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Crítica de Invencible episodio 2×01 (Prime Video)

Tras dos años y medio de espera, por fin Prime Video ha estrenado la segunda temporada de Invencible, la serie de animación inspirada en el comic de Robert Kirkman, Cory Walker y Ryan Ottley, y las sensaciones no pueden ser mejores en el primer episodio que hoy quiero recomendar.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras una apocalíptica traición, Mark lucha por reconstruir su vida. Frente a amenazas a escala planetaria, descubre nuevos aliados y lucha contra su mayor temo: convertirse en su padre.

Invencible es uno de mis comics favoritos del siglo XXI. El comic de Robert Kirkman y Cory Walker planteado originalmente como una mezcla entre Superman y el Spiderman adolescente, fue publicado entre 2003 y 2018 en Image Comics, contando con 144 números, que fueron en su mayoría dibujados por Ryan Ottley, además de existir varios spin-ofs. Aparte de ser el mejor comic de superhéroes de esos años, destacar además que el final fue perfecto y maravilloso.

Para la adaptación a la pequeña pantalla, Robert Kirkman mantiene funciones de productor ejecutivo, con Simon Racioppa haciendo de showrunner de la temporada y también ejerce de productor ejecutivo junto a Kirkman, David Alpert, Catherine Winder, Evan Goldberg y Seth Rogen. Entre las productoras implicadas en la serie se encuentra Skybound, la empresa de Robert Kirkman que edita sus comics a través de Image Comics. Racioppa escribe este primer episodio de la segunda temporada, que cuenta con la dirección de Sol Choi y música de John Paesano.

El excepcional reparto de voces de la serie incluye a Steven Yeun (Mark Grayson/Invencible), J.K. Simmons (Nolan Grayson/Omni-Man), Sandra Oh (Debbie Grayson), Zazie Beetz (Amber Bennett), Gillian Jacobs (Atom Eve), Andrew Rannells (William Clockwell), Walton Goggins (Cecil Stedman), Jason Mantzoukas (Rex Splode), Mark Hamill (Art Rosenbaum), Khary Payton (Black Samson), Malese Jow (Dupli-Kate), Kevin Michael Richardson (The Mauler Twins), Seth Rogen (Allen the Alien), Mahershala Ali (Titan), Chris Diamantopoulos (Doc Seismic), Sterling K. Brown (Angstrom Levy) y el legendario Peter Cullen (Thaddeus).

La primera temporada de Invencible en Prime Video me pareció de lo mejor que se estrenó en la pequeña pantalla en 2021. Si el comic de Kirkman y Ottley me parece una pasada, la serie de televisión consiguió afinar aún más la fórmula, cambiando eventos de orden para conseguir un mayor impacto en el espectador, a la vez que abandonaba los elementos que quizá peor habían envejecido de un comic escrito por un Kirkman primerizo al que hay que reconocer que le costaba arrancar al principio. Los 8 episodios de la primera temporada fueron una maravilla totalmente reivindicable.

Es por esto que la espera de dos años y medio para poder disfrutar de estos episodios ha sido algo super exagerado, incluso entendiendo retrasos producidos por el COVID entre otros motivos. El especial con el origen de Atom Eve estrenado este verano apenas consiguió saciar mi sed de más aventuras en el mundo de Mark Grayson. De hecho, cambiando mi orden habitual en las reseñas, el único problema que le veo a este primer episodio de la segunda temporada es que Prime en una decisión inexplicable decidió dividir esta segunda temporada en dos partes, estrenando ahora 4 episodios y dejando para la primavera de 2024 (aproximadamente, no hay fecha oficial) una segunda tanda de 4 episodios. Por muchas excusas que se quieran dar, que tras dos años y medio no hayan conseguido terminar una serie de 8 episodios me parece un problema que no admite justificaciones. El anuncio que la tercera temporada no se demorará tanto porque ya están trabajando en ella, dado que Prime renovó en 2021 la serie con dos temporadas adicionales, no sirve para nada de alivio.

Dicho esto, la verdad es que este primer episodio me ha parecido soberbio. De nuevo comparando el comic con la serie, en los comics después de un suceso cataclísmico vienen unos episodios más pausados en los que los autores recolocan las piezas de cara al siguiente arco argumental. En la serie de Invencible hemos empezado a tope desde el primer segundo, al presentar a Amstrong Levy, el gran villano de esta temporada con un poder de saltar entre realidades alternativas, proveniente de una realidad alternativa en la que Mark se alió con su padre y masacró a los héroes de ese mundo y a población civil indefensa. Que Levy venga de esta realidad cruel y a pesar de todo intente realizar el bien, a pesar que sus métodos pueden estar equivocados, es un elemento interesante que ayuda a que empaticemos con él de cara a que se convierta en el gran villano que está destinado a ser. Además, que la serie empiece con Marc y Nolan masacrando a gente sin ningún contexto me descolocó un montón hasta que entendí que se trataba de una realidad alternativa, siendo un ejemplo de buena narrativa que engancha al espectador.

Marc sigue traumatizado por el destrozo que provocó descubrir que su padre era en realidad un viltrumita guerrero que buscaba esclavizar a la raza humana. Sin saber muy bien cual es su función, debe luchar por seguir siendo un héroe y demostrar a todo el mundo que no es como su padre. Antes, deberá convencerse a si mismo. El drama de Marc está muy bien construido en este episodio, y sirve para situarnos de forma modélica a Marc en el centro emocional de la serie, que es lo que tocaba hacer. Pero Invencible es también una serie coral, de forma que ver a los nuevos Guardianes del Globo es también una pasada, con un Cecil Stedman que no sabe si puede confiar en Invencible. o Debbie, la madre de Marc, también en proceso de duelo por lo que aprendió de su marido.

La animación es cumplidora como siempre, narrando bien la acción pero sin mejorar una historia ya de por si estupenda. Por suerte, el maravilloso casting de voces si añaden la emoción necesaria a la narración, consiguiendo que empaticemos con los personajes. En este inicio hemos vuelto a los momentos sangrientos, una de las señas de identidad de esta serie. Por supuesto en el prólogo en una tierra alternativa, pero también durante la pelea en la que decenas de gemelos Mauler de muchas realidades destrozan a Marc y están a punto de matarle, creando un momento super impactante y sangriento también. Y hablando de los Mauler, siempre que aparecen son protagoistas de momentos muy graciosos que consiguen aliviar el tono de la serie y que no todo sea un dramón super chungo.

Este primer episodio de la segunda temporada tiene una duración de 48 minutos, 44 sin los títulos de créditos finales. Y además de que pasan un montón de cosas impactantes, tiene la virtud dejar la serie en un momento apasionante que te hace querer saber cómo continúa la historia. Como los mejores cliffhangers comiqueros, la serie entiende que debe ofrecerte elementos que te hagan qquerer ver la serie la semana que viene, e Invencible en esto cumple también con nota en todo lo que se esperaba de ella.

Nos esperan unas semanas geniales mientras disfrutamos de Invencible. Y en este sentido, agradecer que Prime estrena la serie semanalmente, de forma que el disfrute y la conversación se alargará durante todo noviembre, en contraste con el impacto limitado que hubiera tenido si Netflix hubiera estrenado la serie de golpe como es su forma de proceder habitual.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Invencible no podía empezar mejor en esta segunda temporada. Nos esperan unas semanas geniales, incluso a pesar del parón que tendremos en la serie a final de noviembre.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de El chico y la garza de Hayao Miyazaki

Con una semana de retraso se estrenó en mi ciudad la última película del Studio Ghibli de Hayao Miyazaki, El chico y la garza. Una película que no me podía perder.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

La película muestra el crecimiento psicológico de un adolescente a través de interacciones con sus amigos y su tío. Está basada en el libro de 1937 del mismo nombre escrito por Genzaburo Yoshino. (FILMAFFINITY)

Studio Ghibli es una institución para todos los amantes de la animación japonesa, responsable de obras maestras como La princesa Mononoke, Mi vecino totoro, El castillo ambulante y demasiadas más para resumirlas en estas líneas. El estudio fue co-fundado por Hayao Miyazaki, (Tokio, 1941) un animador, cineasta y dibujante de manga que ha alcanzado fama internacional como creador de películas de animación, y está considerado como uno de los cineastas más consumados de la historia de la animación.

El chico y la garza es una película de 123 minutos de duración que cuenta con guion y dirección de Miyazaki. Es la primera película desde el estreno en 2013 de El viento se levanta, película con la que se suponía que se jubilaba, aunque visto lo visto no sería descartable que si encuentra la historia adecuada, podamos disfrutar de una nueva película suya en el futuro.

Antes de ver El chico y la garza, estuve haciendo memoria intentando recordar qué película anterior del Studio Ghibli había visto en el cine. Y tengo que reconocer que creo que sólo vi El viaje de Chihiro (2001) y La princesa Mononoke (1997). Empezando porque la animación japonesa sigue siendo la gran desconocida en los canales maintream españoles fuera de Madrid, Barcelona y los festivales de turno tipo Sitges. Aunque bien mirado, lo mismo podría decirse en general de todo el cine asiático. Tener la oportunidad de ver la que se supone es la última película de Miyazaki era un lujo que no me podía perder.

El mayor interés para mi era ver la animación de Ghibli en pantalla grande, y desde ese puto de vista la película no decepciona. La animación de Ghibli es espectacular, con unos personajes que se mueven con una fluidez asombrosa, y unos fondos y paisajes de gran belleza. Al mismo tiempo, sin conocer la técnica exacta de animación, estoy bastante convencido que El chico y la garza se ha creado con animación tradicional en la mayoría de escenas, moviendo a los personajes fotograma a fotograma con dibujos hechos a mano, insertados encima de fondos pintados. Esto hace que la película tenga un regusto clásico de principio a fin, sumado a una historia ambientada en el Japón de 1943 que añade el toque atemporal al conjunto.

La película no me ha maravillado, pero me alegro de haberla visto en pantalla grande.

El caso es que la historia de El chico y la garza me daba igual, quería ver la película de una manera u otra para disfrutar de la animación de Ghibli. Y en este caso lamento decir que me he encontrado con una historia que aunque se vende como inspirada en la infancia del propio Miyazaki, al final parece un remake de El viaje de Chihiro, con un joven mudándose en este caso de Tokyo a un pueblo en el campo, que entrará en un mundo extraño habitado por seres sobrenaturales y amigos inesperados. La familiaridad en la historia en realidad no le hace ningún favor a esta película, más bien al contrario. De hecho, este viaje no deja de ser una sucesión de anécdotas contadas sin la más mínima tensión ni ritmo, mientras Mahito, el niño protagonista, viaja de un lugar a otro de este reino mágico conociendo a gente buena y seres peligroso, consiguiendo que la película se me hiciera larga en varios momentos.

Hay igual un tema cultural que creía haberme perdido mientras veía la película y que pensaba que me impidió disfrutar de la película. Pero el caso es que miré en google el significado de la garza para la cultura japonesa y es un símbolo de longevidad y una fuente de bendiciones y buena salud. Y nada de esto se refleja en la película, al ser de hecho la garza un disfraz de un ser sobrenatural que consigue convencer a Mahito a entrar en la torre que se cree que está encantada (y resulta estarlo, por lo que los mitos populares eran correctos). Igual hay otros simbolismos, pero ese en concreto no.

Por cierto, la película pasa de puntillas el hecho que el padre de Mahito está construyendo armas para abastecer al ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial, lo que le convierte de alguna manera en el villano a nivel general, al igual que toda la cultura racista y expansionista de Japón durante esos años. Al ser una película contada de alguna manera desde el punto de vista del niño, en realidad es un detalle que se pasa por alto, pero me pareció curioso mientras lo veía.

Fruto de crear situaciones sin fuerza que van pasando una tras otra a lo largo del metraje sin ninguna tensión, tenemos la aparición de seres sobrenaturales con sensación familiar de haber visto antes en otras películas de Ghibli, y un «porque si» que nos lleva hasta un climax al que de muevo le falta la más mínima tensión exigible a cualquier película. Hay alguna idea chula, como que los portales de la torre conectan diferentes momentos temporales, pero se quedan en pequeños destellos de una historia sin chispa que no me ha acabado de funcionar. Hablando de eso, el final en el que la familia se va y fin puede ser uno de los momentos más anticlimáticos que he visto en un cine este año.

Como decía antes, no me arrepiento de haber visto El chico y la garza en pantalla grande. Pero sí tengo que decir que en cierto sentido se me ha ido la sensación de mito y de cine imprescindible. En positivo, la película si tiene poso de narración atemporal alejada de las modas del momento, y la animación es una maravilla. Pero yendo sin ninguna expectativa la verdad es que me hubiera gustado connectar muchísimo más con esta película de lo que lo he hecho.

Comparto el trailer de la película:

El chico y la garza está bien sobre todo en lo referido a la animación, pero no es genial debido a una historia sin tensión ni personajes entrañables. No me parece mal haberla visto en pantalla grande, pero se me queda muy muy lejos de los clásicos del estudio.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Loki temporada 2 episodio 5 (Disney+)

El quinto episodio de Loki en Disney+ ha resultado interesante y con momentos muy chulos, pero vuelve a parar la acción mientras el protagonista aprende cómo solucionar el colapso temporal.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Episodio 5. Ciencia / Ficción

Loki cruza líneas temporales moribundas buscando a sus amigos, pero la realidad no es la que parece.

Justin Benson y Aaron Moorhead dirigen este quinto episodio que tiene guion de Eric Martin, el responsable de guiones de esta temporada. Episodio de 47 minutos (39 sin los títulos de créditos) como siempre con música de Natalie Holt.

En el episodio tenemos al reparto de héroes de la TVA formado por Tom Hiddleston como Loki, Sophia Di Martino (Sylvie), Owen Wilson (Mobius), Wunmi Mosaku (Hunter B-15), Eugene Cordero como Casey / agente de la TVA y Ke Huy Quan (Ouroboros – O.B.).

Tras el cliffhanger brutal de la semana pasada en el que el Telar Temporal colapsó anticipando la desaparición de todas las líneas temporales del multiverso, en este episodio la historia se para para coger impulso de cara al climax final final del próximo episodio, dando tiempo a Loki a aprender a controlar sus habilidades de deslizamiento a través del tiempo.

Me han flipado varias cosas del episodio. En primer lugar, Loki vuelve a ser el centro de todo, y Tom Hiddleston realiza un trabajo espectacular. La realización de que debajo de la fachada de héroe que quiere salvar el multiverso está una persona asustada que quiere recuperar a sus amigos y no sabe qué hacer con su vida sin ellos es uno de los grandes momentos de esta temporada. Sylvie es egoísta por querer tener una vida, y su negativa a ayudar a Loki provocará la destrucción de todo, o al menos no la evitará. Pero Loki también lo es, aunque eso le haga hacer lo correcto. Hiddleston está increíble, y me gusta mucho también su química con Sophia Di Martino.

En este episodio veremos por fin cómo hubieran sido las vidas de los agentes de la TVA si no hubieran sido extraídos del tiempo para convertirles en agentes temporales. Y la verdad es que son momentos que tampoco aportan demasiado a la trama general, más allá de plantear la duda de si no merecen vivir sus vidas robadas, aunque sus yo agentes de la TVA disfruten de la vida que han vivido estos años. Sylvie plantea que una vez vean la TVA no hay vuelta atrás, ya no podrán volver a sus vidas mundanas previas, cosa que posiblemente sea verdad, pero al final el no hacer nada si provoca el colapso multiversal.

El otro momentazo del episodio, y posiblemente por lo que se recordará la serie (a falta de ver las sorpresas del último episodio), es la conversación metatextual entre Loki y Ouroboros en su versión de Doug, un científico profesor de física teórica en Caltech y aspirante a escritor de ciencia ficción en 1994. Doug (Ouroboros) le dice a Loki que buscan una solución basada en la ciencia cuando igual deberían hacerlo en la ficción, ya que es imposible viajar en el tiempo en un lugar que no tiene tiempo como es la TVA, cosa que ha hecho Loki durante la serie, y también lo es viajar a un sitio que no existe AHORA. Tantas imposibilidades le sugieren a Doug que seguro Loki puede hacerlo si junta a todos sus amigos y controla sus habilidades de deslizamiento temporal, cosa que acaba haciendo al final del episodio.

El elemento metatextual de este momento me ha flipado, porque en muchos momentos los espectadores / lectores de la ciencia ficción (y el entretenimiento en general) a menudo exigimos que algo sea «lógico» o sea verosímil, cuando en realidad estamos consumiendo obras de ficción en las que cualquier cosa es posible mientras el creador lo imagine. Mientras el conjunto encaje, igual los fans deberiamos entrar en la propuesta en lugar de ser puntillosos sobre si algo tiene o no sentido según unas normas físicas del mundo real que no tienen por qué ser aplicables. Dicho esto, por supuesto en muchas ocasiones una obra establece unas normas que luego se las saltan porque si, y encuentro que eso puede ser criticado. Pero en el caso de Loki, la forma de plantear este viaje del héroe me ha parecido brillante.

Doug comenta que en la ciencia uno se pregunta «qué» y «cómo», mientras que la ficción se centra en «por qué». Así Loki aprende que sus saltos temporales y espaciales no son aleatorios, ya que siempre termina donde tiene que estar con las personas a las que busca, luego hay un sentido en el caos. Y en el momento final, Loki entiende que en realidad la ficción no es un tema de donde, cuando o por qué, sino de QUIEN. Y solo Loki puede solucionar el caos temporal de la TVA, cosa que veremos la semana que viene. Esta evolución personal del protagonista, y cómo al final aprende a controlar sus poderes cuando lo ha perdido todo, me ha encantado.

Dentro de ser un episodio que me ha gustado y como veis le he encontrado un montón de elementos destacables, en realidad el episodio ha sido un largo diálogo expositivo de 40 minutos que explica cómo Loki aprende sus habilidades, dejándonos prácticamente en el mismo momento temporal que la semana pasada, 15 segundos antes del colapso temporal. Viendo lo que acabo de ver me parece un recurso facilón que el héroe solucione el embrollo viajando atrás en el tiempo evitando el colapso antes que se produzca, cosa que parece será lo que pase la semana pasada. Por cierto, aunque hablaba antes de NO ser puntilloso, no puedo evitar comentar que la habilidad de Loki de deslizarse por el continuo espacio temporal se la han sacado de la manga esta temporada literalmente «porque si». Dicho esto, obviamente estamos en una situación en que si Loki no tiene estos poderes no hay serie, todos mueren, fin. Así que prefiero que estemos donde estemos con Loki con estas habilidades.

Otro elemento que resulta chocante es que Victor Timely (Kang) o Renslayer no hayan aparecido en todo el episodio. Sobre todo Renslayer sabemos que no está muerta, ya que cuando una persona es «purgada» en realidad viajaba al momento justo antes del final del tiempo que conocimos en el quinto episodio de la primera temporada. Y Miss Minutes se supone volverá a aparecer cuando el reinicio de su programa se produzca. Entiendo que este episodio es en realidad un interludio para Loki antes de la tormenta final de la semana que viene, pero es curioso que el villano de esta temporada en realidad no es una persona sino el propio tiempo. Y más concretamente, su colapso. Queda claro que la llegada de Kang que se anticipó al final de la primera temporada NO va a suceder en esta segunda, como mucho como una escena post-créditos que nos lance a su posible aparición en la próxima película de los 4 Fantásticos antes de Vengadores: Dinastía de Kang. Sobre todo pensando en que la sobrecarga de radiación temporal que sufría Timely al final del episodio anterior justificaría en parte sus habilidades superiores y por tanto su transformación en Kang. Aunque queda la duda de si eso va a suceder en la nueva realidad que va a crear Loki tras viajar de vuelta a la TVA. Muchas preguntas que tendrán que ser respondidas en un único episodio, el de la semana que viene.

Visto lo visto en este episodio, me voy a tirar a la piscina para anticipar que Loki salvará al multiverso la semana que viene pero elegirá perder a sus amigos para que vivan sus vidas normales antes de la AVT, antes de conocerle. Esto reforzará la idea de héroe trágico en Loki, una idea inesperada que nunca la hubiéramos asociado a este personaje antes de la serie de televisión, y que me gusta. De hecho, que Loki salve el multiverso pero posiblemente la AVT deje de existir será otro factor que ayudará a que la llegada de Kang no tenga oposición.

Pero eso, lo comentaré la semana que viene.

Comparto el trailer de esta serie:

Loki se dirige hacia el final con el ritmo pausado que nos ha acostumbrado en esta segunda temporada. A ver cómo lo cierran la semana que viene.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Hypnotic de Robert Rodríguez

No sabía si ir al cine a ver la última película de Robert Rodríguez Hypnotic con Ben Affleck. Pero tras hacerlo me he encontrado con una serie B super digna que merecía más suerte de la que ha tenido en su pase por la cartelera internacional.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Decidido a encontrar a su hija desaparecida, el detective Danny Rourke (Ben Affleck) se ve inmerso en un laberinto mientras investiga una serie de asaltos a bancos que desafían la realidad y que le harán cuestionarse sobre todo y todos los que le rodean. Con la ayuda de Diana Cruz, una vidente superdotada, Rourke persigue y, al mismo tiempo, es perseguido por un espectro letal, el único hombre que él cree que tiene la clave para encontrar a su hija. Pero acabará descubriendo mucho más de lo que esperaba.

Robert Anthony Rodriguez (1968) es un cineasta, compositor y supervisor de efectos visuales estadounidense. Filma, edita, produce y compone muchas de sus películas en Texas, su estado natal. Rodríguez dirigió en 1992 la película de acción El Mariachi, que fue un éxito comercial tras recaudar 2,6 millones de dólares a partir de un presupuesto de 7.000 dólares. La película dio lugar a dos secuelas conocidas colectivamente como la Trilogía de México: Desperado y Érase una vez en México. Dirigió From dusk till dawn en 1996 y desarrolló su serie de adaptación televisiva (2014-2016).Codirigió en 2005 Sin City junto a su credor Frank Miller y la secuela de 2014, Sin City: Una dama por la que matar. Rodríguez es también el creador de la franquicia Spy Kids, así como de Las aventuras de Sharkboy y Lavagirl, Planet Terror, Machete, The Faculty y Alita: Battle Angel son otras de sus películas como director. En los últimos años ha creado su propia productora Troublemaker y sus propio estudio en su hogar en Austi, Texas donde realiza sus propias películas.

Rodríguez produce, dirige y realiza el montaje en solitario de Hypnotic, película que tiene además un guion suyo escrito junto a Max Borenstein. Rodríguez es también el director de fotografía, en este caso junto a Pablo Berrón. Y como todo queda en casa, la música está escrita por Rebel Redríguez, hijo de Robert que trabajo de actor infantil en varias de sus películas. La película de 94 minutos de duración fue rodada en Austin, Texas, con un presupuesto de 65 millones de dólares. Lamentablemente, Hypnotic se estrelló en la taquilla de Estados Unidos, recaudando apenas 12 millones, siendo el mayor fracaso comercial de Rodríguez y de su protagonista Ben Affleck.

Ben Affleck interpreta a Danny Rourke, un agente de policía traumatizado tras la desaparición de su hija Minnie hace unos años. Alice Braga es Diana Cruz, una medium que ayudará a Danny, J. D. Pardo es Nicks, compañero en el departamento de policía de Danny. Dayo Okeniyi como River, un hacker amigo de Diana, Jeff Fahey como Carl, Jackie Earle Haley como Jeremiah forman también parte del reparto. Hala Finley y Ionie Olivia Nieves interpretan a Minnie, la hija desaparecida en diferentes momentos temporales. Y el villano de la película Dellrayne está interpretado por William Fichtner, un habitual del cine comercial.

Hypnotic es una película de estructura, planteada para entretener al espectador mientras le mantiene en un estado de desequilibrio constante, al seguir a un protagonista que va a descubrir que las cosas no son como él las pensaba inicialmente. Y la verdad es que me ha gustado, no necesito que una película me vuele la cabeza o la considere una obra maestra para poder disfrutarla.

Rodríguez tiene unas fuentes de inspiración bastante claras para esta película centrada en la existencia de unos «super hipnotistas» que pueden jugar con la mente de la gente y hacerles creer la realidad que él les imponga. Hay una parte de Matrix sobre la duda de lo que es real y sobre todo de Inception en lo visual que funciona a veces, pero no siempre. Y teniendo en cuenta esto, anticipé el giro de la película al darme cuenta que los rollos expositivos en los que Diana le cuenta a Danny el origen del villano Dellrayne, interpretado por el siempre competente William Fichtner, en realidad no estaba hablando de él.

Ben Affleck y Alice Braga creo que están bien, dentro que la película es la que es y tampoco les da momentos para su lucimiento. Affleck se encuentra como pez en el agua en estos papeles de padre traumatizado que sufre, y él y Braga tienen buena química en pantalla, lo cual es algo de agradecer. Por cierto, un detalle en relación al parecido de Diana con la hija de Danny desaparecida fue también otro elemento clave para anticipar el giro de la película.

Quizá el problema de Hypnotic es que para tener un presupuesto de 65 millones de dólares, no siempre lucen bien en pantalla. Siendo películas muy diferentes, Hypnotic está visualmente muy influenciada por Inception de Christopher Nolan, y los intentos de crear planos similares en los que la realidad salta por los aires alrededor de Danny quedan super cutres. Con la veteranía de Rodríguez en el cine comercial, hay varios momentos que realmente no están a la altura. Y esos momentos me devolvieron a los peores momentos de El libro de Boba Fett, en los que lo peor no era que algunas cosas quedaran cutres, sino que Rodríguez lo viera y pensara que no hacía falta mejorarlos.

Dentro de esto, Rodríguez hace un uso intensivo e interesante de los recursos a su disposición. De hecho, parece que para la creación de algunas escenas se pensaron a partir del inventario de los decorados de su estudio en Austin, reutilizándolos en varios momentos e incluso mostrando el propio estudio. Algo que no tiene nada de malo, ya que conecta con toda la historia de cine independiente de bajo presupuesto en el que nació Rodríguez.

La película viendo el trailer sugiere un torbellino de acción y efectos especiales, y no es tanto así. Sin embargo, la tensión ante la sorprendente premisa de ciencia-ficción consiguió mantener mi interés incluso en los momentos expositivos más duros en la parte central de la película. Hypnotic conecta con la mejor tradición del cine de serie B con premisas locas realizado con cariño y que un buen creador sabe llevarlas a buen puerto. Y en realidad no hace falta más para hacer de Hypnotic una película disfrutable.

Comparte el trailer de la película:

Hypnotic me parece una buena película. A veces no hace falta más.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Pluto (Netflix)

Netflix estrenó el Anime de Pluto, la adaptación del célebre manga de Naoki Urasawa, y mi alegría ha sido total.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Serie de TV (2023). 8 episodios. Adaptación del manga homónimo de Naoki Urasawa, creado basándose en una historia del legendario mangaka Osamu Tezuka. Pluto sigue al detective de la Europol Gesicht en su intento por descubrir el misterio que se esconde tras una serie de muertes de robots y humanos. El caso se vuelve mucho más desconcertante cuando las pruebas apuntan a que los asesinatos son obra de un robot, algo que no ocurría desde hacía 8 años.

Naoki Urasawa (Fuchu, Tokio, 1959), es mi mangaka favorito. Le conocí gracias a Monster, manga multipremiado que le convirtió en una estrella internacional del comic. 20th Century Boys (con su continuación 21st Century Boys), Master Keaton (y Remastered) y Billy Bat han sido mangas que han disfrutado un montón, ofreciendo siempre una tensión y un desarrollo de personajes extraordinario. En la actualidad se encuentra realizando Asadora!, serie que sigue abierta.

Pluto es un manga de Naoki Urasawa publicado por la editorial Shōgakukan en la revista Big Comic Original entre 2003 y 2009. Takashi Nagasaki aparece como coautor de la serie, que fue supervisada por Makoto Tezuka, hijo de Osamu Tezuka. La serie está basada en la obra de Tezuka Astro Boy, específicamente en el arco argumental «El mayor robot en la Tierra», y nombrada en base al principal villano de este. Es España Planeta publicó esta serie en 8 tomos.

Pluto fue galardonada con el noveno Premio Cultural Tezuka Osamu y el Premio a la Excelencia en el séptimo Festival de Artes Audiovisuales de Japón, ambos en 2005. En 2010, la serie recibió el 41º Premio Seiun al Mejor Cómic y ganó el premio a la Mejor Serie en los Lucca Comics Awards de Italia. En Francia, el manga ganó el premio Prix Asie-ACBD 2010 en la Japan Expo y el Premio Intergeneracional 2011 en el Festival Internacional del Cómic de Angulema.

El anime de Pluto se enunció en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy de 2017 a cargo de Studio M2. Toshio Kawaguchi es el director de la serie, con Urasawa realizando funciones de asesor creativo, Shigeru Fujita ha diseñado los personajes y es el director de animación, y Yugo Kanno compone la música. Los 8 episodios de esta serie cuentan con guion de Heisuke Yamashita y Tatsurou Inamoto.

El anime de Pluto es una traslación literal del manga de Urasawa. Resulta una pasada volver a disfrutar de esta historia que incluye temas muy maduros e interesantes. Empezando por la posibilidad que los robots / I.A.s puedan tener sentimientos y quieran formar familias, el precio de la guerra y las vidas rotas que deja, y su potente mensaje antibelicista al aprender el protagonista que no es posible crear nada si dejas que el dolor invada tu corazón. Por cierto, en esta historia nacida a partir de las repercusiones surgidas tras una guerra le encontré ciertas similitudes con el conflicto entre la Irak de Saddam Hussein y las democracias occidentales, con las mentiras alrededor de la búsqueda de las armas de destrucción masiva que no existieron en Irak.

Aunque a priori estamos ante una historia de Astro Boy, y eso puede provocar que la historia se viera como algo infantil, Urasawa hace un giro que consigue que Pluto atrape al lector / espectador, al convertir al inspector Gesicht, un robot policía que trabaja para la Interpol, en el protagonista de la historia. Gesich tiene que encargarse de la investigación de unos asesinatos de unos científicos y activistas en favor de los derechos de los robots y de la destrucción de varios super robots que hace años participaron en una guerra entre el reino de Persia y el resto del mundo. Unos crímenes que en seguida descubriremos que ha cometido la misma persona, un robot. Algo imposible a priori, teniendo en cuenta las leyes de la robótica.

El grupo de super robots a los que pertenecen Gesich y Atom (Astro Boy) está formado por Mont Blanc, North 2, Brando, Heracles y Epsilon y son personajes carismáticos e inolvidables. Y aunque la mayoría van a perecer a lo largo de la historia, Urasawa consigue contarnos sus historias de una forma que provoca más de una lágrima cuando su vida llega a su fin. El principal valor de Urasawa como creador de historias siempre nace a partir de la creación de personajes inolvidables y cómo no le importa alejarse de la historia principal con tal de presentar a unos personajes tridimensionales que te llegan al corazón. A la vez, tener en el fondo una historia procedimental en la que se está investigando unos crímenes para intentar detener al culpable permite plantear numerosos misterios y giros en la historia que consiguieron tenerme super intrigado e interesado ante lo que iba a pasar a continuación.

Uno de las cosas que hizo que Pluto sea uno de mis mangas favoritos tiene que ver que la historia se contó en apenas 8 volúmenes, una duración muy baja comparada a otros mangas. Tener una historia tan perfecta y emocionante con un final tan satisfactorio sin tener que leer miles y miles de páginas me parece una pasada, y el elemento distintivo que hace que lo recomiende a todo el mundo que quiere empezar a leer manga y no sabe por donde empezar. Dentro que obviamente hay mangas de todo tipo, género, público objetivo, claro.

Aparte de los robots, los humanos también ofrecen elementos muy interesantes y no exentos de polémica, empezando con el Doctor Tenma, el creador de Atom y que tendrá una importancia capital en la historia de origen del villano de la historia. También me gusta mucho Uran, la «hermana» de Atom que tiene una sensibilidad especial para leer las emociones a su alrededor. Sumando todos los elementos, Pluto forma un tapiz de personajes y situaciones super interesante y recomendable para todo tipo de lectores y espectadores.

Puestos a ponerle un pero, con este anime me ha pasado como con otras series similares que he visto en el pasado. Y es que al ser una traslación literal de la historia del comic se recrea un comic en imagen animada que se centra en la fidelidad pero se olvida de los valores que debe tener una obra audiovisual en lo relativo a ritmo, tensión o todo lo relativo al climax final. Si el manga de Urasawa me encanta este anime obviamente no puede ser malo, pero a la vez me sabe mal porque podía haber sido una de las grandes series de este año y en algunos momentos parecía un pase de diapositivas, con una frialdad excesiva que no resalta los numerosos momentazos.

Y es que en el comic el lector es el que marca el ritmo de lectura, y puede pararse en una imagen concreta o recrearse en una situación determinada que le ha impactado. Sin embargo, en el anime la historia está mostrada como si todo tuviera la misma importancia, una escena detrás de la otra. Y claramente no es así. De hecho, en algunos momentos hubiera agradecido que por ejemplo, en lugar de hacer 8 episodios de una hora, los productores hubieran planteado 12 episodios de 40 minutos, para que por ejemplo algunas muertes marcaran el final de un capítulo, para que al menos en los 10 segundos hasta que Netflix carga el siguiente el espectador pudiera asimilar la muerte que acabábamos de tener. Cosa que no sucede, claro.

Otro elemento es la propia animación, que encuentro funcional y cumplidora sin más. Dentro que los diseños de los personajes y de todo son clavado del manga, este tipo de animación tan habitual en Japón se limita a contar la historia de la forma más neutra posible, eliminando la posibilidad de que la animación añada elementos emocionales que enganchen aún más al espectador, como estamos viendo en obras como Arcane o Spiderman: Cruzando el multiverso. En realidad no puedo decir que la animación sea mala, pero tampoco es especialmente buena. Correcta y cumplidora sin más.

Este es un pero que he encontrado a este anime, pero no invalidad la obra en su conjunto, dado que Urasawa compone una historia universal con personajes inolvidables y unos temas complejos que me maravillan cada vez que leo el manga. Y ahora sentiré cuando veo este anime. A pesar de todo, creo que Pluto es una serie super recomendable que todo el mundo debería animarse a ver, aprovechando que está disponible en Netflix.

Comparto el trailer de esta serie:

Pluto ha sido una estupenda adaptación del manga de Urasawa, aunque igual un poco demasiado literal para conseguir la tensión que demanda el medio audiovisual. En todo caso, ha sido genial recordar el maravilloso manga del autor japonés.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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