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Crítica de Mortal Engines de Christian Rivers (Prime Video)

Gracias a Prime Video me animé a ver Mortal Engines, película producida por Peter Jackson basada en el libro de Philip Reeve de temática steampunk, que fue dirigida por el debutante Christian Rivers, colaborador de Jackson en King Kong por la que ganó el Oscar a Mejores Efectos Visuales.

PUNTUACIÓN: 5/10

Miles de años después de la destrucción de la civilización por un cataclismo, la humanidad se ha adaptado y, ahora, existen gigantescas ciudades en movimiento que vagan por la tierra sobre enormes ruedas absorbiendo a los pueblos más pequeños para obtener recursos. En una de esas colosales urbes Tom Natsworthy (Robert Sheehan), proveniente de la clase baja de Londres, deberá luchar por su vida junto a la peligrosa fugitiva Hester Shaw (Hera Hilmar). Dos opuestos, cuyos caminos nunca debieron cruzarse, forman una peculiar alianza destinada a cambiar el curso del futuro. (FILMAFFINITY)

Peter Jackson adquirió en 2009 los derechos de Mortal Engines, novela de temática steampunk escrita por Philip Reeve, de cara a llevarla a la gran pantalla. Sin embargo, al embarcarse en la titánica adaptación de El Hobbit (estrenadas en 2011, 2012 y 2013), el proyecto quedó aparcado durante años. Finalmente, Jackson escribió el guión junto a sus colaboradoras habituales Fran Walsh y Philippa Boyen, quedándose como productor ejecutivo de la película mientras daba la oportunidad de dirigir a Christian Rivers, supervisor de efectos especiales y colaborador de Jackson desde los tiempos de Braindead. Aunque el guión definitivo de la película contaba con numerosos cambios respecto al original, su autor Philip Reeve alavó la película indicando que “Christian Rivers ha realizado un trabajo fantástico, es una película de acción enorme y visualmente increíble, con un ritmo perfecto y un centro emocional creíble. A pesar que hay muchos cambios… la historia es fundamentalmente la misma.”

La coproducción americano-neozelandesa tuvo lugar en Nueva Zelanda en 2017, y Jackson contó con muchos de sus colaboradores habituales de El Señor de los Anillos y El Hobbit, empezando por Weta Digital, que se encargó de crear los estupendos efectos digitales de la película. Mortal Engines cuenta con Simon Raby como director de fotografía, montaje de Jonno Woodford-Robinson y música de Junkie XL.

En lo relativo al reparto, Mortal Engines contaba con Hugo Weaving (el Sr. Smith de Matrix, Elron de El Señor de los Anillos, Cráneo Rojo en Capitán América: El Primer Vengador) como única cara conocida, contratando a un casting de jóvenes actores que son uno de los problemas de esta producción. Weaving interpreta Thaddeus Valentine, Cabeza del Gremio de Historiadores y segundo al mando en Londres solo debajo del Lord Alcalde, y tiene un plan para asegurar la supervivencia de la ciudad.

La protagonista de Mortal Engines es Hera Hilmar, que interpreta a Hester Shaw, una asesina y fugitiva que está desfigurada y que lleva a cabo una vendetta personal contra Valentine. Junto a ella encontramos a Robert Sheehancomo Tom Natsworthy, un aprendiz de historiador de Londres de clase baja que será expulsado de la ciudad y compartirá aventuras con Hester Shaw.

El veterano Stephen Lang (Avatar, No respires) da voz y realiza la captura de movimientos para crear a Shrike, un antiguo guerrero cyborg no-muerto que persigue a su vez a Hester. El reparto, en sus papeles principales, se completa con Jihae como Anna Fang, una piloto y líder de la resistencia, Leila George como Katherine Valentine, hija de Thaddeus Valentine y Ronan Raftery como Bevis Pod, un joven aprendiz de ingeniero amigo de Tom.

Empezando por los elementos positivos de la película que me han gustado, destacaría los estupendísimos efectos especiales empleados en la creación de la enormes ciudades móviles, y el resto de elementos de Mortal Engines, como son los aviones pilotados por la resistencia. Para que una película de esta temática distópica funcionara, el aspecto técnico era una de las claves, ya que si esto fallaba el resto se derrumbaría como un castillo de naipes. En este sentido, la decisión de Peter Jackson de darle la dirección a Christian Rivers funciona.

Técnicamente, la película es una pasada y muestra este mundo desolado de temática Steampunk en todo su esplendor, y cuenta con un diseño de producción bestial que saca el máximo partido a un presupuesto de 100 millones de dólares, que lucen mucho mejor de lo que uno podría pensar.

En general, la película es relativamente entretenida y vista en casa gracias a mi suscripción a Prime Video creo que cumple con el objetivo de proveer un correcto entretenimiento. Me doy cuenta que esta última frase no es especialmente positiva, lo cual indica los numerosos elementos que al menos a mi no me han funcionado.

Mortal Engines es una floja historia de aventuras apocalíptica a la que le falla primero y principal el guión, y si a eso le sumamos la falta de carisma y calidad interpretativa del reparto, tenemos todos los ingredientes para entender que en mi opinión sea una película lamentablemente fallida.

Empezando por el guión, no he leído la novela, por lo que no puedo comparar si los cambios efectuados, que a su escritor Philip Reeve aparentemente no le molestaron, fueron buenos o malos. Pero pensando en la historia que vi en pantalla, Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyen escriben la típica historia del “Viaje del héroe”, en la que la dura Hester Shar (Hera Hilmar) viajará por todo el mundo, a partir de un pequeño giro inicial, acompañada por el inocente Tom Natsworthy (Robert Sheehancomo) para conseguir su venganza frente al malvado Thaddeus Valentine (Weaving).

Lo malo del viaje de Hester y Tom es que aunque la película intenta imprimir un ritmo frenético cambiando múltiples veces de ubicación para dar una mayor sensación de escala a este mundo, nada de lo que hacen es realmente interesante, y tampoco consiguen que nos importen ni los protagonistas ni los aliados o antagonistas que van conociendo por el camino. Todo va tan rápido que nada tiene tiempo de asentarse para los espectadores.

Con la excepción de Weaving que hace lo que puede con la casi nada que tiene para trabajar, el casting me parece terrible. Hay muchos ejemplos de buenos actores que consiguen sobresalir y mostrar carisma a pesar de un guión normalito, lamentablemente ninguno de esos actores fue contratado para trabajar en Mortal Engines.

Los jóvenes protagonistas Hera Hilmar y Robert Sheehan son un error de casting monumental. Empezando por Hera Hilmar, aparte que su interpretación es super limitada, su personaje Hester Shaw sufre lo que llamo el “síndrome Michael Clayton” (En honor a la película protagonizada por George Clooney), que es cuando te intentan vender un personaje como algo que nunca muestra en pantalla, creánsode una diferencia insalvable entre lo que dicen que es y lo que muestra realmente en pantalla. Sin entrar en spoilers, solo indicar que la película describe a Shaw como “una peligrosa asesina y fugitiva desfigurada que lleva a cabo una vendetta personal”. Pero cuando analizas lo que la película nos cuenta y cual es realmente su misterioso origen, ni es peligrosa, ni era perseguida por Londres (de hecho, ni siquiera sabían de su existencia), ni por supuesto es una asesina. Y así es muy difícil.

Pero no son sólo los protagonistas. Fruto de la moda actual de la multiculturalidad, Jackson contrató a la cantante coreana Jihae para uno de los papeles protagonistas haciendo de una piloto miembro de la Resistencia. Y me parece genial que la productora contrate actores internacionales, pero puestos a buscar a una actriz coreana, podían haber contratado a alguien que supiera actuar y no alguien que está posando en actitud “mira que guay soy” el 100% de sus minutos en pantalla. Aunque debo decir que no fue la única miembro de la Resistencia que me transmitió eso en pantalla.

Hay además otro gran problema en todo lo referido al propio mundo de Mortal Engines. El guión intenta mostrar como la Mega Ciudad móvil de Londres es una sociedad compleja con clases sociales, gente dirigente que explota a trabajadores que hacen todo el trabajo. Digo intenta porque esto queda en un esbozo apenas desarrollado, una nota al pie de página entre una persecución y otra. Pero es que además, estamos ante una ciudad depredadora que vive de apresar y destruir otras ciudades para alimentarse. Que en este contexto, de repente a algunos personajes de la clase dirigente le entren remordimientos o un ataque de consciencia no queda nada justificado y me ha parecido super forzado.

Además, la mera existencia de una “resistencia” se revela absurda viendo el desarrollo de los acontecimientos que iremos viendo durante la película, al igual que los motivos que explican por qué el no-muerto Shrike (interpretado con poca suerte por Stephen Lang) persigue a Hester y busca venganza contra ella. Digo con poca suerte porque el diseño de este guerrero cyborg no-muerto también me parece fallido y rompe completamente la suspensión de credulidad del espectador, mostrando un mal personaje de un videojuego.

Mortal Engines falla en conseguir que empaticemos con los personajes, pero tampoco acierta en la acción, consiguiendo que en varios momentos la película se me hiciera larga y aburrida, y eso que sólo dura 128 minutos. De nuevo, sin un verdadero vínculo emocional, la acción más grande que la vida no sirve de nada ni crea el impacto emocional que debería conseguir en el espectador.

En todo caso, creo que su fracaso en taquilla fue probablemente debido a su extraña premisa de aventura distópica con ciudades móviles, y a la falta de actores conocidos, mostrando que el nombre de Peter Jackson sólo sin un concepto conocido (como fue LOTR o King Kong) no fue suficiente para vender la película. Mortal Engines, con un presupuesto de 100 millones de dólares, sólo recaudó 83 millones en todo el mundo, lo que significó un importante varapalo económico.

Comparto el trailer de la película:

Mortal Engines es una floja historia de aventuras apocalíptica a la que le falla prácticamente todo, haciendo muy difícil que pueda recomendársela a nadie.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

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Crítica de Battlestar Galactica temporada 1 (Prime Video)

Tras su exitoso reinicio de 2003, la primera temporada de Battlestar Galactica confirmó que estábamos ante una serie de ciencia ficción destinada a grandes cosas. Gracias a Prime Video me he enganchado a esta serie, cuya primera temporada quiero destacar hoy.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Battlestar Galactica se desarrolla en el lejano futuro, donde una civilización de humanos vive en un grupo de planetas conocidos como las Doce Colonias. En el pasado, las colonias habían estado en guerra con una raza androide de su propia creación, conocida como los Cylones. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar, los Cylons lanzan un repentino ataque furtivo contra las Colonias, arrasando los planetas y devastando a sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, solo alrededor de 50,000 sobreviven; la mayoría a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, solo la vieja Battlestar Galactica es la única nave militar que sobrevivió al ataque debido a que tecnología antigua no pudo ser hackeada por los Cylones. Bajo el liderazgo del comandante de la flota colonial, el comandante William «Bill» Adama (Edward James Olmos) y ahora presidente Laura Roslin (Mary McDonnell), la Galactica y su tripulación asumen la tarea de liderar la pequeña flota fugitiva de sobrevivientes al espacio en busca de un legendario decimotercera colonia conocida como Tierra.

Battlestar Galactica fue creada por Ronald D. Moore, con él y David Eick como productores ejecutivos reimaginando la mítica serie de 1978 creada por Glen A. Larson. Tras reinventar el concepto de la serie original en la exitosa miniserie que reseñé la semana pasada, la primera temporada de Battlestar Galactica fue emitida en Reino Unido por el canal Sci-Fi a finales de 2004, siendo emitida en Estados Unidos a partir de enero de 2005. El primer episodio de la serie recibió un Premio Hugo y los 13 episodios de la temporada fueron reconocidos con un Premio Peabody «por superar los límites de la ciencia ficción y hacerlo accesible a todos.”

Los 13 episodios de esta primera temporada fueron escritos por David Eick, Ronald D. Moore, Toni Graphia (2 episodios), Bradley Thompson & David Weddle, Carla Robinson (2), Jeff Vlaming (2) y Michael Angeli. Estos episodios fueron dirigidos por Michael Rymer (3 episodios, el primero y los dos últimos de la temporada), Marita Grabiak, Allan Kroeker, Rod Hardy (2), Sergio Mimica-Gezzan, Robert Young, Brad Turner, Jeff Woolnough, Jonas Pate y el propio protagonista Edward James Olmos.

La serie está protagonizada por Edward James Olmos como el Comandante William Adama, Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin, Katee Sackhoff como la piloto de combate e instructora de vuelo Kara “Starbuck” Thrace, Jamie Bamber como el capitán Lee “Apollo” Adama, hijo del comandante, James Callis como el doctor Gaius Baltar causante involuntario del genocidio de las 12 colonias a manos de los Cylones, Tricia Helfer como Número 6, una Cylon de apariencia humana que sedujo a Baltar, Grace Park como la piloto de Raptor Grace “Boomer” Valerii y Michael Hogan como el Coronel Saul Tigh, el segundo al mando en la Galactica.

Esta primera temporada tiene un detalle muy chulo con la serie original al darle a Richard Hatch, (Apollo en la serie original), el papel del revolucionario Tom Zarek, que aspira a provocar un cambio profundo en la sociedad human. Hatch intentó sin éxito relanzar la serie de Battlestar Galactica, por lo que es un detalle que los productores que finalmente llevaron a cabo la serie le tuvieran en cuenta para que interpretara un papel, aunque fuera secundario.

Empezando al revés de como suelo hacer, cuando comentaba las cosas que menos me gustaron de la primera miniserie, encontré dos problemas principales: Unos muy deficientes efectos especiales con un diseño de producción televisivo que transmitía un problema real de presupuesto, y en general las interpretaciones de todo el reparto.

En lo referido a los efectos especiales, el primer episodio «33» apuntaba que esta temporada iba a ser igual de mala en este aspecto, copiando literalmente varios planos de combates espaciales vistos en la miniserie. Planos que además aparecieron repetidamente en este episodio. Sin embargo, debo decir que una vez visto este episodio, la verdad es que el resto de la temporada mejora bastante. No solo vemos una ampliación en el número de decorados y escenas en exteriores, sino que diría que todo luce mucho mejor que los primeros episodios. Incluso en los episodios 1×12 y 1×13 hay unos combates espaciales a años luz de lo visto hasta ese momento, consiguiendo que en general acabe calificando el diseño de producción como notable.

En lo referido a las interpretaciones, la verdad es que siguen sin gustarme las interpretaciones, sobre todo de James Callis como el doctor Gaius Baltar y de Tricia Helfer como la Cylon con forma humana Número 6, pero diría que globalmente veo a todo el reparto más entonado, no se si porque ya se están haciendo con sus personajes, aunque siempre partiendo de que estamos hablando de un nivel televisivo medio, nada para tirar cohetes.

Una vez comentado la mejoría que encontré en los dos elementos más flojos, la verdad es que esta primera temporada me ha gustado bastante y sirve para ampliar la nueva sociedad que se está construyendo en las naves que están escapando de los Cylones.

La parte militar tiene una parte importante durante toda la temporada, pero también me ha interesado la parte civil, sobre todo en lo referido al revolucionario Tom Zarek, la creación de un nuevo Quorum de los 12, recordando los órganos de gobierno de la destruida unión de colonias, y en general las tensiones entre el Comandante Adama y la Presidenta Roslin.

Además, los dramas personales de los protagonistas Starbuck, Apollo, el Camandante Adama y su segundo en el mando el Coronel Tigh me interesa y consiguen que empatice con todos ellos. Me gusta que ninguno sea perfecto, empezando por el propio Comandante Adama que tiene unas actitudes bastante totalitarias durante estos episodios, algo totalmente alejado de lo que esperariamos del «héroe» de la serie. Y como si viniera de familia, Apollo y Starbuck tampoco dejan de meter la pata, lo que me parece una construcción de los personajes notable, porque tras caer solo puedes levantarte…

Todos los episodios tienen dos líneas argumentales diferentes, la principal en el espacio a bordo de la Galactica y del resto de naves de la flota humana, que ocupa el 90-95% del tiempo, y una línea secundaria en Caprica, la capital de las 12 Colonias humanas antes del ataque Cylon que aniquiló a todos sus habitantes.

En Caprica, seguiremos los pasos del piloto Karl «Helo» Agathon (interpretado por Tahmoh Penikett), compañero de Sharon «Boomer» Valerii, (interpretada pror Grace Park), que sin saberlo es la Cylon Número 8. Helo dejó su puesto en la nave de Boomer para que el Doctor Baltar, el único genio científico vivo de la raza humana, pueda llegar a la Galactica. Y ahora, tendrá que intentar sobrevivir en la superficie el tiempo suficiente para robar una nave para intentar escapar. Durante esta huida, se encontrará con varios Cylones humanos que intentarán manipularle.

Aunque este argumento en algunos momentos parece que no van a ningún sitio, el final de la temporada consigue conectarlo bien con la trama principal, dejando este argumento en un cliffhanger super chulo que hizo que todo cobrara sentido y me dejara con ganas de más.

Hay algunos episodios realmente buenos, pero me parece curioso recordar como el argumento de 1×01, «33» fue copiado de forma bastante grosera por Rian Johnson en Star Wars VIII Los Últimos Jedi, al contarnos como los Cylones siguen por el hiperespacio a las naves humanas, obligando a saltar cada 33 minutos, lo que provoca una agotamiento mental en todos los tripulantes, al no poder dormir ni descansar durante días.

Igual que comento que globalmente la mayoría de episodios me han gustado bastante, tengo que comentar que no me gustó nada el final de 1×07 «Six degrees of separation», que es un WTF! en toda regla que resuelve de la forma más tonta posible el conflicto del episodio.

Esto viene a resaltar que globalmente el papel del Doctor Baltar me parece siempre bastante absurdo y poco creíble, aparte la propia interpretación de James Callis, que me parece bastante deficiente. Esto, sumado a otro argumento recurrente durante la temporada que es la amenaza de la inflitración Cylon en la flota humana, son las tramas menos acertadas, sobre todo lo relacionado con la piloto «Boomer», aunque reconozco que puedo entender que una persona enamorada cometa tonterías a pesar de que las pruebas indican claramente que lo que parece es lo que está pasando.

En todo caso, los dos últimos episodios de esta temporada, Kobol´s last gleaming partes 1 y 2, me parecen brillantes y plantean un cliffhanger histórico que me obliga a seguir viendo la segunda temporada de forma inmediata. Globalmente, me parece que esta temporada ha estado muy bien escrita, creando unos giros y situaciones que mayoritariamente funcionan siempre.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Me ha gustado esta primera temporada de Battlestar Galactica y me ha parecido que plantea un montón de situaciones super interesantes que me han enganchado y me han dejado con ganas de ver inmediatamente la segunda.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de Upgrade de Leigh Whannell

Gracias a Prime Video pude volver a ver Upgrade, la película australiana de 2018 que asentó la carrera del escritor y director Leigh Whannell previo a su consagración con El Hombre Invisible, y me alegra poder decir que me gustó mucho más que la primera vez.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Tras ver cómo su mujer es asesinada tras un accidente que le deja parapléjico, un hombre se somete a una operación que le permite volver a caminar para así poder vengar a su esposa. (FILMAFFINITY)

Leigh Whannell es un director y escritor australiano nacido en 1997. Su carrera profesional está inevitablemente conectada a la de James Wan, ya que entablaron amistad en la facultad en Australia, creando SAW en 2004. Tras una década escribiendo los guiones y actuando de productor de James Wan en la franquicia de Saw y en las dos primeras películas de Insidious, en 2015 dió el salto a la dirección con Insidious 3, película en la que además de dirigir escribe el guión.

Upgrade, estrenada en 2018, supuso su segunda película como director y guionista, y fue producida por el sello de terror Blumhouse con un presupuesto de 5 millones de dólares, que estuvieron super bien aprovechados en pantalla.

La película cuenta con Stefan Duscio como director de fotografía, montaje de Andy Canny y Jed Palmer.

La película está protagonizada por un estupendo Logan Marshall-Green como Grey Trace, marido que queda paralítico tras un robo en el que murió su mujer, Betty Gabriel como la detective de policía Cortez, Melanie Vallejo es Asha, la esposa de Grey, mientras que Harrison Gilbertson es el millonario inventor Eron Keen, creador de la tecnología que permitirá a Grey volver a caminar.

Upgrade es una estupenda serie B que consigue dar un giro muy interesante a las típicas historias de venganza que sirvió para que su director Leigh Whannell saliera definitivamente de la sombra de su amigo James Wan, consiguiendo que a partir de este momento se le valore por méritos propios.

La película me parece modélica en todos los aspectos. Por un lado, el guión de Whannell me parece super interesante, porque partiendo de dos clichés del cine de acción, el de marido que busca venganza por la muerte de su mujer, y el super héroe que tras una tragedia tiene que aprender a utilizar sus recién adquiridos super poderes, consigue crear un giro que rompe con todo esperable en una serie B «standard».

Si me gusta el Whannell escritor, me gusta mucho más su faceta de director, creando momentazos visualmente chulísimos cuando Grey, el protagonista, emplea su cuerpo recién aumentado / mejorado. Empleando un enfoque en el que la cámara está fija en el protagonista, vemos como todo gira en torno a él, consiguiendo escenas de acción que se salen de lo normal.

Además, como comentaba antes, la película es una producción australiana financiada por Blumhouse con un presupuesto de 5 millones que asombra por lo bien utilizados que están. Que con este presupuesto hayan conseguido rodar escenas nocturnas de persecución en una autopista, por ejemplo, además de multitud de escenas exteriores, me indica que estamos ante una producción que ha sabido optimizar al máximo sus recursos, luciendo mucho mejor de lo que debería.

En lo relativo a las  interpretaciones, dentro que estamos ante una serie B que sabe lo que es y no tiene pretensiones de ser nada más, me ha gustado la interpretación de Logan Marshall-Green como Grey Trace, un hombre que se encuentra en un cuerpo que en algunos momentos se mueve como si otra persona estuviera a los mandos. Marshall-Green crea unos movimientos super chulos que en algunos momentos me recordaron a Peter Weller en Robocop, un cuerpo de carne y huesos que no acaba de ser humano. En este aspecto, me pareció una interpretación super chula.

Upgrade como serie B que busca ofrecer un buen entretenimiento me parece una película llena de carisma y personalidad, y no se me ocurre ningún elemento menos bueno que destacar, hay mucho y bueno que disfrutar en los 95 minutos de metraje.

Comparto el trailer de la película:

Upgrade es una estupenda serie B que consigue dar un giro muy interesante a las típicas historias de venganza y que sirvió para que su director Leigh Whanell saliera definitivamente de la sombra de su amigo James Wan.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de Battlestar Galactica: The miniseries (Prime Video)

Primeo Video ha incorporado en su catálogo la histórica serie Battlestar Galactica, así que me pongo a verla empezando por la miniserie de 2003 que reinició la historia, para comprobar que tal le ha sentado el paso del tiempo.

PUNTUACIÓN: 7/10

Remake en formato de miniserie de 2 capítulos de la mítica serie de TV de 1978 creada por Glen A. Larson, que dio lugar, a modo de prólogo, a la serie Galáctica: Estrella de Combate que tuvo una duración de 4 temporadas (2004-2009). En una galaxia lejana residen «Las doce colonias», una civilización que ha permanecido en paz durante más de 40 años con unas máquinas, los “Cylones», creadas por generaciones de hombres años atrás. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar (James Callis), los Cylones lanzan un ataque fulminante contra las Colonias, destruyendo los planetas y devastando a sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, solo sobrevive una población de 50,000 personas, la mayoría a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, solo la nave Battlestar Galactica dirigida por el Comandante William Adama (Edward James Olmos) sobrevivió al ataque, al tratarse de una nave antigua sin las actualizaciones que fueron hackeadas por los Cylones. Ahora, deberán escapar del acoso de los Cylones para intentar que la raza humana tenga una oportunidad de sobrevivir.

Galáctica, creada por Glen A. Larson 1978, fue una de las series de mi niñez, y sació en parte mi sed de aventuras espaciales después que La Guerra de las Galaxias me volara la cabeza. La Galactica original es una de esas series que mejor no volver a ver porque creo que habrá envejecido tremendamente mal. Durante años, el actor Richard Hatch (Capitán Apolo de la versión original de la serie) hizo numerosos esfuerzos para revivir la serie, bajo la premisa de continuar el concepto original. Finalmente, en 2002, Universal Pictures (la propietaria de los derechos de Battlestar Galactica), optó por una nueva versión en lugar de una secuela. David Eick contactó con Ronald D. Moore para el desarrollo de la miniserie Battlestar Galactica, escribiendo entre ambos los guiones con los objetivos de actualizar la serie clásica, a la vez que plantear una historia lo bastante abierta que dejara la puerta abierta para una continuación en forma de serie de televisión, en caso que esta miniserie de dos episodios fuera exitosa, cosa que acabó sucediendo el año siguiente.

Battlestar Galactica fue unánimemente alabada por los críticos, recibiendo numerosos premios, entre los que destacaría los premios a “Mejor Serie de Televisión” en los Premios Saturn de 2003, o el de “Efectos Visuales Sobresalientes en una serie de televisión o película” de la Visual Effects Society, además de recibir varias nominaciones en los Emmy de ese año. Además, esta miniserie fue uno de los programas de cable más vistos de la cadena Sci-Fi.

La serie está protagonizada por Edward James Olmos como el Comandante William Adama, Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin, Katee Sackhoff como la piloto de combate e instructora de vuelo Kara “Starbuck” Thrace, Jamie Bamber como el capitán Lee “Apollo” Adama, hijo del comandante, James Callis como el doctor Gaius Baltar causante involuntario del genocidio de las 12 colonias a manos de los Cylones, Tricia Helfer como Número 6, una Cylon de apariencia humana que sedujo a Baltar, Grace Park como la piloto de Raptor Grace “Boomer” Valerii y Michael Hogan como el Coronel Saul Tigh, el segundo al mando en la Galactica.

Entrando en materia, la serie original de finales de los 70 era un concepto englobado dentro de la moda galáctica inaugurada por Star Wars en 1977, con una estética post hippie/pop que prefiero no ver porque seguro que ha envejecido extremadamente mal. La principal virtud de esta actualización está en reconocer lo ridículos que eran los Cylones para empezar y la necesidad de crear un  antagonista verdaderamente amenazador. Para ello, la incorporación de unos Cylones evolucionados con forma humana que se encuentran en versión durmiente entre los supervivientes esperando el momento de ser activados me parece una idea super brillante. Esta idea permite imprimir a la historia de una cualidad de thriller conspiranoico en la que los protagonistas no sabrán en quien confiar que me gusta mucho y creo que puede dar mucho juego.

Además de esta amenaza oculta, el hecho que sólo la Galactica haya sobrevivido debido a que es un modelo viejo que no pudo caer víctima de los virus informáticos Cylones que destruyeron al resto de la flota permite dar una tensión ante la posibilidad real que un ataque Cylon puede destruir a la humanidad. La figura de Edward James Olmos como el Comandante William Adama es imponente y lo mejor de la serie. además, como buen culebrón, al ponerle en una situación personal complicada debido a su relación con su hijo Apollo y con Starbuck, la novia de su otro hijo fallecido, va a permitir una mayor conexión emocional con todos ellos.

Y además, que además de la vertiente militar tengamos el contraste de la vertiente civil con la figura de Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin también me parece un acierto total, de forma que hay un contraste y un enfrentamiento entre la Presidenta y Adama. Teniendo en cuenta que sólo 50.000 personas consiguieron sobrevivir al primer ataque Cylon dentro de unas naves mal preparadas para el viaje intergaláctico, la tensión dentro de las diferentes naves seguro va a incrementarse durante la serie.

Sin embargo, tengo dos grandes problemas con esta miniserie. El primero son los TERRIBLES efectos especiales y en general el diseño de producción, que vistos con ojos de 2020 han envejecido horriblemente mal. Estos dos episodios de Battlestar Galactica me han recordado lo peor de muchas series de ciencia ficción televisivas, que constreñían su creatividad y sus buenas ideas por culpa de la falta de presupuesto. No es sólo que las escenas espaciales sean feas horribles y caóticas a propósito para intentar ocultar la falta de medios. Es que el 90% del tiempo todos los planos de la serie son planos medios centrados en los personajes para intentar ocultar la precariedad de decorados y sets.

Para empeorar las cosas, excepto Edward James Olmos y Mary McDonnell, el nivel de las interpretaciones del reparto me han parecido entre normalito y mediocre, pero siempre dentro de un nivel televisivo flojo. Dentro de esta mediocridad, me han fastidiado especialmente las interpretaciones realmente malas de James Callis como el enloquecido y orgulloso doctor Gaius Baltar, y de Tricia Helfer como la Cylon con forma humana Número 6, que no pasa de ser una mujer objeto mostrando carne con muy poca calidad en su interpretación.

Reconozco que estos dos problemas me han fastidiado bastante durante el visionado, porque la verdad es que la serie cuenta con buenas ideas y su final me deja con ganas con ver cómo continúa la historia en su primera temporada, que se estrenó en 2004.

Comparto el trailer de la película:

Entiendo la categoría de serie de culto de Battlestar Galactica, y entiendo que esta miniserie actualizó exitosamente el concepto de la serie creada 25 años antes. Sin embargo, lo mal que han envejecido los efectos especiales y las interpretaciones excesivamente televisivas han impedido que disfrutara completamente el visionado de esta miniserie.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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Crítica de The Terror: Infamy (Prime Video)

The Terror, la antología de historias de terror del canal AMC, estrena su segunda temporada Infamy en Prime Video, buscando repetir el carisma y la personalidad de la primera temporada con una historia completamente nueva ambientada en los campos de internamiento de la población japonesa en los Estados Unidos durante la 2ª Guerra Mundial.

PUNTUACIÓN: 6/10

Ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, la serie se centra en una serie de extraños y terribles acontecimientos que tuvieron lugar en una comunidad norteamericana de origen japonés, y en la aventura que protagoniza un hombre para entender y combatir a la malévola entidad responsable de los hechos. (FILMAFFINITY)

The Terror: Infamy fue co-creada por Max Borenstein y Alexander Woo, quien también escriben los guiones y realizan funciones de showrunners. Esta segunda temporada continúa la excelente primera temporada basada en la novela de Dan Simmons, aunque con una historia completamente nueva.

Los diez episodios de esta temporada han sido dirigidos por Lily Mariye (cuya familia estuvo confinada en uno de estos campos), Josef Kubota Wladyka, Michael Lehmann, Everardo Gout, Meera Menon, Toa Fraser y Frederick E.O. Toye. El staff de guionistas incluyen a Tony Tost, Shannon Goss, Naomi Iizuka, Steven Hanna, Max Borenstein & Benjamin Klein, Danielle Roderick y Alessandra Dimona. En este punto, merece la pena destacar que George Takei, el mítico Hikaru Sulu, piloto de la USS Enterprise en la serie de televisión Star Trek, además de interpretar uno de los papeles protagonistas, realizó tareas de asesoramiento de los guiones dado que él también sufrió de niño este confinamiento injusto, para asegurar que la forma en que es representado fuera lo más verídica posible.

Derek Mio interpreta el papel principal de Chester Nakayama, un hijo de inmigrantes nacidos en Japón que se une al ejército. George Takei interpreta a Yamato-san, un ex capitán de pesca y anciano de la comunidad que fue encarcelado con su familia en dos campos de internamiento japonés-estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial.

El casting se completa con Kiki Sukezane como Yuko, una misteriosa mujer del pasado de Chester; Shingo Usami como Henry Nakayama, el padre de Chester; y Naoko Mori como Asako Nakayama, la madre de Chester; y Miki Ishikawa como Amy, una amiga de la familia Nakayama. C. Thomas Howell fue elegido como el mayor retirado Hallowell Bowen, un funcionario de la Autoridad de Reubicación de Guerra que será la personificación del recismo que sufrió la comunidad japonesa-americana en estos campos.

En el papel, crear una serie de terror inspirada en hechos reales para denunciar el racismo que los japoneses -americanos sufrieron por parte del gobierno de los Estados Unidos era un Win-Win de libro. Sin embargo, lamentablemente la serie es un fail como una casa.

En general, todo es demasiado plano y sin chispa. Primero de todo, cuenta una historia de terror que no asusta, ni siquiera perturba lo más mínimo. A pesar de utilizar los mitos de espíritus japoneses, indicando que al menos han estudiado la cultura japonesa, no consiguen crear momentos verdaderamente impactantes.

Y que una serie llamada The Terror no asuste ni impacte es malo, pero si en lugar ofreciera una historia interesante, al menos la experiencia merecería la pena. Sin embargo, la parte inspirada en hechos reales con el confinamiento es realmente aburrida y no llegan a mostrar prácticamente nada interesante. Está claro que simplemente viendo la serie te das cuenta lo injusto que fue este confinamiento y cómo a pesar de todo la comunidad japones-americana siguió creyendo en su país.

Incluso las escenas que nos trasladan a la guerra del Pacífico fueron extremadamente aburridas y sin chispa, haciendo que terminara de ver esta serie más por obligación que por interés real en lo que estaba viendo.

La reconstrucción del mundo de 1941-45 está bien realizada en todo lo referido a trajes, decorados o vehículos. En lo relativo al diseño de producción, la serie transmite sin problemas que estamos ante una producción de primer nivel.

Lo único interesante de la historia es el misterio que rodea la relación entre Chester Nakayama y la fantasma Yuko. Y en este sentido, el episodio 6 en el que conocemos su historia resultó el más interesante de toda la serie. Pero incluso esto está rodeado de tanta paja y giros locos que al final fue imposible que me preocupara o conectara con ningún personaje.

En parte, me parece que otro elemento que me impidió disfrutar de esta serie es que las interpretaciones tampoco me han parecido nada del otro mundo. No tengo claro si es porque los actores son flojitos incluso para el standard televisivo, o si el guión tampoco les deja margen para crear nada interesante. En todo caso, creo que estamos ante una combinación de ambos aspectos.

Comparto el trailer de la película:

The Terror: Infamy ha sido una pequeña decepción, un quiero y no puedo que se me ha quedado corto en todo. Una lástima.

PUNTUACIÓN: 6/10

 

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¡Saludos a todos!