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Crítica de Lo que hacemos en las sombras temporada 5 (HBO Max)

Me he reído mucho con la quinta temporada de Lo que hacemos en las sombras disponible en HBO Max, algo que es una mejora importante ante el agotamiento de la fórmula que detecté durante el visionado de la temporada anterior.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Falso documental que nos muestra la vida de unos vampiros que viven en Staten Island. En esta nueva temporada, Nandor siente que Guillermo se aleja a medida que parece pasar mucho más tiempo con Laszlo, cuyas habilidades como caballero científico se ponen a prueba mientras intenta resolver el misterio de los extraños y muy secretos cambios que está experimentando Guillermo. Mientras, Nadja sufre los efectos de un maleficio sobrenatural no diagnosticado previamente, se reencuentra con su familia -o, al menos, con una familia- del Viejo Continente. Colin sigue el camino de tantos vampiros energéticos que le precedieron presentándose a las elecciones y La Guía intenta averiguar dónde encaja ella como relativa recién llegada a este grupo tan unido.

La serie creada por Jemaine Clement ha contado con 10 episodios de 25 minutos cada uno. Paul Simms repite como showrunner de esta temporada y aparentemente se encargará de la sexta temporada que ya ha sido confirmada. Estos episodios han sido dirigidos por Yana Gorskaya (5 episodios), Kyle Newacheck (3) y Tig Fong (2). En los guiones, Simms escribe dos episodios, con el resto de escritores de su sala de escritores encargándose casi a razón de un escritor por episodio: Marika Sawyer, Jake Bender & Zach Dunn, Max Brockman & Shana Gohd, Sarah Naftalis, Sam Johnson & Chris Marcil, Jeremy Levick & Rajat Suresh, Sarah Naftalis & Lauren Wells y William Meny.

En el reparto encontramos a los habituales Kayvan Novak como Nandor el Implacable, Matt Berry como Leslie «Laszlo» Cravensworth, Natasia Demetriou como Nadja de Antipaxos, Harvey Guillén como Guillermo de la Cruz y Mark Proksch como Colin Robinson. En esta 4ª temporada, también encontramos a Kristen Schaal como La Guía – Una enviada del Consejo Vampírico a la que le gusta flotar y a veces hablar con voz demoníaca que en esta temporada intentará que el grupo de vampiros la acepte como una más del grupo.

Comentaba al principio que no me gustó demasiado la cuarta temporada de Lo que hacemos en las sombras, en la que se empezaron a notar síntomas de agotamiento de la fórmula de este falso documental de humor. Sin embargo, esta quinta temporada ha conseguido que me riera bien a gusto en prácticamente todos los episodios. La trama de la discoteca de Nadja de la temporada anterior fue completamente fallida, pero en esta me alegra que vuelvan a origen del éxito con un montón de situaciones en las que todos los personajes comparten escena, algo que no sucedió tanto como debería el año pasado. Por ejemplo, en el quinto episodio «Local News» en el que Nandor cree por error que ha reconocido a una reportera de noticias que emitía en directo que es un vampiro, lo que lleva a una locura colectiva loquísima y buenísima.

Como ha sucedido en el pasado, cuando se lo permiten Colin Robinson es el MVP de la serie. Sobre todo en el episodio en que vuelva a reunirse con Evie Russell (Vanessa Bayer) una vampira emocional que se alimenta de la lástima y la tristeza que generan sus extravagantes historias de sufrimiento y desgracia. El episodio de la campaña electoral puede ser el más divertido de la temporada junto a Local News. Y junto a Colin, una broma recurrente que funciona de maravilla en todo momento es el intento de agrada de La Guía y como los otros vampiros la ignoran y la tratan como si fuera un mueble, reforzando que pueden ser los protagonistas, pero son seres despreciables, egoístas y mezquinos. El mejor caldo de cultivo para la comedia.

Y por supuesto, tenemos a un Guillermo en el centro de la trama principal de la temporada, que se ha convertido en vampiro a espaldas de su amo Nandor, lo que es la mayor humillación que puede sufrir un vampiro. La conversión de Guillermo y su intento posterior de ocultarlo nos ha regalado algunos momentos divertidísimos y han conseguido que me lo pasara de maravilla. Esta trama resalta el patetismo de Nandor, que se cree el no va más y no sabría ni atarse unos cordones sin la ayuda de Guillermo, con un humor a su costa que también me ha funcionado casi siempre.

Esta quinta temporada me ha funcionado en casi todos los episodios. Excepto un episodio, el sexto o el séptimo, que me hizo menos gracias, en todos los episodios hay al menos un par de puntazos buenísimos que me hicieron morirme de risa. Si a esto le sumamos que la duración de entre 22 a 25 minutos me parece perfecta para darnos una pequeña dosis de vampiros patéticos, el éxito vuelve a sonreir a Lo que hacemos en las sombras. Me alegra que la serie haya sido confirmada para la sexta temporada, porque me ha hecho pasar unos ratos geniales.

Comparto el trailer de esta temporada:

Lo que hacemos en las sombras ha recuperado la locura extravagante y el humor super exagerado. Y me encanta. A ver qué se les ocurrirá para la próxima temporada, que ya veremos si es o no la última.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Ahsoka episodio 6 (Disney+)

Sexto episodio de Ahsoka, la serie creada por Dave Filloni protagonizada por Rosario Fawson en la que se reactiva la búsqueda del Gran Admirante Thrawn.

PUNTUACIÓN: 7/10

ARTÍCULO CON SPOILERS

Episodio 6. Un lugar muy, muy lejano.

La búsqueda del Gran Admirante Thrawn llega más allá de los límites de la galaxia.

Jennifer Getzinger dirige este sexto episodio de Ahsoka, que como los anteriores cuenta con guión de Dave Filloni, el creador de la serie. El episodio de 49 minutos de duración (43 sin los títulos de créditos finales) se sitúa en la media de la serie.

En el reparto, seguimos disfrutando de Rosario Dawson como Ahsoka Tano y Natasha Liu Bordizzo como Sabine Wren y David Tennant como la voz de Huang, el droide que acompaña a Ahsoka con cientos de años al servicio de los Jedi. Por el lado de los villanos, Ray Stevenson es Baylan Skoll, un antiguo Jedi que sobrevivió a la Orden 66 huyendo a las Regiones Desconocidas y que ahora es un mercenario en busca de poder. Skoll es el maestro de Shin Hati, interpretada por Ivanna Sakhno, y trabaja con Morgan Elsbeth (Diana Lee Inosanto), una Bruja de Dathomir. Este episodio sirve de presentación en imagen real de Lars Mikkelsen como el Gran Almirante Thrawn y de Eman Esfandi como Ezra Bridger, el joven jedi protagonista de Star Wars Rebels junto a Sabine y Hera Syndulla.

Tras el interludio de Ahsoka de la semana pasada, en este sexto episodio se han cumplido los anhelos de todos los fans de Star Wars Rebels. Que el Gran Admirante Thrawn iba a aparecer en la carne de Lars Mikkelsen se sabía desde que se emitió el primer trailer de la serie. Aparte que hacer una serie en la que se busque a alguien y no llegara a aparecer sería un anticlimax y un bajonazo total. No, a Thrawn todos le esperábamos. Lo que no estaba tan claro era que Ezra Bridger estuviera vivo. Que después de todo Sabine le haya encontrado con vida nos ha dado un momento super emocionante para todos los espectadores que conociéramos a ambos en Star Wars Rebels. Un momento que de alguna manera mitiga la traición que Sabine cometió a su maestra Ahsoka en el cuarto episodio.

La llegada de Thrawn en su Destructor Estelar Chimaera nos da otro momentazo super imponente que me recuerda cundo leí por primera vez Heir to the empire de Timothy Zahn en 1993. Filloni acierta al mostrar a Thrawn como un ser frío y calculador que supone una amenaza cierta contra la Nueva República. No tanto por su poderío militar, el propio Thrawn nos informa que los años de destierro en el desolado planeta Peridea han mermado a sus tropas, sino por su inteligencia.

Después de un episodio casi monopolizado por Ahsoka la semana pasada, me resulta curioso que en este capítulo Ahsoka prácticamente desaparece, con una aparición casi testimonial al principio del episodio. Teniendo en cuenta que su nombre está en el título no se si esto es una buena noticia. Sobre todo si tenemos en cuenta que el viaje de Sabine resulta un poco lento, incluso con el subidón del reencuentro final de los dos amigos.

Los aspectos que SI me han gustado del episodio están en el lado de los villanos. Aparte de la propia aparición de Thrawn, este episodio amplía las motivaciones de Baylan Skoll para viajar a otra galaxia junto a Morgan Elsbeth, y su idea que la lucha de los jedi contra los sith, la República contra el Imperio, es un círculo vicioso condenado a repetirse una y otra vez a menos que él rompa este ciclo inevitable, algo que me parece una idea muy potente. Idea que ya veremos si lleva a algún sitio en los dos episodios que restan de temporada. Pero de momento, Filloni sitúa a Skoll muy lejos del clásico papel de villano en blanco y negro, presentándolo eso si como un ser ambicioso que cree que él puede cambiar el destino de toda una galaxia.

Otro elemento que me ha gustado es la reunión de Elsbeth con las Brujas de Dathomir que se encuentran en el planeta Peridea, el hogar ancestral de las Brujas antes que aprendieran a desplazarse a otra galaxia usando a las ballenas espaciales Purrgil. La historia que se desprende de las estructuras de Peridea y el poder que desprenden estas Brujas nos sugieren unos dos últimos episodios llenos de emoción y acción más grande que la vida con el destino de la galaxia en juego. Algo típicamente Star Wars.

Aunque es cierto que este episodio tiene varios momentos super emocionantes con las presentaciones de Thrawn y Ezra, también es verdad que en varios momentos el ritmo ha sufrido con escenas como el viaje de Sabine o la propia escena de Ahsoka, que resultaron poco interesantes a pesar del combate contra un grupo de saqueadores. Llegando a estar a punto de resultar aburridas.

En positivo, creo que de momento puede decirse que Filloni está acertando a la hora de recontar y trasladar a imagen real lo que hasta ahora se había contado en series «menores» de animación dirigidas inicialmente a un público infantil y juvenil. Esta reimaginación de los mitos de Star Wars, ampliándolo con por ejemplo todo el lore de las Brujas de Dathomir o el propio viaje a otras galaxias usando a los Purgill me parece que abre un montón de posibilidades para que creativos con talento como el propio Filloni o Jon Favreau expandan esta galaxia. Pensar que podriamos estar cerca de ver la invasión de los yuuzhan vong a la galaxia, la trama de las míticas novelas de The New Jedi Order, en imagen real, sería un sueño más allá de lo imaginable.

Este sexto episodio me hizo ver una cosa, y es que Natasha Liu Bordizzo como Sabine Wren es un casting perfecto en lo que se refiere a convertir al personaje de animación en un ser de carne y hueso. Sin embargo, Liu Bordizzo no me acaba de transmitir demasiado como actriz, no lo hace mal, pero tampoco es notable. Igual esta valoración es debida a que aunque vi Rebels en su momento nunca tuve una conexión emocional con los personajes de esta serie juvenil. Pero lo que hace no acaba de llegarme al corazón. Por eso quizá mi sensación de episodio un poco lento que comentaba antes.

Esto me lleva a la pregunta que aparece en redes sociales cada vez que se estrena un nuevo episodio de Ahsoka. Y es si Ahsoka se entiende o no sin haber visto Clone Wars y Rebels. No creo que el problema sea tanto si se entiende o no, yo creo que se entiende sin problemas, sino que sin haber visto las series de animación mucha gente no tiene ninguna conexión emocional con Sabine o Hera, como comentaba antes sobre la primera. Y si a eso sumamos a un Filloni que haciendo muchas cosas bien creo que falló a la hora de presentar a ambas pensando que los espectadores ya las conociamos, tenemos con razón a un montón de espectadores que no han conectado con estos personajes, provocando que lo que hacen en relación a sucesos de su pasado no acabe de resultar interesante.

El caso es que Ahsoka me está gustando y me lo paso bien con la serie. Pero al mismo tiempo no me ha volado la cabeza como sí consiguió The Mandalorian, de la que Filloni ya podría aprender la forma en que Favreau presentó a numerosos personajes a lo largo de sus tres temporadas, consiguiendo que conectáramos con ellos con apenas dos líneas de diálogo. En todo caso, creo que entre Favreau y Filloni están consiguiendo que este momento temporal post Retorno del Jedi me esté dando las aventuras de Star Wars que siempre soñé con disfrutar.

Comparto el trailer de esta serie:

Ahsoka mantiene un buen nivel de sorpresas y emoción, pero va siendo hora que la trama empiece a dirigirse al climax final antes que la historia empiece a aburrir a los espectadores que no tengan una conexión emocional con los personajes de la serie de televisión. Dicho esto, confianza plena en Dave Filloni.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Warrior temporada 3 (HBO Max)

Tenía unas ganas locas de ver la tercera temporada de Warrior en HBO Max, y el visionado de esta historia de artes marciales en el San Francisco de finales del siglo XIX no ha decepcionado.

PUNTUACIÓN: 8/10

Ambientada durante las Guerras Tong en el San Francisco de finales de 1870, la serie sigue a Ah Sahm, un prodigio de las artes marciales que emigra de China en busca de su hermana, sólo para ser vendido a uno de los tongs más poderosos de Chinatown. Tras los disturbios raciales que sacudieron Chinatown en la segunda temporada, Mai Ling utiliza sus contactos en el gobierno para consolidar su poder, mientras Ah Sahm y los Hop Wei deben encontrar nuevas formas de sobrevivir.

Jonathan Trooper, creador de la mítica Banshee es el creador y showrunner de esta serie inspirada en un concepto creado por Bruce Lee. Justin Lin, director de películas como Fast & Furious y Star Trek – Más allá, y Shannon Lee, hija del gran Bruce Lee, son productores ejecutivos de esta serie. Esta tercera temporada emitida recientemente ha contado con 10 episodios dirigidos por Dustin Nguyen (2 episodios), Dinh Thai (2), Dennie Gordon (2), Loni Peristere (2), Brett Chan y Nima Nourizadeh. Trooper escribe los guiones del primer y el último episodio de esta temporada, teniendo como guionistas del resto de episodios a Brad Kane, Evan Endicott & Josh Stoddard, Francisca X. Hu, Lillian Yu, Glenise Mullins, Danielle DiPaolo y al actor Hoon Lee, que escribe el octavo episodio.

Andrew Koji es Ah Sahm, el gran protagonista de la serie. Mitad chino mitad americano, es un experto en artes marciales y viaja a San Francisco para encontrar a su hermana desaparecida y termina formando parte de los Hop Wei. Dianne Doan es Mai Ling, la hermana de Ah Sahm que se ha convertido en líder de los Long Zii enemigos de los Hop Wei, hasta el punto de intentar matar a su hermano en la primera temporada. Olivia Cheng es Ah Toy, una Madame bisexual a cargo del burdel de Hop Wei. Jason Tobin es Young Jun, hijo del padre Jun, jefe de los Hop Wei y el mejor amigo de Ah Sahm.

Kieran Bew es el oficial de policía Bill O’Hara, un irlandés ascendido para liderar el escuadrón de Chinatown. Como “buen” irlandés, es racista con los chinos y sus problemas con el alcohol y el juego le han puesto en manos del tong. Dean Jagger es Dylan Leary, un veterano de la Guerra Civil estadounidense, líder sindical y señor del crimen de la mafia irlandesa. Odia a los chinos, a quienes culpa de quitarle los trabajos destinados a los irlandeses, y utilizará cualquier medio para asegurarse de que se cumplan sus objetivos. Tom Weston-Jones es Richard Lee, un nuevo oficial de policía de Savannah, Georgia. A pesar de ser del sur, Lee cree que todas las razas deben recibir el mismo trato. Langley Kirkwood es Walter Franklin Buckley, candidato a alcalde de San Francisco y un político corrupto hasta la médula. El antagonista de esta tercera temporada será Adam Rayner como Douglas Strickland, barón del ferrocarril que recibe un contrato del gobierno estadounidense para construirlo a costa de lo que sea.

Hoon Lee es Wang Chao, un traficante de armas del Mercado Negro que trabaja con Hop Wei y Long Zii, junto con la Policía de San Francisco. Gracias a sus conexiones, es libre de viajar a todo el territorio de Tongs e incluso sirve como intermediario entre ellos. Joe Taslim interpreta a Li Yong, un experto artista marcial de los Long Zii. Es el principal rival de Ah Sahm y el amante de Mai Ling. Mark Dacascos es Kong Pak, antiguo líder de los Jiang Yao que se han rendido ante los Long Zii, y viejo amigo de Li Yong. Por último, Chelsea Muirhead interpreta a Yan Mi, hija del propietario de una imprenta, que intenta saldar la deuda de su padre con los Hop Wei ayudando a Ah Sahm.

Hacía casi tres años desde que vi la segunda temporada de Warrior. En ese tiempo Cinemax anunció que no produciría nuevos contenidos, con lo que la cancelación era inevitable. SIn embargo, Warner Bros tomó nota del interés del público y decidió producir esta tercera temporada recién estrenada. Debido a la huelga de guionistas y otros condicionantes, en el momento en que escribo estas líneas no se sabe si la serie se ha cancelado, cosa que sería una pena teniendo en cuenta el final abierto con el que ha finalizado. Esperemos que la huelga se solucione en pocas semanas y Warner a través de HBO Max retome la producción de nuevos contenidos originales entre los que se encuentre esta serie.

Entrando en materia, disfruto muchísimo con Warrior, como antes lo hice con Banshee. Jonathan Trooper ha creado la serie perfecta que combina la acción, sobre todo artes marciales pero no sólo, el entretenimiento adulto y un toque de crítica social por el racismo sobre el que se construyeron los Estados Unidos, personalizado en el trato de los protestantes a los ciudadanos chinos. Warrior nos trae unas escenas de acción alucinantes, con unas coreografías maravillosas que sacan el máximo partido a los protagonistas. Andrew Koji está increíble como siempre como un héroe atribulado que no sabe como ayudar a los chinos sin causar más problemas de los que ya hay. Verle coger los nunchakus en el climax del último episodio me vuela la cabeza, y sus coreografía son una maravilla.

Al lujo que es tener a Joe Taslim en la serie se une el fichaje de Mark Dacascos, que se convierte en un secundario de lujo con unas escenas geniales con Taslim. Pero no son sólo ellos, porque todos los personajes tienen su momento para lucirse, también los irlandeses Bill O’Hara y Dylan Leary en combates de boxeo, y Ah Toy con una pelea con espada super guapa. Si tengo que ponerle un pero a unos combates excelentes es que la serie asegura al menos un combate por episodio, pero sobre todo en la parte central de la temporada se me quedaron un poco cortos. Dicho esto, como digo los combates han sido muy muy variados a lo largo de la temporada, destacando por ejemplo la larga escena de acción de Ah Sahm, Young Jun y padre Jun contra unos esclavistas alemanes.

Aparte de las artes marciales, la temporada incorpora un elemento muy interesante al conseguir los Long Zii unas planchas para poder imprimir dinero falso, lo que puede afectar al equilibrio de poder en Chinatown. Toda esta parte me ha gustado, como la llegada del agente del Servicio Secreto del gobierno de los EE.UU. que busca detener a los falsificadores. Además, el paraíso para las mujeres chinas que supone el viñedo de Nellie se dará un terrible baño de realidad cuando el magnate del ferrocarril quiera hacerse con esas tierras para ganar aún más con la construcción del tren. También la ambigüedad de Chao siempre en medio de todos los tongs sin pertenecer a ningún grupo, a lo que hay que sumar el acoso policial, me parece de lo más interesante de la temporada.

Sin embargo, también tengo que reconocer que otras subtramas como la de las elecciones a alcalde de San Francisco o los problemas de Dylan Leary mientras descubre los entresijos de la política municipal en su nuevo cargo como concejal del ayuntamiento, me han resultado bastante más chorras. No diré que son minutos de la basura dado que una serie coral de este tipo exige minutos para todos los protagonistas, pero sin duda si han tenido mucho menos interés una vez terminé de ver la serie y puedo valorar el conjunto.

Sobre todo en la primera temporada de Warrior, Jonathan Trooper siguió la estela de Banshee, aunque bastante suavizada, y adornaba los episodios además de con artes marciales con escenas de cama con muchas chicas ligeras de ropa. En estos momentos post- #MeToo esto se ha suavizado hasta casi desaparecer en esta tercera temporada, siendo curiosamente reemplazadas por dos relaciones homosexuales, lo que significa que la serie claramente busca ampliar el target de la serie y que se la considere más inclusiva y variada, y menos sexista. Esto no es que me parezca mal, pero si me parece relevante el comentarlo.

Globalmente el nivel de entretenimiento que me ha dado Warrior ha sido máximo. Aparte de la propia acción el guion me gusta al amplificar el drama de personajes como Ah Sahm y Young Jun, y como a pesar de ser amigos y estar dispuestos a dar la vida por el otro, el destino les va a situar en situaciones opuestas y en rumbo de colisión.

Destacaría también el estupendo diseño de producción que convierte esta serie en una máquina del tiempo que nos traslada a finales del siglo XIX. No conozco el presupuesto de Warrior, pero la sensación es que han tenido todo lo que han necesitado para hacer que la serie luzca siempre increíble.

De momento no sabemos si Warrior está cancelada o renovada, pero como HBO Max la cancele me voy a llevar un chasco muy importante. Sobre todo si pensamos en que ha terminado con unos cliffhangers monumentales para todos los protagonistas, al dejar abiertas la mayoría de principales tramas de la serie. Espero que no nos vayan a dejar así, pero incluso si la cancelaran hay que aplaudir que se hayan hecho 3 temporadas de una serie de artes marciales histórica como es Warrior, que no deja de ser un género super de nicho dentro del entretenimiento mainstream.

Comparto el trailer de esta temporada:

Warrior es una serie alucinante, imprescindible para los fans de las artes marciales entre los que me incluyo. Por favoc HBO Max, dame una alegría y produce la cuarta temporada.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Ahsoka episodio 5 (Disney+)

En el episodio de esta semana de Ahsoka estrenado en Disney+ tenemos la secuela emocional de Star Wars The Clone Wars, la serie de animación de Lucasfilm en el que Dave Filloni creó al personaje.

PUNTUACIÓN: 7/10

Parte 5. La guerrera de las sombras.

Ahsoka se enfrenta a su pasado mientras Hera y sus aliados emprenden una misión de rescate.

Dave Filloni escribe y dirige el episodio clave para Ahsoka desde un punto de vista emocional, un capítulo de 52 minutos (46 sin los créditos finales) en los que la persecución a Morgan Elsbeth se toma un respiro mientras Ahsoka se enfrenta a los fantasmas de su pasado.

En el casting de este episodio tenemos a Rosario Dawson como Ahsoka Tano, Mary Elizabeth Winstead como Hera Syndulla, Evan Whitten como Jacen Syndulla, el hijo de Hera y Kanan Jarrus, que tiene habilidades en la fuerza, Hayden Christensen como Anakin Skywalker, el maestro de Ahsoka cuando era niña en The Clone Wars, Paul Sun-Hyung Lee como el piloto de X-Wing y capitán Carson Teva, David Tennant pone voz a Huyang, el droide de Ahsoka, Genevieve O’Reilly retoma su papel de Mon Mothma, y por último Temuera Morrison pone voz al Capitán Rex, un capitán clon y comandante clon de la Legión 501 que sirvió a las órdenes de Anakin y Ahsoka durante las Guerras Clon.

Tengo que reconocer que NO tengo ninguna conexión emocional con The Clone Wars y mucho menos con el personaje de Anakin Skywalker de la trilogía precuela. El joven que acabaría convirtiéndose en Darth Vader era un engreído imbécil y Hayden Christensen un actor super limitado que no transmitía nada. Digo esto por adelantado porque estoy seguro que este episodio se va a convertir en el favorito de mucha gente al tener la reunión de Ahsoka con su antiguo maestro, algo que ya se adelantó la semana pasada. Tras ser derrotada por Baylan Skoll la semana pasada, Ahsoka tendrá que decidir en el plano astral (World Between Worlds en el mundo de Star Wars) si merece la pena seguir luchando, si quiere vivir o morir, y para ello la protagonista revivirá algunos momentos de The Clone Wars por primera vez en imagen real junto a Anakin, lo que servirá de excusa para verles combatir con sus sables laser.

El momento es emocionante si tienes la conexión emocional que comentaba antes que a mi me falta. En mi caso veo la estructura narrativa y entiendo lo que Filloni quiere hacer, que es dejar claro por si algún espectador no lo sabía que esta serie es secuela directa de la serie de animación. La idea que los aprendices son la suma de sus experiencias y también de las cosas aprendidas de sus maestros, pero que no deben estar atados a los pecados o errores de otras personas y Ahsoka no tiene por qué terminar como su maestro, el gran miedo de la Jedi) es una buena idea pero que no tengo claro que esté bien expresada en el episodio. Un episodio que ofrece una historia cerrada en lo referido al resurgir de Ahsoka tras su derrota anterior, y que la lanza a la siguiente etapa de su viaje, en este caso dentro de un Purrgil que la trasladará a la galaxia donde se encuentra Thrawn. Tengo claro que los fans de The Clon Wars tendrán este capítulo como uno de sus favoritos dentro de Star Wars, pero a mi la parte onírica se me ha hecho un pelín larga. La reivindicación que se hace de Anakin en este capítulo (y de nuevo, del actor Hayden Christensen) me ha parecido un poco cogida por los pelos, porque aunque hizo cosas buenas de joven, masacró a la galaxia como Darth Vader.

Lo que sí que me ha gustado más es la parte de Hera en el planeta Seatos. O más concretamente, ver cómo su hijo Jacen se confirma como poseedor del poder jedi de su padre Kanan Jarrus. Si la parte de Ahsoka es la secuela emocional de The Clone Wars, toda la parte de Hera y su hijo lo es de Star Wars Rebels, la siguiente serie de animación que creó Filloni. Todo lo relativo a Jacen en el episodio me ha gustado mucho, sobre todo cuando su conexión con la fuerza le hace escuchar el combate de sables de Ahsoka y Anakin en el plano astral. En realidad, esta idea es un poco de bombero torero, pero durante el visionado acepté pulpo como animal de compañía y me dejé arrastrar por la emoción que transmite el conjunto. En este sentido, reconozco mi amor absoluto por Mary Elizabeth Winstead, que está siendo una estupenda Hera, empática, comprensiba, defensora y amante de su hijo, y fiera guerrera cuando tenga que serlo.

Puestos a ponerle un pero a un buen episodio que se me ha hecho un pelín largo, la verdad es que la parte de la burocracia de la Nueva República está alcanzando niveles ridículos con la posibilidad que Hera sea sancionada por desobedecer a los senadores que no autorizaron su viaje para ayudar / rescatar a Ahsoka. Lo digo porque tanto ella como los pilotos de X-Wing han visto el Ojo de Sión, la nave de Morgan Elsbeth con potencia suficiente para viajar a otra galaxia, aunque no pudieron detenerla. En este punto volver a comentar como ya hice la semana pasada lo absurdo que ha sido hacer que Carson Teva acompañe a Hera en esta misión para conseguir un cameo / easter egg vacío, dado que Teva ha comentado a Din Djarin los pocos recursos que tiene para defender el Borde Exterior, para a continuación abandonar sus deberes allí para dirigir una misión en el quinto pino.

La verdad es que Ahsoka me está resultando super entretenida. No me ha volado la cabeza ni creo que sea lo mejor de Star Wars jamás estrenado, pero creo que transmite un ADN 100% Star Wars y desde luego tiene el corazón en el sitio adecuado. Tras este episodio me muero de ganas de ver el siguiente, en el que espero que ahora ya si veamos en imagen real al Gran Admirante Thrawn. Confío que Filloni sepa mostrarle como el gran enemigo de la Nueva República que todos los que leímos Heredero del Imperio sabemos que es. Y que en Rebels no tengo claro si supieron trasladar adecuadamente. Para salir de dudas, tendremos que esperar unos días, pero tras 5 episodios las experiencia está siendo más que satisfactoria.

Comparto el trailer de la serie:

Ahsoka es puro star Wars y está resultando un entretenimiento genial. Espero que los días que faltan hasta el nuevo episodio pasen lo más rápidamente posible.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de One Piece temporada 1 (Netflix)

Menudo sorpresón me he llevado con la adaptación en imagen real de One Piece, el mítico manga de Eiichiro Oda que ha realizado Netflix. Una de las series más locas y satisfactorias que he visto este año.

PUNTUACIÓN: 9/10

Serie de TV (2023). 8 episodios. El joven pirata Monkey D. Luffy y su variopinta tripulación emprenden un viaje épico en busca de un tesoro. Versión live-action de la serie anime «One Piece», basada en el manga creado por Eiichiro Oda, también productor de esta adaptación.

One Piece es una serie de televisión desarrollada por Matt Owens y Steven Maeda para Netflix. La serie es una adaptación en imagen real del manga de Eiichiro Oda, uno de los más populares de los últimos años, con Oda además actuando como uno de los principales asesores creativos de la serie. Está producida por Kaji Productions, Tomorrow Studios y Shueisha (que también publica el manga). La primera temporada de One Piece ha contado con 8 episodios que han sido dirigidos por Marc Jobst, Emma Sullivan, Tim Southam y Josef Wladyka. Sonya Belousova y Giona Ostinelli fueron contratadas para componer la partitura de la serie, mientras que los guiones han sido realizados por, además de los creadores Matt Owens y Steven Maeda, por Ian Stokes, Damani Johnson, Tiffany Greshler and Tom Hyndman, Laura Jacqmin, Diego Gutierrez, Allison Weintraub & Lindsay Gelfand

Iñaki Godoy es Monkey D. Luffy, un muchacho capaz de estirarse como la goma, y que sueña con convertirse en el Rey de los Piratas. Mackenyu es Roronoa Zoro, un espadachín que lucha usando tres espadas, y tiene el propósito de convertirse en el mejor espadachín del mundo. Emily Rudd es Nami, una chica experta en robos y en navegación. Jacob Gibson es Usopp, un chico cobarde con afición a las mentiras, pero con una gran puntería. Taz Skylar es Sanji, un cocinero mujeriego que sueña con encontrar el legendario mar All Blue. Morgan Davies es Koby, un muchacho que fue secuestrado por la pirata Alvida y entabla amistad con Luffy, posteriormente uniéndose a los Marines. Vincent Regan como Monkey D. Garp, un peculiar Vicealmirante de los Marines que se convierte en el mentor de Koby y tiene una sorprendente conexión con Luffy. Por último, Jeff Ward es Buggy, el capitán de una tripulación pirata que tiene la apariencia de un payaso.

One Piece me ha volado la cabeza. Con esto ya podría terminar mi reseña, porque voy a estar dándole vueltas a esta idea en todos los aspectos. Empezando por el reparto, como comentaba no he leído el manga, pero todos los actores tienen una frescura y una personalidad bestial. Empezando por Iñaki Godoy como Monkey D. Luffy. Su personaje inocente pero con las ideas muy claras sobre lo que quiere ser me parece brillante. Esta inocencia provoca diálogos espectaculares, como cuando explica que «los piratas no tienen que dar miedo» para incredulidad del resto del grupo.

Luffy es genial, pero su química con el resto de la tripulación formada por el espadachín Roronoa Zoro, la ladrona Nami, el cobarde Usopp y el cocinero experto en artes marciales Sanji es otra de las razones del éxito de esta serie. Tener a personas tan diferentes y hacer que todos encajen de maravilla me flipa, algo que se consigue gracias a unos orígenes llenos de dolor y corazón, y un tono casi de comedia con estadillos de drama que te llega hasta el corazón..

Y aparte de la tripulación tenemos a unos villanos carismáticos que ofrecen una brutal sensación de peligro, y una conexión familiar con Luffy como es el caso del Vicealmirante Garp ,que añade un elemento aún más extraño a todo el conjunto.

El guion me parece una pasada. Empezando por la forma de condensar las historias originales en episodios de una hora. Uno de los problemas en general del manga es que su narrativa alarga los argumentos hasta el infinito debido a su forma de mostrar por ejemplo un combate entre dos personas. Pensar que por ejemplo el arco del pirata Buggy el payaso se solucione en dos episodios mientras que en el manga seguro se alargó cuatro a cinco volúmenes (o más) me parece un acierto fundamental.

Aparte de la capacidad de síntesis, los guionistas lo hacen todo bien cuando consiguen que en cada episodio haya desarrollo de personajes además de acción, y planteen una situación super emocionante que te deja siempre al borde de la lágrima, al descubrir que todos los protagonistas esconden un drama en su pasado que les impulsa a hacer lo que hacen. Al terminar la temporada, esta tripulación se ha convertido en casi forma de la familia. Aunque en principio estamos ante una aventura con grandes dosis de acción, lo cierto es que hay momentos muy dramáticos a lo largo de la narración, y este contraste creo que es otro de los motivos del éxito de la serie.

One Piece está construido a partir de grandes personajes y una absoluta falta de vergüenza a la hora de hacerlo todo cuanto más loco mejor. Entiendo que justo como es el manga. Y esto me recuerda la chorrada del «realismo» aplicado a la fantasía o las historias de género forzada por productores acomplejados que no se atreven a trasladar a imagen real lo que hizo grande la obra original, bajo la idea errónea que los espectadores no lo aceptarán. Gran parte del éxito es negar esta afirmación e ir a tope con la locura máxima del manga.

Toda la locura de la historia se convierte en imagen real gracias a unos buenos efectos especiales que NO intentan hacer pasar como «realista» la habilidad de estirarse de Luffy. Los piratas Buggy, Arlong, Dracule Mihawk o Klahadore tienen todos un toque freak por un motivo u otro, y funcionan dentro del contexto de esta historia.

El diseño de producción me parece brillante con la creación de los diferentes puertos y pueblos que vamos conociendo, así como el barco de Luffy, el Going Merry, que es una reproducción perfecta de un navío pirata. A este aventura pirata hay que sumar la brillante banda sonora de Sonya Belousova y Giona Ostinelli, que tienen su propia personalidad, pero tiene reminiscencias a títulos míticos de piratas empezando con Piratas del Caribe.

Normalmente siempre comento cosas buenas y menos buenas de cada comics, película o serie que reseño, pero en el caso de One Piece el éxito ha sido total. He disfrutado muchísimo y he conectado con el humor, el drama y la aventura de principio a fin. Ojalá todas las series fueran tan satisfactorias como One Piece. Y ahora, a esperar que rueden pronto la segunda y no tengamos que esperarla mucho.

Comparto el trailer de esta serie:

One piece ha sido una pasada. Ojalá todas las series tuvieran el corazón en el sitio correcto como este primera temporada de One Piece.

PUNTUACIÓN: 9/10

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