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Crítica de Do a powerbomb 3 de Daniel Warren Johnson (Image Comics)

Comienza el torneo de lucha libre Deathlyfe en el tercer número de Do a powerbomb de Daniel Warren Johnson, con color de Mike Spicer, y las cosas no pueden estar más apasionantes.

PUNTUACIÓN: 8/10

Lona y Cobrasun preparan la mejor estrategia posible para su enfrentamiento en la primera ronda del torneo con el poderoso ORANGABANG. ¡Y atentos con su movimiento final!

Daniel Warren Johnson es un crack. Para los que leéis habitualmente el blog esta afirmación seguro no es una sorpresa, ya que lo digo casi con cada comic suyo que reseño. Pero es que es verdad, la capacidad que tiene de hacer que cada número sea una lectura satisfactoria en si mismo y a la vez incluya un momentazo visual increíble que además añade una nueva capa emocional a los protagonistas es digna de elogio. Aunque DWJ hace que parezca fácil, no lo es en absoluto.

El comic en si sigue el esquema básico esperable de este tipo de historias, al empezar el torneo de wrestling galáctico Deathlyfe con la presentación de las parejas que compiten en el torneo y asistir al primer combate de cuartos del dúo Sun & Steel. Y es interesante que a pesar de tener una importante limitación de espacio al tratarse de una grapa de veinticinco páginas, Johnson consigue que el combate tenga una fuerza y un dramatismo alucinante. De hecho, el combo con el que finaliza el combate es una imagen alucinante que hizo que me levantara de la silla para ovacionar a DWJ. Hay que destacar también la espectacular rotulación de Russ Wotton, que aporta un plus de dinamismo al ya alucinante dibujo de DWJ y se confirma como el complemento perfecto junto al color de Mike Spicer.

Dentro que estamos ante un comic ligero de acción, DWJ consigue dar la suficiente caracterización a los diferentes luchadores para que te interesen y quieras saber más de ellos, como es el caso de los Orangabang de este número. También confirma a la pareja que van a ser los bad-boys del evento de wrestling, F.Y.S.O. Y anticipa el que será el combate de semifinales contra unos rivales aún más peligrosos. Realmente no se puede pedir más a un comics que además transmite el amor de DWJ por el mundo de la lucha libre. Amor por un deporte / espectáculo con sus cosas buenas y malas.

Comparto las primeras páginas del comic:

Para NO ser un fan del wrestling, me flipa lo mucho que estoy disfrutando con Do a Powerbomb. Un comic super recomendable que creo que voy a releer muchísimas veces una vez tenga completa la colección.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Leyendo Los Vengadores de Jonathan Hickman – Parte 3: Pecado Original

Tras el exitazo de Infinity, la etapa de Jonathan Hickman en Vengadores y Nuevos Vengadores sufrió un bache importante en su segundo año a cargo de estas colecciones. En la tercera parte de mi relectura de esta etapa (puedes leer aquí las partes uno y dos), analizo Los Vengadores 24.1-34 y Nuevos Vengadores 13-23.

LOS VENGADORES 24.NOW – 34 de Jonathan Hickman, Esad Ribic, Salvador Larroca y Leinil Francis Yu (Diciembre 2013 – Agosto 2014)

Tras un primer año modélico y un excelente evento como fue Infinity, la cosa pintaba bien para la franquicia Vengadora. De hecho, aunque no es el motivo de estas entradas centradas en la etapa de Jonathan Hickman, durante estos años de 2013/14 Marvel publicaba además de los Vengadores y Nuevos Vengadores, otros comics satélites como Secret Avengers, Might Avengers o Avengers A.I. De hecho, el mes siguiente de la publicación de este número 24.Now (conectando con el nuevo branding de Marvel All-New Marvel Now), Marvel empezó a publicar Avengers World, que de alguna manera fue la tercera colección de Hickman durante este periodo. Por cierto, la semana que viene analizaré los 21 números de esta colección.

Empezando a valorar esta etapa, el número 24.Now se planteaba como un número perfecto para que nuevos lectores se reengancharan a la colección, y Hickman se pone en plan cósmico para mostrarnos una historia muy loca de viajes en el tiempo y un un planeta errante que se dirige hacia la Tierra en el que todo ello forma parte de la gran historia río de Hickman. Este comic ya muestra el que es el gran problema de Marvel con el baile de dibujantes. Tras su exitosa etapa en Thor con Jason Aaron, Marvel pensó en Esad Ribic para dibujar este comic como forma de resaltar el elemento cósmico más-grande-que-la-vida que los nuevos lectores podrían esperar de este comic. Sin embargo, no me acaba de gustar las páginas de Ribic en este comic, quedando confusas y casi como si estuvieran desenfocadas a la hora de imprimir el comic. Además, Ribic no llega a dibujar todo el comic, y encontramos páginas dibujadas por Salvador Larroca, Mike Deodato jr y Butch Guice que so como un huevo y una castaña. Si este comic tenía que mostrar lo mejor de lo mejor a los lectores, creo que no acaba de conseguirlo.

En los números 25 a 28 tenemos un arco de 4 números dibujados por Salvador Larroca con color de Frank Martin. En este arco I.M.A., tras las incursiones el siguiente gran villano de la etapa de Hickman, siguiendo con sus experimentos, ha traído de otra realidad a una versión malvada de los Vengadores originales. Tras intentar cubrir sus huellas enviando a sus nuevos Adaptoides, finalmente los Vengadores de nuestra realidad se verán involucrados y con una gran pelea posterior. Las repercusiones de este arco son más o menos impactantes. Por un lado, conoceremos que tras adquirir consciencia y marcharse a vivir nuevas experiencias, los super Adaptoides de I.M.A. llegaron a convertirse en los Mapmakers de otra realidad.

Por otro lado, unos de los puntos fuertes de Hickman que me gusta mucho es que dió mucha importancia a Bruce Banner, realizando funciones del científico del grupo. En este arco, Banner acaba sumando dos más dos y averigua que Tony Stark ha activado a los Illuminati a espaldas de sus compañeros. Sin alternativa, Stark decide convertir a Banner en miembro, saltando a la colección de Nuevos Vengadores. Y por cierto, ¿hay un segundo Banner (el de la tierra alternativa) vivo y prisionero por SHIELD? ¿Qué pasó con eso?

Este arco está correcto pero le encuentro dos problemas. El primero y el más importante es el dibujo de Salvador Larroca, que no me gusta nada y me saca de la lectura. Reconozco que esto es algo personalísimo y que otros lectores no tendrán problema con la estática narrativa de Larroca y sus copias baratas de photoshop, pero no es mi caso. Pero hay in segundo problema, y es que en este arco tenemos una versión malvada de los Vengadores de otra realidad, pero este arco se junta con lo que estaba pasando en ese momento en Nuevos Vengadores, en los que al mismo tiempo veíamos otras realidades alternativas, quedando de alguna manera repetitivo. La conexión Adaptoides – Mapmakers o el fichaje de Banner para los Illuminatis me parece demasiado poco para lo visto en estas páginas.

El siguiente arco enlaza con el evento Original Sin, pero sólo de forma tangencial. Tras la traición con borrado de recuerdos incluidos, Hickman aprovecha el evento escrito por Jason Aaron para hacer que Steve recuerde estos hechos y monte en cólera. Sin embargo, lo que llega a continuación es un alargadísimo arco de 6 números en los que los Vengadores son lanzados por el tiempo hacia el futuro, lo que supone un enorme bajón respecto a lo leído hasta este momento. De hecho, este arco de Original Sin puede ser sin duda el peor arco de toda la etapa de Vengadores.

Un motivo importante para NO conectar con este arco publicado quincenalemente en USA fue que estuvo dibujado por Leiil Francis Yu con tintas de Gerry Alanguilan y color de Sunny Gho. Y en este arco encontramos al Yu vago, el que no sabe como imaginar los diferentes mundos futuros que se irán encontrando en cada grapa y decide ni intentarlo, entregando páginas y páginas sin fondos en los que se nota demasiado que a Marvel le valía todo con tal de que entregara los comics quincenalmente. Narrativamente, este YU está mucho peor que el que vimos 6 meses antes en Infinity, en mi opinión, y lastra muchísimo la experiencia lectora.

Sumado a esto, Hickman aprovecha este arco para conectar varios elementos que van desde el comienzo de su etapa, entre los que encontramos la Gema del Tiempo perdida en Nuevos Vengadores, así como el destino del planeta de la primera incursión de ese comics: Además, usa de nuevos al Franklyn Richards del futuro al que ya vimos en el número 24-Now. Sin embargo, aparte de mostrar lo listo que es Hickman y como estaba todo conectado desde el principio recordándonos que esto es una historia-río, de nuevo estos detalles me parecen demasiado poco, demasiado tarde.

Hay otro elemento más profundo y es que aquí empiezo a ver problemas de caracterización graves en Steve Rogers. Está claro que hay que forzar el conflicto con Tony Stark, y desde el comienzo de la etapa Hickman ya nos indicaba que Rogers simboliza la VIDA, mientras que Stark es la MUERTE. Pero dentro que es normal que Steve se sienta traicionado, la forma en que se pone como un talibán queriendo encerrar a los Illuminati por sus acciones presenta dos problemas principales.

El primero y principal es que recordando Civil War de Millar y McNiven en el que claramente su bando contra el Acta de Registro de Superhéroes tenía razón y el bando de Stark estaba moralmente equivocado, a pesar del final de la miniserie. Sin embargo, sus acciones sin matices en estas grapas (y en los comics posteriores) consiguieron que creo que por primera y única vez en toda mi vida leyendo comics Marvel, sintiera que el Capitán América estaba equivocado y sus acciones eran terriblemente erróneas y dañinas para la supervivencia de la Tierra ante la llegada de nuevas Incusiones.

y es que el segundo problema es que todos en condiciones normales aplaudimos a Steve con sus valores de «salvar a todos», que están muy bien. Pero Hickman ha planteado una situación límite al nivel de «Superman rompe cuello a Zod en MoS» en la que esos valores no son posibles. La situación es de blanco o negro, cuando llega una incursión o salvas un planeta a costa del otro, o las dos realidades acabarán destruidas. Cuando echa en cara Stark (y los demás Illuminti) que han destruido mundos para salvar a la Tierra, la respuesta automática sería «¿y tú cómo lo harías?» De hecho, Rogers en Infinity acaba de masacrar a decenas de miles de los Constructores que se dirigían a la Tierra para destruirla, a una escala de genocidio de la especia. Que según el caso las muertes sean aceptables para salvar en la Tierra (cuando lo manda él) y en otros no le deja en una posición super hipócrita. Si, entiendo el matiz de que los planetas de la otra realidad que caen en la Incursión también son víctimas de la situación, no son villanos a los que derrotar, pero o se hace algo o la alternativa es dejar morir a la Tierra 616. Blanco o negro. Sobre ello, hablo más en profundidad en mi valoración de Nuevos Vengadores. Pero como digo, Hickman convierte a Rogers casi en el villano debido a su intransigencia, lo cual me parece un pecado gordísimo.

En resumen, estos 11 números de Vengadores se sintieron como un paso atrás, estos comics están y se sienten muy alejados de la potencias y el entusiasmo que Jerope Opeña nos transmitió al principio de la etapa. Y a continuación, llegaría el climax de Hickman que nos contó en el arco Time runs out, cuya valoración dejo para la quinta parte de esta serie de artículos.

PUNTUACIÓN: 6/10

NUEVOS VENGADORES 13 – 23 de Jonathan Hickman, Simone Bianchi, Rags Morales, Valerio Schiti y Kev Walker (Diciembre 2013 – Agosto 2014)

Si el primer año de Hickman transmitía la idea que el comic realmente importante de su historia río era Nuevos Vengadores, esa sensación se hizo aún más palpable en estos meses, sobre todo teniendo en cuenta que los arcos de Vengadores no consiguieron mantener el nivel anterior.

Un elemento importante a resaltar es que a pesar que Hickman plantea miniarcos que serán dibujados por un dibujante diferente para intentar mantener cierta coherencia, realmente se tratan de capítulos dentro de la misma historia-río centrada en mostrarnos las situaciones a las que tendrán que enfrentarse los Illuminati para detener a las siguientes incursiones que suponen un evento de extinción para toda la realidad 616.

El primer año de Nuevos Vengadores tuvo únicamente dos dibujantes: Steve Epting y Mike Deodato Jr, lo cual me parece una buenísima media de 6 comics por dibujante. Para el segundo año de Hickman en Nuevos Vengadores Marvel aceleró el ritmo de publicación, publicando 11 grapas en 9 meses, haciendo que durante varios meses la colección tuviera periodicidad quincenal. Durante este mismo periodo de tiempo, Marvel también publicó 11 grapas de Vengadores.

De esta forma, Simone Bianchi con color de Adriano Dell´Alpi dibuja los números 13 a 15, en la que recordando un elemento que Hickman ya mostró en 4 Fantásticos, los Illuminatti construyen un Puente que les permita ver otras realidades, de forma que los héroes puedan conocer la forma en que otras realidades se enfrentan a las incursiones. En este arco descubriremos como varias realidades han sido destruidas por los Black Priests o la poderosos Sidera Maris de los Mapmakers y, en último término, que Black Swam no es una buena persona en su realidad.

Quizá el problema de ese primer arco es el dibujo de Simone Bianchi, un artista que estuvo muy de moda durante esa época en Marvel (¿qué habrá sido de él? Le tengo super perdido, supongo que seguirá trabajando en el mercado europeo), pero que dentro de tener un estilo muy resultón resulta agotador por lo recargadas que están sus páginas fallando bastante en la fluidez narrativa.

El siguiente miniarco empezó con el número 16.NOW, un número resaltado con el nuevo branding .NOW para mostrar que se trataba de un buen punto de entrada para nuevos lectores. Los números 16 y17 están dibujados por Rags Morales con color de Frank Martin, y en ellos descubrimos una tierra alternativa en la que sus héroes, The Great Society (una versión poco disimulada de la Liga de la Justicia), han conseguido detener el avance de una incursión dirigida contra su realidad. Lo malo es que tras conocer a estos héroes, los Illuminati descubren que esa realidad de héroes está en rumbo de colisión contra la tierra 616. En paralelo, tras ser humillado por Evony Maw durante Infinitu, Stephen Extraño viajapor diferentes realidades buscando acumular un poder que le permita salvar a la Tierra y no volver a sentirse como un pelele en manos de gente más poderosa que él. Una búsqueda que puede costarle el alma a Extraño

El comic es correcto, pero encuentro super desubicado a Rags Morales dibujando estas grapas. Morales es un artista sobre todo de DC que brilló por ejemplo en Identity Crisis con el guionista Brad Meltzer, con un estilo en el que destaca la forma en que transmite los sentimientos de los personajes, con unas facciones y una dinámica corporal super chula, por ejemplo en las manos. Sin embargo, no se si porque no le acaba de molar lo que irse a Marvel para tener que dibujar a unos trasuntos de la Liga de la Justicia o porque están pasando en la página demasiadas cosas a demasiados personajes, pero no hay ninguna página realmente chula que me haya encantado en estas dos grapas.

Siendo correctas estas cinco grapas, en estos números vemos como los Illuminati miran a través del Puente construido por Richards lo que otras personas y seres realizan en otras realidades. Esto en parte es un problema, ya que al final lo que quieres al comprar un comic es que sea TU héroe el que actúe y salve la situación. Si a esto le sumamos el primer arco de Vengadores dibujado por Salvador Larroca, tenemos unos meses en los que estas aventuras NO eran nada del otro mundo, lo cual obviamente es un problema.

Conociendo a Hickman, sabes que no hay nada gratuito en su historia río. Bueno, todo el arco de Original Sin es bastante gratuito, las cosas como son. Pero estos cinco números han servido para presentar el que será el gran shock al que tendrán que enfrentarse a los Illuminati, al encontrarse en la siguiente Incursión un mundo de héroes, no mundos deshabitados o dominados por villanos como hasta ahora.

El enfrentamiento de los Illuminati frente a The Great Society se desarrolla en los números 18 a 21, unos comics dibujados por un primerizo Valerio Schiti con color de Frank Martin. Y son comics que no acaban de funcionar, la verdad. Por un lado el dibujo de Schiti es flojito, nada que ver con lo que nos está ofreciendo en 2021/22 en comics como Empyre o SWORD. Esto ya es en si un problema.

Como elemento positivo, Hickman sigue con las conexiones entre Vengadores y Nuevos Vengadores, y si en el número 28 de los primeros Banner pasa a formar parte de los Illuminati, inmediatamente a continuación en el número 18 ya está con ellos desde el principio. Pero la cosa empeora dado que a pesar de haber tenido dos grapas previas para presentar a The Great Society y buscar que empaticemos con ellos, lo que a su vez aumentará el drama ante lo que está por venir, realmente los personajes no pueden darnos más igual. De hecho, tampoco Hickman se ha esmerado en darles ninguna profundidad dado que son meros engranajes en su narrativa. Y esto también se nota.

A esto hay que sumar que el enfrentamiento entre los dos super grupos tampoco mola demasiado. Aparte del dibujo de Schiti, Hickman tampoco plantea usos interesantes de los poderes o coreografías con elementos reseñables, quedando unos comics bastante flojos y con varias trampas narrativas en unos comics que tampoco me estaban encantado par comenzar. Por ejemplo, cuando The Great Society parece que va a vencer estos enfrentamientos sin chispa, llega Doctor Extraño en modo deus-ex-machina venciendo y matando a los héroes con sus nuevos poderes malvados. Lo cual no es más que el siguiente paso que nos llega al climax del arco, con el último giro que se cuenta en el número 21.

Porque el arco no va de que los Illuminati luchen contra otros héroes, sino que cuando llega el momento clave, dada su naturaleza heroica NO son capaces de hacer estallar la bomba en la otra realidad, ni aunque eso provoque la muerte de su propia realidad. Este final resulta bastante anticlimático, porque finalmente es Namor el que da el paso adelante y hace lo que debe hacerse para salvar al planeta. De hecho, pensándolo en perspectiva, aparte de alguna conversación suya con T´Challa y de la guerra Wakanda – Atlantis que siempre parece estar en segundo plano, Namor no había hecho nada relevante que justifique su presencia en el comic. Hickman le tuvo durante estos casi 2 años en el comic casi únicamente para que actuara como lo hace en este momento clave de la historia.

El epílogo de estos dramáticos sucesos se contará en los números 22 y 23 que cierran esta etapa, unos números dibujados por Kev Walker y con color de Frank Martin. En ellos, asistiremos a la desbandada de los Illuminati al no poder asumir la destrucción de un mundo inocente (y su realidad) por su acción directa, no sin antes tachar a Namor de villano por hacer lo que el resto de personajes no tuvo el coraje de hacer, ofreciendo un conveniente chivo expiatorio. Kev Walker es un dibujante sólo correcto y es la puntilla que confirma que este grupo de comics no ha estado al nivel gráfico que tuvieron la primera docena de números.

El número 24 es un comic penoso en el que Hickman deja en evidencia la trampa de su historia río. Ante la inminente llegada de una nueva incursión, castigados por la culpa de los sucesos previos los Illuminati… ¿no hacen nada y dejan morir a toda la realidad? ¿En serio? Este es uno de los comics más bochornosos de la historia de Marvel, la verdad. Tanta chorrada durante toda la etapa con que un rey, por ejemplo el de Wakanda, hace lo que hay que hacer para salvar a sus súbditos y tiene una moralidad diferente a la de las personas «normales», y en el momento clave pudiendo actuar, prefiere pegar un último polvete. Penoso. De hecho, deciden no actúan ni por omisión, es decir, no hago nada pero le paso el testigo a Victor Von Doom que seguro él no tendrá ningún reparo en hacer lo que haya que hacer y salvar la realidad. No, me tumbo a dormir y buenas noches.

Por suerte, llega la nueva pirueta narrativa de Hickman, ya que la realidad no muere como todos esperaban. Cuando vuelven a reunirse, descubren que Namor no se ha quedado de brazos cruzados y ha liberado a Thanos, Terrax, Black Swam, Proxima Mightnight y Corvus Glaive formando The Cabal, un grupo super poderoso con potencia de fuego suficiente para arrasar a todas las realidades con las que se crucen, asegurando que la Tierra 616 sobrevivirá hasta el final de las incursiones. Este giro tiene trampa, claro, porque Hickman plantea que la Cábala no sólo quiere activar la bomba que destruye la otra realidad, sino que su sed de sangre provoca que antes arrasen estar realidades y a sus habitantes, convirtiéndoles en unos villanos sin matices de la función.

Los comics de superhéroes no son el mundo real, aunque a veces intenten engañarnos con un supuesto realismo que no es tal. Y en este mundo de valores morales superiores, puede ser factible que Reed Richards no pudiera activar una bomba que acabara con una realidad, pero que llegado el caso ninguno de los 6 seres más poderosos de universo Marvel, Iron Man, Mr. Fantástico, la Bestia, Hulk, Doctor Extraño y Rayo Negro no puedan hacerlo y tenga que llegar Namor para hacer el trabajo sucio me rompe completamente la suspensión de credulidad. ¿Rayo Negro NO accionaría la bomba?

Todo esto sumado a un Steve Rogers que me rompe la narrativa de los Vengadores. Por todo lo anterior, estos comics me han gustado mucho menos que los comics iniciales. De hecho, no los recordaba tan montoneros sobre todo de dibujo, pero también viéndoles las costuras a la narrativa de Hickman.

A partir de ahora, ya sólo queda la ultima fase de la etapa de Hickman en las colecciones, que desarrollaron el arco Time runs out. Pero antes, la semana que viene reseñaré primero los 21 números de la colección satélite Avengers World. ¡Nos vemos la semana que viene!

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Conan: El Cimmerio 2 El Coloso Negro de Vicent Brugeas y Ronan Toulhoat (Planeta Cómic)

Ya tengo el segundo tomo de la versión europea de Conan que está publicando en España Planeta Comics. El coloso Negro de Vicent Brugeas y Ronan Toulhot me ha sorprendido muy positivamente y me parece una compra obligada para todos los fans del personaje creado por Robert E. Howard.

PUNTUACIÓN: 8/10

Versión francobelga del legendario personaje.

«¡Nací en un campo de batalla! El sonido metálico de las espadas y los gritos de los moribundos fueron mis primeras nanas».

Los autores Vincent Brugeas y Ronan Toulhoat adaptan EL COLOSO NEGRO en el segundo volumen de CONAN: EL CIMMERIO.

Conan celebra 40 años en Planeta con la nueva edición de sus historias con Glenat, adaptando las novelas originales de Robert E. Howard, trayendo el mejor Conan, el más auténtico y el que sus seguidores más valoran a día de hoy. En una colección de álbumes que siguen el original hasta el mínimo detalle.

El Coloso Negro fue publicado por la revista Weird Tales en junio de 1933, siendo la séptima historia que Robert E. Howard escribió de Conan, su personaje fetiche. Esta historia ya fue adaptada en su momento por Roy Thomas durante su etapa en Marvel, pero la edición actual europea de la mano de Glénat, que a su vez a sido publicada en España por Planeta Comic, opta por volver a la fuente original para hacer una adaptación lo más fiel posible.

Lo primero que me ha llamado la atención es la imagen que Ronan Toulhoat nos ofrece de Conan, muy alejada de la versión icónica de Frank Frazetta o John Buscema pero más cerca de lo que posiblemente Howard imaginara para el personaje, con un pelo largo rizado que recordaría a un celta o un escocés, y con una cota de malla y capa carmesí. Y aunque reconozco que este cambio que me ha chocado y me ha costado acostumbrarme a él, la verdad es que el dibujo de Toulhoat me ha flipado. Aparte del diseño de personajes, me encanta la narrativa que muestra en la batalla, mostrando perfectamente el avance de las diferentes fuerzas resaltando la escala de la batalla que está teniendo lugar, y el salvajismo que se encuentra Conan en el dentro del combate. Me ha llamado además la atención el uso predominante del color color como gama cromática elegida por Toulhoat para contar esta historia. En resumen, la verdad es que el dibujo de este álbum me ha gustado mucho, mucho, la verdad.

Junto al dibujo perfecto, la historia de El coloso negro, adaptada por Vincent Brugeas me ha gustado mucho también. Las típicas historias de Conan suelen girar en torno a un vagabundo que se encuentra en unas ruinas de una ciudad perdida un tesoro y un monstruo, quedándose además con una joven ligera de ropa al final de la historia. Y aunque en este tomo también hay mujeres ligeras de ropa y un tesoro en una ciudad perdida, Howard planteó esta historia casi como una novela histórica planteada para contarnos el desarrollo de una batalla que tuvo lugar en la actualidad. Frente al Conan ladrón y forajido aquí le tenemos en una versión de general de los ejércitos de Khoraja, teniendo que motivar a sus hombres para la batalla. Junto a esto, la princesa Yasmela es muy diferente de la salvaje Bêlit que conocimos en el volumen anterior, y aunque Conan al final debe salvarla del mago malvado, ofrece una versión femenina interesante que no es un estereotipo sexualizado vacío.

Este volumen adapta el relato de Howard en 64 páginas, y sin haber leído la historia original en prosa, creo que el formato álbum le viene perfecto a la historia, pudiendo por ejemplo emplear 8 páginas en un prólogo protagonizado por el ladrón Shevatas que resulta super inesperado, o en el climax final con un montón de páginas para mostrar la brutal batalla con la escala y la brutalidad que debe tener estos combates a muerte. El formato en este caso creo que le viene perfectamente a la historia. Y el caso es que no recuerdo la adaptación de esta historia que Roy Thomas hizo en La Espada Salvaje de Conan, pero el tono para adultos de este álbum le va de maravilla al conjunto.

La edición de Planeta de El coloso negro me ha gustado si cabe más al tener en cuenta que esta historia de Howard es muy diferente de La Reina de la Costa Negra, el primer tomo publicado en España. No se si la edición francobelga de este Conan el Cimmerio sigue este mismo orden, pero el contraste entre ambas historia y los dibujantes contratados creo que le va de maravilla a la colección y me hizo que disfrutara un montón este tomo. Espero de verdad que Planeta tenga éxito con estos comics y podamos tener muy pronto el tercero.

Comparto varias páginas del comic:

Conan el Cimmerio 2: El coloso negro ha sido una estupenda aventura que muestra una faceta poco habitual en el personaje creado por Robert E. Howard, contado desde un punto de vista europeo que me ha encantado.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de By night vol. 1 de John Allison y Christine Larsen (Fandogamia)

Tras disfrutar de Giant Days, aproveché el pasado salón Comic Barcelona 2022 para comprar en el stand de Fandogamia el primer volumen de By Night, escrita por John Allison y dibujada por Christine Larsen, con color de Sarah Stern.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Algo está pasando en Spectrum, Dakota del Sur, el hogar de Jane Langstaff y Heather Meadows, mejores amigas en el insti. Spectrum es una floreciente ciudad que hace ya mucho que dejó de florecer. Nada queda de su vieja gloria salvo la finca de Charleswood, donde se encuentra la fábrica de engranajes de Charlesco, envuelta por el misterio de la desaparición de su fundador… pero en las profundidades de Charleswood, oculta, hay una máquina conocida como el Eidolón, capaz de abrir una puerta a otra dimensión. John Allison, y la artista Christine Larsen (Hora de Aventuras) te invitan a viajar a un mundo más allá del Eidolón, repleto de extrañas criaturas y fantásticas aventuras.

En comparación con Giant Days que es una serie abierta, John Allison planteó By night como un comic de 12 números con un final claro desde el principio. Y de nuevo con la comparación, frente al slice-of-life de las jóvenes universitarias, aquí Allison ha optado por una historia de ficción sobrenatural con dos amigas, Jane y Heather, de personalidades muy diferentes cuya relación se enfrió cuando la segunda se marchó a la universidad.

La ambientación de Allison tiene su interés, al mostrar un pueblo que era próspero hasta que la desaparición del dueño de CharlesCo provocó la debacle de la empresa, algo que recuerda a decenas ¿cientos? de pueblos pequeños que dependían completamente de una industria y que sufrieron cuando ésta desapareció. En este caso, Allison opta por una historia con una vertiente fantástica para explicar esta desaparición, mostrando un mundo en otra dimensión en el que las posibilidades son enormes.

Lamentablemente, el conjunto de este primer volumen se me queda a medio camino de todo. Las protagonistas no acaban de interesarme y sobre todo Heather me cae mal, y de momento el mundo fantástico es todo excepto eso, siendo un fail importante que no transmite ninguna emoción. Por supuesto, de sensación de amenaza mejor olvidarse, muchos menos plantear algo que pudiera sugerir terror.

El principal problema de By night es el apartado gráfico, con una flojísima Christine Larsen en el dibujo con color de Sarah Stern. Incluso entendiendo que este comic se plantee como un all-ages, cosa por otro lado cuestionable dado que las protagonistas son universitarias mayores de edad luego el target como mucho sería juvenil / young-adults, no es muy aceptable este dibujo tenga un feeling casi amateur, con unas figuras super básicas que no transmiten nada y unas viñetas casi sin fondos. Es que hay que negar la mayor, aunque el comic fuera para niños, el dibujo no puede ser montonero pensando que total, los niños consumen lo que les echen.

Leo en la sinopsis que Larsen ha trabajado en Hora de Aventuras y acepto que la popular serie de animación tiene un estilo de dibujo super básico que en todo caso no impide contar la historia en formato televisivo. Pero en el comic no basta con dibujar viñetas, tienes que plantear una narrativa que fluya entre ellas para contar la historia, y es algo que no he encontrado en este comic. Hablaba que el comic falla en la ambientación fantástica y en transmitir emoción, y todo ello es achacable a un dibujo en mi opinión deficiente. Si esta misma historia estuviera dibujada por Max Sarin (artista de Giant Days), ¡anda que no cambiaría la cosa!!

Por un lado, el hecho que son tan sólo tres tomos me invita a comprar los otros dos para tener la obra completa y saber cómo termina la historia. La super económica edición de Fandogamia también invita a la compra, las cosas como son. Pero la verdad es que con este dibujo tan tan flojo se me quitan completamente las ganas de gastar mi dinero en este comic.

Comparto algunas páginas del comic:

By night no es tan divertido comparado con Giant days ni tiene un dibujo igual de carismático, pero creo que puede gustar a un público de comics all-ages o young-adults

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Leyendo Los Vengadores de Jonathan Hickman – Parte 2: Infinity

Segunda parte de de mi relectura de la etapa de Jonathan Hickman en Los Vengadores en la que me voy a centrar en el evento INFINITY publicado por Marvel Comics entre agosto y noviembre de 2013, tan sólo ocho meses después de empezar la etapa de Hickman.

Infinity es uno de los mejores eventos de Marvel del Siglo XXI, las cosas como son. Esto hace que la valoración positiva del mismo oculte que Marvel planteó un evento apenas siete meses después que Jonathan Hickman empezara su etapa en Vengadores y Nuevos Vengadores. En Vengadores Hickman contó con 13 números quincenales, con los que ya pudo empezar a contar su historia. Pero en Nuevos Vengadores apenas se habían publicado 7 grapas cuando empezaron los tie-ins del evento. Si el evento hubiera fracasado, que no lo hizo, la historia hablaría de una Marvel boicoteando a la que se suponía que era el comic franquicia de la editorial, interfiriendo la historia de Hickman con tramas añadidas que nada tenían que ver. Pero en este sentido hay que agradecer que la planificación de Marvel y las famosas reuniones anuales de Arquitectos en las que se planificaban las líneas maestras de la editorial para el año siguiente, permitieron a Hickman trabajar con margen suficiente para cuadrar de forma brillante este evento dentro de su historia-río.

INFINITY 1-6, de Jonathan Hickman, Jim Cheung, Jerome Opeña, Dustin Weaver y Dustin Ponsor (Agosto – Noviembre 2013)

«Sí… Todos conocemos esa Tierra, pero esta… esta es una Tierra más sabrosa que la acostumbrada. Una Tierra cambiada… Tenemos noticias de discordia en la casa Inhumana, cisma entre escuelas mutantes. Y ahora la noticia más sabrosa de todas… Hermanos. Hermanas. Afilen sus dientes, prepárense para consumir una gran comida. La Tierra, verán… No tiene Vengadores«. Corvus Glaive

El comienzo del evento de verano más esperado del año, que cambiará tu forma de ver el Universo Marvel:
-El estallido de la guerra en dos frentes: La Tierra y el Espacio, con nuestros héroes divididos entre ellos.
-El regreso de Thanos, que destroza el mundo.

Infinity tiene una virtud inédita en este tipo de eventos, y es que plantea DOS TRAMAS separadas dentro del evento, no una como siempre hemos visto. Mientras Los Vengadores viajan al espacio para enfrentarse a la amenaza planetaria que suponen los Constructores (la raza a la que pertenecía Aleph, el personaje presentado en Vengadores #1), Thanos decide atacar la Tierra al considerar que se encuentra desprotegida. En el comic / evento principal tenemos ambas tramas desarrollándose simultáneamente, mientras que las series centrales de Hickman (y en otros muchos tie-ins) veremos desarrolladas estas tramas por separado: Los Vengadores con Leinil Francis Yu centrados en la guerra estelar de todas las razas conocidas del universo Marvel 616 contra los Constructores, mientras que en Nuevos Vengadores con Mike Deodato Jr. veremos como los Illuminati se enfrentan a la amenaza de Thanos en la Tierra y a nuevas incursiones.

Una cosa que me ha gustado mucho de la relectura es que a pesar de tener un orden de lectura claro incluyendo los tie-ins, realmente leyendo la miniserie principal tienes las acciones principales, así como disfrutas de los principales momentazos del evento (y hay un porrón a lo largo de los seis números de la miniserie), de forma que casi no haría falta leer las series satélites. En este sentido, aunque Vengadores y Nuevos Vengadores son dos caras de la misma historia-río de Hickman y se supone que los lectores comprariamos seguro ambas series, si hubiera algún caso que un lector p.ej. sólo compraba Nuevos Vengadores, no necesitaba comprar la grapa de los Vengadores para disfrutar de la historia de los Illuminati y comprender lo principal que está pasando en el espacio. Y viceversa.

Thanos tiene su importancia más adelante dentro de la historia río de Hickman. Sin embargo, la sensación que me dio la relectura es que Hickman tenía pensado en sus planes iniciales la guerra contra los Constructores, a lo que Marvel añadió e impuso el añadido de la subtrama de Thanos en la Tierra que acabaría provocando uno de los hechos más cataclísmicos en el universo Marvel desde que en 2006 Wanda Maximoff dijo su ya mítico «NO MORE MUTANTS» en Dinastía de M de Brian Michael Bendis y Olivier Coipel: La destrucción de Attilan (hogar de los Inhumanos) y la dispersión por toda la tierra de las nieblas Terrígenas que provocó una explosión de nacimientos de Inhumanos en todo el planeta.

Para esto, hace falta un poco de contexto para entender los planes de Marvel que se reflejan dentro de esta miniserie. En 2012 Marvel Studios rompió el mundo del cine mainstream con Los Vengadores de Joss Whedon, consiguiendo que personajes considerados de segunda fila brillaran más que los iconos más conocidos del mundo del comic. En paralelo, Fox mantenía los derechos de los X-Men y en general de todos los mutantes. Aunque la franquicia cinematográfica iniciada en 2000 por Bryan Singer parecía en capa caída desde la decepción de X-Men: La decisión final (Brett Rattner, 2006), la brillante X-Men: First Class (Matthew Vaughn, 2011) insufló nueva vida a la franquicia. Y con el anuncio del retorno de Bryan Singer a la dirección de X-Men: Días de futuro pasado (estrenada en 2014), en esos momentos de 2012/2013 las cosas pintaban bien para Fox.

Esto provocó que Ike Perlmutter, CEO de Marvel Entertainment desde 2005, decidió que no Marvel Comics no iba a ayudar de ninguna manera a que Fox vendiera unas películas que eran competencia directa del MCU. Y para ello, Marvel planteó dejar de lado a la franquicia mutante, la principal línea editorial de Marvel durante más de 15 años gracias a la celebrada etapa de Chris Claremont. La jugada del staff editorial de Marvel pasaba por promocionar a los Inhumanos para intentar que se convirtieran en los mutantes del siglo XXI, evitando crear a nuevos mutantes (cuyos derechos cinematográficos pasarían directamente a pertenecer a Fox) y pasando a un segundo término en los planes de una Marvel que en esos años estaba centrada en la franquicia Vengadora. Todo ello empezó aquí en Infinity, al tener todo el arco de Thanos en la Tierra planteado para culminar en la dispersión de las Nieblas Terrígenas y el surgimiento de una nueva generación de personajes inhumanos, no mutantes. Fruto de esto surgió Ms. Marvel, el personaje creado por Sana Anamat, G. Willow Wilson y Adrian Alphona cuya serie de televisión acabamos de ver en Disney+ adquirió sus habilidades a raíz de estos hechos y fue una de las primeras y más populares entre los nuevos inhumanos de la editorial.

Volviendo al comic en si, hablando de la historia de Infinity, que Hickman pudiera disponer del doble de páginas respecto a los comics normales para desarrollar su historia fue una ventaja fundamental, consiguiendo transmitir la escala de evento de aniquilación global en el que el futuro de la Tierra 616 está doblemente en juego. De esta manera, en el primer número asistimos al poder destructor de los Constructores, capaces que destruir mundos enteros en un abrir y cerrar de ojos. Mientras esto sucede y obliga al grupo principal de Vengadores a partir a enfrentarse a esta amenaza antes que llegue a la Tierra. Mientras, Thanos busca un secreto en posesión de Rayo Negro, y el conocimiento de la marcha de los Héroes Más Poderosos de la Tierra precipita sus planes de invasión con su flota de naves piratas que van a bloquear el planeta.

En el apartado gráfico, el siempre notable Jim Cheung dibuja el primero y el sexto número de esta miniserie, con Jerome Opeña dibujando y entintando los números 2 a 5, con Dustin Weaver dibujando además algunas páginas de estos números. Todo el arco cuenta con colores de Justin Ponsor y para las páginas de Cheung encontramos entintados de Mark Morales, John Livesay, David Meikis y Guillemo Ortego. Cheung es un dibujante maravilloso que siempre está bien en todo lo que hace y sus dos grapas son estupendas en todos los aspectos, haciendo fácil lo difícil y convirtiendo la experiencia de la lectura de esta saga en un placer. De estas grapas destacaría su narrativa en general pero sobre todo un combate de Thor contra Thanos durante el climax ya en la Tierra que me recordó de alguna manera el final de Vengadores Infinity War. De hecho, diría que al ser este comic de 2013 y la película de 2018, la inspiración es más que evidente empezando por la presentación (si no estoy equivocado) de la Guardia Negra de Thanos en esta saga, que luego tendrían su versión cinematográfica pocos años después: Corvus Glaive, Proxima Midnight, Black Dwarf y Ebony Maw.

Comentaba hace una semana que quizá uno de los peros de los primeros números de Los Vengadores es que tras el primer arco dibujado por Jerome Opeña, los diferentes artistas se notaban uno o varios peldaños por debajo suyo, lo que provocaba que esos comics necesariamente fueron peores que los de Opeña. Y dentro de todo, cuando veo las páginas de Opeña en este evento, agradezco que tuviera los meses suficientes para poder dibujar estos cuatro números. Si el final del primer número de Vengadores es una de las grandes splash-pages de la historia de Los Vengadores, en este evento tenemos el momentazo de Starbrand en el tercer número que de alguna manera justifica sólo por esto su participación en la serie. Si a esto le sumamos el momento negociador de Thor en el cuarto y el homenaje de los planetas recuperados a los Vengadores tras expulsar de ellos a los Constructores, Infinity sirvió para confirmar a Opeña a uno de los grandes dibujantes del mainstream de esos años con un ojo especialísimo para transmitir épica más grande que la vida en las páginas de sus comics. Lástima que no se prodigue más.

Por cierto, otro de los elementos gráficos destacados de Infinity son sus estupendas y llamativas portadas conceptuales creadas para la miniserie principal por Adam Kubert, que aplican un color diferente a cada número / fase del conflicto, y que me parecen una pasada. Por el lado negativo, va a parecer con razón que le tengo tirria a Dustin Weaver, pero es que sus páginas las veo super flojísimas sumando además la comparación con Opeña y Cheung con los que comparte grapas. Aparte que estas páginas son en su mayoría pertenecientes a la trama de Rayo Negro y Attilan que se sienten de alguna manera secundarias a las tramas generales.

Viendo los grandes momentazos que Hickman prepara para cada número, queda claro que para él la guerra contra los constructores era lo principal de este evento. Pero incluso mostrando la invasión de Thanos y su combate contra Rayo Negro, Hickman incluye en esta parte de la Tierra las cosas que realmente le interesan a él, como la escalada en la guerra Wakanda-Atlantis (Black Panther – Namor) que llega casi a un punto de no-retorno, así como el hecho que las Incursiones de otras realidades no paran ni en medio de una invasión planetaria.

En todo caso, a pesar de las páginas más flojas de Weaver y de una trama de los Inhumanos que años más tarde se confirmó como un tremendo fail creativo que llevó a los mutantes a unos años penosos mientras se promocionaba una franquicia que se vio desde el comienzo que no tenía personajes con el carisma suficiente que justificaran la promoción tan enorme que recibieron, Infinity me parece uno de los grandes eventos de la Marvel reciente, un comic que todos los amantes de los Vengadores deberían leer.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

LOS VENGADORES 14-17 (PRELUDE) + 18-23 (TIE-INS) de Jonathan Hickman, Nick Spencer, Stefano Caselli, Leinil Francis Yu, Frank Martin, Gerry Alanguilan, Sunny Gho y David Curiel (Junio – Noviembre 2013)

Aprovechando la regularidad quincenal, 10 grapas de Los Vengadores se agrupan dentro del evento Infinity. Repito: 10 grapas. Hay que reconocer que los 4 números de preludio son bastante, bastante laterales y están centrados en las tramas normales de Hickman, de forma que el «preludio a Infinity» parece más una campaña publicitaria más que otra cosa.

En este Preludio, Nick Spencer ayudó a Hickman con el guion, entiendo que los diálogos, debido al supongo complejo trabajo de coordinación de todas las series. Estos comics están dibujados por el siempre correcto Steano Caselli, con color de Frank Martin y se centran en la continuación de las Origin Bombs lanzadas por Ex Nihilo al comienzo de la colección. Al activarse a la vez todos los seres nacidos de estas bombas genéticas en varias partes del mundo, empieza una carrera contra el reloj entre los Vengadores, que quieren evitar la amenaza, e I.M.A. que busca controlarlos. Al mismo tiempo, Manifold y el Capitán Universo viajarán al espacio donde descubrirán la amenaza de los Constructores y su capacidad destructiva a nivel planetario y que se dirigen hacia la Tierra. Mientras, Nighmask y Starbrand deben dar un paso adelante para ayudar a la Tierra frente a la inminente amenaza de los Constructores, mientras que los Capitanes América y Marvel viajan a Marte para reclutar a Ex Nihilo y Abyss a su causa, reuniendo la mayor y más poderosa alineación de los Vengadores jamás vista.

Con estos comics me pasa lo mismo que con los justo anteriores de Hickman que comenté en mi artículo de la semana pasada con la primera parte de la relectura de esta etapa. Son comics extremadamente correctos pero que en realidad no me transmiten nada, entrarían en la categoría de «bien sin más». Y mira que Caselli es un buen dibujante, pero la historia de Hickman y las amenazas que aquí tenemos no me infunden ni respeto ni sensación de amenaza. En cierto sentido, el propio calificativo del «Preludio» tampoco ayuda a disfrutar de estos comics, ya que de alguna manera Marvel te está diciendo que la amenaza de los mutados por la Origin Bomb de Ex Nihilo no es demasiado importante, como si de alguna manera estuviéramos haciendo tiempo hasta que llegaran los comics «buenos». Los de Infinity, claro.

Infinity llegó y los tie-ins directamente relacionados con el evento son los números 18 a 23, dibujados por Leinil Francis Yu con tintas de Gerry Alanguilan y color de Sunny Gho y David Curiel. Con Yu tengo una relación de amor-odio, le reconozco que sus páginas tienen fuerza y personalidad pero en muchos momentos se me hace muy difícil pensar en él como un «buen» dibujante. Sin embargo, Yu realiza las portadas respetando el branding cromático del evento y sus portadas son super chulas y poco habituales, de forma que imagino que llamarían un montón la atención al verlas en las baldas de las estanterías de las librerías.

En los números 18 a 21 Los Vengadores están en el espacio, ampliando los sucesos de la serie principal mientras las principales razas galácticas se enfrentan a los Constructores. En los números 22 y 23 ya tenemos el retorno a la Tierra para enfrentarse a la fuerzas de Thanos. Como en otros eventos de Marvel, estos tie-ins ayudan a dar mayor sensación de escala ante la amenaza, al mismo tiempo que nos dan información más o menos interesantes sobre personajes o situaciones que no tienen cabida en la historia principal, lo cual siempre mola a la hora de «empaparte» del evento.

Sin embargo, al final los grandes momentazos del evento están siempre en la miniserie principal, de forma que nunca tenemos en estas páginas algo realmente clave para la acción principal o visualmente potente. Por ejemplo, un grupo de Vengadores es hecho prisionero por los Constructores y en estas páginas vemos cómo son liberados, pero no es una escena clave en ningún sentido. De hecho, Hickman menciona esta misión de rescate en la miniserie con apenas una viñeta, luego al final no siendo malos comics no me dejan la sensación de «imprescindibles» para la comprensión y disfrute de este evento. Y estamos hablando de 6 números, la cosa no es moco de pavo, ojo. Por cierto, si esta sensación me dejan estos números, no quiero ni pensar qué pensaría de otros tie-ins como Capitana Marvel, que imagino sería aún más secundario que estos comics guionizados por Hickman.

Es cierto que la amenaza de los Constructores existe desde el primer arco de Hickman en Vengadores y es una trama central de su etapa. Pero en cierto sentido imagino que en un primer momento Hickman plantearía la miniserie Infinity dentro de la serie principal y cuando Marvel pensó en ampliar al historia y darle categoría de evento, tuvo que pensar nuevos contenidos para estos seis números, que son los que finalmente se publicaron.

PUNTUACIÓN: 7/10

NUEVOS VENGADORES 8 (PRELUDE) + 9-12 (TIE-INS + EPÍLOGO) de Jonathan Hickman, Mike Deodato Jr. y Frank Martin (Junio – Noviembre 2013)

Comentaba en el apartado de la miniserie principal que dentro que Hickman sigue los mandatos editoriales para lanzar la Bomba Terrígena de los Inhumanos, aprovecha en gran medida las grapas de Nuevos Vengadores para seguir desarrollando sus tramas relativas a los Illuminati. De hecho la serie se beneficia de tener tan sólo 5 grapas directamente relacionados con el evento, y de ellos un es un preludio, tres la trama principal y el último hace la función de epílogo del evento.

Tener en todas las grapas de Mike Deodato Jr al dibujo, con color de Frank Martin, es una ventaja enorme para poder disfrutar de estos comics, consiguiendo que los 12 comics que se habían publicado hasta ese momento tuvieran únicamente a dos dibujantes: Steve Epting y Deodato. En los últimos años Deodato ha envejecido bastante mal (y al ejemplo de The Resistance me remito), pero hace 9 años seguía siendo uno de los grandes artistas de la Marvel de la época. Sus páginas transmiten potencia y los personajes están todos perfectamente caracterizados.

En estas páginas encontramos la traición de Wakanda que provoca la destrucción de Atlantis, la venganza de Namor aprovechando a la Guardia Negra de Thanos, así como el descubrimiento que Rayo Negro ya tenía planeado lanzar las Nieblas Terrígenas, y la invasión de Thanos tan sólo adelantó el lanzamiento. Un Thanos que verá como su cuerpo es guardado en un sarcófago tras ser derrotado por su hijo Thane, el cual parecía que podía ser un personaje importante pero acabó teniendo una presencia muy menor en el universo Marvel.

Hay eventos en Marvel que obligan a parar durante varios meses la trama principal de muchas grapas y dejan mal sabor de boca en el lector que estaba disfrutando más esos argumentos normales. NO es el caso de estos Nuevo Vengadores, en los que Hickman consigue integrar acertadamente esta doble vertiente narrativa, ofreciendo unos comics super entretenidos que ayudan a hacer avanzar la historia río y a la vez aportan matices interesantes a Infinity. Unos comics que me dejaron sensación más que satisfactoria. Desde luego, mucho mayor que la que tuve con los comics de la serie hermana.

PUNTUACIÓN: 8/10

Infinity fue un gran evento de Marvel. Sin embargo, no consigue que me quite la sensación que los Nuevos Vengadores son la colección realmente buena de la etapa de Hickman, quedando la que se supone la colección principal en un segundo plano. No podéis imaginar lo curioso que esto me parece, la verdad.



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