Archivo de la etiqueta: Prime Video

Crítica de En realidad, nunca estuviste aquí, de Lynne Ramsay (Prime Video)

Tenía curiosidad por ver En realidad, nunca estuviste aquí de Lynne Ramsay, la película de 2017 con la que Joaquin Phoenix ganó el premio a Mejor Actor del festival de Cannes de ese año. Gracias a Prime Video he podido saciar mi curiosidad y la conclusión en que la película entraría en la categoría “Sin más”.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Joe (Joaquin Phoenix), ex marine y antiguo veterano de guerra, es un tipo solitario que dedica su tiempo a intentar salvar a mujeres que son explotadas sexualmente. No se permite ni amigos ni amantes y se gana la vida rescatando jóvenes de las garras de los tratantes de blancas. Un día recibe la llamada de un político porque su hija ha sido secuestrada. (FILMAFFINITY)

La película fue mostrada con un montaje inacabado en el Festival de Cannes de 2017 donde ganó los premios al Mejor Guión (Lynne Ramsay) y Mejor Actor (Joaquin Phoenix).

Lynne Ramsay (Glasgow, 1969) es una directora y guionista escocesa, conocida por dirigir las películas Ratcatcher, Morvern Callar, We Need to Talk About Kevin y You Were Never Really Here, que significó su consagración internacional.

En realidad, nunca estuviste aquí cuenta con un guión de la propia Ramsay adaptando la novela del mismo título del escritor Jonathan Ames. Ramsay contó con Thomas Townend como director de fotografía, montaje de Joe Bini y música de Jonny Greenwood. Tras su paso por Cannes, Amazon Studios adquirió los derechos de distribución de la película en Estados Unidos, mientras que Studio Canal (Canal +) la distribuyó en Reino Unido y en el resto de Europa.

Joaquin Phoenix es el gran protagonista de la película con su presencia y carisma presente en pantalla el 99% del tiempo. Phoenix construye un interesante veterano de guerra con graves problemas psicológicos y unas peligrosas tendencias suicidas.

Junto a Phoenix, encontramos a Ekaterina Samsonov como la niña Nina Votto que se encuentra prisionera de una mafia de trata de blancas, Alex Manette como su padre el senador Albert Votto que destapa el escándalo, John Doman como John McCleary, el conseguidor de Joe, Judith Roberts como la madre de Joe y Alessandro Nivola como el gobernador Williams.

En realidad, nunca estuviste aquí es una de esas películas que no vi en su día y que ahora que la tenía disponible gracias a Prime Video siempre me daba pereza verla. Y tras animarme a verla, dentro que está bien y me ha gustado, flipo con los premios que ha recibido. De hecho, hasta puedo entender el de Joaquim Phoenix, pero dar el premio a Mejor guión a una historia que es una repetición de una historia super trillada como son la figura de los vengadores justicieros que rescatan a gente en peligro.

Empezando por lo positivo, Joaquim Phoenix está notable como un traumatizado rescatador de niños. Su presencia siempre transmite que estamos ante un hombre peligroso y Ramsay consigue plasmar en imágenes la sensación que Joe es como una bomba a punto de explotar, creando una tensión constante al no saber cómo va a actuar. La cámara sigue a Phoenix el 99% del tiempo y éste construye un personaje con evidentes reminiscencias a Taxi Driver. El uso de flashbacks de apenas segundos insertados mediante un buen montaje en la acción principal, servirá para que conozcamos los traumas que Joe vivió en su infancia y juventud que le han marcado y le han convertido en lo que es hoy. Y el uso por su parte únicamente de un martillo, no una pistola o arma de fuego, deja claro desde el primer momento que este hombre no está muy bien.

Ramsay utiliza primeros planos continuos para intentar meternos dentro de la cabeza de Joe, con resultados más o menos buenos, y alterna para las escenas violencia el uso de cámaras de seguridad y otros elementos más explícitos que hacen que más que verse, la violencia se intuya durante muchas partes de la película. Además, el uso de la música y de una edición de sonido repleta de sonidos extraños transmiten la sensación de entrar en un mundo perturbador.

Hay películas que son más ejercicio de estilo de su director/a que una historia interesante, y ésta sería la definición perfecta de En realidad, nunca estuviste aquí y la labor de su directora Lynne Ramsay. La película ejemplifica el triunfo de lo visual sobre la narrativa, ofreciendo un catálogo de imágenes poderosas construida sobre una base super endeble.

El único hecho distintivo que diferencia esta película de cientos de películas similares de vigilantes justicieros (p.ej. Equalizer me viene inmediatamente a la cabeza), es el empeño de la directora de hacer una película de acción que no lo parezca. Para mi, estando bien se queda muy lejos de ser un peliculón. De hecho, debo mencionar para mal que a pesar de ser una película de tan sólo 95 minutos se me hizo larga en varios momentos por el nulo avance de la trama y lo trillado de la historia, que hemos visto innumerables veces en otras películas.

Comentaba antes que Joaquin Phoenix lo hace muy bien y su presencia y carisma es lo que mantiene viva la película. Dicho esto, y partiendo que lo que construye Phoenix en pantalla me parece irreprochable, veo que el personaje de Joe es monotemático, no hay matices, siendo un vengador vengativo traumatizado el 99% del tiempo. Lo cual en parte me muestra sólo una faceta de Phoenix como artista.

Hacer una película de acción desde un punto de vista ¿intimista? no me dio la sensación de que fuera mejor que lo ya existente. Y creo que este es un nuevo ejemplo de que diferente NO es mejor, de forma que parece que es precisamente el empeño de alejarse del cine del acción lo que hizo que gustara tanto a críticos «serios» que, en su mayoría, desprecian y machacan este tipo de cine.

En resumen, no me sabe mal haber visto la película, pero para mi es un “sin más” de libro, una película que no me deja con ganas de volver a verla ni voy a recordar dentro de unas semanas.

Comparto el trailer de la película:

En realidad, nunca estuviste aquí es una de esas película que aunque buenas, no acabas de entender el motivo de la aclamación de la crítica, y cuyo visionado me ha dejado bastante frío.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Battlestar Galactica temporada 3 (Prime Video)

La tercera temporada de Battlestar Galactica disponible en Prime Video es de largo la mejor hasta la fecha. La serie creada por Ronald D. Moore ha elevado el nivel de calidad y pone el listón muy alto de cara a la cuarta y última temporada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras el enorme cliffhanger al final de la segunda temporada, esta tercera arranca con las consecuencias de la ocupación Cylon de New Caprica, y durante los 19 episodios de esta temporada van a pasar un montón de cosas. El canal Sci-Fi estrenó esta tercera temporada en octubre de 2006, terminando su emisión en marzo de 2007.

Ronald D. Moore y David Eick repitieron como productores ejecutivos, Moore escribió el episodio piloto, que fue dividido en dos: Ocupación / Precipicio, mientras que Eick escribió sólo uno. El resto de escritores de esta temporada fueron: El también productor Mark Verheiden escribió 4 episodios, al igual que Bradley Thompson & David Weddle. Anne Cofell Saunders (2), Michael Angeli (3), Michael Taylor (3) y Jane Espenson (2) escribieron el resto.

En la dirección tenemos a Michael Rymer, (7 episodios), Sergio Mimica-Gezzan (el episodio piloto), Robert Young (2), Félix Enríquez Alcalá (2), Jean de Segonzac (1), Bill Eagles (1), Michael Nankin (2), Edward James Olmos (1), Rod Hardy (1) y Wayne Rose (1).

A estas alturas de la serie no hay nuevas incorporaciones en el reparto, repitiendo los habituales Edward James Olmos (Comandante Adama), Mary McDonnell (Presidenta Laura Roslin), Katee Sackhoff (Kara «Starbuck» Thrace), Jamie Bamber (Lee «Apollo» Adama), James Callis (Gaius Baltar), Tricia Helfer (Número 6) Grace Park (Número 8, Sharon «Athena» Agathon), Michael Hogan (Coronel Saul Tigh), Aaron Douglas (Jefe de Mantenimiento Galen Tyrol), Tahmoh Penikett (Karl «Helo» Agathon, marido de Sharon), Nicki Clyne (Cally Henderson Tyrol, esposa de Galen), Kandyse McClure (Anastasia Dualla, esposa de Apollo), Alessandro Juliani (Felix Gaeta), Donnelly Rhodes (Doctor Sherman Cottle), Callum Keith Rennie (Múmero 2, Leoben Conoy), Lucy Lawless (Número 3, D’Anna Biers). Dean Stockwell (Número 1, John Cavil), Matthew Bennett (Número 5, Aaron Doral), Rick Worthy (Número 4, Simon), Michael Trucco (Samuel T. Anders, marido de Starbuck) y Richard Hatch (Tom Zarek).

Tengo que reconocer que cuantos más episodios de Battlestar Galactica veo, más me gusta todo. Lo que más me gusta es que aún siendo una ciencia ficción de temática espacial, está planteada desde los personajes, construyendo unas personas complejas que fallan y se equivocan casi tanto como aciertan, pero que intentan mantener la humanidad aún en las situaciones más extremas. Un buen ejemplo de esto son los personajes de Adama y la Presidenta Roslin, que aún con la mejor de las intenciones se muestran demasiado intransigentes y con un temperamento explosivo (en el caso de Adama), algo que no es lo más deseable en la persona al mando. Unido a esto, me gusta que Ronald D. Moore y los guionistas enfrenten a todos los personajes a cuestiones morales en los que no hay una solución fácil en blanco y negro, al estar todo presentado en diferentes tonos de grises.

Otro elemento muy chulo es la construcción de unos Cylones humanos que tienen los mismos sentimientos y dudas que los seres humanos “normales”. Además, su propia fe y la creencia en la existencia de un Dios Verdadero que les tiene preparado un destino aporta un toque religioso y de fe a una historia que en principio era sólo de ciencia ficción, el clásico humanos buenos contra robots malos. Porque por un lado los humanos no son tan buenos para empezar, mientras que los Cylones son mejores y tienen más sentimientos que lo que los humanos quieren pensar.

La tercera temporada de Battlestar Galactica me ha encantado además porque pasan un montón de cosas y el statu-quo cambia (de nuevo) completamente. Además de la historia general de la búsqueda de la Tierra mientras son perseguidos por los Cylons, creo que me han gustado incluso más los episodios individuales centrados en algunos de los personajes. Por ejemplo, 3×14 “The Woman King”, en el que Helo investiga un aumento de muertes dentro de una secta que no acepta los tratamientos médicos, o 3×16 “Dirty Hands” en el que el Jefe Tyrol desafía a Adama con una huelga cuando descubre las condiciones laborales y de vida de algunos trabajadores de la flota. Hay un montón de momentos super emocionantes en esta temporada, y lo mejor es que casi todos los personajes tienen su momento durante la serie.

Emocionalmente, Galactica está construida alrededor del triángulo formado por Adama, su hijo Apollo y Starbuck. La relación amorosa entre estos últimos a pesar de estar ambos casados con Dualla y Anders respectivamente marca gran parte de la temporada, además de descubrir que Starbuck tiene un destino importante reservado para ella, si sobrevive para contarlo, mientras que Apollo se debate por un conflicto interno entre lo que se espera de él y lo que su corazón le pide.

Además de Starbuck, Gaius Baltar tiene también su parte de figura mesiánica, primero para los Cylons y luego para una parte de la sociedad humana, y ambos sirven para afianzar la parte religiosa y filosófica de la serie, que estoy seguro que va a jugar un papel fundamental en la resolución de la historia.

Una parte importante de la trama de la primera y segunda temporadas se construía a partir de la paranoia de no saber quien era un Cylon. Desde el principio se supo que habían 12 modelos diferentes, y poco a poco fuimos conociendo a 7. Sin embargo, la identidad de los “Final 5” era un misterio incluso para los Cylons, de forma que saber su identidad y saber qué papel van a jugar en el destino al que aspiran los seres robóticos también plantea cuestiones interesantes a lo largo de esta tercera parte. De hecho, el descubrimientos de algunas de estas identidades ha provocado u shock bestial.

Quizá, por ponerle un pero, encuentro realmente cargantes las interpretaciones de Katee Sackhoff (Kara «Starbuck» Thrace) y James Callis (Gaius Baltar). El caso es especialmente sangrante con Starbuck que realmente su papel esta temporada es estar borracha (más que de costumbre) y llorar por las esquinas. Entiendo que Cackhoff interpreta lo que la piden, pero me parece demasiado over-the-top en todo momentos y más que lástima, me provoca incluso rechazo. Diferente es el caso de James Callis, al que le veo 100% metido en la piel de Baltar, pero con su cara aluciada la mayor parte del tiempo no me lo creo ni empatizo con su función de Mesías de ambos bandos.

En todo caso, Battlestar Galactica me parece una super seriaza que nos está enseñando que no hay una forma única e inalterable de ser “humano”, algo que cada vez veo más claro que es una metáfora de las diferencias raciales y la lucha para eliminar las desigualdades y la discriminación racial, algo que lamentablemente aún existe en los Estados Unidos y que está de triste actualidad.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Battlestar Galactica se ha ganado a base de calidad su fama como una de las mejores series de ciencia ficción de la historia de la televisión. Esta tercera temporada ha subido el listón muy alto y espero que la conclusión en la próxima temporada esté a la altura. En todo caso, estoy disfrutando muchísimo el camino recorrido.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Buffy The Vampire Slayer temporada 1 (Prime Video)

Gracias a Prime Video puedo cumplir con uno de mis debes seriéfilo friki, ver completa y en orden Buffy, The Vampire Slayer, la serie que lanzó a la fama a Joss Whedon y que es un referente para todos los aficionados. Empiezo compartiendo mis impresiones de la primera temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Serie de TV (1997-2003). 7 temporadas. 145 episodios. La joven Buffy y su madre se mudan desde Los Ángeles a la localidad de Sunnydale. En el subsuelo del pueblo habita el Maestro, el más antiguo y poderoso vampiro que existe. El Maestro está atrapado en el punto místico llamado La Boca del Infierno, que el Maestro trato de abrir cuando, por causa de un terremoto, quedó atrapado, ya hace décadas. En Sunnydale Buffy también conoce a Willow y Xander, que se convierten en sus amigos y que, sin querer, la tendrán que ayudar en su lucha contra el Maestro. Xander se enamora de Buffy desde que la ve por primera vez, sin darse cuenta que Willow, su mejor amiga, lo ama desde niños. Además esta Giles, el bibliotecario de la escuela, que es un Vigilante u Observador, que desde siempre se han dedicado a entrenar y guiar a las Cazadoras, pero sin intervenir directamente en la lucha contra los vampiros. Además Buffy conoce un misterioso aliado, de nombre Angel, del que se enamora. Pero es un amor imposible, pues Angel es un vampiro, aunque por una maldición gitana recobró su alma y ahora lucha contra ellos. (FILMAFFINITY)

Buffy Vampire Slayer está protagonizada por Sarah Michelle Gellar. Buffy Summers es una adolescente de 16 años que intenta tener una vida normal mientra se enfrenta a todo tipo de monstruos debido a su papel de Caza Vampiros. Este papel la lanzó a la fama pero a la vez la encasilló, realizando papeles en películas como Scream 2, Se lo que hiciste el último verano, Cruel Intentions o el remake americano de The grudge. Además, hizo de Dahne en las dos películas de imagen real de Scooby-Doo de 2002 y 2004.

En esta primera temporada, la serie cuenta con un reparto formado por Nicholas Brendon como Xander Harris, que sirve de alivio cómico durante la serie; Alyson Hannigan como Willow Rosenberg, chica tímida experta en ordenadores que está enamorada de Xander; Anthony Stewart Head como Rupert Giles, bibliotecario del instituto de Sunnydale que es un Guardián y hará de mentor de Buffy; David Boreanaz como Angel, un misterioso vampiro bueno de oscuro pasado del que se se enamorará Buffy; y por último, Charisma Carpenter como Cordelia Chase, la típica tópica lider de las animadoras del instituto superficial y egoista.

Buffy Vampire Slayer es la serie que lanzó a la fama a Joss Whedon (Nueva York, 1964). Joss forma parte de una familia de escritores, siendo la tercera generación de su familia que ha trabajado en cine y televisión. Tras cursar estudios universitarios en Inglaterra, empezó a trabajar en series como Roseanne (1989). Whedon realizó trabajo no acreditado en películas como Speed, twister, Waterworld o incluso X-Men de Bryan Singer. En esa etapa escribió los guiones de Buffy Vampire Slayer (1992), Alien: Resurrection (1997), Titan A.E. (2000) y las primeras versiones del guión de Atlantis (2001), aunque fue su guión de Toy Story (1995) el que le valió una nominación al Oscar.

Whedon no está nada contento con lo que acabó siendo Alien: Resurrection respecto a su guión original, y lo mismo puede decirse de la película de Buffy, the Vampire Slayer (1992) dirigida por Fran Rubel Kuzui y protagonizada por Kristy Swanson. Whedon escribió una historia de terror sobre una joven empoderada que subvertía el cliché de la rubia tonta que es la primera en morir en las películas de terror. Sin embargo, Kuzui convirtió la película en una comedia pop, lo que fue un golpe grande para Whedon. A pesar de no funcionar en taquilla, la película fue bien valorada en el mundillo, y le abrió a Whedon a desarrollar la serie de televisión, que acabó convirtiéndose en un fenómeno social y mediático, hasta el punto que se encuentra en muchas listas de las mejores series de la televisión.

En el mundo del comic, Whedon escribió en 2004 la estupenda Astonishing X-Men junto al artista John Cassaday para Marvel Comics, mientras que en 2007 escribió en Dark Horse el comic de Buffy que está en continuidad con la serie de televisión y sirvió de octava temporada.

Tras el fracaso de Firefly (provocado por FOX), dirigió Serenity (2005), su primer película como director. Tras otros trabajos y habiendo alcanzado la categoría de autor de culto dentro del ámbito mainstream, en 2010 fue contratado por Marvel Studios para escribir y dirigir Vengadores (2012), que ya es historia del cine.

La primera temporada de Buffy, Vampire Slayer fue emitida en 1997 en la cadena WB Network. Al tratarse de un concepto nuevo que no estaba claro si iba a ser popular, esta temporada contó con tan sólo 12 episodios, al ser emitida durante la parada de la midseason de otra serie completamente olvidada hoy en día. Whedon plantea una serie adolescente ambientada en el instituto de la ficticia localidad de Sunnydale en California, en el que cada episodio cuenta una historia autoconclusiva que sirve además para construir una narrativa a lo largo de toda la temporada. En este inicio, conoceremos además de a los protagonistas que el Instituto de Sunnydale está construido encima de una Puerta al Infierno, lo que hace que la ciudad atraiga todo tipo de criaturas sobrenaturales. La lucha contra El Maestro, un vampiro antiguo superpoderoso que intenta abrir esa puerta y desatar el Infierno en la tierra es la línea central de estos 12 episodios, que terminaron con un final cerrado satisfactorio en caso de que la serie no fuera renovada. Cosa que sí sucedió.

Inspirado por la exitosa X-Files que mostraba “el monstruo de la semana”, Whedon utiliza no sólo vampiros sino todo tipo de seres de la cultura popular, usándolos además de como punching-ball como metáfora para contar problemas reales de los adolescentes, como son el bullying y la cultura de la manada en las aulas, la invisibilización a chavales que sienten ser invisibles o la presión que algunos padres ejercen sobre sus hijos, queriendo vivir a través de ellos una vida que ya pasó. Y en general, los problemas y la ansiedad asociada a la adolescencia.

Whedon realizó labores de Showrunner, controlando todos los aspectos de la producción y supervisando los guiones que no escribía él directamente. Estos 12 episodios fueron dirigidos por Charles Martin Smith, John Kretchmer, Stephen Cragg, Bruce Seth (3 episodios), David Semel, Scott Brazil, Stephen Posey, Ellen Pressman, Reza Badiyi y el propio Whedon, que de guardó el último episodio de la temporada. Whedon además escribió los dos primeros episodios que marcaban el tono de la serie y el último, además del argumento de otros dos episodios. Whedon creó Mutant Enemy Productions para la escritura de los guiones, utilizando la técnica del “writers-room” en la cual se discutía entre todo el equipo los argumentos de la temporada y su desglose en cada episodio, que luego eran escritos por un escritor diferente. De esta manera, Además de Whedon, aparecen acreditados como escritores de esta primera temporada Dana Reston, David Greenwalt (3 episodios), Rob Des Hotel & Dean Batali (2), Matt Kiene & Joe Reinkmeyer y Ashley Gable & Thomas A. Swyden (2).

La serie es una fuente inagotable de referencias pop y a la cultura popular, y aunque es una serie con vampiros y todo tipo de monstruos, está planteada como una serie de aventuras con toques de humor con un target adolescente clarísimo, que evita la sangre y cualquier elemento que pueda ser mínimamente terrorífico, perturbador o polémico.

Me parece curioso como además de por su personalidad y belleza física, Buffy y Sarah Michelle Gellar se convirtieron en iconos de la época, al trasmitir perfectamente el feeling adolescente. En cada episodio la vemos cambiarse varias veces de vestuario, como pasa en la vida real, a cual más trendy y estupendo, y tiene unos problemas asociados a su edad relativos a la búsqueda del amor y a no querer que su destino de Vampire-Slayer la impida ser feliz y tener amigos con lo que los adolescentes sin duda podían empatizar completamente. Además, el propio argumento de hacer que una adolescente sea la protagonista y patee el trasero de los malos es super feminista (en el buen sentido) y empoderante para la juventud de la época.

Otro elemento muy pop de esta primera temporada que me parece interesante es la creación de The Bronze, un pub donde los estudiantes se reúnen después de clase. Entiendo que esto venía motivado principalemente por motivos presupuestarios, por la necesidad de tener un set donde situar algunas escenas fuera del instituto, pero Whedon lo aprovecha y hace que en cada episodio aparezca tocando un grupo pop/rock que entiendo estaba intentando despegar en esa época (spoiler, creo que ninguno lo consiguió), creando un detalle chulo que se salía de la norma a la que estábamos acostumbrados.

En relación a Buffy, debo reconocer que aunque vi algún episodio suelto, nunca me enganchó en su día. Soy de 1974, así que cuando se empezó a emitir en España en ¿1998 o 1999? yo tenía en ese momento 24 o 25 años. Y en ese momento, una serie adolescente muy ligera y casi de humor, a pesar de todas las referencias a la cultura pop, no encajaba con mis gustos post-universitarios, más interesando en David Fincher (Se7en es de 1995 y El club de la lucha del 99), John Woo (Broken arrow de 1995 y Face-off de 1997) o Darren Aronosfki y su réquiem por un sueño (2000). Pongo estos ejemplos que espero ilustren porqué nunca encontré una conexión emocional con esta serie como tampoco conecté (y sigo sin hacerlo) con Harry Potter, cuya primera película se estrenó en 2001. No tengo problema en decir que me pillaron mayor, y que entiendo sin embargo como ambos personajes sí han marcado la infancia / adolescencia de toda una generación.

Cuando me plantee el visionado de Buffy, lo primero que hice fue mentalizarme ante una serie con numerosos elementos que probablemente no han envejecido demasiado bien. Después de todo, estamos hablando que se estrenó en Estados Unidos en 1997, hace más de 20 años. Y a pesar de ir preparado, debo reconocer que esta primera temporada me ha resultado muy muy montonera. Floja incluso. Y eso que acepto los ridículos maquillajes de los vampiros, unos monstruos y efectos cutrillos y unas escenas de acción muy flojas, algo que ya esperaba teniendo en cuenta los medios y presupuesto de los que disponían para hacer televisión el siglo pasado y recordando los episodios que vi en su día y que ya es ese momento me parecían cutres.

Sin embargo, siendo esta primera temporada una correcta presentación de Buffy y su mundo, encuentro unos guiones super obvios y casi hasta infantiles, ni siquiera juveniles. Comentaba antes que me gusta que Whedon use monstruos como metáforas de problemas adolescentes, pero estos argumentos son totalmente “in-your-face” con cero sorpresas o matices, contado todo con brocha gorda.

Para hacer las cosas peores, odio a muerte a Xander. Entiendo que su personaje es el alivio cómico y tiene una función narrativa durante los episodios, pero me parece lamentable su humor y su caracterización como un salido que piensa que tiene que ligar con cualquier chica / mujer que pase por su lado. Igual que odio a Cordelia, el paradigma de chica popular asquerosa y egoista, otro personaje creado a brocha gorda de principio a fin, en esta primera temporada.

Además de mi aversión a estos personajes, el triángulo amoroso, que realmente es un cuadrado, provoca situaciones repetidas una y otra vez en estos episodios. Willow es una chica tímida enamorada de Xander en secreto, que no se entera a pesar de lo evidente que es, lo cual constituye otro de los motivos por los que le tengo manía. A su vez, Xander quiere ligar con Buffy, que le rechaza porque ha puesto sus ojos en Angel, un vampiro atormentado de más de 200 años que no quiere hacer daño a la adolescente, por lo que la rechaza (inicialmente) para no hacerla daño a la larga, ya que su relación es imposible.

Y hablando de Angel, la serie desde el minuto uno nos indica sin sutilezas que es el personaje que MOLA, envuelto como está en el misterio. Sin embargo, aunque nos dicen que mola, EN PANTALLA no hace nada que lo confirme, más bien al contrario. Y al menos en esta primera temporada, David Boreanaz es un actor monoexpresivo, con cara de “mira que serio y misterioso soy” todo el rato que tampoco ayuda a que empatice con él.

Aunque esta primera temporada me ha parecido correcta sin más, si encuentro destacable la narrativa de caso por episodio que construye una trama general que nos lleva hasta el climax en el último episodio. También encuentro positivo que Whedon no tiene problemas en crar una serie ligera sin más pretensión que la de entretener, cosa que creo que consigue razonablemente bien. Además, se que estos episodios apenas son la punta del iceberg y que, tras presentar a los protagonistas los vamos a ver crecer como personas a lo largo de las siguientes temporadas, y estoy seguro que lo voy a disfrutar.

De hecho, ya anticipo que ya empecé a ver la segunda temporada y todos los personajes me parecen mucho mejor escritos y la serie ha mejorado bastante, también en lo referente al villano principal, dado que El Maestro de esta primera temporado fue muy flojo. Flojo en si mismo y aún peor si lo comparamos con Spike o Drusilla, a los que hemos conocido en la segunda.

En resumen, esta primera temporada ha sido un comienzo flojo para una serie que estoy seguro va a mejorar y a la que le doy un voto de confianza.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Buffy The Vampire Slayer tiene un gran margen de mejora y espero compartir en breve mis impresiones de la segunda temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Babadook, de Jennifer Kent

Babadook (Jennifer Kent, 2014) es un clásico del nuevo cine de terror del siglo XXI y ha resultado un placer poder verla gracias a mi suscripción a Prime Video.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Seis años después de la violenta muerte de su marido, Amelia (Essie Davis) no se ha recuperado todavía, pero tiene que educar a Samuel (Noah Wiseman), su hijo de seis años, que vive aterrorizado por un monstruo que se le aparece en sueños y amenaza con matarlos. Cuando un inquietante libro de cuentos llamado “The Babadook” aparece en su casa, Samuel llega al convencimiento de que el Babadook es la criatura con la que ha estado soñando. Entonces sus alucinaciones se hacen incontrolables y su conducta, impredecible y violenta. Amelia, cada vez más asustada, se ve forzada a medicarle. Pero, de repente, empieza a sentir a su alrededor una presencia siniestra que la lleva a pensar que los temores de su hijo podrían ser reales. (FILMAFFINITY)

Jennifer Kent es una actriz, escritora y directora nacida en Brisbane (Australia). Tras iniciar su carrera profesionalmente como actriz, decidió cambiar hacia la escritura y la dirección. En 2005 dirigió el cortometraje Monster, que sirvió de base para el guión de Babadook, su opera prima de 2014. Tras ser presentada en el festival de Sundance, la película ha recibido críticas universalmente positivas. Tras Babadook, en 2018 estrenó The Nightingale, thriller psicológico ambientado en 1825 que formó parte de la sección oficial del festival de Cine de Venecia, entre otros festivales. Hasta el momento, no ha estrenado otras películas.

Babadook es una película australiana de bajo presupuesto con una duración de tan sólo 94 minutos. Fue rodada con tan sólo dos millones de dólares, y cuenta con fotografía de Radek Ładczuk, montaje de Simon Njoo y música de Jed Kurzel. La película está interpretada por Essie Davis como Amelia Vanek, una viuda que tiene que cuidar sola a su hijo pequeño Samuel, interpretado por Noah Wiseman. La película es un tour-de-force interpretativo de los dos actores, aunque mencionaría también a Hayley McElhinney como Claire, la cuñada de Amelia y tía de Samuel.

Babadook forma parte de la nueva hornada del cine de terror, más preocupado en generar un drama de tensión creciente que en ofrecer sustos vacíos de manual. Dentro de este “nu-horror”, encontramos película tan dispares como It Follows (David Robert Mitchell , 2014), La Bruja (Robert Eggers, 2015) o Hereditary (Ari Aster, 2018).

Lo mejor de Babadook es que bajo una premisa muy trillada dentro del género de terror, la “casa con monstruo que aterroriza a una familia”, Jennifer Kent realiza una extraordinaria reflexión sobre la depresión y como la soledad puede provocar que nuestros peores pesadillas se hagan realidad. La directora plantea el núcleo de la historia desde el punto de vista de una madre que sufre una depresión bestial tras morir su marido hace 6 años, lo cual es muchísimo tiempo, y como su soledad e incapacidad de entenderse con su hijo pequeño la meten en una espiral autodestructiva. Los problemas que sufren muchas mujeres con la maternidad tienen una importancia capital en este punto de vista elegido por Kent para contar su historia.

Junto a ello, Babadook también transmite el punto de vista de su hijo, un niño de 6 años al que el estado de confusión en el que viven le hace creer en la existencia de seres imaginarios y pesadillas terroríficas, moldeando así su realidad observable. La película juega continuamente con la ambigüedad, no quedando claro si lo que estamos viendo está sucediendo realmente o es fruto de las mentes alucinadas de los protagonistas. Yo creo en esta segunda opción, pero estoy seguro que podría argumentarse lo contrario.

A pesar de su bajo presupuesto, la película técnicamente me ha parecido bestial. Junto al director de fotografía Radek Ładczuk, Kent crea una puesta en escena en la que la fotografía y la perspectiva de la cámara van cambiando conforme Amelia va cayendo en la locura. De hecho, Kent empezó rodando con cámara fija pero utilizó steadycams y cámaras al hombro para acentuar la sensación de desequilibrio y confusión alrededor de la familia de protagonistas. Del mismo modo, a partir de unos tonos grises a nivel general, Kent fue añadiendo tonalidades más llamativas con este mismo objetivo, a la vez que jugaba con el diseño de la casa, modificándolo para acrecentar la sensación de vértigo, confusión y claustrofobia.

Aunque englobada dentro del género de terror, Babadook es sobre todo un drama psicológico, y triunfa completamente gracias al extraordinario trabajo de los dos protagonistas, que transmiten una amplísimo rango de sentimientos durante la película, consiguiendo que creamos que todo es real. Porque para ellos sin duda lo es.

Además, debido al bajo presupuesto y a la influencia de películas clásicas, Jennifer Kent decidió usar para la creación del monstruo Babadook técnicas tradicionales como el stop-motion, sumadas a otros elementos creados en post-producción. Confirmando la idea que es mucho más terrorífico aquello que es sugerido más que mostrar algo in-your-face, el Babadook genera momentos aterradores de gran tensión.

Hay una metáfora poderosísima sobre que debemos asumir quienes somos y aceptarnos con las cosas buenas y las malas, de forma que la única forma de controlar nuestros miedos y poder vivir con ellos es reconocer que existen en primer lugar. Al final, es el amor el que puede salvarnos, amor al que debemos de aferrarnos dentro de la familia. Esto da un toque final de optimismo dentro de una película de gran tensión creciente, lo cual es también una rareza dentro del género de terror. En este aspecto, también Babadook significó un chorro de aire fresco.

Comparto el trailer de la película:

Babadook es una estupenda película centrada en el drama real de la depresión y la soledad más que en un terror más superficial, y la recomiendo completamente, sobre todo teniendo en cuenta que está disponible en Prime video.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Battlestar Galactica temporada 2 (Prime Video)

La segunda temporada de Battlestar Galactica disponible Prime Video ha aumentado el nivel de complejidad mientras su final ha cambiado completamente el status-quo de este universo. La serie creada por Ronald D. Moore es uno de los mejores ejemplos ciencia ficción disponible en la televisión.

PUNTUACIÓN: 8/10

Battlestar Galactica fue creada por Ronald D. Moore, con él y David Eick como productores ejecutivos reimaginando la mítica serie de 1978 creada por Glen A. Larson. La serie se desarrolla en el lejano futuro, donde una civilización de humanos vive en un grupo de planetas conocidos como las Doce Colonias. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar, la raza androide Cylon lanza un repentino ataque furtivo contra las Colonias, arrasando los planetas y devastando a sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, solo alrededor de 50,000 sobreviven; la mayoría a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, solo la vieja Battlestar Galactica es la única nave militar que sobrevivió al ataque debido a que tecnología antigua no pudo ser hackeada por los Cylones. Bajo el liderazgo del comandante de la flota colonial, el comandante William “Bill” Adama (Edward James Olmos) y ahora presidente Laura Roslin (Mary McDonnell), la Galactica y su tripulación asumen la tarea de liderar la pequeña flota fugitiva de supervivientes al espacio en busca de un legendario decimotercera colonia conocida como Tierra.

Los 20 episodios de esta segunda temporada que fue emitida por primera vez entre julio de 2005 y marzo de 2006 fueron dirigidos por Michael Rymer (7 episodios, incluyendo los dos primeros y los dos últimos), Sergio Mimica-Gezzan (3), Allan Kroeker (1), Rod Hardy (2), Jeff Woolnough (2), Robert Young (1), Michael Nankin (2), James Head (1) y Rey Villalobos. Los guiones corren a cargo del creador Ronald D. Moore (3 episodios, incluyendo el fundamental para la trama 2×07 Home Parte 2), el producto Mark Verheiden (3), David Weddle y Bradley Thompson (5, Dawn Prestwich y Nicole Yorkin (1), Toni Graphia (1), Carla Robinson (1), David Eick (2), Anne Cofell Saunders (4), Mychael Rymer (1), Joel Anderson Thompson (1) y Jeff Vlaming (1).

La serie está protagonizada por Edward James Olmos como el Comandante William Adama, Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin, Katee Sackhoff como la piloto de combate e instructora de vuelo Kara “Starbuck” Thrace, Jamie Bamber como el capitán Lee “Apollo” Adama, hijo del comandante, James Callis como el doctor Gaius Baltar causante involuntario del genocidio de las 12 colonias a manos de los Cylones, Tricia Helfer como Número 6, una Cylon de apariencia humana que sedujo a Baltar, Grace Park como la piloto de Raptor Sharon “Boomer” Valerii, la Cylon número 8, Michael Hogan como el Coronel Saul Tigh, el segundo al mando en la Galactica, Tahmoh Penikett como Karl «Helo» Agathon, piloto que acaba enamorándose de Sharon, Aaron Douglas como el jefe de mantenimiento Galen Tyrol o Richard Hatch (Apollo en la serie original) como el revolucionario convertido a político Tom Zarek.

Al tratarse de una temporada larga de 20 episodios, la cadena Sci-Fi la dividió en dos mitades que se emitieron de julioa septiembre de 2005 la primera, y de enero a marzo de 2006 la segunda, contando por tanto con tres meses entre ambas mitades. La serie ganó numerosos premios Saturn, Scream e incluso Emmys, y estuvo considerada como una de las mejores series de televisión durante esos años.

Por ir directo al grano, porque hay mucho y bueno que comentar de Galactica. Una de las mejores cosas que tengo que decir de esta segunda temporada, aparte de lo entretenida que es, es que pasan un montón de cosas en estos 20 episodios, de forma que el status-quo de la serie es completamente diferente a como estaban las cosas al principio. De hecho, estoy tan acostumbrados a los 10 episodios por temporada de HBO o los 13 de Netflix, que pensaba que el visionado se me iba a hacer eterno y nada más lejos de la realidad. Es más, nunca sentí estar viendo “minutos de la basura” como últimamente me está pasando con las series de Netflix, todo aporta algo a los personajes u ofrece una nueva faceta de la sociedad humana en el espacio. Es cierto que hay algún episodio más flojo, por ejemplo el 2×16 Sacrificio, pero el resto me han gustado mucho y creo que globalmente están muy bien.

La primera miniserie me transmitió una sensación de “barata”, sin embargo en esta segunda temporada creo que la producción cumple con nota, rodando un montón de escenas en exteriores, cambiando constantemente de localizaciones y contando con un buen apartado digital en lo referido a los combates espaciales. En esta temporada sí se nota que Sci-Fi lo ha dado todo para ofrecer el mejor producto posible.

Otro de los elementos más interesantes de Galactica es que la serie funciona en la faceta de entretenimiento puro y en una faceta intelectual gracias a los dilemas éticos a los que todos los personajes tienen que enfrentarse. Me gusta que los protagonistas se equivoquen y tomen decisiones erróneas, y sobre todo que los faros morales que deberían ser el Comandante Adama y la presidenta Roslin tomen decisiones moralmente cuestionables durante toda la temporada.

De igual forma, los guionistas se empeñan en dotar a las Cylones números 6 y 8 de una interesante profundidad, sobre todo en el episodio 2×18 Downloaded situado en la superficie de la ocupada Caprica. Frente a la idea de los humanos que los cylones son “frías máquinas”, la realidad que nos muestra la serie son seres con sentimientos y dudas que les apartan del típico Terminator que se intuía en un principio, cosa que me gusta mucho.

Hay una enorme evolución en todos los personajes, centrándose cada episodio en uno de los protagonistas y/o secundarios, y me gusta la forma en que la trama avanza en cada episodio, creando un mundo en movimiento en el que nadie está a salvo y hace que los espectadores no sepamos qué va a pasar a continuación, lo cual considero que es algo muy bueno.

Si hay algo que no me gusta de esta serie, por lo visto hasta ahora, es todo lo relacionado con el Doctor Baltar. Aparte de lo flojo que veo la interpretación de James Callis, es que todo lo que hace el personaje y lo absurdo que pueda hacer todo lo que hace sin ser descubierto casi hace que mi suspensión de credulidad saltara por los aires en varios momentos. También me repele el personaje de Starbuck, en este caso creo que Katee Sackhoff cumple con nota con lo que le piden, pero es que su papel está siempre en el “over-the-top”, borracha, violenta y traumatizada por un motivo u otro durante los diferentes episodios.

También es cierto que en algunos episodios se cometen pequeñas locuras para que la trama avance, pero para mi estos detalles entran dentro de lo asumible. A pesar de estos detalles, como decía al principio, globalmente me ha gustado mucho esta segunda temporada.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

La segunda temporada de Battlestar Galactica ha sido super entretenida y el monumental cliffhanger me ha dejado con muchísimas ganas de continuar su visionado. La cosa, de momento, pinta super bien.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!