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Crítica de Nightwing 89 y Superman Son of Kal-El 9 de Tom Taylor y Bruno Redondo (DC Comics)

Teniendo en cuenta que Tom Taylor escribe Nightwing y la nueva etapa de Superman protagonizada por su hijo Jon, era obvio que sus caminos se cruzarían tarde o temprano. Lo bueno de este cruce de dos números es que cuenta con el apartado artístico de Bruno Redondo y Adriano Lucas, lo que hace que luzca increíble.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Crossover Superman/Nightwing! Hace años, cuando Robin dio sus primeros e inciertos pasos lejos de Batman como su propio héroe, Superman intervino y ofreció a Dick Grayson consejos cruciales, apoyo y un nombre: Nightwing. Ahora es el momento de que Nightwing le devuelva el favor.

¡Crossover Superman/Nightwing parte 2 de 2! Nightwing le prometió a Clark Kent que mientras estuviera fuera del planeta, Nightwing cuidaría del hijo de Clark, Jon, mientras intenta ocupar los zapatos de su padre como Superman. Pero con alguien ahí fuera asesinando a gente con superpoderes, ¿está Nightwing metido en un lío?

Desde que DC cambió su distribución ya no se publican (que yo sepa) datos de ventas de sus comics, pero me da la sensación que Nightwing es la serie más vendida de las dos y la editorial busca captar a sus lectores para la serie de Superman. Lo digo porque es Dick el que viaja a Metrópolis para ayudar a Jon en las líneas argumentales en marcha en su serie, como por ejemplo la amenaza en la sombra situada en la isla de Gamorra que ha lanzado a sus villanos superpoderosos a matar a héroes por todo el mundo. La historia para Nightwing queda correctamente resuelta, pero si quieres saber cómo se enfrenta Jon a esta gran amenaza, tocará comprar el comic de Superman.

Lo que más me gusta de este crossover de Nightwing y Superman es que Tom Taylor lo plantea desde la conexión emocional de los personajes y no tanto por el villano al que tienen que enfrentarse. Y obviamente hay un combate estupendamente resuelto por el dibujante Bruno Redondo con color del habitual Adriano Lucas, pero lo crucial de esta historia es resaltar que Jon Kent tiene un amigo en Dick Grayson y, si lo necesita, un mentor que le ayude en los momentos de necesidad.

La historia de Tom Taylor es todo corazón, empezando por el arranque del comic con una escena del pasado de ambos personajes que da contexto a su relación y el motivo del viaje de Dick a Metrópolis. Pero si el comic funciona de maravilla es gracias al maravillosos dibujo de Bruno Redondo. El carisma y personalidad que imprime a todos los personajes y su perfecta narrativa que hace que el comic se entienda claramente sin necesidad de bocadillos me parece chulísimo y hace de este comic una lectura obligada. Pero es que además, Redondo incluye numerosos detalles chulísimos como los pijamas de Barbara y Dick que consiguen sacarme una sonrisa y dejarme con un sabor de boca estupendo.

Cuando empecé a comprar el comic de Nightwing, la gran duda que se me planteó era que me asustaba que estando fuera de la actual continuidad de DC, la serie de Nightwing se viera envuelto en eventos continuos de la batfamilia que al final impidieran disfrutar de la colección individualmente. De momento, Taylor ha conseguido que la participación de Nightwing en Fear State fuera autocontenida dentro de su propio comic, y si los cruces que Nightwing pueda tener con otras series van a estar realizados por Taylor y Redondo, la verdad en que pocos o ningún pero le voy a poner. En todo caso, espero que al menos los próximos seis meses Nightwing quede fuera de cruces con nadie, para que al menos podamos tener seis meses para desarrollar el actual arco en marcha, Get Grayson, en el que Dick tiene que evitar ser asesinado.

Nightwing sigue dándome un estupendo entretenimiento todos los meses que me deja siempre con el mejor sabor de boca. Con este nivel tengo claro que voy a seguir comprando este comic durante mucho tiempo, desde luego, mientra Taylor lo guionice.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Crossover de Donny Cates, Geoff Shaw y Dee Cunniffe

Panini acaba de publicar uno de los comics más anticipados de los últimos tiempos, Crossover, el comic de Donny Cates y Geoff Shaw con color de Dee Cunniffe y diseño de John J. Hill que es un canto de amor al mundo del comic de superhéroes mainstream americano.

PUNTUACIÓN: 8/10

Después de que El Acontecimiento altere el mundo tal y como lo conocemos, Ellie, Otto y Ava se embarcan en una odisea través del mágico Colorado. Unos misteriosos (¿y conocidos?) superhéroes se unen a nuestro intrépido equipo de héroes en busca del modo de romper la cúpula y descubrir la verdad. ¡El primer acto de una nueva aventura que romperá tu realidad!

El primer volumen de Crossover publicado por Panini es un tomo en tapa dura de 176 páginas que recopila los seis primeros números de la serie regular publicada actualmente por Image Comics.

En el mundo de los comics de superhéroes el crossover tiene una connotación muy particular, al tratarse de una reunión de personajes que poseen comic propio para compartir una aventura en común contada en las páginas de sus colecciones, cruzando los argumentos de un comic a otro. Esto es diferente a cuando un personaje aparece en el comic de otro (team-up) y en los primeros años de Marvel en los 60 estas aventuras tenían una connotación muy especial, casi de acontecimiento. La idea del crossover evolucionó con el paso de los años para dar lugar a los eventos, que son comics planteados como miniseries que cuenten una historia protagonizada por múltiples personajes, que se supone tan grande e importante que no puede ser contada en la colección “normal” de un personaje concreto. La Guerra de los Reinos, Rey de Negro o Imperio son ejemplos de eventos recientes de Marvel, pero lo mismo podría decirse de DC y los cruces anuales entre la JLA y la JSA, por poner un ejemplo clásico.

No cabe duda que desde el título de Crossover, Donny Cates y Geoff Shaw buscan transmitir una connotación muy comiquera a los lectores que abrace el sense-of-wonder, la sensación que todo es posible en estas páginas y porqué aman (amamos) el mundo del comic. Y de momento las sensaciones no pueden ser mejores en este primer volumen. Donny Cates se luce con esta historia con elementos originales y familiares a la vez. Como ya estamos acostumbrados los lectores de Cates, la obra lanza un montón de ideas al aire que consiguen sorprender y están pasando cosas interesantes que atrapan al lector, no dejando un momento de respiro, con unos cliffhangers al final de cada grapa USA me parecen estupendos.

Cates también acierta al no dotar de un excesivo dramatismo a la historia. Al menos a mi la sensación principal que me deja el comic es «vamos a disfrutar siendo muy locos», y es ese sentido diría que el hecho de no tomarse excesivamente en serio a si mismo le viene muy bien a una historia que realmente si es muy loca. Hay un importante elemento metatextual en todo el comic, con elementos muy reconocibles de la historia del medio como el cura que busca quemar comics o la camiseta de Otto el librero, que son café para los muy cafeteros. La sensación de homenaje al medio, incluso haciendo sufrir a los protagonistas, está presente en Crossover de principio a fin, y me encanta.

Por si fuera poco, haciendo gala de su nombre, el comic está repleto de apariciones especiales. La mayoría son apenas cameos de una página e incluso una viñeta, pero hay un par que me ha parecido super buenos y me han dejado con la sonrisa en la cara. De igual modo, me parece modélica la forma en que Cates conecta Crossover con el mundo que creó en God Country. Prefiero dejarlo aquí y no comentar nada más para no chafaros las sorpresa, pero sobre todo si eres un lector veterano, vas a disfrutar un montón algunas de las apariciones que nos vamos a encontrar.

En el apartado artístico, ¡cómo ha crecido Geoff Shaw como artista desde que le conocí en God Country! El dibujante realiza un estupendo trabajo en esta serie, casi como si supiera que es este comic el que puede conseguir que se reconozca su trabajo como se merece. Sus lápices han mejorado muchísimo tras abandonar la narración «sucia» que tenían en God Country. Ahora, la historia fluye de maravilla entre las viñetas y se ve todo de forma clara, los personajes tienen personalidad propia y sabe aprovechar las splash-pages y las melés con múltiples personajes para lucirse, Decir que el apartado artístico es uno de los puntos fuertes del comic no es más que hacerle justicia y resaltar lo evidente.

Parte del éxito del comic está también en los estupendos colores de Dee Cunniffe, que ayudan a establecer el tono que la historia necesita y mejoran y embellecen los lápices de Shaw. Uno de los elementos más llamativos del comic es la forma en que replica el antiguo coloreado de los comics en los años 60 y 70 con puntos de colores como forma para distinguir la procedencia de los personajes, ya sea los habitantes de la Tierra normal con coloreado modernos, y los habitantes del otro mundo. Este elemento es muy interesante, ya que aunque sirve para esa labor de diferenciación de los personajes que necesita la narrativa de la historia, a la vez homenajea la historia del mundo del comic y cómo se hacían en el pasado.

En este sentido, me parece curioso y necesario comentar que este elemento del coloreado antiguo no se corresponde con el mundo de los años 90 en el que nació Image Comics y muchos de los personajes que cuentan con aparición sorpresa en este volumen, unos años y unos comics dominados ya por el coloreado digital que rompió definitivamente con los antiguos procesos de coloreado. Quiero decir que en muchos casos entiendo que están usando un elemento que muchos lectores, desde luego todos los que tengan menos de 30 años, no habrán conocido en sus comics favoritos actuales, y que sólo les sonará si han buscado / leído comics clásicos.

El caso es que dentro que el comic me ha gustado, veo tan claras las referencias que Cates utiliza a la hora de presentar los elementos metatextuales, empezando por gran parte de la obra de Grant Morrison y en especial su Supergods, que no ha llegado a volarme la cabeza en ningún momento, ya que parte de estas ideas ya las he leído antes y las conozco. De hecho, la idea de un mundo real que se cruza con otro fantástico es la misma idea de partida de Oblivion Song de Robert Kirkman y Lorenzo de Felici. Y aunque obviamente el desarrollo es totalmente diferente, esto me sirve para resaltar que este Crossover tiene una familiaridad que no lo convierte en especialmente original. Dentro que sí que lo es.

Comparto las primeras páginas del primer número:

Crossover no me ha parecido revolucionario pero sí me ha gustado mucho y me ha dejado con ganas de más. Como entretenimiento para un lector de comics veterano como yo me ha parecido modélico, ojalá más historias originales de este tipo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

X de Espadas. Reseña de los comics de Marzo (1ª parte – Merodeadores, Lobezno e Infernales)

El ritmo frenético de publicación actual hace que no hace nada que Panini comenzó la publicación de X de Espadas, el primer gran crossover de la franquicia mutantes desde que Jonathan Hickman relanzó todas las series, y llegamos a marzo en el que termina la historia. Como hice el pasado mes de febrero , voy a dividir mis impresiones de los comics de este mes en dos artículos, el primero hoy con mi reseña de los comics de Merodeadores, Lobezno e Infernales, y mañana publicaré las de Patrulla x y Excalibur con el que termina el evento.

Si quieres recuperar mis reseñas anteriores del evento, puedes consultarlas en los siguientes enlaces a los prólogos de enero, y los dos artículos de febrero (uno y dos) con las siete grapas publicados el mes pasado.

MERODEADORES 11 de Benjamin Percy, Gerry Duggan, Stefano Caselli, Tini Howard y Phil Noto

X de Espadas. Partes 14 y 15 de 22

Con los capítulos 14 y 15 del gran crossover mutante del año: “X de Espadas”. Un brindis. Un baile. Una cena servida. Dos espadas. Dos copas. Dos deberán responder.

Este número contiene Marauders 15 y Excalibur 14 USA.

El mes de febrero terminó con un cliffhangers monumental en el comic de Merodeadores, por lo que es normal que los comics de marzo empiecen con la misma serie. Si en el mes de febrero tuvimos un mini arco en Lobezno e X-Force centrado en su búsqueda de las espadas Muramasa, este arco de dos números está pensado en crear dinámicas entre nuestros héroes y los guerreros de Arakko, en especial Isca la Invecta, Espada Blanca, Guerra y Muerte.

El comic hay que reconocer que es super entretenido y está repleto de detalles que consiguen hacer de la lectura un placer, y eso sin duda es debido al enorme talento de Stefano Caselli en los lápices y tintas, con Edgard Delgado en los colores, que se ha convertido en un auténtico seguro de vida para Marvel. Que haya podido dibujar él los dos números de Merodeadores consigue dar una consistencia a este arco que se siente un capítulo completo dentro de la narrativa general del evento.

Gerry Duggan y Benjamin Percy en el guión cumplen con solvencia, aunque en el este segundo número les veo un pelín las costuras, por un lado con el intrascendente cliffhanger y su resolución, que es un WTF! de libro, y con la repetición de elementos ya vistos en el primer número, como es ver a Illyana probando a Isca y comprobando si realmente es invencible. Con todo, como digo el comic es super entretenido y acaba poniéndonos a las puertas del primer combate, que veremos al girar la página en Excalibur.

Y el comic de Excalibur empieza a mostrar lo que va a ser la clave de esta segunda parte de X de Espadas, y es la intención clara de romper con las expectativas de los lectores. Si los números 2 al 10 del evento pretendían mostrar la convocatoria de los 10 guerreros de Krakoa con sus espadas que anticipaban grandes combates llenos de epicidad, los dos primeros enfrentamientos que vemos en este comic entre Capitana Britania (Besty Braddock) e Isca la Invicta por un lado, y Cifra y Bei, la Luna Sangrienta, son todo menos épicos. En este asunto de las expectivas, me gusta leer a guionistas que salgan por la tangente, pero al final lo que ofrezcas debe ser mejor que la expectativa que esperas superar, y no tengo claro que Tini Howard lo consiga. Con todo, como el comic es super entretenido y como a lo largo de toda la serie se intuye que Saturnina realmente tiene un plan que va mucho más allá de este torneo, me mantengo intrigado con lo que está por venir.

En el apartado gráfico, me gusta Phil Noto y me parece un artista con una innegable personalidad. Sin embargo, en lo que nunca ha destacado ha sido en su fluidez en las escenas de acción, y la que encontramos en este número es, por decirlo suavemente, un bluf. Por suerte para él, la historia no se centra en eso, y los varios giros que encontramos en el comic consiguen mantenernos intrigados e interesados.

PUNTUACIÓN: 7/10

LOBEZNO 7 de Benjamin Percy, Gerry Duggan y Joshua Cassara

X de Espadas. Parte 16 y 17 de 22

Con los capítulos 16 y 17 del gran crossover mutante del año: “X de Espadas”. Resistencia. Supervivencia. La verdadera lección del dolor. La caballerosidad da paso a la furia. Un caballero debe arrodillarse.

Wolverine 7 y X-Force 14

Benjamin Percy y Gerry Duggan plantean en estos dos número USA el grueso de los enfrentamientos entre los héroes de Krakoa y Arakko. Lo que llevábamos esperando desde el principio del evento. Y aunque no sorprende que las cosas no comiencen bien para nuestros héroes, sí lo hace comprobar la naturaleza de los desafíos, que en su mayoría nada tienen que ver con los combates a espada que se anunciaron no sólo en el título del evento sino en la propia búsqueda de las mismas que vimos en la primera parte.

Debo decir que cualquier comic dibujado por Joshua Cassara es un placer, y estos dos números lucen increíbles. Cassara, con color de Guru-eFX ofrece unas páginas increíbles con composiciones atractivas que atrapan al ojo del lector y más de un momentazo. Sin embargo, a pesar de su calidad, al haber tantos enfrentamientos que en muchos casos son resueltos con una viñeta, no consigue imprimir momentos que importen al espectador porque te das cuenta que en el fondo, esos combates no son relevantes para el resultado final del evento.

El comic como digo es, de nuevo, muy entretenido, pero empiezo a notar que le está faltando algo a este evento. Además, destacar que Panini ha optado por usar la feísima portada de Dustin Weaver del X-Force 14, a la que sinceramente no le veo nada especial, en lugar de la de Adam Kubert para el Wolverine 7, cuya composición me parece una chulada y creo que hubiera quedado mucho mejor que la elegida por Panini.

PUNTUACIÓN: 7/10

INFERNALES 6 de Zeb Wells, Carmen Carnero, Gerry Duggan y Phil Noto

X de Espadas. Partes 18 y 19 de 22

Con los capítulos 18 y 19 de del gran crossover mutante del año: “X de Espadas”. Caos. Engaño. Masacre. Un hijo. Las estrellas. Un tonto y su valentía.

Hellions 6 y Cable 6

El número de Hellions del mes pasado me pareció lo más flojo del evento, y esta segunda parte no hace sino confirmarlo. El plan de Mr. Siniestro en tierras de Arakko no tiene ningún interés para el evento general, aunque no tengo duda que algunas de las cosas que vemos aquí van a tener repercusión en el futuro. Quizá en este caso parte del problema soy yo que no empecé a comprar a los Infernales para comenzar y no pueden importarme menos lo que les pase a estos personajes. Acrecentado con la posibilidad de resurrección de Krakoa. El número está perfectamente dibujado por Carmen Carnero, con colores de David Curiel, pero la sensación de intrascendencia está presente de principio a fin.

En el comic de Cable de Gerry Duggan y Phil Noto tenemos nuevos enfrentamientos entre Cable y Bei, la Luna Sangrienta y Gorgón contra Espada Blanca. Hay que agradecer que Noto pueda cumplir con los plazos de entrega y tener dos números publicados el mismo mes, pero como ya comentaba en Excalibur, la fluidez en las escenas de acción no es lo suyo, y esto queda plenamente claro viendo este comic. Además, más allá de los resultados de estos enfrentamientos, que se notan intrascendentes, la historia destaca por la petición de ayuda telepática de Cable a sus padres, y por que estos enfrentamientos han sido el aparitivo del enfrentamiento que realmente hemos estado esperando: Apocalipsis contra Aniquilación. Pero para ello, tendremos que esperar al próximo número.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En resumen, comento que hay una intención clara a lo largo de esta segunda parte de X de Espadas de romper las expectativas y ofrecernos historias inesperadas. Sin embargo, empiezo a temerme que lo que estamos leyendo no va a acabar de estar a la altura de lo que se espera debería ser el primer gran evento de los mutantes de Marvel. En todo caso, la valoración final del evento dependerá de si aciertan con el final de la historia, y eso lo comentaré en mi post de mañana.

¿Estáis leyendo estos comics, qué os están pareciendo? Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Aliens vs Predator de Randy Stradley, Phill Norwood y Chris Warner (Dark Horse)

Uno de los comics más icónicos de Dark Horse Comics es sin duda la miniserie Aliens vs Predator, la primera reunión de estos iconos cinematográficos publicada en Estados Unidos entre junio y diciembre de 1990, y que fue realizada por el escritor Randy Stradley y los artistas Phill Norwood y Chris Warner.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

Los humanos han colonizado Ryushi, sin saber que el planeta es usado por los Predators para la caza ritual de Aliens. Cuando las tres especies se cruzan, casi todo lo que puede salir mal lo hace. Para salvarse a ella y a sus colonos, la jefa de la colonia Machiko Noguchi debe forjar una tregua incómoda con el líder Depredador para luchar contra las hordas de xenomorfos engendrados por una reina alienígena desatada.

A lo largo de la historia, los monstruos más poderosos de la pantalla se han enfrentado: en la década de 1940 fue Frankenstein Meets the Wolfman, en los 60 fue King Kong vs. Godzilla, y en los 90 fue Aliens vs. Predator, comic que les reunió por primera vez catorce años antes de su primera película.

Tras el éxito de los comics de Aliens (1988) y Predator (1989) y a punto de publicar la primera miniserie de Terminator (1990), en Dark Horse empezaron a plantearse cual debía ser su siguiente comic destinado al éxito. Fruto de este brainstorming, parece ser la idea de unir en un comic a los Aliens y los Predators fue de Chris Warner, artista de la primera miniserie de Predator y editor de Dark Horse, imitando las clásicas historias de monstruos de la Universal, y simplemente pensando en cosas guays que nunca se habían visto en pantalla y a él le gustaría ver.

Randy Stradley es un editor y escritor de Dark Horse Comics, y continúa viviendo en Portland, Oregon. El número 86 de la serie Star Wars de Marvel en 1984 fue su primer trabajo en la industria del cómic. Más tarde se convirtió en socio de Mike Richardson, quien fundó Dark Horse Comics en la década de 1986, centrándose en la linea de cómics basados en licencias de películas. Además de Aliens vs Predator, Stradley ha escrito numerosos comics de Aliens y Star Wars para la editorial del Caballo Oscuro. En la pequeña Dark Horse de la época fue casi la única opción para guionizar esta miniserie de cuatro números, más un prólogo publicado en la antología Dark Horse Presents.

Visto en perspectiva, la elección de Phill Norwood como dibujante de esta miniserie fue un tanto polémica aunque globalmente acertada. Norwood, afincado en Los Angeles, era un ilustrador que trabajaba para la Industrial Light & Magic creando storyboards para películas. Su único trabajo en el mundo del comic previo a este Aliens vs Predator fue una historia corta en el Dark Horse Presents 33, “Project: Overkill”, junto al guionista Eric Luke.

Gran fan de ambas franquicias, aceptó encantado la posibilidad de dibujar esta serie, pensando que sería un trabajo similar a los storyboards, enviando un primer boceto para su aprobación para luego realizar el lápiz definitivo. Junto a Norwood, el veterano Karl Story que realizó las tintas de los dos primeros números, mientras que Robert Campanella entintó los dos últimos. Monika Livingston coloreó toda la serie, trabajo que resultó bastante polémico, con Pat Brosseau en la rotulación.

Aunque lleno de ilusión, el trabajo le vino un poco grande a Norwood, que se disculpó públicamente con sus compañeros al no cumplir algunas fechas de entrega, lo que perjudicó el trabajo posterior del resto de artistas. Además, mientras estaba a mitad del dibujo del tercer número, recibió una llamada de JAMES CAMERON, con el que ya había trabajado en The Abyss, para que realizara los storyboards de Terminator 2: El día del juicio final. Este encargo era demasiado bueno, y aunque inicialmente pensó que podría realizar ambos encargos simultáneamente, a duras penas pudo terminar todas las páginas del tercer número, por lo que finalmente tuvo que abandonar la serie. El veterano Chris Warner, que acababa de terminar de dibujar la primera miniserie de The Terminator también en Dark Horse, pudo encargarse con su habitual solvencia del último número.

Para ir abriendo boca, Dark Horse publicó 3 historias cortas a modo de preludio o introducción de esta miniserie en Dark Horse Presents en blanco y negro. Están páginas obra de Stradley, Norwood y Story fueron publicadas a los pocos meses en el comic Aliens vs Predator nº 0. En tomos posteriores se ha publicado una versión coloreada de estas páginas. Mike Mignola realizó la portada del número 0, mientras que Chris Norwood dibujó las de los 3 comics que dibujó. La guinda del pastel fue el espectacular Dave Dorman, que pintó la portada del cuarto número, para mi la mejor de la toda la serie.

La historia de Stradley se mueve dentro de un tono de blockbuster palomitero y planta las bases de lo que hemos visto luego en muchas obras posteriores. Los Predators usando a los Aliens como rito de iniciación de los jóvenes cazadores, con unos humanos atrapados en medio por accidente. Al tener los Predators unos valores “racionales”, los humanos pueden convencer al menos a algunos de ellos para colaborar antes la amenaza de los Aliens. Por último, como suele suceder en este tipo de historias, la codicia humana es el desencadenante de todo, al provocar de forma involuntaria infiltración de los Aliens en el complejo humano del planeta Ryushi.

Dentro de esta premisa general, la elección de la protagonista, Machiko Noguchi, una novata jefa de la colonia que aprenderá que existe vida más allá de las salas de reuniones y de los despachos, me parece una elección brillante y funciona de maravilla. Además, dado que estamos ante una historia completa en 4 números y 112 páginas en total, Stradley va al grano desde la primera página, marcando un ritmo que no afloja hasta el final del comic.

En el apartado gráfico, se nota la habilidad de Norwood como artista de storyboards, ya que sus páginas son super dinámicas y cuenta con unas estupendas escenas de acción. Si la parte de la acción es un éxito, también acierta en la creación de personajes y el diseño de seres alienígenas y de la colonia humana de Ryushi. Los humanos son claramente reconocibles y transmiten mucha personalidad, lo que habla muy bien de la capacidad de Norwood al dibujo. Sí hay que reconocer que algunas páginas de su tercer número se ven más apresurados que el resto, algo normal sabiendo el problema que tuvo que le obligó a abandonar el comic.

Chris Warner en el cuarto número ofrece un dibujo de línea clara que cuenta también de maravilla la historia, aunque quizá vi a Norwood ofrecer planos de cámara más dinámicos e interesantes. Globalmente, creo que el apartado artístico de esta miniserie luce a gran nivel, aunque es cierto que los colores planos de Monika Livingston para este comic quedan un poco anticuados leído el comic hoy en día, teniendo en cuenta lo acostumbrados que estamos a los coloreados digitales actuales.

Comparto las primeras páginas de esta miniserie:

Aliens vs Predator es un excelente miniserie que abrió a los fans un mundo nuevo que durante muchos años sólo podiamos disfrutar en los comics, y que aún ahora sigue ofreciendo un más que notable entretenimiento. Un clásico con todas las letras que 30 años después de ser publicado merece ser conocido por las nuevas generaciones de lectores.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

 

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JLA – Vengadores de Kurt Busiek y George Pérez, un sueño hecho realidad

Tras muchos años de espera, 2003 fue un gran año para los fans de los comics de superhéroes, al publicarse el maravilloso JLA – Vengadores de Kurt Busiek y George Pérez, un comic que destila el amor por el género y por estos personajes que se han convertido en la nueva mitología del siglo XX y XXI. Hoy aprovecho para compartir mis impresiones sobre esta histórica miniserie y los problemas que se vivieron hasta que finalmente el comic vió la luz.

PUNTUACIÓN: INSUPERABLE.

La historia de los cruces de personajes de Marvel y DC tiene una larga tradición inaugurada por el icónico Superman – Amazing Spiderman de 1976 realizado por Gerry Conway, Ross Andru y Dick Giordano. El enorme éxito de ventas de este especial y su gran acogida entre los fans propició nuevos cruces como el Batman – Hulk de 1981 realizado por Len Wein, Jose Luis García López y Dick Giordano, y el que para mi es el mejor cruce jamás realizado, el maravilloso X-Men – The New Teen Titans de 1982 firmado por Chris Claremont, Walter Simonson y Terry Austin.

En esa época, la publicación de estos especiales eran considerados un acontecimiento comiquero, y desde el comienzo ambas editoriales empezaron a trabajar en el que se pensaba que sería el cruce definitivo que juntaría a los dos grupos más importantes de ambos mundos: La Liga de la Justicia y los Vengadores. Desde el comienzo, George Pérez fue el dibujante asignado para esta historia que tuvo a Gerry Conway y a Roy Thomas como guionistas. Lamentablemente, la llegada de Jim Shooter al puesto de editor en jefe de Marvel Comics canceló en 1983 este número especial a pesar de que Pérez ya había dibujado completamente 21 páginas, dejándonos a los fans con la miel en los labios.

Resulta interesante comprobar que si este JLA – Vengadores llegó finalmente a publicarse 20 años después en parte fue debido al crack que el sector sufrió en la década de los 90. Tras unos años 80 super exitosos en ventas y en calidad, el sector del comics en los años 90 implosionó llevándose por delante editoriales, autores y tiendas de comics. Los motivos que llevaron a esta situación fueron múltiples, empezando por el aumento exponencial de los comics publicados por todas las editoriales, no solo las clásicas Marvel y DC sino de otras muchas creadas durante esos años. A ello se sumó el auge de los comics “para coleccionistas” con múltiples portadas que fomentaban la compra de múltiples copias bajo la errónea creencia que su valor crecería con el tiempo. Además, el auge de los autores de Image que llegaron a ser considerados auténticas “Rock-Stars” provocó el aumento de comics con su nombre en portada de dudosa calidad, en un momento en que parecía que lo importante era poner comics en las librerías sin importar su calidad.

Cuando los coleccionista abandonaron el medio al darse cuenta que se habían impreso tantos ejemplares de estos comics «de coleccionistas», que ninguno de esos comics superventas iba a tener nunca un valor importante, nada que ver con los valores que alcanzaron los super escasos Action Comics 1 o Detective Comics 27,  y los lectores se hartaron de la baja calidad de los comics que se estaban publicando, el crash fue inevitable. Esto dejó una industria herida de muerte, hasta el punto que en 1996 solo quedaban 4000 librerías especializadas abiertas en todos los Estados Unidos. Ese mismo año, Marvel firmó su declaración de bancarrota (suspensión de pagos) al no poder hacer frente a los pagos tras unos años en los que había comprado una distribuidora para hacerle la competencia al Previews, además de una compañía de cromos, intentando abarcar más de lo que podía en el peor momento.

Fruto de esta crisis, las editoriales se centraron en publicar los mejores comics posibles que apelaran a un público amplio para poder sobrevivir. Y una de las opciones más evidentes fue la realización de nuevos especiales cruzando personajes de DC y Marvel. En este sentido, merece la pena indicar que fue Marvel la que volvió a subirse al corra, ya que DC no dejó de publicar cruces con otras editoriales y durante los años previos disfrutamos de los míticos Batman vs Predator (1991), Batman / Juez Dredd (1991) o Batman / Grendel (1993).

Esta nueva etapa de entendimiento entre Marvel y DC fue inaugurada en 1994 con los dos especiales Batman – Punisher, publicados uno por editorial. Tras esto, en 1996 la super popular miniserie Marvel vs DC de Ron Marz, Peter David, Dan Jurgens y Claudio Castellini lanzó a su vez 12 especiales ”Amalgam” en el que fusionaban personajes de ambos universos creando comics divertidísimos como Spiderboy o Super Soldier. El éxito de estos comics provocó una segunda tanda de comics Amalgam en 1997, y mostró que había un clima de mayor entendimiento entre ambas editoriales, que invitaba a la esperanza. La posibilidad de que un JLA – Vengadores pudiera acabar sucediendo fue un sueño recurrente durante años, hasta que por fin fue confirmado en 2002.

No había duda que el comic tenía que dibujarlo George Pérez, el artista original y uno de los mejores dibujantes de comics de superhéroes de toda la historia, especializado en comics grupales con decenas de personajes en cada viñeta. Aunque en ese momento Pérez estaba trabajando en exclusiva para la editorial CrossGen, se había guardado una cláusula en su contrato que le permitiría dibujar este comic en caso de que llegara a suceder, lo que muestra que para Pérez, este JLA Vengadores era una espina en su carrera profesional que necesitaba eliminar. Para guionizar esta historia se eligió a Kurt Busiek, guionista en ese momento de la serie de Vengadores. Mark Waid, que en años previos había sido el guionista de Justice League y colaboró con Busiek en un primer borrador de historia, no pudo participar en esta miniserie por estar también trabajando en exclusiva para CrossGen (y no tener ninguna cláusula al respecto como Pérez).

La miniserie, que finalmente tuvo una extensión de cuatro números, fue publicada entre septiembre de 2003 y marzo de 2004, consiguiendo un gran éxito de crítica y público. Los cuatro números obtuvieron unas ventas de 191.000, 162.300, 147.900 y 143.500 ejemplares respectivamente, y su recopilación en edición Harcover de coleccionista incluyendo los lápices de Pérez de la primera miniserie de los años 80, fue también un éxito de ventas y una compra obligada para los aficionados de ambas editoriales.

Dicho todo esto, merece la pena indicar que debido a las crecientes diferencias existentes entre ambas editoriales, este comic de JLA – Vengadores fue el último crossover publicado por Marvel y DC hasta la fecha. Quien sabe si la situación de emergencia que estamos viviendo por culpa de la extensión del COVID-19 no provocará una nueva tanta de estos especiales para intentar revitalizar la industria en los próximos años. El mundo de comic ya se sabe que es cíclico y acaba repitiendo esquemas, por lo que no me supondría ninguna sorpresa.

Por separado, son los mayores héroes del mundo; nobles campeones entregados a la defensa del bien. Juntos, son La Liga de la Justicia de América… ¡Y no se rinden ante ningún enemigo ni mal!
Y llegó un día como jamás se vio, en el que los héroes más poderosos de La Tierra se unieron contra una amenaza común. Éste fue el día en que nacieron Los Vengadores… ¡para combatir a aquellos enemigos a los que ningún héroe en solitario podría hacer frente!

Durante los más de cuarenta años de existencia de la JLA y Los Vengadores, miles de acontecimientos y personajes se han ido añadiendo a la leyenda de ambos grupos. Kurt Busiek y George Pérez los han incorporado en esta obra con habilidad absoluta, tanta, que no hace falta conocerlos para disfrutar del cómic.

Entrando en materia en lo referido al comic en si, el guión de Busiek muestra un conocimiento enciclopédico de ambos universos y consigue que cada personaje transmita la personalidad perfecta que los fans esperamos.

El uso de Krona, el científico de Oa  cuya sed de conocimiento sobre el origen del Universo provocó en el Universo DC la creación del Multiverso e incluso la aparición del Monitor y el Anti-Monitor, por lo que es perfecto para ofrecer el nivel de amenaza cósmica que requiere una miniserie de este calibre, contando además  con la presencia de Metrón de los Nuevos Dioses (DC) y de Grandmaster de los Elders del Universo Marvel.

Los cuatro números están planteados de forma modélica. En el primero la amenaza al multiverso llega simultáneamente a ambos universos y ambos grupos, la Liga de la Justicia y los Vengadores descubrirá la existencia del otro universo, que presentan importantes diferencias.

El conflicto entre ambos grupos es inevitable y se desarrolla durante todo el segundo número, en el que deberán buscar además 12 objetos super poderosos en ambos mundos, en una carrera contra el reloj preparada por Grandmaster y Metrón que además puede provocar que el universo del equipo perdedor desaparezca. Esto en si mismo es un desarrollo muy habitual visto mil y una veces en centos de comics. Lo original viene de la mano de Batman y el Capitán América, que deciden colaborar en lugar entre ellos al tener claro que hay una amenaza en la sombra aún mayor.

En el tercer número guarda similitudes con el Universo Amalgam, al ver cómo los dos universos parece que se están solapando y la JLA y Vengadores comparten unas aventuras que nadie recuerda haber vivido realmente, lo que nos prepara para el clímax final en el cuarto número en el que todos los héroes de todas las épocas deberán unirse en la batalla definitiva por el destino del Multiverso.

Obviamente, ambos Universos siguen aquí, así que no es sorpresa decir que los buenos al final vencen. Lo novedoso es comprobar que esta aventura está en continuidad para ambos grupos, no es un What if?  De hecho, la Justice League continuó una de las tramas abiertas al final de esta miniserie en su propia colección, y los Vengadores recuerdan está aventura con héroes de otro Universo.

Como digo, lo destacable del guión de Busiek no es el argumento, que discurre por muchos lugares comunes del género, sino por el perfecto uso de muchísimos personajes de forma acorde a su personalidad, consiguiendo que héroes de diferentes épocas como los Flash (Barry Allen y Wally West) o Green Lantern (Hal Jordan y Kyle Rayner) tengan su momento de gloria ayudando a derrotar a Krona.

Además de crear unas personalidades perfectas, Busiek acierta a la hora de mostrar las diferencias entre las Tierras de cada Universo, y como estas diferencias sirven de gasolina que precipita los primeros desencuentros entre la JLA y los Vengadores. Es genial ver las pullas entre Mercurio y Flash, o Green Arrow y Ojo de Halcón, por no hablar de las diferencias más filosóficas entre Superman y el Capitán América, aunque sabemos que al final todos tendrán que aprender a dejar de lado sus diferencias para derrotar a una amenaza común.

Kurt Busiek tenía además otra importante función que jugar con su guión, que era darle herramientas a George Pérez para que pudiera lucirse, dándole aquello en lo que Pérez es mejor. Y madre mía de mi vida, estos cuatro volúmenes de Pérez con colores de Tom Smith son una auténtica barbaridad.

Empezando por lo más alucinante, los personajes de Pérez están vivos y son únicos, su facciones son diferentes de las de los demás y transmiten sus personalidades únicas: Mercurio con su cara delgada y sus aires de superioridad, Kyle Rayner como un joven en medio de dioses que sigue aprendiendo su oficio, Ojo de Halcón con su chulería innata, Wonder Woman con su aire regio en todo momento o Thor con facciones redondeadas y cuerpo enorme escandinavo. Y por encima de todos, Batman, Superman, Capitán América e Iron Man, ejemplificando las virtudes de ambos universos.

Las páginas de Pérez están sobrecargadas de un montón de viñetas porque hay muchos personajes y situaciones que mostrar y las 48 páginas de cada número parece que se quedan cortas. Por ello es normal encontrarse con un montón de páginas con nueve o más viñetas, algo totalmente imposible encontrar en los comics actuales. Sobre grandes viñetas de acción tenemos otras más pequeñas mostrando la reacción de cada personaje sobre lo que está sucediendo, o una gran escena de acción se desdobla en situaciones particulares para ver el enfrentamiento entre dos o más héroes. Sin embargo, a pesar de la compleja composición de algunas páginas, la narrativa es perfecta y en ningún momento sientes que algo no se entiende bien, ya que todo se muestra de forma clara y nítida.

Además, esta multitud de viñetas no provocan que el ritmo de la historia decaiga gracias a la inclusión de alucinantes splash-pages que muestran a nuestros héroes favoritos en toda su gloria, mostrando otro de los puntos fuertes de Pérez, sin duda el mejor dibujante de la historia para este tipo de historias. Gracias a la habilidad narrativa de Pérez y Busiek, las sorpresas están bien distribuidas durante la narración y los numerosos combates entre personajes a menudo están resueltos en unas pocas viñetas repletas de personalidad.

Durante toda la miniserie pero quizá especialmente en el último número con los preparativos y la pelea final hay viñetas increíbles que me hipnotizan e hicieron que pudiera estar horas y horas disfrutando de los detalles con que Pérez adorna cada situación, así como recordar a todos los héroes y villanos de distintas épocas que aparecen.

Este es otro elemento para mí muy destacable, y es que a pesar de la gran cantidad de personajes, en ningún momento te pierdes y Busiek y Pérez consiguen que todo lo que pasa se entienda sin problemas incluso aunque no seas un lector veterano que conoce a todos y cada uno de los personajes. Obviamente, los lectores veteranos seguro que disfrutamos más este cómic, pero las páginas son tan buenas que cualquier amente del género de superhéroes quedará atrapado por ellas.

Dicho esto, reconozco que este cómic es lo que es, y tiene claro a qué tipo de lector se dirige, que no es precisamente un lector novato. En todo caso, no creo que esto sea un demérito, dado que el cómic tiene claro el tipo de entretenimiento que quiere ofrecer y triunfa en todo lo que propone. Con permiso de X-Men  / New Teen Titans de Claremont y Simonson, este el el mejor crossover grupal inter-editorial de la historia, un cómic genial para releer de tanto en tanto que te deja siempre con la sonrisa en la cara gracias a su extraordinario apartado artístico.

PUNTUACIÓN: INSUPERABLE

 

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