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Crítica de Los vigilantes de Ishana Shyamalan

Fui al cine a ver Los vigilantes, la ópera prima de Ishana Shyamalan, la hija de M. Night Shyamalan, sin saber nada de la película, dándole el voto de confianza. Y me he encontrado con una buena película de misterio, no terror, con el característico giro en la trama marca de su padre.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Mina, una artista de 28 años, queda varada en un bosque en el oeste de Irlanda. Cuando encuentra refugio, sin saberlo, queda atrapada junto a tres extraños que son observados y acechados por misteriosas criaturas cada noche. (FILMAFFINITY)

Ishana Night Shyamalan es hija de M. Night Shyamalan, que produce esta película que es su opera prima, que ha escrito y dirigido. Ishana colabora frecuentemente con su hermana mayor, Saleka, y ha dirigido la mayoría de sus vídeos musicales. Dirigió y escribió varios episodios de la serie de televisión Servant, de la que su padre era el showrunner. Shyamalan también dirigió la segunda unidad en las películas de su padre Old (2021) y Knock at the Cabin (2023).

Los vigilantes es una película de 102 minutos de duración que cuenta con fotografía de Eli Arenson, montaje Job ter Burg y música de Abel Korzeniowski. Destacar además que M. Night Shyamalan financió el mismo la película, que posteriormente vendió a Warner para su distribución. En Wikipedia indican que Warner pagó 30 millones, lo que sugiere que la película sería de bajo presupuesto y este acuerdo le ha debido proporcionar beneficios al director y productor.

Debido a su premisa de personas encerradas en un espacio del que no pueden salir, el reparto es super limitado. El principal reclamo es tener a Dakota Fanning como la protagonista Mina, una joven acosada por un pecado de su infancia que no ha sabido dejar atrás. Georgina Campbell como Ciara, Olwen Fouéré como Madeline y Oliver Finnegan como Daniel serán los compañeros de Mina en el bunker del bosque, mientras que Alistair Brammer es John, el marido de Ciara que intenta abandonar el bosque para pedir ayuda, y John Lynch es el Profesor.

Los vigilantes me parece una película meritoria pensando que es la opera prima de su directora Ishana Shyamalan. Y se nota que ha aprendido con su padre, tomando muchas de sus señas de identidad. Empezando por ser una historia de tensión, que no terror, que se desarrolla en un espacio cerrado la mayor parte del tiempo (ya sea en la cabaña o el bosque circundante) con su propio ritmo y sin jump-scares demasiado obvios. Una joven con pecados del pasado se pierde en un bosque en Irlanda y acaba en un bunker muy peculiar con otras 3 personas. El edificio tiene una pared que permite ver el interior, de forma que los habitantes del bosque pueden verles. Salir de noche está prohibido y si no se meten en el bunker antes del anochecer, morirán. Como también lo harán si intentan abandonar el bosque, al no poder llegar a ningún sitio habitado antes que anochezca. Por la noche, los misteriosos habitantes del bosque les observarán toda la noche.

A partir de estas reglas concretas y un entorno lleno de peligros, sobre todo los enormes y extraños agujeros que pueblan el bosque que llevan al subsuelo, se forma una historia que consiguió engancharme por el suspense de lo que estaba pasando. Es verdad que los protagonistas aparte de Mina (Dakota Fanning) no tienen personalidad y están porque tienen una función en la historia, pero al ser una historia » de misterio», no fue algo que me generara ningún problema durante el visionado de la película.

Dentro de la parte de aprender con su padre también está el plantear una situación absurda en la historia. Una situación que, como pasó en La Visita (2015) de M. Night Shyamalan, es una ridiculez pero sin ella no hay película. También está el GIRO de la historia en su parte final. No se puede llamar una Shyamalan y no hacer una película con giro final. E igual que comento sobre la absurdez tengo que decir que creo que Ishana Shyamalan acierta con el giro y, sobre todo, con la identidad de los habitantes del bosque. Una identidad que conecta con el gusto de su padre de inspirarse en los mitos y leyendas para sus películas, como por ejemplo en La joven del agua (2006).

Creo que Los vigilantes es una película muy meritoria al ser la opera prime de su directora, dentro que no me atrevería a calificarla de notable. Comentaba la falta de jump-scares, algo que no en realidad necesito para disfrutar de una película. Pero si me parece que todo es demasiado plano, me falta la brillantez visual que todas las películas de su padre tienen en algunos planos y con algunas elecciones narrativas. Todo está bien contado y la historia sobre todo en lo referido a la identidad de los habitantes del bosque me funciona y creo que es una idea estupenda, pero el concepto visualmente creo que podía haber dado más de si.

Dentro de ser una película de bajo presupuesto, me han gustado los efectos para mostrar a los habitantes del bosque y dejar claro que NO son humanos. Como digo, el único pero a una película que en general me ha gustado es la chorrada del argumento que comentaba antes, y que el conjunto no me parezca notable. Pero en general salí contento del cine de ver esta película y estaré atento a ver hacia donde dirige su carrera esta directora.

Comparto el trailer de la película, que casi os recomendaría que NO viérais:

Los vigilantes me parece una buena película que justifica ir al cine a verla. A veces, siempre, no se le puede pedir más a una película que nos entretenga metiéndonos en un mundo diferente, e Ishana Shyamalan lo consigue. La auguro un interesante futuro.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Transformers 8 de Daniel Warren Johnson y Jorge Corona (Image Comics)

Transformers sigue tan entretenido como siempre. Y hoy toca daros impresiones del octavo número, obra de Daniel Warren Johnson en el guion, Jorge Corona en el dibujo y Mike Spicer en el color.

PUNTUACIÓN: 8/10

Mientras Autobots y Decepticons toman decisiones difíciles para sobrevivir en la Tierra, el regreso de uno de los Decepticons favoritos de los fans cambiará la guerra en Cybertron para siempre.

Daniel Warren Johnson continúa con paso firme como guionista de Transformers. Y tras las sorpresas en el liderazgo decepticon del número anterior, en esta grapa plantea dos temas en paralelo. Por el lado de los villanos, el nuevo liderazgo de Soundwave se muestra como más peligroso si cabe, ya que utiliza su inteligencia para conseguir recursos que le permitan llamar a aliados que les ayuden a destruir a los Autobots.

Mientras, en el arca seguimos viendo las repercusiones de lo sucedido en el primer arco. Por ponerle un pero, hay quizá un exceso de escenas con Carly enfadada queriendo destruir a todos los decepticons, lo que es un poco repetitivo, pero en positivo me gusta la relación que se esté formando entre ella y Arcee, que se ofrece para ser una especie de maestra para esta padawan humana. El éxito principal de este comic no son las escenas de acción, que por otro lado son excepcionales, sino la forma como Daniel Warren Johnson consiguió que conectáramos con los héroes, y este octavo número es una buena de ello. En positivo también DWJ plantea un cliffhanger estupendo que vuelve a provocar que la compra del número siguiente sea obligada, algo que se ha convertido en la norma.

Dentro que Jorge Corona no es Daniel Warren Johnson, me he acostumbrado muy rápidamente a su estilo, y me gusta la expresividad que aporta a los autobots, por ejemplo Arcee, consiguiendo que empaticemos completamente con estos personajes. El comic apenas tiene una escena de acción, que podéis ver a continuación, pero el ataque Deception al portaaviones americano es rápido y mortal. Y me ha encantado como lo ha narrado Corona, resaltando la naturaleza despiadada de los decepticons y como para ellos somos meras hormigas que aplastar.

Este octavo número plantea un buen avance de las tramas principales, preparando el que creo que será el gran combate / climax de este segundo arco. Por cierto, las apariciones de nuevos / viejos personajes de ambos bandos es otro elemento super chulo estoy seguro que hará las delicias sobre todo de los fans veteranos de la franquicia. Todo bien con esta nueva dosis de Transformers, a poco que mantengan el nivel, y hablando de Skybound no veo por qué no iban a mantenerlo, me veo comprando este comic durante mucho tiempo.

Comparto las primeras páginas del comic:

Transformers sigue ofreciendo un estupendo entretenimiento en un número que sigue desarrollando las siguientes amenazas a las que se tendrán que enfrentar los autobots, mientras asientan sus relaciones con los humanos.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Biblioteca Marvel: La Patrulla-X vol. 4 de Stan Lee, Roy Thomas y Werner Roth (Marvel Comics – Panini)

El cuarto volumen de la Biblioteca Marvel: La Patrulla-X trae la novedad de la sustitución de Stan Lee en los guiones, que da paso a un jovencísimo Roy Thomas como guionista de la serie, manteniéndose Werner Roth en el dibujo con Dick Ayers en el entintado.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO DURILLO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. El regreso de Magneto precede al debut de El Mímico, el único superhombre capaz de imitar los poderes de todos los miembros de La Patrulla-X. En este tomo descubrirás también el origen del Profesor Xavier, en la primera de las historias escritas por Roy Thomas después de sustituir a Stan Lee. ¡Es el comienzo de una nueva era para los mutantes de Marvel! Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen recopìla los números 18-23 USA, publicados en 1966.

Las seis grapas que componen este cuarto volumen de la Biblioteca Marvel de La Patrulla-X se dividen en una primera grapa, el número 18 USA, para cerrar la trama de Magneto que nos dejó el cliffhanger del volumen aterior, un número suelto con la presentación de Mímico, un villano que puede copiar las habilidades del grupo (nº 19), y dos historias de dos números de extensión. La primera contra Lucifer (nos. 20 y 21), el villano que dejó inválido a Charles Xavier, y la segunda (nos. 22 y 23) reutilizando al Conde Nefaria, al que vimos en Los Vengadores y que también se enfrentó a Iron Man en Tales of Suspense.

Es importante destacar que Roy Thomas se convirtió en guionista de la serie a partir del nº 20 USA, sustituyendo al maestro Stan Lee. Y aunque era novato como guionista de Marvel, Thomas tenía 26 años en 1966, mostrándose en seguida digno de la confianza de Lee. Estos primeros números puede decirse que son continuistas, al usar Thomas a villanos ya inventados por Lee, en lugar de arriesgarse a crear personajes nuevos. Thomas se muestra como un buen conocedor de todo el universo Marvel, porque Lucifer es un villano de los mutantes, pero Nefaria y sus esbirros el Hombre Planta, Espantapájaros, Puercoespín, Anguila y Unicornio habían aparecido en otras cabeceras.

Thomas mantiene el melodrama de folletín con la no-relación entre Scott Summer y Jean Grey. Los monólogos interiores de ambos son continuistas respecto a lo visto hasta ahora, pero resultan un tanto ridículos vistos hoy en día, al llorar por las esquinas Scott porque ama a Jean pero no hace nada al respecto, al sentir que es un peligro para los demás. Al menos Jean si es proactiva, teniendo en cuenta que también afirma estar enamorada de él (no se sabe muy bien por qué), y le invita a cenar junto a ella y Ángel. Chafándole la fiesta a Warren, todo hay que decirlo. Hablando de Scott, resulta penoso verle abandonar el grupo un número por el miedo que tiene a hacer daño a alguien con sus poderes, para volver en ese mismo número y que nadie le pregunte nada. O que Xavier les de vacaciones y él se alquile una habitación en un hotel cercano porque no tiene donde ir o con quien.

Las historias de estas grapas son hijas de su tiempo, pero hay que reconocer que han envejecido tremendamente mal. Por ejemplo, en el número 20, primero del arco de Lucifer, en la primera mitad nos encontramos con que Mole y Unus, el Intocable se visten de X-Men para robar varios bancos. Y aunque los héroes evitan que se lleven el botín del segundo, en realidad escapan sin ser detenidos tras robar el primer banco con éxito. Pero es más, la reputación de la Patrulla-X queda muy dañada tras estos robos y no se ha hecho nada para repararla, al menos que se vea en la página.

Otro elemento que ha envejecido tremendamente mal son los poderes cambiantes de Charles Xavier y los villanos, y las tecnologías imposibles que justifican algunas de las situaciones. Entiendo que esto es también fruto de su tiempo, pero resulta lamentable ver a Magneto hipnotizar a los padres de Warren con su «atracción magnética», o que Nefaria envíe a Washington una imágenes sólidas de la Patrulla-X para incriminarles en sus crímenes. Y qué decir de su cúpula que cubre Washington y mantiene encerrada a la ciudad, un plan maléfico pensado para robar al gobierno… 100 millones de dólares. Que estos comics de Marvel fueran considerados «profundos» en los años 60 o incluso dirigidos a universitarios y no sólo a niños resulta un poco risible.

La mayoría de finales de estos comics resultan demasiado facilonas que llegan a resultar un poco ridículas, repitiendo Deus-Ex-Machina como que Magneto huya por la llegada de El Extraño, que Mímico crea que la máquina de su padre le aumentará los poderes mientras que Xavier sabe (vete tú a saber cómo) que se los va a quitar, o que el Jefe Supremo de la raza alienígena a la que pertenece Lucifer le destierre porque la Patrulla-X destruye a sus robots guardaespaldas (en serio). Y qué decir sobre el plan de Nefaria para robar dinero al gobierno. O que Xavier se saque de la manga una tecnología que le permite andar porque si. Incluso sabiendo el tipo de comics que son, tengo que reconocer que han envejecido tremendamente mal.

Por no decir sólo cosas negativos, en positivo tengo que decir que me gustan las caracterización de Scott, Jean, Bobby, Warren y Hank. Hablando de las Bibliotecas Marvel de Los 4 Fantásticos, Los Vengadores o incluso Nick Furia , he comentado que no me gustan nada los diálogos de Stan Lee por la forma en que convierten a los héroes en personas maleducadas y bordes con sus compañeros. Sin embargo, esta sensación no la he tenido jamás en los comics de La Patrulla-X, Stan Lee primero y Roy Thomas ahora han usado bien el elemento juvenil creando personalidades positivas que invitan a que los lectores nos podamos identificar con un personaje u otro. Sólo Scott es más pesimista y deprimente por el miedo que tiene a dañar a algún amigo con sus poderes, pero el resto transmiten un positivismo que me gusta mucho.

Otra de las constantes de estos comics es el protagonismo excesivo de Charles Xavier, que acaba siendo en muchos momentos quien salva la situación. De hecho, si me pongo a pensarlo, da las claves para derrotar a Mímico y a Lucifer, y ejecuta él mismo el plan para derrotar a Nefaria usando la misma tecnología de imágenes sólidas (si, es ridículo) que usó antes el villano. En 1966 Xavier es un héroe benigno que ayuda a la humanidad, y de alguna manera conecta con la idea de los héroes «científicos» que presentó Marvel en todas sus colecciones, un héroe que usa su inteligencia para vencer al mal. Esto sumado al elemento de ser el mentor de los jóvenes X-Men creo que es la clave que explica que en estos comics el papel principal está reservado a Xavier.

Gran parte del problema de estos comics añejos lo tengo en el dibujo de Werner Roth con entintado de Dick Ayer. Roth era un dibujante de amplísima experiencia en los años 50 y 60 que trabajó con el propio Stan Lee en los comic de romance o western. Cuando se planteó que empezara a dibujar comics de superhéroes de Marvel, Stan Lee pensó que la forma en que Roth se acostumbrara al tipo de narración de los nuevos comics de la editorial fue que Jack Kirby abocetara los comics y Roth los terminara, algo que vimos en el volumen anterior.

En estos comics Roth ya es artista completo, y siendo anatómicamente correcto, le falta toda la fuerza y el dinamismo que Kirby imprimía a sus páginas. Correcto es la palabra que más veces me viene a la cabeza cuando pienso en el dibujo de estos comics, aunque en este caso, resulta un antónimo respecto a otros calificativos que debería tener un comic de superhéroes, como «emocionante» o «potente». De hecho, algunas apariciones de los esbirros de Nefaria resultan un poco ridículas, casi como si llevaran disfraces de Halloween poco favorecedores.

Hay que reconocerle a Roth la dificultad que tenían estos comics al estar protagonizados por un grupo numeroso de héroes que había que colocar en las viñetas, consiguiendo que todo se entienda bien a pesar de la sensación de melé que hay en algunos momentos. Pero globalmente, esta sensación de corrección no es una buena noticia. Algo que se suma a las historias envejecidas contenidas en este volumen.

Cuando empecé la colección de la Biblioteca Marvel sabía de la naturaleza añeja de estos comics publicados hace 60 años. Pero mi afán completista pesó más que el atractivo de estos comics con ojos de 2024. Tenía ganas de comprar y poseer estos comics clásicos y no me arrepiento de estas compras.

Sin embargo, viendo este volumen me entra una duda sobre hasta cuando comprar la colección. Porque la mítica etapa de Neal Adams empezó en el número 55 USA. Y antes, Jim Steranko dibujó los números 50-51 USA que fueron super rompedores en su momento. Los comics de Steranko calculo que no se publicarán hasta el noveno volumen de esta colección, y los de Adams en el décimo. Esto significa que quedan 4 volúmenes con el actual equipo de un Roy Thomas novato con el correcto y muy poco emocionante Werner Roth en el dibujo. Tenía ganas de comprar estos comics hasta enlazarlo con la etapa de Claremont, para poder decir que poseo todos los comics clásicos de la Patrulla-X. Pero ahora que estoy en ello, no se si mi afán coleccionista vale tanto la pena.

Esta duda que tengo hoy me va a obligar a reflexionar sobre el alcance del coleccionismo. Tengo hasta agosto para pensarlo, dado que es cuando se publicará el quinto volumen.

Comparto las primeras páginas de este volumen, pertenecientes al número 18 USA:

Se lo que hay cuando compro la Biblioteca Marvel, pero tengo este cuarto volumen de La Patrulla-X se me ha hecho bola cuando lo leía.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO DURILLO

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Crítica de Bad Boys: Ride or die de Adil El Arbi y Bilall Fallah

Cuarta película de los Bad Boys Will Smith y Martn Lawrence, de nuevo dirigidos por Adil El Arbi y Bilall Fallah, los directores de la tercera parte. Y si te gustó Bad Boys for Life, seguro te gustará esta.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Los policías más famosos del mundo regresan con su icónica mezcla de acción al límite y comedia escandalosa, pero esta vez con un giro inesperado: ¡Los mejores de Miami se dan a la fuga! Cuarta entrega de la saga ‘Dos policías rebeldes’.

Adil El Arbi (1988) y Bilall Fallah (1986) son directores de cine y televisión belgas. El dúo, conocido colectivamente como Adil & Bilall, es conocido por escribir y dirigir los largometrajes Image (2014), Black (2015) y Gangsta (2018), así como por dirigir Bad Boys for Life (2020) y Bad Boys: Ride or Die (2024), la tercera y cuarta entrega de la franquicia Bad Boys protagonizada por Will Smith y Martin Lawrence.

El dúo también dirigió y produjo Ms. Marvel para Disney+. La polémica les salpicó en 2022 cuando Warner Bros. Discovery tomó la decisión de no estrenar la película de Batgirl dirigida por ellos, para conseguir deducciones fiscales. Con un presupuesto de más de 90 millones de dólares, Batgirl es una de las películas de mayor presupuesto de la historia en ser producida, pero no estrenada.

La película de 115 minutos de duración tiene un guion escrito por Chris Bremner y Will Beall, y ha contado con un presupuesto estimado de 100 millones de dólares. La fotografía es de Robrecht Heyvaert, el montaje de Asaf Eisenberg y Dan Lebental y la música de Lorne Balfe.

Como siempre, los dos grandes protagonistas con Will Smith como el Teniente de la policía de Miami «Mike» Lowrey y Martin Lawrence como su compañero el Teniente Marcus Burnett. El equipo policial de Lowrey y Burnett está formado por Vanessa Hudgens como Kelly, una experta en armas y Alexander Ludwig como Dorn, un experto en tecnología. Paola Núñez es Rita Secada, capitana de la policía de Miami y ex novia de Mike, que ahora sale con el fiscal de distrito y candidato a alcalde Adam Lockwood (Ioan Gruffudd).

Eric Dane es James McGrath, un ex Ranger del Ejército de EE.UU. convertido en oficial de la DEA, Jacob Scipio como Armando Aretas, el hijo ilegítimo de Mike al que conocimos en la película anterior, Melanie Liburd como Christine Lowrey, la recién casada esposa de Mike, Tasha Smith como Theresa Burnett, la esposa de Marcus, Joe Pantoliano como el fallecido Capitán Conrad Howard, Rhea Seehorn como Judy Howard, una U.S. Marshal, hija del Capitán Howard y madre de Callie (Quinn Hemphill), Dennis Greene como Reggie McDonald, yerno de Marcus y Sargento Mayor de los Marines, completan el reparto.

He visto todas las películas de Bad Boys, pero tengo que reconocer que no tenía especial interés en ver esta Ride or Die. De hecho, si la he visto durante su fin de semana de estreno fue porque a mi hijo sí le apetecía verla y me pidió ir. Otro detalle previo a comentar es que no recordaba absolutamente nada de la tercera película, siendo de alguna manera las tres películas casi intercambiables con su fórmula de buddy-movie más comedia que cine de acción.

Y parece que estoy empezando esta reseña de forma un tanto negativa, pero mi opinión de Ride or Die es todo lo contrario. ME HA ENCANTADO. Las bromas funcionan y el carisma de Smith y Lawrence sigue intacto gracias a un guion que consigue darle una vuelta de tuerca a sus roles y hace que la historia plantee cosas aparentemente nuevas. Y lo mejor de todo, las escenas de acción me parece que están rodadas de la ost&%, con varios elementos super originales que he disfrutado muchísimo. Si, puede que Bad Boys sea una hamburguesa con patatas, pero me parece genial comer burguer de vez en cuando cuando el resultado es tan acertado y satisfactorio como el de esta película.

Comentaba antes que no recordaba nada de las anteriores, pero el guion tiene el acierto de ser continuista con la historia previa, volviendo a sus papeles los compañeros de Lowrey y Burnett y siguiendo la historia donde se quedó la anterior, entre otros elementos con el hijo de Will Smith (un asesino del cartel) encerrado en prisión por sus crímenes en la tercera película. De hecho, un elemento fundamental es que la trama recupera la muerte del Capitán Howard resignificándola, para presentar el villano de esta película. El giro de la relación de Lowrey y Burnett viene a partir del infarto que sufre el segundo, que le plantea una situación que le cambiará su forma de ver la vida, en contraste con un Lowrey cada vez más presionado y superado por las circunstancias.

Lo comentaba antes, pero Ride or Dice tiene poca acción, pero super bien pensada y ejecutada, ofreciendo montones de detalles super increíbles que van a provocar que quiera volver a verla cuando se estrena en streaming. Reconozco que no recordaba lo buenos que son los directores Adil El Arbi y Bilall Fallah, pero tienen una imaginación brillante a la hora de plantear las diferentes coreografías con elementos originales. Me llama la atención lo influidos que están algunas escenas con los videojuegos y el punto de vista de primera persona. El tiroteo del helicóptero es una chulada, al igual que el clímax final, que está repleto de momentos increíbles cambiando el punto de vista de la cámara. Otro elemento que ya está super introducido en el mundo del entretenimiento es el uso de drones para el rodaje de escenas de acción. Ya no es sólo Michael Bay, que por otro lado tiene un cameo divertido en la película.

Otro elemento que me parece súper interesante es que los productores han optado con buen criterio de dar dos stunts super potentes a dos de los secundarios: Armando Aretas, el hijo de Lowrey, cuando intentan asesinarle en prisión, y Reggie, el yerno de Burnett, que protagoniza LA escena de la película masacrando a 15 esbirros que intentan atacar a su familia. Pensando que Smith tiene 55 años y Lawrence 59, es la forma perfecta de seguir teniendo escenones de acción aunque no estén protagonizados por las estrellas.

Puestos a pensar en algo menos bueno, el misterio sobre la identidad del traidor dentro de las fuerzas del orden al final no lo es tanto, siendo casi la única opción posible. De igual forma, el villano James McGrath prometía más de lo que al final es, quedándose en un elemento más funcional que otra cosa. Con todo, como digo el entretenimiento es total.

Ride or Die tiene un presupuesto de 100 millones, y el que se hayan ajustado permite que la película vaya a ser super rentable para Sony, pensando que su recaudación en este primer fin de semana ha superado los 105 millones en todo el mundo, lo que asegura que probablemente dentro de una semana la película ya haya cubierto sus costes y empiece a dar beneficios. En estos momentos de problemas para todos los estudios debido a que el público no acude a ver sus películas en pantalla grande, parece que ajustar el presupuesto y abandonar gastos faraónicos es una clave para que los estudios consigan ser rentables.

Cuando parece que ya no hay estrellas de cine, va Will Smith y cosecha un nuevo éxito de taquilla que le augura un futuro tranquilo en el que podrá elegir lo que quiera hacer a continuación. Visto lo visto, no creo que pueda descartarse el rodaje de otra película de Bad Boys, que sería la quinta. Yo pagaría por verla en pantalla grande.

Comparto el trailer de la película:

Bad Boys ride or die es una película entretenidísima que sabe en que liga juega y como entretener a su audiencia. A este nivel ya pueden seguir haciendo las que quieran.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Furia Max: Mis guerras perdidas de Garth Ennis y Goran Parlov (Marvel Comics – Panini)

Descubrir que Garth Ennis ha vuelto a Marvel para publicar una nueva historia de Punisher Max conectada con el Nick Furia Max me hizo volver a la serie original de 2011-12 (2013 en España), realizada en colaboración con Goran Parlov y color de Lee Loughridge. Furia Max: Mis guerras perdidas es un repaso cínico y triste a la historia de las guerras en que Estados Unidos de metió en la segunda mitad del siglo XX.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Nueva serie! Garth Ennis, el aclamado autor de la mejor etapa de Punisher, se alía con su viejo compañero de batalla Goran Parlov para mostrarte su perspectiva de una figura clave dentro del Universo Marvel. En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, Nick Furia se lanza de pleno a cualquier batalla que le ofrezcan. Pero el mundo de los superhéroes está cambiando las cosas. La guerra del futuro será diferente a cualquier otra y necesitará de un Furia diferente. ¡Aquí descubrirás la manera en que el Sargento Furia llegó a convertirse en el mayor espía que haya conocido jamás la historia!

Las guerras de Nick Furia le llevan a una sucia misión en Vietnam, donde se cruzará en el camino de Frank Castle antes de convertirse en El Castigador. Furia debe asesinar a un general del Viet-Cong, pero cuando sea capturado junto a Castle y descubra el punto de vista de éste, tal vez verá las cosas de otra forma. Y por si fuera poco, en este volumen Furia se encuentra con una de las más brutales creaciones de Garth Ennis para su etapa en MAX Punisher: ¡¡Barracuda está aquí, tan bestia como siempre!!

Fury Max: Mis guerras perdidas es una serie completa recopilada en dos tomos 100% Max, que publican Fury Max 1-13 USA. Estos tomos fueron publicados en España en 2013.

Garth Ennis (Irlanda del Norte, 1970) comenzó su carrera en la industria británica, trabajando en Crisis, 2000AD y Judge Dredd Megazine, para la que escribió Judge Dredd, Strontium Dogs, y True Faith entre otros.

En 1991, Ennis se hizo cargo de la serie de terror Hellblazer, del sello Vertigo de DC Comics, junto a Steve Dillon. Escribieron la serie hasta 1994, cuando la abandonaron para crear Predicador, que duró de 1995 a 2000 y es considerada la obra cumbre de Ennis junto a su Punisher Max. De 1993 a 1995, Ennis trabajó con el dibujante John McCrea en otro título de DC, The Demon, durante el cual el dúo introdujo al asesino a sueldo superpoderoso Tommy Monaghan, un personaje que Ennis y McCrea utilizarían en el propio título del personaje, Hitman. Hitman contó con 60 números, publicados entre 1996 y 2001. Otros proyectos de DC Comics escritos por Ennis incluyen Bloody Mary para el sello Helix con Carlos Ezquerra; un arco en The Authority y Midnighter para el sello Wildstorm; Unknown Soldier, con la que este Furia Max comparte numerosos elementos, Goddess y Pride & Joy se publicaron todas en el sello Vertigo.

El primer trabajo de Ennis para Marvel fue Punisher Kills the Marvel Universe, en 1995. Tras el final de Hitman, Ennis recibió una nueva oferta para escribir Punisher en Marvel, comic en el que volvió a colaborar con Stev Dillon. Ennis relanzó The Punisher bajo el sello MAX de Marvel, lo que permitió historias más oscuras y violentas. Su serie de 60 números a la que hay que añadir varias miniseries y especiales se considera la obra cumbre del personaje.

Dentro de los comics de creación propia es conocido sobre todo por The Boys junto a Darrick Robertson, además de por sus numerosos cómics bélicos, como War Stories, Battlefields, Out Of The Blue, The Stringbags y Sara.

Goran Parlov es un dibujante de cómics croata nacido en Pula (Croacia) en 1967. Se licenció en la Academia de Bellas Artes de Zagreb en 1991. Comenzó a dibujar cómics profesionalmente en los años 90, tras trasladarse a Italia. Su primer trabajo publicado fue en la revista Ken Parker Magazine. En 1993, Parlov se incorporó a Bonelli, donde empezó ilustrando la serie Nick Raider, y más tarde pasó a Magico Vento. A principios de la década de 2000 comenzó a trabajar para el mercado estadounidense, primero en Vertigo, donde terminó la serie Outlaw Nation de Jamie Delano para Goran Sudžuka. Posteriormente hizo un arco de relleno en Y: The Last Man, y más tarde empezó a trabajar para Marvel, donde sobre todo destaca su colaboración con Garth Ennis en Punisher MAX y Punisher Max: The Platoon. También ha trabajado con Mark Millar en su sello Millarworld, primero en Starlight, uno de los mejores comics de Millar que es un precioso homenaje a Flash Gordon, y luego en un arco de Hit-Girl.

Cuando leí esta miniserie hace 10 años la verdad es que no conecté con la clave que Ennis planteaba para este Nick Furia Max. Porque frente a la versión heroica de Furia en los comics para todos los públicos de Marvel, como agente primero y director de S.H.I.E.L.D. después, esta versión adulta en el sello MAX presenta a un yonki de la guerra que es el único sitio donde está a gusto y que hará lo que sea para ser destinado a otro conflicto armado, sea el que sea. Los Estados Unidos en la 2ª Guerra Mundial se colocaron en el centro moral de la geo-política mundial tras combatir a los nazis, a los fascistas italianos y a los japoneses. Pero a este Furia le da igual a quien combate con tal de tener él su dosis de violencia y adrenalina. Esta mirada cínica y probablemente atinada de como debe ser por dentro una persona que no quiera vivir en el mundo real y que sólo se siente vivo en medio del conflicto, es algo que no me gustó en su momento, pero en esta relectura en la que sabía lo que había lo he disfrutado un montón, una vez he alejado esta obra de las versiones previas, que son obviamente otra cosa.

Si este Nick Furia sale mal parado en este comic, peor lo tiene la política exterior de los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX. Ennis hace una crítica brutal ante las atrocidades sin control que cometieron por todo el mundo en unos tiempos en los que parecía que cualquier cosa valía con tal de detener el avance del comunismo. Más que una novela en 13 partes, Ennis plantea esta serie como un comic clásico en la que presenta 4 arcos de tres números cada uno, situados en 4 momentos y lugares diferentes del planeta que explican la inmoralidad de la política exterior americana: Indochina, Cuba, Vietnam y Nicaragua. Es curioso que quizá en la primera misión aún podía haber duda sobre la moralidad o no de la política americana, pero a medida que pasa el tiempo se aprecia como hombre mediocres egoístas controlaban las operaciones militares, y sólo pensaban en su interés y en el de sus socios. Algo en lo que normalmente los soldados de a pie pagaban el precio, claro. Los personajes como el Senador McCuskey es un ejemplo perfecto de cómo el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones.

El personaje de Nick Furia sale super mal parado de este comic, pero es curioso que Frank Castle tampoco es que quede mucho mejor en el tercer arco ambientado en Vietnam. En su misión descubren información sensible que podría haber acabado la guerra para el ejército americano, sacando a la luz el tráfico de drogas ejecutado por el ejército y la CIA. La respuesta de ambos es destruirla para poder seguir con sus guerras particulares sin que nadie amenace sus «chiringuitos» violentos. Vaya ostia en toda la cara para los lectores. Dentro de esta visión nihilista y super deprimente de la historia americana hay que colocar a dos secundarios de la serie, el agente de la CIA Hatherly que acompaña a Furia y que empieza siendo un boy-scout en toda regla, abandonando antes de convertirse en alguien como Fury, o la ayudante del senador McCuskey Shirley que folla con Furia durante años (eso no es amor), y que muestra una degradación similar a todo lo que la rodea.

En este contexto, resulta muy interesante descubrir que quizá el personaje más honorable sea el General Giap del Viet Cong, dentro que tiene claro que la única forma de ser libre sea cometer todas las atrocidades que sean capaces con tal de forzar la retirada de los americanos, cosa que finalmente sucedió. Ennis diría que tiene un respeto enorme por el Vietcong, unas hormigas luchando con palos y cuchillos contra la industria de guerra más poderosa del planeta y que les dejó llenos de vergüenza. Que haya seguido utilizando a Giap en obras porteriores como Punisher: The Platoon o la actual Punisher: Get Fury me sugiere el juego que le da tener a una persona honorable dentro de los que se suponen son los malos, el Viet Cong. Otra buena idea de Ennis.

Una gran parte del éxito del comic lo tiene el apartado artístico. Me encanta Goran Parlov, su presencia en cualquier comic asegura una calidad gráfica maravillosa. En Furia Max está acompañado por un super profesional Lee Loughridge en el color, ofreciendo el complemento perfecto para el lápiz de Parlov. Parlov destaca por una narrativa impecable que siempre muestra la acción de la forma más clara posible. En esta miniserie también hay que destacar la perfección en que recrea los diferentes pasajes históricos, con unos vehículos, armas y localizaciones que se sienten perfectas. Además, Parlov diría que añade un ligero toque cartoon en el diseño de personajes como McCuskey, que ayuda a transmitir la naturaleza cínica de la historia que ha creado Ennis.

El apartado artístico sin duda suma y añade valor a añadido a una historia de Garth Ennis que entiendo que sabía no sería del agrado de una parte del público americano. Ennis se muestra como un escritor consumado, añadiendo montones de detalles de historia real que aportan credibilidad a las partes ficticias, cosa que potencia el elemento de crítica feroz contra lo que hace años se denominó el «complejo político-industrial-militar» que controla Estados Unidos. El hecho que el comic sea contado por el propio Furia a modo de flashback me parece otro detalle super interesante, porque da pie a que Ennis pueda escribir las historias de Furia que quiera. O de Frank Castle Max, como acaba de verse en USA con la serie recién publicada. Bueno, todas las que le dejen hacer los editores de Marvel, que durante bastantes años parecía que no estaban por la labor.

Si estás esperando una historia de héroes y de lucha del bien contra el mal, mejor que no te acerques a este comic. Sin embargo, si quieres un relato sin concesiones con todos los grises de un mundo sin esperanza, creo que puedes disfrutar de este comic: Furia Max: Mis guerras perdidas.

Comparto las primeras páginas del comic:

Furia Max es un comic con el Ennis más cínico y crítico hacia la historia militar de los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX. Un relato duro pero certero que pone el dedo en la llaga de forma magistral.

PUNTUACIÓN: 8/10

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