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Crítica de Superstar: As seen on TV de Kurt Busiek y Stuart Immonem (Image Comics)

Haciendo el pedido de comics USA del Previews me encontré con una nueva edición de Superstar: As seen on TV, el comic de 2001 de Kurt Busiek y Stuart Immonem que no compré en su momento. Y me he encontrado un comic estupendo que resulta una lástima que no tuviera mejor suerte comercial.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

AHORA DE NUEVO EN IMPRESIÓN, de KURT BUSIEK y STUART IMMONEN, el exitoso equipo creativo de Superman: Identidad Secreta.

Cuanto más popular es SUPERSTAR, más poderoso es. Su padre, magnate de los medios de comunicación, ha accedido a que siga siendo lo bastante famoso como para salvar el mundo, pero eso significa que si mantiene sus poderes corre el riesgo de convertirse en una «propiedad» más de la cartera de su padre. Todo ello en medio de la amenaza global de los ROBO SAPIENS, unos genios de la tecnología.

Esta nueva edición también incluye reportajes entre bastidores sobre el desarrollo de SUPERSTAR, incluido el diseño artístico de PAUL RYAN y ALAN DAVIS.

Kurt Busiek irrumpió como guionista de cómics en 1982, con historias en Green Lantern #162 y Power Man & Iron Fist #90, ambas publicadas el mismo día. Desde entonces, ha trabajado en prácticamente todos los géneros, desde Action Comics hasta Zot, pasando por Vengadores, Iron Man, Superman, Conan y otros, además de ser el creador de Thunderbolts y The Power Company, entre otros. Más conocido por su trabajo en Marvels y Astro City, ganadora de múltiples premios, últimamente se ha volcado cada vez más en el trabajo de autor, incluyendo proyectos como Arrowsmith, Superstar, Shockrockets, The Wizard’s Tale y Autumnlands, y actualmente está trabajando en más Astro City y su nuevo comic Free Agents con Fabian Nicieza y Stephen Mooney.

Stuart Immonem es uno de los grandes nombres dentro del dibujo del comic mainstream de Superhéroes. El artista canadiense es conocido por su trabajo en las series de Marvel Comics Nextwave, Ultimate X-Men, The New Avengers, The Amazing Spider-Man y Ultimate Spider-Man, las series de DC Comics Action Comics y The Adventures of Superman, así como por la serie original de Millarworld Empress, creada junto a Mark Millar.

Para hablar de Superstar hay que recordar al extinto sello Gorilla Comics. El sello se anunció en 1999 con creadores de primer nivel como Kurt Busiek, Tom Grummett, Stuart Immonen, Karl Kesel, Barry Kitson, George Pérez, Mark Waid y Mike Wieringo. Los personajes eran propiedad de los creadores y comics se publicarían a través de Image Comics. Entre los comics incluidos en este sello estaban Crimson Plague de George Pérez (publicado originalmente a través de Event Comics), Empire, de Mark Waid y Barry Kitson (completada posteriormente en DC Comics), Section Zero de Karl Kesel y Tom Grummett, Tellos de Todd Dezago y Mike Wieringo (publicado originalmente a través de Image Central), Shockrockets de Kurt Busiek y Stuart Immonen y Superstar de Busiek y Immonen.

Los fundadores de Gorilla pensaron que su empresa se creaba sobre la base financiera que les proporcionaría la empresa emergente de Internet eHero.com. El problema es que esta start-up nunca llegó a arrancar, y bajo la promesa de estos ingresos que les garantizaron se imprimieron miles de muestras gratuitas de sus comics entregadas en convenciones, además de colocar anuncios en revistas como Wizard. Además, decidieron que en lugar de poner el precio de portada de 2.95 US$ habitual de la época, como reclamo comercial sería buena idea rebajarlo a 2.50 US$. Esto fue un desastre, ya que la oferta que no atrajo a nuevos clientes, lo que lo compraron lo hubieran comprado independientemente del precio, pero si afectó a la rentabilidad del comic. Al enterarse de esta debacle, los creadores tuvieron que financiar sus propios libros y sólo se imprimieron unos pocos números. Sólo Shockrockets y Tellos completaron sus historias iniciales. El último libro de Gorilla Comics, Superstar, que se presentó en el sexto número de Shockrockets, consistió en un único número impreso en 2001.

Esta historia me recuerda lo complicado que es la autoedición, y como no todo el que apuesta por los comics de creación propia tiene éxito. De hecho, al editarse estos comics dentro de Image, la editorial adelanta el coste de impresión a los autores, algo que no está al alcance de todo el mundo que tiene que adelantar miles de dólares para que su comic se convierta en realidad. En ese sentido, un escritor lo tiene siempre más fácil que el artista, ya que en el caso concreto de Superstar Busiek podía seguir trabajando en otros comics de encargo que mantuvieran intacta su fuente de ingresos. Sin embargo, dibujar Superstar podía suponer a Immonem estar un par de meses o más sin poder trabajar con Marvel o DC, por lo que sus ingresos esos meses eran cero. (O peor, si pensamos en el coste de oportunidad que Immonem sufría esos meses). Y si un comic de Busiek e Immonem no consiguió salir adelante en 2001, imaginad cómo debe ser la cosa para autores desconocidos.

Entrando al comic de Superstar, este volumen se compone de una historia de 48 páginas publicada por primera vez en 2001, más las 5 páginas publicadas a modo de previa en Shockrockets 6, más numerosísimo material extra entre el que se incluye los diseños iniciales del personaje que crearon Paul Ryan y Alan Davis antes de abandonar ambos el proyecto. Estas páginas, unidas a otras ilustraciones de publicidad y más me parecen un elemento muy interesante que ilustra también lo difícil que es acertar con el aspecto correcto de un superhéroe.

El comic es apenas una introducción del concepto. Un concepto de un héroe que necesita el aplauso del público para aumentar sus poderes que me parece super interesante. En la presentación de Superstar la parte super heroica toma un papel secundario ya que lo principal es construir el mundo del protagonista, que como Peter Parker tendrá casi más problemas cuando está de civil que en su faceta de superhéroe. El comic se lee de maravilla porque Immonem, con entintado de Wave von Grawbadger y color de Jeromy Cox, es un maestro en lo relativo a narrativa y en volver interesante hasta el diálogo más nimio. La presión que sufre de su padre, el dueño de la mega corporación que explota su imagen, planteaba que éste podía acabar siendo el villano principal de la serie, alguien capaz de contratar villanos para que la presencia de Superstar se sienta imprescindible. Por desgracia, la cancelación de la colección impidieron que la historia continuara.

La verdad es que me gustaría pensar que si Image ha reimpreso este volumen aparecido por primera vez en 2011 es porque Busiek e Immonem estuvieran pensando relanzar la colección. Ya me gustaría, ya. En todo caso, si hay que decirlo, no tengo problema en confirmar que pagaría encantado por una nueva colección de Superstar con el mismo equipo creativo.

Comparto las primera páginas del comic:

Es una pena que Busiek e Immonem no pudieran sacar este proyecto adelante, porque el concepto de Superstar hubiera dado para un comic más que majo. Con todo, me lo he pasado bien con esta reedición editada por Image Comics.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Arrowsmith vol. 2 de Kurt Busiek y Carlos Pacheco (Dolmen Editorial)

Es una alegría tremenda poder disfrutar de uno de los últimos comics dibujados por Carlos Pacheco. Arrowsmith vol. 2 Tras las líneas enemigas, junto al guionista Kurt Busiek, el entintador Rafael Fonteriz y el colorista José Villarrubia nos devuelve a este mundo en la Primera Guerra Mundial en el que existe la magia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El joven Fletcher Arrowsmith, teniente del Cuerpo Aéreo de Ultramar, es enviado a una misión secreta y peligrosa dentro de territorio prusiano. Su objetivo es rescatar a una princesa de las garras del enemigo y detener un plan letal que podría destruir toda Europa. Por el camino, Fletcher viajará a reinos mágicos, se encontrará con monstruos y trolls, y descubrirá los secretos ancestrales de la magia que utiliza para volar… y que se encuentra detrás de la propia guerra.

El equipo creativo formado por Kurt Busiek (Marvels, Vengadores, Superman) y Carlos Pacheco (X-Men, Los Cuatro Fantásticos, Siempre Vengadores) nos sumerge de nuevo en el fantástico mundo de Arrowsmith. El paso de los meses, las despedidas siempre inesperadas a efímeros amigos, la adrenalina del combate y la crudeza de esta Primera Guerra Mundial han hecho mella en sus protagonistas, pero la esperanza, el valor y el optimismo del joven Fletcher siguen intactos, soñando con que la paz llegue algún día al Viejo Continente.

Este volumen d 192 páginas contiene Arrowsmith: Behind Enemy Lines #1-6, la última obra de Carlos Pacheco, así como cincuenta páginas de extras que incluyen bocetos, diseños y lápices del dibujante gaditano, una entrevista con Kurt Busiek y portadas alternativas de algunos de los mayores talentos de la industria del cómic norteamericano.

Kurt Busiek (Boston 1960), es uno de los grandes guionistas de Marvel Comics. MARVELS en 1993 junto a Alex Ross revolucionó el mundo del comic, no solo por las páginas pintadas de Ross mediante la técnica del fotorealismo, sino porque el concepto de mirar a los superhéroes desde el punto de vista del hombre corriente de la calle nos devolvió un «sense-of-wonder» perdido durante años por la moda del «grim-n-gritty» que triunfaba en esa década.

Thunderbolts (1997) con Mark Bagley y su icónico giro al final del primer número o el relanzamiento de Los Vengadores (1998) con George Pérez tras el Heroes Reborn son clásicos absolutos de Marvel. Como por supuesto lo es también el mítico JLA / Vengadores de 2003. Tras abandonar Marvel, Busiek trabajó en DC comics como Superman: Secret Identity con Stuart Immonem, JLA o Superman con Carlos Pacheco.

El gusto por el clasicismo pudo verse también en su icónico Astro City junto al dibujante Brent Anderson, comic que empezó a publicarse en 1995 y que ha tenido recientemente un relanzamiento en Image. En 2004 escribió una maravillosa etapa de Conan en Dark Horse junto al artista Cary Nord, y más recientemente, también en Image destaca su comic The Autumnlands junto al dibujante Benjamin Dewey.

Carlos Pacheco (1961-2022) es uno de los mejores dibujantes españoles que trabajaron en el mercado mainstream USA. Colaborador de Comics Forum desde finales de los 80 realizando portadas para numerosos comics de la editorial, en 1993 dio el salto a Marvel U.K. con una historia corte de Motormuth y Killpower primero y la miniserie Dark Guard, que supuso el primer trabajo completo de Pacheco para ellos. El primer trabajo para USA llegó en 1994 para DC en la serie de The Flash con guión de Mark Waid. Tras este comic, Pacheco ficha por Marvel en 1994, empezando a trabajar en comics como Bishop, Starjammers, Universe-X o Excalibur. En 1998-99 colabora con Kurt Busiek en Siempre Vengadores, uno de sus trabajos más redondos, trabajo al que siguió en 2000 una interesante etapa en los 4 Fantásticos en la que guionizaba el comc junto a Rafael Marín).

Tras 10 años en Marvel, Pacheco decidió cambiar de aires y en 2005 fichó por DC Comics, trabajando en Superman / Batman con Jeph Loeb, el relanzamiento de Green Lantern con Geoff Johns, o una interesante etapa en Superman junto a Kurt Busiek entre 2006-07. En 2009 Pacheco retornó a Marvel, donde ha trabajado en numerosos comics de la línea Ultimate o de la franquicia mutante, además de en Capitán América de Rick Remender. En los últimos años se ha visto relegado (o quizá él lo prefiriera así) a realizar portadas y pequeñas etapas o números sueltos en multitud de series, siendo quizá su último gran trabajo completo la miniserie The Life of Captain Marvel con la guionista Margaret Stohl (2018-19) y esta segunda serie de Arrowsmith. Su muerte en noviembre de 2022 fue un mazazo, pero su obra estará siempre en el corazón de los aficionados.

El principal interés de Arrowsmith es disfrutar de uno de los últimos trabajos de Carlos Pacheco, y en ese sentido la compra está más que justificada sólo por el dibujo de Pacheco. El entintado de Rafael Fonteriz y el color de José Villarrubia son el complemento perfecto para los lápices de Carlos, que da una master-class de fluidez narrativa. La historia del viaje de Fletcher por detrás de las líneas enemigas en una misión que tiene el destino del mundo en sus manos si fracasa está perfectamente narrada en imágenes, y además descubrirá el origen de la magia de este mundo a partir de la Paz de Carlomagno. Aparte de su fluidez y de su perfecto lápiz, Pacheco plantea además una distribución de página muy atractiva, jugando por ejemplo con las splash-pages como elemento para contar el origen del mundo.

Dentro de los elementos positivos tengo que destacar también la estupenda edición en tapa dura de Dolmen Editorial, un volumen que queda perfecto junto al primero y que además del comic incluye un montón de extras, portadas alternativas y lápices de Pacheco, además de una entrevista a Busiek. En ella es escritor comenta que una de las últimas voluntades de Carlos fue que Busiek continuara para poder darle un final a la historia, algo que me llena de alegría.

Esto me lleva al principal problema de Arrowsmith, y es que me he encontrado con la sorpresa negativa de una miniserie de 6 números que NO termina, dejando colgada completamente la historia. Y esto me parece un problema tremendo. Recordar que la primera miniserie se publicó hace casi 20 años en Estados Unidos, en 2003-04, y durante muchos años parecía imposible que tuviera continuación. Conseguir publicar esta segunda miniserie fue un pequeño milagro, pero al mismo tiempo si tenían planes más ambiciosos, lo mínimo era plantear al menos la sensación de cerrar un capítulo de una historia mayor, cosa que no sucede. Esta manía de no cerrar las historias me parece uno de los grandes males del entretenimiento mainstream actual. Y está claro que la muerte de Pacheco fue un hecho doloroso e inesperado, pero a la vez este comic debería haber planeado un final, empezando porque tardaron 19 años en continuar la historia, y no tengo claro que supieran si este comic podría tener una rápida continuación o no.

Pero este NO final no es el único problema de la historia de Busiek. El comic vuelve a pecar de un exceso de sobre exposición con una voz en off de Fletcher usando el recurso de la carta que le escribe a alguien contándole lo que está viviendo. Y esta narración frena la historia en todo momento. De hecho, en momentos en que Pacheco cuenta perfectamente una historia que NO necesita esta voz en off, los bocadillos se multiplican y hacen aburrida la historia. Un problema de no tener un final es que el comic tiene un planteamiento y todo lo demás es nudo con el desarrollo, privándonos de un climax que el comic claramente necesitaba. De alguna manera, Busiek y Pacheco nos han dejado con la miel en los labios con una miniserie que es la presentación de la gran historia que tendremos en la siguiente miniserie, un comic que por motivos obvios ya veremos cuando llegaremos a leer.

Reconozco que me ha fastidiado este aspecto de la historia porque odio que me vendan la mitad de una historia. Sin embargo, en lo bueno la verdad es que Pacheco era/es/siempre será muy bueno. Ver Arrowsmith hace que me de cuenta que el gran problema de Pacheco como artista de comics es que no hemos llegado a tener la GRAN obra de Pacheco. No, no creo que Siempre Vengadores sea un comicazo que recomendar debido a su estructura de comic hablando de comics. En ese sentido, más satisfactoria fue la lectura de  JLA/JSA: Virtud y Vicio escrita por David Goyer y Geoff Johns, pero siendo muy buena lectura se me queda muy lejos de lo que espero de un «comic canónico».

A eso hay que sumar una gran producción en Marvel y en menor medida en DC bastante inconexa, de forma que sólo dibujaba unos pocos números saltando luego a otras colecciones o a hacer portadas. Sus Los 4 Fantásticos hubiera podido quedar como una etapa más que maja si no fuera porque Marvel la cortó demasiado pronto. Hubiera sido genial poder tener un arco de 8/12 números en alguna colección que quedara para el recuerdo, pero aparte de su dibujo, sus etapas en X-Men tuvieron unos guiones que no estuvieron a la altura. Por cierto, por si no lo leísteis en su día, enlazo aquí mi artículo homenaje a Pacheco que publiqué cuando se conoció la triste noticia del fallecimiento del artista gaditano.

En todo caso, Carlos Pacheco ya es historia del mundo del comic americano. Y gracias a este Arrowsmith este fin de semana tuve a alegría de poder disfrutar de la que prácticamente es su última obra completa. Sólo por eso, como digo merece la pena la compra de este volumen de Dolmen.

Comparto algunas páginas del comic:

Arrowsmith es una delicia en la parte gráfica gracias al estupendo trabajo de Carlos Pacheco, Fonteriz y Villarrubia, pero sufre un poco por la parte del guion de un Busiek que deja claro que sus mejores trabajos quedaron atrás.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Arrowsmith: Tan guapos de uniforme de Kurt Busiek y Carlos Pacheco

Aprovechando la publicación en Estados Unidos la segunda serie de Arrowsmith de Kurt Busiek y Carlos Pacheco, me he animado a revisar la miniserie original de 2003-04 con maravilloso entintado de Jesús Merino y color de Alex Sinclair. Arrowsmith: Tan guapos de uniforme, el volumen de Norma de 2008, es un estupendo comic ambientado en la 1ª Guerra Mundial que merece mucho la pena.

PUNTUACIÓN: 8/10

Capítulo prólogo, bocetos y extras inéditos en España.

Kurt Busiek (Astro city, JLA/Vengadores) y Carlos Pacheco (Siempre vengadores, Superman) nos presentan cómo hubiera sido la I Guerra Mundial en un mundo de fantasía donde la magia funciona como la tecnología más moderna.

1914, la I Guerra Mundial acaba de estallar y está arrasando toda europa. Tropas de humanos, ogros, no muertos y demás seres se enfrentan en una de las más sangrientas guerras que ha visto el mundo. Mientras tanto, en los Estados Unidos de Columbia, el joven Arrowsmith conoce al cuerpo de los voladores y el valor de la libertad.

Tomo de 168 páginas editado por Norma Editorial en 2008,

Kurt Busiek (Boston 1960), es uno de los grandes guionistas de Marvel Comics. MARVELS en 1993 junto a Alex Ross revolucionó el mundo del comic, no solo por las páginas pintadas de Ross mediante la técnica del fotorealismo, sino porque el concepto de mirar a los superhéroes desde el punto de vista del hombre corriente de la calle nos devolvió un «sense-of-wonder» perdido durante años por la moda del «grim-n-gritty» que triunfaba en esa década.

Thunderbolts (1997) con Mark Bagley y su icónico giro al final del primer número o el relanzamiento de Los Vengadores (1998) con George Pérez tras el Heroes Reborn son clásicos absolutos de Marvel. Como por supuesto lo es también el mítico JLA / Vengadores de 2003. Tras abandonar Marvel, Busiek trabajó en DC comics como Superman: Secret Identity con Stuart Immonem, JLA o Superman con Carlos Pacheco.

El gusto por el clasicismo pudo verse también en su icónico Astro City junto al dibujante Brent Anderson, comic que empezó a publicarse en 1995 y que ha tenido recientemente un relanzamiento en Image. En 2004 escribió una maravillosa etapa de Conan en Dark Horse junto al artista Cary Nord, y más recientemente, también en Image destaca su comic The Autumnlands junto al dibujante Benjamin Dewey.

Carlos Pacheco (San Roque, Cádiz, 1962) lleva casi 30 años siendo uno de los mejores dibujantes españoles trabajando en el mercado mainstream USA. Colaborador de Comics Forum desde finales de los 80 realizando portadas para numeros comics de la editorial, en 1993 dio el salto a Marvel U.K. con una historia corte de Motormuth y Killpower primero y la miniserie Dark Guard, que supuso el primer trabajo completo de Pacheco para ellos. El primer trabajo para USA llegó en 1994 para DC en la serie de The Flash con guión de Mark Waid. Tras este comic, Pacheco ficha por Marvel en 1994, empezando a trabajar en comics como Bishop, Starjammers, Universe-X o Excalibur. En 1998-99 colabora con Kurt Busiek en Siempre Vengadores, uno de sus trabajos más redondos, trabajo al que siguió en 2000 una interesante etapa en los 4 Fantásticos en la que guionizaba el comc junto a Rafael Marín).

Tras 10 años en Marvel, Pacheco decidió cambiar de aires y en 2005 fichó por DC Comics, trabajando en Superman / Batman con Jeph Loeb, el relanzamiento de Green Lantern con Geoff Johns, o una interesante etapa en Superman junto a Kurt Busiek entre 2006-07. En 2009 Pacheco retornó a Marvel, donde ha trabajado en numerosos comics de la línea Ultimate o de la franquicia mutante, además de en Capitán América de Rick Remender. En los últimos años se ha visto relegado (o quizá él lo prefiera así) a realizar portadas y pequeñas etapas o números sueltos en multitud de series, siendo quizá su último gran trabajo completo la miniserie The Life of Captain Marvel con la guionista Margaret Stohl (2018-19).

Tras colaborar en Siempre Vengadores (Avengers Forever) entre 1998-99, Kurt Busiek y Carlos Pacheco consideraron su próxima colaboración, y tras múltiples conversaciones, optaron por publicar un comic un tanto contra corriente, al tratarse de una historia alejada de los superhéroes ambientada en una Primera Guerra Mundial de un mundo alternativo en el que la magia y los seres sobrenaturales existen.

Arrowsmith fue una miniserie de 6 número publicada entre 2003 y 2004 en el sello Cliffhanger de Wilstorm, donde Busiek publicaba Astro City. Aunque Pacheco y Busiek quedaron muy contentos de su colaboración y expresaban siempre que podían su intención de publicar nuevas historias de creación propia, algo que ha tardado 18 años en suceder en Image Comics, diría que en su momento el comic no debió ser demasiado rentable para ellos, ya que su siguiente colaboración fue para DC Comics en Superman.

En España, Planeta publicó inicialmente Arrowsmith en grapa en 2004, mientras que Norma Editorial se hizo con los derechos y publicó el primer tomo recopilatorio en 2008. Más recientemente ECC también ha publicado una nueva edición en 2015, y con la publicación de la nueva miniserie Arrowsmith: Behind enemy lines en Estados Unidos, es probable que en poco tiempo salga en España una nueva edición aprovechando la publicación del segundo volumen.

Entrando a valorar el comic en si, ¡Qué maravilla de dibujo!! Arrowsmith puede ser uno de los mejores trabajos de Carlos Pacheco, dentro de una carrera modélica. Pacheco da una master-class narrativa en Arrowsmith, lo cual en si mismo no es noticia, consiguiendo que la historia se entienda sin necesidad de leer los bocadillos, disfrutando enormemente el dibujo. Pero además realiza un extraordinario trabajo de creación de un mundo «realista» de 1915 con elementos arquitectónicos reconocibles junto a trajes, vehículos y un ambientación histórica perfecta, a la que añade elementos fantásticos como dragones, zombies, hombres lobo y vampiros, además de los propios magos. Puestos a crear mundos propios, hay artistas que van a lo fácil con una mínima ambientación o colores resultones que maquillan la falta de fondos (¿he oído Saga?), pero ese no es el caso de Pacheco, más bien al contrario. Se nota en las páginas que ha realizado un extenso y sobresaliente trabajo de documentación, y el resultado luce en cada página, con muchos momentos que son visualmente una locura.

El entintado de Jesús Merino y el color de Alex Sinclair son el perfecto complemento a los lápices de Pacheco. Pocos entintadores han entendido el trazo de Pacheco igual que Merino, que realza el lápiz sin taparlo en ningún momento, consiguiendo que la lectura del tomo sea un placer. También me ha parecido estupendo el color de Sinclair, con una paleta cromática con verdes y colores brillantes para resaltar el elemento mágico, y una gama que resalta el elemento histórico en las partes más calmadas. Hacía bastante años que no leía Arrowsmith, y la nueva lectura confirma que sólo por el apartado artístico de Pacheco, Merino y Sinclair merece la pena tener este comic.

En lo referido a la historia, lamentablemente la valoración no es igual de positiva. En lo positivo, Busiek pidió ayuda al historiador Lawrence Watt-Evans para la creación de la historia de este mundo fantástico que tuvo su punto de ruptura respecto al nuestro en el siglo IX, a partir de la denominada «Paz de Carlomagno». En este sentido, se nota que hay mucha reflexión a la hora de crear este mundo, con un worldbuilding muy interesante y complejo, que transmite que esta primera historia sólo ha rascado en la superficie del iceberg que hundió el Titanic.

La Primera Guerra Mundial fue la primera gran guerra en la que desapareció la imagen heroica y honorable de la guerra, con miles de jóvenes muertos en las trincheras al usarse por primera vez elementos de guerra bacteriológica o en general ametralladoras que barrían a los enemigos. Arrowsmith transmite perfectamente la idea que la guerra es un infierno en el que cualquiera puede morir en el momento menos pensado. Además, una vez empieza el combate ya no existen buenos y malos, solo personas que harán lo que sea necesario para sobrevivir. Pensando en los elementos de worldbuilding y de mostrar el horror de la guerra, el comic es un acierto total.

Sin embargo, en el guión de Arrowsmith hay varios elementos y decisiones creativas de Busiek que no acaban de funcionar, empezando por la decisión de contar la historia como si fuera una novela epistolar, mediante las cartas que el protagonista escribe a sus padres y allegados. Y se que el género epistolar estuvo muy de moda a final del siglo XIX y principio del XX, con Drácula de Bram Stocker como uno de sus máximos exponentes. En este sentido, no tengo claro si Busiek lo plantea a modo de homenaje a este género literario para que conectara con el elemento fantástico de su historia, pero lo cierto es que estas cartas no funcionan en ningún momento. Aparte de ser un engorro de leer, paran la acción y no aportan demasiado a la historia, hasta el punto que casi diría que la lectura mejoraría sin ellas, excepto en momentos puntuales como cuando Fletcher Arrowsmith está escribiendo una carta y tacha cosas porque no sabe como contar lo que tiene que expresar. Pero estos pequeños aciertos no ocultan que a nivel global esta narración no funciona.

Aparte de esto, el principal problema del comic es doble. Por un lado, comentaba que el worldbuilding a nivel general está bien, empezando por la premisa de un mundo en guerra en 1914 en el que existe la magia y lo sobrenatural. Sin embargo, una vez acabamos de leer la historia, me queda la sensación que lo que nos han contado en concreto dentro de este mundo no ha sido demasiado interesante, con muchos clichés andantes empezando por un protagonista que empieza siendo un chaval optimista y bonachón que recibirá unos golpes de realidad brutales cuando entre en combate, y los compañeros de escuadrón con los que compartirá la vida.

Hay otro elemento problemático dentro de esta sensación de historia poco interesante, y es que este volumen se siente como la introducción a la historia buena que de momento aún no nos han contado. Este comic está planteado para contar el origen del héroe, pero incluso en 2003 cuando se editó por primera vez el comic el mercado de las librerías especializadas obligaba a contar siempre lo mejor para enganchar al lector y hacer que la compra de la siguiente grapa fuera obligada. Este comic me hizo recordar al Robert Kirkman primerizo que planteaba el giro inicial de Invencible para el número 25 y le convencieron a adelantarlo y crear un golpe de efecto que impactara al lector lo antes posible, ya que si el comic no se vendía desde el comienzo habían muchas posibilidades que la serie no pasara del primer año. Algo que no veo en este primer volumen de Arrowsmith.

Entiendo que hay que construir la ambientación para enganchar luego con la historia y los personajes, pero en este caso tras leer el primer arco realmente no sabemos nada del enemigo, apenas se intuye el problema en el frente aliado con unos magos que parecen (son) igual de malos que sus oponentes (resaltando eso si el elemento que mientras los poderosos se benefician los jóvenes pagan el precio), y en general Arrowsmith ha sido un personaje secundario en su comic, viviendo situaciones sobre las que no puede influir. Es normal que no consiguiera empatizar con el comic mientras lo leía.

EPSON MFP image

Como digo, sólo por el dibujo merece la pena comprar este Arrowsmith, y a pesar de lo que acabo de exponer realmente la historia no está mal. Pero me sabe muy mal que el comic no fuera tan bueno como hubiera podido ser, más teniendo en cuenta que este volumen ha quedado como una historia de origen de algo que no ha tenido continuidad hasta muchos años después. Espero que tras estos 18 años de espera (realmente 14 desde que salió el tomo de Norma), la segunda miniserie Behind enemy lines nos ofrezca la gran historia que estoy seguro que este mundo puede ofrecernos.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Leyendo Vengadores 1-25 de Kurt Busiek y George Pérez (1998-2000)

Kurt Busiek y George Pérez crearon entre 1998 y 2000 una de las versiones de Los Vengadores más icónica y humana que se recuerda. Hoy quiero compartir mis impresiones durante la lectura de los primeros 25 números de esta serie.

PUNTUACIÓN: 9/10

Antes de comenzar a hablar sobre estos estupendísimos comics, merece la pena recordar cómo los años 90 fueron, desde un punto de vista empresarial y comercial, un autentico desastre para Marvel Comics. Tras la marcha de sus dibujantes estrella Jim Lee, Todd McFarlane, Marc Silvestri, Rob Liefeld, etc… para crear Image Comics en 1991, la calidad media de los comics Marvel era paupérrima mientras que en contraste, debido a la burbuja especulativa, Marvel publicaba cada vez más comics.

Tras la declaración de bancarrota de 1995 provocada principalmente por la compra de la distribuidoras Heroes World y de empresas de cartas como ToyBiz en un momento en que las ventas de comics sufrieron una implosión, Marvel se encontraba en una decisión desesperada y necesitaba una acción rápida que diera un giro de 180º a la situación.

La solución que encontraron para aumentar las ventas no pudo ser más polémica, al entregar 4 de las principales comics de la editorial a Jim Lee y Rob Liefeld para que a modo de franquiciados los relanzaran a su gusto al menos durante un año. Los damnificados fueron Los Vengadores y Capitán América, a cargo de Rob Liefeld y Jeph Loeb entre otros, y Los 4 Fantásticos e Iron Man, realizados por Jim Lee y su equipo de Wildstorm. La iniciativa: Heroes Reborn, que tuvo lugar entre 1996-97, en un momento en que decenas de trabajadores del staff editorial y cretivo de Marvel fueron despedidos.

En cuanto se vio que las ventas de Heroes Reborn no acompañaban como se esperaba y que cretivamente el experimento tampoco estaba funcionando, Marvel optó por no renovar el acuerdo con Jim Lee (Rob Liefeld fue despedido a mitad por sus retrasos en las entregas y su infumable calidad), y relanzar estas cuatro comics con lo mejor de lo mejor de Marvel en ese momento, buscando además transmitir una sensación de clasicismo y de vuelta a los orígenes.

Este es a grandes rasgos la situación que explica el fichaje de Kurt Busiek y George Pérez para el relanzamiento de VENGADORES, que crearon una etapa que más de 20 años después los fans aún recordamos, en el buen sentido. George Pérez es uno de los grandes artistas del mundo del comic americano que no necesita presentación: Vengadores, Nuevos Titanes, Crisis en Tierras Infinitas, Wonder Woman… sus lápices son historia viva tanto de Marvel como de DC Comics.

Kurt Busiek (Boston 1960), era un escritor poco conocido hasta que su MARVELS en 1993 junto a Alex Ross revolucionó el mundo del comic. No solo por las páginas pintadas de Ross mediante la técnica del fotorealismo, sino porque el concepto de mirar a los superhéroes desde el punto de vista del hombre corriente de la calle nos devolvió un «sense-of-wonder» perdido durante años por la moda del «grim-n-gritty» que triunfaba en esa década.

Su gusto por el clasicismo pudo verse en su icónico Astro City junto al dibujante Brent Anderson, comic que empezó a publicarse en 1995. Además, durante el año del Heroes Reborn, Busiek junto al dibujante Mark Bagley creó el mejor comic de Marvel en ese momento: Thunderbolts.  Este curriculum tan brillante confirmó que era el guionista perfecto para este relanzamiento.

El volumen 3 de Los Vengadores inaugurado por Busiek y Pérez fue sin duda un retorno a los orígenes en toda regla. Los enciclopédicos conocimientos de Busiek le permitía emplear a todos los personajes sin problema, mientras que estas páginas multitudinarias eran perfectas para el estilo de Pérez, que para esta etapa contó con Al Vey como entintador e incluso terminando sus bocetos en algunos números. Tom Smith a los colores completaba el equipo creativo de este comic.

Lo primero que puede comprobarse al empezar a leer estos Vengadores es cómo ha cambiado el mundo del comic en estos años. En los últimos 10 años nos hemos acostumbrado a que los comics agrupen sus historias en arcos más o menos cerrados de 4, 5 o 6 números de cara a su posterior recopilación en tomo. Tomos que en sus versiones softcover, hardcover o en edición Omnibus siguen disponibles para los lectores años y años después de haberse editado la grapa.

Sin embargo, a finales de los años 90 esta realidad del tomo recopilatorio casi no existía, de forma que los escritores planteaban sus historias de forma completamente diferente. Debido quizá a la influencia de Chris Claremont y sus X-Men, estos comics plantean arcos cortos de dos o tres números en los que además de grandes batallas, Busiek va desarrollando a sus personajes, de forma que los lectores vamos viendo como crecen delante nuestro a modo de lo que ahora se ha popularizado como una historia-río.

De esta forma, el primer arco de esta serie fue una historia de 3 números en la que Busiek y Pérez reúnen literalmente a todos los miembros que alguna vez fueron Vengadores, e incluso alguno que aún no lo era, para enfrentarse a Morgana LeFey.

Fruto de la narrativa de ese momento, estos comics están llenos de textos que hacen que sepamos sin problemas quien es quien, que personalidad tiene y los planes del villano. Hoy en día los aficionados nos quejamos por algunos autores que fruto del «decompressing storytelling» publican comics que se leen en 3 minutos y te dejan con sensación que no ha pasado nada (¿he oído Bendis?). No es el caso con estos comics. Leer un comic de estos Los Vengadores lleva su tiempo, dicho esto en el mejor sentido posible, y Busiek y Pérez nos dejan siempre con una sensación satisfactoria, al haber encontrado tiempo para grandes batallas y para desarrollar a los personajes principales.

Es este primer número destaco, aparte de la propia reunión de todos los miembros de los Vengadores, pequeños momentos alucinantes como la llegada de Ojo de Halcón a la mansión, que transmite la confianza y un poco la chulería de Clint Burton, un humano sin ningún super poder que sin embargo se convirtió en Vengador por méritos propios, llegando a mirar de tú a tú a cualquier otro miembro. Este sí es mi Ojo de Halcón, y no la versión «torpe» que años más tarde popularizó Matt Fraction y David Aja, un Hawkguy penoso que para mi no representa al héroe que se convirtió en uno de mis personajes favoritos. En ese comic, se nota demasiado que para hacer a Kate Bishop (la nueva Hawkeye de la época) super capaz y hábil optaron por desmerecer a Clint para que ella ganará siempre en la comparación.

No quiero alargarme demasiado, o este post se me va a hacer eterno. Solo comentar que esta sensación que una sola página me transmitió de Ojo de Halcón sería trasladable para casi todos los personajes, en mayor o menor medida, sensación aumentada aún más si cabe por los maravillosos lápices de Pérez que nos muestran a los héroes en su momento más icónico.

Otro elemento muy destacable de este primer arco es su capacidad de ir al grano desde el minuto uno, siendo un milagro de síntesis. Estos 3 números hoy en día darían para un arco de 6 u 8 números contando lo mismo.

Tras la primera aventura contra Morgana LeFay, el cuarto número es otro clásico del grupo, ya que los héroes fundadores deben elegir cual será la nueva alineación oficial del grupo, ya que 20 personajes no son operativos en una batalla. Fruto del análisis de cada héroe, la alineación queda formada por Capitán América, Iron Man, Thor, la Bruja Escarlata, Visión (en ese momento herido), Ojo de Halcón y Ms. Marvel. Los jóvenes Justicia y Firestar, procedentes de los New Warriors, entrarán a formar parte del grupo en modo de entrenamiento, y además, en el número anterior asistimos a la resurrección del Hombre Maravilla (Simon Williams), otro de los personajes clásicos de los Vengadores de los años 80. Como veremos más adelante, Busiek parece que utiliza estos comics para enmendar algunas injusticias cometidas contra los héroes, empezando por la muerte de Simon en comics anteriores.

Otro elemento que me parece muy chulo de la Marvel de ese año es que diseñaron en la contraportada una página doble informativa sobre quienes son los héroes y villanos que veremos en este número y el resumen de lo que habíamos visto en números anteriores, de forma que cada número de este primer año es completamente «reader-friendly». Este resumen inicial es una forma genial de conseguir que cualquier posible cliente accidental pueda coger cualquier número y subirse a la historia sin problemas.

El segundo arco de la serie es el enésimo enfrentamiento contra el Escuadrón Supremo, contado en los números 5, 6 y en el Annual 1998 dibujado por nuestro Carlos Pacheco, que a continuación colaboró con Busiek en otro de los grandes comics de la época, la maxiserie de 12 números Avengers Forever (otro comic genial que en algún momento tendré que repasar. Este segundo arco es otra vez modélico. Busiek no inventa nada, y el argumento de unos héroes combatiendo entre si por culpa de un malentendido es algo super trillado que hemos leído sientos de veces. Dicho esto, la forma en la que nos mete en la cabeza de cada personaje y conocemos sus miedos, problemas personales e inseguridades muestra que está más interesado en desarrollar a los protagonistas que en hacerles combatir. Aunque de hecho con Pérez a los mandos, las escenas de pelea son geniales.

El número 7 es la conclusión del Crossover Live Kree or Die junto a Iron Man, Capitán América y Mercurio (si, tuvo serie propia en esa época), cruce centrado en Carol Danvers, que se encuentra en un momento de crisis tras haber perdido los poderes cósmicos de Binaria y haber vuelto a su identidad de Ms. Marvel.

Este arco marcó la salida momentánea de Ms. Marvel del grupo, y llamadme mal pensado, pero no creo que hoy en día hubiera podido publicarse este argumento con El Juicio de Carol Danvers. Este arco es un «fall-from-grace» de libro, debido a sus problemas con la bebida y por mentir sobre la pérdida de poderes. Pero esto hoy en día sin duda hubiera sido calificado de «machista».

Los números 8 y 9 son una aventura en 2 partes en la que se presenta a Triathlon y Silverclaw, además de marcar la salida del grupo de Ojo de Halcón, que tras haber liderado los Vengadores Cosa Oeste se encontraba cada más incómodo dentro del grupo al tener que seguir las órdenes del Capi.

El número 10 es un especial doble que sirve de celebración del 35 aniversario de los Vengadores, y marca el retorno de Grim Reaper, hermano de Simon Williams,  y algunos miembros caídos del grupo que volverán para combatir a la nueva alineación.

Este aniversario sirve para que Pérez se luzca con unas splash-pages maravillosas, como por ejemplo las centradas en los héroes y los villanos.

El número 11 marca el final del arco y muestra como el núcleo emocional del grupo siempre fue el triángulo formado por Wanda, Visión y Simon Willians.

Tras esta historia, la pregunta ¿dónde está Ojo de Halcón? tiene una inesperada respuesta: ¡Uniéndose a los Thunderbolts!!! Clint quiere ayudar a que estos antiguos villanos puedan rehabilitarse, y Marvel creó un numero 0 publicado por la todopoderosa revista Wizard para presentar a Clint en el grupo. Además, dado que Busiek era el guionista de ambas series, todo fluye orgánicamente y se nota que existía un plan desde el principio para dirigirnos hacia este momento.

Que todo fluya no significa que no tengamos en el final de fiesta para este primer año de serie un número de enfrentamiento entre ambos grupos, hasta que se unen para combatir una amenaza mayor. Este número 12, que también fue especial con más páginas de lo normal, es otro comic con aroma clásico que marcó un final del primer año imperial, confirmando que estos Vengadores eran el mejor comic de la Marvel de 1998-99.

Narrativamente, en estas páginas vemos a un Pérez desatado, con páginas con 8-10 viñetas que permiten que veamos lo que hacen todos los personajes en cada momento, además de mostrarnos a personas físicamente muy diferentes.

El segundo año de Kurt Busiek y George Pérez en Vengadores (1999-2000) sirvió para que recordáramos las relaciones de los miembros de Los Vengadores con el resto del Universo Marvel. Así, en el número 13 Justice y Firestar volverán a vivir una aventura con los New Warriors, que harán dudar a Justice sobre su valía para pertenecer a los Vengadores.

En el número 14 tenemos el maravilloso reencuentro de Bestia con Wonder Man, que nos confirma que el gran valor de los comics Marvel no está en las batallas, sino en las relaciones personales de los héroes. Además, en estos números veremos la presentación de nuevo villano, Lord Templar, y de la organización Triune Understanding, que van a tener una gran importancia en próximos números.

Durante estos números me gusta una idea que Busiek ya presentó en los primeros números, y es que incluso los Vengadores pueden perder si los héroes no trabajan en equipo o no están 100% concentrados en lo que hay que hacer, sobre todo cuando todos tienen problemas personales que les preocupan.

Y por eso, el momento de Wanda en este número tomando el control del grupo en combate y coordinando a todos es un puntazo fantástico que no se había visto antes. Por supuesto, con Pérez todo luce mucho mejor, pero merece la pena resaltar el hecho que Busiek no escribe sólo nostalgia y repetición de esquemas, sino que sabe crear situaciones completamente nuevas que no habiamos leído en sus 35 años de historias que además con congruentes con esa misma historia.

Tras 15 meses ininterrumpidos con varios números especiales entre medio, Busiek y Pérez se tomaron 3 meses de descanso mientras preparaban su siguiente arco, posiblemente el más celebrado de esta etapa. Para ello, Jerry Ordway tomó el relevo con un arco de transición. En este arco, Ordway recupera a Photon, Ms. Marvel, Caballero Negro y Arkon para una historia contra el Equipo de Demolición y Doomsday Man. Son comics correctos, pero la comparación le hace mucho mal a estos comics y a Ordway como artista.

Tampoco queda muy bien parado el Annual 1999 de John Francis Moore y Leonardo Manco. El guión está bien, pero el estilo de Manco no le pega nada a los Vengadores y crea unas escenas de acción super confusas con las que no conecté. Manco era un gran artista para historias oscuras tipo Hellblazer o westerns, pero no encaja en estos superhéroes puros.

Y entonces, cuando parecía que el comic de Los Vengadores se estaba estancando en este segundo año, y que no podrían igualar el nivel inicial…

Ultron Unlimited es el arco más largo de Busiek y Pérez hasta la fecha y se desarrolló entre los números 19 a 22, una historia que ha tenido una enorme importancia en la historia del grupo y sirvió de inspiración a Joss Whedon para escribir el guión de Vengadores: Age of Ultron.

De nuevo, Busiek y Pérez consiguen condensar un montón de elementos en tan sólo 4 números. Así, en este arranque vemos más desarrollo del trío Wanda / Simon / Visión y los crecientes problemas de los Vengadores con la prensa.

El guión consigue crear una tensión creciente al hacer que Ultron no aparezca hasta las últimas páginas de este primer número, teniendo que enfrentarse primero a Alkhema. Además, el comic es súper «reader-friendly», explicando quién es Ultron y todo lo que necesitas saber.

El número 19 termina con un cliffhanger antológico, al descubrir los Vengadores la masacre que Ultron está cometiendo en el país europeo de Slorenia.

El número 20 es la segunda parte del arco, «This evil unfolding». Por un lado, el grupo principal de Vengadores asistirá al plan de Ultron tras masacrar a todos los habitantes de Slorenia. Cap, Iron Man, Thor, Black Panther y Firestar se prepararán para el combate.

Por otro lado, un segundo grupo de Vengadores formado por La Avispa, Wanda, Visión y Hombre Maravilla investigan el secuestro de Hank Pym a manos de Ultron, lo que permite a Busiek contarnos la complicada historia de Pym.

Este grupo es atacado por una horda de Ultron es que les hacen prisioneros y les trasladan a Slorenia, mostrando que todos ellos tienen una importancia fundamental en el plan de Ultron.

«Los Vengadores van a la guerra.» No podía ser un mejor resumen de lo que nos vamos a encontrar en esta tercera parte, «This evil unveiled», mientras vemos a los héroes dirigir el contraataque en Slorenia, unas páginas repletas de splash pages que quitan el hipo y acción más grande que la vida como sólo los Vengadores pueden ofrecer.

Sin embargo, lo más interesante no sucede en el campo de batalla, sino en la base de Ultron, donde conoceremos su plan de crear una raza de seres robóticos usando los patrones cerebrales de los héroes secuestrados, que forman su «familia».

Mientras, en Nueva York, el herido Justice, que tuvo que quedarse atrás al tener una pierna rota, estudia todos los archivos sobre Ultron para intentar encontrar una clave para derrotarle.

En este número también noto que algunas páginas no están igual de bien acabadas que el resto, y me da la sensación que Pérez solo abocetó y fue Al Vey, acreditado en todo el arco como «acabado», el que hizo la mayor parte del trabajo. Demasiado trabajo, incluso para Pérez.

Llegamos al clímax de Ultron Unlimited, «This evil triunphant», publicado en el número 22.

¿Os suena está splash-page? Me pregunto de dónde sacó Joss Whedon la inspiración para el clímax de Age of Ultron…

Y aunque a todos nos encantan las grandes batallas y las splash-pages más grandes que la vida de Pérez, me flipa que al final la clave para derrotar a Ultron sea la inteligencia. Además, Busiek usa este arco para reivindicar a Hank Pym, «maltratado» en años anteriores por los autores previos que no supieron qué hacer con el personaje. A pesar de reconocer que está lleno de problemas y miedos, la forma en que se levanta frente a la adversidad nos muestra un Pym con el coraje y determinación necesaria para ser un Vengador.

Ultron Unlimited es sin duda una de las mejores historias de Ultron que recoge toda la grandeza de los Vengadores, y además muestra a unos héroes muy humanos con dudas y miedos a los que enfrentarse. Espectacular se queda muy corto.

Pero en el mundo del comic «the show must go on», y el siguiente mes volvemos a Nueva York con nuevos y viejos problemas. Mientras que por un lado este número 23 está centrado en la relación entre Visión y su hermano Simon Williams, en este número encontraremos una amenaza inesperada para Los Vengadores: los medios de comunicación y la sociedad civil.

Tras intentar encontrar a Lord Templar en las instalaciones de la fundación Triune Undertanding en el número 15, parece que alguien ha puesto a los medios de comunicación contra los Vengadores. El Capitán América decide no hacer nada, confiando como siempre que sus acciones hablen por el grupo, en un momento en que la sociedad ha cambiado y esto ya no es suficiente.

Además, se produce una polémica muy interesante en este número 23, al ver cómo manifestantes afroamericanos se quejan que no hay miembros de color en el grupo. El Capi afirma como ya sabemos que los Vengadores nunca han discriminado a nadie por motivos de su raza, ese nunca ha sido un factor, sino que ellos valoran sólo la habilidad de la PERSONA. En este sentido, Black Panther afirma que él no quiere ser el Vengador Negro que cubra una cuota, ya que es un Vengador de pleno derecho por sus cualidades. Y junto a estos manifestantes, otros se quejan porque los Vengadores admiten a mutantes mientras que no cuentan con miembros de otras etnias o razas.

El punto de vista del Capi es sin duda el correcto, y los lectores y cualquier persona normal que leyera estos comics en 1999-2000 entendería que esto es así. Pero si pensamos en los cambios sociales que se han producido en los últimos años, podría decirse que las demandas de los manifestantes de este comic sí tuvieron su efecto después de todo en la editorial, al convertirse la «diversidad» en el elemento central de la gestión de Axel Alonso en la Marvel de 2010, una época en la que se crearon nuevos personajes de razas, géneros y orientaciones sexuales variadas, buscando que todas las minorías tuvieran un héroe en el que verse reflejado: el Hulk coreano de Amadeus Cho, la Ms. Marvel musulmana, Miles Morales, el nuevo y genial Spiderman afroamericano, la antes mencionada Ojo de Halcón Kate Bishop y muchos más.

Mientras el problema con los medios de comunicación y los manifestantes aumenta, Nueva York se verá atacada por un grupo de seres superpoderosos, los Exemplars, 7 personas que adquirieron el poder de elementos místicos de gran poder que fueron presentados en el evento The eighth day y que buscan a Juggernaut, poseedor a su vez del poder del cristal de Cittorak, para vengarse por su traición en el citado evento.

Esto nos lleva hasta el número 25 que marca el segundo aniversario del comic y que nos llevará a la pelea definitiva de los Vengadores y otros héroes como Hercules, Nova y Spiderman frente a los Exemplars. De nuevo, tras una gran batalla, la inteligencia vuelva a ser la clave para detener esta amenaza, mostrando al Capitán América que no todas las peleas se pueden vencer con los puños.

Este hecho, sumado a los problemas con la opinión pública marcan un final de ciclo que provoca un nuevo e importante cambio en la alineación de Vengadores que Busiek presentarían el mes siguiente en un número con Stuart Immonem como dibujante invitado.

Estos dos años están entre lo mejor de lo mejor de la historia de los Vengadores. Aunque George  Pérez aún dibujó 8 números más, abandonó este comic en el número 34 y la serie empezó a resentirse por el baile de dibujantes primero, y quizá por un cierto agotamiento por parte de Busiek, cuyos guiones ya no estuvieron tan frescos y acertados como en estos primeros 25 números.

Estos comics son el ejemplo perfecto de por qué nos enamoramos de los comics Marvel. Una perfecta combinación de caracterización de personajes con los que conectas y de los que te preocupas, unido a acción más grande que la vida. En lo referido a comic mainstream de superhéroes no se puede hacer mejor.

Los Vengadores de Kurt Busiek y George Pérez es una etapa soñada que ningún fan de los comics Marvel debería perderse.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

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¡Saludos a todos!

JLA – Vengadores de Kurt Busiek y George Pérez, un sueño hecho realidad

Tras muchos años de espera, 2003 fue un gran año para los fans de los comics de superhéroes, al publicarse el maravilloso JLA – Vengadores de Kurt Busiek y George Pérez, un comic que destila el amor por el género y por estos personajes que se han convertido en la nueva mitología del siglo XX y XXI. Hoy aprovecho para compartir mis impresiones sobre esta histórica miniserie y los problemas que se vivieron hasta que finalmente el comic vió la luz.

PUNTUACIÓN: INSUPERABLE.

La historia de los cruces de personajes de Marvel y DC tiene una larga tradición inaugurada por el icónico Superman – Amazing Spiderman de 1976 realizado por Gerry Conway, Ross Andru y Dick Giordano. El enorme éxito de ventas de este especial y su gran acogida entre los fans propició nuevos cruces como el Batman – Hulk de 1981 realizado por Len Wein, Jose Luis García López y Dick Giordano, y el que para mi es el mejor cruce jamás realizado, el maravilloso X-Men – The New Teen Titans de 1982 firmado por Chris Claremont, Walter Simonson y Terry Austin.

En esa época, la publicación de estos especiales eran considerados un acontecimiento comiquero, y desde el comienzo ambas editoriales empezaron a trabajar en el que se pensaba que sería el cruce definitivo que juntaría a los dos grupos más importantes de ambos mundos: La Liga de la Justicia y los Vengadores. Desde el comienzo, George Pérez fue el dibujante asignado para esta historia que tuvo a Gerry Conway y a Roy Thomas como guionistas. Lamentablemente, la llegada de Jim Shooter al puesto de editor en jefe de Marvel Comics canceló en 1983 este número especial a pesar de que Pérez ya había dibujado completamente 21 páginas, dejándonos a los fans con la miel en los labios.

Resulta interesante comprobar que si este JLA – Vengadores llegó finalmente a publicarse 20 años después en parte fue debido al crack que el sector sufrió en la década de los 90. Tras unos años 80 super exitosos en ventas y en calidad, el sector del comics en los años 90 implosionó llevándose por delante editoriales, autores y tiendas de comics. Los motivos que llevaron a esta situación fueron múltiples, empezando por el aumento exponencial de los comics publicados por todas las editoriales, no solo las clásicas Marvel y DC sino de otras muchas creadas durante esos años. A ello se sumó el auge de los comics “para coleccionistas” con múltiples portadas que fomentaban la compra de múltiples copias bajo la errónea creencia que su valor crecería con el tiempo. Además, el auge de los autores de Image que llegaron a ser considerados auténticas “Rock-Stars” provocó el aumento de comics con su nombre en portada de dudosa calidad, en un momento en que parecía que lo importante era poner comics en las librerías sin importar su calidad.

Cuando los coleccionista abandonaron el medio al darse cuenta que se habían impreso tantos ejemplares de estos comics «de coleccionistas», que ninguno de esos comics superventas iba a tener nunca un valor importante, nada que ver con los valores que alcanzaron los super escasos Action Comics 1 o Detective Comics 27,  y los lectores se hartaron de la baja calidad de los comics que se estaban publicando, el crash fue inevitable. Esto dejó una industria herida de muerte, hasta el punto que en 1996 solo quedaban 4000 librerías especializadas abiertas en todos los Estados Unidos. Ese mismo año, Marvel firmó su declaración de bancarrota (suspensión de pagos) al no poder hacer frente a los pagos tras unos años en los que había comprado una distribuidora para hacerle la competencia al Previews, además de una compañía de cromos, intentando abarcar más de lo que podía en el peor momento.

Fruto de esta crisis, las editoriales se centraron en publicar los mejores comics posibles que apelaran a un público amplio para poder sobrevivir. Y una de las opciones más evidentes fue la realización de nuevos especiales cruzando personajes de DC y Marvel. En este sentido, merece la pena indicar que fue Marvel la que volvió a subirse al corra, ya que DC no dejó de publicar cruces con otras editoriales y durante los años previos disfrutamos de los míticos Batman vs Predator (1991), Batman / Juez Dredd (1991) o Batman / Grendel (1993).

Esta nueva etapa de entendimiento entre Marvel y DC fue inaugurada en 1994 con los dos especiales Batman – Punisher, publicados uno por editorial. Tras esto, en 1996 la super popular miniserie Marvel vs DC de Ron Marz, Peter David, Dan Jurgens y Claudio Castellini lanzó a su vez 12 especiales ”Amalgam” en el que fusionaban personajes de ambos universos creando comics divertidísimos como Spiderboy o Super Soldier. El éxito de estos comics provocó una segunda tanda de comics Amalgam en 1997, y mostró que había un clima de mayor entendimiento entre ambas editoriales, que invitaba a la esperanza. La posibilidad de que un JLA – Vengadores pudiera acabar sucediendo fue un sueño recurrente durante años, hasta que por fin fue confirmado en 2002.

No había duda que el comic tenía que dibujarlo George Pérez, el artista original y uno de los mejores dibujantes de comics de superhéroes de toda la historia, especializado en comics grupales con decenas de personajes en cada viñeta. Aunque en ese momento Pérez estaba trabajando en exclusiva para la editorial CrossGen, se había guardado una cláusula en su contrato que le permitiría dibujar este comic en caso de que llegara a suceder, lo que muestra que para Pérez, este JLA Vengadores era una espina en su carrera profesional que necesitaba eliminar. Para guionizar esta historia se eligió a Kurt Busiek, guionista en ese momento de la serie de Vengadores. Mark Waid, que en años previos había sido el guionista de Justice League y colaboró con Busiek en un primer borrador de historia, no pudo participar en esta miniserie por estar también trabajando en exclusiva para CrossGen (y no tener ninguna cláusula al respecto como Pérez).

La miniserie, que finalmente tuvo una extensión de cuatro números, fue publicada entre septiembre de 2003 y marzo de 2004, consiguiendo un gran éxito de crítica y público. Los cuatro números obtuvieron unas ventas de 191.000, 162.300, 147.900 y 143.500 ejemplares respectivamente, y su recopilación en edición Harcover de coleccionista incluyendo los lápices de Pérez de la primera miniserie de los años 80, fue también un éxito de ventas y una compra obligada para los aficionados de ambas editoriales.

Dicho todo esto, merece la pena indicar que debido a las crecientes diferencias existentes entre ambas editoriales, este comic de JLA – Vengadores fue el último crossover publicado por Marvel y DC hasta la fecha. Quien sabe si la situación de emergencia que estamos viviendo por culpa de la extensión del COVID-19 no provocará una nueva tanta de estos especiales para intentar revitalizar la industria en los próximos años. El mundo de comic ya se sabe que es cíclico y acaba repitiendo esquemas, por lo que no me supondría ninguna sorpresa.

Por separado, son los mayores héroes del mundo; nobles campeones entregados a la defensa del bien. Juntos, son La Liga de la Justicia de América… ¡Y no se rinden ante ningún enemigo ni mal!
Y llegó un día como jamás se vio, en el que los héroes más poderosos de La Tierra se unieron contra una amenaza común. Éste fue el día en que nacieron Los Vengadores… ¡para combatir a aquellos enemigos a los que ningún héroe en solitario podría hacer frente!

Durante los más de cuarenta años de existencia de la JLA y Los Vengadores, miles de acontecimientos y personajes se han ido añadiendo a la leyenda de ambos grupos. Kurt Busiek y George Pérez los han incorporado en esta obra con habilidad absoluta, tanta, que no hace falta conocerlos para disfrutar del cómic.

Entrando en materia en lo referido al comic en si, el guión de Busiek muestra un conocimiento enciclopédico de ambos universos y consigue que cada personaje transmita la personalidad perfecta que los fans esperamos.

El uso de Krona, el científico de Oa  cuya sed de conocimiento sobre el origen del Universo provocó en el Universo DC la creación del Multiverso e incluso la aparición del Monitor y el Anti-Monitor, por lo que es perfecto para ofrecer el nivel de amenaza cósmica que requiere una miniserie de este calibre, contando además  con la presencia de Metrón de los Nuevos Dioses (DC) y de Grandmaster de los Elders del Universo Marvel.

Los cuatro números están planteados de forma modélica. En el primero la amenaza al multiverso llega simultáneamente a ambos universos y ambos grupos, la Liga de la Justicia y los Vengadores descubrirá la existencia del otro universo, que presentan importantes diferencias.

El conflicto entre ambos grupos es inevitable y se desarrolla durante todo el segundo número, en el que deberán buscar además 12 objetos super poderosos en ambos mundos, en una carrera contra el reloj preparada por Grandmaster y Metrón que además puede provocar que el universo del equipo perdedor desaparezca. Esto en si mismo es un desarrollo muy habitual visto mil y una veces en centos de comics. Lo original viene de la mano de Batman y el Capitán América, que deciden colaborar en lugar entre ellos al tener claro que hay una amenaza en la sombra aún mayor.

En el tercer número guarda similitudes con el Universo Amalgam, al ver cómo los dos universos parece que se están solapando y la JLA y Vengadores comparten unas aventuras que nadie recuerda haber vivido realmente, lo que nos prepara para el clímax final en el cuarto número en el que todos los héroes de todas las épocas deberán unirse en la batalla definitiva por el destino del Multiverso.

Obviamente, ambos Universos siguen aquí, así que no es sorpresa decir que los buenos al final vencen. Lo novedoso es comprobar que esta aventura está en continuidad para ambos grupos, no es un What if?  De hecho, la Justice League continuó una de las tramas abiertas al final de esta miniserie en su propia colección, y los Vengadores recuerdan está aventura con héroes de otro Universo.

Como digo, lo destacable del guión de Busiek no es el argumento, que discurre por muchos lugares comunes del género, sino por el perfecto uso de muchísimos personajes de forma acorde a su personalidad, consiguiendo que héroes de diferentes épocas como los Flash (Barry Allen y Wally West) o Green Lantern (Hal Jordan y Kyle Rayner) tengan su momento de gloria ayudando a derrotar a Krona.

Además de crear unas personalidades perfectas, Busiek acierta a la hora de mostrar las diferencias entre las Tierras de cada Universo, y como estas diferencias sirven de gasolina que precipita los primeros desencuentros entre la JLA y los Vengadores. Es genial ver las pullas entre Mercurio y Flash, o Green Arrow y Ojo de Halcón, por no hablar de las diferencias más filosóficas entre Superman y el Capitán América, aunque sabemos que al final todos tendrán que aprender a dejar de lado sus diferencias para derrotar a una amenaza común.

Kurt Busiek tenía además otra importante función que jugar con su guión, que era darle herramientas a George Pérez para que pudiera lucirse, dándole aquello en lo que Pérez es mejor. Y madre mía de mi vida, estos cuatro volúmenes de Pérez con colores de Tom Smith son una auténtica barbaridad.

Empezando por lo más alucinante, los personajes de Pérez están vivos y son únicos, su facciones son diferentes de las de los demás y transmiten sus personalidades únicas: Mercurio con su cara delgada y sus aires de superioridad, Kyle Rayner como un joven en medio de dioses que sigue aprendiendo su oficio, Ojo de Halcón con su chulería innata, Wonder Woman con su aire regio en todo momento o Thor con facciones redondeadas y cuerpo enorme escandinavo. Y por encima de todos, Batman, Superman, Capitán América e Iron Man, ejemplificando las virtudes de ambos universos.

Las páginas de Pérez están sobrecargadas de un montón de viñetas porque hay muchos personajes y situaciones que mostrar y las 48 páginas de cada número parece que se quedan cortas. Por ello es normal encontrarse con un montón de páginas con nueve o más viñetas, algo totalmente imposible encontrar en los comics actuales. Sobre grandes viñetas de acción tenemos otras más pequeñas mostrando la reacción de cada personaje sobre lo que está sucediendo, o una gran escena de acción se desdobla en situaciones particulares para ver el enfrentamiento entre dos o más héroes. Sin embargo, a pesar de la compleja composición de algunas páginas, la narrativa es perfecta y en ningún momento sientes que algo no se entiende bien, ya que todo se muestra de forma clara y nítida.

Además, esta multitud de viñetas no provocan que el ritmo de la historia decaiga gracias a la inclusión de alucinantes splash-pages que muestran a nuestros héroes favoritos en toda su gloria, mostrando otro de los puntos fuertes de Pérez, sin duda el mejor dibujante de la historia para este tipo de historias. Gracias a la habilidad narrativa de Pérez y Busiek, las sorpresas están bien distribuidas durante la narración y los numerosos combates entre personajes a menudo están resueltos en unas pocas viñetas repletas de personalidad.

Durante toda la miniserie pero quizá especialmente en el último número con los preparativos y la pelea final hay viñetas increíbles que me hipnotizan e hicieron que pudiera estar horas y horas disfrutando de los detalles con que Pérez adorna cada situación, así como recordar a todos los héroes y villanos de distintas épocas que aparecen.

Este es otro elemento para mí muy destacable, y es que a pesar de la gran cantidad de personajes, en ningún momento te pierdes y Busiek y Pérez consiguen que todo lo que pasa se entienda sin problemas incluso aunque no seas un lector veterano que conoce a todos y cada uno de los personajes. Obviamente, los lectores veteranos seguro que disfrutamos más este cómic, pero las páginas son tan buenas que cualquier amente del género de superhéroes quedará atrapado por ellas.

Dicho esto, reconozco que este cómic es lo que es, y tiene claro a qué tipo de lector se dirige, que no es precisamente un lector novato. En todo caso, no creo que esto sea un demérito, dado que el cómic tiene claro el tipo de entretenimiento que quiere ofrecer y triunfa en todo lo que propone. Con permiso de X-Men  / New Teen Titans de Claremont y Simonson, este el el mejor crossover grupal inter-editorial de la historia, un cómic genial para releer de tanto en tanto que te deja siempre con la sonrisa en la cara gracias a su extraordinario apartado artístico.

PUNTUACIÓN: INSUPERABLE

 

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