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Crítica de The Boys temporada 2 (prime Video)

The Boys, la serie de Amazon Prime inspirada en el comic over-the-top de Garth Ennis y Darick Robertson, se ha convertido en su segunda temporada en la serie más vista de la historia del canal de streaming, manteniendo las señas de identidad que la convirtieron el año pasado en un fenómeno televisivo.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras los sucesos de la primera temporada The Boys se convierten en fugitivos buscados, con Butcher acusado del asesinato de Stillwell. Al esconderse juntos, Hughie, MM, Frenchie y Kimiko descubren que un terrorista superpoderoso con habilidades telequinéticas ha llegado a los Estados Unidos y anda suelto, por lo que intentarán atraparlo. Por su parte, el poder de Homelander sobre Vought se ve desafiado cuando el CEO Stan Edgar hace que una nueva heroína, Stormfront, se una a los Siete sin su aprobación.

The Boys ha sido desarrollada por Eric Kripke para Prime Video basada en el cómic del mismo nombre de Garth Ennis y Darick Robertson, que sigue al equipo homónimo de vigilantes en su lucha contra los individuos con superpoderes que abusan de sus habilidades. Hay que decir que Kripke esta temporada se ha alejado aún más del comic original, marcando una historia que busca criticar más que al género de super héroes como hacía el comic de Ennis y Robertson, a la sociedad actual americana controlada por grandes empresas.

Los ocho episodios de The Boys han estado dirigidos por Phil Sgriccia, Steve Boyum, Liz Friedlander, Fred Toye, Batan Silva, Sarah Boyd, Stefan Schwartz y Alex Grave. Eric Kripke escribió el primer episodio, contando como guionistas de los siguientes a Rebecca Sonnenshine y Craig Rosenberg (2 episodios cada uno), Michael Saltzman, Ellie Monahan y Anslem Richardson.

En los papeles protagonistas, volvemos a tener a Karl Urban como Billy Butcher, como el líder de The Boys y un antiguo agente del SAS, Antony Starr como John / Homelander, el desequilibrado líder de The Seven, Jack Quaid como Hughie Campbell, Erin Moriarty como Annie January / Starlight, Dominique McElligott como Maggie Shaw / Queen Maeve, Jessie T. Usher como Reggie Franklin / A-Train, Laz Alonso como Marvin T. Milk (MM) segundo al cargo en el equipo de Butcher, Chace Crawford como Kevin / The Deep, Tomer Capon como Serge / Frenchie y Karen Fukuhara como Kimiko Miyashiro, una miembro muda y salvaje de The Boys con mayor fuerza y curación regenerativa.

Las nuevas incorporaciones a esta segunda temporada son Aya Cash como Stormfront, una celebridad de internet y miembro de los Siete con habilidades electrocinéticas que será la gran portagonista de la temporada, Giancarlo Esposito como Stan Edgar, el CEO de Vought que hará lo que sea para mantener la compañía a flote, Shantel VanSanten como Becca Butcher, la esposa del Butcher que desapareció ocho años y Cameron Crovetti como Ryan Butcher, el hijo de Becca y Homelander.

Lo mejor de esta temporada es la crítica tan bestia que hacen no tanto al mundo de los superhéroes, sino a la sociedad de consumo actual. Cuando dirigen la mirada hacia lo políticamente correcto, el (mal)uso de las redes sociales y los medios de comunicación, las cuotas de mujeres y de minorías raciales que deben tenerse en cuenta a la hora de incorporara a un nuevo miembro en The Seven o la Iglesia de la Cienciología, la serie muestra momentos brillantes.

En esta temporada, tienen ocasión hasta de atizarle a Zack Snyder, al asistir al rodaje de una película dedicada a The Seven, que muestra también momentos divertidísimos.

En general, todo lo referido a la forma en que se trabaja en Vought, teniendo siempre en cuenta las encuestas de opinión y los trending-topics de redes sociales, me parece que ofrece momentos divertidísimos. Y es esta parte de farsa y crítica in-your-face a estos elementos risibles de la sociedad americana los que hacían que valiera la pena ver estos episodios.

Homelander y Stormfront son los grandes protagonistas de esta temporada. Si Homelander nos parecía desequilibrado, cuando conocemos el origen y habilidades de esta nueva heroína nos parecerá como si hasta ahora estuviéramos viendo a las hermanitas de la caridad. Stormfront simboliza no solo el primer héroe realmente malvado de la serie, Homelander claramente no lo es, sino que sirve de crítica a la historia de los Estados Unidos que tras la 2ª Guerra Mundial acogió a científicos nazis para beneficio propio, y que han envenenado cual Hydra en Winter Soldier muchos estratos de la sociedad americana. «A la gente le gusta lo que digo, es sólo que nazi es una palabra tan fuerte», es una frase que refleja este sentimiento que divide a la sociedad americana en dos en la actualidad.

El nivel de gore y violencia explícita de esta temporada no disminuye, y hay algunas muertes super sangrientas y chungas que impactan por la forma que en nos las muestran en pantalla. The Boys sigue encontrando en el shock un poderosos aliado, y no veo que vayan a renunciar a una de sus señas de identidad. En ese sentido, es estos momentos en que Netflix nos castiga con sucedáneos descafeinados de comics de culto como Locke and Key entre otras muchas, resulta refrescante poder disfrutar de una serie que se enorgullece de su calificación por edades de +18.

Frente a este punto fuerte que son Homelander (que grande la interpretación de Antony Starr), y Stormfront, veo sin embargo que toda la parte de The Boys sufre durante la temporada porque no hacen demasiadas cosas interesantes. Excepto quizá Kimiko que me gustó algo más, MM, Frenchie o Hughie me parecen muy poco aprovechados, aunque están presentes en todos los episodios.

Sin entrar en spoilers, viendo el final de la temporada, casi me pareció que los dos tipos duros de la serie, Butcher y Homelander, han quedado algo diluidos y sus personajes han perdido fuerza, aunque estoy seguro que aun les quedan muchos momentos de gloria que ofrecer en próximas temporadas.

En estos momentos de polarización de la sociedad americana y con una campaña electoral en marcha, el mensaje nada sutil de «Fuck Nazis» que vemos al final me parece un elemento contado a brocha gorda que, a pesar del disfrute del momento, no me pareció bien rodado.

No es casualidad que sean 3 mujeres las que protagonicen esta escena mientras los hombres miran, ni que ellas sean, a pesar de sus problemas, los personajes positivos de la historia mientras que los hombres sobrehumanos sean ridículos (The Deep y A-Train), casi no aparezcan (Black Noir), estén llenos de traumas (Lamplighter) o sufran como Homelander por culpa de una niñez sin padre ni madre que le dieran valores como el amor y la empatía.

Aunque esta segunda temporada de The Boys ha sido super entretenida, debo decir también que empiezo a verle las costuras narrativas, y cómo están alargando tramas sin interés como la de The Deep con la iglesia de la Cienciología, o muchos aspectos de la vida del grupo de Butcher en los que no acaba de avanzar tampoco la historia

Dicho esto, me ha sorprendido para bien la forma en que esta temporada cierra varias de las líneas argumentales. The Boys ha sido renovada para una tercera temporada y es un exitazo para Prime Video, pero casi parece que los guionistas no las tenían todas consigo y pensaron por si acaso un final que diera una buena sensación de cierre a nivel general. En todo caso, al mismo tiempo las cuestiones que quedan abiertas está claro que van a seguir dando mucho juego. Y, de momento, yo estaré ahí para verlo.

Comparto el trailer de esta temporada:

The Boys sigue siendo super punkie, sangriento y divertido, aunque le empiezo a ver las costuras. En todo caso, me ha gustado mucho esta segunda temporada y acudiré a mi cita de 2021 cuando se estrene la tercera.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de En realidad, nunca estuviste aquí, de Lynne Ramsay (Prime Video)

Tenía curiosidad por ver En realidad, nunca estuviste aquí de Lynne Ramsay, la película de 2017 con la que Joaquin Phoenix ganó el premio a Mejor Actor del festival de Cannes de ese año. Gracias a Prime Video he podido saciar mi curiosidad y la conclusión en que la película entraría en la categoría “Sin más”.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Joe (Joaquin Phoenix), ex marine y antiguo veterano de guerra, es un tipo solitario que dedica su tiempo a intentar salvar a mujeres que son explotadas sexualmente. No se permite ni amigos ni amantes y se gana la vida rescatando jóvenes de las garras de los tratantes de blancas. Un día recibe la llamada de un político porque su hija ha sido secuestrada. (FILMAFFINITY)

La película fue mostrada con un montaje inacabado en el Festival de Cannes de 2017 donde ganó los premios al Mejor Guión (Lynne Ramsay) y Mejor Actor (Joaquin Phoenix).

Lynne Ramsay (Glasgow, 1969) es una directora y guionista escocesa, conocida por dirigir las películas Ratcatcher, Morvern Callar, We Need to Talk About Kevin y You Were Never Really Here, que significó su consagración internacional.

En realidad, nunca estuviste aquí cuenta con un guión de la propia Ramsay adaptando la novela del mismo título del escritor Jonathan Ames. Ramsay contó con Thomas Townend como director de fotografía, montaje de Joe Bini y música de Jonny Greenwood. Tras su paso por Cannes, Amazon Studios adquirió los derechos de distribución de la película en Estados Unidos, mientras que Studio Canal (Canal +) la distribuyó en Reino Unido y en el resto de Europa.

Joaquin Phoenix es el gran protagonista de la película con su presencia y carisma presente en pantalla el 99% del tiempo. Phoenix construye un interesante veterano de guerra con graves problemas psicológicos y unas peligrosas tendencias suicidas.

Junto a Phoenix, encontramos a Ekaterina Samsonov como la niña Nina Votto que se encuentra prisionera de una mafia de trata de blancas, Alex Manette como su padre el senador Albert Votto que destapa el escándalo, John Doman como John McCleary, el conseguidor de Joe, Judith Roberts como la madre de Joe y Alessandro Nivola como el gobernador Williams.

En realidad, nunca estuviste aquí es una de esas películas que no vi en su día y que ahora que la tenía disponible gracias a Prime Video siempre me daba pereza verla. Y tras animarme a verla, dentro que está bien y me ha gustado, flipo con los premios que ha recibido. De hecho, hasta puedo entender el de Joaquim Phoenix, pero dar el premio a Mejor guión a una historia que es una repetición de una historia super trillada como son la figura de los vengadores justicieros que rescatan a gente en peligro.

Empezando por lo positivo, Joaquim Phoenix está notable como un traumatizado rescatador de niños. Su presencia siempre transmite que estamos ante un hombre peligroso y Ramsay consigue plasmar en imágenes la sensación que Joe es como una bomba a punto de explotar, creando una tensión constante al no saber cómo va a actuar. La cámara sigue a Phoenix el 99% del tiempo y éste construye un personaje con evidentes reminiscencias a Taxi Driver. El uso de flashbacks de apenas segundos insertados mediante un buen montaje en la acción principal, servirá para que conozcamos los traumas que Joe vivió en su infancia y juventud que le han marcado y le han convertido en lo que es hoy. Y el uso por su parte únicamente de un martillo, no una pistola o arma de fuego, deja claro desde el primer momento que este hombre no está muy bien.

Ramsay utiliza primeros planos continuos para intentar meternos dentro de la cabeza de Joe, con resultados más o menos buenos, y alterna para las escenas violencia el uso de cámaras de seguridad y otros elementos más explícitos que hacen que más que verse, la violencia se intuya durante muchas partes de la película. Además, el uso de la música y de una edición de sonido repleta de sonidos extraños transmiten la sensación de entrar en un mundo perturbador.

Hay películas que son más ejercicio de estilo de su director/a que una historia interesante, y ésta sería la definición perfecta de En realidad, nunca estuviste aquí y la labor de su directora Lynne Ramsay. La película ejemplifica el triunfo de lo visual sobre la narrativa, ofreciendo un catálogo de imágenes poderosas construida sobre una base super endeble.

El único hecho distintivo que diferencia esta película de cientos de películas similares de vigilantes justicieros (p.ej. Equalizer me viene inmediatamente a la cabeza), es el empeño de la directora de hacer una película de acción que no lo parezca. Para mi, estando bien se queda muy lejos de ser un peliculón. De hecho, debo mencionar para mal que a pesar de ser una película de tan sólo 95 minutos se me hizo larga en varios momentos por el nulo avance de la trama y lo trillado de la historia, que hemos visto innumerables veces en otras películas.

Comentaba antes que Joaquin Phoenix lo hace muy bien y su presencia y carisma es lo que mantiene viva la película. Dicho esto, y partiendo que lo que construye Phoenix en pantalla me parece irreprochable, veo que el personaje de Joe es monotemático, no hay matices, siendo un vengador vengativo traumatizado el 99% del tiempo. Lo cual en parte me muestra sólo una faceta de Phoenix como artista.

Hacer una película de acción desde un punto de vista ¿intimista? no me dio la sensación de que fuera mejor que lo ya existente. Y creo que este es un nuevo ejemplo de que diferente NO es mejor, de forma que parece que es precisamente el empeño de alejarse del cine del acción lo que hizo que gustara tanto a críticos «serios» que, en su mayoría, desprecian y machacan este tipo de cine.

En resumen, no me sabe mal haber visto la película, pero para mi es un “sin más” de libro, una película que no me deja con ganas de volver a verla ni voy a recordar dentro de unas semanas.

Comparto el trailer de la película:

En realidad, nunca estuviste aquí es una de esas película que aunque buenas, no acabas de entender el motivo de la aclamación de la crítica, y cuyo visionado me ha dejado bastante frío.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Battlestar Galactica temporada 3 (Prime Video)

La tercera temporada de Battlestar Galactica disponible en Prime Video es de largo la mejor hasta la fecha. La serie creada por Ronald D. Moore ha elevado el nivel de calidad y pone el listón muy alto de cara a la cuarta y última temporada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras el enorme cliffhanger al final de la segunda temporada, esta tercera arranca con las consecuencias de la ocupación Cylon de New Caprica, y durante los 19 episodios de esta temporada van a pasar un montón de cosas. El canal Sci-Fi estrenó esta tercera temporada en octubre de 2006, terminando su emisión en marzo de 2007.

Ronald D. Moore y David Eick repitieron como productores ejecutivos, Moore escribió el episodio piloto, que fue dividido en dos: Ocupación / Precipicio, mientras que Eick escribió sólo uno. El resto de escritores de esta temporada fueron: El también productor Mark Verheiden escribió 4 episodios, al igual que Bradley Thompson & David Weddle. Anne Cofell Saunders (2), Michael Angeli (3), Michael Taylor (3) y Jane Espenson (2) escribieron el resto.

En la dirección tenemos a Michael Rymer, (7 episodios), Sergio Mimica-Gezzan (el episodio piloto), Robert Young (2), Félix Enríquez Alcalá (2), Jean de Segonzac (1), Bill Eagles (1), Michael Nankin (2), Edward James Olmos (1), Rod Hardy (1) y Wayne Rose (1).

A estas alturas de la serie no hay nuevas incorporaciones en el reparto, repitiendo los habituales Edward James Olmos (Comandante Adama), Mary McDonnell (Presidenta Laura Roslin), Katee Sackhoff (Kara «Starbuck» Thrace), Jamie Bamber (Lee «Apollo» Adama), James Callis (Gaius Baltar), Tricia Helfer (Número 6) Grace Park (Número 8, Sharon «Athena» Agathon), Michael Hogan (Coronel Saul Tigh), Aaron Douglas (Jefe de Mantenimiento Galen Tyrol), Tahmoh Penikett (Karl «Helo» Agathon, marido de Sharon), Nicki Clyne (Cally Henderson Tyrol, esposa de Galen), Kandyse McClure (Anastasia Dualla, esposa de Apollo), Alessandro Juliani (Felix Gaeta), Donnelly Rhodes (Doctor Sherman Cottle), Callum Keith Rennie (Múmero 2, Leoben Conoy), Lucy Lawless (Número 3, D’Anna Biers). Dean Stockwell (Número 1, John Cavil), Matthew Bennett (Número 5, Aaron Doral), Rick Worthy (Número 4, Simon), Michael Trucco (Samuel T. Anders, marido de Starbuck) y Richard Hatch (Tom Zarek).

Tengo que reconocer que cuantos más episodios de Battlestar Galactica veo, más me gusta todo. Lo que más me gusta es que aún siendo una ciencia ficción de temática espacial, está planteada desde los personajes, construyendo unas personas complejas que fallan y se equivocan casi tanto como aciertan, pero que intentan mantener la humanidad aún en las situaciones más extremas. Un buen ejemplo de esto son los personajes de Adama y la Presidenta Roslin, que aún con la mejor de las intenciones se muestran demasiado intransigentes y con un temperamento explosivo (en el caso de Adama), algo que no es lo más deseable en la persona al mando. Unido a esto, me gusta que Ronald D. Moore y los guionistas enfrenten a todos los personajes a cuestiones morales en los que no hay una solución fácil en blanco y negro, al estar todo presentado en diferentes tonos de grises.

Otro elemento muy chulo es la construcción de unos Cylones humanos que tienen los mismos sentimientos y dudas que los seres humanos “normales”. Además, su propia fe y la creencia en la existencia de un Dios Verdadero que les tiene preparado un destino aporta un toque religioso y de fe a una historia que en principio era sólo de ciencia ficción, el clásico humanos buenos contra robots malos. Porque por un lado los humanos no son tan buenos para empezar, mientras que los Cylones son mejores y tienen más sentimientos que lo que los humanos quieren pensar.

La tercera temporada de Battlestar Galactica me ha encantado además porque pasan un montón de cosas y el statu-quo cambia (de nuevo) completamente. Además de la historia general de la búsqueda de la Tierra mientras son perseguidos por los Cylons, creo que me han gustado incluso más los episodios individuales centrados en algunos de los personajes. Por ejemplo, 3×14 “The Woman King”, en el que Helo investiga un aumento de muertes dentro de una secta que no acepta los tratamientos médicos, o 3×16 “Dirty Hands” en el que el Jefe Tyrol desafía a Adama con una huelga cuando descubre las condiciones laborales y de vida de algunos trabajadores de la flota. Hay un montón de momentos super emocionantes en esta temporada, y lo mejor es que casi todos los personajes tienen su momento durante la serie.

Emocionalmente, Galactica está construida alrededor del triángulo formado por Adama, su hijo Apollo y Starbuck. La relación amorosa entre estos últimos a pesar de estar ambos casados con Dualla y Anders respectivamente marca gran parte de la temporada, además de descubrir que Starbuck tiene un destino importante reservado para ella, si sobrevive para contarlo, mientras que Apollo se debate por un conflicto interno entre lo que se espera de él y lo que su corazón le pide.

Además de Starbuck, Gaius Baltar tiene también su parte de figura mesiánica, primero para los Cylons y luego para una parte de la sociedad humana, y ambos sirven para afianzar la parte religiosa y filosófica de la serie, que estoy seguro que va a jugar un papel fundamental en la resolución de la historia.

Una parte importante de la trama de la primera y segunda temporadas se construía a partir de la paranoia de no saber quien era un Cylon. Desde el principio se supo que habían 12 modelos diferentes, y poco a poco fuimos conociendo a 7. Sin embargo, la identidad de los “Final 5” era un misterio incluso para los Cylons, de forma que saber su identidad y saber qué papel van a jugar en el destino al que aspiran los seres robóticos también plantea cuestiones interesantes a lo largo de esta tercera parte. De hecho, el descubrimientos de algunas de estas identidades ha provocado u shock bestial.

Quizá, por ponerle un pero, encuentro realmente cargantes las interpretaciones de Katee Sackhoff (Kara «Starbuck» Thrace) y James Callis (Gaius Baltar). El caso es especialmente sangrante con Starbuck que realmente su papel esta temporada es estar borracha (más que de costumbre) y llorar por las esquinas. Entiendo que Cackhoff interpreta lo que la piden, pero me parece demasiado over-the-top en todo momentos y más que lástima, me provoca incluso rechazo. Diferente es el caso de James Callis, al que le veo 100% metido en la piel de Baltar, pero con su cara aluciada la mayor parte del tiempo no me lo creo ni empatizo con su función de Mesías de ambos bandos.

En todo caso, Battlestar Galactica me parece una super seriaza que nos está enseñando que no hay una forma única e inalterable de ser “humano”, algo que cada vez veo más claro que es una metáfora de las diferencias raciales y la lucha para eliminar las desigualdades y la discriminación racial, algo que lamentablemente aún existe en los Estados Unidos y que está de triste actualidad.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Battlestar Galactica se ha ganado a base de calidad su fama como una de las mejores series de ciencia ficción de la historia de la televisión. Esta tercera temporada ha subido el listón muy alto y espero que la conclusión en la próxima temporada esté a la altura. En todo caso, estoy disfrutando muchísimo el camino recorrido.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Buffy The Vampire Slayer temporada 1 (Prime Video)

Gracias a Prime Video puedo cumplir con uno de mis debes seriéfilo friki, ver completa y en orden Buffy, The Vampire Slayer, la serie que lanzó a la fama a Joss Whedon y que es un referente para todos los aficionados. Empiezo compartiendo mis impresiones de la primera temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Serie de TV (1997-2003). 7 temporadas. 145 episodios. La joven Buffy y su madre se mudan desde Los Ángeles a la localidad de Sunnydale. En el subsuelo del pueblo habita el Maestro, el más antiguo y poderoso vampiro que existe. El Maestro está atrapado en el punto místico llamado La Boca del Infierno, que el Maestro trato de abrir cuando, por causa de un terremoto, quedó atrapado, ya hace décadas. En Sunnydale Buffy también conoce a Willow y Xander, que se convierten en sus amigos y que, sin querer, la tendrán que ayudar en su lucha contra el Maestro. Xander se enamora de Buffy desde que la ve por primera vez, sin darse cuenta que Willow, su mejor amiga, lo ama desde niños. Además esta Giles, el bibliotecario de la escuela, que es un Vigilante u Observador, que desde siempre se han dedicado a entrenar y guiar a las Cazadoras, pero sin intervenir directamente en la lucha contra los vampiros. Además Buffy conoce un misterioso aliado, de nombre Angel, del que se enamora. Pero es un amor imposible, pues Angel es un vampiro, aunque por una maldición gitana recobró su alma y ahora lucha contra ellos. (FILMAFFINITY)

Buffy Vampire Slayer está protagonizada por Sarah Michelle Gellar. Buffy Summers es una adolescente de 16 años que intenta tener una vida normal mientra se enfrenta a todo tipo de monstruos debido a su papel de Caza Vampiros. Este papel la lanzó a la fama pero a la vez la encasilló, realizando papeles en películas como Scream 2, Se lo que hiciste el último verano, Cruel Intentions o el remake americano de The grudge. Además, hizo de Dahne en las dos películas de imagen real de Scooby-Doo de 2002 y 2004.

En esta primera temporada, la serie cuenta con un reparto formado por Nicholas Brendon como Xander Harris, que sirve de alivio cómico durante la serie; Alyson Hannigan como Willow Rosenberg, chica tímida experta en ordenadores que está enamorada de Xander; Anthony Stewart Head como Rupert Giles, bibliotecario del instituto de Sunnydale que es un Guardián y hará de mentor de Buffy; David Boreanaz como Angel, un misterioso vampiro bueno de oscuro pasado del que se se enamorará Buffy; y por último, Charisma Carpenter como Cordelia Chase, la típica tópica lider de las animadoras del instituto superficial y egoista.

Buffy Vampire Slayer es la serie que lanzó a la fama a Joss Whedon (Nueva York, 1964). Joss forma parte de una familia de escritores, siendo la tercera generación de su familia que ha trabajado en cine y televisión. Tras cursar estudios universitarios en Inglaterra, empezó a trabajar en series como Roseanne (1989). Whedon realizó trabajo no acreditado en películas como Speed, twister, Waterworld o incluso X-Men de Bryan Singer. En esa etapa escribió los guiones de Buffy Vampire Slayer (1992), Alien: Resurrection (1997), Titan A.E. (2000) y las primeras versiones del guión de Atlantis (2001), aunque fue su guión de Toy Story (1995) el que le valió una nominación al Oscar.

Whedon no está nada contento con lo que acabó siendo Alien: Resurrection respecto a su guión original, y lo mismo puede decirse de la película de Buffy, the Vampire Slayer (1992) dirigida por Fran Rubel Kuzui y protagonizada por Kristy Swanson. Whedon escribió una historia de terror sobre una joven empoderada que subvertía el cliché de la rubia tonta que es la primera en morir en las películas de terror. Sin embargo, Kuzui convirtió la película en una comedia pop, lo que fue un golpe grande para Whedon. A pesar de no funcionar en taquilla, la película fue bien valorada en el mundillo, y le abrió a Whedon a desarrollar la serie de televisión, que acabó convirtiéndose en un fenómeno social y mediático, hasta el punto que se encuentra en muchas listas de las mejores series de la televisión.

En el mundo del comic, Whedon escribió en 2004 la estupenda Astonishing X-Men junto al artista John Cassaday para Marvel Comics, mientras que en 2007 escribió en Dark Horse el comic de Buffy que está en continuidad con la serie de televisión y sirvió de octava temporada.

Tras el fracaso de Firefly (provocado por FOX), dirigió Serenity (2005), su primer película como director. Tras otros trabajos y habiendo alcanzado la categoría de autor de culto dentro del ámbito mainstream, en 2010 fue contratado por Marvel Studios para escribir y dirigir Vengadores (2012), que ya es historia del cine.

La primera temporada de Buffy, Vampire Slayer fue emitida en 1997 en la cadena WB Network. Al tratarse de un concepto nuevo que no estaba claro si iba a ser popular, esta temporada contó con tan sólo 12 episodios, al ser emitida durante la parada de la midseason de otra serie completamente olvidada hoy en día. Whedon plantea una serie adolescente ambientada en el instituto de la ficticia localidad de Sunnydale en California, en el que cada episodio cuenta una historia autoconclusiva que sirve además para construir una narrativa a lo largo de toda la temporada. En este inicio, conoceremos además de a los protagonistas que el Instituto de Sunnydale está construido encima de una Puerta al Infierno, lo que hace que la ciudad atraiga todo tipo de criaturas sobrenaturales. La lucha contra El Maestro, un vampiro antiguo superpoderoso que intenta abrir esa puerta y desatar el Infierno en la tierra es la línea central de estos 12 episodios, que terminaron con un final cerrado satisfactorio en caso de que la serie no fuera renovada. Cosa que sí sucedió.

Inspirado por la exitosa X-Files que mostraba “el monstruo de la semana”, Whedon utiliza no sólo vampiros sino todo tipo de seres de la cultura popular, usándolos además de como punching-ball como metáfora para contar problemas reales de los adolescentes, como son el bullying y la cultura de la manada en las aulas, la invisibilización a chavales que sienten ser invisibles o la presión que algunos padres ejercen sobre sus hijos, queriendo vivir a través de ellos una vida que ya pasó. Y en general, los problemas y la ansiedad asociada a la adolescencia.

Whedon realizó labores de Showrunner, controlando todos los aspectos de la producción y supervisando los guiones que no escribía él directamente. Estos 12 episodios fueron dirigidos por Charles Martin Smith, John Kretchmer, Stephen Cragg, Bruce Seth (3 episodios), David Semel, Scott Brazil, Stephen Posey, Ellen Pressman, Reza Badiyi y el propio Whedon, que de guardó el último episodio de la temporada. Whedon además escribió los dos primeros episodios que marcaban el tono de la serie y el último, además del argumento de otros dos episodios. Whedon creó Mutant Enemy Productions para la escritura de los guiones, utilizando la técnica del “writers-room” en la cual se discutía entre todo el equipo los argumentos de la temporada y su desglose en cada episodio, que luego eran escritos por un escritor diferente. De esta manera, Además de Whedon, aparecen acreditados como escritores de esta primera temporada Dana Reston, David Greenwalt (3 episodios), Rob Des Hotel & Dean Batali (2), Matt Kiene & Joe Reinkmeyer y Ashley Gable & Thomas A. Swyden (2).

La serie es una fuente inagotable de referencias pop y a la cultura popular, y aunque es una serie con vampiros y todo tipo de monstruos, está planteada como una serie de aventuras con toques de humor con un target adolescente clarísimo, que evita la sangre y cualquier elemento que pueda ser mínimamente terrorífico, perturbador o polémico.

Me parece curioso como además de por su personalidad y belleza física, Buffy y Sarah Michelle Gellar se convirtieron en iconos de la época, al trasmitir perfectamente el feeling adolescente. En cada episodio la vemos cambiarse varias veces de vestuario, como pasa en la vida real, a cual más trendy y estupendo, y tiene unos problemas asociados a su edad relativos a la búsqueda del amor y a no querer que su destino de Vampire-Slayer la impida ser feliz y tener amigos con lo que los adolescentes sin duda podían empatizar completamente. Además, el propio argumento de hacer que una adolescente sea la protagonista y patee el trasero de los malos es super feminista (en el buen sentido) y empoderante para la juventud de la época.

Otro elemento muy pop de esta primera temporada que me parece interesante es la creación de The Bronze, un pub donde los estudiantes se reúnen después de clase. Entiendo que esto venía motivado principalemente por motivos presupuestarios, por la necesidad de tener un set donde situar algunas escenas fuera del instituto, pero Whedon lo aprovecha y hace que en cada episodio aparezca tocando un grupo pop/rock que entiendo estaba intentando despegar en esa época (spoiler, creo que ninguno lo consiguió), creando un detalle chulo que se salía de la norma a la que estábamos acostumbrados.

En relación a Buffy, debo reconocer que aunque vi algún episodio suelto, nunca me enganchó en su día. Soy de 1974, así que cuando se empezó a emitir en España en ¿1998 o 1999? yo tenía en ese momento 24 o 25 años. Y en ese momento, una serie adolescente muy ligera y casi de humor, a pesar de todas las referencias a la cultura pop, no encajaba con mis gustos post-universitarios, más interesando en David Fincher (Se7en es de 1995 y El club de la lucha del 99), John Woo (Broken arrow de 1995 y Face-off de 1997) o Darren Aronosfki y su réquiem por un sueño (2000). Pongo estos ejemplos que espero ilustren porqué nunca encontré una conexión emocional con esta serie como tampoco conecté (y sigo sin hacerlo) con Harry Potter, cuya primera película se estrenó en 2001. No tengo problema en decir que me pillaron mayor, y que entiendo sin embargo como ambos personajes sí han marcado la infancia / adolescencia de toda una generación.

Cuando me plantee el visionado de Buffy, lo primero que hice fue mentalizarme ante una serie con numerosos elementos que probablemente no han envejecido demasiado bien. Después de todo, estamos hablando que se estrenó en Estados Unidos en 1997, hace más de 20 años. Y a pesar de ir preparado, debo reconocer que esta primera temporada me ha resultado muy muy montonera. Floja incluso. Y eso que acepto los ridículos maquillajes de los vampiros, unos monstruos y efectos cutrillos y unas escenas de acción muy flojas, algo que ya esperaba teniendo en cuenta los medios y presupuesto de los que disponían para hacer televisión el siglo pasado y recordando los episodios que vi en su día y que ya es ese momento me parecían cutres.

Sin embargo, siendo esta primera temporada una correcta presentación de Buffy y su mundo, encuentro unos guiones super obvios y casi hasta infantiles, ni siquiera juveniles. Comentaba antes que me gusta que Whedon use monstruos como metáforas de problemas adolescentes, pero estos argumentos son totalmente “in-your-face” con cero sorpresas o matices, contado todo con brocha gorda.

Para hacer las cosas peores, odio a muerte a Xander. Entiendo que su personaje es el alivio cómico y tiene una función narrativa durante los episodios, pero me parece lamentable su humor y su caracterización como un salido que piensa que tiene que ligar con cualquier chica / mujer que pase por su lado. Igual que odio a Cordelia, el paradigma de chica popular asquerosa y egoista, otro personaje creado a brocha gorda de principio a fin, en esta primera temporada.

Además de mi aversión a estos personajes, el triángulo amoroso, que realmente es un cuadrado, provoca situaciones repetidas una y otra vez en estos episodios. Willow es una chica tímida enamorada de Xander en secreto, que no se entera a pesar de lo evidente que es, lo cual constituye otro de los motivos por los que le tengo manía. A su vez, Xander quiere ligar con Buffy, que le rechaza porque ha puesto sus ojos en Angel, un vampiro atormentado de más de 200 años que no quiere hacer daño a la adolescente, por lo que la rechaza (inicialmente) para no hacerla daño a la larga, ya que su relación es imposible.

Y hablando de Angel, la serie desde el minuto uno nos indica sin sutilezas que es el personaje que MOLA, envuelto como está en el misterio. Sin embargo, aunque nos dicen que mola, EN PANTALLA no hace nada que lo confirme, más bien al contrario. Y al menos en esta primera temporada, David Boreanaz es un actor monoexpresivo, con cara de “mira que serio y misterioso soy” todo el rato que tampoco ayuda a que empatice con él.

Aunque esta primera temporada me ha parecido correcta sin más, si encuentro destacable la narrativa de caso por episodio que construye una trama general que nos lleva hasta el climax en el último episodio. También encuentro positivo que Whedon no tiene problemas en crar una serie ligera sin más pretensión que la de entretener, cosa que creo que consigue razonablemente bien. Además, se que estos episodios apenas son la punta del iceberg y que, tras presentar a los protagonistas los vamos a ver crecer como personas a lo largo de las siguientes temporadas, y estoy seguro que lo voy a disfrutar.

De hecho, ya anticipo que ya empecé a ver la segunda temporada y todos los personajes me parecen mucho mejor escritos y la serie ha mejorado bastante, también en lo referente al villano principal, dado que El Maestro de esta primera temporado fue muy flojo. Flojo en si mismo y aún peor si lo comparamos con Spike o Drusilla, a los que hemos conocido en la segunda.

En resumen, esta primera temporada ha sido un comienzo flojo para una serie que estoy seguro va a mejorar y a la que le doy un voto de confianza.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Buffy The Vampire Slayer tiene un gran margen de mejora y espero compartir en breve mis impresiones de la segunda temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

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Crítica de Babadook, de Jennifer Kent

Babadook (Jennifer Kent, 2014) es un clásico del nuevo cine de terror del siglo XXI y ha resultado un placer poder verla gracias a mi suscripción a Prime Video.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Seis años después de la violenta muerte de su marido, Amelia (Essie Davis) no se ha recuperado todavía, pero tiene que educar a Samuel (Noah Wiseman), su hijo de seis años, que vive aterrorizado por un monstruo que se le aparece en sueños y amenaza con matarlos. Cuando un inquietante libro de cuentos llamado “The Babadook” aparece en su casa, Samuel llega al convencimiento de que el Babadook es la criatura con la que ha estado soñando. Entonces sus alucinaciones se hacen incontrolables y su conducta, impredecible y violenta. Amelia, cada vez más asustada, se ve forzada a medicarle. Pero, de repente, empieza a sentir a su alrededor una presencia siniestra que la lleva a pensar que los temores de su hijo podrían ser reales. (FILMAFFINITY)

Jennifer Kent es una actriz, escritora y directora nacida en Brisbane (Australia). Tras iniciar su carrera profesionalmente como actriz, decidió cambiar hacia la escritura y la dirección. En 2005 dirigió el cortometraje Monster, que sirvió de base para el guión de Babadook, su opera prima de 2014. Tras ser presentada en el festival de Sundance, la película ha recibido críticas universalmente positivas. Tras Babadook, en 2018 estrenó The Nightingale, thriller psicológico ambientado en 1825 que formó parte de la sección oficial del festival de Cine de Venecia, entre otros festivales. Hasta el momento, no ha estrenado otras películas.

Babadook es una película australiana de bajo presupuesto con una duración de tan sólo 94 minutos. Fue rodada con tan sólo dos millones de dólares, y cuenta con fotografía de Radek Ładczuk, montaje de Simon Njoo y música de Jed Kurzel. La película está interpretada por Essie Davis como Amelia Vanek, una viuda que tiene que cuidar sola a su hijo pequeño Samuel, interpretado por Noah Wiseman. La película es un tour-de-force interpretativo de los dos actores, aunque mencionaría también a Hayley McElhinney como Claire, la cuñada de Amelia y tía de Samuel.

Babadook forma parte de la nueva hornada del cine de terror, más preocupado en generar un drama de tensión creciente que en ofrecer sustos vacíos de manual. Dentro de este “nu-horror”, encontramos película tan dispares como It Follows (David Robert Mitchell , 2014), La Bruja (Robert Eggers, 2015) o Hereditary (Ari Aster, 2018).

Lo mejor de Babadook es que bajo una premisa muy trillada dentro del género de terror, la “casa con monstruo que aterroriza a una familia”, Jennifer Kent realiza una extraordinaria reflexión sobre la depresión y como la soledad puede provocar que nuestros peores pesadillas se hagan realidad. La directora plantea el núcleo de la historia desde el punto de vista de una madre que sufre una depresión bestial tras morir su marido hace 6 años, lo cual es muchísimo tiempo, y como su soledad e incapacidad de entenderse con su hijo pequeño la meten en una espiral autodestructiva. Los problemas que sufren muchas mujeres con la maternidad tienen una importancia capital en este punto de vista elegido por Kent para contar su historia.

Junto a ello, Babadook también transmite el punto de vista de su hijo, un niño de 6 años al que el estado de confusión en el que viven le hace creer en la existencia de seres imaginarios y pesadillas terroríficas, moldeando así su realidad observable. La película juega continuamente con la ambigüedad, no quedando claro si lo que estamos viendo está sucediendo realmente o es fruto de las mentes alucinadas de los protagonistas. Yo creo en esta segunda opción, pero estoy seguro que podría argumentarse lo contrario.

A pesar de su bajo presupuesto, la película técnicamente me ha parecido bestial. Junto al director de fotografía Radek Ładczuk, Kent crea una puesta en escena en la que la fotografía y la perspectiva de la cámara van cambiando conforme Amelia va cayendo en la locura. De hecho, Kent empezó rodando con cámara fija pero utilizó steadycams y cámaras al hombro para acentuar la sensación de desequilibrio y confusión alrededor de la familia de protagonistas. Del mismo modo, a partir de unos tonos grises a nivel general, Kent fue añadiendo tonalidades más llamativas con este mismo objetivo, a la vez que jugaba con el diseño de la casa, modificándolo para acrecentar la sensación de vértigo, confusión y claustrofobia.

Aunque englobada dentro del género de terror, Babadook es sobre todo un drama psicológico, y triunfa completamente gracias al extraordinario trabajo de los dos protagonistas, que transmiten una amplísimo rango de sentimientos durante la película, consiguiendo que creamos que todo es real. Porque para ellos sin duda lo es.

Además, debido al bajo presupuesto y a la influencia de películas clásicas, Jennifer Kent decidió usar para la creación del monstruo Babadook técnicas tradicionales como el stop-motion, sumadas a otros elementos creados en post-producción. Confirmando la idea que es mucho más terrorífico aquello que es sugerido más que mostrar algo in-your-face, el Babadook genera momentos aterradores de gran tensión.

Hay una metáfora poderosísima sobre que debemos asumir quienes somos y aceptarnos con las cosas buenas y las malas, de forma que la única forma de controlar nuestros miedos y poder vivir con ellos es reconocer que existen en primer lugar. Al final, es el amor el que puede salvarnos, amor al que debemos de aferrarnos dentro de la familia. Esto da un toque final de optimismo dentro de una película de gran tensión creciente, lo cual es también una rareza dentro del género de terror. En este aspecto, también Babadook significó un chorro de aire fresco.

Comparto el trailer de la película:

Babadook es una estupenda película centrada en el drama real de la depresión y la soledad más que en un terror más superficial, y la recomiendo completamente, sobre todo teniendo en cuenta que está disponible en Prime video.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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