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Crítica de Furiosa: De la saga Mad Max, de George Miller

¡Parece mentira que esa obra maestra que es Mad Max: Fury Road de George Miller se estrenara hace 9 años! Digo esto porque el estreno de Furiosa llega en el momento justo y voy encantado esperando que la película me vuele la cabeza como lo hizo la anterior.

PUNTUACIÓN: 8/10

Al caer el mundo, la joven Furiosa es arrebatada del Lugar Verde de Muchas Madres y cae en manos de una gran Horda de Motoristas liderada por el Señor de la Guerra Dementus. Arrasando el Páramo, se topan con la Ciudadela presidida por El Inmortal Joe. Mientras los dos Tiranos luchan por el dominio, Furiosa debe sobrevivir a muchas pruebas mientras reúne los medios para encontrar el camino de vuelta a casa. Precuela de ‘Mad Max: Furia en la carretera’ (2015). (FILMAFFINITY)

George Miller es universalmente conocido por su trilogía de Mad Max, y en especial esa gran obra maestra del cine que es Fury Road (2015). Pero junto a ello, el director australiano tiene una carrera super ecléctica en la que se ha atrevido con todo. Twilight Zone: The movie (1983), Las brujas de Eastwich (1987), Lorenzo´s oil (1992), Babe: Pig in the city (1998, contrariamente a lo que yo mismo pensaba, Miller no dirigió la primera, fue guionista y productor) y Happy Feet 1 y 2 (2006 y 2011). Entre Fury Road y Furiosa, el director australiano estrenó en 2022 3000 años esperándote.

Miller y el coguionista Nick Lauthoris pasaron más de 15 años escribiendo el guion de Mad Max: Fury Road (2015), y desarrollaron historias de fondo para cada personaje, centrándose especialmente en la protagonista Imperator Furiosa. Que en realidad puede decirse que es la protagonista de la película, con un Max que simplemente pasaba por ahí en una clásica situación de estar en el momento justo en el sitio adecuado. Tras Fury Road, la conversación sobre la posibilidad de que esta película de origen de Furiosa llegara a realizarse (una precuela usando la nomenclatura actual usada para las franquicias cinematográficas), estuvo presente durante años, aunque su producción sufrió varios retrasos, entre otros motivos porque la productora de Miller demandó a Warner Bros. por impago de salarios, lo que retrasó la producción de nuevas entregas de la franquicia hasta que llegaron a un acuerdo. También el rodaje de 3000 años esperándote, la última película de Miller estrenada en 2022, provocó un retraso en esta producción.

Finalmente, el rodaje de Furiosa tuvo lugar en Australia entre mayo y octubre de 2022. La película contó con ayudas del gobierno australiano y leo que es el producción de presupuesto más elevado rodado en el país. Un presupuesto que asciende hasta los 170 millones, para una película de 148 minutos de duración. Furiosa cuenta con fotografía de Simon Duggan, montaje Margaret Sixel y Eliot Knapman, y música Tom Holkenborg.

El reparto de Furiosa está monopolizado por su pareja protagonista, formada por Anya Taylor-Joy como Imperator Furiosa (con Alyla Browne como la joven Furiosa) y Chris Hemsworth como Dementus, el caudillo líder de la Horda Motera que secuestró a Furiosa. Del resto de reparto destaco a Tom Burke como Pretorian Jack, el comandante de las fuerzas móviles de la Ciudadela, Lachy Hulme como Immortan Joe, líder de la Ciudadela y enemigo de la Horda Motera. Nathan Jones como Rictus Erectus, el musculoso pero poco inteligente hijo de Joe, Josh Helman como Scabrous Scrotus, el hijo menor de Joe con discapacidad intelectual, John Howard como The People Eater, un aliado de Joe que anteriormente controlaba las reservas de combustible de Gas Town, Angus Sampson como The Organic Mechanic, el médico personal de Joe y Charlee Fraser como Mary Jo Bassa, la madre de Furiosa, completarían el reparto.

Empezando a comentar Furiosa tengo que compartir dos apreciaciones previas. Por un lado, tenía un hype como el Everest por ver esta película en pantalla grande. Pero al mismo tiempo, intelectualmente tenía claro que por su propia naturaleza derivativa, es imposible que el impacto de esta Furiosa sea igual al que me provocó Fury Road cuando la vi por primera vez. Esto provoca que haya aspectos en la balanza que me inviten al optimismo, pero sin expectativas imposibles.

Y empezando con los aspectos positivos, agradezco que George Miller haya planteado una película diferente a Fury Road, claramente intentando dar un mayor contexto al mundo creado hace tantos y tantos años. Si Fury Road era una larga persecución de ida y vuelta, Furiosa es la película en la que Miller nos da varias claves de este mundo, empezando con el Paraje Verde y también la Ciudad Gasolina y el Criadero de Balas, mencionadas en Fury Road pero que no llegamos a ver. Como precuela que nos da información clave de este mundo, la historia me resulta modélica. Y me gusta que en medio de la desolación, no hayan dos bandos sino que en todos los casos hay gente que se mueve de forma egoísta e intenta derrocar al señor que haya en ese momento, mostrando un mundo de facciones y egoísmo casi total. Excepto quizá en el paraje verde, que aquí veremos por primera vez mientras aún fue fértil, el único espacio con moral y humanidad que queda en esta Australia desolada.

Un miedo que tenía sobre furiosa fue cuando compré las entradas y descubrí que tenía una duración de casi dos horas y media. Sin embargo, la historia resulta super interesante y en ningún caso se hace larga. En positivo me parece super acertado que Miller divida la película en varios capítulos, lo ayuda a dar la sensación de historia épica que sucede a lo largo de muchos años. Y es que en una parte importante de la película tenemos a la Furiosa niña de protagonista, no a Anya Taylor-Joy. Y la narración no se resiente mientras conocemos las luchas por el poder de Dementus contra Inmortan Joe. Unas escenas en las que la niña se encuentra en segundo plano.

Aunque Furiosa no quiere ser una copia de Fury Road, si entiende que hay un porcentaje de persecuciones inevitables si no quería decepcionar a los fans (entre los que me encuentro). De este forma, nos da una excelente persecución a mitad de película con varios elementos novedosos, con ataques aéreos al convoy de la Ciudadela que están super bien. También la emboscada en el Criadero de Balas es increíble, siendo un escenón que ha proporcionado la mayoría de imágenes del trailer. Por cierto, hay mucha violencia como no puede ser de otra forma, pero diría que no hay momentos escabrosos o realmente perturbadores. En cierto sentido, diría que la acción se ha suavizado.

La pareja protagonista está muy bien. Chris Hemsworth es un villano excelente que refleja perfectamente la dureza de este mundo dominado por el «matar o morir» ante la falta de recursos. Dementus es un nómada que arrasa con todo lo que se encuentra y para el que el descubrimiento de la Ciudadela de Inmortal Joe supone una oportunidad demasiado buena como para dejarla escapar. Su amoralidad bajo nuestros estándares actuales no significa que no tengan sentido en este mundo desolado. Dementus además da la clave de la película en su parte final, que es que querer venganza no trae más que más dolor y vacío en tu interior, y en ningún caso te devuelve a tus seres queridos o la alegría perdidas en el pasado. Hemsworth transmite que se lo ha pasado estupendamente rodando la película, y da un carisma brutal al villano de la historia.

Junto a Hemsworth, Anya Taylor-Joy está super bien en pantalla. Antes hay que destacar también a Alyla Browne como la joven Furiosa,  que es la protagonista de una parte importante de la película. Taylor-Joy, como  Charlize Theron antes, tiene una presencia bestial en pantalla, y resulta una gran sucesora / precursora de Furiosa. Como ya pasó en Fury Road, me gusta que Furiosa tenga unos diálogos mínimos a lo largo de la película, algo que se siente correcto en el contexto de este mundo. La interpretación de Taylor-Joy se apoya muchísimo en la mirada, pero tengo que destacar que tiene muchos menos stunts respecto a los vistos en Fury Road para el protagonista masculino. Mientras que Hemsworth es más exagerado, Taylor-Joy ofrece el elemento estoico, creando un contexto que me gusta.

Las apariciones de personajes de Fury Road son geniales, como Inmortan Joe y sus hijos. Pero de los secundarios de Furiosa destacaría sobre todo a Tom Burke como Pretorian Jack, la figura de maestro y amigo de Furiosa que le enseñará el trabajo de conducir el camión de guerra y que significa un aliado con un sentido de la moralidad en medio de esta desolación.

En Furiosa destacan todos los elementos técnicos. El diseño de producción es alucinante, en especial con las diferentes ciudades que conoceremos por primera vez. El vestuario, el maquillaje, los vehículos nuevos y antiguos, todo me ha encantado. La música es otro elemento super destacado de la película, dando el tono perfecto que necesita en cada momento.

Hubo cierta polémica previo al estreno con el uso de CGI en algunas escenas. Y dentro que hay momentos en que si se nota cierto salto entre la imagen real y el efecto, con algún arranque de personajes en moto por ejemplo, en general diría que todo está bastante bien integrado y no provoca ninguna situación que me generara un problema durante el visionado. Aparte que hay situaciones como ver a 1000 motos del desierto que resulta imposible de rodar físicamente y la única opción era el CGI.

Por todo lo comentado antes, Furiosa me ha gustado mucho. Me encanta que la historia sea más compleja, los protagonistas están geniales y muestran en pantalla todo su carisma y el diseño de producción es increíble. Sin embargo, dentro que todo es notable, creo que Furiosa falla en el final, al no ofrecer el clímax que se espera en un blockbuster de este tipo. Intelectualmente entiendo que la venganza no mola y es terrible para la humanidad de la protagonista. Y que no haya clímax no hace sino resaltar este hecho. Sin embargo, aunque lo entiendo, no evita que emocionalmente no deje de pensar que el final me ha fallado. Dentro que la conexión con Fury Road, tras una elipsis de tiempo indeterminada que salta varios años, me parece estupenda.

Este es el principal pero que le pongo a una película que en realidad me ha gustado mucho. No me ha dado el choque emocional que tuve con Fury Road, pero como comentaba al principio, era algo que esperaba y por tanto no me supone ningún problema.

Tras Furiosa, George Miller comentó que tenía varios guiones para nuevas películas de Mad Max, espero que protagonizadas por Tom Hardy. Sin embargo, si pensamos en los años que pasaron entre Fury Road y esta Furiosa, esperemos que Miller aún tenga fuerza para rodar al menos una. Otra duda que me surge es pensando que la taquilla de Furiosa no ha sido buena, la productora le dará el dinero una tercera vez. Y no se si esto puede ser mayor hándicap que la propia edad de Miller.

Sobre los motivos de este fracaso entiendo que han jugado varios motivos, empezando por los 9 años que han pasado entre Fury Road y Furiosa. También me entra la duda sobre si Miller y los productores subestimaron el interés que el público general tendría por una película ambientada en el mundo de Mad Max sin Mad Max. Y eso que a mi me ha gustado, ojo. Creo que la promoción de Furiosa ha concedido demasiado importancia a las redes sociales, que una vez más ha confirmado que no representa al mundo real ni a los consumidores «normales» que tienen que decidir si pagar por ver una película en pantalla o en casa. En este sentido, el cambio en las costumbres sabiendo que en pocas semanas la película se podrá ver en casa creo que también es otro factor clave que explica que en Estados Unidos apenas haya recaudado 25 millones en su primer fin de semana en cartelera.

Por mí parte, lo único que puedo comentar es que Furiosa merece verse en pantalla grande y que volveré al cine a ver la siguiente película de Miller, sea o no de la franquicia Mad Max.

Comparto el trailer de la película:

Furiosa: De la saga de Mad Max es una película notable y una gran historia de origen de esa obra maestra que es Fury Road.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de El Menú de Mark Mylod

No sabía que esperar de El menú, pero aparte del carismático reparto formado por Ralph Fiennes, Anya Taylor-Joy y Nicholas Hoult, saber que estaba dirigida por el productor de Succession Mark Mylod me animó a verla. Lo que no esperaba era encontrarme con una de las mejores películas del año.

PUNTUACIÓN: 9/10

Una joven pareja viaja a uno de los destinos más exclusivos del mundo para cenar en un restaurante que ofrece una experiencia culinaria única. Sin embargo, el chef (Fiennes) ha preparado un ingrediente secreto que tendrá un resultado sorprendente en los dos enamorados.

Mark Mylod es un director de cine y televisión británico y productor ejecutivo. Es conocido por su trabajo en las series de televisión Succession y Shameless, de las que ha sido productor ejecutivo. La película cuenta con un guion escrito por Seth Reiss y Will Tracy a partir de una historia de Tracy inspirada en la experiencia que vivió cuando cenó en el restaurante Cornelius Sjømatrestaurant durante su luna de miel. La película de 107 minutos de duración cuenta con fotografía de Peter Deming, montaje de Christopher Tellefsen y música de Colin Stetson.

La película destaca por su potente trio protagonista formado por Ralph Fiennes, Anya Taylor-Joy y Nicholas Hoult. Fiennes interpreta a Julian Slowik, un célebre chef y propietario del restaurante Hawthorne, mientras que Anya Taylor-Joy y Nicholas Hoult interpretan a los dos últimos comensales de su restaurante a los que les espera una experiencia única. Junto a ellos, Hong Chau, Janet McTeer, John Leguizamo y Reed Birney completarían el reparto en sus papeles principales.

Como decía, no sabía nada de The Menu más allá de la sinopsis a nivel general, pero siendo una película del productor de Succession, imaginaba que habría mucho humor negro y algo de crítica social. O al revés, mucha crítica social y algo de humor negro, en función de lo que fuera realmente la película. Además, Fiennes y Taylor-Joy son actores que hasta ahora han sabido elegir siempre proyectos interesantes, lo que ayudaba a la sensación que esta película había que verla en el cine.

Lo sorprendente es que me he encontrado un guion prácticamente perfecto que construye una historia que engancha desde el primer fotograma y te tiene enganchado hasta el final. Y en el que Fiennes y Taylor-Joy están increíbles en sus papeles protagonistas, con un carisma, una química en pantalla y una personalidad que se sale de la escala. Puestos a reconocerlo todo, si Taylor-Joy es guapa, verla maravillosa en traje de fiesta durante todo el metraje es una de las muchas guindas que tiene el pastel que es esta película.

No solo sólo la pareja protagonista, creo que todo el reparto está muy bien, cada uno con el papel que tiene que interpretar. Unido a esto, la producción es super acertada desde todos los puntos de vista. La duración de 107 minutos resulta perfecta para lo que nos quieren contar, y para ser una película contada casi completamente en una única localización, el ritmo me parece el adecuado, ya que están pasando cosas interesantes todo el rato que consiguen mantener la atención del espectador de principio a fin.

Dado que The Menu es una película que se construye a partir del giro, en esta sección no quiero comentar nada más que invitaros a ver la película en el cine. A ser posible, intentad no sabed nada de la historia, disfrutarla como yo lo hice. Es tan chulo cuando una historia te sorprende y te entretiene, y sabe crear un final perfecto como el que nos da esta película. De verdad, no os la podéis perder.

A partir de aquí voy a entrar a comentar aspectos clave de la trama CON SPOILERS, sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

The Menu me ha flipado muchísimo, sobre todo por la crítica tan bestia que hace al mundo de la alta cocina y todo los personajes que revolotean a su alrededor. El papel de Ralph Fiennes como el perturbado chef Julian Slowik es excelente, y muestra la locura de un mundo en el que el postureo domina y donde parece que se han olvidado en satisfacer al comensal en pos de agrandar el ego del chef. Salía del cine pensando lo poco que va a gustar esta película a determinados ámbitos culinarios de nuestro país, y me encanta.

Hay tanta crítica hacia este mundo desde todos sus puntos de vista que me ha volado la cabeza. Empezando por la visita a las instalaciones para enseñar que todo es natural y ecológico y en todos los casos ha sido recolectado / pescado ese mismo día para el menú que se va a servir esa noche. También al mostrar a los miembros de la cocina como unos zombies miembros de una secta que viven en estado de semiesclavitud, lo cual me recordó la polémica con ¿Jordi Cruz? y cómo los grandes restaurantes de lujo cobran un pastizal mientras se nutren del trabajo de becarios a los que pagan una miseria (o directamente no pagan) para sacar adelante sus restaurantes.

El papel de Anya Taylor-Joy como la persona normal que ve que el emperador está desnudo y que lo que presenta el restaurante es una tomadura de pelo me ha encantado. Y como es lo suficientemente valiente para decirle a la cara al chef que un menú que te deja con hambre y que es tan frío con su propuesta «conceptual» que se ha olvidado de lo que tendría que ser lo principal, satisfacer a los comensales, es una bofetada en la cara a todos los chefs estrella que buscan protagonizar las portadas de los periódicos y aparecer en los principales programas de cocina que pueblan la parrilla televisiva.

La película no deja títere con cabeza en su crítica a otros aspectos alrededor del mundo de la cocina. Empezando por el personaje interpretado por Nicholas Hoult de forma brillante, el fan zombie de estos chefs que se cree un gran conocedor del mundo de la cocina cuando no sabe ni freir un huevo frito, que para mi es una alucinante critica a los instagramers e influencers actuales. «El gran cáncer de esta era que está matando este mundo» dice de ellos el chef Slowik, más o menos. Me moría de risa con él, y como él sigue embelesado por la comida y por chef incluso cuando empiezan a matar a gente a su alrededor.

Los guionistas disparan con bala hacia la crítica culinaria que es todo pretenciosidad, inventándose cosas que no están en el plato, y el palmero que la acompaña que no sabe nada y cuando ella dice algo automáticamente la da la razón afirmando que él también lo había notado. También para los ricos que pagan y van a cenar al restaurante muchas veces por el postureo pero no saben apreciar los platos que se les sirven, ni los recuerdan minutos después de habérselos comido. Por supuesto, hay una crítica especial para los nuevos ricos de las empresas tecnológicas y para un actor cuyos mejores años ya pasaron pero que sigue creyendo ser lo más, junto a su ayudante hija de padres ricos que roba a su jefe. Las críticas a los consumidores de estos restaurantes de lujo me parece brillante, casi al mismo nivel que la que hacen al mundo de los restaurantes de lujo y sus chefs estrella.

Y por supuesto, el giro cuando se descubre que el chef enloquecido por este mundo de postureo plantea el menú conceptual definitivo que incluye asesinar a los comensales al final me ha parecido maravilloso. Que para los guionistas este mundo de platos fríos sin alma consumido por gente sin conocimientos ni corazón para disfrutarlos que sólo busca presumir solo merece arder en una llama purificadora es la guinda del pastel. No sólo eso, sino que los propios comensales aceptan su destino porque saben que en el fondo lo merecen.

El final con una Anya Taylor-Joy recordándole a Ralph Fiennes que el verdadero placer de la cocina está en preparar con cariño algo tan sencillo como una cheeseburguer que sea apreciado y disfrutado por el cliente, y que la película termine con ella viendo el mundo arder desde la distancia comiéndosela me parece una potente declaración de intenciones y un final redondo a una historia casi perfecta.

Por cierto, ahora recuerdo la estupenda The Bear estrenada en Disney+. Y aparte de recomendaros también esa serie, no cabe duda que el mundo de la cocina está de moda, y están surgiendo numerosas películas y series ambientadas en este mundo. En este sentido, me parece curioso como en ambas historias hay una crítica hacia el exigente mundo de la alta cocina y como de alguna manera la cocina «de verdad» que hace feliz a la gente y es más satisfactoria es la que se encuentra a pie de calle.

Volviendo a The Menu, qué satisfacción tan grande me ha dado una película que me ha sorprendido, con la que he conectado inmediatamente con su humor negro, y que me parece perfecta en todo lo que plantea hasta alcanzar su brillante final. Ojalá hubiera muchas más películas como esta en la cartelera, no puedo más que recomendarla a todo el mundo.

Comparto el trailer de la película:

The menu es una de las mejores películas del año, un guion increíble y unas interpretaciones a la altura. No os la podéis perder.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de The Northman de Robert Eggers

Robert Eggers, el director de La Bruja, es un autor cuya filmografía me interesa, a pesar que El Faro no me gustó. Por esto no lo dudé y me lancé a ver The Northman en versión original.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En Islandia, en pleno siglo X, un príncipe nórdico (Skarsgard) busca vengar a toda costa la muerte de su padre. (FILMAFFINITY).

En 2015 Robert Eggers sorprendió al mundo cinéfilo con su ópera prima, La Bruja. En su segunda película El Faro, Eggers se alejó de una narrativa convencional en una historia en blanco y negro con la que no conecté nada. Con The Northman, Eggers busca volver a la narrativa convencional con un guión escrito por él y por Sjón Sigurdsson, inspirada en la leyenda de Amleth, leyenda escandinava que inspiró al personaje de Hamlet.

En esta película vuelve a colaborar con Jarin Blaschke, director de fotografía de sus películas y persona imprescindible para dotar a la película de su toque personal con una iluminación naturalista. La película de 135 minutos cuenta con música de Robin Carolan y Sebastian Gainsborough y montaje de Louise Ford. La película fue rodada en localizaciones de Irlanda y cuenta con un presupuesto de entre 70 y 90 millones, un importe que es difícil que pueda recuperarse.

The Northman está interpretada por Alexander Skarsgård como Amleth, un príncipe guerrero vikingo que busca venganza tras la muerte de su padre. Oscar Novak interpreta al joven Amleth. Nicole Kidman es la reina Gudrún, la madre de Amleth, mientras que Claes Bang es Fjölnir el Sin Hermano, tío de Amleth y hermano de Aurvandill. Anya Taylor-Joy es Olga del Bosque de los Abedules, una hechicera eslava, mientras que ya en papeles secundarios tenemos Ethan Hawke como el Rey Aurvandill War-Raven, padre de Amleth y hermano de Fjölnir, a Willem Dafoe como Heimir el Tonto y a Björk como la vidente.

Empezando a valorar la película Robert Eggers nos presenta un drama de venganza brutal con la ambientación de Islandia como escaparate (aunque esté rodada en Irlanda). Visualmente la película es una pasada. La fotografía naturalista aporta una potencia visual alucinante además de ser más realista respecto a como era la vida en el duro siglo IX, mostrando las escenas nocturnas sólo iluminadas por las antorchas o las hogueras que rompen con otras películas o series históricas ambientadas en la época vikinga.

En lo referido a las escenas de acción, están planteadas con unos largos planos secuencia que me han parecido alucinantes, en especial el asalto al fuerte. La planificación de Eggers alucinante y la fuerza de las imágenes que crea en la película es espectacular. Como buena historia de vikingos, hay brutalidad y gore que encaja increíblemente bien con el tono brutal que tiene que tener la historia.

Eggers y el guionista, poeta y escritor islandés Sjón Sigurdsson plantean también la película casi como una muestra general de muchos de los mitos vikingos, al mostrar las visiones de la vidente, las ceremonias al lado de la hoguera, los ataques y el pillaje e incluso un entierro vikingo. Como puerta de entrada a este mundo, la verdad es que me parece una muestra espectacular.

Me gusta la interpretación super física de Alexander Skarsgård como el protagonista Amleth. Su personaje tiene una potencia impresionante en pantalla que es fundamental para que la historia de venganza funcione. También me gusta mucho que Anya Taylor-Joy vuelva a trabajar con Eggers en esta película, recordando una colaboración que la lanzó a la fama. El casting en general está genial, Nicole Kidman en su papel de mujer un tanto desequilibrada que tanto le gustan. Junto a ella, Claes Bang (Drácula de BBC) como Fjölnir el hermano asesino, tiene unos matices dentro de su crueldad que me parecen muy interesantes.

Por ponerle un pero a un casting perfecto, por el propio argumento se veía que Ethan Hawke como el Rey Aurvandill tendría una participación muy limitada, ya que es su muerte al principio de la película lo que inicia esta historia de venganza. Lo que no esperaba es que Willem Dafoe y Björk tuvieran apenas una escena cada uno, lo cual me pareció totalmente insuficiente y un poco un bajón.

Quizá el problema de The Northman es que la historia está super trillada, y aparte del increíble apartado visual, te ves venir todo lo que está pasando. Este es un problema pequeño, la verdad, pero tengo que reconocer que no tener el elemento sorpresa me impidió disfrutarla como me hubiera gustado. Además, la duración de 135 minutos acaba haciéndose también un poco larga, pudiéndose haber contado lo mismo con al menos 15 minutos menos, que hubieran podido hacer la película más compacta y al grano.

La verdad es que la película me ha gustado, aunque quizá no como me hubiera gustado. Pero es una pena, porque realmente considero que The Northman tiene un montón de valores que la convierten en una película muy interesante que merece ser vista en pantalla grande. Pero lamento decir que no va a estar entre mis favoritas de este año.

Sin embargo, como historia de vikingos, The Northman creo que va a convertirse en una de las películas de cabecera del género en los próximos años y tienen un montón de elementos super interesantes que merecen ser destacados.

Comparto el trailer de la película:

The Northman es una buena película que merece ser vista en pantalla grande, a pesar de los elementos más trillados de la historia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Última noche en Soho de Edgar Wright

Edgar Wright nos invita en Última noche en soho a viaje alucinante por el Londres de dos épocas con dos protagonistas de excepción, Thomasin McKenzie y Anya Taylor-Joy, y un apartado técnico y estético sobresaliente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Thriller psicológico sobre una joven apasionada por la moda que, misteriosamente, es capaz de trasladarse a los años 60 y conocer a su ídolo, una deslumbrante aspirante a cantante. Pero el Londres de la época no es lo que parece y el tiempo parece desmoronarse con oscuras consecuencias…

Edgar Howard Wright (1974) es un director de cine, guionista y productor inglés. Inicialmente conocido gracias a sus colaboraciones con Simon Pegg y Nick Frost, primero en la serie de televisión Spaced (1999-2001), seguido de la ya mítica trilogía del Cornetto: Shaun of the dead (2004), Hot Fuzz (2007) y The World’s End (2013). Entre medias dirigió la maravillosa Scott Pilgrim vs. the World (2010), y junto con Joe Cornish y Steven Moffat escribió el guión de Las aventuras de Tintin (Steven Spielberg, 2011). Fichado por Marvel studios para dirigir Ant-Man, finalmente tuvo que abandonar el proyecto por diferencias creativas, tras lo cual dirigió Baby Driver (2017) y el documental The Sparks Brothers (2021) antes del estreno de esta Última noche en Soho.

Además de dirigir, Wright ha escrito el guión con Krysty Wilson-Cairns (1917). Gracias a las historias de sus padres, Wright es un enamorado de la música, el cine y la cultura de los sesenta, y comparte con Wilson-Cairns, que afirma que trabajó varios años de camarera en el mismo bar que vemos en la película, su amor por Londres y su historia, aunque a veces contenga elementos oscuros. La película de 118 minutos cuenta con fotografía de Chung Chung-hoon, montaje de Paul Pachliss y música de Steven Price.

El carisma de la pareja protagonista es una de las principales claves del éxito de la película. Conocí a Thomasin McKenzie gracias a Jo-Jo Rabbit de Taika Waititi (2019), y más recientemente la vi en Old M. Night Shyamalan (2021), pero creo que gracias a esta Última noche en Soho le puede servir de trampolín al estrellato gracias a su interpretación de Eloise «Ellie» Turner, una joven huérfana enamorada de la música de los 60 que viaja a Londres para estudiar diseño de moda.

Estrellato en el que ya se encuentra Anya Taylor-Joy. La Bruja (2015), Peaky Blinders y Glass (2019), Los Nuevos Mutantes (2020) o Gambito de Dama (2020) la han convertido en una estrella a nivel mundial y en esta Última noche en Soho realiza su interpretación más hipnótica y arrebatadora como Sandie, una aspirante a cantante que lucha por crearse una carrera en el Londres de los años 60.

Completarían el reparto Matt Smith como Jack, el novio de Sandie en los 60, y en el presente de Ellie, tenemos a Terence Stamp como “El caballero de cabello plateado”, Diana Rigg como la Sra. Collins, la casera de Ellie, Rita Tushingham como su abuela Peggy y Michael Ajao como John, un compañero de clase.

Última noche en el Soho está clasificada como un thriller de terror psicológico. Tras Baby driver, que podría definirse como una combinación de noir y cine de acción con una alucinante banda sonora, el estudio le reclamaba para hacer una continuación o en su caso, una película de temática similar. Wright sin embargo tenía en mente un giro a su filmografía al plantear su primera película de terror “puro” huyendo del humor y el tono ligero que han acompañado sus películas previas.

Y la verdad es que Última noche en el Soho significa la sublimación del estilo de Wright, ofreciendo una experiencia estética y sensorial única, apoyado por una fotografía alucinante y una música de 10. Wright ofrece un espectáculo increíble al mostrar dos Londres, el actual y el de los años 60, pero en una vertiente más oscura y peligrosa respecto a lo que se podría pensar en un primer momento, con unas transiciones entre momentos temporales alucinantes. Visualmente la película me ha volado la cabeza, con una fotografía con colores primarios que enfatizan el elemento sobrenatural de la historia que está viendo / viviendo Ellie, y cuenta además con un diseño de producción, un vestuario, un sonido espectaculares.

El carisma de Thomasin McKenzie y Anya Taylor-Joy es increíble en la película. McKenzie lo hace genial en su papel de joven vulnerable que se convierte en testigo de unos sucesos brutales pasados mediante sus dotes de medium. Pero es Anya Taylor-Joy la gran beneficiada de la película, a pesar de tener seguro menos minutos en pantalla, ya que nunca antes la habiamos visto tan bella e hipnótica como hasta ahora. Incluso la película le permite mostrar sus dotes de canto, al cantar el clásico Downtown de Petula Clark, componiendo un personaje de los que se recordarán dentro de muchos años.

Para los melómanos esta película va a resultar una pasada porque Wright forma parte de la hornada de directores entre los que sitúo a Quentin Tarantino o James Gunn, para los que la la música cuenta también la historia, contando con una selección de canciones y una banda sonora perfecta en todo momento.

El problema que me he encontrado es que Wright no acaba de acertar ni con el guión ni con el ritmo de la película. En primer lugar, tenemos una película de terror que no asusta, apenas hay un par de momentos un pelín perturbadores, y un thriller en el que prácticamente todo se ve venir a la legua sin sorpresa ni casi diría emoción, de forma que casi nunca hay tensión. Como experiencia estética la película me ha parecido una chulada, pero las cosas con las que no he encajado lo han convertido en casi un videoclip alargado un tanto vacío. Además, para una cosa sorprendente que nos encontramos en la película, resulta ser un giro absurdo que da un poco de vergüenza ajena para el espectador, que no puedo comentar por los spoilers. De hecho, estamos hablando del giro final de la película que llega además demasiado tarde, prácticamente a 15 minutos del final.

Y es una pena, porque con un pelín más de acierto en la historia podriamos estar ante una de las mejores películas del año, pero da la sensación, o eso me ha transmitido a mi, que estaba tan pendiente a los homenajes a la música y el cine de los 60, y en general a la ciudad de Londres, que ha debido pensar que sólo con eso ya tenía la película solucionada.

En todo caso, como comentaba al principio, sólo por la experiencia sensorial, por la fotografía y la música y por ver a Anya Taylor-Joy, merece la pena pasarse por el cine para ver la película.

Comparto el trailer de la película:

Me ha gustado Última noche en Soho, aunque ¡qué lástima que no hayan acertado en la historia! En todo caso, una película super atractiva y recomendable para ver en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de El Gambito de Dama de Scott Frank (Netflix)

El Gambito de Dama es la última gran serie estrenada en Netflix. La serie creada, escrita y dirigida por Scott Frank basada en la novela de Walter Tevis ambientada en el mundo del ajedrez de los años 60 cuenta con una impresionante Anya Taylor-Joy como la problemática protagonista.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Miniserie de 7 episodios. Kentucky, años 60. En plena Guerra Fría, la joven Beth Harmon (Anya Taylor-Joy) es una huérfana con una aptitud prodigiosa para el ajedrez que lucha contra la adicción mientras trata de convertirse en la mejor jugadora del mundo.

Scott Frank es un escritor estadounidense con un currículum muy interesante, con guiones en películas como Malice, (Harold Becker, 1993), Get shorty (Berry Sonnenfeld, 1995) o Minority Report (Steven Spielberg, 2002). Ha sido nominado en dos ocasiones a los Premios Óscar en la categoría de mejor guion adaptado por sus guiones de Out of Sight (La maravillosa película de Steven Soderbergh de 1998) y Logan (James Mangold, 2017).

En 2014 dió el salto a la dirección con la estupenda Caminando entre las tumbas protagonizada por Liam Neeson, y en 2017 creó, escribió y dirigió Godless, estupendo western estrenado también en Netflix. El gambito de Dama es su segunda serie con Netflix, creada junto a Allan Scott, y en este caso adapta la famosa novela de ficción escrita por Walter Tevis, publicada en 1983. Scott Frank escribe y dirige los 7 episodios de que consta esta serie. Para ello ha contado con la fotografía de Steven Meizler, montaje de Michelle Tesoro y música de Carlos Rafael Rivera.


El principal reclamo de esta serie es la alucinante interpretación de Anya Taylor-Joy como Beth Harmon, una joven super dotada que intentará convertirse en la mejor jugadora de ajedrez, un deporte dominado por los hombres, en plena guerra fría, y que tendrá que enfrentarse a sus problemas con las drogas, el alcohol y el trauma provocado por la muerte de su madre cuando era una niña.

Anya Taylor-Joy realiza un tour-de-force interpretativo de los que marcan una carrera. Beth es inteligente, educada pero asocial, al no estar interesada por otra cosa que no sea el ajedrez. Taylor-Joy transmite inteligencia, personalidad y saber lo que quiere, pero a la vez muestra una parte de fragilidad y dolor por un pasado que no ha acabado de aceptar. Su adicción a las drogas resultado de su paso por el orfanato y una adolescencia un tanto desestructurada con una familia adoptiva la mete en una espiral autodestructiva.

Y además de todo esto, Taylor-Joy transmite una belleza magnética en pantalla, del tipo que no te permite dejar de mirarla. A mis años queda un poco viejuno hablar de “crush”, pero me declaro totalmente rendido ante su belleza. En este sentido, hay que decir que la ambientación de los años 60 ayuda también a mostrar a Beth en un momento histórico que fue clave para el diseño, la moda y los avances sociales, y que hace que aparezca siempre bellísima.

Aunque Taylor-Joy tiene en la actualidad 24 años, interpreta a Beth desde los 13 años, recién entrada en la pubertad, hasta los casi 20 en que termina la serie, en ese momento 1968. Las escenas de Beth de niña con 9 años cuando es llevada al orfanato están interpretadas por Isla Johnson, mientras que la Beth de 5 años es Annabeth Kelly.

Aunque Anya Taylor-Joy monopoliza casi completamente la serie, debo decir que el resto del reparto me parece que están también super acertados. Bill Camp interpreta al señor Shaibel, el conseje del Orfanato Femenino Methuen que la enseña a jugar a ajedrez. En el orfanato, su única amiga es Jolene (Moses Ingram de adulta) hasta que finalmente es adoptada por Alma Wheatley (Marielle Heller), una ama de casa que sufrirá el abandono de su marido Allston (Patrick Kennedy). Pero también conoceremos a la madre fallecida Alice (Chloe Pirrie) que sufrió problemas mentales.

Dentro del mundo del ajedrez, Beth conocerá en su Kentucky natal a su primer rival y luego amigo Harry Beltik (Harry Melling), a Townes (Jacob Fortune-Lloyd) su primer interés romántico no correspondido, y a Benny Watts (Thomas Brodie-Sangster), un joven prodigio que es el mejor jugador de Estados Unidos cuando Beth irrumpe en el mundo del ajedrez. El gran “rival” de Beth en esta serie es el gran maestro ruso Vasily Borgov (Marcin Dorociński), el mejor jugador del mundo con el que se encontrará en varios torneos.

El Gambito de Dama es una serie excelente bajo cualquier punto de vista que merece mucho la pena. Hay veces en que el hype está totalmente justificado, y este es uno de esos casos. Como ya he comentado, la interpretación de Anya Taylor-Joy es maravillosa y de esas que marcan una carrera, pero lo cierto es que toda la producción me parece de diez.

Hay que reconocer que para el medio audiovisual, los años 60 son super agradecidos. Las mujeres, la ropa, los vehículos, etc… todo parece que tenga más glamour en esos años. En ese aspecto, todo luce de maravilla, pero hay además un diseño de producción estupendo, con una enormes sets que entiendo han estado rodados en localizaciones originales que permiten unos largos travellings mientras acompañamos a Beth en los diferentes torneos a través de hoteles maravillosos. Hay veces que una serie o película transmite una idea de “barato”, no es el caso de esta serie. Al contrario, el sobresaliente diseño de producción, la fotografía, vestuario, música, etc… da idea de una producción de promer nivel de calidad cinematográfica, que ha tenido a su disposición todo lo que ha necesitado.

Además, a pesar de los grandes espacios, las perfectas localizaciones y el feeling clásico, Scott Frank da en la diana porque pone en el centro de todo la psicología de Beth y su forma de enfrentarse al mundo, con lo que la empatía es automática. Este núcleo emocional se construye también con un ritmo pausado (que no lento) y una estupenda evolución de la historia, transmitiendo un gusto evidente por una narrativa de inspiración clásica.

Otro elemento a destacar es la dificultad de mostrar de forma interesante el mundo del ajedrez, que es el deporte menos visual del mundo, y que Frank consigue que sea interesante incluso para gente que no lo haya jugado en su vida. Creo que es también un gran mérito en su haber, mostrando que no es sólo un buen escritor, sino un interesante director del que estar pendiente de sus próximos trabajos. La forma en que equilibra el melodrama con la tensión de la competición y el entrenamiento obligatorio, siempre con Anya Taylor-Joy en el centro del huracán, me ha parecido maravilloso.

Ya véis que no se me ocurre nada malo que decir sobre El Gambito de Dama. Me parece también un acierto la forma en que amolda la duración de cada episodio a las necesidades narrativas, moviéndose los episodios entre los 46 minutos del tercer episodio y los 67 del séptimo y último. Además, también me han acertado mucho mucho el final, que me parece que de nuevo acierta en la diana. Creo que es una serie super redonda, y aunque habría opción a hacer una continuación, no se si lo mejor sería dejarlo ahora que están en lo más alto. Aparte del hecho que entiendo que la novela termina en este mismo punto. En todo caso, si eso significa volver a ver a Anya Taylor-Joy en la cúspide de su belleza, ¿donde hay que firmar?

Comparto el trailer de esta serie:

El Gambito de Dama es la siguiente gran serie de Netflix tras The Haunting of Bly Manor, y te la recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Y vosotros, ¿ya habéis visto esta serie, qué os ha parecido? Espero vuestros comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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