Crítica de Veneno 17-23 de Al Ewing, CAFU y vv. aa. (Marvel Comics – Panini)

Tras la marcha de Bryan Hitch de Veneno, toca repasar mis impresiones de los últimos números de Veneno de Al Ewing, con dibujos de CAFU, Ramón F. Bachs, Sergio Dávila, y otros artistas, que han supuesto una nueva vuelta de tuerca al viaje de Eddie Brock y su hijo Dylan como Veneno.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡Locura y más allá! Eddie Brock se ha enfrentado con muchos monstruos en su vida, pero ninguno tan terrible como el que ha nacido de su propia rabia: Locura. En este número, contempla el regreso de Locura al Jardín del Tiempo y en qué se convierte Eddie tras «Red Oscura».

Los números 17 a 23 de Panini incluyen Venom 17-25 USA, más las páginas correspondientes a Veneno del especial Free Comic-Book Day 2023: Spiderman/Venom One-Shot.

Tras Bryan Hitch, el artista español CAFU (Carlos Alberto Fernández Urbano) se convirtió en artista oficioso de la colección con el color de Frank D´Armata, que colorea toda la serie. CAFU ha dibujado los números 17, 18, 20, 21 (con Pere Pérez) y algunas páginas del número 25 USA, además del especial del Día del Comic Gratis.

Además de CAFU, Rogê Antonio dibuja el número 19 USA, Ramón F. Bachs el 22, Ken Lashey con Bachs dibujan el 23, Sergio Dávila con entintado de Sean Parsons el 24 y en el especial 25 tenemos además de a CAFU a Sergio Dávila con Sean Parsons, Ken Lashey y Julius Ohta.

Junto a esto, comentar también que Al Ewing guioniza todos estos números excepto el 23 USA que cuenta con guion de Torunn Grønbekk, que se encargará de guionizar la nueva etapa que empezará a partir del 26 USA con una nueva portadora del simbionte Veneno.

Veneno de Al Ewing parece un comic salido de la Marvel de los 70-80. Y pensando que toda su trama discurre con Eddie a través del tiempo, igual no es una idea tan descabellada. Y digo esto porque frente a la tendencia del comic mainstream actual de agrupar sus historias en arcos más o menos cerrados que ofrezcan una lectura satisfactoria en tomo, Al Ewing sigue con su historia río en la que no hay puntos en inicio (más allá del obvio, el primer número de su reinicio) y, sobre todo, no se le ve un final a la vista. En lo relativo a las colecciones de Marvel y DC que sigo, suelo esperarme a tener un arco completo para reseñarla, pero en el caso de Veneno he tardado mucho en decidir a hacer este artículo precisamente porque en estos meses no me encontraba nunca ese cierre de arco que me diera la oportunidad de hacerlo. Tener el especial 25 USA este mes en la edición de Panini me ha dado por fin ese momento.

A esto se le añade la complejidad de tener a dos protagonistas, que Ewing soluciona dividiendo el comic en dos. Unas grapas están centradas en la epopeya de Eddie a través del tiempo para recuperar su cuerpo y con ello su vida, intentando derrotar a su versión oscura futura Meridius, mientras que en otras grapas diferentes intercaladas su hijo Dylan sigue con sus aventuras en Nueva York en el presente, captando amigos para que se unan a su lucha, como es el caso del nieto de Norman Osborn.

Esta narración está resultando muy exigente para el lector. O al menos, para mi. Porque en las 9 grapas USA publicadas por Panini, además de la historia del Día del Comic Gratis, nos hemos encontrado con una distribución de 2 grapas para Eddie (números 17-18 USA) con el renacimiento de Eddie tras el cruce con Red Oscura, la siguiente (no. 19) centrada en Dylan contra Duende Dorado y la presentación de Flexo, otras 2 con Eddie (20-21) en las que controla a su versión oscura y enfadada de Locura, dos con Dylan (22-23) siguiendo con Flexo y una historia con Toxina con guion de Torunn Grønbekk, y las dos últimas (24-25) centradas por Eddie buscando apoderarse de la máquina del tiempo del Doctor Muerte para ir al futuro a enfrentarse a Meridius.

Esta distribución quizá es lo menos bueno de una historia que en todo caso se nota muy pensada por Ewing. Porque aunque deberían ser igual de importantes, en realidad la historia que me interesa es la de Eddie, de forma que las grapas intercaladas de Dylan aparte de estar peor dibujadas y tener muchísimo menos interés, provocan que se pare la narración de la historia principal. Hasta el punto que cuando volviamos tras una grapa de Dylan con Eddie me tenía que volver a leer lo anterior porque me encontraba despistado por lo contado hasta ese momento. Y diría que esto mismo lo siente también Panini al agrupar en una única grapa española (nº 21) dos grapas USA con dos historias de Dylan (nos. 22 y 23), para no parar dos meses la historia de Eddie. Y tengo claro que para Ewing sus dos protagonistas son importantes en su historia, y cuando llegue la convergencia de ambos resultará fundamental haber leído el viaje de Dylan igual que el de Eddie. Pero en mi caso me está provocando una dificultad inesperada para seguir esta colección, porque como digo el interés y el disfrute no es el mismo cuando protagoniza Eddie que cuando lo hace Dylan. Nada que ver.

En la parte de Eddie Ewing plantea soluciones narrativas alucinantes, como el momento en el limbo en que la acción se desdobla en dos realidades diferentes con dos finales diferentes para Eddie, una de las cuales conectando con el cruce de hace unos meses con Thor, mientras que la otra provoca el renacimiento de la consciencia de Eddie. Ver a Ewing jugando con la realidad y el tiempo me está resultando superchulo. Sin embargo, aparte del menor interés de Dylan, ver que Torunn Grønbekk parece que ha sido contratada para escribir estas historias resulta un bajón tremendo. Porque tras haberla leído en Jane Foster: Valquiria, Thor y Jane Foster y El Poderoso Thor veo a una escritora bastante mediocre, que a pesar de sus conocimientos en cultura nórdica cuenta sus historias de una forma que no las hace interesantes.

Otro tema es el apartado artístico. Que Bryan Hitch dibujara 16 grapas consecutivas de Veneno fue un hito alucinante. Sin embargo, tras la marcha de Hitch Marvel ha recaído en sus vicios actuales, iniciando un baile de dibujantes que me parece lamentable. Empezando por lo positivo, me gusta mucho CAFU, su narrativa y personalidad ayudan a que los comics protagonizados por Eddie molen mucho, trasladando las locuras de guion de Ewing a imágenes de forma modélica. Intentando mirar en positivo la situación, que Marvel dejara a CAFU el arco de Eddie y a otros artistas el de Dylan no es mala idea en principio. Sin embargo, al final tenemos que en 9 grapas USA CAFU sólo ha dibujado 4 grapas USA, más el especial del Día del Comic Gratis y algunas páginas del especial 25 USA. Muy poca producción. De hecho, me resisto a pensar que CAFU no pueda mantener un ritmo mensual de publicación ni 3 meses seguidos, de forma que estos cambios de dibujantes son cosa de Marvel, no del artista en cuestión. Aparte que tras dibujar el 21 USA, tendría que haber dibujado el 24 USA que volvía a estar protagonizado por Eddie, y sin embargo lo dibuja Sergio Dávila, que es muuuuuuy inferior. Luego en realidad no se puede decir que CAFU sea el artista «oficial» de Eddie Brock, es uno más de los diferentes artistas de paso que han pasado por esta cabecera. De hecho, compruebo en la solicitación que las próximas tres grapas las dibuja Julius Ohta, de forma que sus páginas en el especial 25 USA han servido de presentación en esta colección.

Y aquí viene lo negativo, porque Rogê Antonio, Ramón F. Bachs, Ken Lashey, Sergio Dávila con entintado de Sean Parsons y Julius Ohta dibujan el resto de números e historias de esta etapa. Y me gusta el estilo de Ramón F. Bachs, pero los demás artistas están a un nivel muy inferior al de CAFU. En especial, Ken Lashey es terrible. Y todo lo chulo que tenía la lectura inicial de esta colección con su consistencia artística se ha convertido en un sin-dios en el que no sabes lo que te espera en la siguiente grapa. Lo cual es la realidad actual en Marvel, pero no deja de ser un bajón que hace que la lectura no sea tan satisfactoria como antes.

Marvel ha decidido que Bryan Hitch siga realizando las portadas de Veneno, que he acompañado al artículo. Y dentro que las portadas me parecen modélicas y en general me gustan, en realidad me generan cierto rechazo. Porque Marvel intenta transmitir una consistencia artística que en realidad no existe en el interior. Y además, porque el Eddie Brock de Cafu tiene un feeling diferente al de Hitch, y sin embargo Marvel de alguna manera le desmerece al seguir anclados en lo que de facto es el pasado del personaje que no va a volver a páginas interiores. De hecho, no me sorprende que la portada del 25 USA (nº23 de Panini) sea la última de Hitch. (Por cierto, por eso mismo, que Cafu vaya a hacer las portadas de los números de Grønbekk y Ohta me genera la misma duda que estas de Hitch).

En general el Veneno de Al Ewing me gusta. Pero se me plantea un importante dilema de cara a los próximos meses. Y es que compruebo que Torunn Grønbekk se va a encargar de guionizar las tres próximas grapas USA, con dibujo de Julius Ohta, con una historia de Dylan que servirá de presentación de la Viuda Negra como la nueva Veneno. Y por lo visto hasta ahora ya digo que no conecto nada con Grønbekk, no creo que esta historia sea nada del otro mundo como ya no lo fue el número 23 USA. ¿Qué hago? ¿Me salto estas tres grapas y vuelvo para el 29 USA en el que Ewing y CAFU vuelven para seguir contando la historia de Eddie enfrentado a Meridius en el Jardín del Tiempo? La duda está ahí, aparte del problema de comprobar que tras las dos grapas de Ewing y CAFU empieza un crossover de Veneno y Matanza de nuevo con guion de Grønbekk y dibujo del terrible Lashey. Si empezamos con eventos mal vamos, la verdad.

Me resisto a no ver cómo cierra Ewing su historia. Eso me interesa. Pero la idea de comerme un montón de comics mediocres de Grønbekk con otros personajes que no sean Eddie me reconcome también. No tengo claro qué voy a hacer, pero que entre dentro de las posibilidades dejar de comprar Veneno ya muestra el problema que ha surgido en los últimos meses. Y ahora mismo no tengo respuesta.

Comparto las primeras páginas del número 17 de Panini:

Veneno de Al Ewing es un buen comic cuando tenemos a Eddie Brock de protagonista y cuando lo dibuja CAFU. Pero cae muchos enteros cuando la historia se centra en Dylan. Y sobre todo cuando no guioniza Ewing.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Rogue Sun vol. 1 de Ryan Parrott y Abel (Image – Norma Editorial)

Tras leer los primeros volúmenes de Radiant Black, me he animado a comprar otros comics del Massive-Verse, empezando con Rogue Sun, el comic de Ryan Parrott y Abel que muestra una nueva visión del concepto de legado superheroico y de la difícil relación entre padres e hijos.

PUNTUACIÓN: 7/10

ARRANCA UNA NUEVA SAGA SUPERHEROICA DENTRO DEL MASSIVE-VERSE

Ayer: El gran héroe de Nueva Orleans, Rogue Sun, fue asesinado. Hoy: el adolescente rebelde Dylan Siegel descubre que Rogue Sun era su padre ausente, Marcus… y que de él ha heredado la Piedra Solar que le concede poderes.

Con la tarea de proteger nuestro mundo de las fuerzas de lo sobrenatural (y resolver el asesinato de su padre), Dylan se verá obligado a aceptar al hombre que se ha pasado la mayor parte de su vida odiando.

¡Del aclamado guionista Ryan Parrott (Mighty Morphin Power RangersDead Day) y el artista revelación Abel (Harley QuinnCrimes of Passion) llega un misterio sobrenatural que explora la complicada relación entre padre e hijo e irrumpe con fuerza dentro del Massive-Verse!

Me ha gustado mucho el guion de Ryan Parrott de este primer volumen. Me parece que Rogue Sun es una fantástica idea que no deja de sorprender al lector y llevarle por caminos poco o nada explorados en el medio super heroico. Empezando porque los dos supuestos poseedores del poder de Rogue Sun, Marcus Bell y su hijo Dylan, que asumirá sus poderes tras su muerte en la primera escena del comic, son ambos gilipollas. Resulta terrible ver la justificación de Gwen, la madre de Dylan, a que su marido las abandonara: «Pensaba que tu padre nos dejó para protegernos, para no ponernos en peligro. Hasta que se casó por segunda vez y formó otra familia». Y al mismo tiempo, Dylan ha podido sufrir una infancia triste sin padre, pero eso no es excusa para ser un imbécil en el instituto que acosa a chavales más pequeños que él. Hay que ser muy valiente en presentar a los protagonistas desde una óptica tan poco favorecedora, y yo lo he agradecido un montón.

Al mismo tiempo, creo que Parrott ha creado un worldbuilding estupendo para Rogue Sun. Las impresiones de los protagonistas principales son las que son, pero al mismo tiempo diría por como se han contado las cosas que hay mucho más en el pasado de esta familia, y las nuevas revelaciones nos mostrarán a Marcus con una óptica trágica que confío le rehabilite parcialmente. La segunda familia de Marcus formada por Juliette y sus hijos (hermanastros de Dylan) Aurie y Brock son unos personajes geniales que ya han dado mucho juego y estoy seguro que lo seguirán haciendo en el futuro.

Y luego tenemos el efecto Invencible. Y es que Rogue Sun no da un segundo de respiro y en este mismo volumen tenemos la confirmación de la identidad del asesino de Marcus. Algo que en realidad es un WTF? de libro, pero a la vez tiene sentido y da otro momentazo que muestra lo jodido que lo tiene Dylan para ser el héroe que necesita Nueva Orleans. En lo relativo a la historia, Rogue Sun me ha encantado.

En el dibujo tenemos a Abel, que dibuja este tomo con las seis primeras grapas de la serie, excepto los interludios que tenemos en algunos números y que están dibujados por Francesco Mortarino. Junto a Abel tenemos a Simone Ragazzoni en las páginas de flashback del número cinco, y en el color tenemos a Chris O´Halloran en los cuatro primeros números y a Natalia Marques en los números 5 y 6. Y la verdad es que no me ha gustado demasiado.

El estilo de Abel es super montonero, no sabiendo narrar la historia de forma interesante en ningún momento y con unos diseños de los personajes muy muy flojos. Rogue Sun, como Radiant Black, sufre del virus de ser un comic publicado por una indy que no puede pagar bien a sus autores, por lo que la calidad de los que trabajan allí es cuestionable. De hecho, Image no paga, sino que publica comics en los que los autores conservan los derechos, de forma que también asumen los riesgos y tienen que pagar todos los costes.

El dibujo tira para atrás y no es nada atractivo a la hora de contar la historia. De forma que tengo que decir que el comic me ha gustado a pesar del dibujo. Ni el dibujo es dinámico, ni las figuras están mostradas de forma atractiva, destacando para mal también la falta de fondos en montones de momentos. Por no hacer, no siquiera las splash-pages son espectaculares. Abel es un artista muy muy flojo. Me gustaría pensar que hay margen de mejora a medida que siga Pero también creo que el color de Chris O´Halloran y Natalia Marques tampoco es adecuado, tapando el dibujo en muchos momentos y haciendo que las páginas parezcan «muteadas«, apagadas y con aún menos chispa de la que tienen los lápices de Abel.

A pesar del deficiente dibujo, la historia de Ryan Parrott me justifica de sobra la compra de este volumen. De hecho, si encuentro una buena oferta del segundo volumen, lo compraré inmediatamente.

Comparto las primeras páginas del comic:

Rogue Sun ha empezado de la mejor forma posible y me ha dejado con ganas de más, a pesar de un dibujo que no está a la altura de la historia. Con todo, me apetece saber cómo continúa la historia de esta familia super disfuncional.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Reacher temporada 2 (Prime Video)

¡Vuelve Reacher! El personaje creado por Lee Childs ha conseguido una nueva vida gracias a la serie de televisión de Prime Video protagonizada por Alan Ritchson. Hoy comento mis impresiones de la divertida segunda temporada.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Jack Reacher es un ex Mayor de la Policía Militar del Ejército de Estados Unidos con amplia experiencia en investigación y combate que ahora vive como un vagabundo, viajando de ciudad en ciudad por todo Estados Unidos. En la primera temporada, durante su visita al pueblo rural de Margrave, Georgia, forma equipo con dos honrados agentes de policía para investigar una conspiración local que causó la muerte de su hermano.

En la segunda temporada, Reacher es contactado por una antigua miembro de su antigua unidad de la policía militar cuando uno sus compañeros es asesinado en misteriosas circunstancias. Reacher reunirá a su antiguo equipo para encontrar a los asesinos y vengar su muerte, destapando un caso de terrorismo internacional con conexiones al poder económico y político de los Estados Unidos.

Lee Child (Inglaterra, 1954), es un escritor británico de thrillers. El protagonista de sus novelas es Jack Reacher, un exoficial de la policía militar norteamericana que, después de dejar el ejército, decide comenzar una vida de vagabundo a lo largo de Estados Unidos. Child publicó su primera novela “Zona peligrosa” en 1997 y desde entonces ha publicado todos los años una nueva novela del personaje.

La nueva etapa televisiva de Jack Reacher producida por Amazon Studios, Paramount Television y Skydance Television ha sido creada por Nick Santora, escritor y productor nacido en Queens, Nueva York en 1970. Ganó el Mejor Guion en el Festival Internacional de Cine Independiente de la Ciudad de Nueva York. También ha escrito y/o producido Los Soprano, The Guardian, Law & Order, Prison Break, Lie to Me, y Scorpion.

La segunda temporada de Reacher adapta Bad luck and trouble, el undécimo libro de la serie de novelas escritas por Lee Child. Santora es además productor y showrunner de la serie, y escribe el primer episodio de esta temporada de ocho episodios. Otros guionistas son Scott Sullivan (3 episodios), Penny Cox (2), Cait Duffy (2), Michael J. Gutierrez y Lillian Wang. La serie ha sido dirigida, ha razón de dos episodios cada director, por Sam Hill, Omar Madha, Carol Banker y Julian Holmes. Destacar además que Prime Video ha renovado la serie, por lo que contará seguro de una tercera temporada.

Junto a Alan Ritchson como Jack Reacher, en esta temporada tenemos en papeles principales a Maria Sten como Frances Neagley, una profesional de la seguridad que sirvió con Reacher en la 110ª Unidad de Investigaciones Especiales como Sargento Mayor. Serinda Swan es Karla Dixon , contable forense en gestión de riesgos corporativos, que también sirvió con Reacher, al igual que Shaun Sipos como David O’Donnell, un miembro del equipo que ahora trabaja como abogado y tiene una familia. Junto a ellos, tendremos a Domenick Lombardozzi como Gaitano «Guy» Russo, un honrado detective de homicidios de la policía de Nueva York que investiga el mismo cado de asesinato que Reacher.

Por el lado de los villanos tenemos a Ferdinand Kingsley como A.M., un mercenario experimentado que viaja bajo múltiples identidades falsas, y Robert Patrick como Shane Langston, un ex detective de la policía de Nueva York que ahora es jefe de seguridad de un contratista privado de defensa.

En los días previos a empezar a ver esta segunda temporada de Reacher me llamó la atención que alguien calificó la serie como una «serie para tu padre». Entiendo que esto viene porque su protagonista Alan Ritchson, un armario de 1.90 m2 con cuerpo de jugador de futbol americano, recuerda a los hiper musculados héroes del cine de acción de los 80 tipo Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone o Jean-Claude Van Damme. Además, Reacher es un héroe de la vieja escuela en la que todo se valora en términos de blanco y negro sin matices, él y sus asociados son personas morales super «blancas» mientras que sus antagonistas son malos puros y por tanto merecen la muerte. Y acaban consiguiéndola.

Creo que en este calificativo había una cierta ironía y un intento de desmerecerla de alguna manera. Sin embargo, me parece importante que puestos a crear las cadenas contenidos «variados» que conecten con todo tipo de público, me alegre que en este caso Prime Video haya pensado en el espectador masculino mayor de 40 años. Porque yo desde luego me lo he pasado genial viendo esta temporada a lo largo de las últimas semanas.

Como comentaba, Reacher es una serie sin matices. Su protagonista es una persona de unos valores morales intachables al que todo lo que no sea la perfección y el bien puro no le vale. Y que primero dispara y luego se pregunta si podría haberle sacado alguna información al ahora cadáver. La primera temporada se basó en el primero libro de Lee Child «zona peligrosa» y anticipaba un formato de historia tipo «El Equipo A»: Reacher es un antiguo militar ahora vagabundo (por decisión propia) que viaja de un sitio a otro de los Estados Unidos, de forma que tras llegar a un pueblo perdido, se pone a investigar un problema que detecta allí, destapando un caso de corrupción sistémica. Esta primera temporada y la novela inicial anticipaba como digo un formato que recuerda la forma en que se hacia la televisión en los años 60 / 70 / 80 con series como Kung-Fu, El fugitivo, El increíble Hulk o la antes mencionada El Equipo A cuyo formato era de «el caso de la semana».

Para esta segunda temporada de Reacher la serie ha dado un salto argumental importante al cambiar esta clave, al ser llamado Reacher a investigar una muerte que conecta con su pasado, al ser el fallecido un miembro de su equipo. En la primera temporada conocimos a Frances Neagley (Maria Sten) una militar de la 110ª Unidad de Investigaciones Especiales que trabajó con Reacher, y ahora descubriremos al resto del equipo. Lástima que varios de ellos estén siendo asesinados. Del héroe solitario inicial, aunque en la primera temporada Reacher fue ayudado por los policías locales Finlay y  Conklin, en esta temporada tendremos una historial grupal en la que el protagonismo se reparte entre los miembros del grupo que buscan respuestas por la muerte de sus compañeros: Reacher, Neagley, Karla Dixon y David O’Donnell.

Reacher no es un héroe sutil y la serie tiene claro el tipo de historia que es. Esto lo digo como un halago, porque cumple de maravilla ofreciendo el entretenimiento que promete. Como narrativa periódica que es con episodios semanales, la serie plantea en todos sus episodios al menos una escena de acción que deja satisfecho a los amantes del cine de acción entre los que me encuentro. Además, la trama tiene que avanzar lo suficiente para que el visionado fuera satisfactorio y los espectadores quisiéramos volver para ver el episodio siguiente. Porque además de acción hay un misterio que hay que desentrañar. Y en todos estos aspectos la serie ha cumplido durante todas estas semanas.

Como héroe de acción, me ha volado la cabeza encontrarme a un Alan Ritchson aún más grande y «mazado» comparando con la primera temporada, o la serie Titans donde interpretaba a Halcón de «Halcón y Paloma». Ritchson es casi más ancho que alto (jajajaja) y es un tanque de puro músculo que no acepta un no con respuesta. A su imponente presencia se une una mente analítica que le lleva siempre a tomar la decisión adecuada en cada momento. Sus compañeros de la 110 cubren el resto del espectro esperable de «compañeros del héroe», teniendo a dos mujeres militares igual de capaces en sus áreas e independientes que Reacher, siendo una el interés romántico del protagonista, mientras que el otro hombre, O´Donnell, hace un poco de alivio cómico dentro del grupo.

Por el lado del villano el mítico Robert Patrick de Terminator 2 está un poco mayor pero cumple a la perfección su papel de ser una cara conocida actuando como un villano de la peor calaña, aquel que vende la seguridad nacional por dinero, dejando un reguero de muertos de cualquiera que intentara investigar las irregularidades en su empresa. En este tipo de historias, el villano debe ser alguien que deseas que muera de la forma más dolorosa posible, y en eso Reacher no tiene ningún problema tampoco. La muerte violenta de todos los villanos es especialmente satisfactoria en el caso del villano interpretado por Patrick, al conectar con la primera escena de la temporada.

Dentro que he disfrutado mucho de Reacher, puestos a decir algo menos bueno, tengo que decir que me gustó más la primera temporada. Aparte de la novedad, creo que el formato de «héroe solitario llegando a territorio hostil» funciona mejor para este personaje. En esta temporada parece que han ido a mostrar lo más importante posible, al contarnos el origen de Reacher y el motivo por el que abandonó el ejército. Y aunque en parte parece que han gastado esta bala, me acuerdo de muchos comics con grandes ideas que no llegamos a ver porque se cancelaron antes de llegar a ese punto. Por esto, no me parece mal que hayan optado por este «más grande, más espectacular» de esta segunda parte.

Por cierto, que Prime haya confirmado la producción de la tercera temporada, que he leído que se está rodando en estos momentos, me parece una buenísima noticia. Además, teniendo en cuenta el final de temporada Reacher tiene todas las opciones abiertas, de forma que podrían optar por volver al vagabundo viajero o seguir con un team-up más o menos amplio según lo requiera la ocasión. Lo que si se es que yo estaré el primero en la cola para verla.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Reacher me ofrece un tipo de entretenimiento que conecta totalmente con mis gustos. Dadme más series así, las veré encantado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Los que se quedan de Alexander Payne

El director Alexander Payne ha hecho películas que me gustan y otras que no tanto. Sin embargo, Los que se quedan me ha gustado mucho y la recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8/10

Paul Hunham, un profesor cascarrabias de un prestigioso colegio americano, se ve obligado a permanecer en el campus durante las vacaciones de Navidad para velar por un puñado de estudiantes que no tienen a dónde ir. Contra todo pronóstico, la convivencia le llevará a forjar un insólito vínculo con uno de ellos, un inteligente y problemático muchacho con sus propios traumas, y con la jefa de cocina de la escuela, que acaba de perder un hijo en Vietnam.

Constantine Alexander Payne (1961) es director, guionista y productor de cine. Destaca por sus descripciones satíricas de la sociedad estadounidense contemporánea. Tras dirigir varios cortometrajes, Payne debutó en el largometraje con la comedia negra Citizen Ruth (1996). Su carrera progresó con la sátira política Election (1999), por la que fue nominado al Oscar al mejor guión adaptado, y la comedia dramática About Schmidt (2002). Payne ganó dos veces el Oscar al mejor guion adaptado por ser coautor de sus películas Entre copas (2004) y Los descendientes (2011). También fue nominado al Oscar al mejor director por estas dos películas y por la road movie Nebraska (2013). Desde entonces sólo había dirigido Una vida a lo grande (2017) con Matt Damon.

Los que se quedan es una película de 133 minutos. El guion está escrito por David Hemingson, y se trata de una idea original cuyo concepto fue planteado por Payne. La fotografía de la película fue realizad por Eigil Bryld, el montaje es de Kevin Tent y la música de Mark Orton, con un montón de música navideña y de los años 70.

El principal valor de la película lo ofrece su estupendo trío protagonista. Paul Giamatti como Paul Hunham, profesor de clásicas en el internado Barton Academy. Dominic Sessa interpreta a Angus Tully, un estudiante de Barton que se queda en el campus durante las vacaciones de Navidad. Da’Vine Joy Randolph como Mary Lamb, cocinera jefe de Barton y madre desconsolada por la muerte de su hijo en Vietnam.

Otros actores secundarios son Carrie Preston como la Srta. Lydia Crane, miembro del personal de Barton, Brady Hepner como Teddy Kountze, Uno de los cinco estudiantes que se quedan en el instituto y enemigo de Angus; y Andrew Garman como el Dr. Hardy Woodrip, el director de la Academia Barton que fue alumno de Hunham cuando era joven.

Me ha gustado mucho Los que se quedan. Reconozco que tenía dudas sobre si ver esta película en el cine, dado que Entre copas me gustó pero Los descendientes no. Sin embargo, una vez me animé he disfrutado mucho de una película navideña con un tono melancólico muy alejado de la teórica alegría de esa temporada. Los que se quedan muestra precisamente eso, qué sienten las personas que se quedan solos mientras todos las familias ¿»normales?» se juntan. Que la película esté ambientada en las navidades de 1970 es otro elemento que hace que historia funcione y su narración atrape al espectador.

Los 3 protagonistas son maravillosos. Empezando por el profesor cascarrabias sin amigos ni familia al que nadie soporta. Una persona sin suerte que sufrió una injusticia de joven que marcó toda su vida, pero que en realidad no es tan mala persona una vez se abre a la gente que tiene a su alrededor. Paul Giamatti hace una interpretación espectacular, y nos muestra una vez más lo buen actor que es, sobre todo cuando se pone en la piel de perdedores.

Dominic Sessa interpretando a Angus Tully, el joven estudiante de Barton que se queda en el campus durante las vacaciones y Da’Vine Joy Randolph como Mary Lamb, la cocinera que tampoco quiere irse del campus al recordar a su hijo fallecido, que también estudió en el centro, nos regalan dos personajes maravillosos que forman un trío fascinante. Angus tiene un problema de ricos que esconde la soledad de una chaval mientras comprueba que su madre está construyéndose un nuevo futuro con su segundo marido en el que él parece que no tiene cabida. Un drama bien fuerte, cuando uno se pone a pensar en ello, que le llega en el peor momento de la post-adolescencia.

Mary, la cocinera afroamericana, no tiene tiempo para lamentaciones dado que necesita el dinero, y se mantiene de forma estoica con su dolor en el interior, mientras trabaja en el colegio. Ella y el profesor Paul Hunham sirven para hacer unas críticas super acertadas a las instituciones educativas americanas que sólo se mueven por el interés económico, lo que hizo que el hijo de Mary no pudiera ir a la universidad y acabara muriendo en Vietnam. Mientras, lo que Paul sufrió en sus carnes cuando las instituciones se ponen siempre a favor del rico y poderoso es una crítica sutil, como las interpretaciones, que sin en embargo están ahí para quien quiere verlas. Algo que forma parte del subtexto de una película con momentos super profundos.

Otra cosa que me gustó mucho de la película es que no ofrece respuestas o moralejas, sólo nos muestra un slice-of-life en el que vemos como se enfrentan estas 3 personas tan diferentes a sus vidas normales en un momentos en que se cruzaron, cosa que es posible que no vuelva a suceder. O si, quien sabe. Cada uno puede imaginar lo que quiera. En ese sentido, el final abierto puede considerarse de forma positiva, la posibilidad de empezar a vivir una vida hasta ese momento «enclaustrada», pero no es algo que esté para nada garantizado.

Me encanta la falta de moraleja, ni de respuestas a unas preguntas que tampoco hace la película. Sobre todo, tan acostumbrado como estoy a tantas películas «importantes» actuales que martillean su mensaje sin sutileza ninguna. En ese sentido, la ambientación de 1970 y esta filosofía ayudan a que la película tenga el tono retro de historia pasada. Pensando en Los que se quedan como una película navideña, en positivo hay que pensar que incluso los solitarios y rechazados por la sociedad tienen la posibilidad de sentir el calor de otra persona que se preocupa por ti. Sin embargo, el final no garantiza que el futuro vaya a ser bueno para ellos. Intento ver la película desde una vertiente positiva, pero el conjunto tiene un poso de tristeza y pesimismo que me hace difícil mantener esta apreciación.

Los que se quedan es cine de personas corrientes, y su humanidad, sus flaquezas y su corazón consiguieron que me gustara mucho. Por eso la recomiendo completamente.

Comparto el trailer de la película, que no he llegado a ver:

Los que se quedan es una película estupenda con unos personajes maravillosos que dejan poso. Super buena.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Transformers 4 de Daniel Warren Johnson (Image Comics)

Cuarto número de Transformers de Daniel Warren Johnson, con color de Mike Spicer, y cuarto comicazo increíble. El mejor comic que se está publicando en la actualidad.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

«DANIEL WARREN JOHNSON está lleno de sorpresas». -ComicsOnline

Cuando los Decepticons atacan a los Autobots en su momento de mayor debilidad, ¡un insólito nuevo héroe se une a la batalla! Con las vidas de humanos y robots Transformers en juego, ¿podrá Optimus Prime desvelar el verdadero poder que se esconde tras la Matriz del Liderazgo para salvar a ambos?

Me parece increíble la capacidad de Daniel Warren Johnson de ofrecernos con cada grapa aún más emoción, más combates super molones y momentazos que en las grapas anteriores, que ya eran buenas de por si y me habían volado la cabeza. En las 22 páginas de esta grapa pasan un montón de cosas y todas son alucinantes.

La versión compasiva de Optimus Prime me parece de largo lo mejor de esta nueva etapa de los Transformers en Skybound. Verle usar su matriz para ayudar a los humanos del hospital aunque él mismo se encuentra herido y apenas puede rechazar a los Decepticons es un momento increíble que me puso los pelos de punta mientras lo leía. Pero el detalle posterior cuando entretiene a un niño enfermo o herido del hospital cuando apenas se tiene en pie muestra a un Prime con más humanidad que muchas personas. Es super reconfortante ver a un héroe tener la brújula moral en el lugar adecuado y ponga la seguridad de los inocentes por encima de los demás.

Si Optimus Prime es el bueno, el comic no deja de mostrar de todas las formas posible lo malos que son los Decepticons. No hay matiz en esto tampoco. El ataque al hospital simplemente porque pueden y porque saben que eso afectará a Prime me parece un momentazo terrible de esta grapa. Como lo es también ver la crueldad de Starscream y Soundwave a la hora de conseguir piezas de repuesto, mostrando que harán lo que sea mientras sirva a sus intereses egoistas.

Por el lado de los demás personajes, me ha flipado el momento de Carly y Cliffjumper en el que es ella la que quiere dar cera a los Decepticons. Luego, cuando conocemos que ambos han sufrido la pérdida de seres queridos por culpa de los Decepticons, tenemos otro detalle lleno de emoción, como lo es la conversación entre Prime y el padre de Spike después del combate, con el germen de la que espero sea el inicio de la colaboración entre los humanos y los Autobots. La aparición de Ratchet y Jazz en el momento justo es otro momento genial de un comic perfecto de principio a fin.

Y hablando del final, sin spoilear nada, tras leer las últimas páginas me encontré gritando HELL YEAH!!! en el comedor de mi casa. ¡Qué momentazo!! (Aparte que no lo vi venir). Me flipa la habilidad y conocimiento de Daniel Warren Johnson del medio comiquero, y su capacidad de regalarnos unos chiffhangers alucinantes mes tras mes que convierten la compra del próximo número una obligación. Me encanta gastarme mi dinero en comics así.

Hasta ahora he comentado lo más destacado de la historia, pero si Transformers es el mejor comic americano actual, es en gran parte debido al dibujo alucinante de Daniel Warren Johnson. Los combates tienen una fuerza y son mostrados con unos planos super dinámicos increíbles. DWJ consigue además que el ataque al hospital sea sobrecogedor. Aparte de todo, me flipa la narrativa visual de Johnson, utilizando muchas viñetas pequeñas en muchas páginas que cuentan de forma perfecta, dejando espacio para los grandes momentos visuales de esta grapa.

Otro detalle que me chifla es la forma en que DWJ resalta lo machacados que están los Autobots, estando todos llenos de arañazos, abolladuras y quemaduras tras los combates que han soportado. En especial Optimus está hecho polvo, pero eso no le impide hacer siempre lo correcto, aunque ello le ponga un poco más cerca de la muerte.

Transformers es el mejor comic actual, con un Daniel Warren Johnson pletórico. No se cuando se publicará este comic en España, pero su compra en grapa USA mensual está más que justificada, porque el disfrute que nos está dando este comic se sale de la escala.

Comparto las primeras páginas del comic:

Transformers de Daniel Warren Johnson con Mike Spicer es uno de los mejores comics que estoy leyendo actualmente, si no el mejor. No hay más.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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