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Crítica de Battlestar Galactica temporada 2 (Prime Video)

La segunda temporada de Battlestar Galactica disponible Prime Video ha aumentado el nivel de complejidad mientras su final ha cambiado completamente el status-quo de este universo. La serie creada por Ronald D. Moore es uno de los mejores ejemplos ciencia ficción disponible en la televisión.

PUNTUACIÓN: 8/10

Battlestar Galactica fue creada por Ronald D. Moore, con él y David Eick como productores ejecutivos reimaginando la mítica serie de 1978 creada por Glen A. Larson. La serie se desarrolla en el lejano futuro, donde una civilización de humanos vive en un grupo de planetas conocidos como las Doce Colonias. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar, la raza androide Cylon lanza un repentino ataque furtivo contra las Colonias, arrasando los planetas y devastando a sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, solo alrededor de 50,000 sobreviven; la mayoría a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, solo la vieja Battlestar Galactica es la única nave militar que sobrevivió al ataque debido a que tecnología antigua no pudo ser hackeada por los Cylones. Bajo el liderazgo del comandante de la flota colonial, el comandante William “Bill” Adama (Edward James Olmos) y ahora presidente Laura Roslin (Mary McDonnell), la Galactica y su tripulación asumen la tarea de liderar la pequeña flota fugitiva de supervivientes al espacio en busca de un legendario decimotercera colonia conocida como Tierra.

Los 20 episodios de esta segunda temporada que fue emitida por primera vez entre julio de 2005 y marzo de 2006 fueron dirigidos por Michael Rymer (7 episodios, incluyendo los dos primeros y los dos últimos), Sergio Mimica-Gezzan (3), Allan Kroeker (1), Rod Hardy (2), Jeff Woolnough (2), Robert Young (1), Michael Nankin (2), James Head (1) y Rey Villalobos. Los guiones corren a cargo del creador Ronald D. Moore (3 episodios, incluyendo el fundamental para la trama 2×07 Home Parte 2), el producto Mark Verheiden (3), David Weddle y Bradley Thompson (5, Dawn Prestwich y Nicole Yorkin (1), Toni Graphia (1), Carla Robinson (1), David Eick (2), Anne Cofell Saunders (4), Mychael Rymer (1), Joel Anderson Thompson (1) y Jeff Vlaming (1).

La serie está protagonizada por Edward James Olmos como el Comandante William Adama, Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin, Katee Sackhoff como la piloto de combate e instructora de vuelo Kara “Starbuck” Thrace, Jamie Bamber como el capitán Lee “Apollo” Adama, hijo del comandante, James Callis como el doctor Gaius Baltar causante involuntario del genocidio de las 12 colonias a manos de los Cylones, Tricia Helfer como Número 6, una Cylon de apariencia humana que sedujo a Baltar, Grace Park como la piloto de Raptor Sharon “Boomer” Valerii, la Cylon número 8, Michael Hogan como el Coronel Saul Tigh, el segundo al mando en la Galactica, Tahmoh Penikett como Karl «Helo» Agathon, piloto que acaba enamorándose de Sharon, Aaron Douglas como el jefe de mantenimiento Galen Tyrol o Richard Hatch (Apollo en la serie original) como el revolucionario convertido a político Tom Zarek.

Al tratarse de una temporada larga de 20 episodios, la cadena Sci-Fi la dividió en dos mitades que se emitieron de julioa septiembre de 2005 la primera, y de enero a marzo de 2006 la segunda, contando por tanto con tres meses entre ambas mitades. La serie ganó numerosos premios Saturn, Scream e incluso Emmys, y estuvo considerada como una de las mejores series de televisión durante esos años.

Por ir directo al grano, porque hay mucho y bueno que comentar de Galactica. Una de las mejores cosas que tengo que decir de esta segunda temporada, aparte de lo entretenida que es, es que pasan un montón de cosas en estos 20 episodios, de forma que el status-quo de la serie es completamente diferente a como estaban las cosas al principio. De hecho, estoy tan acostumbrados a los 10 episodios por temporada de HBO o los 13 de Netflix, que pensaba que el visionado se me iba a hacer eterno y nada más lejos de la realidad. Es más, nunca sentí estar viendo “minutos de la basura” como últimamente me está pasando con las series de Netflix, todo aporta algo a los personajes u ofrece una nueva faceta de la sociedad humana en el espacio. Es cierto que hay algún episodio más flojo, por ejemplo el 2×16 Sacrificio, pero el resto me han gustado mucho y creo que globalmente están muy bien.

La primera miniserie me transmitió una sensación de “barata”, sin embargo en esta segunda temporada creo que la producción cumple con nota, rodando un montón de escenas en exteriores, cambiando constantemente de localizaciones y contando con un buen apartado digital en lo referido a los combates espaciales. En esta temporada sí se nota que Sci-Fi lo ha dado todo para ofrecer el mejor producto posible.

Otro de los elementos más interesantes de Galactica es que la serie funciona en la faceta de entretenimiento puro y en una faceta intelectual gracias a los dilemas éticos a los que todos los personajes tienen que enfrentarse. Me gusta que los protagonistas se equivoquen y tomen decisiones erróneas, y sobre todo que los faros morales que deberían ser el Comandante Adama y la presidenta Roslin tomen decisiones moralmente cuestionables durante toda la temporada.

De igual forma, los guionistas se empeñan en dotar a las Cylones números 6 y 8 de una interesante profundidad, sobre todo en el episodio 2×18 Downloaded situado en la superficie de la ocupada Caprica. Frente a la idea de los humanos que los cylones son “frías máquinas”, la realidad que nos muestra la serie son seres con sentimientos y dudas que les apartan del típico Terminator que se intuía en un principio, cosa que me gusta mucho.

Hay una enorme evolución en todos los personajes, centrándose cada episodio en uno de los protagonistas y/o secundarios, y me gusta la forma en que la trama avanza en cada episodio, creando un mundo en movimiento en el que nadie está a salvo y hace que los espectadores no sepamos qué va a pasar a continuación, lo cual considero que es algo muy bueno.

Si hay algo que no me gusta de esta serie, por lo visto hasta ahora, es todo lo relacionado con el Doctor Baltar. Aparte de lo flojo que veo la interpretación de James Callis, es que todo lo que hace el personaje y lo absurdo que pueda hacer todo lo que hace sin ser descubierto casi hace que mi suspensión de credulidad saltara por los aires en varios momentos. También me repele el personaje de Starbuck, en este caso creo que Katee Sackhoff cumple con nota con lo que le piden, pero es que su papel está siempre en el “over-the-top”, borracha, violenta y traumatizada por un motivo u otro durante los diferentes episodios.

También es cierto que en algunos episodios se cometen pequeñas locuras para que la trama avance, pero para mi estos detalles entran dentro de lo asumible. A pesar de estos detalles, como decía al principio, globalmente me ha gustado mucho esta segunda temporada.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

La segunda temporada de Battlestar Galactica ha sido super entretenida y el monumental cliffhanger me ha dejado con muchísimas ganas de continuar su visionado. La cosa, de momento, pinta super bien.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Mortal Engines de Christian Rivers (Prime Video)

Gracias a Prime Video me animé a ver Mortal Engines, película producida por Peter Jackson basada en el libro de Philip Reeve de temática steampunk, que fue dirigida por el debutante Christian Rivers, colaborador de Jackson en King Kong por la que ganó el Oscar a Mejores Efectos Visuales.

PUNTUACIÓN: 5/10

Miles de años después de la destrucción de la civilización por un cataclismo, la humanidad se ha adaptado y, ahora, existen gigantescas ciudades en movimiento que vagan por la tierra sobre enormes ruedas absorbiendo a los pueblos más pequeños para obtener recursos. En una de esas colosales urbes Tom Natsworthy (Robert Sheehan), proveniente de la clase baja de Londres, deberá luchar por su vida junto a la peligrosa fugitiva Hester Shaw (Hera Hilmar). Dos opuestos, cuyos caminos nunca debieron cruzarse, forman una peculiar alianza destinada a cambiar el curso del futuro. (FILMAFFINITY)

Peter Jackson adquirió en 2009 los derechos de Mortal Engines, novela de temática steampunk escrita por Philip Reeve, de cara a llevarla a la gran pantalla. Sin embargo, al embarcarse en la titánica adaptación de El Hobbit (estrenadas en 2011, 2012 y 2013), el proyecto quedó aparcado durante años. Finalmente, Jackson escribió el guión junto a sus colaboradoras habituales Fran Walsh y Philippa Boyen, quedándose como productor ejecutivo de la película mientras daba la oportunidad de dirigir a Christian Rivers, supervisor de efectos especiales y colaborador de Jackson desde los tiempos de Braindead. Aunque el guión definitivo de la película contaba con numerosos cambios respecto al original, su autor Philip Reeve alavó la película indicando que “Christian Rivers ha realizado un trabajo fantástico, es una película de acción enorme y visualmente increíble, con un ritmo perfecto y un centro emocional creíble. A pesar que hay muchos cambios… la historia es fundamentalmente la misma.”

La coproducción americano-neozelandesa tuvo lugar en Nueva Zelanda en 2017, y Jackson contó con muchos de sus colaboradores habituales de El Señor de los Anillos y El Hobbit, empezando por Weta Digital, que se encargó de crear los estupendos efectos digitales de la película. Mortal Engines cuenta con Simon Raby como director de fotografía, montaje de Jonno Woodford-Robinson y música de Junkie XL.

En lo relativo al reparto, Mortal Engines contaba con Hugo Weaving (el Sr. Smith de Matrix, Elron de El Señor de los Anillos, Cráneo Rojo en Capitán América: El Primer Vengador) como única cara conocida, contratando a un casting de jóvenes actores que son uno de los problemas de esta producción. Weaving interpreta Thaddeus Valentine, Cabeza del Gremio de Historiadores y segundo al mando en Londres solo debajo del Lord Alcalde, y tiene un plan para asegurar la supervivencia de la ciudad.

La protagonista de Mortal Engines es Hera Hilmar, que interpreta a Hester Shaw, una asesina y fugitiva que está desfigurada y que lleva a cabo una vendetta personal contra Valentine. Junto a ella encontramos a Robert Sheehancomo Tom Natsworthy, un aprendiz de historiador de Londres de clase baja que será expulsado de la ciudad y compartirá aventuras con Hester Shaw.

El veterano Stephen Lang (Avatar, No respires) da voz y realiza la captura de movimientos para crear a Shrike, un antiguo guerrero cyborg no-muerto que persigue a su vez a Hester. El reparto, en sus papeles principales, se completa con Jihae como Anna Fang, una piloto y líder de la resistencia, Leila George como Katherine Valentine, hija de Thaddeus Valentine y Ronan Raftery como Bevis Pod, un joven aprendiz de ingeniero amigo de Tom.

Empezando por los elementos positivos de la película que me han gustado, destacaría los estupendísimos efectos especiales empleados en la creación de la enormes ciudades móviles, y el resto de elementos de Mortal Engines, como son los aviones pilotados por la resistencia. Para que una película de esta temática distópica funcionara, el aspecto técnico era una de las claves, ya que si esto fallaba el resto se derrumbaría como un castillo de naipes. En este sentido, la decisión de Peter Jackson de darle la dirección a Christian Rivers funciona.

Técnicamente, la película es una pasada y muestra este mundo desolado de temática Steampunk en todo su esplendor, y cuenta con un diseño de producción bestial que saca el máximo partido a un presupuesto de 100 millones de dólares, que lucen mucho mejor de lo que uno podría pensar.

En general, la película es relativamente entretenida y vista en casa gracias a mi suscripción a Prime Video creo que cumple con el objetivo de proveer un correcto entretenimiento. Me doy cuenta que esta última frase no es especialmente positiva, lo cual indica los numerosos elementos que al menos a mi no me han funcionado.

Mortal Engines es una floja historia de aventuras apocalíptica a la que le falla primero y principal el guión, y si a eso le sumamos la falta de carisma y calidad interpretativa del reparto, tenemos todos los ingredientes para entender que en mi opinión sea una película lamentablemente fallida.

Empezando por el guión, no he leído la novela, por lo que no puedo comparar si los cambios efectuados, que a su escritor Philip Reeve aparentemente no le molestaron, fueron buenos o malos. Pero pensando en la historia que vi en pantalla, Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyen escriben la típica historia del “Viaje del héroe”, en la que la dura Hester Shar (Hera Hilmar) viajará por todo el mundo, a partir de un pequeño giro inicial, acompañada por el inocente Tom Natsworthy (Robert Sheehancomo) para conseguir su venganza frente al malvado Thaddeus Valentine (Weaving).

Lo malo del viaje de Hester y Tom es que aunque la película intenta imprimir un ritmo frenético cambiando múltiples veces de ubicación para dar una mayor sensación de escala a este mundo, nada de lo que hacen es realmente interesante, y tampoco consiguen que nos importen ni los protagonistas ni los aliados o antagonistas que van conociendo por el camino. Todo va tan rápido que nada tiene tiempo de asentarse para los espectadores.

Con la excepción de Weaving que hace lo que puede con la casi nada que tiene para trabajar, el casting me parece terrible. Hay muchos ejemplos de buenos actores que consiguen sobresalir y mostrar carisma a pesar de un guión normalito, lamentablemente ninguno de esos actores fue contratado para trabajar en Mortal Engines.

Los jóvenes protagonistas Hera Hilmar y Robert Sheehan son un error de casting monumental. Empezando por Hera Hilmar, aparte que su interpretación es super limitada, su personaje Hester Shaw sufre lo que llamo el “síndrome Michael Clayton” (En honor a la película protagonizada por George Clooney), que es cuando te intentan vender un personaje como algo que nunca muestra en pantalla, creánsode una diferencia insalvable entre lo que dicen que es y lo que muestra realmente en pantalla. Sin entrar en spoilers, solo indicar que la película describe a Shaw como “una peligrosa asesina y fugitiva desfigurada que lleva a cabo una vendetta personal”. Pero cuando analizas lo que la película nos cuenta y cual es realmente su misterioso origen, ni es peligrosa, ni era perseguida por Londres (de hecho, ni siquiera sabían de su existencia), ni por supuesto es una asesina. Y así es muy difícil.

Pero no son sólo los protagonistas. Fruto de la moda actual de la multiculturalidad, Jackson contrató a la cantante coreana Jihae para uno de los papeles protagonistas haciendo de una piloto miembro de la Resistencia. Y me parece genial que la productora contrate actores internacionales, pero puestos a buscar a una actriz coreana, podían haber contratado a alguien que supiera actuar y no alguien que está posando en actitud “mira que guay soy” el 100% de sus minutos en pantalla. Aunque debo decir que no fue la única miembro de la Resistencia que me transmitió eso en pantalla.

Hay además otro gran problema en todo lo referido al propio mundo de Mortal Engines. El guión intenta mostrar como la Mega Ciudad móvil de Londres es una sociedad compleja con clases sociales, gente dirigente que explota a trabajadores que hacen todo el trabajo. Digo intenta porque esto queda en un esbozo apenas desarrollado, una nota al pie de página entre una persecución y otra. Pero es que además, estamos ante una ciudad depredadora que vive de apresar y destruir otras ciudades para alimentarse. Que en este contexto, de repente a algunos personajes de la clase dirigente le entren remordimientos o un ataque de consciencia no queda nada justificado y me ha parecido super forzado.

Además, la mera existencia de una “resistencia” se revela absurda viendo el desarrollo de los acontecimientos que iremos viendo durante la película, al igual que los motivos que explican por qué el no-muerto Shrike (interpretado con poca suerte por Stephen Lang) persigue a Hester y busca venganza contra ella. Digo con poca suerte porque el diseño de este guerrero cyborg no-muerto también me parece fallido y rompe completamente la suspensión de credulidad del espectador, mostrando un mal personaje de un videojuego.

Mortal Engines falla en conseguir que empaticemos con los personajes, pero tampoco acierta en la acción, consiguiendo que en varios momentos la película se me hiciera larga y aburrida, y eso que sólo dura 128 minutos. De nuevo, sin un verdadero vínculo emocional, la acción más grande que la vida no sirve de nada ni crea el impacto emocional que debería conseguir en el espectador.

En todo caso, creo que su fracaso en taquilla fue probablemente debido a su extraña premisa de aventura distópica con ciudades móviles, y a la falta de actores conocidos, mostrando que el nombre de Peter Jackson sólo sin un concepto conocido (como fue LOTR o King Kong) no fue suficiente para vender la película. Mortal Engines, con un presupuesto de 100 millones de dólares, sólo recaudó 83 millones en todo el mundo, lo que significó un importante varapalo económico.

Comparto el trailer de la película:

Mortal Engines es una floja historia de aventuras apocalíptica a la que le falla prácticamente todo, haciendo muy difícil que pueda recomendársela a nadie.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

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¡Saludos a todos!

 

Crítica de Battlestar Galactica temporada 1 (Prime Video)

Tras su exitoso reinicio de 2003, la primera temporada de Battlestar Galactica confirmó que estábamos ante una serie de ciencia ficción destinada a grandes cosas. Gracias a Prime Video me he enganchado a esta serie, cuya primera temporada quiero destacar hoy.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Battlestar Galactica se desarrolla en el lejano futuro, donde una civilización de humanos vive en un grupo de planetas conocidos como las Doce Colonias. En el pasado, las colonias habían estado en guerra con una raza androide de su propia creación, conocida como los Cylones. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar, los Cylons lanzan un repentino ataque furtivo contra las Colonias, arrasando los planetas y devastando a sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, solo alrededor de 50,000 sobreviven; la mayoría a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, solo la vieja Battlestar Galactica es la única nave militar que sobrevivió al ataque debido a que tecnología antigua no pudo ser hackeada por los Cylones. Bajo el liderazgo del comandante de la flota colonial, el comandante William «Bill» Adama (Edward James Olmos) y ahora presidente Laura Roslin (Mary McDonnell), la Galactica y su tripulación asumen la tarea de liderar la pequeña flota fugitiva de sobrevivientes al espacio en busca de un legendario decimotercera colonia conocida como Tierra.

Battlestar Galactica fue creada por Ronald D. Moore, con él y David Eick como productores ejecutivos reimaginando la mítica serie de 1978 creada por Glen A. Larson. Tras reinventar el concepto de la serie original en la exitosa miniserie que reseñé la semana pasada, la primera temporada de Battlestar Galactica fue emitida en Reino Unido por el canal Sci-Fi a finales de 2004, siendo emitida en Estados Unidos a partir de enero de 2005. El primer episodio de la serie recibió un Premio Hugo y los 13 episodios de la temporada fueron reconocidos con un Premio Peabody «por superar los límites de la ciencia ficción y hacerlo accesible a todos.”

Los 13 episodios de esta primera temporada fueron escritos por David Eick, Ronald D. Moore, Toni Graphia (2 episodios), Bradley Thompson & David Weddle, Carla Robinson (2), Jeff Vlaming (2) y Michael Angeli. Estos episodios fueron dirigidos por Michael Rymer (3 episodios, el primero y los dos últimos de la temporada), Marita Grabiak, Allan Kroeker, Rod Hardy (2), Sergio Mimica-Gezzan, Robert Young, Brad Turner, Jeff Woolnough, Jonas Pate y el propio protagonista Edward James Olmos.

La serie está protagonizada por Edward James Olmos como el Comandante William Adama, Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin, Katee Sackhoff como la piloto de combate e instructora de vuelo Kara “Starbuck” Thrace, Jamie Bamber como el capitán Lee “Apollo” Adama, hijo del comandante, James Callis como el doctor Gaius Baltar causante involuntario del genocidio de las 12 colonias a manos de los Cylones, Tricia Helfer como Número 6, una Cylon de apariencia humana que sedujo a Baltar, Grace Park como la piloto de Raptor Grace “Boomer” Valerii y Michael Hogan como el Coronel Saul Tigh, el segundo al mando en la Galactica.

Esta primera temporada tiene un detalle muy chulo con la serie original al darle a Richard Hatch, (Apollo en la serie original), el papel del revolucionario Tom Zarek, que aspira a provocar un cambio profundo en la sociedad human. Hatch intentó sin éxito relanzar la serie de Battlestar Galactica, por lo que es un detalle que los productores que finalmente llevaron a cabo la serie le tuvieran en cuenta para que interpretara un papel, aunque fuera secundario.

Empezando al revés de como suelo hacer, cuando comentaba las cosas que menos me gustaron de la primera miniserie, encontré dos problemas principales: Unos muy deficientes efectos especiales con un diseño de producción televisivo que transmitía un problema real de presupuesto, y en general las interpretaciones de todo el reparto.

En lo referido a los efectos especiales, el primer episodio «33» apuntaba que esta temporada iba a ser igual de mala en este aspecto, copiando literalmente varios planos de combates espaciales vistos en la miniserie. Planos que además aparecieron repetidamente en este episodio. Sin embargo, debo decir que una vez visto este episodio, la verdad es que el resto de la temporada mejora bastante. No solo vemos una ampliación en el número de decorados y escenas en exteriores, sino que diría que todo luce mucho mejor que los primeros episodios. Incluso en los episodios 1×12 y 1×13 hay unos combates espaciales a años luz de lo visto hasta ese momento, consiguiendo que en general acabe calificando el diseño de producción como notable.

En lo referido a las interpretaciones, la verdad es que siguen sin gustarme las interpretaciones, sobre todo de James Callis como el doctor Gaius Baltar y de Tricia Helfer como la Cylon con forma humana Número 6, pero diría que globalmente veo a todo el reparto más entonado, no se si porque ya se están haciendo con sus personajes, aunque siempre partiendo de que estamos hablando de un nivel televisivo medio, nada para tirar cohetes.

Una vez comentado la mejoría que encontré en los dos elementos más flojos, la verdad es que esta primera temporada me ha gustado bastante y sirve para ampliar la nueva sociedad que se está construyendo en las naves que están escapando de los Cylones.

La parte militar tiene una parte importante durante toda la temporada, pero también me ha interesado la parte civil, sobre todo en lo referido al revolucionario Tom Zarek, la creación de un nuevo Quorum de los 12, recordando los órganos de gobierno de la destruida unión de colonias, y en general las tensiones entre el Comandante Adama y la Presidenta Roslin.

Además, los dramas personales de los protagonistas Starbuck, Apollo, el Camandante Adama y su segundo en el mando el Coronel Tigh me interesa y consiguen que empatice con todos ellos. Me gusta que ninguno sea perfecto, empezando por el propio Comandante Adama que tiene unas actitudes bastante totalitarias durante estos episodios, algo totalmente alejado de lo que esperariamos del «héroe» de la serie. Y como si viniera de familia, Apollo y Starbuck tampoco dejan de meter la pata, lo que me parece una construcción de los personajes notable, porque tras caer solo puedes levantarte…

Todos los episodios tienen dos líneas argumentales diferentes, la principal en el espacio a bordo de la Galactica y del resto de naves de la flota humana, que ocupa el 90-95% del tiempo, y una línea secundaria en Caprica, la capital de las 12 Colonias humanas antes del ataque Cylon que aniquiló a todos sus habitantes.

En Caprica, seguiremos los pasos del piloto Karl «Helo» Agathon (interpretado por Tahmoh Penikett), compañero de Sharon «Boomer» Valerii, (interpretada pror Grace Park), que sin saberlo es la Cylon Número 8. Helo dejó su puesto en la nave de Boomer para que el Doctor Baltar, el único genio científico vivo de la raza humana, pueda llegar a la Galactica. Y ahora, tendrá que intentar sobrevivir en la superficie el tiempo suficiente para robar una nave para intentar escapar. Durante esta huida, se encontrará con varios Cylones humanos que intentarán manipularle.

Aunque este argumento en algunos momentos parece que no van a ningún sitio, el final de la temporada consigue conectarlo bien con la trama principal, dejando este argumento en un cliffhanger super chulo que hizo que todo cobrara sentido y me dejara con ganas de más.

Hay algunos episodios realmente buenos, pero me parece curioso recordar como el argumento de 1×01, «33» fue copiado de forma bastante grosera por Rian Johnson en Star Wars VIII Los Últimos Jedi, al contarnos como los Cylones siguen por el hiperespacio a las naves humanas, obligando a saltar cada 33 minutos, lo que provoca una agotamiento mental en todos los tripulantes, al no poder dormir ni descansar durante días.

Igual que comento que globalmente la mayoría de episodios me han gustado bastante, tengo que comentar que no me gustó nada el final de 1×07 «Six degrees of separation», que es un WTF! en toda regla que resuelve de la forma más tonta posible el conflicto del episodio.

Esto viene a resaltar que globalmente el papel del Doctor Baltar me parece siempre bastante absurdo y poco creíble, aparte la propia interpretación de James Callis, que me parece bastante deficiente. Esto, sumado a otro argumento recurrente durante la temporada que es la amenaza de la inflitración Cylon en la flota humana, son las tramas menos acertadas, sobre todo lo relacionado con la piloto «Boomer», aunque reconozco que puedo entender que una persona enamorada cometa tonterías a pesar de que las pruebas indican claramente que lo que parece es lo que está pasando.

En todo caso, los dos últimos episodios de esta temporada, Kobol´s last gleaming partes 1 y 2, me parecen brillantes y plantean un cliffhanger histórico que me obliga a seguir viendo la segunda temporada de forma inmediata. Globalmente, me parece que esta temporada ha estado muy bien escrita, creando unos giros y situaciones que mayoritariamente funcionan siempre.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Me ha gustado esta primera temporada de Battlestar Galactica y me ha parecido que plantea un montón de situaciones super interesantes que me han enganchado y me han dejado con ganas de ver inmediatamente la segunda.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Upgrade de Leigh Whannell

Gracias a Prime Video pude volver a ver Upgrade, la película australiana de 2018 que asentó la carrera del escritor y director Leigh Whannell previo a su consagración con El Hombre Invisible, y me alegra poder decir que me gustó mucho más que la primera vez.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Tras ver cómo su mujer es asesinada tras un accidente que le deja parapléjico, un hombre se somete a una operación que le permite volver a caminar para así poder vengar a su esposa. (FILMAFFINITY)

Leigh Whannell es un director y escritor australiano nacido en 1997. Su carrera profesional está inevitablemente conectada a la de James Wan, ya que entablaron amistad en la facultad en Australia, creando SAW en 2004. Tras una década escribiendo los guiones y actuando de productor de James Wan en la franquicia de Saw y en las dos primeras películas de Insidious, en 2015 dió el salto a la dirección con Insidious 3, película en la que además de dirigir escribe el guión.

Upgrade, estrenada en 2018, supuso su segunda película como director y guionista, y fue producida por el sello de terror Blumhouse con un presupuesto de 5 millones de dólares, que estuvieron super bien aprovechados en pantalla.

La película cuenta con Stefan Duscio como director de fotografía, montaje de Andy Canny y Jed Palmer.

La película está protagonizada por un estupendo Logan Marshall-Green como Grey Trace, marido que queda paralítico tras un robo en el que murió su mujer, Betty Gabriel como la detective de policía Cortez, Melanie Vallejo es Asha, la esposa de Grey, mientras que Harrison Gilbertson es el millonario inventor Eron Keen, creador de la tecnología que permitirá a Grey volver a caminar.

Upgrade es una estupenda serie B que consigue dar un giro muy interesante a las típicas historias de venganza que sirvió para que su director Leigh Whannell saliera definitivamente de la sombra de su amigo James Wan, consiguiendo que a partir de este momento se le valore por méritos propios.

La película me parece modélica en todos los aspectos. Por un lado, el guión de Whannell me parece super interesante, porque partiendo de dos clichés del cine de acción, el de marido que busca venganza por la muerte de su mujer, y el super héroe que tras una tragedia tiene que aprender a utilizar sus recién adquiridos super poderes, consigue crear un giro que rompe con todo esperable en una serie B «standard».

Si me gusta el Whannell escritor, me gusta mucho más su faceta de director, creando momentazos visualmente chulísimos cuando Grey, el protagonista, emplea su cuerpo recién aumentado / mejorado. Empleando un enfoque en el que la cámara está fija en el protagonista, vemos como todo gira en torno a él, consiguiendo escenas de acción que se salen de lo normal.

Además, como comentaba antes, la película es una producción australiana financiada por Blumhouse con un presupuesto de 5 millones que asombra por lo bien utilizados que están. Que con este presupuesto hayan conseguido rodar escenas nocturnas de persecución en una autopista, por ejemplo, además de multitud de escenas exteriores, me indica que estamos ante una producción que ha sabido optimizar al máximo sus recursos, luciendo mucho mejor de lo que debería.

En lo relativo a las  interpretaciones, dentro que estamos ante una serie B que sabe lo que es y no tiene pretensiones de ser nada más, me ha gustado la interpretación de Logan Marshall-Green como Grey Trace, un hombre que se encuentra en un cuerpo que en algunos momentos se mueve como si otra persona estuviera a los mandos. Marshall-Green crea unos movimientos super chulos que en algunos momentos me recordaron a Peter Weller en Robocop, un cuerpo de carne y huesos que no acaba de ser humano. En este aspecto, me pareció una interpretación super chula.

Upgrade como serie B que busca ofrecer un buen entretenimiento me parece una película llena de carisma y personalidad, y no se me ocurre ningún elemento menos bueno que destacar, hay mucho y bueno que disfrutar en los 95 minutos de metraje.

Comparto el trailer de la película:

Upgrade es una estupenda serie B que consigue dar un giro muy interesante a las típicas historias de venganza y que sirvió para que su director Leigh Whanell saliera definitivamente de la sombra de su amigo James Wan.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de Battlestar Galactica: The miniseries (Prime Video)

Primeo Video ha incorporado en su catálogo la histórica serie Battlestar Galactica, así que me pongo a verla empezando por la miniserie de 2003 que reinició la historia, para comprobar que tal le ha sentado el paso del tiempo.

PUNTUACIÓN: 7/10

Remake en formato de miniserie de 2 capítulos de la mítica serie de TV de 1978 creada por Glen A. Larson, que dio lugar, a modo de prólogo, a la serie Galáctica: Estrella de Combate que tuvo una duración de 4 temporadas (2004-2009). En una galaxia lejana residen «Las doce colonias», una civilización que ha permanecido en paz durante más de 40 años con unas máquinas, los “Cylones», creadas por generaciones de hombres años atrás. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar (James Callis), los Cylones lanzan un ataque fulminante contra las Colonias, destruyendo los planetas y devastando a sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, solo sobrevive una población de 50,000 personas, la mayoría a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, solo la nave Battlestar Galactica dirigida por el Comandante William Adama (Edward James Olmos) sobrevivió al ataque, al tratarse de una nave antigua sin las actualizaciones que fueron hackeadas por los Cylones. Ahora, deberán escapar del acoso de los Cylones para intentar que la raza humana tenga una oportunidad de sobrevivir.

Galáctica, creada por Glen A. Larson 1978, fue una de las series de mi niñez, y sació en parte mi sed de aventuras espaciales después que La Guerra de las Galaxias me volara la cabeza. La Galactica original es una de esas series que mejor no volver a ver porque creo que habrá envejecido tremendamente mal. Durante años, el actor Richard Hatch (Capitán Apolo de la versión original de la serie) hizo numerosos esfuerzos para revivir la serie, bajo la premisa de continuar el concepto original. Finalmente, en 2002, Universal Pictures (la propietaria de los derechos de Battlestar Galactica), optó por una nueva versión en lugar de una secuela. David Eick contactó con Ronald D. Moore para el desarrollo de la miniserie Battlestar Galactica, escribiendo entre ambos los guiones con los objetivos de actualizar la serie clásica, a la vez que plantear una historia lo bastante abierta que dejara la puerta abierta para una continuación en forma de serie de televisión, en caso que esta miniserie de dos episodios fuera exitosa, cosa que acabó sucediendo el año siguiente.

Battlestar Galactica fue unánimemente alabada por los críticos, recibiendo numerosos premios, entre los que destacaría los premios a “Mejor Serie de Televisión” en los Premios Saturn de 2003, o el de “Efectos Visuales Sobresalientes en una serie de televisión o película” de la Visual Effects Society, además de recibir varias nominaciones en los Emmy de ese año. Además, esta miniserie fue uno de los programas de cable más vistos de la cadena Sci-Fi.

La serie está protagonizada por Edward James Olmos como el Comandante William Adama, Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin, Katee Sackhoff como la piloto de combate e instructora de vuelo Kara “Starbuck” Thrace, Jamie Bamber como el capitán Lee “Apollo” Adama, hijo del comandante, James Callis como el doctor Gaius Baltar causante involuntario del genocidio de las 12 colonias a manos de los Cylones, Tricia Helfer como Número 6, una Cylon de apariencia humana que sedujo a Baltar, Grace Park como la piloto de Raptor Grace “Boomer” Valerii y Michael Hogan como el Coronel Saul Tigh, el segundo al mando en la Galactica.

Entrando en materia, la serie original de finales de los 70 era un concepto englobado dentro de la moda galáctica inaugurada por Star Wars en 1977, con una estética post hippie/pop que prefiero no ver porque seguro que ha envejecido extremadamente mal. La principal virtud de esta actualización está en reconocer lo ridículos que eran los Cylones para empezar y la necesidad de crear un  antagonista verdaderamente amenazador. Para ello, la incorporación de unos Cylones evolucionados con forma humana que se encuentran en versión durmiente entre los supervivientes esperando el momento de ser activados me parece una idea super brillante. Esta idea permite imprimir a la historia de una cualidad de thriller conspiranoico en la que los protagonistas no sabrán en quien confiar que me gusta mucho y creo que puede dar mucho juego.

Además de esta amenaza oculta, el hecho que sólo la Galactica haya sobrevivido debido a que es un modelo viejo que no pudo caer víctima de los virus informáticos Cylones que destruyeron al resto de la flota permite dar una tensión ante la posibilidad real que un ataque Cylon puede destruir a la humanidad. La figura de Edward James Olmos como el Comandante William Adama es imponente y lo mejor de la serie. además, como buen culebrón, al ponerle en una situación personal complicada debido a su relación con su hijo Apollo y con Starbuck, la novia de su otro hijo fallecido, va a permitir una mayor conexión emocional con todos ellos.

Y además, que además de la vertiente militar tengamos el contraste de la vertiente civil con la figura de Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin también me parece un acierto total, de forma que hay un contraste y un enfrentamiento entre la Presidenta y Adama. Teniendo en cuenta que sólo 50.000 personas consiguieron sobrevivir al primer ataque Cylon dentro de unas naves mal preparadas para el viaje intergaláctico, la tensión dentro de las diferentes naves seguro va a incrementarse durante la serie.

Sin embargo, tengo dos grandes problemas con esta miniserie. El primero son los TERRIBLES efectos especiales y en general el diseño de producción, que vistos con ojos de 2020 han envejecido horriblemente mal. Estos dos episodios de Battlestar Galactica me han recordado lo peor de muchas series de ciencia ficción televisivas, que constreñían su creatividad y sus buenas ideas por culpa de la falta de presupuesto. No es sólo que las escenas espaciales sean feas horribles y caóticas a propósito para intentar ocultar la falta de medios. Es que el 90% del tiempo todos los planos de la serie son planos medios centrados en los personajes para intentar ocultar la precariedad de decorados y sets.

Para empeorar las cosas, excepto Edward James Olmos y Mary McDonnell, el nivel de las interpretaciones del reparto me han parecido entre normalito y mediocre, pero siempre dentro de un nivel televisivo flojo. Dentro de esta mediocridad, me han fastidiado especialmente las interpretaciones realmente malas de James Callis como el enloquecido y orgulloso doctor Gaius Baltar, y de Tricia Helfer como la Cylon con forma humana Número 6, que no pasa de ser una mujer objeto mostrando carne con muy poca calidad en su interpretación.

Reconozco que estos dos problemas me han fastidiado bastante durante el visionado, porque la verdad es que la serie cuenta con buenas ideas y su final me deja con ganas con ver cómo continúa la historia en su primera temporada, que se estrenó en 2004.

Comparto el trailer de la película:

Entiendo la categoría de serie de culto de Battlestar Galactica, y entiendo que esta miniserie actualizó exitosamente el concepto de la serie creada 25 años antes. Sin embargo, lo mal que han envejecido los efectos especiales y las interpretaciones excesivamente televisivas han impedido que disfrutara completamente el visionado de esta miniserie.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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