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Crítica de Ninja Turtles: Caos mutante de Jeff Rowe y Kyler Spears

Tenía muchas ganas de ver la nueva película de animación de las Teenage Mutant Ninja Turtles, Ninja Turtles: Caos mutante, dirigida por Jeff Rowe y Kyler Spears, y la verdad es que no me ha decepcionado nada, resultando un excepcional entretenimiento quelonio.

PUNTUACIÓN: 8/10

Después de pasar años apartados del mundo humano, los hermanos Tortuga se proponen ganarse el corazón de los habitantes de Nueva York y que les acepten como quinceañeros normales, llevando a cabo actos heroicos. Su amiga April O’Neil les ayuda a enfrentarse a un misterioso sindicato del crimen, pero pronto se ven superados ante el ataque de un ejército de mutantes que se abalanza sobre ellos.

Jeffrey Rowe (1986) es un cineasta y dibujante de storyboards estadounidense. Fue guionista de Gravity Falls y Disenchantment, coguionista y codirector de la estupenda The Mitchells vs. the Machines, antes de co-dirigir esta película junto a Kyler Spears. Rowe coescribió el guión con Seth Rogen y Evan Goldberg (productores de la película), Dan Hernandez y Benji Samit, a partir de una idea de Rowe, Rogen, Goldberg y Brendan O´Brien.

Caos Mutante es la séptima película de las Tortugas Ninja estrenada en Cine. La película supone un reboot destinado a volver a contar el origen de las Tortugas desde una perspectiva fresca, partiendo de la animación elegida para la película, creada por los estudios Mikros Animation de Montreal y París, y Cinesite de Vancouver y Montreal. La película de 100 minutos de duración es una producción de Nickelodeon Movies y Paramount y cuenta con música de Trent Reznor y Atticus Ross, montaje de Greg Levitan y fotografía de Kent Seki.

En las voces originales tenemos a Micah Abbey como Donatello, el friki y gurú de la tecnología de los hermanos Tortuga, Shamon Brown Jr. como Michelangelo, el bobalicón del grupo, Nicolas Cantu como Leonardo, el líder y más maduro de los hermanos y Brady Noon como Raphael, el más descarado y sarcástico de los cuatro. Ayo Edebiri es April O’Neil, la primera amiga humana de las Tortugas que es reportera en su instituto.

Junto a ellos tenemos un all-star de voces conocidas, empezando con Jackie Chan como Splinter, Ice Cube como Super Fly, Giancarlo Esposito es Baxter Stockman, Paul Rudd es Mondo Gecko, Maya Rudolph como Cynthia Utrom, una ejecutiva del TCRI, John Cena como Rocksteady, un rinoceronte mutante y miembro de la banda de Superfly, Seth Rogen como Bebop, un jabalí mutante y miembro de la banda de Superfly, Rose Byrne como Leatherhead, un caimán mutante y miembro de la banda de Superfly y Natasia Demetriou como Wingnut,

No se por qué, pero tenía un hype muy tonto con esta nueva película de las TMNT. Igual la lectura de Tortugas Ninja: El último Ronin hace unos meses ayudó a ello, al igual que el hecho que NO he visto las películas en imagen real producidas por Michael Bay, cuyos diseños me parecieron grotescos. No sabía hasta que me puse a escribir esta reseña que el director de Los Mitchell vs. Las máquinas es el director de esta película, pero tiene todo el sentido que lo sea, porque esa película de Netflix se unió a la tendencia creada por Spiderman: Un nuevo universo de plantear una animación no naturalista que creara personalidad a partir de alejarse de los patrones de la animación más clásica.

Caos mutante me parece un éxito total, empezando por desde luego por la animación. El diseño de Nueva York es a la vez reconocible y super novedoso gracias a las diferentes elecciones de los creativos, de forma que aunque como decía antes es la séptima película de las TMNT tiene un feeling super fresco con una personalidad diferente a las anteriores, lo que era básico para conseguir que los espectadores queramos ver lo que en realidad puede considerarse más de lo mismo. El otro enorme acierto de la animación es su diseño de los personajes. Me parece alucinante que han conseguido que las cuatro tortugas sean perfectamente reconocibles y deferentes entre si, con incluso unos movimientos y una expresión no verbal diferentes entre ellos. El resto de personajes molan mucho, empezando por Splinter, la novedad de Super Fly y los clásicos Rocksteady y Bebop.

De alguna manera la animación ha estado demasiado tiempo dominada por la perfección de Disney y el hiper realismo de Pixar, haciendo que nos olvidáramos (o que los productores olvidaran, más concretamente) que la animación es una herramienta más para conseguir que las imágenes tengan una cualidad expresiva y no se limiten a mostrar la acción de la acción más clara posible. Me alegra que en los últimos tiempos hayan salido obras que hayan planteado una nueva aproximación a la animación, entre las que destacaría la serie Arcane: League of Legends o la antología Love, Death & Robots, ambas estrenadas en Netflix.

Entiendo los cambios que han hecho en el guion respecto a los comics originales, empezando por NO unir el origen de las Tortugas y Splinter al Clan del Pie y a Shredder. Y digo que lo entiendo porque si hubieran hecho una historia más clásica, por muy rompedora que hubiera sido la animación, claramente podría decirse que esta película es un remake además de un reboot de la franquicia. Más de lo mismo multiplicado x10. En realidad, el único problema que le podría poner a la película es que la parte Ninja de Teenage Mutant Ninja Turtles ha quedado casi anulada en la película, centrándose en la parte ADOLESCENTE y en la MUTANTE. Y en realidad es un problema muy pequeñito, dado que la personalidad de las tortugas y sus ganas de ser aceptados por la sociedad es un tema super entendible por cualquier persona. Y más los chavales que se encuentran en la adolescencia actualmente.

Junto a unos personajes chulísimos con unas personalidades geniales hay que sumar unas coreografías de acción super chulas que me han encantado, resaltando las diferentes habilidades y estilos de lucha de cada tortuga. Y en lo referido a la parte MUTANTE, los diseños de los diferentes mutantes que conoceremos me han gustado, con una historia que se ha salido de lo esperado de unos personajes a los que tengo asociado como villanos desde siempre. Que hayan planteado cosas diferentes me gusta mucho, la verdad.

La parte de las Tortugas aprendiendo que hay que hacer lo correcto porque es lo que hay que hacer sin importar si vas a hacer aceptado por la sociedad es otro mensaje importante. Como también lo es el momento «robado» de la primera película de Spiderman de Sam Raimi, que a estas alturas ya es un clásico del cine, en la que el pueblo de Nueva York se une en el momento clave para ayudar a las Tortugas porque son sus héroes. Creo que el guion plantea un montón de elementos de forma acertada, consiguiendo un climax super loco y original, y a la vez satisfactorio. Bien por ellos con esta historia que conecta con la moda actual de buscar que la sociedad respete y acepte al diferente, como metáfora de todo lo que se quiera usar.

Me ha volado la cabeza descubrir que Trent Reznor y Atticus Ross han hecho la banda sonora, a lo que hay que sumar un par de canciones estupendas que además tienen sentido en la película. Junto a esto, otro de los éxitos de la película es la ajustada duración de la película, que me ha parecido también perfecta. Si a todo lo anterior sumamos una escena en medio de los crédito que promete arreglar el único debe que le encontré a la película, el resultado no puede ser más satisfactorio. Si Nickelodeon se anima a producir una segunda película, confirmo que seguro la veré en el cine cuando se estrene.

Por último, la primera Tortugamanía tuvo lugar en 1990 coincidiendo con el estreno de la primera película de imagen real. Pero antes, las TMNT fueron un éxito en el ámbito indy de los comics y tenía una exitosa serie de animación para la televisión. 33 años después llega una nueva película que merece ser LA PELÍCULA de las Tortugas Ninja para una nueva generación de espectadores que en muchos casos pueden ser los hijos de los primeros fans de las tortugas que disfrutamos de sus comics y sus películas. Su estupenda animación, mensaje positivo y protagonistas carismáticos sin duda lo merecen.

Comparto el trailer de la película:

Ninja Turtles: caos mutante me parece una película entretenidísima con una animación increíble y el corazón en el sitio correcto. No se le puede pedir más.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Gran Turismo de Neill Blomkamp

A mi hijo le apetecía ver Gran Turismo, la película de Neill Blomkamp sobre un gamer que consiguió dar el salto de los videojuegos al mundo de las carreras profesionales.

PUNTUACIÓN: 6/10

Basada en una historia real, la película cuenta cómo cumplió su sueño un adolescente que jugaba a Gran Turismo, juego en el que ganó una serie de competiciones patrocinadas por Nissan, y que le sirvió de trampolín para acabar convirtiéndose en un piloto de carreras profesional.

Neill Blomkamp (1979) es un director de cine, guionista y productor sudafricano y canadiense. Es conocido sobre todo por ser el coguionista y director de la película de acción y ciencia ficción District 9, por la que fue nominado al Oscar al mejor guión adaptado, y por dirigir la película de acción y ciencia ficción distópica Elysium. Chappie (2015) y Demonic (2021) son sus otras películas como director. Tras varios años intentando sacar adelante proyectos más personales como su película de Alien que fue descartada por Ridley Scott, Blomkamp ha conseguido este trabajo que puede considerarse de encargo centrado en el mundo de las carreras.

Gran turismo está producida por Columbia Pictures y Play Station Productions, y cuenta con un guion de Jason Hall y Zach Baylin, a partir de una historia de Hall y Alex Tse. La película de 134 minutos de duración tiene fotografía de Jacques Jouffret, montaje de Colby Parker, Jr. y Austyn Daines y música de Lorne Balfe y Andrew Kawczynski.

En el reparto encontramos a Archie Madekwe como Jann Mardenborough, un joven jugador de Gran Turismo que aspira a convertirse en piloto profesional. David Harbour es Jack Salter, el entrenador de Jann, Orlando Bloom como Danny Moore, un ejecutivo de marketing de automovilismo de Nissan (basado en el fundador de GT Academy, Darren Cox). Geri Halliwell y Djimon Hounsou interpretan a los padres de Jann Lesley y Steve Mardenborough, mientras que Daniel Puig interpreta a su hermano. Darren Barnet como Matty Davis, un piloto de GT Academy y rival de Jann, Josha Stradowski como Nicholas Capa, un piloto rival de Jann y Maeve Courtier-Lilley como Audrey, el interés amoroso de Jann completarían el reparto.

Gran turismo es una buena película que gustará a los jugadores del simulador de Play Station y también a los fans de las película deportivas en su vertiente de carreras. Neill Blomkamp creo que hace un buen trabajo metiéndonos en medio de la carrera y a la vez no haciéndonos olvidar el origen de gamer del piloto Jann Mardenborough. Las escenas de carreras incluyen algunos planazos super chulos, como la potente escena del accidente de Jann, o varios momentos al final de carreras en las que no se sabe cual ha sido el resultado final. Blomkamp se ha salido de su zona de confort de la ciencia ficción distópica y creo que realiza un trabajo más que digno y satisfactorio en esta película de más de dos horas que nunca se hace larga.

Tengo que reconocer que si no es porque mi hijo quería verla probablemente no la hubiera visto en el cine. Y la verdad es que la película es super entretenida y cumple perfectamente su función de entretenimiento veraniego ligero, si bien todo resulta super formulaico y obvio, como por ejemplo con la necesidad de tener un «enemigo» en la competición al que Jann Mardenborough tiene que vencer para que pueda seguir compitiendo. También en el hecho de competir para conseguir licencia primero y para mantenerla después. El gran momento de Jann como piloto de carreras fue su tercer puesto en las 24 horas de Le Mans, y me gusta que se puede combinar el éxito que fue que un gamer pudiera convertirse en piloto profesional con el hecho que realmente no ganó una carrera de relevancia. Antes de escribir esta reseña miré en wikipedia y Mardenborough si ganó alguna carrera en su carrera profesional, pero siempre en campeonatos de segundo nivel, por así decirlo. Obviamente nunca llegó a correr Formula 1 ni nada parecido. Y en realidad no es necesario que lo haya hecho para que esta sea una historia de éxito y superación.

Debido a la falta de carisma de los jóvenes actores pilotos, los productores aciertan con la contratación de David Harbour y Orlando Bloom, que dan el plus de carisma que necesitaba la película, en especial un Harbour al que estos personajes acosados por su pasado se le dan como anillo al dedo. Dicho esto, la verdad es que también me gustó Archie Madekwe como el protagonista Jann Mardenborough.

Gran Turismo es una película típicamente veraniega que no cambiará la vida de nadie ni lo pretende. Como historia ambientada en el mundo de las carreras creo que resulta super entretenida, con el plus de tener a un protagonista salido del mundo de los simuladores, algo que seguro hará soñar a millones de jugadores de todo el mundo. En este sentido, da igual que todo se vea venir a la legua y que parezca que los resultados están conseguidos de antemano, el final consigue dejar al espectador en lo más alto con una sensación super satisfactoria. No se le puede pedir más.

Comparto el trailer de la película:

Gran turismo da lo que se espera de ella, aunque reconozco que me ha resultado super entretenida.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Megalodón 2: La fosa de Ben Wheatley

Mi hijo me pidió que viéramos Megalodón 2: La fosa, segunda parte del éxito de 2018 de Jason Statham que ha sido dirigido por en Wheatley, y me he encontrado justo con lo que esperaba, pero también alguna sorpresa positiva.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Un equipo de investigación inicia una misión que va a explorar las profundidades más abismales del mar. Pero su viaje se convierte en caos cuando un malévolo operativo minero amenaza su misión y los obliga a librar una batalla de alto riesgo por la supervivencia. Enfrentados a colosales Megalodones y a implacables saqueadores medioambientales, nuestros héroes deben correr más rápido, ser más astutos y nadar a mayor velocidad que sus despiadados depredadores en una trepidante carrera contra el tiempo. Secuela de ‘The Meg’ (2018).

Benjamin Wheatley (1972) es un cineasta, montador y animador inglés. Wheatley comenzó su carrera en el mundo de la publicidad, y fue reconocido y aclamado por sus anuncios y cortometrajes, antes de pasar a los largometrajes y los programas de televisión. Es conocido por su trabajo en los géneros de suspense y terror, y sus películas incorporan a menudo elementos de comedia negra y sátira. Down terrace (2009), kill list (2011), High-rise (2015) o Free fire (2016) son algunas de sus películas más conocidas.

Al igual que la primera película, Megalodón 2 es una co-producción chino americana, lo que explica algunos elementos del argumento que luego comentaré. Para el guion tenemos a Dean Georgaris, Jon Hoeber y Erich Hoeber, guionistas de la primera película. La película de 110 minutos de duración ha contado con un importante presupuesto de 130 millones, y cuenta con fotografía de Haris Zambarloukos, montaje de Jonathan Amos y música de Harry Gregson-Williams.

Jason Statham vuelve a interpretar a Jonas Taylor, un buzo especializado en búsqueda y rescate en alta mar, que en la actualidad ejerce de padrastro de Meiying (Sophia Cai). Wu Jing es Jiuming Zhang, el tío de Meiying que ocupó el lugar de su difunta hermana Suyin en Mana One. Page Kennedy como DJ y Cliff Curtis como James «Mac» Mackreides, también vuelven a sus papeles de la primera película. El español Sergio Peris-Mencheta interpreta a Montes, el mercenario y minero submarino que será el villano de esta película. Skyler Samuels como Jess, una trabajadora de Mana One, Sienna Guillory como Hillary Driscoli, una inversora multimillonaria que financia los esfuerzos de Jiuming y Melissanthi Mahut como Rigas, una trabajadora de Mana One completan el reparto.

Dentro que Megalodón 2 es lo que es y sabía a lo que iba, me he encontrado con varias sorpresas positivas a lo largo de sus casi dos horas de visionado. Lo primero a destacar es que el trailer oculta la trama de la existencia de unos villanos humanos que son los que provocan que los megalodones (y algo más) abandonen su ecosistema submarino. La película sugiere una premisa muy básica, «en la primera película había un megalodón, ahora hay 3», pero durante una parte importante de la película estos gigantes desaparecen para centrarse en una parte con avaricia empresarial directamente sacada de Alien (la película tiene unos referentes muy claros), con unas escenas casi claustrofóbicas mientras los héroes intentan sobrevivir a un atentado y luego en una base subacuática que se está siendo destruida. No es que la trama de la conspiración humana sea especialmente profunda, desde luego tiene alguna locura muy grande y se ve venir, pero funciona muy bien a la hora de construir la tensión ante el climax que se nos viene con el ataque de los megalodones y algunos otros seres a un resort de vacaciones en su última media hora.

Tras el potente prólogo inicial en el pasado de 65 millones de años en el que vemos la existencia de oros seres aparte de los megalodones, los guionistas también muestran su inspiración nada disimulada con Jurassic Park al plantear que la amenaza no sólo está dentro del mar, algo que también funciona a la hora de ofrecer una montaña rusa de diversión en el climax final. Megalodón 2 es un blockbuster palomitero típicamente veraniego que creo que cumple perfectamente su función de ofrecer dos horas de entretenimiento.

En el aspecto visual tenemos momentos muy chulos como por ejemplo dentro de la fosa, y planos imaginativos como uno desde dentro de la boca de un megalodón mientras se come a gente en el climax final. A eso hay que sumar las fantasmadas de Jason Statham, que nos dan momentazos super exagerados que son pura diversión. Megalodón 2 tiene clara su calificacion de PG-13, por lo que aunque hay hay varios monstruos en realidad no es una película de terror y evita mostrar sangre o momentos perturbadores. Sin embargo, eso lo compensa con una aventura super over-the-top que al menos yo he disfrutado. Y mi hijo aún más.

Megalodón 2 se ha financiado con dinero chino (ningún problema con esto) y como el que paga manda y en muchos momentos parece que la película está dirigida a ese mercado, tenemos una gran parte de historia en la que Jason Statham comparte protagonismo con la Meiying (la hija adoptiva de Statham de la primera película) y sobre todo con Wu Jing, estrella del cine de acción chino sobre todo conocido por Wolf Warrior. Su personaje Jiuming Zhang comparte protagonismo con Statham, realizando acrobacias y locuras casi al mismo nivel. Al mismo tiempo, es curiosos como los chinos tienen papeles heroicos mientras que los «malos» son siempre occidentales, algo que también diría que se ha hecho mirando al mercado chino. Como también lo es un humor muy tontorrón en algunos momentos de la película.

En lo relativo a los efectos especiales, la película alterna momentos geniales con algunos CGIs un tanto bochornosos sobre todo en relación a los monstruos que suben a tierra firme. Pero dado que la película, empezando por el estupendo prólogo inicial, muestra desde el comienzo que no se toma muy en serio a si misma, no suponen un problema importante que me molestara durante el visionado.

Por cierto, no lo he dicho pero Jason Statham está genial con un personaje que se adapta como anillo al dedo a sus puntos fuertes. De hecho, su personaje tiene una primera escena que parece sacada de un prólogo de James Bond que le permite mostrar sus habilidades atléticas en una escena de acción super chula que resulta también inesperada y, por tanto, genial. Destacaría también la aparición sorpresa del español Sergio Peris-Mencheta como el villano de la película, un malo que aunque obviamente no le tose a Statham, nada lo hace, ofrece lo que se espera del malo de opereta de la función. Veo a Peris-Mencheta trabajando muy cómodo en el mercado americano con este tipo de papeles, sabiendo en todo momento lo que tiene que hacer para cumplir bien en pantalla.

No hay que pedirle a Megalodón 2 más de lo que es. Y aunque reconozco que probablemente no la hubiera visto si no me lo hubiera pedido mi hijo, la verdad es que me ha entretenido más de lo que esperaba. Eso si, veo ahora que el trailer muestra quizá un poco demasiado, spoileando algunos de los mejores momentos de monstruos de la película. Si os animáis a ver la película y podéis evitarlo, mejor no lo veáis.

Comparto el trailer de la película:

Megalodón 2: La fosa es un entretenimiento puramente veraniego que creo que cumple perfectamente su función.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Insidious: La puerta roja de Patrick Wilson

La franquicia de Insidious de James Wan acaba de estrenar la que parece su última película: Insidious: La puerta roja dirigida por Patrick Wilson, que vuelve a los protagonistas de las primeras películas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

El Capítulo 5 continúa con la familia Lambert casi diez años después de los eventos del Capítulo 2. Para poner finalmente a sus demonios a descansar, Josh (Patrick Wilson) y su hijo Dalton (Ty Simpkins), ya un universitario, deben de ir más profundo hacia «el Más Allá» de lo que nunca habían ido, encontrándose con el pasado oscuro de su familia y un sin número de espantosos terrores que se esconden detrás de la puerta roja. (FILMAFFINITY)

Patrick Wilson hace su debut en la dirección con esta película que cuenta con un guion de Leigh Whannell y Scott Teems. La fotografía es de Autumn Eakin, el montaje de Derek Ambrosi y Michel Aller y música de Joseph Bishara. Al tratarse de una producción de Blumhouse, la película ha contado con un ajustado presupuesto de 15 millones de dólares, que han sido más que amortizados con los más de 150 millones que ha recaudado en todo el mundo en el momento que escribo estas líneas. Otro exitazo para Blumhouse, que confirma lo rentable que sigue siendo el terror en los cines. Se anunciaba esta película como el final de la serie, pero visto el éxito no puede descartarse que Blumhouse quiera continuar esta serie con estos personajes u otros.

La película está interpretada por Ty Simpkins como Dalton Lambert, el hijo mayor de los Lambert que 10 años después se marcha a la universidad. Patrick Wilson como Josh Lambert y Rose Byrne como Renai Lambert retoman sus papeles de las películas anteriores como los padres de Dalton, al igual que Andrew Astor como su hermano pequeño Foster. Por último, la incorporación es Sinclair Daniel como Chris Winslow, una joven afroamericana que compartirá habitación con Dalton y que intentará ayudarle cuando surjan los problemas sobrenaturales.

La novedad de esta película, la quinta de la serie Insidious, es la forma en que los guionistas y productores solucionan el salto temporal de 10 años en que la familia vivió sin sufrir nuevos viajes astrales o manifestaciones sobrenaturales. Y es que tras los traumáticos acontecimientos de la segunda película Josh y Dalton (padre e hijo) decidieron olvidar lo sucedido mediante amnesia. Aunque eso les dio un poco de paz en lo referido a lo sobrenatural, mentalmente no están bien, sintiendo que algo falta en sus vidas. La entrada de Dalton en la Universidad provocará que Dalton abra la puerta que llevaba diez cerrada, entrando de nuevo en comunicación con el mundo astral. Y con ello, a los seres oscuros que allí se encuentran que quieren entrar en el mundo físico.

Para ser la primera película de Patrick Wilson como director, creo que realiza un trabajo más que acertado. Se nota que es un veterano del género, aunque sea como actor, porque los sustos y el aspecto visual funcionan perfectamente a lo largo de los 105 minutos de duración, al igual que una tensión perfectamente dosificada. De hecho, la película empieza con un ritmo pausado mientras nos presenta la vida de la familia todos estos años después, y la forma en que Dalton abre sin querer la puerta al mundo astral. La tensión me parece que va aumentando de forma adecuada a medida que avanza la película, ofreciendo un final bastante potente.

El reparto me parece que está adecuado a lo que necesita este tipo de historia, sin florituras pero resultando creíbles en sus interpretaciones. Aunque es un poco spoiler, me parece super curioso haber visto una película con muchísima tensión y buenos sustos en la que en realidad no muere nadie por culpa de los series sobrenaturales. Dicho esto, dentro que todo está bien y la película me ha resultado muy entretenida, me ha faltado la brillantez que James Wan imprime a sus películas, los planazos alucinantes y las sorpresas visuales que siempre nos regala. Wilson hace un buen trabajo, como la película en su conjunto, pero nada es nunca notable.

Otro tema que ayuda a esta sensación de «correcto» es que Wilson es realmente un secundario de la película, al centrarse la historia en la vida de Dalton en la universidad. Y la verdad es que Ty Simpkins no se acerca al carisma y la presencia que Wilson tiene ante las cámaras. Sí vemos como su personaje Josh, el padre de Dalton, sufre al sentir que una parte de su vida se fue al someterse a la amnesia, pero en realidad esta es una película del joven y no tanto de su padre.

Debido al éxito comercial, no descarto que Blumhouse plantee nuevas películas de Insidious, aunque sea con personajes nuevos. Tras unas semanas de estrenos potentes en la cartelera, por ejemplo Misión Imposible y Oppenheimer, ver una película de terror como esta me ha venido muy bien, era lo que me pedía el cuerpo. El terror sigue siendo un género muy rentable para las productoras como Blumhouse, intuyo que lo seguirá siendo.

Comparto el trailer de la película:

Insidious: La puerta roja me parece una buena película aunque inferior a las dirigidas por James Wan, que gustará a los fans del terror.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Oppenheimer de Christopher Nolan

Nueva película de Christopher Nolan y nueva visita al cine para verla en pantalla grande. Oppenheimer es la historia del creador de la bomba atómica y el más claro intento de Nolan por entrar en la carrera por los premios cinematográficos del año.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Película sobre el físico J. Robert Oppenheimer y su papel como desarrollador de la bomba atómica.

Christopher Nolan vuelve a las pantallas tras la decepción de TENET, para mi la película más floja de toda su filmografía. Además de dirigir, Nolan escribe el guion adaptando la biografía de 2005 American Prometheus de Kai Bird y Martin J. Sherwin sobre J. Robert Oppenheimer, el «Padre de la bomba atómica».

Oppenheimer es la duodécima película de Nolan como director. Para este proyecto de tres horas de duración y 100 millones de presupuesto se ha traído a Hoyte Van Hoytema como director de fotografía, con el que ya colaboró en Interstellar, Dunkerque y TENET, además de Ludwig Göransson (TENET) para la música. Junto a ellos, Jennifer Lane realiza el montaje.

Para Oppenheimer Nolan ha reunido un reparto de lujo, con Cillian Murphy como J. Robert Oppenheimer, Emily Blunt como Katherine «Kitty» Oppenheimer, Matt Damon como Leslie Groves, Robert Downey Jr. como Lewis Strauss, Florence Pugh como Jean Tatlock, Josh Hartnett como Ernest Lawrence, Casey Affleck como Boris Pash, Rami Malek como David Hill, Kenneth Branagh como Niels Bohr y Benny Safdie como Edward Teller y muchos actores conocidos que entran y salen de la película casi como un cameo.

Empezando a comentar la película, lo primero que se me ocurre es que Oppenheimer es una buena película incluso a pesar de su imposible duración de tres horas. Luego entraré en las cosas que igual no me han funcionado del todo, pero siendo «objetivo» no se puede decir que sea una mala película porque no lo es. Desde luego, yo no lo creo así. TENET no me gustó, Oppenheimer si.

Como no puede ser de otra forma, visualmente la película luce perfecta en su recreación de la vida del científico antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Creo que las tres horas son un problema que va a impedir que espectadores vayan a verla en el cine, pero hay que reconocer que para ser tres horas de cabezas parlantes a menudo en espacios cerrados, Nolan consigue hacerlo ameno y entretenido en su mayor parte. Cabezas parlantes hablando de ciencia y políticos en plena caza de brujas.

La película juega con el uso del blanco y negro para separar diferentes momentos temporales, al utilizar este recurso para todo lo que tuvo lugar después de la finalización de la 2ª Guerra Mundial y sobre todo, las audiencias de 1954 que terminaron por revocar su acreditación de seguridad en medio de la paranoia anti comunista del McArthismo, que son una parte fundamental de la película. Este recurso me parece que funciona muy bien para que el espectador no se pierda ante los numerosos saltos temporales que Nolan plantea para contar la historia, algo que forma parte de su ADN para contar sus historias. Sin el blanco y negro creo que todo hubiera resultado super confuso, y la verdad es que funciona.

Cillian Murphy está muy bien como el doctor J. Robert Oppenheimer. Pero a la vez no creo que esté genial ni que sea una interpretación de Oscar. Quizá uno de los problemas desde un punto de vista actoral es que Oppenheimer aparece en la película siempre como una persona atribulada y Murphy sólo tiene una faceta en la película, la del científico preocupado con el ceño fruncido por un motivo u otro. De joven, es un estudiante que sabe que está destinado a la grandeza pero no sabe como acceder a los conocimientos para lograrlo. En su época en Los Álamos es un director de orquesta que tiene que llevar a mentes brillantes en la dirección que necesita el ejército para ganar la guerra, a pesar de saber lo que ello puede significar, y de adulto asiste a las audiencias que revocaron su acreditación de seguridad preocupado por lo que la bomba atómica supuso para el mundo, de alguna manera pensando que merece el escarnio público. De alguna manera tenemos a un personaje que es un instrumento de una única nota. Incluso en los momentos con sus amantes y otros que deberían ser emocionantes no consigue generar empatía hacia el científico. Ojo que Murphy no está mal, pero no me ha llegado. Sobre todo porque en una película sobre la vida de Oppenheimer no acaba de estar claro hasta justo el final lo que opinaba sobre casi nada, al empeñar un trabajo que en muchos aspectos era político y organizativo cuyo objetivo era crear la bomba. Quizá es un problema de la propia novela en que se basa la película, al no querer poner en su boca opiniones que no estuvieran documentadas, no lo se.

El que si está muy bien es Robert Downey Jr. como Lewis Strauss, el presidente de la Comisión de la Energía Atómica de los Estados Unidos y figura clave en el desarrollo de la energía atómica para usos civiles y militares. Strauss es clave en la forma que está contada la historia, al plantearse en modo de flashback una gran parte, y Downey Jr. está increíble en pantalla, creando un personaje complejo con múltiples matices a lo largo de la película que desde el punto de vista actoral es para mi lo mejor de la película de largo. De hecho, sólo por él se justifica que me fuera a Valencia a ver la película en V.O. en una pantalla buena (aunque luego comento un pero). Strauss es utilizado para mostrar las luces y sombras del científico y como a pesar de sus opiniones posteriores contra el uso de la tecnología atómica en el ámbito militar, incluso sabiendo lo que pasó después hubiera actuado igual porque buscaba la gloria de ser el creador de la bomba.

Destacar además que al ser Oppenheimer una «película de prestigio», hay un montón tremendo de actores conocidos que busca su granito de gloria al participar en una de las películas «importantes» de cara a la temporada de premios. Por ejemplo, me ha sorprendido no para bien el limitadísimo papel de Florence Pugh como Jean Tatlock, la primera novia de Oppenheimer. Un papel cortísimo que me sirve para reforzar esta opinión. Pero no es sólo ella, podría decirse lo mismo de Rami Malek, Kenneth Branagh y un montón de actores que son apenas cameos en la película.

Como digo, Oppenheimer me ha gustado. Pero dentro de estar bien no me ha flipado en ningún momento. La faceta cerebral de la película está patente a lo largo de todo el visionado. En momentos que deberían ser super emocionantes me da la sensación que Nolan plantea trucos visuales y narrativas para crear ese sensación, pero sólo consigue resaltar el mecanismo, no la emoción en si. Y el caso es que Nolan es un director super capaz que sabe mucho de cine, pero su frialdad provoca que estas ideas pasaran por mi mi mente durante el visionado en lugar de la emoción que debería provocar. Siendo películas e historias muy diferentes, me resulta curioso comprobar como Christopher McQuarrie sí sabe generar emoción y empatía hacia los personajes en sus películas de Misión Imposible siendo películas de acción «sin más» mucho mejor que lo que Nolan ha conseguido en casi toda su filmografía. Desde luego, mucho mejor que en la actual faceta de Nolan como director-guionista.

No he hablado de la música de Ludwig Göransson hasta ahora, y estando bien es un poco como todo en la película. La música y en general el montaje de sonido deben ayudar a contar la historia. Pero eso que es algo que consiguen razonablemente bien queda de alguna manera empañado al plantear Nolan atronar al espectador en numerosos momentos sin necesidad real, tan sólo para resaltar cerebralmente los puntos que comentaba antes que supuestamente deben ser importantes. Dentro que como digo en general me gusta lo que veo y oigo, veo similitudes con Dune y la errónea idea de pensar que atronar al espectador de alguna manera va a hacer que la película sea mejor o más «autoral».

Que Nolan plantee una historia con una narrativa fragmentada no es noticia. Pero si creo que resalta que la historia es claramente más sencilla y lineal de lo que Nolan plantea, haciendo complejo algo que no lo es como forma de conseguir los premios que hasta ahora se le han escapado como director o guionista. De hecho, para mantener el interés del espectador durante las tres horas Nolan plantea una trampa en la historia, al plantear un misterio que no es tal, la identidad del «traidor» que envió su dossier para que fuera investigado por el FBI que provocó que Oppenheimer perdiera su acreditación de seguridad y fuera un paria para la comunidad científica durante los años 50. Este truco no acaba de funcionar porque no hay duda de esta identidad, pero ayuda a construir el complejo engranaje narrativo de Nolan, además de permitir una histórica interpretación de Downey Jr. A él si le veo en la temporada de premios. No es que Nolan haga las cosas mal, que va, pero de alguna manera cuando ves el truco del titiritero, las cuerdas en los muñecos, estando todo bien pierde algo de gracia.

En positivo, me gusta la tensión que plantea ante un hecho conocido, que la prueba atómica en Los Álamos tuvo éxito, y consigue que haya en esos momentos incertidumbre ante el resultado, a lo que hay que sumar la expectación por conocer la forma en que Nolan nos iba a mostrar esa primera explosión nuclear de la historia. La fotografía, el diseño de producción, el montaje, todo me parece que está super bien. Otra cosa no, pero el apartado técnico de las películas de Nolan es siempre de 10. También me gusta la complejidad de Oppenheimer, y como aunque la amenaza nuclear sigue vigente en nuestros días, de alguna manera se ha cumplido su opinión que la energía atómica acabaría con las guerras (a escala mundial) al crearse la destrucción mutua asegurada que ha evitado el enfrentamiento directo entre super potencias. El miedo a la destrucción total no evitó que dirigiera al equipo que creó la bomba y lo llevara hasta el éxito, pero la explosión le convenció que para los gobiernos tener un arma es sinónimo de querer usarla tarde o temprano.

Las tres horas en general no se me hicieron largas excepto en los quince o veinte últimos minutos, cuando se hace más evidente la trampa del «traidor». Hablaba en positivo que Nolan consigue hacer interesantes tres horas de cabezas parlantes en color y en blanco y negro. Pero al mismo tiempo, la película se hubiera podido contar igual o mejor con 15 o 20 minutos menos, confirmando una idea que tengo cada vez más a menudo en relación al cine comercial y la duración de las películas, y es que el hecho de poder hacer algo no significa que debas hacerlo.

En parte, el uso del color me muestra a un director que busca tener una película de «prestigio» que le abra las puertas en la temporada de premios. Y que mejor manera que con el uso del blanco y negro, los gafapastas del mundo entiendo que se habrán derretido de placer viendo Oppenheimer. Y como decía, narrativamente me funciona para separar momentos temporales, pero la intención de Nolan hacer una película «premiable» es algo que Oppenheimer grita por los cuatro costados.

Dicho esto, la experiencia de ver la película en pantalla grande y sonido Dolby me ha gustado mucho y sin duda la recomiendo. Aprovecho para expresar mi queja ante el visionado en Kinépolis Valencia, al cortar la imagen de forma que los subtítulos se veían cortados en muchos momentos (por suerte no me hacían falta), lo que indica que ante la copia de 70mm en lugar de optar por dejar espacios en negro arriba y abajo para mostrarla en su totalidad, han optado por comerse los laterales para ajustarlo a la pantalla normal. Esto me pareció fatal, pero conseguí abstraerme durante el visionado para que no me lo arruinara.

En resumen, para bien y para no tan bien Oppenheimer transmite la naturaleza cerebral de su director Christopher Nolan. En función de tu opinión sobre el director y tu aguante para soportar sentado las tres horas de visionado, disfrutarás más o menos de la película.

Comparto el trailer de la película:

Oppenheimer tiene muchas virtudes, pero también resulta imposible no ver el ansia de Nolan por ganar premios con esta película.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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