Crítica de Saltburn de Emerald Fennell (Prime Video)

Aprovechando su estreno en Prime Video me ha animado a ver Saltburn, la nueva película de Emerald Fennel (Una joven prometedora).

PUNTUACIÓN: 5/10

Mientras lucha por encontrar su lugar en la Universidad de Oxford, el estudiante Oliver Quick se ve arrastrado al mundo del encantador y aristocrático Felix Catton, que le invita a Saltburn, la extensa finca de su excéntrica familia, para pasar un verano inolvidable. (FILMAFFINITY)

Emerald Lilly Fennell (Londres, 1985) es una actriz, escritora, productora y directora inglesa. Como actriz apareción en dramas históricos como Albert Nobbs (2011), Anna Karenina (2012), The Danish Girl (2015). Fennell fue especialmente conocida al ser la showrunner de la segunda temporada de Killing Eve (2019), que consiguió dos nominaciones al premio Primetime Emmy. Fennel ganó el Oscar a Mejor Guion Original con su primera película como directora, Una joven prometedora.

Saltburn ha sido escrita, producido y dirigida por Fennell. La película de 131 minutos cuenta con fotografía de Linus Sandgren, montaje Victoria Boydell y música Anthony Willis

En el reparto tenemos a Barry Keoghan como Oliver Quick, Jacob Elordi como Felix Catton, Rosamund Pike como Lady Elspeth Catton, la madre de Felix; Richard E. Grant como Sir James Catton, el padre de Felix; Alison Oliver como Venetia Catton, la hermana de Felix; Archie Madekwe como Farleigh Start, el primo de Felix, Carey Mulligan como «Pobrecita» Pamela, la amiga de Elspeth, Paul Rhys como Duncan, el mayordomo de Saltburn, y Ewan Mitchell como Michael Gavey, compañero de colegio de Oliver.

Saltburn es un drama que no acaba de funcionar, protagonizada por ricos asquerosos que conocemos gracias al punto de vista de Oliver Quick (Barry Keoghan), un joven pobre que entrará el contacto con el mundo de los ricos y poderosos al hacerse amigo del rico heredero Felix Catton (Jacob Elordi) en la universidad. La película intenta que humanicemos y empaticemos con unos ricos que aún siendo asquerosos tienen sus problemas y traumas. Pero en realidad no acaba de conseguirlo nunca. Sumado a esto es que quizá mi peor pero con la historia de Emerald Fennell es que Quick desde el principio transmite que no es alguien de fiar tampoco. Lo que parece que es una oveja dirigiéndose al matadero de unos ricos que quieren utilizarle de distracción veraniega en una finca enorme, en realidad es todo lo contrario. Y esto se convierte en un problema desde el momento en que la historia se plantea con un importante giro final, y este giro se ve venir desde siempre y no es una sorpresa.

La parte que si me gusto es lo referido a Farleigh Start (Archie Madekwe), que es el primo pobre de Felix que tampoco da palo al agua y que atacará con dureza a todo aquel que amenace su fuente de financiación. El detalle de los pobres peleándose por las migajas de los ricos me parece interesante. Pero en realidad es algo que hemos visto en otras películas mucho mejor que en esta, por ejemplo Parasite. Y esto es algo que se puede aplicar a todo en general. En general no he conectado con Saltburn, y me ha parecido fallida a nivel general.

Otro tema son las interpretaciones, que diría que dan lo que la directora pedía de ellos, pero a la vez resultan huecas porque los personajes lo son y no hay elementos que los actores puedan usar para hacerles interesantes. Tema aparte es el protagonista Barry Keoghan, que debería ser al menos ambiguo y generar la duda que comentaba antes, pero es interpretado desde el principio como alguien desagradable que no es de fiar. De nuevo, diría que por indicación de Fennell, no creo que Keoghan haga nada que no le pida la directora.

SPOILERS A CONTINUACIÓN.

Luego hay elementos que intentan ser polémicos y controvertidos, como el uso del sexo y las drogas, pero que parecen como si una niña de 10 años dijera delante de sus padres «culo, pene, caca, pis» para parecer malota. Lo que consigue es resaltar lo vacía que es su historia que necesita estos artificios para generar cierto revuelo e interés en algo que no llega a tenerlo nunca. Puestos a ver personajes amorales que matan para salirse con la suya, no hay color entre esta Saltburn y por ejemplo cualquiera de las películas protagonizadas por el personaje de Mr. Ripley creado por Patricia Highsmith.

Eso lo vemos también en el baile de Barry Keoghan completamente desnudo a través de la mansión, una escena que ha causado bastante revuelo en redes sociales y que me parece una ridiculez más para llamar la atención. Dentro que narrativamente tiene todo el sentido que la película termine de esa manera para resaltar que Oliver Quick ha triunfado y se ha quedado con todo y es rico. Que sea rico pero esté solo durante el baile tampoco es casualidad, resaltando que ese es el estado en que va a vivir a partir de ahora, no queda claro si por voluntad propia o porque en realidad no sabe/puede vivir en sociedad. Como digo, dentro de un final lógico, el elemento mojigato de la polémica del baile desnudo resalta lo artificial de un conjunto con el que no he conectado nunca.

Al haberla visto en casa gracias a su estreno en Prime Video no me sabe mal haberla visto, pero en realidad me alegro de no haber pagado por verla en el cine.

Comparto el trailer de la película:

Saltburn no me ha gustado demasiado, la he visto demasiado obvia todo el tiempo, sin llegar a sorprenderme nunca. No creo que vuelva a verla.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Duke 1 (de 5) de Joshua Williamson y Tom Reilly (Image Comics)

Tras el fantástico inicio de la franquicia de Transformers en Skybound, el sello de Robert Kirkman que publica a través de Image Comics, me entraron unas ganas tremendas de leer el primer comic de los G.I. Joe. Y la verdad es que el primer número de DUKE, miniserie de 5 números a cargo de Joshua Williamson, Tom Reilly y color de Jordie Bellaire, no decepciona.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El nuevo Universo Energon se expande en diciembre con Duke #1, una serie limitada de Joshua Williamson (DC’s Superman, Dark Ride), Tom Reilly (The Thing, Ant-Man) y Jordie Bellaire (W0rldtr33), que cuenta la historia que nunca antes habías leído: los orígenes de G.I. Joe y Cobra en un mundo que se enfrenta a la llegada de los Autobots y los Decepticons. Cuando Conrad S. Hauser (nombre en clave DUKE) investiga los misterios que se esconden tras Los Transformers, las respuestas conducirán al nacimiento de fuerzas para el bien y el mal que el mundo nunca imaginó. Duke será la primera de las cuatro series limitadas de G.I. Joe que publicará Skybound, preparando el terreno para una nueva y fresca visión de G.I. Joe, Cobra y los icónicos personajes que sólo crees conocer.

Conocí a los G.I. Joe gracias a los comics de Forum, y cuando se pusieron a la venta los muñecos en España me volaron la cabeza porque aunque eran más pequeños, estaban mucho más articulados que los muñecos de Star Wars. Poder crear en casa aventuras con los personajes que conocí en los comics era una pasada. Con el paso de los años, mi interés en este mundo descendió, y nunca compré los comics que IDW publicó durante muchísimos años una vez Marvel perdió la licencia (o no la renovó, no se cual fue el caso).

Mi interés por los G.I. Joe ha tenido un camino en paralelo a Transformers desde que Skybound de Robert Kirkman adquirió la licencia. Una cosa que nos pasa a los lectores de comics es que cuando lees un comic que está super bien, te deja con ganas de leer más de ese mismo tema, autor, editorial o universo compartido. Y Void Rivals y Transformers me parecen comics fantásticos. Normal que la lectura de esta miniserie de Duke fuera obligada.

Empezando por la historia, dentro de no inventar ninguna rueda, me ha gustado mucho la forma en que Williamson con el equipo de Skybound han planteado el reinicio / reboot de la franquicia de G.I. Joe. Antes de leer este comic se me hacía raro que Skybound no empezara desde el comienzo con una serie de G.I. Joe ambientada en el universo Energon como si han hecho con los Transformers, planteando unos orígenes en varias miniseries que nos lleven a la nueva colección durante 2024. Sin embargo, una vez leí el comic, entiendo la decisión y la encuentro super acertada.

El comienzo de esta miniserie conecta con los sucesos de Transformers 2, de forma que lo que parecía un cameo super alucinante pero sin más trascendencia es en realidad el desencadenante de los sucesos que acabarán formando los G.I. Joe. Esto me parece un acierto total y la muestra de unas ideas muy clara de cómo hacer que un universo compartido enganche. Otro elemento fundamental es que para que un comic funcione tienes que conectar con los personajes, y tener una miniserie centrada en Duke estoy seguro que nos va a mostrar cómo cuando llegue el momento es el hombre indicado para liderar a los Joes. Y lo mismo para el resto de personajes que van a contar con miniserie propia, empezando por el Comandante Cobra que empezará este mes. Muchas series de grupos (y los Joe son un montón) tienen el problema de ser demasiado melés que impiden centrarse en nadie en concreto. Parece que eso no va a pasar en la etapa de Skybound, y cuando se vayan presentando a los diferentes personajes, estos nos importarán y se sentirán importantes dentro de la historia.

La historia de Williamson introduce a Duke no tanto con una aventura militar sino en un thriller conspiranoico que provocará que se convierta en el hombre más buscado de los Estados Unidos. Esto que no esperaba ver a priori creo que funciona perfectamente, y ayudará a presentar también a futuros enemigos de los Joes. Comentaba al comienzo que el guionista no es especialmente novedoso con esta historia, pero todo lo que plantea en esta primera grapa funciona y te deja con ganas de más. No le puedo pedir más a un comic de presentación de un protagonista renovado como este Duke.

En el apartado artístico, me han gustado Tom Reilly con el color de Jordie Bellaire. El comic luce estupendo de principio a fin, las escenas de acción son espectaculares y me parecen super bien contadas y los personajes se muestran reconocibles en todo momento. En ese sentido, me gusta como Reilly refleja el paso del tiempo en Duke, mostrándole inicialmente en su versión militar pu%$-amo para pasar a ser casi un homeless cuando todos creen que ha perdido la cabeza. Pero en todo momento es reconocible, lo cual es un acierto total por parte del artista. El dibujo ante todo debe contar la historia de la forma más clara posible, y el lápiz de Reilly cumple de forma notable, apoyado por un color de Jordie Bellaire que está perfecto como siempre en ella. Me gusta como en los flashbacks usa una paleta de naranjas y rojos para crear un tono sepia, mientras que el presenta está salpicado de fríos negros y azules, consiguiendo que ambos periodos se diferencien perfectamente. No le pido más a un comic de superhéroes, el trabajo de Reilly y Bellaire es modélico, y ayuda a que el comic te deje con ganas de saber cómo continúa la historia.

Tras el buen sabor de boca de este arranque de Duke, ya confirmo que tendré que comprar y leer Cobra Commander, la segunda miniserie del mundo de G.I. Joe que Image empezará a publicar este mes de enero. Como digo, un buen comic siempre te lleva a otro. Como lector, estoy muy contento con la calidad de los comics de Skybound, y entiendo que Skybound estará contento conmigo como cliente.

Comparto las primeras páginas del comic:

Duke ha empezado de forma impecable, dejándome con muchas ganas de leer toda la miniserie. No se le puede pedir más a un arranque de este tipo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Hilda temporada 3 (Netflix)

Hacía bastante tiempo desde que Netflix estrenó la segunda temporada y la película de Hilda, la serie de animación basada en el comic de Luke Pearson. Y esta tercera temporada que cierra la historia me ha gustado mucho y me parece un final perfecto de la historia.

PUNTUACIÓN: 9/10

Hilda es una serie de televisión de animación basada en la novela gráfica homónima de Luke Pearson. Producida por Silvergate Media y Mercury Filmworks, la serie sigue las aventuras de la intrépida Hilda, una niña de 11 años de pelo azul que, junto con su madre Johanna y su zorro-ciervo Twig, se traslada a la ciudad ficticia de Trolberg después de que su antigua residencia en las afueras de un bosque sea destruida por un gigante. Aunque se aleja de la naturaleza y se adentra en una bulliciosa ciudad, Hilda se las arregla para entablar amistad incluso con los monstruos más peligrosos.

La trama general de la tercera temporada se centra en Hilda aprendiendo más sobre su familia y su posible conexión con los montículos de hadas, pero cada episodio también cuenta con su propia historia y aventura para Hilda y sus amigos.

Esta tercera temporada a constado de 8 episodios, los 7 primeros de 25-30 minutos de duración y el último de 77, planteado para cerrar las tramas familiares abiertas. Andy Coyle y Megan Ferguson han dirigido estos episodios, con el propio Luke Pearson guionizando los dos primeros episodios y el último, los que tratan el misterio del origen de la familia de Hilda. Otros guionistas de la temporada fueron Ben Greene, Ben Joseph y Che Grayson, Stephanie Simpson y Emily Brundige.

Hilda, la protagonista de esta serie, es una chica aventurera que siente una fuerte atracción hacia la naturaleza y hacia las criaturas que viven allí, a quienes siente sensibilidad hacia ellas, al considerarlos incomprendidos por los humanos. A partir de su mudanza del campo a la ciudad Trolberg, va lentamente acostumbrándose a la vida y costumbre de la ciudad, junto con encontrar nuevas aventuras. Posee un largo cabello azul, y viste un suéter y botas rojas, bufanda amarilla y vestido celeste.

Johanna es la madre de Hilda, quién se desempeña como diseñadora gráfica y como empleada en una tienda. A pesar de que deja que Hilda vaya a sus aventuras, siempre suele mantener preocupación hacia cualquier peligro que ella pueda afrontar. Frida es la mejor amiga de Hilda, a quién conoce en Trolberg. Es una chica muy inteligente, organizada, perfeccionista e insegura, quién está dispuesta a ayudar a Hilda en sus aventuras con sus ideas y estrategias. Posee un cabello negro rizado, un suéter celeste y pantalones negros.

David es el mejor amigo de Hilda, a quién conoce en Trolberg. Es un chico despistado, curioso, que le gusta coleccionar rocas, y que suele tener un insecto en su cuerpo. Aunque siente temor hacia determinadas criaturas sobrenaturales, él es capaz de ayudar a sus amigos cuando se les necesite. Posee un cabello castaño, un suéter naranjo y shorts negros. Aldric es un pequeño elfo que se une a Hilda poco antes de mudarse a la ciudad, para conocer el mundo más allá de su pueblo de elfos. Suele realizar numerosos informes de prácticamente cualquier suceso u evento que para él resulta nuevo. También suele dar consejos a Hilda, así como acompañarla en sus aventuras. Tontu , un nisse que es expulsado de su hogar original cerca del final de la primera temporada y que más tarde viene a vivir al apartamento de Hilda. Hombre de madera es, como su nombre indica, un ser arbóreo de color marrón que visita con frecuencia la antigua casa de Hilda en el bosque.

En esta tercera y última temporada conoceremos a Astrid, tía abuela de Hilda y tía de Johanna que vive en la pequeña localidad de Tofoten, a la que Johanna hace muchos años que no visita. Y también a Anders, el padre de Hilda, que quiere sentar por fin la cabeza y dejar la vida nómada para pasar más tiempo con su hija.

El mundo de Hilda, ya sea en el campo, en la ciudad de Trollberg o en el pueblo de Tofoten, está repleto de criaturas fantásticas como gigantes, trolls de roca, elfos, hadas, fantasmas y muchos más. Conocerles a ellos y sus costumbres nos abrirá un mundo oculto en el que lo importante es querer comprender a estos seres antes que actuar en función de unos prejuicios preconcebidos que en muchos casos acaban siendo erróneos, lo que es un autentico canto a la tolerancia y la diversidad que los niños pequeños pueden entender sin problemas.

El sentimiento de «sense-of-wonder» de Hilda me sigue pareciendo maravilloso, y en mi opinión es lo que hace que sus aventuras nos gusten a los padres tanto o más que a los más pequeños. La imaginación de todos los conceptos y la forma en que combina elementos fantásticos con otros más mundanos, funciona de maravilla y ayuda a que la inmersión en este mundo sea total. Independientemente de la edad, Hilda invita a los espectadores a unirse al misterio y la emoción de la aventura y a encontrar la magia en un mundo alegre y maravilloso. Aunque Hilda debe crecer y aceptar la vida en la ciudad, no tiene por qué dejar de lado su asombro infantil. Y nos dice que nosotros y nuestros hijos tampoco deberíamos hacerlo.

Dentro que la animación es muy básica y sugiere claramente los cuentos infantiles para niños menores de 10 años (que por otro lado es exactamente lo que son los comics de Luke Pearson), los valores que presenta me parecen universales y no adscritos únicamente a la infancia.

Y además de unas aventuras estupendas, el final de Hilda que hemos descubierto en esta tercera temporada me ha encantado. Un elemento que sobrevolaba a la protagonista era el hecho que tantos elementos sobrenaturales pasaran siempre a su alrededor. Esto podía ser por pura casualidad o tener otro motivo. Y las respuestas sobre el origen de la familia de Hilda (y por supuesto de su madre Johanna) han resultado super emocionantes, ofreciendo un climax satisfactorio que posiblemente sea lo mejor de la serie en su conjunto.

Hilda era una serie que nos encantaba a toda la familia, y este final me nos dejado en lo más alto. En lo referido a series familiares, ya me gustaría que todas tuvieran una historia que transmita valores universales de la forma en que lo hace esta serie. Si tenéis niños pequeños por supuesto esta serie es de visionado obligado. Pero incluso sin ellos os puedo imaginar viendo esta serie. Porque está super bien.

Comparto el trailer de este temporada final de Hilda:

Hilda me ha parecido una maravilla. Una serie que es MAGIA pura y que nos recuerda la importancia de la aventura. Ojalá todas las series familiares fueran tan buenas como Hilda.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Chicken Run: Amanecer de los nuggets de Sam Fell (Netflix)

Netflix ha estrenado estas navidades Chicken Run: Amanecer de los nuggets, la secuela de esa maravilla del stop-motion que es Chicken Run. Y el resultado es igual de divertido que la primera.

PUNTUACIÓN: 8/10

Después de desafiar a la muerte en la arriesgada fuga de la granja de Tweedy, Ginger ha cumplido su sueño: una tranquila reserva isleña para toda la panda, lejos de los peligros del mundo humano. Cuando ella y Rocky tienen una niñita llamada Molly, el final feliz de Ginger parece definitivo. Pero en el continente, el mundo gallináceo se enfrenta a una nueva y terrible amenaza. Esta vez Ginger y sus amigos, en vez de fugarse… ¡van a perpetrar un allanamiento! Aunque para ello deban poner en peligro su libertad, que tanto les costó conseguir. (FILMAFFINITY)

Chicken Run de 2000 es un clásico de la animación stop-motion. Han pasado más de veinte años para que esta continuación, que ha sido dirigida por Sam Fell, con un guion escrito por Karey Kirkpatrick, John O’Farrell y Rachel Tunnard, basado en una historia original de Kirkpatrick y O’Farrell. La película ha sido producida por Aardman Animations y Netflix Animation, y cuenta con fotografía de Dave Alex Riddett, Tristan Oliver y Frank Passingham, montaje de Mark Solomon y música de Harry Gregson-Williams

Entre las voces protagonistas en la versión original se encuentran Thandiwe Newton, Zachary Levi, Bella Ramsey, Romesh Ranganathan, David Bradley, Daniel Mays, Jane Horrocks, Imelda Staunton, Lynn Ferguson, Josie Sedgwick-Davies, Nick Mohammed y Miranda Richardson.

La primera película de Chicken Run recreó el clásico La gran evasión de Steve McQueen, con la valiente gallina Ginger intentado conseguir la fuga de todas las gallinas de la granja de la malvada Melisha Tweedy con la ayuda del aventurero Rocky Rhodes. En esta continuación la película parece que busca la inspiración en la serie de Misión Imposible, al plantear la infiltración en una instalación impenetrable para rescatar a la hija de Ginger y Rocky, Molly. Y que nos ofrecerá un montón de sorpresas y momentos super buenos a lo largo de los 98 minutos de duración,

Ver una película de animación stop-motion tiene un encanto especial. Un encanto que surge de la propia imperfección de este tipo de animación que mueve las figuras fotograma a fotograma y que sería imposible de conseguir con las perfectas técnicas de animación por ordenador. Dicho esto, hay algunos fondos que si están creados por ordenador, insertando delante a los personajes. Pero la integración de todos los elementos funciona de maravillando, creando una película que es una maravilla visual. Ver los gadgets de cada personaje, la isla donde viven las gallinas o la instalación en la que tienen que infiltrarse nos regala unos diseños buenísimos.

Esta nueva Chicken Run transmite unas vibraciones perfectas desde el primer fotograma, consiguiendo contar algo nuevo con unos personajes reconocibles que son todo amor y diversión de principio a fin. La nueva granja parece perfecta pero esconde un oscuro secreto que conecta con la primera película de forma perfecta, y la sensación de «más grande, más pelicroso» que se supone de una secuela está cubierta más que de sobra.

En realidad, ya sabía a lo que venía cuando me puse la película en Netflix, y en cierto sentido la verdad es que esta segunda película de Chicken Run es más de lo mismo. Pero mola tanto que me tuvo con la sonrisa en la cara de principio a fin, no le pido nada más a esta película. Lo único malo que se me ocurre es pensar que vayan a pasar otros 20 años para que el estudio Aardvark se anime a producir una tercera película. Espero que sea un éxito de audiencia en Netflix, y gracias al streaming el stop-motion siga dándonos películas tan chulas como esta.

Comparto el trailer de la película:

Chicken Run: El amanecer de los nuggets es una estupenda película que hará las delicias de todos los miembros de la familia.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Reflexiones de Domingo 1/2024: Propósitos de año nuevo

¡Feliz Domingo y Feliz Año 2024! Me doy cuenta que un 7 de enero igual es un poco tarde para desearte Feliz Año Nuevo, y los Reyes Magos ya pasaron a dejar sus regalos. Sin embargo, es el día perfecto para compartir con vosotros algunos propósitos para el 2024 desde el punto del frikerío comiquero.

INTENTAR SER MÁS FELIZ

¡WHOA! Seguro que habéis pensado «qué original». Cuando digo que tengo que intentar ser más feliz en mis aficiones me refiero a que debo centrarme en las cosas que me gustan y dejar de lado lo que no me satisface o claramente no está creado para mi. Resulta muchísimo más satisfactorio recomendar un comic, etc… que me gusta que entrar en la última polémica tuitera, cosa que no siempre consigo evitar.

En ese sentido, no se si os lo habéis preguntado, pero NO he visto Rebel Moon de Zack Snyder. Y si puedo evitarlo no lo haré. ¿Para qué perder mi tiempo en algo que se que no me va a gustar? Ya dejé que Snyder me tomara el pelo con esa ridiculez que fue Army of the dead, y como parece por los comentarios que nadie le ha dicho a la cara que no sabe escribir y que es un director de fotografía nefasto, creo que lo mejor en este caso es dejar que cada cual disfrute lo que prefiera.

A veces me auto-impongo unas obligaciones absurdas en lo referido a la publicación de este blog. Hoy se cumplen 1378 días publicando un artículo diario sin interrupción, una cifra que es alucinante. Pero reconozco que a veces resulta agotador pensar ver una película o una serie no para disfrutarla, sino para poder publicar la reseña correspondiente y cubrir un día del planning. Y es una mentalidad que no es sana ni a la larga creo que sea saludable para seguir disfrutando de mis aficiones, y del placer de escribir sobre cosas que me gustan. E implícito en esta afición es la obviedad que no todo me tiene que gustar, pero cuando analice algo, buscaré expresar mis opiniones de la forma más respetuosa posible. Pero también de la forma más clara, porque si algo no me gustó lo tengo que decir, no soy de los que creen que todo que hace X es bueno y por tanto no puedo publicar nada malo de ellos. Si algo me gusta lo diré, y lo mismo si no lo hizo.

Y eso no significa entrar en una espiral endogámica en la que solo leeré comics de Jed Mackay o Mark Waid. Por ejemplo, me apetecía ver Saltburn de Emerald Fennell, la nueva película de la directora de una joven prometedora que está disponible en Prime. Y aunque su opera prima me dejó frío, quise dar una oportunidad a la película, y me animé a verla con mentalidad de dejarme entretener. La semana que viene podréis leer mi reseña. Pero entiendo que una cosa es probar cosas diferentes aún a sabiendas que no todo me puede funcionar, y otra es pagar por ver o leer algo que sabes que no te va a gustar. No tiene nada que ver.

Dicho esto, la situación económica no está precisamente boyante, y hay muchísimas más cosas que querría leer que se que disfrutaría que presupuesto para hacerlo. O tiempo, que van de la mano. Y soy mucho más feliz con mis comics de Robert Kirkman, Ed Brubaker, Mark Millar o Daniel Warren Johnson que lamentándome porque el último comic de Tini Howard es una castaña ilegible. Es por ello que espero que las Tini Howard de la vida sean disfrutadas por su público, sea cual sea, pero no quiero pagar por algo que no me gusta. Lo que nos lleva al segundo punto.

SEGUIR PONIENDO MI CARTERA DONDE PONGO MIS OPINIONES

Respeto a todo el mundo y se que la situación económica de mucha gente es muchísimo peor que la mía. Dicho esto, en mi caso creo que si algo te gusta debes apoyarlo con tu dinero. No con tus opiniones online, (que daño no van a hacer), sino con pasta que haga que a ese autor le sea rentable seguir trabajando en lo suyo. Eso es aplicable a todo, desde Transformers de DWJ, la nueva película de Matthew Vaughn o la nueva novela de Brandon Sanderson.

Me encanta gastar mi dinero en cosas que me hacen feliz. (Dentro de un orden, que no estamos para volvernos locos). Por eso mismo pagaré religiosamente por la Biblioteca Marvel a pesar de la subida de casi 2 €uros con que Panini nos ha castigado en este 2024. Porque me apetece tener estos comics y en muchos casos leerlos por primera vez. A pesar de todas las cosas que no han envejecido especialmente bien.

Dicho esto, no me gusta la política saca-cuartos de Panini que se refleja en duplicar grapas con contenidos ajenos a esa colección. Siempre que pueda, voy a intentar NO apoyar estas prácticas con las que me parece que se están riendo de los lectores. No compro Inmortal X-Men y tampoco Patrulla-X, y me plantearé dejar de comprar Los Vengadores si tras Avengers Inc. Panini pensara seguir publicando miniseries de segunda y tercera fila en esta grapa.

Otro tema es ECC. La verdad es que compro muy pocos comics de DC. Pero resulta que los que compra mi hermano Fernando lo hace en inglés. Empezando por Nightwing, hasta que la dejamos por el bajón de calidad sin Bruno Redondo. Actualmente compramos World´s Finest y Shazam! de Mark Waid y Dan Mora, y la JSA de Geoff Johns y varios artistas. Comprar grapas USA es complejo, y daría para un artículo, pero al menos cuando compras en americano no te encuentras sacacuartos como los de Panini o ECC. Dentro del ámbito indy, sigo buscando nuevos autores para ver si me gustan. Y creo que sale a cuenta probar cosas nuevas en el ámbito del comic, sobre todo pensando en la facilidad que Amazon me ofrece para comprar tomos USA.

Pero en otros ámbitos, me parece curioso que igual por la parte de «poner mi cartera donde pongo mis opiniones», últimamente no he conectado con Taika Waititi, por un lado con su trabajo como guionista y director de Thor Love & Thunder, y por otro por algunas opiniones expresadas en los pasados meses. Y quizá por eso, NO me apetece ver en el cine Next gols wins, su última película. Desde luego, ni se me ocurriría pagar por verla en el cine. Cuando una película no gusta, el resultado es no querer ver lo siguiente que haga ese director.

NO MANTENER SUSCRIPCIONES «CAUTIVAS» POR OBLIGACIÓN

Llevo tiempo planteándome darme de baja de Netflix y de Disney+.

Netflix siempre tiene alguna joya que está super chula, estas navidades vi la nueva película de Chicken Run y la 3ª temporada de Hilda, y ambas me gustaron mucho. Pero junto a esto todos sabemos lo de los contenidos mediocres con que nos inunda todas las semanas. ¿Para qué ver la última serie mediocre cuando estoy viendo Para toda la humanidad en Apple TV? La clave debería ser no estar suscrito siempre, sino sólo los meses en que estrenen cosas que me llamen la atención. Y desde luego, no ver el último estreno de Netflix que no pinta bien cuando hay tantas cosas mejores que ver en otras plataformas.

Esto mismo sería para aplicación para Disney+ en cuanto acabe mi suscripción anual en marzo. Aparte de la calidad cuestionable de muchos contenidos (Invasión secreta), está el hecho que tampoco estrenan tantas cosas interesantes todos los meses. O al menos, que me interesen a mi. La opción de suscribirme unos meses a una plataforma concreta y aprovechar esos meses para «quemar» los últimos estrenos de esa cadena es algo que me está funcionando para HBO Max y Apple TV, y no veo por qué no aplicarlo también a estas plataformas. De hecho, creo que este 2024 dejaré de suscribirme por sistema o por un concepto mal entendido de obligación como fan de Marvel y Star Wars.

LEER MÁS LIBROS

Cada vez me cuesta encontrar el tiempo para leer libros, actualidad que en realidad me encanta. Pero en mi caso no puedo sentarme 30 minutos para leer un capítulo de una novela y dejarlo. Mi cabeza no funciona así. Cuando me pongo, necesito al menos un par de horas para leer tranquilo al menos 100 páginas y me quede con sensación que la lectura me ha cundido.

En 2023 solo leí 15 novelas, muchas menos que años anteriores. Y me encantan Sanderson, Abercrombie, Terry Pratchett o Adrian Tchaikovsky, pero cada vez me cuesta más. Espero poder corregir esto y poder leer al menos 18 novelas este año. Y, de nuevo, no hacerlo como una obligación que «tengo que hacer», sino para disfrutar de una actividad que realmente me gusta y me ofrece cosas que ningún otro medio me da.

Seguro que me he dejado alguna cosa que quería comentar. Pero creo que como propósitos de 2024 con esto ya tengo más que suficiente para empezar el año. Otra cosa que me gustaría hacer es mantener viva este formato de «Reflexiones de Domingo». Y dentro de no forzar una periodicidad obligatoria si no encuentro temas interesantes que tratar, creo que plantear un objetivo de un artículo cada dos semanas es algo que puedo hacer y espero, me permita hablar de temas que encuentres interesantes.

Por cierto, ¿Hay algún tema que te gustaría que comentara? Hablo de temas de actualidad, pero también algún comic que igual no he leído y que me recomiendas. Si me queréis comentar, estaré encantado de contestaros, en la medida de mis posibilidades.

Gracias por leer este post. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

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