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Crítica de The Bear temporada 3 (Disney+)

El estreno de la tercera temporada de The Bear me ha obligado a volver a suscribirme al canal de streaming de Disney. Y qué seriaza, si bien esta temporada tiene mucho que comentar en positivo y en no tan positivo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

La tercera temporada de “The Bear”, de FX, cuenta la historia de Carmen «Carmy» Berzatto (Jeremy Allen White), Sydney Adamu (Ayo Edebiri) y Richard «Richie» Jerimovich (Ebon Moss-Bachrach) que en su empeño por colocar en lo más alto a The Bear, convierten su local en restaurante de lujo mientras hacen todo lo posible por mantener el negocio. El negocio de la restauración es una batalla perdida cada día pero Carmy se esfuerza más que nunca y exige excelencia a su equipo, que hace todo lo posible por igualar su pasión.

Su búsqueda de la excelencia culinaria llevará al equipo a asumir nuevos retos y pondrá a prueba los lazos que mantienen unido el restaurante. A medida que el equipo crece en tamaño, todos los miembros se esforzarán por alcanzar un mayor compromiso en sus puestos. En el sector de la restauración nunca se pisa tierra firme y, con un panorama en constante cambio, los retos y las oportunidades surgen a diario. Nuestros chefs han aprendido que cada segundo cuenta, pero esta temporada descubriremos si son capaces de seguir en pie un día más.

«The Bear» de FX, elegida Programa de Televisión del Año por AFI durante dos años consecutivos, ha figurado en los premios por sus dos primeras temporadas que han cosechado excelentes críticas. De hecho, la serie ha sido nominada y/o premiada en los Emmy®, los Globos de Oro, los Premios del Sindicato de Actores, Premios Peabody, Premios Critics Choice, Premios del Sindicato de Guionistas, Premios del Sindicato de Directores, Premios del Sindicato de Productores, Premios NAACP Image, Premios Independent Spirit, Premios MPSE Golden Reel, Premios CAS, Premios ACE Eddie y Premios TCA, entre otros.

The Bear ha sido creada por Christopher Storer, un productor, director y guionista de cine estadounidense conocido antes de The Bear por Ramy, Eighth Grade y el especial de Netflix ganador del premio Peabody Hasan Minhaj: Homecoming King. Storer dirige 7 de los 10 episodios de esta tercera temporada. Duccio Fabbri, la también showrunner Joanna Calo y la actriz Ayo Edebiri (Sydney) dirigen los otros tres episodios. Storer también escribe 7 de los diez episodios, contando la serie con el trabajo en los guiones de Matty Matheson, Courtney Storer, Will Guidara, Catherine Schetina, Alex Russell y la showrunner Joanna Calo.

Jeremy Allen White interpreta a Carmen «Carmy» Berzatto, un galardonado chef de cocina de Nueva York que regresa a Chicago, su ciudad natal, para dirigir el restaurante de su difunto hermano Michael, The Beef. Ebon Moss-Bachrach como Richard «Richie» Jerimovich, el mejor amigo de Michael y gerente de facto del restaurante. Ayo Edebiri como Sydney Adamu, un joven y talentoso chef que se une a The Beef como nuevo segundo de cocina a las órdenes de Carmy. Lionel Boyce como Marcus Brooks, el panadero de The Beef convertido en chef pastelero, estimulado por la tutoría de Carmy. Liza Colón-Zayas como Tina Marrero, una cocinera veterana, mordaz y testaruda que aprovecha la oportunidad de formarse profesionalmente. Abby Elliott como Natalie «Sugar» Berzatto, hermana de Carmy y Michael, copropietaria a regañadientes de The Beef, y Matty Matheson como Neil Fak, amigo de la infancia de los Berzatto y a veces manitas del restaurante, son los protagonistas principales.

En esta tercera temporada hemos tenido un montón de cameos, desde Josh Hartnett, Will Poulter o John Cena. Además, chefs y restauradores como Daniel Boulud, René Redzepi, Thomas Keller, Grant Achatz, Christina Tosi, Kevin Boehm, Wylie Dufresne, Will Guidara, Genie Kwon, Malcolm Livingston II, Anna Posey y Rosio Sánchez aparecen como ellos mismos en esta temporada. Destacar también que Joel McHale como David Fields, el abusivo chef ejecutivo de Carmy en Nueva York, tendrá una escena muy importante esta temporada.

Jon Bernthal como Michael «Mikey» Berzatto, el hermano fallecido de Carmy, Jamie Lee Curtis como Donna Berzatto, la madre de los hermanos Berzatto, Oliver Platt como Jimmy «Cicero» Kalinowski, el mejor amigo del padre de los hermanos Berzatto, al que todos se refieren cariñosamente como «Tío», e inversor clave del restaurante. Molly Gordon como Claire Dunlap, una amiga de la infancia de los Berzatto, de la que Carmy estaba enamorada de adolescente, Olivia Colman como la chef Andrea Terry, la chef ejecutiva británica de Ever, el restaurante de alta cocina más importante de Chicago, tienen todos momentos muy importantes en esta temporada.

The Bear es una serie única. Hay que entender esto de inicio para poder disfrutarla. En cierto sentido, The Bear es una carta de amor a la profesión de restaurador y a lo difícil que es no sólo ser bueno en lo que haces sino conseguir mantenerte en el tiempo. Pero lo principal de esta temporada es que aunque hay una trama en lo referido a los problemas de The Bear por mantenerse abierto, en realidad para bien y para mal la temporada se centra en el retrato psicológico de Carmy, una persona rota por dentro que no sabe pedir disculpas y que la cagó al final de la temporada anterior cuando alejó de su lado a su novia Claire. Carmy se centra de forma obsesiva en su restaurante, dejando de lado a su teórica compañera en la cocina Sydney, a la que no tiene en cuenta a la hora de cambiar el menú CADA DÍA, y enojando a su «primo» Richie, lo que provocará la mayoría de tensiones y problemas de la temporada, mientras luchan por conseguir que el restaurante sea rentable para que no cierre.

La serie está rodada con unos tremendos primeros planos que ayudan a mostrar la psicología de los protagonistas, en especial de Carmy, que en realidad se convierte en alguien super desagradable, a pesar de sentir los problemas que sufre, que ha sufrido toda su vida. Pero aparte de Carmy, ver a Sydney tragarse los numerosos desplantes y faltas de respeto de Carmy a su trabajo dejan claro que estamos ante un polvorín a punto de estallar. Esta elección sobre la forma en mostrar a los personajes provoca una sensación super opresiva, con una tensión bestial en montones de episodios de esta temporada.

Dentro de esta opción de «NO-trama» de The Bear, es curioso que probablemente los mejores episodios de la temporada sean justo los que no hacen avanzar la trama, sino centrarse en personajes concretos de la serie. En concreto, el episodio 6 «Servilletas», en el que vemos la historia de Tina Marrero y como conoció The Bear y a su dueño Mikey Berzatto, me emocionó. Liza Colón-Zayas es una gran actriz que seguro ha vivido en sus carnes lo mismo que Tina, y su escena con Jon Bernthal es espectacular. Qué bueno es Bernthal y que episodio más increíble. El otro episodio super emocionante es el octavo «Cubitos de hielo», en el que Natalie tiene que llamar a su madre Donna para que la acompañe en el parto, al no poder contactar con nadie más. Este episodio, rodado casi totalmente en una sala de pre-parto con madre e hija abriendo sus corazones me impactó. Y whoa! qué buena es Jamie Lee Curtis y cómo aprovecha un personaje tan complejo como Donna para hacer una interpretación super emocionante. Está claro que los problemas de una vida no se arreglan con una conversación, pero que este pueda ser el primero de muchos pasos me parece uno de los grandes momentos televisivos de 2024.

Me encanta The Bear. Todos los personajes tienen una humanidad emocionante, como Marcus el panadero y encargado de los postres, o Gary (interpretado por Corey Hendrix), el antiguo camarero de the Bear reconvertido en sommelier del restaurante. Las pequeñas historias de todos los miembros del restaurante son increíbles. Y dentro del clarísimo alivio cómico que plantean las situaciones de los hermanos Fak, para que la serie no sea excesivamente intensa y demoledora, la verdad es que son momentos que me resultan muy tontos pero muy divertidos. Dicho esto, cuando Neil y su hermano van a ver a Claire a disculparse por Carmy, porque saben que él no sabe hacerlo, ni está preparado emocionalmente para hacerlo, resulta un momento también super emocionante. Por cierto, es alucinante que la serie consiga que nos enamoremos de Claire y suframos con ella, pensando lo poco que aparece en esta temporada. Sin duda, es otro éxito de la serie y de lo bien escritos que están sus personajes.

The Bear plantea episodio de entre 28 a 44 minutos de duración. Son episodios cortos que acercan la serie más a una comedia que a un drama. En lo que a la duración se refiere. Pero es que hay tanta intensidad y tanto drama, que los espectadores no podríamos con episodios de más duración. El diseño de producción, la forma en que nos meten en la mente de Carmy y nos muestran los platos que cocinas, resaltando su creatividad, me parecen otros de los factores que explican el éxito de la serie. Como también me flipa la selección de canciones de esta temporada. En lugar de pasar al siguiente episodio, me quedaba siempre a escuchar la canción que cerraba el episodio y que resalta el estado mental y emocional del momento. Buenísimo todo.

Y destacar sobre todo el trabajo de los guionistas y showrunners. Los diálogos son increíbles y dicen tanto lo que dicen como lo que no se dice y se va dejando poso en los personajes. La sensación de stress y tensión no está limitada a la cocina, sino que los personajes están sufriéndolo en todo momento de las formas más inesperadas. Los guiones de cada uno de los episodios me parece brillante, menudo trabajo más emocionante, me tuvieron con la pie de gallina bordeando el llanto la gran mayoría del tiempo. Y esto me maravilla.

Dentro que la serie me ha gustado mucho, hay varias cosas menos buenas, empezando porque la forma en que Carmy no puede / no sabe procesar sus sentimientos o su trauma interior y se centra en el trabajo puede ser (seguro que es) algo super real, pero le ha convertido en un gilipo/&%s integral que está echando de su lado a todos sus amigos. Intelectualmente entiendo que parte de la brillantez y la originalidad de the Bear es precisamente la forma en que han construido a Carmy. Y la interpretación de Jeremy Allen White me parece super intensa y alucinante. Pero no puedo evitar pensar que Carmy es alguien repelente. Además, la escena con Joel McHale en la que se indica que si Carmy es tan brillante es porque asimiló el maltrato psicológico centrándose en la cocina, consiguiendo así la excelencia, me parece una idea super chunga a poco que uno se pone a penar en ella. Espero que consiga aprender a pedir ayuda antes que sea tarde, veremos qué pasa en la próxima temporada.

Otro elemento con el que no he conectado esta temporada es el papel que han planteado para Richie, el mejor amigo de Carmy. La interpretación de Ebon Moss-Bachrach es brillante como siempre, pero protagonizó uno de los mejores episodios de la segunda temporada, «Tenedores, el 7º episodio», en el que aprendía de verdad lo que supone la profesión de jefe de sala en un restaurante y parecía alcanzar una más que merecida paz mental. Sin embargo, esta temporada le ha devuelta a su papel de «tío enfadado por lo que hace Carmy». Y no es que no tenga razón en parte, pero parece una involución que no merecía. Sus momento con su hija y su ex-mujer Tiffany (Interpretada por la genial Gillian Jacobs) están bien, pero no son suficientes.

El tercer elemento que me ha fastidiado un poco es que a pesar que la serie no va de trama, en realidad la poca trama (o mucha, según se mire) que había se ha quedado literalmente a mitad, de forma que más que una temporada completa estos 10 episodios casi se sienten como media temporada. The Bear necesita una crítica positiva del periódico local para sobrevivir, y nos quedamos sin saber qué dice. Pero es más, el final de la temporada refuerza que el arte de la restauración es efímero, por lo que parecería que The Bear tiene los días contados. Por los problemas económicos, pero sobre todo con la forma en que Carmy aleja a los que quiere. Pero todo eso quedará pendiente al menos un año, hasta que los creativos se pongan con la cuarta y quien sabe si última temporada. Y a pesar de lo que comentaba antes, Carmy merece un final feliz con la chica a su lado y sus amigos trabajando felices a su lado. Lamentablemente, es todo tan realista que no tengo claro que eso vaya a suceder.

En todo caso, The Bear me parece una de las grandes series de este 2024, una historia llena de humanidad que ha conseguido emocionarme en todos sus episodios. Super recomendable.

Comparto el trailer de esta temporada de The Bear:

The Bear me deja roto con cada temporada, espero que pronto que tarde se pongan con la cuarta temporada, porque la necesito ya.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Gangs of London temporada 2 (SkyShowtime)

La segunda temporada de Gangs of London se ha estrenado en SkyShowtime, por lo que me he animado a verla.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gangs of London sigue las luchas entre bandas rivales y otras organizaciones delictivas en el Londres actual tras la muerte del jefe de la familia más poderosa de la ciudad. Y al principio de la segunda temporada, el mapa de Londres se ha rediseñado con una nueva y brutal fuerza gobernante controlando la ciudad. En este momento, el equilibrio de poder va a cambiar con la llegada de dos jugadores, ninguno de los cuales es nuevo.

Corin Hardy, tomó el relevo de los creadores Gareth Evans y Matt Flannery como showrunner de esta segunda temporada que ha tenido 8 episodios. La serie ha sido dirigida por Corin Hardy (4 episodios), Marcela Said (2) y Niza Nourizadeh (2). Los guionistas de esta temporada fueron Tom Butterworth, Lauren Sequeira, Steve Searle, Danusia Samal, Rowan Athale y Meg Salter.

Gangs of London está protagonizada por Sope Dirisu como Elliot Carter / Finch, un agente de policía encubierto que en la primera temporada se infiltró en la organización de Finn Wallace, que fue asesinado al principio de la serie. Joe Cole es Sean Wallace, el hijo menor de Finn y Marian Wallace (Michelle Fairley), que lucha por el liderazgo del imperio criminal de su familia tras la muerte de su padre. Brian Vernel como Billy Wallace, el hijo mayor de Finn y Marian que sufre de abuso de sustancias. Lucian Msamati es Edward «Ed» Dumani, el patriarca de la familia Dumani y mano derecha de Finn durante mucho tiempo.

Pippa Bennett-Warner es Shannon Dumani, la hija de Ed Dumani. Raza Mir como Asif Afridi, el influyente capo del cártel de la droga pakistaní. Orli Shuka como Luan Dushaj, el líder de la mafia albanesa en Londres. Narges Rashidi como Lale, el líder del PKK kurdo en Londres que supervisa una red de distribución de heroína mientras busca venganza contra Asif. El nuevo personaje de esta segunda temporada es Waleed Zuaiter como Koba (serie 2), el despiadado líder de la mafia georgiana y traficante internacional de armas al que los Inversores traen a Londres para poner orden en la ciudad.

Gangs of London temporada 1 fue una pequeña decepción cuando la vi ¡en 2020! Las escenas de acción sobre todo en los episodios que dirigió Gareth Evas (The Raid 1 y 2) fueron de lo mejor que vi en televisión ese año. Y me gustó también la complejidad de un Londres asediado por numerosas familias criminales que todas quieren su parte del pastel. Sin embargo, la segunda mitad de la temporada fue una locura absurda de giros y sorpresas sin sentido más allá de generar algún shock al espectador, lo que provocó que la sensación final no fuera buena. El caso es que la segunda temporada se estrenó en 2022, pero yo no pude verla hasta ahora que SkyShowtime la añadió a su parrilla de contenida. No se qué luchas de derechos ha podido sufrir la serie para que haya tardad tanto en estar disponible. O tal vez es que la serie se estrenó en su momento en Movistar+ y yo no estaba suscrito y me la perdí. Ya sea por un motivo u otro, el tiempo transcurrido y la falta de series que me apetecieran ayudaron a que me animara a ver esta segunda temporada.

Y la verdad es que la serie puede decirse que es más de lo mismo, para lo bueno y para lo malo. En lo positivo, tras la desaparición y aparente muerte de Sean Wallace al final de la primera temporada, las cosas parece que se han calmado en Londres, pero el equilibrio de poder en seguida volverá a desestabilizarse al aparecer un nuevo jugador que ha puesto a los líderes de las familias mafiosas en el punto de mira. Además, los jefes de Elliot Carter vuelven a tentarle para que vuelva a la acción y acabe el trabajo que dejó a medias, destruir a las familias criminales de Londres desde dentro. Aunque habían pasado muchos años desde que vi la primera temporada, resulta fácil ponerse al día con quien es quien y a qué familia pertenecen.

Lo mejor de Gangs of London sin duda son sus escenas de acción. En lo referido a los múltiples combates de uno contra varios, el nivel de salvajismo y brutalidad se mantiene igual o quizá hasta hayan elevado el nivel de gore, para mi alegría y satisfacción. En concreto, el episodio 6 protagonizado por Lale mientras intenta huir de sus captores, probablemente sea el mejor de toda la temporada. Un episodio con un final bastante chungo, todo sea dicho. Por el lado de la acción, en seguida descubrimos la brutalidad de Koba, el asesino de los Inversores, el poder en la sombra que domina Londres, añadiendo un elemento de gore que le sienta muy bien a la historia.

Quizá un problema importante de la serie es que Elliot, el supuesto protagonista y el teórico «bueno» en este mundo de familias criminales, no hace más que acumular excusas para que me caiga mal, algo que obviamente resulta problemático. Aunque el gran problema de la serie es que vuelve a ser una locura absurda con la cantidad de giros, traiciones y cambios de bandos de TODOS los personajes, convirtiendo la historia en una locura que no puedes tomarte demasiado en serio.

En positivo, recordaba la locura que fue la historia de la temporada 1, así que creo que al acercarme a esta serie sabiendo lo que iba a ver, creo que las locuras absurdas no me fastidiaron tanto como cuando vi la primera temporada. Es muy difícil mantener la compostura ante los cambios de bandos y traiciones de todos los jugadores, que provocan situaciones ridículas cuyo objetivo no es más que sorprender al espectador, no crear algo que tenga sentido. Pero afortunadamente, me coloqué en una posición zen y la verdad es que disfruté mucho las diferentes escenas de acción. Por ejemplo, el episodio en París tiene también un tiroteo super guapo.

Dentro que las escenas de acción están bastante bien casi siempre debo reconocer que quizá el clímax del ultimo episodio puede funcionar narrativamente como el enfrentamiento entre los dos antiguos amigos enfrentados, pero como escena de acción puede ser una de las menos buenas de la temporada. Eso unido a la siguiente locura para dejar la temporada con una última sorpresa provocó que el final de nuevo no fuera tan bueno como había sido la serie en su conjunto.

Gangs of London no es una mala serie en el momentos en que sabes lo que vas a ver. Aunque reconozco que me hubiera gustado que la historia hubiera estado un poco más trabajada y no tuviera que apoyarse en los loquísimos giros que plantean casi en todos los episodios.

Comparto el trailer de esta temporada:

Gangs of London me sigue ofreciendo escenas de acción alucinantes dentro de una historia que alcanza niveles ridículos con la cantidad de giros, sorpresas y traiciones de todos contra todos. Buen entretenimiento, pero me gustaría que fuera un poco mejor.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Reflexiones de Domingo 21/2024: Sobre la cancelación de The Acolyte

¡Feliz Domingo! Si una noticia ha marcado la actualidad de las redes sociales de la pasada semana, esa fue la confirmación de que Disney+ había decidido cancelar de la serie de Star Wars The Acolyte apenas un mes después de emitirse su primera temporada. Hoy quiero comentar mis impresiones sobre la noticia, y sobre todo sobre los problemas que Lucasfilm está sufriendo bajo el liderazgo de Kathleen Kennedy.

The Acolyte es una serie de televisión de Star Wars desarrollada por Leslye Headland para Disney+. Además de ser la ayudante de Harvey Weistein en sus tiempos en Miramax, Headland fue la co-creadora de la estupenda serie de Netflix Russian Doll junto a Natasha Lyonne y Amy Poehler. Headland escribió, produjo y dirigió la serie, que tiene lugar un siglo antes de los acontecimientos de Star Wars: Episodio I La amenaza fantasma, y se centra en la aparición de los poderes del lado oscuro en los últimos días de la Era de la Alta República.

Deadline dió la exclusiva el pasado lunes 19 de Agosto. Disney había decidido NO continuar produciendo la costosa serie The Acolyte, que se estima contó con un destacadísimo presupuesto superior a los 180 millones de dólares. Teniendo en cuenta que su creadora pudiendo hacer una historia con inicio y final,aunque dejando elementos abiertos, eligió hacer una temporada que dejaba abiertas la mayoría de cuestiones, esta cancelación (o igual el término más correcto seria «no renovación») significa que los fans de esta serie se quedarían sin saber como termina la historia.

En la noticia de Deadline se indica que «La noticia no es del todo sorprendente. The Acolyte fue bien recibida por la crítica, con un 78% en Rotten Tomatoes (tampoco es que ese dato sea especialmente bueno), pero dividió a los fans de Star Wars, lo que se reflejó en su audiencia general. Impulsada por el interés en la franquicia espacial, The Acolyte tuvo un buen comienzo cuando se estrenó el 4 de junio con dos episodios, generando 4,8 millones de visitas en su primer día en el streamer para situarse como el mayor estreno de series en Disney+ este año. La cifra ascendió a 11,1 millones de visitas en todo el mundo tras cinco días de emisión. Corroborando los datos de Disney, la serie debutó en el Top 10 de originales de Nielsen en su semana de estreno en el nº 7 (488 millones de minutos vistos), subiendo al nº 6 la semana siguiente. Pero El Acólito no pudo mantener el impulso, cayendo del Top 10 en la Semana 3 y manteniéndose fuera antes de volver al Nº 10 tras el estreno del final (335M minutos, se cree que es el más bajo para un final de serie de Star Wars).»

Deadline hace una pequeña trampa, porque aunque el dato de que The Acolyte tuvo el mejor arranque de una serie en Disney+ puede ser cierto, 2024 ha sido un año muy flojo en lo que a estrenos se refiere. The Acolyte fue la única serie de Star Wars en imagen real estrenada este año. A esto hay que sumar que Marvel Studios únicamente ha estrenado la flojísima Echo. Si The Acolyte consiguió ese dato fue más por falta de oponentes en la parrilla de Disney+ que por la calidad de la serie en si, más allá del reclamo de la marca Star Wars. Por cierto, comentar que en USA, Shōgun se estrenó en HULU, por lo que no entra en las cifras de Disney+.

Hace unos días comentaba en mi artículo aniversario de los 11 años que llevo escribiendo este blog que en lo relativo a televisión, 2024 será el año que dejé de ser público cautivo de Disney al no renovar mi suscripción a Disney+. La última mala racha de Marvel Studios en televisión y la falta de estrenos interesantes provocó que me diera de baja. Cuando llegó el momento del estreno de The Acolyte, no me daba buenas sensaciones, por lo que decidí no suscribirme para verla como sí hice para ver Shōgun. Preferí esperarme a leer críticas no fanatizadas para plantearme si verla o no. Y menos mal.

En todo caso, comentarios de Leslye Headland sobre que quería dar una nueva visión a los Jedi y los Sith, de forma que igual los Sith no eran tan malos e igual estuvieron oprimidos por los poderosos Jedi y los poderes de la República, me indicaron que esta serie probablemente no iba a ser para mi. Por tanto, no puedo opinar sobre la serie en si, dado que no la he visto. Sin embargo, si comentar que conceptos como este deberían hacer sido una red-flag clarísima que indicaba que igual Headland no era la persona indicada para hacer una serie de Star Wars. Y puedo aceptar la premisa de Andor (y en parte Rogue One) que nos muestra que no todos en la rebelión fueron seres de luz pura y se cometieron actos de sabotaje y asesinato contra el Imperio. Porque la premisa sigue teniendo a un mal claro (el imperio) y los buenos (la rebelión, con todos los matices que se le quiera poner). Pero lo que pretendía, como concepto, The Acolyte es otra cosa. Algo con lo que es muy difícil que yo pueda conectar.

Sobre la cancelación, lo primero que hay que comentar es que no es debido a que The Acolyte fuera «mala» (ni buena tampoco). Disney ha cancelado la serie porque muy poca gente terminó de verla y al tratarse de una serie de presupuesto alto, necesita audiencias millonarias que justifiquen su renovación. Y este es un matiz importante. Los fans de Star Wars SI probaron a ver esta serie, como refleja el dato de audiencia de Deadline. Lo que pasa es que a una gran mayoría de espectadores no les gustó lo que vieron y la dejaron a mitad. De alguna manera, este dato objetivo recuerda lo que pasó el año pasado con la terrible serie de Willow, una serie horripilante que no había por donde cogerla y que también fue cancelada tras una única temporada. De hecho, los desastres de Willow e Invasión Secreta provocaron que ya no vaya a ver ninguna serie de televisión simplemente por la marca del estudio que la produzca, ya sea Marvel Studios, Lucasfilm o quien sea. Si una serie pinta mala, no la veré, aún a costa de que alguien pueda pensar que soy un «mal fan». (Obviamente, esto me trae sin cuidado).

La (mala) experiencia de Willow provocó que durante la emisión de The Acolyte viera muchísimas similitudes con la reacción de los creadores y actores/actrices de la serie ante las críticas. A pesar de haber críticas razonadas que se centraban en aspectos de trama, diálogos, actuaciones y evolución de personajes, la showrunner Headland y algunas actrices metían todos los comentarios críticos en una campaña orquestada por «machistas, racistas y tóxicos». Como digo, esto ya lo viví en Willow y la serie era realmente mala bajo todos los puntos de vista «objetivos». Y claro que existen los fans tóxicos que vierten odio en las redes sociales. Odio que no comparto en absoluto. Pero esto no pueden servir de cortina de humo que oculte los numerosos problemas de una producción repleta de elementos cuestionables, a poco que te pones a leer opiniones no fanatizadas.

Decía antes que no puedo decir que The Acolyte sea una buena o mala serie. Pero si creo que es lógico pensar que todos los espectadores que la dejaron a mitad si creen que la serie es mala. Desde luego, no lo bastante buena como para seguir viéndola. Y me vuela la cabeza comprobar la forma lamentable en que Kathleen Kennedy ha quemado todo el crédito que tenía la mayor franquicia del entretenimiento como es Star Wars.

Leyendo entrevistas previas a Leslye Headland compruebo que su principal interés era reforzar lo feminista y «variada» que era su serie en lo relativo a su casting, premisa y elementos destacados. Olvidando que lo principal es si The Acolyte ¡es entretenida! Y obviando por supuesto todo intento de agradar a los fans de Star Wars. Como ha pasado en el mundo del comic mainstream americano, en el que llevamos años viendo cómo las editoriales, buscando captar a un nuevo lector «variado», se han dedicado a atacar a los clientes compradores que con su dinero mantuvieron vivas a Marvel Comics y DC. Simplemente por decir que los comics actuales no son buenos. Y el resultado no ha sido bueno para las cuentas de resultados de estas editoriales, sufriendo unas ventas lamentables en los últimos años.

Hay una falacia que se ha extendido en las redes sociales, en muchos casos ayudada por la propia Disney, que quiere criminalizar a los fans de Star Wars como «tóxicos». Y por supuesto que habrán fans tóxicos dentro del fandom de Star Wars, claro que si. Como en cualquier afición. Pero el fan de Star Wars siempre aceptó las historias con personajes variados, de hecho si Star Wars es la franquicia multimillonaria que es, es precisamente a ese fandom que mantuvo viva a la franquicia comprando los libros, comics y muñecos incluso cuando no habían nuevas películas. Lo que esos fans de Star Wars queremos son historias heroicas del bien luchando contra el mal. No es tan complicado. En cuanto me quieren colar revisiones históricas que quieran vender la idea que igual los Jedis eran malos y los Sith son un pequeño grupo de personas variadas oprimidas por el stablishment, está claro que la historia que quieres contar no es de Star Wars, es otra cosa. Disney debería preguntarse qué han hecho mal para haber perdido a miles y miles de espectadores que tenían hasta hace unos pocos años, en lugar de criminalizar a sus consumidores cuando expresar una opinión crítica hacia algunos de sus productos.

El fan de Star Wars vería y compraría encantado una buena serie de Star Wars. Pero parece obvio que ya estamos escarmentados y no todo vale. Sin embargo, la estrategia de Disney tras esta debacle no es el «mea culpa» sino seguir insultando a sus consumidores potenciales. Apuesto que el plan les va a salir bien.

Dentro de la locura que envuelve esta cancelación, en las horas siguientes al anuncio surgieron las voces en twitter lamentándose que Disney debería haber dado luz verde a la segunda temporada de The Acolyte para que tuviera tiempo de «encontrar a su público». Si, has oído bien. Una serie de la principal franquicia del entretenimiento a nivel mundial necesita «tiempo» para encontrar a su público. Sería para echarse a reir si no fuera tan ridículo. Aunque en realidad queda claro que una parte del problema es que no buscan al fan de Star Wars, sino a otro tipo de público. Para sorpresa de nadie, ese público no existe y a tus clientes actuales les han echado a base de malas series. Recordando por ejemplo la penosa Obi-Wan Kenobi.

Y en realidad no es tan difícil. Bastaría con intentar una historia que primero y ante todo sea entretenida, justo el standard que planteó The Mandalorian, y que no aspire a tratar temas «importantes» que conecten con la actualidad política americana. Que no intente reescribir nada porque la lucha del bien contra el mal ya es una historia que merece ser contada, preferentemente protagonizada por nuevos personajes que brillen por ellos mismos y no por pertenecer sus actores, guionistas y directores a colectivos «oprimidos». Creadores que quieran hacer una buena historia de Star Wars y no un fan-fiction que les muestre a ellos como protagonistas de una historia que hable de sus «mi&#€s».

Sin embargo, parece que Disney y Lucasfilm han quemado todo el crédito que tenía Star Wars y se encuentra en un momento de pánico en el que no saben qué hacer. Solo bajo ese prisma de pánico se explica la decisión de transformar su serie más exitosa, The Mandalorian, en una película que exprima su popularidad en el cine. The Mandalorian & Grogu será la próxima película de la franquicia con una fecha de estreno de Mayo de 2026, 7 años después del desastroso Episodio IX estrenado en 2019. La sensación es que están lanzando ideas y a profesionales a voleo para ver si algo conecta con el público, cosa que parece que aún no han conseguido.

Y mientras Lucasfilm fracasa a lo grande, parece que lo que puede tener éxito son las pequeñas historias. Como en su momento planteó Jon Favreau en the Mandalorian, y justo lo que parece que es Skeleton Crew, la próxima serie de Star Wars creada por Jon Watts (director de la última Trilogía de Spider-Man) cuyo trailer transmitía el feeling perfecto de una aventura adolescente con reminiscencias a los Goonies. Algo que puede ser una idea genial. ¿Podría volver a pasar que mientras los jefes de Lucasfilm la cagan a lo grande llegue una serie «pequeña» a rescatar a la franquicia? Yo sería el primero en alegrarme.

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Crítica de Mayor of Kingstown temporada 3 (SkyShotime)

La tercera temporada de Mayor of Kingstown, la serie protagonizada por Jeremy Renner creada por Taylor Sheridan y Hugh Dillon, ha mejorado bastante la anterior temporada, volviendo a la buena senda de la temporada original.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Mayor of Kingstown sigue a la familia McLusky, los «pacificadores» de Kingstown, Michigan, una ciudad donde el negocio del encarcelamiento es la única industria próspera de la zona. Abordando temas de racismo sistémico, corrupción y desigualdad, la serie ofrece una mirada cruda a su intento de traer orden y justicia a una ciudad que carece de ambos.

El alcalde de Kingstown es una serie de televisión creada por Taylor Sheridan y Hugh Dillon para Paramount+. La tercera temporada ha contado con 10 episodios, dirigidos por Christoph Schrewe (4 episodios), Nina Lopez-Corrado (2), Paul Cameron (2) y Paul Cameron (2). Los guionistas de esta temporada son Dave Erickson, Regina Corrado, Wendy Riss, Aalia Brown, Christian Donovan, James Arcega Tinsley, Wendy Riss & Molly Forman, Hugh Dillon y Jeremiah Wessling.

Jeremy Renner es Mike McLusky, el mediano de los hermanos McLusky es un ex-convicto que pasó toda su infancia soñando con salir de Kingstown. Su hermano Kyle (Taylor Handley) sigue buscando su sitio dentro del Departamento de Policía de Kingstown. Otros protagonistas de la serie son Hugh Dillon (creador de la serie con Taylor Sheridan) como Ian Ferguson, un experimentado y duro detective del Departamento de Policía de Kingstown amigo de Mike y ex-compañero de Kyle. Emma Laird como Iris, una ex-acompañante que trabajabaa para Milo Sunter (Aidan Gillen, jefe de la mafia rusa que parecía morir al final de la segunda tempora.

Tobi Bamtefa es Deverin «Bunny» Washington, líder de los Crips en Kingstown, que mantiene una buena relación con Mike y es lo más parecido a un amigo que tiene. Hamish Allan-Headley como Robert Sawyer, un sargento de policía que dirige un equipo de élite de agentes SWAT de Kingstown. Michael Beach como el capitán Kareem Moore, alcaide interino de la prisión de Kingstown. Yorick van Wageningen como Konstantin Noskov, el jefe de la mafia rusa que busca ocupar el vacío dejado por la muerte de Milo, completarían el reparto en sus papeles principales.

Me encantó la primera temporada de Mayor of Kingstown. Empezando por el propio concepto de un «arreglador» que intenta mantener la paz en una ciudad que es un polvorín a punto de estallar. Sin embargo, la segunda temporada resultó decepcionante, repitiendo el esquema de ver a Mike entrando en prisión una y otra vez para ver como Bunny se queja por estar encerrado, algo que paró la trama y resultaba redundante. Afortunadamente esta tercera temporada vuelve por la senda positiva de los primeros episodios.

En esta temporada hay un correcto equilibrio entre las tensiones dentro de la prisión y los problemas que Mike (Jeremy Renner) sufre para mantener una paz que pende de un hilo. Una parte importante de la serie es ver a Iris, la protegida de Mike, volviendo a su vida pasada para conseguir información contra el nuevo jefe de la mafia rusa Konstantin Noskov. Los problemas policiales también abundan, pensando en que el jefe del SWAT Robert Sawyer está desequilibrado y es de gatillo fácil, provocando más muertes que las que se supone que están buscando evitar.

Me gustan los secundarios de Mayor of Kingstown. Empezando por el narco Bunny Washington, amigo de Mike desde sus tiempos en prisión. Iris es otro personaje importante, casi fundamental, de esta temporada. Al igual que Ian Ferguson, el detective de policía que tiene varios cadáveres en el armario que acabarán saliendo a la luz. Ellos son los que consiguen que Kingstown parezca un mundo vivo y complejo que vive en los matices de grises, muy alejado del blanco y negro al que estamos acostumbrados en el mainstream americano.

Los diez episodios de esta temporada me parecen adecuados para la cantidad de cosas que están sucediendo, en contraste con la segunda temporada que no hacía más que repetir la misma escena en demasiadas ocasiones. De hecho, hay un misterio que no se resuelve hasta el noveno episodio, lo que nos lleva a un climax super fuerte con un montón de situaciones que no esperaba.

De hecho, la resolución desoladora que plantean en un par de situaciones me parecen tremendas. Unos finales que igual no merecían estos personajes, en especial uno muy importante. Está claro que Mayor of Kingstown no deja de repetir que no existen los finales felices, pero este final me ha volado la cabeza. Y sobre todo porque a día de hoy aún no se ha confirmado si Mayor of Kingstown va a tener una cuarta temporada que termine de contar la historia de Mike McLusky. Una historia que dado el tono nihilista y desolador sólo puede terminar con él muerto o de nuevo entre rejas. ¡Buff, qué chungo todo!

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

La tercera temporada de Mayor of Kingstown ha mejorado a la anterior. Y me ha volado el final desolador que plantea para los protagonistas, algo que me ha dejado con bastante mal sabor de boca, algo poco habitual en el mainstream. Y que valoro positivamente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Batman: Caped Crusader temporada 1 (Prime Video)

El anuncio de que la nueva serie de animación Batman: Caped Crusader iba a estar producida por Bruce Timm, J. J. Abrams, Matt Reeves y Ed Brubaker la convertía en visionado obligado. Lástima que una animación decepcionante e incomprensible me hayan impedido disfrutarla.

PUNTUACION: 5.5/10

10 episodios. En Gotham City, los corruptos superan en número a los buenos, los criminales campan a sus anchas y los ciudadanos respetuosos de la ley viven en un estado de miedo constante. Forjado en el fuego de la tragedia, el adinerado Bruce Wayne se convierte en algo más y menos que humano: Batman. Su cruzada unipersonal atrae a aliados inesperados dentro del GCPD y el Ayuntamiento, pero sus acciones heroicas generan ramificaciones mortales e imprevistas. (FILMAFFINITY)

Batman Caped Crusader ha sido creada por Bruce Timm, el famoso creador de la mítica serie Batman The Animated Series. La serie ha contado con la coproducción de profesionales de reconocido prestigio como J.J. Abrams, Matt Reeves y Ed Brubaker. Esta primera temporada, que ya ha sido renovada para una segunda, ha contado de 10 episodios de entre 25 y 30 minutos. Los directores de estos episodios han sido Christina Sotta (4 episodios), Matt Peters (3) y Christopher Berkeley (3). En los guiones, Ed Brubaker escribe los episodios 4 y 10, mientras que el tercer episodio cuenta con un argumento suyo y de Bruce Timm desarrollado por Adamma y Adanne Ebo. Otros nombre ilustres son el de Greg Rucka, que guioniza el segundo episodio. El resto de episodios fueron escritos por Jase Ricci, Halley Gross y Marc Bernardin,

En las voces originales encontramos a Hamish Linklater como Bruce Wayne / Batman, Jason Watkins como Alfred Pennyworth, el leal mayordomo y ayudante de Bruce. Eric Morgan Stuart como James «Jim» Gordon, comisario del Departamento de Policía de Gotham City, Krystal Joy Brown como Barbara Gordon, hija de Jim Gordon y abogada defensora de oficio. John DiMaggio como Harvey Bullock, un detective de policía corrupto. Gary Anthony Williams como Arnold Flass, compañero de Bullock. Michelle C. Bonilla como Renee Montoya, una incorruptible detective de policía, Jamie Chung como la Dra. Harleen Quinzel / Harley Quinn y Diedrich Bader como Harvey Dent / Dos Caras completarían el reparto.

La idea de base de este Batman Caped crusader es reimaginar el mito de Batman bajo una sensibilidad noir, centrándose en un joven Bruce Wayne durante las primeras etapas de su carrera de lucha contra el crimen en Gotham City, inspirándose en las historias de Batman de los años cuarenta y sesenta con una corrupción y un crimen desenfrenados en la ciudad y un Batman que no cuenta con el apoyo de la policía.

Fruto de esta sensibilidad noir, el segundo episodio»… y ser un villano» escrito por Greg Rucka me parece uno de los mejores de toda la temporada. Un episodio centrado en la detective Renee Montoya (personaje creado por Rucka) mientras investiga un caso situado en el mundo del cine y que tiene en el centro al actor Basil Karlo (Clayface). Una de las claves de la serie es su naturaleza coral, dado que en varias ocasiones Batman tiene una participación bastante reducida en el episodio, dando el protagonismo al potente elenco de secundarios de la serie. Junto a Renee Montoya, el comisario Gordon y su hija Barbara (reconvertida en abogada idealista para esta serie), la Dra. Harleen Quinzel, el ambicioso fiscal Harvey Dent y los policías corruptos Flass y Bullock, forman un interesante tapiz en el que estos personajes entran y salen en función de las necesidades del episodio.

Y si este segundo episodio es el mejor, es probable que el primer episodio de la serie, «En aguas traicioneras» sea el peor, al tener a un Pingüino con cambio de sexo, «Oswalda Cobblepot», que resulta ridícula en su diseño y absurda en su caracterización y en las cosas que hace. Por ejemplo matar a uno de sus hijos por nada. Ridículo. Ya no es que me moleste el cambio de sexo, que es una batalla perdida, es que lo que crean es muchísimo peor que el standard que están cambiando.

Junto a Renee Montoya, uno de los personaje más interesantes es el de la Doctora Quinzel, y me da pena lo rápido que lo despachan para convertirla en Harley Quinn. Llama la atención cómo el creador de Harley Quinn en los años 90 de alguna manera reniegue de la historia de la «novia del Joker» y busque una historia más acorde a los tiempos que vivimos, convirtiéndola en una Social Justice Warrior que roba todo el dinero a ricos empresarios que hacen malas prácticas contra sus empleados, volviéndoles locos después de obligarles a donar su dinero a beneficencia. Dentro de esta elección de una villana – antiheroina, Quinzel es lesbiana e intenta empezar una relación con Renee Montoya que quedará interrumpida. Sin duda reúne todos los ticks para que la progresía cultural de izquierda la abrace como su nuevo icono.

La serie plantea la estructura de «caso de la semana», ofreciendo una aventura autoconclusiva que construye el complejo ecosistema de Gotham. Dentro de las cosas positivas, otro de los episodios que más me gustaron es el cuanto «La noche de los cazadores», que está escrito por Ed Brubaker, y en el que las ansias del Departamento de Policía de Gotham de detener a Batman provoca que los detectives Flass y Bullock dejen libre al super villano pirómano Firebug para que atraiga a Batman y así puedan detenerle. El problema de este plan es que muchos inocentes pueden morir cuando Firebug prenda fuego a un edificio.

Junto a la Pingüina, Clayface, Catwoman (un episodio flojete), Flass, Bullock y Firebug y Harley Quinn, la serie cuenta con otros villanos menos habituales en los mitos de Batman, como son el Fantasma de Jim Craddock, Onomatopeya (un asesino mercenario que busca cobrar la recompensa por la muerte del Comisario Gordon) o una niña súcubo que vive en un circo itinerante y que está secuestrando niños para absorber su energía vital. Tras esto, los dos últimos episodios se centran en Harvey dent / Dos Caras, planteando un buen climax de la temporada.

El problema de la serie es que la animación realizada por Studio IAM y Studio Grida es LAMENTABLE. Los diseños de los personajes son feos en su mayoría, los fondos y vehículos en 2D parece que podrían haber sido creados por mi hijo y la animación da la sensación que elimina frames por segundo supongo que para resultar más barata. Las coreografías de acción son lamentables y los diferentes momentos visuales guapos acaban siendo imágenes sin fuerza ni personalidad. Es un desastre de proporciones enormes que impidió que pudiera disfrutar de esta serie. Incluso cuando asumí que la animación es la que es y ya no se podía cambiar.

Y esto me resulta lamentable por dos motivos. Por un lado, porque puede estar muy bien el intentar homenajear a Batman TAS. Pero la animación tiene que ser MEJOR, no puede ser que la serie de los años 90 sea mucho, mucho mejor que esta Caped Crusader. Aparte que en los años 90 Bruce Timm y su equipo hicieron maravillas con los recursos que tenían en ese momento. Que estemos en 2024 y unos productores decidan usar una animación muy deficiente por motivos presupuestarios desaprovechando los recursos disponibles en la actualidad me parece una estafa hacia los espectadores. Hacer algo «cutre» en los 90 podía tener un pase ya que los recursos eran super limitados. Hacer algo mal en 2024 eligiendo hacerlo mal pudiendo hacerlo bien no debería tener perdón. Por mi parte, ahora mismo veo muy complicado que pueda ver la segunda temporada, que por lo que veo ya ha sido confirmada. Con esta animación, conmigo que no cuenten.

Veo que hay además un problema en el target de la serie. En el panel de Prime Video la serie aparece como +18, aunque podría ser un error, porque dentro de la serie en la parte de información indica que es para +13. Brubaker dijo que la serie tendría un tono más adulto sin dejar de dirigirse a un público joven, comparando su calificación con Star Wars y el Universo Cinematográfico Marvel, lo que encajaría con el +13. El vicepresidente de Warner Bros. Animation, Peter Girardi, señaló que la serie se dirigiría a un público mayor, lo que dio a Timm más libertad creativa que The Animated Series, donde tuvo que descartar ideas debido a la censura. sin embargo, en realidad no he visto temas más adultos más allá de mostrar un beso entre dos mujeres. Por contra, la animación deficiente creo que puede alejar a una gran parte de ese público, al no estar alineados el tono que se busca con la ejecución que ofrece la animación. Me parece imposible que el público juvenil que disfruta de Arcane o Spider-Man Into de Spiderverse pueda engancharse a una serie con esta animación.

Pero aparte de la animación, que ya es algo bastante malo, tengo que reconocer que con sus episodios buenos y los otros no tan buenos, en general esta serie me ha transmitido una sensación de cierta intrascendencia. Lo que me contaban no me ha llegado en ningún momento, de nuevo, seguro que por culpa de la animación. Pero también creo que hacer una serie de animación de estas características con un planteamiento de «caso de la semana» autoconclusivo, para estrenar tan sólo 10 episodios también me parece muy poco, y sin el carisma que debería tener una serie de estas características.

Como digo, parece que todo se ha conjugado para que no quedara satisfecho de esta serie. Por ejemplo, el final del arco de Harvey Dent no puede ser más decepcionante también. Como digo, si Warner, los productores o quien sea pensaban que esta serie serviría para enganchar a posibles nuevos clientes, diría que el objetivo no se va a cumplir.

Comparto el trailer de esta serie:

La desastrosa animación ha hecho que fuera imposible disfrutar de Batman Caped Crusader. Espero que de cara a la futura segunda temporada planteen una mejora exponencial o creo que será imposible verla.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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