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Crítica de Matadero 5 o la cruzada de los niños de Albert Monteys y Ryan North (Astiberri)

Tras su unánime aclamación de crítica y público, tenía muchas ganas de comprar Matadero 5 o la cruzada de los niños, la novela gráfica de Albert Monteys y Ryan North que adapta la conocida novela de Kurt Vonnegut. Una historia sorprendente que es altamente recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

“Yo, Billy Pilgrim, moriré, siempre he muerto y siempre moriré el 13 de febrero de 1976”. Billy Pilgrim se ha desprendido en el tiempo. No puede controlar a dónde se dirige. Vive en un estado continuo de pánico escénico, porque no tiene ni la más remota idea de qué parte de su vida va a tener que representar a continuación. Billy se ha acostado siendo un viejo viudo y se ha despertado el día de su boda. Ha construido una familia cariñosa y ha presenciado el bombardeo de Dresde. Ha entrado por una puerta en 1955 y ha salido por ella en 1941. Ha vuelto a traspasar esa puerta y se ha encontrado en 1963. Ha visto su nacimiento y su muerte muchas veces, según dice, y viaja al azar hacia cualquier momento de su vida. Eso dice.

Matadero Cinco, primera adaptación al cómic de la novela original de Kurt Vonnegut, dibujada por Albert Monteys, es a la vez una mirada mordaz al horror y la tragedia de la guerra, donde los niños son enviados al frente y mueren (así fue y será), y un conmovedor examen de lo que significa ser un humano falible. Publicada por primera vez en 1969 en plena guerra de Vietnam, el potente mensaje antibelicista de la novela, el humor negro y absurdo y las agudas observaciones de la naturaleza humana conservan toda su vigencia.

Albert Monteys lleva haciendo tebeos de humor desde que tiene uso de razón. Después de publicar los cómics Mondo Lirondo con La Peñya y Calavera lunar en solitario, aterriza en la revista El Jueves, donde dibuja semanalmente hasta 2014. Es autor de las series Tato y ¡Para ti, que eres joven!, esta última junto con Manel Fontdevila. Actualmente intenta llevar adelante más proyectos de los que serían aconsejables, entre otros, la serie digital ¡Universo! en Panel Syndicate, cuyo primer volumen, recopilado en papel por Astiberri (2018), ha obtenido el premio a la mejor obra de autor español en el Salón del Cómic de Barcelona 2019, además de una nominación a los premios Eisner en 2017 en la categoría de mejor cómic digital, y cuyo segundo volumen está previsto para 2021.

Sus obras más recientes son Solid State (Gigamesh, 2019), con Matt Fraction y Jonathan Coulton, la adaptación de Matadero Cinco.

Ryan North (Ottawa, Canadá, 1980) es el guionista responsable de Dinosaur Comics; la serie Hora de aventuras, ganadora del Eisner y el Harvey, para BOOM! Studios; la exitosa serie antológica La máquina de guerra y la serie La imbatible Chica Ardilla para Marvel Comics, ganadora del Eisner e incluida en la lista de los más vendidos de The New York Times. North también ha escrito una colección de libros estilo “elige tu propia aventura” basados en las obras clásicas de Shakespeare Romeo y Julieta y Hamlet. Su última obra, How to Invent Everything, es prácticamente una chuleta completa de la historia de la civilización. Actualmente reside en Toronto.

Kurt Vonnegut (Indianápolis, EE.UU., 1922-Nueva York, EE.UU., 2007). El humor negro, la voz satírica y la incomparable imaginación de Kurt Vonnegut captaron por primera vez la atención del público estadounidense con Las sirenas de Titán en 1959, y le erigieron como “un verdadero artista” (The New York Times) con Cuna de gato en 1963. Matadero Cinco (Anagrama, 2014) es, probablemente, su obra más significativa. Vonnegut era, según Graham Greene, “uno de los mejores escritores norteamericanos”.

Entrando a mi valoración del comic, debo empezar por la espectacular edición que Astiberri nos ha preparado a los lectores españoles. Matadero 5 es una novela gráfica de 192 páginas con una calidad y gramaje del papel, una tapa dura y una encuadernación sobresaliente que ellos solos casi justifican el precio de portada.

Me habían dicho, o había leído, que Matadero 5 era una lectura compleja (luego volveré con eso), pero la lectura ha sido espectacularmente sencilla y de hecho me lo leí en una sentada. Y esto es así gracias al alucinante despliegue artístico de Albert Monteys, que hace fácil lo difícil, realizando una master-class narrativa y de síntesis espectacular. Su habilidad como storyteller parece que no tiene límite y se supera página a página, obra a obra, y sólo por su dibujo ya merece la pena comprar y disfrutar este tomo.

No es sólo una composición de página perfecta que consigue que hasta las ideas más complejas fluyan como una sencillez abrumadora, sino que en muchos momentos hasta los momentos en blanco de la página tienen también una intención narrativa. Monteys tiene además un estilo de dibujo cartoon que uno podría pensar que no es el más adecuado para contar una historia a priori sobre el horror de la guerra, pero sin embargo me hizo entrar en la historia sin ningún problema y no le puedo poner ni un pero. Es más, Monteys se confirma como un grande entre los grandes.

La historia hace una crítica a la sociedad americana de la época y por supuesto a la barbarie y la inutilidad de las guerras que se llevan a la generación más joven, centrándose en el bombardeo de Dresden de 1945 que Vonnegut vivió en primera persona. Estoy seguro que seguro que una vez haya despojado al comic de la novedad de la estructura narrativa y me centre en sus numerosas metáforas y su humor negro, voy a disfrutar mucho de las próximas relecturas. De hecho, otra derivada de haber comprado y leído esta novela gráfica es que me ha dejado con ganas de leer la novela original de Vonnegut para descubrir las diferencias entre medios y cómo resolvió literariamente lo que Monteys ha solucionado gráficamente de forma tan brillante.

Aprovecho para comentar que me doy cuenta que aún no he hablado de Ryan North, guionista de esta novela gráfica. Y obviamente los hallazgos visuales de Monteys también se explicarán en parte por la forma en que ha trasladado North la novela de Vonnegut a una historia que pueda ser contada con imágenes. Dado que Monteys es también guionista, tengo curiosidad de leer alguna entrevista a ambos en la que expliquen su proceso creativo.

Sin embargo, dentro que Matadero 5 me ha gustado, no me ha flipado. Mi amigo tuitero @elTigreHobbes lo expresó perfectamente en su perfil de Instagram, cuando comparó la experiencia a un espectáculo de magia en el que el mago primero te explica cómo va a hacer el “prestige“, y luego lo hace delante tuyo sabiendo donde está el truco. Por supuesto, cuando lo ves admiras la habilidad del mago, pero le ha quitado toda la gracia. Pues esto es un poco así. No se si la novela es igual, pero este comic empieza explicándote la situación de Billy Pilgrim y cómo está desprendido del tiempo, de forma que vive todos los sucesos simultáneamente. Obviamente cuando la narración va delante y atrás para descubrir los principales momentos de su vida, disfrutas las imágenes y la narrativa de Monteys, pero en parte la obra no te impacta, porque te lo han telegrafiado todo previamente, y además lo que le pasa a Billy no resulta demasiado interesante. O dicho de otra forma, la forma en que nos lo cuentan no resulta demasiado interesante más allá del truco inicial.

Y quizá el problema es mío porque había leído a varias personas decir que el comic tenía una narrativa “complicada de seguir”, lo que me llevó a tener unas expectativas altísimas ante poco más o menos un desafío intelectual. Nada más lejos de la realidad, toda la obra se entiende sin problemas porque Monteys lo hace todo muy fácil. En todo caso, No le quito mérito a la obra y me parece una buenísima lectura, pero no me ha volado la cabeza como esperaba. Cosa que quizá deba ser achacada a la propia historia de Vonegut que es la que es con el carisma o falta de carisma de Billy Pilgrim. Quizá es este otro motivo para leer la novela original.

¿Es un sacrilegio decir que un comic está muy bien pero no tanto cómo esperaba? Puedo imaginar que también en parte se trata de un comic que, debo ser sincero, no es de “mi rollo”, lo cual también explicaría que me haya gustado pero no me haya maravillado. Bueno, sí el arte pero no tanto la historia en si.

Matadero 7 o la cruzada de los niños me parece en todo caso un comic un comic buenísimo que a pesar de mis expectativas entiendo que es super buena lectura y recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Parker. La Compañía de Darwyn Cooke (Astiberri)

Uno de mis propósitos comiqueros para 2021 era comprar y disfrutar de las novelas gráficas que Darwyn Cooke creó adaptando las novelas de Parker de Richard Stark. La Compañía, editada por Astiberri, es la carismática segunda parte, que tuve ocasión de disfrutar este mes de marzo.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras arreglar las cuentas con los que le habían traicionado, Parker, el truhán surgido de la pluma de Richard Stark (seudónimo de Donald Westlake), se ha arreglado la cara y disfruta de las comodidades de la vida alojándose en buenos hoteles. Hasta que un chivato lo descubre ante la Compañía para conseguir la recompensa. El intento de eliminarle sale mal y Parker recurre a diversos contactos de los bajos fondos que le deben favores para ir a por la cabeza de la organización que quiere quitarle de en medio.

La Compañía es, tras El cazador (Astiberri, 2010), que le valió a Darwyn Cooke los premios Eisner y Harvey al mejor autor de cómic, la segunda adaptación de Cooke de las novelas de Parker, mezcla en esta ocasión de partes de la segunda y tercera novelas de la serie: El hombre que cambió de cara y La Compañía.

Premio Eisner 2011 al mejor guionista y dibujante

Premio Eisner 2012 a la mejor novela gráfica compilada (Junto con ‘Parker 1. El cazador’)

Las novelas de Richard Stark estaban ambientadas en los años 60, y uno de los detalles más chulos de la obra de Cooke es su elección de crear un comic bitono, con negro y azules que transmiten un tono y una ambientación atemporal que hacen que sea perfectamente leíble y disfrutable hoy en día, pero podría haberse dibujado perfectamente hace 50 años o más.

El estilo cartoon de Cooke a la hora de dibujar a los personajes no le resta ni un ápice de potencia dramática a esta historia que es totalmente “hard-boiled”, con personajes amorales que cogen lo que quieren, crean sus propias reglas y no responden ante nadie. Además de ser un extraordinario narrador, Cooke realiza un gran trabajo de documentación para hacer que los vehículos, los trajes, todo en estas páginas parezca sacado de 1960.

Esta novela gráfica de Cooke, que en España cuenta con una elegante edición de Astiberri, tiene 152 páginas y podrían leerse de una sentada debido a lo adictivo que resulta el amoral Parker. Para ser una única historia, pasan un montón de cosas en estas páginas y, al igual que pasó en la primera novela, Cooke juega con diferentes narradores y saltos cronológicos para una historia que realmente son varias, al mostrarnos diferentes robos realizado por Parker o alguno de sus asociados.

Quizá si tengo que ponerle un pero es que al adaptar dos novelas en esta novela gráfica, hay tanta información que contar para que todo tenga sentido y el comic esté a la altura de las novelas de Donald Westlake, que sobre todo en la tercera parte de La Compañía más que un comic estamos ante una historia ilustrada, con extensos textos con pequeñas imágenes de apoyo.

En este sentido, veo a un Cooke con ganas de experimentar diferentes estilos de narración, ya que incluso llega a intercalar una historia corta como si estuviera maquetada para una de las revistas criminales tan populares en esa época. Esto significa tener a un autor con ganas de seguir haciendo lo que le gusta de formas novedosas que hagan que el lector al leerlo y él al realizarlo, se mantengan intrigados y con ganas de volver a comprar la siguiente entrega de estas aventuras.

Comparto las primeras páginas de este comic maravilloso:

Parker sigue fuerte es esta segunda adaptación de Darwyn Cooke de las novelas de Richard Stark. Un comic que sin duda hará las delicicas de los amantes del género negro entre los que me incluyo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Parker 1. El Cazador de Darwyn Cooke (Astiberri)

Si empecé el año comiquero comiquero con lo nuevo de Ed Brubaker y Sean Phillips, Reckless, me parece adecuado terminar el mes con un clásico del género negro, Parker: El Cazador, la primera novela gráfica del querido Darwyn Cooke adaptando las famosas novelas de género negro de Richard Stark, un clásico que habían estado demasiado tiempo fuera de mi biblioteca.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El cazador es la historia de un atracador que se enfrenta al submundo criminal de Nueva York con toda la sutileza de un impacto de escopeta en el pecho. Abandonado por la mujer que amaba y traicionado por su compañero de fechorías, Parker se abre camino a través del país con un único propósito en mente: vengarse fría y brutalmente, y reclamar todo aquello que le arrebataron.

Con El cazador se inicia la adaptación al cómic de la serie de novelas de Richard Stark (Donald E. Westlake) protagonizadas por Parker. Westlake, fallecido en diciembre de 2008, tuvo tiempo de ver los trabajos preliminares de Darwyn Cooke para la adaptación de sus novelas, con los que se mostró entusiasmado.

El cazador ha sido adaptada al cine primero por John Boorman, en A quemarropa, protagonizada por Lee Marvin y con Angie Dickinson entre el reparto, y más recientemente en Payback, protagonizada por Mel Gibson, con Kris Kristofferson, James Coburn y Maria Bello.

Premio Eisner 2012 a la mejor novela gráfica compilada

Darwyn Cooke (Toronto, Canadá, 1962 – Florida, USA, 2016) abandonó una exitosa carrera en la animación para concentrar sus energías creativas en su primer amor: los tebeos. Cooke pronto tomó la industria al asalto con trabajos como El gran golpe de Selina (Planeta), DC: The New Frontier (Planeta) y The Spirit (Norma).

Las novelas de género negro, particularmente las de Parker escritas por Richard Stark, han sido una de sus grandes fuentes de inspiración creativa. Es por esto por lo que el autor se decidió a adaptar las novelas de Richard Stark,  El cazador (2010), La Compañía (2011), El golpe (2012)y Matadero (2014), todas ellas editadas por Astiberri, y que le han valido el reconocimiento de la crítica y numerosas nominaciones a los premios Eisner y Harvey, considerados los más importantes de la industria del cómic estadounidense.

En 2008, su obra más popular, DC: The New Frontier, fue adaptada como película de animación, por la cual Cooke compartió una nominación a un premio Emmy.

Tenía muchas ganas de leer esta novela gráfica y de comprar y poseer una de las pocas obras de Darwyn Cooke que por un motivo u otro nunca llegué a comprar en su día. Y la experiencia lectora ha sido super satisfactoria. El primer elemento interesante de esta novela gráfica es que Darwyn Cooke es el autor completo de esta adaptación, usando un estilo de dibujo bitono en lugar de aplicar unos colores tradicionales. Esta elección del color consigue que el tomo tenga una cualidad atemporal que le va de maravilla a esta historia ambientada en el Nueva York de 1962, año en que fue publicada la novela. Además de la elección de color (o de falta de él), Cooke plantea sus páginas de forma original en lo relativo a las viñetas, al no remarcarlas en la página.

Al ser una adaptación de una novela, Cooke también opta en varios momentos por crear páginas a modo de ilustración con texto lateral de acompañamiento que le permite contar la historia y dar la información pertinente sin que la lectura se haga farragosa. Esta decisión narrativa funciona también de maravilla, haciendo que la lectura sea super fluida. De hecho, tuve que obligarme a no leerme El Cazador de una sentada. Si Cooke era un buen dibujante, era casi mejor narrador, y esto se nota sin duda en esta novela gráfica.

Tras años de historias de héroes y buenas personas, el género literario dió un vuelco en los años 50 y 60 al empezar a contarse historias desde el punto de vista de personas amorales que serían “los malos” de cualquier historia tradicional. Patricia Highsmith fue uno de los grandes exponentes de un tipo de narrativa que le iba como anillo al dedo al género negro. Parker, el protagonista de esta historia encaja completamente con esta definición y su novela de 1962 sirve para conocer una historia de venganza llevada a cabo por una persona amoral y sin empatía que sólo se preocupa por si mismo. Parker es un ejemplo palmario del típico tío duro que no se detiene ante nada para conseguir aquello que busca y que no tiene problema en matar a quien haga falta si me interponen en su camino.

Aunque la historia ha tenido varias adaptaciones cinematográficas, me han sorprendido los giros del guión con cambios de narrador incluido en algunos momentos. Puede decirse que Richard Stark no inventa ninguna rueda y que la historia es relativamente simple, pero el carisma y la fuerza del protagonista consigue que la historia funcione como un reloj y la sensación global sea totalmente satisfactoria.

Parker: El Cazador es una excelente novela que me ha metido de lleno en el mundo de Parker y me ha dejado con ganas de más. Por suerte, la idea es comprar las cuatro novelas gráficas que Darwyn Cooke publicó antes de su fallecimiento lo antes posible. Estoy seguro que las voy a disfrutar un montón.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Un tipo duro, de Jeff Lemire

Un tipo duro de Jeff Lemire es uno de los mejores comics que he leído este año. Publicado por Astiberri en España en 2018, estamos ante un gran relato de perdedores en los desolados parajes del norte de Canadá.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Derek Ouelette ha dejado atrás sus días de gloria. Su carrera de hockey terminó una década antes en un incidente violento sobre la cancha de hielo, y desde entonces ha estado viviendo de su reputación en la remota comunidad del norte donde creció, bebiendo demasiado y peleando con cualquiera que se le cruzara. Pero un día su hermana Beth, a la que hace tiempo que no ve, aparece en la ciudad de forma inesperada, huyendo de un novio abusador. Buscando desaparecer por un tiempo, los dos hermanos se esconden en un refugio de caza aislado en el bosque local. Es allí donde intentan encontrar la manera de volver a conectar entre ellos y con los dolorosos secretos de su pasado… Incluso cuando el ex de Beth reaparece y amenaza con arrastrar a Derek y Beth de vuelta a ese mundo de autodestrucción que tratan de dejar atrás.

Jeff Lemire (Essex County, Ontario, Canadá, 1976) ha ganado numerosos premios, y su trilogía Essex County, que comprende los títulos Historias de la granja (Astiberri, 2008), Historias de fantasmas (Astiberri, 2009) y La enfermera rural (Astiberri, 2010), fue destacada en 2011 como la mejor novela canadiense de la década. Ha adquirido una gran popularidad como guionista para DC y en 2015 ha recibido el encargo del relanzamiento de tres de las series más populares de Marvel: Ojo de Halcón, X-Men y Lobezno. En 2015 dio inicio a la serie Descender (Astiberri, 2016), en colaboración con el dibujante Dustin Nguyen, cuyos derechos cinematográficos han sido adquiridos por Sony y de la que se
han editado cuatro tomos hasta la fecha: Estrellas de hojalata, Luna Máquina, Singularidades y Mecánica orbital. Black Hammer, la serie que guioniza con dibujos de Dean Ormston, ha ganado el premio Eisner 2017 a la mejor serie nueva y el Premio del Gremio de Libreros de Madrid al mejor Cómic de 2017. Un tipo duro es su última obra como autor completo.

Un tipo duro de Jeff Lemire, publicado por Astiberri en España es uno de los mejores comics que he leído este año, aunque fue publicado en 2018. Lemire es un gran escritor que sobresale cuando cuenta la historia de perdedores atenazados por traumas de su pasado que buscan encontrar su camino. Sus personajes son personas de pocas palabras cuyos silencios son atronadores y sus acciones nos cuentan lo necesario sobre ellos. Y además, su dibujo es super expresivo y me ha flipado muchísimo a todos los niveles.

Derek y Beth Oulette crecieron con un padre violento que les empujó a un mundo de odio y violencia del que parece imposible escapar. Y ante esta dura realidad, no sorprende que caigan en el alcohol y las drogas.
Me han gustado mucho los personajes de Derek y Beth, pero también secundarios como el Sheriff, amigo de Derek que ya no puede mirar hacia otro lado ante sus desfases, o Al, amigo de la familia que dará el primer paso para ayudarles en su camino de vuelta hacia la luz.

Los parajes desolados del norte de Canadá sirven de perfecto escenario para transmitir la sensación de desesperanza al relato de Lemire, que utiliza una paleta cromática apagada de tonos azules que hace que sintamos el frío del invierno eterno. La ambientación de esta historia me parece otro de los grandes triunfos de este comic.
Es interesante descubrir como el color solo aparece en momentos de gran violencia con chorros de rojo sangre, o cuando los protagonistas rememoran los pocos momentos de su niñez en que aún fueron felices, creando unos tonos en tonos cálidos que nos devuelve al calor y el amor como sólo en la infancia se puede sentir.

Un tipo duro me ha emocionado y me parece una gran obra. No se me ocurre nada malo que comentar, lo único tal vez es que viendo lo bueno que es Lemire en sus obras de creación propias como este Un Tipo Duro, Essex County, Trillium, etc… da un poco de rabia que haya firmado obras tan montoneras en Marvel, de las que solo salvo su Caballero Luna, con unos flojísimos X-Men y Old Man Logan. En todo caso, tengo claro que sus mejores obras no voy a encontrarlas en las grandes editoriales, sino en el ámbito independiente en el que puede expresarse con mayor libertad.

Comparto algunas páginas de este comic para que podías disfrutar de la expresividad de Lemire:

 

 

 

Un tipo duro nos devuelve al Lemire bueno, aquel que sabe emocionarnos contando la historia de perdedores que luchan por salir adelante. Una de las mejores obras que he leído en lo que va de año, que os recomiendo que leais lo antes posible.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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