y Kevin O´Neill en blanco y negro publicado a principios de los 80 en 2000AD que les abrió las puertas del mercado americano. Aprovechando la fantástica edición de Dolmen me decidí a comprarlo, un volumen que también incluye una historia dibujada por el español Jesús Redondo.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Sed puros! Sed conscientes! Sed buenos!

Terrapoder, planeta capital de un cruel imperio galáctico, es gobernado por el retorcido Torquemada, quien intenta purgar toda la vida alienígena de la galaxia. Para hacer frente a este déspota intergaláctico y sus Terminadores, se erigirá una resistencia liderada por el alienígena warlock de aspecto demoníaco conocido como Némesis, quien representa todo lo que Torquemada odia y teme. Dos caras de una misma moneda y encerrados en un duelo sin fin, su enfrentamiento afectará al destino mismo de la humanidad.

Considerada una de las joyas de la corona de todas las obras surgidas dentro del sello 2000 AD e inédita en España hasta ahora, este primer volumen recoge en orden cronológico el origen de la célebre saga creada por Pat Mills (Marshal Law) y Kevin O’Neill (La liga de los caballeros extraordinarios). Además de grandes dosis de space opera, sátira, diseños imposibles y tintes de tragedia shakesperiana, este volumen se complementa con varios bocetos de O’Neill y una entrevista con el dibujante español Jesús Redondo, ilustrador de uno de los capítulos más recordados de Nemesis the Warlock.

Patrick Eamon Mills (1949) es un guionista y editor de cómics inglés que, junto con John Wagner, revitalizó el cómic británico en la década de 1970, y desde entonces ha seguido siendo una figura destacada del cómic británico. Se le ha llamado «el padrino del cómic británico». Sus cómics destacan por su violencia y antiautoritarismo, y es conocido sobre todo por crear 2000 AD y desempeñar un papel fundamental en el desarrollo del Juez Dredd. Tuvo una extensísima carrera en la industria británica, además de Dredd y este Nemesis, escribió Dan Dare, ABC Warriors, Sláine, Rogue Trooper, Charlie´s War y muchos más. En el mercado USA fue el creador de Marshall Law junto a Kevin O´Neill, además de escribir comics para de Batman para DC y trabajar en la línea 2099 de Marvel. Y además, ha trabajado también para el mercado francés.

Kevin O’Neill (1953 – 2022) fue un dibujante de cómics inglés, cocreador de Nemesis the Warlock y Marshal Law con Pat Mills y The League of Extraordinary Gentlemen con Alan Moore. Tras una extensa carrera en U.K., tras dar el salto al comic americano en 1986 O´Neill fue conocido (muy a pesar suyo) porque el Comics Code Authority puso objeciones a su estilo de dibujo para el Tales of the Green Lantern Corps Annual No. 2 guionizado por Alan Moore. Cuando DC preguntó cuál era el problema y si se podía cambiar algo para obtener la aprobación (la historia incluía escenas de una crucifixión), les respondieron que era todo el estilo de O’Neill lo que encontraban objetable. Afortunadamente, DC decidió imprimir el cómic sin el sello de la Comics Code Authority. Esta polémica fue previa a la publicación junto a su amigo colaborador habitual en U.K. de Marshall Law en 1987para el sello Epic de Marvel, comic que consiguió una inesperada repercusión mediática, aparte de por el dibujo de O´Neill por sus declaraciones en las que que afirmaban que odiaban a los superhéroes americanos.

Jesús Redondo Román (Valladolid, 1934) es un historietista español que ha publicado en numerosos países, entre ellos España, Reino Unido, Países Bajos, Suecia y Estados Unidos. Se trasladó a Madrid en 1958 para trabajar en una agencia de publicidad, y pronto fue Jefe de Estudio. Su primer cómic fue «Profesor Woosley» para Editorial Bruguera en 1962. Su obra española incluye El Capitán Trueno, Un Paseo por la Rioja, Centauro y SOS Dossier Ecológico. También ha dibujado a «Edward» para la revista holandesa Tina. A mediados de la década de 1960 comenzó a trabajar para las editoriales británicas D. C. Thomson & Co. e IPC, inicialmente en cómics para chicas como Diana («Suzette of the Silver Sword») y Jackie, y más tarde en cómics de aventuras para chicos como 2000 AD, Starlord, Tornado y Scream!, incluyendo el dibujo de Dan Dare para Eagle en 1986. En la década de 1990 trabajó en Motormouth y Killpower para Marvel UK, y en Star Trek y Kitty Pryde para Marvel US. En los últimos años ha ilustrado libros infantiles y cómics.

Hay autores que han adquirido cierta fama con el paso de los años pero de los que en realidad no he leído casi nada. Para mi es precisamente ese el caso con Pat Mills, del que apenas leí nada aparte de Marshall Law, un comic que me impactó muchísimo en su momento. De Kevin O´Neill sí leí más porque a Marshall Law habría que añadir La liga de los caballeros extraordinarios junto a Alan Moore. Pero en general hablamos de autores que no había leído tanto como me hubiera gustado. Este primer volumen de Nemesis The Warlock soluciona este problema. Y en realidad, me recuerda por qué este tipo de historias nunca me han encajado.

Si hay una cosa que queda claro leyendo Nemesis es el tremendo odio que Mills siente por las religiones y en general por las figuras de autoridad como son los políticos, gobernantes e incluso contra las fuerzas del orden. Mills empezó a escribir a principios de los 70, y es normal que absorbiera muchas ideas de los movimientos sociales de la época, sobre todo pensando que él provenía de una familia humilde de clase trabajadora. La figura del villano Torquemada que es el líder humano del planeta Terrapoder y ha iniciado una cruzada para acabar con todos los seres alienígenas puede servir de metáfora para casi todo, desde los que rechazan a los extranjeros como a cualquiera que ataque a colectivos que quieran vivir «fuera del radar» del stablishment. Es interesante que en este comic los humanos sean los malos de la historia frente a unos aliens que tienen que sufrir primero la expansión de los humanos en sus planetas para luego ser exterminados. (No se si esto es también una metáfora contra el imperio británico, pero se le parece mucho). El comic tiene en sus primeras historias muchos detalles de humor negro, pero a medida que avanza la historia adquiere un tono más oscuro dentro de su ambientación de ciencia ficción pura.

El dibujo de Kevin O´Neill es justo como lo recordaba, pero con la limitación de tener que contar estas historias semanales con apenas 4 o 5 páginas, lo que obligaba a tener que plantear muchísimas páginas con un montón de viñetas que presentaran la historia de cada capítulo. sus diseños imposibles son lo más característico de este comic, centrado en el protagonista Nemesis, que no se sabe muy bien qué es, y por supuesto del villano Torquemada. Los diseños de las armaduras y los seres alienígenas son realmente extraños, y ayudan a que el conjunto tenga un feeling a ciencia ficción dura que me ha gustado. Sin embargo, hay que reconocer que O´Neill era un narrador bastante limitado, como bien puede apreciarse en este mismo volumen, con unas páginas en las que en muchos momentos no acaba de quedar claro lo que está pasando. En positivo, me flipan algunas páginas super locas de O´Neill, sobre todo en el climax del primer volumen. Unas páginas que anticipan el desenfreno que realizó años más tarde en Marshall Law.

Si había leído poco de Mills y O´Neill, comprar este volumen fue la primera noticia de que además de Carlos Ezquerra hubo otro dibujante español había «triunfado» en los años 70 y 80 en la industria británica, el vallisoletano Jesús Redondo. Triunfado es igual un calificativo demasiado fuerte teniendo en cuenta que los sueldos no eran para tirar cohetes y en algunos casos su trabajo no estaba ni acreditado. Pero si descubro que Redondo tuvo una larga y fructífera carrera profesional.

Redondo dibuja el Libro 2 contenido en este volumen: La alianza alienígena. Y las páginas de Redondo me han gustado mucho más que las de O´Neill, mostrándose como un mejor narrador de lo que jamás fue el creador de Marshall Law. Redondo tiene un estilo mucho más agradable de leer y sus lápices son super detallistas pero muestran lo que está pasando siempre de la forma más clara posible. Además de Nemesis los principales protagonistas son una raza de arañas inteligentes, y Redondo borda el dibujo, ofreciendo además unas buenas coreografías de acción. Me provoca cierta gracia pensar que he descubierto un artista totalmente desconocido para mi, y sobre todo que me gusta más que el creador del comic que tengo en mis manos.

He encontrado numerosos elementos interesantes en la lectura de este primer volumen de Nemesis The Warlock. Pero también me ha recordado porque siempre he preferido otros comics coetáneos que me transmitían una mayor sensación «actual» frente a estos comics publicados en antologías que son más «viejuno». Empezando porque son comics en blanco y negro y 2000AD, que era una publicación semanal, publicaba historias de entre 4 a 6 páginas en cada número.

Para que veamos el contraste, en el periodo de 1980-1981 en que empezaron a publicarse estos comics dentro de la revista 2000AD, Marv Wolfman y George Pérez empezaron a publicar su mítica etapa en New Teen Titans, mientras que Chris Claremont y John Byrne llevaban ya un par años haciendo historia en Uncanny X-Men. Y puede ser una comparación un tanto injusta, porque hablamos de dos de los mejores comics de superhéroes de la historia. Pero la historia de Nemesis, siendo hija de las inquietudes de Reino Unido y lidiando con las limitaciones editoriales de extensión, no se puede comparar con el espectáculo y los personajes maravillosos que se estaban publicando al mismo tiempo en los Estados Unidos.

Es verdad que la parte antisistema de los comics británicos nunca se vio en el mainstream americano, y por esa parte este comics se siente diferente. Pero tanto el blanco y negro como la extensión de las historias no permiten demasiadas alegrías. El tener que ir al grano en las 5 páginas mensuales provoca que los protagonistas Nemesis y Torquemada sean apenas arquetipos, el malo malísimo sin matices y el revolucionario luchador que se opone a él. Es difícil conectar con Nemesis incluso sin tener en cuenta el diseño loquísimo de O´Neill, porque no hay prácticamente nada que le haga atractivo. Otro detalle es que los personajes tienen habilidades indeterminadas que les permiten hacer lo que mejor interese en cada momento, empezando por un Torquemada cuyo cuerpo es volatilizado casi al principio del comic pero cuyo espíritu sigue vivo y se reencarna en diferentes cuerpos porque así se le ocurrió a Mills y ¿Por qué no? También Nemesis tiene habilidades-Guadiana, que aparecen y desaparecen.

Es curioso que casi al final de este volumen Mills y O´Neill plantean una historia que muestra como Nemesis formó el vinculo con su nave. Si este comic tiene que servir a modo de historia de origen, el resultado es regulinchi. Sin embargo, el origen de Torquemada fue la historia que abrió el segundo volumen, y cuenta con dibujo de Jesús Redondo, por lo que aún siendo una historia más convencional me gustó más. En positivo, a pesar de la ridícula extensión de 5 páginas, Mills se las apaña para conseguir que la historia avance sin descanso en todos los números, consiguiendo en muchas ocasiones unos buenos cliffhangers que te dejaban con ganas de seguir leyendo estas aventuras. Si algo queda claro es que Mills era un profesional que controlaba el formato con el que tenía que trabajar, aunque por esto mismo no dejaba mucho margen para el lucimiento del dibujante. En resumen, tengo que reconocer que estamos ante un comic al que se le notan los más 40 años transcurridos.

Me ha gustado mucho la edición en tapa dura de Dolmen, el grosor de las páginas está genial y el tomaco justifica el alto precio que tiene. Creo que a pesar de lo que he comentado, si Nemesis fueran sólo 2 volúmenes hay muchas posibilidades que compre el segundo para tener toda la historia completa. Pero como este Nemesis sean tres o cuatro tomos se me plantea una gran duda, al no tener claro que me compense el importante gasto que conlleva la compra de cada tomo. A ver qué anuncia Dolmen para los próximos meses.

Comparto algunas páginas del comic:

Nemesis The Warlock es claramente hijo de su tiempo, no sólo de los temas que se trataban en Gran Bretaña sino también del formato de publicación en 2000AD, lo que afecta tremendamente al comic. No siempre para bien.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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