Archivo de la etiqueta: Domingo

Reflexiones de Domingo 12/2026: Marvel Comics ha matado la continuidad

¡Feliz Domingo! Hoy quiero aprovechar la sección de Reflexiones de Domingo 12/2026 para comentar algo que me lleva molestando desde hace un tiempo cuando leo comics de Marvel: La forma en que la editorial ha destruido uno de los principales valores para los lectores. LA CONTINUIDAD.

Antes de entrar al problema, hay que identificar a qué nos referimos con «continuidad». Y es que aunque parezca increíble, antes de Stan Lee, Jack Kirby y compañía, los comics americanos publicaban historias en las que los personajes no cambiaban ni evolucionaban, siendo básicamente iguales durante años. En ese sentido, podemos pensar en los comics del Tío Gilito de Disney o los de Archie, en los cuales los protagonistas 60 años después siguen siendo estudiantes que asisten al instituto de Riverdale. A pesar de cambios puntuales en algunos secundarios, podría decirse lo mismo de la serie de Los Simpson, en la que 25 años después Bart y Lisa siguen siendo niños viviendo más o menos las mismas aventuras una y otra vez.

Un ejemplo de la falta de continuidad y que ni siquiera se planteara podía verse en los comics de DC, que en los años 50 y 60 se editaban como parte de National Comics Publishing, precursor de lo que años más tarde pasó a llamarse DC Comics. Durante ese periodo, los editores creían que los comics de superhéroes sólo los leían niños pequeños, y el periodo máximo de tiempo en que un lector podía estar interesado era de 5-6 años, hasta la adolescencia. Cuando sus cambios les hiciera interesarse en otros hobbies como los deportes. Dado que pensaban que sus lectores cambiaban cada 5 años, no hacía falta plantear ningún tipo de historia continuada en el tiempo. Es más, podían plantear re-imprimir un comic de hace 10 años porque los lectores no lo habrían leído. Por ello, Batman y Robin, Superman y el resto de personajes vivían aventuras sin verdaderos cambios ni evolución.

Todo eso cambió con la creación de Marvel Comics. Sobre todo Stan Lee en su faceta de editor planteó lo que fue el cambio revolucionario de la continuidad. Un cambio que alteró para siempre la forma en que se entiende este género y los personajes que forman parte de este universo. La continuidad implica que los personajes evolucionan, recuerdan sucesos pasados y actúan en consecuencia según esas vivencias vividas. De esta forma, Reed Richards y Sue Storm se casaron y tuvieron un hijo, Ben conoce a Alicia que se convierte en su novia y así con todos los personajes. De alguna manera, los lectores acompañábamos a los personajes a lo largo de su vida, lo cual era un plus que nos ha acompañado hasta nuestros días.

El otro aspecto de la continuidad con el que Lee fue revolucionario era que todos los héroes Marvel vivían en el mismo mundo, de forma que Daredevil podía aparecer en un comic de Spider-Man y viceversa. No sólo eso, Un villano como Doctor Muerte podía aparecer en Los Vengadores o La Patrulla-X, y los sucesos de una colección acababan influyendo al resto de colecciones de Marvel. La idea de «El mundo al otro lado de tu ventana» no hubiera podido ser posible sin la continuidad. De esta forma, los lectores que conocieron a Peter Parker en el instituto asistieron a sus primeras clases en la universidad, lo que reflejaba el cambio que el mismo lector vivía en su vida real. Cuando Peter tuvo que abandonar la universidad años más tarde al no poder compaginar todas sus actividades de superhéroe con tener un trabajo y cuidar de su tía May, este golpe personal también dolía y afectaba a los lectores.

Durante años, la continuidad fue considerada uno de los puntos fuertes de los comics de superhéroes. Es cierto que cuando entramos a 40, 50 o 60 años de historia, la continuidad puede volverse un elemento complejo. Pero cuando creadores talentosos como Mark Waid crean comics celebrando la continuidad, el éxito y la satisfacción es mucho mayor a leer un elseworld ambientado en una continuidad alternativa.

En 2000, cuando nació el primer universo Ultimate, la idea era poder volver a contar las historias fundacionales de los héroes del universo Marvel de forma novedosa para los nuevos lectores, dejando a un lado 40 años de historia del universo 616 tradicional. Y durante unos años, estos comics fueron una pasada, convirtiéndose en los más exitosos de Marvel. Ultimate Spider-Man de Bendis y Bagley, The Ultimates de Millar y Hitch siguen siendo comicazos super disfrutables. Pero con el paso de los años, la línea Ultimate también empezó a complicarse con la continuidad que se creó a los largo de esos años. Haciendo que, a menor escala, la continuidad también empezara a jugar un factor para el disfrute o no de estos comics.

Uno de los ejemplos más emocionantes de lo que se puede conseguir con el buen uso de la continuidad, y probablemente la última vez que se usó bien, fue en el periodo comprendido entre 2003 y 2015. Los años de los Vengadores de Bendis iniciaron una serie de eventos como House of M, Civil War, Invasión Secreta, Miedo encarnado, etc… en los que los sucesos de un evento cambiaban el universo Marvel y abrían una nueva temporada de historias provocadas por las repercusiones de ese evento, lo que llevaba de forma orgánica al siguiente evento y el siguiente cambio de statu-quo. Todo ello culminó en 2015-16 con las Secret Wars de Jonathan Hickman y Esad Ribic, el último gran evento de Marvel.

Sin embargo, en los últimos años, se ha hecho palpable que editores sin talento contratados por Marvel han decidido que la continuidad es un problema. Porque lo contrario implicaría conocer la historia de unos personajes que obviamente no controlan. Y conocerla implica un trabajo que no quieren hacer.

Así que en lugar de contratar a escritores que celebren y conozcan la continuidad, se han dedicado a contratar, muchas veces por motivos ideológicos, a personas que no conocen los personajes y sólo los utilizan para extender su agenda ideológica. Esto en si mismo ya daría para un artículo. Pero volviendo a la continuidad, no me cabe duda que la instrucción que los editores han tenido ha sido contratar voces «diversas», permitiendo que un escritor cuente la historia que quiera sin tener en cuenta lo que se ha publicado previamente o sin preocuparse si entra en contradicción con lo visto en esta o en otra colección. Que sea buena o mala historia casi daba lo mismo, porque lo importante es que Marvel, y su casa matriz de Disney, pudieran vender la idea de que son una empresa que fomenta la diversidad. Lo de crear buenos comics ciertamente es secundario.

Como lector veterano que soy, siempre voy a disfrutar más del trabajo de escritores como Mark Waid, Jeremy Adams o Jed MacKay, que conocen la continuidad de los personajes y la usan para celebrar su historia y propulsarles hacia el futuro. Caballero Luna de MacKay y Alessandro Cappuccio es desde hace años el mejor comic de Marvel.

Por contra, luego hay otro grupo de escritores como Chip Zdarsky a los que la continuidad le molesta. Excepto para copiar elementos super reconocibles de etapas anteriores que son comics mucho mejores que los suyos. Y que no saben hacer comics realmente originales, sino plantear «homenajes» de estos clásicos. También tenemos la opción contraria de Jonathan Hickman, que es un escritor que si plantea historias que parecen originales, en las que su historia-río es lo más importante, hasta el punto de cambiar y desnaturalizar la esencia de los héroes para que encajen en la historia que quiere contar. Los mutantes de Krakoa son un ejemplo perfecto de esto, desde luego los krakoanos NO son La Patrulla-X. Pero Hickman ya hizo algo similar con Capitán América e Iron Man al final de su etapa de Los Vengadores previa a Secret Wars. Esos no eran los héroes que yo aprendí a amar. Eran otra cosa.

Hasta ahora, nada de lo que te he contado es novedad. Sin embargo, en los últimos meses varios comics que han empezado a transmitir la idea de que la continuidad ha saltado por los aires definitivamente.

Mientras Phillip Kennedy Johnson y Nic Klein estaban creando una aterradora etapa en El Increíble Hulk, Jonathan Hickman planteó en Imperial 1, su fallido reinicio de la franquicia galáctica de Marvel, un complejo complot en el que Hulk formaba parte de la acción. ¿Cómo era posible? En ese mismo momento, Hulk y Banner eran entidades separadas, era físicamente imposible que Hulk pudiera ir al espacio con esa caracterización. Y en la Marvel antigua, los editores hubieran al menos intentado colocar un aviso de «esta historia tiene lugar antes / después del comic X». Pero es que ni siquiera se molestaron. ¿Para qué explicar algo que no tiene sentido? El problema es precisamente ese, que se nota que les da igual que ambos comics no puedan tener lugar en el mismo universo y lo publican igual.

Hulk está en el centro de la polémica una y otra vez. Este mismo mes, con la publicación por parte de Panini del arranque de la nueva etapa El Infernal Hulk. En el segundo número de la colección, la Primogénita controlando el cuerpo de Hulk visita Atlantis para despertar a Ngathil, el Devorador de Dioses. Namor, al frente del reino submarino, intenta oponerse a Hulk, fracasando en el intento. Si leéis mi reseña de este comic, veréis que en realidad este comic me gusta bastante. Pero esta historia no tiene sentido si pensamos en los sucesos de Namor: El último Rey de Atlantis. En la serie de Jason Aaron, Alex Lins y Paul Davidson, ¡Namor renunciaba al trono! No sólo eso, se formaba una democracia dirigida por Kailani con una Atlantis convertida en una ciudad móvil que protegiera todos los océanos. Y esto no es un problema de Phillip Kennedy Johnson, que no tiene por que haberse leído todos los comics publicados por Marvel. Es un problema del editor, que tendría que haber informado del actual statu-quo de Namor para que Johnson adaptara la historia. Y no hubiera sido tan complicado, ni algo que alterara su historia de forma relevante. Pero la realidad es que al editor le dio igual si este detalle entraba en conflicto con otro comic publicado por Marvel ¡el año pasado!!! No hablamos de un oscuro comic de 1995 que nadie leyó, se trata de un comic planteado para cambiar el statu-quo de Namor para adaptarlo al siglo XXI. ¿Cómo es posible que nadie cayera en esto?

La respuesta es muy simple. La continuidad les da igual a los editores. Y creen que no nos importa a los lectores, cuando es todo lo contrario. Es la continuidad y la historia compartida lo que genera la conexión emocional de los lectores. En el momento en que cambias a Namor y en su siguiente aparición Marvel hacen como si los sucesos de ese comic no tuvieron lugar, ¿por qué tendría que interesarme lo siguiente que publiquen de él? La respuesta es sencilla: No lo va a hacer. Por eso los comics se venden cada vez menos. Y menos que se van a vender.

El ejemplo de Namor de este mes no es único, tenemos ejemplos como este casi todos los meses. Con cosas como esta se rompe la sensación de historia lineal y de vida «real» de los héroes. Y digo sensación porque está claro que los personajes han tenido reinicios más o menos evidentes a lo largo de los años. Pero nunca antes Marvel ha transmitido con tanta claridad que su historia ya no le importa.

A los fallos de continuidad de Hulk y otras muchas series hay que sumar el mayor de los problemas recientes. El desastre que supone el reinicio encubierto que Chip Zdarsky ha realizado en Capitán América, que va a culminar en el evento Avengers Armageddon destinado a cambiar el Universo Marvel aún no se sabe en qué sentido.

Zdarsky ha cambiado el origen del Capitán América al plantear un mundo en el que Steve Rogers se despertó en un momento indeterminado posterior al 11 de Septiembre. Lo que parece que nadie ha caído, o les ha dado igual, es que este reinicio encubierto no es un tema aislado de Steve Rogers, afecta a todo el universo Marvel. Provocando un efecto dominó que convierte 40 años de historias en poco menos que papel mojado. El desastre es absoluto. Y es un desastre que probablemente podría haberse evitado.

¿De verdad no se podía plantear una historia como Avengers Armageddon con la continuidad «normal»? Por supuesto que si. ¿Tenían que alterar la línea temporal de esta forma por nada? Lo que pasa es que es más fácil hacer un comic sin tener en cuenta la historia de estos héroes míticos, transformando héroes icónicos en personajes mediocres viviendo aventuras sin personalidad. Que transmiten las ideas políticas del guionista y se convierten en un panfleto infumable. Unir el origen de Steve Rogers con el de Victor Von Doom simplemente porque Marvel Studios va a estrenar una película es una decisión cortoplacista que no va a provocar mejores historias y que se siente con fecha de caducidad, en cuanto se estrene la película y vaya por otro lado diferente al de los comics. Desde luego, Marvel no va crear mejores comics con esta nueva continuidad creada por Zdarsky. Es todo terrible.

Y no es sólo terrible porque la historia sea mala. Es que Marvel está confirmando una y otra vez que se empeña en tomar todas las decisiones erróneas posibles. Con un guionista mediocre como Chip Zdarsky es imposible que pueda salir un buen comic. Y una nueva continuidad ya ni te digo. En estas circunstancias, se hace cada vez más difícil comprar y disfrutar de los comics Marvel. Normal que cada vez compre menos. Y menos que compraré como las cosas no cambien radicalmente. Lo malo, es que Marvel no parece querer cambiar, todo lo contrario.

Destruir la continuidad y el sentido de historia compartida hace más fácil el trabajo de escritores mediocres, pero rompe la conexión que los lectores tenemos con los personajes sin ofrecernos a cambios mejores historias. La situación de Marvel ahora mismo es dramática. Por eso agosto de 2026 será el primer mes desde que empecé con mi afición comiquera en que NO compraré ningún comic de Marvel en el presente del universo Marvel. Y no va a ser algo puntual, me veo NO comprando comics Marvel, y no me importa no hacerlo. Porque Marvel se lo ha ganado a pulso.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Reflexiones de domingo 11/2026: Rom vuelve dentro del Energon Universe

¡Feliz Domingo!! Nuevo artículo de las Reflexiones de Domingo en el que quiero destacar el anuncio que me voló la cabeza hace unos días: ROM vuelve, y lo hace formando parte del Energon Universe del sello Skybound de Robert Kirkman.

SKYBOUND PRESENTA POR SORPRESA A ROM COMO PARTE DEL ENERGON UNIVERSE EN UNA BLIND-BAG DE M.A.S.K. 1

Skybound e Image Comics, en colaboración con Hasbro, han desvelado oficialmente la primera aparición de ROM en el Universo Energon.

El querido caballero espacial hace su tan esperado debut en ROM n.º 1, un cómic sorpresa disponible en exclusiva a través del recién lanzado programa «M.A.S.K. n.º 1 Blind Bag». Este número independiente reúne de nuevo a los cocreadores de «Void Rivals», Robert Kirkman y Lorenzo De Felici, y nos ofrece el primer capítulo de lo que parece ser un papel mucho más importante para este personaje tan querido por los fans.

Desde el lanzamiento del Universo Energon, los lectores han especulado sobre si ROM acabaría uniéndose a la continuidad compartida junto a «Transformers», «G.I. Joe», «Void Rivals» y ahora «M.A.S.K.». Por fin tenemos la respuesta.

«¡No hay nada que me emocione más que un lanzamiento inesperado de un cómic! Llegar a una tienda y descubrir que existe un cómic totalmente nuevo es lo más genial que hay. Lo único que podría hacerlo aún mejor… ¡es que se tratara de ROM!», afirmó Robert Kirkman. «ROM es un personaje tan emblemático con una rica historia que abarca décadas. Ha sido una petición constante para el Universo Energon. Desarrollarlo para el Universo Energon junto a mi amigo Lorenzo De Felici ha sido una pasada y estoy deseando que los fans vean nuestros planes a largo plazo para el personaje. ¡ROM! ¡WOO!!»

El número presenta a ROM junto a su compañero alienígena Carpet mientras continúan su caza de los Dire Wraiths. Skybound también ha confirmado que los lectores no tendrán que esperar mucho para volver a ver al personaje, ya que ya hay previstas futuras apariciones en Void Rivals.

Robert Kirkman es un maestro generando hype y sorprendiendo a los lectores con comics sorprendentes destinados a convertirse en superventas. La sorpresa de conocer la existencia de esta nueva serie en una blind bad de M.A.S.K. 1 ha roto internet y ha ayudado que las ventas de la nueva serie del Universo Energon se salgan de la escala. Esta sorpresa de la blind bag me ha parecido una genialidad, incluso cuando el concepto especulatorio de las blind bags no me gusta nada.

Tras años en el limbo editorial, me alegro mucho que ROM vaya a ser publicado por Skybound y coloquen al personaje dentro del Energon Universe. Primero y principal, porque el Caballero Espacial mola. (Aprovecho para invitarte a escuchar el podcast de La Tierra Salvaje sobre la etapa original de Marvel en el que participé). Hay que recordar que IDW publicó una nueva serie de ROM entre 2016 a 2018 que no interesó a casi nadie.

Hay una diferencia abismal entre la calidad que está ofreciendo el Energon Universe comparado contra cualquier editorial. Si en algo destaca Skybound es en el cuidado que muestran en la publicación de sus comics. El fallo de Andrei Bressan en el último arco de Void Rivals puede ser el único problema grave que ha tenido esta franquicia en más de dos años y medio. Nada que ver con lo que sufrimos un Marvel un mes si y otro también. El mismo equipo creativo de Robert Kirkman y Lorenzo de Felici me parece super top, un acierto total.

Así que, ya confirmo que cuando Skybound lo solicite, seré el primero en la cola para comprar mi ejemplar. Así da gusto gastarse el dinero en ocio.

SOBRE EL CRECIMIENTO ORGÁNICO DEL ENERGON UNIVERSE

El anuncio de ROM generó algunas críticas hacia Skybound y el Energon Universe, con comentarios como que Kirkman quería exprimir a los lectores. Y lo primero es negar la mayor, porque durante dos años y medio, el Energon Universe ha contado con tan sólo 3 colecciones: Void Rivals, Transformers y G.I. Joe. ¡Qué forma tan extraña de exprimir a los clientes! M.A.S.K. 1 acaba de ser publicado en Junio 2026, y supongo que ROM llegará antes de final de año. Que este universo vaya a tener 5 colecciones no tiene comparación con ninguna de las otras grandes editoriales.

Y me llama la atención que en algunos casos los críticos hacia este anuncio de ROM no tuvieron ningún problema con las 6 colecciones del Ultimate Universe publicadas en menos de dos años (Ultimate Spider-Man, X-Men, Ultimates, Black Panther, Lobezno y Endgame). O el porrón de series que DC está anunciando dentro de su universo Absolute. Todas esas colecciones bien, pero que Skybound pueda tener 5 comics mensuales parece una afrenta. Menuda doble vara de medir.

Y en realidad me parece justo lo contrario, Skybound ha cuidado muchísimo sus colecciones haciendo que sus historias sean autocontenidas y disfrutables por separado. Sin crossovers de momento de su línea editorial, pero con unas conexiones que están siendo de momento super chulas. Tener comics que han superado la treintena de ejemplares y siguen disfrutando de buenas ventas es testimonio del buen trabajo de esta editorial que publica a través de Image Comics.

En Skybound, Void Rivals publica este mes su número 31 mientras que Trasnformers sacó el número 32 y G.I. Joe el 23. Por contra…

X-MEN UNITED TERMINARÁ EN SU NÚMERO 10

Según la información de Amazon, la serie de cómics X-Men United de Marvel terminará con el número 10. El número 5 de «X-Men United» aparece anunciado como «de 10», lo que indica que la serie tendrá una extensión confirmada de diez números.

¿En qué mundo estamos en que una colección principal de X-Men no puede mantenerse en publicación ni siquiera un año? Que los comics Marvel se cancelen con apenas un año, excepto contadas excepciones, me parece una locura. De hecho, no me vale que Marvel anuncie que la historia siempre estuvo planteada con esa extensión, porque significa que como no confían en sus propios comics, están acortando los arcos de sus series para no pillarse los dedos. Aparte que muchas de estas colecciones que se cancelan tras apenas 5-6 números resultan ilegibles por el dibujo, por la historia o por las dos cosas.

Mientras, C.B. Cebulski afirmó en Barcelona hace unas semanas que las ventas van de maravilla, cuando la realidad es claramente otra.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Reflexiones de Domingo 22/2024. Análisis de la Era de Krakoa

La Era de Krakoa de Marvel Comics ya es historia en España tras la publicación del Patrulla-X 35 (Uncanny X-Men 700 USA) que sirvió de cierre a esta larga etapa de 5 años dentro de la franquicia mutante. Es por tanto el momento perfecto para echar la vista atrás y valorar esta larga etapa de 5 años (2019-2024).

ARTÍCULO CON SPOILERS

«Mientras dormíais, el mundo ha cambiado.»

Dinastía de X (HoX) y Potencias de X (PoX) de Jonathan Hickman, Pepe Larraz y R.B. Silva fue una revolución para los comics Marvel en general, y sobre todo para una franquicia mutante que desde la marcha de Jason Aaron había perdido el rumbo y sufrió una travesía por el desierto que duró años.

COSAS POSITIVAS

La lectura mes a mes de Dinastía de X y Potencias de X fue un momento apasionante en que cualquier cosa podía pasar y todo se sentía nuevo. Se abrían nuevos caminos, con una nación mutante situada en la isla de Krakoa que rompía con todo lo anterior y se sentía como un punto y aparte increíble para la franquicia mutante. Si bien la isla de Krakoa tiene elementos similares a la isla de Utopía situada enfrente de San Francisco que Kieron Gillen creó en su etapa previa en la Patrulla-X con Carlos Pacheco, lo cierto es que la escala de todo lo que planteaba Hickman alejaba a estos comics de cualquier cosa anterior. La nueva sociedad mutante, con un idioma mutante, sus portales, sus flores curativas y su órgano de gobierno formado por el Consejo Silencioso era diferente a todo lo que había leído. A lo que hay que añadir el sorpresón tremendo que supuso conocer la historia secreta de Moira MacTaggert, que se convirtió en la mutante más importante de la Tierra sin que nadie aparte de Charles Xavier y Magneto lo supiera. Estas primeras miniseries me dejaron con unas ganas locas de seguir leyendo lo que Hickman quisiera plantearnos.

Por el lado de los villanos, la presentación de Orchis, la unión de todas las organizaciones imaginables (I.M.A., Hydra, H.A.M.M.E.R., etc…) convertidas en un grupo anti-mutante, ofrecía un villano a la altura para esta nueva etapa. A lo que había que sumar la amenaza de las Inteligencias artificiales de Nimrod y la Centinela Omega, y sobre todo los complejos Dominios que parece que podían acabar con toda la vida del universo dentro de unos siglos.

Tras HoX/PoX, los primeros meses de la Era de Krakoa fueron también apasionantes. Marvel planteó una serie de comics diferentes entre si que mostraban las diferentes facetas del nuevo mundo mutante. En estos primeros meses daba gusto leer Merodeadores, X-Force, Nuevos Mutantes y X-Men. Estas cuatro colecciones resultaban muy diferentes entre si y ofrecían una parte del gran puzzle que era la nueva sociedad Krakoana. Además, este número de 4 colecciones hacía que la experiencia fuera positiva y no se sintiera como un sacacuartos. Por cierto, aunque estas colecciones me gustaron bastante a lo largo de los primeros 6-12 meses de vida, al mismo tiempo Marvel también publicó otras colecciones como Fallen Angels y Excalibur que ya en ese primer momento de hype mutante resultaban infumables.

La sensación CRONOLÓGICA al tener un orden de lectura claro en el que sucesos de un comics afectaban y se mencionaban en los que salían a continuación ayudó a transmitir la sensación de worldbuilding que esta etapa necesitaba en ese momento. Estábamos antes colecciones muy chulas, que además se complementaban con unos especiales sorprendentes, como el número de Fantomex o el especial de Jean Grey dibujado por Russell Dauterman. Dentro de este nuevo mundo me gustaba mucho que si una historia sólo tenía que contarse en un número se publicara tal cual, y no quisieran exprimir las ventas forzando una miniserie absurda.

Dentro de las nuevas colecciones mutantes, aparte de la nueva sociedad y de su nuevo idioma, las diferentes colecciones ofrecían nuevas ideas como la nueva religión de Rondador Nocturno o el mundo onírico de Legion que buscaba proteger la salud mental de los mutantes. Ambas ideas eran de Simon Spurrier, que formó su propio mini-universo y que me gustó mucho. Hablando de franquiciados mutantes, el mini-universo de Benjamin Percy en X-Force y Lobezno sobre todo al principio también me dio muchos momentos gloriosos con su violencia y su over-the-top. Y aunque luego hablaré del problema de la saturación de colecciones, uno de los grandes problemas de la franquicia mutante, pero durante estos años hubieron colecciones que ofrecían aventuras estupendas, como por ejemplo la colección del Cable juvenil.

Siguiendo con las cosas positivas, el especial Patrulla-X Escala Planetaria de Gerry Duggan y Pepe Larraz en el que se terraformó Marte nos dio la espectacularidad que se espera de un comic de los X-Men con una escala alucinante nunca antes vista. A continuación, la colección de Patrulla-X de Duggan y Larraz (cuando la dibujó, cosa que sólo pasó en 7 de los 12 números) ofrecieron por fin a un grupo mutante siendo héroes y haciendo cosas de superhéroes, cosa que en realidad no había pasado en los dos casi dos años anteriores. Y ofreciendo grapas con misiones autoconclusivas que devolvía a la grapa a la unidad de medida narrativa y lecturas satisfactorias.

Hablando de Pepe Larraz, cuando Marvel puso toda la carne en el asador, los comics mutantes eran los mejor dibujados de la industria. Larraz, R.B. Silva, Valerio Schiti, Adam Kubert, Stefano Caselli, Javier Garrón y el descubrimiento de Joshua Cassara formaban una constelación de artistas sobresalientes. Cuando los mutantes brillaban, brillaban como nadie. El baile de dibujantes es otro de los grandes problemas de Marvel, pero quiero quedarme en este momento con lo positivo, porque en estos comics hubo épica para rabiar. Como el climax de X de Espadas en el que Pepe Larraz estuvo increíble.

Junto a Jonathan Hickman, Gerry Duggan y Benjamin Percy (y Simon Spurrier al que ya había mencionado antes), la franquicia mutante ha contado con algunos de los mejores guionistas de la Marvel actual, Kieron Gillen y Al Ewing. Es cierto que habrá quien pueda decir que «los mejores guionistas de la Marvel actual» igual no quiere decir gran cosa, pero la verdad es que hablamos que escritores curtidos dentro de Marvel.

En positivo, a pesar de todo lo que voy a comentar a continuación, reconozco que el Patrulla-X 35 que cierra la Era de Krakoa es un buen comic que da el final positivo satisfactorio que merecían los mutantes de Krakoa mientras el mundo del universo 616 realiza el back-to-basics que ha supuesto From the ashes.

Este artículo surge a partir de mi participación en el podcast de La Tierra Salvaje en el que se analizaba esta etapa krakoana, que os recomiendo que escuchéis. Para el podcast me obligué a releer muchos de estos comics. Esto hizo que recordara lo mucho que me gustaron las miniseries iniciales de HoX/PoX, que siguen siendo grandes comics por los que creo que no va a pasar el tiempo. Pero junto a los buenos momentos, también recordé, aparte de muchos comics ridículos con guiones lamentables y dibujos deficientes, todos los elementos que han convertido a la Era de Krakoa en un ejemplo paradigmático de las peores artes de Marvel Comics. Unas prácticas editoriales lamentables que han herido de muerte a una generación de lectores compradores, hasta el punto de abandonar la afición, y que impiden que las nuevas generaciones se quieran unir a una franquicia que se siente como un sacacuartos vergonzoso con historias ininteligibles.

A continuación, empiezo con los principales aspectos negativos que no me gustaron.

COSAS NEGATIVAS

Escuchando algunos podcasts y leyendo algunos artículos, parece que hay bastante unanimidad sobre que los problemas de la Era de Krakoa empezaron a partir del abandono de Jonathan Hickman después de Inferno. Y por supuesto que puede decirse que esta Era de Krakoa tiene dos etapas claras, una primera mitad con Hickman a los mandos y la segunda sin él. Pero la verdad es que la mayoría de conceptos propuestos por Hickman (que los editores de Marvel aceptaron y abrazaron como propios) eran ideas sin vuelta atrás que rompían con el espíritu de los comics de Stan Lee y Jack Kirby. Y sobre todo, con el espíritu de la etapa fundacional de Chris Claremont que convirtió a los mutantes en los comics más leídos del mainstream.

El propio concepto de KRAKOA como estado que promueve un apartheid supremacista que niega a los humanos la entrada en la isla y que afirma que su sociedad es mejor que la humana rompe completamente el concepto fundacional de la Patrulla-X de «temidos y odiados por una sociedad que juraron proteger». Una idea que defiende la diversidad como medio para formar una sociedad mejor. Una sociedad en el que todos, humanos y mutantes, pueden convivir y que servía de metáfora para cualquier minoría o grupo de personas rechazadas por la sociedad. La idea de los mutantes como dioses que son mejores que los humanos es una mala idea que es normal que Marvel haya querido borrar para volver a hacer comics que realmente apelen a todo tipo de lectores. Los lectores queremos y creemos que la sociedad es mejor cuando cada persona es libre de vivir su vida como prefiera sin tener que aguantar el qué dirán. En el momento en que alguien publica un comic para decir, utilizando un símil de colectivos que dicen sentirse representados por los comics de Krakoa, que «una sociedad sólo de personas LGTBI+ que no acepte a los que no lo son va a ser mejor que lo que hay actualmente», estás deslizando una idea muy peligrosa en estos tiempos tan polarizados. Y que provoca que sea normal que hubiera lectores que acusaran a estos comics de sectarios.

La sociedad de Krakoa a menudo parecía más un fan-fic de un lector salido que buscara ver «a Jean Grey liarse con…» que con unos comics protagonizados por los personajes de los que nos enamoramos en la etapa de Chris Claremont, John Byrne y tantos otros profesionales. Lo de Krakoa convertido en una orgía de todos con todos no es lo que yo quiero leer. E incluso peor que eso fue leer a Hickman convertir a mis personajes favoritos en seres chulescos fuera de la caracterización clásica que caían mal. La versión oscura de Charles Xavier, la Tormenta convertida en una miembro de una secta religiosa, Kate Pryde como una chica borde desagradable son algunos ejemplos del peor Hickman de narrativa engranaje que pervierte la esencia de los personajes para hacer que su historia-rio tuviera sentido con lo que quería contar. Pero no eran los únicos. Rondador Nocturno o la Bestia era otros héroes que no actuaban como les recordábamos, hasta el punto de no parecer ellos sino unos personajes totalmente diferentes.

El Consejo Silencioso era una parte fundamental dentro de la nueva sociedad krakoana. Y es otra clave de un aspecto que para mi es clave en explicar el por qué la Era de Krakoa no funciona. Y es esta idea tan de moda en esos años de Juego-de-Tronizar a los mutantes, que propugnaba que ya no hubieran mutantes buenos o malos, sino personas viviendo en los matices de grises en los que cada uno tenía sus intereses y tenía que negociar con otros mutantes que tenían sus ideas e intereses propios. La idea de «entender a los malos» o «igual los buenos no son tan buenos» son ideas que han colonizado desde hace años el entretenimiento mainstream americano, influido en el auge de los movimientos identitarios que rechaza la historia y la cultura europea, cristiana y blanca. Y muchos de estos preceptos, surgidos de los elementos más radicales de las universidades americanas, lleva tiempo intentando controlar al entretenimiento americano. De ahí viene la parte de celebrar una sociedad supremacista mutante, porque recrea las ideas que les gustaría vivir, cuando en realidad el apartheid es algo malo, aunque lo hagan «los míos». Fruto de este relativismo moral es esta idea de que no existen los buenos ni los malos, porque todo depende del punto de vista. Y esto es lo contrario a lo que yo quiero leer cuando compro un comic de superhéroes. Y que está en el ADN del mundo de Krakoa que Marvel Comics eligió publicar y que nos ha acompañado durante 5 años.

Luego hay otros problemas como las resurrecciones que impedían el disfrute de los comics. Algo que fue una mala idea que rompió demasiadas cosas que deberían ser sagradas en el mundo del comic de superhéroes. Como que los protagonistas deben vivir aventuras en las que el lector tema por su vida mientras intentan hacer el bien. (Otra cosa, lo de hacer el bien por motivos altruistas que quedó en parte en el olvido). En el momento en que Lobezno es asesinado decenas de veces dejando esqueletos de adamantium por medio mundo, el apelativo de ser «el mejor en lo que hago…» entraba en franca contradicción. Y eso aplicado a todos y cada uno de los protagonistas. Era tan evidente el problema que en X de Espadas se inventaron un problema en Otro Mundo que provocaba que las muertes allí si eran definitivas, pero en general en la Tierra, los comics mutantes perdieron cualquier sensación de amenaza y de historia que tuviera unas apuestas por las que merecía estar implicado. Las resurrecciones fueron un error garrafal incomprensible.

El primer volumen de X-Men de Hickman muestra el problema de su narrativa de engranajes que está por encima de los personajes, sus caracterizaciones y crear comics entretenidos, siempre con la promesa de “tranquilo, que esto será importante más adelante.” Estos comics que nunca conseguían dejarte con una sensación satisfactoria son ejemplo más evidente de que «DIFERENTE NO ES MEJOR». Algo que en realidad ha caracterizado toda la etapa de Hickman en los mutantes.

X de Espadas fue el primer evento mutante, publicado en 2020. Y aunque en perspectiva hay que decir que publicar un crossover de 22 números era una exageración que marcaría muchas de las claves negativas de la franquicia mutante a partir de ese momento, la verdad es que tengo que reconocer que fue un evento super divertido con algunas ideas absurdas y super locas, pero que me hicieron pasar un buen rato mientras lo leía.

El momento en el que todo se torció fue con la Gala Fuego Infernal de 2021. Fue la primera vez que sentí que Marvel puso en marcha una historia (¿Historia, qué historia?) como excusa para poder vender las decenas de portadas alternativas protagonizadas por los mutantes con sus trajes de la alfombra roja. Y hubo gente que afirma que esta Gala fue un gran éxito mediático y en las redes sociales, pero cuando queda claro que para los editores de Marvel es más importante la notoriedad en Instagram que plantear una historia disfrutable por el lector / comprador, es una idea demoledora para un fan y lector que lleva comprando estos comics desde hace 40 años. De hecho, aunque las portadas alternativas han existido desde siempre, igual no es descabellado afirmar que el éxito de esta iniciativa de portadas alternativas en 2021 es uno de los motivos que provocaron, o consolidaron, la situación que vivimos actualmente en el mundo mainstream, en el que TODOS los comics publicados por Marvel cuentan con varias portadas alternativas. Algo que muestra que lo importante es vender lo que sea, incluso a fuerza de hacer que el interior del comic sea algo secundario.

Siguiendo con la Gala Fuego Infernal, en el Patrulla X 22 USA perteneciente a esta Gala encontramos 21 páginas de historia realizadas por 4 dibujantes: Nick Dragotta, Russell Dauterman, Lucas Werneck y Sara Picelli. LA FALTA DE RESPETO POR LOS CLIENTES COMPRADORES DE MARVEL ME PARECE VENGONZOSA, al dejar claro que Marvel cree que los dibujantes son secundarios e intercambiables. Peor es ver que en el fondo Marvel tiene razón en que el lector coleccionista seguirá comprando los comics aunque sepa que el dibujante va a ser lamentable y no tenga el nivel de calidad mínimo que se hubiera exigido hace 15-20 años para que un dibujante empezara a trabajar en Marvel. Hablaba de lo buenos que eran los comics mutantes cuando los dibujaban los mejores. Pero en los comics mutantes también hemos sufrido a dibujantes lamentables como C.F. Villa, que es de lo peor que he tenido la desgracia de sufrir en un comic Marvel en muchísimos años. Y resulta que ha dibujado Patrulla-X. Es acojonante. El baile de dibujantes ha sido otra constante de la Era de Krakoa. En realidad no es un problema único de los mutantes si no que es algo que afecta a toda la línea editorial de Marvel. Pero aunque se que es una guerra que tengo perdida, no dejaré de denunciarlo siempre que tenga ocasión. Porque NO ES NORMAL que un arco de 3 números no tenga a un único dibujante sino que sea un comic troceado entre varias manos que provocan que no haya una unidad gráfica a lo largo de todo el relato. Tenemos que aceptarlo porque es lo que hay, pero luego Marvel no se puede sorprender cuando los lectores pensemos que los comics del Energon Universe son muchos mejores que cualquier cosa que estén publicando ellos en la actualidad. Entre otros motivos porque Skybound planifica sus comics para que cada historia (cada arco) tenga a un único dibujante.

En positivo, la Gala Fuego Infernal trajo a continuación el especial Patrulla-X Escala Planetaria de Gerry Duggan y Pepe Larraz. Y aunque ese comic, y la etapa de Duggan y Larraz en Patrulla-X me gustan bastante, en realidad inauguraron otro de los grandes problemas de la Era de Krakoa. La imposible escala de poderes de los mutantes. Porque si los mutantes son dioses inmortales capaces de terraformar Marte en una tarde, ninguna amenaza lo es en realidad. Que al mismo tiempo cronológicamente que tuvimos Escala Planetaria Charles Xavier mande a Lobezno y Domino a destruir la Forja de Orchis es un sin sentido ridículo. Sobre todo porque los mutantes «buenos» como Tormenta o el Hombre de Hielo probablemente se negarían a exterminar a Orchis, pero esta versión oscura de Xavier no tendría problema en enviar a Magneto, Proteo, Legion y Jamie Braddock a exterminar a todos los enemigos de los mutantes. Es más, ¿Por qué el todopoderoso Xavier no borra de la mente de todas las personas de la Tierra la idea de odiar a los mutantes? Con su nivel de poder lo podría haber hecho. Si las resurrecciones fueron un desastre, cuando se unía a esta idea de poderes absolutos, el resultado era una franquicia que dejaba de resultar entretenida y empezaba a ser absurda. Desde luego, todo lo contrario a verosímil.

Los mutantes de Krakoa tenían muchos problemas estructurales, pero aún y con todo, de vez en cuando seguían ofreciendo comics sueltos que resultaban chulos y me gustaban. Por ejemplo los comics de Simon Spurrier que comentaba al principio, o S.W.O.R.D. de Al Ewing y Valerio Schiti. Cíclope es uno de los grandes personajes de estos años, uno de los pocos HÉROES morales que tenemos, y sus apariciones siempre fueron bienvenidas y disfrutadas. Sin embargo, la franquicia de Krakoa en su conjunto empezó a dejar la sensación cohesionada que tenía al principio con Hickman cuando hechos de estos comics, por ejemplo los de Spurrier con su religión mutante, luego NO tenían ninguna repercusión o relevancia en ninguna otra colección. Esto era también una fuente de frustración como lector, que mostraba a las claras que ya no había un plan, sino que los editores de Marvel estaban lanzando multitud de conceptos variados para ver si alguno funcionaba, mientras seguían inundando las estanterías de comics que en la mayoría de los casos se sentían como «mediocres», siendo generosos.

Pero cuando la franquicia mutante se fue a la mierda fue en Inferno, que es la última historia de Hickman para los mutantes. Si tengo que decir algo bueno de esa historia, fue la forma en que nos mostraron quien era en realidad la Centinela Omega, una revelación que conectaba con Días de Futuro Pasado y con Potencias de X que me pareció que estuvo chula. Pero la conversión en villana de Moira MacTaggert fue uno de los momentos más vergonzosos de la historia de Marvel. Una conversión que los editores de Marvel forzaron a Hickman a hacerla, dado que era algo que nunca estuvo en sus planes. Este giro es lamentable, pero mucho peor es ver como Emma Frost realiza actos de una villana sin matices y es mostrada como si fuera una víctima agraviada. El relativismo moral de los editores provocó que una villana sin matices que provoca la muerte de Charles Xavier y Magneto porque se enfada con ellos porque no contaron con ella para llevar a cabo el plan de Moira, acabe como la gran ganadora de la historia junto a Mística y Destino. Esto quedará para la historia como uno de los peores momentos de la historia de Marvel. Y a todo esto ¿Cuándo fue Emma alguien de fiar? Siempre fue un ejemplo de gris que hace lo que a ella le conviene, no lo que «esta bien». ¿Por qué cree Emma que Xavier o Magneto la deben algo para empezar? Todo lo que pasa en Inferno es ridículo y lamentable. Y acepto que precisamente Emma siempre fue así, pero no acepto que los editores decidan premiar unos hechos malvados, fruto como digo del relativismo moral imperante, y quien sabe si por un mal entendido sentido de «girl-power» y de la sororidad entre mujeres.

Aparte del final de Inferno, la miniserie ya empieza mal con la forma en que Mística consigue resucitar a Destino, que rompe con todo atisbo de verosimilud que pudiera tener la franquicia mutante, lo que convierte a esta miniserie en doblemente absurda. Visto en perspectiva, quizá me hubiera ahorrado muchos de los problemas que he tenido con los dos últimos años de historias si hubiera dejado de comprar en ese momento que veía hacia donde se encaminaban los mutantes.

En esta época elegí NO comprar X-Men Red (la continuación de S.W.O.R.D.) porque Panini eligió publicarla en una grapa doble junto a Inmortal X-Men. Un comic escrito por Gillen, cuyo estilo y temas nunca me han interesados, en el que Mr. Siniestro jugaba un papel fundamental, siendo uno de los personajes que más odio. Si hubieran publicado estos comics por separado al menos hubiera comprado uno, pero me negué a aceptar el sacacuartos de Panini. Algo que se repitió meses después cuando Panini decidió convertir la Patrulla-X de Gerry Duggan en una grapa doble para incluir miniseries que no me interesaban como Dead X-Men. Aunque luego entraré a comentar sobre el exceso de comics y el vergonzoso sacacuartos en que la franquicia mutante se convirtió en el último año y medio, quiero comentar esto de X-Men Red para comentar otro aspecto clave, y fue la forma en que Marvel quemó los conceptos iniciales de esta Era de Krakoa.

Durante el primer año de Krakoa disfruté de los comics de Merodeadores, Nuevos Mutantes y X-Force. Digo esto porque excepto alguna grapa puntual, en realidad nunca conecté con la Patrulla-X de Hickman centrada en el World-building y no en plantear grapas apasionantes. Sin embargo, estos conceptos se quemaron demasiado rápidos. Los Merodeadores de Gerry Duggan tuvieron un primer año muy bueno, pero en el segundo cayeron en una repetición de temas que hizo que esos comics fueran mucho menos disfrutables. Y su segundo volumen ya sin Duggan era directamente ilegible. En cuanto se fue Hickman de Nuevos Mutantes, la colección se convirtió en infumable por culpa de una guionista mediocre como Vita Ayala que demostraba mes a mes que no conocía a los protagonistas y que era incapaz de escribir diálogos interesantes. Los comics principales de Krakoa no funcionaban, o sufrían un desgaste exageradísimo, y Marvel sustituía estas colecciones por otras aún más flojas creadas por autores de segunda y tercera fila y con personajes que en muchos casos no tenía demasiado sentido que estuvieran juntos. Esto último, dicho por el propio Tom Brevoort en su newsletter. Tras 5 años de Krakoa, la única colección que compré hasta su finalización fue X-Force, dentro que los últimos meses ya había quedado claro que el concepto estaba quemado y no daba más de si.

Cuando Marvel colocaba a su Big Guns, leer comics de krakoanos podía estar bien, pero ver comic de Tini Howard, Vita Ayala, C.F. Villa, Phil Noto, Robert Gill o Leinil Francis Yu provocaban que quisiera bajarme del carro lo antes posible. En lugar de querer leer más comics krakoanos, en los dos últimos años mi clave como comprador fue buscar momentos para bajarme del carro progresivamente de todos los títulos mutantes. Y además de todo ello, además teniamos el vergonzoso baile de dibujantes.

A partir de ese momento, la franquicia ya estaba en caída libre. La miniserie El juicio de Magneto fue otro comic vergonzoso en el que si ya era malo las resurrecciones «por que si» entre los mutantes, ahora se decidía que los krakoanos pudieran resucitar a cualquiera, aunque no fuera mutante. El «lo hizo un mago» ampliado a la décima potencia, pensando que todo es por obra y gracia de Wanda Maximoff.

No compré ni leí los comics de Gillen, así que tengo que reconocer que me alegro de haberme ahorrado el evento Los pecados de Siniestro. Pero si compré las miniseries X Vidas / Muertes de Lobezno, en la que destacaba el dibujo de un Joshua Cassara en modo super estrella en X Vidas, mientras que en X Muertes seguían con la lamentable conversión de Moira en una villana. A pesar de ser unos comics entretenidos, la sensación que los krakoanos ya no tenían salvación se hizo cada vez más evidente. Sobre todo pensando en una Gala Fuego Infernal de 2022 publicada como un especial de 80 páginas con un precio desorbitado, una historia bastante insulsa y de nuevo un comic dibujado a 4 manos: Kris Anka, Matteo Lolli, Russell Dauterman y C.F. Vila.

El principio del fin empezó en la Masacre Mutante que tuvo lugar en la Gala Fuego Infernal 2023. Un comic que inauguró La Caída de X, el último arco de Krakoa. Este final es el ejemplo perfecto de lo que una editorial mainstream NO debería hacer, al plantear una historia ridículamente larga con múltiples derivadas que no iban a ningún sitio y sobraban bajo cualquier punto de vista que no sea el de «vamos a exprimir a los lectores con infinidad de comics mediocres que venderé como imprescindibles para entender la trama».

El casacuartos vergonzoso que preparó Marvel para este final es otra excusa más para dejar de comprar comics Marvel mientras el objetivo no sea contar una buena historia con personajes reconocibles, sino exprimir al lector. Ver a Kate Pryde y Rondador Nocturno matar de formas creativas a esbirros sin importancia que no eran una amenaza real para ellos es otro de los momentos más negros de la historia mutante.

En esta fase final de Krakoa me he encontrado un sacacuartos vergonzoso que obligaba a comprar chorrocientos comics para poder entender mínimamente la historia (y ni siquiera así): Ascensión de Potencias de X, Caída de Dinastía de X, Patrulla-X, Iron Man, Dead X-Man, Inmortal X-Men, X-Men Red, Los Vengadores, X-Men Forever, Resurrection of Magneto. UNA LOCURA. ¿En qué momento los lectores aceptamos que una editorial puede plantear una historia en la que comprar las dos miniseries principales no es suficiente para entender mínimamente la historia? NO es normal ni los lectores deberiamos aceptar que Marvel nos imponga comprar 40 grapas para entender un evento. Desde luego, esto marca el momento justo para abandonar la franquicia y dejar de comprarles nada. Sin duda se lo han merecido más que de sobra. Hablaba de Marvel como ejemplo de las peores artes comerciales porque lo de esta Caída de X es algo que no ha tenido nombre. Y luego Marvel o sesudos periodistas de medios americanos no se explican por qué cada vez menos lectores compran comics de Marvel. Pero si es imposible entender nada de lo que cuentan, incluso para lectores curtidos como yo que llevo leyendo 40 años y ya se lo que hay cuando compro mutantes. Lo que han hecho los editores mutantes en este último año y pico comercialmente hablando es lo peor que le he visto a Marvel hacer en sus 64 años de historia.

Y encima es que el giro de Charles Xavier convertido en un asesino de masas en un intento de llegar hasta Moria para que le ayude acabar con el Dominio de Siniestro es penoso, ininteligible y un punto de no retorno para el personaje tras el cual ya no hay vuelta atrás. Lo que han hecho los editores mutantes con Charles Xavier no tiene perdón de Odin. Primero con su versión «oscura», por ejemplo en la miniserie de Patrulla-X – Los Cuatro Fantásticos de Chip Zdarsky. Luego con una figura pusilánime que no mata a todo Orchis cuando les atacan en la Gala Fuego Infernal y provoca el exilio de millones de mutantes al Lugar Nulo (algo que aún no descubrí qué es y de donde se lo han sacado). Seguido de este asesino de masas que hará cualquier cosa para garantizar la supervivencia de los mutantes. Lamentable.

Aunque visualmente los finales de Caída de Dinastía de X y Ascensión de Potencias de X están bien, aunque con un baile de dibujantes que de nuevo encuentro vergonzosa, dado que ni R.B. Silva ni Lucas Werneck dibujan la totalidad de sus miniseries, el final idéntico para estas miniseries hace que lo que vendieron como unas historias de gran complejidad en realidad no fueran tanto. Que en una serie llegue Tormenta para derrotar a Nimrod y a la Centinela Omega y en la otra llegue Fénix para vencer a Enigma, el Dominio creado por Mr. Siniestro, me muestra a unos editores vagos para los que cualquier cosa valía con tal de terminar ya una etapa que estaba dando sus últimos coletazos. Y que claramente fueron a lo fácil.

Tras una Caída de X super decepcionante y sacacuartos, tengo que reconocer que el Patrulla-X 35, que supone (si es que te lo crees) el The Uncanny X-Men 700 USA en la numeración legado, es un buen final de la Era de Krakoa. Me gusta que los editores y los escritores Gerry Duggan, Kieron Gillen y Al Ewing planteen un final para estos mutantes, incluso aceptando que ese final pasa porque es imposible vivir en la Tierra y tienen que emigrar a otra realidad / plano / lo que sea. Este comic es un buen final, aunque ojo al tema del baile de dibujantes que en este especial es también de traca. Sobre todo porque el mediocre pero cumplidor con las fechas de entrega Phil Noto es el encargado de llevar el peso de la narración.

Pero hecha esta matización, creo que es un buen final que al mismo tiempo también acierta en la forma en que plantea el avance de lo que veremos en From the Ashes, la siguiente etapa de los mutantes ya Marvel ya con Tom Brevoort como editor en jefe. Y dentro de los primeros comics que leí de este cambio de rumbo que supone From the Ashes, me alegro que Marvel haya vuelto al sentido común y plantee unos comics ACCESIBLES que puedan ser leídos y disfrutados por todo tipo de públicos tengan o no conocimientos previos de los mutantes. Esto, la accesibilidad de los comics, es fundamental si queremos que las nuevas generaciones se aficionen a nuestro hobby y mantengan viva una afición que sólo con los compradores veteranos está abocada a su extinción.

He leído algunos de los comienzos de las nuevas series mutantes surgidas de este From the ashes, e incluso en las que no me han gustado he encontrado un intento de simplificar las tramas para que puedan reenganchar a los lectores veteranos, y con suerte enganchar a algún nuevo lector. Esto sólo puedo calificarlo como de una buena noticia, aunque en realidad está por ver si esta etapa acabará siendo un buen conjunto de historias o una etapa de transición antes del «Next Big Thing». Pero considero que era esencial la vuelta a los orígenes y a los aspectos que convirtieron a los X-Men en los iconos que son. Una esencia que la Era de Krakoa decidió ignorar cuando no pervertir y maltratar, como a la mayoría de sus protagonistas.

La Era de Krakoa ha resultado una enorme decepción. Excepto HoX/PoX, no creo que vaya a volver a leer estos comics. Con eso está dicho todo.

PUNTUACIÓN: ARRANQUE INCREÍBLE, DECEPCIÓN A MEDIDA QUE AVANZABA, SACACUARTOS VERGONZOSO FINAL

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Reflexiones de Domingo 13/2024: Las taquillas de cine se hunden en 2024

¡Feliz Domingo! Llevaba algunas semanas queriendo comentar sobre las taquillas de los últimos estrenos, pero otros temas parecía que tenían prioridad. El fracaso de taquilla de Furiosa: De la saga Mad Max ha vuelto a poner sobre la mesa que estamos ante uno de los peores años para las recaudaciones de los cines. Las causas de esto son amplias, y voy a intentar resumirlas en el post de hoy.

La noticia corrió como la pólvora el pasado lunes 27 de mayo. Furiosa recaudó apenas 32 millones de dólares durante el fin de semana festivo de cuatro días del Memorial Day. Sumando la también exigua recaudación de la película de Garfield que también se estrenó ese fin de semana, se trata del peor fin de semana del Memorial Day en casi 30 años, excluyendo 2020, cuando los cines cerraron por completo debido al COVID.

Teniendo en cuenta que Furiosa cuenta con un presupuesto cercano a los 170 millones de dólares, nos encontramos ante el último fracaso de taquilla de 2024. He preparado la siguiente tabla con el resultado en taquilla de 10 películas mainstream palomiteras estrenadas este 2024. Los resultados son desoladores:

PPTO.TAQUILLA USARESTO MUNDOTOTALX2,5 s/PPTORENTABLE
FURIOSA170353368425NO
REINO PLANETA SIMIOS165128175303412,5NO
EL ESPECIALISTA1257571146312,5NO
CAZAFANTASMAS10011288200250NO
CIVIL WAR506845113125NO
MADAME WEB80444589200NO
ARGYLLE100455196250NO
DUNE PARTE 2195282429711487,5SI
GODZILLA V KONG135195371566337,5SI
KUNG FU PANDA 485193346539212,5SI
CIFRAS DE TAQUILLA 2024 Y POSIBLE RENTABILIDAD

Para analizar los datos de taquilla de blockbusters de grandes estudios, el multiplicador más extendido para calcular a partir de qué momento una película cubre los costes de producción y empieza a dar beneficios es comparar el datos de taquilla con el presupuesto multiplicado por x2.5. Siguiendo esta tabla, de los principales blockbusters de 2024, sólo Dune Parte 2, Godzilla v Kong y Kung-Fu Panda 4 han dado beneficios a sus productores. Las otras 7 películas de este listado son deficitarias.

Aquí hablamos únicamente de ingresos por venta de entradas en los cines. Dado que luego hay otras fuentes de ingresos (merchandising, ventas Blu-ray, alquiler y venta online, estreno en streaming, etc…) es posible que El Reino del Planeta de los Simios, Civil War o Cazafantasmas acaben siendo rentables. Pero en este caso, lo que quiero analizar es el impacto negativo que los cambios en los gustos de los consumidores y otros factores están provocando estas cifras exiguas de taquilla.

Y antes de entrar en temas propiamente de taquillas y de cambios en dinámicas de ocio y consumo, una primera apreciación que se me ocurre es que en muchos casos se está viendo como el mundo online no tiene nada que ver con el mundo real y la gente que físicamente tiene que hacer el acto de salir de casa y gastarse su dinero en las salas comerciales. Lo digo porque Furiosa y El Especialista tenían una aclamación casi universal antes de sus estrenos, con la gente super flipada por ver ambas. Y ojo que yo si pagué por verlas en el cine y me gustaron. Pero diría que a) la gente conectada a Twitter, Facebook o Instagram son un porcentaje muy pequeño de la gente que vive en el mundo real; y b) de ese 100% de gente flipadísimo por El especialista antes de su estreno, dudo que la mitad de ellos fueran al cine a verla, quedándose en la comodidad de su comedor. Porque las cifras de taquilla de ambas indican que no han interesado a casi nadie.

Se habla mucho del cambio de gustos de los jóvenes y cómo su rango de atención ha bajado a apenas minutos por culpa de los videos de Tik-Tok. Hay quien dice que cómo van a ir estos jóvenes a un cine a pasar 2 horas sin mirar su pantalla. Y puedo entender que esto puede ser en parte un factor, y que muchos jóvenes han perdido la costumbre de ir a ver una película en pantalla grande. Y no dudo que el % de gente que NO ha ido ni una vez al cine en 2023 aumentó respecto a 2022, y el de 2024 superará al del año pasado. Pero pensando en mi, si yo tengo este hobby del cine es porque mis padres me lo inculcaron cuando era niño llevándome al cine de forma regular. ¿Por qué aumenta el porcentaje de padres que no llevan a sus hijos al cine? Aparte por supuesto de los problemas económicos.

Sobre esto sin duda afecta la expansión del streaming y sobre todo la combinación del streaming con el COVID que nos obligó a quedarnos en casa durante meses. La gente, sobre todo los espectadores ocasionales de cine en pantalla, ha descubierto en los últimos años que para qué gastar su dinero en ir al cine cuando por el dinero de 2 entradas tienes un mes de suscripción a Netflix, que todas las semanas te inunda con una cantidad de contenidos imposible de consumir. Da igual que la mayoría sea mediocre, esta riada de estrenos justifica mantener la suscripción y hace que mucha gente sólo vaya al cine cuando una película realmente le apetece mucho. Para ver en el cine una película que pinta a malilla, para eso la veo «gratis» en casa en la plataforma.

Esto sin duda es un factor importante. Pero también toca recordar que el principal tiro en el pie a las salas comerciales se lo han dado los propios estudios de Hollywood cuando decidieron priorizar sus canales de streaming frente a las salas comerciales. Ya no es que durante el COVID todas estrenaron online y se saltaron a los cines. Es que ahora los consumidores sabemos que no hace falta ir al cine para ver el próximo estreno, dado que según los caso es 6 semanas o incluso menos esa película estará disponible para alquilar o incluso gratis en Disney+, Prime o Max. De nuevo, sólo los muy fans se animan a ir al cine, la gran mayoría del público parece que opta por esperarse para ver esa película en casa. Y esto no tiene nada que ver con si la película es «buena» o «mala». De hecho, muchas de las películas que incluí en el listado me gustaron y me parece que cumplen de sobra con su objetivo de entretenimiento. Pero no son lo bastante llamativas como para que provoque que el público se levante de sus sofás.

Tampoco es que los cines estén libres de pecado, porque hay muchas salas que están en condiciones lamentables de imagen y sonidos, con bombillas de proyección más opacas de lo normal que no muestran bien la imagen, o salas con sonidos surround que no funcionan. Problemas que los encargados saben que existen y deciden no hacer nada para ahorrarse unas perras, y que provocan que la experiencia no sea buena. Para no ver bien una película me espero y la veo en casa, que en muchos casos puedes tener unas televisiones con definiciones mejores que la de los cines.

Otro problema de las salas comerciales lo provocan la gente maleducada que se pasa toda la película hablando o que se pone a usar su móvil en medio de la película y que también molestan al resto de espectadores de esa sesión. Hace tiempo que ya no existe la figura del acomodador, pero desde luego los cines debería tener a alguien que controlara que la experiencia de los espectadores fuera la mejor posible. Obviamente eso no existe.

Por cierto, hay mucha gente que opina que la gente no va al cine por el alto precio de las entradas. Y por supuesto puede que haya gente que sufre problemas económicos y no se lo puede permitir. Pero al mismo tiempo, tengo amigos que se gastan todos los fines de semana 40/50 €uros en gintonics diciendo que el cine es caro. Y claro, esto me indica que en realidad no es un tema de precio, porque para otras cosas no te molesta gastarte ese importe o mucho más. Y acepto que el precio de fin de semana no es barato, pero luego hay otras muchas opciones para ver cine económico, empezando por el día del espectador o las promociones de algunas salas (tipo la CinesaCard) que ofrece packs de entradas a precios reducidos. Se puede ver cine sin pagar un dineral, pero hay que querer verlo para empezar.

Y a esta tormenta perfecta se une la huelga de guionistas y actores del año pasado, que ha provocado que la mayoría de los grandes blockbusters del año retrasaran su estreno a 2025. Si resulta que sólo las películas que son percibidas como un «EVENTO» son las que consiguen llevar público a las salas, por ejemplo Dune Parte 2, resulta que en 2024 casi no vamos a tener ninguno. Resulta clave recordar que mientras los expertos se quejan de que este mayo de 2024 va a ser uno de los peores meses de toda la historia en lo referido a recaudaciones, históricamente Marvel Studios siempre estrenó en mayo su principal estreno del año. En 2024 no hubo ninguno, y el resultado es que las salas sufren por ello.

¿Dónde están ahora los odiadores del MCU? ¿Los que querían que desapareciera? Ahora que no hubo ninguna película de Marvel Studios es cuando deberían haber aprovechado para disfrutar de la variedad de estrenos que no son de superhéroes que se han estrenado este año. Y sin embargo tampoco fueron a ver esas películas.

NO tengo respuestas ni soluciones mágicas. Por mi parte, lo único que puedo hacer como consumidor es poner mi cartera donde pongo mis opiniones. Ir al cine y llevar a mi hijo para que vea conmigo las películas que sean apropiadas para él. Pero además, NO gastar mi dinero en aquellos cines que no cuidan su equipo y no proyectan sus películas en óptimas condiciones.

Si queremos que el negocio del cine prospere, hace falta que los consumidores veamos cine en pantalla grande. Porque de los contrario los estudios dejarán de producir los grandes blockbusters de presupuestos importantes, y se limitarán a producir aquellas historias que puedan ser contadas con 50 millones de presupuesto o menos, cantidades que son más fáciles de recuperar. Y yo quiero lo contrario, que Marvel, Disney, Paramount o Warner hagan las películas más grandes que la vida que merece la pena ver en pantalla grande. Pero para ello, y mal que le pese a algunos, los estudios deben tener beneficios con estas películas. De lo contrario, la cosa pintaría aún peor de lo que lo hace ahora.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Reflexiones de Domingo 09/2024: Sobre Mark Millar, los señalamientos y la polarización

¡Feliz Domingo! Quiero aprovechar la sección Reflexiones de Domingo hacer un artículo un poco diferente a los que suelo hacer, al comentar una idea que me viene rondando desde hace días. Una idea que empieza en el odio que se le tiene a Mark Millar en redes sociales, pero que en realidad es la excusa para hablar sobre los señalamientos, los marcos mentales que culturalmente se han impuesto y sobre el crecimiento de los extremismos que buscan levantar muros y separar a la gente entre buenos y malos.

Mark Millar (Escocia, 1969) es uno de los grandes nombres del comic mainstream americano, con más de 30 años de experiencia en primer nivel. Su primer comic en DC fue Swamp Thing en 1994, y tras las maravillosas Super Adventures, el segundo volumen de The Authority o Superman: Red Son, se mudó a Marvel. Los primeros años de la década de 2000 fueron algunos de los mejores años de la historia de Marvel, en los que realizó algunos de sus comics más populares como son The Ultimates con Bryan Hitch y Civil War y Old Man Logan con Steve McNiven. Durante sus años en Marvel, Millar entendió que el futuro del comic mainstream (y el dinero) estaba en los comics de creación propia, creando su sello Millarworld en el que ha publicado sobre todo en Image Comics algunos comics super exitosos que tuvieron además adaptación cinematográfica: Wanted, Kick-ass y Kingsman. Tras la compra de Netflix del Millarworld, llegaron Jupiter´s Legacy y Super Crooks con diferente éxito, pero esto no puede ocultar el hecho que Millar se ha juntado en los últimos 20 años con los mejores dibujantes del medio para realizar unos comics siempre super entretenidos: Chrononauts, Starlight, Empress, Renacida, The Magic Order, Nemesis y Nemesis Reloaded, Prodigy, The Ambassadors, The night club… Big Game fue el gran evento que unió estos 20 años de historias de Millarworld, comic con el que colaboró el genial Pepe Larraz.

Millar es un escritor talentoso de gran experiencia que durante estos años ha sabido entender los gustos del público mainstream para ofrecer comics COMERCIALES en el sentido más positivo del término, que conecta con la idea de POPULAR. En el pasado se le acusó de hacer comics que le sirvieran casi a modo de storyboard para poder vender los derechos en Hollywood, lo cual incluso si fuera cierto (yo no lo creo) lo único que mostraría es un autor que sabe venderse mejor que el resto de profesionales del mundo del comic. Gente que les gustaría poder vender alguna historia a Hollywood y que siguen sin saber cómo hacerlo. Esta capacidad de Millar, unido al demérito de los demás, y el éxito que consiguió cuando abandonó Marvel al decidir centrarse en sus comics de creación propia, le ganó cierta animadversión por parte de algunos profesionales y de lectores marvelitas.

Por ponerle un pero, hubo unos años en que Millar pecó de utilizar una estructura similar en muchos comics, creando personajes hiper molones y punkis que sufrían la traición de un traidor que trabajaba con unos malos que llevaban a cabo un plan perfectamente planificado, que finalmente son derrotados por un último giro (más o menos justificado) que echaba por tierra los planes de los malos. Ejemplos de esto lo tenemos entre otros en el comienzo de Jupiter´s Legacy o en The Magic Order. A esto hay que sumarle la idea de «molonismo» total, con protagonistas y villanos realizando punkarradas de todo tipo, que podían sugerir unas ganas desmedidas en hacer comics que llamaran la atención del público. Fijaros que calificar como negativo buscar que tu comic llame la atención del público lo bastante como para que lo compres, ya indica muchas cosas. Sin embargo, esto que era cierto en el pasado creo que ya no sucede tanto en los últimos años, en los que veo a Millar mucho más entonado con comics como Nemesis reloaded o Big Game. O igual es que el dibujo de Jorge Jiménez y Pepe Larraz mola demasiado, que también es posible. Por otro lado, como alguien me comentó en Twitter, decir que Millar repite esquemas narrativos en realidad es algo que sería aplicable al 99% de escritores mainstream.

Millar se ha convertido en un personaje super mediático, por ejemplo desde su canal de Youtube que os recomiendo, en el que habla con creadores de primer nivel del mundo del comic. Y desde su atalaya mediática no ha dudado expresar públicamente los problemas que él ve en la industria mainstream americana, que pasan por el convencimiento de que la baja calidad de los comics actuales se debe, entre otros motivos, que Marvel y DC no pagan lo suficiente a los creativos, provocando que haya una fuga de talento hacia otros medios mejor pagados. Esto hace que gente menos capaz y con mucho menos talento respecto por ejemplo a lo que había hace 10/15 años esté realizando unos comics que no apelan al comprador actual que ha mantenido durante estos años a Marvel o DC con su dinero, ofreciendo comics de calidad cuestionable. Hasta hace unos años, el camino de un creador era realizar varios comics indys que llamaran la atención de las Majors lo bastante para contratarles una vez ya tenían un nombre en el mundillo. Por el contrario, ahora parece que Marvel y DC están contratando a gente con una obra previa desconocida o inexistente, y esta gente en cuanto se han creado un nombre se marchan a crear comics de creación propia para ganar más dinero.

Expresar la idea que una manera de atraer profesionales capaces de atraer ventas a los comics Marvel o DC pasaría por aumentar los royalties a partir de un cierto nivel de ventas, algo lógico para conseguir que un Joe Abercrombie (por ejemplo) se animara a hacer algo para Marvel, le granjeó la crítica de (entre otros) algunos profesiones en nómina de Marvel actuales. Escritores que nunca han vendido las cifras que Millar indicaba para poder cobrar dichos royalties, claro. Porque se trata de convencer a Frank Miller (o cualquier autor que genere impacto mediático, Miller en realidad está muy mayor) para que trabaje con Marvel, autores que puedan vender no 100.000 ejemplares sino 500.000, y que son los que pueden imbuir nueva vida a una industria que sin duda está huérfano de grandes COMICS que revitalicen la industria.

Otra idea con la que estoy muy de acuerdo que le he oído a Millar en varias ocasiones es que es absurdo que se quiera echar en cara a los lectores que un comic se cancele por bajas ventas, y lo que tendrían que hacer Marvel, DC y sus trabajadores no es abroncar a sus compradores sino publicar más y mejores comics que esos compradores quieran comprar porque conectan con sus gustos. Lo siguiente que voy a decir no lo dice Millar, es de cosecha propia, y es que Marvel está tan orientado a publicar comics dirigidos a intentar captar un público «diverso» que NO existe en el canal de las librerías especializadas, que están perdiendo a los compradores actuales que sí eran clientes fijos de la Casa de las Ideas.

Siempre pensé que la antipatía que un sector de creadores tenían hacia Mark Millar venía en parte de la envidia ante un escritor que había demostrado una y otra vez que hace comics más populares y exitosos que los suyos, aparte de haber vendido múltiples veces comics que se convirtieron en película. Antipatía compartida por una parte del fandom e incluso la crítica, para la que siempre parece que hacer comics «populares» sea un problema. En realidad que caiga mal a una parte de lectores no es un problema para mi, porque ya se sabe que para gustos, colores. No tengo problema con que cada uno opine lo que quiera sobre el autor que sea. Pero en los últimos días varias cosas me hicieron ver que aunque lo ser un autor demasiado «popular» seguro es un factor, lo principal hoy en día es que ha sido etiquetado como «FACHA» desde determinados ámbitos comiqueros.

Escuchando el podcast de Sala de Peligro dedicado a The Ultimates, sin decirlo explícitamente el invitado David Galán Galindo dejaba entrever que Millar no le gusta, no se si como persona pero seguro que no como creador. Y más que el contenido del podcast, interesante y entretenido como siempre, en el que sobre todo Enrique Machuca matiza muchísimas cosas sobre la figura de Millar y The Ultimates en positivo y en negativo, lo que provocó que algo hiciera click en mi cabeza es leer numerosos comentarios en Twitter España con cosas como «¿Pero no habiamos quedado que Millar es facha?» Hace tiempo que leo críticas e insultos de todo tipo en USA, pero me chocó ver esta inquina hacia Millar en España. No me lo esperaba. No sé que esperaba, en realidad. Pero seguro que eso no. Igual esta etiqueta la tiene desde siempre y yo no me di cuenta hasta ahora, también es posible.

«Como el Capitán América de los Ultimates es un facha, Mark Millar seguro que también lo es«. Ese es el nivel de algunas críticas repetidas idiotamente en redes sociales, como si un personaje imaginario definiera a una persona. Se deben creer muy listos los que expresan opiniones de este tipo, pero muestran todo lo contrario. Aparte que hay que negar la mayor a todos los niveles. Empezando porque el Capitán América Ultimate NO es facha, sino que Millar lo pensó como si fuera republicano, pensando que demográficamente la mayoría de policías y miembros del ejército en la actualidad se identifican como tales, y por tanto tendría sentido que este Steve Rogers también lo fuera. Algo que no se puede negar que tiene sentido como concepto, te guste más o menos la ejecución. Pero la otra gran mentira es que Millar sea «facha» cuando es una persona cuyas ideas políticas le alineaban con la izquierda escocesa. Varias declaraciones suyas le muestran como una persona analítica que entiende que temas complejos no pueden ser reducidos a un SI/NO absolutos, al ser cuestiones en las que cada opción implica cosas positivas o negativas.

En un hilo de Twitter comenté que «Me doy cuenta que en realidad se le odia (a Millar) porque piensan que ¡es de derechas! Y tendría su gracia si no fuera lamentable, pensando que Millar afirma ser votante de izquierdas en Escocia. Supongo que escuece que alguien de izquierdas afirme que los comics actuales de Marvel y DC son una mie&€# en parte por la cuestión identitaria, y de ahí la etiqueta

Pensando en ello, si ya es malo ver repetir hasta la saciedad esta mentira de «Millar es facha», me doy cuenta que yo mismo he caído en aceptar el marco mental de la izquierda, que considero no sólo erróneo sino muy pernicioso, y que explica muchos de los problemas, acosos y cancelaciones que estamos viendo en el ámbito del entretenimiento. Y es que es injusto que se critique como facha a Millar cuando es votante de izquierdas, lo que implica que si fuera de derechas si se le podría criticar sin problema. Y me asusta esta idea de pensamiento único que se está intentando imponer. Más que la crítica a Millar en si, esto es lo que creo más preocupante.

Da igual que los comics Marvel actuales tengan una calidad media muy deficiente. Da igual la evidencia que los comics de superhéroes venden cada vez menos en el canal de las librerías especializadas y muchos lectores se refugian en los clásicos porque las novedades no conectan con los compradores veteranos, que son los únicos que compran porque no hay relevo. Aparte de la gente que no lo anuncia en redes sociales, simplemente deja de comprar y busca entretenimiento en otros medios. Si eres un profesional y te atreves a decir que se pueden hacer mejor las cosas y que los comics actuales han perdido calidad, automáticamente eres calificado de FACHA. Un hecho a tener en cuenta es que por tener ideas políticas situadas a la derecha, el calificativo negativo de FACHA es lanzado contra ti automáticamente, da igual que seas moderado liberal o de extrema derecha, no hay matiz posible. Ya estás señalado.

Esta deshumanización y simplificación grosera no es algo limitado al mundo del comic, se lleva viendo hace años en la política. Es mucho más fácil descalificar a alguien como «facha» (o «machista», es exactamente lo mismo) que tener que replicar los argumentos de esa persona, cosa que normalmente no pueden ni tienen la capacidad para ello. A otro nivel, es lo mismo que estamos viendo en la actualidad cuando Pedro Sánchez califica como «bulo» cualquier cosa que no le guste, poniendo en el mismo saco bulos reales groseros que viven en redes sociales con informaciones ciertas como las de El Confidencial sobre la actividad profesional de Begoña Gómez y su conexión con empresas que han recibido ayudas públicas, que dos meses después aún no han sido explicadas. Descalificas al mensajero para intentar que no se piense en el mensaje, que informa sobre hechos ciertos que han sucedido.

La idea que como Millar es de izquierda no se le debería atacar pero si es de derecha hay barra libre sin repercusiones, es una idea super perniciosa. Aparte de la locura que es no valorar una obra de entretenimiento por lo que es sino por la percepción que se tiene del creador. Si Millar es «facha» (no lo es), se intenta sugerir que nada de lo que haga podrá ser nunca «bueno». Por supuesto, nadie que se califique de izquierdas debería comprar un comic suyo, según los salvadores de la moral de las redes, y mucho menos expresar que te gusta.

Y aunque no sea el caso de Millar, en realidad ¿Qué pasa si un autor es de derechas? ¿Si el autor es de derechas no vas a comprar un comic aunque sea una pasada? Y yendo más allá con una realidad que ya está sucediendo en USA, ¿Si alguien es de derechas Marvel o DC no debería contratarle? Está pasando, mucha gente en redes sociales, incluidos algunos autores «comprometidos», están pidiendo que no se contrate a profesionales según sus ideas políticas. Y no hablo de comicgaters, sino de autores normales que simplemente no se quieren significar políticamente. El fanatismo que está creciendo en las sociedades occidentales me parece terrible, es algo que no es sano ni deseable.

Por suerte, el mundo real no es así. Todos conocemos a gente en el trabajo, en nuestro círculo de amigos, etc… con diversas opiniones sobre cosas con las que yo posiblemente no esté de acuerdo. Pero a nadie se le ocurre decir «no le hablo porque vota a X». En el mundo real la gente normal no entendemos de blancos y negros absolutos, que es lo que parece que se intenta imponer en las redes sociales. Y justo porque la realidad es compleja, se puede expresar que los comics Marvel están en su peor momento creativo en décadas y eso no convierte a Millar o quien lo diga en un «comicgater». (Por cierto, aunque no es el momento, el uso del calificativo «comicgater» para señalar a autores también daría para un artículo). Hace unos meses, mostrar Millar su apoyo a un librero que expresó su opinión en un video y que fue objeto de una vergonzosa burla, acoso y una descalificación en redes sociales, algunas de las cuales fueron realizadas por autores de comic, también le valió a Millar ser calificado de todos los colores por miembros del lado «progresista» del mundo del comic. El acoso está mal, lo haga quien lo haga. Incluso si lo hace alguien que dice ser «progresista». No hay nada de progresista en acosar y denigrar a alguien por opinar distinto a ti.

Y vuelvo a una idea clave para mi. Que Millar sea de izquierdas, derechas o centro tendría que dar igual para poder valorar y disfrutar de los comics que realiza. Mark Waid creo que es el mejor escritor de pijameo ahora mismo debido a su maravilloso Batman – Superman: World´s Finest con Dan Mora, y se ha significado en muchas ocasiones en redes sociales de formas no siempre positivas. Y de igual forma, si Los 4 Fantásticos de Dan Slott me parecieron aburridísimos, no es por la opinión que tengo de Slott como persona, que en realidad no tengo ninguna, sino por lo que este comic me ofreció. Algo que entiendo que es lo que debería ser lo normal en un mundo normal.

Obviamente, no nací ayer. Y como llevamos viendo desde hace años, empezando con Woody Allen, las cancelaciones de gente de la cultura y el entretenimiento buscan la muerte social y profesional de la persona puesta en el punto de mira. El tristísimo suicidio de Ed Piskor (al que entre otras cosas también se le calificó de «comicgater» sin serlo, algo que en realidad era lo menos grave) muestra una persona desesperada que sabe que una vez te han acusado de ser un «agresor sexual» ya no hay vuelta atrás aunque sea una acusación falsa y sin fundamento, profesionalmente te has convertido en un apestado. Warren Ellis también ha aprendido que no hay expiación posible a tus pecados da igual las disculpas que expreses y los cursos que hagas, vas a ser material tóxico años y años, y más en una industria pequeña y asustada como es el mundo del comic americano. Y son ejemplos que quedan muy lejos de esto de Millar, que sigue siendo un autor de gran éxito con su sello Millarworld. Pero cada vez que se asocia el término «FACHA» a Millar (o a quien sea), se busca destruir profesionalmente a esa persona.

Otra reflexión que me viene a la cabeza viene referida a que el mundo de la cultura y el entretenimiento es mayoritariamente progresista y/o de izquierdas. Creo que eso es indudable. Y dentro de esta realidad, un lector / espectador de derechas hemos disfrutado toda la vida obras que podían o no encajar con nuestras opiniones en determinados ámbitos. Que una película sea de Almodóvar (por poner un ejemplo) no me impide disfrutarla cuando conecta con mis gustos, como me pasa con ese peliculón que es Todo sobre mi madre. Y si no me gusta una película no tiene nada que ver con si me gusta o no la persona, es que no he conectado con la historia, el tono o lo que sea. Como digo, la gran mayoría de gente normal de derechas estamos abiertos a leer puntos de vista de todo tipo, lo llevamos haciendo toda la vida, aceptando la posibilidad de aprender o expandir nuestros conocimientos. Y emocionándonos con obras de creadores con los que igual no coincido en temas políticos.

Sin embargo, en los últimos años estoy detectando un número cada vez mayor de personas de izquierda que están tan acostumbrados a consumir / escuchar / leer / comprar sólo productos «de su cuerda» que NO aceptan puntos de vista diferentes a los que ya tiene. La posibilidad de ampliar conocimientos o incluso poder cambiar de opinión ante nuevos hechos o conocimientos parece un anatema para ellos. En teoría se pide que haya más variedad de contenidos, siempre dirigido al ámbito identitario, pero cuando se estrena una película como Sound of freedom ponen el grito en el cielo, llegando a expresar su queja sobre que se estrene una película interpretada por un actor que es ultra religioso y de derechas. Aunque la película fuera super inofensiva políticamente hablando. Esto se lleva viendo desde hace años en las universidades americanas, en las que no se pueden tocas determinados temas que puedan «ofender» a los estudiantes.

En el mundo del consumo y del entretenimiento, me da la sensación que los espectadores de derechas somos muchísimo más tolerantes con todo tipo de ideas, en contraposición con una izquierda más dedicada a la cancelación de lo que no les gusta que a escuchar voces contrapuestas como forma de poder crearte tu propio punto de vista. Y no es algo que vea que vaya a ir a mejor, más bien al contrario, viendo la polarización que se está provocando en nuestra sociedad. Esto es algo que hace unos años sólo escuchabas a extremistas, pero que cada vez veo más en gente «normal», que se están creyendo y haciendo suyo un argumentario terrorífico que no debería aceptarse en una sociedad democrática. Pero claro, cuando un presidente de gobierno expresa en su discurso de investidura que no aspira a gobernar para todos los españoles sino a levantar un muro contra el 50% de la población, cómo no van a permear esas ideas a una parte de la sociedad.

Justo porque el mundo real está cada vez peor, no quiero que en los pocos ratos que tengo para mis hobbies y mi entretenimiento me vengan autores mediocres a colarme panfletos políticos infumables. Panfletos que se limitan a hablar de ellos mismos y sus castañas identitarias en lugar de pensar en como se comportarían y actuarían personajes con más de 60 años de vida. Y ya de crear historias entretenidas ni hablamos. Porque lo importante es que mensaje sea «importante», que sea legible es totalmente secundario. Para eso que no me busquen.

Si tengo que poner mi cartera donde pongo mis opiniones, cada vez me lo ponen más difícil para poder seguir comprando comics de Marvel o DC. Por suerte, siempre me queda mi comicteca, no me acabo todos los comics que ha comprado en los últimos 40 años. Y la nueva hornada de comics del ámbito indy como los que está realizando Robert Kirkman en su sello Skybound, entre otros. No voy a dejar de leer, pero probablemente cada vez menos de las dos grandes, que al final son empresas dentro de grandes conglomerados empresariales del entretenimiento que buscan el beneficio, no agradar a un lector veterano como yo.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!