Woody Allen mantiene una excelente plenitud creativa a sus 83 años y su última película, Día de lluvia en Nueva York, es una comedia atemporal que consigue que los espectadores salgamos del cine con una sonrisa.
PUNTUACIÓN: 7/10
Dos jóvenes llegan a Nueva York durante un fin de semana donde se topan con el mal tiempo y una serie de aventuras. (FILMAFFINITY)
Tras más de 50 películas dirigidas, Día de lluvia en Nueva York es la última película del director neoyorquino rodada en la Gran Manzana antes del boicott sufrido a partir del surgimiento del movimiento “Me Too”, que provocó que Amazon decidiera no estrenar la película en los Estados Unidos. Esta película ofrece una primera sorpresa al contar con el gran Vittorio Storaro (ganador del Oscar con Apocalypse Now, El Último Emperador y Reds) como director de fotografía, lo que ya asegura una elegancia alejada de las modas y de lo que se considera “hot” del momento.
La película está protagonizada por Timothée Chalamet, Elle Fanning, Selena Gomez, Jude Law, Diego Luna y Liev Schreiber entre otros.
Una película de Woody Allen ya debería ser suficiente reclamo por si misma, pero la polémica surgida al negarse su productora Amazon a estrenarla en Estados Unidos convierte en obligado el visionado de esta película. Allen mantiene a sus 83 años una notable madurez artística y creativa y es un género en si mismo, así que hay que aprovechar las ocasiones que nos quedan para disfrutar de una de sus obras.
Día de lluvia en Nueva York (A rainy day in New York en V.O., formato en que la vi) es una estupenda historia atemporal a partes iguales nostalgia de épocas mejores en una ciudad única como es la Gran Manzana, unida a una comedia ligera a costa de los profesionales del mundo del cine y los pijos neoyorquinos. Me lo he pasado muy bien viendo la película, no me voy a andar con rodeos.
Timothée Chalamet tiene el punto justo de pijo tonto de clase alta que hace que sea la perfecta versión joven de Woddy Allen. Siendo malo, no se si es que ha realizado una estupenda interpretación o que él realmente tiene ese toque snob y de superioridad, pero me gustó el camino y la evolución que sufre durante la película, aunque fuera a costa de que el mensaje, en cierta forma, sea que neoyorquinos son mejores que los demás y donde mejor viven es en su ciudad.
Elle Fanning también me alucinó con su papel de chica rica que intenta parecer más inteligente, profunda e intelectual de lo que realmente es. ¿Estamos ante una crítica velada al postureo actual de Instagram y del resto de redes sociales? Creo que los tiros probablemente vayan por ahí. Fruto de ello, queda ensimismada por el glamour del cine y sus profesionales y vive varias peripecias muy divertidas cuando conoce a un director (Liev Schreiber) en plena crisis creativa por su última película, un guionista con problemas familiares además de los que tiene en la producción (Jude Law) y un actor latino de éxito que, obviamente, suda carisma pero es un mujeriego (Diego Luna).
Selena Gomez es la tercera parte de este trío y es la persona «normal» que tiene que luchar por salir de la sombra de su perfecta y maravillosa hermana mayor, y que sirve de perfecto contrapunto del desequilibrado Chalamet.
Woody Allen aprovecha para reírse con su humor irónico característico de la gente del cine en general, de sus neuras, sus inseguridades, sus egos desmedidos y su necesidad de atención, lo que básicamente es reirse de si mismo como lleva haciendo más de 50 años. A mi este tipo de humor y su tono ligero alegado de polémicas me funciona siempre.
Aunque la historia está ambientada en la actualidad, por ejemplo se menciona la posibilidad de sacar entradas para ver el musical Hamilton, tiene un tono atemporal que la haría encajar perfectamente en cualquier momento pasado. La fotografía de Vittorio Storaro ha sido un lujo inesperado que sin duda ayuda a transmitir este feeling, y la lluvia en la Gran Manzana transmite el perfecto tono melancólico que necesitaba la película, además de la música de piano «de bar» que toca el protagonista.
Otra cosa que me llamó la atención y que acrecienta la sensación atemporal es el lenguaje viejuno, extra formal y educado con el que se expresan los protagonistas, al menos en la V.O. Los jóvenes protagonistas hablan de forma muy poco natural, desde luego no como hablan las nuevas generaciones, y casi parece que son versiones jóvenes de personajes mayores empezando por Chalamet, que es un joven Woody Allen.
La película es genial y ofrece justo lo que se espera de ella. En todo caso, si tengo que decir algo menos bueno sería quizá que Allen nos cuenta una historia bastante anecdótica, sin grandes dramas ni grandes pasiones. Aunque dado que la vida real es así, cada uno pensamos que nuestra crisis está destruyendo la civilización occidental cuando realmente es una tontería y una gota en el océano, así que Allen mantiene también en esto una gran coherencia.
Comparto el trailer de la película:
Woody Allen es un género en si mismo como lo es Clint Eastwood o Martin Scorsese, y mantiene una plenitud creativa que hace que sus películas sigan siendo un must-watch. Ojalá la salud le aguante y podamos disfrutar sus películas muchos años.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Alejandro Amenábar firma una de las mejores películas de su carrera con Mientras dure la guerra, ambientada en el comienzo de la Guerra Civil y centrada en la figura de D. Miguel de Unamuno.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
España. Verano de 1936. El célebre escritor Miguel de Unamuno decide apoyar públicamente la sublevación militar que promete traer orden a la convulsa situación del país. Inmediatamente es destituido por el gobierno republicano como rector de la Universidad de Salamanca. Mientras, el general Franco consigue sumar sus tropas al frente sublevado e inicia una exitosa campaña con la secreta esperanza de hacerse con el mando único de la guerra. La deriva sangrienta del conflicto y el encarcelamiento de algunos de sus amigos provoca que Unamuno empiece a cuestionar su postura inicial y a sopesar sus principios. (FILMAFFINITY)
Alejandro Amenábar dirige, escribe el guión junto a Alejandro Hernández y realiza la música de esta película rodada en localizaciones históricas de Salamanca y que cuenta con una fotografía de Alex Catalán.
Reconozco que no conocía casi nada de la vida de Miguel de Unamuno más allá de ser uno de los más célebres escritores y filósofos de la generación del 98, y su mítica frase “venceréis pero no convenceréis”. Poder ver esta película hizo que me interesara por este importante momento de la historia de España y que quisiera saber más sobre estos hechos.
Karra Elejalde realiza una portentosa interpretacion de Miguel de Unamuno, un intelectual que representa en cierta medida lo que es España. Unamuno a lo largo de su vida cambió varias veces de ideas políticas y representaba un personaje incómodo para los poderosos, llegando a ser incluso desterrado por criticar al rey Alfonso XIII. Aunque inicialmente se posicionó contra la República por los abusos y asesinatos que se cometían, acabó entendiendo que un régimen militar no iba a devolver la legitimidad democrática y que cometía los mismos abusos y asesinatos que se suponía que buscaba evitar y combatir. De lengua larga, Unamuno nunca evitó dar su opinión sin importarle lo polémico que pudiera ser, y no hay duda que cometió errores a lo largo de su vida, aunque su discurso en la universidad de Salamanca pasó a la historia por su significado.
La película me ha gustado mucho porque intenta mostrar de forma ecuánime estos meses de 1936, alternando el conflicto interno de Unamuno ante una realidad más cruel de lo que él esperaba y los planes de Franco por conseguir todo el poder de la junta militar que se levantó en armas contra la república.
El casting de la película me parece muy potente. Además del propio Elejalde, destaca el actor Eduard Fernández, que realiza una imponente interpretación como el general José Millán-Astray, fundador de la legión y en la película. el antagonista intelectual de Unamuno. Santi Prego interpreta al caudillo Francisco Franco. Otros actores destacados son las actrices Patricia López Arnáiz e Inma Cuevas como las hijas de Unamuno María y Felisa, Mireia Rey como Carmen Polo esposa de Franco, y Luiz Zahera y Carlos Serrano-Clark como los amigos de Unamuno que fueron detenidos y asesinados, el Pastor protestante Atilano Coco y el profesor de izquierdas Salvador Vila.
Hay un montón de momentos de gran potencia dramática, como la detención delante de Unamuno de su amigo Salvador Vila, o los diálogos entre Unamuno y Millán-Astray. O las escenas de Unamuno con sus hijas, en especial la combativa Felisa, y sobre todo, la escena de Unamuno con Franco y su mujer en el que Unamuno entiende que el bando nacional es igual de malo que el republicano. Por no hablar del excelente climax de la película marcado por el discurso de Unamuno en la Universidad en presencia de Carmen Polo y Millán-Astray.
Me gusta el mensaje que en una Guerra Civil no hay bando bueno, cometiendo ambos actos horribles, y el conflicto entre el idealismo de salón y la dura realidad de la calle. Pero incluso en esos momentos, las personas con valores morales fuertes deben levantarse ante la injusticia, quien sabe si aún a costa de su vida.
Visualmente, la película tiene una elegancia atemporal que hace que dentro de diez años o más seguiremos viéndola. Rodar en localizaciones reales sirve para transmitir la sensación de verosimilitud, y algunas escenas tienen una belleza impresionista que ayudan a enfatizar la lucha de D. Miguel por encontrar su camino en medio de esta oscuridad.
Obviamente, la película es una obra de ficción que muestra momentos históricos reinterpretándolos con motivos dramáticos y de economía narrativa. En este sentido, una cosa que me llamó la atención es el hecho que Amenábar presenta a Franco como un hombre dubitativo y un poco pusilánime, cuando parece ser que en realidad era más complejo e inteligente de como es mostrado. Un ejemplo que ilustra este punto de vista es la escena en que se muestra la decisión de Francose usar los símbolos monárquicos como la bandera y el himno para unir a todas las facciones rebeldes como un hecho fortuito, casi una casualidad, cuando en realidad fue una decisión consciente y calculada de Franco en un acto público en Sevilla, nada que ver con su estancia en Salamanca.
Otro elemento polémico es la teoría que Franco pudo acabar la guerra atacando Madrid en 1936, y decidió no hacerlo por interés personal prefiriendo rescatar al destacamento atrapado en el Alcázar de Toledo para convertirse en un héroe para las fuerzas nacionales, lo que alargó la guerra varios años y en consecuencia, causó miles de muertos. Aunque el ego de Franco hace que convertirse en caudillo sea fuera una posibilidad muy razonable, varios historiadores han puesto en duda las opciones militares reales de Franco de conquistar Madrid, dado que mandaba una fuerza que era claramente insuficiente para atacar las fuerzas republicanas destinadas en la capital y controlar una ciudad con millones de habitantes. Dar voz a esta teoría hace que Franco sea, si cabe, aún más el villano de esta función.
Agradezco que esta película se haya estrenado porque hizo que me interesara por estos hechos y provocó que buscara documentación que ampliaran mis conocimientos. Solo por esto, doy gracias a Amenábar por su valentía en rodarla, aunque creo que queda claro que aunque intenta mostrar estos hechos de forma ecuánime, en el fondo él tiene claro quien considera que son los “malos” de esta historia. Así, aunque se sugiere que durante la república antes del alzamiento militar se cometían asesinatos de signo político por fuerzas de izquierdas, los únicos asesinatos que se muestran son los del bando franquista. En este sentido, hay una clave muy importante cuando Unamuno se sorprende cuando Franco le reconoce que ellos también asesinan a sus oponentes políticos igual que los republicanos, pero los nacionales son mejores porque «dejan que los detenidos se confiesen para poder ir al cielo».
Tras acabar la Guerra Civil en 1939, obviamente España se convirtió en una dictadura horrible y los vencedores nacionales maltrataron y torturaron al bando perdedor durante casi 40 años, hasta la llegada de la democracia. Durante estos años no hay ninguna duda quien fue la víctima y quien el verdugo, pero en 1936 estamos ante un momento complejo de nuestra historia en el que probablemente no había un bando “bueno” siendo ambos merecedores de reproches, y el drama de las dos Españas nunca fue tan claro.
Como digo, creo que Mientras dure la guerra es una película importante, y su importancia no disminuye a pesar de las posibles dudas históricas que pueda contener algunos aspectos puntuales del relato, y me parece muy importante en este momento en que nuestra sociedad parece más polarizada que nunca.
Comparto el trailer de la película:
Mientras dura la guerra me ha parecido una película notable que merece ser vista por todo el mundo y que creo que puede significar la mejor película dentro de la amplia filmografía del director español.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Como previa al estreno de Zombieland: Mata y remata este mes de octubre, he vuelto a ver Bienvenidos a Zombieland (2009, Ruben Fleischer), excelente comedia que presenta todos los tópicos del cine de zombies desde una perspectiva fresca y divertida. Y debo decir que sigue siendo igual de entretenida que hace 10 años.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
En un mundo plagado de zombis, Columbus (Jesse Eisenberg) es un joven que vive aterrorizado. Pero precisamente el miedo y la cobardía le han permitido sobrevivir. Un día conoce a Tallahassse (Woody Harrelson), un gamberro cazazombies cuyo único deseo en la vida es lograr el último Twinkie (dulce envasado americano) de la tierra. Cuando ambos conocen a Wichita (Emma Stone) y a Little Rock (Abigail Breslin), que también sobreviven al caos como pueden, tendrán que elegir entre confiar en ellos o sucumbir ante los zombies. (FILMAFFINITY)
Ruben Fleischer (30 minutos o menos, Gangster Squad, Venom) dirige esta comedia escrita por Paul Wernick y Rhett Reese (G.I. Joe Retaliation, Life, Deadpool 1 y 2), con una fotografía de Michael Bonvillain y música de David Sardy. Wernick y Reese llevaban años desarrollando ideas sobre el género de zombies y tenían una serie de elementos y gags que necesitaban un hilo conductor que les diera coherencia. Y fue el propio director Ruben Fleischer quien pensó en el destino del viaje de los protagonistas, para que la película tuviera un objetivo claro más allá de las diferentes peripecias que van a vivir.
Zombieland es una comedia superdivertida, y pienso que sus 86 minutos son una honesta declaración de intenciones, dado que la historia y sus gags realmente no dan más de si, y alargar la película artificialmente hubiera ido en detrimento del ritmo y su visionado.
La película está planteada como un manual de supervivencia en caso de un apocalipsis zombie desde el punto de vista de un “nerd” de libro interpretado por Jesse Eisenberg, un hipocondríaco con baja autoestima que no sabe relacionarse con las mujeres. Un punto muy chulo de la película es que no conocemos el nombre de los protagonistas dado que saber el nombre las personas en medio del apocalypsis carece de importancia y en caso de muerte, algo probable, saberlo afectaría aún más a los que le rodean, de forma que los personajes se nombran a partir de lugares que tengan importancia para ellos.
Zombieland tiene un humor muy visual que a mi me funciona siempre. Un ejemplo de ello son los títulos de crédito y las “Reglas de Supervivencia” de Columbus que aparecen en grandes letras en medio de la imagen, algo que recuerda los increíbles títulos de créditos creados por Kyle Coper para las películas de David Fincher (entre otras), y que los protagonistas en muchos casos destrozan al pasar a través de ellas.
Además, la propias reglas son super divertidas de por si, y generan unos gags visuales geniales.
1- “Cardio” – Estar en buena forma física, ya que los gordos fueron los primeros en morir.
2- “Double tap” – No tener miedo a disparar dos veces para asegurarte que un zombie está muerto.
3- “Beware the bathrooms” – En un baño bajas tus defensas al hacer tus necesidades.
4- “Seatbelts” – Ponerse siempre el cinturón de seguridad, salva vidas en caso de accidente.
Otro detalle que muestra lo hipocondríaco que es Columbus es que hay muchísimas más reglas que no llegamos a conocer durante la película, de forma que la regla 17 es “Don´t be a hero”, y te muestran durante la película la 7 o la 22, pero no llegamos a saber cuales son las demás, más allá del hecho que haya creado veintitantas raglas en medio de un apocalipsis zombie.
Aparte de los diferentes gags, la película se construye casi para llegar a la icónica escena con Bill Murray, el mitico actor de Cazafantasmas, Atrapado en el tiempo, Lost Aquatic o Lost in translation entre otras muchas. El descacharrante cameo de Murray haciendo de él mismo casi merece por sí solo el precio de la entrada.
Junto a Jesse Eisenberg, tenemos a un genial Woody Harrelson como Tallahassse, un cazazombies malhumorado y que se expresa mediante la violencia, y las hermanas Wichita (Emma Stone) y Little Rock (Abigail Breslin) chicas duras que han aprendido a sobrevivir a costa de quien sea y que tendrán que aprender a confiar en otros seres humanos.
Otro plus de la película es su buen ojo para el casting. Los cuatro actores tienen un perfecta química entre ellos en pantalla, y lo hacen genial precisamente porque no se toman muy en serio la película y saben darle el tono justo para que todo funcione. Emma Stone en 2009 era una promesa que aún tenía muy lejos su Oscar por La La Land. Igual que Eisenberg, que tras esta película protagonizó La red social (David Fincher, 2010), A Roma con amor y Cafe Society (Woody Allen, 2012 y 2016), Ahora me ves 1 y 2 (Louis Leterrier 2013 y John Chu 2016), American Ultra (Numa Nourizadeh, 2015) o Batman v Superman (Zack Snyder, 2016) entre otras muchas.
Bienvenidos a Zombieland tiene claro su objetivo de entretenimiento y creo que cumple de sobra con las expectativas. Sin embargo, si tengo que ponerle algún pero sería precisamente el climax final cuando los protagonistas llegan al punto final de su viaje en California. La película se articuló en torno a los gags que eran lo realmente novedoso de la película, y este final es un poco tonto y le falta tensión. La película acaba aquí como podía haber acabado en cualquier otro momento, y se nota que no se esforzaron demasiado en plantear una conclusión impactante pensando que ya tenían un final correcto.
Comparto el trailer de la película:
Bienvenidos a Zombieland es una excelente comedia que va directa al grano y que 10 años después sigue ofreciendo un genial entretenimiento. Una película especialmente recomendada para los fans del género de zombies.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Rambo ha vuelto. Last blood, dirigida por Adrian Grünberg, es la quinta parte de esta franquicia del cine de acción, y es una salvajada de película que ofrece justo lo que los fans pedimos de ella.
PUNTUACIÓN: 7/10
Después de haber vivido un infierno, John Rambo (Sylvester Stallone) se retira a su rancho familiar. Su descanso se ve interrumpido por la desaparición de su sobrina tras cruzar la frontera con México. El veterano emprende un peligroso viaje en su busca enfrentándose a uno de los carteles más despiadados de la zona y descubre que tras su desaparición hay oculta una red de trata de blancas. Con sed de venganza, deberá cumplir una última misión desplegando de nuevo sus habilidades de combate…
Hay que reconocer que Rambo: Last Blood NO es una película para todo el mundo, su nivel de violencia extrema explícita sin duda puede provocar que gente que no está acostumbrada pueda salir horrorizada de la película, algo que en parte es precisamente la intención de Stallone, mostrar que la violencia es horrible. Por tanto, un primer aviso sobre esto es necesario para evitar malos entendidos. Dicho esto, si te gusta el cine de acción y la violencia explícita no te asusta, creo que es una película perfectamente disfrutable.
John Rambo ha vuelto para una última aventura (de momento) a partir de un guion de Stallone con Matt Cirulnick, que desarrollan una historia de Sly con Dan Gordon. Adrian Grünberg, director de la notable Vacaciones en el infierno (2012) protagonizada por Mel Gibson, fue elegido para dirigir esta película de acción que desde el primer fotograma tiene claro el tipo de cine que es y a quien va dirigido. La película cuenta con fotografía de Brendan Galvin
Brian Tyler compone la música de la película recuperando el mítico tema de Jerry Goldsmith. Sobre esta banda sonora, Tyler comenta que “Rambo: Last Blood es una historia muy emotiva y la música debía reflejar el tono que el director, Adrian Grunberg, estableció tan bellamente. Escribí una serie de temas sinceros y apasionados que hacen eco del anhelo de Rambo por la familia, la justicia, la reclusión y la compasión. Estas ideas crearon una tensión tonal que fue desafiante y gratificante como compositor y hacían eco de los temas de pérdida, arrepentimiento, esperanza y venganza. Ha sido un viaje increíble componer para este personaje atemporal”
Me ha resultado muy curioso comprobar que aunque la película está localizada en Arizona y en el otro lado de la frontera en México, realmente fue rodada en localizaciones en Bulgaria y las Islas Canarias. Esta localización así como la presencia de los actores españoles Paz Vega, Sergio Peris Mencheta y Oscar Jaenada me hacen adivinar que probablemente la película haya conseguido ayudas fiscales en España que ayuden a financiar los 50 millones de presupuesto de la película. Además, Balboa Productions ha contado con la co-producción de Millenium Media (Nu Image), así como de una productora Templeton Media. No hay duda que hay que pedir en todas las puertas, aunque eso implique salir de la zona de confort de los Estados Unidos.
Esta película es una inesperada sorpresa para los fans del cine de acción en general, y de John Rambo en particular. Digo inesperada ya que han pasado 11 años desde que se estrenó John Rambo (Sylvester Stallone, 2008) una notable película en la que Rambo partía de la jungla del sudeste asiático para acabar volviendo a casa después de muchos años alejado de su hogar en Arizona. Y en este tiempo se estuvieron barajando argumentos para una posible quinta parte, con elementos tan extraños como que Rambo liderara a un comando en México para cazar a una criatura mejorada genéticamente. Finalmente, se impuso la opción más realista de enfrentar a John a un cartel mexicano que se dedica a la trata de personas.
A pesar de ser claramente una película de acción, consigue crear con cuatro pinceladas a personajes con los que empatizamos, como es Gabrielle (Yvette Monreal), la inocente sobrina de John que busca al padre que la abandonó de niña, María Beltrán (Adriana Barraza), la abuela de Gabrielle que perdió hace años a su hija y no quiere perder ahora a su nieta, o Carmen Delgado (Paz Vega) una periodista mexicana que perdió a su hermana a manos del cártel y que busca conseguir pruebas para llevarles ante la justicia.
En el lado de los villanos, los españoles Sergio Peris Mencheta y Oscar Jaenada son los sanguinarios hermanos Hugo y Victor Martínez, jefes del cártel local, y creo que realizan un buen papel metiéndose en la piel de personas horribles que se recrean en el dolor que causan y para los que la gente normal son solo stock que utilizar para sus negocios sucios. Villanos de manual que deseas que sean machadados de la forma más horrible posible. Y Sly por supuesto cumple con nuestras necesidades de forma horriblemente brutal.
Además, Sylvester Stallone ES John Rambo, de eso no hay ninguna duda. Hay que reconocer que Sly está muy mayor en esta película y le cuesta moverse, además de que nunca fue un buen actor. Sin embargo, con los años ha aprendido a dominar los ticks que mejor funcionan a cada personaje, ya sea Rocky o en este caso Rambo. John Rambo es un enfermo, a pesar de haber pasado años desde su último combate sigue sufriendo Trastorno de Estres Post-Traumático (T.E.P.T.) como tantos otros veteranos. Y a pesar de ser un hombre de pocas palabras de apariencia estoica, su dolencia es mostrada sin tapujos en la primera parte de la película, mostrando que a pesar de vivir una vida tranquila y casi feliz junto a Gabrielle y María, su mente no le deja descansar. Y cuando busque venganza, la muerte no es suficiente para estos HDP, su objetivo es hacerles sufrir como ellos han hecho sufrir a los inocentes, generando un climax final con las escenas más gores y bestias que recuerdo en mucho tiempo en una película comercial de estreno mundial.
Pocas veces he visto un sesgo tan claro entre la opinión de los críticos, que mayoritariamente han puesto a caldo a la película y actualmente solo cuenta con un 27% de aprobado en Rotten Tomatoes sobre 150 críticas, y la opinión de +5400 espectadores que la aprueban mayoritariamente tras verla en el cine, según la misma Rotten Tomatoes. En este sentido, te recomiendo que si eres fan del cine de acción en general y de Rambo en particular que vayas sin duda a verla, pasarás un buen rato viendo a Rambo sufrir y cometer una violencia extrema hacia sus enemigos.
Partiendo de que estamos ante una obra de ficción, he leído varias críticas lamentables que acusan de racista a la película por mostrar a los mexicanos como criminales como si eso significara que todo el pais y sus habitantes fueran malvados, algo totalmente falso y equivocado. De hecho, los tres personajes femeninos de la película son mexicanas (Carmen y María sin duda lo son y Gabrielle también si contamos la nacionalidad de sus padres) y muestran cualidades positivas. De hecho, si algo muestra Rambo es que una parte de la sociedad que es buena sufre la violencia provocada por la otra, personificada en los carteles. En ese sentido, todos los HOMBRES mexicanos aparecen como malos en la película, pero esto no es una crítica a TODA la sociedad, como mucho al patriarcado y al machismo de la sociedad. La mexicana, la america, cualquiera que explote a las mujeres y las uses como mercancía.
Stallone comentaba en la pre-producción que tras machacar en Asia a malas personas en sus películas anteriores, su principal preocupación era encontrar un enemigo que claramente mereciera la muerte. La respuesta la tenía muy cerca de casa, ya que según fuentes oficiales, más de 33.000 personas murieron en México de forma violenta en 2018, un triste record para el pais que ilustra que se encuentra en una emergencia nacional provocada por los carteles de la droga. Y frente a la mentalidad “buenista” de alguna gente, está bien que nos recuerden que los monstruos existen realmente y que hacen cosas horribles a gente inocente. Estos puntos de vista contrapuestos se reflejan muy bien en un diálogo que vemos en la película:
– Hay que pasar página. La venganza no es el camino, no nos devolverá a nuestros seres queridos.
– Voy a matarles a todos. Es cierto, no nos los devolverá, pero quiero que sientan el mismo dolor que sentimos nosotros. Estos cabrones van a saber lo que es el dolor.
FUCK, YEAH!!! Que podamos ver en una obra de ficción como estos monstruos son masacrados genera una catarsis emocional al espectador que al menos a mi me funciona.
Por otro lado, también se critica que la película se recrea en el gore y la violencia extrema, cosa que hay que reconocer que sucede, pero Stallone se justifica explicando que para él las películas actuales no muestran lo horribles que son las muertes provocadas por hechos violentos, y él tras comentarlo con veteranos, quiere mostrar toda su crudeza. Además, al iniciar su venganza Rambo deja de ser un ser humano y se convierte en un ser de furia abrasadora para el que la muerte no es suficiente y quiere recrearse con el dolor de sus enemigos. Y hay que decir que la película transmite perfectamente ambos elementos, y en ese sentido, la película es un éxito total.
Si le tengo que poner un pero diría que aunque las escenas emotivas son imprescindibles para crear el escenario para que lo que pasa a continuación nos impacte, creo que a Rambo: Last blood le cuesta arrancar y llegar al meollo, pero una vez todo se lía en México, tiene momentos muy muy punkies que al menos yo no esperaba que nos llevan al clímax más gore de los últimos años. El director Adrian Grünberg creo que realiza un correcto trabajo, consiguiendo ofrecer lo que se espera de esta película. En el apartado de la violencia, hay algunas muertes que están extremadamente bien filmadas hasta el punto que cuesta saber como han conseguido filmar de forma tan horriblemente realista algunas muertes.
Por otro lado, reconocer que el argumento es super básico y no se diferencia de cientos de películas de acción que nacen a partir de la pérdida o secuestro de un ser querido para convertirse en una típica historia de venganza. Rambo Last Blood consigue elevarse sobre la media por la forma en que nos muestra la enfermedad (T.E.P.T.) de Rambo y por la violencia extrema de sus imágenes.
Y como guinda del pastel, el final realiza un efectivo montaje con imágenes de las cinco películas que son una forma de dar un buen cierre a esta serie de cinco películas iniciadas en 1982 con Acorralado (First blood). 37 años, buff, es casi toda una vida.
Comparto el trailer de la película:
Rambo: Last Blood es una película que tiene claro en qué liga juega y ofrece un buen espectáculo acorde a las necesidades de sus espectadores. En mi caso, reconozco tras verla que soy un cliente totalmente satisfecho con el espectáculo ofrecido. Manteniendo este nivel, no ve importaría volver a ver otra película de Rambo dentro de 8 o 10 años. Conociendo a Stallone, creo que le queda cuerda para rato.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Ad Astra de James Gray es una buena película de ciencia ficción que triunfa gracias a un Brad Pitt en estado de gracia que protagoniza un inusual retrato psicológico en lo que a priori era una aventura espacial.
PUNTUACIÓN: 7/10
Roy McBride (Brad Pitt) es un ingeniero que perdió a su padre Clifford (Tommy Lee Jones) en una misión sin retorno a Neptuno para encontrar signos de inteligencia extraterrestre. 20 años después, emprenderá su propio viaje a través del sistema solar para tratar de encontrarlo de nuevo y resolver los misterios del porqué esa primera misión fracasó.
Además de dirigir, James Gray ha escrito también el guión en colaboración con Ethan Gross, con la intención de que fuera «la muestra más realista de un viaje espacial jamás rodado», y comparando esta historia con El Corazón de las Tinieblas de Joseph Conrad, novela que inspiró la mítica Apocalipsis Now de Francis Ford Coppola.
En el apartado técnico, Ad Astra aseguraba una fotografía sobresaliente al contratar a Hoyte van Hoytema (Dunquerke, Spectre, Interstellar, Her) como director de fotografía, colaborador de Christopher Nolan y con experiencia en historias en el espacio. Además, cuenta con música del compositor alemán Max Richter (La llegada, Mary Queen of Scots).
Ad Astra ha resultado ser una interesante sorpresa que no me ha dado lo que imaginaba a priori, cosa que queda compensado con la contrucción psicológica del personaje de Roy McBride (Brad Pitt). Igual que digo esto, hay que reconocer desde el principio que NO es una película para todo el mundo y que la publicidad posiblemente ha dado una idea errónea que puede provocar más de un desengaño entre el público.
La clave es que la película está completamente centrada en el protagonista y no tanto en lo que pasa a su alrededor y la forma como vamos pasando de un sitio a otro. Roy es un astronauta que siguiendo el ejemplo de su padre Clifford (Tommy Lee Jones), desaparecido en el espacio hace más de 15 años mientras realizaba una misión pionera de búsqueda de vida inteligente fuera del Sistema Solar, se ha centrado tanto en su trabajo que ha alejado a todos los que le aman y se ha aislado de sus sentimientos y su dolor. Brad Pitt se sale, él ES la película, triunfando con una contenida interpretación y una fría voz en off que nos transmite sus ideas y sentimientos. Brad hace que sientas por debajo de su estoica y fría figura todo su dolor por un padre que le abandonó, y la realización de que está cometiendo los mismos errores que él. Además, escucharle en versión original hizo que aún disfrutara más la película.
El descubrimiento que su padre puede estar vivo en la órbita de Neptuno hará que comience un camino que le llevará a la Luna, explotada comercialmente y centro de luchas entre varios países por sus recursos, a una misión de rescate de un estación de investigación en el espacio y a Marte, como estaciones de paso previo a su último viaje hasta encontrarse con él. La visión del futuro que nos presenta Gray es quizá pesimista aunque creo que no estará muy alejado de lo que posiblemente nos depare el futuro, aunque sabe ofrecernos una clave humanista que es el corazón de la película: SOLO NOS TENEMOS A NOSOTROS, tenemos que ser mejores seres humanos porque nadie va a venir a salvarnos, es nuestra responsabilidad cuidar de la Tierra y de sus habitantes.
Técnicamente, la película es una pasada. Su fotografía ya se sabía que iba a ser excelente estando Hoyte van Hoytema, pero tiene también un montaje que crea un ritmo lento que sin embargo atrapa al espectador al meternos en la cabeza de Roy. La música de Max Richter ayuda también a transmitir el foco intimista de la historia.
James Gray se confirma con un autor con una voz propia y personal alejado de los convencionalismos de las películas de aventuras “clásicas”, optando por una aproximación del futuro que recuerda a otras obras clásicas, 2001 o Apocalipse Now son referentes obvios reconocido por él mismo, pero que consigue ofrecer una propuesta que se siente personal y 100% autoral.
Tras comentar todo lo bueno de la película que es mucho, tengo que lamentar que es una pena que Ad Astra no clave el final y su clímax sea un poco bluf. Esto es provocado porque el viaje de Pitt para encontrar a su padre es la excusa para mostrar el viaje interior de su personaje. El climax es inexistente, y la clave de la película se expresa en un diálogo que tienes que estar muy atento a su significado para no perderlo.
Al ser una película de corte intimista y psicológico, aunque situada en el espacio, se muestran elementos muy interesantes del futuro de la humanidad que hubieran podido ofrecer mucho juego para ser inmediatamente descartados al pasar a la siguiente etapa del viaje. La deshumanización que Spacecom somete a Roy mostrando que para ellos solo es una herramienta más para conseguir un fin, los piratas de la Luna y la lucha por los recursos naturales, los peligros de la investigación sin control en la estación espacial y como el espacio es un ambiente hostil para la vida, la vida en Marte y la figura de la directora de la base marciana Helen Lantos (Ruth Negga), por no hablar del propio padre de Roy interpretado por Tommy Lee Jones. Todo durante el visionado está más que correcto, pero cuando dejas que el poso asiente sientes que podría haber estado mejor y que cualquier de estos elementos hubiera merecido un mayor desarrollo.
El mensaje humanista que es el corazón del viaje de Brad Pitt y de toda la película consiguió dejarme con buen sabor de boca, a pesar de reconocer que la película es imperfecta y, habiéndome gustado, no me dejó flipado.
Además, hay alguna locurilla en la historia que no son fallos pero que muestran que el guión se hubiera debido trabajar un poco mejor y que creo que no se hizo porque para Gray estos elementos no son tan importantes como el viaje interior de Roy. De lo poco que leí previamente sobre Ad Astra, Gary Gray declaró que quería que la película fuera «la muestra más realista de un viaje espacial jamás rodado» para demostrar que «el espacio es horriblemente hostil para nosotros.» (Sacado de la Wikipedia). Bien, una vez vista la película, hay elementos como las salidas al espacio de Roy que no son para nada realistas recordando otras películas como Gravity. Además de otros pequeños detalles sobre los que prefiero no extenderme que indican que lo importante del guión era llevar a Roy de A a B y luego a C, y el cómo no es tan importante con que al final el personaje se encuentre allí.
En resumen, aunque Ad Astra es imperfecta, prefiero quedarme con lo positivo de esta inesperada propuesta, y la recomendaría a todos los amantes de la ciencia ficción que sirve para que pensemos sobre nosotros mismos.
Comparto el trailer de la película:
Ad Astra ha resultado una interesante aunque imperfecta sorpresa. Reconociendo que no es una película para todo el mundo, esta ciencia ficción intimista me ha gustado bastante y seguro veré la próxima película de Gray.
PUNTUACIÓN: 7/10
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