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Crítica de The Boys temporada 4 episodios 4-5 (Prime Video)

El visionado semanal de la cuarta temporada de The Boys en Prime Video me está dando un disfrute total. Hoy quiero comentar los episodios 4 y 5, emitido esta semana, y ya dejaré para una última reseña mis impresiones generales de esta temporada.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Episodio 4. La sabiduría de los siglos.

¡La VNN se complace en anunciar su nueva serie #BombaDeLaVerdad !¡Uníos a Firecracker, la presentadora, y a sus invitados famosos en el estreno de las 6 horas en directo en el que se revelará la verdad sobre Starlight y sus fiestas con Adenocromo!

Episodio 5. Cuidado con el Galimatazo, hijo mío.

¡Atención #superfans ! ¡Esta año en #V52 , no os perdáis a A-Train en vivo y en directo presentando un avance exclusivo de su impactante biografía: Entrenando a A-Train! V52: ¡Con la fuerza de los fans, para los fans!

Eric Kripke se mantiene como showrunner de esta cuarta temporada de The Boys, que va a tener una extensión de 8 episodios. Antes del estreno Prime Video confirmó que había dado luz verde a una quinta temporada, que empezarán a rodar en cuanto sea posible. Estos dos episodios han sido dirigidos por Phil Sgriccia y Shana Stein, y cuentan con guiones de Geoff Aull y Judalina Neira.

En el reparto tenemos como siempre a Karl Urban como William «Billy» Butcher y Antony Starr como Homelander. Junto a ellos están Jack Quaid como Hugh «Hughie» Campbell Jr, Erin Moriarty como Annie January / Starlight, Jessie T. Usher como Reggie Franklin / A-Train, Laz Alonso como Marvin T. «Mother’s» Milk, Chace Crawford como Kevin Moskowitz / The Deep, Tomer Capone como Serge / Frenchie, Karen Fukuhara como Kimiko Miyashiro, Nathan Mitchell como Black Noir II, Colby Minifie como Ashley Barrett, Claudia Doumit como Victoria «Vic the Veep» Neuman y Cameron Crovetti como Ryan, el hijo de Homelander.

Los nuevos personajes para esta temporada son Susan Heyward como Jessica Bradley / Sister Sage, una supes super inteligente que será reclutada por Homelander. Valorie Curry como Firecracker, una difusora de bulos de ultraderecha en internet que entrará a formar parte de The Seven, y Jeffrey Dean Morgan como Joe Kessler, un antiguo compañero de Butcher, completan el reparto en sus papeles principales. Y en el quinto episodio tuvimos la sorpresa de la aparición de Giancarlo Esposito como Stan Edgar, el antiguo CEO de Vought ahora en prisión.

The Boys está manteniendo un nivel brutal esta cuarta temporada. Un primer detalle que me gusta es que sus creativos plantean el episodio como unidad de medida narrativa, ofreciendo puntazos espectaculares en todos los episodios para varios de los protagonistas. En episodio 4 sobre todo destaca por la masacre que Homelander realiza en el laboratorio donde se crió. Y me gusta mucho que aunque claramente Homelander es un psicópata asocial muy peligroso, todo es consecuencia del maltrato que sufrió de niño mientras los investigadores realizaban todo tipo de tests dolorosos e intentaban condicionarle mentalmente. Homelander es una víctima, pero también es un potencial asesino de masas, y Antony Starr se sale como siempre en este episodio.

Los creativos no ocultan que The Boys es también una crítica hacia los republicanos y los americanos de creencias aún más a la derecha que éstos, como los evangelistas y demás sectas ultra religiosas. El programa de Firecracker contra Starlight es una burla hacia los programas religiosos que tiene bastante gracia. Y la cerdada de Firecracker de publicar el informe medico de la heroína contando al mundo que tuvo un aborto, calificándola como una asesina de niños, es un momento tremendo que sirve para visibilizar el drama que deben estar viviendo muchas mujeres en Estados Unidos que intentan abortar en estados que cada vez se lo ponen más difícil.

Hay mucho gore y mucho elemento exagerado en The Boys, es algo que está en su ADN, como vemos en este episodio con el estallido del poder de Butcher. Pero las críticas bestiales a la sociedad americana están claramente a la vista para todo el que lo quiera ver. Y además, los escritores emplean mucho tiempo en plantear tramas interesantes para los protagonistas. Tramas como la de Frenchie que hacen la pregunta de si una mala persona que ha asesinado a mucha gente puede lavar sus pecados o si merece el castigo eterno me parece muy interesante. Frenchie desde luego no cree que eso sea posible.

Starlight es la que peor lo pasa este episodio, al destapar Firecracker el momento más doloroso de su pasado, y aunque sabes que no debería, que le parta la cara a ostias es super satisfactorio. Aunque a la larga sea una mala idea que hace más mal que bien a su causa contra Homelander, que es precisamente lo que buscaba Sage cuando le dio el dossier a Firecracker.

Y luego está Hughie y su dolor ante la muerte inminente de su padre. Esta trama estaba siendo dolorosa para él pero quizá era la mas floja hasta el momento. Pero la cosa va a cambiar cuando A-Train le entrega un vial de compuesto V para que Hughie intente curar a su padre. Esto nos da un cliffhanger estupendo que nos puso los dientes largos de cara al quinto episodio.

Y es que en el episodio 5 todo lo relativo al padre de Hughie (interpretado como siempre por Simon Pegg), es tremendo. La alegría inicial al despertarse y mostrarse sereno y tranquilo en seguida cambia para convertirse en una pesadilla cuando el compuesto V provoca que se vuelva loco y empiece a matar gente en el hospital. Al final, Hughie ayuda a su padre a morir, y queda claro que el compuesto V es algo terrible, en ningún caso algo que pueda ayudar a la sociedad. Los Super en The Boys son peligrosos, y esto nos lo recuerda de forma salvaje.

El momento ligero y divertido viene de la búsqueda del virus que puede matar super (que fue presentado en Gen V) por parte del grupo de Butcher y MM, a los que se les une Victoria Neumann y la sorpresa del episodio del retorno de Giancarlo Esposito como Stan Edgar. Esposito siempre está bien, y la reunión con su hija nos da varios momentos muy chulos. Además, la lucha contra animales super poderosos de la granja que se han vuelto locos por el compuesto V ofrece escenas super gores y super divertidas que me tuvieron con la sonrisa en la cara todo el rato.

The Boys sirvió para que Garth Ennis y Darick Robert mostraran su odio contra los comics de superhéroes. Así que ver como la serie otra vez ridiculiza a Marvel Studios y a sus fans con la burla que hacen de las presentaciones que hacen en la SDCC de sus siguientes películas y series me lo tomo como una forma de ser coherentes con el comic original. Reconozco que algunas bromas me hicieron gracia, como cuando Ted Knight dice que habiendo pasado un año de su última película ya va siendo hora de hacer un reboot. Esto en realidad no lo ha hecho Marvel Studios sino más bien Warner, pero como digo las criticas a la industria me hacen gracia. Me hacen gracia dentro de ver el elemento tramposo de base, al tener un producto de una competidora (Prime Video) atacando a la competencia mientras hace lo mismo, crear spin-ofs para intentar ordeñar la vaca y alargar una serie que igual podría pensarse que debería haberse cerrado esta temporada en lugar de estar pensando en como alargar las tramas. No se me escapa que a pesar de todo lo macarras y punkis que se muestras, los productores y el creador son igual de corporativos que lo que dicen criticar.

Y luego tenemos lo que son las tramas principales de la temporada. Por un lado Butcher y Kessler no han conseguido el virus mata super pero si han secuestrado al científico que puede recrearlo, haciendo que Victoria Neumann piense que ha muerto, lo que sugiere que esta trama del virus va a ser importante no tanto en esta cuarta temporada sino en la quinta. 

Y por otro lado tenemos a Homelander. Por un lado quiere convertirse en el Dios del planeta que gobernará a las pulgas humanas a sangre y fuego. Y parece que todos los miembros de The Seven, más la sorpresa de la aparición de los personajes de Gen V Sam y Emma, están con él. Sin descartar que Sage tenga sus propios planes al respecto. Por otro lado, aunque su hijo Ryan en el fondo es un buen chico que quiere ayudar a la gente, Homelander está pervirtiendo estás creencias haciendo que sus actos empiecen a ser amorales situándole por encima de la moralidad humana. Aunque podría decirse que esta trama avanza lentamente, en realidad yo no lo creo, porque estos 5 episodios me han gustado mucho y me hacen pasar siempre un rato estupendo.

Por todo ello, la verdad es que estoy disfrutando del visionado semanal de The Boys. Me entretiene, siempre tiene momentos gores y los protagonistas me importan y me fastidia que sufran como lo están haciendo. No le puedo pedir más a una serie de este tipo, y si te gusta las historias con gore y momentos over the top, creo que tú también lo pasarás bien.

Comparto el trailer de esta temporada:

No se si esto es más de lo mismo, pero The Boys sigue dando lo que mejor sabe, mucha macarrada, sátira y violencia extrema. He disfrutado mucho estos dos episodios, tengo que reconocerlo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Furia Max: Mis guerras perdidas de Garth Ennis y Goran Parlov (Marvel Comics – Panini)

Descubrir que Garth Ennis ha vuelto a Marvel para publicar una nueva historia de Punisher Max conectada con el Nick Furia Max me hizo volver a la serie original de 2011-12 (2013 en España), realizada en colaboración con Goran Parlov y color de Lee Loughridge. Furia Max: Mis guerras perdidas es un repaso cínico y triste a la historia de las guerras en que Estados Unidos de metió en la segunda mitad del siglo XX.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Nueva serie! Garth Ennis, el aclamado autor de la mejor etapa de Punisher, se alía con su viejo compañero de batalla Goran Parlov para mostrarte su perspectiva de una figura clave dentro del Universo Marvel. En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, Nick Furia se lanza de pleno a cualquier batalla que le ofrezcan. Pero el mundo de los superhéroes está cambiando las cosas. La guerra del futuro será diferente a cualquier otra y necesitará de un Furia diferente. ¡Aquí descubrirás la manera en que el Sargento Furia llegó a convertirse en el mayor espía que haya conocido jamás la historia!

Las guerras de Nick Furia le llevan a una sucia misión en Vietnam, donde se cruzará en el camino de Frank Castle antes de convertirse en El Castigador. Furia debe asesinar a un general del Viet-Cong, pero cuando sea capturado junto a Castle y descubra el punto de vista de éste, tal vez verá las cosas de otra forma. Y por si fuera poco, en este volumen Furia se encuentra con una de las más brutales creaciones de Garth Ennis para su etapa en MAX Punisher: ¡¡Barracuda está aquí, tan bestia como siempre!!

Fury Max: Mis guerras perdidas es una serie completa recopilada en dos tomos 100% Max, que publican Fury Max 1-13 USA. Estos tomos fueron publicados en España en 2013.

Garth Ennis (Irlanda del Norte, 1970) comenzó su carrera en la industria británica, trabajando en Crisis, 2000AD y Judge Dredd Megazine, para la que escribió Judge Dredd, Strontium Dogs, y True Faith entre otros.

En 1991, Ennis se hizo cargo de la serie de terror Hellblazer, del sello Vertigo de DC Comics, junto a Steve Dillon. Escribieron la serie hasta 1994, cuando la abandonaron para crear Predicador, que duró de 1995 a 2000 y es considerada la obra cumbre de Ennis junto a su Punisher Max. De 1993 a 1995, Ennis trabajó con el dibujante John McCrea en otro título de DC, The Demon, durante el cual el dúo introdujo al asesino a sueldo superpoderoso Tommy Monaghan, un personaje que Ennis y McCrea utilizarían en el propio título del personaje, Hitman. Hitman contó con 60 números, publicados entre 1996 y 2001. Otros proyectos de DC Comics escritos por Ennis incluyen Bloody Mary para el sello Helix con Carlos Ezquerra; un arco en The Authority y Midnighter para el sello Wildstorm; Unknown Soldier, con la que este Furia Max comparte numerosos elementos, Goddess y Pride & Joy se publicaron todas en el sello Vertigo.

El primer trabajo de Ennis para Marvel fue Punisher Kills the Marvel Universe, en 1995. Tras el final de Hitman, Ennis recibió una nueva oferta para escribir Punisher en Marvel, comic en el que volvió a colaborar con Stev Dillon. Ennis relanzó The Punisher bajo el sello MAX de Marvel, lo que permitió historias más oscuras y violentas. Su serie de 60 números a la que hay que añadir varias miniseries y especiales se considera la obra cumbre del personaje.

Dentro de los comics de creación propia es conocido sobre todo por The Boys junto a Darrick Robertson, además de por sus numerosos cómics bélicos, como War Stories, Battlefields, Out Of The Blue, The Stringbags y Sara.

Goran Parlov es un dibujante de cómics croata nacido en Pula (Croacia) en 1967. Se licenció en la Academia de Bellas Artes de Zagreb en 1991. Comenzó a dibujar cómics profesionalmente en los años 90, tras trasladarse a Italia. Su primer trabajo publicado fue en la revista Ken Parker Magazine. En 1993, Parlov se incorporó a Bonelli, donde empezó ilustrando la serie Nick Raider, y más tarde pasó a Magico Vento. A principios de la década de 2000 comenzó a trabajar para el mercado estadounidense, primero en Vertigo, donde terminó la serie Outlaw Nation de Jamie Delano para Goran Sudžuka. Posteriormente hizo un arco de relleno en Y: The Last Man, y más tarde empezó a trabajar para Marvel, donde sobre todo destaca su colaboración con Garth Ennis en Punisher MAX y Punisher Max: The Platoon. También ha trabajado con Mark Millar en su sello Millarworld, primero en Starlight, uno de los mejores comics de Millar que es un precioso homenaje a Flash Gordon, y luego en un arco de Hit-Girl.

Cuando leí esta miniserie hace 10 años la verdad es que no conecté con la clave que Ennis planteaba para este Nick Furia Max. Porque frente a la versión heroica de Furia en los comics para todos los públicos de Marvel, como agente primero y director de S.H.I.E.L.D. después, esta versión adulta en el sello MAX presenta a un yonki de la guerra que es el único sitio donde está a gusto y que hará lo que sea para ser destinado a otro conflicto armado, sea el que sea. Los Estados Unidos en la 2ª Guerra Mundial se colocaron en el centro moral de la geo-política mundial tras combatir a los nazis, a los fascistas italianos y a los japoneses. Pero a este Furia le da igual a quien combate con tal de tener él su dosis de violencia y adrenalina. Esta mirada cínica y probablemente atinada de como debe ser por dentro una persona que no quiera vivir en el mundo real y que sólo se siente vivo en medio del conflicto, es algo que no me gustó en su momento, pero en esta relectura en la que sabía lo que había lo he disfrutado un montón, una vez he alejado esta obra de las versiones previas, que son obviamente otra cosa.

Si este Nick Furia sale mal parado en este comic, peor lo tiene la política exterior de los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX. Ennis hace una crítica brutal ante las atrocidades sin control que cometieron por todo el mundo en unos tiempos en los que parecía que cualquier cosa valía con tal de detener el avance del comunismo. Más que una novela en 13 partes, Ennis plantea esta serie como un comic clásico en la que presenta 4 arcos de tres números cada uno, situados en 4 momentos y lugares diferentes del planeta que explican la inmoralidad de la política exterior americana: Indochina, Cuba, Vietnam y Nicaragua. Es curioso que quizá en la primera misión aún podía haber duda sobre la moralidad o no de la política americana, pero a medida que pasa el tiempo se aprecia como hombre mediocres egoístas controlaban las operaciones militares, y sólo pensaban en su interés y en el de sus socios. Algo en lo que normalmente los soldados de a pie pagaban el precio, claro. Los personajes como el Senador McCuskey es un ejemplo perfecto de cómo el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones.

El personaje de Nick Furia sale super mal parado de este comic, pero es curioso que Frank Castle tampoco es que quede mucho mejor en el tercer arco ambientado en Vietnam. En su misión descubren información sensible que podría haber acabado la guerra para el ejército americano, sacando a la luz el tráfico de drogas ejecutado por el ejército y la CIA. La respuesta de ambos es destruirla para poder seguir con sus guerras particulares sin que nadie amenace sus «chiringuitos» violentos. Vaya ostia en toda la cara para los lectores. Dentro de esta visión nihilista y super deprimente de la historia americana hay que colocar a dos secundarios de la serie, el agente de la CIA Hatherly que acompaña a Furia y que empieza siendo un boy-scout en toda regla, abandonando antes de convertirse en alguien como Fury, o la ayudante del senador McCuskey Shirley que folla con Furia durante años (eso no es amor), y que muestra una degradación similar a todo lo que la rodea.

En este contexto, resulta muy interesante descubrir que quizá el personaje más honorable sea el General Giap del Viet Cong, dentro que tiene claro que la única forma de ser libre sea cometer todas las atrocidades que sean capaces con tal de forzar la retirada de los americanos, cosa que finalmente sucedió. Ennis diría que tiene un respeto enorme por el Vietcong, unas hormigas luchando con palos y cuchillos contra la industria de guerra más poderosa del planeta y que les dejó llenos de vergüenza. Que haya seguido utilizando a Giap en obras porteriores como Punisher: The Platoon o la actual Punisher: Get Fury me sugiere el juego que le da tener a una persona honorable dentro de los que se suponen son los malos, el Viet Cong. Otra buena idea de Ennis.

Una gran parte del éxito del comic lo tiene el apartado artístico. Me encanta Goran Parlov, su presencia en cualquier comic asegura una calidad gráfica maravillosa. En Furia Max está acompañado por un super profesional Lee Loughridge en el color, ofreciendo el complemento perfecto para el lápiz de Parlov. Parlov destaca por una narrativa impecable que siempre muestra la acción de la forma más clara posible. En esta miniserie también hay que destacar la perfección en que recrea los diferentes pasajes históricos, con unos vehículos, armas y localizaciones que se sienten perfectas. Además, Parlov diría que añade un ligero toque cartoon en el diseño de personajes como McCuskey, que ayuda a transmitir la naturaleza cínica de la historia que ha creado Ennis.

El apartado artístico sin duda suma y añade valor a añadido a una historia de Garth Ennis que entiendo que sabía no sería del agrado de una parte del público americano. Ennis se muestra como un escritor consumado, añadiendo montones de detalles de historia real que aportan credibilidad a las partes ficticias, cosa que potencia el elemento de crítica feroz contra lo que hace años se denominó el «complejo político-industrial-militar» que controla Estados Unidos. El hecho que el comic sea contado por el propio Furia a modo de flashback me parece otro detalle super interesante, porque da pie a que Ennis pueda escribir las historias de Furia que quiera. O de Frank Castle Max, como acaba de verse en USA con la serie recién publicada. Bueno, todas las que le dejen hacer los editores de Marvel, que durante bastantes años parecía que no estaban por la labor.

Si estás esperando una historia de héroes y de lucha del bien contra el mal, mejor que no te acerques a este comic. Sin embargo, si quieres un relato sin concesiones con todos los grises de un mundo sin esperanza, creo que puedes disfrutar de este comic: Furia Max: Mis guerras perdidas.

Comparto las primeras páginas del comic:

Furia Max es un comic con el Ennis más cínico y crítico hacia la historia militar de los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX. Un relato duro pero certero que pone el dedo en la llaga de forma magistral.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Sara de Garth Ennis y Steve Epting (TKO – Panini)

Aprovechando la publicación por parte de Panini este mes de noviembre de Sara, el maravilloso comic bélico de Garth Ennis, Steve Epting y Elisabeth Breitweiser publicado por TKO, hoy quiero recomendarlo en el blog.

PUNTUACIÓN: 9/10

De Garth Ennis (Preacher, The Punisher, The Boys) y Steve Epting (Velvet, Capitán América). En el frío invierno de 1942, la francotiradora soviética Sara y sus camaradas luchan contra los invasores nazis. Pero a medida que la lucha se intensifica, ¿podrá sobrevivir su escuadrón? Inspirado en hechos reales.

Sara ha sido la lectura más impactante y satisfactoria de los últimos años de Garth Ennis, un enamorado de las historias bélicas que ha construido un extenso catálogo de historias centradas mayoritariamente en la segunda guerra mundial, aunque no solo, y que en este caso elige un concepto poco habitual por múltiples motivos: Por ser una mujer la protagonista, por ser francotiradora, y por ser una historia situado en el frente ruso.

La dureza de la historia y la frialdad del punto de vista de Sara, la protagonista es nuestro punto de vista, hace que encaje perfectamente con la tradición rusa y la conocida dureza del frente ruso durante la invasión nazi. La construcción del personaje de Sara me parece maravillosa, una mujer que hace lo que hay que hacer aunque sabe que los líderes comunistas habían cometido crímenes igual de terribles que los nazis. No hay héroes en esta historia, tan sólo personas que buscan sobrevivir un día más. Y tampoco los nazis son mostrados como monstruos, tan sólo un enemigo al que interesa deshumanizar para no sentir reparos a la hora de meterles una bala en su cabeza.

Sara es una historia bélica de la vieja escuela, que consigue meterte en la historia desde la primera página y que realiza críticas muy bestias contra el régimen comunista, pero lo hace evitando convertir la trama en un panfleto. Simplemente presenta a los lectores algunos hechos históricos conocidos sobre el régimen comunista, y deja que seamos los lectores los que entendamos y valoremos en su justa medida. Hechos como que los soldados eran ejecutados por sus propios mandos si se retiraban, incluso si se trataba de una retirada táctica para seguir combatiendo en otro lugar, es mostrado con toda su crudeza en estas páginas. Comentaba antes que no hay héroes en esta historia, y los nazis son el enemigo. Pero si tuviera que elegir un «villano», esos serían los líderes comunistas rusos.

Otro detalle que me ha gustado mucho es la sensación de camaradería del pelotón de tiradoras rusas. No hay profundos estudios psicológicos, pero Ennis si muestra las diferentes formas que tenían estas jóvenes de enfrentarse al horror de la guerra, y a tener a una comisaria política intentando adoctrinarles constantemente que impedía que se expresaran libremente. Un tema recurrente de toda historia bélica es que los soldados no luchan por grandes ideales, sino por el soldado que lucha con él en el frente. Esto, pasado por el punto de vista ruso, también es mostrado en estas páginas.

En el apartado artístico, Steve Epting y Elisabeth Breitweiser al color ofrecen un trabajo sobresaliente. Un primer elemento que me llamó la atención es que para resaltar la frialdad del frente ruso y las muertes realizadas a distancia, no hay tipografías que resalten los impactos como solemos ver con los puñetazos de los comics de superhéroes. Sólo una pequeña explosión de sangre al golpear la bala el frágil cuerpo humano.

Epting realiza un trabajo alucinante a la hora de incorporar en sus páginas elementos reales de la época. Desde los uniformes, los vehículos, las armas y todo lo que rodea la vida de estas soldados transmite realismo y me ha encantado. De igual forma, la caracterización de Sara y sus compañeras me parece también espectacular, haciéndolas reconocibles en todo momento incluso cuando visten igual en las situaciones de combate.

Otro elemento brillante de este comic es el ritmo y la narrativa que Epting y Ennis incorporan a estas páginas. La vida en el frente era mayoritariamente monótona, con estallidos puntuales de combates. Eso mismo lo vemos en estas páginas, creando momentos super impactantes al girar las páginas, resaltando la habilidad de ambos autores a la hora de crear esta historia que sólo podía contarse en comic.

Elisabeth Breitweiser opta por una paleta de color en todos apagados que encaja con la dureza del invierno ruso, tan sólo roto por las explosiones de rojo sangre cada vez que Sara acierta en un blanco. Un destello, una muerte. Todo en este comic me ha parecido espectacular.

Y como guinda del pastel, el final me ha dejado tocado, siendo el detalle que termina de elevar una obra notable en una sobresaliente. Un final que aunque lógico dadas las circunstancias, está tan bien resuelto que me ha dejado con un nudo en la garganta.

Comparto las primeras páginas de este comic a modo de preview:

Sara me ha parecido una maravillosa (y dura) lectura que no puedo dejar de recomendar a todo el mundo. Si te gusta el género bélico, no te puedes perder este comic. Y casi diría que aunque no te guste este género, tampoco debes perderte este comic.

PUNTUACIÓN: 9/10

¿Habéis leído este comic, qué os han parecido? Aprovechando la publicación por parte de Panini este mes, ahora no hay excusa. Espero vuestros comentarios. Y como siempre, si os gustó el artículo, os agradezco los me gustas y que lo compartáis en redes sociales.

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Crítica de The Boys temporada 2 (prime Video)

The Boys, la serie de Amazon Prime inspirada en el comic over-the-top de Garth Ennis y Darick Robertson, se ha convertido en su segunda temporada en la serie más vista de la historia del canal de streaming, manteniendo las señas de identidad que la convirtieron el año pasado en un fenómeno televisivo.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras los sucesos de la primera temporada The Boys se convierten en fugitivos buscados, con Butcher acusado del asesinato de Stillwell. Al esconderse juntos, Hughie, MM, Frenchie y Kimiko descubren que un terrorista superpoderoso con habilidades telequinéticas ha llegado a los Estados Unidos y anda suelto, por lo que intentarán atraparlo. Por su parte, el poder de Homelander sobre Vought se ve desafiado cuando el CEO Stan Edgar hace que una nueva heroína, Stormfront, se una a los Siete sin su aprobación.

The Boys ha sido desarrollada por Eric Kripke para Prime Video basada en el cómic del mismo nombre de Garth Ennis y Darick Robertson, que sigue al equipo homónimo de vigilantes en su lucha contra los individuos con superpoderes que abusan de sus habilidades. Hay que decir que Kripke esta temporada se ha alejado aún más del comic original, marcando una historia que busca criticar más que al género de super héroes como hacía el comic de Ennis y Robertson, a la sociedad actual americana controlada por grandes empresas.

Los ocho episodios de The Boys han estado dirigidos por Phil Sgriccia, Steve Boyum, Liz Friedlander, Fred Toye, Batan Silva, Sarah Boyd, Stefan Schwartz y Alex Grave. Eric Kripke escribió el primer episodio, contando como guionistas de los siguientes a Rebecca Sonnenshine y Craig Rosenberg (2 episodios cada uno), Michael Saltzman, Ellie Monahan y Anslem Richardson.

En los papeles protagonistas, volvemos a tener a Karl Urban como Billy Butcher, como el líder de The Boys y un antiguo agente del SAS, Antony Starr como John / Homelander, el desequilibrado líder de The Seven, Jack Quaid como Hughie Campbell, Erin Moriarty como Annie January / Starlight, Dominique McElligott como Maggie Shaw / Queen Maeve, Jessie T. Usher como Reggie Franklin / A-Train, Laz Alonso como Marvin T. Milk (MM) segundo al cargo en el equipo de Butcher, Chace Crawford como Kevin / The Deep, Tomer Capon como Serge / Frenchie y Karen Fukuhara como Kimiko Miyashiro, una miembro muda y salvaje de The Boys con mayor fuerza y curación regenerativa.

Las nuevas incorporaciones a esta segunda temporada son Aya Cash como Stormfront, una celebridad de internet y miembro de los Siete con habilidades electrocinéticas que será la gran portagonista de la temporada, Giancarlo Esposito como Stan Edgar, el CEO de Vought que hará lo que sea para mantener la compañía a flote, Shantel VanSanten como Becca Butcher, la esposa del Butcher que desapareció ocho años y Cameron Crovetti como Ryan Butcher, el hijo de Becca y Homelander.

Lo mejor de esta temporada es la crítica tan bestia que hacen no tanto al mundo de los superhéroes, sino a la sociedad de consumo actual. Cuando dirigen la mirada hacia lo políticamente correcto, el (mal)uso de las redes sociales y los medios de comunicación, las cuotas de mujeres y de minorías raciales que deben tenerse en cuenta a la hora de incorporara a un nuevo miembro en The Seven o la Iglesia de la Cienciología, la serie muestra momentos brillantes.

En esta temporada, tienen ocasión hasta de atizarle a Zack Snyder, al asistir al rodaje de una película dedicada a The Seven, que muestra también momentos divertidísimos.

En general, todo lo referido a la forma en que se trabaja en Vought, teniendo siempre en cuenta las encuestas de opinión y los trending-topics de redes sociales, me parece que ofrece momentos divertidísimos. Y es esta parte de farsa y crítica in-your-face a estos elementos risibles de la sociedad americana los que hacían que valiera la pena ver estos episodios.

Homelander y Stormfront son los grandes protagonistas de esta temporada. Si Homelander nos parecía desequilibrado, cuando conocemos el origen y habilidades de esta nueva heroína nos parecerá como si hasta ahora estuviéramos viendo a las hermanitas de la caridad. Stormfront simboliza no solo el primer héroe realmente malvado de la serie, Homelander claramente no lo es, sino que sirve de crítica a la historia de los Estados Unidos que tras la 2ª Guerra Mundial acogió a científicos nazis para beneficio propio, y que han envenenado cual Hydra en Winter Soldier muchos estratos de la sociedad americana. «A la gente le gusta lo que digo, es sólo que nazi es una palabra tan fuerte», es una frase que refleja este sentimiento que divide a la sociedad americana en dos en la actualidad.

El nivel de gore y violencia explícita de esta temporada no disminuye, y hay algunas muertes super sangrientas y chungas que impactan por la forma que en nos las muestran en pantalla. The Boys sigue encontrando en el shock un poderosos aliado, y no veo que vayan a renunciar a una de sus señas de identidad. En ese sentido, es estos momentos en que Netflix nos castiga con sucedáneos descafeinados de comics de culto como Locke and Key entre otras muchas, resulta refrescante poder disfrutar de una serie que se enorgullece de su calificación por edades de +18.

Frente a este punto fuerte que son Homelander (que grande la interpretación de Antony Starr), y Stormfront, veo sin embargo que toda la parte de The Boys sufre durante la temporada porque no hacen demasiadas cosas interesantes. Excepto quizá Kimiko que me gustó algo más, MM, Frenchie o Hughie me parecen muy poco aprovechados, aunque están presentes en todos los episodios.

Sin entrar en spoilers, viendo el final de la temporada, casi me pareció que los dos tipos duros de la serie, Butcher y Homelander, han quedado algo diluidos y sus personajes han perdido fuerza, aunque estoy seguro que aun les quedan muchos momentos de gloria que ofrecer en próximas temporadas.

En estos momentos de polarización de la sociedad americana y con una campaña electoral en marcha, el mensaje nada sutil de «Fuck Nazis» que vemos al final me parece un elemento contado a brocha gorda que, a pesar del disfrute del momento, no me pareció bien rodado.

No es casualidad que sean 3 mujeres las que protagonicen esta escena mientras los hombres miran, ni que ellas sean, a pesar de sus problemas, los personajes positivos de la historia mientras que los hombres sobrehumanos sean ridículos (The Deep y A-Train), casi no aparezcan (Black Noir), estén llenos de traumas (Lamplighter) o sufran como Homelander por culpa de una niñez sin padre ni madre que le dieran valores como el amor y la empatía.

Aunque esta segunda temporada de The Boys ha sido super entretenida, debo decir también que empiezo a verle las costuras narrativas, y cómo están alargando tramas sin interés como la de The Deep con la iglesia de la Cienciología, o muchos aspectos de la vida del grupo de Butcher en los que no acaba de avanzar tampoco la historia

Dicho esto, me ha sorprendido para bien la forma en que esta temporada cierra varias de las líneas argumentales. The Boys ha sido renovada para una tercera temporada y es un exitazo para Prime Video, pero casi parece que los guionistas no las tenían todas consigo y pensaron por si acaso un final que diera una buena sensación de cierre a nivel general. En todo caso, al mismo tiempo las cuestiones que quedan abiertas está claro que van a seguir dando mucho juego. Y, de momento, yo estaré ahí para verlo.

Comparto el trailer de esta temporada:

The Boys sigue siendo super punkie, sangriento y divertido, aunque le empiezo a ver las costuras. En todo caso, me ha gustado mucho esta segunda temporada y acudiré a mi cita de 2021 cuando se estrene la tercera.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Punisher: Soviet, de Garth Ennis y Jacen Burrows

Punisher + Garth Ennis es siempre una combinación ganadora. Así que su retorno a la línea MAX de comics adultos de Marvel Comics para contar una nueva historia de Frank Castle se convierte en una compra segura.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

¡Garth Ennis regresa al mundo de El Castigador! Una docena de mafiosos rusos yacen muertos a los pies de Frank Castle… pero no fue él quien apretó el gatillo. Pensarías que El Castigador se alegraría, pero si conoces a Frank, sabrás que este inesperado giro de los acontecimientos solo genera más preguntas.¡Las semillas plantadas hace décadas en Moscú y Afganistán están a punto de florecer sangrientamente en Nueva York!

Para esta nueva misión de Punisher, Garth Ennis se ha juntado con el dibujante Jacen Burrows, que se encarga de la totalidad de páginas de esta miniserie de 6 números. Punisher: Sovier cuenta con entintado de Guillermo Ortego y color de Nolan Woodard.

Burrows es un dibujante de dilatada experiencia que ha realizado gran parte de su producción en la editorial Avatar, donde colaboró con escritores super estrella como Alan Moore (Neonomicon y Providence), Warren Ellis (Dark Bue) y el propio Ennis en los comics Crossed y 303. En Marvel, recientemente dibujó el último volumen hasta la fecha de Moon Kight junto al guionista Max Bemis, que se saldó de forma decepcionante.

El principal atractivo de esta serie es ver a Ennis fijar su mirada en el mundo militar ruso, y como también ellos fueron utilizados como carne de cañón por militares que acabaron convirtiéndose en oligarcas, y en el caso de esta historia, en jefes mafiosos internacionales. Valery Stepanovich sirve a Ennis para mostrarnos el punto de vista ruso de la guerra de Afganistán, el equivalente a Vietnam para los Estados Unidos, y parece claro que teniendo en cuenta la afición de Ennis por las historias bélicas, este punto de vista plantea una novedad que le justifica la creación de una nueva historia de Punisher.

Lo cierto es que una vez terminada la lectura, este Punisher: Soviet, este tomo me ha parecido extremadamente correcto. Probablemente demasiado. La figura de Valery Stepanovich carece del más mínimo carisma, y su colaboración con Castle, aparte de dejar algunos destellos puntuales, también adolece de falta de fuerza.

Me doy cuenta que en parte esta falta de fuerza está provocada por el tremendamente correcto dibujo de Jacen Burrows. Burrows no se arruga en lo referido a mostrar las escenas super gores planteadas por Ennis, pero sus figuras siguen pecando de ser demasiado estáticas y naufraga en los momentos más espectaculares en los que otro dibujante se luciría. Diría que para Avatar Burrows es un dibujante top, pero para el standard de Marvel aprueba justito, aún reconociéndole el oficio y su dilatada experiencia.

Otro elemento que tampoco ayuda es el color de Nolan Woodard, que emplea una paleta de colores planos casi pastel. Aunque estos colores planos ayudan a resaltar los momentos más sangrientos, globalmente no hacen atractica la lectura del comic, haciendo que todo luzca apagado.

Leer una nueva historia de Punisher, y más si está escrita por Garth Ennis, siempre es algo positivo, sobre todo que hacía varios años desde la última. Sin embargo, en este caso este Punisher: Soviet se me ha quedado en una lectura excesivamente correcta.

PUNTUACIÓN: 7/10

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